Evolución del Comercio y Derecho Comercial
Evolución del Comercio y Derecho Comercial
El comercio
El comercio es una de las actividades que el hombre realiza desde la antigüedad y comenzó cuando no
pudo satisfacer por sí solo, en su tribu o pueblo, sus propias necesidades y se vio obligado a intercambiar
bienes con otros, siendo el trueque la primera forma de comerciar.
La primera vía elegida para ello fue la navegación, ya que tanto los ríos como el mar, ante la inexistencia de
caminos seguros, fue el medio para el traslado de las mercancías, especies o riquezas. Con el devenir
histórico, esa forma primitiva de comerciar fue mutando y evolucionando, apareciendo el intercambio, la
riqueza metálica, el papel moneda, la empresa de fábrica, la empresa de servicios y muchas otras formas
ya mucho más modernas de comerciar. Todo ello como un hecho de la realidad que el derecho ha
reconocido como actos de comercio en general.
Antecedentes históricos del derecho comercial
El derecho comercial con sus características y disposiciones tales como las que conocemos hoy, comenzó a
desarrollarse en el Medioevo; con anterioridad, sólo existían normas aisladas, confundidas con un
sentimiento religioso y generalmente referidas a la actividad marítima.
El Derecho Comercial nació como una rama del derecho privado, por exigencias del momento histórico.
Existe una íntima correlación entre el momento histórico y el derecho mercantil, lo que explica su evolución
de acuerdo al signo de los tiempos que se viven.
Primero apareció el trueque, que era sostenido, en un principio, con la única finalidad de satisfacer
necesidades vitales y que luego se realizó con ánimo especulativo.
Después, con las primeras codificaciones, ya aparece la noción orgánica de derecho comercial; así, en el
código de Hamurabi (1700 A.C.) ya existían normas sobre agrupamientos societarios y depósito.
También en Grecia existieron regulaciones respecto de cuestiones comerciales atinentes a la navegación.
En Roma, y ello resuelta importante por su penetración legislativa posterior en gran parte de la Europa
continental y luego en nuestras tierras por imperio de la colonización, no se conocieron normas orgánicas
de derecho comercial.
Esto es así, ya que el derecho romano era un derecho para el ciudadano romano y este no comerciaba. La
actividad comercial era considerada una actividad menor y un tanto despreciable. Sin embargo, el comercio
existía, pero era regulado por otro derecho, consuetudinario, no oficial ni escrito, que se denominaba
Derecho de Gentes, siendo estas, las gentes, los habitantes del imperio que no gozaban del estatus de
ciudadano romano.
Recién a partir de la caída del Imperio Romano y fundamentalmente a partir de los siglos XIV y XV, se
comienza a dar un perfil subjetivo al derecho comercial y a concebirse este como la rama que regula la
actividad de un determinado sector: los comerciantes.
El uso de los comerciantes, en su tráfico comercial cotidiano, da origen a un nuevo derecho que se
diferencia del civil. Éste, a su vez, se nacionaliza y en consecuencia nace un derecho francés, diferenciado
del alemán, del italiano, etc. En cambio, el derecho comercial permanece internacional, como lo era el
derecho de gentes anteriormente.
El derecho estatutario que nace en las distintas ciudades italianas tiene singular relevancia en la aparición
del derecho comercial. Incluso, en aquellas se comienzan a resolver las cuestiones entre los comerciantes
mediante una jurisdicción comercial que actúa ex bono et aquo, o sea, de acuerdo al leal saber y entender.
Los procesos eran sumarísimos, sin formalidades, y los jueces resolvían de acuerdo a los principios de la
equidad.
El gran problema existente entonces, era la ausencia de un derecho orgánico y leyes y tribunales que en
forma uniforme pudieran aplicarse.
Para solucionar la falta de este es que en Europa, principalmente en Italia y Francia, y dado el florecimiento
creciente de la actividad comercial y la existencia de conflictos a resolverse, es que se crean en Europa, las
llamadas asociaciones o corporaciones de comerciantes de la edad media. Estos organismos, no oficiales,
estaban formados por comerciantes (generalmente de una ciudad) y el requisito para formar parte de la
misma era la mera inscripción en dicho organismo. Eran presididas por un Cónsul y cogobernadas por un
Consejo. Si hoy pretendiéramos, aunque los límites no son tal claros, el cónsul haría las veces de juez y el
consejo de poder legislativo. Esto es que el primero resolvía los conflictos que se suscitaban entre
comerciantes y eran sometidos a su juicio, y el comenzaba a sistematizar el derecho comercial en
primigenias normas. Nace entonces un derecho comercial subjetivado, esto es basado en el o los sujetos
que realizan una actividad, los comerciantes, sin importar el acto realizado. Uno de los problemas que se
presentaron luego, dada al prolífica actividad comercial fue la participación de no comerciantes (no
inscriptos en la corporación), cuando contrataban con un comerciante y estallaba un diferendo. El derecho
común (normas del derecho civil romano subsistente) era ineficaz en su utilización, y la corporación no
podía intervenir en el juzgamiento ya que una de las partes no era comerciante. ¿Cuál fue la solución que
se encontró a dicho problema? Recurrir a una ficción; ingeniosa, pero ficción al fin. Esto fue considerar al no
comerciante que contrataba con un comerciante, por ese sólo hecho, ficticiamente inscripto en la
corporación y entonces, siendo consideradas ambas personas comerciantes, la competencia de la
asociación era aplicable. De este modo, nace un derecho comercial que se aplica no sólo a los
comerciantes, sino que tiende a regular conflictos que nacen como consecuencia del tráfico comercial, ya
sea que involucren o no a comerciantes individuales o a miembros de corporaciones. Así es que las
instituciones comerciales que surgen en el Medioevo, como lógica consecuencia de las costumbres
comerciales –tales como el seguro, la letra de cambio, los documentos a la orden se perfeccionan o
reglamentan a través de normas específicas contenidas en la legislación comercial que se dicta.
Esta tendencia se acentúa aún más en la Edad Moderna, donde la progresiva generalización del derecho
mercantil lo expande hacia los no comerciantes, regulando aspectos generales de la vida comercial, como
por ejemplo la letra de cambio.
Pero ese derecho comercial de base corporativa y subjetiva, basado en la calidad comercial del sujeto, se
ve destruido en forma posterior, fundamentalmente por la célebre Ley de Chepalier de 1791 y los Edictos de
Turgot que prohibían y abolían toda forma de agrupación en base a corporaciones, permitiendo el acceso al
comercio a toda persona, independientemente de su calidad de comerciante. Se trata del espíritu de la
Revolución Francesa.
Asimismo en Francia y antes de la sanción de un código comercial, se dictan unas leyes, conocidas como
las Ordenanzas de Colbert (por el apellido de su autor) que cambian la mirada sobre la comercialidad,
dejando de mirar al sujeto que realiza el acto, para por el contrario, comenzar a mirar el acto realizado,
independientemente si quien lo realiza fuera comerciante o no. De esta forma se muta de un derecho de
una clase de personas (subjetivo) a un derecho de una clase de actos (objetivo).
Dichas ordenanzas fueron el antecedente legislativo inmediato del código francés de 1807 nace bajo la
influencia de Napoleón, como una forma de frenar las bancarrotas, y consta de cuatro libros principales. El
libro I se refiere a los comerciantes en general, incluyendo a las bolsas, sociedades, agentes de bolsas, etc.;
el libro II se refiere al comercio marítimo; el III a la bancarrota, y el IV a la jurisdicción comercial. Los arts.
631 y 632 de dicho cuerpo normativo dan inicio a la objetivación del derecho comercial, consagrando
legislativamente una serie de actos que por una u otra cuestión, el legislador reconoce como comerciales.
Dicha enumeración, simplemente enunciativa, La principal crítica que se le realiza proviene de su falta de
definición categórica en cuanto a la subjetivización del derecho comercial, dado que pretende objetivizarlo.
Esto impone el surgimiento de un marco a qué clase de actos pueden considerarse comerciales y por tanto
aplicarles la ley comercial y en caso de conflicto, ser juzgados por el juez del comercio.
Por otro lado, los códigos italiano de 1865 y español de 1829 ya se inclinan directamente por el sistema
objetivo, regulando la actividad cumplida por los comerciantes y por los particulares, y generalizando de
esta manera el derecho comercial. Triunfa en definitiva la teoría objetiva del derecho comercial, que es
luego recogida por nuestro código de comercio.
Codificación y sus antecedentes
Como antecedentes directos de las codificaciones nacionales encontramos las reglamentaciones de
ciudades españolas, tales como la Ordenanza de Bilbao que se comienza a aplicar en el Virreinato del Río
de la Plata, conjuntamente con las Leyes de Indias y la Ordenanza de Castilla. Se crea el Consulado de
Comercio de Buenos Aires y se le otorga jurisdicción comercial en la solución de los conflictos mercantiles.
Sus decisiones podían apelarse ante la Audiencia designada por el Alcalde e integrada por comerciantes
reconocidos.
Con posterioridad a 1810 se conocen pocos antecedentes del Código de Comercio de 1859. La Asamblea
de 1813 crea la matrícula de comerciante; Rivadavia regula los actos de comercio y la jurisdicción comercial
y Rosas suprime las moratorias comerciales por los abusos cometidos.
Vencido éste por Urquiza en Caseros, y habiendo regresado del exilio chileno al país, Sarmiento, este le
propone a Vélez Sársfield la elaboración de un código civil, en lo que el país trasandino ya había avanzado.
Esto además porque legislativamente la sanción de la Constitución Nacional de 1853 delegaba en el poder
legislativo el dictado de los códigos civil, comercial, penal y de minería. Vélez Sársfield rechaza dicha
propuesta y por el contrario propone la elaboración de un código de comercio, teniendo en cuenta la
creciente actividad comercial y la importancia del puerto de Buenos Aires como centro de la actividad
comercial. Se avoca a dicha tarea conjuntamente con el Dr. Eduardo Acevedo y en 1859 se sanciona el
Código de Comercio, que fue aprobado para la Provincia de Buenos Aires, gobernada por Valentín Alsina,
por encontrarse la misma separada de la Confederación. Cuando se unifica la Nación luego de la derrota de
Urquiza a manos de Bartolomé Mitre, dicho código se nacionaliza y pasa a ser el Código de Comercio
Argentino en 1862. Fue un código innovador, inspirado en el derecho francés, español, portugués y el
proyecto de Wattemberg. En un principio constaba de cuatro libros: 1) personas de comercio, 2) actos de
comercio, 3) derecho de navegación y 4) insolvencia de comerciantes. Fue reformado en 1890 por el
proyecto –vanguardista– de Segovia, que le introdujo numerosos cambios.
Posteriormente, distintas leyes comienzan a regular aspectos comerciales. Si bien algunas se incorporan al
Código de Comercio, desnaturalizan a éste como un cuerpo orgánico de normas, como por ejemplo la ley
de cheque, de quiebras, de sociedades, de letra de cambio, pagarés, etc.
El Régimen Actual: La ley 26.944. Unificación Legislativa
Con la sanción de la ley 26.944, la que comienza a regir a partir del primero de agosto del año 2015 se
produce en nuestro derecho privado la llamada unificación legislativa, derogándose el Código Civil y el
Código de Comercio, redactados por Vélez Sarsfield, y se sanciona el nuevo Código Civil y Comercial de la
Nación. De este modo se funde en un solo cuerpo normativo las relaciones de derecho privado en general,
dejando de lado el tratamiento legislativo en forma separada que regía hasta ese momento; esto es, las
cuestiones civiles, reguladas por el código civil y las cuestiones comerciales, reguladas por el código de
comercio.
Conforme los directores del proyecto de unificación se tuvieron en cuenta distintos anteproyectos y
proyectos anteriores, como el de Bibiloni (1926), Llambías (1954), y los proyectos de 1987, 1993 y 1998. Es
necesario decir entonces que la unificación legislativa de estas dos ramas del derecho privado no fue una
novedad, ya que como se desprende de lo antedicho, existieron distintos proyectos que no se cristalizaron
en definitiva, pero por los que se intentó la unificación legislativa hoy lograda.
Pero vale una pequeña aclaración. No dejan de existir las cuestiones civiles y las cuestiones comerciales,
sino que en lugar de haber dos cuerpos normativos que la regulen, hoy existe, el nuevo código, un solo
cuerpo legal.
Sistemas contemporáneos
Sistema objetivo: El que rige en su mayoría en la Europa continental, y en Latinoamérica, basado en una
serie de actos que el legislador considera comerciales.
Sistema Subjetivo: Principalmente como referente al derecho alemán que considera, aunque no tan
tajantemente al derecho comercial como el derecho de los comerciantes, siendo entonces de base
predominantemente subjetiva.
