SALMO 50 12Oh Dios, crea en mí un corazón puro,
Misericordia, Dios mío renuévame por dentro con espíritu firme;
13no me arrojes lejos de tu rostro,
3Misericordia, Dios mío, por tu bondad, no me quites tu santo espíritu.
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
4lava del todo mi delito, 14Devuélveme la alegría de tu salvación,
limpia mi pecado. afiánzame con espíritu generoso:
15enseñaré a los malvados tus caminos,
5Pues yo reconozco mi culpa, los pecadores volverán a ti.
tengo siempre presente mi pecado:
6contra ti, contra ti solo pequé, 16Líbrame de la sangre, oh Dios,
cometí la maldad que aborreces. Dios, Salvador mío,
y cantará mi lengua tu justicia.
En la sentencia tendrás razón, 17Señor, me abrirás los labios,
en el juicio resultarás inocente. y mi boca proclamará tu alabanza.
7Mira, en la culpa nací,
pecador me concibió mi madre. 18Los sacrificios no te satisfacen:
si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.
8Te gusta un corazón sincero, 19Mi sacrificio es un espíritu quebrantado;
y en mi interior me inculcas sabiduría. un corazón quebrantado y humillado,
9Rocíame con el hisopo: quedaré limpio; tú no lo desprecias.
lávame: quedaré más blanco que la nieve.
20Señor, por tu bondad, favorece a Sión,
10Hazme oír el gozo y la alegría, reconstruye las murallas de Jerusalén:
que se alegren los huesos quebrantados. 21entonces aceptarás los sacrificios rituales,
11Aparta de mi pecado tu vista, ofrendas y holocaustos,
borra en mí toda culpa. sobre tu altar se inmolarán novillos.