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Anticresis en el Derecho Peruano

El documento presenta un trabajo de investigación sobre la anticresis en el Perú. Brevemente resume el contenido del trabajo en las siguientes oraciones: 1) La anticresis es un derecho real de garantía donde el deudor entrega un bien inmueble al acreedor para que perciba los frutos y así pague los intereses o capital de la deuda. 2) El trabajo analiza los antecedentes históricos, naturaleza jurídica, definiciones, marco legal y características de la anticresis. 3) También compara la anticres
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Anticresis en el Derecho Peruano

El documento presenta un trabajo de investigación sobre la anticresis en el Perú. Brevemente resume el contenido del trabajo en las siguientes oraciones: 1) La anticresis es un derecho real de garantía donde el deudor entrega un bien inmueble al acreedor para que perciba los frutos y así pague los intereses o capital de la deuda. 2) El trabajo analiza los antecedentes históricos, naturaleza jurídica, definiciones, marco legal y características de la anticresis. 3) También compara la anticres
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FACULTAD DE DERECHO Y CIENCIAS POLÍTICAS

ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO

“ANTICRESIS EN EL PERÚ”
Monografía

ÁREA : DERECHO CIVIL III


ESTUDIANTES :
DOCENTE : Abog. Bernabe
TURNO : Noche (N)
SALÓN : 205
CICLO :V

TACNA – PERÚ
2017
El presente trabajo está dedicado a nuestros padres quienes con
su apoyo económico y moral son la principal fuente de
motivación para seguir perseverando en la lucha para conseguir
en un futuro ser profesionales

DEDICATORIA
AGRADECIMIENTOS

El siguiente trabajo emitido, redactado e investigado a profundidad por


todos los integrantes del grupo, agradecemos a nuestro docente, quién
nos enseña día a día y así mismo a nuestras familias que nos quieren y
apoyan incondicionalmente para que logremos ser aquellos profesionales
que anhelamos.
PRESENTACIÓN

Docente del curso, que su digna persona dirige, nos presentamos con el debido
respeto ante usted, para presentarle el presente trabajo titulado “ANTICRESIS”,
poniendo en conocimiento que el siguiente trabajo es fruto de nuestro esfuerzo,
entusiasmo y dedicación, con la finalidad que más adelante nos servirá para la
aplicación de nuestros conocimientos en la vida profesional.

Esperando que llene sus expectativas, así como también ruego que comprenda
y pase por alto algún error cometido en forma involuntaria.

INTEGRANTES

PRESENTACION

La anticresis se presenta como una esencia del sostenimiento convenido entre


sujetos que desean beneficiarse de mutuo acuerdo, en tal sentido las partes adquieren
derechos y obligaciones establecido por la ley. Lo que se quiere en sí, es especificar
que la institución anticresis, dada su antigüedad conlleva a una obsolescencia para el
derecho moderno, lo cual acarrearía en una limitación en el avance de la ciencia del
derecho.
Consideramos que este trabajo de investigación, contribuya a fortalecer la
especialización y tecnificación delas normas jurídicas y/o normas legales actuales en
nuestro ordenamiento jurídico, en función a nuestra constitución política del Estado.
INTEGRANTES
INDICE

RESUMEN……………………………………………………………………………..............7

ABSTRACT……………………………………………………………………………………..7

INTRODUCCION……………………………………………………………………………….8

ANTICRESIS

I. ANTECEDENTES HISTÓRICOS…………………………………………….
II. NATURALEZA JURÍDICA……………………………………………………
III. DEFINICIONES……………………………………………………………….
IV. MARCO LEGAL………………………………………………………………
V. CARACTERÍSTICAS………………………………………………………..
a. Derecho real
b. Derecho Convencional
c. Accesorio
d. Indivisible
e. Inmobiliario
VI. LA ANTICRESIS EN EL DERECHO COMPARADO………………………...
VII. DIFERENCIA DE LA ANTICRESIS CON LA HIPOTECA………………….
VIII. PRESUPUESTOS DE LA ANTICRESIS……………………………………..
A. LOS SUJETOS
B. EL BIEN MUEBLE
C. LA FORMALIDAD
IX. DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL DEUDOR…………………………...
X. EXTINCIÓN DE LA ANTÍCRESIS…………………………………………..
XI. CONTRATO DE ANTICRESIS……………………………………………….
XII. CONCLUSIONES……………………………………………………………..
XIII. BIBLIOGRAFIA………………………………………………………………
XIV. ANEXOS………………………………………………………………………
RESUMEN

ABSTRACT
INTRODUCCION
LA ANTICRESIS

I. ANTECEDENTES HISTORICOS
La palabra "anticresis" deriva etimológicamente del griego: "anti" que
significa contra y "Chresis" que significa uso. Con ello se quiere
significar la idea de que contra el uso del capital que tiene el deudor,
este entrega el uso de la cosa al acreedor. Al resultar importante este
derecho real de garantía, es conveniente estudiarle su relevancia en
el mundo jurídico desde su origen hasta nuestros días.

El origen de la anticresis se remonta hasta el derecho griego, en el


cual significo un contra uso, y proviene de las voces anti que quiere
decir contrario y cresis que quiere decir uso y consistía en un pacto de
compensación de frutos por intereses. En otras palabras el deudor
entregaba una cosa al acreedor para que este se hiciera pago de los
intereses con el valor de los frutos que la cosa originaba. No se usaba
la institución como medio para cancelar la deuda.

En la Edad Media, la anticresis se vio afectada por la prohibición


canónica del cobro de intereses. Como consecuencia de la prohibición
de la usura en la Edad Media y por contradecir, el principio de la
gratitud del mutuo, el Derecho Canónico, condeno la anticresis. Este
hecho determino ciertos contratos que disimulaban la institución, como
el de venta con pacto de retroventa en el que el precio correspondía al
importe del préstamo. Al vencimiento del plazo y al cumplirse la
obligación, el bien volvía al poder del deudor. La anticresis desarrolla
en cuanto desaparece la prohibición del préstamo del interés y quedo
referida a los bienes inmuebles y la prenda para los bienes muebles.