Sistema Anglosajón: Históricamente enemigo de la codificación general, y basados en la jurisprudencia de
casos pilotos –leading case- como obligatorios y sentando precedentes, propio en la actualidad del derecho
inglés y el derecho norteamericano, que carecen de ordenamientos generales y que son suplidas por leyes
estaduales y no nacionales.
El comercio - Concepto económico
Constituye la materia prima que ha de moldear el derecho comercial; es la realidad y el objeto a regular por
las normas mercantiles. Por ello, tener un concepto preciso del comercio constituye el punto de partida
indispensable para el conocimiento y la enseñanza del derecho comercial.
En primer lugar, analizaremos el concepto económico del término, y luego nos adentraremos en el jurídico.
Esto se debe a que el primer aspecto es restringido en relación al segundo, el cual abarca situaciones que
la ley declara mercantiles.
Se ha dicho que el comercio contiene cuatro aspectos que lo caracterizan, a saber: 1) actividad de
intermediación; 2) deja inalteradas las cosas; 3) habitualidad; 4) ánimo de lucro.
En consecuencia, podemos definirlo diciendo que: El comercio, económicamente, es la actividad
continuada de intermediación entre productores y consumidores para hacer llegar a éstos los
productos de aquéllos, sin alterarlos y para obtener ganancias.
Analizando estos requisitos surge evidente que la realidad económica del comercial es justamente la
intermediación. Alguien que se interpone en el intercambio de bienes y servicios, o para decirlo más claro,
alguien que se pone al medio entre quien tiene un bien y quiere desprenderse del mismo, y quien quiere
adquirir dicho bien. Será entonces mercantil la actividad, en su aspecto económico, cuando se limita al
intercambio, sin el agregado de manufacturación de las mercaderías y con la finalidad de lucrar. Este último
aspecto no se presenta sólo cuando se logra una diferencia económica, sino también cuando se especula
en hacerlo, aunque en una primera etapa no exista beneficio económico directo. Es así que se sostiene, a
nuestro juicio acertadamente, que existirá comercio cuando mediante una actividad de intermediación, se
especula en la obtención de un beneficio económico futuro, motivo por el cual el ánimo de especular es lo
caracterizador, más allá del real beneficio obtenido en la transacción.
En suma, el comercio, visto desde el punto de vista económico, tiene como características primordiales la
intermediación de los productos, realizada con el espíritu de obtener una ventaja patrimonial, real, actual o
futura.
Ahora bien, al comenzar con el análisis de la problemática mercantil, hemos de advertir que no siempre la
noción económica del comercio engarza en el concepto jurídico, por cuanto el legislador ha incorporado, en
el ámbito mercantil, situaciones que económicamente pueden no ser consideradas comerciales.
Es por esto que podemos decir que: El comercio, jurídicamente, es el conjunto de relaciones de
derecho engendradas por las diversas actividades que nuestra legislación vigente reconoce como
mercantiles, siendo más amplio que el anterior este concepto. Aquí no tiene mayor relevancia la
intermediación, ni el ánimo de lucrar, ya que veremos luego que el legislador ha considerado comerciales
actos en donde estos dos elementos ni siquiera existen. Ejemplo de ello son los actos de navegación, los
títulos de crédito y los llamados actos conexos a la actividad comercial. En consecuencia, lo que es
considerado comercio en sentido económico, siempre lo es en lo jurídico, pero jurídicamente existen actos
de comercio que no lo son económicamente, siendo en consecuencia más amplio el concepto jurídico de
comercio.
Derecho Comercial
Nos adentramos en el estudio del derecho comercial, rama del derecho privado, que presenta
particularidades que le son propias y que en este mundo globalizado se agudizan. Consideraremos en este
curso al derecho comercial, como rama absolutamente evolutiva del derecho con continuos cambios que,
paradójicamente, demuestran la evolución creciente de la sociedad a la que rigen.
Cuando en un Estado, el derecho comercial no presenta severas mutaciones, es que la economía no
evoluciona, que no existe superación y por ende que se ha ingresado en una etapa de estancamiento. Las
grandes potencias mundiales descubren cada día nuevas formas de vincularse comercialmente, nuevas
maneras de estrechar relaciones mercantiles que implican cambios, en una primera etapa, en las
convenciones particulares y luego en las legislaciones que recogen la nueva realidad social que se les
presenta.
En cuanto al concepto de derecho comercial, este puede variar conforme el sistema de que se trate. Para
un sistema subjetivo como el alemán, será el derecho de los comerciantes. Resumiendo y en un sistema
predominantemente objetivo como el nuestro, proponemos la definición de un autor italiano, Alfredo Rocco
que define al derecho comercial como “El conjunto de normas reguladoras de relaciones entre
particulares que derivan de la industria comercial o que son asimiladas a esta, en la disciplina
jurídica y en su realización judicial".
Entendemos que éste es un concepto abarcativo de la gran variedad de aspectos que componen el derecho
comercial. Este conjunto orgánico de normas jurídicas cada día se expande más, cubriendo nuevas
situaciones que el tráfico comercial incorpora como nuevas formas de comerciar.
También debe resaltarse la significativa importancia que presentan los cambios tecnológicos, sobre todo en
el área de comunicaciones que acerca a las personas y permite un mayor fluido de transacciones.
Las normas jurídicas que regulan el derecho comercial no sólo se refieren a la tarea comercial en sí misma,
sino también al cumplimiento de los usos y costumbres mercantiles, e incluso contiene normas de carácter
procesal, fundamentalmente en materia concursal.
Por todo ello, entendemos que el concepto dado por Rocco engloba la mayor parte de los contenidos del
derecho comercial y significa una acertada caracterización de esta rama del derecho.
Caracteres del derecho comercial: utilitario - consuetudinario - progresivo - universal - fragmentario -
sustantivo – equitativo
Utilitario
Por cuanto se dice que las normas mercantiles tienden a regular aspectos dinámicos de la vida comercial,
siendo una herramienta indispensable para el ejercicio del comercio. No es dable pensar en la existencia de
una comunidad social ajena al comercio, lo que sólo es concebido en la antigüedad cuando el hombre, por
sí solo y aislado de la realidad social, satisfacía sus propias necesidades.
Consuetudinario
Las normas mercantiles reflejan usos y costumbres arraigados en la vida comercial y tienen, como carácter
fundamental, regular los modos comerciales adoptados por la gente. Ya nos hemos de explayar sobre ellos,
al momento de considerar las costumbres como una de las fuentes del derecho.
Progresivo
Este mismo concepto lo torna un derecho que se adecua al ritmo de los tiempos, influenciado no sólo por
las formas del comerciar, sino también por los cambios que se experimentan en los otros campos de la
ciencia con vinculación a la tarea mercantil. Una sociedad debe ponerse sobre alerta cuando las normas
mercantiles se mantienen inalterables, puesto que ello constituye un signo inequívoco de una quietud en la
actividad económica que siempre es perjudicial.
Universal
Por cuanto los principios fundamentales que regulan el derecho comercial son comunes a todas las
legislaciones, las que sólo le agregan aspectos operativos que son fruto de la actividad regional. Piénsese
por ejemplo en la Unión Europeo y el MERCOSUR.
Actividad 1: El Derecho Comercial
1. Explique detalladamente las diferencias existentes entre la concepción objetiva y la concepción
subjetiva del Derecho Comercial.
2. Enumere al menos tres caracteres del Derecho Comercial.
M2
Acto de comercio
Concepto del acto de comercio: evolución
En este módulo le proponemos estudiar los principios de la teoría general de los actos de comercio, para su
correcta distinción de otro tipo de actos jurídicos y proceder a su reconocimiento y correcta aplicación de la
legislación vigente.
Para comenzar, es importante comprender que el comercio es una de las actividades que le hombre viene
realizado desde la antigüedad. Podríamos decir que el comercio comienza a tener lugar cuando el hombre
vio que no podía satisfacer por sí solo sus propias necesidades y tuvo que intercambiar bienes con otros,
siendo el trueque forma más primitiva de comerciar.
La primera vía elegida para ello fue la navegación, ya que tanto los ríos como el mar, ante la inexistencia de
caminos seguros, fue el medio para el traslado de las mercancías, especies o riquezas. Con el devenir
histórico, esa forma primitiva de comerciar fue mutando y evolucionando, apareciendo el intercambio, la
riqueza metálica, el papel moneda, la empresa de fábrica, la empresa de servicios, y muchas otras formas
ya mucho más modernas de comerciar. Todo ello como un hecho de la realidad que el derecho ha
reconocido como actos de comercio en general.
En base a ello, y a lo largo del tiempo se fueron ensayando distintas teorías acerca del acto de comercio y
del derecho comercial, vistas las principales a continuación.
Teoría subjetiva: Las diversas concepciones que ha tenido a lo largo de la historia el acto de comercio han
suscitado las distintas teorías que lo califican de acuerdo al elemento que resulte predominante para su
caracterización. La caída del Imperio Romano y la ausencia de un derecho comercial oficial o escrito, dio
lugar que las personas que se dedicaban a la actividad comercial se asociaran o agruparan gremialmente,
lo que dio cabida al nacimiento de las llamadas asociaciones o corporaciones de comerciantes de la Edad
Media. Estas tenían una doble función; la primera resolver las controversias o entredichos que se
suscitaban entre los comerciantes, y la segunda comenzar a legislar en forma escrita distintas instituciones
del comercio. Pero sólo esto era aplicable a las personas que como comerciantes se encontraban inscriptos
a dicha corporación o asociación. Nace entonces el derecho comercial como un derecho de una clase de
personas, y no como una clase de actos, poniendo el acento en el sujeto. Por ello, la llamada teoría
subjetiva entiende que el acto de comercio es el realizado por el comerciante dentro de las corporaciones.
Como tal, queda sujeto a las regulaciones jurídicas específicas, con normas propias, fundadas
generalmente en los usos y costumbres comerciales de la época y en la equidad. Tal era la importancia de
los tribunales consulares comerciales, en los que las personas no comerciantes que realizaban un acto de
comercio aislado caían bajo su jurisdicción, puesto que eran considerados comerciantes accidentales. En
definitiva, la calidad comercial del acto provenía del carácter de comerciante de la persona que lo realizaba
y no de la propia naturaleza del acto en sí mismo. Se miraba a la persona que realizaba el acto y no al acto
mismo como tal.
Teoría objetiva: La abolición de las corporaciones de comerciantes en Europa, los ideales de la revolución
francesa que pregonaban la igualdad de todos los ciudadanos, y el dictado de ciertas normas relativas a
ciertos actos que se consideraban comerciales, independientemente de quien los realizara, hace que
apareciera otra visión, u otra teoría, llamada en esta caso Objetiva, ya que en lugar de poner la mirada
sobre el sujeto que realiza el acto, dicha mirada se posa sobre el acto realizado, independientemente de
quien lo realice. Y entonces el acto será comercial por tener ciertas particularidades propias, no
dependiendo si fue realizado por un comerciante o no. Esta teoría se plasma legislativamente con la
sanción del el código francés de 1806, que determina que los actos son comerciales per se, o sea, con
independencia de quien los realiza. Dicha visión empapa legislativamente a toda la Europa continental y por
consecuencia de la colonización es la que llega luego a nuestras tierras. Vélez Sársfield, autor del Código
de Comercio Argentino, tomó como fuente para su elaboración justamente al código francés. Es por ello que
es la concepción adoptada por nuestra legislación, con algunas excepciones. En suma, la comercialidad del
acto depende del acto en sí, con independencia de la persona que lo realiza.
Teoría neosubjetivista: También conocida como el llamado derecho de la Empresa, surge a partir de la
nueva industrialización y considera que el acto de comercio no es realizado por el sujeto especifico ni es
comercial per se, sino que únicamente es el cumplido por una nueva estructura creada por el hombre con la
finalidad de coordinar la producción de bienes y servicios llamada empresa. Sólo los actos de empresa
pueden y deben ser considerados comerciales.
Concepto de actos de comercio
Se han dado diversas definiciones sobre el mismo; cada una de ellas se emparentada con la concepción
que sostiene el autor que la realiza. Así, los subjetivistas dicen que acto de comercio es el que realizan
los comerciantes, puesto que ellos entienden que los no comerciantes, cuando efectúan un acto de
comercio, adquieren la calidad de comerciante accidental.
Segovia y Siburu dicen que acto de comercio es todo acto de mediación entre la oferta y la demanda, para
promover y facilitar los cambios y obtener una ganancia calculada sobre la diferencia de valores de cambio.
Se ha criticado esta definición, pues no todo acto de comercio significa una actividad de intercambio, pero
en general llega a abarcar la mayor parte de los caracteres del acto.
