EL NEOLITICO
El Neolítico es conocido como el último período de la Edad de Piedra, comprendido
entre el año 6.000 a.C. hasta el 2.000 a.C. recordemos que el primer período fue el
paleolítico. Este período de la pre-historia es uno de los más importantes debido a que
se produjo una revolución en el modo de vida del ser humano y dio paso a la Edad de
Bronce.
SIGNIFICADO DE NEOLÍTICO
La palabra Neolítico se traduce del griego como “piedra nueva”, algo apropiado debido
a las características de este período. Junto con el Paleolítico y el Mesolítico, constituye
la denominada Edad de Piedra, la cual se comprende desde hace 2,85 millones de años
a.C. hasta el 2.000 a.C.
En este período el hombre desarrolló actividades como la ganadería y la agricultura,
perfeccionó las herramientas y armas hechas de piedra pulida y se consolidó el
sedentarismo, por lo que representa una etapa de grandes cambios.
ETAPAS DEL NEOLÍTICO
Este período se divide en tres etapas:
Neolítico inicial: abarca desde el año 6.000 a.C. hasta el 3.500 a.C. Debido a la
consolidación del sedentarismo inicia la domesticación de los animales, la ganadería y
agricultura en sustitución de la caza, la pesca y la recolección.
Neolítico medio: se comprende entre el año 3.500 a.C. y el 2.800 a.C. Es clasificada como
la etapa más fructífera.
Neolítico final: esta última etapa se ubica entre al año 2.800 a.C. y el inicio de la Edad
de Bronce.
HERRAMIENTAS DE ESTE PERÍODO
Durante el Neolítico el hombre logró perfeccionar las herramientas hechas de piedra
pulida y se inició la creación de armas con fines bélicos, tales como flechas, hoces, lanzas,
molinos y arcos, esto debido a que surgió rivalidad entre distintas poblaciones.
Al ser fabricadas de piedra pulida, estas armas eran más resistentes y de mayor
durabilidad. De igual manera, se fabricaron herramientas para la agricultura y la
ganadería, especialmente para el arado.
Debido al sedentarismo y al inicio de la agricultura, fue necesario crear recipientes y
vasijas, en su mayoría de cerámica, para el almacenamiento del alimento. Gracias a la
creación de técnicas como la alfarería, la cerámica y la fabricación de tejidos, se produjo
la especialización y división del trabajo, desarrollando a mayor grado la economía.
LA AGRICULTURA
La agricultura sustituyó la recolección de frutos y en un principio se plantaron cereales
como el trigo, maíz y arroz. Son creados los sistemas de riego, facilitando la agricultura
y produciendo un exceso de alimento, el cual se almacenaba o intercambiaba entre
aldeas.
ORGANIZACIÓN SOCIAL
Una de las características más relevantes de la población es que dejan de ser nómadas
y se consolida el sedentarismo, por lo que el hombre se asienta permanentemente en
regiones, lo que origina la creación de aldeas y pueblos.
El Homo-sapiens (evolución del hombre) es quien habitó este período de la historia y
obtuvo un gran desarrollo social y económico, lo que produjo una civilización más
avanzada.
El cambio climático de la Tierra, donde las temperaturas pasan a ser más templadas,
favorece el desarrollo de la agricultura y la ganadería, creando lo que se conoce como la
revolución neolítica, ya que se produjo un cambio en el modo de vida del ser humano,
afectando sus hábitos, costumbres y habilidades.
Gracias a la fabricación de vestimenta, la aparición de la alfarería y la cerámica, se creó
la especialización del trabajo. Debido a una mejor alimentación y mayor seguridad, la
población humana creció exponencialmente.
También surgieron las primeras formas de comercio debido al intercambio de productos
alimenticios y artesanales entre aldeas o pueblos.
Las guerras también empezaron a formar parte de este período, es su mayoría causadas
por la obtención de recursos, por lo que ahora el hombre contaba con armamento que
no era solamente utilizado para la caza. La domesticación de animales facilitó aspectos
como el traslado de productos y personas.
VIVIENDAS DEL NEOLÍTICO
Debido al sedentarismo, el hombre procedió a construir viviendas de mayor calidad, en
su mayoría hechas de adobe, conformando pueblos y aldeas. Los asentamientos estaban
estratégicamente ubicados en áreas donde fuera más fácil el cultivo de alimentos y la
ganadería, por lo que se preferían los climas cálidos y zonas donde estuviesen presentes
cuerpos de agua, tales como ríos y lagos.
Con la creación de los sistemas de riego, se produjo alimento en abundancia, por lo que
fue necesario construir edificios públicos para el almacenamiento y control de los
cereales.
CARACTERÍSTICAS DEL NEOLÍTICO
Entre las características más relevantes podemos destacar:
La utilización de la piedra pulida para la fabricación de herramientas y armas.
La consolidación del sedentarismo gracias al cambio climático, favoreció la
aparición de actividades como la agricultura, la ganadería y la domesticación de
animales.
Los asentamientos se ubicaban en zonas estratégicas, formando aldeas y
pueblos.
Debido a la aparición de la alfarería, la cerámica y la fabricación de textiles, se
produce la especialización del trabajo.
Se crea la primera forma de comercio gracias al intercambio de alimentos o
artículos artesanales entre pueblos, lo que desarrolló la comunicación entre
aldeas.
La aparición de conflictos bélicos entre pueblos, en su mayoría debido a los
recursos.
La población humana crece exponencialmente debido a la alimentación regular
y una mayor seguridad.
Se produce la denominada revolución neolítica, ya que ocurren cambios
significativos en el modo de vida del ser humano, incluyendo sus hábitos,
costumbres y habilidades, lo que resultó en un mayor desarrollo social y
económico (Revolución agrícola).
El arte tenía una temática abstracta y con presencia de símbolos, en lugar de una
representación de lo real.
Surgen nuevos ritos funerarios y aparecen las primeras tumbas hechas de
cerámica.
ARTE EN EL NEOLÍTICO
El arte se caracteriza por su temática abstracta y profunda, ya que, en lugar de
representaciones realistas, se procede a la creación de símbolos y figuras
representativas.
La cerámica, la pintura, los monumentos megalíticos y la escultura siguen siendo las
expresiones artísticas predominantes. Las temáticas en pinturas suelen ser escenas de
la vida cotidiana, por ejemplo, cacerías realizadas por miembros de la aldea, dando paso
a la pintura rupestre.