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MADRID, 2013
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AGRADECIMIENTOS:
A Pilar Palazuelos, Ana Asenjo, Irene de Blas, Patricia de la Torre, Isabel Díaz y Jesús
Sanz que han formado parte de este trabajo como equipo investigador por su ánimo
constante y su fe inquebrantable en el proyecto. Sin vuestra valiosa ayuda éste hubiese
sido inviable; gracias.
A AFIBROM que me abrió sus puertas cuando les hablé del proyecto; especialmente a
la persona que en ese momento era su Presidenta, Felisa Recarte y a la auxiliar
administrativa, Maribel que ha colaborado de forma entusiasta realizando los contactos,
y en todo lo que le ha sido posible.
A Pilar Arroyo por creer en mí desde hace muchos años y su apoyo constante en los
momentos bajos.
A todas mis compañeras de la antigua EUE Puerta de Hierro por los ánimos y su
contribución a este proyecto.
A Sergio por estar aquí tras los malos momentos pasados, gracias hijo.
A mis antiguos compañeros de la UCI del Hospital General de Móstoles con los que
compartí infinitas horas de trabajo, compañerismo, solidaridad y amistad. Gracias a ese
gran equipo humano del que he aprendido muchas cosas entre ellas el amor por la
docencia y la investigación.
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ÍNDICE ..................................................................................................... Pág.
INTRODUCCIÓN .............................................................................................. 11
FIBROMIALGIA ............................................................................................... 17
1. Historia ................................................................................................ 17
4. Etiología .............................................................................................. 27
5. Tratamiento ......................................................................................... 29
REIKI.................................................................................................................. 47
JUSTIFICACIÓN ............................................................................................... 69
OBJETIVOS ....................................................................................................... 75
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Método estadístico .................................................................................. 81
Aspectos éticos........................................................................................ 82
RESULTADOS .................................................................................................. 85
Patologías asociadas................................................................................ 90
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INTRODUCCIÓN:
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EFICACIA DE LA TERAPIA REIKI EN LA MEJORA DEL DOLOR, LA
FATIGA, LA CALIDAD DE VIDA Y EL IMPACTO SOBRE LAS AVD EN
MUJERES CON FIBROMIALGIA
INTRODUCCIÓN
Hasta hace relativamente poco tiempo, el concepto de salud y enfermedad era definido
desde un punto de vista biologicista sin tener en cuenta otros factores que pudieran estar
influyendo en ellos tales como los aspectos psicológicos y /o sociales. No es hasta los
años 70 del siglo pasado cuando desde la Organización Mundial de la Salud (OMS), en
la Declaración de Alma Ata (1), se introducen los factores psíquico y social en la
definición de salud y se toman en cuenta otros factores que pueden tener una gran
importancia en el desarrollo de algunas enfermedades, especialmente las crónicas.
Dentro de estas dolencias se encuentra el dolor crónico, una entidad que ha acompañado
a la humanidad desde sus orígenes. Partiendo de la premisa de que el dolor es una
experiencia única e individual en la que intervienen distintos factores tanto biológicos
como sensoriales, afectivos, cognitivos y conductuales, en 1986 la Asociación
Internacional para el Estudio del Dolor (IASP) hace una definición integrando todos
estos aspectos y además hace una distinción entre el dolor agudo y el crónico. Los
episodios de dolor agudo, por lo general, son identificables y su duración es limitada,
mientras que el dolor crónico aparece cuando el dolor se hace persistente y su duración
sobrepasa los tres meses. En la actualidad, en los países industrializados la presencia del
dolor crónico es bastante elevada, entre un 20 y un 35% de la población lo padece, y
conlleva grandes repercusiones económicas (2).
Dentro de los trastornos que provocan dolor crónico se encuentra la Fibromialgia (FM),
en el cual vamos a centrar el presente trabajo.
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para todas sus actividades (trabajo, ocio, actividades de la vida diaria), que provocan
consecuencias importantes en las relaciones sociales y familiares (8).
La prevalencia del SMF difiere según la población estudiada, pero se estima que es de
un 2,4 % con una relación mujer/ hombre de 21/1, aunque puede afectar a la población
infantil y juvenil, pero el mayor pico de prevalencia se encuentra entre los 40 y los 49
años, siendo infrecuente antes de los 40 años y por encima de los 80 años de edad (5).
Los estudios prospectivos indican que la enfermedad sigue un curso crónico con poca
mejoría en los 5-7 años de seguimiento.
A lo largo de los años se han realizado estudios para valorar el impacto económico de la
enfermedad y su repercusión en la salud de las personas que la padecen debido, no solo
a la enfermedad en sí, sino a otros problemas de salud concomitantes (9;10). También
se ha constatado que estos pacientes consultan diversas especialidades, usan terapias
alternativas y su consumo económico se acrecienta debido a un mayor absentismo
laboral y a la demanda de pensiones por discapacidad (11).
En los últimos años se ha promovido el valor clínico de las terapias de toque para
mejorar la salud y aliviar el malestar y el dolor asociado con algunas enfermedades
clínicas (21-23). Según los resultados obtenidos en distintos estudios (17;18;21;22;24-
29) se ha observado que las terapias de toque aceleran la curación, disminuyen el dolor,
alivian los síntomas físicos, disminuyen el estrés y la ansiedad, pueden ser útiles para
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tratar el insomnio y la fatiga, facilitan la expresión de emociones almacenadas, inducen
la relajación, etc. Aunque algunas revisiones también indican que no hay pruebas
suficientes de que las terapias de toque promuevan la recuperación (30;31).
Se han llevado a cabo revisiones sistemáticas para constatar el efecto que las terapias de
Toque tienen sobre el dolor pero se necesitan mayor número de Ensayos Clínicos
Aleatorizados y con mayor tamaño muestral para llegar a resultados concluyentes (27),
aunque hay varios estudios con resultados positivos tras la aplicación de terapias de
Toque (20;28;30;32;33) sin que haya aparecido ningún efecto secundario (19).
Debido a todo lo expuesto con anterioridad, nos parece relevante seguir investigando
sobre la efectividad de la Terapia Reiki, y especialmente con mujeres afectadas de
Síndrome de Fibromialgia, para comprobar si puede mejorar su dolor y fatiga, su
calidad de vida y disminuir el impacto de la enfermedad en sus vidas.
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FIBROMIALGIA:
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FIBROMIALGIA
1. HISTORIA
Es a principios del siglo XX cuando Gowers (39), en 1904, acuña el término fibrositis
para describir este cuadro de dolor de origen muscular que creía que se debía a cambios
inflamatorios en la estructura fibrosa de los mismos. En los años 30 del mismo siglo
aparecen dos términos relacionados como son el síndrome miofascial (Travell y
Simons) y reumatismo psicógeno (Boland) (40), y a partir de los mismos se retoma el
concepto apuntado por Valleix y se definen los llamados “puntos gatillo” o trigger
points como hallazgos característicos de la enfermedad.
Hasta los años 70 del siglo pasado no aparece el concepto de fibromialgia tal cual lo
conocemos hoy y es gracias a los estudios de Smythe y Moldofsky que describen un
cuadro de dolor crónico de origen musculoesquelético con la existencia de lugares
específicos donde el umbral de dolor es más bajo (< 4 kg) que en los controles (41) a los
que llaman puntos dolorosos, que se asocia con alteraciones en la fase 4 del sueño (42).
En 1994, Yunus engloba la fibromialgia dentro del Síndrome Disfuncional junto con
otras patologías como es el Síndrome del Intestino Irritable (SSI), el Síndrome de Fatiga
Crónica (SFC), el Síndrome de piernas inquietas o la cefalea tensional entre otras, ya
que presentaban características clínicas comunes y respuesta ante agentes
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serotoninérgicos y noradrenérgicos, induciendo a pensar que se trataba de una
disfunción neuroendocrina- inmune lo que establecía un nexo entre todas ellas (38;40).
2. CONCEPTO Y DIAGNÓSTICO
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1. Dolor generalizado de más de tres meses de evolución en combinación con
Se entiende por dolor generalizado aquel que se produce en ambos hemicuerpos y por
encima y por debajo de la cintura.
Figura 1. Distribución de los puntos gatillo en la FM. Tomado de Villanueva y col (40)
Aunque estos criterios son válidos se han cuestionado por autores como Bennett (46)
tras realizar un estudio en Cheshire sobre 250 pacientes con dolor crónico, en el que
personas que pertenecían al grupo control sin dolor presentaban puntos gatillo positivos
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y por el contrario un 20% de los pacientes con dolor regional y un 29% con dolor difuso
no cumplían con el criterio de dolor en los puntos gatillo.
Además del dolor, los pacientes aquejados de FM presentan multitud de síntomas tales
como (4;40;48-57):
Fatiga: con una frecuencia que va desde el 55- 95%, de aparición matinal
y que mejora levemente para empeorar de nuevo a lo largo del día.
Fenómeno de Raynaud.
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Alteraciones del eje hipotálamo- hipófisis- suprarrenal.
Aunque los criterios propuestos por Wolfe en 1990 siguen vigentes, con posterioridad el
mismo autor propuso una categorización más amplia de la FM con tres grados (58):
posible, probable y definitiva. Entendiendo como definitiva aquella que presenta todas
las características de la FM típica; como probable dos de las tres características de la
FM típica y como posible la que presenta una de las tres características de la FM típica
y dos de las tres características de la FM indeterminada (Tabla 2).
Las patologías que se deben descartar para hacer el diagnóstico de SFM son las que se
relacionan en la Tabla 3.
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Además de la exploración física actualmente se usan cuestionarios para poder valorar el
grado de dolor como la Escala de Dolor Regional (RPS- Regional Pain Scale) (59), el
Cuestionario de Impacto de la Fibromialgia (CIF ó FIQ- Fibromyalgia Impact
Questionaire) creado por Burckhardt y col en 1994 y que está validado en múltiples
idiomas entre ellos el español (60), o el Cuestionario SF- 36 para evaluar la calidad de
vida relacionada con la salud (61),entre otros.
Enfermedades
Enfermedades reumáticas Polimiositis y dermatomiositis
Polimialgia reumática
Lupus eritematoso sistémico
Artritis reumatoide
Síndrome de Sjögren
Dado que los pacientes con síntomas de FM acuden por primera vez a los médicos de
Atención Primaria que no están familiarizados con la exploración adecuada de los
puntos “gatillo” o a veces incluso se niegan a realizar dicho exámen, lleva a un
diagnóstico erróneo de estas personas. Wolfe y col (62) diseñaron un estudio para
facilitar el diagnóstico en Atención Priamaria en base no a los criterios tradicionales del
ACR de 1990, sino en base a identificar criterios diagnósticos sin puntos sensibles,
integrar síntomas basados en una escala de gravedad y desarrollar una escala de
gravedad de síntomas de la fibromialgia (Symptom Severity Escale: SS) que hiciese
más fácil tanto el diagnóstico como el seguimiento longitudinal de estos pacientes por
los médicos de familia. En este estudio se proponen como criterios alternativos a los
iniciales de ACR de 1990 para el diagnóstico de la FM el Indice de Dolor Generalizado
(WPI) y la Escala de Severidad de Síntomas (SS) que recoje síntomas cognitivos, sueño
no reparador, fatiga, y el número de síntomas somáticos. Combinando ambos
parámetros, la recomendación para el diagnóstico de FM quedaría de la siguiente
manera: (WPI ≥7 y SS ≥5) ó (WPI 3-6 y SS ≥ 9) (62), si bien un año después Wolfe
matiza que si bien es útil para usarla en ensayos clínicos y en estudios epidemiológicos
ya que clasifica de forma correcta al 93% de los pacientes con una sensibilidad del
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96,6% y una especificidad del 91,8%, no debe usarse en para el autodiagnóstico a pesar
de que los criterios son fáciles de aplicar (63).
Dada la dificultad que existe en el diagnóstico de estos pacientes, para su manejo clínico
se deben incluir variables tales como las alteraciones psicológicas y por ello se han
propuesto divisiones o agrupamientos clínicos estratégicos como son (64):
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a) Disfuncionales. Son pacientes que perciben como elevada su sensibilidad ante
el dolor, describen que el dolor interfiere mucho en sus vidas y reportan un
elevado malestar psicológico y escasa actividad debido al dolor.
Está basada en el estilo del balance afectivo (Affect Balance Style) utilizando el
cuestionario Positive and Negative Affect Schedule (PANAS). Estos autores
consideran, basándose en valores normativos de la población, que un afecto positivo
(AP) en el PANAS implica una puntuación superior a 35 y un afecto negativo (AN)
elevado consiste en obtener una puntuación superior a 18,1. De esta forma se
obtienen 4 grupos:
Todas estas clasificaciones tienen ventajas e inconvenientes, pero la que desde el punto
de vista de la evidencia y de la utilidad para el clínico parece ser más útil es la de
Giesecke, que se ha utilizado en el pasado año para elaborar una Guía de consenso para
el tratamiento multidisciplinar del SFM (64).
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basados en la población), centros de referencia (clínicas y hospitales) y clínicas
especializadas en reumatología. Las primeras referencias de estudios comunitarios
aparecen publicadas por Jacobsson, Lindgarde y Manthorpe (1989).
En los años 90 del siglo pasado, la prevalencia en la población general oscilaba entre el
0,7% (53) y el 3,3% (53;65). Con posterioridad se han realizado estudios en los que la
prevalencia oscila entre el 2 y el 15% según los estudios (66-69), aunque es difícil saber
la prevalencia real debido a la variabilidad de los diseños ya que en demasiadas
ocasiones mezclan diversos problemas musculoesqueléticos como la osteoartritis y otras
patologías reumáticas.
Los factores demográficos que aparecen como constantes en todas las investigaciones
son (65;67;69):
Ser mujer.
Tener un nivel de estudios bajos.
Tener ingresos económicos bajos.
Estar separado o divorciado.
Algunos estudios han analizado el impacto socioeconómico y han calculado una media
de 9- 12 visitas anuales al médico y una hospitalización cada tres años (9;73),
generalmente por intervenciones quirúrgicas (síndrome del túnel carpiano, columna
cervical, intervenciones ginecológicas, abdominales, etc.), reacciones alérgicas,
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síndromes ansiosos y depresivos, problemas gastrointestinales e hipertensión arterial
(10). Estos factores junto con la cronicidad y el grado de incapacidad que producen
conllevan unos altos costes directos para los servicios sanitarios así como indirectos
debido al absentismo laboral (74).
En nuestro país el resultado del estudio llevado a cabo por Sicras y col (75) para
calcular el coste directo (visitas médicas, derivaciones a especialistas, pruebas
complementarias y prescripción farmacéutica) en pacientes con FM y trastornos de
ansiedad generalizada en el ámbito de la Atención Primaria arroja unos datos a tener en
cuenta, el gasto total anual de un paciente con FM se cifra en 7.813 euros, más del doble
que el ocasionado por otros pacientes con otras patologías reumáticas. En otros países
se han realizado revisiones sobre el consumo de fármacos, servicios sanitarios e
intervenciones quirúrgicas en los que se describe que el coste directo sanitario es el
doble que en la población general y los costes indirectos derivados de absentismo y
discapacidades suponen también el doble de gasto que el del resto de los trabajadores
(76;77).
Dependiendo del nivel asistencial, en España se calcula que el 13% de los pacientes que
acuden a las consultas de Atención Primaria padecen FM, mientras que se reduce al
10,4% en las consultas de los Servicios de Reumatología (40). En otros países la
tendencia es inversa, la prevalencia es mayor en las consultas de Reumatología (5-20%)
que en las consultas de Medicina General (2,6-11,4%) (43;62;78;79).
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su capacidad física, la actividad intelectual, el estado emocional, la salud mental y la
carrera profesional por lo que necesitan desarrollar estrategias de autocuidado y
aprender acerca de su enfermedad (75;88;89).
4. ETIOLOGÍA
Desde 1992, fecha en la que la OMS acepta la FM como enfermedad, hay múltiples
estudios que intentan buscar factores de riesgo para que una persona desarrolle un
cuadro de FM, como se recoge en la revisión publicada por Restrepo Medrano y col en
2009 (91) en base a 171 estudios publicados desde 1992 hasta el 2007 y de los que sólo
21 son aceptables para la revisión ya que el resto no cumplían con los criterios de
inclusión propuestos por los autores. El estrés se estudia en 7 de las investigaciones con
distinta metodología (cuatro revisiones teóricas, dos estudios empíricos transversales y
un estudio de cohortes) llegando en todos ellos a la conclusión de que partiendo de la
definición de estrés como un conjunto de alteraciones fisiológicas a nivel cerebral que
reflejan desregulación hormonal y activación autónoma anormal, lo que produce
activación del eje hipotálamo-hipofiso-adrenal (HPA), iniciando la secreción desde el
núcleo paraventricular del hipotálamo de la hormona liberadora de corticotropina
(CRH), arginina y vasopresina. Así, la liberación de estas neurohormonas produce
adrenocorticotropina (ACTH) que estimula la liberación de cortisol e inhibe la CRH, lo
que altera el ciclo circadiano, produce alteraciones de tipo fisiológico e inicia los
síntomas. En el estudio de Kajantie se asocia el estrés y la respuesta hormonal femenina
al utilizar anticonceptivos orales con la aparición de la FM, ya que al presentarse un
evento causante de estrés o utilizar medicamentos anticonceptivos se inician
mecanismos a nivel hormonal y nervioso que pueden desencadenar enfermedades
reumáticas como la FM. En los estudios transversales se aborda el estrés partiendo de la
definición del síndrome de estrés postraumático (PTSD), trastorno psicológico y de
ansiedad que sobreviene como consecuencia a la exposición a un evento traumático. En
el primero, se realizó una encuesta 6 meses después de los atentados terroristas del 11S
en EE.UU, y se halló que los sujetos que presenciaron este suceso y estuvieron más
cerca del mismo tenían una prevalencia mayor de FM que la población que no tuvo
estas condiciones. El segundo estudio, con la misma población, analizó la existencia de
comorbilidad entre PTSD y FM y se encontró que los sujetos con PTSD tenían tres
veces más probabilidad de sufrir FM que la población general. Por último, el único
estudio de cohortes que aborda el estrés como factor de riesgo lo hace desde el ámbito
ocupacional, tomando como base la población de trabajadores del sector hospitalario,
concluyendo que el estrés laboral puede ser considerado como un factor de riesgo de
FM con un Riesgo Relativo (RR): 4,1 (95 % CI: 2,0- 9,6).
