Deísmo
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Este aviso fue puesto el 6 de septiembre de 2014.
No debe confundirse con Teísmo.
El deísmo (del latín deus: «dios») es una postura filosófica que tiene la creencia de la existencia y la naturaleza
de deidades o deidad a través de la razón y la experiencia personal, en lugar de hacerlo a través de elementos
comunes como religiones, revelaciones, fe o tradiciones .
En general, un deísta es aquel que se inclina a aseverar la existencia de un dios, pero no necesariamente
practica una religión y niega la intervención de dios en el mundo.1 No obstante, dentro de religiones como
el hinduismo y el budismo pueden existir posturas deístas.[cita requerida] En este caso, quienes siguen el deísmo
creen en una deidad creadora pero que no se involucra en ámbito alguno.2
Índice
1Historia del deísmo
o 1.1Antecedentes
o 1.2Aparición del deísmo
2Descripción general
3Posturas
4Deístas famosos
5Véase también
6Referencias
7Enlaces externos
Historia del deísmo[editar]
El deísmo como tal aparece en Europa durante el siglo XVII, junto con la revolución científica copernicana.
Surgido como derivación de las disputas teológicas de la Reforma, fue acusado de ser una postura "atea" por
sus adversarios ya que ponía en duda incluso los dogmas aceptados por las distintas confesiones religiosas de
la época. Ejerció su mayor influencia, sin embargo, en el siglo siguiente como la postura predominante entre los
filósofos de la Ilustración3.
Antecedentes[editar]
El pensamiento de tipo deísta puede encontrarse en diversas culturas alrededor del mundo, a menudo
expresado en la noción que los antropólogos llaman: deus otiosus4. No obstante, el deísmo como pensamiento
sistemático hunde sus raíces en la filosofía clásica, si bien en ésta no existe tal movimiento. La puesta en
cuestión de los mitos y los cultos tradicionales permitió a los primeros filósofos griegos concebir la existencia de
una divinidad inefable y oculta, así como, en algunos casos negar que tuviera intervención en los asuntos
humanos. Así Heráclito menciona al Logos como el fundamento del cosmos y Platón habla de un dios supremo,
alejado del mundo de las apariencias, en el cual actúa el Demiurgo como su agente. La concepción más
cercana al deísmo, sin serlo, fue la de Epicuro quien sostenía la posibilidad de conocer a los dioses por medio
de la razón y que éstos moraban en un mundo ultraterreno sin cuidarse de la humanidad o incluso de la
Naturaleza. Esta postura fue compartida por sus seguidores, notablemente por Lucrecio, pero nunca alcanzó a
convertirse en una teología y ciertamente fue rechazada por la mayor parte de los pensadores grecorromanos.
Durante el medioevo si bien no cuestionó la existencia de una divinidad, que se identificaba con el Dios de las
religiones abrahámicas, hubo pensadores que lo concibieron como ajeno a la Revelación, a la cual veian
como una impostura5.
Aparición del deísmo[editar]
El Renacimiento, con su interés en los autores clásicos, así como el Humanismo y la Reforma pusieron en duda
la creencia aceptada en una fe revelada cuya custodia se había confiado a la Iglesia. Al mismo tiempo, los
viajes de descubrimiento mostraban a los viajeros europeos sociedades muy diferentes a las propias, e incluso
a la que era considerada como paradigma de la "diferencia", la islámica.
Autores como Spinoza, con su Tratado Teológico Político, donde esbozaba los principios de la crítica
bíblica o Edward Herbert de Cherbury en su obra Sobre la Verdad (De Veritate) sientan las bases del deísmo.
En la época de la Ilustración, siglo XVII, el movimiento deísta llega a su apogeo a partir de los escritos de
autores ingleses y franceses, como Thomas Hobbes, Jean Jacques Rousseau y Voltaire6.
Durante el período jacobino (1793-1794) de la Revolución Francesa, Robespierre decretó el deísta «culto al Ser
Supremo» frente al ateo. Al mismo tiempo influyó en los escritos de los padres fundadores norteamericanos,
como John Adams, Ethan Allen, Benjamin Franklin, Thomas Jefferson, James Madison, George Washington y,
sobre todo, Thomas Paine. Concretamente los principios deístas tuvieron un efecto en las estructuras políticas y
religiosas de EE. UU., como son la separación de la Iglesia y el Estado, y la libertad religiosa. Con el tiempo el
deísmo también llevó al desarrollo de grupos religiosos, tales como el Unitarismo que se convirtió más tarde en
el Unitarismo universalista.
El deísmo continúa hasta la actualidad en las formas de deísmo clásico y deísmo moderno.
