Valledupar – cesar 26/04/2019
El informe descríbelas acciones realizadas en la semana con unas actividades donde se realiza
una breve consulta sobre el manejo de los polinizadores, que procesos se lleva a cabo en el
área de avicultura, cuales son los tipos de polinizadores y sus características.
En la actualidad se conoces cuatros tipos de polinizadores bióticos: insectos, aves, mamíferos
y una especie de reptil.
-Insectos
Para los insectos las flores son estructuras capaces de satisfacer gran parte de sus necesidades
alimenticias, obteniendo gran parte de la energía que necesitan de los carbohidratos del néctar
o el polen.
Escarabajos
Los escarabajos son el grupo de insectos menos especializado en la polinización y
típicamente establecen relaciones con flores de zonas tropicales. Estos insectos solo pueden
extraer néctar y polen de flores planas y abiertas, ya que no poseen estructuras bucales
especializadas.
Los escarabajos que se alimentan de flores tienen cuerpos cubiertos con pelos y escamas que
resultan muy útiles para la adherencia de los granos de polen. Las plantas del
género Magnolia son visitadas por muchos escarabajos.
Moscas
Las moscas o dípteros son polinizadores más especializados que los escarabajos: gracias a su
pequeño tamaño llegan al interior de las flores de la mayoría de las especies y ya que poseen
mandíbulas especializadas, pueden alimentarse fácilmente del néctar.
Estos insectos son responsables de la polinización de especies vegetales que florecen en
condiciones adversas.
La planta con la flor más grande del mundo, Amorphophallus titanum, conocida como “flor
cadáver”, es típicamente polinizada por moscas que son atraídas por el fétido olor que emana
de la flor.
Himenópteros
Los himenópteros son de los polinizadores más evolucionados, especializados e importantes
económicamente. En este grupo se incluyen las avispas, hormigas y abejas.
Avispas
Las avispas presentan los ciclos de vida más variados y poseen mecanismos de polinización
muy parecidos a los de las moscas. No tienen grandes especializaciones bucales, por ende,
solo pueden acceder a las flores más abiertas. Las avispas, como las moscas, buscan el néctar
y el polen como parte de su dieta, pero no son tan especializadas como las abejas y reconocen
solo un color y olor en las flores. Estos insectos presentan sociedades complejas: llevan
comida a sus crías, que pueden lamer sus mandíbulas luego de la ingestión de néctar.
En los trópicos se han evidenciado avisas polinizando especies de orquídeas como Celosía
argentea, sin embargo, no se han encontrado, hasta la fecha, especies de plantas que solo se
han polinizadas por avispas.
Hormigas
Hormiga visitando una flor (Fuente: pixabay.com/)
Las hormigas se interesan principalmente el azúcar de las flores, bien sea de la flor per seo
de los nectarios. A pesar de esto, son tan pequeñas que pueden entrar y salir de las flores sin
siquiera tocar las anteras o el estigma, además sus cuerpos duros y encerados no parecen
adherir cantidades considerables de polen para hablar de agentes polinizadores
Se piensa en las hormigas más bien como ladrones de néctar que como polinizadoras, por lo
que las plantas han desarrollado innumerables mecanismo para impedir su acceso a la flor.
Las hormigas están asociadas principalmente con la polinización de plantas en zonas
desérticas, un ejemplo es la visita de las flores de Polycarpon suculento para lamer su néctar,
con el que se llevan también polen.
Abejas
Las abejas son el grupo de insectos mejor adaptados para la polinización. Tales animales
poseen una gran gama de comportamientos, desde los más simples (como parásitos o abejas
solitarias) hasta los más complejos con sociedades altamente estructuradas y jerarquizadas.
La vida de las abejas está orientada hacia su función como polinizadoras, prueba de ello son
sus características funcionales y morfológicas para encontrar y recolectar el néctar y el polen.
Poseen un gran sentido del olfato, que las ayuda a distinguir entre las especies de flores que
frecuentan.
Pueden crear marcas de olor en una flor para señalar el camino desde la colmena a otras
abejas; estas marcas pueden variar entre 1 y 20 metros dependiendo de la especie.
Además, poseen estrategias de “comunicación” semejantes a una danza en zigzag, que
emplean para indicar a otras abejas de la colmena la localización de una flor, su contenido
nutricional, dirección y distancia.
Las abejas son sensibles a las estacionalidades, ya que gran parte de ellas utilizan al sol para
mantener su orientación.
