DOMICILIO
Artículo 33º.- El domicilio se constituye por la residencia habitual de la persona en un lugar.
Comentario del Jurista Juan Espinoza Espinoza.
"Los funcionarios públicos están domiciliados en el lugar donde ejercen sus fun
ciones, sin perjuicio, en su caso, de lo dispuesto en el artículo 33".
En este artículo se acepta la existencia del domicilio único, aliado del cual puede haber uno o
más domicilios especiales y no residencias. Esto se encuentra en plena concordancia con el
artículo 33 del Código Civil peruano.
Jusrisprudencia:
"El domicilio civil es completamente independiente de la vecindad administrativa o
inscripción en el padrón municipal; pero como prueba o principio
de prueba del domicilio pueden los tribunales tener en cuenta los datos derivados del censo
de población y padrón de habitantes"
"La apreciación de la residencia habitual como cuestión de hecho, compete
ai Tribunal de instancia"
"Para determinar el domicilio real no basta la presencia física de una persona en lugar
determinado, pues para juzgar de la habitualidad de la residencia, lógica mente se requiere de
la voluntad de establecerse efectiva y permanentemente en él; es decir, que el hecho que por
sí solo puede no ser trascendental, de permane cer en un lugar por un lapso de tiempo más o
menos largo, no implica por sívoluntad cierta de permanecer en él (animus manendi)
y propósito estimable de cOf?stituirlo en sede jurídica y legal de la propia personalidad
Artículo 34º.- Se puede designar domicilio especial para la ejecución de actos jurídicos. Esta
designación sólo implica sometimiento a la competencia territorial correspondiente, salvo
pacto distinto.
Comentario de Manuel Alberto Torres
A diferencia del domicilio general, que constituye el lugar de residencia de una persona y
que, en palabras de Cifuentes, "abarca la generalidad de los derechos
y obligaciones" (citado por ESPINOZA ESPINOZA), el domicilio especial es aquél que se fija, en
la mayoría de ocasiones voluntariamente, para la ejecución de determina dos actos
jurídicos o para una finalidad específica. En efecto, en las distintas actividades que una
persona desarrolla a lo largo de su vida, inevitablemente necesitará de algún lugar en donde
los demás con quienes se relaciona (los particulares o el Estado) puedan exigirle el
cumplimiento de sus obligaciones o, por el contrario, dicha persona pueda ejercer
sus derechos con respecto a éstos. Para estas diversas e innumerables finalidades
es frecuente que el domicilio general (artículo 33 del Código Civil) no sea suficiente
o, simplemente. el sujeto desee que el centro de determinadas relaciones jurídicas sea un
lugar distinto a su domicilio general (residencia). Por ello, a lo largo de nuestras
vidas fijamos a veces sin tener real conciencia de ello un buen número de
domicilios especiales, lo que sucede por ejemplo cuando al suscribimos a una
revista especializada indicamos que la publicación nos sea remitida a un lugar distinto
a nuestro domicilio general o cuando, para efectos de obtener el R.U.C. de
algún negocio, señalamos como domicilio tributario el local de nuestro
establecimiento comercLé!
Jusrisprudencia:
Si se ha consignado en el título de ejecución el domicilio real del ejecutado, en donde no se le
ha notificado, no puede validarse una notificación realizada a éste, en el domicilio de
su representada".
"Es válida la notificación practicada en el domicilio señalado en la
letra de cambio que se ejecuta".
"La notificación a los coejecutados en un domicilio diferente al señalado en el contrato
les impide ejercitar su derecho de defensa con arreglo a ley, por lo que se incurre en causal de
nulidad al dictarse la sentencia"
Artículo 35º.- A la persona que vive alternativamente o tiene ocupaciones habituales en
varios lugares se le considera domiciliada en cualquiera de ellos.
