0% encontró este documento útil (0 votos)
342 vistas96 páginas

Bicentenario Abv PDF

Este documento presenta una entrevista con el General División Jacinto Pérez Arcay sobre el papel de la Academia Militar de Venezuela. Pérez Arcay argumenta que la Academia Militar es la cuna de la Revolución Bolivariana porque ha estudiado y enseñado los ideales de Simón Bolívar. Explica que la Academia forma a los cadetes para que sean líderes patrióticos que continúen la lucha de Bolívar contra los imperios. Finalmente, señala que la historia de Venezuela y la Academia Militar son insepar

Cargado por

nesacepcel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
342 vistas96 páginas

Bicentenario Abv PDF

Este documento presenta una entrevista con el General División Jacinto Pérez Arcay sobre el papel de la Academia Militar de Venezuela. Pérez Arcay argumenta que la Academia Militar es la cuna de la Revolución Bolivariana porque ha estudiado y enseñado los ideales de Simón Bolívar. Explica que la Academia forma a los cadetes para que sean líderes patrióticos que continúen la lucha de Bolívar contra los imperios. Finalmente, señala que la historia de Venezuela y la Academia Militar son insepar

Cargado por

nesacepcel
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

ACADEMIA

MILITAR
devenezuela
Cuna de la Revolución Bolivariana

200 Años en Armas


200 Años en Revolución
Producción editorial
General de División Alexis Ascensión López Ramírez
Teniente Coronel Frank Zurita Hernández
Mayor Sara Otero Santiso
Teniente Yesenia Guerra Díaz
Primer Teniente Mileidy Ramirez Ramirez
Diseño
Saira Arias
Fotografías
Wendys Olivo
Miguel Ángel Ojeda
Sandro Oramas
Impresión
La Galaxia
Depósito Legal

ISBN
ACADEMIA
MILITAR
devenezuela
Cuna de la Revolución Bolivariana

1810
3 de Septiembre
2010

200 Años en Armas


200 Años en Revolución
3
4
P resentación

La Academia Militar de Venezuela, Alma Mater del Ejército Boli- léctico, nuevos conocimientos y nuevas formas de acción a nuestro
variano, está cumpliendo doscientos años de fundada, motivo por el Ejército Bolivariano. Resume este ideal educativo el siguiente pen-
cual hemos querido dejar esta impronta literaria como homenaje y samiento de Simón Rodríguez: instrucción social, para hacer una
reconocimiento de quienes tenemos el honor de ser sus hijos. nación prudente; corporal, para hacerla fuerte; técnica, para ha-
Deseamos presentar a través de un conjunto de excelentes cerla experta; y científica, para hacerla pensadora. Sin duda, una
fotografías la esencia del ser alumno de un instituto tan especial visión integral para formar el sujeto crítico, reflexivo y activo que la
como éste. Captar lo solemne, el esfuerzo, la alegría, el sacrificio, el sociedad necesita.
triunfo, la dedicación de esos jóvenes que aceptan el compromiso de En la actualidad la sociedad reclama un militar esencial-
servirle a la Patria. mente patriótico, antiimperialista, progresista, humanitario, miem-
Para quienes ya lo vivimos trae nostálgicos recuerdos al alma bro activo de su comunidad y a la vanguardia en el ámbito militar;
y para quienes desean vivirlo, sentimientos de reto y esperanza; ser sólo la educación socialista y la acción de todos los venezolanos podrá
investidos como cadetes, convertirse en líderes, alcanzar la primera lograr una mejor sociedad donde la justicia y la igualdad sean va-
estrella de teniente, vencer miedos, volar, superar cada día con es- lores fundamentales, nosotros debemos ser participes de ese logro.
fuerzo, vencer, triunfar. El paso por esta escuela como cadete es una Es nuestro deseo que este libro lo disfruten y les permita
experiencia inolvidable y auténtica de aprendizaje, de crecimiento, conocer un poco más como se forman nuestros líderes militares
es una experiencia de vida. actualmente.
Como institución entendemos que el sentido colectivo priva
sobre el individual, el todo siempre será más que la suma de las
partes. Nuestro ideal educativo constructivista plantea un sujeto in-
¡Patria socialista o muerte! Venceremos
tegral, un cadete culto formado para ser líder, altamente motivado y
provisto de un sentido crítico que le permita analizar las situaciones
General de División Alexis A. López Ramírez
del país, con profunda sensibilidad social para buscar soluciones
Agosto 2010
y tomar iniciativas válidas en beneficio de la sociedad, asumiendo
responsabilidades como miembro activo de la misma.
Estoy convencido que la vanguardia revolucionaria militar
debe seguir profundizando el conocimiento, y la reflexión, ejercer la
autocrítica para poder aportar acertadamente en un proceso dia-

5
T radición
Plaza de Los Fundadores de la Academia Militar de Venezuela

7
Plaza de Los Fundadores Pasillo Simón Bolívar

8
Teatro de la Academia Militar de Venezuela

9
Vista de la entrada principal del Gran Salón de Honor Libertador, “Simón Bolívar”

10
Patio de Armas de la Academia Militar de Venezuela

11
“L a patria exige cada día nuevos sacrificios y es
necesario darle hasta el último aliento de la vida”.
Simón Bolívar
Carta a Bartolomé Salom,
23 de octubre 1829

12
13
“El hombre de honor no tiene más patria que aquella en que se protegen los derechos de los
ciudadanos y se respeta el carácter sagrado de la humildad: la nuestra es la madre de todos los
hombres libres y justos sin distinción de origen y condición”.
Simón Bolívar
Carta a Francisco Dona,
25 de agosto de 1820

14
“C UNA DE LA R EVOLUCIÓN BOLIVARIANA”
Entrevista al Gral Div. Jacinto Pérez Arcay

