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Filosofía

Este documento introduce la historia de la filosofía, definiendo filosofía como la ciencia que trata de averiguar las causas últimas de la totalidad de las cosas con la luz de la razón. Explica que la filosofía surgió en Mileto en el siglo VI a.C. para sustituir las explicaciones míticas por explicaciones racionales.
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Filosofía

Este documento introduce la historia de la filosofía, definiendo filosofía como la ciencia que trata de averiguar las causas últimas de la totalidad de las cosas con la luz de la razón. Explica que la filosofía surgió en Mileto en el siglo VI a.C. para sustituir las explicaciones míticas por explicaciones racionales.
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INTRODUCCIÓN A LA HISTORIA DE LA FILOSOFÍA

1.- El pensar filosófico:

El concepto de filosofía no deja de ser algo todavía oscuro para la mayoría de los
hombres. Por lo general tal concepto evoca ideas muy dispares: desde un saber arcano
y un tanto misterioso, a veces impregnado de poesía y únicamente propio de iniciados,
hasta un arte de saber vivir reflexiva y pausadamente, como cuando decimos que hay
que tomarse las cosas con filosofía (algo que en general todos deberíamos hacer).

Para llegar a una noción más clara de lo que sea filosofía, tratemos de comprender
una definición de la misma. Aunque se han propuesto muchas definiciones vamos a
dar una muy general que sirva de base para empezar a delimitar lo que es la filosofía y
distinguirla de otros posible modos de conocimiento humano.

La FILOSOFIA podríamos decir que es: Ciencia de la totalidad de las cosas que trata de
averiguar sus causas últimas, adquirida con la luz de la razón.

Veamos punto por punto esta definición dada:

Ciencia: muchos de nuestros conocimientos no son científicos; así, por ejemplo, el


conocimiento que siempre tuvieron los hombres sobre las fases lunares o la caída de
los cuerpos, o el conocimiento sobre la periodicidad constante de las mareas. Tales
conocimientos son cotidianos, vulgares, no científicos, son conocimientos de un hecho,
de algo que ocurre, pero ignorando su por qué, es decir, su causa. Sin embargo, quien
conoce las fases de la Luna en razón de los movimientos de la Tierra y su satélite, la
caída de los cuerpos en razón de la fuerza de la gravedad, o las mareas por la atracción
lunar, conoce las cosas por sus causas, esto es, posee un conocimiento científico (=que
puede demostrar), no vulgar, de esos hechos. Además, el conocimiento científico es
siempre un saber ordenado y sistemático frente a la fragmentariedad de los saberes
cotidianos y vulgares. En fin, Aristóteles definía a la ciencia (que para Él era sinónimo
de filosofía) “como teoría de las causas y principios”;

de la totalidad de las cosas: la filosofía no recorta un sector de la realidad para hacerlo


objeto de su estudio; en esto se distingue de las ciencias particulares (la física, las
matemáticas, la biología, etc.), que acotan una clase de cosas o una característica
particular de ellas y prescinden de todo lo demás. Sin embargo, el hombre/mujer
aspira a conseguir una visión mínimamente coherente acerca de la totalidad de lo real.
Este saber totalizador al que el ser humano quiere llegar es propio de la filosofía;

que trata de averiguar sus causas últimas: cabría pensar, de acuerdo con lo que
acabamos de decir acerca del carácter totalizador y omnicomprensivo del saber
filosófico, que la filosofía es una especie de enciclopedia en la que se irían sumando,
ordenadamente eso sí, los distintos conocimientos alcanzados por las ciencias
particulares; ahora bien, Éstas estudian las causas inmediatas de las cosas/realidad,
mientras que la filosofía trata de dar razón de las causas últimas o principios
(αρχø=arjÈ) de las cosas;

adquirida con la luz de la razón: cabría también -por lo que acabamos de decir-
confundir la filosofía con una especie de saber religioso, en cuanto que Dios, como
quiera que lo concibamos, es para todas las religiones el principio de todo. Ahora bien,
filosofía y religión se distinguen por el modo de alcanzar los conocimientos
respectivos: la religión obtiene su saber por revelación divina y se mantiene por la fe,
mientras que la filosofía alcanza su saber construyéndolo/demostrándolo con las solas
luces de la razón humana. ¿Y qué es esto de la “razón humana”? Pues la capacidad que
tenemos de enlazar nuestros pensamientos/ideas de un modo lógico y coherente, sin
contradicciones.

