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Desgaste por Empatía en Profesionales

Este documento describe el Síndrome de Desgaste por Empatía (SDpE). Explica que la empatía es la capacidad de experimentar las emociones de otra persona y que cuando los profesionales comparten las experiencias dolorosas de otros de forma prolongada, pueden sufrir desgaste emocional. El documento luego explora las perspectivas teóricas sobre el desarrollo de la empatía y los problemas de definición del concepto. Finalmente, propone medir los niveles de SDpE en psicólogos clínicos de Mar

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Desgaste por Empatía en Profesionales

Este documento describe el Síndrome de Desgaste por Empatía (SDpE). Explica que la empatía es la capacidad de experimentar las emociones de otra persona y que cuando los profesionales comparten las experiencias dolorosas de otros de forma prolongada, pueden sufrir desgaste emocional. El documento luego explora las perspectivas teóricas sobre el desarrollo de la empatía y los problemas de definición del concepto. Finalmente, propone medir los niveles de SDpE en psicólogos clínicos de Mar

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SÍNDROME DE DESGASTE POR EMPATÍA

Cátedra de radicación: Psicología Laboral

Supervisor: Mgr. Redondo, Ana

Alumnos y Matricula: D’Onofrio, Matías 6497/04

Depaoli, Marcela 6507/04

1
1.-INTRODUCCIÓN

2
SÍNDROME DE DESGASTE POR EMPATÍA

1.1 Presentación del tema de investigación

El presente trabajo propone investigar el síndrome de desgaste por

empatía.

Comenzaremos explorando el concepto empatía, luego las perspectivas

teóricas y los problemas de definición del concepto.

Continuaremos examinando como se van produciendo las respuestas

empáticas en los primeros años de vida, llegando a las reacciones

emocionales de los adultos, para poder pensar las características que

adquirirá el SDpE.

Para conocer dicho síndrome, comenzaremos con su definición y la

evolución la misma, como así consideramos importante diferenciarlo de

patologías similares como el Burn Out y el Estrés post traumático.

Se administrará el instrumento creado por la Universidad Católica de

Santa Fe, denominado ESAPE (escala de agotamiento por empatía), en

cincuenta psicólogos que se dedican al área clínica de adultos en la ciudad

de Mar del Plata para poder medir como el sufrimiento ajeno, puede tener

efectos positivos o negativos sobre quien comparte en forma prolongada las

experiencias penosas de personas.

La administración de dicha muestra permitirá contribuir a la futura

formación de baremos Nacionales a los creadores del instrumento (ESAPE).

3
La elección de la temática a investigar, fue a partir de tener conocimiento

de dicho síndrome, por la Lic. Ana Redondo, y por considerar que el SDpE,

recientemente descrito por Figley (1995) no ha sido aún suficientemente

estudiado en nuestro medio, ni se han aplicado instrumentos para su

evaluación. Se presume que un porcentaje significativo de profesionales

puede estar afectado por el Síndrome de Desgaste por Empatía, y muchos

en peligro de contraerlo.

Por otro lado conocer la incidencia del SDpE permitirá realizar

diagnósticos diferenciales para distinguirlo de otros problemas psíquicos y

emocionales, puntualmente de patologías similares que suelen confundirse

entre si debido a una falta de discriminación precisa entre ellas -burnout,

mobbing, bulling, estrés post traumático, trastornos límites de la

personalidad borderline-.

Según Eisemberg y Strayer (1987) la empatía se define como la capacidad

para experimentar las mismas emociones que otra persona está sintiendo.

Esto implica que,

1) en una relación humana significativa, es inevitable que yo sienta lo que

el otro siente;

(2) el grado de compromiso e interés con la persona con la que me

encuentro marca la intensidad del proceso empático;

(3) las diferencias en la intensidad de la empatía está dada por las

características del vínculo -la relación madre hijo, la relación de pareja, la

4
relación de amistad, la relación entre vecinos, la relación entre compañeros

de trabajo, la relación profesional, entre otras implican diferente intensidad

empática-.

¿Qué sucede cuando estamos largo tiempo, con una persona que sufre un

estado emocional penoso, por quien sentimos un compromiso empatico

intenso?

La percepción del sufrimiento ajeno genera en forma espontánea

empatía hacia el que sufre -compasión-. Esto puede tener efectos positivos o

negativos sobre quien comparte en forma prolongada las experiencias

penosas de personas significativas. Es decir, dichas experiencias pueden

producir satisfacción o pueden generar desgaste emocional. Cuando el

trabajo profesional consiste en compartir de manera prolongada historias y

experiencias penosas de otras personas, se está expuesto a una situación

de desgaste emocional, potencialmente patógena (Figley, 1995).

El Síndrome de Desgaste por Empatía -SDpE- se manifiesta en los

profesionales que brindan atención a personas que sufren. Se ha observado

que los profesionales que trabajan en la atención a los traumatizados por la

guerra, por los desastres naturales o a quiénes son víctimas de delitos

violentos o contra la honestidad, presentan, en forma casi inmediata, los

mismos síntomas que sus pacientes (Figley 1995; Munroe, Shay, Makay,

Rapperport & Zimering en Figley, 1995; Stamm 1995; Pearlman & Saakvine

1995). Asimismo, los profesionales que atienden a personas que sufren,

5
como médicos, psicólogos, abogados, contadores y en general todo

profesional de la salud, también presentan una serie de síntomas

relacionados directamente con los problemas que atienden. El desempeño

de las profesiones de servicio, implica que el profesional desarrolle un grado

de contacto y compromiso con sus pacientes y clientes por el que llega a

identificarse con los estados de ánimo de éstos.

6
2.- MARCO TEÓRICO

7
Para abordar el SDpE, consideramos necesario describirlo, diferenciarlo

de patologías similares como el Burn Out y el Estrés post traumático, para

luego explorar su incidencia en Psicólogos que se desempeñan en el Área

Clínica de la Ciudad de Mar del Plata.

2.2 Concepto de empatía

El concepto de empatía, como muchos otros, ha significado cosas

diferentes para los diferentes autores. El problema central del debate

conceptual ha girado sobre en qué medida la empatía incluye un

componente afectivo además de uno cognitivo. Algunos autores han definido

la empatía como la habilidad cognitiva para reconocer y comprender los

pensamientos, las perspectivas y los sentimientos de otro individuo. Otra

opinión diferente es que la empatía significa la experiencia vicaria de una

emoción que es congruente con la emoción de otro individuo. Dado que el

compartir la emoción ajena por el otro o al conocimiento que uno tiene del

estado de otro, resulta comprensible que el papel del conocimiento en la

activación empática varíe considerablemente de una situación a otra.

Para Feshbach, los componentes cognitivos y el componente afectivo de la

empatía constituyen ingredientes críticos y complicadamente

entremezclados de la producción de conductas sociales positivas por parte

de un niño. Hoffman intenta explicar cómo los factores cognitivos y afectivos

8
desempeñan roles variables e interactivos en el desarrollo social y moral del

niño.

2.2.1 Perspectivas teóricas y problemas relativos a la

definición.

Tres son las perspectivas teóricas que pueden aplicarse al estudio del

desarrollo de la empatía en los primeros años. La primera está compuesta

por teorías psicoanalíticas y neoanalíticas que describen la emergencia de la

empatía dentro del contexto de la intimidad emocional compartida por la

madre e hijo. Debido a la dependencia del niño respecto de su madre y a la

temprana relación simbiótica entre ambos, esta perspectiva considera al niño

como sumamente sensible a los cambios en el afecto y en el estado anímico

de la madre, los cuales pueden transmitírsele inconscientemente y de

manera sutiles. Esto es posible ya que, al parecer, en las relaciones

objetales tempranas falta un claro sentido de diferenciación del sí mismo-

otro.

La capacidad empática del niño aumenta en sofisticación y alcance a

comienzos del segundo año, a medida que se multiplican las relaciones

objetales y va desarrollándose la individuación psicológica.

Hoffman ha planteado que el estado emocional de la madre puede

transmitirse al bebé a través de la calidad de su manipulación física del

infante, la cual se puede provocar malestar o irritación en el niño. Esto

9
naturalmente va acompañado de expresiones emocionales tanto vocales

como faciales y, subsiguientemente, esas claves emocionales pueden

transformarse en estímulos condicionados que evocan en el bebé y que

pueden generar un tipo primitivo de pseudo-empatía.

La segunda perspectiva viene reflejada en el trabajo de los investigadores

socio-cognitivos estimulados por la teoría evolutiva de Piaget. Se plantea

que la capacidad de producir respuestas empáticas depende del desarrollo

de ciertas habilidades de razonamiento cognitivo, incluidas la permanencia

del objeto, la habilidad de distinguir entre los atributos psicológicos de uno

mismo y de los demás, así como la destreza rudimentaria para adoptar el rol

psicológico de otro. En contraste con la visión analítica, la perspectiva

evolutivo-cognitiva considera improbable que la empatía auténtica pueda

darse antes de los últimos años preescolares.

Varios investigadores han demostrado que, a partir de los 2 años, se da un

aumento de expresiones espontáneas infantiles relativas a experiencias

internas del sí mismo y de otros que reflejan una creciente valoración de los

estados emocionales, tanto volitivos como cognitivos, que los individuos

pueden experimentar. El tipo elemental de diferenciación sí mismo-otro en

conducta verbal se forma probablemente sobre otras modalidades

anteriores, no verbales, de la conducta social del bebé.

Aunque las inferencias que los niños pequeños hacen de las experiencias

psicológicas de otros son mucho menos intensas en situaciones más

complejas, estos tipos sencillos de inferencia psicológica pueden ser

10
plenamente adecuados en numerosas situaciones naturales que piden una

respuesta empática.

Una tercera perspectiva se ve reflejada en las investigaciones sobre

desarrollo socio-emocional temprano que describe al infante y al niño

pequeños como un compañero social sumamente motivado y responsivo

para quien las emociones (de sí mismo y de otros) juegan un importante

papel motivador y organizador. Una contribución considerable a este punto

de vista emergente lo constituye la perspectiva etológica del desarrollo

temprano. Según esta perspectiva, los infantes se hallan básicamente

predispuestos desde el nacimiento para emitir señales socio-emocionales y

responder a las claves socio-emocionales de otros porque tales conductas

aseguran la supervivencia. La conducta emocional de otros es considerada

como proveedora de importantes claves informativas que tienen

consecuencias motivadoras para el infante en sus transacciones con el

entorno.

Las expresiones emocionales encierran una importancia especial debido a

su vigorosa calidad señalizadóra y a la posibilidad de organizarlas desde una

edad muy temprana. Tales expresiones son, así, importantes fuentes

tempranas de información social y tienen consecuencias motivaciones para

los infantes, ya que regulan la manera en que éstos reaccionan ante

diversos aspectos del entorno social.

11
2.3 Resonancia emocional y respuesta empáticas durante los

primeros años.

Desde muy temprano en el primer año de vida, los bebés son capaces de

experimentar resonancia o contagio emocional, es decir, de participar de la

misma emoción como consecuencia de la expresión emocional de otro.

Aunque estas respuestas no son empáticas, dado que no se derivan del

conocimiento de la situación del otro, sin embargo son probablemente

importantes precursores de la empatía. Hay que tener en cuenta también

que, las respuestas a la activación de otro que son más claramente

empáticas empiezan a aparecer hacia la mitad del segundo año de vida.

2.3 .1 Sincronía afectiva en el juego entre madre y bebé

Numerosos estudios han dedicado atención al juego cara a cara entre

madre e hijo que empieza a producirse regularmente cuando los bebés

tienen 2-3 meses de edad. Esta actividad es de naturaleza puramente social,

los investigadores la consideran como contextos importantes para el

desarrollo temprano de destrezas sociales y de expectativas sociales. Estos

episodios lúdicos entrañan una participación de afecto entre madre y bebé

que puede proporcionar una base importante para el desarrollo del la

empatía.

12
Según los investigadores, cada miembro de la pareja contribuye a estos

intercambios lúdicos mediante un repertorio de conductas interactivas; y es

la sincronía y la alternancia del comportamiento materno-infantil lo que ha

llevado a algunos investigadores a caracterizar estos intercambios como

“conversaciones no verbales” o “diálogos conductuales”. El objetivos de

estos intercambios es la “sincronía afectiva positiva” entre madre y bebé;

esto es, la participación conjunta en una activación positiva durante la cual

los infantes manifiestan la sociabilidad excitada y comprometida que los

adultos encuentran gratificante.

Malestra y Haviland ilustran esta dinámica afectiva mediante un video

grabado que contiene momentos de juego cara a cara entre madre e hijo.

Estos investigadores descubrieron que las madres tendían a imitar las

expresiones de sorpresa, tristeza y rabia cuando ocurrían, aunque las

madres rara vez expresaban emociones negativas al bebé. Así, las díadas

bebé-madre mostraban considerable sincronía afectiva positiva, en parte

como una consecuencia de la réplica contingente que hacía la madre de las

expresiones emocionales positivas del bebé. En el transcurso del primer

año, los infantes mostraban índices crecientes de expresiones positivas en el

juego que, en parte, eran una función de la respuesta materna contingente al

afecto infantil.

Estos datos sugieren que las madres buscaban acentuar y ampliar las

respuestas emocionales positivas de sus hijos imitando contingentemente

las expresiones positivas y manteniendo una actitud expresiva generalmente

positiva. Tal “sintonía afectiva” positiva no sólo capta al bebé

13
emocionalmente sino que además puede contribuir al desarrollo de una

respuesta emocional resonante por parte del bebé. Esto es, si la madre

responde a las sonrisas del niño con una sonrisa imitadora y también con

otras iniciativas exuberantes, es probable que como resultado se intensifique

la propia activación positiva del bebé.

Aunque la posibilidad de resonancia emocional por parte del bebé en el

juego cara a cara puede contribuir a una comprensión de la sincronía

afectiva de la díada, resulta discutible que la respuesta del bebé pueda

denominarse empática dado que no deriva de una clara apreciación de la

situación o de la experiencia de la madre. Podemos decir, sin embargo, que

esta experiencia temprana de resonancia emocional en el juego madre-hijo

puede proporcionar una base importante para otras formas más sofisticadas

de empatía en la interacción materno filial en otras fases posteriores del

primer año de vida.

Por lo tanto podemos decir que, Los bebés y los infantes no son ni

indiferentes a las experiencias emocionales de otros ni incapaces de

comprenderlas, Los niños pueden entender las experiencias emocionales de

otros desde el primer año de vida, Hacia mediados del segundo año, los

infantes se manifiestan más sofisticados en sus reacciones a las

experiencias emocionales de otros con una gama de iniciativas prosociales

que, a menudo, van acompañadas de expresiones verbales de simpatía,

Una “capacidad” para la empatía surge hacia la mitad del segundo año, En

el primer medio años de vida, hay pocas pruebas de que las expresiones

14
faciales contengan un significado emocional para los bebés

independientemente de otras claves y, por eso, hay pocas pruebas claras a

favor de la respuesta empática basada en tales expresiones, Hasta la

segunda mitad del primer año, los niños no empiezan a atribuir significado

emocional a las expresiones faciales; es más, su discriminación de

indicadores vocales de la emoción y otras modalidades expresivas y la

integración de múltiples modos de comunicación emocional contribuyen

probablemente a la creciente habilidad del niño para “leer” apropiadamente

las expresiones de otros. La experiencia de referenciación social puede ser

una vía importante par el desarrollo de respuestas auténticamente

empáticas, lo que parece ocurrir durante la segunda mitad del segundo año,

Una transición importante en la responsividad empática se produce cuando

el niño toma conciencia de que otros poseen estados internos, subjetivos,

que son diferentes de los suyos propios y que merecen atención en las

interacciones sociales. El concepto de “intersubjetividad secundaria” sugiere

que, ya en el primer año de vida, puede aparecer una conciencia

rudimentaria acerca del estado subjetivo de otros.