En el concepto moderno la anticresis se extendió a la compensación


de intereses y frutos pero así mismo, a la amortización del capital. Sin
embargo, de su aceptación en el derecho contemporáneo, la anticresis
no se ha convertido en un derecho real importante. El
perfeccionamiento de la hipoteca, unido a las enormes ventajas que
concede, han hecho perder la importancia a la anticresis, que es ahora
un contrato poco usado, sobre todo porque la tradición del inmueble
priva de fuente de crédito al deudor, con cuanta mayor razón si en la
anticresis no se admiten garantías sucesivas como en la prenda. La
anticresis deviene en una institución paralela a la prenda, con la
salvedad que su objeto son bienes inmuebles y no muebles, a pesar
de que en el Derecho Romano también podía recaer esta garantía
sobre muebles. En ambos casos el deudor entrega el bien al acreedor
en garantía del pago de una obligación. Es obvio pensar que este
paralelismo existente entre ambas instituciones (prenda y anticresis),
no implica identidad.

II. NATURALEZA JURÍDICA


La anticresis es un derecho real de garantía sobre cosa ajena,
accesorio en función de garantía. Sin embargo, se ha discutido el
carácter de derecho real, afirmando que se trataría de un derecho
personal, por no carecer sobre el inmueble, sino sobre los frutos.

Es un derecho real ya que en la medida en que la anticresis concede


al acreedor el derecho de usar y disfrutar de un derecho de un derecho
determinado, y tal derecho es oponible a los terceros adquirientes del
bien, debemos considerar que se trata de un derecho real.

Por otro lado, el hecho de que pueda ejercerse un derecho de


retención sobre el inmueble que genere un derecho preferente a favor
del acreedor hasta que se haya pagado la deuda, es un hecho que
resalta el carácter real de la anticresis.

III. DEFINICIONES
El Código Civil de 1984 en su Artículo 1097 define la hipoteca así: "Por
la hipoteca se afecta un inmueble en garantía de un cumplimiento de
cualquier obligación propia o de un tercero. La garantía no determina
la posesión y otorga al acreedor los derechos de persecución,
preferencia y venta judicial del bien hipotecado"

Es un derecho real concebido al acreedor por el deudor o un tercero


por el, poniéndole en posesión de un inmueble y autorizándole a
percibir los frutos para imputarlos anualmente sobre los intereses del
crédito si son debidos, y en caso de exceder, sobre el capital si no se
deben intereses.

GONZÁLES LINARES, se trata de un derecho de naturaleza real,


asegurativo y accesorio destinado a hacer efectivo el cumplimiento de
una obligación principal de carácter personal emanada de contrato de
mutuo o crédito de dinero. Con otras palabras, la anticresis tiene como
objeto garantizar un préstamo de dinero otorgado a favor del deudor-
propietario, quien a su vez le confiere al acreedor, el derecho de
obtener o percibir los frutos del bien inmueble entregado en anticresis,
este usufructo opera como opera como el modo de pago por el interés
del capital mutuado.

ALBALADEJO, define a la anticresis como "el derecho real que puede


tener el acreedor de una obligación principal sobre un inmueble ajeno,
en cuya virtud, para garantizar el cumplimiento de aquella y el cobro
de los intereses que devengue, está facultado para poseerlo, percibir
sus frutos y promover su enajenación si es incumplida y que le sea
hecha preferentemente pago con el precio".

JUAN GARCÍA MONTÚFAR manifiesta que estamos ante un tipo de


garantía particular que consiste en el uso por parte del acreedor de un
bien de su deudor para hacerse pago de una deuda.

IV. BASE LEGAL


Código civil de 1984. Sección cuarta Derechos Reales de Garantía
Titulo II del art 1091 al 1096
V. CARATERÍSTICAS
Analizado el concepto de anticresis y su diferencia con otros derechos
reales de garantía, es necesario revisar brevemente cuáles son sus
elementos característicos:

a. Derecho real.- En la medida en que la anticresis concede al


acreedor el derecho de usar y disfrutar de un bien determinado, y
tal derecho es oponible a los terceros adquirentes del bien,
debemos considerar que se trata de un derecho real.
Por otro lado, el hecho de que pueda ejercerse un derecho de
retención sobre el inmueble que genere un derecho preferente a
favor del acreedor hasta que se haya pagado la deuda, es un hecho
que resalta el carácter real de la anticresis.
En efecto, como señala Eleodoro Romero Romaña: "Con el nuevo
concepto que se tiene hoy de la anticresis, que no solo concede un
derecho preferente sobre los frutos del inmuebles, sino también
sobre el importe del bien en caso de incumplimiento (...), no cabe
siquiera plantear la discusión sobre su carácter real, que es
incuestionable" (p. 428).

b. Derecho Convencional.- la constitución de la obligación principal


es producto del acuerdo de voluntades entre acreedor y deudor,
este acuerdo también hace posible que dicha obligación tenga que
ser garantizada en cuanto a su cumplimiento. De esta manera
surge la determinación de coma garantizar el cumplimiento de
aquella obligación, y encuentran las partes el medio idóneo en la
anticresis, que tiene como objeto los bienes inmobiliarios con
entrega física del bien a favor del acreedor, quien debe proceder
con el uso y goce a efecto del pago de los intereses del dinero
mutuado.
La anticresis como derecho real de garantía es creada e instituida
por la ley; por consiguiente, no existe anticresis impuesta por ley a
las partes, menos por sentencia. La anticresis como derecho real
de garantía no nace del acuerdo de las partes, sino de ley, otra
cosa es que libremente sea voluntad de las partes la decida hacer
uso o no de dicha institución de carácter real, con el objeto de
rodear a la obligación de una seguridad de naturaleza real para su
cumplimiento. De lo precedente se colige que no se debe confundir
la anticresis con el acto constitutivo o contractual de la obligación
principal a la que garantiza. Es el contrato de mutuo o préstamo de
dinero la fuente de los derechos y las obligaciones que
corresponden a las partes constituyentes.

c. Accesorio.- Como quiera que la anticresis tiene por función


garantizar el cumplimiento de una obligación, sigue la suerte de
esta, por lo que extinguida la obligación se extinguirá la garantía.
Este hecho se encuentra reconocido en el artículo 1091 del Código
Civil, conforme al cual este derecho real se constituye para
garantizar el cumplimiento de una obligación.

Sin embargo, dadas las particularidades de la anticresis es


discutible que en el caso de transferencia del crédito garantizado,
también se transfiera la garantía.

En efecto, dado que la anticresis implica entregar físicamente el


bien al acreedor para su explotación directa, la habilidad del
acreedor para explotar el bien o la calidad personal del acreedor
podrían haber sido determinantes para la constitución de garantías.

