COGNITIVO CONDUCTUAL
I. Antecedentes históricos
Los intentos por ayudar a las personas a solucionar problemas conductuales mediante
maniobras semejantes a las utilizadas por la TCC tienen una larga historia.
Ya Plinio el Viejo, durante el primer siglo de la existencia de Roma, trataba de curar
a aquellos que abusaban del alcohol colocando arañas muertas en descomposición en los
vasos dónde bebían. Esta técnica en la actualidad es denominada condicionamiento aversivo.
En el siglo XVIII el “niño salvaje de Averyron” fue enseñado a hablar con maniobras y
técnicas que actualmente con conocidas como modelado, instigación, refuerzo positivo,
retirada de reforzadores, etc. En el siglo XIX, el equivalente actual a un guardián de
prisiones, Alexander Maconchi, usaba lo que conocemos hoy como economía de fichas, con
el fin de conseguir que los internos del Royal British Penal obedecieran las reglas del penal.
En el mismo siglo, un médico francés trató los pensamientos obsesivos con técnicas parecidas
a lo que conocemos hoy como parada del pensamiento, o inhibición recíproca. No obstante,
como orientación especifica de intervención en salud, la TCC aparece en la década de los 50
del siglo pasado siglo pasado, siendo aún una disciplina joven.
La TCC está inextricablemente interconectada con la historia de la psicología. La
psicología como disciplina científica surgió como parte de la revolución de un grupo de
filósofos europeos europeos con una mentalidad científica, cuando estos abandonaron la
filosofía y comenzaron la psicología como la ciencia de estructura de la mente y la
conciencia. El objetivo fue hacer de la psicología una ciencia pura natural, en igualdad de
condiciones a otras ciencias, utilizando como técnica principal de investigación de la mente
la introspección personal estructurada.
Wihem Wundt comenzó el estructuralismo psicológico en Alemania y Titchener,
después de su entrenamiento junto a Wundt, llevó el estructuralismo a EEUU en el siglo XIX.
El progresivo interés en una investigación de carácter más objetivo y experimental,
tomando como modelo la investigación en física o zoología, llevó a una especie de revolución
en la psicología americana en los primeros años del siglo XX. El principal resultado de esta
revolución fue el surgimiento de tres nuevas escuelas en EEUU: la escuela de la Gestalt, el
conductismo y el funcionalismo, cada una de las cuales contaba con dos objetivos: 1) eliminar
a las otras escuelas haciendo de la suya sinónimo de psicología americana, y 2) conseguir
aportar a la psicología americana una base científica firme al mismo nivel que las ciencias
naturales.
En aquellos años el interés en los problemas de conducta era prácticamente
inexistente, probablemente porque en aquellos momentos el concepto de salud mental era
limitado y precario. Las personas se pensaban que podían pertenecer sólo a cuatro categorías:
1) gente normal, la que se encuentra en contextos cotidianos, 2) gente insana o loca, la
internada en los manicomios, 3) criminales, los internos de las prisiones, y 4) gente enferma,
los que visitaban al médico. De esta forma, no existía, ni remotamente, necesidad reconocida
de desarrollar un área de intervención dedicado a los problemas comportamentales.
II. Bases teóricas
La fundación, logros y proliferación de la Terapia de Conducta han sido ampliamente
alimentados por la fundamentación de este movimiento psicoterapéutico en los principios y
teorías conductuales (Plaud, 2003).
Los fundamentos teóricos conductuales que sirvieron de base para el desarrollo de la
TCC fueron: a) la refloxología y las leyes del condicionamiento clásico, b) el conexionismo
de Thorndike, c) el conductismo de Watson, d) la contribución de Skinner y el análisis
experimental de la conducta.
A. La reflexología rusa y las leyes del condicionamiento clásico
Los trabajos de los fisiólogos rusos de comienzos del siglo supusieron una
contribución esencial para el desarrollo del conductismo y de la Terapia de Conducta.
El interés de Sechenov (1829-1905) por combinar neurofisiología y psicología surgió
a partir de los resultados de su trabajo sobre los reflejos; Señala que toda actividad psíquica
está determinada por los mecanismos reflejos y la estimulación ambiental, siendo precursor
de las posturas conductistas posteriores.
Para Sechenov los reflejos suponían el punto de unión entre neurofisiología y
psicología. Así, la conducta, voluntaria o involuntaria, puede explicarse mediante reflejos,
produciéndose estos en respuesta a una estimulación ambiental concreta, incluyendo
pensamientos, imágenes, o recuerdos. Según Sechenov, los reflejos característicos del ser
humano se desarrollaban por medio del aprendizaje
Iván P. Pavlov (1849-1936) su mayor interés al estudiar los reflejos era comprender
la actividad cerebral y, así, la conducta. Este interés le llevaría a investigar de forma
específica los procesos de los reflejos condicionados como la extinción, generalización,
recuperación espontánea, la inhibición, el bloqueo o la discriminación.