Comentario de Juan Carlos Esquivel Oviedo
El texto del artículo en comentario es una reproducción literal del artículo 20 del Código
Civil de 1936, el mismo que tiene como fuente al artículo 32 del Código Civil brasileño,
el artículo 7 del Código alemán, así como el numeral 43 del Código portu gués. El artículo 33
del Código Civil establece: "El domicilio se constituye por la residencia habitual de la persona
en un lugar", lo cual significa que para la constitución del domicilio real solo se toma en
consideración el hecho de que una persona viva en un determinado lugar de manera
permanente, sin importar el deseo o no de la persona de residir en tal lugar. El domicilio es el
lugar estable en el cual la persona habita normalmente. El carácter permanente de la
habitualidad de la persona en el lugar hace que se elimine la posibilidad de que una
persona constituya dos domicilios reales, puesto que no se puede residir habitualmente en dos
lugares de manera simultánea. Por tal motivo, se ha dicho por una parte que el artículo 35
del Código Sustantivo estaría en contradicción con el artículo 33 del mismo, pues como indica
Fernández Sessarego, el artículo 35 permite la posibilidad de tener más de
un domicilio general al establecer que se puede habitualmente vivir alternativamente en
varios lugares (FERNÁNDEl SESSAREGO). Por su parte Juan Espinoza, al comentar el
artículo 35, ha considerado que nuestro Código Civil ha adoptado una posición
mixta (ESPINOlA ESPINOlA), es decir que adopta conjuntamente la tesis de unidad
y pluralidad de domicilio.
Jusrisprudencia
~ la persona que vive alternativamente o tiene ocupaciones habituales en varios . lugares se
le considera domiciliada en cualquiera de ellos".
"Que, el artículo treintiuno de la Ley NQ 25398 complementaria de la Ley NQ 23506 de
Hábeas Corpus y Amparo, que modifica el artículo veintinueve de la Ley NQ 23506 establece
que son competentes para conocer de la Acción de Amparo los Jueces de Primera Instancia en
lo Civil del lugar donde se afectó el derecho o donde se cierne la amenaza, o donde tiene su
domicilio el afectado o amenazado, o donde tiene su domicilio el autor de la infracción
o amenaza, a elección del demandante. Que, el artículo treinticinco del Código Civil establece
que la persona que vive altemativamente o tiene ocupaciones habituales en varios lugares
se le considera domiciliada en cualquiera de ellas. Que, asimismo del certificado domiciliario
expedido por la Delegación Policial de Ayacucho Trujillo, obrante a fojas noventa
del cuaderno principal, es posible apreciar que el demandante tiene domicilio en el Jr. Diego
de Almagro NQ 657 de la ciudad de Trujillo, lo cual habilita la competencia del Cuarto
Juzgado Especializado en lo Civil de Trujillo para avocarse al conocimiento de la
presente acción".
Artículo 36º.- El domicilio conyugal es aquel en el cual los cónyuges viven de consuno o, en
su defecto, el último que compartieron.
Comentadio de César Carranza Álvarez
La evolución de la disposición contenida en el artículo 36 del Código Civil está intrínsecamente
relacionada con un aspecto importante dentro de los derechos fun damentales de la
persona: el principio de igualdad jurídica, que sin lugar a dudas influenció notablemente en
la redacción de los artículos 50 y 24 de los Códigos Civiles de 1852 y
1936, respectivamente, en cuanto al tratamiento del domicilio conyugal, estableciendo que
el domicilio de la mujer casada corresponde al del marido; fórmula que incluso es
repetida, no obstante algunas variantes, por el artículo 8 del Tratado de
Derecho Civil Internacional, suscrito en el marco del Congreso Internacional de Montevideo
de 1889, por los plenipotenciarios de Argentina, Bolivia, Paraguay, Uru guay y Perú. . Sin
embargo, poco antes de la consagración constitucional del principio de igual dad jurídica, la
Comisión Reformadora del Código Civil de 1936 plasmó en el artículo 145 de su proyecto, un
precepto por el cual se establecía que el domicilio conyugal sería aquel fijado de común
acuerdo, sea expresa o tácitamente, por los cónyuges; fórmula que posteriormente fue
modificada para dar paso a la redacción actual del artículo 36 del Código de 1984, cuyo texto
prescribe claramente que el domicilio conyugal será aquel donde los cónyuges vivan de
consuno o, en su defecto, el último q~e compartieron. Las líneas siguientes tratan
precisamente de mostrar panorámicamente dicha evolución, así como de precisar
algunos comentarios contra la redacción del presente artículo.
