¡Y tenía corazón!
(1890), de Enrique Simonet (Museo de
Málaga).
La medicina forense,[1] también llamada medicina legal, jurisprudencia médica o medicina
judicial, es la rama de la medicina que aplica todos los conocimientos médicos y biológicos
necesarios para la resolución de los problemas que plantea el Derecho. El médico forense
auxilia a jueces y tribunales en la administración de justicia, determinando el origen de las
lesiones sufridas por un herido o la causa de la muerte mediante el examen de un cadáver.
Estudia los aspectos médicos derivados de la práctica diaria de los tribunales de justicia, donde
actúan como peritos. Se vincula estrechamente con el derecho médico. El médico especialista en
el área recibe el nombre de médico legista o médico forense.
Terminología
Comúnmente llamada medicina forense (de foro: por ser en la antigüedad en los foros o
tribunales donde se desempeñaba esta disciplina), actualmente se distinguen dos escuelas: la
escuela latina, en donde son formados los médicos legistas, y la escuela anglosajona, en donde
se forman médicos forenses.
Ámbito de actuación
Los médicos legistas están capacitados para realizar múltiples diligencias, entre las que destacan:
Dictaminar sobre responsabilidad profesional, es decir, determinar si los médicos actuaron o
no con la responsabilidad debida.
Determinación de las causas, mecanismo y manera de la muerte, cuando éstas son de origen
violento.
Coadyuvar en la procuración de la justicia, auxiliando al juez a resolver dudas derivadas de la
actuación de los fenómenos médico-biológicos -cuando están presentes-, si se comete algún
presunto hecho delictivo.
En la investigación criminal, la actuación del médico forense es esencial. Acude -junto o no- con
el Juez de Guardia y Ministerio Fiscal cuando se procede al levantamiento del cadáver después
de una muerte sospechosa de criminalidad o violenta; examina y recoge signos externos del
lugar de los hechos, determina la hora probable de la muerte y realiza la necropsia del cadáver;
examina de forma macroscópica las tres cavidades (craneal, torácica y abdominal) y toma
muestras para su remisión a centros especializados en ciencias forenses, laboratorios.[cita requerida]
Metodología
Es una ciencia basada en la evidencia, enseña y aplica el método galileico, utiliza el método
cartesiano, con los cuales se conforma el llamado método pericial, que recomienda: no admitir
como verdad lo que no sea evidencial o probado, ordenándolo de lo sencillo a lo complejo, y
enumerando sin omitir nada. Todo con independencia respecto al problema sometido a estudio
y análisis.[2]
Subdisciplinas
La medicina legal engloba las siguientes subdisciplinas, planteado ello desde un punto de vista
meramente descriptivo (pues nada le es ajeno a la medicina legal y todo ayuda y contribuye a
sus fines):
antropología forense
biología forense
Derecho médico
genética forense
necropapiloscopía
odontología forense
psicología forense
psiquiatría forense
tanatología
toxicología forense
Historia
Antecedentes
La primera definición clásica de los signos del fallecimiento se debe a Hipócrates en su libro De
morbis, donde describe las modificaciones de la cara en el inmediato período post mortem:
facies hipocorística.
La medicina legal apareció por primera vez en Alemania en el siglo XVI: la Ley Carolina
promulgada por Carlos V en 1532 obliga a expertos en medicina (esencialmente barberos-
cirujanos de la época) a intervenir sobre los cadáveres en caso de homicidio voluntario o
involuntario, imponiéndose una pena proporcional a las lesiones. En 1536, Francisco I de Francia
redacta para el duque de Bretaña una ordenanza organizando el inicio de la medicina legal.[3]
Jean Jacques Bruhier realizó en 1742 los primeros trabajos sobre inhumaciones prematuras,
recogiendo 189 supuestos casos de enterramientos en vida. Como consecuencia, hacia 1793 se
crearon en Alemania e Italia las cámaras mortuorias de espera. En este mismo siglo el científico
alemán Georg Christoph Lichtenberg describió las figuras de Lichtenberg, un importante
hallazgo que posteriormente tendría relevancia como signo de fulguración en el estudio de
cadáveres. Además, Xavier Bichat hizo interesantes descripciones sobre el proceso de la muerte y
elaboró el que luego sería conocido como trípode de Bichat de las funciones vitales: la
circulación, la respiración y la función nerviosa. Asimismo, Pierre Hubert Nysten enunció las leyes
de la rigidez cadavérica que llevan su nombre. Jean-Jacques Belloc[4] es considerado el creador
de la medicina legal en Francia.
Siglos XIX y XX
El siglo XIX revolucionó las ciencias forenses, debido a los numerosos avances que se
produjeron. En Europa, el pionero de la medicina legal es el científico menorquín Mateo Orfila,
conocido como el padre de la toxicología, que publicó destacablemente un Tratado de las
exhumaciones jurídicas en 1830 y un Tratado de medicina legal en 1847.[5] Entre las figuras
destacadas en medicina legal y acontecimientos sucedidos en esta época se encuentran:
Jean Zuléma Amussat (1796-1856), cirujano urólogo francés, describió el signo que lleva su
nombre.
Los asesinatos de Burke y Hare en 1828 revolucionaron a la prensa y la opinión pública de la
época. Los forenses de la época tuvieron un importante desafío que superar.
Gabriel Tourdes (1810-1900), definió el período de incertidumbre que rodea a la muerte del
sujeto, que lleva su nombre.
Pedro Mata Fontanet (1811-1877), creador de la medicina forense o legal en España.
Victor-Auguste-François Morel-Lavallée (1811-1865) describió el derrame seroso que lleva su
nombre. Ha dejado numerosas publicaciones en el terreno de la traumatología.