Mucho se ha discutido sobre la naturaleza de la anticresis y si el


acreedor puede, conjuntamente con su crédito, ceder el derecho
real de anticresis, para que sea el nuevo acreedor quien explote
directamente el bien.

Esta discusión se ha basado en el hecho de que la entrega de un


bien en anticresis importa una confianza del deudor para con el
acreedor, en el sentido de que la explotación que hará del bien será
eficiente y le permitirá cubrir el monto de la deuda en el plazo
acordado, con lo cual no hay temor por parte del deudor en el
sentido de que su acreedor se pueda mantener indefinidamente en
posesión del bien gravado.
Como quiera que el artículo 1 094 del Código Civil hace aplicables
a la anticresis las normas del arrendamiento, debemos entender
que para ceder el crédito garantizado con la anticresis se requerirá
del asentimiento del deudor, así como se requiere el del propietario
o arrendador para el caso del subarrendamiento o cesión de
arrendamiento.

Sin embargo, debe quedar claro que el acreedor siempre estará


facultado para transferir el crédito, pues se trata de un derecho del
cual es titular. El consentimiento del deudor solo será necesario
para transferir conjuntamente con el crédito la anticresis. De
transferirse el crédito sin la anticresis, es evidente que esta última
concluirá y por lo tanto el acreedor original estará obligado a
entregar el bien al deudor, renunciando de esta manera a la
garantía.

Esta última opción resulta viable, pues al haber obtenido el


acreedor un monto determinado por su crédito, ha visto satisfecha
su obligación y por lo tanto la garantía que le fue constituida carece
ya de utilidad para él.

d. Indivisible.- El acreedor retendrá y explotará el bien hasta que se


cancele el íntegro de la obligación, de allí su carácter de indivisible.
La garantía de anticresis comprende la integridad del inmueble y
del accesorio, siendo así, la obligación principal es también
indivisible; pues no admite el pago en armadas o por partes. Por la
indivisibilidad de la garantía solo podrá operar la devolución del
inmueble, cuando se haya cump0lido el plazo pactado, y qu el
deudor haya satisfecho íntegramente el cumplimiento de la
obligación principal y de las otras obligaciones como son los gastos
de conservación, etc. Al acreedor está facultado, en caso de
incumplimiento de la obligación principal y otras prestaciones, para
retener inmuebles entregados en anticresis hasta el total
cumplimiento de la obligación.

El principio de invisibilidad es el que orienta a todos los derechos


reales de garantía, como la anticresis, en cuanto el gravamen debe
extenderse a to9do el inmueble afectado y a cada una de sus
partes; por consiguiente, mientras subsista un saldo que no ha sido
pagado, la anticresis se mantendrá integra o sobre la totalidad del
inmueble.

e. Inmobiliario.- En la medida en que la anticresis solo puede recaer


sobre bienes inmuebles, asume el carácter de un derecho
inmobiliario, a diferencia de la prenda que, como indicamos
anteriormente, solo recae sobre bienes muebles.

VI. LA ANTICRESIS EN EL DERECHO COMPARADO


- En el Derecho Argentino: La anticresis es un derecho real
concebido al acreedor por el deudor o un tercero por él,
poniéndole en posesión de un inmueble y autorizándole a
percibir los frutos para imputarlos anualmente sobre los
intereses del crédito si son debidos; y en caso de exceder,
sobre el capital sí solamente, si no se da en intereses.

- En el Derecho Francés: La anticresis es un contrato por el cual


el deudor o un tercero pone al acreedor en posesión de un bien
inmueble hasta el pago integro de su crédito, con una
autorización para que cobre los frutos y los impute anualmente,
bien a los intereses de lo que se le adeuda, y en caso de
sobrante al capital de su crédito; sea sobre el capital
únicamente, si no se le adeudan intereses.
- En el Derecho Español: Es el derecho real que puede tener el
acreedor de una obligación principal sobre un inmueble ajeno,
en cuya virtud, para garantizar el cumplimiento de aquella y el
cobro de intereses que devengue, esta facultado para poseerlo,
percibir sus frutos y promover su enajenación si es incumplida,
y que le sea hecho preferentemente pago con el precio.

- En el Derecho Peruano: De acuerdo al código civil de 1936, la


anticresis es un derecho real en cuya virtud el deudor entrega
un inmueble a su acreedor en garantía de un préstamo de
dinero, concediéndole al acreedor la facultad de explotarlo y
percibir sus frutos. La legislación peruana exige como
formalidad que el contrato conste por escritura pública
expresando la renta del inmueble y el interés que se pacte.

VII. DIFERENCIA DE LA ANTICRESIS CON LA HIPOTECA


Posiblemente la hipoteca se trata de la figura que más semejanza
guarda con la anticresis, lo que ha determinado incluso que algunos
autores consideren a la anticresis como una subespecie de la
hipoteca.

Ambas instituciones tienen en común el hecho de tratarse de garantías


reales que recaen sobre bienes inmuebles.

La diferencia fundamental radica, en la entrega de la posesión y


disfrute propios de la anticresis, y que se encuentran ausentes en la
hipoteca. Esta última garantía no lleva implícita la entrega del bien,
como tampoco su explotación, es decir no requiere la tradición del bien
al acreedor.

Por esta razón en doctrina se ha denominado a la anticresis como la


“prenda sobre inmuebles”, esto es un derecho real de garantía sobre
inmuebles que requiere para su constitución de la entrega física al
acreedor y no de la inscripción del gravamen.
Otra distinción radica en que la hipoteca no agota las posibilidades del
inmueble en cuanto al otorgamiento de garantías, se admite la
constitución de segundas y ulteriores hipotecas, ya que no es
necesario proceder a su entrega física para constituir la garantía

Por el contrario, no puede constituirse sino una anticresis sobre el


mismo inmueble, ya que no se podría cumplir con el requisito de la
entrega física del bien a todos los acreedores para que cada uno de
estos pudiese explotarlo y obtener sus frutos.

VIII. PRESUPUESTOS DE LA ANTICRESIS

A) LOS SUJETOS.

1. El Acreedor Anticrético.- El Acreedor Anticrético es aquella


persona que debe gozar de plena capacidad como para
enajenar y adquirir bienes. Esta persona puede ser natural o
jurídica, es quien aporta el dinero en préstamo o crédito, de esta
manera se crea la obligación principal. Se le denomina acreedor
anticrético o poseedor anticrético, cuyo favor se establece la
garantía real. En la constitución del negocio jurídico de
préstamo de dinero con garantía anticrética el acreedor puede
intervenir directamente, o mediante un tercero, este debe
hacerlo con las facultades especiales que establece el artículo
156 del código civil.