3.2.2 El afecto parental

Un ingrediente común de la vinculación temprana segura lo constituye la

abundancia de amor y cuidados. No es de extrañar que se haya afirmado

15
que el afecto parental, al satisfacer las necesidades emocionales del niño,

juegue también un importante papel en el desarrollo de la empatía.

Investigadores hallaron que los estudiantes muy empáticos describían a

sus padres como más cariñosos con ellos durante la infancia de cuanto los

describían los estudiantes menos empáticos.

Aunque los padres son modelos importantes para el desarrollo socio-

emocional de sus hijos, la inclinación del niño a empatizar puede verse

estimulada también por la exposición a otros modelos, tales como maestros,

compañeros o hermanos.

2.3.3 Fomento de la percepción de la semejanza con otro

Se ha constatado que los niños responden más empáticamente a los

sujetos percibidos como semejantes a ellos mismos que a los percibidos

como diferentes. Cuando la semejanza se define en términos de una

experiencia personal compartida Barnet halló que la empatía de un niño de

preescolar con un compañero infeliz aumentaba cuando el niño había tenido

una experiencia desagradable similar.

Estos resultados parecen sugerir que el animar a un niño a percibir a otros

como semejantes a él mismo puede contribuir al desarrollo y a la expresión

de la empatía. Pero como los niños, a medida que maduran, tienden a

fundamentar su percepción de las semejanzas con otros en atributos más

16
abstractos, el estímulo, para ser efectivo, debe darse a un nivel de

abstracción apropiado a cada edad.

Hoffman afirma que los padres deberían permitir a sus hijos estar

expuestos a una amplia gama de experiencias y emociones a fin de

estimular a su sensibilidad ante los sentimientos ajenos. Un niño que haya

sido protegido de toda experiencia desagradable o al que se le haya

desanimado a manifestar expresiones abiertas de malestar, probablemente

le resultará difícil; empatizar con otras personas en apuros cuando su

reacción emocional sea percibida como extraña o poco familiar.

La percepción de la semejanza que el niño tiene respecto a otros puede

fomentarse también impulsando creencias y valores universales que

subrayan la conexión entre las personas.

2. 3.4 El fomento de un auto concepto positivo

Los niños a los que se les anima a tener una buena opinión de sí mismos

pueden estar más inclinados a empatizar con otros que los niños que se

preocupan de inadecuaciones personales o de otros complejos. Strayer halló

que la empatía de niños de 6 años iba asociada a un autoconcepto positivo.

Se descubrió que la empatía en las niñas se correlacionaba positivamente

con tolerancia y permisividad maternas; y negativamente con conflicto,

rechazo, castigos y control excesivo por parte de la madre. Sin embargo no

17
se descubrió este patrón en las díadas padre-hija, padre-hijo o madre-hijo.

En un trabajo de observación natural de preescolares realizado durante 8

semanas, los niños que habían puntuado alto en manifestaciones de

emociones alegres puntuaban también alto en conducta empática hacia los

compañeros. Por el contrario, los niños que puntuaban alto en la expresión

de emociones tristes puntuaban bajo en empatía hacia sus compañeros.

Un aspecto del auto-concepto positivo que puede ser especialmente útil en

el desarrollo de la empatía es la percepción de uno mismo como sujeto

servicial independiente y competente. Los niños a los que se les ha animado

y a los que se les ha brindado oportunidades para hacerse con un espíritu

servicial pueden estar más inclinados a empatizar con un sujeto necesitado

que sus compañeros menos competentes, debido a que perciben tener la

capacidad de aliviar el malestar experimentado mutuamente.

Así como las experiencias que fomentan un autoconcepto positivo y unos

sentimientos de competencia pueden estimular el desarrollo de la empatía,

los niños tratados de una manera zafia, poco cariñosa y perjudicial para una

auto-concepto saludable estarán lógicamente menos inclinados a mostrar

una conciencia y una sensibilidad frente a las emociones de los demás.

Por lo tanto, el desarrollo de la empatía y de las respuestas afines se

produce mejor, al parecer, en un entorno que: 1. satisface las necesidades

emocionales del niño y desaprueba la preocupación excesiva por uno

mismo, permitiendo así que las emociones y las necesidades de los otros

aparezcan de manera más nítida; 2. anima al niño a identificar, experimentar

18
y expresar una amplia gama de emociones; 3. brinda al niño numerosas

oportunidades para observar e interactuar con otros sujetos que, a través de

sus palabras y acciones, fomenten la sensibilidad y la responsividad

emocionales de los demás.

La investigación sobre la creciente conciencia y responsividad del niño

ante las emociones de otros se encuentra en sus comienzos.

2. [Link] reacciones emocionales de los adultos al malestar de otro

Respecto a las reacciones emocionales en sí mismas, distinguimos dos

tipos:

1) sentimientos de empatía (simpatía) hacia otro que se encuentra

necesitados; y

2) sentimientos de malestar personal que son producidos al

presenciar el malestar de otro.

Diferencias cuantitativas en la reacción emocional: efectos de la claridad y

de la gravedad

Hay muy pocas pruebas empíricas de que la claridad y la gravedad

percibidas del malestar ajeno afecten a la magnitud de las reacciones

emocionales ante ese malestar.

Dada la consistencia de algunas pruebas limitadas, parece razonable

concluir de manera tentativa que la claridad y la gravedad percibidas del

19
estado de emergencia ajeno afectan a la magnitud de las propias reacciones

emocionales.

La relación más frecuentemente supuesta entre la reacción emocional al

malestar ajeno y la respuesta conductual es que la reacción emocional

conduce a una acción diseñada para reducir el malestar de otro, es decir,

para ayudar.

Los resultados expuestos por varios autores y los resultados de varias

investigaciones, proporcionana apoyo consistente a favor de la idea de que

las reacciones emocionales ante el malestar de otro –especialmente las

reacciones emocionales empáticas—conducen a la ayuda.

Aquellas reacciones emocionales que caen bajo la denominación general

de malestar personal (sentirse alarmado, enfadado, molesto, afligido, etc)

evocan motivaciones egoístas para reducir la propia activación emocional;

mientras que las reacciones emocionales que caen bajo el denominador

genérico de empatía (sentir empatía, compasión, bondad, ternura, etc.)

evocan motivaciones altruístas para reducir el malestar ajeno.

En varios estudios se constató de manera consistente que, cuando la

ayuda resulta moderadamente costosa, los sujetos que experimentan un

predominio de malestar personal, como resultado de contemplar el

sufrimiento ajeno, tienen una tendencia significativamente menor a ayudar a

la víctima cuando piensan que ellos no van a continuar viendo sufrir a la

víctima aunque no le ayuden. Este efecto de la facilidad de escapar de la

20
presencia del sufrimiento de la otra persona sugiere que los sujetos que

experimentan un predominio relativo de malestar se hallan motivados por un

deseo egoísta de reducir su propio malestar.

Son totalmente diferentes las respuestas de los sujetos que experimentan

un predominio relativo de la empatía como resultado de la visión del

sufrimiento de otra persona. Estos sujetos se sienten tan inclinados a ayudar

a la víctima cuando piensan que no van a continuar viendo su sufrimiento

como cuando piensan que sí. Al parecer, la emoción empática no evoca

motivaciones egoístas de reducir la propia activación emocional. Por el

contrario, la constatación de que los sujetos activados empáticamente

tienden a ayudar, incluso cuando les resultaría fácil escapar de la situación

inductora de empatía sin haber ayudado, sugiere que esos sujetos pueden

estar experimentando una motivación genuinamente altruísta. Al parecer, su

objetivo último puede consistir, al menos en parte, en aliviar el malestar de la

otra persona más que el malestar propio.

Contamos con pruebas claras de que a menudo las personas actúan

emocionalmente al contemplar el malestar ajeno. Además parece obvio que

en estas reacciones se dan diferencias tanto cualitativas como cuantitativas.

La vista de otro sujeto afligido puede llevarnos a sentir malestar personal.

Pero en la medida en que adoptemos la perspectiva del otro, es probable

que experimentemos una segunda emoción más orientada hacia el otro; esta

emoción ha sido denominada empatía o simpatía. Finalmente hay

considerables pruebas de que la respuesta emocional de malestar persona

21
evoca motivaciones egoístas para reducir la propia activación emocional

mientras que no lo hace así la emoción empática. En la actualidad no está

claro si la motivación de ayudar, asociada con al empatía, es altruísta o

simplemente una forma distinta de motivación egoísta.

2.5 Síndrome de desgaste por empatía

Charles Figley acuñó, en 1995 el término Compassion Fatigue, como

Desgaste por Empatía. En inglés, Compassion significa: sentimiento de

profunda empatía y pena por otro que está sufriendo, acompañado por un

fuerte deseo de aliviar el dolor o resolver sus causas"

Y, tal como resalta Figley, la capacidad de compasión y empatía parece

estar en el centro mismo de la capacidad para realizar el trabajo con los

consultantes, y al mismo tiempo en la capacidad para ser lastimados por el

trabajo

¡Qué es la Compassion Fatigue o Desgaste por Empatía? Son las

emociones y conductas naturales resultantes de enterarse de un evento

traumático experimentado por un otro significativo (Figley)

Se caracteriza por tres grupos de síntomas

• Reexperimentación

• evitación y embotamiento psíquico

• hiperactivación o hyperarousal

22
El Desgaste por Empatía puede derivar de la exposición a un

acontecimiento traumatizante, o a una serie de ellos y puede aparecer

súbitamente y sin aviso

2. 5 1Evolución del Concepto SDpE

En 1971, Fligley (2002) comenzó a estudiar las consecuencias de ayudar a

gente traumatizada. Realizó entrevistas sucesivas con médicos y enfermeros

del ejército de la Corporación Marina norteamericana -afectados por la

guerra de Vietnam- y notó que sus memorias de guerra estaban dominadas

por sentimientos de culpa y pesar, asociados con no salvar, no ayudar o no

poder hacer suficiente por sus pacientes. Dichas pesadas memorias estaban

asociadas con muchos problemas psicológicos que serían luego

diagnosticados como Desorden de Estrés Post Traumático.

Cuando, en 1980, se publicó el Manual Estadístico y Diagnóstico de

Desórdenes Mentales, se presentó por primera vez el diagnóstico para el

Desorden de Estrés Post Traumático -DEPT-. En la descripción del

diagnóstico se encontraba la previsión de que alguien cercano a la persona

traumada podría desarrollar síntomas similares como consecuencia de un

sentimiento de estrés compartido ante la situación. Esto no sólo incluye a los

familiares y amigos cercanos de la persona que sufre, sino también a

23
profesionales inmersos en la ayuda humana. Incluye a todos aquellos que

sufren de ésta enfermedad crónica.

En el año 1980 se incorpora al DSM-III el diagnóstico de Trastorno por

Estrés post Traumático (PTSD por sus siglas en inglés). Así reingresa

oficialmente en el campo de la psicología y la psiquiatría el trauma

psicológico. El Trauma es una realidad permanentemente presente a lo largo

de la historia de la humanidad. Y aunque las reacciones psicológicas frente a

hechos traumáticos han sido observadas desde hace ya más de un siglo,

han caído más de una vez en el olvido. Recién en las últimas dos décadas,

sustentado en los movimientos pacifistas y en los movimientos contra la

violencia doméstica y sexual, ha crecido el interés en el estudio del Trauma

Psicológico, sus consecuencias y su tratamiento.

Traumatización Vicaria, Estrés Traumático Secundario o Desgaste por

Empatía: Estos términos son los que se han venido usando para nombrar el

estrés postraumático sufrido por terapeutas, o cualquier otro profesional o

trabajador involucrado en el manejo de situaciones altamente estresantes

y/o traumatizantes.

2. 6 Diferenciación de SDpE con patologías similares

2. 6.1 Estrés post traumático

Con la aparición del DSM-IV se produce un cambio de paradigma,

poniéndose el acento, no ya en calidad del hecho traumático (qué requisitos

24
debía reunir un evento para ser considerado traumático) sino que ahora lo

determinante radica en la reacción de la persona expuesta al hecho

traumático. Es decir que si el individuo ha experimentado, ha presenciado o

se ha enterado de “acontecimientos caracterizados por muertes o amenazas

para su integridad física o la de los demás, (...) y la persona ha respondido

con un temor, una desesperanza o un horror intensos.” (DSM-IV, 1994) y

como resultado de ello experimenta además tres clases de síntomas:

1. Uno de reexperimentación del hecho traumático

2. Tres de evitación y de embotamiento psíquico

3. Dos de hiperactivación (hyperarousal)

se dice que sufre de un Trastorno por Estrés Post Traumático.

Según el DSM IV :

Trastorno por estrés postraumático

Características diagnósticas:

La característica esencial del trastorno por estrés postraumático es la

aparición de síntomas característicos que sigue a la exposición a un

acontecimiento estresante y extremadamente traumático, y donde el

individuo se ve envuelto en hechos que representan un peligro real para su

vida o cualquier otra amenaza para su integridad física; el individuo es

testimonio de un acontecimiento donde se producen muertes, heridos, o

existe una amenaza para la vida de otras personas; o bien el individuo

conoce a través de un familiar o cualquier otra persona cercana

25
acontecimientos que implican muertes inesperadas o violentas, daño serio o

peligro de muerte o heridas graves

La respuesta del sujeto a este acontecimiento debe incluir temor,

desesperanza y horrores intensos (o en los niños, un comportamiento

desestructurado o agitado)

El cuadro sintomático característico secundario a la exposición al intenso

trauma debe incluir la presencia de reexperimentación persistente del

acontecimiento traumático, de evitación persistente de los estímulos

asociados a él y embotamiento de la capacidad de respuesta del individuo y

de síntomas persistentes de activación (arousal). El cuadro sintomático

completo debe estar presente más de 1 mes y provoca un malestar

clínicamente significativo o deterioro social, laboral o de otras áreas

importantes de la actividad del individuo

Entre los acontecimientos traumáticos que pueden originar un trastorno por

estrés postraumático se incluyen (aunque no de forma exclusiva) los

combates en el frente de guerra, ataques personales violentos (agresión

sexual y física, atracos, robo de propiedades) ser secuestrado, ser tomado

como rehén, torturas, encarcelamientos como prisionero de guerra o

internamientos en campos de concentración, desastres naturales o

provocados por el hombre, accidentes automovilísticos graves, o diagnóstico

de enfermedades potencialmente mortales.

En los niños, entre los acontecimientos traumáticos de carácter sexual

pueden incluirse las experiencias sexuales inapropiadas para la edad aun en

ausencia de violencia o daño reales. Entre los acontecimientos traumáticos

26
que pueden provocar un trastorno por estrés postraumático se incluyen

(aunque no de forma exclusiva) la observación de accidentes graves o

muerte no natural de otras personas a causa de la guerra, accidentes,

ataques violentos, desastres o ser testigo inesperado de muertes,

amputaciones o fragmentación de cuerpo.

