Higiene
La higiene es el conjunto de conocimientos y técnicas que aplican los individuos para el control de los factores
que ejercen o pueden ejercer efectos nocivos sobre su salud. La higiene personal es el concepto básico del
aseo, de la limpieza y del cuidado del cuerpo humano. Son una serie de hábitos relacionados con el cuidado
personal que inciden positivamente en la salud y que previene posibles enfermedades e infecciones;
asimismo, es la parte de la medicina o ciencia que trata de los medios de prolongar la vida, y conservar la
salud de las personas.
Objetivos
Sus objetivos son mejorar la salud, conservarla y prevenir las enfermedades o infecciones.
Se entienden como higiene los métodos que los individuos utilizan para estar limpios, como el uso sobre
de jabón, champú y agua. Pero también, para referirse a las relaciones interpersonales:
1. Limpieza y aseo de lugares o personas.
2. Hábitos que favorecen la salud.
3. Parte de la medicina orientada para favorecer tu salud.
4. Reconocimiento, evaluación y control de aquellos factores o tensiones ambientales que surgen en el
lugar de trabajo en prevención de enfermedades contagiosas que traigan efectos a quebrantos
de salud, quebrantos del bienestar, incomodidad e ineficacia de los trabajadores y los ciudadanos.
5. La mala higiene incide de manera directa en la salud de los demás, con la aparición de enfermedades.
Por ejemplo: las infecciones de la piel y uñas, la diarrea, la conjuntivitis, el cólera, la influencia o gripe
común, entre otros.
6. La colocación de la basura en lugares determinados, la prohibición de tirar basura en lugares
públicos, mantener parques y áreas verdes en un estado óptimo para el disfrute y la recreación de la
familia y más.
Servicios higiénicos y locales de descanso
Los lugares de trabajo deben disponer de agua potable en cantidad suficiente y fácilmente accesible. También
deben disponer de vestuarios, duchas, lavabos y retretes, así como de locales y zonas de descanso.
Los retretes, vestuarios y duchas separados para hombres y mujeres, dotados de lavabos, situados en las
proximidades de los puestos de trabajo, de los locales de descanso, de los vestuarios y de los locales de aseo,
cuando no estén integrados en estos últimos.
Las zonas designadas para descanso de los trabajadores pueden variar en tamaño y sofisticación. Como norma
general incluyen asientos o sillas y mesas. Hay zonas de descanso situadas en el interior del edificio del lugar
de trabajo, pero también hay zonas que, aunque están cubiertas, tienen un acceso amplio al exterior. En
añadidura, hay compañías que proveen lugares al aire libre
La higiene puede ser tipificada dependiendo de sus características particulares. Los dos grandes grupos en las
que se la puede clasificar son la pública y la privada:
Higiene pública. Hace referencia a aquella que debe ser llevada a cabo por la autoridad competente,
que actúa considerando las circunstancias y necesidades de la población en su totalidad. Algunos
ejemplos son las redes cloacales o de agua apta para el consumo humano. Además muchas veces son
realizadas campañas con el fin de difundir determinada información referida a la higiene.
Higiene privada. Puede ser entendida como aquella higiene que cada ser humano debe encargarse
de manera personal, ya sea desde el punto de vista corporal como la del espacio que habita. Dentro
de este grupo es posible distinguir algunos tipos de higiene de maneras particulares y adaptadas a la
situación dada.
Higiene en la postura. Hace referencia a evitar aquellas posturas o esfuerzos que no resultan
necesarios y pueden tener efectos nocivos sobre la columna vertebral. La columna debe recibir
especial atención ya que es la estructura del cuerpo humano y es el gran soporte del cuerpo. Cuando
no se la cuida resulta normal la aparición de dolores lumbares y muchas veces anomalías. Algunos
consejos dados por especialistas son: la distribución del peso en las dos manos o brazos, evitar
estirarse para alcanzar objetos que se encuentran muy altos, para ello aseguran que es preferible el
uso de una escalera o un banco, al momento de agacharse es recomendable doblar las piernas, entre
muchos otros recaudos que pueden ser tenidos en cuenta.
