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Ajayu

Este documento presenta la obra de teatro "Ajayu" en un acto. La obra se desarrolla en el escenario de una carrocería oxidada de autobús abandonada en una ladera, donde viven Aura y Aurelio. En la obra, Aura interactúa con un Viajero que llega buscando trabajo y se ofrece a lavar su ropa a cambio de su martillo. Aurelio tose desde dentro del autobús mientras tiene una conversación con Aura.

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Ajayu

Este documento presenta la obra de teatro "Ajayu" en un acto. La obra se desarrolla en el escenario de una carrocería oxidada de autobús abandonada en una ladera, donde viven Aura y Aurelio. En la obra, Aura interactúa con un Viajero que llega buscando trabajo y se ofrece a lavar su ropa a cambio de su martillo. Aurelio tose desde dentro del autobús mientras tiene una conversación con Aura.

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AJAYU

Aldo Medinaceli

Premio Único a la Escritura Dramática Adolfo Costa Du Rels 2011

1
AJAYU
OBRA EN UN ACTO

personajes:
AURA NINA
AURELIO NINA

UN VIAJERO
UN POLICÍA
EL HIJO
DOS CAMINANTES
NOTA: EL ESCENARIO

El escenario está compuesto por una pantalla de fondo (superficie blanca ECRAN), donde se proyecta
la imagen panorámica de una ciudad. La ciudad en este caso es La Paz, pero representa el movimiento
urbano en general, la misma puede ser cambiada por cualquier otra imagen panorámica urbana. Delante de
la pantalla, como elemento central del escenario, está una carrocería deteriorada, envejecida, sin vidrios,
parcialmente cubierta de tierra, oxidada. La iluminación colabora a disminuir, resaltar o hacer
desaparecer el contraste entre la carrocería, los actores y la imagen de fondo. En el interior de la
carrocería se desarrolla parte de la obra, así como algunos diálogos. Sin embargo, la carrocería permite
que se vea a los personajes solamente en plano medio (de la cintura para arriba) cuando están en su
interior, a través de sus ventanas. La carrocería posee una abertura a manera de puerta de
ingreso/salida.

La siguiente imagen (tomada en la ladera sur de Llojeta) orienta en cuanto a la atmósfera, elementos y
ambiente del escenario que se desea recrear. Aunque tanto el COLOR, TAMAÑO y POSICIÓN de la
carrocería no deban ser exactamente los mismos:

2
autor foto: A.M.

La ciudad proyectada en la pantalla de fondo durante la puesta en escena es una vista panorámica sin
movimientos del encuadre. Sólo se recurre a la aceleración del movimiento –dentro del mismo
encuadre– cuando la diégesis, (la historia de la obra) sugiere algún cambio temporal, ya sea el ascenso
del sol o el oscurecimiento del cielo.

FIN DE NOTA: EL ESCENARIO

3
ACTO ÚNICO

Es un tiempo indefinido. En la cumbre de una ladera, yace oxidada, vacía, la carrocería de un autobús azul,
semienterrada, sin ningún vidrio. En la parte inferior, donde alguna vez existió un parabrisas, todavía permanece el
número que identificaba a su línea: “MICRO 2”.

Amanece en la ciudad, el panorama es silencioso; desde la ladera se ven lejanos, diminutos, los autos, las casas, los
pequeños edificios allá abajo.

No se ve a nadie sobre la ladera.

escena #1

AURELIO: (se oye su voz adentro del autobús) Hace frío


AURA: (se oye su voz adentro del autobús) ¿Dónde estás?
AURELIO: Siento los huesos congelados (se escuchan ruidos adentro del autobús)
AURA: ¿Has dejado de moverte?
AURELIO: La noche ha sido larga
AURA: El cuerpo siempre duele
AURELIO: No puedo respirar
AURA: (aparece por una ventanilla, camina dentro del autobús, vestida de blanco, con una pañoleta roja amarrada en la
cabeza, lleva una caldera metálica en una mano) Nuestro hijo traerá un médico, los médicos sanarán las
heridas ¿no es así? Entiende que traer un médico hasta acá no es fácil (desaparece otra vez dentro del autobús)
AURELIO: La garganta está cubierta de hielo
AURA: No te preocupes. Es por el aire de la ciudad. Es por la noche helada Es por el polvo de los
muertos.
AURELIO: Siento la sangre congelada
AURA: Toma un poco de alcohol. Pronto te sentirás mejor (aparece dentro del autobús, mira hacia abajo,
hacia el lecho de Aurelio)
AURELIO: (se oye su voz dentro del autobús, no se le ve) Las ciudades se congelan. El frío atraviesa mi cuerpo
AURA: No te angusties. El calor regresará pronto. Sanarán tus males. Tu cuerpo se fortalecerá… La
cabeza dejará de atormentarte
AURELIO: ¿Aura, estás allí? ¿Sabes? A veces siento como si mi alma estuviera separada de mi cuerpo
(se quedan en silencio por unos segundos)

4
escena #2

Aura sale del autobús, sostiene un bañador verde, lleno de ropa sumergida en agua, se sienta en el suelo, empieza a lavar
la ropa

AURELIO: (tose adentro del autobús, todavía no se le ve) Anoche estaba en un jardín brillante

Aura sigue lavando la ropa

AURELIO: Tenía flores de colores. La luz era muy fuerte. Vi un enorme árbol brillante
AURA: (deja de lavar, mira el cielo, pensativa) ¿Qué más soñaste?
AURELIO: Anoche vi un río de agua cristalina
AURA: (sigue lavando) Igual que antes ¿recuerdas?
AURELIO: (tose más fuerte, se oscurece la escena) Vi que el jardín desaparecía. Que las flores se incendiaban.
Que el río se secaba
AURA: Ya verás cómo pronto las pesadillas desaparecen. Que la luz regresa. Que pronto podrás
descansar (silencio prolongado)
AURELIO: (tose) Nuestro hijo no va a regresar
AURA: (deja de lavar, se pone de pie, observa en dirección al público, busca con los ojos, se vuelve a sentar) No hay
nadie
AURELIO: ¿Me estás escuchando?
AURA: El jardín era hermoso, los arbustos, el pasto verde. Nuestra casa era muy amplia ¿no crees?
AURELIO: (se oye su voz desde adentro del autobús) Nuestro hijo no regresará. La casa no existe. Hace
mucho que no está con nosotros
AURA: Cuando nuestro hijo nació, me sentí viva por primera vez. Su cuna estaba al lado de la ventana
¿recuerdas? (sigue lavando)
AURELIO: Sólo sé que el frío es cada vez más intenso. Sólo entiendo que allí afuera no hay nadie.