Los acontecimientos traumáticos experimentados por los demás y que al

ser transmitidos al individuo pueden producir en él un trastorno por estrés

postraumático comprenden (aunque no de forma exclusiva) actos terroristas,

accidentes graves o heridas de envergadura vividos por un familiar o un

amigo cercano, o la constancia de que el propio hijo padece una enfermedad

muy grave. El trastorno puede llegar a ser especialmente grave o duradero

cuando el agente estresante es obra de otros seres humanos (p. ej., torturas,

violaciones). La probabilidad de presentar este trastorno puede verse

aumentada cuanto más intenso o más cerca físicamente se encuentre el

agente estresante.

El acontecimiento traumático puede ser reexperimentado de varias

maneras. Normalmente, el individuo tiene recuerdos recurrentes e intrusos o

pesadillas recurrentes en las que el acontecimiento vuelve a suceder. En

algunos casos, por otra parte muy poco frecuentes, el individuo experimenta

estados disociativos que pueden durar de pocos segundos a varias horas, o

incluso días, durante los cuales se reviven aspectos del suceso y la persona

se comporta como si en ese momento se encontrara en él. Cuando el

individuo se expone a estímulos desencadenantes que recuerdan o

simbolizan un aspecto del acontecimiento traumático (p. ej., aniversarios del

27
suceso, clima frío y nevado o guardias uniformados en los supervivientes de

los campos de la muerte; clima cálido y húmedo en veteranos de la guerra

del Sur del Pacífico; entrar en cualquier ascensor en una mujer que fue

violada en uno de ellos), suele experimentar un malestar psicológico intenso

o respuestas de tipo fisiológico

Los estímulos asociados al acontecimiento traumático acaban siendo

persistentemente evitados. El individuo suele hacer esfuerzos deliberados

para evitar caer en pensamientos, sentimientos o mantener conversaciones

sobre el suceso y para eludir actividades, situaciones o personas que

puedan hacer aflorar recuerdos sobre él. En este comportamiento de

evitación puede incluirse la amnesia total de un aspecto puntual del

acontecimiento. La disminución de la reactividad al mundo exterior,

denominada «embotamiento psíquico» o «anestesia emocional», suele

aparecer poco después de que tenga lugar el acontecimiento traumático. El

individuo puede manifestar una acusada disminución del interés o

participación en actividades que antes le resultaban gratificantes, una

sensación de alejamiento o enajenación de los demás o una acusada

disminución de la capacidad para sentir emociones (especialmente las que

hacen referencia a la intimidad, ternura y sexualidad) El individuo puede

describir una sensación de futuro desolador (p. ej., no creer en la posibilidad

de obtener un trabajo, casarse, formar una familia o, en definitiva, de llevar a

cabo una vida normal).

28
El Desorden de Estrés Traumático Secundario -DETS- se define como los

comportamientos y emociones consecuentes, resultantes de conocer una

situación traumática vivida por otro significativo – es el estrés consecuente

por ayudar o querer ayudar a una persona traumatizada o sufriente (Figley,

1995; DSM-IV). El DETS es un síndrome con síntomas casi idénticos a los

del DEPT, excepto que los síntomas de este último se relacionan con el

conocimiento de un evento traumático vivido por otro significativo, mientras

que los síntomas del DEPT se conectan directamente con la persona que

sufre, con la persona que estuvo -o está- en peligro.

2. 6.2. Burn Out

Otra entidad que merece diferenciación es el Burnout. Éste es definido

como un estado de cansancio físico, mental y emocional causado por estar

involucrado, durante un largo período, a situaciones de alta demanda

emocional (Pines & Aronson, 1988, Tonon 2004), independientemente de la

empatía puesta en juego y sin demandar necesariamente una exposición

específica al trauma y al sufrimiento de un determinado cliente.

El término Burn Out se tomó de la industria aeroespacial, que significa

agotamiento del carburante de un cohete como resultado del

calentamiento excesivo. La traducción literal de este término es “estar

quemado”.

29
Se trata de un síndrome clínico descripto en 1974 por Herbert

Freudenberger, psiquiatra que trabaja en una clínica para toxicómanos en

NY, este término alude a la idea de quemar, arder o consumirse que

sufren los que están superados por las situaciones que deben enfrentar.

Las “victimas” suelen ser personas con actitudes de hiperresponsabilidad y

que en las organizaciones de trabajo cumplen funciones para tapar

falencias o agujeros.

El Burn Out es una patología severa que suele derivarse de stress

laboral. Es una cuadro crónico en el que se experimenta agotamiento

emocional, falta de realización y una despersonalización.

▪ Agotamiento emocional: cuando aparece una disminución y/ o

pérdida de los recursos emocionales.

▪ Despersonalización O Deshumanización: cuando aparecen

actitudes negativas, de insensibilidad.

▪ Falta De Realización Personal: suele evaluarse al trabajo de forma

negativa, con vivencias de insuficiencia profesional y baja autoestima

personal.

Características Generales Burn out

• No Aparece De Forma Brusca: no aparece de un día

para otro, lo que varía es la intensidad dentro del mismo

individuo. Es frecuente que sea difícil precisar hasta que

punto padece el síndrome o es el propio desgaste

profesional, y donde está el límite entre una cosa y la otra.

30
• Negación: se tiende a negar, ya que suele vivirse

como un fracaso profesional y personal. Los compañeros son

los primeros que lo notan y esto es muy importante para un

diagnóstico precoz.

• Fase Irreversible: entre el 5 y el 10% de los casos el

síndrome resulta irreversible. Por lo tanto, es importante la

prevención ya que, normalmente, el diagnóstico precoz es

complicado y la línea que separa el desgaste del Burn Out es

muy delgada.

Los Efectos Del Burn Out Afectan negativamente la resistencia del

trabajador, haciéndolo más susceptible al desgaste por Empatía.

Gradualmente el cuadro se agrava en relación directa a la magnitud del

problema, inicialmente los procesos de adaptación protegen al individuo,

pero su repetición los agobia y a menudo los agota, generando

sentimientos de frustración y conciencia de fracaso, existiendo una

relación directa entre la sintomatología, la gravedad y la responsabilidad

de las tareas que se realizan.

El concepto más importante es que el Burn Out es un proceso (más que

un estado) y es progresivo.

El proceso incluye:

• Exposición gradual al desgaste laboral

• Desgaste del idealismo

• Falta de logros

Los síntomas observados pueden evidenciarse como:

31
• Físicos: fatiga, problemas del sueño, dolores de cabeza,

impotencia, gastrointestinales, etc.

• Emocionales: irritabilidad, ansiedad, depresión,

desesperanza, etc.

• Conductuales: agresión, actitud defensiva, cinismo, abuso de

sustancias, etc.

• Relacionados con el trabajo: absentismo, falta de

rendimiento, robos, etc.

• Interpersonales: pobre comunicación, falta de concentración,

aislamiento, etc.

El sentirse usado, menoscabado o exhausto debido a las excesivas

demandas de energía, fuerza o recursos personales, crea además

intensas repercusiones en la persona y en su medio familiar.

Estados de fatiga o frustración son el resultado de la devoción a una

causa, estilo de vida, o relación que fracasó en producir la recompensa

esperada.

La progresiva pérdida del idealismo, de la energía y el propósito que

experimentan muchos profesionales son el resultado de sus condiciones

de trabajo.

El síndrome de agotamiento, es el último paso en la progresión de

múltiples intentos fracasados de manejar y disminuir una variedad de

situaciones laborales negativas.

La lista de síntomas psicológicos que puede originar este síndrome es

extensa, pudiendo ser leves, moderados, graves o extremos.

32
Uno de los primeros síntomas de carácter leve pero que sirven de primer

escalón de alarma es la dificultad para levantarse por la mañana o el

cansancio patológico, en un nivel moderado se presenta distanciamiento,

irritabilidad, cinismo, fatiga, aburrimiento, progresiva perdida del idealismo

que convierten al individuo en emocionalmente exhausto con sentimientos

de frustración, incompetencia, culpa y autovaloración negativa.

Los graves se expresan en el abuso de psicofármacos, ausentismo,

abuso de alcohol y drogas, entre otros síntomas.

Es la repetición de los factores estresantes lo que conforma el cuadro de

crónico, que genera baja de la autoestima, un estado de frustración

agobiante con melancolía y tristeza, sentimientos de impotencia, pérdida,

fracaso, estados de neurosis, en algunos casos psicosis con angustia y/ o

depresión e impresión de que la vida no vale la pena, llegando en los

casos extremos a ideas francas de suicidio.

El burnout puede requerir un cambio de trabajo o carrera o un receso de

las actividades por un período de tiempo indeterminado. Sin embargo, el

desgaste por empatía es mayormente tratable una vez que los

trabajadores lo reconocen y actúan adecuadamente (Figley, 1995).

2. 6.3. Contratransferencia y Moobing

33
Es necesario también marcar diferencias del SDpE con otras

manifestaciones desfavorables derivadas de la actividad laboral en general y

de la actividad profesional en particular. Con ello se quiere decir por ejemplo,

que el desgaste por empatía no es contratransferencia. Esta última, según

las terapias psicodinámicas, (Laplanche, J. y Pontalis, J. 1972) es una

reacción emocional del terapeuta hacia el cliente –independientemente de la

empatía, el trauma o el sufrimiento. Se define como un proceso de verse a

uno mismo en el cliente o de sobreidentificarse con este. En contraste con el

desgaste por empatía, la contratransferencia es un enlace crónico asociado

a las relaciones familiares de origen y muy poco tiene que ver con la empatía

hacia el cliente que sufre el trauma.

Otras diferencias encontradas es que el desgaste por empatía y la

contratransferencia tienen un ataque sintomático más veloz y el desgaste

por empatía y el burnout tienen una recuperación más rápida. En contraste

con ambos -burnout y contratranferencia- el desgaste por empatía está

asociado a un sentimiento de ayuda, compasión y confusión; existiendo un

gran sentido de aislamiento en quienes brindan apoyo. Los síntomas están

desconectados de causas reales y propias, ya que son impulsados por

experiencias ajenas.

Otro concepto a diferenciar el un fenómeno recientemente descripto

llamado moobing (Abajo Olivares 2006) el cuál se trata de un fenómeno de

embotamiento generalizado debido a un proceso de acoso específico en el

34
ámbito laboral y reconocido, por tanto, como un tipo específico de violencia

laboral.

2. 7 Descripción del SDpE

Específicamente, el SDpE se define como un estado de tensión y

preocupación por los pacientes traumatizados, caracterizado por una re-

experimentación del acontecimiento traumático o por

evitación/entumecimiento de los recuerdos persistentes asociados al

paciente. Es una función que se activa al ser testigo del sufrimiento de otros

(Figley, 1995).

Desde la descripción del SDpE, en el año 1995, se han identificado ya una

serie de síntomas, que describiremos brevemente. Estos profesionales

presentan en primer lugar síntomas intrusivos como:

• Pensamientos e imágenes asociadas con las experiencias

traumáticas del paciente.

• Deseo obsesivo y compulsivo de ayudar a ciertos pacientes.

• Cuestiones relacionadas con el trabajo o los pacientes que

invaden el tiempo.

• Incapacidad para hacer a un lado los temas vinculados a la

actividad profesional.

35
• Percepción de los pacientes como individuos frágiles y

necesitados de la asistencia de un profesional (“el salvador”).

• Pensamientos y sentimientos de falta de idoneidad como

profesional asistencial.

• Percepción del mundo en términos de victimas y victimarios.

• Actividades personales interrumpidas por cuestiones

relacionadas al trabajo.

Se observan también síntomas evitativos como por ejemplo:

• Respuesta silenciadora (evitar la exposición al material

traumático del paciente).

• Pérdida de la gratificación mediante actividades

extralaborales/cesación de actividades de autocuidado.

• Pérdida de energía.

• Pérdida de la esperanza. Temor a trabajar con ciertos

pacientes.

• Pérdida de la sensación de competencia/potencia.

• Aislamiento

• Automedicación secreta/adicción (alcohol, drogas, trabajo,

sexo, comida, gastos, etc.)

• Disfunción relacional.

36
Finalmente, se presentan síntomas llamados de activación fisiológica.

Estos síntomas están relacionados con las funciones involucradas en las

emociones en general y en especial en las emociones negativas, a saber:

• Aumento de la ansiedad.

• Impulsividad/reactividad.

• Aumento de la percepción de exigencias/amenazas (tanto en el

trabajo como en el entorno).

• Aumento de la frustración/ira.

• Trastornos en el sueño.

• Dificultad en la concentración.

• Modificación del peso/apetito

• Síntomas somáticos.

Estos síntomas son de aparición progresiva e insidiosa. Cuando el

profesional afectado toma conciencia de tales síntomas es porque ya ha

adoptado conductas adaptativas negativas, lo que indica que el síndrome se

ha instalado. La intensidad de los síntomas dependen de variables como la

personalidad, el género, la profesión, la antigüedad en la profesión, las

condiciones de trabajo y el tipo de paciente o cliente que se atiende, entre

otras.

Ante todo debemos evitar el equívoco de pensar que todo profesional que

ayuda a gente que sufre inevitablemente terminará agotando sus

capacidades empáticas. De modo que el instrumento que aquí se presenta

mide y/o evalúa, cuánta es la capacidad empática disponible en los

37
profesionales, y en qué medida el trabajo de ayudar a otros que sufren los

afectó positiva o negativamente.

2. 8 Etiología.

Con respecto a la etiología del síndrome, vale considerar algunas

cuestiones. Desde el primer libro sobre desgaste por empatía (Figley, 1995)

hubo una emergencia de apreciaciones nuevas sobre los costos del cuidado,

y la relación entre el rol de la empatía y las previas experiencias traumáticas.

El primer modelo presentado en 1995, y revisado subsecuentemente, ofrece

una manera rápida de prevenir y mitigar el desgaste por empatía en las

personas susceptibles a desarrollarlo.

Este modelo asume que tanto la empatía como la energía emocional son

fuerzas que impulsan el trabajo eficaz con el sufrimiento en general. Sobre

ellas se asienta el establecimiento y mantenimiento de una alianza

terapéutica, y la entrega de servicios efectivos incluyendo repuestas

empáticas (Figley, 1995; 2002a). Sin embargo, ser empático y compasivo

implica un costo adicional a la energía requerida para proveer esos servicios.

A continuación se presentan las variables que, juntas, forman el modelo

que predice el desgaste por empatía (esquema 1). Se detallan los aspectos

necesarios tanto para causar desgaste por empatía, como para detectarlo y

tratarlo.

38
2..8 1 ESQUEMA 1

Variables que forman el modelo que predice el desgaste por empatia

Habilidad Empática: es la aptitud del terapeuta que le permite notar el dolor

en otros. El modelo sugiere que sin empatía habrá muy poco –o nada- de

estrés por compasión y no habrá desgaste por empatía. Sin embargo, sin

empatía no habrá una respuesta empática hacia el cliente que sufre. De esta

manera, la habilidad de empalizar es la clave tanto para ayudar a otros,

como para ser vulnerables a los costos del cuidado.