2.- Los orígenes de la Filosofía: del Mito a la Razón:

La filosofía surge en la ciudad de Mileto alrededor del siglo VI a.C.

Mileto era una colonia griega situada en la costa occidental de Asia Menor (hoy
Turquía), que se había hecho fuerte y poderosa gracias al comercio marítimo. Sus
barcos llegaban a todas las playas del Mediterráneo, remontaban el Mar Negro y
transitaban por el Nilo. Los mercaderes milesios habían establecido colonias en Egipto
y mantenían un activo intercambio comercial y cultural con Mesopotamia y con
diversos pueblos del cercano Oriente.

En este enclave comercial, lugar de cruce de diferentes culturas, va a aparecer la


filosofía como el esfuerzo del hombre por explicarse la realidad que tiene ante sí
acudiendo a su sola razón.

Ahora bien, antes del nacimiento de la filosofía existía entre los griegos un modo de
explicación de la realidad basado en relatos religiosos: los llamados MITOS (=mÁqoj),
de los que en seguida hablaremos.

La filosofía, por tanto, surgir· desplazando a las explicaciones míticas de carácter


religioso y sustituyéndolas por explicaciones lógico-racionales de la realidad. Sin
embargo, la filosofía conserva de los mitos: en primer lugar, el deseo de explicar la
realidad, y en segundo lugar, a veces incluso la envoltura de la explicación misma,
acudiendo a relatos semifantasticos. Así, por ejemplo, Platón consideró que los relatos
míticos son un modo legítimo de expresar ciertas verdades que escapan a una
exposición estrictamente racional y que solo pueden exponerse en clave narrativa o
mediante variados simbolismos, como el de la caverna -que hemos de comentar-, o el
del carro tirado por dos caballos, uno blanco y otro negro, etc.; también Aristóteles
afirma que ‘‘el amigo de la filosofía lo es en cierta manera de los mitos, porque éstos
expresan lo maravilloso que hay en el fondo de las cosas’’.
Así pues, podemos decir que entre el MITO (mÁqoj) y el L”GOS (lÛgoj), es decir, entre
la explicación mítica o cuasi religiosa de las cosas y la explicación lógica o racional de
las mismas, se da una evidente continuidad cultural, aunque el pensar lógico (=la
filosofía) trae consigo un elemento novedoso (la razón humana) para explicar la
realidad y, por consiguiente, va a suponer una también evidente ruptura con respecto
a las ideas de la tradición mitológica.

Nuestra tarea inmediata sera la de responder a dos cuestiones:

A) En qué consisten el pensar mítico y el pensar racional, y cuáles son sus diferencias.
B) Por qué la sustitución del Mito por el Logos tuvo lugar entre los griegos alrededor
del siglo VI a.C.

A) A la primera cuestión responderemos caracterizando ambas formas de


pensamiento:

A.-1) EL MITO: Lo que llamamos Mitología griega es un conjunto de narraciones,


leyendas y creencias tradicionales expresadas por los poetas o rapsodas griegos (en
especial Homero y Hesíodo) acerca del origen del mundo, los hombres y los dioses.

Las narraciones míticas afirman que todo lo que sucede en el Universo esta causado
por la voluntad arbitraria y el capricho de los dioses; voluntad y capricho que sólo
tienen un límite: el destino (moíra=moÓra), al que todos los seres están sujetos, tanto
los hombres como los dioses, y al que no podemos conocer más que oscuramente
porque no está· sujeto a ninguna regularidad o ley. En los mitos las fuerzas de la
naturaleza -como el fuego, el viento, el rayo, etc. Son explicadas como producto de
dioses personales antropomorfos cuya presencia se deja sentir en todo momento de
un modo imprevisible. Estas leyendas míticas eran para los griegos creencias de
carácter tradicional que se aceptaban sin cuestionamiento alguno.

Los autores fundamentales de la literatura mitológica son: HOMERO y HESIODO.

