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Superintendencia de Bancos de Panamá

La Superintendencia de Bancos de Panamá es el ente regulador y supervisor de los bancos y grupos bancarios autorizados para operar en Panamá. La actividad bancaria en Panamá se remonta a 1904 con el establecimiento de dos bancos importantes. En 1970 se aprobó la primera Ley Bancaria que creó la Comisión Bancaria Nacional como entidad reguladora. En 1998 se creó la Superintendencia de Bancos para fortalecer la regulación bancaria y adaptarla a estándares internacionales.

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Superintendencia de Bancos de Panamá

La Superintendencia de Bancos de Panamá es el ente regulador y supervisor de los bancos y grupos bancarios autorizados para operar en Panamá. La actividad bancaria en Panamá se remonta a 1904 con el establecimiento de dos bancos importantes. En 1970 se aprobó la primera Ley Bancaria que creó la Comisión Bancaria Nacional como entidad reguladora. En 1998 se creó la Superintendencia de Bancos para fortalecer la regulación bancaria y adaptarla a estándares internacionales.

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Superintendencia de Bancos de Panamá

La Superintendencia de Bancos de Panamá (en adelante SBP) es el ente regulador


y supervisor de los bancos y grupos bancarios autorizados para operar en la plaza
panameña, así como el ente supervisor de las entidades fiduciarias a las que la SBP
ha otorgado la correspondiente licencia.

Los inicios de la actividad bancaria

La actividad bancaria en Panamá se remonta a los albores de nuestra República, al


establecerse en 1904 dos bancos importantes. El primero de ellos, el International
Bank Corporation, que cambió de nombre a First National City Bank of New York,
hoy Citibank, que es parte de Citigroup, el mayor conglomerado financiero del
mundo. El segundo fue el Banco Nacional de Panamá.
Con el devenir de los años, varios bancos tanto internacionales como panameños
iniciaron operaciones para apoyar el financiamiento de las actividades comerciales,
industriales y agropecuarias en nuestro país. En 1934 se creó la Caja de Ahorros,
la cual se especializó en el financiamiento hipotecario; el Banque National de París
en 1948, que cambió su nombre a BNP Paribas, y el Banco General en 1955. La
actividad bancaria creció libremente debido a las innegables ventajas comparativas
de nuestro país, al punto que a finales de la década de los sesenta operaban más
de un centenar de establecimientos con placas de banco, sin realizar estrictamente
las delicadas funciones de intermediación financiera.

Los pilares del Centro Bancario Internacional

No es hasta 1970, sesentaiséis años después, cuando se aprueba el Decreto de


Gabinete N. °238 de 2 de julio de 1970, la primera Ley Bancaria que creó la
Comisión Bancaria Nacional como entidad reguladora de la actividad bancaria de
Panamá. Con el nuevo ordenamiento jurídico, desaparecen un sinnúmero de
bancos de "placa de bronce", y operan de forma ordenada a fines de 1970 un total
de 21 bancos con activos de B/.898 millones.
Inicialmente, la Comisión Bancaria Nacional fue adscrita al Ministerio de Hacienda
y Tesoro. En 1973, la naciente entidad queda bajo el Ministerio de Planificación y
Política Económica, conformada por siete miembros con derecho a voz y voto, de
los cuales tres correspondían a altos funcionarios del sector público, tres
representantes de bancos propuestos por la Asociación Bancaria de Panamá y uno
nombrado por el Órgano Ejecutivo, quien no podía ser ni director, ni dignatario ni
empleado de banco.
La Ley Bancaria de 1970 fue concebida con un carácter promotor para atraer la
presencia física de nuevos y prestigiosos bancos internacionales de todas partes
del mundo.
Cabe señalar que la moneda oficial de la República de Panamá es el balboa, la cual
tiene un valor a la par del dólar de los Estados Unidos de América y según la
legislación panameña, circula libremente y se utiliza sin restricciones en las
transacciones comerciales y financieras.
Crisis política afecta Centro Bancario Internacional

No es posible dejar fuera de este recuento, la difícil vivencia que significó la crisis
política de 1988, durante el gobierno militar, que causó una caída de los activos
cercana a B/.14,776 millones y el cierre del sistema bancario por nueve semanas y
media, permitiéndose únicamente las operaciones internacionales. La referida crisis
desencadenó una invasión que mantuvo al país en una situación muy delicada. Al
abrir la banca y liberar los fondos al público, la credibilidad del sistema quedó
manifiesta al no producirse retiros masivos ni en los depósitos a plazo, ni en las
cuentas de ahorro.
Creación de la Superintendencia de Bancos
Gracias al apoyo de un grupo de expertos en materia bancaria formado por
banqueros y abogados, se logra una legislación moderna concebida bajo las normas
y principios del Comité de Basilea, ente que establece en el mundo las políticas y
sanas prácticas bancarias. El Decreto Ley 9 de 26 de febrero de 1998 introduce un
cambio en la filosofía de autorregulación que permitió el desarrollo del Centro
Bancario Internacional durante las dos décadas anteriores, para adaptar el sistema
a las nuevas realidades económicas.
La nueva legislación estableció un marco con claras facultades y poderes para el
regulador. Además, fortaleció el aspecto institucional al brindar autonomía
administrativa y financiera a la Superintendencia de Bancos, al asignarle
presupuesto propio proveniente de las tasas que aportan los bancos y los costos de
supervisión, a diferencia de la Comisión Bancaria Nacional cuyos fondos eran
consignados por el Gobierno Central al Presupuesto General del Estado.

