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Un Pais Diverso PDF

Dos niños indígenas llamados Tamia y Amaru organizan una reunión de todos los niños indígenas de Ecuador para contarlos y obtener información sobre ellos, como su acceso a la educación y servicios básicos. Más de 300,000 niños asisten y proporcionan datos que antes no se conocían. Esto permitirá trazar planes para el futuro de las nacionalidades y pueblos indígenas en el país.

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Un Pais Diverso PDF

Dos niños indígenas llamados Tamia y Amaru organizan una reunión de todos los niños indígenas de Ecuador para contarlos y obtener información sobre ellos, como su acceso a la educación y servicios básicos. Más de 300,000 niños asisten y proporcionan datos que antes no se conocían. Esto permitirá trazar planes para el futuro de las nacionalidades y pueblos indígenas en el país.

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En la mitad del mundo crecen historias que

reflejan la realidad de los valles, montañas,


playas y selvas. Historias que nos narran
la realidad a través de las diferentes
tradiciones y culturas de los distintos pueblos y
nacionalidades de nuestro país. Aprende con
nosotros y conoce sobre cuántos niños somos,
cómo nos autoidentificamos, dónde y cómo
vivimos en Ecuador.
Créditos:
Byron Villacís Cruz Equipo técnico
Director Ejecutivo INEC Juan Carlos Morales
Jorge García Guerrero Escritor
Coordinador Técnico INEC Brenda Sempertegui
Edición
Juan Carlos Palacios
Ángel Medina Lozano Ilustración
Secretario Ejecutivo CODENPE Ana Gabriela Martínez
José Chala Cruz Diseño y diagramación
Secretario Ejecutivo CODAE
Luis Alvarado Buenaño Impresión:
Secretario Ejecutivo CODEPMOC

Equipo asesor:
Silverio Chisaguano, CONEPIA
Marín Nazareno, CODAE
Rocío Cachimuel, CODENPE
Isabel Sandoval, CODEPMOC
Tamia y Amaru:
Tras las huellas de los celulares perdidos
Cuando Tamia abrió los ojos, el Taita
Imbabura aún tenía un penacho de nubes
instalado en su cumbre. Revisó su celular y
allí estaba un mensaje: urg. Tk ver. Amaru.

Sabía muy bien las coordenadas: arriba


de la laguna de San Pablo Imbacocha,
justo en el sector de El Lechero. Enseguida,
recordó la leyenda de Nina Paccha, aquella
joven quien junto a Guatalquí, fueron
protegidos por el Taita Imbabura. Ella se
había convertido en el inmenso lago, y él,
su amado, en el árbol mítico.

Cuando llegó, Amaru ya lo esperaba. Tamia,


que significa lluvia en kichwa, lo encontró
intranquilo.
¿Qué te pasa, Amaru? Preguntó intranquila.

Lo que ocurre es que Diógenes Cerote, ha


perdido la información de cuantos niños y niñas
indígenas somos.

¿Lo ha perdido? Le dijo asustada Tamia y


agregó: ¿O la desapareció?

Hubo un silencio en el ambiente. Arriba las nubes


comenzaron su lento viaje más arriba del cielo.
A lo lejos, la primera bandada de garzas se
dirigía hasta la laguna de Yahuarcocha.
Wayra Pedrosa era un hombre entrado en años y
tenía la idea de que nadie supiera nunca cuántos
niños y niñas vivían por los poblados. Tenía un
motivo: si nadie conocía su número era como si no
existieran. Además, sin esa información no se podían
trazar planes para el futuro y peor aún conocer la
situación actual de las nacionalidades y pueblos
indígenas originarios, concretamente en Ecuador.
Debemos ir donde el yachac, dijo Amaru, recordando
que en Ilumán los más poderosos sabedores del
mundo andino tenían todos los secretos.

Esto es diferente, exclamó Tamia, ellos manejan los


elementos del agua y de los montes, de las energías
y plantas pero no nos pueden ayudar en esto.

Amaru bajó un poco la cabeza y no supo qué decir.


