República Bolivariana de Venezuela
Ministerio del Poder Popular para la Educación
Universidad Nacional Experimental “Rafael María Baralt”
Administración Tributaria
Finanzas Públicas
San Francisco – Edo. Zulia
UNIDAD II:
Gasto Público
Integrantes:
Gámez Ricardo C.I.: 26.032.487
Prof. Ender Sandrea
San Francisco, 10 de Mayo de 2018
1. Gasto Público y cuál es su importancia en Venezuela.
El gasto público es la cantidad de recursos financieros, materiales y humanos
que el sector público representado por el gobierno emplea para el cumplimiento de
sus funciones, entre las que se encuentran de manera primordial la de satisfacer
los servicios públicos de la sociedad. Así mismo el gasto público es un instrumento
importante de la política económica de cualquier país pues por medio de este, el
gobierno influye en los niveles de consumo, inversión, empleo, etc. Así, el gasto
público es considerado la devolución a la sociedad de algunos recursos
económicos que el gobierno captó vía ingresos públicos, por medio de su sistema
tributario principalmente.
La forma de estructurar el gasto público es de gran importancia para la
economía en general, pues siendo un instrumento poderoso que afecta la
economía, su manejo causa u origina diversos fenómenos que algunas veces son
positivos y otras veces son negativos para un país e incluso otros países que
estén fuertemente correlacionados económicamente. Del análisis de la
estructuración y aplicación del gasto público se pueden predecir ciertos
comportamientos de la economía así como los fines que persigue el sector
público.
A lo largo de la historia de los estados modernos, el entendimiento de las
funciones del gobierno para intervenir en la economía a través del gasto público
ha tendido a incrementarse o decrementarse paralelamente de acuerdo al
pensamiento ideológico del gobierno en turno y/o de la influencia de las grandes
potencias económicas que confluyen en sus respectivas economías. En nuestro
siglo, el sector público aparte de realizar las funciones tradicionales de gobierno
que eran salvaguardar a sus ciudadanos a través del orden interno y externo, y
administrar la justicia; ha asumido otras funciones mucho más amplias valiéndose
para ello del gasto público. En estas actividades el sector público ha venido
utilizando al gasto para tratar de dar más empleo, estimular la actividad
económica, crear la infraestructura productiva del país, dar vivienda a los
trabajadores, elevar el nivel educativo proporcionando educación gratuita,
proporcionar servicios de salud, etc.
Podemos decir que el gasto público es uno de los elementos más importantes
que encontramos dentro de la política económica de un país. Gracias a este gasto
público, el estado y sus organismos están apostando por la satisfacción de las
necesidades del colectivo, incidiendo por ejemplo en la redistribución de la renta y
la riqueza del país entre sus ciudadanos.
Gracias al gasto público, un país puede sufragar los gastos propios de servicios
como puedan ser la seguridad, la defensa, la justicia, la sanidad (en el caso de
que sea pública) o la educación. Sobre todo de aquellos servicios que no pueden
ser gestionados por terceros, como son el caso de la defensa y la justicia.
Gracias a la inversión en gasto público por parte de un gobierno, es posible
alcanzar una mejor distribución de la renta y la riqueza nacional. Así, este gasto
público puede convertirse en una excelente herramienta para abordar los
problemas de desigualdades sociales escandalosas entre personas con mucho y
personas con poco.
2. Clasificación del Gasto Publico.
Son diferentes los criterios que pueden utilizarse para clasificar los gastos
públicos. Se mencionan dos de los más utilizados en la práctica: la clasificación
financiera (gastos ordinarios y extraordinarios) y la clasificación económica (gastos
corrientes, de capital y servicio de la deuda pública).
Clasificación Financiera: gastos ordinarios y gastos extraordinarios.
Es una de las clasificaciones más tradicionales del gasto público, pero que sigue
utilizándose en la práctica. Agrupa los diferentes tipos de gasto de acuerdo a su
periodicidad y continuidad, o de acuerdo a la posibilidad de previsión de los
mismos por parte del Estado. Así, los gastos ordinarios son aquellos que suelen
repetirse período tras período, y aparecen planificados y estimados en los
presupuestos anuales.