El condicionamiento clásico o respondiente, su gran aportación a la psicología en
general y la TC en particular, fue descubierto por azar a finales del siglo XIX. El
procedimiento típico para producir un condicionamiento clásico implica la presentación de
un estímulo neutro, junto a un estímulo mulo incondicionado.
De forma inversa, el estímulo incondicionado produce una respuesta innata, refleja,
que Pavlov denominó respuesta incondicionada.
Pavlov usó el término condicional para enfatizar que el aprendizaje de este tipo
requería una relación condicional o dependiente entre el EI y el EC.
Aunque los descubrimientos de Pavlov y sus estudiantes sobre el condicionamiento
clásico tardaron casi 50 años en reconocerse formalmente y explícitamente en la TC,
realmente a principios del siglo XX la investigación de Pavlov estaba dando lugar al
desarrollo del primer tratamiento conductual para la ansiedad.
B. El conexionismo de Thorndike
Thorndike (1874-1949) Su popular libro Animal Intelligence (1898), hizo de él el
primer psicólogo americano reconocido internacionalmente. Este trabajo fue el primero en
psicología donde los sujetos no eran humanos.
Thorndike empleó métodos objetivos y rechazó como objeto de estudio de la
psicología los procesos mentales y la conciencia (Kazdin, 1978), y sus investigaciones
estuvieron centradas en la adquisición de respuestas inexistentes en el repertorio del
organismo.
La investigación de laboratorio sobre psicología animal llevó a Thorndike a estudiar
las conexiones en función de las consecuencias, formulando a partir de estos estudios sus
leyes básicas del aprendizaje: la ley del efecto (para explicar cómo se adquiere la respuesta)
y la ley de la práctica (que explicaría la eficacia del aprendizaje), así como otros conceptos
(conductas instrumentales) utilizados posteriormente en los modelos operantes de conducta
(Kazdin, 1978).
Se retractó por completo de la ley de la práctica, dejando de considerar la repetición
como un elemento esencial en el aprendizaje, y considerándola como un simple facilitador
de la ejecución (Kazdin, 1978).
C. El conductismo de Watson
Este autor comenzó en la segunda década del siglo XX lo que se ha dado en llamar la
revolución conductista (Watson, 1913) en contra de las otras dos escuelas de psicología: el
estructuralismo y el funcionalismo (y su método de investigación, la introspección).
Para Watson la psicología debía ser una disciplina totalmente objetiva, dedicada a la
predicción y control de la conducta. Los principales principios del conductismo (término
acuñado por él) eran los siguientes: 1. Objeto de estudio: la conducta manifiesta (E-R);
Método: experimentación animal; Ruptura con corrientes psicológicas tradicionales;
Explicación de la conducta: condicionamiento clásico.
El trabajo de Watson Psychology as the behaviorist views it, publicado en 1913 es
considerado el acta fundacional del conductismo y la proclamación de la psicología como
una rama experimental de la ciencia natural que posibilita el control de la conducta.
D. Skinner y el condicionamiento Operante
Burrhus F. Skinner (1904- 1990), sus aportaciones han trascendido la TC y con
justicia ha sido considerado el psicólogo más influyente del siglo XX (Haggbloom, Warnick,
Warnick, Jones, Yarborough, Russell et al., 2002).
El trabajo de Skinner sobre la diferenciación de los dos tipos de condicionamiento,
clásico y operante, supuso un punto de inflexión por el interés por lo respondiente,
dirigiéndose ahora la atención hacia la conducta operante (Kazdin, 1978).
Skinner estableció los principios básicos de condicionamiento operante (refuerzo,
castigo, extinción, control estimular y entrenamiento en discriminación) y las variables que
contribuyen a la conducta operante; entre ellos, el concepto de refuerzo resulta central.
Las aportaciones conceptuales de Skinner le llevaron al desarrollo de una
metodología de estudio de la conducta, el análisis experimental de la conducta, centrado en
el estudio de las relaciones entre el comportamiento y los estímulos ambientales.
En los años 50 la manipulación sistemática de las consecuencias de la conducta
permitió el tratamiento de problemas clínicos para los cuales ningún otro tratamiento había
sido eficaz (Rodríguez-Naranjo, 2000).