5
escena #3

Se oyen unos pasos sobre la tierra, un hombre camina pisando las piedras, se lo ve acercarse de espaldas, viste un abrigo
largo, sombrero, se detiene frente a Aura, trae un morral en una mano

AURA: (mirándolo a los ojos) ¿Quién es usted? ¿Cómo ha encontrado el camino? ¿A qué ha venido?
VIAJERO: (dando la espalda al público, quitándose el sombrero, dejando el morral en el suelo) Discúlpeme, no
quería asustarla. Estoy buscando la fábrica de ladrillos. Me han dicho que están buscando trabajadores.
He venido desde muy lejos
AURA: Aquí no hay ninguna fábrica de ladrillos, la única fábrica que había… (duda) la única fábrica
que había la cerraron hace mucho tiempo
VIAJERO: Me dijeron que…
AURA: (le interrumpe) No hay ninguna fábrica, se lo acabo de decir (mira el morral), ¿Qué esconde allí?
Son armas ¿Trae usted armas allí adentro?
VIAJERO: No son armas. Son mis herramientas. Mire (se agacha, va sacando sus herramientas una a una: un
martillo, unas pinzas, un alicate, los pone en el suelo, delante de Aura)
AURA: Hasta acá vienen los policías (sigue lavando la ropa)
VIAJERO: Yo no soy policía. Vine buscando la fábrica de ladrillos
AURA: (deja de lavar, se pone de pie, camina hasta él, examinándolo) Conozco los hombres como usted, llegan
hasta acá huyendo de algo ¿de qué está escapando?. Y luego se encuentran con esto (señala el panorama).
No crea que porque tiene un abrigo caliente, y todas esas cosas (señala las herramientas), lo van a dejar en
paz. Ellos están por todas partes (mira alrededor, arriba). Míreme a mí, yo antes tenía una casa ¿sabe? Yo
antes era hermosa, yo antes tenía dinero, vivía en un jardín inmenso. Antes, siempre antes. Míreme
ahora… (regresa, se sienta en el suelo, sigue lavando la ropa)
VIAJERO: (siempre de espaldas al público, sólo se ve su silueta a contraluz) Lo siento, yo no sabía que…
AURA: Pero mi hijo está cerca, él nos… (se detiene), él me sacara de aquí

6
escena #4

Aurelio tose desde adentro del autobús

El Viajero mira en dirección a la carrocería, se acerca al autobús

AURA: ¿Qué quiere? ¿Quiere ver las condiciones en las que vivo? Allí adentro no hay nada agradable.
Créame, usted no quiere ver allí adentro.
VIAJERO: No, yo solamente…
AURA: No importa, váyase, ya le dije que aquí no hay ninguna fábrica, y no quiero los problemas que
traen los hombres (lo mira de pies a cabeza) como usted (sigue lavando)

El Viajero se agacha, levanta algunas herramientas del suelo, se coloca el morral

7
escena #5

AURA: (lo observa con detenimiento) Tengo agua. ¿No quiere que lave su ropa?
VIAJERO: ¿Qué dice?
AURA: Sí, su ropa está muy sucia, y yo necesito dinero para nosot… (se interrumpe) para mí. Necesito
dinero ¿me entiende usted?
VIAJERO: Me gustaría, pero yo tampoco tengo dinero, por eso vine hasta acá. Me dijeron que en la
fábrica de ladrillos estaban buscando trabajad…
AURA: (le interrumpe) Puede dejar (señala el morral con el rostro) eso, como si fuera dinero, como un
intercambio, como forma de pago quiero decir
VIAJERO: Son mis herramientas, las necesito para trabajar, sin ellas…
AURA: (le interrumpe) No todas, sólo me interesa el martillo
VIAJERO: Mmm… (duda)
AURA: Si quiere le lavo toda su ropa. Además le doy un poco de agua, sólo por su martillo
VIAJERO: Hace mucho que no me alimento y… (se revisa a sí mismo) es verdad, mi ropa está muy sucia
(observa a Aura).
AURA: No se preocupe, quítesela, verá qué bien le queda cuando esté limpia
VIAJERO: Está bien (se saca el abrigo, se desabotona la camisa, se quita los pantalones, lentamente, se queda
desnudo, siempre dando la espalda al público, deja sus botas viejas a un lado, junto al morral)
AURA: (lo observa en silencio) Así está muy bien, iré a buscar el agua (levanta toda la ropa del Viajero,
desaparece con ella adentro del autobús)

8
escena #6

El Viajero recoge el martillo del suelo, lo sostiene en una mano, se acerca al autobús. No se ve a nadie dentro, sólo se
escuchan sus voces

AURELIO: (se oye su voz) El frío está cada vez más intenso
AURA: (se oye su voz) Mira, te traje esto
AURELIO: Los perros no dejan de ladrar
AURA: Abrígate, no dejes que el cuerpo se enfríe
AURELIO: (tose, tose mucho, tose más fuerte) ¿Vinieron otra vez?
AURA: No vino nadie. No te agites. Ya verás cómo pronto todo irá mejorando
AURELIO: (tose) A veces siento que nada está quieto, que la casa se mueve, que nosotros nos
movemos, que toda la ciudad se mueve
AURA: Es la fiebre, cúbrete bien las piernas
AURELIO: (tose más despacio) Tienes razón
AURA: Duerme, cuando despiertes te sentirás mejor