Higiene laboral. Cuando se habla de la higiene en los lugares de trabajo, se debe tomar en cuenta
que muchas medidas tomadas deben ser consideradas como normas legales, más que como simples
práctica. Estas medidas permiten proteger la integridad tanto física como mental de los trabajadores
ya que se evitan muchos riesgos dependiendo del ámbito de trabajo. Para ello es necesario distinguir
tres grandes grupos, en primer lugar las condiciones sociales, es decir el clima entre los trabajadores,
el ambiente, la organización tanto jerárquica como informal, entre otros. Cuando se habla de las
condiciones temporales se hace referencia a la cantidad de horas de trabajo, períodos vacacionales
o recesos durante las jornadas, la cantidad de horas extra, entre otros. Por último las condiciones del
ambiente hace referencia al espacio físico en el cual el trabajador se halla inmerso y si el mismo lo
protege de posibles peligros.
Higiene del cuerpo. En este caso se habla de una limpieza corporal, fijando especial atención al
órgano cutáneo, es decir la piel y también en las uñas y la cabellera. La piel es el mayor órgano del
cuerpo y además es el contacto con el medio, el cual protege al resto del cuerpo de posibles
agresiones provenientes del ambiente. Para que se encuentre en buen estado especialistas
recomiendan la remoción de piel seca, polvo y asimismo las secreciones de las distintas glándulas del
cuerpo. Es importante recalcar que el abuso de productos nocivos para la piel, como podrían ser el
cloro o el detergente, es aun más peligroso que la ausencia de higiene.
Higiene en el deporte. La higiene en el ámbito deportivo no solo resulta beneficio para la salud, si no
que a su vez permite alcanzar mejores niveles, sobre todo en los espacios competitivos. Es necesario
prestar atención antes, durante y luego de realizar las actividades físicas. En primer término resulta
de gran importancia realizar una visita al médico para verificar si el cuerpo se encuentra en
condiciones de realizar la actividad deseada. En los minutos previos a la actividad es necesario realizar
actividades para que el organismo pueda prepararse, para ello las entradas en calor resultan
elementales.
Es necesario también haber realizado la digestión, por eso se recomienda la práctica deportiva luego
de haber esperando dos horas desde la última comida. En el momento que se ejecuta el deporte o
actividad en necesaria la bebida de agua o algún otro tipo de líquidos con el fin de mantener el cuerpo
hidratado. La vestimenta utilizada debe encontrarse limpia, pero además debe ser cómoda y que no
inhiba la transpiración.
Los especialistas afirman que no es bueno dar por finalizada la tarea de manera repentina, por ello
es necesaria la realización de alguna actividad más suave una vez finalizado el ejercicio, como por
ejemplo podría ser una caminata. La hidratación debe continuar incluso una vez finalizada la actividad
y por último resulta elemental tomar un baño con el fin de higienizarse corporalmente de la manera
correspondiente. Además resulta muy útil para la recuperación del cuerpo.
Importancia de la higiene
Podemos entender a la higiene como el proceso que hace que una persona cuide su salud, su aspecto, su
limpieza para evitar contraer enfermedades o virus, para limpiar la suciedad, para conducirse de manera sana
en la sociedad en la que vive. La higiene es un complejo sistema de acciones más o menos simples que cada
individuo debe llevar a cabo por su cuenta, es decir que la higiene no es una responsabilidad del Estado o de
los profesionales (como sí lo puede ser mantener una epidemia controlada) si no que es pura y exclusiva
responsabilidad de la persona. Los hábitos de higiene se ganan desde chicos y es ahí donde es sumamente
importante el rol que los padres o las autoridades tienen en enseñar a los niños las formas de actuar ante
determinadas situaciones, por ejemplo, lavarse las manos antes de comer, luego de salir del baño, cepillarse
los dientes luego de cada comida, etc.
