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Desarrollo Infantil: Teorías de Mahler y Spitz

El documento analiza las teorías de desarrollo infantil de Margaret Mahler y Rene Spitz, quienes proponen que el desarrollo de la psique del bebé es un proceso complejo que depende de la interacción con la madre y el cumplimiento de tareas en etapas específicas. Mahler describe fases como la simbiosis y la separación individuación, mientras que Spitz se enfoca en la relación madre-hijo y la angustia del octavo mes. Ambos teóricos resaltan la importancia de la flexibilidad en el desarrollo, reconociendo que no todos los infantes evolucionan de la misma manera debido a diversas circunstancias familiares.
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Desarrollo Infantil: Teorías de Mahler y Spitz

El documento analiza las teorías de desarrollo infantil de Margaret Mahler y Rene Spitz, quienes proponen que el desarrollo de la psique del bebé es un proceso complejo que depende de la interacción con la madre y el cumplimiento de tareas en etapas específicas. Mahler describe fases como la simbiosis y la separación individuación, mientras que Spitz se enfoca en la relación madre-hijo y la angustia del octavo mes. Ambos teóricos resaltan la importancia de la flexibilidad en el desarrollo, reconociendo que no todos los infantes evolucionan de la misma manera debido a diversas circunstancias familiares.
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Margaret Mahler y Rene Spitz: Una Perspectiva del Desarrollo Infantil


Valentina Rodríguez Montoya
El nacimiento del ser humano y la salida del vientre de la madre no es tan fácil como parece, al
inicio el bebé es un ser meramente biológico y sus necesidades son simplemente viscerales y todos
pensamos que eso se queda solo hasta ahí y que mágicamente éste crece y se desarrolla. Pero la
mente es aún más compleja y su desarrollo en cada ser humano no es igual y depende de ciertos
logros para que su consolidación se dé de forma exitosa, pues de no ser así, el bebé biológica y
fisiológicamente seguirá creciendo pero su mente se quedara estancada y podrían aparecer
problemas a los que el estudio de la mente conoce como Patologías.
Este descubrimiento tiene su nacimiento en siglos pasados, pero, en las décadas de los 60 y 70
surgen dos teorías que impresionan al mundo del estudio del ser humano en la infancia y surge de
la mano de dos teóricos importantes del Psicoanálisis, quienes se dieron a la tarea de estudiar y
describir el desarrollo de las relaciones objétales desde la infancia y su importancia para la
consolidación de la personalidad y la psique del individuo. Estos son Margaret Mahler y Rene
Spitz.
Ambos dividen el desarrollo de la primera etapa de la vida en fases a las cuales corresponden unas
tareas a cumplir que permiten el paso a la siguiente fase. Estas deben cumplirse en unas edades
específicas para que de esta manera las relaciones objétales, estudiadas por estos teóricos, se
consoliden inicialmente en la infancia.
Luego del nacimiento y como se mencionó anteriormente, el bebé en los primeros meses de vida
es un ser meramente biológico, quien no es consciente de lo que sucede a su alrededor y solo presta
atención a lo que su cuerpo propone como una necesidad, es decir, aparte de dormir, comer, la
enfermedad y las necesidades de evacuación, el infante se encuentra en una etapa de
indiferenciación. Esto es lo propuesto por ambos teóricos para sus primeras etapas, es decir, para
Mahler en la fase del autismo normal, que se da entre los 0 al 1 mes de vida y en Spitz en la etapa
sin objeto que se presenta de los 0 a los 3 meses de vida. La indiferenciación propuesta por ambos
habla de una barrera contra estímulos y de una madre auxiliar que impide que este se vea perturbado
por estímulos muy fuertes, y es en este auxilio donde la madre y el dialogo que entre estos dos
existe, llamado para Spitz acción – reacción – acción y en Mahler el señalamiento mutuo, que se
crea el clima perfecto para que él bebe cumpla el objetivo de esta fase: La homeostasis en Mahler
y el primero organizador llamado la sonrisa inespecífica en Spitz. (Mahler, 1977; Spitz, 1965) Pero
el periodo propuesto por Mahler supone que al primer mes de vida él bebe comienza a salir del
letargo y a reaccionar a estímulos externos con mayor facilidad; es de recordar que el desarrollo no
siempre sucede en un periodo de tiempo tan corto y en ocasiones es necesario na prolongación para
que los hitos de este se presenten sin mayo conflicto, pues siempre es posible que exista algún
motivo que interrumpa la evolución de la psique del infante.