9
escena #7

El Viajero escucha los pasos de Aura adentro del autobús, se aleja, retrocede a su anterior posición. Aura sale, lo observa
parado con el martillo en la mano

AURA: El agua ya viene (se sienta a lavar la ropa)


VIAJERO: Usted no está sola…
AURA: (deja de lavar, lo observa) ¿De qué habla?
VIAJERO: Escuché cuando hablaba con alguien, cuando le daba usted mi ropa
AURA: ¿Está usted loco? Yo vivo sola, completamente sola ¿me oye?
VIAJERO: (deja caer el martillo, se acerca a Aura) Puede confiar en mí, le aseguro que no soy policía. No le
diré nada a nadie, no hace falta que sufra…
AURA: ¿Sufrir? ¿Quién habló de sufrimiento? El hecho de que viva sola no significa que sufra. Además
¿quién le ha dado a usted derecho a mirar adentro de… (duda) adentro de mi casa?
VIAJERO: No vi nada, sólo escuché que…
AURA: (le interrumpe) Entonces, si no vio nada, cómo afirma aquello de que… (duda) aquello de que
sufro (el Viajero la interrumpe)
VIAJERO: (gritando más fuerte) ¡Sólo le digo que usted no está sola!

Aura se queda en silencio, mirando al Viajero, se queda con la boca abierta. Luego de unos segundos se pone de pie, se
quita la pañoleta roja de la cabeza, se suelta el cabello, corre enojada, desaparece dentro el autobús

10
escena #8

AURELIO: (se oye su voz dentro del autobús) Escucho voces


AURA: (se oye su voz dentro del autobús) No es nada. Vuelve a dormir, verás que pronto te sentirás mejor
AURELIO: Es como antes. Son las mismas voces. No me dejan dormir
AURA: No te muevas. Intenta descansar. Verás que pronto todo va a pasar. Sólo duerme

Aura sale, está vestida con el abrigo del Viajero, sale con rapidez, con el cabello suelto. Levanta el martillo del suelo, sin
quitarle la vista al Viajero, regresa adentro del autobús.

11
escena #9

Se escuchan martillazos sobre el metal.

AURELIO: (se escucha su voz dentro del autobús) Los golpes. La cabeza. No me dejan descansar
AURA: (se escucha su voz dentro del autobús) Duerme, verás cómo pronto termina todo. Intenta descansar

Los martillazos sobre el metal siguen, son cada vez más fuertes. Los martillazos aumentan su fuerza. Siguen, el ruido es
insoportable

AURELIO: (gritando adentro del autobús) ¡Basta! (los martillazos se detienen)


AURA: (se oye su voz dentro del autobús) Duerme, ya verás cómo pronto el ruido se detiene
AURELIO: (empieza a llorar, sólo se escucha su llanto) No puedo seguir así (llora) El frío. Las voces. Ahora
los golpes (llora)
AURA: Es por lo que ha pasado. No puedes superar todo lo que pasó en la ciudad. Pronto, verás que
cuando nuestro hijo regrese…
AURELIO: (le interrumpe, grita) ¡Nuestro hijo jamás regresará! ¡Está en otro lado! ¡Se ha ido y no volverá!
AURA: Duerme, verás cómo pronto recuperamos la casa, volvemos a nuestro jardín con arbustos,
flores de colores. Sólo descansa

12
escena #10

Aura sale del autobús con un pequeño jarro metálico, desportillado, lleno de mate hirviendo, se acerca al Viajero, se lo
ofrece

AURA: Beba, le puse un poco de alcohol, está caliente (le acerca el jarro metálico con ambas manos)
VIAJERO: (recibe el jarro metálico, toma la mano a Aura) No se aleje tanto, yo sólo les quiero ayudar (se
acerca más). No tenga miedo por favor (se acerca aún más). Olvide el miedo (susurra) ¿le han dicho que tiene
un cabello hermoso?
AURA: (aparta su mano, se aleja asustada) Es imposible. Aurelio jamás lo permitiría, él está enfermo, él me
lo ha prohibido
VIAJERO: ¿Acaso no estaba usted sola?
AURA: Estoy sola… Aurelio… (se queda callada) Aurelio es mi guía, es mi compañero, es mi hogar
VIAJERO: Entiendo. No quiero molestarla, sólo necesitaba algo de alimento, es todo. Me iré en cuanto
seque mi ropa (Da un largo sorbo, deja el jarro sobre el suelo, se acerca a Aura con velocidad, la intimida, le quiere
quitar el saco)
AURA: No, espere. Aurelio… Mi hijo… (forcejea con el Viajero)

13
escena #11

Luchan, él intenta quitarle el saco, logra sacarle una parte, ella escapa, él va detrás, la atrapa, ambos caen al suelo, ella le
empuja el rostro, él la mira fijamente a los ojos, batallan, él le quita el saco con fuerza, los dos se quedan en el piso,
desnudos ambos, él permanece de espaldas

Aura le da una bofetada, mirándole a los ojos

El Viajero no se inmuta ante el golpe, agarra con fuerza la nuca de Aura, le da un beso en la boca

Aura le da otra bofetada, luego se desarma. Aura llora, ya no pelea, llora, no puede moverse. Aura lanza un fuerte,
sonoro llanto. Después suelta un alarido, fuerte, seco, y se queda en silencio, se recompone. Se pone de pie, se acerca al
bañador, exprime la ropa, la va colgando en una cuerda, va colgando las prendas mojadas, gotean sobre el suelo

El Viajero se le acerca, sostiene la mano de Aura, se la lleva caminando, ella no opone resistencia. Ambos entran al
autobús, pasan unos segundos de silencio.

