NOMBRE: CARLOS ANDRES VILLACIS FRANCO
ASIGNATURA: TEORIA GENERAL DEL PROCESO
CURSO: “A”
DOCENTE: Dr. ERNESTO SALCEDO
TUTORIA: LA COSA JUZGADA
FECHA16/11/2018
CONTEXTO HISTORICO
Podemos mencionar que dentro de la recopilación legal más antigua “código de Hammurabi”
mandado formar por el rey de babilonia que le da nombre haci el año 1753 A.C. existe un
precepto, el VI, 5 de las leyes de Hammurabi, que ha pasado muy desapercibido, y que sin
embargo merece la máxima atención:
“si un juez a juzgado una causa, pronunciado sentencia (y) depositado el documento sellado,
si, a continuación, cambia su decisión, se le probara que el juez cambio la sentencia que había
dictado y pagara hasta doce veces la cuantía de lo que motivo la causa. Además, públicamente,
se le hará levantar de su asiento de justicia (y) no volverá más. Nunca más podrá sentarse con
los jueces en un proceso”
Es impresionante que ya en esta época se hablaba de manera arcaica de lo que conocemos
como “ la cosa juzgada formal” es decir, la invariabilidad de las resoluciones judiciales por
parte del juez una vez que las ha dictado.
Por lo tanto, tenemos ante nosotros el primer antecedente legal, hasta el momento de la
institución estudiada, así como su ignorado origen, que como tantas otras veces, tiene su raíz
en un fraude que se trataba de reprimir.
Visto los antecedentes es necesario investigar que fue de este precepto del código de
Hammurabi que influencio en el derecho Romana y Mesopotámico
Se fundamenta en los principios de seguridad jurídica y debido proceso.
(del latín res iudicata) se define como la autoridad y eficacia de una sentencia judicial
cuando no existen contra ella medios de impugnación que permitan modificarla; esta es
entonces una garantía procesal mediante la cual se proporciona a ciertas resoluciones
generalmente sentencias de una especial calidad que impide que entre las mismas partes
se vuelva a debatir sobre el mismo asunto, igual causa (hechos) y objeto (pretensión), y
dictarse nueva resolución; porque este es un principio del debido proceso que da
seguridad a la decisiones judiciales.
Se busca proteger a las partes de un nuevo juicio y una nueva sentencia sobre la materia
objeto del mismo, buscándose con ello satisfacer una necesidad de certeza o
seguridad jurídica.
¿Cuáles son las teorías doctrinarias?
Según “Couture” la cosa juzgada puede calificarse como la autoridad y eficacia de una
sentencia judicial cuando no existen contra ella medios de impugnación que permitan
modificarla.
“Francesco Carnelutti” dice que la Cosa Juzgada no es nada más que el bien juzgado, el
bien reconocido o desconocido por el Juez y que al adquirir la calidad de Cosa Juzgada
el bien juzgado se convierte en inatacable, en donde la parte a la que el bien juzgado le
ha sido negado no puede reclamarlo más ni mucho menos el bien juzgado debe sufrir
alteraciones ulteriores ni ataques.
También señala una cosa importante, jurídicamente la Cosa Juzgada no se refiere a la
afirmación de la verdad de los hechos, sino a la exigencia de una voluntad de Ley en el
caso concreto.
Para Cipriano Gómez Lara y Margarita Domínguez Mercado, es “una institución
mediante la cual se garantiza que una vez alcanzada una sentencia definitiva, que no
está ya sujeta a posibles impugnaciones, lo que dicha sentencia ordene se tenga como
definitivo e invariable, como verdad última, no sujeta a revisión. La cosa juzgada es una
garantía de definitividad de las resoluciones dictadas por la autoridad judicial.”
“Almendigen” el fundamento jurídico de la Cosa Juzgada no está en la necesidad de la
seguridad definitiva sino más bien está en la santidad del Estado y en la sabiduría de su
elección, esto quiere decir que se está en la necesidad de venerar a los órganos
jurisdiccionales (Jueces) por las decisiones que ellos creen necesario y por lo tanto los
ciudadanos deben reconocer la labor que realiza el Estado.