Implicación Empática: es la motivación a responder a la gente que necesita

ayuda. La habilidad empática es insuficiente, a no ser que exista motivación

a ayudar a otros que requieren los servicios de un terapeuta comprometido.

Con una implicación suficiente, el terapeuta empático se basa en su talento,

39
entrenamiento, y conocimiento para entregar el mejor servicio posible a

aquellos que lo solicitan.

Apertura al Cliente (exposición): implica la experimentación de la energía

emocional del sufrimiento del cliente, mediante la mera exposición al mismo.

Una de las razones por las que los profesionales que trabajan directamente

expuestos a los clientes se trasladan a trabajos administrativos, docentes o

supervisores en labores de salud mental, es debido al costo que conlleva la

exposición directa al cliente. Algunos deciden abandonar la práctica directa

debido a pagos adicionales, un mayor estatus o mejores condiciones de

trabajo. Sin embargo, el costo asociado a la exposición al sufrimiento ajeno

es muy alto, y es imposible saber cuantos han elegido abandonar la práctica

directa por el alto desgaste que conlleva.

Respuesta Empática: es el nivel de esfuerzo que realiza el terapeuta para

reducir el sufrimiento externo mediante su entendimiento empático. Este

darse cuenta de los sentimientos, pensamientos y conductas del cliente se

consigue proyectando el self propio dentro de la perspectiva del cliente.

Durante el proceso, el terapeuta puede sentir dolor, miedo, ira u otras

emociones sentidas por el cliente. Allí radican tanto los beneficios como los

costos de cada respuesta terapéutica. Los beneficios son obvios

inmediatamente para cada estudiante recién graduado que pone en práctica

sus nuevas habilidades con otros. Los costos se discuten raras veces; se

debe pasar por ellos para obtener el esfuerzo necesario para enfrentar o

mitigar los efectos sobre el propio self del terapeuta.

40
Estrés por Compasión: es el residuo de la energía emocional de la

respuesta empática hacia el cliente y es la continua demanda de acción para

mitigar el dolor del cliente. Como cualquier tipo de estrés, con la suficiente

intensidad puede tener un impacto negativo sobre el sistema inmune y la

calidad de vida en general. Junto a otros factores puede contribuir a un

desgaste por empatía, a menos que el terapeuta actúe para controlar el

estrés por compasión.

Sentido de Logro: es uno de los factores que disminuye o previene el

estrés por compasión, responde en gran medida a la satisfacción que

consiga el terapeuta en sus esfuerzos para ayudar al cliente. Un terapeuta

con sentido de logro considera la demanda del cliente con un esfuerzo

conciente y racional para reconocer donde terminan las responsabilidades

del profesional, y donde empiezan las del cliente.

Desconexión: es el otro factor que disminuye o previene el estrés por

compasión. Es el grado al cual el terapeuta puede distanciarse de la tristeza

del cliente entre las sesiones de terapia. Esta habilidad también demanda un

esfuerzo consciente y racional para desprenderse de los pensamientos,

sensaciones y sentimientos asociados a las sesiones con el cliente, en pos

de continuar la vida propia. La desconexión permite que el terapeuta

reconozca la necesidad de cuidado de sí mismo, y lleve a cabo un programa

deliberado para cuidarse.

41
Más allá de que el terapeuta se esfuerce por desconectarse y tenga un alto

sentido de logro, se encontrará en riesgo de desgate por empatía si el estrés

por compasión es aún intenso. Hay tres factores más que cumplen un rol en

el aumento de desgaste por empatía, a saber:

Exposición Prolongada: es el curso del sentido de responsabilidad por el

cuidado del paciente, durante un extenso período de tiempo. Es importante

tomarse descansos, sin perder el manejo del tiempo –como mínimo un día y

como máximo una semana. Estos descansos deben ser tomados como

tales; un respiro para el ser empático con el cliente.

Recolecciones Traumáticas: son las memorias que gatillan los síntomas

del DETS y reacciones asociadas, como depresión y ansiedad. Estas

memorias pueden referirse las experiencias con otros del terapeuta,

específicamente de las demandas y tratamientos de clientes, o clientes que

se encontraban muy tristes y dolidos. Cuando reaparecen, estas memorias

son eventos que causan una reacción emocional. Pueden ser evocadas por

ciertos tipos de clientes, sobre todos los que tienen experiencias similares a

eventos traumáticos vividos por el terapeuta.

Cambios de Vida: son los cambios inesperados en la rutina y en el manejo

de las responsabilidades de la vida -enfermedades, estatus social, cambios

en el estilo de vida, o en responsabilidades sociales y laborales-.

Normalmente estas alteraciones pueden causar un cierto nivel de distrés,

42
usualmente tolerable. Sin embargo, cuando se combinan con los otros

factores, estos cambios pueden aumentar las probabilidades de que el

terapeuta desarrolle desgaste por empatía.

Ante la inquietud por conocer cómo afecta este síndrome, desarrollamos

un proyecto de investigación utilizando el instrumento denominado ESAPE,

para medir el SDpE, que nos fue facilitado por la UCSF. Los datos obtenidos

e interpretación de los mismos se expondrán en los siguientes capítulos del

informe.

43
3.-TRABAJO DE CAMPO

44
3.1 Diseño Metodológico

El objetivo de la implementación del Instrumento ESAPE, es explorar la

incidencia del SDpE, en psicólogos que se desempeñan en el área clínica.

Se aplico el instrumento a continuación detallado, ESAPE, a Psicólogos del

área clínica en instituciones de salud públicas y privadas de la ciudad de Mar

del Plata, durante los meses de Mayo y Junio. La forma de suministrar la

escala ESAPE, fue la autoadministración. Se recolectaron las escalas y

luego se seleccionó la muestra que cumpliría con los requisitos de sexo,

rango de edad y ámbito laboral (público o privado), antigüedad y cantidad

de horas semanales trabajadas.

45
3.2 . Instrumento

De acuerdo a la investigación realizada por la Universidad Católica de

Santa Fe Secretaría de Ciencia y Técnica por Main, Valeria; Rondón, Juan

Manuel; Tauber, Liliana; Viñuela, Ma. Agustina; Zamponi, Jesús, para el

Diseño de cuestionario de autoinforme que presentamos (ESAPE), se

utilizaron:

3.2 1 Participantes

Para el estudio de las propiedades psicométricas de la escala la UCSF

trabajó con una muestra de 186 profesionales que se desempeñan en tareas

relacionadas con la atención y asistencia de personas, pertenecientes a las

provincias de Entre Ríos y Santa Fe.

El grupo de mayor frecuencia, (36 %) se encuentra en un rango de 31 a

40 años de edad, un 23,7 % tiene entre 20 y 30 años, un 18,3 % entre 41 y

50 años y un 16,7 % entre 51 y 60 años. El 5,4 % restante tiene más de 61

años.

Con respeto a las profesiones, se observó que la mayoría (77 %)

corresponde a profesionales que asisten directamente a las personas

(médicos: 24,7 %; psicólogos: 23,7, enfermeros: 16,7 %, psicopedagogos:

3,2 %, terapistas ocupacionales: 2,7%, trabajadores sociales: 2,7 %,

nutricionistas: 1,1, odontólogos: 1,1 % y psiquiatras 1,1 %). El 23 % restante

46
corresponde a los profesionales que realizan asistencia indirecta (19

contadores, 17 abogados, 5 sacerdotes y 2 no especificados).

En cuanto a la antigüedad profesional, el 46,8% se encuentra en un

promedio de hasta 10 años de servicio, el 29 % entre 11 y 20 años, el 16,1

% entre 21 y 30 años y el 6,5 % entre 31 y 40 años de trayectoria laboral.

Solo dos sujetos se encuentran en el rango que va de 41 a 50 años de

antigüedad.

El 62,9 % de la muestra corresponde al sexo femenino y el 37,1 % al sexo

masculino.

3.2.2 Materiales y procedimientos

Tomando como base la teoría de Figley (1995) y otras fuentes de

conocimiento tanto empíricas como teóricas (casos clínicos, entrevistas a

expertos, las escalas sobre burnout, estrés laboral y satisfacción laboral)

confeccionaron una lista de 40 ítems pretendiendo abarcar todas las

dimensiones del constructo. Posteriormente, estas afirmaciones fueron

sometidas a una evaluación de jueces para cumplir con los criterios de

objetividad científica.

Los estímulos fueron escalados según el método Lickert donde el

profesional debía responder con una de cinco posibles opciones: nunca -

pocas veces - a veces si, a veces no - frecuentemente - siempre. El total de

las afirmaciones evalúan la percepción del grado de agotamiento empático

que presenta el profesional.

47
La escala fue administrada a una muestra piloto no aleatoria de 141

profesionales pertenecientes a las provincias de Santa Fe y Entre Ríos. Se

realizaron análisis de carácter exploratorio para conseguir indicadores de

confiabilidad y validez. Estos datos fueron interpretados con máxima

precaución dada la cantidad de sujetos que componía la muestra. Los

resultados obtenidos tras estos análisis fueron satisfactorios y permitieron

continuar con la administración de la prueba.

3.2.3 Construcción del Instrumento Definitivo

Se amplió la muestra y quedó constituida finalmente por 186 sujetos. Una

vez recogido todo el material exploraron el índice de consistencia interna de

la escala, obteniendo un Alpha de Cronbach de 0,77, lo cual indicaría un

nivel de confiabilidad aceptable.

Con respecto al funcionamiento factorial de la escala, se aplicó el método

de componentes principales y rotación varimax, dado que se suponía la

independencia de los factores entre sí. El Test de adecuación de la muestra

Kaiser Meyer Olkin mostró un valor de 0,694 lo cual muestra que la matriz de

datos es factorizable; al igual que el test de esfericidad de Bartlett que

obtuvo una significación de .000.

Para la extracción de los factores, utilizaron como criterio el Test de la

Pendiente de Catell, que mostró tres dimensiones subyacentes (siendo que

el método de autovalor había arrojado un total de 14 factores), las cuales

explican el 28,38 % de la variancia.

48
De acuerdo al criterio de Stevens (que cada variable mostrara al menos el

15 % de variancia común con el factor) se consideraron sólo aquellos ítems

que presentaban un pesaje igual o superior a 0.30; por tal motivo se

eliminaron los ítems: 1, 4, 6, 11, 22 (veáse Tabla 1), quedando un total de 35

ítems.

El Alpha de Cronbach puntuó un valor de ,7858; lo que indicaría una mejor

consistencia interna de la prueba. Se analizó la estructura factorial obtenida

de la cual resultaron 6 ítems complejos (véase Tabla 2).

Al eliminar estos ítems se estudia por tercera vez el índice de consistencia

interna de la escala, obteniendo un valor de 0,70. Se analiza nuevamente la

estructura factorial y se extraen los ítems 7 y 36 por no cumplir con los

requisitos establecidos. Finalmente el instrumento definitivo consta de 27

ítems con un Alpha de Cronbach de ,69 (Véase Tabla 3).

3.2 4 Construcción de los Baremos y justificación

Debido a que el instrumento diseñado aun no fue administrado a

poblaciones sanas y enfermas para realizar baremos que definan los

puntajes límites para perfiles sanos, en peligro y enfermos, se realizó una

estimación inicial basada en una curva normal

En base a la bibliografía consultada para realizar este estudio (Aron 2001;

Aiken 2003), la UCSF decidió construir cuatro perfiles según el

funcionamiento empático del profesional y el riesgo de contraer Síndrome de

Desgaste por Empatía. Para lograrlo, se analizaron los valores percentilares

49
de cada factor y del instrumento total correspondientes a los percentiles 25,

50 y 75, puesto que de esta manera la distribución poblacional queda

dividida en 4 segmentos (i.e. 0–25, 25–50, 50-75 y 75-100). El perfil

resultante no solo dependerá del puntaje total obtenido, sino también del

puntaje correspondiente a cada factor.

A continuación se explica el proceso realizado para justificar los posibles

perfiles resultantes.

Los valores numéricos posibles de respuesta para cada ítem oscilan entre

0 y 3 puntos, siendo:

- En los ítems positivos:

0 = muy de acuerdo

1 = de acuerdo

2 = desacuerdo

3 = muy en desacuerdo

- En los ítems negativos:

0 = muy en desacuerdo

1 = desacuerdo

2 = de acuerdo

3 = muy de acuerdo

El factor 1 ‘Involucración Profesional’ posee 8 ítems, por ende el valor

máximo que puede adoptar es 24. Como se observa en la figura 1, los

50
valores correspondientes a los percentiles 25, 50 y 75 son 6, 12 y 18

respectivamente.

El factor 2 ‘Cuidado Personal’ posee 10 ítems, por ende el valor máximo

que puede adoptar es 30. La figura 2, expone que, en condiciones de

población normal, los valores correspondientes a los percentiles 25, 50 y 75

son 7.5, 15 y 22.5 respectivamente.

El factor 3 ‘Vulnerabilidad’ posee 9 ítems, por ende el valor máximo que

puede adoptar es 27. Como se observa en la figura 3, los valores

correspondientes a los percentiles 25, 50 y 75 son 6.75, 13.5 y 22.25

respectivamente.

Finalmente, el instrumento completo consta de 27 ítems. El puntaje

máximo total que puede arrojar es 81. Y los valores correspondientes a los

percentiles 25, 50 y 75 son 20.25, 40.5 y 60.75 respectivamente, en

condiciones de población normal.

3.2.5 Configuración de perfiles

Puesto que los puntajes arrojados tanto por cada factor como por el

instrumento completo serán siempre números enteros, se realizó un ajuste

de los valores decimales de cada percentil: los valores que tienen un factor

decimal mayor o igual que 5 serán tomados como su valor entero siguiente

(e.g. 40.5 se tomará como 41) y los valores con factores decimales menores

a 5 serán tomados por su valor entero (e.g. 20.25 se tomará como 20).

51
Arbitrariamente, y acorde con la bibliografía consultada (Aron 2001; Aiken

2003), se incluyen cuatro posibles perfiles resultantes, de acuerdo a los

posibles puntajes. Los mismos se detallan a continuación:

- Perfil 1: Funcionamiento empático óptimo, sin riesgo de contraer

SDpE. Las condiciones para diagnosticar a este perfil son:

a- Que el resultado de la evaluación total sea menor a 20.

b- Que el resultado de al menos dos de los tres factores sean menores o

iguales al valor correspondiente a su percentil 25. (i.e. Involucración

Profesional, menor o igual que 6; Cuidado Personal, menor o igual que 8; y/o

Vulnerabilidad, menor o igual a 7).

c- Que ningún factor tenga un puntaje mayor a su percentil 50. O sea, el

puntaje del factor Involucración Profesional no debe ser mayor a 12; el del

factor Cuidado Personal no debe ser mayor a 15; y el del factor

Vulnerabilidad no debe ser mayor a 14.

d- En caso de no cumplirse el punto ‘b’ y/o ‘c’, por más de que el puntaje

total sea inferior a 20, el diagnóstico corresponde al perfil 2 –Funcionamiento

empático normal, sin riesgo de contraer SDpE.-

- Perfil 2: Funcionamiento empático normal, sin riesgo de contraer

SDpE. Las condiciones para diagnosticar a este perfil son:

a- Que el resultado de la evaluación total sea un valor mayor 20 y menor

que 41.

