TITULO: El papel de la Familia en la equidad de género.
NOMBRE DE LAS AUTORAS:
Beatriz Moreno Guzmán
Isela Mendoza Lorenzo
Ana Laura Mendoza Lorenzo
Correos electrónicos: morenoguzmanb@[Link] , iseml@[Link]
Plantel: Lic. “Adolfo López Mateos” de la Escuela Preparatoria
Línea Temática: La familia y la Equidad de género.
RESUMEN
En cualquier lugar y en cualquier época la familia ha desempeñado un papel
primordial en la sociedad, por ser un espacio natural donde la persona se
desarrolla como tal, no podemos negar que la familia es un sistema socializante
en el que la persona se enfrenta a un moldeamiento de conductas disciplinarias
y afectivas. La familia es la célula en la que nacen los derechos y obligaciones
de cada miembro, el bienestar y la integración, donde se observa o no la
equidad y la igual entre los integrantes, es el recinto en el que se aprenden los
conceptos sobre la paz o sobre la violencia de manera vivencial, en este grupo
surgen los significados sobre amor, solidaridad, empatía, democracia, respeto
hacia uno mismo y hacia los demás, valores que serán trasladados más tarde a
diferentes contextos de la sociedad.
El presente trabajo muestra la importancia que tiene la familia en la
conceptualización y la aplicación de la equidad de género en cualquier edad.
Palabras claves: Familia, Valores y Equidad.
ABSTRACT
En any place and at any time family has played a key role in society, as a natural
space where the person develops as such, we cannot deny that the family is a
socializing system that the person faces a shaping of disciplinary and emotional
behavior. The family is the cell where are born the rights and obligations of each
Member, welfare and integration, showing or not the equity and the equally among
the members, is the venue in which you learn concepts about peace or violence
experiential way, in this group arise the meanings about love, solidarity, empathy,
democracy, respect for self and for others, values that they will be later transferred
to different contexts of society.
The present work shows the importance that has the family in the
conceptualization and implementation of gender equity at any age.
Key words: family, values and equity.
LA FAMILIA Y SU PAPEL EN LA EQUIDAD DE GÉNERO.
La familia a través del tiempo ha sido definida como la primera célula social, por
la clara influencia que ésta ejerce sobre las personas que la integran, y por ser la
primera institución educadora.
Casas (2014 p: 46) indica que la familia es una comunidad de vida y de amor,
en donde todos se influyen entre sí de manera directa, donde deben transmitirse
los valores gracias al ejemplo y el actuar de cada uno en la vida cotidiana.
El Instituto Interamericano del niño la define como:
Un conjunto de personas que conviven bajo el mismo techo, organizadas
en roles fijos (padre, madre, hermanos, etc.) con vínculos consanguíneos o
no, con un modo de existencia económico y social comunes, con
sentimientos afectivos que los unen y aglutinan. Naturalmente pasa por el
nacimiento, luego crecimiento, multiplicación, decadencia y trascendencia.
A este proceso se le denomina ciclo vital de vida familiar.
La familia como un grupo social desempeña varia funciones entre las cuales
según Louro (2001) citado por Valladares, (2008) están las siguientes:
1. Función biológica: Funciones de reproducción
2. Función económica: Obtención y administración de los recursos tanto
materiales, como bienes de consumo, la satisfacción de las necesidades
básicas, tareas domésticas que garantizan los servicios que se brinden en
el hogar para la existencia, la conservación y el bienestar de la familia.
3. Función Educativa-cultural: Influencia que ejerce la familia en sus
miembros, todo el proceso de aprendizaje individual y en el propio
desarrollo familiar. . Se produce el proceso de transmisión de experiencia
histórico-social en la vida cotidiana, la transmisión de valores ético –
morales que se derivan de los principios, normas regulaciones que se
observan y aprenden en la familia y contribuyen al proceso formativo del
desarrollo de la personalidad individual y en general a la formación
ideológica de las generaciones.
4. Funciones de crianza: Aspectos que tienen como finalidad proporcionar a
los hijos un cuidado mínimo que garantice su supervivencia, un aporte
afectivo y un maternaje y paternaja adecuados.
5. Función de culturalización y socialización: La familia constituye el
vehículo trasmisor de pautas culturales a través de varias generaciones, lo
que permite al mismo tiempo modificaciones de éstas, la socialización de
los miembros, la adquisición de una identidad de género, la inculcación de
valores sociales, éticos y morales y la confirmación de una identidad
personal, familiar y social.