14
escena #12

Se escuchan martillazos sobre el metal, duros, rítmicos, varios martillazos fuertes, metálicos. Otra vez silencio

AURELIO: (se oye su voz dentro del autobús) Todo se mueve, otra vez son las voces, el ruido. La ciudad me
marea. Son los golpes otra vez. No puedo descansar. Regresan. Quiero cerrar los ojos. Dejar de pensar.
Dejar de recordar. El ruido me ensordece. Quiero perdonar. El frío siempre regresa.

Se oye un fuerte alarido de mujer adentro del autobús, seco. Nadie habla, pasan unos segundos de silencio

15
escena #13

Aura sale del autobús con un hombre, ella sigue desnuda. El hombre viste el saco y el sombrero del viajero. No se le ve el
rostro. El hombre camina con dificultad, avanza como anciano, sosteniéndose del brazo de Aura. Salen, caminan
despacio.

Ambos se sientan observando el panorama de la ciudad, dando la espalda al público.

AURA: Mientras más personas están juntas, la soledad las distancia, las aleja,. La soledad crece en las
ciudades (apoya su cabeza en el hombro del hombre)

Se ven las dos siluetas quietas una al lado de la otra, observando el panorama.

Atrás, la ciudad se mueve, las imágenes se aceleran. En cuestión de segundos, el sol asciende, se mueve rápidamente. Los
autos, las luces, las nubes, pasan rápido. Las dos siluetas se quedan quietas, observando el espectáculo

16
escena #14

AURA: Nuestra casa era muy grande, tenía mucha luz. Nuestra casa era hermosa, tenía varias
habitaciones, tenía un jardín. Una tarde llegaron ellos, yo veía por la ventana, entraron sin avisar,
revisaron todas las habitaciones. Nuestro hijo era pequeño. Intenté impedirlo, me golpearon, me lo
quitaron. No pude evitarlo. La casa era nuestra. El jardín era nuestro. Recuerdo las ventanas, los
pasillos. Nuestra casa era inmensa. Nuestro hijo no lloraba. Nos visitaban intelectuales, artistas,
políticos, actores. La casa siempre estaba llena. Cuando ellos llegaron, rompieron la puerta, entraron
vestidos con uniformes militares: Aurelio no supo qué hacer. Miró por la ventana, fue a su escritorio,
buscó entre sus documentos. Quemó todos sus papeles, todo lo que había escrito. Ellos entraron,
revisaron por todas partes. Subían y bajaban las escaleras. No encontraron nada, sólo vieron las cenizas.
Golpearon a Aurelio, le patearon la cara, se lo llevaron. Sólo pude ver sus uniformes. Nuestra casa era
demasiado grande. No me quise quedar allí. Nuestro hijo no recuerda nada. No lloró. No hizo ningún
ruido. Me lo llevé conmigo. Corrí. Huí tan lejos como pude, cargando a nuestro hijo sobre la espalda.
Me alejé de la ciudad. Trepé por una ladera empinada. Llegué hasta la cima de la montaña. Allí vi una
enorme carrocería de un autobús abandonado, entré sin pensarlo. Me escondí. No hice ningún ruido
(unos segundos de silencio). Un día escuché unos pasos. Creí que era la Policía. Salí a ver y era él, mi esposo,
mi amante, mi hermano, estaba desnudo, lo habían golpeado. No sé cuánto tiempo había caminado
para llegar hasta aquí. Estaba temblando por el frío. No quiero imaginar lo que le hicieron. Nunca me
contó nada. Las pesadillas no le dejaban dormir, escuchaba voces, era invierno, no podía soportar el
frío. A veces creo que ellos van a regresar

17
escena #15

AURELIO: (se oye su voz adentro del bus, grita) ¡Aura! ¡¿Dónde estás?! ¡Aura! ¿Dónde está mi Aura?

Aura se pone de pie, levanta toda su ropa del suelo, lenta, tristemente, camina hasta el autobús. Entra.

El hombre vestido con el sombrero y el saco del viajero también se pone de pie, se quita el sombrero, se quita el resto de la
ropa, siempre de espaldas. No se le ve el rostro, camina hasta el autobús. Entra detrás de Aura.

Se oyen unos pasos afuera. Aparece un hombre uniformado, tiene gorra militar, sostiene una macana, trae un arma al
cinto. Se acerca al autobús

18
escena #16

POLICÍA: (gritando hacia el público) ¡¿Quién vive en este lugar?! (camina vigilante, mira las cosas tiradas en el
suelo, observa el alicate, levanta las pinzas al sol, las examina con detenimiento. Vuelve a gritar) ¡¿Quién vive en este
lugar?!

El Policía mira en dirección al público.

Atrás, por una de las ventanillas, aparece Aura nuevamente con la pañoleta roja amarrada en la cabeza, con su vestido
blanco.

POLICÍA: (caminando afuera del autobús, grita) ¡Está completamente prohibido construir viviendas en esta
zona! ¡Tengo órdenes de erradicar los asentamientos humanos! ¡La Policía vendrá en unas horas si no
desalojan la propiedad!

Aura sale del autobús, altiva, con la caldera de agua en una mano y, en la otra, sostiene un cuchillo de cocina. El Policía
la observa, se le acerca, moviendo la macana en una mano

POLICÍA: ¿Quién es usted?


AURA: Yo soy Aura Nina y ésta es mi casa (señala el autobús)

El Policía camina de un lado para otro, intentando ver adentro del autobús. La figura de Aura impide que él vea lo que
hay adentro

POLICÍA: ¿Sabía usted que está viviendo fuera de la ley?