Los gastos extraordinarios surgen por situaciones irregulares, no previstas en la
planificación normal de las actividades gubernamentales, como por ejemplo las
catástrofes. Un gasto público puede no repetirse todos los años, pero si se ha
previsto su erogación durante el ejercicio presupuestario se considera como un
gasto ordinario (un ejemplo que ilustra este caso son los gastos que se destinan a
las elecciones de autoridades, que no ocurren anualmente).
Clasificación Económica: gastos corrientes, gastos de capital, servicio de la deuda
pública.
Este criterio considera el efecto del gasto sobre la infraestructura física del país y
sobre la formación de capital nacional.
Los gastos corrientes o gastos de funcionamiento:
Son los pagos que el ente público debe realizar en forma indispensable para el
correcto y normal desenvolvimiento de los servicios públicos y de la administración
en general. Estos gastos no significan un incremento directo del patrimonio
nacional, pero contribuyen a la productividad general del sistema económico y son
tan necesarios como los gastos de inversión.
Los gastos de capital o gastos de inversión:
Son todas aquellas erogaciones del Estado que significan un incremento directo
del patrimonio público. Pueden consistir en pagos emanados de la adquisición de
bienes de producción (maquinarias, equipos, etc.), en inversiones en obras
públicas infraestructurales (presas hidroeléctricas, viaductos, carreteras, puentes)
o en inversiones destinadas a industrias claves (siderurgia, petroquímica,
fabricación de equipo pesado, etc.), ya sea que éstas sean motivo de explotación
pública o privada, en cuyo último caso la inversión se hace en forma de préstamo
o aporte de capital”.
3. Créditos Públicos y Tipos de Créditos.
El crédito público es la aptitud política, económica, jurídica y moral de un estado
para obtener dinero o bienes en préstamo; empréstito es la operación crediticia
concreta mediante la cual el estado obtiene dicho préstamo y deuda pública es la
obligación que contrae el estado con los prestamistas como consecuencia del
empréstito.
Créditos Formales. Los créditos formales son todos aquellos créditos que tienen
características contractuales; en que las partes contratantes se obligan
mutuamente al cumplimiento del mismo.
Créditos de Consumo o Créditos Comerciales: Son todos aquellos créditos
otorgados por las empresas al público en general en los términos señalados en
el contrato de crédito. Y que son destinados a satisfacer las necesidades del
público en general.
Créditos Empresariales: Son todos aquellos créditos celebrados entre empresas
sean estas de producción, de comercialización o de servicios para suministrase
materias primas, insumos, suministros o para comprar productos y luego
venderlos o para la prestación o adquisición de servicios, etc.
Créditos Bancarios: Son todos aquellos créditos otorgados por las empresas
del sistema financiero a las distintas empresas para invertir ya sea en activos fijos,
aumentar la producción, pagar deudas a sus acreedores, aumentar su ventas,
aumentar sus líneas de productos, etc
Otras formas de crédito que otorgan las empresas del sistema financiero son:
Las Tarjetas de Crédito A través de la tarjeta de crédito el consumidor reduce en
gran medida sus operaciones gracias a la sustitución del dinero en efectivo,
además de tener a su alcance un instrumento de crédito que difiere el
cumplimiento de sus obligaciones dinerarias mediante su presentación, sin la
previa provisión de fondos a la entidad que asume la deuda.
4. ¿Qué es inflación y deflación?
La inflación es el aumento sostenido y generalizado del nivel de precios de
bienes y servicios, medido frente a un poder adquisitivo. Se define también como
la caída en el valor de mercado o del poder adquisitivo de una moneda en una
economía en particular, lo que se diferencia de la devaluación, dado que esta
última se refiere a la caída en el valor de la moneda de un país en relación con
otra moneda cotizada en los mercados internacionales, como el dólar
estadounidense, el euro o el yen.