Por otra parte, un ilustre autor italiano, Alfredo Rocco sostiene que acto de comercio es todo aquel que
permite o facilita el intercambio. Esta postura también ha sido criticada por los mismos motivos que la
definición anterior, pues existen actividades comerciales que no constituyen intercambio (libramiento de un
cheque), mientras que por otro lado hay actividades civiles que sí pueden realizarlo.
En síntesis, se ha entendido como imposible conceptualizar el acto de comercio. La doctrina en general
procura su enumeración legal y, en base a la misma, determina luego la competencia comercial para su
juzgamiento.
Clasificación de los actos de comercio
Siburu los clasifica en naturales y legales. En los primeros considera a los económicamente comerciales y,
en los segundos, a los que la ley otorga tal carácter con independencia de su carácter económico.
Vivante distingue entre objetivos y subjetivos, vinculados con la persona que los realiza o con su carácter
comercial per se.
Rocco los clasifica de la siguiente manera:
1. Actos intrínsecamente comerciales: Se advierte en ellos como rasgo característico la intermediación
en el cambio, que puede ser sobre cosas (la compraventa comercial) dinero (operaciones de banco) trabajo
(la actividad de la empresa) o riesgos (el seguro).
2. Comerciales por anexión: Actos en donde no existe la intermediación, pero que han sido reconocidos
por la ley como comerciales por su normal conexión con la actividad principal, ya que sirven para facilitar,
promover, realizar o garantizar un acto de comercio principal.
Actos de comercio - sistema nacional
El ya derogado código de comercio, enumera en el art. 8 del Código de Comercio una serie o catálogo de
actos que el legislador ha reconocido como comerciales, ya sean naturales o por conexión, haciéndolo en
forma enunciativa, y no taxativamente, puesto que al comienzo de dicho artículo se dice que se declara “en
general”, admitiéndose otras formas de comerciar por similitud o analogía puedan incorporarse en el futuro.
La determinación del carácter de comercial de un acto tenía importancia por cuanto el mismo determinaba
1) la ley aplicable; 2) la jurisdicción comercial; 3) si quien los realiza ha adquirido la calidad de
comerciante; 4) en el caso de ser un ente colectivo, si es una sociedad civil o comercial. Todo esto
último ha quedado sin efecto ya que existe hoy una sola ley aplicable por la unificación legislativa existente,
ya no hay una jurisdicción comercial única y se ha derogado el estatuto personal del comerciante y las
llamadas sociedades civiles.
Sin embargo, el análisis de lo que establecía este derogado art. 8 es de utilidad para comprender algunas
formas de actos económicamente y naturalmente comerciales, aunque hoy no sean ley vigente ni podamos
hablar de un sistema legislativo de actos de comercio.
Análisis del derogado art. 8
1. “Toda adquisición de una cosa mueble o de un derecho sobre ella, para lucrar con su enajenación,
bien sea en el estado en que la recibió o después de darle una forma de mayor o menor valor”.
Adquisición es un término que significa incorporación patrimonial. Esto excluye todo acto de adquisición
originaria, como es el caso de bienes recibidos por herencia o donación. Debe ser onerosa para
contraponerla con la gratuita, que nunca es comercial. Cosa mueble –comprende también la energía y las
fuerzas naturales capaces de ser apropiadas. Cuando se refiere a cosas muebles, la ley lo hace en el
sentido amplio del término, comprendiendo las cosas, corporales o incorporales, y los derechos sobre las
mismas, y excluyendo únicamente a los inmuebles por una cuestión histórica, ya que el comercio no se
desarrolló a través del intercambio o venta de inmuebles.
La ley expresa "para lucrar con su enajenación", aunque debió decir "para especular", atento a que una
operación comercial puede resultar ruinosa y no producir lucro. El lucro debe ser contemporáneo al acto,
causa determinante del mismo, conocido y específico. Por último, se puede alterar o cambiar la cosa, y aún
así sigue siendo un acto comercial. Surge de este análisis que la intermediación es el dato distintivo de este
acto económicamente comercial. Se adquiere para transmitir (comprar para vender, pretendiendo obtener
ganancia).
2. La transmisión a que se refiere el inciso anterior, o sea la transferencia de los derechos sobre las
cosas muebles antes adquiridas. Quiere decir que tanto la compra o adquisición como la venta deben
efectuarse con dicha intermediación y ánimo de obtener ganancias.
3. Toda Operación de cambio, banco, corretaje o remate: Aquí en una misma fórmula se han
incorporado cuatro formas de comercialidad distintas.
Operaciones de Cambio: Existen dos tipos de operaciones de cambio: el manual, que es el que realizan
las casas de cambio con las divisas, y el trayecticio, que es el que dio origen a la letra de cambio como
modo de circulación de riqueza. En la operación de cambio manual (cambio de una moneda por otra) el
cambista se interpone o intermedia entre quien quiere vender dicha moneda, y otro que quiere adquirirla,
percibiendo por ello una ganancia calculada entre los precios comprador y vendedor. Estamos entonces
frente a un típico acto de intermediación.
Operaciones de Banco: El banco o mejor dicho, las entidades financieras, son el agente intermediador
entre la oferta y demanda de dinero por excelencia. El banco se interpone entre quien presta dinero al
banco (operaciones de depósito) y quien toma dinero prestado al banco (operaciones de préstamo. Esto es
que el banco presta el mismo dinero que ha tomado precedentemente prestado, no pagando nada por ello o
pagando un interés a un porcentaje determinado y prestando ese mismo dinero, cobrando siempre por ello
un interés a un porcentaje mayor. La diferencia entre el interés que paga cuando toma dinero, y lo que cobra
cuando presta (spread) es en definitiva la ganancia del banco. Dichas operaciones pueden clasificarse en
activas (toda operación por la cual el banco preste dinero) pasivas (toda operación en donde el banco reciba
dinero en concepto de depósitos) y neutras (operaciones de servicios como cobro de impuestos, cajas de
seguridad) son comerciales, y por ende se la aplicarán las disposiciones comerciales pertinentes.
Operaciones de Corretaje: Las operaciones de corretaje son aquellas mediante las cuales una persona se
interpone entre la oferta y la demanda para facilitar la contratación. Corredor es el que acerca la oferta y la
demanda, procurando la contratación y además asesorando a las partes en la realización del negocio, por lo
que se exige hoy para esta profesión el contar con título universitario y posterior matriculación.
Operaciones de Remate: Por último, el inciso se refiere a las operaciones de remate, o sea, la venta de
bienes por intermedio de ofertas públicas realizadas en el ámbito de la subasta, teniendo presente que el
acto de remate, y por ende la actuación del rematador o martillero, van a ser considerados actos de
comercio siempre que estemos frente a remates particulares y extrajudiciales, ya que si estos remates se
producen por orden de un juez, no se le aplican las leyes comerciales, sino las leyes procesales que regulan
el desarrollo de un proceso judicial.
4. Toda negociación sobre letras de cambio o de plaza, cheques y cualquier otro género de
documentos endosables o al portador.
Hoy podría subsumirse esta fórmula de comercialidad diciendo toda negociación sobre títulos de crédito. Se
acepta mayoritariamente la definición de estos títulos como “El documento necesario para hacer valer el
derecho crediticio en ellos contenidos” Son documentos que nacieron al amparo de la actividad comercial
para instrumentar, garantizar y fomentar el otorgamiento y la circulación del crédito. Existe una
incorporación legislativa en el nuevo código de estos títulos que son tratados allí en forma general. Algunos
de estos de estos títulos son:
Cheque es una orden de pago pura y simple, librada en contra de un banco donde el librador tiene fondos
depositados en cuenta corriente o autorización para girar en descubierto.
Pagaré es un título de crédito formal y completo que contiene una promesa incondicionada y abstracta de
pagar una suma determinada de dinero y que vincula solidariamente a todos los que intervienen en su
circulación.
Warrant es un título de crédito que acredita la existencia de un depósito de mercaderías y que permite al
titular de las mismas la obtención de fondos, entregando este título en garantía.
Debentures es un documento que acredita la realización de un préstamo a una SA.
5. Las empresas de fábrica, comisiones, mandatos comerciales, depósitos, transporte de
mercaderías o personas, por agua o por tierra.
Lo que se declara como comercial es la actividad que realiza la empresa, sea de fábrica, de comisión, de
mandato, de transporte, etc. La empresa entonces es actividad organizada, pero careciendo de
personalidad, la que siempre está en cabeza de un empresario, que sí puede ser una persona física o una
persona jurídica. La empresa implica coordinación de factores de producción y conducción unificada,
existiendo entonces intermediación en el trabajo (actividad) que por volumen es considerado un acto
comercial.
6. Los seguros y las sociedades anónimas, cualquiera sea su objeto
Hay seguro cuando el asegurador, mediante el pago de una prima o cotización, se obliga a resarcir un daño
o cumplir con la prestación convenida si ocurre el evento previsto. El seguro es un contrato sumamente
utilizado ya que gracias a la existencia del mismo se posibilitan otro tipo de contratos. El asegurador se
interpone entre quien puede sufrir o causar un daño, en su persona o bienes, o a otras personas o bienes
ajenos, y el daño sufrido, obligándose a resarcirlo, a cambio de una suma de dinero. Acaecido el daño,
surge la obligación del asegurador de pagarlo. Para que exista contrato de seguros deben existir lo que se
llama un interés asegurable (el bien jurídico que se pretenda proteger), el riesgo (aquello que puede causar
un daño que puede o no ocurrir) y la prima (el precio del contrato de seguros que cobra el asegurador).
En cuanto a la segunda parte del inciso, hoy debería interpretarse como las sociedades en general y no
sólo las anónimas, ya que la ley de sociedades 19.550 comprende distintos tipos societarios (colectiva, en
comandita, srl.) además de la anónima. El acto de constituir una sociedad es considerado un acto de
comercio, aunque con una gran particularidad ya que además de cómo acto, la sociedad debe verse
también como una persona jurídica, sujeto comerciante por excelencia.
7. La compraventa de buques, aparejos, fletamentos y todo lo que tuviere que ver con la navegación
marítima
Por una cuestión de desarrollo histórico, lo que hoy podríamos llamar todo acto de navegación, sea por
agua, tierra o aire es también un acto de comercio. Dicho comercio comenzó a través del mar ya en la edad
antigua (Asirios, Caldeos, y Fenicios, fueron grandes navegantes), realizándose dicha actividad por agua
ante la imposibilidad de hacer en forma segura por tierra. También Grecia, Egipto y Roma surcaron los
mares en busca de nuevos mercados y así realizar el intercambio de riquezas. Entonces por esa cuestión
de desarrollo histórico es que se considera a estos actos comerciales, existiendo leyes especiales que hoy
regulan especialmente la actividad (Código aeronáutico, ley de navegación, ley de ferrocarriles, ley de
transporte, etc.).
Todos estos supuestos que se mencionaran precedentemente han dejado de ser ley vigente y objetiva, pero
sin dudas a título de ejemplo constituyen un sustento importante para comprender la comercialidad de un
acto. Como vemos en la realidad, la intermediación, el ánimo de lucro, las negociaciones en masa, el
intercambio y la producción y comercialización de bienes y servicios son los que hacen que un acto pueda
ser considerado comercial, aunque vuelvo a reiterar, hoy la ley no haga ese distingo específico.
El desarrollo y el estudio de estos actos económica y naturalmente comerciales, aunque no exista ya hoy el
distingo legislativo entre actos civiles y comerciales, tiene su importancia y reflejo, no sólo desde el punto
de vista de lo jurídico, sino a través de su registración o asientos contables, lo que dará lugar al estudio del
llevado de la contabilidad y los libros de comercio, lo que será motivo de estudio en la unidad venidera.
Actividad 1: Actos de comercio
1. Explique cuáles son los requisitos para que se pueda considerar a un acto, económica o
naturalmente comercial.
2. Brinde una explicación de las llamadas operaciones de banco y exprese por qué las mismas son
consideradas comerciales.
3. Exprese cuáles son los elementos para que exista el contrato de seguros, desarrollando una breve
explicación de cada uno de ellos.
Las Sociedades
Una de las principales modificaciones en esta materia, con la sanción del nuevo código, fue la derogación
de las llamadas sociedades civiles, que tenían su regulación legislativa en el derogado código civil, a partir
del art. 1648 del mismo. Por ello, en el sistema anterior, convivían, aunque un tanto anacrónicamente, estas
sociedades civiles, con las sociedades comerciales, contempladas en la llamada ley de sociedades
comerciales. Hoy dicha ley, que lleva el número 19550 ha sido modificada en parte, ya que no existen más
las llamadas sociedades comerciales, por lo que la ley se denomina ahora, “Ley General de Sociedades.