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Interferon, el 14% cumplieron con los criterios diagnósticos del ACR para FM y se
encontró una incidencia más alta de enfermedades reumáticas.
Los traumatismos bien sean físicos o sexuales también tienen una alta correlación con la
aparición de FM. Dentro de los traumatismos estudiados se encuentran los traumatismos
cervicales (un riesgo diez veces mayor, especialmente un año después de haber sufrido
el mismo); o los sexuales (violación o abuso infantil) con una alta correlación entre el
trauma y la aparición de FM.
Otro de los factores de riesgo estudiados es el hábito tabáquico y si bien parece que
puede ser responsable su mecanismo de acción no está claro.
Algunos autores como Buskila (92) también apuntan a que la infección por VIH puede
ser un desencadenante para la FM. Otra de las hipótesis que se barajan es la condición
hereditaria pero realmente no hay una causa que pueda aglutinar a todos los casos (40).
A tenor de las conclusiones a las que llegan Abeles y col (93)en su revisión parece que
lo único que está meridianamente claro con respecto al dolor en la fibromialgia es que
se produce más por un procesamiento anormal a nivel central de la sensación del mismo
que por una disfunción a nivel periférico que es donde se percibe. Los mecanismos para
que se de esta circunstancia pueden ser varios incluyendo la sensibilización central, la
supresión de los tramos descendentes inhibitorios del dolor, un exceso de actividad de
las células de glía y las anomalías en la liberación de neurotransmisores o de proteínas
reguladoras o ambas. Lo único que está claro es que los pacientes experimentan el dolor
de manera diferente que la población general y que además lo hacen en ausencia de
enfermedad. Esto concuerda totalmente dentro de los patrones biologicistas con una
disociación cuerpo/mente en los cuales si no hay alteración física, el problema radica en
la mente, de ahí que hay una tendencia entre los profesionales a considerar a la FM
como un problema puramente psicológico, mientras que para el enfermo su dolor es
físico lo que puede llevar a un conflicto en la relación terapéutica (71)
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5. TRATAMIENTO
Es muy frecuente, además, que los paciente aquejados de SFM presenten efectos
secundarios a los medicamentos, especialmente son muy sensibles a los agentes que
producen obnubilación general que agravan sus problemas cognitivos (40).
Desde esta perspectiva, las distintas sociedades médicas han elaborado documentos de
consenso para tratar de dar un tratamiento más homogéneo y siempre basado en la
mejor evidencia científica (5;64;94).
Ninguna terapia por sí sola y de forma aislada tiene mucha eficacia, mientras que
aplicadas de forma conjunta y coordinada pueden ser una oportunidad válida para
conseguir el objetivo. De todas formas, dado que hay una gran variabilidad entre los
síntomas de los enfermos y su evolución, los tratamientos se deben ajustar de forma
individualizada en cada caso (5).
Los cinco pilares en los que se debes sustentar el tratamiento multidisciplinar son:
educación, farmacoterapia, terapias físicas, psicológicas y ocupacionales.
No se debe olvidar que estos enfermos cuando llegan a obtener un diagnóstico ya han
recorrido las consultas de muchos médicos, se han sometido a infinidad de pruebas y
han recibido con demasiada frecuencia respuestas ante sus quejas de “usted no tiene
nada” o “son nervios” ante la imposibilidad de encontrar ninguna alteración física
objetiva que justifique el dolor físico y el resto de los problemas asociados. A veces sí
hay un hallazgo poco relevante que no justifica la sintomatología pero que permite al
clínico hacer un doble diagnóstico, pero en estos casos la sensación en los enfermos
suele ser de escepticismo, incomprensión, culpabilización y sentimiento de
minimización del problema por parte de los médicos; para los profesionales esta
situación suele suponer frustración, desgaste emocional, actitudes defensivas y la
consideración de estos pacientes como difíciles o conflictivos, cuando no son tratados
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de quejicas o incluso se simuladores. Este desencuentro puede conllevar una falta de
confianza entre ambas partes que hace ineficaz el tratamiento (71).
Esta realidad percibida por los enfermos la expresa María Machetti, una enferma de FM
en el prólogo de su libro El cuerpo extraño (97)
Los enfermos deben conocer que las condiciones físicas y psicológicas determinan las
limitaciones y que estas dependen, en parte, de su capacidad de control sobre el estado
emocional y los síntomas dolorosos. El esfuerzo en la educación debe centrarse y
coordinarse desde las distintas disciplinas que intervienen en el proceso: medicina,
psicología, fisioterapia y terapia ocupacional (5).
Las personas afectadas deben tener conocimiento acerca de cómo trabajan los distintos
profesionales y de la importancia que tiene el cumplimiento del tratamiento y su grado
de adhesión al mismo. Para ello, aunque los autores no lo dicen de forma explícita, hay
otros profesionales que se deben incluir en los equipos multidisciplinares y estos no son
otros que los profesionales de enfermería ya que son los que pueden dar apoyo a los
enfermos en su adhesión al tratamiento.
Es necesario no sólo trabajar con la persona afectada de SFM sino también con su
entorno familiar para poder rectificar o modificar los hábitos cotidianos que pueden
afectar a la fibromialgia como pueden ser las sobrecargas físicas, psicológicas o los
factores que promueven la desesperanza y la conducta del enfermo para proporcionar un
equilibrio saludable entre la provisión de ayuda de calidad y la promoción de la
independencia funcional, legitimando la condición de la FM como enfermedad crónica
dentro del entorno familiar.
Aunque la educación por sí sola no tiene efectos terapéuticos, hay estudios que han
avalado la importancia de la educación en el afrontamiento de los síntomas, en la
mejora del autocontrol y en las conductas de salud, en especial si se usan de forma
conjunta con estrategias cognitivo-conductuales y ejercicio físico, sobre la función
física, la severidad del dolor, la función social, el distrés psicológico y la calidad de vida
(5;95;98-100).
El tratamiento de estos pacientes se debe encaminar hacia dos objetivos: el control del
dolor y el control de otros síntomas.
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5.2.1. Control del dolor
A pesar de que durante años se han empleado diversos fármacos para el control del
dolor, sólo unos pocos han demostrado eficacia ya que ninguno de ellos se comporta
como un fármaco totalmente eficaz en estos pacientes.
Wolfe y col, en un trabajo publicado en el año 2000 (102) informa de que las tres
cuartas partes de la población utiliza paracetamol para el control del dolor frente al resto
que usan otros AINEs. Otros autores como Ballina estudian el efecto de estos fármacos
y la necesidad de asociar otros tales como los protectores gástricos para evitar
problemas añadidos a los pacientes (81).
Si bien el paracetamol y los AINEs están entre los fármacos más prescritos en el
tratamiento del dolor en la FM, en los ensayos clínicos no han demostrado mayor
eficacia que el placebo, salvo que el paciente presente otra enfermedad asociada en la
que estos fármacos sí hayan demostrado que son eficaces como pueden ser la artrosis o
el dolor de partes blandas (64).
A pesar de que hay evidencia sobre la utilidad de opioides solos o en combinación con
paracetamol, no hay acuerdo entre los especialistas acerca de su uso. Los que están en
contra lo argumentan en base a la posible adicción, los efectos secundarios y la falta de
evidencia dado que los estudios son sobre pocos pacientes con SFM; por el contrario,
los que apoyan su uso lo hacen en base a su experiencia personal con pocos problemas
sobreañadidos. A pesar de todo su uso está generalizado y realmente no hay problemas
relacionados con el abuso ni la adicción (40).
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Otras alternativas terapéuticas que se ofertan son antidepresivos tricíclicos aunque la
persona no esté diagnosticada de depresión debido al efecto analgésico de algunos de
ellos (40) como la amitriptilina o la fluoxetina (105).
Aunque el uso de estos fármacos está generalizado en la práctica clínica y está avalado
por la evidencia de múltiples estudios analizados en varios metaanálisis (106-108) en
los que se valora la eficacia de los antidepresivos para reducir el dolor, la fatiga, la
depresión y las alteraciones del sueño, no hay evidencia de que a largo plazo se
mantengan los beneficios.
Según a las conclusiones a las que llega Häuser (108) parece que los antidepresivos
usados en dosis más bajas que en caso de depresión mayor, especialmente los tricíclicos
e inhibidores de la recaptación de la serotonina y noradrenalina, podrían tener un cierto
efecto en la reducción del dolor y la calidad del sueño, no así los inhibidores
recaptadores de la serotonina e IMAO en los que no se observan diferencias con el
grupo control, si bien las muestras utilizadas en todos los estudios son pequeñas; por
este motivo llega a la conclusión de que tanto la amitriptilina como la duloxetina
pueden emplearse a corto plazo para intentar controlar en parte el dolor y los trastornos
del sueño que acompañan a la FM, pero no se deben usar a largo plazo debido a la gran
cantidad de efectos secundarios que pueden provocar así como por el riesgo de
intoxicación.
Otros fármacos que se están usando en los últimos años son agentes antiepilépticos
como es la pregabalina o la gabapentina con efecto analgésico especialmente en el
tratamiento del dolor neuropático (73;109-111) con resultados variables; si bien parece
que a corto plazo son útiles para el control del dolor y la mejora en la calidad de vida,
especialmente si se usan en combinación con opioides (tramadol) a dosis bajas (112).
La pregabalina ha sido el primer fármaco aprobado por la FDA (Agencia Americana
para los Medicamentos) con esta indicación.
A modo de resumen los fármacos que se deben usar en base a la evidencia científica
son: amitriptilina, Inhibidores de la recaptación de la serotonina, ciclobenzaprina y
AINEs (Tabla 4).
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Fármaco Dosis (mg/d) Grado de evidencia/ grado
de recomendación
Se han estado usando otros fármacos para el control del dolor pero sin evidencia
comprobada tales como la toxina botulínica, gammahidroxibutirato, litio, anabolizantes,
calcitonina, adenosilmetionina; prednisona, selenio y complementos vitamínicos,
clormezanona, 5-OH-triptófano, melatonina, tropisetron, interferón alfa y carisoprodol
5.2.2. Control de otros síntomas (trastornos del sueño, astenia, fatiga, alteración
del estado de ánimo y disautonomía)
Casi el 90% de los pacientes con FM refieren un sueño de mala calidad, con dificultad
para conciliarlo y mantenerlo, ligero y con la sensación de falta de descanso nocturno
(3;6;62;90;113-115).
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Los fármacos usados de forma habitual para el control de los síntomas en estos
pacientes tienen a veces un efecto desmesurado, efecto resaca, si no se usan en dosis
iniciales muy bajas dado que suelen ser extremadamente sensibles a sus efectos, al igual
que lo son al de otros muchos fármacos (40).
Los agentes farmacológicos utilizados incluyen: sedantes puros que actúan sobre los
receptores benzodiacepínicos, antihistamínicos sedantes y antidepresivos con acción
sedante. Las benzodiacepinas no parecen muy útiles en estos enfermos excepto para el
control del síndrome de piernas inquietas y no durante demasiado tiempo.
Los antidepresivos tricíclicos han demostrado ser los más eficaces iniciando el
tratamiento a dosis bajas y aumentando la dosis de forma progresiva hasta que aparezca
una cierta mejoría en el sueño o hasta que aparezca somnolencia diurna. De ellos, la
amitriptilina es el que tiene mayores efectos sedantes y junto con la ciclobenzaprina se
utiliza para el control del dolor y de otros síntomas por lo que deben ser la primera
elección (5).
Los agentes hipnóticos con propiedades sedantes y de acción corta pueden ser útiles en
caso de personas resistentes al insomnio paro sólo durante periodos cortos de tiempo ya
que pueden producir tolerancia (117).
Las benzodiacepinas sólo tienen un cierto efecto para controlar el malestar generado por
el síndrome de piernas inquietas, si bien parece más útil el tratamiento con
Ldopa/carbidopa, clonacepam o narcóticos antes de acostarse, aunque en cada paciente
los resultados son variables y deben probarse por separado antes de instaurar el
tratamiento definitivo (5;40).
Fatiga, astenia
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Alteraciones del estado de ánimo
Dado que es un síntoma frecuente en estos pacientes, lo razonable sería tratarlo con
fármacos ansiolíticos tales como las benzodiacepinas y, de hecho, forman parte del
tratamiento de estos pacientes de forma habitual, tanto para tratar la ansiedad como
tratamiento de las alteraciones del sueño y el síndrome de piernas inquietas que suele
acompañar al cuadro (40).
No parece que haya evidencia que avale el uso de benzodiacepinas de forma crónica en
estos pacientes sino que es más útil el uso de antidepresivos con acción ansiolítica
(duloxetina y venlafaxina) a las mismas dosis usadas como antidepresivo o con
pregabalina, que además de su efecto sobre el dolor está indicado en trastornos de
ansiedad generalizada (64). Sólo en el caso de que presenten ansiedad manifiesta o
crisis de pánico sería de utilidad asociar una benzodiacepina como puede ser el
alprazolam iniciando el tratamiento a dosis bajas e incrementándolo hasta conseguir el
efecto deseado (5).
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estrés. Según García Campayo y col (64) las opciones que se deben valorar en todos los
casos son:
Las terapias psicológicas y de comportamiento cada vez se aplican más en los pacientes
con FM. Un paciente no tiene por qué tener ningún problema psiquiátrico para que el
dolor y el malestar crónico influyan en su estado anímico. Desde el enfoque biologicista
se incluyen profesionales de la salud mental para abordar los aspectos psiquiátricos de
la enfermedad (depresión, somatización o trastornos de ansiedad) cuando han fallado los
intentos de mejorar los síntomas desde la farmacología. Este enfoque contrasta con el
modelo biopsicosocial en el que se incluye a estos profesionales desde el principio, pero
no porque se considere que la persona tiene un problema psiquiátrico sino para abordar
la gestión de los factores psicológicos y sociales que intervienen en la percepción del
dolor y su mantenimiento, así como sus formas de afrontamiento
(14;64;94;96;100;118;123).
36
Los pacientes con FM experimentan una gran variedad de síntomas físicos (dolor,
fatiga, etc.), así como disfunción cognitiva (también conocida como “fibroniebla”)
(8;123).
Desde el modelo conductual se hace una diferencia entre la causa del dolor, su
expresión, las conductas que genera y el tipo de reacción que provoca. Las reacciones
incluyen todo tipo de cogniciones, emociones y conductas.
Dos personas pueden experimentar un proceso que provoque dolor idéntico, sin
embargo la experiencia y los acontecimientos hacen que respondan al dolor de forma
diferente. Al hacer la evaluación primaria del evento, cada sujeto lo hará de manera
diferente, y lo etiquetará como dañino, amenazador o generador de algún beneficio. Si
lo considera amenazador o perjudicial lo reevalúa para ver si tiene recursos suficientes
para controlarlo de manera adecuada y tratarlo; si es así, la experiencia de dolor puede
disminuir. Si los recursos no se consideran adecuados, las respuestas afectivas de
ansiedad y depresión hacen que se intensifique la percepción del dolor, generando
respuestas potencialmente desadaptativas como el aislamiento tanto personal como
social, la disminución de la capacidad de autogestionar comportamientos saludables
(dieta, ejercicio físico) y la adopción de creencias globales de impotencia para manejar
las enfermedades preexistentes (impotencia aprendida o locus de control externo). De
esta manera pueden aparecer percepciones o comportamientos que promueven la
transición del dolor agudo a crónico (123).
Hay diversos estudios que exploran los resultados de las intervenciones de las Terapias
Cognitivo Conductuales (TCC) en pacientes afectados de SFM, pero entre ellos difieren
en las habilidades que utilizan, el formato del tratamiento, etc., por lo que es difícil
evaluar los resultados de una forma más global. A pesar de ello todas parecen coincidir
en las fases que deben incluir: educación para que el paciente se familiarice con un
modelo de compresión del dolor; entrenamiento en habilidades de afrontamiento del
dolor (técnicas de relajación, ritmo de actividad, programación de actividades
agradables, resolución de problemas, higiene del sueño) y aplicación de las habilidades
adquiridas en situaciones de la vida real.
Los beneficios de las TCC no se aprecian de manera inmediata sino que deben pasar
entre 3 y seis meses para que las habilidades aprendidas puedan ser practicadas e
incorporadas a la vida cotidiana. Para que los beneficios en los cambios de
comportamiento, los recordatorios y los refuerzos se mantengan en el tiempo, también
37
es necesario un seguimiento y un refuerzo continuado a largo plazo para ayudar a los
pacientes a mantener las habilidades aprendidas (123).
