LA ÉTICA DE
SARTRE
INTEGRANTES:
● Maguiño Yaranga, Michael Alonso - 20171099F
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CURSO:
● Filosofía y Ética – HS 141-U
PROFESOR:
● Ayala Falcón, Eloy Eladio
INTRODUCCIÓN:
Para hablar de la ética de Sartre, debemos introducir el termino existencialismo, el
existencialismo es el movimiento que reivindica la reflexión sobre la existencia, no se refiere
a la existencia como categoría abstracta, ni a la existencia de las cosas o realidades no
humanas, se refieren a la existencia humana concreta. existen dos escuelas existencialistas
las destinada estrictamente a los técnicos y los filósofos, es la de los cristianos (Jaspers,
Marcel), y la de los existencialistas ateos (Heidegger, Sartre); ambas tienen en común que
consideran que la existencia precede a la esencia, es decir, que hay que partir de la
subjetividad.
La ontología es la parte de la filosofía que aspira a darnos una descripción del ser,
nos cuenta en qué consiste el ser y cuál o cuáles son los seres fundamentales. Sartre
desarrolla su teoría ontológica en su obra fundamental “El ser y la nada”. En esta obra
divide la realidad en dos regiones: el ser-en-sí y el ser-para sí (o de forma abreviada,
lo en-sí y lo para-sí). El ser-para-sí es el ser de las personas, es la persona en tanto
que subjetividad, en tanto que dotada de conciencia y libertad. El ser-en-sí es el ser
de las cosas, de los objetos, de las realidades no humanas.
ÍNDICE
PAG.
1. El ser en sí……………………………………………………………………….….
1.1 características…………………….........……………….………………….
2.
3.
4.Conclusiones …………………………………………………………………….…..
Referencias…………………………………………………………………………….…
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CAPÍTULO 1: EL SER EN SI
Sartre hace una presentación abstracta del ser-en-sí, presentación que recuerda al
ser de Parménides: “El ser es. El ser es en-sí. El ser es lo que es”. Con la afirmación
“el ser es” Sartre quiere señalar que el ser es positividad, realidad, actualidad; en el
ser no está presente la nada, ni la diferenciación, ni el movimiento, simplemente es.
Por ser compacto, denso, homogéneo, no incluye en su interior duplicidad alguna;
Sartre rechaza las nociones tradicionales de acto y potencia, apariencia y realidad; la
nada no está presente en el ser, es un atributo que nosotros introducimos en la
realidad, como cuando decimos que la semilla no es árbol pero puede serlo, o
señalamos que un semicírculo es un círculo incompleto; en el ser-en-sí no hay
duplicidad de potencia y acto: sólo desde nuestra perspectiva la semilla es árbol en
potencia, puesto que noso-tros esperamos que así sea, nos representamos el futuro,
ponemos la semilla en el futuro y la observamos como árbol; al representárnosla en
el futuro como árbol trasladamos esta forma de ser al presente e introducimos esa
potencialidad en la realidad actual de la semilla; del mismo modo, en el caso del
semicírculo interpretado como un círculo incompleto, es nuestra mente la que
completa la figura y proyecta en lo real la ausencia.
El ser-en-sí no es consciente, pues la consciencia exige una especie de escisión, de
hueco en el ser, y el ser-en-sí es lleno. El ser en-sí es increado; la noción de creación
de lo real le parece absurda a Sartre; pero por otro lado el ser-en-sí no es causa de
sí, simplemente es. Y por ser de este modo, sin justificación, ni sentido alguno, sin
poder ser explicado o deducido, está demás; es un puro hecho, sin causa, sin razón,
su existencia es absurda.
1.1 CARACTERISTICAS
El ser-en-sí tiene una serie de caracterizas que la define como tal, las cuales son
inherentes a esta, ya que saltan a la vista al entender el concepto de ser-en-sí. Unas
de las características más resaltantes, con las cuales podemos identificar al ser-en-sí
es diciendo que el ser-en-sí es:
El ser de las cosas externas.
Es lo que es y no puede ser nada más.
Carece de toda temporalidad y devenir a la vez que de toda razón de ser.
Es pura y simplemente realidad bruta.
Es un ser sin conciencia.
No solo debemos incluir en esta categoría a las cosas distintas al hombre sino también
al cuerpo, siendo algo externo a la conciencia. El pasado, la situación y, sobre todo la
muerte, reducen al hombre a un mero ser-en-sí.
CAPITULO 4: CONCLUSIONES
El ser es increado, innecesario, sin propósito, y sin causa. Los valores existen
por mí y para mí, y por esta razón no tengo excusas. Esto es lo que produce la
angustia cuando nos damos cuenta que los valores no pueden existir si no los
cuestiono, porque mi libertad me da la capacidad de invertir la escala de
valores. El hombre tiende a escapar de la angustia, intenta no ver su
conciencia, pero le es imposible evitarla sin verla.
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REFERENCIAS
● https://www.youtube.com/watch?v=wT5anlvYvpo
● https://prezi.com/ouu2bqxnfoqo/etica-de-jean-paul-sartre/
● http://eljuegodefilosofar.blogspot.com/2012/01/jean-paul-sartre-ser-en-si-y-ser-
para.html
● http://existencialismo-sartre.blogspot.com/p/sartre-distingue-dos-regiones-del-
ser.html
● http://www.e-torredebabel.com/Historia-de-la-
filosofia/Filosofiacontemporanea/Sartre/Sartre-Ser-En-Si.htm