Yo considero que la Academia Militar de Venezuela, es la Cuna de la Revolución Bolivariana, podría ser también de la Resurrección
Bolivariana. Yo diría que en términos filosóficos la esencia de Simón Bolívar no se ha perdido a lo largo del proceso de consolidación de la
Escuela Militar, desde que se fundó el 3 de septiembre de 1810.
Aquí en la Academia Militar se ha estudiado la cátedra Bolivariana, se ha visto a Bolívar como el Alfa y el Omega del principio y del
fin. La formación de la Nación, de la República comenzó el 19 de abril; como él mismo lo dijo: el 19 de abril nació Colombia. El segundo grito
de Caracas se dio el 27 y 28 de febrero de 1989 y concluyó con el 4 de febrero donde se recogen los postulados de esa rebelión.
En la Academia Militar se estudió, y se sigue estudiando a Bolívar como el numen, como el principio y fin de lo que queda por forjarse
para contrarrestar las santas alianzas viejas y nuevas de los imperios de ayer y de los imperios de hoy, para poder equilibrar el universo.
Las escuelas militares son institutos de formación de alumnos bajo régimen militar para que se consolide lo que llamó Bolívar la
gloriosa carrera de las armas. Decía Bolívar: sigo la gloriosa carrera de las armas tan sólo por obtener el honor que ellas dan, para libertar
a mi patria y merecer las bendiciones de los pueblos.
En la Academia Militar de Venezuela se inicia con la investidura del cadete una transformación en el afuera y una formación desde
adentro, donde los oficiales deben ser líderes para que puedan influir en esa especie de aparato de relojería que es el individuo y hacer que
de motus propio sea patriota y consecuente con el pensamiento del mejor de los hombres que hemos tenido.
Desde mi perspectiva, el destino de la Academia Militar es el destino de Venezuela, son inseparables, la historia de Bolívar es la
historia de Venezuela, es la historia de América y ella cuenta la historia de la Academia Militar.
La Escuela Militar de Bolívar fue el teatro de operaciones de todo el continente americano, desde allí en muchos documentos Bolívar
propicia la formación de oficiales para el fenómeno de la Guerra, el cual es inherente al hombre mismo, el hombre no puede desprenderse de
la pulsión tanática, el hombre considerado individualmente y colectivamente tiene necesidad de defender su patrimonio histórico que es un
legado de moral y luces inherente a la persona humana.
La Escuela Militar viene desde muy lejos, viene de una simbiosis histórico-geográfica de las razas que se establecieron aquí y entró
como el pendón de Castilla y la Cruz, la raza indígena se mezcló con los blancos y con los negros, sobre una geografía abierta al océano
atlántico, una geografía que es relación latitud con longitud. Hablamos de una historia asociada, inseparable que hizo posible la nación
como elemento esencial del estado, fue la nación que se venía forjando calladamente, mucho antes del 19 de abril con una Escuela Militar
que, para mí, fue el Batallón de los Blancos de Aragua, donde se formó el Subteniente Simón Bolívar, esa es la primera Escuela Militar de
Venezuela, independientemente de que fue anterior al 19 de abril. Dice Arturo Uslar Pietri que Bolívar se forjó como cadete en el Batallón
de los Blancos de Aragua, esa es la primera Escuela Militar, de allá viene este pueblo, con su primer alumno, su primer cadete y que hoy
por hoy se refleja en el también egresado de esa misma Escuela Militar, el cadete Hugo Chávez, quien hoy rige los destinos de la patria
del Libertador.
Si lo vemos desde el punto de vista del pensamiento de Montesquieu las leyes deben ser adecuadas al clima, a la latitud a la longitud,
a la tierra, a las costumbres de los hombres, ese es el código que deben consultar los cadetes y no el código de Washington. La Academia
Militar viene de esa geografía, viene de esos hombres forjados sobre esta misma geografía que parió los hombres que ayer condujo Bolívar
desde el Orinoco hasta el Potosí y unos hombres que viven y siguen viviendo en los hombres que tenemos en Venezuela.
15
La Academia Militar de Venezuela hoy forma a sus cadetes bajo el arquetipo de aquellos hombres, héroes forjados con la arcilla mis-
teriosa de guerreros que ayer hicieron la historia.
Yo aconsejo a los cadetes de hoy, que estudien fundamentalmente las obras estructurales del pensamiento del Libertador: el Mani-
fiesto de Cartagena del 5 de diciembre de 1812, la Carta de Jamaica del 6 de septiembre de 1815, el Discurso de Angostura del 15 de febrero
de 1819, y el discurso de Bolívar ante el Congreso Admirable el 20 de febrero de 1830 que son el preludio de su última proclama, que es la
oración cristiana del Libertador; yo le aconsejo a los cadetes que se vistan por dentro con la palabra, con la esencia de la palabra del padre
de la patria.
Los militares y los civiles somos la misma cosa, formamos parte de una misma nación, con unos mismos principios y unos mismos
fines, en todo caso las vocaciones son distintas. Ser soldado implica matar y morir por el ideal de la patria, los hijos primogénitos de la
patria murieron por dejar una patria libre, independiente, como dice Bolívar: me ruborizo al decirlo, el único bien que hemos alcanzado
es el de la independencia a costa de los demás, pero este bien abre las puertas para conquistar todos los bienes. Sin embargo, eso conlleva
un sacrificio porque no todo el mundo puede ir a matar y a morir por los ideales de la patria, el militar lleva eso de suyo en el alma, los
militares son los glóbulos blancos de la sangre de un organismo humano y la misión es matar y morir por los demás, es el máximo sacrificio
que han tenido los primogénitos hijos de la patria Venezuela y los que deben tener ahora . Hablo de los que deben tener, porque pudiera ser,
que algunos civiles en el fondo son militares porque están inclinados a sacrificarse por la patria, y pudiera ser también que existan algunos
uniformados que en el fondo no tienen ese espíritu de sacrificio.
En resumen, la institución armada es como los glóbulos blancos que toma la corriente sanguínea de un organismo y su misión es
esa, matar y morir por los demás, luego los que no tengan ese espíritu de matar y morir por los ideales patrios, deben saber que los militares
tienen esa función porque son distintos en esa vocación, porque no es la misma vocación la que tiene un poeta, que la vocación que tiene un
hombre de armas de ir a la frontera para matar y morir por la patria, y sin poder quejarse. Esa es su misión, la sociedad venezolana debe
saber que esa es la misión del militar y esa es su inclinación, esa es su vocación, esa es su realización.

Sede de la
Palacio de
Escuela Militar en
Las Academias,
La Planicie Cajigal,
antigua sede de la
en Caracas, donde
Academia Miliar de
funcionó entre 1910
Matemáticas, 1830.
y 1949
Caracas

16
Actual sede de la Academia Militar de Venezuela en el Fuerte Tiuna. El Valle, Caracas

17
S oy un cadete militar venezolano y pertenezco al
instituto más antiguo de la fuerza armada privilegio
que me obliga a convertirme en exponente de las virtudes
militares y ciudadanas que han permitido el nacimiento
y consolidación de la nacionalidad.
Código de Honor, Art. 1

18
Escolta de Bandera de la Academia Militar de Venezuela

19
20
A dmito sin vacilaciones ni reservas que la subordinación a
la constitución, leyes y reglamentos nacionales y militares, es
un principio inviolable en mí existencia.