Otra ventaja de la Ley fue que propició la permanencia de los miembros de la Junta
Directiva y del Superintendente por términos que establece la Ley, con causales de
remoción establecidas en la misma y cuya aplicación compete a la Corte Suprema
de Justicia.

La Junta Directiva de la Superintendencia de Bancos está conformada por


distinguidos profesionales y empresarios sin vínculos con el sector bancario, ni
posibilidad de ser funcionarios.

Entre las principales funciones del Superintendente se encuentran: velar por la


estabilidad del sistema bancario, supervisar los bancos y a los grupos económicos
de los cuales formen parte, otorgar y cancelar licencias bancarias, decretar medidas
correctivas respecto a los bancos (designación de asesores, intervención,
reorganización, liquidación forzosa, imposición de multas, etc.), además de
autorizar fusiones de bancos y la administración de las tareas diarias de la
Superintendencia.
Regulador bancario: complementariedad necesaria

Una vez aprobada la Ley, la siguiente tarea fue adaptar y desarrollar todo el marco
establecido en la norma legal. En los últimos años, se ha desarrollado un amplio
marco de regulación que asegura normas confiables y acordes con los más altos
estándares internacionales, según las sanas prácticas bancarias, como ha sido la
tradición en nuestro sistema bancario, que garantizan una adecuada supervisión de
los principales riesgos bancarios.

Entre las regulaciones destacan: la clasificación de activos, adecuación patrimonial,


riesgo mercado, gobierno corporativo, auditores externos y fusiones y
adquisiciones, sobre prevención del uso indebido de los servicios bancarios, y sobre
designación, funciones y deberes del oficial de cumplimiento.

El esfuerzo y voluntad para liderar los cambios y garantizar la estabilidad y mayor


supervisión del sistema, fueron posibles gracias a una combinación de factores que
permitieron a Panamá consolidar su sistema bancario. Un elemento clave en este
proceso fue la capacitación técnica del recurso humano con el cual cuenta la
institución y que le permitió el conocimiento actualizado de los principales cambios
en materia de supervisión y regulación de los sistemas financieros.

Otro avance importante fue la modernización del sistema, ya que actualmente la


Superintendencia posee una estructura informática de última tecnología que le
permite recibir información detallada de los bancos a través de un sistema de
transferencia de información computarizada que se caracteriza por su alta
seguridad.

La Superintendencia ha incrementado la transparencia del sistema al brindar


información periódica y actualizada a través de su sitio en internet, lo que les permite
a los usuarios y a la comunidad nacional e internacional contar con información
financiera tanto a nivel consolidado, como de bancos individuales; del mismo modo,
asegura a los cuentahabientes, inversionistas institucionales y analistas locales y
externos, la salud y condición financiera de nuestro sistema de forma actualizada y
constante.

Desde finales del 2002, la Superintendencia de Bancos presenta toda la estadística


financiera de activos y pasivos internacionales al Banco Internacional de Pagos
(BIS) en Basilea, lo que coadyuva a incrementar la transparencia de sus
operaciones.

Actualización del régimen bancario, modificación del Decreto Ley 9 de 1998. Nueva
Ley Bancaria

Durante los últimos años, el desarrollo de la banca en Panamá se ha incrementado


y, de igual forma, la complejidad de sus operaciones. Al mismo tiempo, los
estándares internacionales, mejor conocidos como los Principios Básicos de Basilea
para una Supervisión Bancaria efectiva, fueron actualizados. Para mantener la
competitividad del Centro Bancario Internacional bien regulado y fortalecer las
facultades de la supervisión, la Superintendencia consideró conveniente la
modificación de su régimen bancario para cumplir con los nuevos estándares
internacionales.

Para cumplir con lo anterior, la modificación del Decreto Ley 9 de 1998 está
sustentada en cuatro pilares que buscan fortalecer la capacidad de la
Superintendencia para supervisar y regular el sistema bancario.