La deflación es la bajada generalizada del nivel de precios de bienes y servicios
en una economía. Es el movimiento contrario a la inflación.
Es la situación económica en que los precios disminuyen producto de una caída
en la demanda, y es mucho más maligna, y temida por los empresarios que la
inflación.
La deflación puede desencadenar un círculo vicioso: Los comerciantes tienen que
vender sus productos para cubrir al menos sus costos fijos (entendiendo que el
precio ya no alcanza para pagar los costes variables), por lo que bajan los precios.
Con los precios bajando de forma generalizada, la demanda disminuye más,
porque los consumidores entienden que no merece la pena comprar si mañana
todo será todavía más barato. En la inflación, sin embargo, ocurre todo lo
contrario, dado que los consumidores prefieren comprar antes los bienes de larga
duración, para anticiparse a subidas de precios.
Dado este círculo vicioso, la deflación se convierte en causa y efecto de la falta de
circulación del dinero en la economía, porque todos prefieren retenerlo.
Al final, la economía se derrumba, dado que la industria no encuentra salida a sus
productos y sólo consigue pérdidas.
5. Causas del crecimiento del gasto público en Venezuela.
Desde 1958 y hasta hoy, la economía venezolana ha acentuado su dependencia
en relación con la actividad petrolera, es decir que, a pesar de los diversos
esfuerzos realizados por distintos gobiernos por diversificar la actividad
económica, la economía venezolana ha mantenido su carácter monoproductor,
aunque en los últimos cuarenta años se ha desarrollado progresivamente el sector
industrial y, en menor medida, el sector agrícola.
La actividad económica durante el período 1958-1973: A partir de 1958, se intentó
reorientar a la economía venezolana hacia un proceso de industrialización
sustitutiva de importaciones. De 1958 a 1973, el Producto territorial bruto (PTB)
creció en un promedio anual de 5,4%, consecuencia del relativo estancamiento de
los ingresos por exportaciones, los cuales se mantienen en unos US $
2.550.000.000, en virtud de la debilidad del mercado petrolero mundial. En éste
período, la economía del país continuó descansando en la explotación de sus
recursos naturales (petróleo y hierro), que generaba, en 1973, un 23,2% del PTB,
un 70% de los ingresos ordinarios del Estado y un 93% de los ingresos por
exportación. Una nueva Ley de Reforma Agraria es promulgada en 1960, pero su
aplicación no logra impulsar un crecimiento dinámico del sector agrícola, el cual
apenas logra sobrepasar el 6% del producto territorial bruto. Se acelera el proceso
de urbanización de la población: en 1970, la población urbana representa más del
75% del total. Para 1972, el sector primario de la economía emplea un 20% de la
población activa; el secundario un 28% y el terciario el 52% restante. El período
considerado sentó las bases de una renovada modernización del país,
reanudando el sector público sus intentos de participación en la actividad
productiva, principalmente a través de SIDOR , de la Corporación Venezolana del
Petróleo y de la industria petroquímica en sus plantas de Morón y El Tablazo. Sin
embargo, al considerar la estructura del gasto público, cabe notar que el gasto
corriente que representaba un 60% del gasto total en 1957 había alcanzando un
74% para 1973 y que, aunque aumentó en términos absolutos, el gasto de
inversión por parte del sector público se mantuvo en sólo un 30% del total.
La economía venezolana desde 1973 hasta 1993: El llamado ‘‘Boom petrolero’’ A
fines de 1973, como consecuencia de la enorme influencia de la Organización de
Países Exportadores de Petróleo (OPEP), aumentaron sustancialmente los
precios mundiales del petróleo. En los años siguientes, hasta mediados de 1981,
se efectuaron otros aumentos de precios. El alza del petróleo dio lugar a una
expansión considerable y sostenida del ingreso fiscal en Venezuela y permitió la
reducción de la producción de crudo en un 40%. La expansión fiscal, entre 1973 y
1982, fue del orden de 600%. Parte de ese ingreso fue ahorrado a través del
Fondo de Inversiones de Venezuela pero la mayor parte fue gastada,
ocasionándose así una expansión acelerada de las magnitudes económicas,
financieras y monetarias, y también el resurgimiento de presiones inflacionarias.
