Lamarckism o
Lamarckism o
Como mecanismo para traducir esos presupuestos en cambios evolutivos, propuso el mecanismo conocido como “herencia de los
caracteres adquiridos”, refiriéndose a la, hasta el día de hoy no demostrada, capacidad de los organismos de trasladar a la herencia los
caracteres adquiridos en vida. Esta herencia no sería ni directa ni individual, sino que sería tras largo tiempo de estar sometidos a
parecidas circunstancias y afectarían al conjunto de los individuos del grupo sometido a esas circunstancias.
La teoría de Lamarck no fue tenida en cuenta en el momento de su formulación, siendo 50 años más tarde, con la publicación de El
origen de las especies, cuando los evolucionistas y el propio Darwin la rescataron para intentar cubrir el vacío que la selección
natural dejaba al no proponer la fuente de la variabilidad sobre la que actuaría la selección.
A principios del siglo XX, con la formulación de la barrera Weismann, que enuncia la imposibilidad de transferencia de información
entre la línea somática y la germinal, el lamarckismo fue desechado considerándolo erróneo. No obstante, durante el siglo XX han
existido evolucionistas que han defendido el lamarckismo, existiendo en la actualidad voces desde la biología y el evolucionismo que
reivindican su reformulación.
Lamarck, su Filosofía zoológica (actualmente sería teoría zoológica) me parece el libro más importante de
la biología que se haya escrito jamás. Lamarck fue el que aplicó el concepto de biología al estudio de los
seres vivos dotándole de una base teórica para que tuviera consistencia. [...] Era una persona que tenía una
capacidad impresionante de comprensión de la Naturaleza, tenía una visión bellísima de la Naturaleza...
En la actualidad, el lamarckismo ha quedado simplificado como la teoría de la «herencia de los caracteres adquiridos». La síntesis
(neodarwinismo) formulada en los años 1930, según la cual, la vida evoluciona a consecuencia de mutaciones aleatorias en el ADN
fijadas por la selección natural, es considerada, por la mayoría del estamento académico, más satisfactoria para explicar la evolución.
Índice
Contexto histórico
Teoría de la evolución de Lamarck
Concepto de evolución
Sobre la forma en que se evoluciona
Ciencia y religión
La complejidad creciente de los organismos
La herencia de los caracteres adquiridos
Adaptación al medio
Gradualismo y lamarckismo
Los organismos, agentes de su propia evolución
Recepción y alcance de la teoría
Referencias
Bibliografía
Enlaces externos
Contexto histórico
A diferencia del pensamiento evolucionista de Darwin, al que se le puede atribuir una influencia directa de su abuelo Erasmus y del
propio Lamarck,6 y un ambiente en el que la filosofía zoológica habría generado una cierta inquietud evolucionista,7 los
antecedentes en Lamarck son difusos y tuvo que elaborar su teoría en un contexto que la recepción de su obra demostró hostil.
Es obvio que el pensamiento evolucionista solo fue posible tras establecerse el método científico y su empeño por describir el mundo
con explicaciones que el propio mundo pudiera darnos, sin recurrir a causas externas a él. La Ilustración, el espíritu de
L'Encyclopédie, y el apoyo de Buffon harían posible que Lamarck desarrollase sus trabajos sobre Historia Natural, botánica y
acometiese el estudio de los invertebrados. También, habrían existido pequeños destellos evolucionistas que cuestionarían el fijismo
en Diderot y Maupertuis y, anteriormente, en Leibniz;8 el avance en la geología habría posibilitado que Lamarck se plantease la
imposibilidad de que la Creación hubiese previsto todas las formas de vida que se observaban en la naturaleza, perfectamente
adaptadas a unos cambios que se habrían dado con posterioridad a esa creación. En todo caso, el fijismo estaba perfectamente
establecido y su propuesta evolucionista tuvo que enfrentarse al dogma religioso de la Creación y al pensamiento científico del muy
influyente Cuvier que justificó los descubrimientos que los fósiles proporcionaban sobre formas de vida diferentes a las actuales,
como especies sin conexión con éstas, extinguidas por los sucesivos cataclismos que se habrían producido a lo largo de la historia
geológica.9 10
Lamarck tuvo que esbozar su teoría en un tiempo en el que el estado de las ciencias naturales era “caótico”, "formuladas en una época
en que ni siquiera se podía entrever la posibilidad lejana de fundarlas sobre hechos evidentes"11 Momentos en los que se admitía que
la vida surgía por generación espontánea y se desconocía todo sobre la herencia biológica.