2. El Deudor Anticrético.- su participación puede ser de manera


directa o mediante un tercero, ante todo, es requisito sine qua
non que el constituyente ostente la facultad de disposición del
bien inmueble en la calidad de propietario. A lo igual que el
acreedor debe tener capacidad absoluta para ejercer sus
derechos civiles por sí mismo. Puede participar en la
constitución una persona natural o jurídica como deudores o
propietarios del bien objeto de garantía. Es también posible la
participación de una pluralidad de personas como deudores,
por ejemplo, cuando se tiene como objeto un bien sometido a
copropiedad, para cuyo efecto, se exigirá el acuerdo unánime
de los copropietarios.

Se dice que mediante la anticresis el deudor constituye una


desmembración de la propiedad (del uso y goce). Criterio que,
si comprenden la expresión desmembración en el significado
de los términos "dividir" o "separar "una cosa de otra, a esta
afirmación refuta GONZÁLES LINARES porque toda vez que el
gravamen-anticresis- solo hay una limitación del derecho de
propiedad con el desplazamiento del y goce, que ejercía el
propietario, hacia el acreedor, porque una vez cumplida la
obligación en el plazo estipulado, se reintegran vuelven (uso y
goce) al poder del propietario deudor. Además manifiesta que
si se habla de desplazamiento es porque solo es temporal; en
cambio, la desmembración es de carácter definitivo.

B) EL BIEN INMUEBLE
Debe tratarse de un bien inmueble susceptible de explotación
económica, con la percepción de los frutos naturales, civiles, o
industriales. La particularidad de la anticresis como derecho real es
que siempre tiene como objeto un fin de naturaleza inmobiliaria,
que puede ser urbana o rural. Bien que debe rendir frutos
aprovechables económicamente por el acreedor anticrético, para
ser aplicados a los intereses del dinero prestado.

C) LA TRADICION DEL BIEN INMUEBLE


Debe operar inexorablemente la traditio real y efectiva del bien,
pues así lo exige el modo de perfeccionar el contrato de préstamo
de dinero con garantía anticrética. Se trata de la obligación del
deudor, que consiste en la tradición real del bien inmueble,
correlacionada al derecho de acreedor para exigirla, No existe
garantía real de anticresis sin tradición real o material del inmueble
a favor del acreedor, o como se dice, la tradición se perfecciona la
propia constitución del acuerdo de voluntades respecto al préstamo
de dinero.

D) LA FORMALIDAD
L a constitución del préstamo de dinero con garantía anticrética es
acto ad solemnitatem; lo que quiere decir, que el acuerdo
convencional entre acreedor y deudor sobre el préstamo de dinero
con la garantía real, por imperatividad de la ley, es formal. Esta
formalidad consiste en que dicho contrato debe ser otorgado por
escritura pública, su inobservancia es sancionada con nulidad
absoluta por la misma ley (artículo 140, inciso 4; 219, inciso 6; 1092
del código civil). Por consiguiente, no hay contrato de préstamo de
dinero de garantía anticrética suscrita en documento privado, aun
cuando este tenga las firmas notarialmente legalizadas y ostente
fecha cierta.

La anticresis tiene las siguientes formalidades.

1. Debe constar en escritura pública


El artículo 1092 del Código Civil anteriormente citado ha
establecido un requisito de forma para la constitución de la
anticresis, esto es que conste en una escritura pública, bajo
sanción de nulidad. En dicha escritura pública deberá incluirse
el interés pactado y el monto de la renta que se percibirá, para
que de esa manera los terceros puedan determinar el tiempo
durante el cual el acreedor se encontrará en posesión del bien.

En este sentido JUAN GARCÍA MONTÚFAR comentando el


artículo 1092 del código civil, estima que establecer la
formalidad de la escritura pública resulta excesiva, en especial
tratándose de un derecho que se constituye con la entrega del
bien y que por su naturaleza no permite la constitución de
sucesivos derechos de las mismas características.
En esta medida considera el mismo autor, habría bastado con
establecer que el contrato constase de un documento de fecha
cierta, como sucede en el caso de la prenda, pues de esta
manera se determinaría sin lugar a dudas la fecha en que se
celebró el contrato de constitución de la garantía, para efectos
no de preferencia entre acreedores anticréticos, sino tal vez
para el posible conflicto con otro tipo de acreedores, como es el
caso del acreedor hipotecario.

Sin embargo, en el caso de anticresis que se constituyan sobre


bienes inscritos, lo recomendable es inscribir el gravamen a
efectos de que el acreedor anticrético sea preferido frente a
cualquier otro titular de derechos reales que pueda inscribir su
derecho en el registro, de acuerdo con lo dispuesto por el
artículo 2022 del Código Civil.

2. Debe entregarse el bien al acreedor


No existe una norma expresa en materia de anticresis que exija
la entrega del bien al acreedor. Este hecho se ha verificado
también en otras legislaciones, por lo que autores como Díez-
Picazo y Gullón opinan que... el Código no prohíbe una
constitución de anticresis sin desplazamiento de la posesión del
acreedor. De todos modos es materia discutida" (p. 588).
Sin embargo, en el caso peruano el artículo 1096 del Código
Civil hace aplicables a la anticresis las normas sobre prenda,
las mismas que sí establecen la obligación de entrega del bien.

Asimismo, es evidente que el acreedor necesita estar en


posesión del bien para explotarlo, percibir frutos y cobrarse, por
lo que resulta indispensable que el deudor cumpla con entregar
el bien al acreedor para que efectivamente se constituya el
derecho real de garantía.
Esta opinión se encuentra reforzada por el hecho de que la
posesión es en muchos casos el único signo que permite a los
terceros conocer de la existencia del gravamen. Por ello, la
constitución de un derecho real de anticresis en el que no haya
entrega de posesión resultaría cuestionable.

3. El constituyente debe ser el propietario del bien


Como quiera que la constitución de un gravamen importa el
ejercicio de la facultad de disposición, solo el propietario del
bien se encuentra facultado para constituir el gravamen.

