DERECHO DEL MAR Y LA CONVEMAR
FINES:
Su objetivo es regular los derechos de navegación, límites territoriales de mares, estatus legal
de los recursos encontrados en los fondos marinos fuera de la jurisdicción de los Estados.
Establecer:
Los límites de las zonas marítimas; Zona Económica Exclusiva (ZEE); Plataforma
Continental y Alta Mar;
Definir:
Los derechos de la navegación y estrechos para la navegación internacional; Los
Estados archipelágicos;
Asegurar la paz y la seguridad en los océanos y los mares;
La conservación y gestión de los recursos marinos vivos; protección y preservación del
medio marino;
Incentivar la investigación científica marina; y procedimientos para la solución de
controversias.
I. LA CONVEMAR
¿QUÉ ES? Y ¿CUÁL ES SU ESTRUCTURA?
establece el marco para todos los aspectos de soberanía, jurisdicción, utilización y derechos
y obligaciones de los Estados en relación con los océanos.
¿QUÉ REGULA?
Regula el espacio oceánico y su utilización en todos sus aspectos: Navegación, Sobrevuelo,
Exploración y explotación de recursos, Conservación y contaminación, pesca y tráfico
marítimo.
El preámbulo de la Convención de 1982 reconoce explícitamente el respeto de la soberanía
de todos los Estados y establece un orden jurídico para los mares y los océanos que facilite
la comunicación internacional y promueva los usos con fines pacíficos de los mares y
océanos, la utilización equitativa y eficiente de sus recursos, el estudio, la protección y la
preservación del medio marino y la conservación de sus recursos vivos.
El logro fundamental de esta Convención es el consenso sobre los límites entre las aguas
nacionales e internacionales, en las que todos los Estados pueden ejercer la libertad de
navegación. La misma establece un mar territorial de 12 millas marinas de ancho, dentro
del cual los Estados están facultados para hacer aplicar cualquier ley, reglamentar cualquier
utilización y explotar cualquier recurso. Al mismo tiempo, preserva el derecho de "paso
inocente" a través del mar territorial y garantiza el derecho de paso en tránsito de buques
por los estrechos utilizados para la navegación internacional o el sobrevuelo de esos
estrechos por aeronaves. La garantía del derecho de paso en tránsito es de importancia
crítica para las potencias navales; sin esa garantía, la imposición del límite de 12 millas
marinas hubiera llevado a cerrar 100 estrechos utilizados para la navegación internacional.
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La Convención también establece las zonas económicas exclusivas (ZEE), que es una idea
innovadora que concede al Estado ribereño el derecho a explorar, explotar, conservar y
administrar todos los recursos, tales como la pesca, el petróleo o el gas, de las aguas y de
los fondos marinos de su plataforma continental, normalmente hasta 200 millas marinas
desde su litoral.
En síntesis, la CONVEMAR le otorga a cada nación costera o país archipiélago ejercer su
soberanía sobre el mar territorial hasta 12 millas náuticas (22,24 km ó 13,8 millas) y la
competencia sobre los recursos, investigaciones científicas y protección del medio
ambiente en la zona económica exclusiva que llega hasta las 200 millas náuticas (370,4 km
ó 230,3 millas). Más allá de esta zona, los descubrimientos de minerales en las cuencas de
los mares están regulados por el Derecho Internacional Público.
1. ORDEN JURÍDICO ESTRUCTURAL DEL ESPACIO MARÍTIMO
En base a lo establecido en la Convención de la Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar
de 1982 podemos distinguir zonas respecto del espacio marítimo (anexo 01):
Aguas interiores (AI)
Mar Territorial (MT)
Zona Contigua (ZC)
Zona Económica Exclusiva (ZEE)
Plataforma Continental (PC)
Alta Mar (AM)
Zona
AGUAS INTERIORES
El Art. 8-1 de la Convención dice: " Las aguas situadas en el interior de la línea de base de
Mar Territorial forman parte de las aguas interiores del estado".