La experiencia en la enseñanza me hizo sentir de qué modo una filosofía zoológica, es decir, un cuerpo de
preceptos y de principios relativo al estudio de los animales y hasta aplicables á las otras partes de las
ciencias naturales, nos sería útil en la actualidad, dados los progresos que se han realizado en estos últimos
años en nuestros conocimientos de los hechos zoológicos.
El asunto relativo al examen de los animales no consiste únicamente en conocer las diferentes razas ni
determinar entre ellas todas las distinciones, fijando sus caracteres particulares, sino también el de llegar a
conocer, además, el origen de las facultades de que disfrutan, las causas que los hacen existir y mantienen
su vida., y por último, las de la progresión notable que presentan
en el orden de su organización, y en el funcionamiento lo mismo
que el desarrollo de aquellas facultades.
Filosofía Zoológica.
todo demuestra que el conjunto de las formas vivas no ha podido constituirse al mismo tiempo. Cada uno
de los cuerpos vivos ha sufrido cambios más o menos grandes en el estado de sus órganos y en sus
relaciones mutuas. En consecuencia, la especie no puede constituir un cuadro rígido formado de una vez
para siempre y donde vienen a instalarse los individuos de las generaciones sucesivas. «Lo que se llama
especie... sólo tiene una permanencia relativa en su estado, que no puede ser tan antiguo como la
naturaleza.»
Concepto de evolución
Dobzhansky, uno de los fundadores del neodarwinismo, 130 años después de que Lamarck formulara la teoría de la evolución, sin
otorgarle el debido reconocimiento, definiría la evolución en estos términos:
También destacó la sorprendente adaptación de los organismos a su medio: “La adaptación de organismos a sus ambientes es
sorprendente. Las estructuras, funciones, y modos de vida de cada especie son por lo menos tolerablemente consonante con las
demandas de su ambiente. Cada organismo se ajusta, ocupa y se aprovecha de ciertos hábitats”, atribuyendo a Darwin la observación
de esa gran capacidad de los organismos para adaptase al medio y su gran diversidad como respuesta a esa adaptación: "Uno siempre
se ha fascinado por la gran diversidad de organismos que viven en el mundo [...] Darwin fue el primero en inferir que esa diversidad
orgánica es una contestación de la materia viviente a la diversidad de ambientes en nuestro planeta.13
Lo expuesto por Dobzhansky perfectamente podría servir para sintetizar el concepto de evolución en la teoría de Lamarck:
Lamarck defendió que las formas de vida actuales eran las descendientes de otras formas diferentes existentes en
el pasado. Se enfrentó al dogma de la Creación y a Cuvier que defendiendo el fijismo, impuso en su época que las
formas de vida del pasado diferentes a las actuales, se trataba de formas sin conexión con éstas, formas extintas en
los diferentes cataclismos geológicos sufridos en la iTerra.
Lamarck formuló que los cambios serían imperceptibles, que precisamente esa característica de la evolución era la
que hacía que desde nuestra perspectiva del tiempo antropocéntrica nos fuera imposible apreciar tal evolución.
Lamarck ilustró la evolución mediante un diagrama en el que los “infusorios”, las formas más simples, se
distanciaban en ramas para acoger la diversidad conocida en su época.
Lamarck, más que ningún otro evolucionista, dado los escasos conocimientos paleontológicos de la época, tuvo que
fundamentar su teoría en el estudio de la naturaleza tal y como la observó como botánico y como especialista en
invertebrados. Fueron estos estudios, y los incipientes conocimientos sobre la historia la Tierra que la geología
estaba aportando, lo que le llevó a formular su teoría.
Y puso especial énfasis en la sorprendente adaptación de los or
ganismos a sus ambientes.