 HOMERO (Sg. VIII a.C.): escribe la Ilíada y la Odisea, y en ellas refleja la


sociedad griega micénica de los siglos XII al VIII a.C. Tales escritos enseñaban a
los griegos:
-Un conjunto de valores morales y vitales.
-Una religión (en ellos se hace una descripción minuciosa de la organización
social y de parentesco de los dioses).
-Y geografía, navegación, arte militar, astronomía, etc.
Homero canta las hazañas militares de héroes y reyes, que se convierten en
ejemplos y modelos de acción, en ideal y norma para la vida. Los nobles y
personajes de rango social elevado son los ˙únicos depositarios de la virtud
(™retø=aretÈ): es decir, de la fuerza que da excelencia personal y permite
realizar el bien.
En la sociedad descrita por Homero los valores supremos son: el linaje, el Éxito
militar y la fama alcanzada en las victorias.
 HESIODO (Sg. VII a.C.): escribió la Teogonía (doctrina mitológica sobre
el origen de los dioses) y Los trabajos y los días. En esta ˙última obra
narra la vida cotidiana y las ocupaciones diarias de una sociedad
agrícola y artesanal, ya no guerrera. Las dos ideas básicas del poema
son:
-El hombre ha de trabajar duramente por voluntad de los dioses.
-Y el hombre ha de actuar con justicia, no belicosamente.

Hesíodo no escribe para una sociedad aristocrática de reyes y nobles, dedicada a


guerrear, sino para una sociedad laboriosa constituida por labradores, artesanos,
comerciantes y navegantes. Ahora la excelencia del hombre, su virtud (™retø=aretÈ)
no depende de su linaje ni de su valor militar como afirmaba Homero, sino que se
adquiere mediante el trabajo y el esfuerzo laborioso y diario; asÌ, por ejemplo, escribe
Hesíodo: ‘‘por los trabajos se hacen los hombres ricos en ganados y opulentos; y si
trabajas te apreciarán los dioses y los hombres’’, ‘‘el trabajo no es ninguna deshonra,
la inactividad lo es’’. Esta estimación del trabajo refleja ya una sociedad de artesanos,
labradores y comerciantes en la que va a surgir la filosofía.

A.-2) EL LOGOS (o explicación racional):

Comienza cuando la idea de que todo sucede por la voluntad caprichosa de los dioses
es sustituida definitivamente por la idea de que los hechos suceden por alguna
necesidad (=™n™gkh=an·gke) o ley natural que el hombre puede descubrir/desvelar
con su razón (=lÛgos). Así pues, la filosofía trae consigo la convicción de que nada hay
de sobrenatural tras los fenómenos de la naturaleza (ϕ›σις=physis), ˙nicamente una
estructura de causas-efectos necesarios que el filósofo (=filÛsofoj), el amigo del saber
y de la verdad, tendrá· que ir desvelando con su razón=logos (verdad en griego se dice
™lhqeia=aletheia, que significa ‘‘quitar el velo’’). Los primeros filósofos construirán
explicaciones lógicas acerca de las cosas, explicaciones que no exigen ser aceptadas
acríticamente, por tradición, como los mitos, sino que tienen credibilidad por su propia
coherencia interna.

Por otro lado, además de proponer explicaciones lógicas acerca de la naturaleza o


physis, los primeros filósofos también van a ser legisladores: van a proponer leyes
(nÛmoj=nÛmos) para el buen funcionamiento de las ciudades (=pÛlis). Así ya desde su
mismo nacimiento la filosofía esta· unida tanto a las ciencias de la naturaleza (cuyo
objetivo es el conocimiento de las leyes que con necesidad férrea rigen el curso de los
fenómenos naturales) como a las ciencias sociales (cuyo objetivo es el ordenamiento
de la ciudad de acuerdo con leyes justas establecidas por acuerdo libre de los
hombres).
El horizonte mental del hombre griego, dentro del cual surge la filosofía, está
constituido por una idea dinámica de la naturaleza o physis. Ahora bien, los primeros
filósofos afirman que bajo el continuo cambio y transformaciones de las cosas, hay
algo que permanece y hace posible que las cosas sigan siendo lo que son (un ·árbol, la
Luna, Pedro, etc.) a pesar de los cambios que experimentan. Aquello que permanece
constante bajo los cambios que observamos en las cosas, aquello, pues, que las
constituye esencialmente para ser la clase de cosa que son, los primeros filósofos lo
llamaron PHYSIS o NATURALEZA: realidad primaria de donde nace todo cuanto hay y a
donde todo vuelve, es lo que permanece tras los cambios y lo que a la vez hace posible
todo dinamismo/cambio, es, en fin, lo que hace ser a las cosas lo que son.