AURA: (ríe con fuerza) ¿Ah, sí? ¿Y qué es eso de la ley? (ahora ella camina alrededor del Policía, examinándolo)
¿Usted?
POLICÍA: Señora, yo represento la ley
AURA: (con sarcasmo) Re-pre-sen-ta (lanza una fuerte carcajada) Si usted es la ley, si dice representarla
¡devuélvame mi hogar! Mire cómo vivo gracias a hombres como usted. Ustedes me arrebataron mi
hogar, incendiaron mi casa, golpearon a mi marido, se lo llevaron
POLICÍA: Señora. Usted está…
AURA: (le interrumpe) ¿Estoy qué? ¿Vino sólo para decirme que vivo fuera de la ley? (deja la caldera en el
suelo) ¿Acaso ellos viven dentro de la ley? (señala con el dedo a la ciudad de fondo) ¿Sólo los que viven en

19
edificios? ¿Los que trabajan en los bancos? Dígame ¿La ley es tener una casa? ¿Una familia? ¿Hijos?
(silencio) ¿Un jardín? ¿Un perro? Yo tuve todo eso, pero los uniformados como usted me lo arrebataron
POLICÍA: (observa a Aura, se hinca sobre el suelo, observa los objetos, la ropa tirada, levanta la caldera, la mira con
detenimiento, observa el bañador, levanta la mirada, mira la ropa secando, se acerca a Aura) Señora, eso fue hace
mucho tiempo. Ahora las cosas son… (duda unos segundos) diferentes (silencio). Pero yo debo cumplir con
mi deber. Le informo que la Policía vendrá a desalojar esta propiedad en unas horas (se aleja)
AURA: ¡Espere! (corre detrás del Policía) ¿No podría usted decirles, tal vez, que aquí ya no hay nadie? ¿No
podría usted hacer algo para que ellos no vengan? (se acerca más al Policía)
POLICÍA: Yo sólo sigo órdenes. Vivir aquí es ilegal, y la ley está para cumplirla
AURA: (con el cuchillo de cocina, acaricia el rostro del Policía, mueve el filo hacia arriba, hacia abajo) ¿No podría, no
sé, inventar una historia, armar una trama, mentir en su informe? (sube y baja la punta del cuchillo por el
cuello del Policía, luego va cortando uno a uno los botones de su uniforme)
POLICÍA: No sé quiénes le quitaron su casa, pero ahora es diferente. Ahora vivimos en democracia
AURA: ¿Ah, sí? (Sonríe. Va quitando los últimos botones con el cuchillo) ¿De? (quita un botón) ¿Mo? (quita otro
botón) ¿Cra? (quita otro botón) ¿Cia? (quita otro botón). Yo no entiendo qué es eso que ustedes llaman
democracia
POLICÍA: (firme, escolar) Es el poder que otorga el Estado mediante leyes y nos obliga a respetar por
igual el derecho propio y ajeno
AURA: (sonríe) Eso me suena a las reglas de un juego, a las instrucciones del monopolio, a una
indicación para jugadores de ajedrez. ¿Y si le dijera que yo no creo en la ley? ¿Si le dijera que yo vivo
dentro de mi propia ley, que mi cuerpo reconoce únicamente mi propia ley? ¿Y si pateara el tablero,
rompiera las reglas, me burlara de todos los jueces? ¿Qué me haría, si quemara ahora mismo su
uniforme? (le arranca la ropa con fuerza, con el cuchillo intenta cortar el uniforme, la camisa, la camiseta)
POLICIA: (sostiene el brazo de Aura, le quita el cuchillo, lentamente) Me pregunta qué es lo que yo haría ¿En
verdad quiere saber lo que haría? (camina hacia el autobús con el torso semidesnudo) ¿Quiere saber si la
arrestaría, la golpearía o (se queda callado) algo peor? (está a un paso de asomarse adentro del autobús)
AURA: (evita que mire, gritando) ¡Lo mataron! ¡Ustedes lo mataron!

20
escena #17

El Policía se detiene, observa a Aura

POLICIA: Yo no soy un asesino, ¿me oye? El caos no puede gobernar una ciudad. Necesitamos reglas,
leyes, personas que ejecuten esas leyes. A veces el régimen es necesario. Pero se lo digo una vez más,
eso fue antes, ahora vivimos en democracia y usted, Aura Nina, está viviendo fuera de la ley.
AURA: ¿De cuál ley? ¿De la suya? ¿De la de ellos? (señala la ciudad) Mejor venga, acompáñeme adentro
(se observa una sombra adentro del autobús). Estoy sola y mi ley… es flexible

El Policía la ignora, camina hacia el otro extremo, donde está la ropa secando, guarda el cuchillo en el cinturón, saca una
libreta y un lápiz del bolsillo del pantalón. Escribe

21
escena #18

AURA: ¿Quién es usted? ¿Qué es lo que quiere? (camina, se acerca al Policía) ¿Qué es eso? (señala la libreta)
¿Qué va a escribir? ¿Una historia? ¿Una mentira? ¿Qué va a decir? ¿…que lo quise seducir? ¿…que casi
lo mato? ¿…que estoy loca? (se acerca con rapidez, le arrebata la libreta de las manos)

Aura se aleja unos pasos. Lee

AURA: (frunce el ceño, lee en voz alta) “Mujer histérica” ¿Qué significa esto? (mira directamente al Policía. Sigue
leyendo) “Mujer solitaria”, “Mujer insana”, “Mujer rebelde”, “Mujer marginal”, “Mujer ilegal”, “Mujer sin
papeles”, “Mujer al borde de…” (se detiene, mira el autobús. Silencio) ¿En verdad cree que me van a sacar de
mi casa otra vez, como lo hicieron antes?
POLICÍA: Esta no es su propiedad. Usted no tiene ninguna casa. La Policía vendrá en unas horas. La
ley está para respetarla. Usted debe devolverme el uniforme. La ciudad necesita orden, control,
vigilancia. El precio de una ciudad ordenada es la represión. Yo represento la ley, como autoridad debo
obedecer el reglamento. Usted ha violado los derechos de la ciudad, los derechos de los propietarios.
Yo represento la ley, esta no es su casa. El precio de la libertad es una ciudad ordenada. El precio de la
libertad es la represión. Mi deber es vigilar. Yo represento la ley. Yo…

AURELIO: (grita) ¡Basta! (su grito se oye dentro del autobús)

El Policía mira a Aura, luego se dirige hacia el autobús. Aura corre atrás de él

AURA: No. Espere (sosteniéndole del brazo). Allí no hay nadie. Son solamente las voces
POLICÍA: Usted afirmó que estaba sola (se suelta el brazo con fuerza). Mentirle a la autoridad es un delito
(entra al autobús)

22
escena #19

El Policía camina dentro del autobús. Aura entra atrás de él. Se los ve a través de las ventanas. El Policía revisa todo
con la mirada. Aura se queda en silencio

POLICÍA: ¿Qué es todo esto? Acá adentro no hay nadie. Está todo vacío. Pero ¿las voces? (mira algo en
el suelo) Un momento ¿qué es esto?