52
b- Que el resultado de al menos dos de los tres factores sean menores o

iguales al valor correspondiente a su percentil 50 (i.e. Involucración

Profesional, menor o igual que 12; Cuidado Personal, menor o igual que 15;

y Vulnerabilidad, menor o igual a 14).

c- Que ningún factor tenga un puntaje mayor a su percentil 75. O sea, el

puntaje del factor Involucración Profesional no debe ser mayor a 12; el del

factor Cuidado Personal no debe ser mayor a 15; y el del factor

Vulnerabilidad no debe ser mayor a 14.

d- En caso de no cumplirse el punto ‘b’ y/o ‘c’, por más de que el puntaje

total sea un valor entre 21 y 41, el diagnóstico corresponde al perfil 3 –

Funcionamiento empático normal, en riesgo de contraer SDpE.-

- Perfil 3: Funcionamiento empático normal, en riesgo de contraer

SDpE. Las condiciones para diagnosticar a este perfil son:

a- Que el resultado de la evaluación total sea un valor mayor a 41 y

menor que 61.

b- Que el resultado de al menos dos de los tres factores sean mayores al

valor correspondiente a su percentil 50 y menores o iguales que el valor de

su percentil 75. (i.e. Involucración Profesional, mayor que 12, pero menor o

igual que 18; Cuidado Personal, mayor que 15, pero menor o igual a 22; y/o

Vulnerabilidad, mayor a 14, pero menor o igual que 23).

c- Que ningún factor tenga un puntaje menor a su percentil 25. O sea, el

puntaje del factor Involucración Profesional no debe ser menor que 6; el del

53
factor Cuidado Personal no debe ser menor que 8; y el del factor

Vulnerabilidad no debe ser mayor a 7. En caso de que esto no se cumpla, el

diagnóstico corresponde al perfil 2 –Funcionamiento empático normal, sin

riesgo de contraer SDpE-.

d- En caso de no cumplirse el punto ‘b’, por más de que el puntaje total

sea un valor entre 21 y 41, el diagnóstico corresponde al perfil 4 –

Funcionamiento empático anormal, con SDpE-.

- Perfil 4: Funcionamiento empático anormal, con SDpE. Las

condiciones para diagnosticar a este perfil son:

a- Que el resultado de la evaluación total sea un valor mayor a 61.

b- Que el resultado de al menos dos de los tres factores sean mayores al

valor correspondiente a su percentil 75 y nunca menores a su percentil 25.

(i.e. Involucración Profesional, mayor que 18, pero nunca menor que 6;

Cuidado Personal, mayor que 22, pero nunca menor que 8; y/o

Vulnerabilidad, mayor a 23, pero nunca menor que 7). Si el puntaje de un

factor es menor que el correspondiente a su percentil 25, por más que los

valores de los dos restantes sean mayores a su percentil 75, el diagnóstico

corresponde al perfil 3 –Funcionamiento empático normal, en riesgo de

contraer SDpE-

De acuerdo a las conclusiones de la investigación realizada por la UCSF,

sobre el ESAPE, cada uno de los casi 200 profesionales entrevistados, fue

54
que ellos mismos expresaban sorpresa al manifestar que en el momento de

la entrevista, caían en la cuenta de que estaban experimentando o habían

experimentado este fenómeno, con diversa intensidad, desde que habían

iniciado su trabajo. Psicólogos, psicopedagogos, asistentes sociales,

enfermeros, médicos, sacerdotes, pastores, parecían reflexionar profunda y

gravemente cuando, para la administración de las escalas de prueba, les

hacíamos una breve introducción respecto al objetivo de la investigación.

Nos parecía que la mayoría de los profesionales consideraban que lo que les

sucedía: cansancio, desgano y otros signos de desgaste, era algo más

personal y no relacionado con su trabajo, casi algo inconfesable, que les

sucedía por una deficiencia personal y no que fuese un patrón generalizado

de los profesionales que trabajan con personas que sufren.

Las bondades psicométricas del instrumento presentan dos puntos de

apoyo muy fuertes. Primero, se muestra como un instrumento con validez

suficiente por su consistencia interna mostrada en los parámetros

estadísticos con los que se construyó y que se analizaron y se expresan más

arriba. Y en segundo lugar, los tres factores encontrados: involucración,

cuidado personal y vulnerabilidad, son los factores presentes en la escasa

literatura sobre el tema desgaste por empatía. En las pautas de prevención

que expone Figley (2002) los ítems a tener en cuenta se relacionan con el

cuidado personal, con la habilidad del terapeuta para deslindar su trabajo de

su vida social y familiar y en las características de personalidad.

El ESAPE se constituye en el primer instrumento creado en nuestro país

que permite una evaluación global de cómo y cuanto está afectada la

55
capacidad empática del profesional que ayuda al que sufre. Permite evaluar

si el profesional obtiene básicamente satisfacción o básicamente cansancio

y desgaste emocional en su trabajo. El ESAPE discrimina si un profesional

está funcionando en un nivel óptimo, en un nivel medio, pero con cierto

riesgo de contraer el síndrome o, si ya está claramente afectado por el

síndrome de desgaste por empatía. El ESAPE puede usarse para realizar

talleres de prevención, aplicando la escala a una población de profesionales

por parte de expertos en el manejo de la escala y del síndrome de desgaste

por empatía.

56
3.2. 6

ESQUEMA 2. Factores que intervienen e ítems que componen en ESAPE.

(Para observar el instrumento ver ANEXO A)

Factor Evalúa N° Ítem del ESAPE

que lo componen

1 Involucración El grado de 2
profesional involucración el grado 5
de involucración en la 9
relación paciente/ 12
cliente- profesional. El 15
buen desarrollo del 18
trabajo profesional 21
implica un grado 24
razonable de 26
involucración. Tanto el
exeso como la falta de
involucración perturban
la calidad y el resultado
del trabajo
2 Cuidado Personal En que medida el 1
profesional cuenta con 6
recursos personales y 8
técnicos de cuidado 11
personal para prevenir 14
o afrontar el desgaste 17
Bio psico físico propio 20
del trabajo de ayuda 23
25
27
3 Vulnerabilidad Medida en que el 3
sujeto se percibe 4
afectado por su trabajo 7
profesional, 10
manifestándose y 13
reconociéndose tanto a 16
nivel físico, psíquico, 19
emocional y de 22
relaciones sociales.

57
3. 3 Proceso estadístico.

Se procede a la sumatoria de los diferentes factores según el estudio

hecho por la UCSF, cada una de dichas sumatorias corresponde a un

determinado perfil. Dicha sumatoria se realizo con cada uno de los

protocolos administrados. Para su posterior presentación en gráficos de

barras, se realizaron procedimientos matemáticos para transformarlos en

porcentajes.

Factor 1: Involucración Profesional:

+ + + + + + + =

3 4 7 10 13 *16 19 *22 8

Fcator 2: Cuidado personal:

+ + + + + + + + + =

1 6 8 *11 14 17 20 23 *25 27 10

58
Factor 3: Vulnerabilidad:

+ + + + + + + + =

2 *5 *9 12 15 18 *21 *24 26 9

En base a la bibliografía consultada, la UCSF construyó cuatro perfiles

según el funcionamiento empático del profesional y el riesgo de contraer

SDpE. Se analizaron los valores percentilares de cada factor y del

instrumento total correspondientes a los percentiles 25, 50 y 75, puesto que

de esta manera la distribución poblacional queda dividida en 4 segmentos. El

perfil resultante no solo dependerá del puntaje total obtenido, sino también

del puntaje correspondiente a cada factor.

Perfil 1: Funcionamiento empático óptimo, sin riesgo de contraer SDpE.

Perfil 2: Funcionamiento empático normal, sin riesgo de contraer SDpE.

Perfil 3: Funcionamiento empático normal, en riesgo de contraer SDpE.

Perfil 4: Funcionamiento empático anormal, con SDpE.

Se aplico el instrumento a continuación detallado, ESAPE, a Psicólogos del

área clínica en instituciones de salud públicas y privadas de la ciudad de Mar

59
del Plata, durante los meses de Mayo y Junio. La forma de suministrar la

escala ESAPE, fue la autoadministración. Se recolectaron las escalas y

luego se seleccionó la muestra que cumpliría con los requisitos previamente

explicitados en el PLAN DE TRABAJO, de sexo, rango de edad y ámbito

laboral (público o privado), antigüedad y cantidad de horas semanales

trabajadas.

3.4 Muestra

La distribución de la muestra fue al azar. Se dejaron las escalas para su

auto administración en el Colegio de psicólogos, Centros de salud mental

privados y públicos. La muestra obtenida al principio fue de 73 profesionales,

de las cuales se seleccionaron 50, 25 hombres y 25 mujeres, que cumplieran

con los requisitos de rangos de edad (25-35, 36-50, mas de 50 años) y de

ámbito de trabajo (Publico- privado) para su comparación. Algunas pruebas

se descartaron por estar incompletas.

60
3.5 Esquemas descriptivos de la muestra

3.5 1 ESQUEMA 3:

Población total seleccionada para la investigación, dividida según el sexo

y ámbito de trabajo (público o privado).

Cantidad de casos Cantidad de casos

Sexo Hombre Mujer

Rango de
edad y
Ámbito de trabajo
25- 35 años

Publico 5 4

Privado 3 6
36-50 años

Publico 5 3

Privado 4 5
50 y + años

Publico 3 4

Privado
5 3
Total de personas: 25 25

61
3.5.2 ESQUEMA 4:

Cantidad de horas trabajadas semanalmente divididas según sexo.

Sexo hombres Mujeres

Horas

0-15 hs 1 4

15- 30 hs 7 10

30- + hs 17 11

3.5.3 ESQUEMA 5:

Antigüedad en la profesión dividida según sexo.

Sexo Hombres Mujeres

Antigüedad

0-15 años 16 19

15- 30 años 9 5

30- + años 0 1

Nota .

• En el ANEXO A se puede encontrar la escala ESAPE

• En el ANEXO B se encuentran las matrices de datos, y el

proceso de validación del ESAPE por la UCSF.

62
4.- PRESENTACIÓN DE DATOS

63
4.1 Gráficos representativos de los resultados

[Link] 1

Se observa que un 90 % de la población total se encuentra dentro del perfil

3, Mientras que se encontró un 8% de la población total con perfil 4:

Funcionamiento empático anormal, con SDpE. Y un 2% con perfil 2:

Funcionamiento empático normal, sin riesgo de contraer SDpE.

64
4.1.2

GRAFICO 2

Tipo de Perfil Dividido por Sexo


100
100
80
80

60 Perfil 1
% Perfil 2
40 Perfil 3
Perfil 4
20 16
4
0
Hombres Mujeres

Se observa que la mayor parte de la población (100% de las mujeres y el

80% de los hombres se encuentran dentro del perfil 3:( Funcionamiento

empático normal, en riesgo de contraer SDpE.).

65
4..1.3

GRAFICO 3:

En cuanto a los rangos de edad de la población total encontramos que en

el primer rango (25 a 35 años) el 100% de la población de ese rango se

encuentra en el perfil 3, mientras que en el segundo (36-50 años) el 88,25

se encuentra en el perfil 3, y el 11,75 en el perfil 4. Las edades de 50 o +

años se encuentran en un 6,66 en el perfil 2, el 80,04 en el perfil 3, y el 13,3

en el perfil 4.

66
4.1.4

GRAFICO 4:

67
4.1.5

GRAFICO 5:

Las mujeres se encuentran en su totalidad en el perfil 3. Los hombres en

rango de 25 a 35 años encuentran también en el 100% en el perfil 3.

68
4..1.6

GRAFICO 6:

El100 % de la población del ámbito público se encuentra en el perfil 3.

69
4.1.7

GRAFICO 7:

70
4.1.8

GRAFICO 8:

71
4.1.9

GRAFICO 9

72
4.1.10

GRAFICO 10:

73
5.- INTERPRETACIÓN DE LOS DATOS

74
La atención puesta sobre qué les sucede, psíquica, emocional y

socialmente, a los profesionales de la salud y a los que trabajan con

personas afectadas por catástrofes, ha permitido, en los últimos 15 años,

describir una serie de trastornos concomitantes a la práctica profesional. El

Síndrome de Desgaste por Empatía se constituye en el recién llegado a la

constelación de síndromes asociados a variables laborales potencialmente

negativas. Los conceptos antecedentes a dicho síndrome, descriptos en

relación a los efectos derivados del trabajo, como el estrés y el burnout,

constituyen herramientas que permiten un abordaje general de la cuestión

pero que no facilitan la identificación específica de qué es lo que sucede en

estos profesionales que ayudan al que sufre. Es así que los abordajes

preventivos y terapéuticos se planteaban en términos generales para todo

tipo de cansancio emocional y psicofísico. El conocimiento y difusión de

SDpE permite su detección a tiempo y su prevención.

El trabajo de investigación con la utilización de la escala, brinda la

posibilidad de evaluar el grado de afectación por este síndrome de los

profesionales que ayudan al que sufre, nos deparó una serie de sorpresas

que, por una parte, nos confirmaban que estábamos en lo cierto y en el buen

camino - el que ayuda al que sufre, tiene compensación emocional por su

tarea pero sufre y puede sufrir consecuencias negativas en su desempeño

profesional.

Lo que observamos en el campo clínico, es que algunos profesionales

están seriamente agotados, otros lo están moderadamente, otros sufren

altibajos, otros apenas y algunos, después de años de trabajo, a punto de

75
retirarse, se muestran felices, productivos, eficaces y con capacidad de

disfrutar de la vida.

Podemos ver, que en el total de la población, al considerarlos según el

ámbito, en el espacio privado se encuentra el total de casos con perfil

Funcionamiento empático anormal, con SDpE. La población del ámbito

público se encuentra en el perfil funcionamiento empático normal, en riesgo

de contraer SDpE.

En cuanto a la división por sexo, encontramos que todas las mujeres se

encuentran en el perfil funcionamiento empático normal, en riesgo de

contraer SDpE, mientras que los hombres, al considerarlos según la edad,

vemos que aumenta el Funcionamiento empático anormal, con SDpE, a

medida que avanza la edad de la persona. Y en la población de hombres,

que posee entre 11 y 20 años de antigüedades es donde mas se localiza el

Funcionamiento empático anormal, con SDpE.

Debido a que el instrumento ESAPE aun no se administró a poblaciones

sanas y enfermas nos pondremos nuevamente en contacto con la UCSF,

para proporcionarles la muestra y las conclusiones arrojadas por la

población de Mar del Plata, para la futura realización de los baremos a nivel

nacional que puedan estimar con mayor certeza los resultados del

instrumento.

76
6.- CONCLUSIÓN

77
La investigación realizada, nos permitió conocer el SDpE, y las

características que este presenta en la población de Mar del Plata. Arrojo

datos que nos sorprendieron, ya que encontramos que la mayor parte de la

población se encuentra en riesgo de contraer el síndrome de desgaste por

empatía.

De los datos obtenidos, el factor Involucración profesional y el factor

vulnerabilidad son los que más determinaron los perfiles encontrados en los

profesionales.