Eugène Bouchut (1818-1891), médico y pediatra francés, describió la auscultación directa en la
paralización cardíaca.
Jean Pierre Mégnin (1828-1905), veterinario y entomólogo médico-legal, entre otros trabajos
describió casos de rápida momificación.
Henri Legrand du Saulle (1830-1886) psiquiatra, desarrolló su trabajo en París. Durante su
juventud trabajó para Bénédict Morel. Realizó un esquema para diferenciar lesiones vitales y
postmórtem.
Cesare Lombrosso (1835-1909), profesor de medicina legal italiano.
Paul Brouardel (1837-1906) sugirió que el SMSL era en muchos casos debido a espasmos de la
laringe o una bronquitis capilar.
En 1871 John Brendon Curgenven describe el primer caso de muerte simultánea en gemelos.
Alexandre Lacassagne (1843-1924), médico legista y profesor de la Facultad de Medicina de
Lyon. Describió el rigor mortis.
John Glaister (1856-1932), médico forense escocés, enunció la fórmula que recibe su nombre.
Richard Paltauf (1858-1924), anatomopatólogo y bacteriólogo austriaco, implicó el timo en las
muertes súbitas del lactante en lo que denominó status thymo-lymphaticus. Describió la
dilución de las equimosis en los muertos por sumersión, más claras con los bordes
diseminados.
El italiano Pompeo Rivalta crea la prueba de Rivalta (1895).
Robert Williams Wood (1868-1955), físico e inventor del cristal de Wood.
Hippolyte Morestin (1869-1919), profesor de anatomía y cirujano francés.
Stefan Jellinek (1871-1968), médico del trabajo austro-británico, se especializó en accidentes
eléctricos, describiendo la lesión electroespecífica.
Camille Léopold Simonin (1891-1961), director del instituto de medicina legal de Estrasburgo.
Albert Ponsold (1900-1983), anatomopatólogo alemán, describió la hidremia compensadora.
En Francia, la medicina legal en el sentido actual del término nace a finales del siglo XIX de la
mano de médicos como Léon Thoinot, Victor Balthazar, Paul Brouardel, Alexandre Lacassagne o
Auguste Ambroise Tardieu.[6] La medicina legal entra en el ámbito universitario en 1877 con la
elección de Tardieu en el puesto de encargado de conferencias de medicina legal práctica en la
Facultad de medicina de París.[7]
Mundo hispanohablante
En el siglo XX en el mundo hispanohablante destacan, entre otras, las siguientes figuras:
Antonio Piga y Pascual (1879-1952), médico forense y miembro de la Real Academia de
Medicina, describió la radioscopia en la paralización cardíaca, así como el signo del salto
traumático y el de la cuádruple fractura.
Juan Antonio Gisbert Calabuig (1922-2000), catedrático de medicina legal y toxicología (1960-
1987), describió el principio de incertidumbre y las cuatro fases de la muerte.
Eduardo Vargas Alvarado (1931-), profesor de medicina legal costarricense, ha publicado
importantes trabajos de medicina legal, así como ha descrito el signo que lleva su nombre, la
hemorragia del etmoides hallada en los ahogados.
La medicina legal y forense en España
En España, la medicina legal se desarrolla en dos ámbitos:
La medicina forense propiamente dicha, cuyo ejercicio depende y se desarrolla directamente
en la administración de justicia.
Otros ámbitos, que incluyen las cátedras universitarias de medicina legal y el ejercicio privado
(principalmente como profesional autónomo o para una compañía de seguros).
Véase también
historia de la medicina legal en Venezuela
perito en medicina forense
policía científica
protección civil
Protocolo de Estambul
Referencias
1. Angel, Patito, Jose. Medicina Legal & Forense .
2. Guido Berro Rovira, Lecciones de medicina legal. Carlos Álvarez, ed. 2005, Montevideo,
Uruguay.
3. Professeur Dominique Lecomte, directeur de l’Institut Médico-Légal de Paris, « La médecine
légale», émission Avec ou sans rendez-vous par Olivier Lyon-Caen sur France Culture 20
mars 2012
4. Cours de médecine légale judiciaire, théorique et pratique ( Plantilla:2e édition de 1811)
5. La Police scientifique
6. Denis Darya Vassigh (1999). «Les experts judiciaires face à la parole de l'enfant maltraité. Le
cas des médecins légistes de la fin du XIXe siècle». Revue d’histoire de l’enfance
« irrégulière ». p. 97-111.
7. Chauvaud, Frédéric (2010). «Le théâtre de la preuve. Les médecins légistes dans les prétoires
(1880-1940)». Revue d'Histoire des Sciences Humaines (en francés) 22 (1). p. 79.
doi:10.3917/rhsh.022.0079 .
Bibliografía
Gisbert Calabuig, Juan Antonio (1991). Medicina Legal y Toxicología (4ª edición). Salvat.
ISBN 84-345-2058-3.
Manuel Sancho Lobo, José Antonio García Andrade, Manuel Sancho Ruiz, Fabriciano Jiménez
Cubero, María Concepción Caballero Ochoa (1981). Medicina Forense. Academia N Politécnica,
Madrid. Depósito Legal M-41675-1981.
Enlaces externos
Instituto Nacional de Toxicología y Ciencias Forenses
Revista Española de Medicina Legal
Asociación Española de Derecho Sanitario
Asociación Costarricense de Medicina Forense
Asociación Nacional de Médicos Forenses de Estado Unidos de América (Inglés)
Asociación Costarricense de Medicina Forense
Gaceta Internacional de Ciencias Forenses
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