Código de Honor, Art. 3

21
El reto, la esperanza
Hoy el reto de mi vida, por el cual he esperando muchos años, se
acerca es el de llegar a ser un cadete de la gloriosa ACADEMIA
MILITAR DE VENEZUELA, el instituto más antiguo de las
Fuerza Armada, la cual forma hombres y mujeres integrales con
valores éticos morales, donde se han formado importantes líderes
nacionales que han sido y son parte de nuestra historia, esa es mi
meta, mi objetivo y mi gran sueño.
Yo, en lo particular, llevo desde que tengo uso de razón que-
riendo ser cadete, crecí queriendo ser parte de la Fuerza Armada
de mi país, ir por la calle portando con dignidad y decoro el uni-
forme del ALMA MATER DEL EJÉRCITO, desfilar con orgullo
en días de fiesta nacional en el Paseo los Próceres, al sonido de la
marcha del indio y el conquistador, realizar las diferentes activi-
dades militares, ser una persona integral de respeto y admiración
para todos.
Yo en mi posición de aspirante a cadete sé que el camino
no es corto y mucho menos sencillo, estoy muy consciente de los
sacrificios, de lo que viviré, todo para cumplir mi más anhelado
sueño; todos los aspirantes tenemos el apoyo de los familiares, de
los amigos, personas importantes, a las cuales no debemos, ni que-
remos defraudar, cosa que nos compromete a ser mejores y superar
cada obstáculo. Queremos ser parte de los oficiales que han pasado
por esta casa de formación y pueden decir: yo fui un cadete, yo lu-
ché por ser un oficial, yo soy un hombre integro y útil a mi patria
garante y defensor de las leyes y la democracia, por ésta y por mu-
chas otras razones como el amor tan grande que le tengo a mi país
VENEZUELA, deseo ser un cadete y formarme en la cuna de la
revolución bolivariana.
Desde este momento estaré luchando todos los días y no des-
cansaré hasta ver conquistada mi meta de ser un digno soldado al
servicio de la patria.

Bachiller Martín Miguel Robles Muñoz. Llegada de los bachilleres aspirantes a cadete
Aspirante a cadete 2010

22
Reverencia ante la Bandera Nacional por parte de los apirantes a cadete

23
Investidura delcadete
El ser investido como cadete de esta gloriosa escuela, la
Academia Militar de Venezuela, llena de gozo nuestros corazones y
engendra pasión en el alma; con ese hecho se inicia nuestro caminar
por la maravillosa carrera militar, ese digno puesto de servirle a la
patria hasta que se nos acabe la vida.
Es un momento increíble cuando la daga, símbolo del ser
cadete, se posa en tus manos por primera vez, con legítimo derecho
a portarla, sientes allí el comienzo del liderazgo, el fortalecimiento
del honor, el patriotismo, la honra, la humildad, todos estos valores
que esta casa de estudio te alimenta con el pasar de los años y que
en un futuro tendremos que difundir como oficiales, como soldados,
como hombres y mujeres de bien, como padres y madres.
Esa etapa de cadete que se inicia el día que logras portar
el excelentísimo uniforme azul, llevando el prestigio de una escuela
bicentenaria, es inolvidable.
La Academia Militar de Venezuela forma, actualmente,
hombres y mujeres dignos y útiles a la patria que contribuyen en
el desarrollo y resguardo de la soberanía e independencia de la
República.
Esa escuela está en el pecho, en los ojos, en las manos, en la
forma en que caminamos haciendo visible ese sentimiento, el orgullo
y la querencia por algo que cuesta y… ¡vaya que mucho!
Tener la dicha de ser investido como un excelso cadete del Ejercito,
de la casa de los sueños azules, es la gloria en vida y para eso te-
nemos que ser “grandes y útiles”, como decía el Libertador.
Esta hermosa patria merece venezolanos valerosos que den su
vida por ella, con valores éticos y morales orientados a la rectitud,
impulsados por anhelar el bien de la nación, esos hombres y mujeres
se forjan aquí, en la Academia Militar de Venezuela.

Dtgdo./I Leomny Gustavo Morales Daza


Cad./I Luis Fernando López Daga de la Academia Militar de Venezuela

24
Prometo guardar culto al valor, a la honestidad y la
verdad que practicaré y mantendré, aun con riesgo de
mi propia seguridad y bienestar.
Código de Honor, Art. 6

25
Comandante en Jefe Hugo Rafael Chávez Frías en visita al Alma Mater del Ejército de Venezuela

26
LÍDERES NOVELES
E l tener por primera vez la posibilidad de adiestrar hombres y mu-
jeres, y tenerlos bajo la responsabilidad de guiarlos en sus primero pasos
militares, es una experiencia inolvidable, pues implica poder modelar sus
sueños, sus emociones, sus intereses y satisfacciones personales. Paralela-
mente, ser líder militar exige sacrificar aspectos personales, de tiempo y
esfuerzo para dedicárselo a las necesidades e inquietudes del otro.
El líder militar trabaja apegado a un criterio de justicia y equi-
dad, trata de entender los problemas, dificultades y requerimientos de
los subalternos. Esto incluye trabajar dando el ejemplo y demostrando
que si un hombre puede, todos pueden, sólo se necesita poner el corazón
en las cosas y se logra lo que uno creía imposible.
En nuestro caso, ser líder es velar por el bienestar del cadete, de
su comida, velar por su aseo personal, por sus estudios (bienestar aca-
démico), su capacitación física e intelectual de forma plena, fortalecer
sus valores éticos y sobre todo su compromiso con el desarrollo social y
la defensa integral de la nación.
El estar por primera vez del lado del superior hace que uno en-
tienda a los que lo formaron y recuerde sus propios inicios, una etapa
en la cual uno tiene necesidad de orientación por inquietudes ante lo
desconocido, ante lo que se debe hacer, preocupado porque todo salga
de la mejor manera posible, allí el novel líder tiene que trabajar con
sus mejores dotes y tratar a los recién llegados con respeto, solidaridad,
compañerismo y firmeza, algo nada fácil, allí se planta la semilla de la
cosecha del mañana.
Para mí ser líder militar conlleva inspirar y motivar después de
cada una de las largas y extenuantes jornadas, donde hay que dar gran
parte del potencial físico y mental, tal motivación e inspiración tiene
que servir para continuar cada día con todas las tareas, y continuar con
el mismo ímpetu y disposición, enérgicos siempre.
El líder brindará la enseñanza, la guía, el apoyo y la orien-
tación que se necesita cuando los caminos son difíciles o confusos y no
se tiene claro el deber ser, o ha bajado la voluntad para hacer lo que
toca. Allí hay que recordar lo grande del compromiso adquirido, pre-
pararnos como oficiales íntegros que defenderemos nuestra bandera y
nuestra nación.
Brig. Isaac Chirino Ventura
Brig. Deisly Urbina Pérez

27
Formación del Cuerpo de Cadetes en el Patio de Armas
E l primer año vuela

28
A la sombra del Samán. Patio de Armas de la Academia Militar de Venezuela

29
30
La Mujer Venezolana
200 años en armas en defensa de la patria y de su amor a la libertad

