Programa Escuela Sabática
1. Espacio de cantos: Estefani y Sarita
2. Palabras de bienvenida ( 2”) : Shirley
3. Himno :
4. Oración : Roxanita
5. Mensaje musical : Anthony
6. Informe misionero mundial de niños: carla
7. Repaso de la leccion: Shirley
8. Recojo de ofrendas: Jojan y Jean
9. Presentación de la divisiones de niños y adolescentes: Anciano
10.Himno : Alexander
11.Oración : Roly
Culto divino
1. Espacio de cantos: Dany y Roxana
Plataforma
2. Estefani : Bienvenida
3. Alexander : predicador
4. Roli : oración por las ofrendas
5. Angi : ofrendas
6. Jean : despedida
7. Especial : Carla
8. Rincón del menor : jesus y los niños
9. Recepcion : Jojan, Walter , Roxanita
Programa de niños
1. Bienvenida : Dilma
2. Alabanza: Roxanita
3. Oración : Luis Fernando
4. Canto : Carlita
5. Maravillas de la naturaleza : Raquel
6. Escalera al cielo : Jean
7. Canto : Clase infantes
8. Reavivados por su palabra: Walter
9. Concurso de cantos: estefani
10.Tema : Hermana Jeninfer
11.Oración final : Paquita
Cuando fracases, arrepiéntete, pide perdón y decide no volver a errar. Los demás
también cometen errores contigo. Trátalos como Jesús te trata a ti.
Para el sábado 30 de marzo de 2019.
Esta lección está basada en Mateo 26, Marcos 14, Lucas 22, Juan 18, El Deseado de
todas las gentes, capítulo 75-76.
Fracasos perdonados
El fracaso de Judas. ¿Perdonado?
El fracaso.
De noche, Judas llegó con una multitud airada hasta Jesús. Le dio un beso para que
supiesen quién era Jesús, y poder prenderlo.
Judas había ido a los sacerdotes para entregarles a Jesús. Por esta traición, ellos le
dieron 30 monedas de plata.
Jesús y Judas.
El problema de Judas era que amaba mucho el dinero. Aunque Jesús sabía que Judas
robaba de la bolsa común, Él lo puso como tesorero para que tuviese la oportunidad de
corregir esta debilidad de carácter.
Durante tres años, Judas estuvo siempre con Jesús y se conmovió por su amor. Jesús
trabajó con él para intentar que abandonase su amor al dinero, y lo amase a Él.
En la última cena, Jesús le lavó los pies igual que a todos. Le dio la última oportunidad
para arrepentirse de su traición cuando le dio un bocado y le dijo que sabía que era él el
que lo iba a traicionar.
El perdón.
Aun después de haberse comprometido dos veces a traicionar al Salvador, tuvo
oportunidad de arrepentirse.
Cuando Jesús le ofreció el bocado, tomó la decisión final y su caso fue decidido. Salió
de la cena para consumar su traición.
Aunque devolvió el dinero que le habían dado por su traición porque se sentía culpable,
no sentía un profundo pesar por su pecado. Al no arrepentirse de su pecado ni pedir
perdón, no pudo ser perdonado.
El fracaso de los discípulos. ¿Perdonado?
El fracaso.
Los discípulos discutían continuamente acerca de cuál de ellos sería el más importante
en el reino.
Mientras Jesús oraba en Getsemaní, les pidió a sus discípulos que se quedasen
despiertos orando por Él. Pero ellos se quedaron dormidos.
Cuando la multitud vino a prender a Jesús, ellos lo abandonaron.
Jesús y los discípulos.
Durante su ministerio, Jesús intentó que sus discípulos comprendieran que no debían
luchar por el primer puesto, sino ser humildes y servir a los demás.
Él también intentó que orasen esa noche porque sabía que así resistirían todos los
acontecimientos relacionados con su muerte.
El perdón.
A pesar de sus debilidades, Jesús los amaba y les anunció de antemano cómo iban a
fracasar.
Cuando recordaron esas advertencias, se arrepintieron de lo que habían hecho y pidieron
perdón.
Durante los 40 días que pasó con ellos después de su resurrección, les dio evidencias de
que habían sido perdonados. Les mostró que los seguía amando y les dio palabras de
ánimo.
El fracaso de Pedro. ¿Perdonado?
El fracaso.
Mientras Juan se ubicó lo más cerca posible de Jesús en el lugar donde fue juzgado,
Pedro se quedó afuera, en el patio, calentándose en la fogata.
Cuando le preguntaron acerca de Jesús, él negó tres veces que lo conocía. Al escuchar al
gallo cantar, tal como le había anunciado Jesús, se dio cuenta de que había traicionado a
su Maestro.
Jesús y Pedro.
Durante su ministerio, Jesús trabajó con Pedro. Lo llevó consigo en momentos muy
especiales: la resurrección de la hija de Jairo, la transfiguración…
Le felicitaba cuando daba buenas ideas, y le amonestaba cuando se equivocaba.
Oró especialmente por Pedro para que su fe no faltase y le avisó de antemano de su
fracaso.
El perdón.
Al darse cuenta de que había negado a Jesús, sintió un gran pesar y lloró amargamente.
Volvió a Getsemaní, donde se había dormido en lugar de orar, y allí confesó su pecado,
pidió perdón y prometió no volver a hacerlo.
Pedro comprendió que Jesús lo amaba y le había perdonado cuando, días después, le dio
la oportunidad de manifestar públicamente tres veces que lo amaba.
Jesús, además de perdonarlo le encargó que se ocupase de todas las personas que pronto
formarían parte de la iglesia.
Mi fracaso. ¿Perdonado?
El fracaso.
Todos fracasamos y cometemos errores.
No obstante, Jesús SIEMPRE nos da la oportunidad de arrepentirnos y pedir perdón.
Jesús y yo.
Jesús va a trabajar por ti con un amor incansable.
Él hará todo lo posible para que veas dónde fracasas y puedas mejorar tus defectos de
carácter.
También te animará para que sigas haciendo bien las cosas.
El perdón.
Aunque cometas errores, siempre seguirás formando parte de la familia de Jesús.
Cuando fracases, arrepiéntete, pide perdón y toma la decisión de no volver a errar. Jesús
te perdona y te trata como si nunca hubieses fracasado.
Si haces esto, sentirás agradecimiento hacia Jesús por su comprensión y estímulo.
Piensa que los demás también cometen errores contigo. Perdónalos y dales otra
oportunidad. Trátalos como Jesús te trata a ti.
Resumen: Al igual que Jesús, podemos perdonar y animar a nuestros amigos aún
cuando ellos nos fallen