Justicia Espacial y Geografía
Justicia Espacial y Geografía
Edward Soja
Introducción
Las cuestiones de justicia no se pueden ver independientemente de
la condición urbana, no solamente porque la mayor parte de la pobla-
ción mundial vive en ciudades, sino sobre todo porque la ciudad con-
densa las múltiples tensiones y contradicciones que embeben la vida
moderna.
-Erik Swyngedouw, Divided Cities, 2006
Así como ninguno de nosotros está más allá de la geografía, nin-
guno está libre de la lucha por la geografía. Esa lucha es compleja e
interesante porque no es solamente sobre soldados y cañones sino
también sobre ideas, sobre formas, sobre imágenes e imaginarios.
-Edward Said, Culture and Imperialism, 1993
El caso del sindicato de usuarios de manera, la búsqueda de la justicia espacial
bus2 es un inicio evocativo para una am- se vuelve fundamentalmente, casi inevita-
plia exploración de la justicia espacial blemente, una lucha por la geografía, para
como concepto teórico, punto focal para usar la expresión de Edward Said.
un análisis empírico y objetivo para la ac- Esta lucha definitiva por la geografía se
ción social y política. Lo que guía la explo- puede entender de la mejor manera
ración desde el inicio es la idea que la jus-
desde una perspectiva afirmativa espa-
ticia, de cualquier manera que se la de- cial, una que enfatice lo que se puede des-
fina, tiene una geografía consecuente, cribir como el poder explicativo de las
una expresión espacial que es más que un geografías consecuentes de la justicia. Di-
simple reflejo de fondo o un conjunto de cho de otra manera, estas geografías con-
atributos físicos que se mapean descripti- secuentes no son simplemente el resul-
vamente. Como se sugiere en las citas del
tado de procesos sociales y políticos, sino
inicio, la geografía, o “espacialidad” de la que son también una fuerza dinámica que
justicia (usaré los dos términos de forma afecta a estos procesos de manera signifi-
intercambiable) es un componente inte- cativa. Espero demostrar que una pers-
gral y constitutivo de la justicia misma, pectiva espacial afirmativa y explicativa
una parte vital de cómo la justicia y la in- ayuda a dar un mejor sentido teórico y
justicia se construyen socialmente y se
evolucionan en el tiempo. Vista de esta
1
Esta es la traducción parcial del libro “Seeking Spatial Justice”, publicado en 2010 por Edward Soja (1940-
2015). La traducción es de Juan Martín Piaggio, y se ha realizado con finalidades académicas. Se traduce aquí
parte de la introducción, del capítulo 1 y del capítulo 2.
2
Un caso de lucha victoriosa, por parte de una agrupación de usuarios de bus de Los Angeles, contra la
empresa de transportes que quería hacer una importante inversión para potenciar el metro de superficie, que
servía a los suburbios ricos, dejando de invertir en mejorar la red de buses usada por las comunidades más
desfavorecidas. Este caso fue presentado en el prólogo del libro [NdT]
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práctico a la forma como se crea, se man- humanos puede parecer algo inquietante.
tiene y se cuestiona la justicia social, como Más que ser vista como una importante
objetivo de la acción social democrática. fuerza que da forma a la acción social (y
que por ello tiene influencia en la bús-
Este enfoque fuerte es más que una
queda de la justicia espacial), la dimensión
simple afirmación que “el espacio es im-
espacial, tradicionalmente, ha sido tra-
portante”, como geógrafos como yo han
tada como una especia de fondo fijo, un
venido argumentando desde hace déca-
ambiente conformado físicamente que,
das. Surge, más ambiciosamente, de una
con seguridad, tiene cierta influencia so-
creencia muy radicada que cualesquiera
bre nuestras vidas pero que permanece
que sean tus intereses, pueden adelan-
externo al mundo social y a los esfuerzos
tarse significativamente si se adopta una
para volver al mundo más justo social-
perspectiva espacial crítica. El pensa-
mente.
miento espacial, en este sentido, no sola-
mente puede enriquecer nuestro entendi- Desde hace por lo menos un siglo, el
miento de casi cualquier tema, sino que pensar en los aspectos históricos y socia-
tiene el potencial adicional para ampliar les de nuestras vidas, que están interrela-
nuestro conocimiento práctico hacia ac- cionados, ha sido más importante, y más
ciones más efectivas, que apunten a me- ampliamente empleado, que el enfatizar
jorar el mundo. Alcanzar este potencial de una perspectiva espacial crítica perti-
descubrimiento teórico y empírico inno- nente. El pensar históricamente ha sido
vador, así como una aplicación práctica propuesto como más estimulante, inte-
2 exitosa, define la especial promesa y pre- lectualmente, que el pensar espacial-
misa de En Busca de la Justicia Espacial. mente, o geográficamente. Podría no ha-
ber ninguna causa justificada para privile-
El hecho de poner en primer plano esta
giar la historia sobre la geografía o, en tér-
perspectiva espacial afirmativa amerita
minos más abstractos, el tiempo sobre el
una explicación ulterior, dado que, para
espacio, pero ese privilegio se mantiene
un público general y también académico,
en la ciencia social y en la filosofía domi-
el enfatizar el poder afectivo o explicativo
nantes, así como en teorías y prácticas
del espacio es tema bastante poco cono-
más radicales o socialistas. Ese privilegio
cido, y para algunos es también fuente de
también conforma poderosamente a la
controversias. La mayor parte de los cien-
imaginación popular.
tíficos sociales, poco sorprendentemente,
enfatizan una perspectiva sociológica e En años recientes, sin embargo, la ma-
histórica antes que geográfica. Una gran nera como interpretamos la relación en-
atención se le da a los procesos sociales y tre los aspectos sociales, históricos y espa-
a la conciencia social en su desarrollo en ciales de nuestras vidas ha empezado a
el tiempo, más que a lo que se podría lla- cambiar de manera importante. Un acer-
mar procesos espaciales, conciencia espa- camiento nuevo y diferente al pensar so-
cial y desarrollo espacial. Es más, para la bre espacio y espacialidad ha comenzado
mayoría de los lectores, sospecho, vincu- a emerger, junto con lo que algunos han
lar “espacial” a las palabras procesos, con- descrito como el giro espacial, que afecta
ciencia, desarrollo y, más específica- a casi todas las ciencias humanas. Como
mente, justicia, democracia y derechos
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se verá en el capítulo 1, el giro espacial to- vida humana, con cada una de ellas que
davía se encuentra en sus etapas iniciales, contribuye a dar forma a la otra. En esta
pero bastantes cosas han sucedido como noción de una dialéctica socio-espacial,
para sugerir que se está dando un reequi- como tuve ocasión de llamarla hace un
librio entre las perspectivas social, histó- tiempo, la espacialidad de cualquier tema
rica y espacial, en que ninguna de las tres que se esté observando se ve como dando
maneras de ver e interpretar al mundo se forma a las relaciones sociales y al desa-
privilegia, de hecho, sobre las otras. rrollo de la sociedad, tanto cuanto los pro-
cesos sociales configuran y dan significado
El empuje más importante para este
la las geografías humanas o espacialida-
resurgimiento y difusión del pensamiento
des en las cuales vivimos. Tomadas juntas,
espacial y de la teoría espacial vino inicial-
estas dos ideas ayudan a entender lo que
mente de geógrafos humanos críticos,
se entiende por geografías consecuentes,
pero ha sido adelantado, en años recien-
por perspectiva espacial afirmativa y por
tes, por estudiosos de muchas diferentes
el poder explicativo del pensamiento es-
disciplinas, que van desde la arqueología,
pacial.