Te propongo algo, dijo Tamia: qué tal si enviamos
un mensaje con nuestras amigas las palomas.
Así que durante los siguientes días escribieron
cientos de papelitos. Una vez listos, acudieron
hasta el sector de Íntag, donde se encontraban
las palomas y pusieron delicadamente en sus
patas los mensajes que debían llegar –así
lo esperaban- hasta todos los rincones de
Ecuador.

Desde el alto de una colina, conocida como


Rumicucho, Wayra Pedrosa espiaba por si
pasaban los niños, por esa ruta hasta Quito.
No se percató que por el flanco occidental
–por la ceja de la montaña donde hay
cascadas y árboles enormes- las primeras
palomas se dirigían hacia la Costa y más al
Sur. Por la parte, oriental, iban más allá de
Puyo, llegando incluso hasta el río Upano.

Los niños y niñas que las recibían se quedaron


perplejos con el mensaje: el domingo 28 de
noviembre 2010 nos reuniremos todos los
niños y niñas indígenas, frente a la laguna
de Colta.
Wayra Pedrosa no tuvo tiempo de entender la estrategia
porque, días antes de lo previsto, los niños y niñas se
embarcaron en todos los transportes imaginables:
atravesaron las rutas en canoa, desde la provincia de Los
Ríos a Esmeraldas, desde Pastaza a Zamora Chinchipe,
después en autobuses; también en bicicletas, aunque
los que estaban cerca, por ejemplo de la ciudad de
Riobamba, llegaron caminando. Era como si miles y miles
de niños y niñas habrían salido de todos los lugares del
país para llegar a la cita.
Desde un lado de la laguna de Colta, los niños y niñas
reunidos esperaban impacientes las indicaciones.

Muy bien, dijo con un altoparlante Tamia, tenemos


que saber cuántos somos.
Amaru exclamó: Sí, de esta manera sabrán nuestras
costumbres, nuestras necesidades, pero de manera
especial quiénes somos.

Así que ya saben… dijo Tamia, mientras sonreía.


1, 2, 3, 4, 5, 6, 7, 8, 9, 10,… comenzaron a enumerarse los
niños y niñas.

Fue una última niña, que llegó desde el pueblo


salasaca, quien dio la última cifra: 331.016. Así
se supo la cifra de los niños y niñas indígenas de
0 a 12 años de edad en Ecuador.
Ahora que estamos reunidos aprovechemos
para preguntar más, dijo Tamia a un Amaru
que ya se daba por satisfecho.

¿Pero qué más se puede conocer? Dijo, un


tanto malhumorado.
No sé, por ejemplo, quién ha utilizado
este último año una computadora.
¿Pero eso no tiene mucha importancia?,
dijo Amaru.

Claro que tiene, replicó Tamia, así


conoceremos cuántas computadoras
faltan. Y, mirándolo detenidamente
a los ojos, le indicó: ¿Crees que
siempre estarán las palomas para
llevar nuestros mensajes?
Amaru, que significa serpiente en kichwa y
que representa la sabiduría de la selva, no
tuvo otra opción y, también, se le ocurrió
otra pregunta: sobre el mes de
nacimiento.

Fue precisamente ese requerimiento


que provocó una
algarabía en todos.
Rápidamente anotaron las
fechas de cumpleaños para
enviarse mensajes.

Un momento, exclamó Amaru, de una


vez nos dicen quién ha utilizado
celular en este último año.

Mejor, exclamó Tamia, nos envían


ahora mismo un mensaje, pero a
nuestra computadora central, para
que nuestros teléfonos no colapsen.
Fue así que, tres minutos más tarde, se recibieron:
9727 mensajes, enviados desde Colta .

Fue en ese momento que, desde su computadora


personal , Tamia se percató que el número de niños
y niñas que estaban en el lugar no correspondía
a los registros de cedulación.

No puede ser posible, dijo enojada,


qué muchos niños y niñas no tengan
cédula de ecuatorianos.