Mahler, M., Pine, F., Bergman, A. (1977). The Psychological Birth of the Human Infant. Buenos Aires,
Argentina. Editorial Marymar.

Spitz, R., Godfrey, W. (1965). The First Year of Life: A Psychoanalytic Study of Normal and Devian
Development of Object Relations. Estados Unidos. Internacional Universities Press, Inc.
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Al final de estos meses y cumplidos los objetivos previamente propuestos, es de suponer que el
infante, ya con una barrera contra estímulos más baja y con la ayuda de la madre comienza a
explorar más el mundo. Pero esta ayuda no se percibe como separada del bebé, sino como si ambos
estuviesen en una misma burbuja y el bebé y la madre fuesen uno solo, es decir, en una órbita
simbiótica. (Mahler, 1977) Esto se presenta en ambas teorías propuestas en sus etapas
correspondientes, para Mahler en la fase de la simbiosis, de los 1 a los 4 o 5 meses y en Spitz en la
etapa preobjetal de los 3 a los 7 meses de vida del infante. Aparte de esta simbiosis, se observa el
inicio de un proceso muy importante, el cual implica comenzar a reconocer quien es la madre como
objeto primario y es aquí donde la sonrisa que muestra el bebé a cualquier persona es importante
para estos dos teóricos, pues supone que el infante da atisbos de una percepción mucho más
desarrollada, de la creación de huellas en la memoria y de la relación con quien lo satisface.
(Mahler, 1977; Spitz, 1975) Aquí ambos teóricos abordan los procesos de manera similar y su
aparición coincide en las edades propuestas entre ambos, pero Mahler tiene un punto a favor al no
ser tan rígida en la consideración de en qué momento es necesario que la sonrisa aparezca, pues
comprende que existen limitaciones y que sin el dialogo y la simbiosis madre hijo esta tardara en
presentar, lo que significa que el desarrollo necesita ser más flexible y menos generalizable, pues
no todas las madres logran cumplir con su papel como es supuesto por las teorías y esto supone
retrasos en el desarrollo.
Cuando la demora sucede por parte de la madre, aparecen ansiedades en él bebe que comienzan a
formar en él una percepción de las experiencias como buenas y malas y empieza a mostrar estas
preocupaciones frente a quienes no se ven como su madre, esto se da por medio del llanto. Para
Spitz (1965) esto se conoce como el segundo organizador, llamado la angustia del octavo mes y
según este aparece en todos los infantes. Mahler una vez más re conceptualiza esta parte de la teoría
y sigue una camino más acertado, menciona que debe ser flexible esta consideración, pues no todos
los infantes, aunque pasan por ciertas ansiedades durante el desarrollo, muestran esta angustia del
octavo mes, la cual supone que él bebe frente a aquellos que no parecen su madre, ni huelen ni se
sienten como ella, responda con desespero, llanto y agresividad en busca del objeto primario, es
decir, la madre.
Muchos podrían pensar que a este punto, el infante ya se formó una imagen del objeto como su
madre, pero esto no es así y apenas comienza y se necesita de una tercera fase para que se consolide
aún más esta imagen del objeto, aunque no por completo.
Rene Spitz nombra a esta etapa como la del objeto real (8 a 12 meses) y Mahler como la fase de
separación individuación (5 a 36 meses). La consideración de Mahler de ampliar el rango de estudio
permite observar otros elementos importantes en la formación de estas relaciones objétales.
En esta etapa para ambos es de suma importancia la distinción de la madre por encima de los demás
objetos, pues él bebe percibe y reconoce tanto personas como objetos inanimados, y esto demuestra
la maduración cognitiva y emocional del bebé. Spitz se enfoca solo en la relaciones diádicas,
mientras que Mahler en esta etapa reconoce al padre como alguien que estabiliza la relación y
rompe la relación simbiótica entre madre e hijo, lo cual es de suma importancia para la
Mahler, M., Pine, F., Bergman, A. (1977). The Psychological Birth of the Human Infant. Buenos Aires,
Argentina. Editorial Marymar.