el arte y la antropología, hasta el derecho,
la teología y la economía. Si bien el privi- Todavía hay una resistencia impor-
legiar lo histórico y lo social todavía se tante a este enfoque enfáticamente espa-
mantiene, quizás nunca en los últimos 150 cial, y no solamente por parte de aquellos
años una perspectiva espacial crítica ha que consideran que una perspectiva so-
tenido tanto alcance e influencia. A me- ciológica, o histórica, es superior e incues-
dida que los efectos de las geografías con- tionable. Muchos geógrafos, por ejemplo, 3
secuentes se comprenden mejor, muchos ven al así llamado giro espacial como poco
conceptos y temas diferentes, que hasta más que una moda pasajera que pro-
ahora raramente habían sido vistos desde mueve en otras disciplinas una perspec-
una perspectiva espacial crítica, como por tiva espacial superficial que no tiene el ri-
ejemplo el capital social y la justicia social, gor y la profundidad que tienen sus mo-
se están espacializando mucho, ya sea en dos de pensar y de escribir sobre el espa-
términos de causas que de efectos. cio, bien desarrollados y con larga trayec-
toria. Algunos de estos geógrafos críticos
Lo que ha impulsado esta difusión
pueden sostener que aceptan la idea bá-
transdisciplinaria del pensamiento espa-
sica de una dialéctica socio-espacial, pero
cial han sido dos ideas fundamentales que
casi todos tienden, en sus escritos, a dar
ya hemos mencionado. La primera es la
una mayor importancia a la manera como
interesante posibilidad de que, si se aplica
los procesos sociales, como la formación
una perspectiva espacial afirmativa, si se
de las clases, la estratificación social, o las
emplean enfoques que han sido poco usa-
prácticas racistas o de discriminación de
dos en el pasado, se pueden abrir nuevas
género dan forma a las geografías, más
fuentes de profundización, y aplicaciones
que a como las geografías afectan activa-
prácticas y teóricas innovadoras. Como
mente a estos procesos y formas sociales.
complemento de esta expectativa, encon-
tramos la idea que existe una relación re- Esta persistente asimetría entre las ex-
cíproca, influyente y constitutiva, entre plicaciones sociales y espaciales refleja en
las dimensiones sociales y espaciales de la parte una precaución disciplinar antigua
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entre los geógrafos contra dar demasiado Para enfatizar la espacialidad conse-
poder causal a la espacialidad de la vida cuencial de la justicia social, y sus conexio-
social, debida al temor de caer en el de- nes con las nociones relacionadas de de-
terminismo ambiental simplístico que mocracia y de derechos humanos, yo
contaminó al pensamiento geográfico en pongo especial atención al uso explícito
el pasado. El pensar de esta manera tan del término “justicia espacial” en todo lo
cauta, sin embargo, pierde de vista dema- que sigue. Para resaltar la dialéctica socio-
siadas cosas, volviendo invisibles a las espacial, adopto desde el inicio la idea que
fuerzas políticas, entre otras, que emanan la espacialidad de la (in)justicia (que com-
de las geografías que hemos creado, y en bina en una sola palabra justicia e injusti-
las cuales se desarrollan nuestras vidas. cia) afecta a la sociedad y a la vida social
En esta perspectiva espacial tan prudente tanto cuanto los procesos sociales dan
el espacio tiende a ser visto como poco forma a la espacialidad o a la geografía es-
más que un receptáculo. Acontecimientos pecífica de la (in)justicia. Dados los límites
suceden a él y en él, que nos ayudan a ex- persistentes que se ponen a pensar de
plicar la formación de geografías humanas esta manera, en cada uno de los tres pri-
más o menos justas, pero impidiendo que meros capítulos vuelvo a aclarar qué se
se vea cómo el espacio se involucra acti- entiende por perspectiva espacial afirma-
vamente en la generación y el manteni- tiva, y vuelvo a explorar la nueva concien-
miento de la desigualdad, de la injusticia, cia espacial que ha ido emergiendo en los
de la explotación económica, del racismo, últimos diez años gracias a su aplicación
del sexismo, y de otras formas de opre- más amplia. Pido disculpas desde ya a
4
sión y de discriminación. aquellos lectores que, ya sea que estén de
acuerdo o no, encuentran que estos argu-
De estos enredos y controversias disci-
mentos son repetitivamente familiares, y
plinares surge un curioso prejuicio contra
quizás demasiado elaborados. Para todos
el empleo del término específico “justicia
los lectores, sin embargo, mi objetivo es
espacial”. Hasta finales del siglo XX, por
claro: estimular nuevas formas de pensar
ejemplo, existía solamente un breve ar-
y de actuar para cambiar las geografías in-
tículo, un folleto, y ningún libro con esas
justas en las cuales vivimos.
palabras en su título. Ha sido difícil encon-
trar la frase “justicia espacial” en cual- Antes de proseguir, se deben aclarar al-
quier texto del siglo XX, aun cuando el gunos otros puntos. Es importante resal-
tema tiene que ver con la relación entre tar que la búsqueda de la justicia espacial
justicia y geografía, o entre la justicia so- no debe ser un sustituto, o una alterna-
cial y la ciudad. Cuando se enfrenta la tiva, para la búsqueda de una justicia so-
cuestión de la justicia desde una perspec- cial, económica o ambiental. Se la en-
tiva espacial, en general se emplean otros tiende, más bien, como un modo para am-
términos, como “justicia territorial”, “jus- plificar y extender estos conceptos hacia
ticia ambiental”, “la urbanización de la nuevas áreas de comprensión y de prác-
justicia”, o simplemente “la geografía de tica política. Llamarla justicia espacial no
la justicia social”. implica que la justicia está determinada
solamente por su espacialidad, pero tam-
poco se debería ver a la justicia espacial
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cultural: una de las más potentes justifica- incorporando al debate público sobre te-
ciones jamás propuestas de la causalidad mas clave como los derechos humanos, la
espacial urbana. inclusión-exclusión social, la ciudadanía,
la democracia, la pobreza, el racismo, el
Ya sea que afecte al pensamiento co-
crecimiento económico y las políticas me-
rriente, o a temas más periféricos, este
dioambientales.
giro espacial y la nueva conciencia espa-
cial que ha generado comienzan a voltear Así como yo lo veo, el giro espacial se-
un siglo y medio de relativo descuido del ñala lo que podría ser un profundo cambio
pensamiento espacial. Además, una pers- en todo el pensamiento intelectual y en la
pectiva espacial crítica ha empezado a filosofía, que influenciará a todas las for-
ampliar su influencia más allá del mundo mas de producción de conocimiento,
académico hacia un público, un ámbito desde los ámbitos abstractos del debate
político, más amplios, como se puede ver ontológico y epistemológico a la forma-
en la búsqueda cada vez más activa de jus- ción de teorías, al análisis empírico, y sus
ticia espacial y de derecho a la ciudad. aplicaciones prácticas. En particular
Quizás nunca antes la organización espa- modo, representa un alejarse progresivo
cial de la sociedad humana, especial- de una era en la cual el pensamiento es-
mente en la forma que toma en la metró- pacial estaba subordinado al pensamiento
polis moderna y en la economía global ten histórico, hacia una en la cual las dimen-
amplia, se ha tan claramente reconocido siones histórica y espacial de cualquier
como una fuerza influyente que da forma tema que se estudie tienen una significa-
al comportamiento humano, a la acción ción equivalente e interactiva, sin que una 9
política y al desarrollo de las sociedades. se privilegie inherentemente sobre la
otra. Este reequilibrio de las perspectivas
Una especie de perspectiva espacial
espacial e histórica amerita una explica-
crítica se ha vuelto cada vez más impor-
ción ulterior.