Señala “Couture” puede calificarse como la autoridad y eficacia de una sentencia
judicial cuando no existen contra ella medios de impugnación que permitan modificarla;
la res iudicata entonces es una garantía procesal mediante la cual se dota a ciertas
resoluciones generalmente sentencias de una especial calidad que impide que entre las
mismas partes se vuelva a debatir sobre el mismo asunto, igual causa (hechos) y objeto
(pretensión), y dictarse nueva resolución; porque este es un principio del debido proceso
que da seguridad a la decisiones judiciales.
La cosa juzgada es la institución orientada a proteger la solución de los conflictos en los
que ha intervenido el órgano jurisdiccional aplicando la norma jurídica al caso concreto.
Sin esa protección la función jurisdiccional sería consultiva, de meras opiniones, no
obligatorias, lo que conllevaría que se pudiera repetir indefinidamente la solución de los
conflictos según la voluntad de los interesados.
Elementos
1.- identidad en las partes, y, la calidad con la que intervinieron;
2.- Identidad en la cosa u objeto del litigio;
3.- Identidad en la causa de pedir.”
Debe existir la triple identidad:
SUJETO (sean los mismos)
OBJETO (el mismo)
CAUSA PETENDI (sea idéntica) para no intentar una demanda o proceso ya
dado.
Presupuestos para que exista la cosa juzgada:
Que la decisión sea jurisdiccional: Sólo existirá cosa juzgada respecto a las decisiones
que emanen del Órgano Jurisdiccional, es decir, se refiere al Poder Judicial, única
entidad del Estado cuyas decisiones tienen por naturaleza carácter definitivo. Sin
embargo, cabe indicar que existen otros casos en los que la propia norma positiva ha
dotado a determinadas decisiones de esta calidad especial, nuevamente por una decisión
política.
Que haya operado preclusión: Esto significa que no hay una impugnación, debido al
transcurso del tiempo. Es decir que se trata de una decisión definitiva, sea por
consentida al haber transcurrido el plazo para impugnar sin que tal acto se haya
producido o ejecutoriada, es decir, que haya sido cuestionada hasta que se agoten todos
los mecanismos de impugnación que establece el ordenamiento jurídico.
Que contenga un pronunciamiento que impida volver a plantear el mismo conflicto de
intereses: Cuando la decisión emitida sea sobre aspectos procesales que sólo serán
inmutables o definitivos dentro del proceso en el que se emitió, lo que no obsta a que la
pretensión sea planteada nuevamente.
Características
Inimpugnabilidad: Es inimpugnable cuando la ley impide todo ataque posterior
tendiente a obtener la revisión de la materia. Se dice también como la
imposibilidad de ser materia de recurso impugnatorio alguno, tendiente a
obtener la revisión de la sentencia.
Inmutabilidad o inmodificable: La imposibilidad de modificar la sentencia o de
alterar sus términos, sea a pedido de parte o de oficio, por ningún motivo. Es
cierto que este carácter está referido a los órganos de poder público, puesto que
los efectos de la sentencia que ha adquirido la autoridad de cosa juzgada sí
pueden ser modificados por acuerdo de partes posterior a la sentencia. En ningún
caso, sea de oficio o petición de parte, otra autoridad podrá alterar los términos
de la sentencia cuando adquiere cosa juzgada.
Coercibilidad: Porque la sentencia adquiere un carácter de cumplimiento y por
lo tanto tiene una razón ejecutiva, es decir que se debe de cumplir. Se dice
también que la coercibilidad conlleva la posibilidad de que la sentencia sea
ejecutada con eventual ejecución forzada, en caso de incumplimiento voluntario.
La cosa juzgada puede ser:
Absoluta: cuando produce efecto erga omnes en sentencias proferidas en procesos
contenciosos (son aquellos que tienen dos partes enfrentados un demandante y un
demandado) donde hay un litio y se habla de cosa juzgada cuando hay triple identidad.
Relativa: cuando produce efectos inter alios o inter partes es decir que solo afecta a
quienes intervienen en el proceso y a sus causahabientes, a título universal de herederos
y a titulo singular.
1. COSA JUZGADA FORMAL: Se configura sólo cuando una sentencia es
considerada firme, es decir, que no se pueda impugnar por algún medio ordinario o
extraordinario de defensa.
2. COSA JUZGADA MATERIAL: Se configura cuando el sentido de la sentencia sea
inmutable o irreversible en cuanto al asunto de fondo discutido, haciendo
indiscutible el derecho sentenciado.