Si bien como ya se ha dicho con anterioridad los expertos recomiendan el uso de las
TCC para el tratamiento multidisciplinar de la FM y figura como uno de los tres pilares
en su tratamiento en las diferentes guías clínicas que se proponen en nuestro país (5;64),
la realidad es que o bien no se le plantea al paciente o bien el reumatólogo lo hace de
manera encubierta (71).
En los últimos años además de las terapias cognitivo conductuales (13;14) y el ejercicio
aeróbico controlado (15), se han ido incorporando terapias complementarias al
tratamiento de la FM tales como la quiropraxis, técnicas de relajación y meditación,
suplementos dietéticos y herbales, Reiki, TENS, terapias magnéticas, ionizadores
negativos, aromaterapia y acupuntura entre otras (5;16;64;94;131).
38
circulación); sulfato de glucosamina (puede reducir el dolor y mejorar la movilidad
articular).
Entre las plantas para mejorar el flujo sanguíneo y cerebral puede ser de utilidad el
Gingko Biloba, el Ginseng Siberiano puede ayudar al sistema inmune y reforzar la
curación de los tejidos blandos; la Valeriana (Valeriana Officinalis) contribuye a
promover la relajación, la tranquilidad y el sueño; la Uña del Diablo (Harpagophytum
Procumbens) puede reducir el dolor articular y la Uña de gato (Uncaria Tomentosa) el
dolor.
Los motivos por los que la población acude a las terapias complementarias no son
fáciles de definir ya que influyen factores complejos. Alguno de estos factores son
(131):
Para aclarar este término sirva un ejemplo: la acupuntura es una terapia médica
tradicional china, sin embargo muchos países europeos la definen (y a la medicina
tradicional china en general) como MCA, porque no forma parte de sus propias
tradiciones sanitarias. De la misma forma, aunque la homeopatía y los sistemas
quiroprácticos se desarrollaron en Europa en el siglo XVIII, tras la introducción de la
medicina alopática no se clasifican como sistemas de MT ni están incorporados a los
modos sanitarios dominantes de Europa, sino que se consideran como una forma de
MCA.
Los datos que recoge de los informes tanto gubernamentales como no gubernamentales
de algunos países desarrollados acerca del uso de MCA hablan por sí solos: el 46% de
la población en Australia, el 49% en Francia, el 70% en Canadá, el 46% en Suiza (dato
muy similar en la población y en la encuesta sobre 610 médicos que informaban haber
sido tratados con homeopatía y acupuntura). En Reino Unido casi el 40% de los
médicos alopáticos ofrecen alguna forma de derivación o acceso a las terapias
complementarias. La acupuntura se utiliza en 78 países tanto por acupunturistas como
por médicos alopáticos y sólo en Europa se estima que existen 15.000 profesionales que
la practican, incluyendo a los médicos alopáticos que también practican como
acupunturistas. En Bélgica, el 74% del tratamiento de acupuntura lo administran
médicos alopáticos. En Alemania, el 77% de las clínicas contra el dolor proporcionan
acupuntura. En el Reino Unido, el 46% de los médicos alopáticos bien recomiendan a
sus pacientes un tratamiento de acupuntura o tratan a sus pacientes con acupuntura ellos
mismos. En EE UU hay 12 000 licencias de acupunturistas (la práctica de la acupuntura
es legal en 38 estados y en seis estados se están desarrollando políticas para la práctica
de la acupuntura).
En los EEUU, en 1993, se publican resultados (133) acerca del uso y los costes que
implica el uso de terapias alternativas y complementarias. Los resultados que refleja el
estudio llevado a cabo a nivel nacional sobre 1.539 sujetos son que el 34% de las
personas habían usado al menos una terapia en el último año pero sólo un tercio de ellos
había acudido a un profesional con una media de 19 visitas; con una edad entre los 25 y
los 49 años con nivel educativo y económico medio- alto y de raza blanca o asiática,
siendo la población negra la menos frecuentadora; y que las usan para problemas
crónicos de salud, aunque en caso de enfermedades graves también acuden a la
40
medicina alopática si bien casi un tercio (72%) no se lo comunican a su médico.
Extrapolando los resultados a la población de los EEUU, en 1990 los estadounidenses
visitaron más a los terapeutas de medicinas complementarias que a los médicos de
atención primaria, gastando unos 13,7 millones de dólares, de los que las tres cuartas
partes fueron autofinanciadas. El informe concluye que esta cifra es comparable al gasto
que supusieron todas las hospitalizaciones en los Estados Unidos ($ 12,8 mill). Estos
datos contrastan con los obtenidos por Druss (134) que reduce mucho la cifra aunque su
estudio no es a nivel nacional como en el caso de Eisenberg y col. El mismo autor en
otra encuesta posterior (135) indicó que el uso de terapias alternativas había aumentado
del 34% en 1990 hasta el 42% en 1997.
Debido al interés creciente de la población por estas terapias se han seguido publicando
estudios para conocer el perfil de las personas que las usan de forma habitual. Alguno
de estos se han publicado en Europa (136) y otros en América (16) y concluyen, al igual
que la revisión llevada a cabo por Kikuchi (137), que la población que usa más terapias
no convencionales corresponde a mujeres, con niveles medio-alto educativo y
económico, y descontentas con su medicación habitual. El grado de satisfacción de los
usuarios en todas las terapias usadas era alto en general.
Con posterioridad se han publicado estudios con relación al uso de estas terapias entre
la población adulta, algunos sobre población general (138;139) y otros en pacientes con
diferentes tipos de artritis entre las que encuentran pacientes con SFM (140). En este
estudio, el 90,2% de los pacientes atendidos en Atención Primaria con problemas
reumáticos usan terapias complementarias y el 69,2% usan más de una; en otro estudio
realizado específicamente en enfermos con SFM (16), en general las terapias más
utilizadas son dietas y tratamientos nutricionales, fitoterapia, masajes, yoga y terapias
espirituales. Según el estudio de Wall, al menos el 50% de los pacientes de larga
evolución, es decir los que están diagnosticados al menos cinco años atrás, siguen un
tratamiento con terapias complementarias (suplementos vitamínicos, dietas, masajes, o
incluso terapias espirituales), llegando a dejar el tratamiento alopático. De ellos casi las
tres cuartas partes hablan con un profesional de la salud acerca de otros tratamientos, lo
que indica una cierta apertura frente a lo que se había publicado en estudios anteriores
en que sólo la mitad de los encuestados hablaban con su médico de esta posibilidad
(138).
En España, Álvarez Hernández y col en su estudio de 2006 (131) sobre 800 pacientes de
los que el 6,5% estaban diagnosticados de SFM reconocen el uso de terapias
complementarias en un rango que oscila entre el 60 y el 85,6%, especialmente en
aquellos enfermos que tienen un tiempo de diagnóstico superior a los 5 años, pero sólo
un tercio de los pacientes informan a su médico que están usando estas terapias. Las
41
más usadas en este estudio son los complementos vitamínicos, Sábila (Aloe Vera),
homeopatía, masajes, acupuntura, quiropraxis y sólo el 1% terapia Reiki.
En España el 71,1% de los pacientes que acuden por diversos motivos a las consultas de
Reumatología (osteoartritis, artritis reumatoide y FM) reconocen que usan algún tipo de
terapia complementaria, siendo las más frecuentes los complementos vitamínicos,
árnica (Arnica montana), Sabila (Aloe vera), homeopatía, masoterapia y acupuntura.
Acudir a las TC es más frecuente entre las personas con una evolución de la enfermedad
de más de 5 años (131).
TERAPIAS DE TOQUE
42
Según la Clasificación del Centro Nacional de Medicina Complementaria y Alternativa
(NCCAM) de los EEUU las terapias basadas en la energía se dividen en dos categorías
básicas: las terapias de biocampo y las terapias basadas en el bioelectromagétismo
(143).
La medicina de la energía trata con campos de energía que pueden medirse (p.ej. rayos
láser, etc.) y otros que no pueden medirse (p.ej. tratamientos de biocampos, la
acupuntura, etc.) (18).
Las terapias de toque llevan este nombre porque los profesionales tocan el campo de
energía de los clientes. Se cree que este efecto ocurre por la aplicación de energía para
restaurar, activar y equilibrar los trastornos de los campos de energía del paciente
mediante técnicas manuales o no. El concepto fundamental es que la enfermedad y la
afección surgen de los desajustes del campo de energía vital, aunque la existencia del
campo de energía del cuerpo humano no ha sido probada científicamente, lo que genera
cierta controversia sobre el efecto de estas terapias (19;20) .
Las enfermeras americanas empezaron a usarlas en los años 70 del pasado siglo en su
práctica diaria tanto en hospitales como en otros ámbitos (25;147) en base al nuevo
paradigma de cuidado holístico situado en la corriente de pensamiento de la
Transformación y encuadrado en la Escuela del Caring y liderado entre otras por Jean
Watson y Madeleine Leininger (148). Según este paradigma, Watson considera a la
persona poseedora de un cuerpo, una mente y un espíritu, situando el cuerpo en el
espacio y la mente y el espíritu en el aquí y ahora; un concepto dinamizador en la teoría
de Watson es el momento caring, un momento en el que no hay tiempo ni espacio y en
el que se produce un contacto humano a nivel profundo, donde deben utilizarse
acciones, palabras, lenguaje corporal y no verbal, sentimientos, intuición, pensamientos,
tacto y energía para conectar de forma adecuada con las personas.
43
Al recibir una sesión de TT se anima a las personas a relajarse, sentados o acostados, y
siempre vestidos, mientras el terapeuta coloca sus manos a unos 2 ó 3 centímetros de su
cuerpo; por esta razón también se conoce a esta terapia como terapia de toque sin
contacto (31).
Las TT pueden promover la relajación, la comodidad y el bienestar así como pueden ser
útiles para el insomnio y la fatiga (24;29), motivo por el cual se han realizado múltiples
estudios en los que se informa de resultados positivos y rara vez de algún efecto
secundario (19;20;30).
44
REIKI:
45
46
REIKI
Reiki es una de las modalidades reconocidas como terapias de energía por la NCCAM
(143). Su origen es más antiguo que las demás terapias energéticas tales como el TT
desarrollada como se ha dicho con anterioridad en los años 70 del pasado siglo.
Para entender cómo funciona el Reiki es necesario conocer las tradiciones de curación
indígenas que ya existían antes de la aparición del modelo biomédico occidental. En
estos sistemas, la capacidad para facilitar la curación se basa en el conocimiento y las
prácticas que se transmiten de Maestro a alumno, quien a su vez con el paso del tiempo
se convierte en Maestro de otros estudiantes. Esta forma de aprendizaje da lugar a
linajes de sanadores (146).
También es sabido en occidente que algunos sistemas médicos tradicionales tales como
los de la India y África han usado tecnologías avanzadas como la cirugía del cerebro,
pero hacen hincapié en el desarrollo de otras habilidades que se pasan por alto en la
medicina tradicional. Por ejemplo, los sanadores tradicionales usan los recursos
naturales y se centran en los campos vibracionales sutiles que están relacionados con la
conciencia; esta intervención es necesaria si se quiere conseguir un efecto duradero.
Para conseguir acceder a los reinos subjetivos de la conciencia, los sanadores
tradicionales requieren de un gran entrenamiento alcanzado a través de técnicas de
meditación y prácticas espirituales llevadas a cabo con una gran disciplina (146)
Los orígenes del Reiki son complejos ya que se trata de un sistema que se puede
considerar antiguo y moderno al mismo tiempo. Es moderno porque se desarrolla en los
últimos años del siglo XIX y antiguo porque parece que su origen está en varias
filosofías espirituales tales como la Ayurveda o la filosofía china (budismo, shinto
shugendô).
47
La Medicina Tradicional China se remonta al Clásico de Medicina Interna del
Emperadora Amarillo escrito entre los años 2697 y 2598 aC, y de otra parte los
principios ayurveda que significa ciencia de la vida tienen sus orígenes en el periodo
védico situado entre el primer y segundo milenios aC. Ambas tradiciones se centran en
la energía y aplican diferentes técnicas para restablecer el bienestar de las personas.
Ambas siguen estando vivas en la actualidad.
Mikao Usui
El Reiki fue desarrollado en Japón por Mikao Usui (1865- 1926) y en su trabajo se
pueden ver múltiples influencias de estas filosofías. Mikao Usui, conocido en Japón
como Usui Sensei, desarrolló el sistema Reiki con el fin de proporcionar a la población
un método simple para reconectarse con su espiritualidad en un país en el que los
valores de la sociedad tradicional estaban empezando a derrumbarse, aunque nunca tuvo
la intención de que su sistema fuese accesible a todo el mundo. La sanación a través de
las manos era tan sólo uno de los aspectos de su filosofía que recogía las ideas de otras
creencias y filosofías.
Su logro más notable fue reunir todas estas prácticas, algunas de entrenamiento, y a
partir de ellas crear un sistema accesible a todas las personas. No parece sin embargo
que quisiera enseñar un sistema de curación sino más bien un sistema holístico que
pudiese conducir al seguidor a un camino de iluminación desprovisto de todas las
obligaciones de las religiones organizadas.
Su familia era practicante del budismo tendai y Usui alcanzó el grado de sacerdote laico
por lo que conocía además de los conceptos de linaje, transmisión de fuerzas, el empleo
de mantras y mudras, los preceptos del arte de la sanación. Algunos autores proponen
que Usui fue profesor en una Universidad Católica (154) y aunque conocía las escrituras
cristianas, no parece que haya evidencia de que usase ninguna influencia cristiana para
48
el desarrollo del Reiki, según sugiere Hawayo Takata debido a sus orígenes budistas y
más bien parece una tergiversación de la historia para acercar el Reiki a la sociedad
occidental (153).
Ya que nació y creció en Japón, Usui recibió la influencia del
Shinto que en sí mismo no es una religión sino una forma de
vida en la que todo lo animado e inanimado tiene “espíritu” y
el contacto con la Naturaleza nos aproxima al conocimiento de
la creación. En esta corriente no existen textos ni leyes escritas
lo que parece que también influye en Usui para dar esta misma
flexibilidad al Reiki.
Ki significa energía o fuerza vital, esta energía circula dentro del organismo de los seres
vivos y difiere en cantidad y calidad de unas personas a otras. El término ki podría ser el
equivalente al chi de la medicina tradicional china o al prana de las tradiciones
49
ayurvedas o yóguicas hindús. Sin embargo
parece que su traducción más acertada es
energía sagrada lo que indicaría que la
palabra fue creada para dirigirse de manera
respetuosa al ki. (Figura 2).
Chujiro Hayasi
50
prácticas de meditación (146;153). Un año antes de la muerte de
Usui llega al grado de Maestría.
Aunque la técnica empleada por Hayasi era mucho más simple que la de Usui, el uso de
la palabra Reiki implica que, aún con modificaciones, la técnica de sanación se mantuvo
arraigada en la espiritualidad ya que estaba accediendo a la misma vibración no dual
para la curación.
Hayasi abrió una pequeña clínica de ocho camas en Tokio donde 16 médicos trataban
con Reiki por parejas. En algún momento se separó del enfoque budista de Usui que
cobraba precios bajos tanto por la enseñanza como por el tratamiento, bajo el enfoque
de que las personas estaban más comprometidas al tener que pagar su tratamiento. De
esta manera el Reiki salió del círculo de la espiritualidad para entrar en el mercado
médico por lo que tuvo que abordar el problema del pago tanto por la formación como
por el tratamiento. En 1935 llegó a su clínica Hawayo Takata en busca de tratamiento y
tras permanecer en la Clínica varios meses consiguió ser iniciada en Reiki.
Hawayo Takata
51
tratamiento.
Estuvo ingresada varios meses e insistió a Hayasi para que la iniciara en Reiki; en
principio éste se negaba, no por el hecho de ser mujer sino de ser extranjera ya que,
dentro de las “reglas” no escritas provenientes de la cultura japonesa, su aislamiento de
occidente y sus tradiciones religiosas, el sistema no debía de salir de Japón.
Aún así regresó a Hawái en 1937, habiendo conseguido el nivel Okuden (nivel II de
Reiki en la actualidad) y con el encargo de Sensei Hayasi de llevar Reiki a occidente.
Poco después Hayasi la visitó en Japón y en febrero de 1938 tras conferirle oficialmente
el grado de Shinpoden (Maestría), el primero fuera de Japón y la primera mujer en ser
llamada Sensei, Hayasi la ayuda a montar su primera clínica en Hawái. Para pagar el
entrenamiento de su Maestría la Sra. Takata tuvo que hipotecar su casa según relata
Helen Haberly (una de sus estudiantes y autora de un libro con la biografía de Takata
(155).
Su Sensei la reclamó a Japón en 1940 poco antes del inicio de la Segunda Guerra
Mundial y se despidió de ella junto a su familia y otros estudiantes Shinpoden antes de
suicidarse ya que había sido movilizado para participar en la guerra. En ese momento le
reiteró el encargo de divulgar el Reiki en Occidente.
Sensei Takata vivió en Kauai, la gran isla (Hawái) y en Oahu; allí instaló una Clínica de
Reiki y debido a la gran demanda de trabajo debió trasladarla a Oahu. Además viajó por
todo Estados Unidos esparciendo las enseñanzas del Reiki, difundió uno de sus
manuales que se llamó "El Sistema Usui de Sanación Natural".
Debido a que debía divulgar el Reiki una técnica japonesa de sanación en una sociedad
con una larga tradición cristiana en la sociedad americana, que tras la guerra era
claramente antijaponesa, Takata de una forma bastante pragmática manipuló los
orígenes del Reiki presentando a Usui como un profesor de Universidad católico. No
modificó sin embargo la práctica aprendida de Hayasi enfatizando en la autosanación.