Otra de las modificaciones de importancia es la creación de la llamada sociedad anónima unipersonal, que
permite la existencia de una sociedad de un solo socio.
Por ello la actual ley ha modificado la definición de las sociedades en su art. 1, cuando dice:
“Habrá sociedad comercial cuando una o varias personas en forma organizada y conforme uno de los tipos
previstos en la ley se obliguen a la realización de aportes para afectarlos a la producción de bienes o
servicios, participando de las ganancias y soportando las pérdidas”.
Se advierte de la definición que ya no es necesario que toda sociedad tenga por lo menos dos socios como
mínimo.
Esa sociedad reviste para nuestro derecho el carácter de persona jurídica, tan persona para el derecho
como cualquier persona humana, y mirando a la sociedad como persona y como acto, el sólo hecho de su
constitución implica un acto de comercio.
El art. 11 de la ley 19550, enumera los llamados requisitos esenciales o tipificantes, lo que implica que son
comunes a toda sociedad, independientemente del tipo societaria o clase de sociedad de que se trate.
Lo mismos pueden resumirse en la existencia de un solo socio (sociedad anónima unipersonal) o dos o
más socios en el resto, también debe tener toda sociedad un capital, que se forma por el aporte de los
socios; un objeto social, que debe ser lícito y posible; un domicilio, que es atributivo de la jurisdicción; un
nombre, al que se le agrega el tipo social o abreviatura conforme la sociedad de que se trate; un plazo por
la cual se constituye la misma, y órganos de representación internos para su actuación en el mundo
económico y jurídico.
A su vez se establecen requisitos formales o instrumentales respecto de su constitución, los que pueden
resumirse en que las mismas deben constituirse por escrito (contrato social o estatuto) debiendo ser
inscripto el mismo en una oficina que se llama Registro Público de Comercio. La falta de cumplimiento de
estos requisitos (inscripción) no invalida la existencia de la sociedad, sino que la convierte en una llamada
sociedad residual, conforme la nueva designación (antes sociedades de hecho e irregulares), no perdiendo
por ello su personalidad, pero haciendo responsables a sus socios frente a terceros por las deudas de la
sociedad, aunque ahora respondiendo en forma mancomunada y no solidaria, por no haber justamente
cumplido con la obligación de la inscripción.
Para que una sociedad pueda ser considerada regular debe ser típica. Esa llamada tipicidad societaria es
algo que surge de la ley, como clase de sociedades distintas, reguladas en forma taxativa por la ley de
sociedades. Esto quiere decir que no existen sociedades que no sean de algunos de esos tipos (clases)
societarios. Los socios, al decidir constituir la sociedad deben necesariamente elegir alguno de esos tipos
societarios, quedando dicha elección a su entera conveniencia. Dentro de esos tipos societarios podemos
distinguir las llamadas sociedades colectivas, de capital e industria, en comandita simple, en comandita por
acciones, sociedades de responsabilidad limitada y sociedad anónima, por citar los más importantes, siendo
estas dos últimas (SRL y S.A.) las mas elegidas porque permiten limitar la responsabilidad de los socios por
las deudas de la sociedad, sólo hasta el valor de su aporte. Dentro de esta última, podemos distinguir la
sociedad anónima cerrada, que no hacer oferta pública de sus acciones, y la anónima abierta, cuyas
acciones cotizan en la bolsa.
La inscripción de la sociedad
Las sociedades comerciales para ser regulares y que el tipo social elegido al momento de su constitución
tenga plenos efectos, debe inscribirse en el Registro Público de Comercio. Este trámite se inicia por ante el
Juez del comercio del domicilio de la sociedad, acompañando por escrito el contrato social, que contiene los
requisitos descriptos anteriormente establecidos en el art. 11 de la ley.
El Juez realiza entonces un control de legalidad y si se verifican los requisitos esenciales en forma correcta,
dicta una resolución ordenando al Registro Público de Comercio, la toma de razón e inscripción de la
sociedad.
A partir de allí la sociedad se encuentra regularmente constituida, siendo los efectos de la inscripción
meramente regularizatorios y publicitarios, y no constitutivos. Esto quiere decir que la sociedad no nace por
la inscripción, sino por la voluntad de los socios.
La sociedad residual
La ley reconoce la existencia de estas sociedades, las que se convierten en tales por no haberse cumplido
con los requisitos formales establecidos en la misma.
Esta sociedad, que antes se denominaba sociedad de hecho o irregular, hace que, como consecuencia de
la no inscripción, los socios respondan ahora en forma mancomunada ( en proporción al número de socios y
por una porción viril) por las deudas de la sociedad respecto de terceros, sin gozar de los beneficios de
excusión y división, lo que se traduce que un eventual acreedor de esta sociedad puede atacar tanto el
patrimonio de la sociedad, tanto y al mismo tiempo el patrimonio de cada uno de los socios, pero reitero
ahora, solo en la parte proporcional al número de socios existente. Asimismo, cualquiera de los socios que
la conforman, invocando la existencia de la sociedad, la obligan respecto de terceros, sin necesidad del
consentimiento de los otros socios. Por último, cualquier medio de prueba de los admitidos en derecho
puede ser utilizado para probar la existencia de una sociedad de estas características.
SOCIEDAD DE RESPONSABILIDAD LIMITADA
Tipo societario que nace fundamentalmente para la pequeña y mediana empresa, tutelada por la ley de
sociedades comerciales a partir del art. 148 en adelante. Como rasgos característicos de la misma puede
enumerarse la limitación en el número de socios que no puede superar los cincuenta; la limitación de
responsabilidad de los socios hasta el límite del aporte efectuado, la división del capital en cuotas sociales,
incorporales que deben tener un valor de diez pesos o sus múltiplos, un órgano de administración y
representación denominado gerencia, y la responsabilidad ilimitada y solidaria de los socios por la efectiva
integración del aporte.
Requisitos formales: La sociedad de responsabilidad limitada, para que tenga efectos el tipo social
adoptado, debe constituirse por escrito, bastando el instrumento privado con firma certificada de sus socios,
e inscribirse en el Registro Público de Comercio.
Denominación: No es necesario incluir en la denominación el nombre de los socios, admitiendo un nombre
de fantasía, pero siempre seguido del tipo societario elegido, esto es, sociedad de responsabilidad limitada
o su abreviatura, S.R.L.
Límite del número de socios: Habiendo sido pensada esta sociedad para la pequeña y mediana empresa,
es lógica la limitación al número de sus integrantes, siendo una sociedad que si se pretendiera clasificar,
podría tildarse de mixta, a mitad de camino entre una sociedad personalista y una sociedad netamente de
capital.
Limitación de responsabilidad de los socios: Cabe aclarar que quienes limitan su responsabilidad por las
deudas de la sociedad son los socios y no la sociedad, la que, como cualquier persona, tiene plena
responsabilidad por las obligaciones contraídas. Lo que implica que los socios no responden por las deudas
de la sociedad respecto de terceros. Por ello no debe confundirse a la persona sociedad con los socios, ya
que son sujetos distintas y con distinto patrimonio y responsabilidad.
Aportes: En este tipo societario la ley establece que el aporte de los socios debe consistir en dinero o en
bienes de ejecución forzada, no permitiéndose como aporte obligaciones de hacer. Dichos bienes dejan de
pertenecer a los socios para formar parte del capital de la sociedad. En el caso de que el aporte consistiera
en dinero, la ley permite una integración parcial de por lo menos un veinticinco por ciento del monto total y
su integración posterior en un plazo no mayor a los dos años. Es por eso que los socios, conforme el art.
150 de la ley, garantizan a terceros la verdadera y efectiva integración de los aportes.
Cuotas sociales: El aporte de cada uno de los socios se representa en esta sociedad en cuotas sociales.
Es la parte que cada socio tiene en la sociedad en la medida de su aporte. Dichas cuotas sociales son
incorporales (no están representadas en un título), surgiendo del contrato social, siendo transferibles por
cesión. Pueden ser embargadas y ejecutadas. El valor de cada cuota se fija en diez pesos o sus múltiplos.
La cuota social le otorga al socio dos tipos de derechos según la proporción del aporte. Derechos de
gobierno (dirigir la sociedad) a través del voto y derechos patrimoniales al cobro de ganancias o dividendos
si los hubiera.
Administración y Representación: La ley unifica en un solo órgano estas dos funciones. Siendo una
persona jurídica necesita de personas físicas que la administren (lleven adelante la marcha de la sociedad)
y la representen (la obliguen respecto de terceros). En este tipo societario el órgano establecida lleva el
nombre de Gerencia, esto es que la sociedad deberá estar administrada y representada por gerentes. Estos
pueden ser socios de la misma sociedad o no, pudiendo nombrarse a terceros no socios para esta función.
Esta gerencia puede ser unipersonal (un gerente) o pluripersonal (varios gerentes) y siendo de esta última
forma, con actuación indistinta o conjunta. Los miembros de este órgano-gerencia- son elegidos por los
socios y se encuentran facultados para celebrar todos los actos que no sean notoriamente extraños al
objeto social, obligando en consecuencia a la sociedad por los mismos.
SOCIEDAD ANONIMA
Sociedad netamente capitalista, pensada para la gran empresa y aglutinante en general de grandes masas
de capital para destinarlos a la producción de bienes y servicios. Una organización societaria más compleja
que la SRL, distinguiéndose los siguientes rasgos característicos.
Requisitos formales: Debe constituirse por escritura pública e inscribirse al igual que el resto de las
sociedades comerciales.
Denominación: Admite un nombre de fantasía como designación, con el aditamento sociedad anónima o
su abreviatura.
Limitación del número de socios: Este tipo societario no tiene limitación respecto al número o cantidad de
sus socios.
Aportes: Al igual que en la SRL el aporte debe consistir en dinero o bienes de ejecución forzada.
Encontrándose permitida la integración parcial del aporte en dinero en un veinticinco por ciento como
mínimo, al momento de la constitución, y su posterior integración dentro del plazo de dos años, no rigiendo
la garantía de los socios por la efectiva integración del aporte.
Acciones: El capital de una S.A. se representa en acciones, que deben tener un valor nominal de diez
pesos o sus múltiplos.- Dichas acciones son títulos valores que tienen corporalidad, esto es, están
materializadas en un documento. Dan derecho al accionista al voto, al gobierno de la sociedad y al
dividendo.
Administración, Representación y Fiscalización
Al ser sociedades más complejas y sin limitación del número de socios, la ley ha diferenciado tres órganos
distintos para el funcionamiento de la sociedad.
Administración: El órgano de administración de una sociedad anónima se llama Directorio, compuesto por
directores, socios o no, elegidos en asamblea por los socios. Ese directorio puede ser unipersonal o
pluripersonal, y este último con actuación indistinta o conjunta.
Representación: El presidente del directorio de una sociedad anónima es quien tiene la facultad de
representarla, esto es, vincularla con terceros.
Fiscalización: Se reitera que al ser sociedades más complejas y además sin límite de socios o accionistas,
estos no podrían, como en una pequeña sociedad, controlar los actos del directorio. Para ello la ley
establece un órgano de fiscalización obligatorio, llamado Sindicatura, que es el encargado de velar por los
intereses de los socios, controlar los actos del directorio, concurrir a las asambleas con voz pero sin voto y
en definitiva proteger los intereses de los accionistas. Para ser miembro de la sindicatura, hay que ser
elegido por los socios, y tener título habilitante de Contador Público Nacional o Abogado.
En una sociedad anónima los socios toman decisiones a través de un órgano de gobierno, no permanente
que se llama Asamblea. Estas pueden ser ordinarias o extraordinarias, dependiendo ello de la importancia
de los temas a tratarse en el orden del día. Las decisiones se aprueban por el juego de las mayorías de
capital en general.
Las sociedades anónimas pueden clasificarse en sociedades anónimas cerradas (no realizan oferta pública
de sus acciones) o abiertas, siendo estas las autorizadas para el ofrecimiento público de sus acciones en el
mercado de valores.
SOCIEDAD ANONIMA UNIPERSONAL:
Se crea este nuevo tipo societario, que permite que una sola persona pueda crear una sociedad, que tendrá
entonces un solo socio, debiendo dicha sociedad estar administrada por un directorio de tres miembros y
una sindicatura también formada por tres integrantes.
Actividad 1: Sociedades comerciales
1. Elabore un concepto de sociedad, teniendo en cuenta lo establecido por el art. 1 de la ley 19.550.
2. En base a lo estudiado en este módulo y el material bibliográfico aconsejado, describa cuáles son
las consecuencias de la no inscripción de una sociedad comercial en el Registro Público de
Comercio.
