16 caracoles (ęrindinlógún, owó męrindilógún) es una forma de
adivinación empleada por los Yoruba de Nigeria y por sus descendientes
en el Nuevo Mundo. Es más simple que la adivinación de Ifá y se le estima
menos en Nigeria, pero en las Américas es más importante que Ifá porque
es mas ampliamente conocida y usada frecuentemente.
Esto se debe a su relativa sencillez, a la popularidad de Sangó, Yemoja,
Osun y otras deidades Yoruba con las que dieciséis caracoles están
asociados y al hecho de que se practica por hombres y mujeres, que
superan el número de los hombres que practican Ifá. La importante
discrepancia entre estos dos sistemas de adivinación en África y las
Américas probablemente explica la negligencia de dieciséis caracoles por
los estudiantes de la cultura Yoruba comparado con los estudiantes de la
cultura Afro-cubana. Hay muchos estudios de adivinación de Ifá entre los
Yoruba, pero sin embargo solo conozco dos que discuten los dieciséis
caracoles en África. Uno le dedica diecisiete páginas al tema (Ogunbiyi;
1952; 65-81) y el otro menos de tres páginas (Maupoil; 1943; 265-268). En
contraste hay un número de publicaciones de dieciséis caracoles en Cuba,
conocido por dilogún o caracoles han aparecido (Lachatañere 1942, Hing
1971, Roger 1973, Cabrera 1974, Elizondo n.d., Suarez n.d., Anonimo n.d.).
Aunque la adivinación por Ifá es también practicada y altamente estimada
en Cuba, dieciséis caracoles es tal vez el sistema mas importante de
adivinación en el culto Afro-cubano.
En Brazil se conoce como dilogum, edilogum, endilogum, (Alvarenga 1950;
157-158), merindilogum or Exu (Bastide y Verger, 1953; 378). Mientras
que la adivinación con Ifá es empleada por los Ewe y Fon al oeste de los
Yorubas y por los Edo de Benín al este, y quizás por vecindarios cercanos. ,
solo conozco un reporte de adivinación por dieciséis caracoles en África
que puede no referirse a los Yoruba. Esta es la breve nota de Maupoil
sobre Dahomey. Dice que es de origen Nago (Yoruba) y que es conocido
como Legba-kika. Un adorador de Oshun en Ife, Nigeria, también llama la
adivinación por Legba, otro nombre de Eshu o Exu como se le conoce en
Brasil. Los nombres de las deidades asociadas con las figuras, según
ofrecidas por Maupoil, son predominantemente pero no exclusivamente
Yoruba, sugiriendo que sus informantes eran Nago en lugar de Fon.
Provisionalmente, al menos, dieciséis caracoles se pueden tomar como
una forma específicamente Yoruba de adivinación. Los Yoruba, quienes
sobrepasan los trece millones, en el oeste y estado de Lagos, y en el lado
sur del estado Kwarra en el sureste de Nigeria, en el este de Dahomey con
enclaves más al oeste en Dahomey y entre los límites entre Dahomey y
Togo.
La adivinación con dieciséis caracoles es empleada en los cultos de Orisa
nla y otras “deidades blancas”, y en el culto de Esu, Sangó, Oya, Osun,
Oba, Yemoja, Yewa, Nana
Buruku y en algunos pueblos, Osoosi y Sopona. Yewa es la deidad del rio
Yewa, Oba la deidad del rio Oba, y Nana Buruku es la deidad asociada con
un tipo de serpiente que se dice que vive en el agua; la naturaleza de estas
otras deidades se discutirá en el capítulo 3. El presente estudio esta
basado en información suplida por Sàlákó, un adivinador en el culto de
Orishala en Oyo, Nigeria, quien nació, fue iniciado y entrenado en Igana,
un pueblo a unas 50 millas al oeste que fue sometida por el Alafin, rey de
Oyó. A mi conocimiento es el primer estudio serio de dieciséis caracoles
entre los Yoruba y la primera colección de sus versos adivinatorios a ser
publicados. Mas aun, según se cree, representa el cuerpo total de versos
de adivinación conocidos que parten de un adivino conocedor único.
Comparado con la adivinación por Ifá con su manipulación de dieciséis
nueces de palma o la tirada de la cadena adivinatoria, la de dieciséis
caracoles es simple. Los caracoles se tiran en una estera de paja y el
número de caracoles mirando con la boca hacia arriba son contados. Solo
hay diecisiete posiciones o figuras o de cero hasta dieciséis. Sin embargo,
memorizarse los versos es dificultoso y toma tiempo como en Ifá. Los
caracoles (owó eyo) que se usan en adivinación no son los que se usaban
como dinero antes, sino un caracol mas pequeño (owó ero). La estera de
paja (até) es plana y es la que se usa para mostrar cuentas, sal, y otros
materiales pequeños para la venta en el mercado (ver verso A40). Las
diecisiete figuras de la adivinación de dieciséis caracoles tienen nombres,
muchos de ellos son análogos a las figuras de Ifá. En la Tabla l el numeral
inicial indica el número de caracoles con la boca mirando hacia arriba y es
seguido del nombre de esa figura. Porque el orden de las figuras en la
Tabla l difiere de aquella en la que sus versos fueron recitados por Salako,
el ultimo orden ha sido identificado en secuencia alfabética para fácil
referencia a versos individuales. Por ejemplo, A40 indica el verso cuarenta
de Eji Ogbe, cuya figura tiene ocho caracoles con la boca hacia arriba.
