PINTURA AL ÓLEO Recopilación de información: Pablo Guzmán
Reglas generales
- Utilizar pintura y soportes de la mejor calidad posible, prefiriéndose las
pinturas de denominación «profesional» o «colores para artistas».
- No pintar sobre cuadros viejos que anteriormente han estado pintados.
- No realizar el dibujo previo con lápiz de grafito ni lápiz de tinta pues
atravesaría la pintura. Usar en cambio, carboncillo o pintura diluida.
- No secar la pintura al sol y evitar los cambios bruscos de temperatura
durante la ejecución.
- Usar soportes con imprimación blanca para mantener la pintura con la
máxima luminosidad.
- La imprimación ha de tener una absorbencia normal; ni demasiado, ni poco
absorbente.
- Usar pintura fresca, recién extraída del tubo. Desechar los pegotes de pintura
que están semisecos. No intentar regenerarlos ablandándolos con disolventes o
aceites.
- Si la pintura tuviera un exceso de aceite, hay que extraerlo desecando la
pintura sobre un cartón absorbente durante diez minutos aproximadamente.
- Modificar lo menos posible el estado pastoso del óleo. Si se disuelve en
exceso se altera la estructura natural de la pintura. Lo mismo ocurre cuando se
intenta espesar el óleo con pastas y cargas (arena, polvo de mármol…)
- Respetar el principio «graso sobre magro», es decir, que cada capa superior
ha de ser algo más grasa que la capa inferior para mantener la flexibilidad y
evitar los agrietamientos.
Imprimación acrílica
Diluir una parte de cola sintética o emulsión acrílica en dos partes de agua.
Aplicar una capa. El aislado en las imprimaciones es importante para evitar
que sean demasiado absorbentes.
Diluir una parte de pintura para casas en una parte de agua. Aplicar tres o
cuatro manos al lienzo o a la madera, alternando en cada mano de pintura la
dirección de la pincelada y esperando a que la capa anterior haya secado. En
los lienzos siempre debe quedar visible la trama de la tela.
La superficie de la imprimación debe ser menos brillante que la cáscara blanca
de un huevo de gallina.
Se debe probar qué marca de pintura es la que da mejores resultados. Hasta
que no pinte sobre la superficie no se sabrá exactamente si ha acertado. Según
los resultados habrá que ajustar la receta o buscar otras marcas de pintura.
Actualmente los fabricantes de productos de bellas artes venden gesso
acrílico. Este imprimante se aplica de la misma forma que en el caso de la
pintura para casas.
Cuidado de los pinceles
-No deje nunca que los restos de pintura se sequen en el pincel.
-No deje nunca que los pinceles descansen sobre las cerdas o pelos. Protéjalos
colocándolos de pie sobre el mango en el interior de una vasija o recipiente.
-Limpie bien los pinceles después de pintar: Retire el exceso de pintura con un
trapo o papel periódico. Limpie los pinceles con aguarrás y lávelos con jabón
sobre la mano hasta que el agua empleada quede limpia. Coloque las cerdas
nuevamente en su forma y deje que se sequen.
-No deje nunca los pinceles dentro de la esencia de trementina o aguarrás, ya
que estos disolventes eliminan en exceso la grasa de las cerdas y los vuelven
prematuramente quebradizos.
PINTURA EN UNA Y VARIAS CAPAS
Pintura en una sola capa
- Aplicar la pintura sin diluir, tal como sale del tubo. Si queremos trabajar con
una pintura más fluida, hay que mezclarla con un medio para pintar. No se
debe diluir solamente con esencia de trementina o aguarrás pues la pintura
pierde el aglutinante y se debilita.
- Para lograr texturas exageradas, no conviene usar solamente óleo pues pierde
consistencia y se puede deformar, es mejor aplicar previamente pasta para
relieve y, una vez seca, pintar encima con óleo.
- En el caso de cuadros muy grandes, que se han de completar en varias
sesiones, aplicar la pintura por zonas o tareas, de la misma forma que se pinta
un mural al fresco. Cada una de estas zonas se dejará lo más acabada posible.
- Si nos molesta el blanco del fondo y queremos hacer un manchado previo, se
puede diluir el óleo con esencia de trementina, aguarrás mineral o disolvente
sin olor, pero rápidamente aplicaremos la pintura definitiva.