Sin embargo, cabría un caso excepcional en el que se


constituya la anticresis a non domino, esto es cuando el
acreedor celebre el contrato con aquel que registralmente
aparece como propietario e inscriba su derecho, gozando así
de la protección que le otorga el artículo 2014 del Código Civil.

Esto no sucedería en el caso de bienes inmuebles no inscritos,


pues lamentablemente nuestro ordenamiento no reconoce
derechos al acreedor que recibe un bien de buena fe de su
deudor, aparte de la eventual acción de daños y perjuicios
contra el deudor por el acto indebido que realizó al entregar un
bien de tercero en garantía a su acreedor.

IX. DERECHOS Y OBLIGACIONES DEL DEUDOR

A. DERECHOS DEL DEUDOR ANTICRESISTA

1. Derecho de propiedad de objeto de anticresis.- El deudor


anticrético, para gravar o ejercer actos de bien, debe gozar de
la calidad de titular del derecho de propiedad del bien inmueble
entregado en anticresis; ese derecho debe estar fundado en
título de propiedad suficiente. Por el derecho real de anticresis
el propietario-deudor transmite temporalmente los derechos de
uso y goce a favor del acreedor, a quien además de manera
especial le concede la facultad de enajenación o venta del bien,
para cuando la obligación principal no haya sido satisfecha
completamente.

2. Derecho a la devolución del inmueble.- Vencido el plazo


estipulado en el acto formal de constitución de la obligación
principal con garantía de anticresis, el deudor debe proceder a
pagar el préstamo o el dinero mutuado a favor del acreedor.
Este pago debe efectuarse de todo el monto de la deuda, más
los reembolsos por los gastos extraordinarios realizados con
ocasión de la conversación del predio, luego de las mejoras
útiles, etc. como consecuencia del deudor tendrá todo el
derecho para exigir la restitución del inmueble y accesorios, por
su parte el acreedor no tendrá motivación alguna para
pretender retener el bien, por haberse cancelado toda la deuda
de modo tal y a satisfacción del acreedor. Hay que recordar que
la anticresis es de carácter indivisible, porque mientras no sea
pagado el integro de la deuda, no procede la devolución del
bien, excepto cuando hay convenio distinto entre las partes.

3. Derecho a oponerse al uso indebido del bien.- El anticresista


acreedor es quien asume la obligación de cuidar el uso y
destino del bien durante el tiempo que dure el gravamen. Lo
que implica que la explotación económica, uso y disfrute, es
según lo que encuentre estipulado en el contrato; es decir el
acreedor-poseedor debe cuidar diligentemente y utilizarlo de
acuerdo a su destino y naturaleza (artículo 1861.1 del CC). Sin
embargo se puede dar el caso por parte del acreedor de ejercer
el bien con el uso imprudente e irracional que podría afectar a
la misma sustancia del bien, e incluso a la moral y a las buenas
costumbres. Si estas circunstancias se presentaran, el deudor
propietario tendría todo el derecho de formular oposición por el
uso del bien.
También puede darse el uso en forma abusiva. Imprudente de
parte del acreedor, por ejemplo; cuando se cambia el uso del
bien, o cuando se destruyen obligaciones, plantaciones,
construcciones, etc., todo esto sin el consentimiento del deudor-
propietario dando lugar a la formación de su oposición,

Es obligación del acreedor-poseedor respetar el derecho de


propiedad que no le pertenece, cuidando no lindar el abuso del
derecho, que no esté permitido por la ley (artículo 1681 inc. 7
del CC), de aplicabilidad a la anticresis por disposición
contenida en el artículo 1094 del mismo cuerpo legal.

B. OBLIGACIONES DEL DEUDOR ANTICRÉTICO

1. Obligación de entregar el bien.- la anticresis como derecho


real de garantía y accesorio de la obligación principal tendrá
vida jurídica cuando se haya operado la tradición material del
inmueble a favor del acreedor, con el objeto de que este ejerza
la posesión, la cual implica como sabemos, ejercer el goce y
uso del bien. En consecuencia, solo habrá anticresis, cuando
se haya operado la entrega física del predio a favor del
acreedor.
¿Qué pasaría si no se efectúa la tradición real, pese a la
celebración del contrato sobre préstamo de dinero con garantía
de la anticresis? Si no se hiciera realidad la entrega del
inmueble objeto de garantía, se tendrá por terminado el
contrato, es decir, el acreedor anticrético puede dar por
concluido el acuerdo contractual, por las razones por las
razones que establece el artículo 181 inciso 1, del Código Civil.
La práctica jurídica aconseja, que en acto constitutivo debe
estipularse expresamente la fecha para la tradición física, y las
demás obligaciones deben asumir las partes. Si el deudor no
cumple con entregar la garantía inmobiliaria, se puede recurrir
al órgano jurisdiccional (proceso sumarísimo).

2. Obligación de no interferir o alterar la posesión que ejerce


el acreedor.- el acreedor en su calidad de poseedor legítimo
del inmueble entregado en garantía real, ejerce la explotación
económica del predio, como lo establece la norma contenida en
el numeral 1091 del código civil. Además, la entrega material la
debe verificar el propio deudor, quien a su vez tiene obligación
de no alterar o desnaturalizar ni interferir el normal ejercicio de
los actos posesorios del acreedor.

En el supuesto que el deudor, o un tercero ejercieran actos de


perturbación o de desalojo que alteren la normal y pacífica de
la posesión del acreedor, este tiene el derecho de hacer valer
la defensa extra judicial o judicial de la posesión. El deudor debe
abstenerse de toda injerencia en el inmueble por mucho que
sea propietario.

3. Obligación de efectuar las reparaciones del bien.- si


hablamos de las reparaciones que pueden realizarse en el
inmueble objeto de garantía debemos mencionar a las
ordinarias y las urgentes o extraordinarias; las primeras u
ordinarias, se encuentran a cardo del poseedor acreedor, como
consecuencia del uso y disfrute normales del bien; es lógico
pensar, que el bien requerirá de las operaciones comunes u
ordinarias, que no son sino que corresponden a las
consecuencias del uso normal del inmueble. Son las producidas
por la misma actividad de explotación del predio que exige una
constante u ordinaria conservación.

En cuanto a las segundas, reparaciones extraordinarias, son las


excepcionales que no son normales, pero necesarias y
urgentes o extraordinariamente necesarias de ser reparadas,
las cuale3s también de manera extraordinaria están a cargo del
deudor propietario. Esta reparaciones son causadas por hechos
que no son previsibles, o son provocadas por circunstancias
muy especiales o hechos que escapan a la voluntad del
acreedor, ejemplo l0os causados por un sismo, siniestro, etc.