E l ingreso de la mujer a la Academia Militar de Venezuela para for-


marse como Licenciada en Ciencias y Artes Militares, opción terrestre,
permitió plasmar en hechos, derechos culturales y educativos enmarcados
en la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela. Por esto el
Comandante, Presidende de la República Bolivariana de Venezuela, Hugo
Rafael Chávez Frías, el 4 de febrero del 2001 en acto que celebra la revelión
de la dignidad, promovió el ingreso de las primeras jóvenes bachilleres,
futuras mujeres oficiales efectivas con comando.
El 11 de agosto de ese mismo año (2001) ingresan mujeres a la
Escuela Básica de la Fuerza Armada Nacional, siendo ésta la primera
promoción de jóvenes de ambos sexos que convergen en la ESCUBAFAN.
Esta experiencia fue positiva y alentadora, pues como jóvenes poseían más
características en común que diferencias entre ellas, pues todos perseguían
un mismo fin, servir a la patria.
A su llegada al Alma Mater del Ejército forman parte de la III
Promoción “Gran Mariscal de Ayacucho” Antonio José de Sucre, egresan-
do como Subtenientes el 07 de julio del 2006.
Chacín Villalobos y Segovia Moreno (2005) como miembros de di-
cha promoción exponen acerca del ingreso de la mujer lo siguiente: “…
la gestación de ese cambio, que desde el 03 de septiembre de 1810, parecía
imposible, surge como respuesta a las necesidades del Ejército Venezolano,
así como también de la sociedad, por obtener hoy en día, una cantidad su-
perior de oficiales, con calidad profesional, adiestramiento y motivación,
pero sin limitarse exclusivamente al ámbito masculino; ampliando así los
horizontes en el plano militar, dando también respuesta a los nuevos cam- Proclamo que es la moral mi principal virtud, ella es mi mejor
bios sociales”. herramienta de trabajo.
Cabe destacar que por lo novedoso del proceso las cadetas, al in- Código de Honor, Art. 5
gresar a la Academia Militar de Venezuela, entran en un proceso de adap-
tación muy exigente físicamente y psicológicamente, ya que el ambiente
está conformado en un alto porcentaje por personal masculino, pues tradi-
cionalmente esta carrera ha sido entendida como una carrera para hom-
bres, razón por la cual posee riesgos y exigencias propias de ese género.
Sin embargo, las jóvenes que iniciaron este reto, cumplieron exito-
samente con las demandas planteadas, mostraron gran capacidad fisica e
intelectual, y ratificaron que la mujer venezolana posee la disiciplina, la
obediencia y la subordinacion necesarias para ser líder militar.

31
Curso Militar “Punta de Lanza” de la Academia Militar de Venezuela

32
Del ínclito pretérito
la inmarcesible gloria
nos brindará en su historia
constante inspiración
y así mañana indómito
podrá nuestro coraje
salvar de todo ultraje
la prez del Pabellón.

Himno de la Academia Militar de Venezuela


I Estrofa

33
“Las cosas para hacerlas bien, es preciso hacerlas
dos veces: la primera enseña la segunda”.
Simón Bolívar

Carta a Antonio José de Sucre,


24 de mayo de 1823

34
Piezas del Fusil AK 103

Cadete en limpieza de armamento

35
DE PENACHO BLANCO Y PECHO AZUL
E l aire cálido de la noche, me tocaba la faz, y los buenos soni-
dos de emoción lacrimal, en unión nupcial, con abrazos y aliento de
congratulación, se diseminaban por el espacio para contaminarlo
todo con una frase: “¡Lo lograste, te felicito!”, y caminé por el Patio
de Armas, donde se formaba, donde se reía y donde por dentro se
lloraba, porque lágrimas no se pueden ver y olía a ilusión, a sueños
azules, como los de la casa, alguien lo dijo o lo dije yo. Yo lo viví,
yo lo dormí, como cuando por primera vez, me acosté en el colchón
ortopédico y la silueta lo imperó “¡hoy no podrán dormir de tanto
pensar, hoy debieron ser mejor que ayer y mañana mejor que hoy!”.
Yo lo viví y me olía a sueños, me acordé que la silueta tenía
razón, porque la vida que dejaba, pasaba como película por mi mente;
Isaac mi hermano, como Fonsi con sus amigos, en los días felices de
mi liceo, y Mónica, tú que eras linda, con tus gestos que quedaron
marcados en mi alma, y mamá, siempre mamá, con sus consejos, que
no entendía, tal vez por mi corta edad, pero la veía, pero la quería,
aunque me dolía más a mí que a ella y ella el revés me lo decía con
la correa en la mano, cuando yo apenas contaba con ocho años; y me
olía a cuentos brillantes como las botas de Bolívar, porque la leyen-
da decía, que si se pulían, académicamente mejorarías para no irte,
pero que nadie te viera, pero que nadie supiera, sólo las culebrinas.
Aquellas de la historia de Bolívar y los triunfos con sus llamaradas
de fuego y de grito rendido del enemigo. Estaban también ahí, pero
esta vez, había que llevarlas de un lado al otro, porque floreaba el pa-
tio, porque cual espada de acero en el fuego, se forjaba a los hombres
sobre el yunque y brillaba la templanza y se despertaba lo oculto, lo
guardado como lava incandescente, el grito, el sudor, el olor, que más
tarde se transformaría en esencia de guerrero como Guaicaipuro el
indio. Así era, por eso era, ahora lo entiendo, ya sé porque cuando
entré los vi y ahora no están, porque para ellos no era sueño, porque
no lo entendieron, por eso se fueron.
Alguna vez me paré en la esquina de ese patio y miré hacia el
fondo, estaba soñando porque con un galón no se puede permanecer