Por su parte Casas, (2014 p: 47) afirma que la familia tiene cuatro aspectos a los
que les corresponde un objetivo y una función, como se muestra en la
siguiente tabla.
Aspectos
Objetivos
Funciones
Satisfacción de
necesidades
Dar bienestar
Administración de
recursos
Centro de intimidad
Personalizar
Dar trato personal
Escuela de valores
Formar
Educar
Escuela de
Socialización
Hacer participar
Guiar y motivar
Sin embargo es necesario tener claro que la familia va más allá de un simple
concepto, como lo afirman EDAC, (2000) al referir que la familia no surge de la
nada; tiene su origen en la relación fundamental que se establece entre hombre y
mujer y que está en potencia en ellos desde que nacen.
Por lo tanto el motivo de la existencia de la familia es que todo ser humano, para
crecer y desarrollarse necesita la ayuda de los demás y una comunidad amorosa
que lo acepte por lo que es, por ser él.
EDAC (2000, p. 33) nos dice que existen cuatro aspectos de los que se origina
una auténtica vida de familia:
1. El ser humano necesita de los demás para vivir y satisfacer sus
necesidades vitales (comer, dormir, vestir, descansar)
2. Por su propia dignidad y naturaleza, el ser humano exige vivir y ser tratado
como persona.
3. El ser humano, aprende y se perfecciona en la convivencia diaria (valores,
hábitos, costumbres, criterios, formas de ser)
4. Él ser humano logra, únicamente mediante la ayuda mutua y de la
participación, el propio perfeccionamiento y el bien común de su familia.
Por lo tanto tenemos que la familia es la primera sociedad natural y dentro de ella
se aprenden las actitudes básicas que después se vivirán en la sociedad. Las
familias deben ser ejes de amor, paz, equidad y educación cívica, de relaciones
gratificantes, de fácil comunicación, de apoyo, de estabilidad emocional,
seguridad y permanencia para cumplir cabalmente su funciones: Ofrecer un
ambiente seguro y estable a los integrantes donde puedan alimentarse, vestirse y
cobijarse, compartiendo todos sus miembros las tareas y responsabilidades del
hogar, educar basándose en las normas ético-sociales de conducta en relación
con las demás personas, y conseguir que los integrantes se sienta queridos y
libres.
Cálcena (2006) ratifica lo anterior al mencionar que los significados sobre amor,
solidaridad, democracia, empatía, respeto hacia uno mismo y al otro, se
aprenden en los vínculos más próximos: en la familia. Los niños y niñas aprenden
principalmente del ejemplo y si se les enseña que los conflictos pueden resolverse
a golpes e insultos, probablemente reproduzcan estos patrones violentos de
conducta en el futuro.
Ahora bien la familia es el primer ambiente donde se reciben inicialmente las
nociones de igualdad, que permite a todas las personas de una sociedad tener los
mismos derechos y disfrutar de iguales beneficios, este principio fundamental de
convivencia se aprende en la familia, por ser el lugar donde las personas
aprenden a dar y a recibir, a relacionarse con los demás, y aceptar su
compromiso y responsabilidad al bien común para que cada miembro sea parte
de un todo y se empeñe por alcanzar los objetivos en beneficio de todos.
Casas (2014, p: 50) al respecto dice lo siguiente:
La participación es la mejor preparación para que los hijos vivan una
auténtica democracia. Debe enseñarse desde el hogar, para lo cual es
necesario asignar encargos y funciones en la tarea doméstica. Dejando
atrás los tiempos en que la madre de familia absorbía toda la carga de
trabajo y los hijos (de cualquier nivel socioeconómico) crecían convertidos
en inútiles, atenidos a que se les hiciera todo, e incapaces de tomar ninguna
responsabilidad, Ahora es necesario educar a los hijos, desde muy
pequeños, en la conciencia social; primero, hacerles sentir su compromiso
con respecto a los demás miembros de su familia; y, más tarde, motivarlos
para que se interesen en satisfacer las necesidades de su comunidad.
