0% encontró este documento útil (0 votos)
233 vistas4 páginas

La Permuta

La permuta o cambio es un contrato en que las partes se obligan mutuamente a dar una especie o cuerpo cierto por otro, así lo estipula el artículo 1837 del Código Civil ecuatoriano. Otros autores lo definen como el contrato de trueque o permutación tendrá lugar, cuando uno de los contratos se obligue a transferir a otro la propiedad de una cosa, con tal que este le de la propiedad de otra cosa.

Cargado por

Julisa Fiallos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
233 vistas4 páginas

La Permuta

La permuta o cambio es un contrato en que las partes se obligan mutuamente a dar una especie o cuerpo cierto por otro, así lo estipula el artículo 1837 del Código Civil ecuatoriano. Otros autores lo definen como el contrato de trueque o permutación tendrá lugar, cuando uno de los contratos se obligue a transferir a otro la propiedad de una cosa, con tal que este le de la propiedad de otra cosa.

Cargado por

Julisa Fiallos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La Permuta

Definición

La permuta o cambio es un contrato en que las partes se obligan mutuamente a dar una especie o cuerpo cierto
por otro, así lo estipula el artículo 1837 del Código Civil ecuatoriano. Otros autores lo definen como el contrato
de trueque o permutación tendrá lugar, cuando uno de los contratos se obligue a transferir a otro la propiedad de
una cosa, con tal que este le de la propiedad de otra cosa.

Existe un poco de ambigüedad con respecto a la definición:

1. Resulta que una sola de las partes se obliga, en tanto que la otra debe dar. En cierto la permuta sería un
contrato real y unilateral. Pero no es así ya que la permuta es un contrato consensual y bilateral, ambas
partes de obligan a dar sin que sea requisito el que una de ellas de.

Sánchez Román, acentuando la finalidad traslativa del contrato de permuta, lo define como “un contrato
principal, consensual, bilateral, oneroso, conmutativo o traslativo de dominio, por el cual dos personas se
obligan a transferirse mutuamente el dominio de una o varias cosas que, al celebrar la permuta, pertenecía a
cada una de ellas”. Nótese que esta definición excluye la posibilidad de que en la permuta una de las cosas
pueda ser ajena, y responde al sistema que no reconoce la venta de cosa ajena.

Planoil define a la permuta como “cambio de una cosa por otra”, entendiendo por “cosas” los bienes materiales
y los derechos.

En el plano doctrinal se debate si realmente hay permuta cuando se intercambia derechos y no cosas
materiales. Salvat y otros autores sostienen que bien se pueden permutar dos derechos o un derecho por una
cosa.

Efectivamente, lo más común es la permuta de dos derechos de propiedad sobre cosas materiales, peri para la
doctrina, nada impide que se puedan cambiar una propiedad por un usufructo, o un derecho de habitación por
unos bienes muebles o un crédito personal por una servidumbre predial, etc. En todo caso, deben ser cosas
susceptibles de venta, ya que la permuta es una especie de doble venta, o venta reciproca de bienes entre dos
personas. La definición del Código Civil Ecuatoriano parece excluir estas otras formas de permuta, porque hace
referencia directa a “especie o cuerpo cierto”; de todas formas, se podría decir que la permuta en dar el derecho
de habitación en un inmueble, a cambio por el usufructo de otro, ya que se cumple la exigencia de referirse a
especies o cuerpos ciertos, aunque no se transfiera el dominio, sino otros derechos sobre esos bienes materiales.

La diferencia fundamental entre la permuta y la compraventa consiste en que en la permuta se cambian los
bienes entre dos personas, directamente, mientras que en la compraventa uno es el que vende una cosa y el otro
da en compensación o cambio, dinero. Las obligaciones del vendedor son unas y las del comprador son otras,
como hemos expuesto anteriormente, en tanto que en la permuta ambas partes conservan una perfecta igualdad
de derechos y obligaciones respecto de la otra, por lo cual el artículo 1867 del Código Civil dice que “cada
permutante será considerado como vendedor”. También podría decirse que cada una de las partes se considera
comprador.