En cuanto a la experiencia de realización de la tesis, nos resulto dificultoso,

por un lado contactarnos con quienes desarrollaron el instrumento ESAPE

en la UCSF, y en la obtención de las muestras, ya que no todas las

instituciones, ni los profesionales estaban predispuestos a contestarlas.

En dicho punto también consideramos relevante expresar que muchos de

los lugares y profesionales que accedieron a la toma de la muestra,

manifestaron su alto interés por la temática presentada.

El problema en estudio, nos resulto altamente interesante porque a partir

de el pudimos conocer características del trabajo del psicólogo clínico y de la

especificidad de su rol en la salud pública y privada, ya que es la actividad

que en un futuro cercano elegimos ejercer. Para el trabajo en la escucha de

otro sufriente, es fundamental encontrar un profesional que brinde un

servicio con responsabilidad e idoneidad. Aquí, coincidimos con la

investigación de la UCSF, que sugiere para la prevención del SDpE:

78
• Infórmese, a fin de aprender más sobre los fenómenos de desgaste

por empatía, traumatización vicaria y estrés traumático.

• Únase a un grupo de estudio. Una reunión periódica de profesionales

puede convertirse en un refugio para el profesional asistencial. Si no

existe forme uno usted mismo.

• Inicie un programa de ejercicios hoy mismo (previa consulta con un

médico). La actividad física ayuda a controlar el stress y la ansiedad en

forma eficaz y permite mantener el optimismo y la energía mientras se

trabaja con problemas atroces.

• Enseñe a sus colegas como contenerlo. Hágales saber qué es lo

mejor para usted cuando sufre de estrés o malestar.

• La supervisión profesional periódica también puede ser beneficiosa,

sobre todo en los momentos difíciles.

• Desarrolle su espiritualidad. Es la capacidad de encontrar bienestar,

apoyo y significado de un poder mayor que usted mismo, y es necesaria

para la relajación (meditación, iglesia/templo/sinagoga, rituales

característicos de su comunidad, talleres específicos).

• Equilibre su vida. Recuerde que dar lo mejor de si mismo siempre es

suficientemente bueno. Usted solo puede hacer lo que puede hacer.

Cuando después de 8 horas de trabajo abandona el consultorio... ¡deje el

consultorio atrás! Perseverar sobre sus pacientes y sus situaciones no es

saludable ni para ellos ni para usted ni para su familia. Si cuando se va

del consultorio recupera energías, resultará más útil a sus pacientes.

79
• Desarrolle una disciplina artística o deportiva. Concurra a clases y

practique por su cuenta; experimente y cree. Estas son actividades

integradoras y gratificantes. Mantenerse activo le dará un sentimiento de

reactivación mientras que evitar la actividad le hará más vulnerable a los

efectos del estrés al día siguiente.

• Trátese bien a si mismo. No mantenga diálogos críticos y coercitivos

consigo mismo. Para poder ser un terapeuta eficaz, la primera

responsabilidad es tener la herramienta de trabajo en condiciones

óptimas.

• Realice un tratamiento breve. Una consulta a tiempo puede orientarlo

respecto a qué le está pasando.

Esta tesis se enmarca en ambos integrantes, en el trayecto final de la

carrera, en donde se empieza a construir un rol como futuro profesional y se

va dejando el espacio de estudiante Universitario de grado, el cual plantea

nuevos desafíos y oportunidades.

Si pensamos el rol de un Psicólogo clínico en su labor diaria, podríamos

decir que este debe tener la capacidad de notar el dolor en otros y, a esta

habilidad empática, se le debe sumar el compromiso de este y su motivación

para ayudar. Es necesario que el terapeuta pueda discriminar donde

terminan las responsabilidades del profesional, y donde empiezan las del

consultante.

80
Consideramos interesante poder seguir pensado la temática y cuando la

finalizábamos, nos planteábamos como interrogante si las características de

las instituciones tanto públicas como privadas, podrán incidir en la salud

mental de los profesionales.

Desde ya queremos agradecer a Jesús Zamponi (UCSF) por la información

brindada sobre la temática, y a Ana Redondo (UNMdP) por su predisposición

y seguimiento de nuestro trabajo, como así a la Lic. Haydee Oggero

(UNMDP).

81
7.- BIBLIOGRAFÍA

82
Abajo Olivares, F. J. (2006) Moobin. Acoso sexual en el ámbito laboral.

Lexis Nexos.

Abe, J y Izard, C. (1999) The Developmental Functions of Emotions: an

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83
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Main, Valeria; Rondón, Juan Manuel; Tauber, Liliana; Viñuela, Ma.

Agustina; Zamponi, Jesús. (2008) Creación de una escala – ESAPE-

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Tomkins, S.S. 1991 .Affect, Imagery and consciousness: the negative

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41. Citado en L. Pervin (1996)

Tonon, Graciela. (2004) Calidad de vida y desgaste profesional. Espacio

editorial.

85
8.- ANEXO A

ESCALA ESAPE

86
ESAPE

Escala de Agotamiento Por Empatía

Edad: ……………………………Sexo: ……………………………………….

Profesión: .............………….. Antigüedad en la profesión: ………………….

El cansancio natural que surge de su actividad profesional puede derivar

de diversos factores. La cantidad de horas que usted trabaja, el lugar físico

en el que trabaja, la relación con sus pares y auxiliares, suelen ser aspectos

que generan tensión y cansancio. Pero además, por la naturaleza de su

profesión, usted está constantemente ayudando a personas que tienen

problemas. Buena parte de su eficiencia profesional depende de su

habilidad para entender y ayudar a sus pacientes. El compartir el sufrimiento

– empatizar – produce desgaste emocional. A continuación se presentan una

serie de afirmaciones relacionadas con este aspecto de su trabajo

profesional.

CONSIGNA: Por favor, lea cuidadosamente cada una de las siguientes

afirmaciones e indique cuánto coincide con lo que le sucede a usted. Marque

con una cruz debajo del número que usted elija, teniendo en cuenta que:

1 = muy de acuerdo

87
2 = de acuerdo

3 = desacuerdo

4 = muy en desacuerdo

Se garantiza total confidencialidad de los datos proporcionados.

Desde ya, muchas gracias por su colaboración

1 2 3 4

1. Mantengo el cuidado de mi salud.

2. Paulatinamente pierdo el interés en afrontar problemas que

presentan mis clientes/pacientes.

3. Pienso mucho en las experiencias traumáticas que me narran

mis clientes/pacientes.

4. Me sobreinvolucro con determinados clientes/pacientes con el

objetivo de ayudarlos.

5. Siento un deseo irrefrenable de ayudar a mis clientes/pacientes

más allá de mis funciones profesionales específicas

6. No necesito medicación para afrontar el estrés laboral.

7. Mientras trabajo recuerdo experiencias personales

atemorizantes de manera repentina e involuntaria.

88
8. No tengo dificultad para dormirme o mantener el sueño

9. Siento que mis clientes/pacientes son personas frágiles y que

inevitablemente necesitan de mi asistencia profesional.

10. Fuera de mi trabajo, he recordado involuntaria y súbitamente

experiencias atemorizantes de mis clientes/pacientes

11. Cuanto más trabajo más me alejo de amigos y conocidos

12. Me cuesta mantener la concentración.

13. Mientras trabajo siento las mismas cosas que mis

clientes/pacientes me cuentan.

14. Arreglo mi lugar de trabajo y disfruto de dicha tarea.

15. Tengo problemas para relacionarme con la gente.

16. Hablo con mis amigos y/o familiares sobre mis experiencias

estresantes.

17. Uso respuestas evasivas para no escuchar las historias

penosas de mis clientes

18. Prefiero evitar el trabajo con determinados clientes/pacientes.

19. Tengo manifestaciones de irritabilidad ante muy poca

provocación.

20. No presento síntomas somáticos.

21. Nunca pierdo las esperanzas de ayudar a mis

clientes/pacientes

89
22. Recurro a un profesional para poder afrontar una situación

laboral desgastante.

23. Aumento de peso de modo llamativo.

24. Pienso que realmente ayudo a mis clientes.

25. El sufrimiento me hace más eficaz y eficiente.

26. Me cuesta levantarme por las mañanas.

27. Puedo despegarme del cliente/paciente una vez que termina el

encuentro.

90
ESAPE

Escala de Agotamiento Por Empatía

Edad:……………………………………Sexo: ……………………………………….

Profesión: ................... ………….. Antigüedad en la profesión: ………………….

El cansancio natural que surge de su actividad profesional puede derivar de

diversos factores. La cantidad de horas que usted trabaja, el lugar físico en el

que trabaja, la relación con sus pares y auxiliares, suelen ser aspectos que

generan tensión y cansancio. Pero además, por la naturaleza de su profesión,

usted está constantemente ayudando a personas que tienen problemas. Buena

parte de su eficiencia profesional depende de su habilidad para entender y

ayudar a sus pacientes. El compartir el sufrimiento – empatizar – produce

desgaste emocional. A continuación se presentan una serie de afirmaciones

relacionadas con este aspecto de su trabajo profesional.

CONSIGNA: Por favor, lea cuidadosamente cada una de las siguientes

afirmaciones e indique cuánto coincide con lo que le sucede a usted. Marque con

una cruz debajo del número que usted elija, teniendo en cuenta que:

1 = muy de acuerdo

2 = de acuerdo

3 = desacuerdo

91
4 = muy en desacuerdo

Se garantiza total confidencialidad de los datos proporcionados.

Desde ya, muchas gracias por su colaboración !!

1 2 3 4

1. Mantengo el cuidado de mi salud.

2. Paulatinamente pierdo el interés en afrontar problemas que

presentan mis clientes/pacientes.

3. Pienso mucho en las experiencias traumáticas que me narran

mis clientes/pacientes.

4. Me sobreinvolucro con determinados clientes/pacientes con el

objetivo de ayudarlos.

5. Siento un deseo irrefrenable de ayudar a mis clientes/pacientes 1 2 3 4

más allá de mis funciones profesionales específicas

6. No necesito medicación para afrontar el estrés laboral.

7. Mientras trabajo recuerdo experiencias personales

atemorizantes de manera repentina e involuntaria.

8. No tengo dificultad para dormirme o mantener el sueño

9. Siento que mis clientes/pacientes son personas frágiles y que

inevitablemente necesitan de mi asistencia profesional.

92
10. Fuera de mi trabajo, he recordado involuntaria y súbitamente

experiencias atemorizantes de mis clientes/pacientes

11. Cuanto más trabajo más me alejo de amigos y conocidos

12. Me cuesta mantener la concentración.

13. Mientras trabajo siento las mismas cosas que mis

clientes/pacientes me cuentan.

14. Arreglo mi lugar de trabajo y disfruto de dicha tarea.

15. Tengo problemas para relacionarme con la gente.

16. Hablo con mis amigos y/o familiares sobre mis experiencias

estresantes.

17. Uso respuestas evasivas para no escuchar las historias

penosas de mis clientes

18. Prefiero evitar el trabajo con determinados clientes/pacientes.

19. Tengo manifestaciones de irritabilidad ante muy poca

provocación.

20. No presento síntomas somáticos.

21. Nunca pierdo las esperanzas de ayudar a mis

clientes/pacientes

22. Recurro a un profesional para poder afrontar una situación

laboral desgastante.

23. Aumento de peso de modo llamativo.

93
24. Pienso que realmente ayudo a mis clientes.

25. El sufrimiento me hace más eficaz y eficiente.

26. Me cuesta levantarme por las mañanas.

27. Puedo despegarme del cliente/paciente una vez que termina el

encuentro.

ESCALA DE AGOTAMIENTO POR EMPATÍA

Factor 1: Involucración Profesional: (Continuo que evalúa el grado de

involucración en la relación paciente/cliente-profesional. El buen desarrollo del

trabajo profesional implica un grado razonable de involucración. Tanto el exceso

como la falta de involucración perturban la calidad y el resultado del trabajo)

+ + + + + + + =

3 4 7 10 13 *16 19 *22 8

Factor 2: Cuidado personal: (continuo que indica en que medida el profesional

cuenta con recursos personales y técnicos de cuidado personal para prevenir o

afrontar el desgaste biopsicofísico propio del trabajo de ayuda)

94
+ + + + + + + + + =

1 6 8 *11 14 17 20 23 *25 27

10

Factor 3: Vulnerabilidad: (continuo entre poco vulnerable a muy vulnerable.

Refiere a la medida en que el sujeto se percibe afectado por su trabajo

profesional, manifestándose y reconociéndose tanto a nivel físico, psíquico,

emocional y de relaciones sociales)

+ + + + + + + + =

2 *5 *9 12 15 18 *21 *24 26 9

95
9.- ANEXO B

MATRICES DE DATOS

96
Anexo 1: Primer Análisis Estadístico. Instrumento Piloto

Índice de confiabilidad: Análisis de consistencia interna

N of Cases = 125.0 N of Items = 36

Alpha = .8270

Validez factorial

Determinación de correlación de variables. Aptitud para aplicar o no el

análisis factorial:

a. Prueba de Esfericidad de Barlett: 1552,984 p=.000

b. Estadístico KMO: 0,712

Extracción de componentes principales: AUTOVALOR: 11 factores

F1 (4, 10, 13, 20) à Cuidado de la salud

F2 (11, 12, 32, 33, 34 ,36) à Pérdida de interés

F3 (21, 22, 23, 24, 30, 31) à Vulnerabilidad

F4 (2, 5, 7, 19, 31, 36) à Re-experimentación

F5 (16, 17, 25, 26, 28, 29) à Perturbaciones funcionales

F6 (19, 27, 32) à Ansiedad

F7 (14, 18, 19) à Competencia

97
F8 (6, 8, 15) à Autoeficacia

F9 (9, 23, 31) à Evasión

F10 (35, 36) à Motivación

F11 (1, 3) à Involucración

Matriz de Componentes Rotados (VARIMAX)

Componente
1 2 3 4 5 6 7 8 9 10 11
1 - - - - - - .044 - .118 .106 .851
.068 .048 .103 .076 .075 .034 .050
2 .329 - .024 .616 .207 .003 - - - - -
.216 .118 .103 .012 .076 .189
3 .783 .031 .240 .010 .147 .037 - - .090 .024 -
.097 .082 .109
4 .699 - .162 .131 .171 .152 .144 - - .136 -
.129 .021 .264 .010
5 .136 - - .718 - .140 .008 - - - -
.006 .021 .158 .077 .164 .047 .196
6 .004 .072 .227 .281 - .218 .073 .574 - .240 -
.086 .006 .152
7 - .173 .211 .705 .190 - - .030 .153 - .177
.003 .052 .175 .010
8 - .124 .050 - - .020 .093 .799 .008 - -
.051 .171 .013 .009 .013
9 .093 .011 .124 .070 .091 .030 .096 .012 .799 - .169
.098
10 .767 .243 - .121 .012 - - - .047 .011 .040
.015 .055 .075 .053
11 .275 .436 - - .267 .217 .213 .014 .033 .391 -
.134 .017 .201
12 .228 .463 .199 - .014 .036 .275 .224 .172 .106 -
.019 .244
13 .484 .055 .105 .059 .037 .179 - .379 .100 .291 -
.065 .145
14 - .152 .175 .132 .083 .130 .630 .036 .209 .285 -
.007 .068
15 - .075 - - - - .207 .560 - - .458
.051 .131 .154 .041 .004 .080 .185
16 .009 .240 .221 - .337 .277 - .100 .012 .033 -
.281 .116 .166
17 .146 .056 .064 .045 .668 .102 .210 - - - .005
.238 .093 .096
18 - .107 - - - .049 .749 .105 .057 - .134
.059 .125 .113 .019 .017
19 - - - - .056 - .647 .113 - - -

98
.062 .070 .062 .322 .367 .120 .091 .007
20 .506 .019 .208 .256 .108 .152 .036 .081 - .044 .083
.571
21 .270 .080 .684 - .056 .187 - .067 - .017 -
.185 .062 .040 .047
22 - .086 .360 - - .553 .069 - .073 .249 -
.127 .146 .067 .100 .161
23 .227 .154 .438 .149 .003 .400 .175 .102 .335 .107 .075
24 .239 .195 .626 .102 .233 .153 .001 .002 .190 .053 -
.016
25 .085 - .140 .064 .700 .051 - - .150 .041 -
.042 .099 .061 .019
26 - .342 .233 .152 .459 .255 .146 .239 - .251 -
.145 .030 .062
27 .178 .136 .093 .113 .272 .683 - .200 - - .003
.116 .068 .094
28 .159 .200 .047 .085 .527 .590 .069 .119 - - .065
.004 .005
29 .164 .081 .003 - .562 - - .209 - .442 -
.083 .030 .009 .150 .133
30 .004 .059 .646 .247 .102 .010 - .074 - .049 -
.028 .106 .139
31 .160 .211 .332 .368 .123 - - .011 - - .170
.092 .116 .467 .048
32 .027 .667 .176 - .007 .304 .075 - - .077 -
.180 .001 .219 .121
33 .024 .734 .020 .204 .066 .032 - .163 .115 - .068
.008 .151
34 .012 .639 .415 .049 .081 - - .014 - .297 .077
.051 .029 .123
35 .104 .084 .108 - .028 .014 .048 .009 - .761 .113
.070 .069
36 .160 .551 - - .048 .274 .285 .026 .012 .322 .081

.006 .312

99
Anexo 2: Análisis de la última versión del instrumento

Índice de confiabilidad: Análisis de consistencia interna

N of Cases = 158,0 N of Items = 40

Alpha = ,7701

Validez Factorial

KMO y prueba de Bartlett

Medida de adecuación muestral de


,694
Kaiser-Meyer-Olkin.