Así mismo existen excepciones. Según “Francesco Carnelutti” la Excepción de Cosa
Juzgada (Exceptio rei iudicatae) como una excepción de naturaleza especial, por una
parte, con ella se intenta excluir no solo una resolución contraria a la precedente, sino
simplemente se intenta excluir una nueva resolución sobre lo que ya ha sido juzgado.
Análisis de artículos
Art. 99.- Autoridad de cosa juzgada de los autos interlocutorios y de las sentencias.
Las sentencias y autos interlocutorios pasarán en autoridad de cosa juzgada en los
siguientes casos:
Cuando no sean susceptibles de recurso.
Si las partes acuerdan darle ese efecto.
Si se dejan transcurrir los términos para interponer un recurso sin hacerlo.
Cuando los recursos interpuestos han sido desistidos, declarados desiertos,
abandonados o resueltos y no existen otros previstos por la ley. Sin embargo, lo
resuelto por auto interlocutorio firme que no sea de aquellos que ponen fin al
proceso, podrá ser modificado al dictarse sentencia, siempre que no implique
retrotraer el proceso.
Autos interlocutorios: Son las providencias con las cuales el juez resuelve cuestiones
procesales que no son materia de la sentencia, pero que sin embargo pueden afectar a
los derechos de las partes o a la validez del proceso.
Este artículo hace referencia al carácter de cosa juzgada que toman los autos
interlocutorios. Presenta circunstancias en las que sucede, tienen un
denominador común que es que se hayan agotado todos los recursos, de esta
manera se le pone fin al proceso; excepto por los que no le ponen fin al proceso
el cual podrá ser modificado siempre que no tenga efecto retroactivo.
Art. 100.- Inmutabilidad de la sentencia. Pronunciada y notificada la sentencia, cesará
la competencia de la o del juzgador respecto a la cuestión decidida y no la podrá
modificar en parte alguna, aunque se presenten nuevas pruebas. Podrá, sin embargo,
aclararla o ampliarla a petición de parte, dentro del término concedido para el efecto.
Los errores de escritura, como de nombres, de citas legales, de cálculo o puramente
numéricos podrán ser corregidos, de oficio o a petición de parte, aun durante la
ejecución de la sentencia, sin que en caso alguno se modifique el sentido de la
resolución.
Una vez impuesta la sentencia es deber de las partes cumplir con lo establecido
por el juzgador, sin embargo este culmina con su labor y lo que cabe en su
competencia en ese momento. Con la excepción de que se presenten pruebas
nuevas, en tal caso se puede ampliar o aclarar el veredicto pero se mantiene
inmutable lo sentenciado.
Art. 101.- Sentencia ejecutoriada. La sentencia ejecutoriada surte efectos irrevocables
con respecto a las partes que intervinieron en el proceso o de sus sucesores en el
derecho. En consecuencia, no podrá seguirse nuevo proceso cuando en los dos procesos
hay tanto identidad subjetiva, constituida por la intervención de las mismas partes;
como identidad objetiva, consistente en que se demande la misma cosa, cantidad o
hecho, o se funde en la misma causa, razón o derecho. Para apreciar el alcance de la
sentencia, se tendrá en cuenta no solo la parte resolutiva, sino también la motivación de
la misma.
No es retroactiva, una vez dictada la sentencia ejecutoriada, toda sentencia debe
estar motivada.
1. Efecto de acción de nulidad de sentencia ejecutoriada.
No existe norma expresa para declarar el resultado que produce la acción de nulidad en
la sentencia ejecutoriada, en este caso se pueden plantear tres posibilidades:
Que la presentación de la demanda no suspenda el proceso de ejecución de la
sentencia.
Que la presentación de la demanda si suspenda la ejecución de la sentencia.
Que la ejecución continúe pero para que el ejecutante sea pagado deba rendir
fianza por los resultados del juicio ordinario.
Según Bahamonde la admisión de demanda de nulidad de sentencia suspende la
ejecución. Fundamenta su criterio en que, como vivimos, no cabe plantear la acción
de nulidad de sentencia cuando ésta ya ha sido ejecutada, de done concluye que la
función de la acción de nulidad de sentencia es suspensiva. En algunos fallos, la
Corte Suprema de Justicia ha sostenido expresamente que la acción de nulidad de
sentencia suspende la ejecución.