El Policía se agacha por debajo de la ventana, ya no se le ve. Aura está detrás de él, levanta el martillo. Aura golpea. El
Policía no se levanta.

23
escena #20

AURELIO: (se oye su voz adentro del autobús) Aura. Mi Aura. No dejes que nos quiten nuestra casa. No
otra vez
AURA: (se agacha, desaparece debajo de la ventana, se oye su voz) No hables. Duerme. Ya verás cómo pronto
recuperamos nuestra casa, recuperamos nuestra luz, recuperamos nuestra vida (se pone de pie, sale del
autobús)

Aura regresa a lavar la ropa, se sienta. Canta una cueca [es “La Caraqueña”, letra y música: Nilo Soruco. El tempo a
capella es mucho más lento que el original, menos festivo. La voz de Aura permanece en delirio, reinterpreta la melodía.
Ver original en:
[Link]

AURA: “Qué lejos estoy, qué lejos estoy de mi ansiedad. Mi río, mi sol, mi cielo llorando estará. Mi río, mi sol, mi cielo
llorando estará. Pero he de volver, no llores mi amor, no llores mi amor. Nadie le pondrá murallas a nuestra verdad,
nadie le pondrá murallas a nuestra verdad. Nunca mal duró cien años, ni hubo pueblo que resista. Ya la pagarán, no
llores…”
AURELIO: (se oye su voz dentro del autobús, grita) ¡Aura! ¡Fuego! ¡Aura! ¡Fuego!

24
escena #21

Aura deja de cantar, se levanta, corre adentro del autobús, se asusta, mira por todas partes, se agacha, desaparece debajo
de una ventana

AURA: (se escucha su voz dentro del autobús, grita) ¡Despierta! ¡Despierta! Son las pesadillas otra vez. No hay
ningún fuego, despierta, (llora) tienes que recuperarte, tienes que recuperarte (llora por unos segundos)
AURELIO: (se escucha su voz dentro del autobús, tose) ¿Dónde estoy? Quiero salir de acá
AURA: Tienes que ponerte de pie. Nuestro hijo no va a regresar, tienes que recuperarte
AURELIO: (se escucha su voz dentro del autobús) ¿Sabes? Fue demasiado tiempo. El frío no dejaba que me
moviera (se queda en silencio). Ayúdame. Quiero salir de acá.

Se oyen ruidos adentro del autobús. Aura ayuda a que Aurelio se reincorpore, le sostiene de un brazo. Se ven las dos
siluetas que caminan hacia afuera del autobús. Lentamente, Aurelio sale con la ayuda de Aura, sólo se observa una
silueta encorvada, luego su imagen se va aclarando, Aurelio es un hombre muy viejo, extremadamente delgado, tiene la
barba crecida, desarreglada, viste una camisa vieja, sucia, blanca, rota, no lleva sombrero ni nada. Camina con paciencia,
tiene los ojos muy abiertos. Su cuerpo es sacudido por leves temblores. Mira hacia arriba, hacia los lados, mira las cosas
esparcidas por el suelo.

25
escena #22

AURELIO: Puedes soltarme, caminaré solo desde aquí (camina hasta el centro del escenario, mira en dirección
al público, observa en silencio por unos segundos) He visto muchas cosas durante la noche. Perros rabiosos.
Ojos de lobo. Aves negras. Miles de roedores. Caminos elevados. Cumbres. Rostros endurecidos.
Luces, horribles, claras, verdes. He oído gritos. Bisagras oxidadas. Disparos. Muchedumbres
enardecidas. Golpes de mandíbula. Secretos irrepetibles, sin tiempo, luminosos. Carcajadas crueles.
Ruido de huesos rotos. Cracs (hace como si rompiera algo con las manos). Pasos. Voces. Discusiones. He visto
la misma historia repetida una y otra vez, con diferentes actores. La misma pelea, la misma
inhumanidad, el debate estéril y el inevitable desenlace. La intolerancia, el crimen, la tortura, el caos. He
asistido a un sitio sin límites, sin tiempo, sin idioma. He visto renacer mi cuerpo, iluminarse mis
párpados, renovarse mi piel. El otro lado no es nada del otro mundo, vivimos en sincronía con las
cosas que suceden, con los hechos que transcurren. He estado en el reverso de las acciones cotidianas.
Intentaron acabar conmigo, llenar mi alma de fuego, confundir mi mente con voces contradictorias,
voces siempre en discordia, testarudas, sin comprensión hacia el prójimo. El infierno de la noche no se
lo deseo a nadie. Los golpes ya no me duelen. El mareo ya no me afecta. Pero el frío regresa cada
noche. No me deja caminar en paz (camina hasta un extremo, lentamente, midiendo cada movimiento, con cuidado,
menos encorvado que antes)
AURA: No te muevas demasiado. Regresa. Intenta descansar. Todavía es posible que nuestro hijo
regrese
AURELIO: (habla para sí mismo) ¿Qué hago aquí? ¿Qué me han hecho? (se queda callado) Yo soy Aurelio
Nina. Estoy aquí. Ahora. Vivo. Libre. (se detiene, se dirige hacia Aura, abruptamente). ¿Todavía sigues
creyendo que nuestro hijo regresará?
AURA: Sí Aurelio. Regresará, se fue a la ciudad, fue a buscar un médico. Duerme. Tienes que
descansar.
AURELIO: Nuestro hijo no regresará, ya ha pasado demasiado tiempo. Será mejor que se quede con
ellos (observa el panorama de la ciudad). Además ya me siento mejor. Nosotros nos iremos lejos, nos iremos
de este lugar para siempre

26
escena #23

Aura corre hacia Aurelio, le abraza fuerte. Atrás, la ciudad empieza a oscurecer. Se ven las dos siluetas abrazadas,
juntas, sin moverse por varios segundos. El sol decae, las nubes cruzan el cielo aceleradas, las luminarias artificiales de la
ciudad se van encendiendo una a una. Anochece.

