EL PECADO DE DESINTERESARSE POR LA OBRA DE DIOS
- Texto: Nehemías 1
- Serie: Nehemías, cómo apoyar la obra de Dios
- Meta: Que los creyentes vean que abandonar un misionero o la obra misionera es un
pecado.
- Fecha:
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Introducción:
- Era el año 445 a.C. y los judías que volvieron ya llevaban 90 años en Jerusalén.
Pero cierto número aún estaba en Babilonia y Persia.
- Nehemías estaba en Persia y era copero del Rey (hombre de confianza)
- Nehemías era un joven contemporáneo con Esdras.
a. Esdras era un sacerdote y maestro de la Biblia. Su misión principal era purificar
al pueblo de Jerusalén de todas las malas costumbres que aprendieron en
Babilonia.
b. Nehemías era político y edificador. Su principal tarea tuvo que ver con la
protección del pueblo de Jerusalén.
* OJO: Cada creyente debe servir a Dios en el lugar que él mismo le pone.
- Diez años atrás el rey Artajerjes se había mostrado bondadoso con Esdras y
también ayudó a Nehemías a viajar a Jerusalén para edificar sus muros.
- Artajerjes era hijo de Asuero e hijastro de Ester. Probablemente Ester influyó
mucho en Artajerjes para ayudar a los judíos.
- Nehemías es el último libro histórico del Antiguo Testamento
- Este libro es la autobiografía de un hombre al que Dios había llamado a levantar
su obra. Este libro nos ayudará a ver cómo debemos preocuparnos por la obra de
Dios y por la obra misionera.
I. LAS NOTICIAS DE LA OBRA DE DIOS: v. 1-3
“1 Palabras de Nehemías hijo de Hacalías. Aconteció en el mes de Quisleu, en el año
veinte, estando yo en Susa, capital del reino, 2 que vino Hanani, uno de mis
hermanos, con algunos varones de Judá, y les pregunté por los judíos que habían
escapado, que habían quedado de la cautividad, y por Jerusalén. 3 Y me dijeron: El
remanente, los que quedaron de la cautividad, allí en la provincia, están en gran mal y
afrenta, y el muro de Jerusalén derribado, y sus puertas quemadas a fuego.”
a) Es triste escuchar las noticias de la obra de Dios en el mundo:
- Iglesias que solo envían 10 o 20 soles a un misionero
- Misioneros que no tienen un seguro o tienen carencia de vestimenta y alimentos
- Iglesias que están cerrando porque ya no tienen apoyo ni sustento misionero.
b) Es una obligación de la iglesia local sustentar a sus misioneros
1Co 9:7-14 “¿Quién fue jamás soldado a sus propias expensas? ¿Quién planta
viña y no come de su fruto? ¿O quién apacienta el rebaño y no toma de la leche del
rebaño? 8 ¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley? 9 Porque
en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios
cuidado de los bueyes, 10 o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros
se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con
esperanza de recibir del fruto. 11 Si nosotros sembramos entre vosotros lo
espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material? 12 Si otros
participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros? Pero no hemos
usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún
obstáculo al evangelio de Cristo. 13 ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas
sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan? 14
Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del
evangelio.”
II. TRISTEZA POR TERRIBLES NOTICIAS. v. 4
Neh 1:4 Cuando oí estas palabras me senté y lloré, e hice duelo por algunos días, y
ayuné y oré delante del Dios de los cielos.
1) La indiferencia a la obra misionera es un pecado:
- Es triste que una iglesia vea que hay necesidad en sus misioneros pero solo tienen
en mente acumular dinero para construir un local. No está mal en pensar en
construir un local pero primero es la obra misionera.
- Cuando nos preocupemos menos de nosotros mismos tendremos mente para
preocuparnos por los demás.
- ¿Cómo se siente usted al ver tanta necesidad en la obra de Dios?
2) El ayuno es una buena actividad espiritual del creyente.
- Jesús dijo que los creyentes deben ayunar: Mat 9:15 Jesús les dijo: ¿Acaso
pueden los que están de bodas tener luto entre tanto que el esposo está con
ellos? Pero vendrán días cuando el esposo les será quitado, y entonces ayunarán.
- La iglesia primitiva ayunaba: Hch 13:2 Ministrando éstos al Señor, y ayunando,
dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he
llamado.
III. EL RECONOCIMIENTO DE NUESTRO PECADO. v. 5-10
Neh 1:5-10 “Y dije: Te ruego, oh Jehová, Dios de los cielos, fuerte, grande y temible,
que guarda el pacto y la misericordia a los que le aman y guardan sus
mandamientos; 6 esté ahora atento tu oído y abiertos tus ojos para oír la oración de
tu siervo, que hago ahora delante de ti día y noche, por los hijos de Israel tus siervos;
y confieso los pecados de los hijos de Israel que hemos cometido contra ti; sí, yo y la
casa de mi padre hemos pecado. 7 En extremo nos hemos corrompido contra ti, y no
hemos guardado los mandamientos, estatutos y preceptos que diste a Moisés tu
siervo. 8 Acuérdate ahora de la palabra que diste a Moisés tu siervo, diciendo: Si
vosotros pecareis, yo os dispersaré por los pueblos; 9 pero si os volviereis a mí, y
guardareis mis mandamientos, y los pusiereis por obra, aunque vuestra dispersión
fuere hasta el extremo de los cielos, de allí os recogeré, y os traeré al lugar que
escogí para hacer habitar allí mi nombre. 10 Ellos, pues, son tus siervos y tu pueblo,
los cuales redimiste con tu gran poder, y con tu mano poderosa.”
a) Reconociendo:
El primer paso para dar para la obra de Dios, para la obra misionera está en
reconocer que hemos pecado al no apoyar.
Enseñemos a nuestros hijos a dar para la obra de Dios.
Apoyemos a nuestra iglesia local en sus proyectos misioneros. (No lo
hagamos por nuestra cuenta sin apoyar a la iglesia local)
b) Confesando:
Confesemos que pecamos, que hemos sido indiferentes, que hemos
criticado como “sacadera de plata” el dar para la obra de Dios o para las
misiones.
Nunca la bendición de Dios podrá venir a nuestras vidas hasta que no haya
confesión de nuestra parte.
IV. LA DECISIÓN DE NEHEMÍAS. v 11
Neh 1:11 “Te ruego, oh Jehová, esté ahora atento tu oído a la oración de tu siervo, y
a la oración de tus siervos, quienes desean reverenciar tu nombre; concede ahora
buen éxito a tu siervo, y dale gracia delante de aquel varón. Porque yo servía de
copero al rey.”
a) Que el Señor oiga nuestra oración porque no queremos ser indiferentes a la
necesidad misionera.
b) ¿Qué está haciendo usted por la obra de Dios? si no sale a las misiones, pues
sostenga a los que sí salen.
c) Nehemías no solo reconoció y confesó sino que también decidió apoyar la obra de
Dios. Decida usted hacer lo mismo.
Conclusión: Amados hermanos, que la historia de Nehemías sea para nosotros un
ejemplo de una persona que aunque se descuidó de la obra de Dios, se arrepiente y
busca enmendar su indiferencia apoyando y haciendo la obra de Dios.