Tal criterio también parece evidente en algunos fallos de la misma Corte, que
sostienen que el objeto de esta acción es impedir la ejecución de la sentencia.
De conformidad con el Art. 109 del Código Orgánico General de Procesos, se
determina, que: ?La nulidad de un acto procesal tiene como efecto retrotraer el
proceso al momento procesal anterior a aquel en que se dictó el acto nulo.
El Art. 112 del Código Orgánico General de Procesos, determina que: ?La sentencia
ejecutoriada que pone fin al proceso es nula en los siguientes casos:
Por falta de jurisdicción o competencia de la o del juzgador que la dictó, salvo que
estas se hayan planteado y resuelto como excepciones previas:Es decir proceden
cuando el juzgador no sea competente, o a su vez no tenga jurisdicción debiéndose
destacar, que estas también pueden ser aducidas como excepciones previas, tal como lo
determina el Art.153 del Código Orgánico General de Procesos, cuando determina que:
?[?] solo se podrán plantear como excepciones previas las siguientes:
1. Incompetencia de la o del juzgador.
2. Incapacidad de la parte actora o de su representante.
3. Falta de legitimación en la causa de la parte actora o la parte demandada,
cuando surja manifiestamente de los propios términos de la demanda.
4. Error en la forma de proponer la demanda, inadecuación del procedimiento o
indebida acumulación de pretensiones.
5. Litispendencia.
6. Prescripción.
7. Caducidad.
8. Cosa juzgada.
9. Transacción.
10. Existencia de convenio, compromiso arbitral o convenio de mediación.
Es decir la incompetencia del juzgador es una excepción previa que causa a la vez
nulidad, por lo que puede ser solicitada como excepción previa o a su vez a manera de
nulidad.
Por ilegitimidad de personería de cualquiera de las partes, salvo que esta se haya
planteado y resuelto como excepción previa
Por no haberse citado con la demanda a la o el demandado si este no compareció
al proceso
Por no haberse notificado a las partes la convocatoria a las audiencias o la
sentencia
2. Casos en que se rompe el principio de la cosa juzgada.
De conformidad con el
Art. 112.- Nulidad de sentencia. La sentencia ejecutoriada que pone fin al
proceso es nula en los siguientes casos:
1. Por falta de jurisdicción o competencia de la o del juzgador que la dictó, salvo
que estas se hayan planteado y resuelto como excepciones previas.
2. Por ilegitimidad de personería de cualquiera de las partes, salvo que esta se
haya planteado y resuelto como excepción previa.
3. Por no haberse citado con la demanda a la o el demandado si este no
compareció al proceso.
4. Por no haberse notificado a las partes la convocatoria a las audiencias o la
sentencia, siempre y cuando la parte no haya comparecido a la respectiva
audiencia o no se haya interpuesto recurso alguno a la sentencia.
Las nulidades comprendidas en este artículo podrán demandarse ante la o el
juzgador de primera instancia de la misma materia de aquel que dictó sentencia,
mientras esta no haya sido ejecutada. No podrán ser conocidas por la o el
juzgador que las dictó. La presentación de la demanda de nulidad no impide que
se continúe con la ejecución. La nulidad de la sentencia no podrá demandarse
cuando haya sido expedida por las salas de la Corte Nacional de Justicia y se
dejará a salvo las acciones que franquee la Constitución de la República.
La palabra excepción tiene muchos significados en el derecho procesal.
La exceptio se originó durante el periodo del proceso que es conocido en la doctrina
procesal con el nombre de per fórmulas que existió en el Derecho Romano. En ese
entonces, la exceptio, misma que: consistía en una cláusula que el magistrado, a petición
del demandado insertaba en la fórmula para que el juez, si resultaban probadas las
circunstancias de hecho alegadas por el demandado, absolviera a éste, aun cuando se
considerara fundada la intentio del actor. La posición del exceptio en la formula era
entre la intentio y la condenatio.