36
quieto, sino en constante movimiento, pero allá estaban en el gran Si no era yo el que caminaba por ese patio era otro, pero como
salón, lo confuso y lo real, lo majestuoso de aquella tela tricolor con- yo andaba, pero como yo pensaba, y miré al piso o miró otro, viendo
fundida en penachos blancos, bronce pulido y pechos azules como que este patio lo demarcaba el petróleo o el patio me miró a mí, y
los sueños de la casa, y eso sublime ocurre aquí y nadie más lo sabe con voz ancestral, de viejos, me enseñaba mi nueva vida y se acercó
y nadie más lo aprecia; el paso perfectamente igual, movimientos a mí, Jorge, mi hermano y con un abrazo cálido y emocionante de
sincronizados y sonidos con ecos, por lo alto de la arquitectura de verdadera amistad me dijo al oído “lo lograste, te felicito”. Me fui,
Malausena, todos acompañados por los nombres de los que soñaron eran vacaciones y me encontré con mis amigos que no me reconocían
y se transformaron en hijos del Alma Mater. tal vez porque estaba revestido de roble y también de samán, con
Otras veces también vi las copas chocar y los bailes y los per- procederes diferentes a los de antes, ya no hablaba sino lo necesario
fumes finos de mujer y damas muy lindas como princesas tomadas o sencillamente no lo hacía, curiosamente no sabía porqué.
por los guantes blancos nuevos. Todos con delicada gracia, danza- Luego llegué, el indio en su vigilia me vio y yo lo vi a él, y el
ban al compás de la banda, por eso era sueño, porque era verdad, otro escuchó que no quería entrar, porque me hablaban los recuerdos,
como los cuadros rojos que demarcan el patio de armas que estaba los otros, el otro yo, ya dejado, ya olvidado, que astralmente cobraba
mirando en ese instante o me miraban a mí y con voces ancestrales, fuerza, pero era tarde, el umbral estaba cerca, otra vez Malausena
de viejos, me enseñaban mi nueva vida, si no era yo el que caminaba con su impotencia blanca como de marfil palacio, con vista de secreto
por ese patio era otro, pero como yo andaba, pero como yo pensaba y de realza antigua, con la diosa libertad, arriba de la puerta, era
y me fui y de nuevo estaba ahí o podría no estar con el tiempo como ella toda, con los sangre azul a lo lejos, sosteniendo los símbolos de
tutor en la casa de los sueños, de los sueños azules, pero esta vez era patria de los países panamericanos, que cobraban vida en las ar-
diferente, se veían como líneas azul cielo con reflejos más oscuros readas generales, primeros los azules y luego los carrubios, primero
saboreando el triunfo, unos en el Patio de Armas y otros en otro los penachos y luego los morriones, así era y ella me parió y en ese
patio desconocido para los académicos, porque ahí lucía morrión y instante me llamaba, como clarín, o llamaba a otro que no era yo.
el color carrubio y marcados en vitrales las hazañas de un genio de Estando de nuevo en su vientre, todo cambiaba, así era siem-
un libertador, cual ganadores, cual escogidos convergerían de los dos pre, ya nadie llamaba, ahora era competencia, que muchos llamaban
templos al gran campo donde se demuestra quien es el mejor. vocación, así fue, alguien lo dijo o lo dije yo, azul como el pecho de los
“ Patio de Honor “, honor en un patio, ahí , ahí era, donde mejores, de los elegidos, de los que brotaban como integrales.
los escogidos llegaban y volvían a partir, pero el veredicto lo daban Sueños, como ilusiones, si es que es servicio o vocación, si es
los soles con laureles de triunfo en sus yelmos y entregaban las ar- que es reglamento o formación. Así caminé por el tiempo como por el
mas de aprendiz, lo de origen noble y con ello, los signos de virtud patio, o no era yo, o era otro, pero como yo andaba, pero como yo pen-
heroica de quienes la usaran como arma de combate y vivieran el saba, yo lo viví, yo lo dormí y como talla en madera roble y también
valor y el coraje de la lucha cuerpo a cuerpo, todo ello a vosotros samán, se esculpía la obra.
alimenta y me alimentó a mí, a otro como yo. Esto lo escuché de Cada vez era mejor o cada vez era peor, cruzar el puente noc-
los viejos, o quizás me lo dijo el patio de los cuadros rojos y la en- turno, del libre estudio, era odisea titánica como la de Homero, car-
tregaban como oro, como joyas, como premio, así era, yo lo viví, yo gada del cansancio del día, y del aprendizaje para el siguiente, tal vez
lo dormí y de los ojos escuché el torrente de emoción que no se podía me di cuenta, que nunca estudié, pero aprendí con risas, con rabia,
parar, que fluía y refluía, todos estaban así y yo había llegado, con severo estrés, pasando por las fases del aprendiz, que dicen y es-
como llegaron los demás. cuchaban cuentos en una difícil posición fundamental y también his-

37
38
torias, tal vez como esta o tal vez no la escuché, sino que las viví y pi-
enso que las escuché, todo esto era parte de los detalles de la talla, así
logré conocerme más, luego antes de cerrar los ojos, llegaba al portal
de mi casa y en completo silencio lo abría, en su lugar todo colocar, lo
alto atrás y lo pequeño adelante, lo usable disponible al tacto, porque
los segundos cuentan, porque sólo tres minutos eran disponibles, no
más, apúrate, apúrate ya, que se acerca un oído, pero, ¿por qué no otro
sentido? apúrate que el hall se llena de órdenes y de conteo.
Al salir como fugaz cometa, comenzaba la aventura intelec-
tual del joven, con especial agrado llegaba el día de la melodía, del
oboe, del clarinete 2, y de otros más, que con sublime armonía, con-
trastaban y a la vez complementaban la formación o la talla de la
obra, el maestro de maestros, con la batuta saludaba porque estar
ahí era compromiso, por lo cómodo, por lo fresco, por la saludable
alegría de las notas que solamente marcaba el inicio de un buen día,
la magia de esos momentos, también se desvanecía con el toque de
cornetas, o con un timbre que lanzaba a gritos el fin de una actividad
y el inicio de otra, pero había que esperar, esos instantes de música
otorgaban el mejor regalo de la semana, eso por lo menos pensaba.
Luego de llegar al aula formal de estudio, el libro que hablaba, ex-
ponía a las mentes, las teorías y las prácticas del pensamiento ob-
jetivo y otros muy bien fundamentados, descubrían ante nuestros
ojos, el brillo de los valores más importantes de los venezolanos, esos
que no pudiendo ser bien pronunciados, son frágiles al oído de un
liderizado, esos que salen con el arte, cuando del corazón proceden y
llenan de emoción otro corazón y hacen posible lo imposible y hacen
genuino al circón, luego en eso creemos, luego vivimos en lo que cree-
mos, por último predicamos lo aprendido.
Curiosamente, en el aula, algo fuera de lo normal pasaba,
todos los sabían porque en su oportunidad él había intercambiado
con ellos. El mensajero de golosinas llegaba con su papelera de men-
sajes y de comercio, de pronto los escritos debían ser en letra molde
y puestos con lo esperado y en la segunda vuelta, colocaría el botín
y con rastros de emoción y temor nos repartiríamos el mensaje, sólo
participaríamos los que habían escrito y esperado, los otros no, tal
vez por temor de la incorrección blanca, de la acción de muchachos
que me señalaban el niño.
39
Cadetes en arreglo de su uniforme