Siguiente a la letra están los nombres de las deidades u otras entidades
súper humanas asociadas con las figuras, según dadas por Salako. La
columna final de numerales índice el número de versos grabados para
cada figura. Todos estos nombres también aplican a figuras de Ifá (Bascom
1966) excepto Eji Oko (2), Ejila Șebora (12) y Opira (0). Con en Ifá estos
fueron nombres alternativos para un numero de las figuras, algunos de los
que son dados en el Apéndice. También en el apéndice, la Tabla 2
presenta los nombres de las figuras dados por otras fuentes Yoruba, por
los Dahomey, Brasil y Cuba; la Tabla 3 presenta deidades y otras entidades
súper humanas asociadas con las figuras por algunas de las mismas
fuentes. Cuando la figura (odu) ha sido determinada por la primera tirada
de los caracoles, el adivino comienza a recitar los versos (ęsę) que son
asociados con el. Los versos contienen las de precedente. A menos que
sea detenido por el cliente, el adivino recita todos los versos que ha
aprendido para esa figura. Como en la adivinación con Ifá, es el cliente el
que escoge el verso que se aplica a su caso propio. Y como en Ifá, más
información específica se puede obtener al hacer tiradas adicionales de
los caracoles para escoger entre alternativas específicas (ibo) en base del
orden de rango de las diecisiete figuras.
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1. Okànràn D. Orányàn
2. Eji Oko E. Ibeyi
3. Ogúndá H. Yemoja
4. Ìròsùn F. Obalufon (Orisa nla)
5. Oșé G. Osun
6. Obàrà I. Orúnmilà
7. Odi J. Ęgbę Ogb (abiku)
8. Èjì Ogbè A. Orisa Rowu (deidad blanca)
9. Osá C. Oya
10. Ofun B. Obanla o Orisa nla, Odua
11. Owónrín K. Egun (Egungun)
12. Ejil| Șębor{L. Sangó
13. Ìka M. Shopona
14. Otúrúpòn N. Okirikishi
15. Ofun Kanran O. Ogun
16. Irètè P. Oluofin 0 Opira Q. Ogboni
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Por alguna razón que no fue explicada, ambos el orden en que las
figuras están listadas en la Tabla l y en el orden en el que sus versos
fueron dictados por Salako, 8-10-9-1-2-4-5-3-6-7-11-12-13-14-15-
16-0, difiere del orden de rango que nos dio 8-10-4-3-2-1-12-11-9-7-
6-5-13-14-15-16-0. En escoger mano derecha e izquierda, la mano
derecha se indica con una sola tirada si aparecen 8, 10, 4, 3, 2, 1 o si
sale 12. Si aparecen 11, 9, 7, 6,5, una segunda tirada se requiere; si
una de estas menos poderosas figuras aparece se pide la mano
derecha, pero si una de las más poderosas figuras aparece en la
segunda tirada se pide la izquierda. Si aparecen 13, 14, 15, 16, 0 en
cualquiera de las dos tiradas, ninguna mano se pide, porque no hay
respuesta. Ogunbiyi no discute ibo o su orden de rango, pero alguna
confirmación llega de las fuentes cubanas. Las figuras mayores en
Cuba son dadas como 1-2-3-4-8-10-12-13-14-15-16 y las figuras
menores como 5-6-7-9-11 (HIng 1970; 60 Rogers 1973:23; Suarez
n.d.: 37-38, Anonimo n.d.; 6). Sin embargo, HIng y Rogers dicen que
es la mano izquierda la que se 10 como figuras mayores y 5-6-7-9-
11-12 como las menores. Distinto a Ifá, no hay elecciones
simultáneas entre cinco alternativas específicas, según Salako. La
elección se restringe a todas alternativas, mano derecha y mano
izquierda. La elección entre mas de dos alternativas se hace solo al
preguntar sobre ellas en secuencia y recibiendo respuestas de “Si” y
“No”. El cliente sujeta un pequeño objeto en cada mano, por
ejemplo, el hueso de la pechuga de una tortuga pequeña
simbolizando lo desconocido (aimo) y una pequeña piedra
simbolizando larga vida (àìkú) y pregunta a Orishala que indique que
mano pedir por los dieciséis caracoles cual mano pedir. Aun cuando
el verso vaticine bendiciones, el cliente puede conocer su
naturaleza preguntando “si” o “no” en el siguiente orden; si es una
bendición de larga vida (ire {ìkú), bendición de dinero (ire ajé),
bendición de mujeres (ire obìnrìn), bendición de hijos (ire omo) o
bendición de un lugar nuevo donde vivir (ire ìbùjókó). Estas son
similares a las cinco formas de buena fortuna seleccionadas
simultáneamente en la adivinación de Ifá: larga vida, dinero,