Atendía a los enfermos en su clínica pero además enseñaba a sus familias a administrar
tratamientos con Reiki, y cuando éstos estaban en condiciones de hacerlo les enseñaba a
ellos mismos para que siguieran con el tratamiento.
En sus enseñanzas no permitía que los estudiantes tomasen notas, así como tampoco se
atenía a un esquema rígido por lo que sus discípulos no siempre escuchaban las mismas
lecciones. Por sus cursos en el año 1976 cobraba $ 125 para Primer Nivel (Shoden), $
400 para el Segundo Nivel (Okuden) y $10.000 para Maestría o Nivel Superior
(Shinpoden). Fue en el comienzo de esta década que comenzó a entrenar estudiantes
superiores. Sus primeros cuatro maestros fueron Virgina Samdahl, Barbara McCulough,
Ethel Lombardi y John Gray; Hawayo Takata murió en el mes de diciembre de 1980
dejando como legado 22 Maestros Reiki (Usui y Hayasi dejaron unos 18 cada uno)
(146;153;154).
Takata introdujo el Reiki en todos los estados americanos y Canadá. En los años 80
llegó a Europa, sobre todo a Inglaterra y Alemania, y en los años 1990 llega a España
donde en pocos años ha adquirido un gran auge.
52
Reiki en la Actualidad
Echando la vista atrás nos podemos dar cuenta que siempre han existido diferencias en
los métodos y las enseñanzas de Reiki. En Japón el sistema Usui difiere del de Hayasi,
aunque se sigue preservando el Usui Reiki Ryôhô Gakkai a éste no está permitido el
acceso a occidentales (157). Su difusión es más numerosa, especialmente desde que
algunos Maestros menos tradicionales han dejado de cobrar cantidades desorbitadas
(154). En todo el mundo hay diferentes escuelas que aunque en la formación son
diferentes en el fondo todas funcionan de la misma forma ya que lo que importa es la
energía y no el método (158).
En un tratamiento de Reiki las manos del terapeuta se sitúan sobre la persona totalmente
vestida sentada en una silla o reclinada en una camilla. Es deseable un ambiente
tranquilo que favorezca la relajación pero este punto no es imprescindible.
Una sesión completa de Reiki realizado de forma tradicional incluye colocar las manos
en doce posiciones, sobre la cabeza y en la parte delantera y la espalda de la persona a
tratar, así como en las piernas y pies. También es posible colocar las manos
directamente en la zona lesionada o dolorosa, pero no es necesario en una terapia
53
completa. Si hay lesiones en las que no es posible tocar directamente, las manos se
pueden colocar unos centímetros por encima del cuerpo.
Las sesiones pueden ser tan largas como sea necesario, aunque normalmente suelen
durar entre 45 y 90 minutos (146;155;159). No es necesario que el receptor sea
consciente de la terapia, motivo por el cuál es posible realizar un tratamiento a personas
sometidas a anestesia en el trascurso de una cirugía o en personas inconscientes.
Siguiendo la filosofía oriental de “no- acción”, el Reiki es una terapia pasiva, es decir
no supone ningún tipo de esfuerzo ni para la persona que da ni para la que recibe el
tratamiento, es más, la persona que aplica una terapia se siente tan bien como la que la
recibe (146;159).
Cuando se ponen las manos sobre nosotros mismos o sobre otra persona con intención
de sanar, se inicia de manera automática el flujo de energía Reiki que desaparece
cuando separamos las manos. Para iniciar una sesión no es necesario formular ninguna
petición o realizar ninguna acción. Una vez que se inicia el flujo de la energía el
terapeuta siente en sus manos habitualmente una sensación de calor (este es un rasgo
que diferencia a Reiki de otras terapias de toque), mientras que el receptor puede sentir
ese mismo calor o si lo que necesita es frío en la zona lo puede percibir así. Si se
mantienen las manos en la misma posición pueden aparecer otras sensaciones como
hormigueos, temblor, atracción magnética, electricidad estática o incluso dolor (aunque
esta sensación es rara), percepción de colores o incluso puede no sentir nada. La persona
receptora puede sentir las mismas o similares sensaciones, diferentes e incluso no sentir
nada. Las reacciones en cada postura son diferentes y también cambian de una sesión a
otra; son impredecibles.
A las personas que se inician en Reiki se les recomienda mantener las manos durante
unos tres minutos en cada posición aunque con la práctica se mantienen el tiempo que
sea preciso, en ocasiones un minuto y en otras hasta cinco (159). En ocasiones las
personas tienen necesidad de hablar mientras reciben una sesión y es necesario estar con
ellas, mientras que en otras ocasiones el receptor o receptora se quedan dormidos por lo
que no debe ser molestado.
Debido a que Reiki es una terapia holística no es posible predecir la velocidad a la que
puede aparecer bienestar en el receptor o la disminución de sus síntomas. Cuando se
trata de malestares crónicos se recomienda realizar cuatro sesiones completas antes de
evaluar los posibles beneficios (146).
54
3. LOS GRADOS REIKI.
Nivel II: se canaliza la energía para trabajar a niveles más profundos (mentales y
emocionales).
Cada grado comienza con una iniciación o una serie de iniciaciones, también llamadas
alineaciones, alineamientos o sincronizaciones. Este proceso es único para Reiki y no se
da en ninguna otra terapia de toque. El alineamiento no es una sesión terapéutica sino
que es la creación de un terapeuta.
55
En Reiki I la sincronización sana en el plano físico los malestares de la persona que lo
recibe; la salud física suele mejorar de forma perceptible en los meses siguientes a la
iniciación. Las primeras sesiones son siempre de autosanación colocando sus manos
sobre sí misma.
En el Segundo Nivel los estudiantes aprenden a usar los símbolos Reiki y a usar la
sanación a distancia para enviar energía Reiki a alguien que no esté físicamente
presente. En algunas escuelas además se les dan las bases para pasar los alineamientos
en el nivel III.
El auto-tratamiento es la práctica fundamental en todos los niveles. Sin esta práctica los
estudiantes no pueden avanzar. La práctica de Reiki es un auto-aprendizaje continuado,
a los estudiantes no se les enseña Reiki sino que a lo que se les enseña es a aprender
Reiki. Por este motivo la iniciación en cada nivel lo que marca es el comienzo del
estudio en ese nivel, no la culminación del aprendizaje. De esta manera, los maestros de
Reiki no han dominado el Reiki, son simplemente estudiantes que se sienten llamados a
enseñar, y que continúan aprendiendo a través de la enseñanza (146;160).
Tras practicar Reiki entre 3 y 10 años ya hay una razonable fundamentación para
enseñar. El entrenamiento para la maestría conlleva aproximadamente un año. En
cualquier nivel de enseñanza el maestro debe evaluar todas las circunstancias que
puedan aparecer en los grupos y en base a su criterio, adaptar la formación para
realizarla de manera personalizada.
Es importante señalar que no hay ningún certificado que aporte información sobre la
calidad de la formación. Por lo tanto, al valorar las credenciales de un practicante de
Reiki es importante fijarse en la coherencia del tratamiento, el tiempo de práctica clínica
y el tiempo transcurrido entre la formación en los distintos niveles (146;163).
El papel básico de los genes, dar órdenes a una célula para producir una determinada
proteína u otra molécula, es bien conocido. Cada célula, de hecho, se somete a unas
100.000 reacciones químicas por segundo, muchas de ellas gobernadas por la expresión
de los genes en su núcleo. Lo que no se entiende, sin embargo, es cómo estas reacciones
químicas están coordinadas con las acciones de las otras miles de millones de células
del cuerpo.
La respuesta que está empezando a emerger aunque todavía crea controversia es que la
organización de los procesos químicos tiene campos que se correlacionan con el proceso
que hace que las ralladuras metálicas se alineen si se someten a un campo magnético.
Los órganos funcionan con una armonía que no se puede explicar por la simple acción
de los mensajeros químicos. Esto se puede ver si se observa el corazón, el cerebro y los
pulmones, si hay un cambio electromagnético en uno de ellos, todos cambian de manera
simultánea. Coordinar las 100.000 reacciones químicas por segundo en cada una de las
100 billones de células es un trabajo que puede ser explicado diciendo que las células
envían mensajeros químicos a otras células. La forma en que se coordinan los procesos
inimaginablemente complejos del cuerpo es una de las preguntas fundamentales de la
biología, la bioquímica y el paradigma actual no da respuestas plausibles. En cambio,
las propiedades que se atribuyen a los genes van mucho más allá de sus funciones
químicas conocidas (164).
57
ya que en la década de 1930, Harold Burr, un neuropatólogo de la Facultad de Medicina
de Yale, midió el campo eléctrico alrededor de un huevo de salamandra sin fertilizar y
encontró que tenía la forma de una salamandra madura, como si el futuro adulto
estuviese ya en el campo energético del huevo. Burr fue capaz de encontrar los campos
eléctricos que rodean numerosos organismos, incluidos los humanos, y fue capaz de
describir los distintos patrones eléctricos que aparecen en estado de salud o de
enfermedad. Demostró no sólo las correspondencias entre determinadas patologías y las
características eléctricas de los órganos relacionados con la enfermedad física, sino que
ésta se precedió de cambios en el campo electromagnético del organismo. Los pulsos de
estimulación magnética (PMS), o "marcapasos cerebrales", crean campos magnéticos
que han sido eficaces para el tratamiento de trastornos tales como la enfermedad de
Parkinson, la epilepsia o la depresión. La teoría que subyace detrás del uso de los
campos de energía para influir en los procesos biológicos no es nada esotérico: una
célula normal tiene un potencial eléctrico de aproximadamente 90 mV, una célula
excitada tiene un potencial de aproximadamente 120 mV, y una célula en un estado de
degeneración puede caer a 30 mV. Al estimular las células mediante los pulsos
magnéticos del PMS las células pueden volver a un rango saludable.
Aparentemente hay varios campos trabajando de forma sinérgica para mantener los
procesos biológicos fundamentales, entre ellos el biocampo que rodea al cuerpo, los
campos locales que están situados en áreas específicas del mismo y las vías que regulan
el flujo de energía. Resulta paradójico que estos campos se corresponden con los
sistemas de energía descritos en las tradiciones de sanación de otras culturas; de esta
manera los biocampos o campos biológicos se corresponden con el aura, los campos
locales con los chakras y los canales de energía con los meridianos y estos campos se
están empezando a medir.
Además del biocampo que rodea a todo el cuerpo, en áreas particulares del mismo se
concentran campos de energía locales. Una investigación pionera en la década de 1970
llevada a cabo por Valerie Hunt (167), en la Universidad de Los Ángeles California en
el Laboratorio de Campos Energéticos demostró que hay regiones específicas de la piel
que producen oscilaciones eléctricas muy rápidas (hasta 1600 ciclos por segundo, en
comparación con 0-100 ciclos por segundo en el cerebro, 225 en los músculos, y 250 en
el corazón) y que estos lugares de energía locales se correspondían con las
descripciones antiguas de los "Chakras". Los chakras son vórtices de energía biofísica
en los que se focaliza en la práctica de yoga y que están presentes en una gran variedad
de sistemas de sanación. En análisis del espectrograma y fotografía de interferencia
Polycontrast se revelan distintos rangos de frecuencia o los colores asociados con los
chakras específicos. Estos campos de energía al parecer, giran sobre sí mismos
penetrando en áreas específicas del cuerpo e interactúan con el campo bioenergético.
Un tercer sistema energético que parece regular el flujo de las energías específicas
dentro del cuerpo se corresponde con los "caminos de la energía", los meridianos de la
medicina tradicional china, y está descrito en varias tradiciones de sanación una
variedad de tradiciones de curación de otros. El sistema de meridianos (se describen 14
meridianos principales, entendiéndose como los segmentos de un sistema energético
único y continuo) no se corresponde con las estructuras conocidas de los sistemas
circulatorio, linfático, o nervioso, ni tampoco son estables en su forma, tamaño o
localización en la piel al igual que los puntos de acupuntura. Esto, sin embargo, es
exactamente lo que cabría esperar si el sistema de meridianos funciona como un campo
independiente del cuerpo físico en el que actúa. De hecho, las propiedades eléctricas de
los puntos de acupuntura todavía pueden ser identificados después de la muerte o en una
amputación de la extremidad donde la circulación de la sangre, el flujo linfático y la
corriente nerviosa han cesado, lo que sugiere que existe un sistema de energía circulante
completamente distinto que interacciona con las estructuras biomoleculares, pero que
sobrevive durante algún tiempo antes de su disolución. Como Curtis y Hurtak (168)
proponen, el sistema de meridianos puede ser un sistema de energía distinta que
“funciona junto con el sistema circulatorio sanguíneo, linfático y nervioso", capaz de
59
leer, codificar y transmitir la información de una parte del cuerpo a otra y servir como
"una plantilla de base para el cuerpo físico." Hay abundante evidencia acerca de cómo
este sistema de energía afecta a los procesos biológicos y de cómo si se interrumpe el
aporte de esta energía, la salud de los órganos afectados por los meridianos se ve
afectada.
Einstein describió las energías sutiles como las energías conocidas por sus efectos, a
pesar de que no tenemos los instrumentos para detectarlas directamente. El
electromagnetismo estuvo en esa categoría hace tan solo 250 años. Sus efectos se
pudieron observar, pero el electromagnetismo en sí mismo no podía medirse. Se han
centrado muchos esfuerzos en demostrar que hay energías que a pesar de que no pueden
mover la aguja en un medidor, sin embargo, parecen afectar a la salud y vitalidad.
William Tiller y sus colegas en la Universidad de Stanford han desarrollado un
dispositivo que parece demostrar la existencia de un campo de energía que no está
dentro del espectro electromagnético. Este dispositivo también ha demostrado que este
campo de energía sutil, responde a la intención humana (164).
La hipótesis de que el sistema energético del cuerpo y que incluye su biocampo, los
campos locales, y las vías energéticas puede operar como un amplio espectro que puede
incluir energía eléctrica, electromagnética y sutil en diferentes combinaciones tiene en
este momento un aporte cada vez más importante de datos científicos (164).
Hay varios intentos de ver cómo actúa Reiki, uno de ellos es el llevado a cabo por
Salansky (169) en el que estudia el efecto del Reiki sobre el EEG en los maestros
mientras están realizando una sesión y comparando los resultados con los obtenidos del
EEG de voluntarios sanos. Partiendo de los estudios de Wetzel (170) en los que se ven
cambios significativos en la hemoglobina y hematocrito de practicantes de Reiki Nivel I
frente a un grupo control tras un mes de la iniciación y de los de Zimmerman que
usando un magnetómetro SQUID observó el campo pulsante biomagnético que emiten
las manos de los practicantes de Reiki mientras trabajan; estos campos son cientos de
veces superiores a los campos biomagnéticos convencionales; sus frecuencias son
similares a las mostradas en el EEG durante una meditación profunda. En su estudio
Salansky observó picos de resonancia significativos en los EEG de los Maestros en
rangos de 0,2-0,3 Hz, muy superiores a los de los de los voluntarios sanos que lo hacen
en el intervalo de 1-19,8 Hz lo que sugiere que las neuronas se sintonizan en esas
frecuencias. Fue la primera vez que se han obtenido datos objetivos del espectro del
EEG de Maestros Reiki simultáneos con voluntarios sanos durante una sesión.
Debido a que Reiki se originó en una cultura que no establece una distinción entre
sanción y espiritualidad, los sistemas médicos tradicionales asiáticos reconocen que el
cultivo de bienestar espiritual es esencial para la salud. El bienestar espiritual se cultiva
principalmente a través de la práctica diaria como la meditación, canto, yoga, Qigong y
el Tai Chi.
60
Esta conceptualización es muy corta de miras ya que pierde de vista la meta y el valor
profundo que tienen desde la práctica espiritual que es la transformación. A pesar de
que pueden tener, al igual que cualquier práctica médica, resultados a corto plazo la
descategorización puede conllevar confusión tanto en las decisiones clínicas como en la
estrategia de la investigación (163).
Las técnicas de medicina energética de forma tradicional implican una fase diagnóstica
seguida de un plan de tratamiento que usa diferentes técnicas para conseguir los fines
terapéuticos. Los practicantes de estas medicinas están haciendo algo. Reiki, sin
embargo, no implica el diagnóstico y la gran parte de la terapia consiste en no hacer. En
lugar de aplicar esfuerzo en un tratamiento terapéutico, Reiki simplemente actúa al
colocar las manos en el lugar y se produce el reequilibrio de la persona (163).
La vibración Reiki se entiende como aquella que pasa a través del practicante de
acuerdo a lo que el receptor necesita sin necesidad de que el terapeuta conduzca la
energía donde sea necesaria. El flujo de la energía Reiki aumenta en la medida en el que
el terapeuta practica cada vez más y además el hecho de que el flujo de energía es
arrastrado desde el receptor permite una gran flexibilidad y facilidad en el
procedimiento ya que no existe una técnica equivocada (155). Este mecanismo de auto
regulación hace que no haya “sobredosis” ya que se detiene cuando se llega a la
saturación. El terapeuta experimentado lo puede describir como el momento en el que
baja el flujo de la energía y ese es el momento en el que se deben cambiar las manos de
posición (155;159).