tante para entender la condición contem-
poránea, ya sea que se reflexione sobre el El espacio y el tiempo, junto con sus ex-
impacto cada vez mayor de los medios tensiones más concretas y socialmente
electrónicos sobre nuestras rutinas coti- construidas, como la geografía y la histo-
dianas, que se intente entender los con- ria, son las cualidades más fundamentales
flictos geopolíticos que se multiplican en y amplias de los mundos físico y social en
todo el mundo, o que se busquen formas los cuales vivimos. Para la mayor parte de
de actuar políticamente para reducir la los estudiosos, y en buena parte del pú-
pobreza, el racismo, la discriminación se- blico en general, sin embargo, el pensar
xual y el degrado medioambiental. Lo que históricamente sobre la sociedad y sobre
usted está leyendo es un producto y una las relaciones sociales es más familiar, y se
ampliación de esta difusión transdiscipli- ha visto, en general, como potencial-
nar de una perspectiva espacial crítica mente, si no inherentemente, más revela-
desde sus límites académicos iniciales ha- dor y profundo que el pensar espacial-
cia la teoría y la práctica social y política. mente o geográficamente. Pocos podrían
Desde contextos locales y urbanos, hasta negar que el entender cualquier tema, en
las escalas regionales, nacionales y globa- el pasado o en el presente, se adelantará
les, una nueva conciencia espacial se está
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notablemente si se adopta una perspec- tivo a priori para que una sea más impor-
tiva histórica inquisitiva. Después de todo, tante que la otra. No obstante, a pesar de
somos seres esencialmente temporales. esta equivalencia de relaciones, el ba-
Nuestra biografía define nuestro tiempo lance interpretativo entre espacio y
vivido individual. El tiempo nos trae a la tiempo, entre perspectivas espaciales e
vida, templa nuestra existencia, nos históricas, ha siempre sido distorsionado,
vuelve inalterablemente e irreversible- por lo menos en el pensamiento social oc-
mente contemporáneos y, finalmente, cidental, con el tiempo y la historia que to-
inevitablemente temporáneos. maron precedencia y privilegio en casi to-
dos los campos de la formación de cono-
Es en el curso del tiempo que también
cimiento, de la construcción académica
creamos nuestros seres colectivos, cons-
de teorías, y en la conciencia pública.
truimos las sociedades y las culturas, las
políticas y las economías en las cuales Que una tal discriminación intelectual
nuestras experiencias individuales se ex- todavía exista me resultó claro cuando vi
presan e inscriben. El tiempo y su éxito so- la película “The History Boys”, basada en
cialmente producido, la historia, definen la autobiografía de Alan Bennett y en la
con total evidencia el desarrollo y el cam- premiada obra teatral del mismo nombre.
bio humanos, crean problemas y solucio- Si ustedes la han visto, recordarán que el
nes, motivan, complican, expanden y título se refiere a los ocho más brillantes
eventualmente extinguen nuestro ser. estudiantes de un colegio en el norte de
Aunque lo hagamos solamente bajo las Inglaterra a los que se prepara seriamente
10 condiciones heredadas del pasado, crea- para ingresar a Oxford o a Cambridge.
mos nuestras historias, transformamos a Ellos comparten un interés profundo por
la sociedad, nos desplazamos de la tradi- la historia y discuten sus méritos y com-
ción a la modernidad, producimos la justi- plejidad con gran sabiduría, apoyados por
cia y la injusticia como atributos sociales, el profesor de historia, aparentemente el
y mucho más. más equilibrado y perceptivo de los profe-
sores. El malo de la historia es un decano
El significado más amplio del giro espa-
lloriqueante que se complace de los lo-
cial, y el resurgir del interés en el pensa-
gros de sus estudiantes, pero está celoso
miento espacial crítico nacen de la creen-
de su astucia. Mientras entrevista a al-
cia que somos seres tan espaciales como
guien que espera pueda ayudar a los estu-
temporales, que nuestra espacialidad y
diantes a mejorar sus ensayos de admi-
temporalidad existenciales son esencial-
sión, admite a regañadientes que él no fue
mente u ontológicamente pares, equiva-
ni a Oxford ni a Cambridge. “Después de
lentes en poder explicativo y en signifi-
todo, eran los años cincuenta”, dice. “Era
cado comportamental, entretejidas en
un período de más aventuras. Yo era un
una relación mutuamente formativa. La
geógrafo, y fui a [la Universidad de] Hull.”
vida humana es, en todos los sentidos, es-
Uno casi podía oír al público reír, especial-
pacio-temporal, geo-histórica, sin que el
mente si estaba compuesto principal-
tiempo o el espacio, la historia o la geo-
mente por espectadores ingleses: un geó-
grafía, se puedan considerar intrínseca-
mente privilegiados. No hay ningún mo- grafo en una universidad menor era lo
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más lejano que se podía estar del nivel in- Colocar al espacio al frente no significa
telectual de los “history boys”. Lo que se que el pensamiento espacial se debería
apreciaba más claramente era la casi in- desarrollar sólo, divorciado de las realida-
cuestionable, obvia superioridad del his- des sociales e históricas de la vida. No
toriador. puedo resaltar con suficiente fuerza que
poner en primer plano una perspectiva es-
El giro espacial ha surgido en contra-
pacial no representa un rechazo del razo-
pelo de este persistente privilegio de las
namiento histórico y sociológico, sino un
imaginaciones históricas sobre las geográ-
esfuerzo para abrirlos hacia nuevas ideas
ficas. Su objetivo más ambicioso es de ge-
y acercamientos que han sido sistemática-
nerar una especie de restauración, un re-
mente descuidados o marginalizados en el
balanceo de las ideas e interpretaciones
pasado. Lo que empuja al giro espacial es
históricas y geográficas. Lograr esto, por
la expectativa de importantes dividendos
lo menos ahora, requiere un cierto grado
teóricos y prácticos, dado que esta puesta
de puesta en evidencia, si no que se dé,
en relieve estratégica de lo espacial ac-
provisoriamente, privilegio a la perspec-
ciona músculos interpretativos que no se
tiva espacial por sobre todas las otras.
han desarrollado o aplicado en el pasado.
Esto significa invertir el orden acostum-
Esto a su vez presenta nuevas posibilida-
brado, colocando al espacio en primer
des de descubrir visiones escondidas, teo-
plano como el enfoque principal de los
rías alternativas y modelos de compren-
discursos y de las explicaciones, así como
sión actualizados, así como ha estado su-
se intenta hacer mediante la espacializa-
cediendo con el descubrimiento, antes
ción de conceptos como justicia, desarro- 11
mencionado, de los efectos generativos
llo, política y planeación.
de la aglomeración urbana, y con la bús-
queda de la justicia espacial.
pacio vivido socializado, construido a par- mayor a la manera como los procesos so-
tir de formas espaciales físicas y naturales, ciales dan forma a la forma espacial, res-
se entrelaza mentalmente y material- pecto a la relación inversa, o sea como la
mente con nuestros tiempos vividos so- espacialidad y los procesos espaciales dan
cializados para crear nuestras biografías y forma a las relaciones sociales de todo
geo-historias. La vida humana es, enton- tipo, desde la inmediatez de la interacción
ces, por consiguiente y consecuencial- interpersonal a las relaciones de clase y de
mente, espacial, temporal y social, simul- estratificación social, a los patrones de
táneamente e interactivamente real e largo plazo de desarrollo de una sociedad.
imaginada. Nuestras geografías, como Se debe nuevamente resaltar que esto no
nuestras historias, cobran forma material quiere decir que los procesos espaciales
en el espacializarse de las relaciones so- sean más importantes que los procesos
ciales, pero también se representan crea- sociales, ni quiere sugerir un determi-
tivamente mediante imágenes, ideas e nismo espacial simplístico. Así como su-
imaginarios, para retomar los agudos co- cede con las relaciones entre espacio y
mentarios iniciales de Edward Said. tiempo, lo social y lo espacial están entre-
lazados dialécticamente y son recíproca-
A partir de esta fundamentación en-
mente (y a menudo conflictivamente) for-
contramos otros principios definitorios
mativos y consecuentes.
del pensamiento espacial crítico. Como
seres intrínsecamente espaciales desde Esta perspectiva, y la nueva conciencia
nuestro nacimiento, estamos siempre in- espacial que de ella está naciendo, buscan
12 volucrados y enredados en dar forma a reequilibrar las dimensiones espaciales,
nuestras espacialidades socializadas y, si- sociales e históricas de la realidad, vol-
multáneamente, estamos siendo confor- viéndolas dinámicamente interactivas, y
mados por ellas. Dicho de otra manera, equivalentes en poder de explicación. La
hacemos nuestras geografías, así como se producción de conocimiento útil casi se-
dice que hacemos nuestras historias, no guramente enfatizará uno de estos tres
bajo condiciones que escogemos, sino en modos interactuantes sobre los otros,
los mundos materiales e imaginados que pero no debería darse ninguna disposi-
ya hemos creado colectivamente – o que ción predeterminada que subordine a nin-
han sido creados para nosotros. Así, nues- gún elemento de la tríada a los otros,
tras vidas están siempre involucradas en como ha sido el caso cuando lo espacial se
lo que he descrito como dialéctica socio- reduce a la forma física, o a un mero re-
espacial, con los procesos sociales que flejo o ambiente de fondo de los procesos
dan forma a la espacialidad, y la espaciali- sociales e históricos. Poner el énfasis en lo
dad que da forma a los procesos sociales. espacial no significa sencillamente que se
Dicho de otra manera, nuestra espaciali- reversen los prejuicios del pasado para
dad, socialidad e historicidad son mutua- generar un nuevo determinismo espacial,
mente constitutivas, y ninguna de ellas pero tampoco se debería aceptar el histo-
está privilegiada a priori. ricismo social ciego hacia el espacio que
ha prevalecido hasta hoy en casi todas las
Aquí también se ha dado un gran des-
equilibrio en nuestras tradiciones intelec- ciencias humanas.