Spitz, R., Godfrey, W. (1965). The First Year of Life: A Psychoanalytic Study of Normal and Devian
Development of Object Relations. Estados Unidos. Internacional Universities Press, Inc.
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consolidación de las relaciones objétales. Lo primero en surgir es una ruptura de la órbita simbiótica
que logra el comienzo de la diferenciación y de la comprensión de que la madre que lo cuida y
protege se ausenta por periodos, esto es clave, pues es aquí donde para Mahler aparecen los objetos
o situaciones transicionales como mitigantes de esa angustia o ansiedad experimentada y esto causa
en el niño un comportamiento de exploración que le permita reconocer que es de su madre y que
es propio.
Para Spitz la culminación de esta etapa se da cuando se consolida el habla, apareciendo el tercer
organizador: el NO; el cual tiene la función de proteger al infante por medio de limites propuestos
por la madre y que el niño acepta cuando aprende la imitación; (Spitz, 1965) pero Mahler por su
parte va mas allá y se extiende hasta los 36 meses definiendo cuatro sub fases dentro de la fase de
separación individuación, aquellas que describen el paso desde que él bebe comienza a reconocer
y explorar las diferencias entre él y su madre y por ende se dan ansiedades frente a los extraño (5-
7-8 meses); pasando por una sub fase donde comienza el movimiento y los deseos de caminar y
por ende el bebé muestra un interés en alejarse de la madre pero sin que ella deje de ser su soporte
y es aquí donde el verdadero nacimiento psicológico se da en el infante (8-15 meses); haciendo una
transición a una sub fase donde al dominar la bipedestación se tiene conciencia que es posible estar
lejos de la madre e interactuar con el padre o sus familiares (15-24 meses); en esta sub fase es
donde la comunicación y el juego toman un papel importante y el padre comienza a aparecer como
protagónico, de igual manera el infante pasa por una serie de crisis que le permiten comprender las
diferencias entre él y sus padres y que al superarlas a través de aceptar las distancias propuestas
por sus padres, permite que este se enfrente a la sub fase final conocida como la consolidación de
la individualidad y los comienzo de la constancia objetal emocional (24-36 meses), donde el infante
se encuentra más dispuesto a la interacción y ya no presenta ansiedad por perder a su madre y puede
estar por un periodo sin ella soportado en la imagen que ha creado de la misma; y es así como el
infante logra desarrollarse como individuo y como el yo se fortalece cada vez más. (Mahler, 1977)
Como puede observarse, la conceptualización de Mahler sobre lo sucedido en los primeros años de
vida del infante, nos permite tener claridad acerca de lo fascinante que es el proceso si se
experimenta de forma flexible y extendida, pues aunque el aporte de Rene Spitz fue crucial para
comprender esta teoría, el autor se pierde de muchas situaciones que atravesamos los seres
humanos antes de poder consolidar nuestras relaciones objétales, aquellas que serán de suma
importancia en un futuro para cada uno de nosotros. Es por ello que aquí debemos considerar las
diferencias entre sujetos frente a los objetos, pues no todos desarrollamos nuestras relaciones
objétales como si fuésemos producidos en una fábrica, sino que, en el crecimiento dentro de
nuestros núcleos familiares, nos encontramos con obstáculos que hacen que algunos de nosotros
no evolucionemos como lo esperado y es allí donde se forjan las diferentes personalidades, que
aunque algunas sean vistas como psicopatológicas, le dan diversidad a la sociedad y permiten que
la interacción sea más enriquecida.

Mahler, M., Pine, F., Bergman, A. (1977). The Psychological Birth of the Human Infant. Buenos Aires,
Argentina. Editorial Marymar.

Spitz, R., Godfrey, W. (1965). The First Year of Life: A Psychoanalytic Study of Normal and Devian
Development of Object Relations. Estados Unidos. Internacional Universities Press, Inc.

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