Los receptores a veces sienten en su cuerpo diversas sensaciones como vibración, olas,
frio o calor, relajación; estas sensaciones pueden localizarse en puntos concretos que no
tienen por qué coincidir con el lugar donde el terapeuta tiene colocadas sus manos, o
bien producirse de forma generalizada. Suelen tener dificultad para expresar con
palabras lo que han sentido durante una sesión de Reiki, a menudo usan las palabras
“paz” o “calma”. Así mismo, las sensaciones durante el tratamiento pueden ser
paradójicas tales como sensación de pesadez e ingravidez o de sentirse adherido a la
camilla y flotando, y en ocasiones estas sensaciones se producen al mismo tiempo y,
todo ello, desde una perspectiva de totalidad e inclusión en lugar de la habitual de
diferenciación y separación. Los receptores pueden describir sus tratamientos de Reiki
como dinámicos, con muchos cambios y variaciones que sugieren "un proceso de
61
equilibrio y la autorregulación", pero tan sutil que "pueden llegar a desafiar la medida"
(173).
Las posibilidades debido a su bajo coste y su facilidad para la aplicación son muy
grandes, ya que es posible combinar el autotratamiento con cuidados médicos,
psicológicos o psiquiátricos adecuados para mejorar los problemas emocionales, de
manejo de dolor y ansiedad. Es un tratamiento que se recomienda a los niños con
problemas oncológicos y a sus familias, bien en forma de autotratamiento o de
tratamiento proporcionado por otra persona; de la misma manera es adecuado su uso en
Unidades de Cuidados Paliativos.
En este momento los centros donde se usa Reiki han aumentado tanto en EEUU como
en Europa y tanto la literatura científica como la prensa hacen alusión constante a los
centros asistenciales, tanto públicos como privados, que incluyen Reiki como terapia
complementaria para el manejo del dolor en distintos procesos patológicos entre ellos el
cáncer. Por citar algunos ejemplos:
62
plantilla; el Hospital Estatal de Hamburgo en Alemania; clínicas privadas en
Suiza (Mutuel, Supra, Swica).
Las posibilidades que ofrece Reiki pueden ser útiles en todos los ámbitos del cuidado a
enfermos y han demostrado efectividad en el control de síntomas debido a enfermedad
oncológica tanto en adultos como en niños, en el tratamiento del dolor y el malestar
provocado por diversas enfermedades clínicas como los dolores osteomusculares y en
los cuidados paliativos (21;22;23;149;150;178).
Según recoge la revisión sistemática de So Pui Shan (27), las terapias de toque pueden
tener un efecto moderado en el alivio del dolor, pero se necesitan más estudios sobre el
Toque curativo y el Reiki dada la escasez de ECAs de calidad y los pequeños tamaños
muestrales. No obstante, son muchos los estudios que han informado resultados
positivos sobre la aplicación de terapias de toque (20;28;30;32;33) y rara vez han
informado algún efecto secundario (19).
63
Existe un creciente interés entre las enfermeras para el uso de Reiki en el cuidado del
paciente y como tratamiento de auto-cuidado, aunque es reconocido el escaso apoyo
empírico de investigación y pruebas para justificar estas prácticas (32), tanto es así, que
ha habido un incremento importante de las publicaciones, en el contexto de las
Escuelas/Facultades/Departamentos de Enfermería de distintas Universidades de USA y
Canadá en un intento de demostrar de forma empírica los efectos beneficios del Reiki
(18;19;22;26;28;35-37).
En el estudio de Olson (22) se llevó a cabo un ensayo clínico de dos brazos (brazo A:
opioides + descanso y brazo B: opioides + Reiki) para comparar el dolor, la calidad de
vida y el uso de analgésicos, en una muestra de pacientes con dolor por cáncer (n = 24).
Los participantes en el brazo B tuvieron un mejor control del dolor y mejoraron la
calidad de vida en comparación con el brazo A, pero no hubo diferencias en el consumo
de opiáceos.
Wardell (28) diseñó un estudio de medidas repetidas en sujetos sanos para conocer
posibles correlaciones biológicas con la terapia de toque, tras la aplicación de 30
minutos de Reiki. Entre los resultados más destacados se observó una reducción
significativa de la ansiedad (t(22)= 2,45; p= 0,02), comparando antes y después de las
medidas; y una disminución significativa de la presión arterial sistólica (PAS), F (2, 44)
= 6,60, p <0,01.
Para las enfermeras Reiki puede ser de mucha ayuda tanto para proporcionar cuidados
de confort disminuyendo la ansiedad de sus pacientes como para su propio bienestar
personal (32;34;37;181;195;198-205) ya que disminuyen tanto la ansiedad como el
dolor y la fatiga, mejora el bienestar y la capacidad de afrontamiento.
64
expuestos al placebo de terapias de toque simuladas tuvieron en promedio 0,79 unidades
menos de dolor que los que no recibieron ningún tratamiento, pero el efecto no fue
significativo (IC del 95%: -2,23 a 0,66). 4. El número de sesiones de tratamiento varió
de una sola sesión a diez sesiones, con una duración de 5 a 90 minutos por sesión. Los
datos se analizaron en cuanto a la duración total del tratamiento (duración de una única
sesión multiplicada por el número de sesiones de tratamiento). El resultado más
favorable lo obtuvieron los 116 participantes expuestos durante más de tres horas a la
terapia de toque con un promedio de 1,57 unidades menos de dolor (IC del 95%: -2,38 a
-0,76). 5. Los resultados de los estudios incluidos en esta revisión indican que no hay
efectos adversos. 6. Las escalas más utilizadas para medir el dolor y la fatiga ha sido la
escala analógica visual o VAS.
La bibliografía recoge un estudio llevado a cabo por Assefi (208) para comprobar el
efecto del Reiki sobre la FM en el que no parece que haya ninguna mejora en los
síntomas de las mujeres.
65
66
JUSTIFICACIÓN:
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JUSTIFICACIÓN
Dado que el SFM se encuentra conceptualizado dentro de los cuadros que cursan con
dolor crónico, es decir aquel dolor que se hace persistente y su duración sobrepasa los
tres meses y conlleva grandes repercusiones económicas (2).
La prevalencia del SMF difiere según la población estudiada, pero se estima que es de
un 2,4 % con una relación mujer/ hombre de 21/1, aunque puede afectar a la población
infantil y juvenil, pero el mayor pico de prevalencia se encuentra entre los 40 y los 49
años, siendo infrecuente antes de los 40 años y por encima de los 80 años de edad (5).
Los estudios prospectivos indican que la enfermedad sigue un curso crónico con poca
mejoría en los 5-7 años de seguimiento.
69
El creciente interés por controlar el dolor mediante métodos no farmacológicos, ante la
posibilidad de disminuir los efectos adversos y el coste, durante las últimas dos décadas
ha aumentado la popularidad de las terapias de toque (17;18). Las terapias de toque se
definen como las terapias complementarias basadas en la energía que incluyen el Tacto
curativo (TC), el Tacto terapéutico (TT) y el Reiki.
Según los estudios publicados las terapias de toque, entre las que se encuentra Reiki,
aceleran la curación, disminuyen el dolor, alivian los síntomas físicos, disminuyen el
estrés y la ansiedad, pueden ser útiles para tratar el insomnio y la fatiga, facilitan la
expresión de emociones almacenadas, inducen la relajación, etc (17;18;21;22;24-29) y
rara vez han informado de ningún efecto secundario (19).
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5. Los resultados de los estudios incluidos en esta revisión indican que no hay
efectos adversos.
6. Las escalas más utilizadas para medir el dolor y la fatiga ha sido la escala
analógica visual o VAS.
Nos parece relevante seguir investigando sobre la efectividad de Reiki en la mejora del
dolor, la fatiga, la calidad de vida y el impacto de la enfermedad sobre las actividades de
la vida diaria ya que es una terapia que tiene una alta aplicabilidad e incluso puede ser
autoadministrada con un coste ínfimo y sin efectos secundarios.
71
72
DISEÑO:
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DISEÑO
OBJETIVOS: Evaluar la eficacia de la Terapia Reiki para mejorar el dolor, la fatiga, la
calidad de vida y el impacto de la enfermedad sobre las actividades de la vida diaria en
mujeres con fibromialgia.
Hipótesis:
Las participantes del grupo Reiki tendrán 1,24 unidades menos de dolor que las
de los grupos placebo y control, medido con una escala Vas de 0 (nada de dolor)
a 10 (máximo dolor)
Las participantes del grupo Reiki tendrán 1 unidad menos de fatiga que las de
los grupos placebo y control medido con una escala VAS de 0 (nada de dolor) a
10 (máximo dolor).
Se trata de un ensayo clínico controlado aleatorizado a tres grupos, con ocultación del
reparto aleatorio, para evaluar la eficacia de la terapia Reiki en la mejora del dolor, la
fatiga, la calidad de vida y el impacto de la enfermedad en las actividades de la vida
diaria (AVD) en mujeres diagnosticadas de fibromialgia.
75
Fibromialgia de Madrid. Actualmente, cuentan con 2500 socias (al corriente de pago de
las cuotas), de las que tienen información de contacto. En la Asociación existe un gran
interés por esta iniciativa, por lo que contamos con su colaboración y nos permitieron
utilizar sus instalaciones para llevar a cabo el estudio.
Criterios de exclusión: personas con trastornos cognitivos o mentales que les incapacite
para participar en el estudio y cumplimentar los cuestionarios.
Tamaño de la muestra: Con la hipótesis de que en la escala analógica visual haya una
diferencia en favor del grupo de la terapia Reiki con respecto al grupo control y al grupo
placebo de 1,24, con una desviación tipo de la medida de 2,085, para un valor alfa de
0,05 en una hipótesis de prueba bilateral y una potencia estadística del 80%, el número
de casos por grupo es de 45. Si se prevé una tasa de abandonos del 10%, la muestra
final queda en 50 pacientes por grupo, 150 pacientes en total.
Aleatorización:
Todos los pacientes que cumplen criterios de inclusión están aleatorizados a tres grupos:
terapia Reiki, grupo placebo o grupo control, en función de una lista de aleatorización
preparada por la Unidad de Epidemiología Clínica del HUPHM, antes de iniciar el
estudio, usando un programa generador de números pseudo-aleatorios. El reparto se
revela mediante sobres opacos, numerados, sellados y correlativos. La persona que
realiza la primera entrevista es la única que puede abrir el sobre y que informa a la
mujer de la persona que la va a atender.
Enmascaramiento:
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En el momento de la inclusión, todas las participantes cumplimentaron los cuestionarios
para tener una medida basal de dolor, fatiga, calidad de vida e impacto de la enfermedad
sobre las AVD. Estas medidas de resultados se volvieron a recoger al mes de iniciado el
estudio y a los 3 meses.
A las personas que no están en el grupo que recibe Reiki y en forma de compensación
se les oferta recibir tres sesiones una vez finalizado el estudio
Grupo Reiki
Para llevar a cabo la terapia Reiki se contó con una camilla portátil y un ambiente de
tranquilidad y privacidad. En una sesión de Reiki, la receptora permanece vestida en
todo momento, sólo se recomienda que acuda con ropa cómoda tipo chandal. Cuando se
recibe a la paciente se le explica que debe despojarse de los zapatos para que la
terapeuta pueda tener acceso a sus pies y se le pide que se tienda en la camilla en
decúbito supino,si no hay impedimento para ello por las condiciones físicas de la
participante. Hecho esto, la terapeuta empieza a poner sus manos sobre diferentes
lugares del cuerpo de la persona (cabeza, tórax, abdomen, piernas, brazos y pies) de
forma estandarizada sobre los 12 lugares tradicionales.
Grupo Placebo
La terapia fué aplicada únicamente por la enfermera que no tiene experiencia en terapias
de toque, en 4 sesiones semanales de 60 minutos de duración, como sucede con el grupo
Reiki. La terapia se realizó en un espacio adecuado dentro de la sede de la Asociación
de Fibromialgia de Madrid.
Para llevar a cabo la terapia placebo, al igual que en el Reiki, se cuenta con una camilla
portátil y un ambiente de tranquilidad y privacidad. Igualmente, la receptora permanece
vestida en todo momento, sólo se recomienda que acuda con ropa cómoda (tipo
chandal). Cuando se recibe a la paciente se le explica que debe despojarse de los zapatos
para que la terapeuta pueda tener acceso a sus pies y se le pide que se tienda en la
camilla. Hecho esto, la enfermera, sin experiencia en terapias de toque, simula que toca
los mismos puntos corporales que la Maestra Reiki.
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intencionalidad se le pide a la enfermera encargada de simular la terapia que ocupe su
mente en otra cosa.
Grupo control
Acudió al centro en el tres ocasiones; al inicio, al mes y a los tres meses para rellenar
los cuestionarios, pero no se le aplicó ningún tipo de intervención.
La duración de cada sesión se decide que sea de una hora tras consultar diversos libros
dedicados a la Terapia Reiki (154) y hablar con varios Maestros con más de tres años de
experiencia, tocando de forma sistemática en los doce puntos tradicionales durante tres
minutos en cada uno de ellos. Aunque una sesión de Reiki no es reglada en cuanto a la
duración del tiempo en cada lugar sino que se hace de forma individualizada en función
de las necesidades de las personas se decide la sistematización para evitar la
variabilidad. En otros estudios que usan la terapia Reiki hay variabilidad en el tiempo de
duración de las sesiones: Olson trata a los pacientes con cáncer avanzado con dos
sesiones de 90 minutos (22), Dressen trata a pacientes con dolor crónico con 10 sesiones
de 30 minutos de duración (206), o Tsang que estudia el efecto de la terapia Reiki sobre
la fatiga en pacientes oncológicos (grado I- IV) tratados con quimioterapia en siete
sesiones de unos 45 minutos de duración (207), hay estudios que tratan sujetos sanos
con 30 minutos (28;173) hasta los 75 en una sola sesión o los 15 minutos en
experimentos con cultivos celulares (21). Dada la cronicidad tanto del dolor como de la
fatiga se decide que sea una sesión semanal durante cuatro semanas. Tras tres sesiones
se pasan de nuevo los cuestionarios antes de dar la cuarta sesión que se usará como
refuerzo. Para comprobar que el efecto se mantiene en el tiempo se pasa el cuestionario
a los tres meses antes de dar una nueva sesión de “refuerzo” a las mujeres.
Variables
Las datos sociodemográficos se recogen en un documento elaborado para tal fin (Anexo
5).
Todos los instrumentos que se utilizan en el estudio se pasan en tres ocasiones: basal (al
inicio del estudio), tras el periodo de intervención (4 sesiones) y a los 3 meses.
Para valorar el dolor se utilizó una escala visual analógica (EVA) con puntaciones de 0
(nada de dolor) a 10 (máximo dolor). Para valorar la fatiga se utilizó una escala visual
analógica (EVA) con puntaciones de 0 (nada de fatiga) a 10 (máxima fatiga). (Anexo 6)
Cuenta con unas instrucciones someras en las que Monterde S y col (209) explican
cómo debe rellenarse. Mediante preguntas que hacen referencia a la semana anterior a la
realización del test, valora los componentes del estado de salud que suelen estar más
afectados en pacientes con SFM. Consta de 10 ítems. El primero es el único que
contiene varios subítems (a-j), en número de 10, cada uno de ellos con un rango de 4
puntos (de 0, siempre, a 3, nunca) según una escala de Likert. Este ítem valora la
capacidad funcional del paciente mediante preguntas acerca de actividades relacionadas
con la vida diaria: comprar, conducir, hacer la colada, etc. El segundo y tercer ítems
corresponden a escalas numéricas que hacen referencia a días de la semana: el segundo
en una escala del 1 al 7, y el tercero del 1 al 5. El resto de los ítems se valora mediante
escalas visuales analógicas (EVA) del 0 al 10.
Si alguna persona no puede realizar algunas de las acciones planteadas por algunos
ítems o subítems, éstos pueden dejarse en blanco. Tal sería el caso del subítem
«conducir un coche», si el sujeto no dispone del permiso correspondiente, o del ítem
«perder días de trabajo», si el paciente no trabaja fuera de casa.
Para los 3 primeros ítems, cuya respuesta no se recoge en una escala del 0 al 10, son
necesarias las siguientes recodificaciones:
Para obtener la puntuación del primer ítem se suma el valor obtenido en cada
uno de los 10 subítems, se divide por el número de ítems contestados y el
resultado se multiplica por 3,33.
79
El segundo ítem (1-7) debe ser recodificado y adaptado. Se invierten sus valores
para que tenga el mismo sentido que el resto de los ítems y se multiplica por
1,43.
La puntuación del FIQ total se halla entre 0-100 ya que cada uno de los ítems tiene una
puntuación de 0-10 una vez adaptado. De esta forma, 0 representa la capacidad
funcional y la calidad de vida más altas y 100 el peor estado.
Para valorar la calidad de vida relacionada con la salud se utilizará el cuestionario SF-36
(Anexo 8), que proporciona un perfil del estado de salud y es una de las escalas
genéricas con mayor potencial de uso en la evaluación de los resultados clínicos.
Contiene 36 ítems que cubren ocho dimensiones, que se agregan en dos perfiles, uno
físico y el otro mental. (Función Física (10), Función Social (2), Rol físico (4), Rol
Emocional (3), Salud mental (5), Vitalidad (4), Dolor corporal (Intensidad del dolor y
su efecto en el trabajo habitual) (2), Salud General (6)). Las opciones de respuesta
forman escalas de tipo Likert que evalúan intensidad o frecuencia. El número de
opciones de respuesta oscila entre tres y seis, dependiendo del ítem.
El cuestionario SF- 36 propociona un perfil del estado de salud y es una de las escalas
genéricas más utilizadas en la evaluación de los resultados clínicos. Es aplicable tanto a
la población general como a pacientes por encima de los 14 años. La versión estandar
generalmente evalúa las últimas cuatro semanas.