tuales. Se sigue dando un énfasis mucho
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Lo que activa esta perspectiva espacial reduzcan las desigualdades de ingreso en-
estratégicamente puesta al frente, y que tre países desarrollados y en vías de desa-
extiende su alcance de la teoría a la prác- rrollo, o combatir el cambio climático, no
tica, es el todavía más osado reconoci- exprimen objetivos inocentes o universal-
miento que las geografías en que vivimos mente compartidos. Ellos son el objetivo
pueden tener efectos positivos y negati- y la fuente de metas conflictivas, de fuer-
vos sobre nuestras vidas. No son simple- zas en competición y de acciones políticas
mente un trasfondo muerto, o un escena- debatidas por y contra el estado de las co-
rio físico neutral para el drama humano, sas. El espacio no es un vacío. Siempre
sino que están repletas de fuerzas mate- está lleno de políticas, de ideologías y de
riales e imaginarias que afectan a los otras fuerzas que dan forma a nuestras vi-
acontecimientos y a las experiencias, fuer- das y que nos desafían a involucrarnos en
zas que pueden dañarnos o ayudarnos en luchas por la geografía.
casi todo lo que hacemos, individual- Para traducir estas ideas en un es-
mente y colectivamente. Esta es una parte quema para este libro, podemos decir que
importantísima de la nueva conciencia es-
pacial, y nos vuelve conscientes que las La justicia y la injusticia están inmer-
geografías en que vivimos pueden intensi- sas en las geografías multiescalares
ficas y mantener nuestra explotación en que vivimos, desde la intimidad
como trabajadores, pueden sostener for- del hogar al desarrollo desigual de la
mas opresivas de dominación cultural y economía global;
política basadas en la raza, en el género o Las geografías socializadas de la
(in)justicia afectan significativamente 13
en la nacionalidad, y pueden empeorar
toda forma de discriminación y de injusti- nuestras vidas, creando estructuras
cia. Si no se reconoce esto, el espacio es duraderas de ventajas y desventajas
poco más que una complicación de fondo. desigualmente distribuidas;
Estas geografías y sus efectos pueden
Hay otro descubrimiento fundamental,
ser modificados mediante formas de
que nos acerca a la búsqueda de la justicia
acción social y política.
espacial. Dado que nosotros mismos cons-
truimos nuestras geografías multiescala- Queda claro, entonces, que la bús-
res, o que ellas son construidas para noso- queda de la justicia espacial es un objetivo
tros por otros más poderosos, se deduce político vital, pero que no es una tarea
que podemos actuar para cambiarlas o re- sencilla, dado que está llena de fuerzas
configurarlas para aumentar sus efectos opuestas que apuntan a mantener geo-
positivos, o disminuir los negativos. Estos grafías existentes de privilegio y de poder.
esfuerzos para efectuar cambios en nues- Con esta perspectiva espacial crítica así
tras actuales configuraciones espaciales, reformulada, podemos ahora examinar el
ya sea que impliquen redecorar nuestras concepto de justicia, dado que él también
casas, luchar contra la segregación racial está siendo redefinido y reafirmado en el
en nuestras ciudades, crear políticas que contexto contemporáneo.
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3
La palabra inglesa “justice” se traduce como
“justicia”, pero también como “juez” [NdT]
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a la justicia. Problemas crecientes de ca- ción que los esfuerzos locales para desa-
lentamiento global, de erosión de la capa rrollar comunidades se pueden apoyar si
de ozono, los riesgos para la salud de los se adopta una perspectiva regional y si se
desechos peligrosos, y la destrucción de reconoce cómo la economía regional da
las forestas pluviales, han ampliado el al- forma a los acontecimientos locales. De
cance y la intensidad del movimiento por gran importancia ha sido asimismo la
la justicia ambiental más allá de lo que Da- creación de una Carta Mundial por el De-
vid Harvey (2000) y otros han llamado recho a la Ciudad, que se discutirá en el
simplemente “localismo militante”. La ne- capítulo 3.
cesidad, cada vez más urgente, de lidiar El surgir de la justicia como fuerza uni-
con el hambre, los genocidios, la deuda ficadora para el activismo social ha sido
del Tercer Mundo, las armas de destruc- estimulado por el alejarse de una política
ción de masa, las guerras devastadoras en de igualdad económica tradicional, o no-
Iraq y Afganistán, y las amenazas crecien- sotros/ellos, vinculada a canales de resis-
tes a la paz mundial, ha al mismo tiempo tencia y oposición rígidamente definidos,
reforzado un movimiento global por la y a menudo excluyentes, basados en
justicia que, como el movimiento por la clase, raza, género o preferencia sexual.
justicia ambiental, a menudo se enfoca en Para desarrollar lo que algunos llaman las
estrategias y objetivos explícitamente es- nuevas políticas culturales de la diferen-
paciales. cia, obtener la igualdad o destruir las rela-
Estos movimientos sociales y espacia- ciones dicotómicas entre trabajo y capital,
16 les han ampliado la politización de la jus- entre negro y blanco, entre masculino y
ticia a muchas, y muy diferentes, arenas, femenino, entre gay y hétero, no es el
o escalas, del activismo social. Los sindica- único objetivo o fuerza impulsora. El énfa-
tos, las ONG, las organizaciones comuni- sis, más bien, está en una movilización po-
tarias, y más generalmente la sociedad ci- lítica inclusiva y combinada, y no exclusiva
vil han adoptado cada vez más la causa de y estrechamente encanalada; una que
obtener justicia socioeconómica, ambien- esté radicalmente abierta a nuevas bases
tal y global para adelantar sus propios ob- de apoyo, y que esté orientada a construir
jetivos locales. Esto ha creado un nuevo coaliciones efectivas entre diferentes mo-
tipo de incorporación multiescalar para el vimientos sociales y organizaciones. Obte-
activismo basado en los trabajadores, en ner una mayor justicia se vuelve aquí una
las comunidades y en los vecindarios, en meta más amplia, inclusiva, y sobre todo
la cual las luchas localizadas por la justicia factible, que obtener una completa igual-
se conectan a contextos y campañas más dad o que fomentar la transformación re-
amplios, urbanos, regionales, nacionales y volucionaria.
globales. De especial importancia aquí, y La justicia, en el mundo contemporá-
en sucesivos capítulos que se ocupan de neo, ha ido desarrollando un significado
las coaliciones entre trabajadores y comu- político que trasciende las categorías defi-
nidades que están surgiendo en Los Ange- nidas de raza, género, clase, nacionalidad,
les, es el concepto movilizador del regio- preferencia sexual, y otras formas de
nalismo basado en comunidades, la no- identidad de grupo o de comunidad, ho-
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial
propia “formulación dialéctica de la espa- sus títulos se encuentra en las Notas y Re-
cialidad de la injusticia y de la injusticia de ferencias. Se transcriben aquí algunas par-
la espacialidad”. Dikeç describió la espa- tes de la nota editorial:
cialidad de la injusticia como enfocada en El renovado reconocimiento de que el
cómo la injusticia está incrustada en el es- espacio es importante ofrece nuevas
pacio, mientras que la injusticia de la es- miradas no solamente para entender
pacialidad enfatiza la manera como la in- cómo las injusticias se producen me-
justicia se crea y se mantiene mediante el diante el espacio, sino también cómo
espacio. los análisis espaciales de la injusticia
Sin profundizar esta diferencia, Dikeç pueden adelantar la lucha por la justi-
saca algunas importantes conclusiones y cia espacial, apoyando demandas con-
alusiones políticas, anticipando las cre- cretas, y las prácticas activistas que vi-
cientes conexiones entre la búsqueda de sibilizan estas demandas. Entender que
la justicia espacial y las luchas por el dere- el espacio – así como la justicia - nunca
cho a la ciudad. Sugiere que se desarrollen se ofrece o entrega, que ambos se pro-
nuevas sensibilidades espaciales y un ducen, se viven y se cuestionan social-
nuevo discurso ideológico que activen las mente, sobre terrenos sociales, políti-
luchas por la justicia espacial (mencio- cos, económicos y geográficos en cam-
nando al Sindicato de Usuarios de Auto- bio permanente, significa que la justi-
bús como ejemplo), alimentadas por la cia – si realmente se la quiere obtener,
idea del derecho a la ciudad y los derechos vivir y reproducir – debe ser enfrentada
18 relacionados a la diferencia y a la resisten- en términos espaciales, además de so-
cia. En su investigación sucesiva, Dikeç ciales.
