ANTONIO
CASTRO Y ARELLANO
Antonio Castro nació en Lima el 22 de
setiembre de 1876. Sus padres fueron
Leandro Castro y Carmen Arellano.
Fue bautizado el 10 de mayo de 1877
en la Iglesia del Sagrario.
Ingresó a la carrera militar en 1897.
Estudió en la Escuela de Aplicación
de Chorrillos y luego en la Escuela de
Guerra, en la cual se diplomó de
oficial de Estado Mayor, dándose de
alta en 1909 en el Ejército francés, en
la 7ª División de Caballería, en el
Regimiento Nº 7 de Dragones y en el
Nº 46 de Infantería.
Durante su estadía en Europa actuó
como asistente del mariscal Andrés
Avelino Cáceres Dorregaray en la
misión a él encomendada para la
adquisición de elementos para la
defensa nacional. De regreso al Perú,
fue designado Jefe de Estado Mayor de la Quinta Región Militar del Oriente, la
Intendencia General de Guerra, la Inspección de Caballería –a cuya arma
pertenecía–, y el comando de un regimiento de caballería durante el segundo
gobierno del Presidente Constitucional de la República don José Pardo y Barreda.
Castro fue partidario de don Guillermo E. Billinghurst, por lo cual, al producirse el
golpe de Estado que lo depuso y llevó al poder al mariscal óscar Raymundo
Benavides Larrea (1914-1915), durante el gobierno de éste último se mantuvo
apartado de la política gubernamental. Por entonces se desempeñó como
secretario personal del mariscal Cáceres, jefe del Partido Constitucional. Es a
través de esta cercanía con Cáceres que Antonio Castro se inclina a la actividad
partidista.
A fines del segundo gobierno de don José Pardo se mostró partidario de la
candidatura del ex Presidente Augusto Bernardino Leguía Salcedo a la
Presidencia de la República. Debido a su asistencia a un banquete de respaldo a
Leguía fue separado de la milicia. A partir de entonces participó más activamente
en la campaña leguiísta.
1
Después del golpe de Estado del 4 de julio de 1919, que encumbra a Leguía en el
poder, Castro asume la dirección de la Escuela Militar de Chorrillos, pasando
luego al Ministerio de Guerra.
El 22 de octubre de 1920 el Congreso de la República, a propuesta del Poder
Ejecutivo, a través de la Resolución Legislativa Nº 4158 ascendió al coronel de
caballería Antonio Castro al grado de general de brigada. Castro también fue
miembro del Concejo Provincial de Lima, dedicándose en él a los problemas
referidos a las subsistencias.
Titular de artículo periodístico anunciando el fallecimiento de don Guillermo Rey1
En 1924 fue elegido Senador por el departamento de La Libertad.
“Su actuación parlamentaria ha tenido alguna vivacidad, destacándose,
sobre todo, en los temas militares; y aunque él ha batallado durante su
tránsito por el Ministerio de Guerra por la nacionalización del Ejército, no
es opuesto a que el país utilice los servicios de las misiones extranjeras.
Así, ha luchado para que el gobierno del Perú contrate, en misión militar,
1
El Comercio, 25 de mayo de 1925.
2
al ínclito general francés Pellegrin, que llegará pronto a suplir las
deficiencias y los errores del comando actual del Ejército2”.
A partir del lunes 4 de mayo de 1925 el general Antonio Castro asumió la
Presidencia del Senado Nacional debido a la enfermedad de su titular, Guillermo
Rey Torres Valdivia. Castro se encargó de tales tareas en calidad de “Presidente
accidental” debido a la ausencia de los vicepresidentes, quienes cumplían
diferentes cargos gubernamentales. El Primer Vicepresidente, Enrique de la
Piedra (Senador por Lambayeque), se desempeñaba como Ministro de Hacienda y
Comercio; y el Segundo Vicepresidente, general José Ramón Pizarro (Senador
por Tacna), se hallaba fuera de la ciudad. En la sesión del martes 12 del mismo
mes Castro informó a la Cámara la gravedad del estado de salud de su titular.
Finalmente, después de veinte días de estar postrado en su cama, con diversos
episodios de crisis agudas y recuperaciones más o menos durables, Guillermo
Rey falleció a las 10:20 p.m., del 24 de mayo de 1925, sin haber podido concluir
su segundo periodo al frente del Senado.
Los restos de Guillermo Rey fueron velados en el local del Senado (actual Museo
del Congreso y de la Inquisición). El Gobierno dispuso el ceremonial oficial para
honrar los restos del Presidente del Senado, al que se le brindó los honores
correspondientes al Presidente de la República.
El 18 de junio de 1925 el Senador Enrique de la Piedra dejó el Ministerio a su
cargo y asumió la Presidencia del Senado poniendo fin a la gestión del general
Antonio Castro como Presidente accidental del Senado. La primera norma que
firmó de la Piedra fue la Ley Nº 5136, la misma que ordena la construcción de un
mausoleo para los restos del Presidente del Senado don Guillermo Rey Torres
Valdivia.
Antonio Castro escribió algunas obras de historia militar, dedicadas a la guerra de
la independencia y a la campaña de La Breña, así como otras de economía y
derecho3.
2
Benvenutto, Neptalí, Parlamentarios del Perú contemporáneo (1904-1923), págs. 74-75. Imprenta
Malatesta, Lima, 1923.
3
Artículo elaborado por Fernando Ayllón Dulanto. Sitio Web del Museo del Congreso y de la
Inquisición.