Para cada una de las 8 dimensiones, los ítems son codificados, agregados y
transformados en una escala que tiene un recorrido desde 0 (el peor estado de salud para
esa dimensión) hasta 100 (el mejor estado de salud). El cuestionario no ha sido diseñado
para generar un índice global. Sin embargo, permite el cálculo de dos puntuaciones
resumen mediante la combinación de las puntuaciones de cada dimensión: medida
sumario física y mental.
Método estadístico
Para todas las pruebas se aceptó un valor de significación inferior a 0,05 en contraste
bilateral. El análisis de los datos se realizó mediante el programa estadístico SPSS 14.0.
La propuesta del Ensayo Controlado Aleatorizado, con ocultación del reparto aleatorio,
a tres grupos, nos permite partir de un diseño sólido y se pretende, en todo momento,
garantizar la validez interna del estudio y evitar posibles sesgos, que puedan mermar la
calidad y el rigor metodológico del ensayo, se siguieron todas las recomendacioes del
Grupo CONSORT dado el interés científico en contar con estudios de alta calidad,
basadas en evidencias científicas, que faciliten la toma de decisiones en la práctica
clínica.
Para intentar solventar la posible contaminación con intercambio de pareceres entre las
mujeres participantes, dado que acuden de forma regular a la sede de AFIBROM para
81
otras actividades, no se les dice de entrada a que terapia han sido asignadas, excepto por
razones obvias, a las que pertenecen al grupo control. La única información que reciben
es la sala a la que tienen que entrar. Esto no garantiza que las participantes no
intercambien información sobre las terapias y cómo se sienten pero no parece que pueda
tener relevancia dado que el intercambio, de producirse, lo haría en todos los sentidos.
Aspectos éticos
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RESULTADOS:
83
84
RESULTADOS
De ellas el 61,8% están casadas o viven en pareja, al hacer la comparación entre los
grupos podemos apreciar que en el grupo control hay menor porcentaje de casadas o con
pareja que en los otros dos grupos (42,9% frente al 71,6%), con diferencias
significativas (p=0,004).
Con respecto a la situación laboral, el 39% son trabajadoras activas, con baja laboral por
causa de la fibromialgia el 4,9%, y con incapacidad total 16,3%, el 22% son amas de
casa y el resto (17,9%) se reparten entre paradas (13%) y otras situaciones laborales (4,9
%), siendo comparables todos los grupos.
Del total de la muestra, el 62,8% tienen un nivel de estudios medios (36%) y superiores
(26,8%), el 38,2% o bien no tienen estudios (8,9%) o tienen estudios básicos (29,3%)
sin que las diferencias entre los grupos sean significativas (Tablas 5 y 6).
85
Tipo terapia
Reiki Placebo Control
(n=41) (n=40) (n=42) Total
17,1% 17,5% 31,0% 22,0%
E civil Soltera (7) (7) (13) (27)
73,2% 70% 42’9% 61’8%
Casada/pareja (30) (28) (18) (76)
4,9% 7,5% 19,0% 10,6%
Separada/divorciada (2) (3) (8) (13)
4,9% 5% 7,1% 5,7%
Viuda (2) (2) (3) (7)
46,3% 47,5% 23,8% 39%
Situación laboral Activa (19) (19) (10) (48)
22% 17’5% 26’2% 22%
Ama de casa (9) (7) (11) (27)
9,8% 2,5% 2,4% 4,9%
Baja laboral (4) (1) (1) (6)
12,2% 17,5% 19,0% 16,3%
Incapacidad total (5) (7) (8) (20)
4,9% 5,0% 28,6% 13%
Parada (2) (2) (12) (16)
4,9% 10,0% --- 4,9%
Otros (2) (4) (6)
4,9% 5,0% 16,7% 8,9%
Nivel estudios Sin estudios (2) (2) (7) (11)
36,6% 25,0% 26,2% 29,3%
Básicos (15) (10) (11) (36)
29,3% 45,0% 31,0% 35,0%
Medios (12) (18) (13) (43)
29,3% 25,0% 26,2% 26,8%
Superiores (12) (10) (11) (33)
14,6% 7,5% 26,2% 16,3%
Personas convive Sola (6) (3) (11) (20)
17,1% 20,0% 19,0% 18,7%
Pareja (7) (8) (8) (23)
4,9% 5,0% 9,5% 6,5%
Hijo/s (2) (2) (4) (8)
48,8% 55,0% 23,8% 42,3%
Pareja e hijos (20) (22) (10) (52)
17,1% 17,5% 31,0% 22,0%
Otra persona (7) (7) (13) (27)
Personas 73,2% 70,0% 42,9% 61,8%
dependientes Tienen (30) (28) (18) (76)
4,9% 7,5% 19,0% 10,6%
No tienen (2) (3) (8) (13)
86
GRUPO
Reiki Placebo Control Total
El 71,8% (71) toman ansiolíticos bien de forma ocasional (entendiendo como ocasional
el consumo de estos fármacos una vez o de dos a tres veces en la semana) o habitual
(diario) y de ellas el 29’1% (16) toman dos de manera habitual, combinados con
antidepresivos ya que el 62,9% (61) son consumidoras de al menos uno tomando dos a
diario el 30’2% (16) (Tablas 8 y 9).
Grupo
87
Grupo
Grupo
Además de los fármacos para el control del dolor y de los síntomas depresivos y
ansiosos toman entre uno (26,8%) y al menos cinco fármacos (7,3%) para el tratamiento
de otras patologías concomitantes con la fibromialgia.
Grupo
Consumo de otros fármacos No 24,4% (10) 42,5% (17) 40,5% (17) 35,8% (44)
88
Terapias no farmacológicas Para el control de los síntomas de la fibromialgia como es
el dolor y la rigidez las mujeres incluidas en el estudio usan otro tipo de terapias como
es el ejercicio físico (50,4%) en frecuencia variable desde una vez por semana o todos
los días, yoga (20,3%), fisioterapia (33,3%), masajes (38,2%) y otras terapias entre las
que se encuentra el aquagym, diafreo, acupuntura y terapia sacrocraneal (el 22,0%
acude a una terapia y el 5,7% hace dos terapias) (Tablas 12, 13 y 14).
Grupo
Reiki Placebo Control Total
Realizan ejercicio físico No 43,9% (18) 57,5% (23) 47,6% (20) 49,6%(61)
2-3 v semana 19,5% (8) 22,5% (9) 21,4% (9) 21,1% (26)
2-3 v semana 14,6% (6) 2,5% (1) 4,8% (2) 7,3% (9)
Grupo Total
Reiki Placebo Control
(n=41) (n=40) (n=42) (n=123)
2-3 v semana 0,0% (0) 5,0% (2) 0,0% (0) 1,6% (2)
2-3 v semana 4,9% (2) 10,0% (4) 0,0% (0) 4,9% (6)
89
Grupo Total
Reiki Placebo Control
(n=41) (n=40) (n=42) (n=123)
Otras terapias No 65,9% (27) 70,0% (28) 81,0% (34) 72,4% (89)
Sólo el 24,2% de ellas recibe terapia psicológica, siendo un porcentaje muy bajo, sólo el
5,5%, las que la llevan a cabo de forma habitual, el resto sólo lo hace de forma
ocasional. A la pregunta sólo contestaron 91 de las 123 mujeres (Tabla 15).
Grupo
Reiki Placebo Control Total
(n=37) (n=28) (n=26) (n=91)
Terapia psicológica Nunca 73,0% (27) 92,9% (26) 61,5% (16) 75,8% (69)
90
Grupo
Reiki Placebo Control Total
(n=41) (n=40) (n=42) (n=123)
Problemas uroginecológicos No 58,5% (24) 71,8% (28) 70,7% (29) 66,9% (81)
Disfunción ATM No 46,3% (19) 48,7% (19) 26,8% (11) 40,5% (49)
Colon Irritable No 65,9% (27) 56,4% (22) 17,1% (7) 46,3% (56)
Grupo
Reiki Placebo Control Total
(n=41) (n=42) (n=40) (n=123)
Otras patologías No 4,9% (2) 27,5% (11) 16,7%. (7) 16,3% (20)
Más de cuatro 9,8% (4) 5,0% (2) 14,3% (6) 9,8% (12)
91
Gráfico 1
37%
34% 33%
29% 28%
19%
17% 17% 16%
15% 14%
12%12% 13%
10% 10%10% 10%
5% 5% 5% 5%
0%
Grupo
Salida del Abandono 48,8% (20) 47,5% (19) 38,1% (16) 44,7% (55)
estudio
Final 51,2% (21) 52,5% (21) 61,9% (26) 55,3% (68)
Resultados de dolor y fatiga. Las medias de dolor y de fatiga al inicio del estudio son
de 6,20 y 6,20 [0,10] respectivamente en el grupo que recibe Reiki, 7,45 y 6,68 [0-10]
en el grupo placebo y 6,81 y 6,10 [0-10] en el grupo control. Para comprobar que no
hay diferencias intergrupos en la medida basal se realiza la prueba de ANOVA
evidenciándose que no hay diferencias entre los grupos en cuanto a la variable fatiga, no
así en la variable dolor. Para saber en qué grupos está la diferencia se hace una prueba
de comparaciones múltiples en la que encontramos que hay diferencia en las medias de
dolor entre el grupo que recibe Reiki y el que recibe placebo, pero no hay diferencias de
ninguno de estos grupos con el control(Tabla 19).
92
N Media DE Mínimo Máximo p
En la segunda medida que se realiza al mes de iniciar el estudio (tras tres sesiones de
Reiki o de placebo) los resultados son: en el grupo que recibe Reiki la media de dolor y
fatiga son 6,19 y 5,44 [0-10], 6,31 y 5,79 [0-10] en el grupo que recibe terapia placebo y
de 6,30 y 6,26 [0-10] en el grupo control.
Para analizar la efectividad del tratamiento se analiza la diferencia de las medias en cada
grupo obteniéndose que en el grupo que recibe Reiki no hay diferencias ni en el grado
de dolor ni en el de fatiga, pero no podemos rechazar la hipótesis de que el tratamiento
con Reiki disminuye el dolor y la fatiga en las mujeres con SFM ya que el intervalo de
confianza contiene el cero como valor (-0,546, 0,983) (-0,540, 1,540). En el grupo que
recibe tratamiento con placebo se observa diferencia en ambos datos y en el grupo
control se aprecia diferencia en el grado de dolor (0,001) pero no en la fatiga aunque por
la misma razón que para el grupo que recibe Reiki no se puede descartar que no haya
diferencia (-0,960, 1,182).
93
Diferencias relacionadas
Lim Lim
Terapia Medias inferior superior p
Reiki EVA basal fatiga- EVA 1 mes fatiga 0,5 -0,5 1,5 0,3
EVA basal dolor- EVA 1 mes dolor 0,2 -0,5 1,0 0,5
Placebo EVA basal fatiga- EVA 1 mes fatiga* 0,9 0,5 1,3 0,001
EVA basal dolor- EVA 1 mes dolor* 1,0 0,5 1,5 0,001
Control EVA basal fatiga- EVA 1 mes fatiga 0,1 -0,9 1,1 0,8
EVA basal dolor- EVA 1 mes dolor* 0,6 0,3 1,0 0,001
Reiki EVA basal fatiga- EVA 3 mes fatiga* 1,3 0,1 2,6 0,036
EVA basal dolor- EVA 3 mes dolor* 1,4 0,4 2,4 0,006
Placebo EVA basal fatiga- EVA 3 mes fatiga 0,5 -0,3 1,4 0,2
EVA basal dolor- EVA 3 mes dolor* 1,3 0,2 2,4 0,02
Control EVA basal fatiga- EVA 3 mes fatiga -0,4 -1,2 0,5 0,4
EVA basal dolor- EVA 3 mes dolor 0,0 -0,9 0,9 1,0
8
CONTROL
REIKI
PLACEBO
CONTROL
REIKI
PLACEBO
95% IC EVA FATIGA
Gráfico 2
94
10 CONTROL
REIKI
PLACEBO
CONTROL
REIKI
8
PLACEBO
95% IC EVA DOLOR
TIEMPO
Gráfico 3
Los resultados en la primera evaluación son de una puntuación tras la corrección de los
ítems de 59,05 de media (DE= 15,81) [21,68; 81,14] para el grupo control, 65,05 (DE=
18,62) [13,33; 90,65] para el grupo que recibe Reiki y de 64,04 (DE=13,39) [40,46;
91,48] para el grupo que recibe Placebo lo que nos indica que tienen una afectación
moderada y no hay diferencias entre ellos.
A los tres meses (tercer cuestionario) las puntuaciones para el grupo control son de
62,19 (DE= 18,19) con una muestra de 25 mujeres; 41,44 (DE= 19,21) para el grupo
que recibe Reiki (n=19) y 58,67 (DE= 18,17) (n=21) para el grupo que recibe placebo
(Tabla 21).
95
Medida basal Medida 1 mes Medida 3 meses
N 41 40 42 32 29 27 19 21 25
Media 65,0 64,0 59,0 56,8 54,8 58,1 41,4 58,7 62,2
Mínimo 13,3 40,4 21,7 12,3 38,3 36,2 9,3 25,9 29,1
Máximo 94,1 91,5 81,1 90,6 75,5 80,5 78,8 82,0 88,8
IC 95%
Tabla 21: Medidas del Cuestionario de Impacto de la FM; medidas basales, al mes y tres meses
Al comparar los grupos se ve que en esta tercera medida si hay diferencias entre ellos.
El grupo que recibe Reiki es diferente al que recibe placebo (p=0,013) y al control (p=
0,001).
Al comparar los resultados entre la primera y la segunda medida en cada grupo vemos
que en el grupo control no hay diferencia, no así en el grupo que recibe terapia placebo
(p< 0,05) y en el que recibe terapia Reiki (p= 0,002).
Por tanto podemos decir que en el grupo que recibe Reiki disminuye la puntuación del
CIF lo que indica que mejora su calidad de vida y que además esta mejoría permanece
en el tiempo, no así en el grupo que recibe placebo en el que si bien, mejora su
puntuación en la segunda medida (al mes) esta mejora no se mantiene a los tres meses
aunque no llega a los valores de los que partieron. En el grupo control no hay demasiada
variación e incluso empeoran (Tabla 22) (Gráfico 4).
Diferencias relacionadas
Lim Lim
Terapia Medias inferior superior p
96
Gráfico 4
CONTROL
REIKI
70 TOQUE
CONTROL
REIKI
PLACEBO
60
CIF
50
40
30
97
En el cuestionario base para la función física la media es de 40,1 [36,5, 43,6] valor por
debajo de la media de la población española entre los 50- 55 años que es de 72,8 (DE=
24,6); el rol físico es de 34,1 [30,1, 38,2] sin que haya desarrollado para este ítem un
valor de media española; el dolor corporal arroja una media de 28,4 [25,0, 31,8]
mientras que la media de la población española es de 66,7 (DE=30,8); para la salud
general la media de la población española es de 55,8 (DE= 22,0) mientras que las
mujeres de nuestra muestra presentan una media de 37,3 [34,2, 40,4] y por último la
vitalidad es de 24,8 [21,5, 28,1] por debajo de la media de la mujeres de su edad 58,8
(DE= 23,1). Para la función social la media de nuestra muestra es de 46,3 [41,1, 51,6],
también por debajo de los valores medios de las mujeres de su edad (86,1 DE= 23,1).
Los grupos son comparables en todos los ítems excepto en la salud general (p= 0,020).
Se hace un análisis mediante la HSD de Turkey ,para saber entre los grupos que hay
diferencia, en este caso en la salud general el grupo control tiene una mejor salud que el
grupo que recibe Reiki (p<0,05).
Para el rol emocional los valores de nuestra población son de 55,7 de media [50,5, 60,9]
sin que haya comparativa con la población de mujeres españolas de su edad. La salud
mental es de 51,2 [47,3, 55,1] de media, también por debajo de la media general (65,1,
DE= 21,9). No se aprecian diferencias entre los grupos. (Tabla 24)
CONCEPT0
(0-100) Media DE Min Max Media DE Min Max Media DE Min Max
Rol Físico 30,9 24,8 0 93,7 36,9 23 0 81,2 34,7 20,3 6,2 87,5
Dolor corporal 30,7 25,5 0 100 28,5 14,9 0,0 54,0 26,0 14,4 0,0 51,0
Salud general 31,9* 15,6 0 70 37,4 17,0 10,0 65,0 42,5* 18,1 10,0 75,0
Vitalidad 20,9 17,4 0 62,5 23,6 16,9 0,0 56,2 29,8 20,7 0,0 62,5
Función social 43,3 33,7 0 100 44,7 24,2 0,0 87,5 50,9 29,5 0,0 100
Rol emocional 57,9 25,6 0 100 54,0 36,1 0,0 100 55,2 26,0 8,33 100
Salud mental 49,1 20,2 20 90 52,6 24,7 15,0 95,0 51,8 21,1 15,0 90,0
* (p <0,05); DE: desviación estándar; Max: puntuación máxima; Min: puntuación mínima; IC=
95%
Tabla 24: Medidas basales de la muestra en el SF- 36
En la segunda medida se aprecia diferencia en el ítem rol físico (p=0,037) entre el grupo
control y el grupo que recibe Reiki (-14,57, p= 0,033). No hay diferencias ni a nivel
mental ni emocional. (Tabla 25)
98
Reiki (N= 32) Placebo (N=29) Control (N=27)
GRUPO
CONCEPT0 Media DE Min Max Media DE Min Max Media DE Min Max
(0-100)
Función Física 42,5 18,5 10,0 75,0 47,8 20,1 15,0 80,0 44,1 16,1 15,0 80
Rol Físico 45,9* 26,8 6,25 100 42,2 18,9 12,5 68,7 31,3* 17,9 6,25 56,2
Dolor corporal 35,7 17,4 10,0 74,0 37,5 14,7 10,0 51,0 29,3 15,8 0,0 51,0
Salud general 38,0 20,7 0,0 82,0 41,3 16,5 10,0 67,0 35,3 16,0 15,0 60,0
Vitalidad 37,5 27,6 6,25 100 34,5 17,0 6,2 68,7 32,3 23,3 0,0 81,2
Función social 56,3 28,9 0,0 100 60,3 24,3 25,0 100 51,4 30,7 12,5 100
Rol emocional 63,0 25,8 16,6 100 64,9 24,1 25,0 100 63,6 30,7 25,0 100
Salud mental 56,3 25,3 0,0 95,0 62,9 24,4 30,0 95,0 57,0 27,2 20,0 100
* (p <0,05); DE: desviación estándar; Max: puntuación máxima; Min: puntuación mínima; IC=
95%
Tabla 25: Puntuaciones del SF-36 en las pacientes con SFM por grupos en la segunda medida
En la tercera medida (a los tres meses de iniciarse el estudio) hay diferencias tanto en la
función física (p<0,05), como en el rol físico (p=0,001) y la función social (p= 0,034).