Pintura Alla prima
La pintura alla prima (a la primera) es la que se termina antes de que la pintura
seque.
Recomendaciones:
- Es útil aplicar un manchado de tono intermedio o neutro.
- Planear los colores y usar una paleta restringida.
- Trabajar de la oscuridad a la luz, o empezar por los tonos neutros, seguidos
por los oscuros y rematar con las luces.
- Iniciar con pinceles grandes y terminar con pinceles pequeños.
- No escatimar en pintura y trabajar con pincelada segura.
- No trabajar en exceso un área. Las modificaciones y revisiones deben ser
mínimas para que el efecto de frescura no se destruya.
- Si se comete algún error, es mejor raspar esa zona y empezar de nuevo.
Pintura en varias capas
Manchado
- Diluir la pintura con esencia de trementina o aguarrás mineral. Si
necesitamos que seque rápido, se puede emplear un medio alquídico mezclado
con una parte de trementina.
- Aplicar el manchado de forma que el color se extienda con facilidad, que
cubra bien el blanco del soporte, en una capa lisa, sin empastes.
- Es normal que en el manchado los colores transparentes queden con menos
cuerpo, más acuarelados.
- Los colores muy oscuros, en general, tienen el problema de que si se aplican
directamente sobre el lienzo pueden agrietarse prematuramente. Ello es debido
a que contienen mucho aceite y al secarse la parte exterior, queda aún fresca la
parte interior y terminan agrietándose. La solución está en preparar estos
colores con una capa intermedia y menos grasa entre la imprimación y el color
final.
Por ejemplo, si en una zona va a aplicarse el color negro, previamente
realizaremos el manchado con un gris oscuro, mezclando negro y blanco y
diluyéndolo con trementina. Cuando esté seco pintaremos encima con el color
negro.
-El manchado puede realizarse también con pintura vinílica o acrílica diluidas
en agua, para una mayor rapidez en la ejecución de la obra.
Capa final
- Pintar sobre el manchado cuando esté seco al tacto. Se debe respetar el
proceso de secado natural, sin adicionar secativos ni exponer el cuadro a la luz
directa del sol o al calor artificial. Colocarlo en un lugar luminoso y ventilado.
- Aplicar la capa final usando pintura tal como sale del tubo. Si es necesario
diluirla, emplear un medio.
- Para pintar varias capas hacerlo cuando la pintura está fresca o seca al tacto,
no cuando esté semiseca. Todas las capas deberán estar diluidas con el mismo
tipo de medio. En el caso de que se use pintura sin diluir las siguientes capas
también se aplicarán sin diluir.
- Si vamos a pintar sobre una zona rechupada, es decir que se encuentra sin
brillo, que ha perdido el aceite, podemos taparla con óleo pero puede volver a
quedar mate. Es mejor aplicar una o varias capas muy finas de barniz de
retoque hasta que desaparezca el mateado, dejar que se seque y pintar encima.
El barniz de retoque no «regenera» la pintura, sino que es una capa aislante
para que la nueva pintura no pierda el aceite.
- Si necesitamos aplicar un empaste grueso extender varias capas dejando que
sequen las anteriores o mezclar la pintura con gel especial para empaste.
- Para pinturas con empastes muy gruesos u objetos pegados (telas, cartón,
papel, arena, etc.) es mejor usar un soporte rígido (madera, tablex, MDF, etc.).
Dichos objetos se pegan, no con pintura al óleo sino con pegamentos
adecuados. Para texturas con mucho relieve, aplicar pastas especiales sobre las
que una vez secas se pintará encima con color al óleo. Las pastas
exageradamente gruesas se deforman, es mejor aplicarlas en varias capas
dejando que seque bien la anterior.
- Aplicar las veladuras diluyendo la pintura con un medio específico para
dicho fin.
VELADURAS
Una veladura es una capa de color diluida, que al aplicarse sobre otra capa
seca, modifica su color. Por ejemplo, al aplicar una veladura roja sobre una
capa amarilla, se obtiene un tono anaranjado.
El velado exige una capa inferior más clara, que se colorea por un tono
superior transparente y que a la vez oscurece. Una capa blanca puede
colorearse en rosa, azul claro u otro color, una capa gris sólo en tonos más
saturados, y una capa roja clara sólo en rojo oscuro, pardo o negro.