A medida que los individuos de una de nuestras especies cambian de situación, de clima, de manera de ser
o de hábito, reciben por ello las influencias que cambian poco a poco la consistencia y las proporciones de
sus partes, de su forma, sus facultades y hasta su misma organización; de suerte que todo en tales
individuos participa, con el tiempo, de las mutaciones experimentadas. En el mismo clima, situaciones y
exposiciones muy diferentes hacen por de pronto simplemente a los individuos que se encuentran
expuestos a ellas; pero con la sucesión de los tiempos, la continua diferencia de las situaciones de los
individuos de quienes hablo, que viven y se reproducen sucesivamente en las mismas condiciones, produce
en ellos diferencias que llegan a ser, en cierto modo, esenciales a su ser; de suerte que si se han sucedido
los unos a los otros, estos individuos, que pertenecen originariamente a otra especie, se encuentran al fin
transformados en una especie nueva distinta de la otra.
Lamarck formuló que los seres vivos evolucionan adaptándose a las condiciones, circunstancias y ambientes en los que se
desarrollan, y la diversidad de situaciones a la que pueden estar sometidos habría propiciado la gran diversidad de formas de vida
actuales. Aportó como prueba la existencia de fósiles de formas de vida diferentes a las actuales, razonando sobre la imposibilidad de
que éstas no fuesen sino formas intermedias entre las actuales y las primigenias. Basando, también, su afirmación en lo observado en
la naturaleza:
sabemos positivamente en la actualidad que un cambio forzado y sostenido en las zonas de habitación y en
los hábitos y la manera de vivir de los animales, operan, después de un tiempo suficiente, una mutación
muy notable en los individuos que se encuentran sometidos a ellos.
Filosofía zoológica, p. 64.
1.- Todos los cuerpos organizados (organismos) de la Tierra han sido producidos por la naturaleza sucesivamente y
después de una enorme sucesión de tiempo.
2.- En su marcha constante, la Naturaleza ha comenzado, y recomienza aún todos los días, por formar los cuerpos
organizados más simples, y que no forma directamente más que estos. Es decir, que estos primeros bosquejos de
organismos son los que se ha designado con el nombre de generaciones espontáneas.
3.- Estando formados los primeros bosquejos del animal y del vegetal han desarrollado poco a poco los órganos y
con el tiempo se han diversificado.
4.- La facultad de reproducción inherente en cada organismo ha dado lugar a los diferentes modos de multiplicación
y de regeneración de los individuos. Por ello los progresos adquiridos se han conservado.
5.- Con la ayuda de un tiempo suficiente, de las circunstancias, de los cambios surgidos en la Tierra, de los
diferentes hábitos que ante nuevas situaciones los organismos han tenido que mantener, surge la diversidad de
estos.
6.- Los cambios en su organización y de sus partes, lo que se llama especie, han sido sucesiva e insensiblemente
formados. Por lo que la especie no tiene más que una constancia relativa en su estado y no puede ser tan antigua
como la Naturaleza.16
Formulando dos leyes, lo que hoy se conoce como “herencia de los caracteres adquiridos”:
Así, para llegar a conocer las verdaderas causas de tantas formas diversas y de tantos hábitos diferentes
como nos ofrecen los animales, es preciso considerar que las circunstancias infinitamente diversificadas, en
las cuales se han encontrado los seres de cada raza, han producido para cada uno de ellos necesidades
nuevas y cambios en sus hábitos necesariamente. Reconocida esta verdad, que nadie podrá negar, será fácil
percibir cómo las nuevas necesidades han podido ser satisfechas y los nuevos hábitos adquiridos, si se
presta alguna atención a las dos siguientes leyes de la Naturaleza, que siempre ha comprobado la
observación:
Primera ley: En todo animal que no ha traspasado el término de sus desarrollos, el uso frecuente y
sostenido de un órgano cualquiera lo fortifica poco a poco, dándole una potencia proporcional a la duración
de este uso, mientras que el desuso constante de tal ór
gano lo debilita y hasta le hace desaparecer.
Segunda ley: Todo lo que la Naturaleza hizo adquirir o perder a los individuos por la influencia de las
circunstancias en que su raza se ha encontrado colocada durante largo tiempo, y consecuentemente por la
influencia del empleo predominante de tal órgano, o por la de su desuso, la Naturaleza lo conserva por la
generación en los nuevos individuos, con tal de que los cambios adquiridos sean comunes a los dos sexos,
o a los que han producido estos nuevos individuos.