matrimonio, hijos y vencimiento de enemigos. Si ninguna de estas
bendiciones son vaticinadas por los caracoles, se sobrentiende que
la respuesta es, todas las bendiciones (ire gbogbó) o paz y
satisfacción (àlàfíà). Si el verso ha vaticinado maldad (ibi), el cliente
puede preguntar en secuencia si es muerte (ikú), enfermedad
(àrùn), pérdida (òfò), pelea (ìjà) o un caso de corte (òràn). Estos
también son similares a las maldades seleccionadas en la
adivinación de Ifá. Si ninguna de estas cinco formas de maldad es
seleccionada,, la respuesta es todas las formas de maldad (ibi
gbogbó). El cliente entonces podrá preguntar por ejemplo, si esa
maldad vaticinada es para el, su esposa, sus hijos, hermanos, o un
amigo. El cliente entonces podrá preguntar qué es necesario para
asegurar la bendición prometida o evitar la maldad predicha. Esto
se hace preguntando en el siguiente orden, si el sacrificio (ebo) a
Esu es requerido, o si se le debe ofrecer a Egungun (Égún), Orisa nla
(Orișa), la cabeza del cliente (orí), hijos que nacen para morir (Ęgbę
Ògbe), Orumila (If|), Orisa Oko, Yemoja, la Tierra (Ilè), un árbol de
Iroko, un árbol de Ose, el suelo dentro de la casa (alę ilè), Sopona o
las brujas ({won {gb{lãgb{). Salako mantuvo que nunca es necesario
mencionar más de estas trece alternativas; una de ellas va a ser
escogida. Sin embargo, si la primera alternativa (ebó) es indicada,
indicando que un sacrificio debe ser hecho a Eshu, es necesario que
pregunte si será ofrecido en un pedazo de LATERITE (yangí) que
sirve como su altar en frente de la casa, en un cruce de caminos,
una bifurcación de tres caminos (oríta meta) donde se dice que vive,
en el patio detrás de la casa (èhìnkùnlé) o en un basurero (àtàn).
Como en Ifá, el objetivo de la adivinación es determinar el sacrificio
correcto y nada se gana si no se ofrece. Como expuesto en algunos
versos (C18, D3, F15, F16), “Ofrecer sacrificios es lo que ayuda a
uno; no ofrecerlos no ayuda a nadie”. El nombre completo de
Salako es Maranoro Salako, Omo Gbonka, Igana. Su primer nombre
significa “No envíe resentimiento (Mã r|n oró)”. El segundo es su
nombre de Orisha que significa “Abre el paño blanco y cuélgalo” (So
{l{ kó) en el altar de Orishala. Es un nombre dado a varones que
nacen en zurrón (àlà òké) y quienes se dicen son sagrados para
Orishala y destinados a ser adoradores. Las ultimas tres palabras
identifican a Salako como hijo de Gbonka en el pueblo de Igana.
Salako identifica a su Orisha como Olufon u Orisha Olufon, como
una clase de Obatala. Sin embargo en otras ocasiones dice que es
igual a Obatala (Rey de la tela blanca), Orișala (deidad de la tela
blanca), Orișanla (gran deidad), Obalufon (rey de Olufon), u Obanla
(gran rey). En otras ocasiones es identificado como Obanla como
otro nombre de Olorun u Olodumare, la deidad del cielo. Es seguro
decir que Orișala, Orișanla y Obatala son nombres alternativos para
la misma deidad. Sin embargo, es en verdad difícil determinar si
algunos de estos otros nombres son diferentes nombres de la
misma deidad, nombres de diferentes manifestaciones de la misma
deidad o nombres de diferentes deidades. Todos son “deidades
blancas” (òrìș{funfun), para las cuales he grabado unos noventa y
cinco nombres; muchos se derivan de nombres de lugares y algunos
dicen que se refieren a hijos de Orishala. Salako dijo que cada
“deidad blanca” tiene su grupo de adoradores y su casa separada de
adoración (ilé òrìsà), pero las casas son similares y solo los
adoradores conocen las diferencias entre ellas; todas son de
Orishala y todos lo adoran. Solo usan cosas blancas; cuentas blancas
(șéșé ęfun) y telas blancas, brazaletes, b|culos y abanicos de plomo
(ojé) similar al peltre. Cocina con cacao o aceite de semillas de
melón (ègunsì) en lugar del aceite de palma naranja-rojizo (epó) que
otros usan, comen nueces de kola blancas (obifin) en lugar de las
nueces de kola rojizas (obì yìpa), y toman cervezas de maíz (otín
șèkèté) o ginebra (otìn oyinbó) en lugar de vino de palma (ęmu).