La responsabilidad sobre estas reparaciones le asume el


mismo propietario-deudor, sin perjuicio que el acreedor
directamente las puede realizar para la urgencia o interés
propio, con cargo de ser reembolsadas, pero cuidando siempre
que sea con el conocimiento y la autorización del deudor
propietario o bajo las estipulaciones del negocio jurídico
patrimonial. Por la urgencia de la reparación, con esta
generalmente es asumida de inmediato por el acreedor, debido
a que halla con el inmueble de la explotación del mismo. Por
consiguiente, el acreedor debe asumir reparaciones
extraordinarias, con el cargo del reembolso a cargo del
propietario-deudor. Pero es mejor que todo esto es encuentre
debidamente convenido y previsto en el acto constituido de
manera expresa (artículo 168i del CC).

4. Obligación del reembolso de las mejoras.- Las legislaciones


modernas, la peruana, argentina, alemana, española,
mexicana, etc., distinguen tres clases de mejoras. Mejoras
necesarias, las útiles y las de recreo artículo 916 del CC.

Concluido o vencido el plazo del contrato del mutuo con


garantía anticrética, y cancelada sea la deuda en su totalidad
surge la obligación de devolución del inmueble por el acreedor,
y si no operara por su decisión propia, será el deudor que exija
que se restituya materialmente el bien y sus accesorios; pero
esto no queda solo allí, sino puede darse el hecho de existir
mejoras introducidas por el acreedor, como las necesarias, las
que sean reembolsadas en su valor actual, como dispone el
artículo 917 del CC, al expresar que "el poseedor tiene derecho
al valor actual de las mejoras necesarias y útiles que existan en
el tiempo de restitución y a retirar las de recreo".

Para que el poseedor tenga derecho al reembolso de las


mejoras útiles, estas deben estar plenamente autorizadas por
el propietario en forma expresa o tácita. Así lo ha aclarado la
jurisprudencia de la corte superior de Lima (no puede
demandarse las mejoras si el demandante no acredita que
posee el bien inmueble con título valido, ni que haya contado
con autorización expresa o tácita del demandante para efectuar
la edificación que dice haber construido.

Sobre las mejoras útiles podrían proceder cuando hayan sido


autorizadas expresamente por el propietario, con la respectiva
autorización del monto tope de su valor y la descripción de la
estructura física que debe tener; sin embargo en muchos casos,
resulta que solo han sido introducidos por ¿decisión unilateral
del acreedor y al restituirse el bien, este pretende un monto
exorbitante, incluso recurriendo a la retención del bien; por
consiguiente, introducir mejoras por decisión unilateral del
propietario-, en la práctica genera serias dificultades, al
momento de restitución del bien. Todo esto nos advierte-se
insiste-, que el acto constitutivo debe operar con precisión y
claridad cómo debe operar físicamente y económicamente la
introducción de las mejoras en toda su clase.

X. EXTINCIÓN DE LA ANTICRESIS

A. CAUSALES
Las causales de extinción establecidas para la prenda, son las
mismas para la anticresis, disposición remisiva del artículo 1096
del código civil en concordancia del mismo código, se ocupa de
enumerar las causales legales de extensión (prenda), que son:
1. Extinción de la obligación principal. Los derechos reales de
garantía , entre ellos la anticresis, tienen la naturaleza jurídica
de ser derechos reales accesorios, lo que si8gnifica que al
servir de garantía real no gozan de autonomía, sino, todo lo
contrario, tienen intima independencia de la obligación principal;
de lo que resulta, siendo la anticresis accesoria solo se
extinguirá cuando previamente se haya extinguido la obligación
principal, y no solo , por el pago del capital mutuado, sino por el
pago de todas las demás obligaciones que se hayan podido
generar los reembolsos ya mencionados.

La extinción de esta obligación no solo puede ser por intermedio


del pago, sino también por cualquiera del modo especial de
extinción de las obligaciones, ejemplo, la consolidación,
condonación, compensación, etc. De la que resulta esta causal
de extinción de la anticresis opera cuando se haya cancelado
íntegramente la deuda, la que generalmente comprende: el
capital mutuado, intereses y reembolsos por los gatos de
conservación extraordinarios y mejoras necesarias
(debidamente acreditadas) Las mejoras útiles serán
reembolsadas si han sido introducidas con la autorización
expresa del deudor propietario.

Concluyendo diremos que se entiende efectuado el pago solo9


cuando sea cancelado la prestación (artículo 1220 CC), de esta
manera no habrá motivo para que exista la anticresis si la
obligación principal se ha extinguido. Es de recordar que no se
entiende realizado íntegramente el pago cuando se efectúa por
armadas, consignaciones o en partes, etc. Sino solo cuando es
totalmente efectuado el pago (artículo 1080 del CC).

2. Anulación, recisión o resolución de la obligación principal.


Se extingue la anticresis cuando la obligación principal es
declarada nula, por causal relativa (anulabilidad) o por causal
absoluta (nulidad), rescindida (1370 del CC). Rápidamente se
advierte el carácter accesorio de la anticresis; es decir anulada,
rescindida o resuelta la obligación principal, la anticresis sigue
esa misma suerte. Cabe aclarar que se ha tratado a estas
causales de las que corresponden a la prenda.

3. Renuncia del acreedor.- La renuncia a la anticresis que tiene


por objetivo garantizar la obligación principal (deuda
pecuniaria), es el ejercicio de los principios de la autonomía de
los principios de voluntad y libertad contractual del acreedor
(deudor). Si se produce la renuncia genera la extinción de la
anticresis, entonces se tratara simplemente de una obligación
de dar dinero, sin garantía real, y por ende, el contrato
celebrado solo tendrá la validez de un contrato de mutuo.

La constitución del mutuo o préstamo, cuando es garantía


anticrética, exige la forma prescrita del artículo 10192 del CC;
entonces es lógico pensar que la renuncia tenga la misma
formalidad, es decir, si la constitución es por escritura pública la
renuncia debe adoptar la misma forma. La renuncia del
acreedor al a garantía real ¿de la anticresis puede der generada
por considerarla que es insuficiente para cubrir la obligación
principal o que no ofrece el inmueble una explotación idónea.