llevó estas ideas al mundo de las políticas
Entonces aquellos que tengan el poder
urbanas francesas, para evaluar las injus- de producir los espacios físicos que ha-
ticias que están incrustadas en la forma- bitamos a través del desarrollo, de la
ción de las banlieues, los densos subur- inversión, de la planeación – así como
bios internos de París y de otras ciudades a través de activismos de base – tam-
de Francia, hoy dominadas por los inmi- bién poseen el poder de perpetuar las
grados, que estallaron en 2005. Volveré a injusticias y/o de crear espacios justos
este trabajo sobre las banlieues en el pró- (…). Cómo es un espacio justo es cues-
ximo capítulo, como ejemplo de cómo la tión que se deja necesariamente
injusticia espacial se produce de arriba ha- abierta, pero debe fundamentarse en
cia abajo a través de la organización polí- la negociación activa de públicos múlti-
tica del espacio. ples, en busca de maneras productivas
La publicación más completa y enfo- de construir solidaridades que atravie-
cada de la década fue un número especial sen las diferencias. Este espacio – a la
doble sobre justicia espacial de Critical vez proceso y producto – es por defini-
Planning, la revista indexada de planea- ción público en el sentido más amplio;
ción urbana gestionada por los estudian- la oportunidad de participar en la ins-
tes de UCLA, en 2007. Una lista de los ar- cripción de su significado está abierta a
tículos que contenían justicia espacial en todos (…). La justicia, entonces, no es
abstracta, no es solamente algo que se
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial
pasa, o que se otorga por parte del es- escritos de Lefebvre sobre el concepto,
tado, es más bien una responsabilidad estrechamente relacionado, de derecho a
compartida de los actores involucrados la ciudad, seguían siendo influyentes, aun-
en los sistemas socio-espaciales que que algo silenciados, en las décadas fina-
habitan y (re)producen. les del siglo XX. Fruto de la conferencia, di-
rigida por Gervais-Lambony, es una nueva
Una exposición sobre Espacio(s)
revista, con el título bilingüe Justice Spa-
Justo(s) se abrió en el otoño de 2007 en el
tiale/Spatial Justice.
Centro de Exposiciones Contemporáneas
de Los Angeles (LACE), coincidiendo con el Entre los participantes a la conferencia
número especial de Critical Planning. La estaban Peter Marcuse y Susan Fainstein,
exposición y las discusiones que la acom- dos figuras de relieve en la planeación ur-
pañaban no querían solamente mostrar bana y la teoría de la planeación, y promo-
qué es injusto en el mundo, sino también tores de un discurso paralelo a la justicia
favorecer la participación activa para pro- espacial y a derecho a la ciudad, que gira
ducir espacio(s) más justo(s). alrededor de la búsqueda normativa por
lo que llaman una “ciudad justa”. Este dis-
La primera conferencia internacional
curso es prevalentemente normativo, y
sobre justicia espacial (“Justice et Injustice
refleja la fuerte tradición utopista entre
Spatiales”) tuvo lugar en marzo de 2008
los teóricos de la planeación. Raramente
en la Universidad de Paris X – Nanterre, el
adopta una perspectiva espacial crítica,
lugar donde el levantamiento de mayo de
aunque la atractividad intrínseca de su
1968 había eruptado casi exactamente 40
concepto de justicia sub-espacializado ha 19
años antes. La universidad, situada cerca
atraído a muchos geógrafos y a otros que
de una de las densas banlieues, había sido
prefieren no enfatizar una forma más
también aquella donde Henri Lefebvre, el
fuerte de explicación espacial. Así, ha
filósofo francés que dio origen al con-
atraído una atención creciente en los de-
cepto de derecho a la ciudad, había ense-
bates teóricos y prácticos contemporá-
ñado por muchos años y al cual estaba de-
neos sobre justicia espacial y derecho a la
dicado el auditorio donde se desarrolla-
ciudad.
ron las sesiones plenarias. Varios paneles
examinaron la justicia espacial y su rela- En años recientes, el concepto especí-
ción con la planeación urbana y regional, fico de justicia espacial ha comenzado a
con la globalización, con la segregación, entrar en el pensum de las universidades
con las políticas medioambientales y con y de los institutos de investigación, así
la identidad cultural. El principal organiza- como en los libros de texto de pregrado.
dor de la conferencia era Philippe Gervais- El Bienestar Social y la Justicia Espacial,
Lambony, profesor en Nanterre y especia- por ejemplo, es un núcleo de investiga-
lista de Sudáfrica. ción y de enseñanza en el Departamento
de Geografía de la Universidad de Durham
El concepto de justicia espacial ya ha-
(UK); Exclusión Social y Justicia Espacial es
bía aparecido en estudios urbanos y geo-
un curso en el Departamento de Geogra-
gráficos franceses. El libro Societé, espace
fía de la Universidad de Newcastle (UK); y
et justice: inégalités regionales et justice
Justicia Espacial, en EE. UU., se enseña en
socio-spatiale, del geógrafo Alain Rey-
naud, había sido publicado en 1981, y los
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------
el Departamento de Geografía de la Uni- y SIG”, que forma parte de una serie apo-
versidad de Vermont. Un módulo virtual yada por el People’s Geography Project, si-
llamado Tema Global II: Justicia Espacial tuado en la Universidad de Syracuse y di-
forma parte de un texto introductorio de rigido por Don Mitchell, autor de Right to
geografía humana escrito por Sallie Mars- the City: Social Justice and the Fight for
ton y Paul L. Knox. Allí dan una definición Public Space (2003) y de artículos sobre la
básica de justicia espacial y preparan a los geografía de la injusticia y las escalas de la
estudiantes para que desarrollen un ejer- justicia. Si bien estas actividades se rela-
cicio sobre como las injusticias espaciales cionan estrechamente con el concepto de
producen y empeoran problemas de salud justicia espacial aquí definido, el aparente
relacionados con la obesidad creciente a rechazo del término específico por parte
nivel local, nacional y global. de muchos geógrafos radicales, y espe-
cialmente aquellos influenciados por los
A pesar de que no emplean el término
escritos de David Harvey, es notable,
específico, merecen ser mencionadas, con
como explicaré en el capítulo 3.
referencia a la enseñanza de la justicia es-
pacial, dos otras iniciativas. El curso inau- Evidentemente el concepto de justicia
gural del Summer Institute for the Geo- espacial ha ingresado a la agenda contem-
graphies of Justice (SIGJ), organizado por poránea de muchas maneras. Al mismo
Antipode: A Radical Journal of Geography tiempo, han surgido varios otros concep-
junto con el International Critical Geo- tos asociados y solapados. Algunos, como
graphy Group (ICGG) tuvo lugar en Geor- las ideas sobre el derecho a la ciudad, aña-
20 gia (EE. UU.) en 2007, y otro debería tener den de manera significativa a la defini-
lugar en Manchester (UK) en 2009. Los te- ción, todavía en evolución, de justicia es-
mas tratados incluyen geografías activis- pacial, mientras que otros, como el dis-
tas y activismo académico, la producción curso sobre la “ciudad justa”, tienden a
de geografías públicas relevantes, la loca- alejar la atención de los argumentos cen-
lización de las fronteras de las geografías trales sobre las posibilidades innovadoras
de la justicia, trabajar con e investigar los que surgen de la aplicación de una pers-
movimientos sociales, y mapear el futuro pectiva espacial afirmativa y explícita. Vol-
de las geografías radicales/críticas. veré a ocuparme de algunas de estas al-
ternativas a la noción específica de justicia
La segunda iniciativa se encuentra
espacial en el capítulo 3. Pasaré ahora a
ejemplificada por un documento de tra-
las muchas diferentes maneras en que
bajo de la geógrafa Heidi Nast, “Procedi-
geografías injustas se producen y repro-
miento para Desarrollar un Programa Cer-
ducen.