Se refiere aquí a las aguas interiores del mar y no a los espacios acuáticos que existen dentro
del territorio del estado, como los ríos, lagos, lagunas, etc. Porque en el contexto de
Derecho Internacional del Mar "Aguas Interiores" son, las comprendidas dentro de la zona
acuática que desde el mar territorial va hacia el interior del territorio del estado,
comprendiendo ensenadas, puertos, canales marítimos, etc. Se puede apreciar así la íntima
relación que existe entre las aguas interiores y las líneas de base que sirven para medir la
anchura del mar territorial.
La anchura del MT se mide a partir de una línea de base y la línea de base normal para tal
fin es la línea de la baja mar a lo largo de la costa. Pero esta regla sufre modulaciones o
excepciones en caso de existencia de ciertos accidentes geográficos como arrecifes, costas
con profundas aberturas o escotaduras o en las que exista una franja de islas a su cargo y
en sus inmediaciones, desembocaduras de ríos, bahías, puertos, radas y elevaciones en baja
mar. En Virtud de dichas excepciones quedan a veces espacios de aguas marítimas entre la
costa y la línea de base a partir de la cual se mide el MT. Estos espacios tienen la naturaleza
de aguas interiores por aplicación del citado Art. 8-1 de la Convención.
De este modo estas aguas abarcan desde las costas del estado ribereño hasta la línea a
partir de la cual comienza a contarse el MT.
En los casos de costas que tengan profundas aberturas y escotadotas o en las que haya una
franja de islas a lo largo de la costa situadas en su proximidad inmediata, el Estado ribereño
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puede adoptar líneas de base rectas que unan los puntos apropiados, en el entendido de
que tales líneas no deben apartarse de una manera apreciable de la dirección general de la
costa y que las zonas de mar situadas del lado de tierra de esas líneas han de estar
suficientemente vinculadas al dominio terrestre par estar sometidas al régimen de aguas
interiores y siempre que con tal sistema no se aislé el mar territorial de otros estados del
alta mar o de una ZEE; en todo caso para el trazado de tales líneas el estado ribereño puede
tener en cuenta los intereses económicos propios de la región de que se trate cuya realidad
e importancia estén demostrados por un uso prolongado (Art. 7 de la Convención).
En el caso de un río que desemboca directamente el mar, la línea de base será una línea
recta trazada a través de la desembocadura entre los puntos de la línea de la bajamar de
sus orillas (Art. 9 de la Convención).
Así, en los ríos se traza una línea recta que atraviesa su desembocadura uniendo los dos
puntos sobresalientes de sus orillas y desde ahí hacia fuera se empieza a contar en MT,
mientras que hacia adentro se considera agua interior.
Respecto de los puertos, se entiende que los mismos forman parte de las aguas interiores,
y atendiendo al Art. 11 de la Convención de 1982, las construcciones portuarias
permanentes más alejadas de la costa que formen parte integrante del sistema portuario
se considerarán parte de la costa a efectos de delimitación del MT.
Régimen Jurídico:
Sobre las Aguas interiores el Estado ribereño ejerce soberanía territorial, al igual que sobre
el MT, pero, sin la existencia del Derecho de Paso Inocente de Buques, salvo en el supuesto
de trazado de líneas de base recta conforme al Art. 7 de la Convención, en donde quedan
encerradas como aguas interiores aguas que anteriormente no se consideraban como tales.
En cuanto al Régimen de acceso de buques extranjeros a lo puertos, podemos dar por
supuesto con el Tribunal de La Haya que el Estado ribereño, lo puede reglamentar en virtud
de su soberanía. Sin embargo, resultan de relevante importancia:
- Deber de reciprocidad en el tratamiento de buques.
- Prohibición de cerrar sus puertos a buques mercantes, salvo por cuestiones sanitarias o
de orden público.
MAR TERRITORIAL
El Artículo 2 de la convención menciona; La soberanía del Estado ribereño se extiende más
allá de su territorio y de sus aguas interiores y, en el caso del Estado archipelágico, de sus
aguas archipelágicas, a la franja de mar adyacente designada con el nombre de mar
territorial. Esta soberanía se extiende al espacio aéreo sobre el mar territorial, así como al
lecho y al subsuelo de ese mar. La soberanía sobre el mar territorial se ejerce con arreglo a
la convención y otras normas de derecho internacional.