En tal sentido se evidencia que las excepciones procesales son aquellas
destinadas a combatir los presupuestos procesales, de forma tal que su apreciación
favorable implica la imposibilidad de que el tribunal pueda entrar al conocimiento de la
reclamación.
a) Incompetencia de la o del juzgador: La o el juzgador conocerá de esta en la
audiencia preliminar o en la primera fase de la audiencia única, de ser el caso. Si
la acepta, remitirá de inmediato a la o al juzgador competente para que prosiga
el procedimiento sin declarar la nulidad, salvo que la incompetencia sea en razón
de la materia, en cuyo caso declarará la nulidad y mandará que se remita el
proceso a la o al juzgador competente para que se dé inicio al juzgamiento, pero
el tiempo transcurrido entre la citación con la demanda y la declaratoria de
nulidad no se computarán dentro de los plazos o términos de caducidad
o prescripción del derecho o la acción.
I. Competencia territorial.- Por regla general será competente, en razón del
territorio y conforme con la especialización respectiva, la o el juzgador del lugar
donde tenga su domicilio la persona demandada.[4]
b) Competencia concurrente.- Además de la o del juzgador del domicilio de la
persona demandada, serán también competentes a elección de la persona actora,
la o el juzgador.
1. Del lugar donde deba hacerse el pago o cumplirse la obligación respectiva; 2. Del
lugar donde se celebró el contrato, si al tiempo de la demanda está presente la persona
demandada o su procurador general o especial para el asunto que se trata; 3. Del lugar
donde la persona demandada se haya sometido expresamente en el contrato; 4. Del lugar
donde esté la cosa inmueble materia de la demanda; 5. Del lugar donde esté ubicada la
casa de habitación, si la cosa materia de la demanda está en dos o más cantones o
provincias; 6. Del lugar donde estén situados los inmuebles, si una misma demanda
tiene por objeto reclamar cosas muebles e inmuebles; 7. Del lugar donde se causaron los
daños, en las demandas sobre indemnización o reparación de estos; 8. Del lugar donde
se produzca el evento que generó el daño ambiental; 9. Del lugar donde se haya
administrado bienes ajenos, cuando la demanda verse sobre las cuentas de la
administración; 10. Del domicilio de la persona titular del derecho en las demandas
sobre reclamación de alimentos o de filiación.
c) Competencia excluyente.- Únicamente serán competentes para conocer las
siguientes acciones: 1. La o el juzgador del domicilio del trabajador en las
demandas que se interpongan contra este; 2. La o el juzgador del lugar donde
está la cosa a la que se refiere la demanda en los asuntos para cuya resolución
sean necesarios conocimientos locales o inspección judicial, como sobre
linderos, curso de aguas, reivindicación de inmuebles, acciones posesorias y
otros asuntos análogos; 3. La o el juzgador del último domicilio del causante; 4.
La o el juzgador del lugar donde se abra la sucesión, en los procesos de
inventario, petición y partición de herencia, cuentas relativas a esta, cobranza de
deudas hereditarias y otras provenientes de una testamentaria; 5. La o el
juzgador del domicilio del pupilo en las cuestiones relativas a tutela o curaduría,
aunque el tutor o curador nombrado tenga el suyo en lugar diferente.
2. Incapacidad de la parte actora o de su representante:
En esta excepción hay que distinguir la capacidad para ser parte que implica la
posibilidad de una persona de ser capaz de adquirir derechos y contraer obligaciones;
con la capacidad procesal, que atiende a la potestad de realizar actos procesales válidos,
y la poseen las personas que se encuentran en pleno goce de sus derechos civiles.
a) Son incapaces de toda tutela o curaduría: 1. Los ciegos; 2. Los
mudos; 3. Los dementes, aunque no estén bajo interdicción; 4. Los
fallidos, mientras no hayan sido rehabilitados; 5. Los que están privados
de administrar sus propios bienes, por disipación; 6. Los que carecen de
domicilio en la República; 7. Los que no saben leer ni escribir; 8. Los de
mala conducta notoria; 9.- El cónyuge que haya dado causa para el
divorcio, según el Art. 110, menos en el caso de los numerales 8, y 11;
10. El que ha sido privado de ejercer la patria potestad, según el Art. 311;
y, 11. Los que, por torcida o descuidada administración, han sido
removidos de una guarda anterior, o en el juicio subsiguiente a ésta han
sido condenados, por fraude o culpa grave, a indemnizar al pupilo.
b) Reglas relativas a las profesiones, empleos y cargos públicos: Son
asimismo incapaces de toda tutela o curaduría: 1. Los individuos de la
Fuerza Pública, que se hallen en actual servicio, incluso los
comisarios, médicos, cirujanos y demás personas adictas a los cuerpos de
línea o a las naves del Estado; y, 2. Los que tienen que ejercer por largo
tiempo, o por tiempo indefinido, un cargo o comisión pública, fuera del
territorio ecuatoriano.
c) Reglas relativas a la edad: No pueden ser tutores o curadores los que no
hayan cumplido dieciocho años. Sin embargo, si es llamado a una tutela
o curaduría el ascendiente o descendente que no ha cumplido dieciocho
años, se aguardará que los cumpla para conferirle el cargo, y se nombrará
un interino para el tiempo intermedio.