Se ha comprobado a lo largo del tiempo que las pequeñas acciones que caracterizan a la higiene diaria y
personal de cada individuo son, en suma, importantísimas para asegurar a la persona un buen estado de salud,
evitando estar en contacto con virus o bacterias, limitando la exposición a enfermedades y manteniendo en
términos generales un buen estado de pulcritud del cuerpo.
La importancia para la salud
Desde una perspectiva muy simple, nuestra salud depende del aseo adecuado de nuestro cuerpo.
El Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia o UNICEF, afirma que más del 50% de las
enfermedades y muertes en niños pequeños son ocasionadas por los gérmenes provenientes de
materia fecal, que se transmiten al comer alimentos con las manos sucias o ingerir agua
contaminada.
Mantener hábitos de limpieza diaria como bañarse o lavarse las manos con agua y jabón después
de ir al baño, o antes de cocinar y comer, puede ayudar a evitar enfermedades como la diarrea o el
cólera. Esta práctica ha demostrado reducir el índice de otros padecimientos como la neumonía, la
influenza o infecciones de la piel y los ojos, entre otras.
El agua juega un papel fundamental pues es bien sabido que sin ella no hay higiene.
Lamentablemente, la contaminación y las prácticas antihigiénicas para su uso causan año con año
millones de muertes, sobre todo en comunidades en vías de desarrollo.
¿Qué medidas necesitamos tomar?
Es importante pensar en cada parte de nuestro cuerpo de manera separada, cuando se trata de
higiene. Las acciones básicas que todos debemos llevar a cabo son:
1. Cepillarse los dientes por lo menos dos veces al día.
2. Tomar un baño diario, especialmente si vivimos en una ciudad donde la contaminación y la
humedad hacen que el cuerpo sea un imán para las bacterias.
3. Cambiar nuestra ropa interior todos los días y lavarla bien.
4. Lavar las manos tanto como sea posible.
5. El cuidado de nuestro entorno:
Los gérmenes pueden propagarse en nuestro hogar, sobre todo en lugares donde hay temperaturas
muy altas y considerables índices de humedad.
Prácticamente cualquier objeto puede estar expuesto al desarrollo de bacterias nocivas para
la salud, por ello es necesario cuidar la limpieza de toda la casa, poniendo atención especial
en dos lugares que detallamos
La cocina:
Al ser el espacio donde preparamos nuestros alimentos, debemos garantizar las condiciones de
saneamiento necesarias para evitar contagiarnos de alguna enfermedad. Hay ciertos elementos
potencialmente riesgosos en esta zona, como el fregadero, donde se llega a acumular mucha
humedad, los utensilios de limpieza como trapos y esponjas, la superficie donde se prepara la comida
y los sitios donde almacenamos los alimentos, tales como el refrigerador y la alacena.
El baño:
Es el espacio donde cuidamos nuestra higiene personal y atenemos nuestras necesidades
fisiológicas básicas. Aquí el calor y la humedad favorecen el desarrollo de bacterias, por lo tanto,
desinfectar constantemente y mantener una buena ventilación que permita que la humedad se
evapore y el aire se renueve es imprescindible.
Todos merecemos gozar de condiciones de vida adecuadas y una salud óptima. Procurar una buena
higiene a nivel personal y social es una parte del derecho fundamental a la dignidad humana, que
todas las personas tienen.
La higiene se puede llevar a cabo en pequeñas acciones como lavarse las manos varias veces por
día y en momentos específicos, bañarse de manera seguida, utilizar ropa cómoda y fresca, cepillarse
los dientes luego de cada comida y, también, mantener los ambientes frescos, ventilados y limpios.
Todos estos pequeños actos y muchos otros contribuyen a elevar la calidad de vida de las personas
e influyen directamente en el mantenimiento de un buen estado de salud que limita mucho más la
presencia de posibles enfermedades o problemas de salud.