Si se presentara estos inconvenientes el acreedor puede


renunciar y acabar con la anticresis, se nota que esta extinción
afecta directyament5e a la garantía y no a la o9bligacion, es
decir, al accesorio y no al principal, es por ello, que subsistirá la
obligación principal, pero sin garantía real. En la que
corresponde a la regulación positiva de la formalidad de la
renuncia se tiene el artículo 141-A del CC.
4. Destrucción total del bien.- La ley al establecer esta causal
parea la extinción de lka prenda (artículo 1090 del CC), de
aplicabilidad a la extinción de la anticresis, se refiere
exopresament5e al bien físico que es objeto de la garantía.
Nuevamente la extinción es con relación al derecho accesorio,
que es la garantía real , siendo a esta causal de extinción se le
debe extender con referencia al inmueble.

La destrucción total del inmueble significa su desaparición física


e implica la extinción de la garantía. La destrucción puede ser
provocada por acción humana (una demolición) o por acción de
las fuerzas de la naturaleza (un sismo), en estos casos se
exti8ngue, no afecta la obligación principal porque la deuda
subsiste toda vez que lo accesorio jamás se extingue lo
principal. La desaparición del bien físico no hace desaparecer
la deuda, esta subsiste mientras sea pagada íntegramente.

La desaparición física del bien inmueble, entregada en garantía


real, no libera al deudor anticrético de garantizar la obligación
con otero bien inmueble, mientr4as que la deuda no sea
pagada, en consecuencia, deberá ser substituida la garantía
con otro bien, toda vez que sin garantía real no es posible de
anticresis.

5. Expropiación.- Se trata de una de las formas de extinción de


propiedad (artículo 968.3). El estado ejerce el ius imperium,
para afectar la propiedad privada por razones de necesidad y
utilidad pública. Esta causal de extinción de la prenda prevista
en el artículo 1090, inciso 5 del CC, es de aplicabilidad remisiva
obtenida en el artículo 1096 del código en mención.

Con la expropiación se acaba la anticresis, por cuanto el deudor


deja de ser propietario del inmueble que había entregado en
garantía, liberándolo del gravamen. La expropiación tiene la
fuerza que obliga al propietario transferir el bien a favor del
estado, esta situación dara pór extinguida la anticresis, por ser
objeto de expropiación y de la garantía anticrética. Pero aun así
el mutuo con obligación principal no desaparecerá, por tanto, el
deudor debe substituir la garantía con otro bien o se habrá
extinguido la anticrisis.

6. Consolidación.- Es uno de los modos de extinción de las


obligaciones (1300 y 13001 del CC) y puede producirse con la
obligación principal o parte de ella, que se halla garantizada por
la anticresis. Se presenta esta figura extintiva de la anticresis al
reunirse en una misma persona la calidad de propietario y de
acreedor, es decir, la calidad de propietario de inmueble
entregado en la garantía real y a su vez la calidad de deudor
del mismo bien de esta manera opera la consolidación como
causal de extinción de la obligación principal y por ende de la
anticresis que es accesoria.

Al reunirse en una sola persona-en la anticresis la consolidación


radica en el acreedor-las calidades de acreedor y deudor,
consolida en el acreedor todos los atributos de la propiedad
conferidos por el artículo 923 del CC, y como resultado se tiene
la extinción de la obligación principal y con ella de la anticresis.
XI. CONTRATO DE ANTICRESIS

Señor Notario:
Sírvase extender en su registro de escrituras públicas una de contrato
de constitucion de anticresis que celebran de una parte don AAA,
identificado con D.N.I. ………., de estado civil soltero y domiciliado en
…………, a quien en adelante se denominará EL ACREEDOR
ANTICRÉTICO; y de la otra parte don BBB, identificado con D.N.I. Nº
………, de estado civil soltero y con domicilio en ………………, a quien
en adelante se denominará EL ANTICRESISTA; bajo los términos y
condiciones siguientes:

ANTECEDENTES:

PRIMERA.- EL ANTICRESISTA es propietario del inmueble ubicado


en …………, distrito de …….., provincia de ………, departamento de
………, según consta en la partida electrónica Nº …… del Registro de
Propiedad Inmueble de …….., cuyo área, linderos y medidas
perimétricas se hallan consignados en el mencionado documento
registral; habiendo adquirido el derecho de propiedad de su anterior
propietario Inmobiliaria don …….., mediante Escritura Pública de fecha
…… otorgada ante el Notario Público …..

SEGUNDA.- EL ANTICRESISTA deja constancia que el inmueble a


que se refiere la primera cláusula se encuentra en buen estado de
conservación y habitabilidad, sin mayor desgaste que el producido por
el uso normal y ordinario, hallándose actualmente desocupado. Esta
declaración no perjudica lo dispuesto en la cláusula decimoctava.

OBJETO DEL CONTRATO:

TERCERA.- Por el presente contrato, EL ANTICRESISTA se obliga a


ceder la posesión y disfrute del inmueble señalado en la primera
cláusula en favor de EL ACREEDOR, en calidad de anticresis,
aplicando los frutos o rentas que produzca a la amortización del
préstamo mencionado en la cláusula cuarta.

TÉRMINOS DE LA ANTICRESIS:

CUARTA.- Las partes manifiestan que EL ACREEDOR


ANTICRÉTICO ha concedido a EL ANTICRESISTA la suma de US $
60,000.00 (SESENTA MIL y 00/100 DÓLARES AMERICANOS), en
dinero en efectivo, según documento fechado el ………

QUINTA.- La suma adeudada será devuelta por EL ANTICRESISTA


en el plazo señalado en el documento de préstamo a que se refiere la
cláusula anterior.

SEXTA.- Las partes acuerdan que EL ANTICRESISTA concederá a


EL ACREEDOR ANTICRÉTICO la posesión del inmueble mencionado
en la cláusula primera, por el lapso de 30 meses contados a partir de
la suscripción de la escritura pública originada por la presente minuta.

SÉTIMA.- Si en el plazo señalado en la cláusula quinta, EL


ANTICRESISTA no hubiese cumplido con cancelar el total de su
obligación dineraria, EL ACREEDOR ANTICRÉTICO podrá continuar
en posesión del inmueble cedido en anticresis hasta la devolución total
del monto otorgado en préstamo.