Estas diferencias se evidencian en el grupo que recibe Reiki frente al control (p=0,043)
en la función física, en el rol físico tanto en el grupo que recibe Reiki (p=0,001) como
en el grupo que recibe placebo (p= 0,009), sin que haya diferencias entre el grupo
placebo y el que recibe Reiki. En la función social hay diferencia entre los grupos Reiki
y control (p=0,048). A nivel mental y emocional si se aprecian diferencias entre los
grupos con una significación importante, p= 0,002 a nivel de salud mental y p=0,001 a
nivel emocional; al comparar los grupos observamos que la diferencia es del grupo que
recibe Reiki con respecto a los grupos control (p=0,001) y placebo (p= 0,031) a nivel
emocional y del grupo que recibe Reiki frente al placebo (p= 0,002) en cuanto a la
esfera de salud mental (Tabla 26) (Gráficos 5 y 6).
99
GRUPO Reiki (N= 19) Placebo (N=21) Control (N=25)
CONCEPT0
(0-100) Media DE Min Max Media DE Min Max Media DE Min Max
Función Física 52,4* 14,8 20,0 80,0 40,6 25,3 15,0 90,0 36,8* 20,4 10,0 70,0
Rol Físico 56,6* 26,2 6,25 100 45,8* 20,6 6,25 75,0 28,0* 11,4 12,5 43,7
Dolor corporal 41,8 16,7 10,0 62,0 31,9 14,4 12,0 64,0 29,2 20,1 0,0 100
Salud general 44,7 23,5 15,0 75,0 41,8 17,7 15,0 82,0 38,4 15,3 20,0 60,0
Vitalidad 42,1 25,2 0,0 75,0 33,6 22,7 0,0 81,2 28,3 20,8 0,0 62,5
Función social 71,1* 24,0 37,5 100 52,4 24,2 25,0 100 52,0* 28,6 12,5 100
Rol emocional 82,5* 14,9 50,0 100 63,5* 21,5 25,0 100 52,7* 28,6 8,3 100
Salud mental 71,6* 12,1 50,0 90,0 51,9* 20,8 15,0 75,0 60,2 16,7 35,0 90,0
* (p <0,05); DE: desviación estándar; Max: puntuación máxima; Min: puntuación mínima; IC=
95%
Tabla 26: Puntuaciones del SF-36 en las pacientes con SFM por grupos en la tercera medida
Al hacer la comparación entre las medidas obtenidas entre los diferentes cuestionarios
en cada grupo los resultados que se obtienen son que en el grupo que recibe terapia
Reiki mejora en todas las esferas que mide el SF-36 bien al mes o a los tres meses o en
ambas medidas y en casi todas ellas el aumento en la puntuación, si aparece, en la
medida que se hace al mes se mantiene o incrementa a los tres meses (p< 0,05) excepto
para el ítem de salud general en el que a pesar de mejorar en la segunda medida de
manera significativa en la tercera medida aumenta su puntuación pero lo hace sin
significación estadística (Tabla 27) (Gráficos 5 y 6).
En el grupo que recibe placebo si bien se aprecian diferencias al comparar los valores
basales con los de la primera medida en algunas esferas, esa diferencia no se mantiene
en la tercera medida en ninguna de ellas excepto en la vitalidad (Tabla 28) (Gráficos 5 y
6).
En el grupo Control empeoran tanto a nivel físico como mental y emocional (Tabla 29)
(Gráficos 5 y 6).
100
Diferencias relacionadas
Lim Lim
Terapia Medias inferior superior p
Reiki Función Física basal- Función Física mes 1,7 -3,3 6,8 0,489
Función Física basal- Función Física 3 meses* -7,3 -14,1 -,5 0,036
Rol Físico basal -Rol Físico mes* -13,7 -21,4 -5,9 0,001
Dolor corporal basal- Dolor Corporal mes -5,1 -14,0 3,8 0,248
Dolor corporal basal- Dolor Corporal 3 meses* -11,4 -21,5 -1,2 0,030
Salud general basal- Salud General mes* -5,4 -9,9 -1,0 0,018
Salud general basal- Salud General 3 meses -7,3 -16,2 1,6 0,103
Función social basal- Función social mes -8,6 -18,3 1,1 0,080
Función social basal- Función social 3 meses* -22,4 -36,9 -7,8 0,005
Rol emocional basal- Rol emocional mes -7,0 -15,2 1,2 0,090
Rol emocional basal- Rol emocional 3 meses* -20,6 -31,1 -10,1 0,001
Salud mental basal- Salud Mental mes -4,84 -9,70 ,01 0,051
Salud mental basal- Salud Mental 3 meses* -16,58 -22,37 -10,78 0,001
*(p <0,05);IC 95%
101
Diferencias relacionadas
Lim Lim
Terapia Medias inferior superior p
Placebo Función Física basal- Función Física mes* -8,7 -13,7 -3,7 0,001
Función Física basal- Función Física 3 meses -4,6 -11,3 2,1 0,164
Rol Físico basal -Rol Físico mes 3,2 -3,4 9,9 0,328
Dolor corporal basal- Dolor Corporal mes* -6,8 -10,6 -3,0 0,001
Dolor corporal basal- Dolor Corporal 3 meses -2,4 -6,8 2,0 0,264
Salud general basal- Salud General mes* -4,8 -9,3 -,3 0,038
Salud general basal- Salud General 3 meses -6,3 -13,6 1,0 0,086
Función social basal- Función social mes* -9,1 -17,8 -,3 0,044
Función social basal- Función social 3 meses -5,4 -13,5 2,8 0,186
Rol emocional basal- Rol emocional mes 0,6 -6,4 7,5 0,866
Rol emocional basal- Rol emocional 3 meses -5,6 -15,3 4,1 0,246
Salud mental basal- Salud Mental mes -5,17 -10,52 ,17 0,057
Salud mental basal- Salud Mental 3 meses -3,57 -11,78 4,64 0,375
*(p <0,05);IC 95%
102
Diferencias relacionadas
Lim Lim
Terapia Medias inferior superior p
Control Función Física basal- Función Física mes* -11,1 -17,4 -4,8 0,001
Función Física basal- Función Física 3 meses -4,4 -10,7 1,9 0,161
Rol Físico basal -Rol Físico mes -0,8 -8,7 7,2 0,844
Dolor corporal basal- Dolor Corporal mes -5,2 -11,4 0,9 0,094
Dolor corporal basal- Dolor Corporal 3 meses -5,7 -13,4 1,9 0,135
Salud general basal- Salud General mes* 5,6 0,6 10,6 0,030
Salud general basal- Salud General 3 meses 3,6 -1,8 9,0 0,183
Función social basal- Función social mes 0,5 -11,7 12,6 0,938
Función social basal- Función social 3 meses -1,0 -8,9 6,9 0,795
Rol emocional basal- Rol emocional mes -9,3 -20,8 2,3 0,111
Rol emocional basal- Rol emocional 3 meses 1,3 -7,3 10,0 0,753
Salud mental basal- Salud Mental mes* -7,96 -15,53 -,40 0,040
Salud mental basal- Salud Mental 3 meses* -10,00 -14,91 -5,09 0,001
*(p <0,05);IC 95%
103
Gráfico 5
40,0 CONTROL
REIKI
PLACEBO
95% IC COMPONENTE FÍSICO ESTANDARIZADO
37,5
CONTROL
REIKI
PLACEBO
35,0
32,5
30,0
27,5
EVALUACIÓN
55
CONTROL
REIKI
PLACEBO
CONTROL
50 REIKI
PLACEBO
95% IC ESFERA MENTAL
45
40
35
30
EVALUACIÓN
Gráfico 6
104
DISCUSIÓN:
105
106
DISCUSIÓN
En ninguno de los estudios con los que hemos podido comparar nuestra muestra hemos
encontrado datos de dependencia, tal vez porque la preocupación actual por la
dependencia no está dentro de los parámetros de interés en los otros estudios; lo que si
es llamativo es la relación que hemos encontrado entre el estado civil de las mujeres y
las personas dependientes a su cargo, el 61,8% , la mayoría en los grupos Reiki (75,6%)
y placebo (75%), datos que se correlacionan con el estado civil de las mismas ya que en
el grupo control hay menor porcentaje de casadas o con pareja que en los otros dos
grupos (42,9% frente al 71,6%).
En un estudio amplio con 1799 sujetos de los cuales 286 tienen el diagnóstico de SFM
Wolfe y col (102) informan del uso frecuente del paracetamol (75%) frente al 27% de
107
las personas que prefieren otros AINEs para el control del dolor en la fibromialgia; estos
datos concuerdan con los obtenidos en nuestra población ya que bien sea de manera
ocasional o diariamente el 80% (88 pacientes) consumen paracetamol para el control de
su dolor, no sucede lo mismo con el consumo de AINEs ya que en nuestra muestra su
consumo se eleva hasta aproximadamente el 46% , y además en la mayoría de los casos
combinan el tratamiento con ambos fármacos. Este porcentaje también es superior al de
la media española que ya es elevado, el 20,6% de la población (IC del 95%, 15,8-25,4),
es decir, unos seis millones de personas consumen AINEs al menos durante un mes al
año para el control de molestias musculoesqueléticas (81); este consumo implica que
para prevenir efectos adversos a nivel gastrointestinal (GI) el 60% de las personas que
están en tratamiento con AINEs también tiene asociado algún fármaco para evitar
molestias gástricas (omeprazol, ranitidina, antiácidos), dado que es un estudio realizado
en la población española, los resultados son comparables a los de nuestro estudio (81).
Aunque el consumo de AINEs en nuestra población es elevado, nuestros datos se
acercan a los que informa Ballina (81) sobre un estudio en Finlandia en el que sobre una
muestra de 17.000 finlandeses el 42% de las personas con una enfermedad reumática
usaba analgésicos o AINE para el control del dolor (Klaukka y col,1982). Puede parecer
que se comparan poblaciones muy diferentes y con una diferencia importante de años
entre los estudios, pero desafortunadamente estos estudios no son muy abundantes.
Todas ellas se quejan de dolor y fatiga, así como de todas o algunas de las patologías
que suelen acompañar a la Fibromialgia como es la osteoartritis en cualquiera de sus
manifestaciones (artritis reumatoide, hernias discales, síndrome del túnel carpiano),
alteraciones de la articulación temporomandibular, problemas urológicos (cistitis
intersticial, síndrome uretral femenino, fibromas, vaginismo), y síndrome de intestino
irritable (SII), entre otras (48).
108
Las alteraciones de la ATM (bruxismo) están presentes en 72 de nuestras mujeres, casi
el 60% de las mismas, este porcentaje no se corresponde con el obtenido por Wolfe
(50), que informa de que el 35.4% en una muestra de 1.026 mujeres afectadas de
fibromialgia dentro de un estudio más amplio tienen este problema, y tampoco con los
resultados que aporta la revisión de Consalter y col (51) en la que se ve una gran
asociación entre las personas que tienen SFM y disfunción mandibular, esta asociación
oscila entre el 75% del estudio publicado en 1996 por Plesh, Wolfe y Lane y el 90% en
el estudio de Pennacchio publicado en 1998. Estas diferencias pueden estar justificadas
en base a que según las conclusiones a las que llega Consalter (51) hay muchas
pacientes que tienen disfunción de la ATM y no lo saben ya que el dolor y la fatiga al
masticar así como otros síntomas como son los dolores intensos de cabeza y cara que se
dan en el 25% de los pacientes con trastorno temporomandibular, se pueden confundir
con frecuencia con el dolor y la fatiga propios de la FM (52) y es necesaria una
exploración minuciosa por parte del odontólogo para su diagnóstico preciso.
Aunque las patologías asociadas con más frecuencia al SFM son las anteriormente
analizadas, autores como Chamizo (56) han buscado asociaciones con otras patologías
como son enfermedades cardiovasculares, cáncer ginecológico o de mama en las
mujeres, así como infecciones virales crónicas como el VIH y VHC. Algunas de
nuestras mujeres presentan problemas cardiovasculares o de HTA y cáncer de mama o
de ovario entre otras, aunque no se ha realizado el análisis de los porcentajes debido a la
gran variabilidad de otras patologías que presentan. No hemos podido encontrar
estudios en los que se recojan el número de patologías concomitantes que tienen
diagnosticadas aunque los autores en todos los estudios hablan de la alta comorbilidad
que presentan estas mujeres (4;40;48-56). Los datos que hemos obtenido en este sentido
son abrumadores confirmando esta alta comorbilidad ya que casi el 10% de nuestra
población presenta más de cuatro patologías diagnosticadas entre las que se encuentran
algunas de las más comúnmente asociadas y otras como cáncer, HTA,
hipercolesterolemia, asma o problemas oculares (57). Esto hace que su calidad de vida
empeore aún más y que los gastos farmacéuticos se disparen.
Tanto para el control de los síntomas ansiosos de la FM como para otras patologías
concomitantes como la vejiga irritable, el dolor pélvico crónico o el SII se suelen usar
terapias psicológicas que mejoran la percepción de dolor en los enfermos con FM (48),
109
especialmente si se asocia la terapia cognitiva con el ejercicio físico (123). La
justificación para la inclusión en el tratamiento de terapias psicológicas, especialmente
terapias cognitivo- conductuales (TCC) no es el control de los trastornos anímicos
provocados por la comorbilidad sino más bien para intentar gestionar los numerosos
factores no psiquiátricos como son los sociales y psicológicos que intervienen en la
percepción del dolor y su mantenimiento (123); según este autor, las habilidades que
parecen ser útiles en el tratamiento de los factores psicosociales de la FM son la
educación, las habilidades de afrontamiento del dolor, la programación de actividades
placenteras, entrenamiento en asertividad y resolución de problemas, higiene del sueño,
cambios en el comportamiento, y prevención de las recaídas, si bien concluye tras
analizar diecisiete estudios que, los beneficios obtenidos son modestos con las TCC
solas pero si se ofrecen en combinación con terapia farmacológica y ejercicio los
pacientes pueden obtener mejoras importantes. Según Bosch y col (98) la educación
sanitaria en pacientes con FM modifica su percepción de la calidad de vida, mejorando
con ello el dolor, también sugiere que el mejor conocimiento de la enfermedad
disminuye la dependencia de los servicios sanitarios. Realmente el número de personas
que usan la terapia psicológica en nuestro estudio no es demasiado elevado tal vez
debido a que si bien en AFIBROM se les ofrece, no lo usan posiblemente por varios
motivos: porque todavía en España se asocia la atención psicológica como tratamiento
de problemas psiquiátricos y no como ayuda para mejorar el afrontamiento ante
determinadas situaciones, porque hasta el momento no es un tratamiento cubierto por el
sistema público de salud y les resulta gravoso para su economía y porque desplazarse
hasta la sede, en ocasiones, no les resulta fácil.
110
efecto placebo (213;214); esto puede haber llevado a Terhorst y col (142) a realizar tres
años más tarde una nueva revisión en la que concluye que tras revisar sesenta estudios
publicados en las cuatro categorías que reconoce el Centro Nacional de Medicina
Complementaria y Alternativa (EEUU): productos naturales (vitaminas, minerales,
alimentos probióticos y suplementos alimenticios), terapias cuerpo- mente (meditación,
visualización guiada e hipnosis), manipulación (quiropraxis y masaje), y otras (terapias
de movimiento, terapias energéticas, homeopatía) concluye que tanto la balnearoterapia,
las terapias cuerpo- mente y la acupuntura si muestran evidencia de eficacia para el
control del dolor en la FM, el resto de las terapias, si bien parece que tienen efectos
positivos en el control del dolor no se puede asegurar ya que los estudios son escasos o
con muestras insuficientes y deben ser estudiadas con más profundidad.
En España, Álvarez Hernández y col (131) en su estudio de 2006 sobre 800 pacientes de
los que el 6,5% estaban diagnosticados de SFM reconocen el uso de terapias
complementarias en un rango que oscila entre el 60 y el 85,6%, especialmente en
aquellos enfermos que tienen un tiempo de diagnóstico superior a los 5 años; pero sólo
un tercio de los pacientes informan a su médico que están usando estas terapias. Las
más usadas en este estudio son los complementos vitamínicos, Sábila (Aloe Vera),
masajes, acupuntura, quiropraxis, y sólo el 1% terapia Reiki.
