MARCO TEÓRICO Y EMPÍRICO
Marco Teórico
El estudio de la violencia de género es un flagelo con antecedentes históricos y
culturales que en principio afecta a las mujeres; dejando de lado la violencia al género
masculino, la cual ha buscado comprenderse desde distintos puntos de vista y teorías. No
obstante, para comprender cada uno de ellos se hace necesario definir algunos conceptos
claves en el tema de estudio, dentro de los que podemos encontrar: violencia, violencia de
género, así como algunas teorías explicativas de la violencia.
Violencia.
Definición:
La Organización Mundial de la Salud (2002), define la violencia como:
El uso deliberado de la fuerza física o el poder, ya sea en grado de amenaza o efectivo,
contra uno mismo, otra persona o un grupo o comunidad, que cause o tenga muchas
probabilidades de causar lesiones, muerte, daños psicológicos, trastornos del
desarrollo o privaciones. (p. 3).
En este orden de ideas, podemos notar entonces que todo acto que atente contra la
integridad física o psicológica de cualquier individuo sin importar el grado de intencionalidad
con que se haga, es considerado como violencia.
De manera similar, Garro (2005), conceptualiza la violencia como:
Una forma del ejercicio del poder mediante el empleo de la fuerza física, psicológica,
política, patrimonial e implica la existencia de un arriba y un abajo que habitualmente
toman la forma de roles complementarios, ocurriendo en relaciones desiguales, en
relaciones asimétricas, por ejemplo: padre-hijo, hombre-mujer, maestro-alumno,
patrón-empleado, joven- viejo. (p.26).
En este sentido, se hace visible como a pesar de que distintos autores han abordado el tema
de la violencia desde varias perspectivas, la gran mayoría de ellos concuerdan en que la
violencia implica principalmente abuso de poder.
Teorías explicativas de la violencia.
Como se mencionó anteriormente, la violencia al género masculino ha buscado
comprenderse desde distintos puntos de vista y teorías, dentro de las cuales podemos destacar
las teorías explicativas generales sobre el origen de la conducta agresiva o violenta en los
seres humanos, la cual a su vez se divide en dos líneas teóricas que son: las teorías activas o
innatistas y las teorías reactivas o ambientales.
Teorías activas o innatistas
De acuerdo con Díaz-Aguado (2002), las principales teorías activas o innatistas son
la teoría genética, la etológica, la psicoanalítica, la teoría de personalidad, la teoría de la
frustración y la de la señal-activación.
Por lo tanto, basándonos en Díaz-Aguado (2002), diremos entonces que la teoría
genética sostiene que las acciones agresivas resultan de síndromes patológicos o desordenes
hormonales. Por otro lado, Álvarez-Cienfuegos y Egea (2003), manifiestan que la teoría
etológica considera la agresión como algo innato basado en impulsos inconscientes
adaptados y que se han desarrollado con la evolución. Retomando a Díaz-Aguado (2002), la
teoría psicoanalítica dice que la agresividad es un componente instintivo que surge como
reacción ante el bloqueo de la libido, es decir, el bloqueo de la consecución de aquello que
causa placer. Adicionalmente, Álvarez-Cienfuegos y Egea (2003), establecen que según la
teoría de la personalidad, el comportamiento violento se debe a la ausencia de autocontrol,
impulsividad y la existencia de déficits cognitivos. Por otra parte, Dollard, et al (1939),
sostienen que en la teoría de la frustración los comportamientos agresivos son el resultado de
una frustración previa. Finalmente, Berkowitz (1989), trata de explicar la teoría de la señal-
activación a partir de la teoría de la frustración pero con algunas modificaciones.
En pocas palabras, podemos decir que de acuerdo con estas teorías gran parte de los
seres humanos están predispuestos a responder de manera violenta o agresiva frente
amenazas exteriores hasta el punto de ser más hostiles que la fuente amenazante.
Teorías reactivas o ambientales
De acuerdo con Díaz-Aguado (2002), las principales teorías reactivas o ambientales
son la teoría del aprendizaje social, la teoría de la interacción social, la teoria sociológica y
la teoria ecológica.
En este orden de ideas, Bandura (1977), sostiene que en la teoria del aprendizaje
social, el comportamiento agresivo o violento es resultado de un aprendizaje por observación
e imitación. Por otro lado, Díaz-Aguado (2002), expone en la teoria de la interacción social
que la conducta violenta es el resultado de la interacción entre las características individuales
de la persona y las circunstancias del contexto social que la rodea. Adicionalmente, Álvarez-
Cienfuegos & Egea (2003), manifiestan en la teoria sociológica que la violencia es el
producto de las características culturales, políticas y económicas de la sociedad. Finalmente,
Bronfenbrenner (1979), propone la teoria ecológica que contempla a la persona inmersa en
una comunidad interconectada y organizada en cuatro niveles que influencian la conducta.
Violencia de género.
Definición:
De acuerdo con Ahumada & Arancibia (1993), se entiende como violencia de género
“El ejercicio de la violencia que refleja la asimetría existente en las relaciones de poder entre
varones y mujeres, y que perpetúa la subordinación y desvalorización de lo femenino frente
a lo masculino o viceversa. (p. 11).
En este orden de ideas, la violencia de género está directamente relacionada con toda
forma de victimización hacia cualquier género, lo que conlleva a un desequilibrio e inequidad
entre las personas pertenecientes a ambos sexos.
Es importante destacar, que dentro del apartado de la violencia de género es posible
encontrar distintas teorías que explican el origen de la conducta agresiva o violenta en los
seres humanos y algunas acciones que inducen a este fenómeno; dentro de las cuales
podemos resaltar la teoria biológica, la teoria generacional y la teoria ecológica.
Desde el punto de vista biológico, Ramírez (2000), sostiene que la violencia es la
respuesta de supervivencia de un individuo u organismo a su medio ambiente. Este autor
explica que en el caso de la violencia de género en la pareja, esta conducta es considerada
como parte de la estructura biológica de los seres humanos, pues ellos han desarrollado su
agresividad para sobrevivir.
Por otro lado, de acuerdo con Alencar-Rodrigues & Cantera (2012) citando a Dutton
& Golant (1997), existen algunas características individuales que constituyen un factor de
riesgo para que las personas ejerzan la violencia contra la pareja. En este sentido, factores
como el rechazo y el maltrato del padre o la madre, el apego inseguro a los padres y la
influencia de la cultura sexista contribuyen a que un individuo maltrate a su compañero (a).
Finalmente, Bronfenbrenner (1987), expone que son diversas las causas que dan
origen a la violencia de género en la pareja y recomienda una mirada que contemple la
interacción de factores culturales, sociales y psicológicos.
En conclusión, el hecho de que exista la violencia de género en la sociedad está en
gran parte ligado a la realidad que de acuerdo con estas teorías los seres humanos están en
cierto modo predispuestos y atentos para responder de manera agresiva frente a las amenazas
exteriores.
Marco Empírico
Teniendo en cuenta el objetivo principal de este estudio, el cual consiste en identificar
la cantidad de hombres pertenecientes a una estación de policía en la ciudad de Cali que son
víctimas de violencia familiar, podemos analizar algunos resultados que han sido presentados
en otros estudios con respecto al tema de investigación. Por lo tanto, el autor Wadham (S.F),
cuestiona la existencia de hombres como víctimas de violencia por parte de otras mujeres,
argumentando diferencias en la intensidad de la violencia entre hombres y mujeres, lo cual
sostiene diciendo “Los registros de la policía y las cortes en los EUA muestran
consistentemente que un 5 por ciento de hombres son víctimas de violencia doméstica.”
De igual manera esta problemática está planteada en un periódico español, que a pesar
de que anuncia que “Más de 2.600 hombres sufrieron malos tratos de sus parejas en 2005,
según el CGPJ”, señala que “ante el aumento de las denuncias de hombres por agresión de
su pareja, esto no implica que estemos en presencia de una problemática social”. (S.A., 2007).
Adicionalmente, Rodríguez (2016) en el artículo: Suelta el cuchillo" el fenómeno
oculto de los hombres maltratados por mujeres”, menciona a la profesora Nelia Tello quien
es académica de la Escuela Nacional de Trabajo Social de la Universidad Nacional Autónoma
de México (UNAM), quien ha investigado la violencia doméstica contra los hombres en
México y por tanto sostiene que la violencia contra el género masculino es "una relación en
la que la mujer usa la fuerza, es la que se impone, es la que denigra y destruye al compañero"
y que esta misma "Se da a partir de una relación de dominio y sumisión, en la que el hombre
responde sumisamente. Se impone una fuerza hacia el macho. Es decir, una relación donde
la voluntad de la mujer se impone totalmente".
En cuanto al ámbito nacional, podemos ver que Hernández (2017), basándose en
datos estadísticos de Medicina Legal, presenta algunas cifras relacionadas con la violencia
de género a los hombres, para ello sostiene que en el 2015, murieron 27 y 6.315 resultaron
heridos por cuenta de su pareja o expareja, y que el año pasado, 42 murieron y 6.898 fueron
heridos, representando un aumento considerable en ambos casos. Además, Medicina Legal
registra también que fueron cinco los mecanismos que utilizaron las parejas para quitarles la
vida a los hombres el último año: objeto corto punzante (31), proyectil de arma de fuego (5),
objeto contundente o golpes (2), generadores de asfixia (2) y térmico (quemaduras) (2).
Basándonos en todos estos estudios y datos, podemos concluir entonces, que la
violencia contra el género masculino se presenta y que en muchos casos es causante de
suicidios u homicidios, pero que si no se da a conocer, es como si no sucediera.
No obstante, a través de este estudio se ha sostenido la idea de que los hombres
también son víctimas de las diferentes manifestaciones de la violencia y de que es una
realidad de la que poco se habla, bien sea por factores personales, emocionales, sociales o
culturales que dificultan la puesta en evidencia este problema. Es por ello, que a través de
este documento proponemos identificar la cantidad de hombres pertenecientes a una estación
de policía en la ciudad de Cali que son víctimas de violencia familiar, con el fin de contribuir
de manera positiva al reconocimiento de la violencia contra los hombres como un problema
social.