AURA: (le dice al oído a Aurelio) He esperado que te levantes por tanto tiempo. Ahora estás aquí
conmigo. Ven, desde hoy caminaremos juntos (sostiene una mano de Aurelio, lo guía dentro del autobús)

Aurelio entra al autobús guiado por Aura

27
escena #24

AURA: (adentro del autobús) Descansa, échate. Yo te avisaré si alguien se acerca

Aurelio se echa, desaparece adentro del autobús. Aura sale, camina, descuelga una a una las prendas de ropa secando, con
lentitud, las acomoda adentro del bañador verde. Canta un chuntunki [es “Solo” de los Kjarkas, letra y música: Ulises
Hermosa, también en un tempo más lento que el original, cambiando a femenino parte de la letra. Ver el original en:
[Link]

AURA: (descolgando la ropa) “Amores que se pierden en la inmensidad, que llevan los colores de la libertad. Amores en
silencio, amores serán. Las nostalgias vividas, mis noches sin ti, las que guardan recuerdos de ti. Sólo, sólo el silencio y la
noche, llenan de ausencia mi ser. Sola, sola con mis pensamientos, mi mente en busca de ti…”

Se escucha una voz, gritando desde una distancia alejada. La ciudad permanece oscura, así como la escena

28
escena #25

HIJO: (grita afuera del escenario) ¡Aurelio Nina! ¡Aura Nina! ¿Dónde están?
AURA: Es él (sonríe). Ha vuelto. ¡Aquí estoy! (grita)
HIJO: (se oye su voz fuera del escenario) ¿Dónde están?
AURA: (grita) ¡Estamos arriba! ¡En la cima! (se dirige hacia el público, busca con la mirada) ¡Debes subir hasta
que ya no haya camino!

Se escuchan unos pasos. Un hombre ingresa al escenario, viste guardapolvo blanco, impecable, sostiene un maletín en una
mano.

AURA: (observa a su hijo acercarse, se pone seria) Hijo, te hemos esperado una eternidad
HIJO: (está de espaldas, sólo se ve su silueta) He caminado durante la noche entera
AURA: Estás diferente, casi no te reconozco, ¿Fue difícil conseguir un médico?
HIJO: (deja el maletín en el suelo, se acerca a Aura) Mamá. He estudiado mucho en la ciudad. He leído casi
todos sus libros. He practicado con sus máquinas. Aprendí a sanar. Yo mismo voy a curar a mis padres
¿Dónde está papá?
AURA: (observa el guardapolvo de su hijo, se lleva una mano a la boca, sonríe) No creí que hubiera pasado tanto
tiempo, ya eres un hombre. Dime algo (se acerca a su hijo) ¿No te molestaron… (señala la ciudad con el
rostro) ellos?
HIJO: No. Ni siquiera notaron que estaba allí. Nunca me dijeron nada. Mamá, he caminado demasiado,
dónde está papá
AURA: Tu padre… (mira hacia la ciudad, se queda en silencio) Sigue adentro (mira hacia el autobús). Está
dormido. Se siente mejor, debe descansar. Hijo, quítate el guardapolvo, se te va a ensuciar. Dámelo, yo
lo pondré en un lugar seguro

Aura se acerca al Hijo, le saca el guardapolvo blanco.

HIJO: (ayuda a quitarse el guardapolvo) Quiero ver a mi padre.


AURA: Está dormido, ve a verlo si quieres. Antes sácate todo esto (le quita el guardapolvo, la camisa, le deja
el torso desnudo. Acomoda toda su ropa en el bañador verde). Yo te daré una manta abrigada para que descanses.
Pero primero entra. No sabes cuánto me alegra que hayas regresado

29
escena #26

Aura toma la mano del Hijo, lo conduce al interior del autobús. Se observa a ambos dentro. El hijo mira hacia abajo.

AURA: ¿Lo ves? Parece un niño


HIJO: No entiendo ¿cómo sucedió todo esto?
AURA: Ven, recuéstate a su lado. Ambos necesitan descansar

El Hijo se recuesta, desaparece dentro del autobús. Aura se queda de pie, levanta una manta negra, la extiende. A través
de las ventanas, sólo se ve que cubre algo en el suelo dentro del autobús con la manta

AURA: Son tan parecidos. La vida da vueltas. Todo regresa una y otra vez. Si no hubiera vivido esto
antes, si no supiera que es imposible, diría que ambos son la misma persona.

30
escena #27

Aura sale del autobús, recoge lentamente todas las cosas esparcidas sobre el suelo, el morral del Viajero, el maletín del
Hijo, los restos del uniforme del Policía, el jarro metálico. Mete todo en el bañador verde, lo levanta. Ingresa al autobús.
Se la ve sonriendo. Se agacha. Desaparece

31
escena #28

AURA: (se oye su voz adentro del autobús) Ahora estoy completa. Intentaron llevarse mi vida, mis sueños,
mi hogar. Quisieron arrebatarme todas mis esperanzas. Aniquilaron mi cuerpo pero no mi espíritu.
Cercenaron mi territorio pero no mis alas. Humillaron mis piernas pero no entraron a mi alma.
Acabaron con mis amigos, con mi familia, con mi hijo. Destruyeron nuestra casa. Pero no tienen idea
cómo se alcanza el Ajayu.

Adentro del autobús una pequeña luz empieza a crecer, crea sombras y brilla a través de las ventanas sin vidrios de la
carrocería destartalada. Es un fuego que brilla, crece, se mueve. Se observa la lumbre adentro del autobús mientras la voz
de Aura todavía se oye.