Han sido intereses estatales de doble naturaleza (defensivos y económicos) los que en la
sociedad internacional moderna han determinado la aparición del mar territorial. Interese
de la defensa del Estado ribereño, ya que la seguridad de las costas exige el ejercicio de la
soberanía sobre una franja del mar adyacentes a ellas. E intereses económicos, pues la
soberanía del Estado ribereño implica la facultad de reservar las actividades pesqueras y el
aprovechamiento de otros recursos a los nacionales.
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En 1960 se celebra la II Conferencia de la Naciones Unidas sobre Derecho del Mar con el
propósito de obtener un acuerdo general en la materia y en dicho foro una propuesta de
Canadá y de los Estados Unidos tendente a fijar una mar territorial de seis millas más una
zona adyacente de pesca de otras seis millas no pudo ser adoptada a falta tan solo de un
voto.
Finalmente, en la III Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar la regla de
las doce millas encontró apoyo general.
Todo Estado tiene derecho a establecer la anchura de su mar territorial hasta un límite que
no exceda de 12 millas marinas medidas a partir de líneas de base determinadas de
conformidad con la Convención. El límite exterior del mar territorial es la línea cada uno de
cuyos puntos está, del punto más próximo de la línea de base, a una distancia igual a la
anchura del mar territorial.
Tal como lo menciona artículo 2 de la Convención de 1982, el Estado ribereño ejerce
soberanía sobre el mar territorial, así como en el espacio aéreo que se levante por encima
de él y el lecho y subsuelo del mar. No obstante, la soberanía sobre el mar territorial se ejerce
con arreglo a la Convención y a otras normas de Derecho Internacional. A su vez la
Convención ha confirmado y desarrollado el régimen tradicional de paso inocente en favor
de los buques de todos los Estados, ribereños o sin litoral.
El Derecho de paso inocente a través del mar territorial y manteniendo la conciliación entre
la soberanía del Estado ribereño y los intereses de la navegación de los buques de terceros
Estados, tiene consagración en el Derecho Internacional General, y es afirmado en la
Convención de 1982 en el art. 17.
ZONA CONTIGUA
La Convención de 1982 la regula en su Art. 33, En una zona contigua a su mar territorial,
designada con el nombre de zona contigua, el Estado ribereño podrá tomar las medidas de
fiscalización necesarias para:
a) Prevenir las infracciones de sus leyes y reglamentos aduaneros, fiscales, de inmigración
o sanitarios que se cometan en su territorio o en su mar territorial;
b) Sancionar las infracciones de esas leyes y reglamentos cometidas en su territorio o en su
mar territorial
Con respecto a la anchura de la Zona Contigua se tiene que ante la posibilidad de la
ampliación del Mar nombrado hasta las 12 millas, y ante la aparición de una Zona Económica
Exclusiva de hasta 200 millas, se hacía necesaria la ampliación de la anchura de la Zona
Contigua. Es por eso por lo que en la Convención de 1982 se permite el establecimiento de
una ZC de hasta 24 millas, contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la
anchura del MT.
ZONA ECONÓMICA EXCLUSIVA
La zona económica exclusiva es una importante institución nacida en la III Conferencia de las
Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar a impulsos de las reivindicaciones de Estados
ribereños tercermundistas en materia de pesca.
La Convención regula la zona económica exclusiva en su parte V (Arts.55 a 87), definiéndolo
como, un área situada más allá del mar territorial y adyacente determinando que su anchura
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máxima es de doscientas millas marinas contadas desde la línea de base a partir de las cuales
se mide la extensión del mar territorial (Art. 57).
La zona económica exclusiva no se extenderá más allá de 200 millas marinas contadas desde
las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial.