Se aguardará de la misma manera al tutor o curador testamentario que no
ha cumplido dieciocho años.
Pero será inválido el nombramiento del tutor o curador menor, cuando,
llegando a los dieciocho, sólo tendría que ejercer la tutela o curaduría por
menos de dos años.
d) Reglas relativas a las relaciones de familia: El padrastro no puede ser
tutor o curador de su entenado; el cónyuge no puede ser curador de sus
hijos, sin el consentimiento del otro cónyuge; el hijo no puede ser
curador de su padre disipador; el cónyuge separado judicialmente no
puede ser curador del otro.
En tal razón no podría ser curador una persona que se encuadre en
alguno de los presupuestos antes enunciados entendiéndose que las
tutelas y las curadurías o curatelas son cargos impuestos a ciertas
personas, a favor de aquellos que no pueden gobernarse por sí mismos, o
administrar competentemente sus negocios, y que no se hallan bajo
potestad de padre o madre, que puedan darles la protección debida, es
por ello que las personas que ejercen estos cargos se llaman tutores o
curadores, y generalmente guardadores.
3. Falta de legitimación en la causa de la parte actora o la parte demandada,
cuando surja manifiestamente de los propios términos de la demanda.
Por ejemplo en el caso de un procedimiento contencioso tributario y contencioso
administrativo, en donde se determina que se encuentran habilitados para demandar en
dichos procedimientos exclusivamente:
1. La persona natural o jurídica que tenga interés directo en demandar la nulidad o
ilegalidad de los actos administrativos o los actos normativos de la administración
pública, ya sea en materia tributaria o administrativa.
2. Las instituciones y corporaciones de derecho público y las empresas públicas que
tengan la representación o defensa de intereses de carácter general o corporativo,
siempre que la acción tenga como objeto la impugnación directa de las disposiciones
tributarias o administrativas, por afectar a sus intereses.
3. La o el titular de un derecho subjetivo derivado del ordenamiento jurídico, que se
considere lesionado por el acto o disposición impugnados y pretenda el reconocimiento
de una situación jurídica individualizada o su restablecimiento.
4. La máxima autoridad de la administración autora de algún acto que, en virtud de lo
prescrito en la ley, no pueda anularlo o revocarlo por sí misma.
5. La persona natural o jurídica que pretenda la reparación del Estado cuando considere
lesionados sus derechos ante la existencia de detención arbitraria, error judicial, retardo
injustificado, inadecuada administración de justicia o violación del derecho a la tutela
judicial efectiva por violaciones al principio y reglas del debido proceso.
6. La persona natural o jurídica que se considere lesionada por hechos, actos o contratos
de la administración pública.
7. Las sociedades en los términos previstos en la ley de la materia.
De igual manera la demanda se podrá proponer contra:
1. La autoridad o las instituciones y entidades del sector público de quien provenga el
acto o disposición a que se refiere la demanda.
2. La o el director, delegado o jefe de la oficina u órgano emisor del título de crédito,
cuando se demande su nulidad o la prescripción de la obligación tributaria o se
proponga excepciones al procedimiento coactivo.
3. La o el funcionario recaudador o el ejecutor, cuando se demande el pago por
consignación o la nulidad del procedimiento de ejecución.
4. Las personas naturales o jurídicas a cuyo favor deriven derechos del acto o
disposición en los casos de la acción de lesividad.
5. Las personas naturales o jurídicas que hayan celebrado contratos con el Estado.
Es decir se evidencia que la legitimación tanto activa como pasiva se encuentra
claramente determinada en estos procesos, es decir si se la interpone contra alguien que
no tiene la legitimación pasiva esta no sería procedente.
4. Error en la forma de proponer la demanda, inadecuación del procedimiento o
indebida acumulación de pretensiones.