III. Técnicas de intervención
➢ Técnicas conductuales
Las técnicas conductuales se consideran herramientas que permiten realizar al
paciente experimentos mediante los cuales pueda probar la validez de sus hipótesis o
creencias. El hecho de hacer cosas que antes no hacía, porque creía o no era capaz, le permite
descubrir cómo algunos pensamientos influyen negativamente en sus emociones, motivación
y conducta. La aplicación de las técnicas cognitivas exige un mínimo de funcionamiento
conductual. Cuando éste no existe, se instaura mediante la aplicación de técnicas
conductuales. Estas técnicas permiten que el paciente inicie acciones que le ayuden a reducir
los pensamientos obsesivos, modificar actitudes poco adecuadas y obtener sentimientos de
bienestar.
Algunas de las técnicas conductuales mencionadas son las siguientes:
a) Programación de actividades
b) Role-playing
c) Técnicas de afrontamiento como:
• Técnicas del control de estímulos
• Relajación
• Exposición graduada
• Control de la respiración o técnicas de hiperventilación
• Entrenamiento asertivo
➢ Técnicas emotivas
Se entrena al paciente para que las use en su medio natural cuando sienta que la
emoción es demasiado elevada y necesite controlarla. Beck menciona algunas de las que
pueden ser útiles con pacientes depresivos:
a) Inducción de autocompasión
b) Inducción de cólera controlada
c) Distracción externa
d) Hablar de forma limitada de los sentimientos
e) Evitar verbalizaciones catastrofistas
f) Análisis de responsabilidad
Los procedimientos utilizados y entrenados durante las sesiones para reducir los
síntomas afectivos se programan también como tareas para casa, para que se practiquen entre
sesiones y se reduzca la intensidad de su malestar.
➢ Técnicas cognitivas
Según Beck las técnicas cognitivas son un conjunto de técnicas que se utilizan para
facilitar el cuestionamiento socrático que permite identificar y cambiar pensamientos
negativos. Los dos procedimientos fundamentales mediante los cuales se lleva a cabo la
detección y el cuestionamiento de pensamientos, distorsiones y creencias son los
autorregistros y el descubrimiento guiado:
a. Autorregistros
b. Descubrimiento guiado
➢ Técnicas para identificar y modificar esquemas cognitivos y
supuestos básicos subyacentes
Dobson Y Dobson (2009) señalan algunos requisitos importantes para iniciar el
cambio de los esquemas cognitivos subyacentes del cliente: a) que se haya reducido
notablemente el malestar emocional, las conductas disfuncionales y los pensamientos
negativos; b) que sus creencias disfuncionales supongan un riesgo para posibles recaídas; c)
que tenga la capacidad de establecer un debate más abstracto; d) que no tenga riesgo de un
trastorno psicótico; e) que conozca y esté dispuesto a llevar a cabo un tratamiento de mayor
duración con resultados a más largo plazo.
Algunas de las estrategias más específicas que se utilizan tanto para identificar
creencias como para el cambio de creencias negativas por otras nuevas más adaptativas.
a) Obtener e identificar creencias
Entre las técnicas más utilizadas en TC para identificar o detectar esquemas
cognitivos o creencias nucleares destacan las siguientes.
• Búsqueda de reglas de inferencia del Tipo “si A… entonces b”
• Detectar los debería y tendría
• Detectar temas comunes en los pensamientos automáticos ante
distintas situaciones
• Utilizar la técnica de la flecha descendente
• Planear situaciones hipotéticas
• Perspectiva histórica
• Técnicas emotivas
• Evaluación mediante cuestionarios
➢ Técnicas para el cambio de creencias nucleares y supuestos básicos
Algunas de las técnicas dirigidas a favorecer el cambio de creencias recogidas por
Dobson y Dobson (2009) son las siguientes:
• Reconocimiento de un continuo; Registro de datos positivos y recoger
evidencia de los nuevos y viejos esquemas; Establecer el criterio de lo que se
considera cambio de creencia; Role-playing; Ensayo de conducta; Actuar “como si”;
Confrontar con el pasado datos de las nuevas y antiguas creencias; Promover una
nueva imagen; Solicitar apoyo social y consenso; Análisis de ventajas e
inconvenientes del cambio de esquemas; Proyección en el tiempo; Biblioterapia.
➢ Tareas para casa
Las tareas para casa son parte integral de la Terapia Cognitiva, pues a través de ellas
se obtienen la mayoría de los datos que permiten analizar y debatir con el paciente sus
supuestos básicos inadecuados y sus pensamientos automáticos.
• Permiten al paciente comprobar también la validez de sus
pensamientos.
• Para proporcionar datos relacionados con los problemas que se van
presentando y facilitan la estructuración y programación de sesiones de trabajo
terapéutico.
El papel del paciente en el diseño de las tareas para casa se va incrementando a medida
que avanza el tratamiento, puesto que el objetivo último es conseguir que sea capaz de
organizar sus propias actividades y moldear y dirigir su propia conducta.