Babosas y pollos blancos son los sacrificios favoritos de Orishala y
las otras deidades blancas. Orisha Ogiyan, cuyos adoradores
practican la flagelación, parece ser una deidad blanca distintiva, o al
menos una manifestación un poco diferente de Orishala. También lo
es Orisha Rowu u Orisha Lowu, descrito como el primer hijo de
Orishala. Las deidades de las lomas (òrìș{ òkè), para las cuales he
grabado otros sesenta y cinco nombres, también se consideran
deidades “blancas”. Orisa Olufon puede ser mas preciso, pero el
discutir Salako y su adivinación con 16 caracoles, yo usaré el mas
común nombre de Orisala. Salaka nació en Ile Gbonka, la cas del jefe
Gbonka, en Igana alrededor del 1880. Dice que el tenia como quince
años y ya sabia como hacer una granja antes de que el Capitan R.L.
Bower bombardeara Oyó y destruyera el palacio del Alafin en 1895,
en las palabras de Salako, “cuando Bower vino a Oyó y bombardeó
las armas “pepe” (Nĩgbati Baw{ w| si Oyó wá lú pèpè). Poco tiempo
después de su nacimiento fue llevado a consulta con Ifá y
confirmaron que el le pertenecía a Orisala. No fue iniciado hasta los
diecisiete porque su madre no tenía suficiente dinero. Los gastos de
su iniciación fueron pagados por su padre y su abuela materna,
quien era adoradora de Orisala. Cuando ella tenia quince, Adeyoyin,
su hermana por la misma madre también fue iniciada en Igana y su
padre pagó los gastos. Según describe Salako, para la iniciación los
patrocinadores deben proveer pescado (eja), jutia (eku), rata
Tullberg (emó), pangolina (aka), tortuga (ahun), carne de elefante
(ęran {j{n{ku), guinea (etù), palomas (ęiyęlé), babosas (igbín) y jabon
(oșé). Después de que la cabeza del iniciado ha sido rapada y se le
hace una pequeña incisión en el cuero cabelludo, pedacitos de estos
ingredientes y algunos cabellos del área cercana a la incisión se
machacan y se ponen en forma de un pequeño montículo del
tamaño de un caracol grande y se pone sobre la incisión. Esta
medicina no se debe caer, pero cuando se acueste su esposa mayor
o quien le apadrina debe quitarla y la guarda hasta después que el
se baña el día siguiente. Esto se hace por siete días, y después, el
iniciado no se debe afeitar la cabeza más. Puede trenzar su pelo
como las mujeres, como hizo Salako. Puede cargar cosas en su
cabeza, pero debe cubrirla con un paño cuando sale, aun en la
noche. Cuando muera, su cabeza se vuelve a rapar para quitar el
Orisha (láti mú òrìsà kúrò lóri rè, ti o bí kú). Como sea escogido por
Orishala a través de la tirada de 16 caracoles, un gallo, un carnero, o
una babosa se matan para la deidad y la sangre o el agua de la
babosa se pone en la boca del iniciado. En este momento Orisala
“monta” al iniciado, toma posesión de el en un trance, y habla a
través de el. Salako dijo, “el Orisa monta esa persona (Orìș{ gun
ènì{) o “el Orisa entra en el cuerpo” (Orìș{ wara rę). Después de eso
cualquier persona iniciada puede ser poseída cuando baila y Orisala
habla a través de esa persona. Tanto Salako como su hermana han
sido poseídos después de su iniciación, pero no pueden hablar
como el “montador” (ęlęgùn) oficial. Esta persona debe ser escogida
por alternativas específicas, la tirada de los 16 caracoles mientras se
nombran a los miembros del culto por orden de antigüedad- no en
términos de edad relativa, pero por el tiempo de iniciación. La
persona escogida debe propiciar (ètùtù) y debe hacer una
celebración (ìwúyè) como la de un jefe para marcar su instalación.
Ni Salako ni su hermana se convirtieron en el montador” oficial,
pero cuando su madre murió, su hermana fue escogida para
hacerse cargo del altar de su madre en la misma forma. Al nuevo
iniciado se le da un símbolo de Orisala para llevar a casa, un pedazo
de hueso o de marfil (irin) que se ha tratado con sangre de la
incisión en su cabeza. Puede añadir otros si desea, pero no puede
perder ese primero. Puede también comprar 16 caracoles para su