Tuvo que ser Amaru quien pidiera


que levantaran la mano –con la
respectiva cédula- para ver cómo
estaban las cosas.
Levantaron 131.379 manos, y las 199.637 Así que ahora se viene la buena, dijo
restantes, prometieron decir a sus padres Amaru, mientras se dirigía con el megáfono
que, lo más pronto posible, acudieran junto en dirección a donde se encontraban los
a ellos al Registro Civil, ahora que no es niños y niñas:
como antes, donde uno dejaba hasta las
¿Quiénes de ustedes saben leer y escribir?
huellas dactilares perdidas en las oficinas.
168.803 fue la respuesta, por quienes
Ahora que estamos reunidos, veamos conocían el abecedario, pero 38.799 niños
cuantos niños de 5 a 12 años asisten a la desde los 5 años dijeron que no habían
escuela, dijo Amaru. tenido la oportunidad de aprender a leer
y escribir.
Esa sí que es una buena pregunta,
recalcó Tamia. 196.376 eran los que
asistían a clases.
En ese momento, se acercó un niño para indicar que
muchos de los allí reunidos sentían hambre.
Bien, dijo Tamia, nosotros también tenemos hambre así
que vamos a realizar –como nuestros mayores- una
mesa comunitaria de todas las cosas que han traído.

Fue así que en un improvisado y enorme mantel –porque


todos los niños y niñas habían traído lo indispensable-
se colocaron los más ricos manjares que por su
diversidad parecían las coloridas mantas del mundo
andino: humitas (cabecitas) o choclotandas (pan
de maíz), maito, esa delicia de pescado envuelta en
hoja, ocas de dulce, papas con berros y todas las
variantes de los locros, chochos y todos los productos
inimaginables del maíz: mote pillo, choclos, tostado,
tortillas de tiesto, champús, además del infaltable cuy,
que es una delicia en el mundo indígena.
Sin embargo, desde el megáfono, otras vez habló Tamia:
Está todo bueno, pero primero debemos lavarnos las
manos.

Fue en ese momento que Amaru aprovechó para


que contestaran la próxima pregunta: ¿Todos tienen
servicios básicos? ¿en cuántos hogares toman el agua
tal como llega al hogar? 103.163 fue la respuesta.

Sin embargo, se realizaron otras preguntas importantes


todo con el mismo objetivo: la información sirve para
planificar nuestro destino como pueblo. Diógenes
Cerote, que de cierta manera representa al pasado,
dijo una frase cuando se enteró que con este gran
mapa de lo que somos podemos tener nuestra propia
brújula, ese Norte que es también nuestro Sur.
NIÑOS Y NIÑAS INDÍGENAS DE 0 A12 AÑOS QUE PERTENECEN NIÑOS Y NIÑAS INDÍGENAS DE 0 A12AÑOS QUE
A UNA NACIONALIDAD PERTENECEN A UN PUEBLO

NACIONALILDAD NIÑOS NIÑAS TOTAL %


PUEBLOS NIÑOS NIÑAS TOTAL %
AWA 1.176 1.234 2.410 0,8% PASTOS 173 196 369 0,3%

ACHUAR 1.632 1.617 3.249 1,1% NATABUELA 196 214 410 0,3%
OTAVALO 8.864 8.694 17.558 13,2%
CHACHI 2.137 2.090 4.227 1,5%
KARANKI 1.636 1.669 3.305 2,5%
COFAN 303 261 564 0,2% KAYAMBI 5.447 5.420 10.867 8,2%
EPERA 147 84 231 0,1% KITUKARA 307 301 608 0,5%
PANZALEO 10.527 10.360 20.887 15,8%
SIONA 124 100 224 0,1%
CHIBULEO 721 684 1.405 1,1%
SECOYA 148 120 268 0,1%
SALASAKA 744 764 1.508 1,1%
SHIWIAR 256 239 495 0,2% KISAPINCHA 1.683 1.645 3.328 2,5%

SHUAR 17.652 17.501 35.153 12,1% TOMABELA 1.748 1.850 3.598 2,7%
WARANKA 3.035 2.973 6.008 4,5%
TSACHILA 405 398 803 0,3%
PURUHÁ 20.493 20.151 40.644 30,7%
WAORANI 469 479 948 0,3% KAÑARI 4.555 4.475 9.030 6,8%