Empleados en transparencia, los colores al óleo alcanzan su máxima claridad y
brillantez, por dar a los tonos luz en profundidad.
Materiales necesarios
-Medio para veladuras. Se puede preparar o comprarlo hecho. Normalmente
recibe el nombre de "medio para glacis".
-Platillos o recipientes de porcelana de diferentes tamaños.
-Muñequillas (algodón envuelto en tela, atada en un extremo en forma de
bolsa).
-Pinceles de pelo suave: regulares y en forma de abanico.
-Una paleta de plástico blanca, para que vea exactamente el color que va a
aplicar sobre el cuadro.
Preparación del cuadro para las veladuras
Debe pintar el cuadro de forma acabada, pues las veladuras son las últimas
capas y solo van a cambiar el color.
Por ejemplo, si va a pintar un retrato, con la veladura se puede cambiar el tono
de los labios a un rojo más fuerte, pero la forma y el modelado de éstos tienen
que estar terminados.
Repetimos, la veladura solo cambia el color, pero no dibuja o modela la
forma.
La pintura al óleo sobre la que va a aplicar la veladura tiene que estar
completamente seca al tacto, no fresca o a medio secar.
Preparar una veladura para una superficie grande
1- El medio para glacis se adquiere generalmente en una presentación
concentrada y espesa, que ha de diluirse previamente en esencia de
trementina. (Una parte de medio por media parte de trementina).
2- En un platillo (como los de taza de café) vierta la cantidad de medio que
piensa que va a gastar para una sola veladura. Por ejemplo, puede echar en el
plato 5 centímetros cúbicos de medio para una superficie de 40 o 50
centímetros cuadrados de superficie.
3- Tome con un pincel un poco de óleo de la paleta y dilúyalo en el platillo
con el medio. El óleo debe quedar bien disuelto.
4- Aplique la veladura sobre el cuadro: tome el color diluido con el pincel,
escurra un poco para descargarlo y aplique la veladura sobre la zona deseada.
Enseguida se dará cuenta de si la veladura tiene poco color o mucho. Si tiene
poco color, diluya más óleo en el medio. Si el color es demasiado fuerte, quite
el color o parte de éste con una muñequilla.
5- Cuando haga veladuras trabaje con el cuadro en posición horizontal y no lo
levante hasta que la veladura esté seca.
Preparar una veladura para una superficie pequeña
En este caso no tiene que usar un platillo, simplemente haga una pequeña
dilución en la misma paleta mezclando el medio y el color. Después aplique la
veladura con un pincel suave.
Colores al óleo para veladuras
Los colores al óleo pueden ser opacos, semitransparentes o transparentes. Para
las veladuras se deben usar preferentemente los colores al óleo transparentes,
y los semitransparentes como segunda opción.
Pintar veladuras sobre una grisalla
Se puede pintar el cuadro al óleo en grisalla, es decir, en blanco y negro, y
después aplicar el color en forma de veladura.
Por ejemplo, se pinta un jarrón en blanco y negro y se deja secar. En la paleta
se hace una disolución de color azul ultramar y el medio. Se aplica la capa de
veladura con un pincel suave. El color azul puede modificarse mientras esté
fresco añadiendo otras tonalidades en veladura.
Aplicar veladuras con muñequilla
La muñequilla se puede usar para dar veladuras a superficies grandes.
Por ejemplo, para cambiar el tono de un cielo por completo.
1- Con un pincel aplique la veladura preparada a la superficie del cielo en
abundancia, extendiéndola bien.
2- Con una muñequilla limpia, nueva, dé pasadas sobre la veladura. El color
de la veladura se unifica y alisa por completo y no se notarán los brochazos.
Aplicar veladuras con pincel de abanico
El pincel de abanico se utiliza para alisar veladuras en superficies pequeñas.
1- Aplique la veladura sobre el cuadro con un pincel normal suave.
2- Pase por encima el pincel de abanico, limpio y seco.
La veladura se alisa y se pierden las pinceladas, además de difuminar sus
límites.
Abuso en el empleo de las veladuras
Tras aplicar una veladura, y una vez seca, se puede aplicar otra... y así
sucesivamente. Un cuadro con algunas veladuras queda bien, el problema
surge cuando se abusa y se aplican demasiadas. En éste caso el color se
ensucia produciéndose un efecto amarronado, que debe evitarse.
Barnizado de cuadros con veladuras
Si ha aplicado veladuras, en unos sitios sí y en otros no, el cuadro queda con
diferentes brillos y es necesario barnizarlo.
El medio para glacis no es equivalente a un barniz; en realidad llegará a ser
tan fuerte como la pintura al óleo de tubo con el paso de los años.
Si el día de mañana un restaurador debe limpiar el barniz de su cuadro,
eliminará el barniz, pero tendrá cuidado de no afectar las veladuras. La
suciedad de los años se acumulará en la capa de barniz (que es fácil de quitar)
y no en las capas de color.
DILUYENTES Y MEDIOS
El óleo, tal y como sale del tubo, resulta a veces demasiado espeso. Para
adelgazar el color, hacerlo más fluido, pintar veladuras, etc. se utilizan
diluyentes, aceites, medios y barnices. He aquí los más importantes.
Diluyentes y disolventes
-El diluyente hace que la capa espesa de óleo se haga más fina: diluye o
extiende la pintura. Se evapora por completo y no queda "rastro" en el cuadro.
-El disolvente es un producto capaz de "borrar" o eliminar una pintura al óleo
que ya está seca. Es un producto potente que estropea el óleo, lo desintegra.
Por ejemplo, un diluyente es la esencia de trementina en la pintura al óleo y el
agua en la pintura a la acuarela. Un disolvente es el "Thinner", que destruye la
pintura seca de óleo. En la pintura a la acuarela, el disolvente también es el
agua porque sirve para destruirla.
DILUYENTES
Trementina (Aguarrás vegetal)
Hay que asegurarse de que sea calidad artística. Usada para diluir el óleo o
limpiar los pinceles y demás implementos, es obtenida por destilación de una
resina oleosa de diferentes árboles. En su calidad artística debe ser totalmente
transparente, sin impurezas, del color del agua.
Para evitar su deterioro se aconseja guardarlo en lugares protegidos de la luz y
utilizarse en un envase diferente justo la cantidad que se va a necesitar,
teniendo la precaución de no re envasar el sobrante para evitar contaminación,
y de taparlo cuando no se use.
Los vapores son de un olor fuerte, aunque no desagradable para muchos.
Puede ser irritante en las vías respiratorias al exponerse durante mucho tiempo
y altas concentraciones, por lo que es necesario que el lugar donde pintemos
esté bien ventilado. A algunas personas les causa alergias.
White Spirit (Aguarrás mineral)
Es obtenido de derivados del petróleo. Hay que conseguirlo de calidad
artística. Posee un olor un poco desagradable. Su ventaja es el menor precio,
pero no es muy compatible con algunos medios. También hay que tener las
mismas precauciones que con la esencia de trementina en cuanto a su
inflamabilidad y toxicidad.
En general, el poder disolutivo del aceite de trementina es más elevado que el
del white spirit. La resina de Damar, por ejemplo, se disuelve en aceite de
trementina pero no en white spirit.
El aceite de trementina es más irritante para los ojos y la piel que el white
spirit y, además, es más alergeno. En principio, pueden usarse ambos
disolventes para diluir la pintura y limpiar los pinceles, pero por su
evaporación y, por consiguiente, la contaminación del aire, se aconseja usar
sólo white spirit para la limpieza de los utensilios.
Disolventes sin olor
Para pintar al óleo sin las incomodidades de los olores fuertes, venden en
tiendas de arte disolventes con muy poco o nulo olor, pero hay que tener
precauciones con ellos pues la ausencia de olor no indica que no sean tóxicos.
Hay que revisar las etiquetas de seguridad.
No se recomiendan los disolventes o thinner industriales, de los que se venden
en ferreterías, para pintar o limpiar superficies, pues son muy abrasivos y
deterioran demasiado los pinceles y la pintura.
ACEITES
ACEITE DE LINAZA
Aceite refinado:
Es el más usado y el que se consigue más fácilmente en las tiendas de arte.
Se obtiene por procesos que involucran calentamiento.
-Añade brillo, transparencia y textura lisa a los colores.
-Tiende a amarillear los colores claros y los azules.
-Si se aplica en abundancia el color se arruga.
-Suele quedar pegajoso al tacto por mucho tiempo aunque esté seco.
Aceite prensado en frío:
Es el aceite que se ha extraído de las semillas de lino por medios mecánicos
sin aplicar calor, haciendo que sus propiedades de conserven intactas.
-Seca más rápido que el refinado.
-Era de los más usados en la antigüedad por su mayor claridad, pero hoy es
más difícil de encontrar y más costoso por su proceso de producción.
STAND OIL
Aceite de linaza polimerizado por calentamiento en ausencia de aire.
-Viscoso, similar a la miel. Hay que diluirlo con más trementina que el aceite
de linaza refinado. (Una parte de Stand Oil por 2 o 3 partes de trementina)
-Resiste muy bien las condiciones atmosféricas y es ideal como medio para
veladuras y trabajo de detalle. Reduce el riesgo de agrietamiento.
-Apenas amarillea, se encuentra a medio camino entre el aceite de adormidera
y el de linaza.
-Aumenta el brillo y el tiempo de secado. Por su secado lento, se debe usar en
las capas finales. No se recomienda para fondear.
-Acabado completamente liso, casi vítreo.
-Se puede añadir secativo o barniz damar para acelerar el secado.
ACEITE DE ADORMIDERA O AMAPOLA
-Prácticamente no amarillea y es, por tanto, muy apto para los colores claros.
-Menor posibilidad de formación de arrugas que el aceite de linaza.
-Proporciona una película de pintura menos duradera que el de linaza y seca
más lentamente.
-Se usa en la última capa. No se debe emplear debajo de las capas que
contengan aceite de linaza al ser siempre más flexible que éste.
-Se suele utilizar sólo para pintura directa o de húmedo sobre húmedo.
ACEITE DE ALAZOR O CÁRTAMO
El aceite de alazor se prensa de las semillas del alazor.
-No tiene la tendencia a amarillear del aceite de linaza.
-Se utiliza principalmente como aglutinante en la elaboración de pinturas al
óleo blancas o de tonos claros, especialmente los azules claros en donde el
más ligero amarilleamiento del aceite afectaría de modo evidente la tonalidad
del color.
-Con respecto a la pintura por capas, deben tenerse en cuenta los mismos
cuidados que con el aceite de adormidera.
-Se desconoce su comportamiento al envejecimiento.
Aceites de cocina
Los aceites de cocina como el de oliva y el de girasol, así como el aceite
mineral para bebés NO se deben usar para la pintura al óleo, ya que en algunos
casos no secan y además forman una capa muy débil que se desprende
fácilmente del soporte.
La presencia de antioxidantes en los aceites comestibles y su
composición impiden un buen secado de la pintura al óleo, pues los aceites no
secan por evaporación sino por oxidación.
En el caso de no disponer de aceite de linaza, es más recomendable utilizar la
pintura tal como sale del tubo (siempre y cuando no esté muy seca), ajustando
la técnica a la consistencia del material.
MEDIOS:
Un medio es un diluyente que hace más fluida la pintura, pero que no se
evapora como la esencia de trementina, sino que formará parte de la capa de
pintura para siempre.
Medio de aceite de linaza
Una parte de aceite de linaza.
Una parte de esencia de trementina.
Es el medio más frecuentemente citado en diversas fuentes.
Medio de Ralph Mayer
Una parte de aceite de linaza Stand Oil.
Una parte de barniz damar.
Cinco partes de esencia de trementina.
Unas gotas de secante de cobalto.
Este medio es adecuado para uso general y para veladuras.
Medio de Stand Oil
Una parte de aceite de linaza Stand Oil.
Dos o tres partes de esencia de trementina.
Puede diluirse tanto como se quiera siempre que la capa de pintura conserve el
brillo natural, si quedara mate sería porque el aceite se ha diluido demasiado.
Muy adecuado para pintura directa.
Para emplearlo en pintura por capas se empezará por una composición muy
diluida, en proporción 1:4 o 1:3 y se irá concentrando al aplicar una nueva
capa hasta la proporción 1:3 o 1:2.
El medio se emplea también para veladuras.
Medio de barniz
Una parte de barniz damar.
Una parte de aceite de linaza.
Una parte de esencia de trementina.
Medio de cera
Una parte de cera blanca de abejas.
Tres partes de esencia de trementina.
Para disolverlo hay que calentar la composición:
Hervir agua en una olla y apartarla del fuego, inmediatamente introducir un
tarro que contiene la trementina y la cera. En 5 o 10 minutos, la cera se
disuelve completamente.
Medio alquídico
Una parte de gel alquídico.
Una parte de esencia de trementina.
También puede variarse la proporción según las necesidades.
MEDIOS ALQUÍDICOS
La resina alquídica se produce mediante una reacción de aceite natural con un
alcohol y un ácido y fue originalmente llamado "alcid".
El primer medio de resina alquídica real fue producido por Winsor & Newton
en los años 60, llamado Liquin.
Se ha convertido hoy día en el medio de secado rápido más importante,
sustituyendo a los secativos tradicionales. Se presenta en frasco o en tubo
(según su densidad) y tiene un aspecto gelatinoso y semitransparente.
Agrega brillo y transparencia a las capas de pintura.
Diluible en esencia de trementina o aguarrás mineral.
Las capas delgadas de óleo mezcladas con medio alquídico se secan en 24
horas y producen películas de pintura muy resistentes y flexibles.
El tiempo de secado se puede extender agregando unas gotas de aceite de
linaza.
Los medios alquídicos se pueden usar para capas inferiores previas a capas de
óleo sin diluir, o de principio a fin en cada capa.
Se mezcla con el pigmento en una proporción de 2 :1. Dos partes de pigmento
por una de medio alquídico.
Para veladuras o transparencias diluir el medio alquídico en una o dos partes
de trementina para hacerlo más fluido. Aunque se diluya el producto, seca
igual de rápido.
Para una adhesión óptima, los medios alquídicos no deben utilizarse sobre los
medios tradicionales para pintura al óleo o sobre pintura pura, de secado lento.
BARNICES:
Barniz de protección
Es el barniz que se aplica al cuadro cuando éste ha sido terminado y ha secado
por completo. Existen barnices brillantes y barnices mate y pueden hallarse en
frascos o aerosoles.
Barniz de retoque
Compuesto por resina sintética y disolventes volátiles. Seca rápidamente y
mantiene uniforme el brillo del cuadro. Para retocar zonas “rechupadas”,
hundidas, mate y sin brillo, debidas a la absorción del aceite por capas
inferiores. Repintando estas zonas con barniz de retoque se vuelve al brillo
normal y los colores ofrecen la misma intensidad.
BARNIZ DAMAR:
Es quizá el barniz natural de mayor difusión y uno de los más versátiles.
Se emplea tradicionalmente como barniz de protección, barniz de retoque y
como componente de emulsiones para pintar.
Con el paso del tiempo puede amarillear un poco y formar grietas.
Diluible en trementina y aguarrás mineral.
Seca en pocas horas. Inflamable.
Puede adquirirse en presentación brillante o mate.
Las Capas de barniz secas de pueden disolverse con trementina.
BARNIZADO
Es necesario barnizar las pinturas al óleo para prolongar su conservación:
- Dejar que el cuadro se seque de forma natural, colgado de una pared en un
lugar iluminado de forma intermedia, ventilado y seco. No colocar varios
cuadros uno sobre otros pues se pegan entre sí y al separarlos se puede
desprender pintura.
- Esperar que el cuadro se seque por completo antes de barnizar: seis meses si
la pintura está realizada con capas finas y un año si está realizada con capas
espesas. Los pegotes muy gruesos de óleo, aunque estén secos por fuera,
pueden encontrarse en frescos o semisecos en su interior durante años. Ello se
comprueba pinchando el pegote con una aguja y comprobando si la punta sale
manchada de pintura.
- Si se aplica barniz brillante, dar dos capas finas esperando a que la primera
se seque.
- Si se aplica barniz mate o satinado, dar primero una capa de barniz brillante
y después una mate o satinada.
- Si tiene mucha prisa por barnizar un cuadro, aplique el barniz en forma de
spray con el cuadro en posición horizontal y déjelo en dicha posición hasta
que se seque por completo.
- Conviene que los barnices se apliquen lo más diluidos posibles, ya que en los
envases en que se venden, se encuentran más bien densos. Hacer pruebas para
que el barniz quede brillante pero diluido. Siempre es mejor dos capas muy
finas que una muy gruesa.
Secantes
Los secantes para pinturas al óleo son compuestos de sales metálicas que
actúan como catalizadores en la reacción de oxidación de los aceites.
Se utilizan mezclados de manera uniforme con los colores. Ningún producto
secante se debe agregar superando un máximo del 5 % sobre el color.
Para incorporar los secantes y asegurarnos de no exceder la dosificación, se
adicionan al medio para pintar.
Los secativos actualmente se sustituyen por el medio alquídico. Si no hay más
remedio que usarlos, emplee el secante de cobalto.
No aplique el secativo en capas inferiores.
No emplee secativo en los empastes.
Se puede utilizar para las veladuras. Aun así, se estaría perjudicando la
estabilidad de la pintura.
SECANTE DE COBALTO:
Es un producto líquido, de baja viscosidad, de color violeta oscuro.
Acelera el secado de los colores al óleo solamente en la capa superior de la
pintura (secado al tacto).
Debe ser utilizado en proporciones mínimas, máximo una gota por centímetro
cúbico de pintura, ya que cambia el brillo y fijación de la pintura y puede
causar craquelados y un cambio de los tonos hacia el violeta.
No hace secar la pintura si se agrega más cantidad.
Trabajar en áreas ventiladas y evitar el contacto con la piel y ojos.
Pasta para relieves
Diluir una parte de cola sintética o emulsión acrílica con una parte de agua.
En un recipiente, a la cola diluida ir añadiendo una parte de blanco de titanio y
una parte de yeso. Se removerá con la espátula o un tenedor. Añadir cada vez
más blanco y yeso, y seguir mezclando hasta que quede una pasta muy espesa
y dura. Probar la pasta sobre cualquier superficie con un pincel, apreciando
que la textura quede muy bien marcada. La pasta se utiliza aplicándola en la
imprimación. Sobre la pasta seca se pinta al óleo. Si la superficie ha quedado
muy mate se dará una capa de cola sintética diluida con agua antes de extender
el óleo de forma que quede un brillo inferior a la cáscara de un huevo. Para
relieves muy exagerados aplicar la pasta en varias capas para evitar el
agrietamiento.
Desecar los colores al óleo
Para extraer el exceso de aceite de los colores, se colocan en un cartón
absorbente y grueso, se golpea sobre una mesa para aplastar los pegotes. Si es
necesario se coloca el cartón en posición vertical para que chorree el aceite.
Cuando hayan transcurrido 5 o 10 minutos, se pasan los pegotes a la paleta
con la ayuda de la espátula. No se debe dejar permanentemente en el cartón
pues se secan en exceso y se hacen difíciles de manejar. Tan malo es la
abundancia de aceite como su carencia. Cada artista experimentará el tiempo
idóneo.
Conservación de los cuadros
- Evitar la luz solar directa, la humedad y temperaturas elevadas.
- Proteger los cuadros mediante el enmarcado y cubriendo la parte posterior
con una lámina de contrachapado, cartulina o papel y quedando cubierto de
forma hermética.
- Mantener el cuadro limpio de polvo por delante y por detrás.
- Mover los cuadros lo menos posible para evitar accidentes fortuitos. Un
cuadro colgado en una pared es donde mejor se conserva.
BIBLIOGRAFÍA:
PINTURA AL ÓLEO. Miguel Antonio Fernández Fernández.
LOS MATERIALES DE LA PINTURA Y SU EMPLEO EN EL ARTE. Max Doerner.
EL LIBRO DEL ÓLEO, GUÍA COMPLETA PARA PINTORES, Winsor & Newton.
EL GRAN LIBRO DE LA PINTURA AL ÓLEO. José M. Parramón.
ÓLEO, GUÍA DE CREATIVIDAD Y ARTE. Línea Editorial Publishers.
PINTURA AL ÓLEO, GUÍA PARA ARTISTAS. Marinyl Scott.
CURSO PRÁCTICO DE PINTURA, Editorial Océano.
CIBERGRAFÍA:
www.winsornewton.com
www.royaltalens.com
pintar-al-oleo.com