3. Detalle cuáles son los requisitos esenciales no tipificantes en materia de sociedades, teniendo en
cuenta lo establecido por el art. 11 de la ley 19.550.
4. Explique las principales características de una sociedad de responsabilidad limitada, especialmente
en cuanto a los órganos de administración y representación, representación del capital social y
responsabilidad de los socios que la integran.
5. Explique detalladamente las características distintivas de una sociedad anónima, en cuanto a su
capital social, la representación del mismo, la responsabilidad de los socios y los órganos de
administración, representación y fiscalización de dicha sociedad.
Títulos de crédito
En este módulo lo invitamos a identificar los documentos existentes que permiten la circulación de la riqueza
y el otorgamiento del crédito a los fines de poder utilizarlos luego en el momento indicado y de manera
pertinente.
César Vivante, ilustre autor italiano, ha dado un concepto sobre los títulos de crédito, que es aceptado de
manera prácticamente unánime en la doctrina. El tratadista citado ha dicho que los títulos de crédito son el
documento necesario para ejercer el derecho literal y autónomo en el contenido. Esta conceptualización del
título de crédito o título valor o circulatorio, como lo nomina la doctrina en general, tiene la virtud de resaltar
los caracteres fundamentales del instituto y que hacen a la utilidad del mismo.
Los títulos de crédito tienen la finalidad de permitir –en forma rápida, expeditiva, sin mayores formalidades y
atendiendo a las necesidades del tráfico comercial– que los títulos circulen de mano en mano en el mercado
y, por ende, que la riqueza tenga un rápido desplazamiento. Estos títulos han nacido para permitir un
proceso ágil de circulación de riqueza, instrumentada a través de los propios títulos, lo que da fundamento a
sus caracteres, que hemos de analizar.
Caracteres
Literalidad: Pasiva y activa - Concepto, naturaleza, cantidad y calidad del derecho. La literalidad de los
títulos circulatorios implica que el texto escrito del documento expresa, delimita y contiene el derecho que
dimana de él. En otras palabras, el alcance y la magnitud del derecho cambiario se encuentran expresados
en el texto literal del documento.
Si este carácter no se encontrara presente en los títulos de crédito y, para poder evaluar y determinar el
alcance del derecho cambiario, se debiera efectuar otro análisis más allá del contenido escrito del
documento, la utilidad de los documentos sería prácticamente nula.
Dice Ignacio Escuti en su obra “Títulos de Crédito” que la literalidad permite la incorporación del derecho al
texto escrito del documento, de manera tal que se produce una identidad entre texto escrito y alcance del
derecho. Además, la literalidad determina la necesidad de la posesión del título para obtener la legitimación
del derecho cartular en la persona que pretenda el ejercicio de los derechos cambiarios.
Completividad: De lo anterior se desprende que estos títulos deben ser completos, esto es, tener todos los
requisitos formales para valer como tales, los que variarán según ya en forma particular del título de que se
trate (ej. Firma del librador, fecha de creación, etc.).
Autonomía: El derecho cartular es un derecho originario que nace al momento de la recepción del título,
con independencia del derecho que detentaba quien antes era titular del documento. La autonomía implica
adquisición originaria, independientemente de las relaciones personales entre el deudor y los poseedores
anteriores. En materia civil rige el principio consagrado por el art. 3270 del C. Civil, mediante el cual nadie
puede transmitir un derecho mejor y más extenso que el que tenía de quien lo recibió; en cambio, en
materia cambiaria el derecho cartular nace en cada uno de los titulares cambiarios, con independencia de
las relaciones personales de los anteriores titulares.
Abstracción: Implica la independencia del derecho cartular de la causa de la obligación que le dio origen.
En estos documentos no se encuentra expresada la causa de la obligación dineraria, por lo que han sido
llamados títulos sin expresión de causa, lo que veda discusiones causales posteriores.
Circulación: Estos documentos nacieron no sólo para la instrumentación del crédito, sino también para
favorecer su circulación de mano en mano, estableciéndose una manera sencilla consistente en la simple
entrega del documento y el endoso del mismo. Dicho endoso, es un acto cambiario que legitima al nuevo
tenedor respecto de todos los intervinientes anteriores (librador original y endosantes) que quedan
solidariamente obligados al pago de la suma de dinero contenida en el documento.
CLASIFICACIÓN DE LOS TÍTULOS: De acuerdo a distintos parámetros se han realizado numerosas
clasificaciones de los títulos valor. Así, por la ley de circulación, los títulos pueden ser:
Al portador: Circulación sólo mediante la entrega del documento; el ejercicio de los derechos cartulares
está habilitado a favor de quien detente la posesión del documento habilitado por una cadena regular de
endosos, aunque el último fuere en blanco. Se transfieren por mera entrega del documento.
A la orden: No sólo se requiere la entrega del documento para su transferencia sino también el endoso, sea
éste completo o en blanco.
Nominativos: Son los que se transmiten por la entrega del documento, el endoso y su anotación en
registros especiales.
Otra clasificación intentada por la doctrina es la referida a la vinculación con la causa de títulos, con lo que
resulta lo siguiente:
Abstractos: Conforme lo tenemos dicho, son aquellos títulos que se desvinculan de la causa que les ha
dado origen al momento de su circulación. Ello impide que al portador del título le puedan ser opuestas las
defensas que tienen su origen en la causa eficiente de la emisión del documento.
Causales: Son aquellos títulos en los que la causa tiene relevancia jurídica y, por ende, la relación causal
es oponible a los portadores del mismo.
Por otra parte, de acuerdo a los requisitos que deben ser tenidos en cuenta al momento de su emisión, los
títulos pueden clasificarse en:
Formales: Son aquellos cuya existencia depende del cumplimiento de determinadas formalidades al
momento de su creación. Ejemplo: la letra de cambio, que deja de ser tal si le falta alguno de los requisitos
determinados por el art. 1 del dec. 5965/63.
No formales: Por contraposición, son aquellos que no tienen fijada en la ley una forma expresa de su
constitución.
Títulos abstractos: letra de cambio, pagaré y cheque
LETRA DE CAMBIO: Es el título formal y completo que contiene una promesa incondicionada y abstracta
de hacer pagar una suma de dinero a su vencimiento y que vincula solidariamente a todos los que en ella
intervienen.
De su concepto se desprende que se trata de un título formal, o sea que su existencia depende del
cumplimiento de formalidades expresamente consagradas en la ley. Es, además, un título completo, lo que
implica que debe bastarse a sí mismo, contener en el propio título la totalidad de las relaciones cambiarias
que emergen del mismo.
La promesa que contiene la letra de cambio debe ser pura y simple, o sea, no sujeta a condición alguna, y
determina que quien libra la letra promete el hecho de un tercero. Se entabla una relación tripartita entre el
librador del documento, el girado que es el principal obligado al pago luego de que la acepte y el portador o
tenedor del título, quien ejercerá los derechos cartulares.
Las partes que intervienen en la letra de cambio son las siguientes: a. Librador: Quien emite el título y
asume una obligación solidaria al pago de la misma a su vencimiento, en forma conjunta con el girado y los
posibles endosantes que hubieran participado de su circulación. b. Girado: Es la persona a cargo de la que
se emite el título y que se convertirá en el principal obligado al pago, en el supuesto de que acepte la letra y
se integre efectivamente a la relación cambiaria. c. Tomador: Es la persona a favor de la cual se emite la
letra y el titular de los derechos cartulares.
Elementos formales de la letra de cambio - Art. 1, dec. 5965/63:
Denominación
Promesa de pago
Nombre del tomador
Nombre del girado
Plazo de pago - A la vista, a tiempo vista, a fecha, a tiempo fecha
Lugar de pago - Competencia judicial
Lugar de creación
Fecha de emisión
Denominación: Es requisito indispensable para la validez del título que contenga en su texto la expresión
“letra de cambio” o la cláusula “a la orden”.
Promesa de pago: En el escrito del documento debe contener la promesa incondicionada de hacer pagar
una suma de dinero.
Nombre del tomador: Debe consignarse en el texto escrito del título el nombre del beneficiario, dado que la
letra de cambio no es un documento concebido como título al portador.
Nombre del girado: El escrito del documento debe contener el nombre del girado, o sea, de la persona que
una vez que lo acepte, se obliga directamente al pago del título a su vencimiento.
Plazo de vencimiento: La letra de cambio puede emitirse de acuerdo a los siguientes vencimientos:
• A la vista: vence en el momento mismo de la presentación al pago.
• A cierto tiempo vista: vence a un determinado plazo, contenido en la propia letra, que comienza a
computarse desde el momento en que ésta se presenta para su aceptación (ejemplo: a 30 días
vista).
• A día fijo: se indica en la letra el día del vencimiento del título.
PAGARE: Es un título valor formal y completo que contiene una promesa de pagar una suma determinada
de dinero a su vencimiento y que vincula solidariamente a los firmantes. En este título sólo existe una
relación bipartita entre el librador del documento y el portador o beneficiario del mismo, que es el titular de
los derechos cartulares.
Requisitos formales del pagaré - Art. 101
Pagaré o cláusula a la orden: Debe contener en su texto la denominación escrita de la palabra “pagaré” o
tener inserta la cláusula “a la orden”.
Promesa de pago pura y simple: Debe contener una promesa incondicionada de pagar una suma de
dinero a su vencimiento.
Plazo de pago: Son los mismos plazos que los enunciados para la letra de cambio.
Lugar de pago: Domicilio en donde debe hacerse el pago.-
Nombre del tomador: Debe consignarse el nombre del beneficiario, o sea, de aquél a quien debe hacerse
el pago. El pagaré no es un documento que pueda ser emitido como título al portador, dado que la ley lo ha
concebido con un documento a la orden.
Lugar y fecha de libramiento: Lugar y fecha de creación de título.
Firma del librador: Es un requisito obvio, puesto que si no se encuentra la firma del librador no existe
posibilidad alguna de atribuir al mismo responsabilidad patrimonial.
CHEQUE: Es una orden de pago pura y simple librada contra un banco, en la que el librador tiene fondos
suficientes acreditados en cuenta corriente o autorización para girar en descubierto. La existencia del
cheque presupone la existencia de un contrato bancario previo que es la llamada cuenta corriente bancaria
que funciona a través de cheques, siendo este el documento necesario de la misma. La ley 24452 (ley de
cheques) regula las dos clases de cheques existentes; el llamado cheque común, y el llamado cheque de
pago diferido. El primero de ellos puede ser conceptualizado con la definición dada al comienzo de este
tema, y el segundo también es una orden de pago librada a cierto tiempo vista en donde el librador deberá
tener fondos suficientes. El cheque común es siempre pagadero a la vista o su presentación, y el de pago
diferido, recién a partir de la fecha de su vencimiento. El cheque deja de ser una promesa, puesto que tiene
la características de ser una orden que emite una persona en contra de un banco donde tiene contratada
una cuenta corriente bancaria, con fondos suficientes. Ello implica que la entidad bancaria no puede rehusar
el pago, siempre que el título reúna los requisitos formales y que el librador del cheque tenga fondos
suficientes o autorización para girar.
Clases de cheques: Común y de Pago diferido, cuyos conceptos hemos dado en el párrafo anterior.
Estas llamadas clases de cheques no deben ser confundidas con distintas formas de emisión, creación o
libramiento que pueden realizarse.
Formas de emisión: cruzado - certificado- al portador- a la orden- no a la orden
Cruzado: La inserción de dos barras paralelas en el ángulo superior izquierdo del cheque impide que el
mismo pueda ser cobrado por ventanilla, obligando a su tenedor a depositarlo en una cuenta bancaria.
Certificado: A pedido del librador del cheque, el banco certifica por el plazo de cinco días, que los fondos por
los que el cheque fuera librado, efectivamente se encuentran depositados, y que sólo el beneficiario podrá
retirar ese dinero por el plazo establecido. Esto asegura al tenedor la efectiva existencia de los fondos en la
cuenta.
Al portador: Se libra el cheque sin la indicación del beneficiario. El tenedor original o el último tenedor,
tendrá que insertar su nombre y apellido en el cheque y así proceder luego a su cobro.
Si el cheque fuera librado con la indicación del beneficiario, puede librarse con la cláusula “a la orden” o “no
a la orden”. Esto impide en su caso la circulación por endoso.
PLAZOS DE PRESENTACION Y PRESCRIPCION: El plazo de presentación de un cheque a su cobro es
de treinta días (corridos) contados desde la fecha de emisión en el llamado cheque común y desde la fecha
de pago en el llamado cheque de pago diferido.
En cuanto a la prescripción para la acción ejecutiva prevista por la ley para el cobro del cheque que fuera
rechazado es de un año, por lo que superándose dicho plazo, se pierde dicha acción.