ZAPARA 114 129 243 0,1% SARAGURO 2.857 3.012 5.869 4,4%
PALTAS 42 51 93 0,1%
ANDOA 1.056 1.080 2.136 0,7%
MANTA 55 53 108 0,1%
KICHWA 120.022 118.711 238.733 82,4% HUANCAVILCA 333 318 651 0,5%
Total 145.641 144.043 289.684 100,0% OTROS PUEBLOS 3.173 3.096 6.269 4,7%
Total 66.589 65.926 132.515 100,0%
*Se exceptua a los pueblos Manta, Huancavilca y otros pueblos

Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2010


Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2010
NIÑOS Y NIÑAS INDÍGENAS DE 5-12 AÑOS QUE HABLAN LAS DIFERENTES LENGUAS INDIGENAS

IDIOMA O LENGUA NIÑOS NIÑAS TOTAL %

Awapít 511 517 1028 0,6%

Achuar Chic 1.531 1.539 3.070 1,7%

Cha`Palaa 1.828 1.754 3.582 2,0%

A`Ingae 173 158 331 0,2%

Zia Pedee 125 80 205 0,1%

Paicoca 93 86 179 0,1%

Shiwiar Chi 179 171 350 0,2%

Shuar Chich 10.970 10.860 21.830 12,2%

Tsa`Fiqui 344 354 698 0,4%

Waotededo 328 321 649 0,4%

Zapara 37 45 82 0,0%

Andoa 41 35 76 0,0%

Kichwa 73.343 73.341 146.684 81,8%

Otros 318 329 647 0,4%

Total 89.821 89.590 179.411 100,0%


Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2010
POBLACIÓN TOTAL INDÍGENA 1.018.176
DATOS GENERALES DE LOS NIÑOS Y NIÑAS INDÍGENAS

INFORMACIÓN NIÑOS NIÑAS TOTAL


De 0 a 4años de edad 62.652 60.762 123.414

De 5 a 12 años de edad 103.998 103.604 207.602


De 0 a 12 años de edad 166.650 164.366 331.016
De 0 a 12 años en el área urbana 27.386 26.811 54.197
De 0 a 12 años en el área Rural 139.264 137.555 276.819
Niños de 5 a 12 años que asisten actualmente a un establecimiento de enseñanza regular 98.499 97.877 196.376
De 5 a 12 años que saben leer y escribir 84.482 84.321 168.803
De 5 a 12 años que han utilizado teléfono celular en los últimos 6 meses 7.209 6.470 13.679
De 5 a 12 años que han utilizado internet en los últimos 6 meses 7.422 6.631 14.053
De 5 a 12 años que han utilizado computadora en los últimos 6 meses 21.482 20.568 42.050
De 0 a 4 años que participan en programas del INFA, Ministerio de Educación, Centro
22.890 22.552 45.442
Infantil publico o privado
De 0 a 12 años que tienen cédula de ciudadanía 66.454 64.925 131.379
De 0 a 12 años inscritos en el registro civil 92.671 92.232 184.903
De 0 a 12 años que tienen discapacidad permanente por más de 1 año 4.777 4.004 8.781
De 0 a 12 años con discapacidad que asiste actualmente a un establecimiento de
787 637 1.424
educación especial para personas con discapacidad

De 5 a 12 años que trabajaron al menos una hora la semana anterior al censo 2.097 1.824 3.921

De 5 a 12 años que no trabajaron la semana anterior al Censo, pero si tiene trabajo 207 219 426
De 5 a 12 años que trabajaron al menos una hora de la semana anterior fabricando algún
29 35 64
producto o brindando algún servicio
De 5 a 12 años que al menos una hora ayudarón en algún negocio o trabajo de un
373 383 756
familiar la semana anterior al censo
De 5 a 12 que al menos una hora realizaron labores agrícolas o cuidaron animales la
1.562 1.460 3.022
semana anterior al censo

Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2010


María Rosa y
Agustín:
Entre décimas y música de bomba
Antonio Chalá, / entre un desnudo pez  / y el
agua / caben todos mis ríos,  / tus lagunas / y
este mar que, / te escribo… María Rosa leyó con
interés el poema de Antonio Preciado y se dijo:

-Claro, en el poema están las lagunas de


Imbabura, donde vive Chalá, y el mar, de donde
proviene el poeta esmeraldeño.
Es como si las décimas, con toda la
algarabía de cununos y marimbas,
estuvieran enlazadas con la hoja
de naranjo y la bomba –ese tambor
fabricado de piel de chivo.
-Mmmmm, se dijo para sus adentros
mientras se mecía la cabellera, esto
puede resultar interesante ahora
que en la escuela tenemos la tarea
de saber cuántos niños y niñas
afroecuatorianos somos.

Después terminó de leer el texto


de Preciado:
Mientras tanto, / José, / ya tu ciruelo que sembré
en mi arena  / va floreciendo su primera escama.

A María Rosa esos temas siempre le preocuparon,


porque había nacido en el poblado de Carpuela,
en Imbabura, justo en la casa de a lado donde
la vecina Rosa Espinosa elabora, junto a otras
mujeres, máscaras que tienen una similitud con las
realizadas en África.
Por la tarde, llegó desde Esmeraldas Agustín, el primo
que llegaba de vacaciones. Él, en cambio, traía de
la voz de sus abuelos las décimas, esas fórmulas
que llegaron de allende el mar en carabela pero
que fueron adaptadas.

Todos rieron con su presentación: Yo al infierno


me bajé / solo con mi escapulario / y al diablo
le hice rezá / su santísimo rosario. En medio de la
familia, contó de esa fiesta, que es un prodigio,
de San Martín de Porres, en Canchimalero, donde
a ritmo de tambores y cununos, llegan las barcas
por el río llevando al santo negro donado por
Aurelia Mosquera, una devota quien se salvó de
un inminente naufragio.
Primo, le dijo más tarde María Rosa, tienes
que ayudarme con un deber que tengo
para el viernes.
-Pero, prima, sólo tienes que decirme de qué
se trata.
-En verdad, es una larga lista de datos
sobre los afroecuatorianos.

-Tranquila, como el cuento de la


Tortuga y el conejo, escribimos por
correo electrónico para que toda
la familia ayude en la investigación.
-Ahora que dices correo electrónico, una de las preguntas
es precisamente cuántos niños y niñas tienen acceso a una
computadora.

-Ja, ja, ja, rió Agustín, eso si está bueno, pero para que esté
más interesante el asunto qué tal si les enviamos, antes de
cada pregunta, unas décimas y unas
letras de la bomba del Valle del
Chota para que se animen.

Así acordaron y como recién


era lunes, tuvieron tiempo
de acompañar a cada una
de las preguntas con esos
aportes de la cultura popular
afroecuatoriana.
El primer correo, enviado a
familiares que incluía Esmeraldas
–donde está una de las mayores
comunidades afroecuatorianas del
Ecuador- decía algo así.
-Saludos. Familia toda. Requerimos información
de cuántos niños y niñas afroecuatorianos
vivimos en Ecuador. Les enviamos una estrofa
de Nazareno Quintero para animarles:

Aquí vengo vida mía


tan solo por pretenderte,
mi gusto es tan solo verte
corazón de Alejandría

Y para animarles aún más, concluía la misiva,


una estrofa de Carpuela linda, de Milton
Tadeo, para que completen la canción en
casa. Y gracias. F. Rosa María y Agustín.

Te dejo mi corazón / Carpuela linda / te juro


que olvidarte / yo no podría…
No pasó mucho tiempo cuando recibieron
una serie de correos, donde les indicaban
que eran unos despistados porque
precisamente al siguiente mes se realizaría
el censo nacional, más claro el 28 de
noviembre de 2010.

-Ja, ja, ja, rieron los niños cuando recibieron


al otro día la respuesta.
-Claro, dijo Rosa María, en el censo
preguntarán no solamente cuántos somos
sino también qué tipo de educación
tenemos, si asistimos a centros infantiles del
Estado, entre otras cosas.