111
Muy pocas de nuestras mujeres reconoce de forma explícita recurrir a las terapias
complementarias para aliviar sus problemas de salud, las que lo reconocen usan terapia
sacrocraneal y acupuntura; casi la mitad de ellas recibe masajes de forma habitual,
aunque las mujeres no los identifican como una forma de terapia complementaria.
En los estudios europeos (136) y americano (16) así como en la revisión publicada por
Kikuchi (137) la población que usa más terapias no convencionales corresponden a
mujeres, con alto nivel educativo y descontentas con su medicación habitual. Según el
documento de la OMS en relación con las estrategias a seguir en relación con el uso de
las terapias complementarias (132) el uso cada vez mayor de estas terapias en los países
desarrollados se debe a la preocupación de la población por los efectos adversos de los
fármacos químicos, el cuestionamiento a los enfoques y suposiciones de la medicina
alopática, así como el mayor acceso del público a la información sanitaria. En nuestro
caso las mujeres tal vez no reconocen el uso de estas terapias debido a que de forma
tradicional en nuestro país se han confundido las terapias complementarias con formas
de brujería, chamanismo y han estado asociadas a niveles culturales bajos (131), a esta
confusión ha contribuido en gran manera la falta de regulación que existe tanto de los
estudios como de la praxis. Este problema no es exclusivo de España, sino que se da en
muchos países de nuestro entorno, si bien en el año 1994 del siglo XX Peter Fisher y
Adam Ward (145) hicieron un estudio para saber cuál era la situación de las terapias
complementarias en Europa y cómo estaban reguladas, la situación sigue aún sin
resolverse en la mayoría de los países a pesar de la recomendación de la 56 Asamblea
de la OMS en el año 2003 que invita tanto a la regulación de la práctica como de los
estudios (144).
Un aspecto que a priori puede parecer inquietante es la tasa de abandono tan alta que se
ha producido en el estudio, estaba calculada en un 10% y hemos obtenido casi el 45%
en las diferentes fases. Esto puede deberse a varios factores, por un lado la viabilidad
del estudio impedía que se citara a las mujeres otro día diferente y como se ve a tenor de
los resultados todas ellas tienen problemas de salud que les obliga a citas médicas a las
que no pueden faltar; muchas se han perdido por este motivo pues la mayoría avisaba de
su falta a la cita y daban el motivo (enfermedad propia, cita médica, problemas
laborales, problemas familiares). Esta hipótesis se puede ver reforzada por el hecho de
que en el grupo donde menos abandonos se han producido es el control y ello se puede
deber a que en este grupo las mujeres sólo debían acudir al centro en tres ocasiones, al
inicio, al mes y a los tres meses, aunque el informe del motivo de abandono coincide
con el de los otros grupos y además hay que sumarle el olvido. Uno de los motivos de
queja de muchas de las mujeres con SFM es la dificultad en la memoria así como
disminución del procesamiento de la información, dificultad para realizar múltiples
tareas si hay distractores, falta de concentración y disminución en la claridad de
pensamiento; a este fenómeno algunos autores le denominan fibroniebla o disfunción
cognitiva (8) . Por otro lado, también es más frecuente el motivo enfermedad propia en
el grupo de Reiki, ello puede ser debido a que en algunos casos y debido a la terapia
como describen algunos autores (154;215) puede provocar que tras una mejoría inicial
importante, es posible que en las siguientes sesiones empeore lo que lleva a abandonar
el tratamiento, sin que ello signifique que no sea efectivo, a este fenómeno los autores le
llaman “crisis de sanación”. Nosotros, en un intento de contaminar lo menos posible los
resultados, no hicimos ninguna observación previa en este sentido a las mujeres
asignadas a los grupos de intervención. A la vista de estos resultados nos surge la duda
112
de si la información ha sido adecuada y si de habérseles informado de esta posibilidad la
tasa de abandono hubiese sido menor.
Sólo tenemos conocimiento de un estudio realizado sobre mujeres con SFM tratadas
con Reiki en el área metropolitana de Washington (EEUU), en 2008 por Assefi y col
(208); con el objetivo de determinar si el Reiki resulta beneficioso como coadyuvante
del tratamiento convencional en pacientes con SFM en el que concluyen que es poco
probable que los adultos con fibromialgia puedan beneficiarse con tratamiento de Reiki,
aunque sugieren que se hagan estudios más amplios.
Según diferentes autores la terapia Reiki así como otras terapias energéticas son eficaces
tanto para el dolor como para proporcionar bienestar tanto físico como psicológico a las
personas que las utilizan (22;24;33;146;163;174), sin provocar efectos adversos
mantenidos.
Las muestras entre nuestros estudios son comparables en cuanto a datos demográficos,
aunque en el estudio de Assefi la población es más joven y no es exclusivamente de
mujeres. En cuanto al grado de dolor y fatiga iniciales ambas poblaciones son similares
tanto en nuestros tres grupos como en los cuatro en los que divide la muestra.
Nuestra población está por debajo de la media de calidad de vida para las personas de su
rango etario medido mediante el cuestionario SF-36 (61;211;216), pero por encima de
los valores que da Assefi de su población aunque no sabemos si estos valores están muy
por debajo de la población americana de su misma edad ya que no menciona cuales son
los valores de referencia.
En el estudio de Assefi no hay grupo control para comparar si alguna de las actuaciones
que se llevan a cabo sobre las mujeres tiene algún efecto, realiza intervenciones con
Reiki directo y a distancia y lo compara con otros dos grupos en los que simula la
terapia tanto de forma directa como a distancia; es decir tiene dos grupos placebo. Así
mismo las sesiones que se dan no son iguales ni en frecuencia ni en tiempo, mientras
que ellos dan dos sesiones semanales de 30 minutos con un total de 8 semanas (16
sesiones en total), en nuestro estudio se da una sesión semanal de una hora de duración
durante cuatro semanas consecutivas tras la cual se hace una segunda medida que se
repite a los tres meses de forma previa a dar una quinta sesión de una hora; ambos
estudios coinciden en que la persona que realiza la intervención tiene el grado de
Maestría en Reiki.
Tras comparar los resultados Assefi (208) concluye que aunque hay diferencias en los
valores de dolor y fatiga así como en los aspectos físicos y mental medidos con el SF-
36 de calidad de vida estas diferencias no son significativas ni en el grupo que recibe
Reiki real ni en el que lo recibe simulado o a distancia en ambos casos, esto discrepa
113
totalmente con nuestros resultados ya que aunque en la primera medida la reducción del
dolor y la fatiga son incluso superiores en el grupo que recibe terapia simulada, esta
reducción no se mantiene en el tiempo, lo que se podría atribuir al efecto placebo
descrito por la bibliografía (214), en el grupo que recibe esta terapia mientras que en el
grupo que recibe Reiki, esta diferencia sigue disminuyendo en la tercera medida
haciéndose significativa.
El mismo resultado se repite tanto en el grado de dolor como de fatiga medidos con las
escalas analógicas, es más, en el grupo que recibe terapia simulada hay una disminución
significativa del dolor y de la fatiga tras las primeras sesiones pero este descenso no se
mantiene en el tiempo. En el grupo que recibe terapia Reiki, a pesar de que no hay
diferencia entre la primera y la segunda medida si hay una reducción importante al cabo
de los tres meses, es decir el efecto de Reiki se prolonga en el tiempo.
En cuanto al impacto de la enfermedad en las mujeres, como cabía esperar dados los
resultados de disminución de dolor y fatiga sí como la mejora en la calidad de vida en
todas las dimensiones, disminuye también de forma significativa en la medida que se
hace tres meses después de terminar la terapia con Reiki, esta diferencia ya se apunta en
la segunda medida en la que hay disminución tanto en el grupo que recibe Reiki como
en el que recibe terapia placebo con respecto a la primera medida, si bien en el grupo
placebo esta diferencia no se mantiene a los tres meses aunque tampoco vuelven a los
valores de los que partieron.
114
CONCLUSIONES:
115
116
CONCLUSIONES
117
118
ANEXOS:
119
120
ANEXO 1. Distribución de los puntos gatillo en la FM. Tomado de Villanueva y col (40)
430-443.
1-2 Cervical bajo: bilateral, en la parte anterior de los espacios intertransversos C4 -C5, C5-C6.
3-4 Segunda costilla: bilateral, en la segunda unión condroesternal.
5-6 Epicóndilo lateral: bilateral a 2 cm distal del epicóndilo.
7-8 Rodilla: bilateral en la almohadilla grasa media próxima a la línea articular.
9-10 Occipucio: bilateral en la inserción del músculo suboccipital.
11-12 Trapecio: bilateral, en el punto medio del borde superior.
13-14 Supraespinoso: bilateral, el origen sobre la espina de la escápula próximo al borde
medial.
15-16 Glúteo: bilateral cuadrante superior externo de la nalga en la parte abultada del músculo.
17-18 Trocánter mayor: bilateral, poster ior a la prominencia trocantérea.
121
122
ANEXO 2 HOJA DE INFORMACIÓN AL PACIENTE
TÍTULO DEL ESTUDIO: Eficacia de la terapia Reiki en la mejora del dolor, la fatiga, la calidad
de vida y el impacto de la enfermedad sobre las actividades de la vida diaria en mujeres con
fibromialgia.
PROMOTOR: Profesora de la EUE Puerta de Hierro. Hospital Universitario Puerta de Hierro
Majadahonda.
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Lourdes Casillas Santana. Enfermera Profesora de la Escuela
Universitaria de Enfermería Puerta de Hierro. Teléfono: 911917538. e- mail:
[email protected]
CENTRO: Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda. Madrid
Debido a la complejidad clínica de las personas que padecen fibromialgia, así como la dificultad
para combatir el dolor y mejorar la calidad de vida, el tratamiento convencional con fármacos se
puede beneficiar de la ayuda de terapias complementarias como es el Reiki y que ha probado
su eficacia en el control de otros dolores de carácter crónico.
Reiki es un antiguo método de tratamiento que se usa como tratamiento alternativo o como
complemento al tratamiento de la medicina occidental. Se trata de un sistema muy sencillo en
el que el terapeuta transmite energía a través de sus manos, colocándolas en diferentes
lugares del cuerpo. Cuando la energía fluye libremente se equilibra el cuerpo y éste es capaz
de aliviar sus dolores.
Por este motivo, el propósito de este estudio es evaluar la eficacia de la terapia Reiki para
mejorar el dolor, la fatiga, la calidad de vida y el impacto de la enfermedad sobre las
actividades de la vida diaria en mujeres con fibromialgia.
123
Para conseguir los objetivos un equipo de investigadores formado por enfermeras y un médico,
expertos en las áreas de estudio, nos hemos planteado desarrollar este trabajo a lo largo de los
próximos 2 años.
Las candidatas para participar en el estudio son todas las mujeres afectadas de fibromialgia
integradas en la Asociación Madrileña de Fibromialgia (AFIBROM).
PROCEDIMIENTO DE ESTUDIO
Se trata de un estudio en el que usted de forma aleatoria podrá ser asignado a uno de los tres
grupos necesarios para llevar a cabo el estudio: al grupo que recibirá terapia Reiki, al grupo
que recibirá terapia de toque o al grupo control. A todas las mujeres que firmen el
consentimiento informado y decidan participar en el estudio se les pasará un cuestionario sobre
calidad de vida, conocido con el nombre de Cuestionario de Salud SF-36 tres veces en total:
antes de iniciar la terapia, tras las cuatro sesiones de reiki o de terapia de toque y a los 3
meses después de la terapia, estos últimos antes de recibir una sesión de refuerzo. Las
personas que resulten asignadas al grupo control responderán los cuestionarios con los
mismos intervalos siguiendo con su terapia habitual exclusivamente.
Tanto el grupo control como el grupo que recibe terapia de toque, una vez finalizado el estudio,
recibirán terapia Reiki.
El Cuestionario de Salud SF-36 proporciona información sobre el estado de salud del individuo
en dos áreas: el estado funcional y el bienestar emocional. Tiene 36 preguntas, es fácil de
responder y se puede cumplimentar sólo o con ayuda.
Así mismo se les pasará un cuestionario específico para valorar el impacto de la enfermedad
sobre las Actividades de la Vida Diaria. Para ello, se utilizará el cuestionario específico para
Fibromialgia FIQ o Cuestionario de Impacto de Fibromialgia. Se trata de un cuestionario
validado para la población española, que permite evaluar en todos los pacientes dos
dimensiones de su capacidad funcional, la frecuencia de realización de actividades de la vida
diaria y la dificultad para realizar estas actividades
También se pasará una escala analógica de dolor y de fatiga.
Tanto la aplicación de las terapias como la cumplimentación de los cuestionarios se llevarán a
cabo en la sede de AFIBROM de Madrid o de Leganés. La terapia dura aproximadamente una
hora.
BENEFICIOS Y RIESGOS DERIVADOS DE SU PARTICIPACIÓN EN EL ESTUDIO
Es posible que no obtenga ningún beneficio para su salud por participar en este estudio. Al
igual que no se deriva ningún riesgo de su participación.
El interés de este estudio es conocer si la Terapia Reiki puede ayudar de manera significativa a
las mujeres con fibromialgia en el control del dolor, de la fatiga y mejorar con ello su calidad de
vida, y servir, por tanto, como terapia complementaria al tratamiento convencional
CONFIDENCIALIDAD
El tratamiento, la comunicación y la cesión de los datos de carácter personal de todos los
sujetos participantes se ajustará a lo dispuesto en la Ley Orgánica 15/1999, de 13 de diciembre
de protección de datos de carácter personal. De acuerdo a lo que establece la legislación
mencionada, usted puede ejercer los derechos de acceso, modificación, oposición y
cancelación de datos, para lo cual deberá dirigirse al investigador principal del estudio.
Los datos recogidos para el estudio estarán identificados mediante un código y solo los
investigadores del mismo podrán relacionar dichos datos con usted.
124
ANEXO 3.-
TÍTULO DEL ESTUDIO: Eficacia de la terapia Reiki en la mejora del dolor, la fatiga, la calidad
de vida y el impacto de la enfermedad sobre las actividades de la vida diaria en mujeres con
fibromialgia..
PROMOTOR: Profesora de la EUE Puerta de Hierro. Hospital Universitario Puerta de Hierro
Majadahonda.
INVESTIGADOR PRINCIPAL: Lourdes Casillas Santana. Enfermera Profesora de la Escuela
Universitaria de Enfermería Puerta de Hierro. Teléfono: 911917538
CENTRO: Hospital Universitario Puerta de Hierro Majadahonda. Madrid
Por consiguiente:
- Presto libremente mi conformidad para participar en el estudio y doy mi consentimiento
para el acceso y utilización de mis datos en las condiciones detalladas en la hoja de
información.
Nombre: Nombre:
Fecha: Fecha:
125
126
ANEXO 4
127
128
129
130
ANEXO 5.- NÚMERO DE ALEATORIZACIÓN __ __ __ __
DATOS SOCIODEMOGRÁFICOS
FECHA NACIMIENTO........./......../.............
Situación laboral:
Nivel de formación:
(1) Pareja/Cónyuge
(2) Hijo/hija
(3) Otro: ________________________________________
131
NÚMERO DE ALEATORIZACIÓN __ __ __ __
DATOS CLÍNICOS
Tratamiento farmacológico
Analgésicos
Paracetamol (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
AINES (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Opiáceos (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Ansiolíticos
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Antidepresivos
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Relajantes musculares
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Otros
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Otras terapias
Ejercicio fisico (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Yoga (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Fisioterapia (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
T Psicológica (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Masajes
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Otras
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
................... (1) diario (2) 2-3 v/semana (3) 1v/semana (4) Ocasional (5) Nunca
Antecedentes generales
132
NÚMERO DE ALEATORIZACIÓN __ __ __
__
SF-36
CUESTIONARIO FIQ
DOLOR
FATIGA
Comentarios:
SF-36
CUESTIONARIO FIQ
DOLOR
FATIGA
Comentarios:
SF-36
CUESTIONARIO FIQ
DOLOR
FATIGA
Comentarios:
133
134
ANEXO 6.- NÚMERO DE ALEATORIZACIÓN __ __ __ __
FECHA……/……/……..
Por favor responda a las escalas con el grado de fatiga y dolor que tiene HOY, gracias
Escala numérica tipo EVA (Escala Visual Analógica) de 0-10 que podemos clasificar,
como: nivel de fatiga bajo (1-3), medio (4-6) o alto (7-10).
10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0
Escala numérica tipo EVA (Escala Visual Analógica) de 0-10 que podemos clasificar,
donde 0 es ausencia de dolor y 10 el peor dolor imaginable
10 9 8 7 6 5 4 3 2 1 0
COMENTARIOS:
135
136
ANEXO 7.- NÚMERO DE ALEATORIZACIÓN __ __ __ __
FECHA …../…../……..
Redondee con un círculo el número que mejor indique cómo se sintió en general
durante la última semana:
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
5. ¿Cómo ha sido de fuerte el dolor?
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
6. ¿Cómo se ha encontrado de cansada/o?
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
7. ¿Cómo se ha sentido al levantarse por las mañanas?
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
8. ¿Cómo se ha notado de rígida/o o agarrotada/o?
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
9. ¿Cómo se ha notado de nerviosa/o, tensa/o o angustiada/o?
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
10. ¿Cómo se ha sentido de deprimida/o o triste?
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
137
138
139
140
141
142
143
144
145
146
ANEXO 9.-
147
148
BIBLIOGRAFÍA:
149
150
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