Lepidópteros
Mariposa Monarca visitando una flor (Fuente: pixabay.com/)
Los lepidópteros abarcan tanto a las polillas como a las mariposas, que se separan más por
una diferencia de comportamiento que de morfología. Las mariposas son de hábito diurno
mientras que las polillas son de hábito crepuscular o nocturno.
Las especies más basales poseen mandíbulas para masticar el polen, mientras que las más
evolucionadas poseen exclusivamente un tubo de succión largo y delgado. La mayoría de las
mariposas se alimentan del polen que extraen las flores empleando su aparato bucal o
probóscide en forma de tubo de succión.
La atracción olfativa juega un rol importante en las flores que polinizan las polillas, estas
inundan el aire de la noche tropical con fragancias abrumadoras que pueden ser reconocidas
por las polillas.
Las especies visitadas por estos lepidópteros generalmente poseen sus botones cerrados
durante el día y abiertos durante la noche para permitir la entrada del polinizador.
Vertebrados
Los polinizadores vertebrados son de gran importancia en el continente africano y
americano. Son animales mucho más grandes que los insectos, generalmente de sangre
caliente y con necesidades nutricionales diferentes.
Estos polinizadores necesitan grandes cantidades de sustancias como proteínas,
carbohidratos y grasas con gran cantidad de calorías, por lo que el requisito nutricional
generalmente está cubierto por otra fuente alimenticia.
Existen pocos casos de aves y murciélagos que se alimentan de polen para cubrir totalmente
su requerimiento de proteínas.
Orioles, colibríes e incluso pájaros carpinteros tropicales presentan la punta de la lengua con
flecos altamente especializados en la toma de néctar y polen, por lo que se conjetura que
quizá estas estructuras especializadas y las estructuras florales pudieron haber evolucionado
juntas.
Colibríes
Colibrí (Fuente: pixabay.com/)
Los colibríes son las principales aves con carácter de polinizador. Tienen cuerpos pequeños
y metabolismos extremadamente activos, por lo que son capaces de realizar numerosos
recorridos en vastos campos florales en aras de satisfacer sus altos requerimientos
nutricionales.
Los colibríes son aves territoriales capaces de defender de manera férrea flores con altos
contenidos de néctar, especialmente durante el periodo de reproducción.
Las flores preferidas por los colibríes son aquellas que cuelgan, exponiendo sus órganos hacia
el espacio libre y que poseen grandes reservorios de néctar en el interior de la flor. Ejemplo
de estas flores son las del género Heliconia.
Murciélagos
Imagen vía naturalista.mx
Los murciélagos poseen, al igual que los pájaros, una superficie rugosa con gran capacidad
del transporte de polen. Estos animales se mueven con rapidez y recorren grandes distancias
cuando salen a alimentarse. Se ha encontrado polen en las heces de murciélagos proveniente
de plantas a más de 30 km de distancia.
Los murciélagos especializados en el consumo de polen o de néctar, tienen ojos enormes, un
sentido del olfato más importante de lo habitual (septado) y un aparato de sonar menos
desarrollado.
Algunos tienen la capacidad de flotar o mantener el vuelo mientras consumen el polen de las
flores, característica parecida a los colibríes.
La mayoría de los murciélagos en el continente americano, como los del
género Leptonycteris, cubren todo su requerimiento proteico a partir de polen, este es
suficiente tanto en cantidad como en calidad calórica.
Importancia de los polinizadores en los cultivos agrícolas
Las relaciones planta-polinizador son unas de las más importantes clases de interacción
planta-animal en la naturaleza. Las plantas no podrían producir semillas y reproducirse de no
ser por los polinizadores, y sin las plantas los polinizadores no podrían alimentarse del néctar,
por lo que tanto poblaciones animales como vegetales desaparecerían sin esta interacción.
La polinización biótica es un elemento clave de la biodiversidad en la mayor parte de los
grupos de plantas e incluso de animales, y es un importante servicio ecosistémico para el
hombre, puesto que gran parte del consumo de cereales depende de la polinización biótica de
los cultivares.
La polinización biótica es indispensable para la mayoría de las plantas silvestres, que también
proveen alimento y sustento a muchos otros organismos de los cuales el hombre depende.
Un declive en las poblaciones de polinizadores implicaría automáticamente una drástica
disminución de las especies vegetales cuya reproducción depende de estas.
Las abejas Apis mellifera son de los polinizadores económicamente más preciados para los
monocultivos de cereales a nivel mundial, también importante para cultivos de café, frutas y
otras semillas.