Fue en ese momento que Agustín recordó


las cartillas que había recibido meses antes.
Pero hasta eso qué llevo para la tarea del
viernes, dijo Rosa María.

-Tranquila prima, ese día me presento diciendo


unas décimas.

Con esta propuesta llegó la niña a la


escuela para indicarle a la maestra que su
primo había llegado de Esmeraldas y había
preparado una presentación para el viernes,
si así lo consideraba. Además, le indicó a la
profesora que mejor esperar los resultados del
censo para conocer a mayor detalle sobre la
situación de los niños y niñas afroecuatorianos.
El día esperado Agustín arrancó:

La muerte para matar


no está escogiendo persona
mata cura, mata obispo
y al Santo Papa de Roma.

Con la muerte si me gusta


Porque no anda con pinturas;
La muerte de todo lleva:
Negro, blanco, obispo y cura.

Al final la décima, que provocó


risas y muchos aplausos, decía:

La muerte a mí me escribió
la carta aquí yo la tengo,
lo malo es que no sé leer
y la letra no la entiendo.
Después de unos meses de realizado el
censo, la maestra pidió nuevamente el deber
y fue Rosa María quien leyó esa valiosa
información que permite planificar nuestro
destino como pueblo afroecuatoriano.
-¿Cuántos niños y niñas
afroecuatorianos viven en Ecuador?
294.810
-¿Qué porcentaje de niños han utilizado
computadora?
21,39%
-¿Cuántos niños y niñas reciben atención
en un Centro Infantil Público?
4.405
-¿Cuantos niños afroecuatorianos acceden
a la educación?
173.309