(Art. 56) En la zona económica exclusiva el Estado ribereño tiene:
a) Derechos de soberanía para los fines de exploración y explotación, conservación y
ordenación de los recursos naturales, tanto vivos como no vivos, del lecho y el subsuelo
del mar y de las aguas suprayacentes, y con respecto a otras actividades con miras a
la exploración y explotación económica de la zona, tal como la producción de energía
derivada del agua, de las corrientes y de los vientos
b) Jurisdicción, con arreglo a las disposiciones pertinentes de la Convención, con
respecto:
b.1.- Al establecimiento y utilización de islas artificiales, instalaciones y estructuras.
b.2.- La investigación científica marina
b.3.- La protección y preservación del medio marino.
c) Otros derechos y deberes previstos en la Convención
Bien entendido que estos poderes del Estados ribereño no afectan a las libertades de
navegación y sobresuelo y de tendido de cables y tuberías submarinas ni otros usos del
mar internacionalmente legítimos relacionados con dichas libertades a que tienen
derecho todos los Estados de conformidad con la Convención (Art. 58, párrafo 1).
El sistema general de acceso de otros Estados a la pesca en la zona económica exclusiva
se articula en la Convención de la siguiente manera: el Estado ribereño determinara la
captura máxima permisible de los recursos vivos en su zona económica exclusiva (Art.
61.1). Dicho Estado determinara asimismo su propia capacidad de captura (Art. 62). Y
cuando no tenga capacidad para explotar toda la captura permisible, dará acceso a otros
Estados al excedente. Bien entendido que el acceso al excedente se da mediante acuerdos
u otros arreglos (Art.62.2).
PLATAFORMA CONTINENTAL
La plataforma continental es la prolongación natural de un continente, que queda cubierto
durante los periodos interglaciares como la época actual por mares relativamente poco
profundos y golfos. La plataforma nace, entonces, en la costa, y suele terminar en un punto
de la comarca pendiente creciente (llamado barrera continental). El fondo marino tras esta
barrera es el talud continental. Tras el talud está la elevación continental, que termina por
unirse con el fondo marino profundo, la llanura abisal.
De acuerdo a la Convención (Art. 76), la plataforma continental de un Estado ribereño
comprende el lecho y el subsuelo de las áreas submarinas que se extienden más allá de su
mar territorial y a todo lo largo de la prolongación natural de su territorio hasta el borde
exterior del margen continental, o bien hasta una distancia de 200 millas marinas (370 km)
contadas desde las líneas de base a partir de las cuales se mide la anchura del mar territorial,
en los casos en que el borde exterior del margen continental no llegue a esa distancia. A su
vez, el margen continental comprende la prolongación sumergida de la masa continental del
Estado ribereño y está constituido por el lecho y el subsuelo de la plataforma, el talud y la
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emersión continental. No comprende el fondo oceánico profundo con sus crestas oceánicas
ni su subsuelo (anexo 2)
ALTA MAR
Según principios de profundo y largo arraigo en el Derecho Internacional Consuetudinario el
Alta Mar está regido por el principio de libertad.
Es así como el Derecho Internacional se orientó en seguida por este principio de la libertad
del alta mar. El mismo se codificó y precisó en la Convención sobre Alta Mar adoptada en la
I Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar, en 1958. En la III Conferencia,
todos los Estados lo aceptaron y, de este modo, la Convención de 1982 recoge los grandes
parámetros de este régimen, ampliándolo y desarrollándolo en algunos puntos.
La mencionada Convención define al Alta Mar por exclusión, como todas las partes del mar
no incluidas en la Zona Económica Exclusiva, en el Mar Territorial o en las Aguas Interiores
de un Estado, ni en las aguas archipelágicas de un Estado archipelágico. (Art. 86).
Anteriormente, el Alta Mar comenzaba donde terminaba el Mar Territorial, esto es, a las tres,
seis o, como máximo, doce millas de la costa. Pero actualmente empieza donde acaba la Zona
Económica exclusiva de doscientas millas. Es decir, que a partir del reconocimiento de la Zona
Económica Exclusiva, la extensión física del Alta Mar ha quedado reducida. Éste es el impacto
más significativo del nuevo régimen en la institución de Alta Mar: La zona de mar libre es hoy
menos extensa de lo que era hace años.
De este modo, la propia Convención aclara que la propia existencia del Alta Mar no implica
limitación alguna de las Libertades de que gozan todos los Estados en la Zona Económica
Exclusiva.