tificado de Justicia Espacial Internacional
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial
tos específicamente citados, sino de usar- pueden explorar desde una perspectiva
los para ilustrar la naturaleza polifacética de justicia espacial.
de las luchas por la geografía, y para ejem-
plificar la variedad de contextos que se
Geografías Exógenas y la Organización Política del Espacio
Visto desde arriba, cualquier lugar de la mero, Segundo y Tercer Mundo, a las es-
tierra está tapizado por gruesas capas de tructuras gubernamentales internas que
organización macroespacial provenientes han evolucionado con las naciones-estado
no solamente de la conveniencia adminis- soberanas, a la densa red de distritos y
trativa, sino también de la imposición de fronteras, políticos y administrativos,
poder político, de dominación cultural y creados por el estado, que influencias
de control social sobre individuos, grupos prácticamente cualquier actividad coti-
y sobre los lugares que habitan. Estas geo- diana, en cualquier lugar que uno esté si-
grafías generadas exógenamente varían tuado. A cualquier escala, estas geografías
de escala, desde las divisiones de poder de poder, superpuestas o exógenas, defi-
globales asociadas a lo que llamamos Pri- nen y contextualizan especiales geogra-
fías de (in)justicia.
4
Expresión inglesa intraducible: “bann of ma-
trimony”, que son lo que aquí se llama “anuncios
de matrimonio”.
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial
5
Con este término, en Estados Unidos, se entiende la modificación de los límites de los distritos electorales
para favorecer a uno u otro partido. Quizás se pueda traducir con “manipulación política”.
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial
empleado por Dikeç para las banlieues de controlar a la población, que garantizaban
París, limitaban rígidamente la vida coti- ventajas económicas desproporcionadas
diana y las políticas urbanas, regionales y a los colonizadores frente a los coloniza-
nacionales en camisas de fuerza multies- dos. Esto no era solo una cuestión de di-
calares de control espacial. vide y dominarás en un sentido abstracto
y teórico, era una estrategia sofisticada di-
Los efectos de largo plazo del sistema
señada específicamente para producir
de apartheid se expresan vívidamente en
geografías benéficas para los pocos hegé-
los paisajes urbanos contemporáneos de
mones, mientras creaba estructuras espa-
la República independiente y liderada por
ciales de desventaja para los demás.
africanos de Sudáfrica. En Johannesburg,
Hasta las voraces demandas del capita-
hoy, los espacios residenciales de los
lismo se adecuaron a esta geografía colo-
suburbios ricos, un tiempo completa-
nial, y por más poderosas que fueran, pro-
mente blancos, hoy rociados con una élite
bablemente no constituyeron la fuerza
negra, todavía están fortificados con altas
principal que dio forma a la espacialidad
murallas y entradas vigiladas que prosi-
de la vida social en Sudáfrica y en casi to-
guen, manzana tras manzana, calle tras
das las demás colonias.
calle, como una aglomeración masiva de
ciudadelas residenciales que indican una La imposición de estas poderosas geo-
protección obsesiva contra una amenaza grafías coloniales, racionalizadas me-
de invasión percibida. Al extremo opuesto diante variantes ideológicas del orienta-
del espectro económico, Soweto, un nom- lismo que deshumanizaban al “otro” colo-
28 bre derivado de la excluyente ciudad del nial, era una parte integral de lo que aca-
suroeste diseñada para contener a la po- démicos críticos han llamado el “desarro-
blación africana, todavía permanece llo del subdesarrollo”. Visto desde una
como una desubicada ciudad-en-la-ciu- perspectiva espacial crítica, los procesos
dad, marginalizada pero central, subur- de subdesarrollo involucran activamente
bana, en cierto sentido, pero intensa- la creación de ambientes construidos ur-
mente urbanizada en otros sentidos, so- banos y regionales discriminatorios, y una
breviviendo creativamente en su pobreza organización política del espacio que sea
y aislamiento, a la vez dentro y fuera de restrictiva, para consolidar una geografía
Johannesburg. No hay nada parecido a persistente de desarrollo dependiente, de
este paisaje urbano polarizado de extre- dominación cultural y de explotación eco-
mos urbanos fortificados en ninguna ciu- nómica eficiente. Esto ha estado en el co-
dad que yo conozca, aunque casi todas las razón de las relaciones entre el Primer
ciudades mundiales, hoy en día, tienen Mundo y el Tercer Mundo, el centro y la
sus metro-polaridades de ciudadelas-gue- periferia, desde el inicio del colonialismo.
tos. Aun después de la independencia, estas
geografías injustas de subdesarrollo y de
Esta geografía producida socialmente
control colonial, concretamente incrusta-
de segregación racial institucionalizada,
das e imaginativamente mantenidas, sub-
que era el apartheid, llevaba a un nivel ex-
sisten como empecinadas continuidades,
traordinario estrategias y procesos espa-
ciales que se empleaban normalmente en casi imposibles de borrar por completo,
situaciones coloniales como medios para
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial
Ocupando Palestina
Las geografías coloniales y postcolonia- ultrasofisticadas, y tecnológicamente
les de control y dominación se siguen pro- avanzadas, de control social y espacial en
duciendo al día de hoy, quizás en ningún territorios que nominalmente son palesti-
lugar tan vívidamente y deliberadamente nos. Es incómodamente obvio que las teo-
como en la Palestina ocupada por Israel. rías espaciales y las estrateg9as espaciales
En un reflejo de los acontecimientos ac- se pueden emplear tanto para reforzar la
tuales, volátiles y violentos, de la región opresión y el control como para estimular
más amplia, las fronteras Árabo-Israelíes la resistencia y aumentar la búsqueda de
se han vuelto un espacio contemporáneo la justicia espacial.
especialmente fértil e ideológicamente El observar estas tácticas y estrategias
recargado para el desarrollo de una inves- espaciales permite entender que los terri-
tigación creativa sobre las geografías torios ocupados permanecerían esencial-
opresivas y sobre la producción de la in- mente bajo el control del ejército israelí
justicia espacial, Uno de los mejores in- aun cuando se creara un estado indepen-
vestigadores contemporáneos es Eyal diente de Palestina. Geografías casi invisi-
Weizman, un arquitecto, diseñador y ana- bles de poder, vigilancia y control, así
lista espacial crítico. En Hollow Land: Is- como la intencionalmente descubierta
rael’s Architecture of Occupation (2007) y 29
construcción de muros y asentamientos
en otros textos, muestra cómo el ejército protegidos y vigilados, llenan los espacios
israelí ha penetrado, literalmente y figura-
en y alrededor del estado de Israel con ca-
tivamente, en el ambiente construido, pas de injusticia más sutiles y sofisticadas,
abriendo con niveladoras “túneles aé- en su efecto colonizador, y en el sistema
reos” en muros existentes y atravesando de control espacialmente organizado, que
las salas de estar de las casas y asenta- cualquier logro del apartheid. Una lección
mientos de los palestinos, mientras cons- queda clara: una vez que la injusticia es-
truía nuevos muros y barricadas para
pacial se inscribe en el ambiente cons-
mantener a la gente separada, lo que Yif- truido, es muy difícil de borrar.
tachel y Yacobi (2005) llaman “apartheid
sigiloso”. Estas estrategias de frontera y sus efec-
tos espacialmente injustos resuenan en
Como demostración que esta batalla todo el mundo, en todos los lugares en
por el espacio y el territorio no es simple- que fronteras separan a culturas y esta-
mente sobre soldados y fusiles, sino tam- dos-nación en contraste o en conflicto. Un
bién sobre ideas e imaginarios, Weizman ejemplo especialmente cruel y violento ha
filmó a oficiales del ejército israelí cómo- surgido en años recientes a lo largo de la
damente discutiendo los más recientes frontera fluida entre Estados Unidos y
textos filosóficos de Gilles Deleuze y Félix México, donde los carteles de la droga
Guattari, así como de otros especialistas han establecido plazas de control territo-
en teoría urbana y espacial, incluyendo a rial y corredores como autopistas en y de-
Edward Said, para mejorar sus estrategias bajo de las ciudades gemelas de frontera
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------
para canalizar el flujo de drogas. Aquí, la con las inesperadamente no violentas lu-
insidiosa geografía se mantiene mediante chas contra el apartheid en Sudáfrica. Y es
el asesinato de miles de individuos rela- igualmente importante reconocer que el
cionados con las autoridades públicas o hecho de que se puedan abrir estos espa-
con los mismos carteles. cios de esperanza depende del desarrollo
de una conciencia espacial crítica como
Como en todas las declinaciones de lo
fuerza política de motivación y de movili-
que Michel Foucault describió como la in-
zación. Sin esta conciencia espacial, la
tersección de espacio, conocimiento y po-
creación y el mantenimiento de geogra-
der, es importante recordar que la inscrip-
fías injustas probablemente permanece-
ción de geografías opresivas puede tam-
rán invisibles y no desafiados.
bién crear espacios potenciales de resis-
tencia y empoderamiento, como sucedió
Un Urbanismo Obsesionado por la Seguridad
Los hallazgos de académicos espacial- quier. No solamente. Cada vez más, las re-
mente informados como Said, Dikeç y sidencias tienen vallas, guardianes, y es-
Weizman pueden ampliarse a muchos tán envueltas en medidas de seguridad
otros debates contemporáneos, especial- avanzadas, vigilancia y sistemas de
mente en lo que se refiere a las geografías alarma, sino que también lo están siendo
de control político y a las relaciones de po- otras actividades, usos de suelo y objetos
der que están incorporadas en la organi- de uso cotidiano en el ambiente urbano,
30 zación política de la moderna metrópolis desde los centros comerciales y las biblio-
reestructurada. Es de resaltarse la impre- tecas a las canecas protegidas por alam-
sionante expansión de lo que Mike Davis bre de púas y a los bancos con puntas di-
en Ciudad de Cuarzo (1990) describió señados para evitar las incursiones de los
como urbanismo obsesionado por la segu- sin techo y de los hambrientos. Microtec-
ridad, una fortificación defensiva de la nologías de control social y espacial infes-
vida urbana y del espacio urbano cons- tan la vida cotidiana y se amontonan para
truida sobre una psicogeografía (él la producir una geografía muy entrelazada y
llama ecología) del miedo, que quiere pro- aprisionadora, marcada por cerramientos
teger a los residentes y a la propiedad protectivos, y supervisionada por ojos vi-
contra amenazas de invasión reales o ima- gilantes ubicuos.
ginadas. El más conocido de estos cerramientos
Los ricos siempre han vivido detrás de defensivos es el barrio cerrado, un con-
muros de protección de varios tipos, físi- junto residencial fortificado a menudo
cos, institucionales y psicológicos. Sin em- protegido por guardias armadas y por va-
bargo, en los últimos treinta años, y en rias indicaciones visibles e invisibles que
muchas maneras relacionado con los los que penetren sin permiso serán balea-
efectos desiguales de la globalización y de dos. Estas islas obsesionadas por la segu-
la reestructuración económica, la fortifi- ridad se pueden encontrar en muchas ciu-
cación de los entornos construidos urba- dades de todo el mundo, pero se han
nos y suburbanos se ha propagado por do- vuelto especialmente numerosas en Esta-
dos Unidos. Algunos de los más antiguos
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial
estatal. Es noción ampliamente compar- también forman parte de los bienes co-
tida que el espacio público se ha ido rápi- munes? ¿Y las playas y los parques? ¿Y los
damente erosionando en las ciudades bosques y las áreas salvajes?
contemporáneas, con las políticas neoli- En realidad, todas estas son zonas de
berales de desregulación que eliminan las conflicto entre derechos de propiedad pú-
estructuras microespaciales que mante- blicos y privados, y son puntos focales de
nían nuestras “libertades civiles” en su lu- acciones sociales que aspiran a garantizar
gar, literalmente y figurativamente. Olas los derechos a la ciudad de los residentes,
de privatización han ido fluyendo en luga- en el sentido de acceso colectivo al par-
res de todo tipo, que eran públicos, com- que compartido de recursos públicos que
prometiendo las libertades de palabra, de la ciudad provee. Ampliar estos argumen-
asociación y de expresión política. Si bien tos a la escala de la región metropolitana
la búsqueda de la justicia espacial no se es relativamente lineal, sentando las ba-
debería limitar a las luchas por el espacio ses para lo que algunos llaman el regiona-
público, estas luchas son vitales y se pue- lismo basado en comunidades, la cons-
den ampliar en varias direcciones, en la trucción regional de coaliciones para el
búsqueda de la justicia y del derecho a la desarrollo de las comunidades locales y
ciudad. por la justicia espacial. La idea moviliza-
Por ejemplo, podemos ver al espacio dora de los bienes comunes se puede am-
público como una expresión urbana loca- pliar aún más, a escalas regionales, nacio- 33
lizada de la noción de propiedad común o, nales y globales, construyendo sobre las
como se la llamaba antes, los bienes co- estrategias definidas durante las luchas
munes6. Estos espacios democráticos de por el derecho regional a la ciudad, y las
responsabilidad colectiva se extienden demandas asociadas de acceso a los bie-
hasta abarbar muchas escalas geográfi- nes y servicios públicos sin importar
cas, comenzando por la trama microespa- dónde puedan estar disponibles. Aumen-
cial de la posesión de la propiedad. Todas tar la escala a los niveles nacional y global
las vías de la ciudad mantenidas pública- vuelve posible expandir la noción de los
mente, así como los cruces, las plazas y bienes comunes colectivos hasta incluir
plazoletas forman parte de los bienes co- todos los recursos naturales y culturales
munes, así como lo son las redes de trans- que son compartidos por todos los habi-
porte masivo, los autobuses y los ferroca- tantes de la tierra, desde el aire y el agua
rriles (si no los automóviles) que se des- limpios a sitios de belleza natural, de im-
plazan por la ciudad. Pensemos no sola- portancia ecológica y de patrimonio cultu-
mente en el caso del Sindicato de Usua- ral. No es difícil ver cómo las luchas locales
rios de Autobús, sino también en el de por la justicia espacial y por el derecho a
Rosa Parks demandando sus derechos es- la ciudad se pueden conectar con movi-
paciales democráticos de sentarse en mientos globales por la sostenibilidad pla-
cualquier asiento de un bus. ¿Las aceras netaria y por los derechos humanos uni-
versales. Las escalas de la justicia espacial
6
“The commons” es una figura del derecho an-
glosajón, que designa los terrenos cuyos derechos
de uso pertenecen a toda la comunidad.