Las dos primeras distinciones que harán los filósofos en su afán por descubrir la
naturaleza de las cosas son las siguientes:

--en las cosas van a diferenciar:

 a su esencia (eídoj=eÓdos): lo que las cosas son en verdad, su ser esencial;


 a su apariencia (faínesqai=faÓnesthai): lo que las cosas parecen ser.

--en el hombre van a distinguir:

 la razón (lÛgoj=lÛgos): capacidad que le permite descubrir la esencia de las


cosas, su naturaleza.
 los sentidos (aísqhsij=aÌsthesis): que captan las apariencias de las cosas, su
aparecer fenoménico.

Con estas dos distinciones paralelas van a quedar establecidas DOS VÍAS PARA EL
CONOCIMIENTO de la realidad:
--la vía de la verdad (™lhqeia=aletheia): aquella que el hombre sigue cuando utiliza la
razón para llegar al conocimiento de la esencia o naturaleza de las cosas. Esta vía nos
proporciona ciencia (°pistømh =epistÈme): saber que podemos demostrar.

--la vía de la opinión (dÛxa=dÛxa): aquella que el hombre sigue cuando utiliza los
sentidos para conocer las cosas, pues ellos sólo nos llevan a conocerlas
superficialmente, tal como parecen ser, su apariencia. La opinión es un saber
aparente: que no podemos demostrar.

B) A la 2da cuestión (la de por qué el paso del mito al logos, es decir, el surgimiento de
la filosofía, tuvo lugar en la cultura griega) responderemos considerando las
circunstancias sociales e históricas que lo hicieron posible:

B.-1) Alrededor del siglo VII a.C. la civilización griega es una civilización urbana,
compuesta por una serie numerosa de ciudades autónomas e independientes llamadas
polis (pÛlij), en las cuales se ha ido estableciendo una neta división social entre, un
lado, la nobleza como clase ociosa y con tiempo libre para ocuparse en el pensamiento
y en los asuntos de la polis, y por otro lado, los artesanos, agricultores, comerciantes y
esclavos, dedicados a toda clase de oficios, negocios y trabajos prácticos.

B.-2) Es una sociedad comercial: lo que obliga a idear modos de calcular transacciones,
de fijar el valor de los productos comprados y vendidos. Aparece la moneda y se
desarrollan las matemáticas aplicadas sobre todo a la contabilidad. El cálculo
monetario supone un ejercicio de abstracción, por el cual el pensamiento se fija en
algo que hace semejantes a las cosas -el valor de cambio como propiedad universal de
los objetos- con independencia de su particularidad concreta.

B.-3) Es una sociedad que, debido a su intenso comercio y a su desarrollada técnica de


navegación, entra en permanente contacto con otras culturas, relativizando la propia,
es decir, no considerándola como poseedora de la verdad absoluta, sino como un
modo entre otros de interpretar/vivir la realidad por parte del hombre. El
conocimiento de otras culturas hace surgir, por un lado, la sospecha de las leyendas
mítico-religiosas son construcciones creadas por la imaginación del hombre mismo,
pues en cada cultura los dioses son representados de una manera distinta, y por otro
lado, la convicción de que lo común a los seres humanos es su capacidad/necesidad
racional de darse alguna explicación del mundo.