40
“¡Atención!, ¡Atención!, ¡Atención, a comer, a comer, vamos
todos a comer!”, se escuchaba en idioma musical, al cornetín de
guardia, indicando la hora de comedor, si alguno observara, el patio
desde el gran salón, desde arriba acompañado de las antiguas ar-
mas disfrutaría de sensaciones similares, a los de un desfile por una
fecha memorable, así era, yo lo viví, yo lo dormí y estando todos en la
reunión como en los cuentos de Arturo, el rey, nos sentábamos en esa
mesa y la bendición de la oración inicia de la comida, dirigida por
la estrella en el brazo, nos recordaba a todos el ministerio de nuestra
humanidad religiosa, y estando ahí conocí la escuadra, conocí la
punta de la silla, las mezclas no, el sólido primero y el líquido de
último, el sangre azul con la voz cantante como la de Carreño con
sus modales de urbanidad y buenas maneras sobre la postura y cor-
rección, mientras el del olimpo hablaba con su homólogo, pero todo lo
observaba y nada dejaba pasar.
Todo era así, si no era un caballero negro era otro que como
yo andaba, que como yo pensaba. Salir en orden, luego de la segunda
y última oración. Primero caminando, luego trotando, después cor-
riendo y de último volando como fugaces, porque lo fugaz se compa-
raba con lo nuevo, pero en el patio esperaban, los que recordaban,
explicaban y enseñaban con una manera muy especial, así conocí el
desembarco en normandía, o por lo menos con el cansancio como un
gran efecto especial de esa guerra, que vivía como actor principal,
hasta que de nuevo se escuchaba en su idioma al cornetín señalando
que finalizaba esa actividad e iniciaba otra, otra vez frente al portal
de mi casa y escuchaba “apurarse los cadetes”, otra vez el hombre
con clase y de sangre azul que se quedaría con los que no salieran en
los tres minutos por su negligencia, de esta forma regresaba al patio
que lo demarcaba el petróleo en sus juntas de dilatación y estaba ahí
Cadetes en revista de presentación personal para salir la diosa de la libertad encima de la puerta del gran salón Liberta-
al exterior del instituto dor, Simón Bolívar y frente a ella al otro extremo la diosa justicia,
encima de esa gran puerta.
Los uniformes blancos, cortos, adornaban el patio y el color
del escudo en nuestro pecho nos identificaba, era hora de formar los
grupos deportivos como los que vi en el folleto de publicidad de la
casa, ahí imagine que podría ser el jockey de un brioso cuarto de

41
milla salvando obstáculos, o como Mario Alberto Kempes, pateando que permitió a muchos y en especial a mi, tocar con la emoción, al
un balón a la malla contraria, o tal vez tomaría un café con Nicolás laurel, al bronce, la plata o en el mejor de los momentos el oro.
Pereira, en la hora de descanso del tenis del Círculo Militar, hasta Sí, así fue el primero de los años, en la Casa de los Sueños
que un General de Academia me llamó, “venga acá cadete, fórmese Azules, y estaba yo con un mundo de ilusiones dentro de mi, viendo
aquí” sacándome del sueño, aunque este superior no tenía el aspecto como a un cadete, el aire cálido de la noche le tocaba la faz, y los
de ninguno de los patrones deportivos imaginados por mí, pregunté buenos sonidos de emoción lacrimal, en unión nupcial, con abrazos
sigilosamente a mis compañeros “¿qué equipo es éste?”, y ninguno y aliento de congratulación, que se diseminaban por el espacio para
me contestó, solo él formado detrás de mí, quien susurrando, me contaminarlo todo con un: “¡Lo lograste, te felicito!”.
dijo: “cuidado que estamos en formación”, hasta que llegó el gran
momento de desplazarnos hasta nuestro destino, todos los equipo, Cap. José Dionisio Moreno Oliva, 2001

salían al trote luego de decir un grito alegórico para calibrar la


moral de ese grupo, el grito de ánimo de mi nuevo y gran equipo
lejos de animarme me aclaró que lo que había imaginado había sido
un gran sueño, “el más fuerte debe ser el de nosotros, que retumbe
en todo el patio”, dijo el alférez, mientras el grupo lo observaba y se
escuchó: “¡sangre, sudor y lagrimas, equipo de boxeo, el mejor del
batallón!”, yo sólo pude pensar mientras cantaba en el trote, que
eso lo que vivía, nada más me podía estar pasando a mí, pero luego
reflexioné y pensé que un guerrero, no se podía forjar, de las letras
de un libro, así me involucré, así lo acepté.
Luego entre aplausos y silbidos que aupaban, me encontraba
ahí, en medio del cuadrilátero, les aseguro que esos tres minutos,
parecen siglos, y más si uno va perdiendo entre esas cuerdas y me
comunicaba con señas al entrenador, para que no lanzara la toalla
blanca al contrario, pues quizás no entendiera y se molestara y
fuera peor para mí, con el tiempo como tutor, aprendí las técni-
cas, hasta que en la lona gané dos cosas nuevas, una de ellas, el
combate y otra tal vez, en otro cuento se las comente. Me despedí
del entrenador e ingresé al equipo de educación física de base y al-
ternaba con el de natación, hasta que el destino, me invitó, al equipo
de constantes competencias, en donde se obtenían muchas medallas,
en donde había oportunidad de ser del equipo regular y representar
la casa y así agrandar sus sueños, o los míos.
De esta forma se matizaba mi formación castrense, o tal vez
la de otro que como yo pensaba, que como yo andaba, y conocí al for-
mador de deporte, al tutor de la mente sana en el cuerpo sano, aquel

42
Llevaré mi uniforme con dignidad y decoro;
Guardaré celosamente el prestigio y tradiciones
de la Fuerza Armada.
Código de Honor, Art. 9

43
Y ya que son las páginas
del libro como un faro
pidámosle su claro
destello bienhechor:
llevemos como brújula
que al éxito encamina
constancia, disciplina,
lealtad y pundonor.
Himno de la Academia Militar de Venezuela
II Estrofa
Cadetes en Instrucción

44
Guardia de Bandera en el Salón de Honor Cadetes del Curso General en el desfile del 19 de abril de 2010

45
FALTA FOTO

46
A la Patria debemos tributo
de inmortal gratitud y de amor
pues fundó nuestro digno Instituto
para hacernos guardián de su honor.

Himno de la Academia Militar de venezuela


Coro

47
Estoy orgulloso de ser un legítimo heredero de las glorias de Bolívar y de cumplir con mi Código de Honor.
Código de Honor, Art. 10

48
Desfile del Curso Militar 19 de abril de 2010

49
Curso de paracaidismo militar en La Placera. Maracay, estado Aragua

50
¡ Paracaidistas por
Venezuela!

E ntiendo que la formación de mi personalidad como conductor de


hombres es la preocupación fundamental de mi vida de cadete;
desplegare mis mejores esfuerzos en la capacitación intelectual y
física, como piezas fundamentales de mi futura existencia.