Anteriormente existía una clara división entre las tareas de mujeres y hombres: la
mujer se dedicaba exclusivamente a la educación de los hijos y a la atención del
hogar; el hombre era el proveedor de la familia. En la actualidad esto ha
cambiado y uno de los factores por los cuales se ha dado esta modificación en los
roles es la necesidad económica y de superación personal de la mujer, por su
parte el hombre, debe involucrarse en la educación de los hijos y en los trabajos
del hogar.
Hombre y mujer deben participar en el hogar y en el mundo: ambos deben
colaborar activamente en la mejora de la comunidad y en todos los ámbitos del
ser humano. Casas (2014)
ANTES:
HOY:
Mujer
Mujer
Hombre
Hombre
Mujer
Hombre
Por lo anterior resulta conveniente:
Compartir las labores en casa de manera justa y equitativa entre todos
los miembros del hogar, asumiendo con responsabilidad las tareas
asignadas de acuerdo a la edad.
Hablar de sobre los términos de equidad, paz, libertad, respeto,
tolerancia, democracia, etc., de manera clara y amena.
No dar cabida a los insultos, humillaciones o faltas de respeto, por el
contrario, inculcar los buenos modales y la cortesía.
Respetar la individualidad y personalidad de cada uno de los
integrantes de la familia sin importar el género y la edad, para evitar a
toda costa la discriminación y tratos de inferioridad entre unos y otros.
Fomentar el diálogo para la resolución de conflictos, invitando a
que cada quien se haga responsable de las consecuencias de sus
actos.
Evitar conductas machistas o feministas que afectan gravemente la
vida emocional de las personas.
En la familia no debe existir la discriminación o el favoritismo ya que
esto influye notablemente en las relaciones interpersonales de los
integrantes de la misma.
Si la familia es el lugar en el que se transmiten los valores, la igualdad equidad
no se debe pasar por alto que estos deben ser aplicados a todos y cada uno de
los integrantes de la familia, incluyendo a los adultos mayores, por lo que es
necesario crear una cultura de la familia, que de un tratando de cariño a las
personas de la tercera edad, creando un humanismo capaz de promover los
valores, tales como el respeto el amor y la igualdad hacia estas personas.
Esta cultura deberá de promover un gran afecto y respeto por las personas
mayores, bien sean sus abuelos, vecinos, o personas desconocidas que se
encuentran en cualquier lugar, para evitar ignorarlos o marginarlos.
Es necesario retomar los derechos de los adultos mayores que la CDH marca,
hacerlos del conocimiento de todos los integrantes, sobre todo de los menores,
para ir creando la consciencia de respeto y equidad en las personas de la tercera
edad, recordar a la familia que el adulto mayor debe ser tratado con dignidad, ser
defendido de toda clase de explotación y maltrato físico o mental, atender su
salud para alcanzar un bienestar físico psicológico y mental, vivir adecuadamente
en su hogar y siempre que sea posible cerca de sus familiares hasta el último
momento de su existencia.
CONCLUSIONES:
La familia es el lugar donde de manera vivencial se observa la igualdad y la
equidad por los tanto todos los integrantes: mujeres, hombres niños, jóvenes y
adultos mayores deben colaborar y participar en el hogar, considerando la edad
y la condición física de los integrantes.
Es necesario promover la complementariedad entre hombre y mujer, en todos los
niveles: personal, familiar y social, con el objetivo de enriquecer todas sus
actividades y proyectos, tales como el crecimiento personal, la educación de los
hijos, el trabajo que realizan y la mejora de la sociedad.
En familia se debe perseguir el desarrollo integral del hombre y la mujer para
que ambos alcancen la unidad y armonía entre su desarrollo personal,
profesional y social.
La familia es el futuro de la humanidad y sigue siendo la primera escuela de
valores, por lo tanto es necesario inculcar en sus integrantes el sentido de igual,
respeto, justicia, solidaridad, pero sobre todo de amor, para conseguir lo que
ENLACE (1988) afirma:
Tenemos que hacer de la familia la democracia más pequeña en el centro mismo
de la sociedad, para que la democracia que todos queremos sea el espejo fiel de
nuestro grupo familiar. Un grupo donde no tenga cabida la violencia, los malos
tratos, la incomprensión o el egoísmo, un grupo armonioso dispuesto a trabajar
por México con lo mejor de sus capacidades y talentos, participando activamente
en el fortalecimiento de las instituciones, con entrega y decisión y viviendo
creativamente el cambio de la sociedad.