Endoso – Concepto: Hemos dicho precedentemente, que los títulos de crédito son documentos destinados
a permitir la circulación de la riqueza, o sea, a ser transferidos mano a mano. Escuti ha definido el endoso
como "el acto escrito, unilateral e incondicional, formalmente accesorio, que tiene por objeto la
transmisión del título de crédito y la legitimación de su poseedor para el ejercicio de los derechos
cartulares". Participan en él el endosante, o sea quien entrega el título, y el endosatario, es decir la
persona que recibe el título y los documentos que de él se desprenden. El endoso entonces legitima al
último tenedor respecto de los derechos crediticios incorporados en el documento, pudiendo perseguir el
pago del librador original y de todos los sujetos que hubieran participado en esa cadena regular de endosos.
En la actualidad y en materia de cheques, existe una limitación el número de endosos, pero sólo por una
cuestión fiscal.
Actividad 1: Títulos de crédito
1. Enumere los principales caracteres que reúnen los títulos de crédito para ser considerados tales.
2. En virtud de lo expuesto anteriormente, explique cuál es la diferencia entre la autonomía de los títulos de
crédito y la abstracción en los mismos.
3. Explique detalladamente la totalidad de los requisitos formales del pagaré, de acuerdo a lo establecido
por el art. 101 del decreto ley 5965/63 y por la misma bibliografía citada precedentemente.
4. A partir del material bibliográfico citado, explique detalladamente la totalidad de los requisitos formales del
cheque, teniendo en cuenta lo establecido por la ley 24.452 vigente en la materia.
5. Brinde una explicación, conforme el material bibliográfico citado y la ley 24.452, enumerando cuáles son
los tipos de cheques que nuestro ordenamiento legal permite.
6. Detalle cómo puede ser librado un cheque, teniendo en cuenta las distintas modalidades para su
libramiento.
7. Explique cuál es la forma en que los títulos de crédito pueden circular de mano en mano.
M8
Contratos bancarios
El Código Civil y Comercial define al contrato en el art. 957 estableciendo que es un acto jurídico mediante
el cual dos o más partes manifiestan su consentimiento para crear, regular, modificar, transferir o extinguir
relaciones jurídicas patrimoniales.
Aquí la particularidad está dada en que una de las partes contratantes necesariamente debe ser un banco o
entidad financiera. El contrato como eje de las relaciones entre particulares es lo que va a vincular a los
contratantes, es decir que los vinculará con el banco, dando lugar de ese modo al nacimiento de derechos y
obligaciones entre las partes. Sin pretender agotar el tema, desarrollamos a continuación algunos de los
contratos bancarios existentes.
También merece tenerse en cuenta que el nuevo código incorpora una parte general, aunque muy breve,
referida a la contratación bancaria, estableciendo la aplicación de la ley de defensa del consumidor en forma
supletoria, y estableciendo expresamente que los contratos bancarios deben ser hechos por escrito, y que
el banco debe brindar una información adecuada, veraz y completa al momento de contratar, relativa a
costos, comisiones, tasas de interés, etc., todo ello con el objeto de proteger a la parte más débil de la
relación, esto es el cliente o consumidor.
Cuenta Corriente Bancaria
El Código de Comercio no definía este contrato, sino que comenzaba a tratarlo a partir del art. 791, que
establecía que la cuenta corriente puede ser de dos maneras: con provisión de fondos o con autorización
para girar en descubierto. El nuevo Código Civil y Comercial, por el contrario, la define en el art. 1393, que
dice: “La cuenta corriente bancaria es el contrato por el cual el banco se compromete a inscribir diariamente,
y por su orden, los créditos y débitos, de modo de mantener un saldo actualizado y en disponibilidad del
cuentacorrentista y, en su caso, a prestar un servicio de caja.”
Podría conceptualizarse también como “El Contrato nominativo consensual celebrado entre el Banco y el
cliente, por el que el Banco se obliga a tener a disposición de la contraparte la suma acreditada o
depositada para atender órdenes de éste, conforme las modalidades acordadas para el funcionamiento de
este contrato”.
Es un contrato regulador de operaciones múltiples, en donde fundamentalmente el banco se obliga a prestar
al cliente un servicio de caja, obligándose a pagar a terceros, con fondos suficientes depositados
previamente por el cliente, o con fondos acreditados por el banco según el caso, cuando estos terceros
presenten al banco los cheques que el cliente haya girado contra el banco. De esto surge que la cuenta
corriente funciona a través del cheque, siendo este el instrumento necesario de la misma. Cabe aclarar aquí
que lo estudiado precedentemente en materia de cheques es de aplicación en este capítulo, en cuanto a las
clases de cheques, sus requisitos formales y las formas de emisión o libramiento de los mismos.
Pero la nueva legislación establece, conforme lo visto en la última parte del art. 1393 detallado
precedentemente, que ese servicio de caja puede existir (pago de cheques) como no existir. Ello implica una
modificación sustancial, ya que si no existe en la cuenta corriente ese servicio de caja, se asemeja en
mucho a un contrato de caja de ahorro.
Pero también hemos dicho que es un contrato regulador de operaciones múltiples, ya que con el
consentimiento del cliente pueden incluirse otras operaciones en la cuente corriente, como por ejemplo el
débito automático de la cuota de un préstamo, el pago de un servicio, etc. Ello surge hoy del art 1394 del
Código Civil y Comercial, que justamente establece que si se ha convenido, otras operaciones o negocios
pueden ser incluidos en la cuenta corriente.
Es de destacar también lo establecido en los arts. 1399 y 1400 Código Civil y Comercial respecto de la
solidaridad de los titulares de la cuenta corriente, si fueran más de una persona, por las deudas que se
generaran a favor del banco, y como contrapartida, que los fondos eventualmente existentes y depositados
en la cuenta le pertenecen a los titulares en partes iguales.
En cuanto al envío de los resúmenes de la cuenta corriente (detalle de movimientos) el banco debe enviarlo
una vez por mes, y el cliente tiene un plazo de diez días de recibido dicho resumen para impugnar el
contenido del mismo (art. 1403 Código Civil y Comercial).
En ausencia de una regulación legal específica, se aplican las circulares dictadas por el B.C.R.A. que
reglamentan el régimen general de los depósitos, fundamentalmente las circulares OPASI I y OPASI II
(operaciones pasivas I y II). De allí surgen derechos y obligaciones para las partes, que detallamos a
continuación.
Principales obligaciones de las partes
a. Obligaciones del cuentacorrentista:
Mantener suficiente provisión de fondos y no librar cheques en descubierto sin autorización.
Actualizar la firma cuando el banco lo requiera y, en caso de operar con créditos, actualizar la declaración
jurada de bienes.
Notificar al banco el cambio de domicilio.
Notificar al banco en caso de pérdida o sustracción de cheques o documentos.
Librar cheques sólo en la libreta extendida por el banco.
b. Obligaciones del Banco:
El servicio de caja es la obligación principal del banco, éste tiene disponible a favor de su cliente el dinero
depositado.
Tener las cuentas al día e informar al cliente sobre el saldo registrado en cuenta.
Acreditar en el día los importes que se entregan para el crédito de la cuenta corriente.
Pagar los cheques si existieran fondos suficientes o autorización para el giro en descubierto.
Enviar al cuentacorrentista, mensualmente, el resumen de la cuenta corriente, con el detalle de todas las
operaciones realizadas en la misma dentro de ese período de tiempo.
El contrato puede resolverse, y la cuenta cerrarse conforme lo establecido en el art 1404 del Código Civil y
Comercial, siendo las siguientes, las principales causales de cierre de la cuenta corriente bancaria:
• a. Por decisión de cualquiera de las partes, preavisando ello con por lo menos diez días de
anticipación.
• b. Por quiebra, muerte o incapacidad del cuentacorrentista.
• c. Por revocación de la autorización para funcionar, quiebra o liquidación del banco.
• d. Por las demás causales que surjan de la reglamentación. Estas conforme las circulares
reglamentarias antes citadas pueden ser:
• 1. Por falta de movimiento de la cuenta por el plazo de un año, no siendo obligatorio para el banco
el cierre de la cuenta.
• 2. Por rechazo de cheques sin provisión de fondos o sin contar con la correspondiente autorización
para girar en descubierto, u ocho rechazos por defectos formales. Aquí el cierre de la cuenta
corriente es facultativo por parte del banco, pero de ocurrir, implica la notificación de ello al BCRA
quedando el cliente inhabilitado para poder abrir otra cuenta corriente en otro banco.
• 3. Por haber sido incluido alguno de los integrantes de la cuenta corriente en la base de datos de
cuentacorrentistas inhabilitados.
Una vez cerrada la cuenta el cuentacorrentista deberá acompañar la nómina de los cheques librados en los
últimos sesenta días aún no presentados al cobro indicando sus importes. También, deberá devolver los
talonarios de cheques no utilizados. De no cumplir con estas obligaciones dentro de los cinco días hábiles
bancarios contados desde la fecha de la notificación. De no cumplimentarse estas obligaciones, el banco
notificará al BCRA para que se incluya en la base de datos de cuentacorrentistas INHABILITADOS.
Otra modificación importante en el nuevo Código Civil y Comercial es establecer que el llamado certificado
de saldo deudor en cuenta corriente bancaria, puede ser firmado ahora por dos personas apoderadas del
banco por escritura pública, cuando antes tenían que firmar dicho certificado el gerente y el contador del
banco. Art. 1406 Código Civil y Comercial.
Contrato de descuento
Una de las cuestiones vitales en el desarrollo de cualquier actividad comercial, industrial, empresarial o de
servicios es que se cuente con liquidez para hacer frente a las obligaciones contraídas. A veces dicha
liquidez es difícil de obtener, y en su caso puede accederse a este contrato como una forma de obtenerla.
Este contrato presupone la existencia de una persona que necesitando liquidez (efectivo) y careciera de
ella, tuviera un su poder un título o documento crediticio no vencido, librado a su favor por un tercero.
En lugar de esperar el vencimiento del documento, el tenedor, ante la necesidad de hacerse de fondos,
puede descontar dicho documento en un banco.
Podría definirse entonces el contrato en aquél por el cual una persona entrega al banco un documento
crediticio librado por un tercero y aún no vencido, obligándose el banco contra la entrega del documento, a
pagarle una suma de dinero, descontándole los intereses compensatorios hasta la fecha de vencimiento,
garantizándole el cliente el buen fin del crédito cedido.
Hoy el Código Civil y Comercial regula legislativamente este contrato en el art. 1409 que dice:” El contrato
de descuento bancario obliga al titular de un crédito contra terceros a cederlo a un banco, y a éste
anticiparle el importe del crédito, en la moneda de la misma especie conforme lo pactado…”
Si se pretende encontrar la naturaleza jurídica de este contrato en una figura análoga, es el contrato de
cesión el que se adapta a ello. El cliente sería el cedente, el banco el cesionario, y el librador del documento
el llamado deudor cedido.
Es un contrato nominado, bilateral y oneroso por citar sus principales caracteres.
Celebrado el contrato, el cliente tiene como principal obligación la entrega del título al banco.- Este calculará
los intereses hasta la fecha de vencimiento, y se los descontará del monto nominal del documento,
entregando entonces el dinero correspondiente, previa dicha deducción. La ventaja para el cliente entonces
es hacerse de fondos y liquidez. La ventaja para el banco son los intereses compensatorios que cobra por
pagar anticipadamente el documento. Al vencimiento de dicho documento, el banco se encuentra
legitimado, previo haber notificado al deudor cedido y librador del título, del contrato celebrado y la cesión
efectuada, a cobrarle al mismo el valor del título. Entonces al vencimiento, el librador se encuentra obligado
a pagarle al banco, habiendo entonces para el librador, cambiado su acreedor. Pero una de las diferencias
existentes con el contrato de cesión, es que aquí el cliente del banco garantiza no sólo la existencia y
legitimidad del crédito cedido, sino también la solvencia del deudor. Y, ¿cómo lo hace? Quedando obligado
frente al banco a pagar el monto nominal del documento, en caso de que el librador no lo hiciere a su
vencimiento.
Pueden ser objeto del contrato de descuento cualquier documento crediticio, siendo en su mayoría los
documentos descontados, los llamados títulos de crédito.
Es un contrato sumamente utilizado en la realidad, cuando fundamentalmente la empresa pequeña o
mediana necesita liquidez y no tiene otra forma de financiarse. La inconveniencia del contrato para la
empresa es la alta cuantía de los intereses que los bancos aplican en esta operatoria.