Por ejemplo si bien es cierto el Código Orgánico General de Procesos determina
la posibilidad de emitir la pluralidad de pretensiones, tanto así que delimita que: ?Podrá
impugnarse en una sola demanda dos o más resoluciones administrativas, siempre que
guarden relación entre sí, se refieran al mismo sujeto pasivo y a una misma
administración tributaria, aunque correspondan a ejercicios distintos.
En una misma demanda se podrá solicitar la prescripción de varias obligaciones
tributarias de un sujeto pasivo, aun de distinto origen, siempre que correspondan a la
misma administración tributaria.
5. Litispendencia.
El concepto de litispendencia se utiliza para aludir a la situación que se produce cuando
existen varios procesos pendientes sobre una misma cuestión litigiosa. El principio
general que se aplica a estas situaciones es el de que un proceso no debe desarrollarse y,
en cualquier caso, no debe terminar con un pronunciamiento de fondo, si existe otro
proceso pendiente sobre el mismo objeto. Es decir la excepción de litispendencia tiene
un alcance amplio y procede no sólo tratándose de juicios en los cuales existen
identidad de partes, causa y objeto, sino, también, cuando sin existir esta triple
identidad, se trata de impedir que se divida la continencia de la causa.
6. Prescripción.
Por ejemplo en el caso de las demandas presentadas ante las o los juzgadores de
lo contencioso tributario y de lo contencioso administrativo o en aquellas materias
especiales que según su legislación contemplen la prescripción del derecho de ejercer la
acción, la o el juzgador deberá verificar que la demanda haya sido presentada dentro del
término que la ley prevé de manera especial. En caso de que no sea presentada dentro de
término, inadmitirá la demanda.
7. Caducidad.
Por ejemplo las providencias preventivas, si no se propone la demanda en lo
principal, caducarán en el término de quince días de ordenadas o de que se hizo exigible
la obligación. En este caso, la o el solicitante pagará los daños y perjuicios ocasionados.
8. Cosa juzgada.
Se debe tener en claro que la autoridad de cosa juzgada de los autos
interlocutorios y de las sentencias pasarán en autoridad de cosa juzgada en los
siguientes casos:
1. Cuando no sean susceptibles de recurso.
2. Si las partes acuerdan darle ese efecto.
3. Si se dejan transcurrir los términos para interponer un recurso sin hacerlo.
4. Cuando los recursos interpuestos han sido desistidos, declarados desiertos,
abandonados o resueltos y no existen otros previstos por la ley.
Sin embargo, lo resuelto por auto interlocutorio firme que no sea de aquellos que
ponen fin al proceso, podrá ser modificado al dictarse sentencia, siempre que no
implique retrotraer el proceso.
9. Transacción.
La transacción válidamente celebrada termina el proceso y el juez autorizará la
conclusión del proceso cuando le sea presentada por cualquiera de las partes.
10. Existencia de convenio, compromiso arbitral o convenio de mediación.
Entendiéndose que el convenio arbitral es el acuerdo escrito en virtud del cual
las partes deciden someter a arbitraje todas las controversias o ciertas controversias que
hayan surgido o puedan surgir entre ellas respecto de una determinada relación jurídica,
contractual o no contractual.
Es por ello que el convenio arbitral deberá constar por escrito y, si se refiere a un
negocio jurídico al que no se incorpore el convenio en su texto, deberá constar en un
documento que exprese el nombre de las partes y la determinación inequívoca del
negocio jurídico a que se refiere.
3. Analizar la cosa juzgada como excepción previa y acción
Art. 153.- Excepciones previas. Solo se podrán plantear como excepciones
previas las siguientes: 1. Incompetencia de la o del juzgador. 2. Incapacidad de
la parte actora o de su representante. 3. Falta de legitimación en la causa de la
parte actora o la parte demandada, cuando surja manifiestamente de los propios
términos de la demanda. 4. Error en la forma de proponer la demanda,
inadecuación del procedimiento o indebida acumulación de pretensiones. 5.
Litispendencia. 6. Prescripción. 7. Caducidad. 8. Cosa juzgada. 9. Transacción.
10. Existencia de convenio, compromiso arbitral o convenio de mediación.
Bibliografía
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Tribunales Colegiados de Circuito. Novena Época. Semanario Judicial de la Federación
y su Gaceta. Tomo XXXIV, Julio de 2011, Pág. 2160.
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