La permuta también se llama “cambio o trueque” nuestro Código Civil emplea la palabra “cambio” para
referirse a este contrato, en los artículos 1251, 1864 y la palabra “permuta” aparece trece veces, en ninguna
parte usa la palabra “trueque” pero es corriente en el lenguaje de os negocios, incluso del comercio
internacional.
La estrecha relación con la compraventa, deriva del origen de ambos contratos. Coinciden los autores en afirmar
que primitivamente el hombre debió utilizar el cambio directo de unas cosas por otras, y que de allí derivo la
compraventa, al inventarse el dinero, como signo representativo de la riqueza o medida abstracta del valor de
las cosas, lo que permite la analogía con la de la compraventa y muchas veces los códigos se remiten
escuetamente al régimen de la compraventa.

Guarda también una gran semejanza con la dación en pago, pero esta figura jurídica tiene por objeto extinguir
una obligación, mientras que la permuta origina reciprocas obligaciones entre las partes: de transferirse el
dominio.

Antecedentes

Como operación económica la permuta es sin duda mucho ms antigua que la compraventa, lo que no necesita
demostración pues el dinero no pertenece a los albores de la civilización por lo que se puede decir que la
primera operación económica es “la permuta” y después nace la institución de “la compraventa” y en ese
sentido se puede decir que la compraventa deriva de la permuta. Desde el punto de vista de la operación jurídica
el contrato de compraventa, obtuvo primero en el tiempo su reconocimiento como negocio típico, en tanto que
la permuta quedo en Roma dentro de la teoría de los contratos innominados.

Desde el punto de vista jurídico, hubo en Roma estas diferencias entre la compraventa y la permuta:

a. La compraventa fue reconocida como un contrato nominado y consensual. El vendedor no estaba


obligado técnicamente a transmitir la propiedad, sino como a vacuam possesionem tradere.
b. La permuta en cambio era un contrato innominado y en consecuencia, real. Pertenecía la tipo de negocio
do ut des, que solo quedaba perfeccionado una vez que una de las partes hubiera efectuado el datio que
le correspondía, pues antes de esa datio solo había un pacto nudo. Pero a diferencia de la venta que no
obliga a trasmitir la propiedad, aquí la datio exigía dicha transferencia.

Cuando se difundió la compraventa en Roma, los juristas sabinianos consideraron que la permuta había quedado
absorbida por la nueva figura jurídica, pero prevaleció la opinión de los proculeyanos que preferían conservar el
régimen propio de la permuta. Inicialmente se calificó la permuta como un contrato de naturaleza real.

A partir de la Edad Media se transforma el contrato en simplemente consensual y así es considerado en la


mayor parte de los sistemas jurídicos.

En nuestro Código se configura la permuta como un contrato consensual, en todo similar a la compraventa. La
dificultad puede estribar en distinguir cuando hay una compraventa y cuando un trueque, por intervenir una
compensación en dinero cuando las cosas cambiadas no son de igual valor.

Naturaleza Jurídica

En criterio generalizado consiste en que si la parte que se paga en dinero supera el valor de la cosa, se produce
una compraventa, mientras que si el valor de las cosas no es tan diferente y la compensación monetaria es
inferior, entonces solo se considera como permuta.

No resulta muy clara la disposición legal, ya que el punto de comparación podría entender que sea la cosa de
mayor valor o la de menor valor. Parece preferible entender lo segundo, ya que la cosa de menos valor es la que
hace el papel o cumple la función de precio, juntamente con una cantidad de dinero, que se paga por la más
costosa. Además, no cabe que se pague una cantidad superior al valor de la cosa de mayor precio y además se
entregue por ella otro objeto. Pero habría sido preferible que la ley lo dijera expresamente: si lo que se paga en
dinero supera el valor de la cosa de menor valor, es compraventa, y si la cosa que se entrega tiene mayor valor
que lo que se paga en dinero, hay permuta.

Régimen legal

Sigue casi todos los regímenes de la compraventa, generalmente se enumeran los aspectos en los que las normas
de la compraventa se trasladan para la permuta: las relativas a la forma, la capacidad de las partes, los objetos
que pueden ser contratados, la lesión enorme, los vicios redhibitorios, la evicción y las acciones que derivan de
todo ello.