Jurisprudencia:_
) los cónyuges han formado su domicilio conyugal en la casa del padre del accionante (...) por
lo que señalar que los esposos antes mencionados no han tenido hogar conyugal por haberse
introducido a otro hogar ya formado, contra viene la ratio legis del artículo treintiséis
del Código Civil, pues si las partes en litigio han señalado su domicilio en el predio de uno de
sus padres, el mismo debe reputarse como su domicilio conyugal, ya que no hay prohibición
legal para que b~jo un mismo techo habite más de una familia y fijen en
el mismo su domicilio conyugal".
Que si bien de acuerdo al artículo dos mil ciento cuatro del Código Civil para que las
sentencias extranjeras sean reconocidas en la República se requiere además de los requisitos
previstos en los artículos dos mil ciento dos y dos mil ciento tres, los requisitos que la propia
disposición legal señala, lo es también que el derecho al divorcio o a la separación de
cuerpos se rigen por la ley del domicilio conyugal".
Artículo 37º.- Los incapaces tienen por domicilio el de sus representantes legales.
Comentadio de César Carranza Álvarez
Con antecedentes en los Códigos Civiles de 1852 y 1936, artículos 50 y 23 res pectivamente, el
Código vigente regula el tema del domicilio de personas incapaces en el artículo 37
,reproduciendo fielmente el texto del derogado de 1936. Por regla general, el domicilio viene
a constituir la' residencia habitual de una persona en un determinado lugar (artículo 33 del
Código Civil de 1984) , así como el "elemento que sirve para la identificación de la persona, en
cuanto a aquél viene a ser con respecto a la última, como el punto o centro espacial de
imputación jurídica" (LEÓN BARANDIARÁN) Y en tanto derecho de la misma, gozará de
libertad para establecerlo y, en su defecto, modificarlo. Sin embargo, existen circunstancias
en las cuales dicha regla se ve alterada, donde la voluntad de la persona es reemplazada por
la de la ley, donde es ésta y no aquélla quien acudirá a fijarlo, en atención a motivaciones
establecidas concretamente en ella. Éstas pueden presentarse en cuatro supuestos, a
saber: tratándose de personas incapaces, funcionarios públicos, residentes temporales en
el extranjero, y aquellos que no posean residencia habitual; de los cuales, el primero de
los nombrados será objeto del presente comentario.
Jursiprudencia:
"En cuanto al tema del domicilio de incapaces, el desarrollo jurisprudencial no es muy
profuso, por tratarse, creemos, de una norma que no requiere mayores esfuerzos
interpretativos; sin embargo, citamos algunos fallos que, sumados a lo escrito
precedentemente, complementarán el presente comentario.
El domicilio de un incapacitado no es su residencia accidental, sino la habitual de su
guardador".
"La tutela y demás instituciones de protección al incapaz se rigen por la ley de su domicilio.
Las medidas vigentes de protección al incapaz que se encuentre en el Perú y en su caso, las de
protección de sus bienes situados en la República, se rigen por la ley peruana".
Artículo 38º.- Los funcionarios públicos están domiciliados en el lugar donde ejercen sus
funciones, sin perjuicio, en su caso, de lo dispuesto en el Artículo 33º. El domicilio de las
personas que residen temporalmente en el extranjero, en ejercicio de funciones del Estado o
por otras causas, es el último que hayan tenido en el territorio nacional.
Comentario de Marco A. Becerra Sosaya
por lo mismo se presta a diversas interpretaciones, todas ellas discutibles; por
ende, trataremos de reconstruir lo que aparentemente se infiere del mismo. Lo primero que
hay que deslindar es a quiénes se aplica el artículo bajo comentario. De su lectura
se entiende que el primer párrafo tiene que ver únicamente con los funcionarios
públicos, y que más bien el segundo refiere a éstos, pero también a toda persona que
resida temporalmente en el extranjero. Con relación al primer párrafo, la pregunta
más importante a dilucidar impone responder qué entendemos por funcionario público. La
Exposición de Motivos por su parte no se pronuncia al respecto. Sin embargo, queda la
duda, pues se discute en doctrina si al hablar de funcionarios la ley alude solamente a los de
alta jerarquía (pues ésta es la acepción común de la palabra), o si por el contrario designa
a todos los que ejercen una función o empleo público, por modesto que sea.
Jurisprudencia: