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Este documento describe las condiciones deficientes y los abusos de derechos humanos que existen en las prisiones de Tucumán, Argentina. El autor relata su experiencia trabajando en proyectos teatrales dentro de las prisiones y entrevistando a reclusos y guardias. Además, cuestiona el propósito de las prisiones y argumenta que en lugar de rehabilitar a los criminales, las prisiones actualmente destruyen vidas de manera legal. Finalmente, el autor dedica el escrito a aquellos que no están conscientes
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Este documento describe las condiciones deficientes y los abusos de derechos humanos que existen en las prisiones de Tucumán, Argentina. El autor relata su experiencia trabajando en proyectos teatrales dentro de las prisiones y entrevistando a reclusos y guardias. Además, cuestiona el propósito de las prisiones y argumenta que en lugar de rehabilitar a los criminales, las prisiones actualmente destruyen vidas de manera legal. Finalmente, el autor dedica el escrito a aquellos que no están conscientes
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Que se pudran en la cárcel

Viaje al interior de las prisiones de Tucumán, Argentina


Fernando Korstanje1

“Las cárceles de la Nación serán sanas y limpias, para seguridad y no para castigo de
los reos detenidos en ellas, y toda medida que a pretexto de precaución conduzca a
mortificarlos más allá de lo que aquélla exija, hará responsable al juez que la autorice.”
Art. 18. Constitución Nacional Argentina

“Sabemos que en nuestras cárceles se violan todos los derechos humanos, pero esto no
es Holanda, mi amigo”
Funcionario del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Tucumán

“Si esta cárcel sigue así, todo preso es político...”.


Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota

Introducción: “¿Y a mí qué? ¿Por qué me hablan de la cárcel?”

Pensaba pedir prestado para el título de este trabajo una frase que pronunció en Tucumán
el periodista Horacio Cecchi: “Los presos de hoy son los desaparecidos de los 70”
(Cecchi 2011).

Pero al descerrajarla experimentalmente ante la gente joven, esperando la aprobación


generalizada derivada de su efecto revelador, me di con que su sintética contundencia
sólo era inteligible para los militantes de mi generación.

La reemplacé entonces por otra frase, multigeneracional: “Que se pudran en la cárcel”


que describe de manera equivalente la relación del estado, la sociedad y el periodismo
con las personas privadas de la libertad y que incluye a sus familias, que son culpadas de
no haber sabido educar a sus hijos (o en el caso de las mujeres, elegir a sus maridos). Los
derechos de los presos son vulnerados constantemente sin que nadie levante la voz en su

1
Prof. Adjunto, A/C Cátedras de Guión y Narración y Comunicación Televisiva, Licenciatura en Ciencias
de la Comunicación, Facultad de Filosofía y Letras. Universidad Nacional de Tucumán, Argentina.
Coordinador General en la Provincia de Tucumán del Proyecto “Nuevos Territorios de Expresión”, Teatro
y Educación en Cárceles (2008-2009).

1
defensa2. Los presos son invisibles. Sus reclamos se ahogan tras los muros mientras la
sociedad mira para otro lado. Algo habrán hecho. Que se pudran en la cárcel.

El presente escrito no constituye una investigación sistemática. Por un lado no me siento


capaz de hacerla, no es mi especialidad. Pero por otro, no parece posible realizar tales
estudios en el Tucumán de estos tiempos, por el grado de colaboración que requeriría de
parte del Ministerio de Seguridad Ciudadana y la Dirección General de Institutos Penales
de la Provincia. Colaboración ésta que sería ilusorio esperar ante la menor sospecha de
cualquier señalamiento crítico al gobierno provincial.

Los informes sobre las cárceles tucumanas son inexistentes o fragmentados. Un texto que
alcanzó notoriedad en los años 70 lo constituye el libro “Preso Común”. Relato
autobiográfico donde Eduardo Perrone (1973), describe condiciones carcelarias que,
vistas desde el presente, parecen no haberse modificado en absoluto.

Mi aproximación a las cárceles se da casi por casualidad al haber coordinado el dictado


de un taller de diagnóstico participativo con CDESCO3 en 2005. Luego, en 2008, gané un
concurso público para coordinar el Proyecto Nuevos Territorios de Expresión en la
Provincia de Tucumán. Se trataba de un proyecto que abriría las cárceles a la
participación de talleristas que enseñarían teatro y todas las actividades relacionadas con
una puesta en escena teatral (vestuario, maquillaje, escenografía, etc.). Finalmente las
puertas de las cárceles se abrirían nuevamente para que los detenidos y detenidas puedan
mostrar su trabajo teatral a la sociedad toda, en un teatro abierto. Mariano Quiroga Curia
fue el responsable de la actividad teatral que terminó con la prohibición del estreno de la

2
Me refiero a la indiferencia de la gran mayoría del conjunto social.
3
En 2005 la Secretaría de Derechos Humanos de la Provincia de Tucumán solicitó a CDESCO, Centro
Latinoamericano para el Desarrollo y la Comunicación Participativa, una propuesta que sirviera a los
internos de la unidad 5 de jóvenes adultos para sistematizar sus demandas y canalizar mediante el diálogo
un malestar que venía generando repetidos motines (y sus correspondientes sanciones) que fueron
reflejados por la prensa nacional. http://old.clarin.com/diario/2005/07/26/um/m-1021720.htm
Aceptando el desafío, entre los días 30 de agosto y 12 de septiembre del 2005 CDESCO coordinó un
proceso de Diagnóstico Participativo y Resolución de Conflictos en la Unidad 5 de jóvenes adultos de Villa
Urquiza, usando un material didáctico audiovisual producido para el contexto rural mexicano. En la
oportunidad se produjo un informe documental que fuera premiado en el Festival de Cine “La Jaula”sobre
temáticas de encierro y derechos humanos. Más información en:
http://www.cdesco.org/experiencia/planeacion/DPyRC/s-dpyrc-des.html

2
obra preparada por las mujeres presas: La Casa de Bernarda Alba4. Si este tipo de
obstrucciones las encontramos al llevar adelante un proyecto oficial de objetivos
relativamente modestos, cuántas más habría que esperar si se pretendiera conocer de
manea exhaustiva la realidad carcelaria5. Tal vez compartir lo que se observó pueda
estimular estudios sistemáticos, tan necesarios para hacer visible tanto horror. Por ahora
se muestran aquí los retazos de las situaciones carcelarias que pudimos conocer desde
2005 hasta 2011 como militantes por los derechos humanos, principalmente en las unidad
5 (jóvenes-adultos) del Complejo Penitenciario Villa Urquiza y la Unidad 4, Cárcel de
Mujeres o Instituto de Rehabilitación Santa Ester de Banda del Río Salí.

El método es el de la observación participante, pero sin un objetivo de investigación sino


con el interés por ampliar las posibilidades de expresión de los y las detenidos/as. Entre
los años 2005 y 2009 hemos entrevistado a más de 130 detenidos varones de 18-21 años
de la Unidad 5 de Villa Urquiza y a la totalidad de las 45 detenidas de la Cárcel de
Mujeres de Banda del Río Salí. También tuvimos oportunidad de dialogar con muchos/as
guardiacárceles (muchos de la cárcel de varones y la totalidad de las empleadas de la
cárcel de mujeres), autoridades penitenciarias, de seguridad, de educación en cárceles, de
la pastoral penitenciaria, abogados defensores y jueces. Buena parte del texto se compone
de notas de libretas de campo tomadas “en caliente” y ahora sometidas a relectura,
reflexión y reescritura6. En su conjunto construyen lo que Bourdieu consideraría escritos
desde la práctica o desde al propio campo.

El tema se expone desde una perspectiva de divulgación que puede resultar pedagógica
para el lector que jamás se asomó a (ver o pensar) la cárcel. Al tipo de persona que,
sintiéndose honesta, vive de espaldas a una institución que es tan de “su” sociedad como
los hospitales y a la que, sin embargo, nunca le prestó atención. Así entonces, dedico este
escrito a aquellos que sienten que el mundo carcelario, ese mundo poblado de

4
Abundante información sobre el Proyecto Nuevos Territorios de Expresión, desarrollado entre 2008 y
2009, incluyendo los informes oficiales del proyecto (escritos y audiovisuales), y los avatares de la
prohibición de la obra finalmente estrenada en 2010 puede encontrarse en www.teatroentrerejas.com.ar
5
Un estudio sistemático ejemplar puede encontrarse en las investigaciones conducidas por Alcira Daroqui
y Carlos Motto y publicadas en el libro “Cuerpos Castigados” de la Procuración Penitenciaria de la Nación.
6
Algunos fragmentos han sido escritos como catarsis al regresar de visitas a las cárceles y fueron
publicados “on line” en las páginas www.teatroentrerejas.com.ar, www.oirse.org.ar y
www.gentecomun.org.ar

3
indeseables, les es absolutamente ajeno. A los que no se dan cuenta de lo cerca que
estamos de esa cárcel, que entre todos colaboramos a construir. Y lo responsables que
somos, también, de construir esos presos cuyas vidas serán destruidas.

“¿Para qué sirve la cárcel?”

Es fácil responder desde el punto de vista práctico y descarnado: “Para arruinar vidas de
manera legal”; o “para amputar a una persona tiempo de vida en sociedad”, “para
proporcionar una fracción de muerte a quienes las leyes prohíben eliminar
definitivamente”. Esta operación legal sobre el tiempo de la vida de una persona, no
proporciona reparación alguna a las víctimas ni a la sociedad, y es evidente que no ofrece
soluciones reales al delito ni mejora las perspectivas del individuo de adaptarse a la vida
“normal” en sociedad. Por el contrario: La cárcel es generadora de nuevos problemas de
difícil solución. (Messuti, 2001).

La pregunta “¿para qué sirve la cárcel?” es una de las provocaciones que animan el
diálogo de la última obra de teatro colectiva del grupo Gente Común que dirige Mariano
Quiroga.7

“Supongo que para que la sociedad se sienta a salvo de nosotras”, contesta una de las
actrices. Y el espectador podrá preguntarse: “están justo en frente mío ¿debería
temerles?”. Quién sabe qué se preguntaran los espectadores…pero difícilmente podrán
permanecer indiferentes a los diálogos, salvajemente documentales, que retratan en
blanco sobre negro este sistema fracasado.

7
El Grupo de Teatro”Gente Común” es un elenco integrado por mujeres privadas de la libertad y jóvenes
universitarios sin ningún conflicto con la ley penal. Esta mixtura se aprovecha deliberadamente para provocar la
reflexión de los espectadores frente a sus propios prejuicios, desnudados en las obras. El grupo se originó dentro de la
cárcel de mujeres de Tucumán en 2008 como parte de un proyecto del Ministerio de Educación de la Nación, la
provincia de Tucumán y la Unión Europea para fomentar la expresión teatral de las mujeres presas. Protagonizaron una
lucha de más de un año para vencer la censura del Gobierno Provincial encabezado por José Alperovich que les
impedía presentar La Casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca. El estreno se logró un año después luego de
una campaña internacional de solidaridad que sensibilizó a los jueces que lo autorizaron. La obra se presentó a sala
llena en el teatro Alberdi de Tucumán el 13 de junio de 2010. La experiencia teatral y de lucha de este grupo puede
verse en www.gentecomun.org.ar, el documental “La Cárcel de Bernarda Alba” y en Mozonni (2010) y Leguizamón,
López Gordillo, Requelme y Riquelme. (2010).

4
Es difícil encontrar mejores ejemplos de instituciones fracasadas que la cárcel. Para la
utilidad que se le quiera encontrar, sencillamente no funciona. Podríamos decir incluso
que la aceptación de la existencia de la cárcel es algo “dado”. Sólo después de esta
aceptación naturalizada, se discute “para qué debería servir” (o como reformarla), y no al
revés. Con esta perspectiva de preguntarnos el ¿para qué? trataremos de identificar y
sistematizar las justificaciones a la existencia de la cárcel que encontramos en el
imaginario popular.

a) La Cárcel debe existir para escarmiento o castigo. El que comete delitos debe
“pagar” por ello. Esta visión retributiva o neo punitivista del sistema penal
considera al sistema carcelario (aún hoy, y pese a siglos de influencia del
pensamiento cristiano, supuestamente superador del “ojo por ojo” de la ley del
Talión) como un lugar de escarmiento y penitencia8. La propia palabra
“penitenciaría” nos lleva a su origen religioso-punitivo9.

b) Para separar a los delincuentes de la gente decente. Esto puede encontrarse


habitualmente en los discursos electorales de los políticos que abogan por la “mano
dura” (populismo punitivo) y en la creencia de mucha gente que piensa que la
cárcel es un “basurero humano” donde se desechan para siempre aquellos elementos
indeseables para la sociedad. Es habitual escuchar la queja: “entran por una puerta y
salen por la otra”, y otras expresiones de la indignación popular cada vez que algún
condenado recupera la libertad. Los medios masivos de información alimentan con
irresponsable ignorancia la imagen de que la cárcel debe ser para siempre. El que
entra no debe salir más, porque pone en peligro a los ciudadanos honestos. La

8
En el “Sermón de la Montaña” Jesús contrapone al lema ojo por ojo, diente por diente, el amor a los
enemigos. (Lucas 6. 29-30 y Lucas 6. 27-28, 32-36)
9
Dice el juez Sergio Delgado (2011): “Esta teoría, sin embargo, permítaseme destacarlo, es el poderoso
timón que, profundamente sumergido en nuestra cultura, guía desde hace dos mil años al occidente
cristiano: fue la recepción por la cultura greco latina de la idea bíblica de un infierno compensador de los
humanos pecados, la guía, hoy oculta, que avaló un “derecho” penal abyecto, torturador y siniestro, aunque
también haya permitido percibir la esencial igualdad de todos los seres humanos (poseedores de un alma,
siquiera para que expíe en el infierno la terrenal conducta), sobre la que se edifica la moderna concepción
de democracia. Y, aunque se prefiera callarla, es la base cultural que subyace en la percepción social de las
penas. Cuelga del cuello de los occidentales, estilizada y confeccionada con metales preciosos, la cruz en la
que pereció torturado Jesús. Él expió el pecado original, pero nos queda a nosotros, occidentales
cristianizados, la expiación individual de nuestros delitos cotidianos, allí donde será el llanto y el crujir de
dientes (Lucas, 13, 24). La cárcel emergente de este proceso cultural, nos lo muestran las películas y series
de televisión (“basadas en historias reales”), es el infierno en la tierra”.

5
cárcel es para que la sociedad se depure y la gente decente pueda vivir en paz. El
reclamo de “más cárceles” también se apoya en estos pensamientos. Me atrevería a
decir, a partir de mi contacto con las clases populares de Tucumán, que esta imagen
de la cárcel es mayoritaria en la provincia. La fracción de la población que sólo se
relaciona con la cárcel a partir de la imagen construida por la prensa no quiere
ningún contacto con, ni conocimiento de, lo que sucede en ellas. Si los presos están
ahí por algo será, algo habrán hecho, son irrecuperables. Se pretenden cárceles de
muros altos y gruesos…por supuesto muy alejadas de los centros urbanos
residenciales10.

c) Para amenaza y disuasión de otros potenciales delincuentes. “Si no existiera la


cárcel nadie tendría miedo a delinquir”. Hace falta que exista una cárcel, donde se
la pase mal, para disuadir a la gente que se vea tentada a cometer delitos. En gran
parte es una función derivada de la existencia de tortura en las cárceles11. El miedo
a ir a la cárcel deriva de los delitos que el estado comete en ellas y no de la cárcel
misma en su función de amputadora de tiempos. No parece factible que alguien
vaya a evaluar (si la conoce) la pena que le correspondería al momento de cometer
un delito. Nadie razona: "mejor no lo mato con alevosía porque por eso me dan 5
años más...lo voy a matar como homicidio simple nomás". Tampoco pareciera que
se razone: "me voy a asociar con uno solo...porque si me asocio con dos ya es

10
El periódico La Gaceta, de Tucumán, en su versión en línea, publica bajo cada noticia comentarios
anónimos de lectores. No podemos considerarlos estadísticamente representativos de las opiniones
populares. Sin embargo, el hecho de que en estos comentarios se festeje la muerte de personas privadas de
la libertad (y de que estos no sean eliminados por el diario) manifiesta por acción u omisión, toda una
decisión editorial que sincera de manera brutal lo que el diario expresa solapadamente en sus notas.
Podríamos bautizar a esta actitud irresponsable de hablar por boca de foristas anónimos como “populismo
punitivo editorial”.
11
Es habitual encontrar que en Argentina se asocie la tortura casi exclusivamente con la picana eléctrica
aplicada por las dictaduras a los adversarios políticos. Por tanto, la mención de la tortura en las cárceles de
la democracia es vista a veces como una exageración. No es tal. Por una parte, la persistencia de la práctica
de hacer pasar electricidad por los cuerpos de los detenidos ha sido denunciada en numerosos casos
Procuración Penitenciaria de la Nación (2008). Pero además, vale la pena recordar la definición mucho más
amplia de tortura que rige según los tratados internacionales: La Convención Americana sobre Derechos
Humanos se complementa con la Convención Interamericana para Prevenir y Sancionar la Tortura, cuyo
artículo 2 dispone que “se entenderá por tortura todo acto realizado intencionalmente por el cual se inflijan
a una persona penas o sufrimientos físicos o mentales, con fines de investigación criminal, como medio
intimidatorio, como castigo personal, como medida preventiva, como pena o con cualquier otro fin. Se
entenderá también como tortura la aplicación sobre una persona de métodos tendientes a anular la
personalidad de la víctima o a disminuir su capacidad física o mental, aunque no causen dolor físico o
angustia psíquica”.

6
banda, eso constituye asociación ilícita y ese delito tiene mayores penas". El
endurecimiento de las penas derivado de la presión del falso ingeniero Blumberg12
no sirvió absolutamente para nada en términos estadísticos (el delito no bajó)13. En
resumen: si las cárceles tienen algún efecto disuasivo es porque se tortura y se mata
ahí dentro. Si funcionaran conforme a la ley, su efecto disuasivo sería aún menor.
Este razonamiento es a veces reforzado con la también irresponsable ignorancia de
decir que en las cárceles los presos se pasan la gran vida “con nuestros impuestos”,
justificando así el endurecimiento de las condiciones de detención, de por sí
intolerables para la civilización humana.

d) Para los casos extremos. Esta es una argumentación popular basada en una falacia:
la espectacularidad engañosa. Se trata de tomar un caso resonante (que se cree
conocer, porque ha sido difundido por los medios hasta el hartazgo) para intentar
contradecir una estadística que no se hace. Si la estadística existiera, sería adversa al
argumento esgrimido para justificar esa institución de encierro. Es el discurso que
repite la información-basura de los medios y que el Juez Zaffaroni (2011) ha dado
en llamar “Criminología Mediática”14. Consiste en agrandar un caso grave para
justificar e invisibilizar miles de casos de gente pobre acusada de delitos menores.

12
El apelativo de Ley Blumberg se debe a que el principal impulsor de dicha ley fue el empresario textil de
Buenos Aires, Juan Carlos Blumberg (que se presentaba a sí mismo como ingeniero, sin serlo), cuyo hijo
Axel fue secuestrado y asesinado en abril del mismo año. La llamada Ley Blumberg (Ley 25.886) es una
ley aprobada por el Senado y la Cámara de Diputados el 14 de abril de 2004, que modifica en el Código
Penal argentino la figura de los delitos con armas. Existen otras dos leyes que se conocen como Blumberg,
que son la Ley 25.882 que modifica el art. 166 del Código Penal que entró en vigor el 4 de mayo de 2004 y
la Ley 25.891, de servicios de comunicaciones móviles por la cual se instituye un Registro de Usuarios.
Otras anteriores son: Ley 25.184 de aumento de escalas penales a delitos culposos (1999), Ley 25.297 de
aumento de escalas penales a delitos con armas de fuego (2000), Ley 25.061 de aumento de escalas penales
por matar funcionarios de fuerzas de seguridad (2002), Ley 25.472 de aumento de escalas penales para
secuestros extorsivos (2003), Ley 25.767 de aumento de penas cuando interviene un menor (2003).
13
El incremento en la severidad de las penas supuestamente incrementaría la “incapacitación” (para
cometer delitos) por actuar en un período mas prolongado, como de la “disuasión”, por generar un mayor
temor a penas incrementadas. Quintero (2010) cita varios ejemplos mundiales en donde el aumento del
encarcelamiento no disminuyó el delito. En Argentina, las estadísticas de la Dirección Nacional de Política
Criminal (2009) no muestran ninguna variación entre las tasas de homicidios dolosos por cada 100.000
habitantes entre 2005 y 2009.
14
Dice Zaffaroni (2011). “La criminología mediática crea la realidad de un mundo de personas decentes
frente a una masa de criminales identificada a través de estereotipos, que configuran un ellos separado del
resto de la sociedad, por ser diferentes y malos. La criminología mediática no tiene límites, va en un
crescendo infinito y acaba reclamando lo inadmisible: pena de muerte, expulsión de todos los inmigrantes,
demolición de los barrios precarios, desplazamientos de población, castración de los violadores,
legalización de la tortura, reducción de la obra pública a la construcción de cárceles, supresión de todas las
garantías penales y procesales, destitución de los jueces, etc”.

7
Son los que piden venganza conmovidos por un caso estadísticamente insignificante
"¿Qué harías vos si violan a una hija delante tuyo? ¿Eh? ¿Qué harías?". “Yo por mi
los mataría, pero como no hay pena de muerte lo mando a la cárcel de por vida, para
que lo violen ahí”. Y la cárcel es entonces el destino final del ciclo que para algunos
comienza en la Sala Cuna, donde nadie los adoptó; a los 13 años los mandaron a la
calle, a los 14 entraron el Instituto de Menores en conflicto con la ley. A los 18
entraron a la cárcel para vivir entrando y saliendo para siempre15. Lo que hay en la
cárcel son pobres tipos que encima son ineficientes delinquiendo. ¿Qué mayor
muestra de vulnerabilidad y falta de educación que dejarse agarrar por la policía
provinciana? ¿Qué símbolo de debilidad más grande que salir a robar con uniforme
de “pibe chorro”: zapatillas, abrigo ordinario con capucha puesta, cabeza gacha y
manos en los bolsillos? Como dice Zaffaroni (2009): “Los que habitan las cárceles
no son los únicos delincuentes sino sólo aquellos que han demostrado su
ineficiencia para cometer delitos”.

e) Para “reeducar” a los delincuentes. Esta es la única lógica que está aceptada por
la constitución y las leyes. Es decir: es lo que está escrito. La realidad nos
demuestra, por un lado, la hipocresía con que el estado asume este mandato y, por
otro, vistos sus resultados, la innegable ineficiencia de esta institución.

¿Cómo llega la práctica de encerrar seres humanos a convertirse en la pena


privilegiada del sistema penal?

Foucault, como teórico social que se abocó específicamente al tema, y cuya vigencia es
aún clarificadora, nos dice en La vida de los hombres infames (1996), que en el régimen
penal de la época clásica se encuentran entremezcladas cuatro grandes formas de táctica
punitiva:

15
De cien detenidos de la Unidad 5 de Jóvenes adultos entrevistados en 2008, alrededor del 70% ya venían
de una experiencia anterior de encierro en Institutos de menores. En 2005 el Director General de Institutos
Penales Ernesto Salas señala esta misma particularidad de la población carcelaria juvenil (CDESCO 2005).

8
1. Deportar, expulsar, desterrar, enviar fuera de las fronteras, impedir el paso a
determinados lugares, destruir la casa, borrar el lugar de nacimiento, confiscar los bienes
y las propiedades (sociedades de destierro o sociedad griega).

2. Imponer una recompensa, un rescate, convertir el daño infligido en una deuda de


reparación, reconvertir el delito en obligación pecuniaria (Sociedades de rescate o
sociedades germánicas).

3. Exponer a la vista pública, marcar, herir, amputar, señalar con una cicatriz, marcar con
un signo el rostro o la espalda, imponer una tara de un modo artificial y visible, en suma,
apoderarse del cuerpo y grabar en él las marcas del poder. (Sociedades occidentales a
finales de la Edad Media)

4. Encerrar. Que es la forma que ha prevalecido en nuestras sociedades occidentales hasta


la actualidad.

Foucault resalta lo joven que es la práctica de encerrar como instrumento del sistema
penal, a la que ubica temporalmente hacia finales del siglo XVIII. Estamos hablando
entonces de una institución que no siempre existió. Que nació con el capitalismo y que
tiene apenas dos siglos de vida. Pero ya en sus orígenes era cuestionada. Los juristas del
siglo XVIII fueron unánimes en el punto de rechazar a la prisión como una pena
(Foucault 1996). En efecto, los encarcelamientos que se practicaban en los siglos XVI y
XVII estaban al margen del sistema penal. No se encerraba para castigar faltas. ¿Para qué
se encerraba entonces? Veamos:

 Encierro-garantía, para tener a buen recaudo a una persona. Lo podía practicar la


justicia durante la instrucción de un caso criminal, o también el acreedor hasta que
recupera la deuda, o el poder real cuando teme a su enemigo.

 Encierro-sustitutorio: Se imponía a quienes no dependían de la justicia criminal.


Se aplicaba a casos en que: a) las faltas eran únicamente de orden moral o de
conducta; b) A quienes gozaban de condiciones de privilegio: por ejemplo los
tribunales eclesiásticos podían ordenar al culpable que se retirase a un convento y
las mujeres eran enviadas a casas de reclusión y no a las galeras. Las órdenes
reales de encierro fueron un medio para que el privilegiado escapara de la justicia

9
criminal. Entonces, el encierro no formaba parte de la sanción penal, la duración
del encierro no quedaba fijada de una vez por todas y dependía de un fin
hipotético: la corrección.

Como bien advierte este autor, esta insistencia de la época en negar cualquier tipo de
carácter penal al encarcelamiento obliga a preguntas que tienden a agrandarse en el
presente: ¿Cómo es que tan sólo cincuenta años después de que se formularan
afirmaciones tan claras la prisión se convirtió en la forma general de la penalidad?

“La organización de una penalidad de encierro no es simplemente algo reciente, sino que
es además un hecho enigmático” (Foucault, 1996, p. 24). Y es que desde sus orígenes, la
pena de prisión fue violentamente criticada a partir de principios fundamentales, y
razones prácticas. La prisión podría introducir (y vaya si introdujo) nuevos problemas en
el sistema penal y en la sociedad en general, que podrían usarse aún como respuesta a
algunos de los planteamientos justificadores de la cárcel que encontramos en el
imaginario popular tucumano de hoy:

 La prisión impide al poder judicial controlar y verificar la aplicación de las penas,


ya que la ley no penetra en las cárceles. Esto lo vemos hoy en Tucumán. Los
internos manifiestan que no han visto nunca a un juez visitar las cárceles. Los
jueces se declaran desbordados de trabajo pero lo cierto es que no sienten que
controlar las cárceles sea parte de sus funciones.

 La prisión, al mezclar a los condenados unos con otros, que eran diferentes y
estaban aislados, contribuye a crear una comunidad homogénea de criminales que
se solidarizan en el encierro y continuarán siendo solidarios en el exterior. La
prisión fabrica un verdadero ejército de enemigos interiores. No es raro que las
conductas delictivas se adquieran en el paso por la cárcel. Se aprenden valores y
conductas propias de ese hábitat. Las jergas y los códigos “tumberos” son
consolidados en el tiempo y transmitidos tanto por los presos como por los
guardiacárceles. A todo esto se lo denomina “efecto criminogénico de la prisión”. A
este temor de entonces podríamos agregar la contracara de hoy: Si la cárcel contagia
malas conductas que los presos “traen” ¿de qué se habla cuando en los informes
penitenciarios se califica a algunos internos como de “buena conducta”?. La

10
llamada buena conducta (adquirida en la prisión) es una “buena conducta
carcelaria” que nada tiene que ver con las aptitudes para vivir en sociedad. La clave
para tener buena conducta carcelaria es la sumisión. Sometidos a un régimen de
restricciones, normado al extremo de la infantilización de los adultos, los individuos
se acostumbran a acatar normas que sólo existen en la cárcel y que, al cumplirlas, ni
ejercitan ni ponen a prueba su responsabilidad y autonomía. Este fenómeno, bien
conocido, explica la buena conducta carcelaria de, por ejemplo, los acusados de
delitos sexuales, su derecho a salidas anticipadas y muchas veces su esperable
reincidencia.

 Se temía también que la prisión, al proporcionar a los condenados un abrigo,


alimentación, vestidos y muchas veces trabajo, les procurara unas condiciones
preferibles muchas veces a las de los obreros. Así pues no sólo no constituiría un
efecto de disuasión sino que sería una invitación a delinquir. Esto está muy lejos de
suceder en el Tucumán actual, donde los presos deben proveerse de los colchones y
ropa de cama hasta los alimentos y la medicación. Y sin embargo está instalado en
el imaginario popular que estar preso es como “gozar de vacaciones pagas”. Las
clases bajas saben bien lo que se sufre en la cárcel. También saben que llevarán un
estigma de por vida, marcas en sus cuerpos y lo peor: tienen probabilidades altas de
morir en la cárcel16.

 De la prisión salen personas marcadas por malos hábitos y por la infamia, que los
aboca definitivamente a la criminalidad. Esta crítica de entonces está muy vigente.
¿Qué oportunidades tiene una persona que sale de la cárcel? ¿Quién le ofrece
trabajo? ¿No es la propia estigmatización de la cárcel la que obliga a la
reincidencia?

16
“Más de 500 personas privadas de su libertad fallecieron desde el año 2007 sólo en las cárceles del
Servicio Penitenciario Bonaerense. En los últimos cinco años murieron en este ámbito más detenidos, que
ciudadanos americanos a los que se les aplicara la pena de muerte en Estado de Texas desde el año 1977”
(Casolati, 2011). Zaffaroni (2009) dice que es 20 veces más probable morir en la cárcel que afuera. Un
estudio del Centro de Estudios en Política Criminal y Derechos Humanos contabiliza más de setenta
muertes violentas en cárceles argentinas en 2009. La principal causa muerte en centros de detención
durante 2009 fue el “ahorcamiento” (CEPOC, 2009).

11
La prisión se vio pues denunciada de repente como un instrumento que, en los márgenes
de la justicia, “fabrica” a los que esta justicia enviará y reenviará a prisión. El círculo
vicioso carcelario fue tempranamente denunciado con claridad entre 1815-1830.

Así, la pena de prisión, que al parecer ninguna sociedad decidió conscientemente adoptar
se ha ido enraizando en los sistemas penales y llegó a constituir la tecnología punitiva
predilecta.

Es preciso preguntarse qué ha sucedido para que la cárcel, institución reciente, criticable
y criticada, haya podido penetrar en el campo institucional a una profundidad tal. Cuál es
la razón de ser de la prisión; a qué exigencia funcional responde.

Excede a la pretensión de este texto describir los tipos de cárceles y su evolución hasta
llegar a la cárcel de hoy. En el caso argentino, la ley ve a la cárcel como un lugar de
“tratamiento”. El supuesto es que con educación y trabajo las personas se rehabilitan.
Pero vale la pena atender a los cuestionamientos teóricos de esta función rehabilitadora
antes de ver las “evidencias prácticas” de su fracaso.

Alessandro Baratta, famoso teórico del radicalismo criminológico crítico, rechaza la


posibilidad de un tratamiento penitenciario, porque “la cárcel es contraria a todo moderno
ideal educativo porque (…) la educación alienta el sentimiento de libertad y de
espontaneidad del individuo, y la vida en la cárcel (…) tiene un carácter represivo y
uniformante (…)”(Baratta, 1986, p.194) Para los criminólogos y penitenciaristas
igualmente italianos Darío Melossi y Mássimo Pavarini (1985), la reeducación
penitenciaria procura transformar al “sujeto real”, que es el delincuente, en “sujeto ideal”,
que es el encarcelado. Se trata, consideran, de transformar al delincuente en un trabajador
proletario. “La penitenciaría es por tanto, una fábrica de proletarios y no de mercancías…
La cárcel, en su dimensión de instrumento coercitivo, tiene un objetivo muy preciso: la
reconfirmación del orden social burgués (la neta distinción entre el universo de los
proletarios y de los propietarios), que debe educar (o reeducar) al criminal (no
propietario) para que se convierta en un proletario socialmente no peligroso, es decir,
para que sea un proletario que no amenace la propiedad”. (Melossi y Pavarini, 1985. p.
194-195).

12
La concepción teórica de la pena carcelaria como un proceso rehabilitador, y la puesta en
marcha de ese proceso han constituido en el curso de la historia un verdadero fracaso,
funcional y estadísticamente hablando.

Con un giro diferente, Foucault (1984) consideraba ese fracaso como el “éxito” de la
prisión. En efecto, la prisión es un formidable instrumento de gestión y de control
diferencial de las conductas ilegales. El sistema penitenciario permite convertir en natural
y legítimo el poder legal de castigar, lo naturaliza. Ha logrado producir una determinada
categoría de delincuentes, identificándolos para mejor diferenciarlos de otras categorías
de infractores provenientes de la burguesía. En este sentido, lejos de constituir un fracaso,
la prisión, por el contrario, ha conseguido triunfar claramente a la hora de definir un
determinado tipo de delincuencia: la delincuencia de las clases populares. Dicho en
palabras simples y sin necesidad de leer a Foucault dice Norma Palavecino: “La cárcel
esta pensada para los pobres”17.

La cárcel para los pobres, militarizada y feudal en Tucumán

Desde cualquier elemental lectura jurídica (la Constitución Nacional y los Tratados
Internacionales) lo primero que se debe decir es que el encarcelamiento no debería llevar
consigo una privación adicional de otros derechos, ya que la única restricción que debe
estar en juego es la libertad ambulatoria. Los reclusos deben gozar de todos los derechos
y garantías que imponen las leyes constitucionales y las supranacionales para cualquier
ciudadano.El Juez Martín Vázquez Acuña (2007) hace un pormenorizado detalle de los
derechos e instrumentos jurídicos que protegen a los detenidos y detenidas (p.156-174).

Si la cárcel tiene como resultado final la libertad, la preparación de los individuos para
enfrentar la vida en sociedad, su administración por parte de una fuerza militarizada es
incompatible con su misión18. Lo que hacen la priorización de aspectos de seguridad, los

17
Norma Palavecino es actriz del grupo de teatro “Gente Común” integrado por mujeres privadas de la
libertad. Testimonio incluido en el documental “La Cárcel de Bernarda Alba” (CDESCO 2009).
18
Dice Delgado (2009) “Como consecuencia de la doctrina de la seguridad nacional, que inspirara el
accionar de las sucesivas dictaduras militares que interrumpieron el orden constitucional argentino durante
el siglo XX, fue impuesta la “militarización” de los servicios penitenciarios. En esta estructura los
abogados y, especialmente, los médicos y demás profesionales de la salud se encuentran subordinados en

13
muros inexpugnables y toda la liturgia militar, es construir un mundo cerrado con leyes
propias, generalmente no escritas.

La frecuente respuesta oficial a los reclamos por la violación de las leyes, la humillación
de los visitantes y la obstrucción al ingreso de personal civil, es lacónica: “esto es una
cárcel”. En D’Antonio (2009) (2011), D’Antonio y Eidelman (2010), Antognazzi, (1988)
y Filc (2000) se muestra el proceso de “modernización” y militarización de la estructura
institucional de las prisiones dependientes del Servicio Penitenciario Federal y las
cárceles provinciales entre el golpe de Estado de 1966 y el del 1976. Este proceso de
transformación, al compás de la represión política, dejó huellas perennes en la formación
de los agentes penitenciarios y en la cultura carcelaria tucumana.

Edificio ruinoso de la Cárcel de Villa Urquiza, Tucumán

El secretario de Derechos Humanos de la Provincia de Tucumán, en funciones en 2009,


manifestó en el marco de una conferencia que la violación más grave a los derechos
humanos en la provincia estaba dada por el maltrato que recibían los presos. Al

grado y “asimilados” dentro del escalafón jerárquico al personal penitenciario de quien dependen todos los
que tienen trato directo y cotidiano con los internos. El efecto jurídico más importante de esta última
transformación ha sido asignar a las propias autoridades penitenciarias, como “fuerza de seguridad”, el rol
de auxiliar de la justicia y, consiguientemente, la función de elaborar la prevención sumaria en las causas
en las que se investigan delitos de acción pública ocurridos en el ámbito carcelario, entre otros, la posible
aplicación de tormentos”.

14
preguntársele cuál era su respuesta como funcionario ante este problema contestó: “¿Qué
puedo hacer yo si el Ministro de Seguridad Ciudadana piensa que los presos son como
animales que hay que tener enjaulados? Puedo hablar mediáticamente y entonces voy a
durar dos días en mi cargo”19.

Para ejemplificar este espacio situado “fuera de toda norma democrática” que configura
la cárcel basta un ejemplo simbólico: En Tucumán se ha prohibido el ingreso de los
agentes del propio poder ejecutivo provincial que desempeñan funciones en la Secretaría
de Derechos Humanos de la Provincia20. La pretensión del servicio penitenciario de
quedar fuera de toda supervisión, llega a límites impensados. Recientemente, la directora
de la cárcel de Mujeres, Silvana Martínez de Guaraz ha impedido el ingreso a la cárcel de
dos funcionarias de la Procuración Penitenciaria de la Nación, el organismo encargado de
velar por los derechos de los detenidos en cárceles federales (la de Tucumán es
Provincial, pero al haber internas con penas por delitos federales alojadas allí la
competencia de la Procuración Penitenciaria para tomar contacto con ellas es
incuestionable)21.

Desde la Universidad Nacional de Tucumán, los docentes y alumnos del voluntariado


“Cárcel y Derechos Humanos” no hemos podido conseguir que nos respondan los
expedientes solicitando el ingreso a las cárceles.

Estas arbitrariedades obstaculizan cualquier acción educativa dentro de las cárceles, el


contacto con visitas y con organizaciones culturales dispuestas a hacer aportes educativos
a los internos. Cualquier emprendimiento que se inicie choca contra la inercia de la
cultura penitenciaria. “Esto es una cárcel” repiten una y mil veces como único

19
La Conferencia se dio en el marco de las Jornadas “Intervención Social con la Literatura, Investigaciones
y Prácticas en Curso”. Proyecto CIUNT 26/H426 “Memorias de la represión. Escrituras, escenarios e
imágenes de la militancia y la violencia estatal”. Tucumán, Argentina 22 y 23 de Setiembre de 2009. El
Ministro al que alude el Secretario de DDHH es Mario López Herrera, de quien depende el Director
General de Institutos Penales Roberto Guyot. La siguiente nota del periódico La Gaceta da cuenta de esta
relación y del “estilo Herrera-Guyot”: No responder a la prensa, no contestar expedientes, no dar
explicaciones.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/393847/Policiales/Se-denuncian-cuatro-casos-tortura-cada-mes.html
20
Diario La Gaceta: http://www.lagaceta.com.ar/nota/376747/Policiales/Guardias-penal-impiden-control-
Derechos-Humanos.html
21
En realidad cualquier abogado matriculado tiene derecho a entrevistar a las internas. Notas de O-IRSE y
Ciudad Interna http://o-irse.org.ar/?p=88 y http://ciudadinterna.blogspot.com/2011/06/violencia-
institucional-en-tucuman.html