Después de las lecturas, María Rosa se


animó a recitar otro poema de Preciado,
Matábara del hombre bueno: ¡Atabé! /
¡Atabé! / ¡Ururé! / ¡Matábara! / Tengo una
hoguera de estrellas, / de las estrellas más
altas, / y un lugar en plena luna / para que
arda.
POBLACIÓN TOTAL AFROECUATORIANA 1´041,559
DATOS GENERALES DE LOS NIÑOS Y NIÑAS AFROECUATORIANA
INFORMACIÓN NIÑOS NIÑAS TOTAL
De 0 a 4años de edad 55.070 53.373 108.443
Niños y Niñas Afroecuatorianos de 5 a 12 años de edad 94.422 91.945 186.367
Total de Niños y Niñas Afroecuatorianos de 0 a 12 años de edad 149.492 145.318 294.810
De 0 a 12 años en el área urbana 107.688 105.287 212.975
De 0 a 12 años en el área Rural 41.804 40.031 81.835
De 5 a 12 años que asisten actualmente a un establecimiento de enseñanza regular 87.339 85.970 173.309
Niños de 5 a 12 años que saben leer y escribir 77.340 76.782 154.122
De 5 a 12 años que han utilizado teléfono celular en los últimos 6 meses 10.501 10.862 21.363
De 5 a 12 años que han utilizado internet en los últimos 6 meses 9.254 8.958 18.212
De 5 a 12 años que han utilizado computadora en los últimos 6 meses 20.131 19.726 39.857
De 0 a 4 años que participan en programas del INFA, Ministerio de Educación, Centro Infantil
16.871 16.693 33.564
público o privado
De 0 a 12 años que tienen cédula de identidad 47.644 44.147 91.791
De 0 a 12 años inscritos en el registro civil 92.512 92.428 184.940
De 0 a 12 años que tienen discapacidad permanente por más de 1 año 5.262 4.135 9.397
De 0 a 12 años con discapacidad que asiste actualmente a un establecimiento de educación
1.103 844 1.947
especial para personas con discapacidad
De 5 a 12 años que trabajaron al menos una hora la semana anterior al censo 1.200 612 1.812
De 5 a 12 años que no trabajaron la semana anterior al Censo pero si tiene trabajaron 236 194 430
De 5 a 12 años que al menos una hora fabricaron algún producto o brindaron algún servicio
55 39 94
la semana anterior al censo
De 5 a 12 años que al menos una hora ayudarón en algún negocio o trabajo de un familiar la
228 193 421
semana anterior al censo
De 5 a 12 que al menos una hora realizaron labores agrícolas o cuidaron animales la semana
123 80 203
anterior al censo
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2010
Macario y
Rosaura:
Adivinanzas en tierras montubias
Que linda se ve la flor / enredada en el
capullo / así se viera mi corazón / enredado
con el tuyo. Quien así había hablado era
Nicanor, el abuelo del pueblo. Los niños y
niñas se habían arremolinado en su torno
para escuchar los amorfinos montubios.
Pero no solo eso, sino la inmensa tradición
montubia que hablaba de las fiestas de
San Pedro y San Pablo, que simbolizan
la protección contra las culebras y, en el
segundo caso, el prodigio del agua, porque
el santo es quien tiene las llaves del Cielo.
Además que mencionaron los rituales de esos
personajes de los países imaginarios de los Negros
y de los Blancos y de sus grandes estandartes
y bandas de colores, o de las procesiones en el
mar frente a San Mateo. Sin olvidar las delicias
de los dulces envueltos en papel y ni qué hablar
del biche de pescado o el camarón con maní.
Porque eso sí, todo con sal prieta porque es uno
de los signos de identidad de los montubios.
Los niños y niñas pasaban las tardes siguiendo
los relatos del abuelo Nicanor y, entre los que
más les gustaba, era el de la mata de Suche
en Picoazá, así como los diversos duendes,
esos seres míticos, desde el famoso tintín hasta
el duende de las patas al revés, como el que
habita en la isla Corazón, en el estuario del
río Chone.
Sin embargo, un poco más tarde llegó la
abuela Esther con una adivinanza:
-Mi comadre es largota / y camina de
espaldotas. Los niños no atinaban la
respuesta, hasta que fue la propia abuela
Esther quien dio la respuesta: la canoa.
La niña Rosaura estaba muy atenta
a las adivinanzas y se sabía una.
-Llorín llorín llorado / atrás de la
tarde andaba / cuando la tarde
caía / llorín llorín callaba. Todos
quedaron en ascuas.
Un niño, llamado Macario, quien
tenía un sombrero de ala ancha,
dio con la respuesta:
-Son la puerca y sus hijos, los
puerquitos.
-Es verdad, dijeron, porque cuando
van por el monte es como si lloraran.
Otra adivinanza, clamaron los niños y niñas,
quienes estaban emocionados con estas
riquezas de la cultura popular, transmitida
por medio de la tradición oral.

Mientras se encontraban entretenidos


tuvieron una agradable sorpresa: los
abuelos habían preparado unos deliciosos
pasteles de yuca.

Como todas las tardes, esperaron por la


mejor adivinanza que trajo un niño, llamado
Ezequiel, a quien sus respectivos abuelos
habían contado la tarde anterior.
Rosaura fue la encargada de presentarlo,
con una reverencia graciosa que hizo reír
nuevamente a la concurrencia.
El niño Ezequiel dijo su adivinanza, por cierto,
muy elaborada.

Mi madre tenía una colcha


que no la podía doblar
mi padre tenía un dinero
que no lo podía contar.

Nadie supo la adivinanza. Sin embargo, el


abuelo Nicanor la había escuchado de niño
pero pensaba que se refería a alguna cosa
del hogar.

El triunfante niño Ezequiel dijo la respuesta:


El cielo y las estrellas.

-Claro, dijeron algunos, mientras oteaban el


horizonte aún con el sol de la tarde.
Ahora, le tocó el turno a Rosaura.
-En el monte verdea / en la tierra colorea.
Esta vez fue una niña, Nury, quien sabía la
respuesta: la sandía.
En estos diálogos estaban cuando Macario
aprovechó la ocasión para una nueva
adivinanza:
-¿Cuántos niños y niñas montubios hay
en Ecuador?
267.419, dijeron a coro los niños.
Fueron Esther y Nicanor, quienes se
sorprendieron.
-Esto sí está más complicado que hacer
hayacas, fue la afirmación de Esther.
-Más difícil que las morcillas cerradas con
piolas de sacos de arroz, replicó Nicanor.
-¿Cuántos niños utilizan
computadora? Fue la siguiente
adivinanza.
-Fácil, dijo alguien del público:
somos 23.896
-¿Cómo saben tanto?, exclamó
Esther.