Código de Honor, Art. 7

51
¡ Paracaidistas en el aire! ¡ Canopia bien!
52
Estoy consciente que mi destino me llevará a comandar a
quien probadamente es uno de los mejores soldados del
mundo, el soldado venezolano. Acepto tal hecho como un reto
a mí capacidad y condiciones.
Código de Honor, Art. 8

Zona de salto La Placera. Maracay, estado Aragua

53
Cadetes de la Academia Militar de Venezuela en el Curso de Paracaidismo Militar 2010.
Zona de salto La Placera. Maracay, estado Aragua

54
El sexo femenino no teme a los horrores de la
guerra, antes bien, el estallido del cañón no hará
más que alentar su fuego y encender el deseo de
libertad que sostendrá a toda costa en obsequio
del suelo patrio.
Josefa Camejo

Cad/II Brisyorca Montilla Zarrameda

55
Buen salto... A l próxima avión…
56
En el terreno...

Cadetes de la Academia Militar de Venezuela en el período de maniobras. El Pao, estado Cojedes 2010

57
Más sudor en el entrenamiento,
menos sangre que derramar en la guerra

Pasaje de alambrada

58
59
A tletas
Militares

60
61
MENSAJE DEL GENERAL DE BRIGADA Si bien hay una escuela campeona de esta justa deportiva, la
Academia Militar de Venezuela, reconocemos que todas han hecho un
ALEXIS A. LÓPEZ RAMÍREZ
excelente papel y eso las honra, tal como dice el himno de los juegos,
inspirado en las palabras que intercambiaron el Virrey La Serna y
Quiero desea testimoniar públicamente el afectuoso reconocimien- el Mariscal Sucre en Ayacucho, “el deporte nos une en el campo en
to de toda la Fuerza Armada Nacional Bolivariana hacia sus ca- afán de luchar con valor, ofreciendo honor al vencido, tributando
detas y cadetes de todas las escuelas de formación de oficiales, por gloria al vencedor”
el majestuoso evento deportivo que nos han brindado en este año Como director de la Escuela Campeona me siento muy or-
Bicentenario del Alma Mater del Ejército y que hoy clausuramos. gulloso de mis cadetes y cadetas. Quiero en este punto resaltar el
Dentro del proceso revolucionario el deporte debe verse como desempeño de nuestras mujeres atletas quienes fueron un elemento
uno de los motores que nos ayuda a participar activamente en el decisivo para alzarnos con el triunfo invictos en todas las disciplinas
desarrollo de la nación, y a integrarnos en los distintos ámbitos so- de equipo y ser los campeones de los Juegos Interinstitutos 2010.
ciales. La actividad deportiva a lo largo de nuestra vida nos invo- Soy un convencido de que la formación militar, sin duda, for-
lucra con la sociedad y la comunidad, desde él tendemos puentes ja el carácter y transmite valores fundamentales, como la valentía,
que nos acercan y unen, eso aplica para este evento donde nuestras la responsabilidad, disciplina, gallardía, coraje, dignidad, arrojo,
cinco escuelas de quienes estamos orgullosos y valoramos como semi- solidaridad, así como el trabajo en equipo, en todo esto el deporte es
lleros fundamentales e indispensables de nuestra institución, han una actividad fundamental. El ser deportista abona el terreno para
demostrado sana competencia, arrojo, esfuerzo y tesón. que el ser humano anhele ser mejor y comprenda el valor del logro a
Jóvenes han de saber que tenemos una ventaja histórica, través del esfuerzo.
somos los herederos de nuestros libertadores, llevamos en nuestra Partiendo del principio de que nuestra misión principal es
sangre los genes de hombres como José Félix Ribas con su grito no formar hombres y mujeres de armas, al regreso del merecido descan-
podemos escoger entre vencer o morir, necesario es vencer, llevamos so, mis cadetes y cadetas, de quienes me siento muy orgulloso por la
la sangre del valeroso Sucre, del aguerrido Zamora y sobre todo del alegría que me han dado, tendrán jornadas especiales e intensivas
hombre más grande de la historia patria: Bolívar. Esa sangre ca- en el área académica, para fortalecer su formación y completar su
ribe, mezclada con la fuerza y la furia del guerrero de tierra, con el excelente preparación, cuenten con eso.
arrojo de los hombres y mujeres del mar, con el valor y la precisión Quiero felicitar a los entrenadores y oficiales responsables de
de los comandos aéreos, con el apoyo incondicional al resguardo na- todas las disciplinas pues con su trabajo responsable, su moral, su
cional y la exactitud e ingenio del técnico, nos convierte en hombres ejemplo, su incesante estímulo y apoyo oportuno hicieron posible el
y mujeres capaces de lograr cualquier reto que se nos presente, somos magnífico desempeño de los atletas. De igual manera reconocer el rol
vencedores de vida. de las barras la cuales con su alegría, entusiasmo y euforia anima-
Quiero felicitar a nuestros deportistas, jóvenes venezolanos, ron día con dìa a sus equipos brindándoles el aliento necesario para
revolucionarios, que han dado lo mejor de sí, se han esforzado y no seguir y vencer.
han reservado para sí ni una sola gota de sudor, y el dolor y el can- Reconocer el apoyo de FEDOFA al evento así como el de to-
sancio no han sido otra cosa que los acicates para con tenacidad das las federaciones que trabajaron en la organización y ejecución
doblega el azar y coronar el éxito. Día y noche, se prepararon con- de los distintos encuentros.
cienzudamente para afrontar con honor la responsabilidad de repre- Caballeros y Damas Cadetes, Dios premia la constancia
sentar dignamente a sus escuelas y así lo han hecho. y perseverancia a los que optan por ser cada día mejor y estoy se-
62
Salto inaugural del equipo de Paracaidismo Libre del Ejército Bolivariano durante la apertura de
los XXIX Juegos Interinstitutos Militares 2010

63
guro que ustedes estarán en su lista diaria y los iluminará para que
nunca se desvíen del itinerario que les indica el co-rrecto rumbo a
seguir.
Próximamente nos encontraremos ya no para competir y ser
rivales sino para compartir fatigas del terreno en las Maniobras
Conjuntas que se llevarán a cabo en el mes de mayo, donde el reto
colectivo será prepararnos a conciencia y en forma efectiva y efi-
ciente para la defensa nacional.
Luchen por tener, mantener y acrecentar sus virtudes, por
ser competentes en su trabajo y relaciones; luchen por tener vida
interior, por ser reflexivos, por ser responsables, por pensar antes de
actuar, por ser siempre los mejores.
Los felicito nuevamente y nos veremos en el 2012 cuando
la Escuela Naval de Venezuela encargada de organizar los juegos
vuelva a encender la antorcha que luz de gloria volverá a irradiar.

Patria Socialista o muerte… Venceremos.


