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Esguince de tobillo: causas y tratamiento

Un esguince es una lesión de uno o más ligamentos que estabilizan una articulación, causada típicamente por un golpe, caída o torsión repentina. Los esguinces varían en gravedad desde un ligero estiramiento hasta un desgarro completo del ligamento, y afectan comúnmente el tobillo, la rodilla o la muñeca. El tratamiento inicial para esguinces leves incluye hielo, elevación, reposo e inmovilización de la articulación para reducir la inflamación y el dolor. Esgu

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Esguince de tobillo: causas y tratamiento

Un esguince es una lesión de uno o más ligamentos que estabilizan una articulación, causada típicamente por un golpe, caída o torsión repentina. Los esguinces varían en gravedad desde un ligero estiramiento hasta un desgarro completo del ligamento, y afectan comúnmente el tobillo, la rodilla o la muñeca. El tratamiento inicial para esguinces leves incluye hielo, elevación, reposo e inmovilización de la articulación para reducir la inflamación y el dolor. Esgu

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ESGUINCE

E l término «esguince» define la lesión de uno o más ligamentos. La severidad


del esguince está en función de la extensión de la lesión, es decir, si se trata de
un estiramiento excesivo o de un desgarro parcial o completo, y del número de
ligamentos implicados.
El término «torcedura» hace referencia a la lesión de un músculo o tendón. Esta
lesión puede consistir también en un simple estiramiento o en un desgarro parcial
o total.
Las causas, la clínica y el tratamiento de los esguinces se analizan en primer
lugar.
CAUSAS DE LOS ESGUINCES
Una caída, una torsión brusca o un golpe que implican la pérdida de la posición
normal de una articulación pueden provocar un esguince, con el resultado de un
estiramiento excesivo o una rotura del ligamento que estabiliza dicha
articulación.
Los esguinces suelen afectar a articulaciones como el tobillo, la rodilla o la
muñeca, aunque pueden producirse en cualquier otra articulación del cuerpo.
Los extremos inferiores de la tibia y el peroné forman, junto al hueso del talón, la
articulación del tobillo, que está sostenida por varios ligamentos. La mayor parte
de los esguinces de tobillo se producen cuando el pie se tuerce hacia el interior
(lesión por inversión) al correr, saltar o caerse, derivando en la lesión de uno o
más ligamentos laterales. El ligamento más frecuentemente afectado es el
talofibular anterior, seguido del calcaneofibular.
CLÍNICA
Los signos y síntomas habituales de los esguinces incluyen dolor, hinchazón,
hematoma y pérdida funcional, cuya intensidad depende de la severidad del
esguince.
Esguince de grado I.
Los esguinces de grado I o leves responden a un estiramiento excesivo o a una
ligera rotura del ligamento, sin que se aprecie inestabilidad articular. Este tipo de
esguinces suele ir acompañado de dolor e inflamación de baja intensidad, con
escasa o nula pérdida de la función. Puede aparecer un ligero hematoma, pero
el herido suele ser capaz de apoyarse sobre la articulación afectada.
Esguince de grado II.
Un esguince de grado II o moderado resulta en el desgarro parcial del ligamento
y se caracteriza por hematoma, dolor moderado e hinchazón. La persona con
este tipo de esguince suele tener cierta dificultad para apoyarse sobre la
articulación afectada y experimenta cierto grado de pérdida funcional.
Esguince de grado III.
Las personas que sufren un esguince de grado III o severo presentan desgarro
o rotura completa del ligamento. El dolor, la hinchazón y el hematoma suelen ser
importantes y el paciente es incapaz de apoyarse sobre la articulación.
TRATAMIENTO DE LOS ESGUINCES
El objetivo inicial en el tratamiento de un esguince consiste en reducir la
inflamación y el dolor mediante un tratamiento inmediato con frío, elevación del
miembro afectado, reposo y un vendaje de la articulación, tratamiento que puede
recordarse con las siglas F.E.R.I. frío, elevación, reposo e inmovilización. El
médico puede recomendar también la toma de fármacos antiinflamatorios, como
ácido acetilsalicílico o ibuprofeno, para contribuir a disminuir el dolor y la
inflamación. Los esguinces de grado severo requieren la asistencia de un
especialista en cirugía ortopédica y traumatología y, en muchas ocasiones, una
tratamiento quirúrgico para la reparación de los ligamentos implicados.
TERAPIA F.E.R.I.
Frío: aplicar una bolsa de hielo sobre el área lesionada durante 20 minutos tras
la lesión. Puede utilizarse también una bolsa de plástico rellena de hielo picado
y envuelta en una toalla. Para evitar lesiones por frío y congelación, no aplicar
hielo durante más de 20 minutos.
Elevación: si es posible, mantener el tobillo, la rodilla, el codo o la muñeca
lesionados elevados con una almohada, por encima del nivel del corazón, para
contribuir a disminuir la inflamación.
Reposo: el médico puede aconsejar no apoyarse sobre el área lesionada
durante 48 horas.
Inmovilización: el vendaje compresivo de un tobillo, rodilla o muñeca lesionados
contribuye a reducir la inflamación.

CIRCUNSTANCIAS EN LAS QUE UN ESGUINCE O TORCEDURA DEBEN


SER CAUSA DE CONSULTA MÉDICA
 Duda sobre la gravedad de la lesión o sobre su tratamiento
 Dolor intenso e incapacidad para apoyarse sobre la articulación lesionada
 Hipersensibilidad al tacto de la zona adyacente a la articulación lesionada
 Apreciación de una falta de alineación o de la presencia de protuberancias
en el área lesionada en comparación con la articulación contralateral sana
 Incapacidad para mover la articulación lesionada
 Incapacidad para andar más de cuatro pasos sin sentir dolor
 Sensación de cosquilleo (parestesias) en cualquier parte del área
lesionada
 Enrojecimiento alrededor de la lesión
 Lesión de una articulación ya afectada varias veces con anterioridad
 Presencia de dolor, hinchazón o enrojecimiento sobre una parte ósea del
pie

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