Por lo tanto, el Alta Mar es la parte de los mares que no está sujeta a la soberanía de ningún
Estado. Así lo dispone la propia Convención al establecer que ningún Estado puede pretender
legítimamente someter cualquier parte de la Alta Mar a su soberanía. (Art. 89) Esta zona
puede ser utilizada por todos los Estados, sean ribereños o sin litoral, pero el uso debe ser
exclusivamente con fines pacíficos. (Art. 88).
Libertad de la Alta Mar
El Art. 87 de la Convención establece que la Libertad de la Alta Mar se ejercerá en las
condiciones fijadas por la propia Convención y por las otras normas del Derecho
Internacional, y que podrá ejercerla todo Estado, sea ribereño o sin litoral.
Luego enumera ciertas libertades comprendidas, pero no con carácter de numerus clausus
sino a modo meramente enunciativo.
En todo caso la libertad del Alta Mar no alcanza a la exploración y explotación de los recursos
situados en los fondos marinos y su subsuelo que están por debajo de aquél. En esta última
zona, ¨ la Zona ¨, según el Art. 1-1 de la Convención, y sus recursos constituyen Patrimonio
Común de la Humanidad, no rigiendo aquí el principio de libertad.
De este modo, la Libertad de la Alta Mar comprenderá, entre otras, para todos los Estados:
LIBERTAD DE NAVEGACIÓN
LIBERTAD DE SOBREVUELO
LIBERTAD DE TENDER CABLES Y TUBERÍAS SUBMARINOS
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LIBERTAD DE CONSTRUIR ISLAS ARTIFICIALES Y OTRAS INSTALACIONES PERMITIDAS POR
EL DERECHO INTERNACIONAL
LIBERTAD DE PESCA
LIBERTAD DE INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
Además, la Convención establece que estas libertades serán ejercidas por todos los Estados
teniendo en cuenta los intereses de otros Estados en su ejercicio de la Libertad de la Alta
Mar, así como los derechos previstos en la misma Convención con respecto a las actividades
en la zona
LA ZONA
La Zona y sus recursos son patrimonio común de la humanidad. Ningún Estado podrá
reivindicar o ejercer soberanía o derechos soberanos sobre parte alguna de la Zona o sus
recursos, y ningún Estado o persona natural o jurídica podrá apropiarse de parte alguna de
la Zona o sus recursos. No se reconocerán tal reivindicación o ejercicio de soberanía o de
derechos soberanos ni tal apropiación.
Todos los derechos sobre los recursos de la Zona pertenecen a toda la humanidad, en cuyo
nombre actuará la Autoridad. Estos recursos son inalienables. No obstante, los minerales
extraídos de la Zona sólo podrán enajenarse con arreglo a esta Parte y a las normas,
reglamentos y procedimientos de la Autoridad.
Ningún Estado o persona natural o jurídica reivindicará, adquirirá o ejercerá derechos
respecto de los minerales extraídos de la Zona, salvo de conformidad con esta Parte. De otro
modo, no se reconocerá tal reivindicación, adquisición o ejercicio de derechos.
La Zona estará abierta a la utilización exclusivamente con fines pacíficos por todos los
Estados, ya sean ribereños o sin litoral, sin discriminación
PASO INOCENTE
El paso inocente es el régimen que se aplica en el mar territorial de los Estados
ribereños según la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (1982).1
Consiste en que los barcos de todos los Estados pueden navegar por el mar territorial de
otro, siempre que se trate de un paso rápido y sin detenciones. Se requiere además que el
paso no sea perjudicial para la paz, el buen orden o la seguridad del Estado ribereño (un
ejemplo de paso no inocente sería realizar actividades de pesca o contaminar).1
Los submarinos han de navegar en la superficie y enarbolando su pabellón.1
El Estado ribereño puede dictar leyes y reglamentos sobre este derecho, que los buques
extranjeros deberán respetar.1
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II. ANEXOS
Anexo 01
Anexo 02
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Anexo 03
Firmada y ratificada
Firmada pero no ratificada
No firmada