En oportunidad de la
clausura de los Juegos
Interinstitutos Militares 2010

64
Encuentro de beisbol entre la Academia Militar de Venezuela y la Escuela de
Aviación Militar durante los Juegos Interinstitutos 2010

65
El Famoso”, campeón

66
67
“A llí está la pasión del deporte, la pasión venezolana,
la pasión de la juventud militar bolivariana. ¡Que vivan
los Cadetes Bolivarianos!.
Termino mis palabras con la llama encendida en
mi corazón, con 40 años de recuerdos y una sola vida y
un sólo amor y un sólo compromiso… Honor al vencido,
gloria al vencedor.
¡Qué vivan los cadetes militares para siempre…!
que Dios los bendiga muchachos”

Extracto de las palabras pronunciadas


por el Comandante Presidente Hugo Chávez Frías
durante la inauguración de los XXIX Juegos
Interinstitutos Militares 2010

68
¡ Campeones!
Trofeo de los campeones absolutos de los
XXIX Juegos Interinstitutos 2010 con
Iguatuqui, mascota oficial de la Academia
Militar de Venezuela

69
¡ Campeonas!

Equipo femenino de esgrima de la Academia Militar de Venezuela

Cad./II Arelis Barreto Ramírez

70
El Terrible”, campeón

71
Bajo la dirección del G/B Alexis Ascensión López Ramírez, la Academia Militar de Venezuela
se alzó con el triunfo de los Juegos Interinstitutos 2010

72
Alférez Auxiliar Hernán Solórzano Piñate, alcanzó 5 preseas doradas en la disciplina de Pentatlón Militar

73
Izquierda: Sub./Brig. Andry Agüero Pérez Alf./Aux. Karla Beatriz Tarra Palacios,
Cad./II Marcos José Cortés González alcanzó 6 preseas doradas

74
Salto Alto

Dtgda/I Rosaelia Sequera Acosta,


alcanzó 6 medallas, 5 de Oro y 1 de Plata

75
Campeones!
¡
Jornada de tenis de mesa

76
Brig. Angelica Larez Marín

Tiro de fusil

77
Jornada de voleibol femenino

78
¡ Campeonas!
79
Cad./I Yoresky Torres Atamaica

80
81
M isi ó n
c u mplida

82
LA SANGRE NUEVA
Estamos viviendo grandes momentos en nuestra historia, llenos de
profundos cambios, donde el hombre ge-nerador de ideas productivas
para el desarrollo es la pieza clave, que define los acontecimientos y
sus consecuencias.
El hombre debe aprender a ver al individuo como un ser so-
cial, y crear un dinámico sentimiento de responsabilidad necesario
para seguir reforzando su formación intelectual, teniendo la edu-
cación como base fundamental, ya que es allí donde se va a lograr el
cambio de conciencia, la cohesión social y el trabajo voluntario para
el bienestar y desarrollo colectivo.
Sabemos que la educación influye en el desarrollo de los in-
dividuos y es necesaria para el crecimiento de nuestro país, también
sabemos que somos nosotros los jóvenes quienes tenemos el papel pro-
tagónico en la construcción del porvenir, enriqueciéndonos día a día
a través de la participación, la reflexión y el fortalecimiento de la
conciencia, incentivando el rescate de los valores sociales como la
equidad, la justicia social, el trabajo comunitario, humanístico para
crear disciplina revolucionaria en cada una de las personas para así
construir el verdadero sentimiento patriótico que necesitamos como
una nación libre e independiente.
Somos una gota de agua en medio de un mar que pronto
convertiremos en océano lleno de principios y valores éticos trans-
formando las estructuras sociales para vivir en libertad plena, en
i-gualdad de beneficios para todos, somos la sangre nueva; y tra-
emos un mundo lleno de muchas expectativas y sueños, con un pro-
fundo sentimiento de justicia y solidaridad con el más necesitado y
aunque el camino no es fácil no nos rendimos y vamos caminando,
vamos venciendo con las esperanzas vivas puestas en un mañana
lleno de grandes caminos de luz para aquellos que se ven perdidos,
tenemos la herencia de aquellos quienes abrieron el camino para no-
sotros la nueva generación continuará y ampliará ese camino.
No hay un mañana sino actuamos en este presente, esta-
mos obligados a dar lo mejor de nosotros para lograr el cambio. Por

83
nuestras venas corre la sangre de un guerrero nacido en revolución,
somos guerreros voluntarios, capacitados con las herramientas ne-
cesarias para hacerle frente a la batalla de la indiferencia, y a la
injusticia. Dejamos el pasado atrás para dar pie al movimiento
libertador de nuestras glorias, el hombre débil de mente no existe en
nuestros tiempos, ahora despertamos bajo un nuevo amanecer y so-
mos responsables de nuestro propio destino, estamos convencidos de
esto que hoy somos, ciudadanos cabales y honorables, con disciplina
revolucionaria y con un fuerte corazón con voluntad de triunfar.
Asumimos ser corresponsables junto a todos los venezolanos
del desarrollo, la seguridad y defensa de nuestro estado soberano y
antes de cambiar cualquier cosa debemos tener bien claro que debe-
mos comenzar por nosotros mismos y valorarnos para poder valorar
a los demás, eso tiene que ver mucho con la conciencia y ahí está
nuestro primer paso, lograr conciencia en todos y cada uno de no-
sotros porque ya el camino lo tenemos señalado, nos toca caminarlo
y a los que nos siguen les quedará culminar la misión emprendedora
de logra con éxito la suprema felicidad.

Palabras del Tte. Ejército


José Andrés Castillo Soto
15 Julio 2010

Sable otorgado al Alférez que ocupa


el primer lugar en el orden de mérito

84
85
S i hoy somos tiernos árboles
busquemos con presteza
tener la fortaleza
del Roble y del Samán.

Himno de la Academia Militar


III Estrofa

86
La satisfacción del deber cumplido

Para portar un símbolo


tan grávido de asombros,
se necesitan hombros
con brazos de titán.

Himno de la Academia Militar


III Estrofa

87
Sables de oficiales del Ejército Bolivariano

88
Soy un ciudadano venezolano por lo tanto miembro activo de
una comunidad, en la cual seré valuarte de las instituciones
repúblicas y factor de armonía y progreso.

Código de Honor, Art. 4

Con el Waraira Repano de fondo, oficiales y cadetes en formación en el Patio de Honor de la Academia Militar de Venezuela

89
Primer desfile de honor como oficiales del Ejército Bolivariano

90
Parada militar con motivo de la graduación conjunta 2010

91
Júbilo de la Sangre Nueva

92
En familia

93
En familia

94
Declaro que es mi patria es el ideal más sublime de mi vida y a su defensa y desarrollo me
consagro integralmente.
Código de Honor, Art. 2

95
Este libro fue impreso en
agosto de 2010 en los talleres
de La Galera de Artes
Gráficas “La Galaxia” en
Boleita Norte, Caracas.

96

También podría gustarte