Como primer pilar tenemos la ampliación de la facultad que tiene la


Superintendencia para regular tanto a los bancos como a las sociedades, que a
juicio de la Superintendencia, conforman el grupo bancario, incluyendo las
sociedades tenedoras. De igual forma, se amplió la facultad de supervisar las
actividades de las sociedades no financieras que pueden representar un riesgo para
el grupo bancario.

El segundo pilar está desarrollado para establecer un equilibrio en las relaciones de


los bancos y los clientes bancarios, como parte débil de la relación. De igual forma,
se establece a los bancos que están obligados a prestar sus servicios bajo los
principios de transparencia, probidad y equidad. Al mismo tiempo, se extiende y se
establece como privativa la facultad para conocer y decidir en la vía administrativa
los reclamos que violen los Títulos V y VI, hasta por un monto de veinte mil balboas.

Con el propósito de aumentar la confianza y estabilidad del sistema y para proteger


a los pequeños ahorristas, se desarrolla el tercer pilar que se concentra en modificar
el proceso de abordar situaciones de bancos en problemas, específicamente,
estableciendo un proceso rápido y que garantice la recuperación de los ahorros.
Con esta medida se pagarán, dentro de los quince días siguientes a la fecha en que
quede ejecutoriada la resolución que ordena la liquidación, los depósitos de diez mil
balboas o menos.

El último pilar está enfocado al desarrollo del recurso humano mediante la creación
de la Carrera del Supervisor Bancario. En este sentido, se crean las condiciones
adecuadas para que el recurso humano cuente con los incentivos y
compensaciones que le permitan a la Superintendencia retener y atraer el mejor
personal, logrando contar con un equipo humano con altos estándares de
profesionalismo.

Consolidando las bases de un competitivo Sistema Bancario


Desde la creación de la Superintendencia de Bancos se ha contribuido a minimizar
los principales riesgos y a garantizar la seguridad y solidez del Centro Bancario
Internacional. Este gran compromiso y responsabilidad se ha construido sobre
bases sólidas de credibilidad, estabilidad y profesionalidad, al proyectar una mejor
imagen de un centro moderno y confiable.
El desarrollo del Centro Bancario Internacional de Panamá se ha fortalecido y
consolidado como una de las principales de la región latinoamericana.

Uno de los principales retos del supervisor bancario es mantenerse a la vanguardia


de los negocios desarrollados por los bancos y lograr eficiencia en el monitoreo de
productos sofisticados. Para ello, es indispensable una continua actualización de
las técnicas de supervisión.
Con el fin de enfrentar estos retos, en el 2010 la Superintendencia de Bancos de
Panamá inició la implementación de un Plan Estratégico que fue desarrollado y
completado durante el quinquenio siguiente. El cumplimiento de esta hoja de ruta,
fue primordial para hacer frente a los desafíos de la era, a través del desarrollo de
normas y parámetros para fortalecer los sistemas financieros, lograr mayor
seguridad en las operaciones bancarias; además de contar con una mayor
transparencia, veracidad y exactitud de la información financiera que se presenta y
sobre la cual se toman decisiones.
Dando seguimiento al trabajo continuo de este regulador, la Superintendencia de
Bancos presentó en junio de 2015, el diseño integral de su nuevo Plan Estratégico
que será implementado durante el periodo 2015-2019, el cual está basado en cuatro
objetivos básicos:
 Ser referente local e Internacionalmente por la Calidad de la Supervisión
basada en Riesgos.
 Actualizar el Marco Regulatorio acorde a Estándares Internacionales.
 Fortalecer la Competitividad y Posicionamiento del Centro Bancario
Internacional.
 Fortalecer la Gestión Institucional.
La renovación de esta hoja de ruta permitió definir grandes objetivos
estratégicamente pensados, para seguir encaminando a la Superintendencia de
Bancos de Panamá, en su importante labor de regular y supervisar el centro
bancario panameño.
Como ente regulador y supervisor de la banca y del negocio fiduciario, reafirma su
compromiso de continuar trabajando por mantener un centro bancario que está
llamado a proyectar un centro bancario más competitivo y posicionado
internacionalmente.

El principal objetivo de la SBP es velar por la solidez y eficiencia del sistema


bancario y para ello la SBP debe ejecutar las inspecciones ordenadas por la Ley
Bancaria, por la Junta Directiva y aquellas que considere necesarias o prudentes.
Visión: Mantener un Centro Bancario Internacional competitivo, que contribuya
significativamente a la economía del país y sea garantía de la estabilidad del
sistema económico y monetario.

Misión: Fortalecer la estabilidad, confianza y competitividad del Sistema Bancario


para mantener y profundizar la integración financiera internacional, además de la
eficiencia y seguridad de la intermediación financiera y del sistema monetario.
Bibliografía

https://superbancos.gob.pa/es/sobre-sbp/resena-historica

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