En cuanto a la forma del contrato, no cabe duda de que vale cualquier manera de expresar el consentimiento de
una y otra partes; pero, si una o ambas cosas que se cambian es un inmueble o derechos de sucesión hereditaria,
para la perfección del contrato se requiere escritura pública. No olvidemos además, que para que realice el
efecto de la permuta, esto es la transferencia del dominio, se deberá inscribir la escritura pública, ya que esta
inscripción en el Registro de la Propiedad constituye la tradición, el modo para trasladar el dominio a base del
título que este caso es la permuta.

En una sentencia antigua se aclara que la falta de escritura pública en la permuta de inmuebles, no puede ser
suplida por la promesa de celebrar escritura pública; y debe mirarse como no celebrado el contrato aunque es
él se prometa a reducirlo a instrumento público dentro de cierto plazo. Se declara la nulidad absoluta, de oficio
y se ordena que las cosas se restituyan al estado anterior del contrato.

Efectos de la Permuta o cambio

Siguiendo la analogía con la compraventa, se enumeran los principales efectos de la permuta:

1. Las partes están obligadas a conservar las cosas permutadas, hasta su entrega y, en consecuencia,
responden por culpa, según las reglas generales, de las obligaciones de dar.
2. Deben entregar cada uno lo que ofreció, y en el tiempo, lugar y condiciones establecidas.
3. Ambos responden del saneamiento de evicción y de vicios ocultos.
4. Deben pagar a medios los gastos del contrato, salvo que dispongan otra cosa.

Hay otros efectos, que podríamos calificar de accidentales o eventuales, al igual que sucede con la compraventa,
como el previsto, si alguna parte del predio vendido o permutado queda separada de todo camino, se entenderá
concedida a favor de ella una servidumbre de tránsito, sin indemnización alguna.

 Si se produce el incumplimiento por una de las partes, la que sí ha cumplido tiene –como en la
compraventa- tiene el derecho de exigir la entrega la cosa debida o bien, puede optar por demandar la
resolución del contrato; en ambos casos, podrá exigir indemnización de los perjuicios que se hayan
producido y logre probar.
 No pueden cambiarse las cosas que no pueden venderse, de donde se deduce que se acepta la posibilidad
de que una, de las cosas permutas sea ajena a quien se compromete, a encargarla, ya que nuestro sistema
admite la venta de cosa ajena. El comprometerse entregar, a título de venta o de permuta algo
ajen, implica la obligación de adquirir legalmente la cosa, para cumplir el conjunto y que realmente
produzca y que realmente produzca sus efectos normales el trueque.
 En evicción, si esta total, el que ha perdido por resolución judicial, la cosa recibida, tiene derecho a pedir
la devolución de la cosa que entrego a cambio, como es el caso de la compraventa , el comprador tiene
derecho a que se devuelva el precio que pago, o bien se le entregue legalmente la cosa misma. En la
permuta se dan tres posibilidades; reclamar la cosa que se dio, pedir su valor o reclamar el valor de la
que evicto entrego, en cualquiera de estos tres casos hay lugar a la indemnización de perjuicios.
 Si se anula el contrato, las cosas deben volver a su antiguo estado, deben devolverse a su dueño, pero
esto no será posible si uno o ambos contratantes han enajenado lo recibido. En tal supuesto el que ha
enajenado la cosa recibida, no puede demandar la rescisión del contrato, porque estará en imposibilidad
de restituir; pero, si ha perdido la cosa recibida, sin su voluntad, tendrá que restituir solamente su precio.

Artículo 1846 Efectos de la falta de notificación o aceptación

En el caso de que falte la notificación o aceptación de la cesión, el deudor podrá pagar al cedente o cambiar el
crédito para los acreedores del cedente por lo que se considerara que el crédito pase a manos del cedente.

EJEMPLO: David tiene un crédito en el Banco Pichincha y Roberto su amigo va a pasar a ser acreedor del
crédito de David, pero Roberto no se ha pronunciado sobre la aceptación o no aceptación de la cesión por parte
de David, por lo que se entiende que Roberto debe pagar la deuda en consecuencia.

Articulo 1847 Efectos de la cesión

La cesión de un crédito comprende sus fianzas, privilegios e hipotecas, pero no traspasa las excepciones
personales del cedente

EJEMPLO: Gabriela le cede un crédito hipotecario a Ana, a lo que Gabriela le informa que al aceptarlo no le
traspasa el derecho para recibir lo necesario para subsistir.

También podría gustarte