Descripción general[editar]
Uno de los principales postulados de esta posición está basado en la consolidación de que Dios existe y creó el
universo físico, pero no interfiere con él (postulado que incluye a la evolución teísta). Este postulado se
relaciona y origina con una filosofía y movimiento religioso que deriva la existencia y naturaleza de Dios
mediante la razón. Por ello no toma posición sobre lo que hace Dios fuera del universo, en contraste con
el fideísmo (a diferencia de la fe) que se encuentra en muchas enseñanzas del cristianismo,7 islamismo y
el judaísmo que sostienen que la religión depende de la revelación de las sagradas escrituras o del testimonio
de otras personas sin usar el intelecto racional sino lo que sería una "fe ciega".
Los deístas típicamente también tienden a rechazar los acontecimientos sobrenaturales (milagros, profecías,
etc.) y las interpretaciones de los libros religiosos. Por ello, a menudo utilizan la analogía de las divinidades
como reloj, o la idea de un Dios cósmico. Lo que para las religiones organizadas son revelaciones divinas y
libros sagrados, la mayoría de deístas entiende como interpretaciones deducidas por otros seres humanos, más
que como fuentes autorizadas, pero podrían aceptarlas como inspiración espiritual, recibidas en una búsqueda
personal. Los deístas aseguran que el mayor don divino a la humanidad no es la religión, sino «la capacidad de
razonar».
Los deístas, en general, rechazan la religión organizada y los dioses personales «revelados», argumentando
que las divinidades no intervienen de forma alguna en los quehaceres del mundo. Para ellos, se revelan a sí
mismos indirectamente a través de las leyes de la naturaleza descritas por las ciencias naturales.
Para afirmar el uso de la razón en la religión, el deísmo permite utilizar en mayor o menor medida el argumento
científico, el argumento teológico y otros aspectos de la llamada «religión natural».
Las corrientes filosóficas deístas tienen una concepción cosmológica de un Dios o más, este creó el Universo
que es una manifestación de sí mismo. El Universo sería el gran reloj cuyo funcionamiento se ajusta a unas
leyes establecidas, donde determinados acontecimientos se desarrollan en función a su propia naturaleza, pero
no pueden ser alterados por sus creadores.
Posturas[editar]
Los deístas aceptan la existencia de Dios, pero se encuentran fuertemente insatisfechos o no concuerdan con
todos los postulados de las religiones y cuestionan constantemente sus principales afirmaciones. Por ello se
considera que el deísta:
1. Asegura la existencia de Dios, pero no acepta los credos de ninguna religión particular.
2. Considera que Dios creó el universo y las leyes de la naturaleza, pero no acepta que esté representado
total o parcialmente en libros o escritos considerados sagrados.
3. Usa la razón para reflexionar acerca de cómo puede ser Dios, en lugar de aceptar que lo adoctrinen
sobre él.
4. Prefiere guiar sus opciones éticas a través de su conciencia y reflexión racional, en lugar de adecuarlas
a lo dictado en libros sagrados o autoridades religiosas.
5. Disfruta de la libertad de buscar la espiritualidad por sí mismo, y su vida espiritual no se ha formado por
la tradición o la autoridad religiosa.
6. Prefiere considerarse racional o espiritual antes que religioso.
7. Considera que hay creencias básicas religiosas que son muy racionales tras eliminar lo que pueda
haber de superstición.
8. Ratifica que la religión y el Estado deben estar separados.
Deístas famosos[editar]
Antony Flew
Aristóteles
Benjamin Franklin
Dmitri Mendeléyev
Edward Herbert
Epicuro
Ethan Allen
George Washington
Gottfried Leibniz
Immanuel Kant
James Madison
Jean-Jacques Rousseau
John Adams
John Lennon
Maximilien Robespierre
Melchor Ocampo
Michio Kaku
Montesquieu
Neil Armstrong
Olympe de Gouges
Paul Dirac
Pico della Mirandola
Platón
Sócrates
Thomas Edison
Thomas Hobbes
Thomas Jefferson
Thomas Paine
Voltaire
Walt Whitman
Véase también[editar]
Deísmo en Inglaterra y Francia en el siglo XVIII
Gnosticismo
Anticlericalismo
Agnosticismo
Evolución teísta
Pandeísmo
Panteísmo
Teísmo
Teología natural
Espectro de probabilidad teísta
Immanuel Kant
Referencias[editar]
1. ↑ Julián Pérez Porto y Ana Gardey, «Deísmo», Definición de, 2012.
2. ↑ «Portal deísmo». Consultado el mayo 2019.
3. ↑ González, Justo L. (1984). The Reformation to the present day. (en inglés). HarperCollins. p. 190. ISBN 978-0-06-
063316-5.
4. ↑ Eliade, Mircea (1978). Eliade, Mircea. (1978). A History of Religious Ideas: From the Stone Age to the Eleusinian
Mysteries. Chicago: The University of Chicago Press. p. 57.
5. ↑ Willey, Basil (1940). «1». The Eighteenth Century Background: Studies on the Idea of Nature in the Thought of
the Period (en inglés).
6. ↑ Dawes, Gregory W. (2001). Westminster: John Knox Press, ed. "The Challenge of the Seventeenth Century" in
The Historical Jesus Question (en inglés).
7. ↑ The knowledge of God according to the Church, Vatican.va.