En el período 1990-1993, en que se procuró por parte del Gobierno el desarrollo
de una economía liberal de mercado, la coyuntura económica fue afectada por
diferentes contingencias. En 1990 el producto interno bruto creció a la tasa de
6,5%; en 1991 el crecimiento fue de 10,4% y en 1992 de 6,8%; pero en 1993 el
PIB registra un descenso del orden del 2%. En 1990 la guerra del golfo Pérsico
permitió una recuperación considerable de los precios del petróleo, lo que
contribuyó a la reactivación de la economía a través del gasto público; el ingreso
extraordinario de divisas como resultado de ese suceso fue de aproximadamente
US $ 4.000.000.000. Un nuevo refinanciamiento de la deuda pública externa, en
un monto de alrededor de US $ 20.000.000.000, facilitó el acceso a las fuentes de
préstamos y de capital internacional; la balanza de pagos mejoró en los años 1990
y 1991 y sufrió algún deterioro en 1992: su saldo global neto se acumuló a las
reservas monetarias del país, cuyo monto al cierre de 1992 fue de US $
13.000.000.000 aproximadamente.
Estructura actual de la economía Venezolana: El régimen económico venezolano
actual puede definirse como capitalista, de iniciativa y propiedad privada, aunque
con un grado importante de participación del Estado en la actividad económica, en
especial a través del absoluto control que se ejerce sobre la industria petrolera,
que sigue siendo hoy, el motor principal de la economía venezolana.
En la actualidad, en Venezuela funcionan con relativa libertad los mercados de
productos, servicios y factores. Existe movilidad interna e internacional del capital.
El régimen de salarios, bajo contratación colectiva o individual, predomina en el
empleo laboral, salvo la fijación por decreto oficial salario mínimo, urbano y rural y
bonos compensatorios ante el alza del costo de la vida.
6. Sistema Monetario y como está compuesto.
Un sistema monetario es cualquier cosa que sea aceptado como un estándar de
valor y medida de riqueza en una región en particular.
El sistema monetario de Venezuela, es regulado por el Banco Central de
Venezuela (BCV) desde su creación en 1939. La Ley del BCV ha experimentado
reformas a lo largo de la historia, por ejemplo, los años: 1943, 1948, 1960, 1974,
1983, 1984,1987, 1992, 2001 y otras reformas. Se mencionan cifras en bolívares,
que corresponde a cantidades de esos años, expresado a precios corrientes sin
ajuste de inflación.
Los billetes del bolívar, se presentan en denominación de 2BsF., 5BsF., 10BsF.,
20BsF., 50BsF., 100BsF., 500BsF., 1000BsF., 2000BsF., 5000BsF., 10.000BsF.,
20.000BsF. y 100.000BsF. Su tamaño estándar es de 156 mm × 69 mm y se
caracterizan por presentar en su cara la efigie de un héroe o heroína nacional, y
su reverso lleva impreso motivos de la fauna local.
El nuevo sistema monetario decretado por el gobierno de Venezuela como "bolívar
soberano", para sustituir la moneda actual suprimiendo tres ceros, comenzará a
aplicarse a partir del próximo 1 de mayo, se publicó en gaceta oficial.
La nueva expresión del cono monetario deberá usarse a partir del 1 de mayo en
todos los instrumentos que se empleen para anunciar precios junto a la actual
denominación del bolívar, que será sustituida definitivamente el próximo 4 de
junio, según el decreto presidencial.
Asimismo, el texto dice que todas las obligaciones en la moneda venezolana
deberán escribirse, a partir de esa fecha, como "bolívares soberanos (BsS)"
reemplazando al actual bolívar.
Bolívares Soberanos:
2 Bs. S.
5 Bs. S.
10 Bs. S.
20 Bs. S.
50 Bs. S.
100 Bs. S.
200 Bs. S.
500 Bs. S.