Contrato de leasing
El origen de este contrato tuvo que ver con la necesidad de una empresa o comerciante de contar con
bienes muebles en su momento de última tecnología o generación, sin que fuera para dicha empresa o
comerciante conveniente adquirirlo en propiedad al inicio. Comenzó siendo un contrato innominado y
atípico, hasta la sanción de la ley 24.441 que incluyó legislativamente un capítulo dedicado a este contrato,
hasta que se sancionó la ley 25.248, la que comenzó a regular exclusivamente este contrato hasta que
dicha ley fue derogada y el contrato fue incorporado en el ordenamiento y articulado general del Código Civil
y Comercial.
El art. 1227 del código conceptualiza al leasing como el contrato por el cual una persona llamada dador se
obliga en entregar la tenencia de un bien determinado para su uso y goce a otra persona llamada tomador,
obligándose este a pagar un precio en dinero por ese uso y goce, concediéndole una opción de compra del
bien por un precio.
El leasing es un contrato eminentemente financiero, que permite a una persona acceder a modernos
equipamientos por un costo similar al de un alquiler, y obtener la titularidad dominial del bien mediante el
pago de un valor residual convenido ab initio. Es un contrato mediante el cual una persona que requiere de
un bien -equipamiento o maquinarias- recurre a un intermedio financiero que lo adquiera al fabricante con el
fin de cederle su uso durante un tiempo determinado, por el pago de un canon, y estableciendo un valor
residual que permita su adquisición. La naturaleza del contrato entonces es de un alquiler con opción de
compra.
Dentro de sus principales caracteres puede afirmarse que es un contrato bilateral, oneroso, consensual,
típico y formal.
El art. 1228 nos dice que el contrato de leasing puede tener como objeto a cosas muebles e inmuebles,
marcas, patentes o modelos industriales y software, de propiedad del dador o sobre lo que el dador tenga la
facultad de dar en leasing.
Respecto del canon locativo o precio del contrato, el art. 1229 Código Civil y Comercial establece que el
monto del mismo y la periodicidad de su pago se determina convencionalmente, esto es que queda sujeto a
lo que las partes convengan, y el art. 1230 del mismo cuerpo legal establece que el precio de la opción de
compra o valor residual deberá estar fijado en el contrato o poder ser determinado por pautas expresamente
pactadas.
Conforme el art. 1234, el contrato debe instrumentarse en escritura pública si tiene como objeto: inmuebles,
buques o aeronaves. En los demás casos podrá celebrarse por instrumento público o privado.
A los efectos de su oponibilidad frente a terceros, el contrato debe inscribirse en el registro que corresponda
según la naturaleza de la cosa que constituye su objeto. La inscripción en el registro podrá efectuarse a
partir de la fecha de celebración del contrato de leasing, la inscripción debe solicitarse dentro de los cinco
días hábiles posteriores. Pasado ese término, producirá ese efecto desde que el contrato se presente para
su registración. Si se trata de cosas muebles no registrables o software, deben inscribirse en el Registro de
Créditos Prendarios del lugar donde se encuentren las cosas o en su caso, donde las cosa o software se
deba poner a disposición del tomador. En el caso de inmuebles la inscripción se mantiene por el plazo de
veinte años; en los demás bienes e mantiene por diez años. En ambos casos puede renovarse antes de su
vencimiento, por rogatoria del dador u orden judicial.
La inscripción de un contrato de leasing lo hace oponible a terceros, y en cuanto a la oponibilidad, en el art.
1237 tenemos que son oponibles a los acreedores de las partes los efectos del contrato debidamente
inscripto. Los acreedores del tomador pueden subrogarse en los derechos de éste para ejercer la opción de
compra.
Clases
Leasing operativo: Es aquél mediante el cual se produce, como elemento preponderante del contrato, una
locación de cosa con opción de compra mediante el pago de un valor residual.
Leasing financiero: Es la intermediación que realiza una empresa financiera, cediendo el uso y goce de
una cosa a un comerciante por el pago de un canon determinado.
Lease back: Mediante esta modalidad contractual una parte transfiere la totalidad de su hacienda comercial
a una entidad financiera, la que a su vez se la retransmite por un pago de alquiler mensual y un pago final
para recuperar los bienes transferidos.
Partes: Todo contrato de leasing se realiza entre dos partes: un dador y un tomador, variando la figura del
dador, ya que hablemos de un leasing operativo (será el mismo fabricante del bien) o un leasing financiero
(será la entidad financiera que adquirió el bien del fabricante para darlo en leasing), y un tomador.
El art. 1239 limita las facultades del tomador del bien, el que lo podrá usar y gozar de acuerdo a su destino,
pero se encuentra imposibilitado de afectarlo con gravámenes de ninguna naturaleza y menos aún venderlo.
Pesan asimismo otras obligaciones sobre el tomador que se traducen principalmente en el pago del canon
convenido (su cuantía y periodicidad lo establecen las partes), el pago del seguro del bien, el pago de
impuestos que graven al mismo, como también las multas que por la utilización del bien pudieran aplicarse.
Con respecto al canon locativo, el mismo es establecido por las partes en una suma de dinero, sin
especificarse en el contrato qué es lo que comprende dicha suma. Si se desmenuzara dicho canon, parte
del monto sería el alquiler propiamente dicho, otra parte la amortización del bien, ya que se va pagando
parte del precio, y como ello se hace en forma financiada, también conlleva el cálculo de intereses por dicha
financiación.
Una cuestión crucial queda resuelta por el artículo 1240 del código, que establece que la opción de compra
puede ser ejercida una vez abonado el 75% del canon o precio fijado, pero dicho porcentaje puede ser
modificado por las partes en el propio contrato.
A partir de dicho momento conforme la ley o antes si se hubiera convenido, el tomador puede hacer uso del
derecho de ejercer la opción de compra, y de ese modo hacerse dueño del bien. Se aclara que la opción de
compra es un derecho que tiene el tomador y sólo el mismo puede decidir sobre ello. Si hace uso de la
opción de compra, deberá abonar el dador el llamado valor residual, que se fijó inicialmente al momento de
la celebración del contrato.- Si por el contrario no hace uso de la opción de compra, deberá restituir el bien
al dador, ya que dicho bien continúa siendo de su propiedad.
En cuanto a ello y la responsabilidad por los daños que podrían causarse a terceros por el uso de la cosa, el
art. 1243 del código, modifica expresamente el principio general en materia de responsabilidad objetiva
contenido en el art. 1757 del Código Civil y Comercial, haciendo responsable por dichos daños
exclusivamente al tomador, liberando de responsabilidad al dador, aclarando que ello siempre y cuando el
contrato estuviera inscripto y pueda ser oponible a terceros.
Por último, los arts.1248 y 1249, establecen las facultades resolutorias por incumplimiento, las que la ley
concede al dador, dependiendo si el objeto del contrato, ya sea un bien inmueble (desalojo) o un bien
mueble (perseguir el pago y obtener el secuestro de los bienes objeto del contrato).
Actividad 1: Contratos bancarios
1. En el contrato de cuenta corriente bancaria, describa cuáles son las principales obligaciones del
banco y cuáles las principales obligaciones del cuentacorrentista.
2. Explique cuáles son las principales ventajas que trae aparejada para las partes la realización de un
contrato de descuento y qué es lo que garantiza el cliente del banco respecto del documento que
fuera cedido.
3. Tomando en cuenta lo establecido por el art.1227 del Código Civil y Comercial, brinde un concepto
del contrato de leasing; enumere sus principales caracteres y los bienes sobre los que puede recaer
este contrato.
4. En el contrato de leasing, explique cómo debe instrumentarse este contrato, dónde debe inscribirse
y cuál es el término máximo de dicha inscripción, dependiendo de su objeto.
La contratación comercial
Obligaciones y Contratos
El término obligación proviene del latín ob - ligare, o sea, ligarse alrededor de algo. En la vida jurídica, tiene
tres significaciones distintas:
• 1. Obligación como derecho de alguien: soy titular de tal obligación. El término está concebido como
una facultad.
• 2. Obligación como deber: por ejemplo, cuando hablamos de las obligaciones comunes de los
comerciantes.
• 3. Finalmente, se encuentra la acepción que nos interesa y que se refiere al vínculo jurídico
existente entre dos personas, mediante el cual una está obligada a cumplir una prestación y la otra
a prestarla.
En cuanto a la clasificación de las obligaciones, las mismas pueden ser de dar, de hacer y de no hacer.
Dentro de las llamadas obligaciones de dar, podemos encontrar las de dar cosas ciertas, las obligaciones
de dar cantidades de cosas y las obligaciones de dar una suma de dinero.
La compraventa
A partir del estudio de este módulo, es importante que logremos reconocer al contrato de compraventa
como el contrato madre de la actividad mercantil, identificando los derechos y obligaciones que de él
emergen y la tarea de intermediación que usted podrá llevar a cabo en su futuro profesional.
Cuando pensamos en una actividad comercial, enseguida se nos aparece la compraventa, dado que se
trata de la actividad típica de la vida mercantil y el principal acto de intermediación que existe.
Con la ocurrida unificación legislativa y no podemos distinguir entre la compraventa civil y la compraventa
comercial en sus aspectos legales, lo que no quiere decir que en la práctica y la realidad, no sea el contrato
madre de la actividad comercial.
Ya no existirán las diferencias legislativas que establecía en art. 1323 del derogado código civil y el
derogado art. 450 del código de comercio, debiendo entones encontrar su definición en el actual art. 1123
del nuevo Código Civil y Comercial que dice: “Hay compraventa si una de las partes se obliga a transferir la
propiedad de una cosa y la otra a pagar un precio en dinero”.
Ya no existen diferencias generales entonces si la cosa es mueble o inmueble, o si la comercialidad del acto
consistía en comprar para revender, pretendiendo ganar dinero.
Caracteres
1. Consensual: Queda perfeccionado por el mero acuerdo de las partes, y no por la entrega de la cosa
vendida, la que es la principal obligación del vendedor.
2. Bilateral: Desde que nacen obligaciones recíprocas para las partes contratantes.
3. Oneroso: por cambiarse u otorgarse ventajas las partes recíprocamente.
4. No formal: En general, salvo que por la naturaleza de la cosa o por imperio de alguna ley especial (ej. Ley
de defensa del consumidor) se exija el cumplimiento de alguna formalidad.
Requisitos
Existen elementos que hacen a todo contrato, como el consentimiento, motivo por el cual la doctrina ha
dicho que los elementos esenciales del contrato de compraventa son y la cosa y el precio.
En cuanto a la cosa, debe ser susceptible de valor, determinada o determinable, cierta y existente, o con la
posibilidad cierta de existir, tanto real como jurídicamente. También ser permite la venta de la cosa ajena,
total o parcialmente, solución que el viejo código de comercio contenía en su art. 453. Todas estas
cuestiones se encuentran reguladas en los arts. 1130, 1131 y 1132 del Código Civil y Comercial.
Venta de cosa a prueba: El art. 1160 del Código Civil y Comercial establece que si el comprador se reserva
la facultad de probar la cosa, estamos frente a una compraventa sujeta a una condición suspensiva,
quedando perfeccionado el contrato, pasados los diez días sin que el comprador haya aceptado, o haya
pagado el precio de la cosa.
Venta sobre muestras o de cosas de calidad conocida: Regulada en el art. 1154 c civil y comercial, es
la que se realiza identificando el objeto del contrato en base a muestras conocidas y aprobadas por las
partes con anterioridad. Por supuesto, la venta quedará sujeta, en cuanto hace a su validez, a que el objeto
que se entrega sea igual al de la muestra, so pena de resolverse el contrato.
Venta de cosas en fardos o bajo cubierta: Estableciendo el art. 1155 que si la cosa mueble se entrega
envuelta o bajo cubierta, impidiendo su examen en este momento, el comprador gozará de diez días para
reclamar en caso de que exista algún vicio o defecto aparente en la cosa.
Precio: El pago del precio debe ser realizado en dinero, para que podamos hablar de precio cierto. El
supuesto más común de precio cierto es cuando ha sido convenido por las partes en el contrato, o menos
usualmente, cuando debe ser fijado en relación a otra cosa cierta o cuando ha sido dejado al arbitrio de un
tercero. Son los nuevos arts 1133 y 1134 del Código.
Civil y Comercial los que regulan estos supuestos.
Precio dejado al arbitrio de un tercero: Según el art. 1134 es cuando las partes hayan designado a un
tercero para que fije el precio del contrato. Las consecuencias de esto son que si el tercero no fija el precio,
el mismo podrá ser fijado por el juez, y que habiéndolo fijado el tercero, el mismo es irrecurrible por las
partes.
Hay que distinguir el llamado precio cierto, del precio irrisorio y del precio vil.
Precio irrisorio: Como la palabra lo indica es un precio tan desproporcionado con el valor de la cosa objeto
del contrato, que el mismo mueve a risa. Dicha desproporción hace que no exista precio, y por ende no
exista contrato por faltar uno de los elementos esenciales al mismo (ej. Vender un automóvil 0 km a un
peso).