15
fundamento a la arbitrariedad de un poder que el propio poder ejecutivo ni los jueces
controlan22. En Tucumán pareciera ser que el paso por la función de Director General de
Institutos penitenciarios es asignado a personas que quieren incursionar en la carrera
política y ofrecen (como sucedáneo de su falta de militancia, inserción social y territorial)
una prueba de lealtad que, luego, será reconocida con la promoción a otras funciones en
el poder ejecutivo provincial. Las tareas cotidianas de administración de la cárcel y
negociación con el poder militarizado del servicio penitenciario provincial son delegadas
en un subdirector sin formación universitaria y proveniente del “ala dura” del sistema
penitenciario. La experiencia de asignar la conducción de Institutos penales a un civil con
una mirada humanitaria fue respondida con la virulenta reacción del cuerpo penitenciario
que “produjo” en la gestión de Ernesto Salas la suma de 14 internos muertos23. Es así
como una gestión cargada de buenas intenciones resultó ser, objetivamente hablando, una
de las mas catastróficas de la historia democrática24. Las cárceles de Tucumán son
territorio del gobernador y sus funcionarios y no existe ningún mecanismo independiente
de control o supervisión de los poderes legislativo o judicial provinciales o nacionales.
No han sido nombrados los jueces de ejecución penal que dispone la ley 7.705 del 15 de
diciembre de 200525. Eso no es una prioridad para el sistema judicial. Y los jueces de
sentencia no visitan las cárceles desentendiéndose de la suerte de las personas que han
enviado a “rehabilitarse” a esas mazmorras. Dice un alto funcionario del Ministerio de
Seguridad de la Provincia de Tucumán: “Sabemos que en nuestras cárceles se violan
todos los derechos humanos, pero esto no es Holanda, mi amigo”26. En efecto, no es

22
Ejemplo: En una reciente investigación por drogas se mencionan testigos e informes “lapidarios” del
Secretario de Derechos Humanos pero finalmente todas las investigaciones se diluyen.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/372271/Policiales/Algunos-guardiacarceles-acusaron-sus-
compa%C3%B1eros-ser-vendedores-droga.html
23
Una nota periodística se refiere a este balance de muerte, redondeándolas en el número de 12.
http://www.lagaceta.com.ar/nota/255904/Opinion/Esas_paredes.html
24
En una nota periodística, es el propio Director General el que denuncia, como causa de los motines, los
malos tratos de sus subordinados hacia los presos. El intento de subordinar al Servicio Penitenciario le
costó a Salas que le fabricaran 14 muertos, le colocaran un subdirector “de la fuerza” y finalmente que
tuviera que dejar el cargo. http://www.lagaceta.com.ar/nota/98185/Notas_de_tapa/muerte-preso-origino-
violento-motin-Villa-Urquiza.html
25
Artículo 1°.- Créanse dos Juzgados de Ejecución en lo Penal: Uno con asiento en el Centro Judicial de la
Capital y otro con asiento en el Centro Judicial de Concepción. (No se ha previsto un juez de ejecución en
la cárcel de Mujeres).
26
En audiencia personal concedida en el Ministerio de Seguridad Ciudadana de Tucumán, año 2010. Se
reserva el nombre del Sr. Secretario de Seguridad por razones legales.

16
Holanda. Las numerosas muertes ocurridas en el penal de Villa Urquiza, nunca se
investigaron.27

Un joven de 17 años es asesinado en la calle por otros jóvenes que pretendían robarle.
Con mala fe o con ignorancia del derecho, el Ministro de Seguridad Ciudadana de
Tucumán, Mario López Herrera acaba de decir que "Evidentemente es gente que está en
el camino del delito y que, al cometer un crimen y no tener condena, lo vuelve a
cometer"28. Si nunca tuvieron condena (ergo: son inocentes) deberían merecer la
protección de un ministerio de “seguridad ciudadana” que al parecer les niega a algunos
el carácter de ciudadanos. El discurso del gobernador Alperovich recientemente reelecto
para ejercer un tercer mandato en la Provincia de Tucumán, va todavía más allá. En lo
que podría leerse casi como una invitación al linchamiento, se refirió a los sospechosos
como “mal nacidos”29. Un ejemplo claro de criminología mediática (Zaffaroni 2011),
donde ante la incapacidad de enfrentar los problemas sociales, establece la bipolaridad de
un “nosotros” y un “ellos” y señala a la población marginada como enemigos sin
derechos30. El mensaje del gobernador es incompatible con su deber de garantizar los
derechos humanos de estos y todos los ciudadanos.

27
“Masacre por goteo” es la expresión que mejor refleja las muertes a manos del estado (Zaffaroni 2011).
No hay estadísticas oficiales sobre muertes (ni siquiera sobre número de presos, proporción de procesados,
capacidad de las cárceles, presos en comisarías e institutos de menores, etc.) porque ningún organismo del
Estado las ha hecho públicas. El Poder Ejecutivo Provincial, asume una posición de garante respecto de su
vida, salud e integridad física. En el caso de fallecimiento de un/a detenido/a el órgano administrativo
correspondiente, debe responder claramente a la sociedad acerca del nivel de responsabilidades
involucradas en un hecho de tal gravedad. Los conteos de muertes se hacen a partir de informaciones
periodísticas como las que siguen; http://www.lagaceta.com.ar/nota/320723/Policiales/Asesinaron-preso-
carcel.html
http://www.lagaceta.com.ar/nota/98185/Notas_de_tapa/muerte-preso-origino-violento-motin-Villa-
Urquiza.html
http://www.lagaceta.com.ar/nota/217519/Policiales/Temen_venganza_Lucas_Gonzalez_sea_asesinado_Vil
la_Urquiza.html
http://www.tucumanalas7.com.ar/nota.php?id=44874
http://www.lagaceta.com.ar/nota/307652/um/interno_Villa_Urquiza_fue_encontrado_ahorcado_su_celda.ht
ml
http://www.lagaceta.com.ar/nota/122521/Policiales/Sofocaron-otra-protesta-Villa-Urquiza.html
http://www.lagaceta.com.ar/nota/98220/Policiales/razones-motin-son-misterio.html
28
http://www.lagaceta.com.ar/nota/465268/Policiales/Justicia-condena-o-libera-quienes-estan-actitud-
delito-dijo-Lopez-Herrera.html
29
http://www.lagaceta.com.ar/nota/465160/Policiales/Son-malnacidos-aseguro-Alperovich.html
30
Dice Zaffaroni (2011) “El reduccionismo biológico nunca desapareció del todo y el riesgo de su
renacimiento –con amplia cobertura mediática– no puede subestimarse. En sus palabras está contenido todo
el sentido común del ciudadano típico”. El discurso del gobernador sintoniza de manera demagógica con el

17
En un hecho contemporáneo con esta terrible definición, dos niños, también de 16 y 17
años, que al parecer pertenecen a esta franja de no-ciudadanos o “delincuentes
reincidentes que son liberados por la Justicia sin tener una condena” murieron
carbonizados en el Instituto de menores Julio Argentino Roca. Encontraron por fin su
condena a muerte. Estaban bajo el cuidado del Estado y murieron agonizando con el 80%
de sus cuerpos quemados. Pocos levantaron la voz para cuestionar el silencio del
gobernador ante estas muertes y las explicaciones pueriles del Director del Instituto que
responsabilizaba a los niños muertos de haber estado jugando a la “arañita”31.

La cárcel de jóvenes pobres en Tucumán: Un campo de concentración en el S. XXI

No se trata de una comparación exagerada ni efectista con los lugares en que los nazis
alojaban a sus prisioneros. De hecho, el Complejo Penitenciario de Villa Urquiza, en
Tucumán, funcionó como centro clandestino de detención de detenidos desaparecidos en
la última dictadura militar32. La unidad numero 5 de los casi niños jóvenes adultos33 de
Villa Urquiza es un verdadero depósito de personas cuya construcción data de 1927. La
realidad del pabellón de la Unidad 5 permanece escondida a los ojos (o a la voluntad de
dirigirlos hacia ella) de los visitantes, los educadores, los defensores y los jueces. Las
condiciones de vida en la Unidad Nº 5, donde desde 2005 se aloja a los jóvenes, hacen
dar vergüenza a los propios empleados penitenciarios que no pueden decir nada por
temor a ser sancionados.

Los internos no tienen acceso a la salud, a la educación, a una alimentación digna y a un


trato de humanos. Esto lo dice públicamente un juez Presidente de la Comisión Nacional
de Cárceles34 . “Tanto la enfermería como el consultorio odontológico no cumplen

sentimiento de la sociedad frente a un delito y establece claramente la diferencia entre los “mal nacidos” y
la gente bien, la gente normal.
31
http://www.lagaceta.com.ar/nota/466215/economia/el-Roca-atribuyen-fuego-Arañita.html Para una
descripción detallada de esta práctica ver Perrone (1973)
32
Allí fue torturado y es donde se vio por última vez al Senador Provincial Guillermo Vargas Aignasse por
cuyo secuestro, tortura y desaparición fueron condenados a cadena perpetua los genocidas Antonio
Domingo Bussi y Luciano Benjamín Menéndez.
33
Los jóvenes-adultos son aquellos muchachos de entre 18 y 21 años de edad. Menores de edad para la ley
civil, pero penalmente responsables. Generalmente ingresan (y reingresarán) a la cárcel luego de haber
pasado su adolescencia encerrados en Institutos de Menores.
34
Seria denuncia sobre el penal de Villa Urquiza

18
ninguna regla mínima legal nacional o internacional. Esto es inhumano”. “Se están
violando todos los pactos internacionales de Derechos Humanos y también la Ley de
Ejecución Penal de la Nación”. “Es imposible hablar de una reinserción social si no se
respetan los derechos básicos de los presos”, agregó. El informe de Vázquez Acuña se
refiere al Complejo de Villa Urquiza en general. Sin embargo, estamos seguros de que el
Juez no visitó la unidad 5 de jóvenes adultos, ya que esta unidad está normalmente
excluida del itinerario que se le ofrece a las visitas. Es habitual que personas que por
distintas circunstancias visitan una parte de las cárceles reproduzcan el mensaje de que
“las cárceles no son tan terribles”. El Servicio Penitenciario utiliza muy bien estos
mecanismos de “blanqueo” con visitas de estudiantes de derecho, espectáculos
ocasionales, la actuación de un coro en la capilla y hasta el rodaje de una película. Esta
estrategia de preparar montajes, abriendo las puertas a gente no preparada para
monitorear cárceles, es muy eficiente a la hora de ocultar. Los visitantes aceptan
naturalmente que, por razones de seguridad, no se pueda ver la totalidad del penal y
suelen irse conformes por haber asistido a un instante de trato humano.

La Unidad 5 de jóvenes adultos no tiene baños (están colapsados y fuera de servicio). Los
muchachos disponen de un tacho de 20 litros por celda (son recipientes de lata en los que
se comercializa aceite de automóviles). Se les pone agua hasta la mitad, y allí se sientan a
hacer sus necesidades, delante de los demás y en el mismo lugar donde duermen, comen
y pasan 23 horas al día encerrados. Cuando en algún momento de la noche, estos tachos
se llenan, los internos hacen sus necesidades en bolsas plásticas que son arrojadas por las
ventanas, como se ve en estas fotos. A la mañana siguiente, una cuadrilla de internos pasa
juntando las bolsas con una carretilla. Esta situación fue observada con nuestros propios
ojos, narrada por los internos y reconocida con vergüenza por los empleados
penitenciarios,35 Desde 2009, la Dirección de Arquitectura y Urbanismo, DAU, está
construyendo a paso muy lento los nuevos baños a razón de uno por cada celda (llamadas

http://www.lagaceta.com.ar/nota/289709/Opinion/Seria_denuncia_sobre_penal_Villa_Urquiza.html y “En
Villa Urquiza está violentada la dignidad humana”. Entrevista al Juez Martín Vázquez Acuña
http://www.lagaceta.com.ar/nota/289514/
35
Oportunamente, se puso en conocimiento esta situación a las autoridades del ministerio de educación de
la Provincia (Patricia Manca, Lucía Auteri, Alicia Olmeda, Silvia Ojeda y Silvia Rojkés y de la Nación,
Lic. María Isabel Giacchino de Ribet) sugiriéndoles que ni el Ministerio de Educación, ni ningún educador,
deberían avalar ni hacerse cómplices de este horror.

19
“secciones”). Como algunas de las celdas están con sus paredes abiertas por las obras,
durante la noche los jóvenes son trasladados a dormir en la Unidad 9 de máxima
seguridad. Pero durante el día vuelven a su pabellón original donde se los ha llegado a
amontonar hasta de a 22 internos por cada celda.

En la Unidad 5 no hay comedor, no hay sillas, no hay mesas, no hay cubiertos, no hay
platos, no hay vasos. ¿No es una práctica cultural fundamental de la vida en sociedad
“sentarse a comer”?. Se come dentro de las celdas. Pero la mayoría de los internos
recurre a los víveres que les llevan las visitas. Aseguran que no se puede comer la
comida del penal36. Sólo los que no reciben visita alguna deben servirse un guiso frío y
grasoso. Los jóvenes se alimentan como sólo hemos visto en los documentales que
describen la vida de los simios, tomando los guisados con las manos en forma de
cucharas desde “platos” fabricados con botellas de gaseosa cortadas por la mitad.

Lado exterior norte del pabellón de la Unidad 5. En los círculos se ven las bolsas con excremento

36
En 2005 se ha encontrado la presencia de gasas ensangrentadas dentro de la comida.

20
¿Procesados separados de los condenados? Así debería ser. Eso es lo que se les enseña a
los futuros abogados en la Universidad y he tenido oportunidad de conversar con algunos
que creen que así funciona. La inmensa mayoría de los detenidos en la unidad 5 (mucho
más del 90%) son procesados. “Presuntamente inocentes” según nuestro sistema legal. Y
sin embargo están pagando una condena anticipada en las peores condiciones. Muchos
encontrarán una “condena a muerte” sin haber sido jamás escuchados por un juez.

En “el pabellón” de la Unidad 5 donde se alojan 130 jóvenes no hay camas37. Los
muchachos se acuestan en unas tarimas de cemento por donde sube la humedad hasta
empapar las colchonetas y frazadas que les han traído sus familiares. Cuando los internos
salen en libertad o “ascienden” (cumplen 21 años y son trasladados a la unidad de
adultos), les dejan las colchonetas a otros internos. No se conoce lo que son las sábanas o
las almohadas.

Baños nuevos en Unidad 5

37
Recientemente, en 2011 se proveyó de camas cuchetas pero sólo a la mitad del pabellón.

21
Trabajo y Educación: No hay nada que hacer

Una de las cosas que más impresiona en la Unidad 5 es el “ocio forzado” al que son
sometidos estos jóvenes. Se los hace retroceder a etapas infantiles donde no toman
ninguna decisión ni gozan de ninguna autonomía. Se la pasan tirados en las “camas”, y
deben llamar la atención de los guardias si desean ir al baño fuera del horario en que a tal
efecto se abren los candados. ¿Para qué sociedad se los puede preparar así? Hasta en un
jardín de infantes hay obligaciones que cumplir, hay juegos, hay que levantarse
temprano, etc. Como son menores “se los protege” del contacto con los presos adultos…y
entonces no pueden trabajar en la panadería, ni hacer ninguna actividad productiva. No
hay trabajo para ellos, ni coro, ni pueden ir a la capilla. Todo eso funciona sólo para los
adultos. Hay una huerta mal atendida, y actividades de limpieza…Pero no hay elementos
de limpieza38.

Durante las horas del día se alojan hasta 22 internos en cada celda. El hacinamiento va,
sin embargo, acompañado de políticas para desarticular toda organización, separar a
los presos entre sí y evitar la formación de prácticas solidarias.

38
El pedido de elementos de limpieza y aseo personal es una demanda permanente de los detenidos y
detenidas.

22
Baños del pabellón Baño para las visitas

El pasto del campo de deportes, donde se recibe a las visitas, no se corta porque no hay
machetes y “la máquina” se rompió hace meses y nadie la arregla.

La escuela figura en los papeles pero de verdad no existe. Los docentes no van. La
educación no es un derecho en la unidad 5. “Es un beneficio” que el preso se tiene que
ganar “haciendo conducta”. Esto es, mostrando sumisión y obsecuencia ante la autoridad
de los guardiacárceles39.

"camas" de mampostería de la unidad 5 de Jóvenes adultos de la cárcel de Villa Urquiza

39
La redacción no es caprichosa. No hay posibilidad de que existan otros indicadores de la “buena
conducta” que estos. Sencillamente porque no hay actividades en las que se pueda evaluar el desempeño de
los internos, ni personal diferente a los penitenciarios.

23
El uso del lenguaje no es casual. En las cárceles jamás se habla de los derechos de los
presos. Las oportunidades de recreo, de deportes, de visitas, de salidas transitorias, de
trabajo o educación son denominados “beneficios”, inclusive en los escritos judiciales.
Pero la escuela (cuando excepcionalmente los docentes van) es una actividad que no
convoca. Quizás sea, porque descubren que es falsa. En efecto, nadie sabe en qué grado
de la escuela está un preso, qué es lo que estudió afuera, en su vida libre o en los
institutos de menores de los que la mayoría proviene, siguiendo un camino de
institucionalización que, sin embargo, no es acompañado con la construcción de un legajo
académico40, ni sanitario.
Los guardias dicen que los presos “no quieren salir”.Casi a ninguna actividad que se les
proponga quieren salir. Desconfían porque saben que todo es discontinuo, fugaz y
engañoso. Esa es su experiencia. En función de la nuestra tenemos que darles la razón.
Los permisos para asistir a clases de teatro se daban o se quitaban de un día para el otro.
Todo es arbitrario. A un preso “lo sacan” o no lo sacan y no hay quien pueda reclamar
por ellos. En el tiempo que duró el proyecto Nuevos Territorios de Expresión (Julio
2008-Junio 2009) pudimos entrar a la cárcel y observar (casi censar) las actividades
existentes. Se limitaron a las misas de la pastoral penitenciaria y algunos breves partidos
de fútbol41.

Está naturalizado el hecho de que jóvenes de 18 a 21 años se pasen 23 horas encerrados


haciendo nada. Es natural para los agentes penitenciarios, para los internos, para las
visitas, para los maestros, para los abogados defensores, y lo que es imperdonable: para
los jueces. ¿Cómo no van a deprimirse, a drogarse, a pelearse entre ellos, a cortarse para
llamar la atención? La fantasía de pensar que los presos están todo el día haciendo
deportes, levantando pesas, cultivando el físico, es un espejismo alimentado a fuerza de
cine norteamericano que, en las cárceles tucumanas, se vuelve una bofetada en contra de
nuestra ingenuidad.
40
En abierto incumplimiento de la ley nacional de educación 26206 del año 2006, que implementa la
modalidad de educación en contexto de encierro.
41
Mención aparte merece la tarea silenciosa que realiza la profesora de literatura Catalina Rodríguez.
Todos los sábados, desde que el Ex Director Salas le abrió las puertas en 2005, les lee cuentos a grupos de
internos que, hechizados por los textos, se sientan a su alrededor con perfecto orden y respeto. Se trata de
una tarea no remunerada que, siendo valiosa, no hace sino evidenciar la ausencia de iniciativas oficiales, la
falta de estímulo a otras personas u organizaciones que estarían dispuestas a tareas similares y, claro está,
los buenos resultados que da tratar bien a los seres humanos.

24
Croquis realizado por los internos de la U5 donde se identifica el Pabellón con sus
secciones A-H, las ranchadas, los individuales y los jardines. Los sectores de vigilancia
están identificados como “ortiva”. (CDESCO 2005).

Lectura. Todos los sábados la docente Catalina Rodríguez lee cuentos a los jóvenes de la
Unidad 5.

25
A modo de actualización:

Luego de la censura que sufriera la obra de teatro en la cárcel de mujeres, los


responsables del proyecto más un grupo de estudiantes y jóvenes abogados constituimos
el Observatorio de Derechos Humanos del Instituto de Rehabilitación Santa Ester, el que
bautizamos con el irónico y polisémico nombre de O-IRSE42 y cuya primera actividad
fue intentar visitar a las internas en carácter de amigos o, como se nombra a los afectos en
la jerga judicial, “allegados”. Estas visitas nunca pudieron concretarse a pesar de que
cada uno de los visitantes cumplió con los requisitos exigidos43.

En Octubre de 2011 O-IRSE fue convocado por el OIP (Observatorio Internacional de


Prisiones) para ser observadores de las elecciones primarias abiertas obligatorias (PASO)
y luego las presidenciales en todas las cárceles de Tucumán. Gracias a esta función
autorizada por la justicia, pudimos ingresar a las cárceles nuevamente44. En la Unidad 5,
donde me tocó observar las elecciones presidenciales del 23 de Octubre de 2011, pude
conversar con 5 internos y actualizar la información sobre esta unidad. Nada ha
cambiado. Los nuevos baños no funcionan. No tienen conexión de agua y ya están
tapados. Las cloacas siguen despidiendo el olor de siempre. Están diseñadas como
canales al aire libre, de tal suerte que cuando no están tapadas, son arroyos de aguas
nauseabundas que cualquier visitante no puede dejar de ver ni oler. Se mantiene el
régimen que observamos en 2005 y 2008-2009: Veintitrés horas de encierro que se
elevan a 24 en los días de lluvia. Dicen los internos: “Los que tienen abogado privado
pagaron 3000 pesos el que menos, no los visitan nunca45. Los que tienen defensor oficial
no saben quién es. El subdirector vino a la unidad una sola vez en todo el año. El Director
nunca.” “Nos pegan solamente cuando hay lío. O cuando hay peleas entre nosotros y la
guardia quiere saber quien empezó. Hay biblioteca pero los presos no podemos ir en la

42
www.oirse.org.ar
43
Luego de cumplidos los requisitos se nos exigieron otros no contemplados originalmente y una vez
satisfechos estos simplemente se nos negó el ingreso. En muchos casos las internas fueron coaccionadas
para rechazar las visitas. La Directora de la Cárcel de Mujeres, Silvana Martínez de Guaraz, llegó incluso a
hacerles firmar el rechazo a internas que no habíamos propuesto visitar.
44
Los informes sobre los resultados de estas elecciones en los penales tucumanos, donde votó solamente el
5% del padrón pueden verse en el sitio de OIRSE http://o-irse.org.ar/?p=132
45
La relación contractual que se establece con las defensas generalmente se limita al juicio. Son pocos los
detenidos y detenidas que mantienen un vínculo con sus abogados que incluya los aspectos del encierro
previos y posteriores al juicio.

26
hora de recreo para ese sector. Esta cerrada”. “Hay un taller pero las máquinas no andan,
bah no se sabe, eso esta cerrado y no hay maestro de taller”. “La huerta esta linda, se nos
floreció la lechuga por culpa de la lluvia. La maneja un guardia viejo con los internos de
conducta. Todos llevan verdura a sus casas, hasta nuestros familiares. Pero los presos rara
vez comemos verduras”. “Se cocinamos nosotros en las "secciones" (donde viven de a
seis). Al sector aislado van los que pagan. Pero no conviene, si al final tampoco estás en
una celda individual. Para tener roces allá es más barato tenerlos en el pabellón" .Un
guardiacárcel, por su parte, nos dice irónicamente: "Aquí tenemos a los narcos que
agarraron con 8 porros". "Hay ladrones, pero también hay muchos inocentes. Yo les creo
a los chicos que dicen que pasaban por ahí y los agarró la cana. No tuvieron (dinero) para
arreglar en la comisaría y aquí están. Yo pienso que si en la rueda de reconocimiento las
víctimas no los reconocen los deberían soltar en el acto".

La cárcel para mujeres pobres en Tucumán: La humillación como tratamiento


rehabilitador

La cárcel de mujeres de Banda del Río Salí46 no es una cárcel ingobernable ni peligrosa.
Tiene un máximo de 45 internas. Una población tranquila a la que fácilmente se podría
garantizarle los derechos básicos que establecen la constitución, los tratados
internacionales y la Ley 24.66047. La cárcel de mujeres no espanta por sus condiciones
edilicias. Lo que caracteriza a esta unidad es la arbitrariedad y la constante humillación
en el trato a las mujeres detenidas y a sus familiares.

En la cárcel de mujeres hay exactamente 8 condenadas. El resto son inocentes.

46
Instituto de Rehabilitación Santa Ester o Unidad Penal número 4 ubicada en Banda del Río Salí,
Tucumán.
47
Ley 24.660 http://www.infoleg.gov.ar/infolegInternet/anexos/35000-39999/37872/texact.htm
Sancionada: el 19 de Junio de 1996, Promulgada el 8 de Julio de 1996 y varias veces reformada, se
refiere a los Principios y Modalidades básicas de la ejecución. Normas de trato. Disciplina. Conducta y
concepto. Recompensas. Trabajo. Educación. Asistencia médica y espiritual. Relaciones familiares y
sociales. Asistencia social y postpenitenciaria. Patronatos de liberados. Establecimientos. Personal.
Contralor judicial y administrativo. Integración del sistema penitenciario nacional. .

27
Entre las particularidades de la cárcel de mujeres llama la atención la presencia de niños
que están junto a sus madres. Sin embargo, no hay nada en el diseño edilicio ni en las
actividades que se realizan, que dé cuenta de esa presencia infantil. No hay un jardín de
infantes, no hay médico ni enfermero permanente, no hay una hamaca ni otros juegos
infantiles. Rosa vive con su hijo de más de cinco años en la cárcel aunque, por la edad
del niño tiene derecho a tener arresto domiciliario. Los jueces no le otorgan el arresto
domiciliario a pesar de las reformas legales que los habilitan para ello48. Este niño nació
en la cárcel. Nunca jugó con otros niños y no va a la escuela. Como el mundo que lo
rodea es exclusivamente femenino, él también habla de sí mismo en femenino: “me bañé
solita”, dice.

48
La última reforma a la ley 24.660, de enero de 2009, ha ampliado generosamente los supuestos de
detención domiciliaria.

28
Las prácticas contra la subjetividad sexual y de género originadas en la dictadura
(D’Antonio, 2011) encuentran plena continuidad en la cárcel de hoy. Ya no se practica
el extremo violento de la apropiación de niños y niñas, pero la separación de los hijos de
las madres es una amenaza permanente del sistema carcelario y judicial. Las trabas
judiciales para otorgar la prisión domiciliaria a las madres con niños pequeños tienen su
correlato en los discursos penitenciarios que promueven la adopción.

La salud es otro derecho que no se garantiza a las mujeres. Los médicos trabajan muy
pocas horas. El dentista y el psicólogo también49.

Las internas procesadas pueden ser atendidas por sus ginecólogos particulares. Esta
aparente apertura y beneficio esconde la falta de servicio ginecológico en el penal y (para
las que cuentan con un médico de cabecera) se paga con la humillación de ser conducidas
esposadas y custodiadas no sólo hasta la sala de espera sino hasta dentro mismo del
consultorio médico. Para constatar la deficiente atención de la salud no es necesario hacer
grandes investigaciones: Las bocas sin dientes de las internas lo dicen todo acerca del
abandono. Un abandono que al tratarse de una población tan reducida resulta
injustificable.

Las actividades educativas son prácticamente nulas. Una interna narra cómo es un día en
la Unidad 4:

06:00 Un día en la cárcel empieza a las seis de la mañana, levantarse, limpiar…la limpieza.

07:00 A las siete de la mañana es hora del control, donde nos controlan a todas las que estamos.
Vienen todas las guardias, la guardia que entra, la guardia que sale a ver si están todas…si a la
noche no se ha escapado alguna o le ha pasado algo a alguna

07:30 siete y media el desayuno

08:30 después los talleres de costura o cotillón.

12:00 Al mediodía almuerzo,

13:00 después, a la una, ya silencio porque es la hora de la siesta.

18:00 A las seis otra vez la limpieza,

19:00 a las siete de la tarde otra vez el control, para saber, cambio de guardias y todo eso.

49
Los profesionales de la salud pertenecen al escalafón del servicio penitenciario y esto es incompatible
con la terapia independiente que necesitan las detenidas. Esto está expresamente contraindicado por el
protocolo de Estambul de Naciones Unidas de 2001 y las recomendaciones de Noviembre de 2004 del
Comité contra la tortura (C.E.L.S., Ministerio Público de la Defensa, Procuración Penitenciaria de la
Nación, 2011).

29
20:00 A las ocho la cena

21:00 a las nueve, ya de vuelta, todas adentro hasta el otro día. (CDESCO 2010).
La vida sexual casi no existe. Las relaciones heterosexuales (para las que se exige vínculo
matrimonial o acreditar concubinato previo a la detención) son especialmente dificultadas
al someter a los compañeros de las presas a humillaciones intolerables basadas en la
aplicación deshumanizada de reglamentos burocráticos. A las internas les quedan las
posibilidades de la abstinencia sexual; establecer relaciones con detenidos de la cárcel de
varones (en Villa Urquiza es fácil el ingreso de mujeres) o mantener relaciones
homosexuales50.

Pero quizás el elemento de mayor violencia en la cárcel de mujeres lo constituye el


maltrato a los familiares y la obstrucción a que las internas se relacionen con la sociedad
libre51. Las visitas se realizan todos los miércoles y domingos desde las 14 a las 18 hs.52.

Para la realización de las revisaciones anales y vaginales, las mujeres son obligadas a
desnudarse por completo y hacer flexiones. Las toallas higiénicas y los pañales de los
niños deben ser cambiados en el momento de ingresar.
Esta violación despiadada de los cuerpos, se acompaña con otras medidas también
tendientes a la desubjetivación de género y sexual, pero esta vez bajo el ropaje hipócrita
de la defensa de “la moral y las buenas costumbres”. Está terminantemente prohibido el
uso de prendas escotadas, calzas ajustadas, camisetas musculosas y faldas cortas.
Y todo ese control y revisaciones termina, una vez adentro, con el impedimento de todo
contacto físico con los seres queridos.
Consultada sobe el tema de las requisas, dice una Jueza Penal de Tucumán: “Es legal
realizar requisas anales y vaginales…lo que pasa es que ahora los familiares de los presos
tienen unos aires…un copete…Antes el familiar de un preso respetaba…caminaba con la

50
Siempre y cuando las parejas no reivindiquen su condición de tales, en cuyo caso serán severamente
castigadas. (Testimonios de las internas y ex internas del grupo de Teatro Gente Común).
51
Como ya se dijo, los integrantes de O-IRSE propusieron a las internas visitarlas. Una a una fueron
coaccionadas por la Directora del Penal para que desistan de recibir las visitas.
52
Muchas horas menos de visita semanales que a las que tienen derecho los hombres en la Cárcel de Villa
Urquiza. En este complejo penitenciario las visitas son los miércoles de 14 a 18 y los domingos de 7 a 18.

30
cabeza gacha”53. Esta estigmatización de la que hace gala la jueza se repite en la prensa
tucumana. Valga como ejemplo la publicación de un suplemente entero en el periódico
local La Gaceta, del domingo 8 de Mayo de 2011. Bajo el titulo “Mujeres que Matan”, el
periódico intentaba demostrar que las razones que llevan a las mujeres tucumanas a la
cárcel son principalmente el homicidio doloso. O-IRSE, el Observatorio de derechos
Humanos del Instituto de Rehabilitación Santa Ester, respondió públicamente a Álvaro
Aurane, el periodista responsable de la edición, con una “Carta Abierta” en la que se
desmontan cada una de las falsedades publicadas54

Croquis realizado por una interna de la U4 donde se identifica el pabellón, sector de


aislados, sector de madres, pabellones de aislados, judiciales, comedor, oficina de
guardias, dirección, etc.

53
En audiencia personal concedida en el despacho de su juzgado en 2009. Se reserva el nombre de su
señoría por razones legales. Las requisas íntimas violan los derechos constitucionales, la Convención
Americana de Derechos Humanos y la ley 24.660 de ejecución de la pena privativa de la libertad.
54
El ejemplo es significativo por la importancia del monopólico diario La Gaceta, por la posición dentro
del mismo del periodista Aurane (se desempaña como pro-secretario de redacción). La carta completa
puede verse aquí http://o-irse.org.ar/?p=59

31
Prohibiciones insólitas

Por lo menos hasta fines del 2010 en la entrada de la cárcel de mujeres había pegados
unos carteles escritos a mano donde se explicaba qué cosas podían ingresar al penal y que
cosas no. Felizmente guardamos imágenes que testimonian esas prohibiciones, porque en
otros lugares del país no nos creen que esté prohibido el ingreso de “Materiales de
Adiestramiento Subversivo y Materiales de Ideología Política”.

Los carteles fueron recientemente retirados, producto de la difusión pública realizada por
O-IRSE55. Esta manifestación de control autoritario propio de la última dictadura militar
no es un resabio dictatorial que hoy esté en desuso. La manipulación de la
correspondencia de las internas, con lectura e intercepción lisa y llana se complementa

55
Fotos de todos los carteles pueden verse en: http://teatroentrerejas.cdesco.org.ar/?p=172

32
con el monitoreo constante de las llamadas telefónicas y la presión a las internas para que
firmen declaraciones renunciando a sus derechos.

En las cárceles también está severamente restringido el ingreso de fruta, inclusive en los
pabellones donde se alojan niños. El argumento es que con la fruta se puede fabricar
“pajarito”, un brebaje alcohólico que forma parte de la mitología de los ámbitos
carcelarios masculinos. Se produce a partir de la fermentación de casi cualquier fruta,
arroz, papa, etc.56. El peligro de que con las fruta los presos fabriquen alcohol casero
(después de todo el alcohol es legal en el mundo al que se los quiere re-insertar) suena
menos grave que el hecho de que hombres, mujeres y niños sean privados de la fruta en
sus dietas.

En las cárceles tucumanas esta prohibido el ajedrez. El juego-ciencia está incluido dentro
de las actividades que pueden generar apuestas, y esto sería malo para la reeducación de
los internos “en tratamiento”. El cartel de la entrada prohibía los sahumerios57.

El problema no es que haya restricciones, lejos estamos de suponer que no debiera haber
ninguna. El problema es que esas restricciones nunca son fijas, nunca son del todo
conocidas, y pueden variar según cada guardia y según el humor de ese día58. A estas
decisiones arbitrarias y cambiantes se enfrentan cada domingo los familiares y ven como
sus pertenencias destruidas, confiscadas, se quedan en la puerta del penal.59

56
Según Facundo Di Genova (2008), el nombre de pajarito deviene del silbido que se desprende de los
tachos de fermentación del brebaje que debe fermentar al menos 5 días. Concluida la fermentación
alcohólica de la fruta, si no se interrumpe la misma calentando el preparado a 70° sobreviene la
fermentación gliceropirúvica, altamente tóxica y explosiva (precursora de la nitroglicerina). Por esta razón
y por el acceso más simple a psicofármacos, la preparación de esta bebida clandestina viene siendo
abandonada de las prácticas culturales carcelarias (p 15-19). En la cárcel de mujeres de Tucumán, la interna
que lleva más tiempo encerrada manifiesta no haber visto ni oído jamás la existencia de tal práctica,
además de considerar que sería imposible su elaboración clandestina lejos de los ojos del personal
penitenciario.
57
Siempre en el afán de encontrar racionalidad a esas prohibiciones o de enterarnos de prácticas de la
cultura carcelaria desconocidas para nosotros preguntamos: ¿por qué están prohibidos los sahumerios?
“Porque a la señora le molesta el olor”, fue la respuesta de una guardiacárcel. La “Señora” es la Directora
del Penal.
58
Las internas hablan de “guardias duras” y “guardias blandas” refiriéndose al elenco más o menos estable
de funcionarias que integran cada turno.
59
Las sanciones, el maltrato psicológico y la incomunicación son característicos en la cárcel de mujeres.
Hace poco, a una de las actrices del Grupo de Teatro Gente Común se le aplicó, por llegar tarde de un
permiso, 18 días de encierro en la oscuridad de los buzones de la cárcel. La sanción es ilegal y la forma de

33
Algunas Propuestas

Las cárceles no sirven para facilitar la reinserción social de las personas. ¿Cómo
rehabilitar sin educación y sin trabajo?, sin organización democrática, sin lecturas
políticas, sin ajedrez, sin consumo responsable de alcohol, sin autodisciplina, con la
marca en el cuerpo y en el alma de haber pasado por la cárcel, sin autoestima, con el
pedido de antecedentes penales para el ingreso a cualquier trabajo, sin la experiencia de
haber votado, muchas veces sin documento, sin oficio, sin afectos, sin dientes, sin letras.

No es fácil hacer propuestas optimistas ante este panorama desolador. Nuestra esperanza
está en el avance de la conciencia de la sociedad civil, y para ello hace falta mostrar las
cárceles e invitar a reflexionar. No hay política de seguridad seria sin resolver antes las
cuestiones penitenciarias y postpenitenciarias.

Además de garantizar trabajo, educación, alimentación, salud, el cese de la tortura y otros


malos tratos, señalamos a manera de propuesta algunas otras iniciativas de carácter
urgente:

 “Señalar” la cárcel de “Villa Urquiza” como centro de tortura y detención, tal


como se viene haciendo en todo el país con los lugares que han servido para la
represión clandestina durante la última dictadura militar60.

 Nombramiento en Tucumán de los dos jueces de ejecución penal e incorporación


de una jueza específica destinada a controlar la ejecución de penas en la cárcel de
mujeres.

 Implementación a nivel provincial (y nacional) del Protocolo Facultativo de la


Convención contra la Tortura al que la Argentina y sus estados provinciales se
obligan con carácter constitucional61.

aplicarla también, sin dar intervención a la defensa ni jueces. El monto de la sanción equivale a un motín o
fuga. Se esta aplicando por una llegada tarde una sanción ejemplificadora “al teatro”.
60
http://www.derhuman.jus.gov.ar/anm/refesim/senali_exccd.html
61
Se trata de crear una comisión independiente capaz de visitar las cárceles sin previo aviso. Argentina está
demorada siete años en el cumplimiento de la implementación de los Mecanismos de Prevención de la
Tortura, tal su compromiso en el plano internacional. Nuestro país ha sido el primero de los Estados
latinoamericanos en ratificar este Protocolo, en el año 2004 a través de la ley 25.932. Los Estados cuentan
con un año para implementar el o los mecanismos nacionales.

34
 Constituir una comisión de estudio tendiente a elaborar los proyectos de ley
necesarios para democratizar la estructura orgánica del Servicio Penitenciario
Provincial militarizados por normas de facto actualmente vigentes.

 Cumplimiento a las disposiciones de los artículos 202 y 203 de la ley 24660,


relativos a la capacitación universitaria con la que deben contar las autoridades
de los establecimientos penitenciarios y sus áreas de tratamiento, y a la
implementación de los concursos a través de los cuales se accederá a esas
funciones.

 Reglamentación y puesta en vigencia de la ley de estímulo por estudio (reducción


de penas por estudios)62

 Definición y publicación del “cupo carcelario” de modo urgente. El cupo de


alojamiento tiene que estar correlacionado con las plazas “hoteleras” pero también
de trabajo y de estudio y las posibilidades reales de suministrar estas condiciones
mínimas para una vida digna a la población alojada en las cárceles.

 Fin inmediato del hacinamiento en cárceles y comisarías, con ordenamiento


inmediato de libertades.63

62
La Ley Nº 26.695 de estímulo educativo para personas privadas de su libertad fue sancionada el 27 julio
y publicada en el Boletín Oficial el día 29 de agosto de 2011. La mencionada ley sustituye el capítulo VIII,
artículos 133 a 142, de la ley 24.660 de Régimen de Ejecución de la Pena Privativa de la Libertad en
materia de educación en establecimientos penitenciarios.
63
En el caso Verbitsky, la Corte Suprema lo dijo expresamente a todos los jueces de la provincia de
Buenos Aires: deben ordenar libertades en donde haya hacinamiento. Fallos 328 2: 1.146, in re:
"Recurso de hecho deducido por el Centro de Estudios Legales y Sociales en la causa Verbitsky, Horacio s/
habeas corpus" resuelto el 3 de mayo de 2005.

35
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