Todos rieron e indicaron una


computadora que estaba
conectada a los datos del último
censo realizado el pasado 28 de
noviembre de 2010.

Allí la algarabía se inició


porque todos querían conocer
más información acerca de
los montubios, porque de esta
manera –con esas cifras- se podía
planificar no solamente la atención
de los lugares más apartados sino
las prioridades de cada uno de los
recintos o ciudades donde vivían
montubios, esa denominación que
ya estaba presente desde hace
más de un siglo en los libros.
-Sí, dijo Rosaura, hay que leer El montubio
ecuatoriano, de José de la Cuadra.
-Pero también a Demetrio Aguilera Malta o
Joaquín Gallegos Lara, acotó Macario.
Pero los niños y niñas quería conocer más…
-¿Cuántos niños acceden a celular?
17.799, fue la respuesta de Nury, quien en
ese momento era la que investigaba en la
base de datos.

Pero había preguntas importantísimas:


-¿Cómo está el acceso a los servicios
básicos, como el agua?, pregunto alguien.
Eran tantas las interrogantes que tenían
que mejor colocaron carteles para que
todos los niños y niñas pudieran mirar.

Al final, alguien preguntó:


¿Qué es ser montubio?
Pero esa es otra historia…
POBLACION TOTAL MONTUBIA 1´070,728
DATOS GENERALES NIÑOS Y NIÑOS MONTUBIOS
INFORMACION NIÑOS NIÑAS TOTAL
De 0 a 4años de edad 49.710 47.389 97.099
De 5 a 12 años de edad 87.722 82.598 170.320
De 0 a 12 años de edad 137.432 129.987 267.419
De 0 a 12 años en el área urbana 44.589 42.433 87.022
De 0 a 12 años en el área Rural 92.843 87.554 180.397
De 5 a 12 años que asisten actualmente a un establecimiento de enseñanza regular 81.880 77.809 159.689
De 5 a 12 años que saben leer y escribir 71.848 69.254 141.102
De 5 a 12 años que han utilizado teléfono celular en los últimos 6 meses 8.793 9.006 17.799
De 5 a 12 años que han utilizado internet en los últimos 6 meses 3.917 3.871 7.788
De 5 a 12 años que han utilizado computadora en los últimos 6 meses 12.094 11.802 23.896
De 0 a 4 años que participan en programas del INFA, Ministerio de Educianion, Centra
14.889 14.140 29.029
Infantil publico o privado
De 0 a 12 años que tienen cédula de ciudadanía 50.659 47.062 97.721
De 0 a 12 años inscritos en el registro civil 81.331 77.876 159.207
De 0 a 12 años que tienen discapacidad permanente por más de 1 año 4.065 3.234 7.299
De 0 a 12 años con discapacidad que asiste actualmente a un establecimiento de
678 566 1.244
educación especial para personas con discapacidad
De 5 a 12 años que trabajaron al menos una hora la semana anterior al censo 832 312 1.144
Niños de 5 a 12 que no trabajaron la semana anterior al censo pero si tiene trabajaron 149 110 259
De 5 a 12 años que al menos una hora fabricaron algún producto o brindaron algún
26 15 41
servicio la semana anterior al censo
De 5 a 12 años que al menos una hora ayudarón en algún negocio o trabajo de un
128 99 227
familiar la semana anterior al censo
De 5 a 12 años que al menos una hora realizaron labores agrícolas o cuidaron animales la
285 111 396
semana anterior al censo
Fuente: INEC, Censo de Población y Vivienda 2010
Juan Larrea N15-36 y Riofrío.
Telf: 2544326 / 2544561 / 2238404
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