Precio vil: Es aquel que tampoco guarda ninguna relación con la cosa objeto de la venta, pero no tanto
como el precio irrisorio. Aquí la diferencia es que existe precio y por ende existe contrato, pudiendo recurrir
la parte perjudicada por ejemplo al instituto de la lesión.
Obligaciones del vendedor:
Conservar la cosa: El vendedor es depositario de la cosa que ha sido aceptada por el comprador,
asumiendo las obligaciones de depositario hasta el momento de su entrega, salvo que el comprador haya
sido constituido en mora para recibir la cosa. 2. Entrega de la cosa: La que debe materializar en tiempo útil
de acuerdo a lo pactado. La entrega se realiza mediante la tradición.
La tradición: La tradición real es la entrega efectiva de la cosa vendida, en el lugar y plazo convenido,
mientras que la simbólica es la entrega que se presume por una serie de signos exteriores que si bien no se
entrega la cosa, se concede al posibilidad de hacerse de la misma por parte del comprador.
Lo importante de la tradición o entrega es que mientras la misma no se produzca, el comprador todavía no
adquiere el derecho real de dominio de la cosa, esto es, no se hace todavía dueño de la misma.
Plazo de entrega: La entrega del objeto del contrato debe verificarse en la fecha prevista en el instrumento;
pero si la misma no se ha fijado el vendedor estará obligado a ponerla a su disposición en el término de 24
horas.
Si el comprador abonó el precio convenido, pero las cosas quedaron en poder del vendedor, éste asume el
carácter de depositario.
Obligación del comprador:
1. Pagar el precio en tiempo y forma.
2. Recibir la cosa.
Actividad 1: Compraventa
1. Enumere y explique detalladamente, los caracteres jurídicos del contrato de compraventa;
explicando cada uno de ellos.
2. Describa cuáles son los elementos esenciales de este contrato, explicando brevemente en qué
consiste cada uno de ellos.
3. Explique la diferencia entre la llamada venta sobre muestras y la venta a prueba o a satisfacción del
comprador.
M12
SEÑAL O ARRAS: En general, puede conceptualizarse como la suma de dinero que una parte entrega a la
otra para asegurar el cumplimiento del contrato de compraventa. Es una práctica muy aceptada en el tráfico,
donde en numerosas oportunidades se requiere que una persona entregue una suma de dinero para
asegurar la operación.
Legalmente, la seña podía obrar como principio de ejecución del contrato (confirmatoria) la que tiene validez
y produce efectos jurídicos a partir de la entrega de la suma de dinero, o podía permitir el arrepentimiento
de quien la recibió o entregó, y que se encuentra facultado a resolver la obligación restituyendo la suma
recibida con otra igual.
En materia comercial, según el art. 475, Código de Comercio ya derogado, la seña siempre era
confirmatoria, y se considera a cuenta de precio y como principio de ejecución del contrato no pudiendo las
partes arrepentirse y encontrándose obligadas al cumplimiento de las obligaciones del contrato.
En materia civil, y conforme el art. 1202 del Código Civil ya derogado, la seña es penitencial, pudiendo las
partes arrepentirse del negocio con una penalidad; perdiendo la cantidad entregada, si lo hiciera el
comprador, y debiendo restituir lo recibido con una cantidad equivalente, si el que se arrepintiera fuera el
vendedor.
El art. 1059 del nuevo Código Civil establece que la seña es siempre confirmatoria y a cuenta de precio, no
pudiendo las partes arrepentirse, salvo que así lo hubieran pactado expresamente en el contrato, perdiendo
la seña en su caso o devolviéndola con más una cantidad equivalente. Pero reitero, esta posibilidad de
arrepentimiento juega sí y solo sí las partes lo hubieran expresamente establecido.
Actividad 1: Garantías por vicios aparentes y vicios ocultos
1. Analizando lo dispuesto por el art. 1059 del Código Civil y Comercial, desarrolle el concepto de
señal o arras, indicando cuáles son sus efectos respecto del acto realizado.
2. Explique las diferencias entre la garantía por vicios aparentes y por vicios ocultos en el
ordenamiento legal vigente.
PRESENTACION
Le proponemos abordar, entre otros, los siguientes temas: el origen del comercio como actividad natural del
hombre, el nacimiento del Derecho Comercial como marco regulador de dicha actividad, el conocimiento del
acto de comercio económico como tal, la intermediación como una de sus características distintivas, al
ánimo de lucro, el accionar de la empresa, el reconocimiento de los sujetos de las relaciones comerciales y
la actividad económica, las sociedades y las figuras asociativas, los títulos de crédito que permiten entre
otras cosas agilizar la circulación de la riqueza, la noción de obligaciones y contratos de derecho privado
que luego devengarán en típicamente comerciales, las distintas operaciones y contratos bancarios y el
contrato de compraventa mercantil.
Todo ello, en este ajustado resumen, teniendo en cuenta al cambio legislativo operado en nuestro país, por
lo que el nuevo código civil y comercial será la herramienta fundamental para el aprendizaje de la
asignatura.
MAPA CONCEPTUAL
MACROOBJETIVOS
• Iniciar el estudio del Derecho Comercial como rama autónoma del Derecho y del comercio, en sus
aspectos jurídicos y económicos, para abordar con éxito las situaciones especiales y particulares
que regula.
• Desarrollar habilidades que le permitan llevar a cabo con éxito su labor en el marco de las
actividades comerciales típicas y afrontar el desafío de encontrar nuevas formas de comerciar.
• Reconocer las fuentes del derecho en general y del derecho comercial en particular, para aplicarlo
en supuestos concretos en el futuro ejercicio profesional.
• Distinguir la actividad económica organizada para reconocer a los sujetos actores de la misma y
conocer así las obligaciones que la ley les impone, ya sea que la actividad sea llevada a cabo por
una persona humana o por una sociedad.
• Aprender los principales contenidos de la teoría de los títulos de crédito en general, para luego
aplicarla en particular a algunos de ellos, como el cheque y el pagaré.
• Conocer los derechos y obligaciones que la ley le impone a los comerciantes para poder cumplir
cabalmente con los preceptos legales atinentes en la especie.
• Aprender los principales contenidos de la teoría general de la contratación para aplicarlos en la
formación e intervención de contratos en particular que serán realizados, gracias a su
intermediación, por quienes requieran vuestros servicios.
• Conocer los principales contratos bancarios y el contrato de compraventa, como fuente de
financiamiento y crédito los primeros, y como madre de la actividad mercantil el segundo.
BIBLIOGRAFIA
Material básico:
Módulo 1: El comercio
Antecedentes históricos. Sistemas contemporáneos. Concepto económico y concepto jurídico de comercio.
Derecho comercial: Definiciones. Caracteres.
Módulo 2: Fuentes del derecho comercial
Concepto de fuente. Fuentes formales y materiales. La ley comercial. La ley civil. La costumbre y los usos
del comercio.
Módulo 3: Acto de comercio
Distintas concepciones del derecho comercial (Subjetiva, Objetiva y Neosubjetiva). Derecho comercial como
derecho de la empresa. Teorías del acto de comercio. Clasificaciones (Siburu, Vivante, Azzariti, Rocco).
Sistema legal nacional en el sistema anterior. Actos intrínsecamente mercantiles. Actos por conexión o
anexión. Arts.- 8, 5, 6 y 7 del Código de Comercio. De 1859. Su derogación como norma positiva vigente.
Su existencia en la realidad. Sistema actual: La unificación legislativa.
Módulo 4: Sujetos de las relaciones mercantiles
El comerciante: Concepto. Sistemas legislativos. La matrícula. Clasificación. Capacidad.- Adquisición y
pérdida de la calidad. Prueba. Derogación del estatuto personal del comerciante. Su reemplazo por sujetos
que lleven adelante una actividad económica organizada. Análisis del art 320 del nuevo Código Civil y
Comercial.
Módulo 5: Obligaciones de los comerciantes
Obligaciones comunes: Registro Público de Comercio. Sistemas legislativos. Otros Registros. Libros de
Comercio. Clases. Sistemas legislativos. Exhibición total y parcial. Análisis del llevado de libros contables en
el nuevo Código Civil y Comercial Argentino.
Módulo 6: Sociedades
Concepto. Legislación aplicable. Tipos societarios. Efectos de la inscripción en el Registro público de
Comercio. La llamada Sociedad de hecho. Sociedad de Responsabilidad Limitada. Sociedad Anónima. La
sociedad anónima unipersonal. Principales modificaciones en la ley de sociedades.
Módulo 7: Títulos de crédito
Títulos de crédito: Concepto, caracteres, requisitos, legislación aplicable. Su inserción legislativa en el
nuevo código. El cheque: Concepto, requisitos formales, clases, modalidades de emisión. Legislación
aplicable. Ley de cheques.
Módulo 8: Operaciones Bancarias
La actividad bancaria. Clases de operaciones: Activas, pasivas y neutras. Derecho Bancario: Origen y
evolución. Marco legal.
Módulo 9: Contratos bancarios
Cuenta corriente bancaria. Descuento. Leasing. Su incorporación legislativa en el nuevo Código Civil y
Comercial Argentino.
Módulo 10: La Teoría general de la Contratación
Obligaciones y contratos: Noción. Generalidades. Clasificación, Formación y perfeccionamiento de los
contratos. Interpretación. Prueba de los contratos. Formas legales de los contratos.
Módulo 11: La compraventa
Concepto. Comercialidad. Caracteres. Diferencia con otras figuras. Elementos: La cosa y el precio.
Tradición. Señal o arras. Efectos.
Módulo 12: Garantías por vicios aparentes y vicios ocultos
Similitudes y diferencias. Acciones emergentes. Plazo de ejercicio.
Derecho Comercial I
Evaluación Parcial I
La presente evaluación comprende el contenido de los diferentes módulos de la asignatura y usted podrá
realizarla a medida que los va estudiando.
Criterios de evaluación
- Pertinencia en el desarrollo de las respuestas en función de lo solicitado en la consigna.
- Claridad en el desarrollo de los conceptos.
- Adecuada redacción y utilización de las reglas ortográficas.
- Correcta fundamentación legal de las respuestas.
Criterios de acreditación
Para aprobar el presente parcial usted deberá reunir 50 (cincuenta) puntos del total de 100 (cien) asignados.
[Link], conforme la clasificación del autor Alfredo Rocco, la diferencia entre los llamados actos
naturalmente comerciales y actos de comercio por conexión.
[Link] las llamadas operaciones de corretaje y las operaciones de remate, indicando en ambos casos
por qué son consideradas comerciales.
b) Detalle cuáles son los rasgos característicos y distintivos que definen a una Sociedad Anónima en
atención a sus órganos internos, al número máximo de socios, a la representación de su capital y a la
responsabilidad de los socios en dicha sociedad.
Actividad 3 (25 puntos)
Luego de haber estudiado los Módulos 7, 8 y 9 usted estará en condiciones de resolver la tercera actividad
del parcial.
3) El pagaré:
a) Es una promesa incondicionada de pagar una suma de dinero al momento de su vencimiento.
b) Es una promesa de hacer pagar una suma de dinero al momento de su vencimiento.
c) Es una promesa incondicionada de pagar con mercadería una obligación.
a. Un comerciante minorista adquiere de otro comerciante mayorista una cantidad de mercaderías para su
reventa posterior, entregando al momento de la celebración del contrato la suma de pesos Un Mil
Quinientos ($ 1.500) en concepto de señal o arras, y comprometiéndose a abonar el saldo de precio al
momento de la entrega de dichas mercaderías. Llegado ese momento, el vendedor le comunica que se
arrepiente de la operación y ofrece devolverle la cantidad entregada en concepto de señal, con más una
cantidad equivalente. Esto es rechazado por el comprador, exigiéndole la entrega de las mercaderías y el
cumplimiento del contrato. Deberá Ud. indicar cuál es la postura que se ajusta a derecho,
fundamentando su respuesta.
a. En el contrato de compraventa, explique cuáles son los requisitos que debe tener la cosa para ser objeto
de este contrato, cuáles los requisitos del precio, y cuáles las principales obligaciones de las partes.
a. Una persona adquiere en una concesionaria de automotores un automóvil cero kilómetro, siéndole
entregado el mismo luego de pagar el precio correspondiente. A los cuatro meses de la entrega, se
manifiesta en dicho vehículo un importante defecto de fabricación en el motor del mismo. Indique si el
comprador tiene algún derecho a reclamar y cuáles las acciones que la ley le otorga y el plazo legal para
el ejercicio de las mismas.
DERECHO COMERCIAL-I
DC-I