B.-4) Un autor -F. Chatelet- ha llegado a decir que ‘‘la filosofía es la hija de la ciudad
(pólis) y de la democracia’’. La filosofía surge entre ciudadanos libres que ‘‘no
reconocen más amos que las leyes que han consentido darse, que discuten en común
las decisiones que se han de tomar, que aceptan el arbitraje de los tribunales para
resolver los asuntos privados... y que no aceptan más dominación que la de un príncipe
abstracto y público: la ley (nómos)’’. La democracia supone la fisonomía (=todos son
iguales ante la ley) y la isogorÌa (=todos tienen derecho a hablar en la asamblea/plaza,
en el ágora). Ahora bien, tengamos en cuenta que la ciudad griega basa su existencia
en gran parte en el trabajo de los esclavos, los cuales están excluidos de toda
participación política al igual que los extranjeros. Las decisiones en la polis sólo asunto
de los ciudadanos libres nacidos en ella (un 25% de la población aproximadamente).

3.- El concepto de Physis o Naturaleza

Una vez situados en el contexto histórico-cultural que hizo posible el surgimiento de la


filosofía, vamos a ver qué significado tiene para los griegos el término physis (ϕ›σις).
En primer lugar, hace referencia a la totalidad de las cosas/seres del Universo,
exceptuando de esa totalidad aquellas que han sido producidas por la habilidad
técnica (t°cnh=tÈjne) del hombre o artificiales.

En segundo lugar, etimológicamente el término physis (ϕ›σις) viene del verbo phyo
(f›w), que significa producir, engendrar, formarse; por tanto, hace referencia a una
realidad que es esencialmente dinámica, una fuerza que es capaz de
engendrar/producir seres continuamente y de impulsar sus transformaciones
constantes.

En tercer lugar, la physis es la realidad básica o sustancia originaria permanente de la


que todas las cosas están hechas, poseedora de un dinamismo interno no catico o
casual, sino sujeto a leyes necesarias. La naturaleza, pues, no es un Caos (c™oj=caos),
sino un Cosmos (kÛsmoj=cÛsmos): un conjunto ordenado de seres que se comportan
necesariamente según su propia y específica esencia (eÓdos).

Resumiendo mucho podemos decir que para los griegos el concepto de Physis o
Naturaleza tiene tres importantes significados muy relacionados entre sí:

a) El sustrato permanente e invariable del que están hechas las cosas: es la oÁsía
(=ousÌa) o Sustancia.

b) El primer principio que hace surgir/engendra a partir de sí mismo todos los seres
del Universo/Cosmos: es el αρχø (=arjÈ) o Causa Primera.

c) Como modo de ser propio de las cosas en cuanto pertenecientes a una


clase/especie determinada: es el eídoj (=eÓdos) o Esencia.

Además el término physis se contrapone a nomos (nÛmoj), que significa ley, acuerdo,
convención, en tanto que la physis es lo que existe por sí mismo, por naturaleza,
mientras el nomos es lo que existe por convención o acuerdo humano y es, por tanto,
artificial. Así, por ejemplo, el hombre por naturaleza es un ser capaz de articular
muchos sonidos, pero en cada lengua sólo utiliza algunos para comunicarse, y ello por
convención cultural.

Pues bien, durante los siglos VI, V y IV a.C., los llamados filósofos presocráticos o
primeros filósofos (pues en realidad no todos son anteriores a Sócrates; algunos son
contemporáneos suyos, como Anaxágoras, y otros, como Demócrito, murieron más
tarde) van a tratar de explicar racionalmente qué es la Physis. Y su explicación va a
poseer un doble carácter:

-es radical, en cuanto pretende dar con el principio raíz, es decir, primero, de las
cosas, con su arjÈ, y con lo que permanece bajo los cambios, con su sustancia;

-es universal, en cuanto aspira a comprender el principio de todo lo real, del


Universo/Cosmos en su totalidad.

Conclusión:

La Filosofía empieza cuando se abandona el MITO como explicación de la realidad y se


opta por el LÓGOS o explicación racional de la misma: Esta nueva explicación -lógica-
de las cosas afirma la idea de necesidad natural, es decir, afirma que en la naturaleza
todo sucede según ciertas leyes constantes, las cuales son la causa de lo que ocurre en
el Universo y cuyo conocimiento nos proporciona ciencia (episteme). Además, los
primeros filósofos van a sostener que hay un primer principio (arjé) de todo lo real o
una sustancia invariable (ousía) para todas las cosas.

Historia de la Filosofía: Introducción © Salustiano Fernández Viejo

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