OBLIGACIONES DE LAS PARTES:

OCTAVA.- EL ANTICRESISTA se obliga a entregar el inmueble


objeto de su prestación en la fecha de la firma de la escritura pública,
acto que se verificará con la entrega de las llaves del mencionado
inmueble que permitirá la toma de posesión del bien por parte de EL
ACREEDOR ANTICRÉTICO.
NOVENA.- EL ANTICRESISTA se obliga a suscribir todos los
documentos y a realizar todos los actos que fueren necesarios,
conducentes a la formalización de la constitución de la anticresis
materia del presente contrato.

DÉCIMO.- EL ACREEDOR ANTICRÉTICO declara conocer el estado


de conservación y habitabilidad del bien inmueble materia del presente
contrato y se obliga a recibir de EL ANTICRESISTA dicho bien en la
forma y oportunidad pactadas.

DÉCIMO PRIMERA.- EL ACREEDOR ANTICRÉTICO se obliga a


pagar puntualmente el importe de todos los servicios públicos, tales
como agua y desagüe, energía eléctrica, teléfono y otros
suministrados en beneficio del bien.
Se incluye en esta cláusula la obligación de pagar los tributos
municipales de parques y jardines, relleno sanitario, serenazgo y otros
que graven el bien materia de anticresis, con excepción del impuesto
al patrimonio predial que corresponde exclusivamente a EL
ANTICRESISTA.

DÉCIMO SEGUNDA.- EL ACREEDOR ANTICRÉTICO se obliga a


conservar en buen estado el bien que le ha sido cedido en anticresis,
no pudiendo efectuar modificaciones ni mejoras sobre el mismo sin
contar con la autorización expresa de EL ANTICRESISTA.
Esta prohibición no se extiende a las reparaciones y mantenimiento
que sean necesariAs para conservar el bien en el mismo estado en
que fue recibido, casos cuyos gastos serán de total cuenta y costo de
EL ACREEDOR ANTICRÉTICO.

DÉCIMO TERCERA.- EL ACREEDOR ANTICRÉTICO no podrá ceder


a terceros el bien materia de anticresis, bajo ningún título, ni ceder su
posición contractual, salvo que cuente con el consentimiento expreso
y por escrito de EL ANTICRESISTA.
DÉCIMO CUARTA.- EL ACREEDOR ANTICRÉTICO se obliga a
desocupar y devolver el bien dado en garantía una vez que la deuda
haya quedado cancelada, incluyendo intereses y gastos.

GASTOS Y TRIBUTOS DEL CONTRATO:

DÉCIMO QUINTA.- Queda pactado que todos los gastos y tributos


originados por la celebración y formalización del presente contrato,
serán de exclusivo cargo de EL ACREEDOR ANTICRÉTICO.

OBLIGACIONES DE SANEAMIENTO:

DÉCIMO SEXTA.- EL ANTICRESISTA declara que al momento de la


celebración del presente contrato el bien objeto de la prestación a su
cargo se encuentra libre de toda carga, gravamen, derecho real de
garantía, medida judicial o extrajudicial, y en general de todo acto o
circunstancia que impida, prive o limite la libre disponibilidad y/o el
derecho de propiedad, posesión o uso del bien. Sin embargo, EL
ANTICRESISTA queda obligado a efectuar todas las acciones
necesarias que garanticen a EL ACREEDOR ANTICRÉTICO la
posesión del inmueble que le ha sido cedido en anticresis.

COMPETENCIA TERRITORIAL:

DÉCIMO SÉTIMA.- Las partes se someten a la competencia territorial


de los jueces y tribunales de …… para la solución de cualquier
controversia generada con motivo de la celebración y/o ejecución del
presente contrato.

DOMICILIO:

DÉCIMO OCTAVA.- Las partes señalan como sus respectivos


domicilios los especificados en la introducción del presente contrato,
por lo que se reputarán válidas todas las comunicaciones y
notificaciones dirigidas a las mismas con motivo de la ejecución del
presente contrato. Alternativamente, el domicilio de EL ACREEDOR
ANTICRÉTICO podrá ser considerado en el bien materia de anticresis.
El cambio de domicilio de cualquiera de las partes surtirá efecto desde
la fecha de comunicación de dicho cambio a la contraparte, por
cualquier medio escrito.

APLICACIÓN SUPLETORIA DE LA LEY:

DÉCIMO NOVENA.- En todo lo no previsto por las partes en el


presente contrato se someten a las normas del Código Civil y demás
del sistema jurídico que resulten aplicables.
Sírvase usted señor notario público insertar la introducción y
conclusión de ley, insertar el contrato de préstamo a que se refiere la
cláusula cuarta que es parte integrante de este contrato y cursar los
correspondientes partes al Registro de la Propiedad Inmueble de ……
para su inscripción, dando fe de la entrega del dinero señalado en la
cláusula cuarta.

, ….. de ….. de …………………

EL ACREEDOR EL ANTICRESISTA

NORMAS APLICABLES:
CÓDIGO CIVIL:
Art. 1091 (Definición de anticresis) y ss.
LEY DE TRIBUTACIÓN MUNICIPAL, D. LEG. Nº 776:
Art. 8 (Impuesto Predial) y ss.
XII. CONCLUSIONES
XIII. BIBLIOGRAFIA
 ALBALADEJO, Manuel. Derecho Civil l. Introducción y Parte
General. Volumen 11. Barcelona. José María Bosch Editor, 1991.

 BORDA, Guillermo A., Manual de Derechos Reales, Cuarta


edición, Editorial Perrot, Buenos Aires, 1994

 Código Civil Comentado por los 100 mejores especialistas, tomo V,


Derechos Reales. Gaceta Jurídica S.A., Lima, 2003.

 DIEZ-PICAZO, Luis y GULLÓN, Antonio. Sistema de Derecho Civil,


vol. 111, Derecho de Cosas. Madrid, Tecnos, 1990

 GONZÁLES LINARES, Nerio. Derecho Civil Patrimonial. Derechos


Reales. Lima, Palestra Editores, 2007.

 JORGE MUSTO, Néstor. Derechos Reales Tomo 2, Editora Astrea.


Ciudad de Buenos Aires, 2,000.

 MAISCH VON HUMBOLDT, Lucrecia: en REVOREDO DE


DEBACKEY, Delia (compiladora). Código Civil. Exposición de
Motivos y Comentarios. Parte 1/1, Tomo V, p. 254. Lima, 1985;

 [Link]
anticresis/
 [Link]
fhN
 [Link]
peruano

 [Link]
historicos-de-la-anticresis/

XIV. ANEXOS

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