Prueba de Chi-cuadrado 1878,

esfericidad de aproximado 985

Bartlett
780
gl

,000
Sig.

Extracción de factores

Autovalor: 14

Pendiente de Catell: 3

Rotación: Varimax

100
Varianza total explicada

Sumas de las saturaciones al Suma de las saturaciones al

Autovalores iniciales cuadrado de la extracción cuadrado de la rotación

% de % de

Componen Tota la % Tota % de la % Tot la

te l varianza acumulado l varianza acumulado al varianza % acumulado

1 6,18 15,46 6,18 2,9


15,467 15,467 15,467 7,408 7,408
7 7 7 63

2 2,97 2,97 2,2


7,439 22,906 7,439 22,906 5,609 13,017
6 6 44

3 2,18 2,18 2,2


5,473 28,380 5,473 28,380 5,544 18,561
9 9 18

4 1,96 1,96 2,1


4,907 33,286 4,907 33,286 5,440 24,000
3 3 76

5 1,81 1,81 2,0


4,544 37,830 4,544 37,830 5,066 29,066
7 7 26

6 1,71 1,71 2,0


4,277 42,107 4,277 42,107 5,029 34,095
1 1 12

7 1,56 1,56 1,9


3,920 46,027 3,920 46,027 4,791 38,887
8 8 17

8 1,40 1,40 1,7


3,502 49,529 3,502 49,529 4,432 43,318
1 1 73

9 1,33 1,33 1,7


3,346 52,875 3,346 52,875 4,420 47,739
8 8 68

10 1,27 1,27 1,6


3,183 56,058 3,183 56,058 4,183 51,921
3 3 73

11 1,21 1,21 1,6


3,030 59,087 3,030 59,087 4,015 55,936
2 2 06

12 1,11 2,798 61,885 1,11 2,798 61,885 1,5 3,842 59,779

101
9 9 37

13 1,04 1,04 1,5


2,608 64,493 2,608 64,493 3,780 63,559
3 3 12

14 1,01 1,01 1,3


2,536 67,030 2,536 67,030 3,471 67,030
5 5 88

15 ,954 2,385 69,414

16 ,883 2,208 71,623

17 ,837 2,093 73,716

18 ,809 2,023 75,739

19 ,751 1,878 77,617

20 ,701 1,753 79,370

21 ,678 1,694 81,064

22 ,634 1,585 82,649

23 ,586 1,464 84,114

24 ,577 1,443 85,557

25 ,562 1,405 86,962

26 ,532 1,331 88,293

27 ,505 1,262 89,555

28 ,470 1,174 90,730

29 ,453 1,131 91,861

30 ,436 1,090 92,950

31 ,406 1,016 93,966

32 ,365 ,912 94,878

33 ,340 ,849 95,727

34 ,308 ,769 96,496

35 ,284 ,711 97,207

36 ,250 ,625 97,832

37 ,243 ,608 98,440

38 ,221 ,552 98,992

39 ,212 ,531 99,522

40 ,191 ,478 100,000

102
Selección de factores: test de la pendiente de Catel

Gráfico de sedimentación
7

2
Autovalor

0
1 5 9 13 17 21 25 29 33 37
3 7 11 15 19 23 27 31 35 39

Número de componente

Matriz de componentes rotados según el criterio de la pendiente de Catell

Componente
1 2 3
1. Los clientes/pacientes difíciles me estimulan -
,17 ,12
,04
0 7
8
2. Siento un deseo irrefrenable de ayudar a mis clientes/pacientes más allá
- ,24 ,2
de mis funciones profesionales específicas
,525 4 79
3. Arreglo mi lugar de trabajo y disfruto de dicha tarea.
,21 - ,3
5 ,112 02
4. Cuando descanso dejo de lado los temas vinculados con mi - ,23 ,2
actividad profesional. ,073 9 59
5. Siento que mis clientes/pacientes son personas frágiles y que - ,33 ,3
inevitablemente necesitan de mi asistencia profesional. ,433 1 14
6. Mi trabajo no me impide hacer cosas gratificantes. -
- ,02
,06
,001 1
2
7. Al trabajar con una víctima, tengo pensamientos de violencia en contra ,03 ,40 ,1
de los victimarios. 0 7 94
8. Pienso que realmente ayudo a mis clientes. ,44 ,03 ,0
2 5 30
9. Uso respuestas evasivas para no escuchar las historias penosas de mis ,28 - ,4
clientes. 3 ,250 01

103
10. Mientras trabajo recuerdo experiencias personales atemorizantes de ,27 ,57 ,0
manera repentina e involuntaria. 0 7 86
11. No pierdo las energías en mi trabajo. ,22 ,07 ,0
1 9 70
12. Cuanto más trabajo más me alejo de mis amigos y conocidos. ,10 ,15 ,4
9 8 68
13. Mantengo el cuidado de mi salud. ,09 ,12 ,4
8 9 18
14. Mientras trabajo siento las mismas cosas que mis clientes/pacientes ,09 ,50 ,0
me cuentan. 6 6 66
15. Tengo manifestaciones de irritabilidad ante muy poca provocación. ,27 ,42 ,2
4 9 62
16. Recurro a un profesional para poder afrontar una situación laboral - - ,2
desgastante. ,138 ,498 07
17. Mis ganas de comer cambian mucho. ,37 ,31 ,2
6 4 74
18. No necesito medicación para afrontar el estrés laboral. - ,06 ,5
,044 0 11
19. Tengo problemas para relacionarme con la gente.
,56 ,10 ,0
9 4 96
20. No tengo dificultad para dormirme o mantener el sueño. ,16 - ,5
2 ,019 16
21. Puedo despegarme del cliente/paciente una vez que termina el
,00 ,18 ,4
encuentro.
4 7 31
22. Siento impulsos incontrolables ... ,29 ,28 ,0
6 3 44
23. Nunca pierdo las esperanzas de ayudar a mis clientes/pacientes ,54 - ,0
9 ,031 17
24. Fuera de mi trabajo, he recordado involuntaria y súbitamente
experiencias atemorizantes de mis clientes/pacientes ,04 ,52 ,3
7 9 02
25. Pierdo el control fácilmente. ,42 ,34 ,2
4 9 88
26. El sufrimiento me hace más eficaz y eficiente. -
,06 -
,38
7 ,067
6
27. Me cuesta mantener la concentración. ,55 ,26 ,2
8 3 18
28. Aumento de peso de modo llamativo. ,19 ,18 ,3
6 8 04
29. No presento síntomas somáticos. - ,11 ,4
,003 0 40
30. Paulatinamente pierdo el interés en afrontar problemas que presentan
mis clientes/pacientes.
,68 - ,1
4 ,039 56

31. Prefiero evitar el trabajo con determinados clientes/pacientes. -


,56 ,11
,07
0 4
6

104
32. Siento alivio cuando un cliente/paciente falta a consulta. -
,44 ,30
,14
9 5
5
33. Me sobreinvolucro con determinados clientes/pacientes con el objetivo
de ayudarlos. - ,62 ,3
,076 8 02

34. Puedo ubicarme en el lugar de mis clientes/pacientes.


,18 - ,3
3 ,387 37
35. Me cuesta levantarme por las mañanas. ,41 ,11 ,0
9 5 46
36. Deseo tener más tiempo libre y menos tiempo laboral.
,32 ,31 ,0
6 4 70
37. Hablo con mis amigos y/o familiares sobre mis experiencias
estresantes. - - ,1
,187 ,467 76

38. Los problemas de mis clientes/pacientes me abruman cada vez más.


,40 ,51 ,2
2 5 45

39. Pienso mucho en las experiencias traumáticas que me narran mis


clientes/pacientes. ,08 ,77 ,0
2 5 79

40. Voy a trabajar con mucho entusiasmo. ,50 ,09 ,2


9 0 44

Método de extracción: Análisis de componentes principales. Método de

rotación: Normalización Varimax con Kaiser.

a La rotación ha convergido en 6 iteraciones.

Se extrajeron los ítems: 1, 4, 6, 11, 22 porque su pesaje es inferior a los

0.30

1. Los clientes/pacientes difíciles me estimulan

4. Cuando descanso dejo de lado los temas vinculados con mi

actividad profesional.

5. Mi trabajo no me impide hacer cosas gratificantes.

11. No pierdo las energías en mi trabajo.

105
22. Siento impulsos incontrolables ...

Explican el 28,38 % de la varianza

Índice de consistencia interna

N of Cases = 161,0 N of Items = 35

Alpha = ,7858

Matriz de componentes rotados

Componente
1 2 3
2. Siento un deseo irrefrenable de ayudar a mis clientes/pacientes más allá de mis funciones
,2 - ,30
profesionales específicas
13 ,555 4
3. Arreglo mi lugar de trabajo y disfruto de dicha tarea.
- ,23 ,36
,100 0 6
5. Siento que mis clientes/pacientes son personas frágiles y que inevitablemente necesitan ,2 - ,28
de mi asistencia profesional. 75 ,491 6
7. Al trabajar con una víctima, tengo pensamientos de violencia en contra de los victimarios. ,3 ,00 ,29
94 1 0
8. Pienso que realmente ayudo a mis clientes. ,0 ,42 ,18
57 4 7
9. Uso respuestas evasivas para no escuchar las historias penosas de mis clientes.
- ,28 ,40
,246 2 9
10. Mientras trabajo recuerdo experiencias personales atemorizantes de manera repentina e ,5 ,21 ,21
involuntaria. 98 6 4
12. Cuanto más trabajo más me alejo de mis amigos y conocidos. ,1 ,08 ,43
97 1 0
13. Mantengo el cuidado de mi salud. ,1 ,10 ,44
74 3 5
14. Mientras trabajo siento las mismas cosas que mis clientes/pacientes me cuentan.
,5 ,03 ,14
36 8 9
15. Tengo manifestaciones de irritabilidad ante muy poca provocación. ,4 ,23 ,23
30 8 2
16. Recurro a un profesional para poder afrontar una situación laboral desgastante. - - ,13
,517 ,103 7
17. Mis ganas de comer cambian mucho. ,3 ,32 ,27
82 5 8
18. No necesito medicación para afrontar el estrés laboral. ,0 - ,48
53 ,064 7
19. Tengo problemas para relacionarme con la gente. ,1 ,53 ,25
49 6 5
20. No tengo dificultad para dormirme o mantener el sueño. - ,14 ,48
,002 6 8
21. Puedo despegarme del cliente/paciente una vez que termina el encuentro. ,1 - ,49
64 ,019 7
23. Nunca pierdo las esperanzas de ayudar a mis clientes/pacientes ,0 ,55 ,12
02 7 8
24. Fuera de mi trabajo, he recordado involuntaria y súbitamente experiencias atemorizantes ,5 - ,35
de mis clientes/pacientes 25 ,026 7

106
25. Pierdo el control fácilmente. ,3 ,38 ,38
36 3 6
26. El sufrimiento me hace más eficaz y eficiente. - ,06 -
,025 0 ,443
27. Me cuesta mantener la concentración. ,3 ,52 ,14
48 1 7
28. Aumento de peso de modo llamativo. ,2 ,15 ,30
05 3 8
29. No presento síntomas somáticos. ,1 - ,39
37 ,027 2
30. Paulatinamente pierdo el interés en afrontar problemas que presentan mis
clientes/pacientes. ,0 ,67 ,19
19 8 3

31. Prefiero evitar el trabajo con determinados clientes/pacientes. ,1 ,52 -


48 9 ,130
32. Siento alivio cuando un cliente/paciente falta a consulta. ,3 ,44 -
37 2 ,131
33. Me sobreinvolucro con determinados clientes/pacientes con el objetivo de ayudarlos.
,5 - ,30
92 ,142 6
34. Puedo ubicarme en el lugar de mis clientes/pacientes. - ,21 ,41
,404 3 2
35. Me cuesta levantarme por las mañanas. ,2 ,39 -
13 5 ,004
36. Deseo tener más tiempo libre y menos tiempo laboral. ,3 ,29 -
77 3 ,050
37. Hablo con mis amigos y/o familiares sobre mis experiencias estresantes. - - ,21
,479 ,156 2
38. Los problemas de mis clientes/pacientes me abruman cada vez más. ,5 ,33 ,34
21 0 4
39. Pienso mucho en las experiencias traumáticas que me narran mis clientes/pacientes.
,7 ,01 ,20
32 2 3
40. Voy a trabajar con mucho entusiasmo. ,1 ,47 ,34
43 2 1

Método de extracción: Análisis de componentes principales. Método de

rotación: Normalización Varimax con Kaiser.

a La rotación ha convergido en 8 iteraciones.

Se eliminaron los ítems complejos (17, 25, 32, 34, 38, 40) y quedaron 29.