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------
menta que los efectos netos de estas acti- competición por las ventajas localizativas,
vidades normalizadas tienden a llevar y esto es otro vívido ejemplo de lo que
consistentemente a una redistribución de Said describió como la inevitable lucha
los ingresos reales a favor de los ricos. Di- por la geografía. Las tempranas formula-
cho de otra manera, la ciudad capitalista ciones de Harvey siguen estando hoy en-
industrial funciona diariamente como una tre los más importantes y profundos apor-
máquina para producir y mantener de- tes a la comprensión de las cualidades in-
sigualdades distributivas y lo que Harvey trínsecas de lo que puede llamarse la ur-
llama injusticia territorial. Aun cuando se banización de la injusticia.
interviene en esta geografía discriminato-
ria, los más ricos tienden a ganar en la
La Discriminación Espacial y el Derecho
Existen muchos otros sesgos discrimi- consecuencias caóticas y de demandas in-
natorios, desde el patriarcado y el hetero- definidas.
sexismo al nacionalismo cultural y al ra- El sistema legal estadounidense tiene
cismo, que acentúan las injusticias espa- también defensas incorporadas contra las
ciales y proveen grandes oportunidades demandas de justicia espacial. Evitando
para poner demandas legales y/o consti- las particularidades locales, define la ad-
tucionales y de violaciones de derechos ci- ministración de la justicia a una escala na-
viles. Es más, casi todos los esfuerzos para cional estrictamente “universalizada”,
obtener justicia espacial buscan algún tipo
36 disponible, en teoría para todos los habi-
de juicio legal o legislativo. Sin embargo, tantes de la misma manera. El sistema
esas demandas por discriminación espa- está diseñado para proveer justicia a to-
cial, hablando principalmente de Estados dos de la misma manera, por lo menos en
Unidos, difícilmente llegan frente a un tri- principio, y también intenta responder a
bunal. El porqué de esto tiene muchas ex- las solicitudes de justicia en términos
plicaciones; la que aquí parece más perti- igualitarios, pero en general la ley ignora
nente enfatizar es la falta de una com- la injusticia de los procesos que generan
prensión profunda de la espacialidad de la resultados injustos. La justicia, en particu-
(in)justicia tanto en el público como en el lar, es casi totalmente ciega al concepto
sistema legal estadounidense. Sin la per-
de geografías injustas, y específicamente
cepción que da una perspectiva espacial a la injusticia espacial. Digo casi, porque
crítica, la mala distribución de servicios de vez en cuando algún reclamo de justi-
públicos vitales y de todos los demás re- cia explícitamente espacial aparece,
cursos disponibles para la vida urbana abriendo nuevas posibilidades para arre-
tiende a ser considerada, cándidamente, glar los problemas involucrados.
como un resultado dado y normal, posi-
blemente incómodo para algunos pero in- Un delante de ese tipo sucedió en 1975
voluntario en sus causas y consecuencias. en Southern Burlington County NAACP
Someterlos a un escrutinio legal y a un contra Mount Laurel Township, la así lla-
proceso democrático es percibido a me- mada decisión de Mount Laurel. Mount
nudo como abrir una caja de Pandora de Laurel es un municipio situado a unos
------------------------------------------------------------------------------ En Busca de la Justicia Espacial
ron el impacto de los esfuerzos más radi- más amplio contra las geografías discrimi-
cales, repitiendo lo que había sucedido natorias, desvió toda posibilidad que un
con las luchas por una mayor justicia racial movimiento por la justicia espacial emer-
después de la desegregación de las escue- giera como fuerza complementaria y de
las impuesta por la sentencia Brown con- soporte. En todo caso, eventualmente, el
tra Board of Education en 1954. Parecía movimiento por los derechos civiles fue
que cuanto más fuertes los alcances ante- institucionalmente y constitucionalmente
riores, más fuerte sería la resistencia reac- debilitado, en su impacto permanente, en
cionaria. todas sus manifestaciones, desde la zoni-
ficación incluyente y la desegregación es-
Durante el período de disminución de
colar a las acciones afirmativas y los pro-
la desegregación escolar, la localización
gramas de contraste a la pobreza.
de escuelas primarias y secundarias y las
áreas de asistencia de los estudiantes de Especialmente influyente en el desca-
Estados Unidos estaban pasando por una rrilamiento del movimiento por los dere-
de las más grandes reorganizaciones es- chos civiles, y en el reducido impacto na-
paciales de servicios públicos jamás inten- cional de victorias judiciales como el de-
tadas en el mundo. La consolidación de los creto sobre el Sindicato de Usuarios de
distritos escolares empleó herramientas Autobús, fue una serie de decisiones jurí-
que eran los antepasados de los moder- dicas que o bien resguardaron a los tribu-
nos sistemas de información geográfica nales de deber recibir demandas de indi-
(SIG), e ideas tomadas de la teoría del lu- viduos o grupos sobre cualquier forma de
38 gar central y de otras formulaciones de discriminación o, alternativamente, re-
geógrafos profesionales. La capacidad querían que los demandantes probaran
para planear y promover la desegregación que la discriminación había sido intencio-
de las escuelas de manera justa y demo- nal, tarea casi imposible. El empleo del sis-
crática estaba, al parecer, disponible, tema judicial en las luchas por la justicia
pero la voluntad y la conciencia no. racial y espacial y por el derecho a la ciu-
dad no ha sido, sin embargo, totalmente
Es tentador sostener que la primacía
cancelado, y continuará teniendo una
de las luchas contra el racismo institucio-
gran importancia, sobre todo si los acadé-
nalizado en el movimiento por los dere-
micos del derecho adoptan cada vez más
chos civiles, contrastada con un ataque
una perspectiva espacial crítica.
7
EJM pos sus iniciales en inglés: Environmental
Justice Movement.
Edward Soja -------------------------------------------------------------------------------------------------------
y por los derechos democráticos a una ciu- cialmente imposible de detener y desas-
dad justa. Semejante a las luchas por el es- troso) es la geografía, globalmente in-
pacio público, la búsqueda de una justicia justa, de la producción y del consumo, con
específicamente ambiental ha sido, y una concentración excesiva en algunos lu-
debe seguir siendo, una parte vital de la gares favorecidos y una seria escasez en
lucha más amplia por la justicia. Las justi- otros. Los persistentes extremos de desa-
cias ambiental y espacial, sin embargo, no rrollo geográfico polarizado crean no
se deberían confundir. La justicia ambien- tanto un desafío a que se haga algo por el
tal se puede considerar y conceptualizar medio ambiente per se, sino más bien un
como un subconjunto de la justicia espa- desafío político para luchar por una justi-
cial que se enfoca sobre la discriminación cia espacial redistributiva a diferentes es-
geográfica en lo que se refiere a los impac- calas, focalizándose menos en los resulta-
tos ambientales negativos, que van desde dos que en los procesos que las producen.
la localización de una planta de trata- Parafraseando a Martin Luther King, la
miento de desechos tóxicos al desigual injusticia espacial en cualquier lugar, a
impacto regional y nacional del calenta- cualquier escala geográfica, es una ame-
miento global y del cambio climático. naza a la justicia en todos lados. De forma
De esta manera, el EJM puede benefi- todavía más pertinente y específica, esto
ciarse mucho de una mayor conciencia de sugiere que fenómenos de gran escala,
las geografías interactivas y multiescala- como el cambio climático, tienen una geo-
res de la discriminación localizada que grafía global de efectos, pero también
40 dan forma a la justicia ambiental y dan afectan a naciones-estado, a regiones
oportunidades de intervención entre lo subnacionales, a áreas intrametropolita-
global y lo local. Por ejemplo, aunque el nas y a comunidades y barrios locales en
calentamiento global y el cambio climá- formas muy diferentes. Lo mismo se
tico hayan sido definitivamente relaciona- puede decir si se varían las escalas en sen-
dos a la acción del hombre, es útil ver que tido inverso, vinculando un evento locali-
esta acción humana se da a través de la zado, como la ruptura de los diques del río
producción y reproducción de geografías Mississippi por parte del huracán Katrina
injustas y de estructuras globales de ven- a una crítica de la política económica y
taja y desventaja espacial. Esto requiere científica nacional y a como el cambio cli-
respuestas políticas a muchas diferentes mático ha aumentado si no la incidencia
escalas interactuantes. por lo menos la ferocidad de los fenóme-
nos meteorológicos extremos en todo el
Análogamente, en lo que se refiere a
mundo. Todo está conectado a todo,
los límites ambientales del crecimiento, se
como dicen los ambientalistas, pero no
pude argumentar que hoy se produce lo
sencillamente en un ecosistema plano y
suficiente como para alimentar, vestir, co-
horizontal o en la biosfera. Estas conexio-
bijar y entretener a toda la población
nes se extienden también verticalmente a
mundial sin una degradación significativa
través de capas socialmente producidas
del ambiente. Lo que impide que esto su-
de escalas geográficas limitadas que se ex-
ceda (e induce un cambio climático poten-
tienden desde el planeta hasta el cuerpo.
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