AURA: (se escucha su voz desde adentro del autobús) Estoy completa. Veo mis brazos, mi cuello, mi torso y
mis piernas. Mi cuerpo está entero. Soy dueña de mi cuerpo. Mi familia está conmigo. Siento una luz
profunda, una fuerza interna que nunca se extinguirá. Esta ciudad me tendrá en su vientre, así no lo
quiera, por el resto de sus días.

El fuego crece un poco más adentro del autobús. Se observa su llama, las formas y contrastes que produce. Atrás, la
ciudad permanece anochecida, con sus luces, casas y automóviles diminutos. Lentamente la luz se va extinguiendo, el fuego
se va apagando por un momento. Se apaga.

32
escena #29

La ciudad comienza a iluminarse, la luna se mueve, el cielo se va aclarando, las imágenes se aceleran. El cielo va
mostrando un tono celeste, las nubes se asoman junto a la claridad. Las casas, los edificios, las calles se iluminan.
Amanece.

Frente a la carrocería aparecen dos caminantes, bastante jóvenes, un hombre y una mujer. Entre ambos llevan cargado un
ataúd. Se detienen a un costado de la carrocería. Se sientan encima del ataúd, cansados. Observan el panorama y la
carrocería del autobús. Conversan.

CAMINANTE 1: ¿Cuándo la encontraron?


CAMINANTE 2: Esta mañana, llevaba muerta algunos días
CAMINANTE 1: ¿Nadie se había dado cuenta?
CAMINANTE 2: Nadie venía hasta acá, este es uno de los límites de la ciudad
CAMINANTE 1: (se pone de pie, se acerca a la carrocería, la toca con una mano) Esto debe tener algún valor
CAMINANTE 2: Ni lo pienses. Dicen que la mujer nunca dejó que movieran esa chatarra, que la
defendía como si fuera su casa. Incluso dicen que quienes intentaron sacar esta cosa de acá, les pasaba
algo muy malo, que se morían, que enfermaban. Hasta acá vinieron policías, médicos, caminantes.
Ninguno quedó en sus cabales
CAMINANTE 1: (de pie) Y ella ¿cómo llegó hasta acá?
CAMINANTE 2: Dicen que fue hace muchos años, se volvió loca cuando asesinaron a su marido. Su
esposo trabajaba en la fábrica de ladrillos, era dirigente sindical, había descubierto documentos, sabía de
las conexiones de los socios, escribió informes, artículos. Dicen que un día después del golpe militar,
irrumpieron en su casa, saquearon su biblioteca, revisaron sus papeles. Ella no logró impedirlo,
lanzaron a su hijo por la ventana. El niño murió de inmediato. Se llevaron al marido, lo torturaron hasta
que murió. Incendiaron parte de la casa. La mujer enloqueció. Dicen que escapó cargando el cadáver de
su hijo, que llevaba el pequeño cuerpo en brazos, que se refugió en este lugar. Nadie se animó a
acercarse. Quienes se acercaban decían que la mujer parecía loca, que decía que su hijo era médico, que
su esposo vivía con ella, que tenía un jardín hermoso. Enloqueció por completo. Pero eso ya no
importa… (se queda callado). Ahora, a lo que vinimos, tenemos que levantar su cadáver y sacarlo de acá.
CAMINANTE 1: (sostiene el ataúd de un extremo) Está bien, apuremos el paso entonces

Los dos caminantes levantan el ataúd, entran al autobús cargando el ataúd en las manos.

CAMINANTE 1: (mira hacia abajo) No es como la imaginaba

33
CAMINANTE 2: Creo que es hermosa. Ayúdame a levantarla

Los dos caminantes se agachan, desaparecen dentro del autobús.

CAMINANTE 1: (se oye su voz dentro del autobús) Sostenla muy fuerte de los pies. La levantamos a la
cuenta de uno… dos… (los caminantes no se levantan)

Se escuchan los mismos golpes metálicos una y otra vez.

34
escena #30

Mientras los golpes suenan, los otros personajes aparecen por las ventanillas, Aura y Aurelio se quedan adentro, uno en
cada ventanilla. El ruido de los golpes se detiene. Cada personaje sale, camina distendido por el escenario. El hijo se
recuesta sobre el suelo afuera del autobús, mira hacia arriba. El Viajero silba, camina de un lado a otro, observa hacia el
público. El Policía mira vigilante hacia el panorama de la ciudad, se acuclilla dando la espalda al público. Aura está en
la ventanilla del centro, a su izquierda y derecha, de espaldas, están el Viajero y el Policía que caminan hacia el interior
del autobús, entran, salen. Se acomodan en el escenario dirigiendo la mirada cada uno en una dirección distinta. Hablan
en coro, como cantando:

AURA, AURELIO, HIJO, VIAJERO Y POLICÍA: (todos al mismo tiempo, divertidos) El tráfico, las líneas
de las montañas, los motores encendidos, las calles perpendiculares. Sus sistemas de agua, los cables
entre las ventanas, el riesgo en cada esquina. La mirada de los transeúntes, el color de los espejos, los
bordes de las aceras. El apetito del mediodía, las canciones en las cantinas, el inevitable blandir de las
campanas. Los relojes asesinos, las explosiones de dinamita, el artificio de las plazas. Las inundaciones
en febrero, sus ciclos menstruales, los lunes de corbata. El aliento a humo, el invierno inverosímil, su
sol deshuesado. El tiempo violento, los atardeceres, las soledades. El latir de las bocinas, los tacones
negros, las miradas esquivas. Millones de pies cruzando las esquinas, los autobuses repletos de
personas, atravesando las avenidas fuera del tiempo, fuera del espacio. Esta ciudad tiene alma de mujer.
Sus márgenes, sus laderas, sus asentamientos periféricos. ¿Sabían que todas las ciudades poseen un
Ajayu oculto, libre e indomable?

TELÓN

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