Se obtuvo un alpha de 0,7067

107
Matriz de componentes rotados

Componente
1 2 3
2. Siento un deseo irrefrenable de ayudar a mis clientes/pacientes más allá de mis -
funciones profesionales específicas ,276 ,191
,605
3. Arreglo mi lugar de trabajo y disfruto de dicha tarea.
-
,195 ,413
,081
5. Siento que mis clientes/pacientes son personas frágiles y que inevitablemente -
necesitan de mi asistencia profesional. ,306 ,212
,513
7. Al trabajar con una víctima, tengo pensamientos de violencia en contra de los
-
victimarios. ,391 ,330
,020
8. Pienso que realmente ayudo a mis clientes.
,059 ,383 ,265

9. Uso respuestas evasivas para no escuchar las historias penosas de mis clientes.
-
,277 ,449
,217
10. Mientras trabajo recuerdo experiencias personales atemorizantes de manera repentina
,647 ,211 ,136
e involuntaria.
12. Cuanto más trabajo más me alejo de mis amigos y conocidos.
,180 ,092 ,483

13. Mantengo el cuidado de mi salud.


,092 ,120 ,567

14. Mientras trabajo siento las mismas cosas que mis clientes/pacientes me cuentan.
,587 ,073 ,093

15. Tengo manifestaciones de irritabilidad ante muy poca provocación.


,448 ,258 ,183

16. Recurro a un profesional para poder afrontar una situación laboral desgastante. - -
,075
,431 ,150
18. No necesito medicación para afrontar el estrés laboral.
-
,063 ,510
,087
19. Tengo problemas para relacionarme con la gente.
,176 ,511 ,273

20. No tengo dificultad para dormirme o mantener el sueño. -


,123 ,539
,010
21. Puedo despegarme del cliente/paciente una vez que termina el encuentro. -
,239 ,394
,096
23. Nunca pierdo las esperanzas de ayudar a mis clientes/pacientes
,088 ,499 ,077

24. Fuera de mi trabajo, he recordado involuntaria y súbitamente experiencias


atemorizantes de mis clientes/pacientes -
,610 ,251
,044

26. El sufrimiento me hace más eficaz y eficiente.


- -
,125
,088 ,435
27. Me cuesta mantener la concentración.
,323 ,560 ,198

28. Aumento de peso de modo llamativo.


,102 ,148 ,439

29. No presento síntomas somáticos. -


,135 ,398
,033

108
30. Paulatinamente pierdo el interés en afrontar problemas que presentan mis
clientes/pacientes. ,011 ,673 ,236

31. Prefiero evitar el trabajo con determinados clientes/pacientes. -


,107 ,539
,049
33. Me sobreinvolucro con determinados clientes/pacientes con el objetivo de ayudarlos.
-
,674 ,177
,132
35. Me cuesta levantarme por las mañanas. -
,223 ,405
,049
36. Deseo tener más tiempo libre y menos tiempo laboral. ,276 ,310 ,015
37. Hablo con mis amigos y/o familiares sobre mis experiencias estresantes. - -
,264
,497 ,208
39. Pienso mucho en las experiencias traumáticas que me narran mis clientes/pacientes.
,743 ,004 ,143

Método de extracción: Análisis de componentes principales. Método de

rotación: Normalización Varimax con Kaiser.

a La rotación ha convergido en 6 iteraciones.

Se quita el ítem 7 por resultar complejo y pesar poco (,391). La matriz de

componentes rotados varía y el ítem 36 no llega al 0,30 de correlación, así

que se descarta y resulta un instrumento de 27 ítems.

R E L I A B I L I T Y A N A L Y S I S - S C A L E (A L P H A)

Reliability Coefficients

N of Cases = 167,0 N of Items = 27

Alpha = ,6905

109
Matriz de componentes rotados(a)

Componente

1 2 3

2. Siento un deseo irrefrenable de ayudar a mis clientes/pacientes más allá de mis -


,248 ,224
funciones profesionales espcíficas ,617

3. Arreglo mi lugar de trabajo y disfruto de dicha tarea. -


,466 ,203
,098

5. Siento que mis clientes/pacientes son personas frágiles y que inevitablemente -


,302 ,211
necesitan de mi asistencia profesional. ,544

8. Pienso que realmente ayudo a mis clientes. ,083 ,252 ,417

9. Uso respuestas evasivas para no escuchar las historias penosas de mis clientes. -
,455 ,293
,222

10. Mientras trabajo recuerdo experiencias personales atemorizantes de manera


,655 ,121 ,211
repentina e involuntaria.

12. Cuanto más trabajo más me alejo de mis amigos y conocidos. ,159 ,519 ,074

13. Mantengo el cuidado de mi salud. ,077 ,574 ,093

14. Mientras trabajo siento las mismas cosas que mis clientes/pacientes me cuentan. ,600 ,101 ,065

15. Tengo manifestaciones de irritabilidad ante muy poca provocación. ,436 ,261 ,259

16. Recurro a un profesional para poder afrontar una situación laboral desgastante. - -
,094
,436 ,173

18. No necesito medicación para afrontar el estrés laboral. -


,034 ,556
,071

19. Tengo problemas para relacionarme con la gente. ,187 ,281 ,522

20. No tengo dificultad para dormirme o mantener el sueño. -


,554 ,146
,018

21. Puedo despegarme del cliente/paciente una vez que termina el encuentro. -
,272 ,399
,067

23. Nunca pierdo las esperanzas de ayudar a mis clientes/pacientes ,095 ,101 ,506

24. Fuera de mi trabajo, he recordado involuntaria y súbitamente experiencias -


,616 ,255
atemorizantes de mis clientes/pacientes ,067

26. El sufrimiento me hace más eficaz y eficiente. - -


,092
,128 ,400

110
27. Me cuesta mantener la concentración. ,333 ,229 ,538

28. Aumento de peso de modo llamativo. ,122 ,416 ,143

29. No presento síntomas somáticos. -


,097 ,422
,057

30. Paulatinamente pierdo el interés en afrontar problemas que presentan mis


,015 ,255 ,669
clientes/pacientes.

31. Prefiero evitar el trabajo con determinados clientes/pacientes. -


,153 ,516
,077

33. Me sobreinvolucro con determinados clientes/pacientes con el objetivo de -


,669 ,213
ayudarlos. ,161

35. Me cuesta levantarme por las mañanas. -


,236 ,365
,035

37. Hablo con mis amigos y/o familiares sobre mis experiencias estresantes. - -
,220
,520 ,177

39. Pienso mucho en las experiencias traumáticas que me narran mis


,750 ,154 ,004
clientes/pacientes.

Método de extracción: Análisis de componentes principales. Método de

rotación: Normalización Varimax con Kaiser.

a La rotación ha convergido en 6 iteraciones.

A continuación se diferencian los factores obtenidos:

111
Ítems F1 F2 F3
39. Pienso mucho en las experiencias traumáticas que me narran mis clientes/pacientes.
,750
33. Me sobreinvolucro con determinados clientes/pacientes con el objetivo de ayudarlos.
,669
10. Mientras trabajo recuerdo experiencias personales atemorizantes de manera
repentina e involuntaria. ,655
24. Fuera de mi trabajo, he recordado involuntaria y súbitamente experiencias
atemorizantes de mis clientes/pacientes ,616
14. Mientras trabajo siento las mismas cosas que mis clientes/pacientes me cuentan.
,600
37. Hablo con mis amigos y/o familiares sobre mis experiencias estresantes. -
,520
15. Tengo manifestaciones de irritabilidad ante muy poca provocación.
,436
16. Recurro a un profesional para poder afrontar una situación laboral desgastante. -
,436

13. Mantengo el cuidado de mi salud.


,574
18. No necesito medicación para afrontar el estrés laboral.
,556
20. No tengo dificultad para dormirme o mantener el sueño.
,554
12. Cuanto más trabajo más me alejo de mis amigos y conocidos.
,519
3. Arreglo mi lugar de trabajo y disfruto de dicha tarea.
,466
9. Uso respuestas evasivas para no escuchar las historias penosas de mis clientes.
,455
29. No presento síntomas somáticos.
,422
28. Aumento de peso de modo llamativo.
,416
26. El sufrimiento me hace más eficaz y eficiente. -
,400
21. Puedo despegarme del cliente/paciente una vez que termina el encuentro.
,399

30. Paulatinamente pierdo el interés en afrontar problemas que presentan mis


clientes/pacientes. ,669
2. Siento un deseo irrefrenable de ayudar a mis clientes/pacientes más allá de mis -
funciones profesionales específicas ,617
5. Siento que mis clientes/pacientes son personas frágiles y que inevitablemente -
necesitan de mi asistencia profesional. ,544
27. Me cuesta mantener la concentración.
,538
19. Tengo problemas para relacionarme con la gente.
,522
31. Prefiero evitar el trabajo con determinados clientes/pacientes.
,516
23. Nunca pierdo las esperanzas de ayudar a mis clientes/pacientes
,506
8. Pienso que realmente ayudo a mis clientes.
,417
35. Me cuesta levantarme por las mañanas.
,305

112
Matriz de componentes rotados: Considerando el valor de la varianza
explicada se tomaron 6 factores 42,10 %

Componente
1 2 3 4 5 6
2. Siento un deseo irrefrenable de ayudar a mis
clientes/pacientes más allá de mis funciones
- -
profesionales específicas ,260 ,247 ,071 ,032
,521 ,167

3. Arreglo mi lugar de trabajo y disfruto de dicha


- -
tarea. ,039 ,196 ,587 ,051
,238 ,088
5. Siento que mis clientes/pacientes son personas
frágiles y que inevitablemente necesitan de mi - -
,326 ,119 ,206 ,161
asistencia profesional. ,491 ,010

7. Al trabajar con una víctima, tengo


- -
pensamientos de violencia en contra de los ,368 ,380 ,027 ,437
,073 ,040
victimarios.
8. Pienso que realmente ayudo a mis clientes. -
,041 ,428 ,181 ,097 ,049
,068
9. Uso respuestas evasivas para no escuchar las
historias penosas de mis clientes. - -
,314 ,109 ,222 ,492
,059 ,136

10. Mientras trabajo recuerdo experiencias


personales atemorizantes de manera repentina e -
,572 ,166 ,269 ,079 ,036
involuntaria. ,011

12. Cuanto más trabajo más me alejo de mis amigos


y conocidos.
,169 ,001 ,119 ,088 ,574 ,182

13. Mantengo el cuidado de mi salud. - -


,029 ,200 ,102 ,712
,043 ,105
14. Mientras trabajo siento las mismas cosas que mis
clientes/pacientes me cuentan. -
,562 ,053 ,055 ,028 ,016
,019

15. Tengo manifestaciones de irritabilidad ante muy


-
poca provocación. ,432 ,183 ,154 ,146 ,296
,081
16. Recurro a un profesional para poder afrontar
una situación laboral desgastante.
- - -
,058 ,273 ,023
,313 ,023 ,546

17. Mis ganas de comer cambian mucho.


,155 ,203 ,553 ,102 ,356 ,069

18. No necesito medicación para afrontar el estrés


laboral. - -
,052 ,035 ,656 ,117
,024 ,007

19. Tengo problemas para relacionarme con la gente.


-
,251 ,535 ,042 ,191 ,222
,158

20. No tengo dificultad para dormirme o mantener el


sueño. -
,148 ,218 ,600 ,024 ,247
,061

113
21. Puedo despegarme del cliente/paciente una vez
que termina el encuentro.
- -
,229 ,033 ,582 ,075
,029 ,061

23. Nunca pierdo las esperanzas de ayudar a mis


clientes/pacientes - -
,036 ,575 ,129 ,018
,019 ,173

24. Fuera de mi trabajo, he recordado involuntaria y


súbitamente experiencias atemorizantes de mis
-
clientes/pacientes ,572 ,116 ,044 ,284 ,145
,053

25. Pierdo el control fácilmente.


,454 ,396 ,056 ,238 ,102 ,082

26. El sufrimiento me hace más eficaz y eficiente.


- - - - -
,120
,101 ,116 ,105 ,196 ,468

27. Me cuesta mantener la concentración. -


,195 ,464 ,347 ,233 ,207
,108
28. Aumento de peso de modo llamativo.
,014 ,062 ,530 ,229 ,182 ,178

29. No presento síntomas somáticos. - -


,083 ,006 ,526 ,187
,012 ,103
30. Paulatinamente pierdo el interés en afrontar
problemas que presentan mis clientes/pacientes.
- -
,126 ,678 ,222 ,166
,016 ,045

31. Prefiero evitar el trabajo con determinados


clientes/pacientes. - -
,160 ,525 ,199 ,110
,125 ,040

32. Siento alivio cuando un cliente/paciente falta a


consulta. - -
,169 ,314 ,506 ,065
,199 ,042

33. Me sobreinvolucro con determinados


clientes/pacientes con el objetivo de ayudarlos.
- - -
,696 ,195 ,165
,133 ,026 ,005

34. Puedo ubicarme en el lugar de mis


clientes/pacientes. - -
,299 ,246 ,008 ,386
,155 ,336

35. Me cuesta levantarme por las mañanas. -


,032 ,383 ,206 ,233 ,056
,305
36. Deseo tener más tiempo libre y menos tiempo
laboral. - -
,206 ,195 ,280 ,409
,045 ,298

37. Hablo con mis amigos y/o familiares sobre mis


experiencias estresantes.
- - - -
,158 ,393
,464 ,176 ,023 ,055

38. Los problemas de mis clientes/pacientes me


abruman cada vez más.
,617 ,356 ,068 ,194 ,098 ,016

114
39. Pienso mucho en las experiencias traumáticas
que me narran mis clientes/pacientes.
- - -
,771 ,191 ,085
,008 ,021 ,079

40. Voy a trabajar con mucho entusiasmo. - -


,178 ,498 ,204 ,235
,016 ,084
1. Los clientes/pacientes difíciles me estimulan - - -
,371 ,258 ,056
,363 ,064 ,140
4. Cuando descanso dejo de lado los temas
vinculados con mi actividad profesional.
- -
,144 ,078 ,431 ,108
,104 ,279

6. Mi trabajo no me impide hacer cosas gratificantes.


- - - -
,064 ,186
,047 ,007 ,087 ,508

11. No pierdo las energías en mi trabajo. - - -


,110 ,269 ,321
,027 ,188 ,133
22. Siento impulsos incontrolables ...
,097 ,170 ,552 ,095 ,008 ,006

Método de extracción: Análisis de componentes principales. Método de

rotación: Normalización Varimax con Kaiser.

a La rotación ha convergido en 9 iteraciones.

115
Anexo 3: Gráficos de los Baremos.

Figura 1: Valores numéricos correspondientes los percentiles 25, 50 y 75

del factor Involucración Profesional, en condiciones de población normal.

24
Percentil 25 = 6 Percentil 50 = 12 Percentil 75 = 18

Figura 2: Valores numéricos correspondientes los percentiles 25, 50 y 75

del factor Cuidado Personal, en condiciones de población normal.

30
Percentil 25 = 7.5 Percentil 50 = 15 Percentil 75 = 22.5

116
Figura 3: Valores numéricos correspondientes los percentiles 25, 50 y 75

del factor Vulnerabilidad, en condiciones de población normal.

27
Percentil 25 = 6.75 Percentil 50 = 13.5 Percentil 75 = 22.25

Figura 4: Valores numéricos correspondientes los percentiles 25, 50 y 75

del total de factores sumados (i.e. instrumento completo), en condiciones de

población normal.

27
Percentil 25 = 20.25 Percentil 50 = 40.5 Percentil 75 = 60.75

117

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