Para que un ser viva, para que respire y se alimente, es necesario que se establezca un acuerdo entre los
órganos encargados de estas funciones y las condiciones exteriores. Es necesario que la organización
reaccione ante lo que Lamarck llama «las circunstancias». Por circunstancias se entienden los hábitats de la
tierra o del agua, los suelos, los climas y las otras formas vivientes que rodean a los organismos, en suma
toda «la diversidad de los medios en los que habitan».
El orden general de la naturaleza se mantendría, “la multiplicación de las pequeñas especies de animales es tan considerable, que
ellas harían el globo inhabitable para las demás, si la Naturaleza no hubiese opuesto un término a tal multiplicación. Pero como
sirven de presa a una multitud de otros animales, y como la duración de su vida es muy limitada, su cantidad se mantiene siempre en
18
justas proporciones para la conservación de sus razas […] y ello conserva a su respecto la especie de equilibrio que debe existir”.
Ciencia y religión
Sin entrar en valorar las posibilidades que Lamarck hubiese tenido en su época de protagonizar con éxito un enfrentamiento directo
con la Iglesia y la creencia en un ser todopoderoso, Lamarck no cuestionó la existencia de Dios, ni que todo fuese su “Obra”; pero
encontró una vía para poder exponer su pensamiento evolucionista, procurando evitar ese enfrentamiento.
Nada existe, en efecto, sino por su voluntad; pero ¿podemos asignarle reglas en la ejecución de ella y fijar
el modo que ha seguido a este respecto? ¿Su poder infinito no pudo crear un orden de cosas que diese
sucesivamente la existencia a todo lo que vemos como a todo lo que existe y no conocemos? Ciertamente,
cualquiera que haya sido su voluntad, la inmensidad de su poder es siempre el mismo, y de cualquier
manera que se haya ejecutado esta voluntad suprema, nada ha podido disminuir su grandeza. Respetando,
pues, los decretos de esta sabiduría infinita, yo me circunscribo a encerrarme en los límites de un simple
observador de la Naturaleza. En esto caso, si llego a vislumbrar alguna cosa en la marcha que ella ha
seguido para operar sus producciones, diré, sin temor de equivocarme, que plugo a su Autor que la
Naturaleza tenga esta facultad y este poder.
Lamarck, sin cuestionar la existencia de Dios, delimitó las creencias religiosas personales, separándolas de lo que él consideró sería
espacio reservado a la ciencia, afirmando poder probar que “la Naturaleza posee los medios y las facultades que le son necesarios
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para producir por sí misma lo que admiramos en ella”.
La naturaleza, al no ser una mente, ni siquiera un ser, sino un orden de cosas que constituyen un poder en
todas partes sujeto a las leyes. La naturaleza, digo, por tanto, no es el mismo DIOS. Es el sublime producto
de su voluntad omnipotente, y para nosotros, es entre los objetos creados el mayor y más admirable.
Así, la voluntad de DIOS se expresa en todas partes por la ejecución de las leyes de la naturaleza, ya que
estas leyes vienen de él.
Trataré de demostrar, citando en apoyo de ello hechos conocidos en todas partes, que al componer y
complicar cada vez más la organización animal, la Naturaleza ha creado progresivamente los diferentes
órganos especiales, así como las facultades de quelos animales disfrutan.
Un problema para la correcta interpretación del lamarckismo consistiría en que los términos utilizados por Lamarck pudieran tener un
significado diferente en su época al que podríamos asignarle en la actualidad. Así pasa con el término «filosofía», así podría pasar
con otros muchos términos usados por él y éste podría ser el caso de término «perfección», profusamente utilizado por Lamarck.
Habla de «animales menos perfectos», de «perfeccionamiento de órganos y especies»,... que en la naturaleza podemos observar «la
organización animal más simple hasta la del ser humano, que es la más compleja y la más perfecta».
Desde la formulación de la teoría de la evolución por Lamarck, el término «perfección» ha sido el principal caballo de batalla de las
posiciones creacionistas, argumentando que la perfección de la naturaleza únicamente podría se obra de un ser superior.20 Hoy se
admite que la evolución no es un proceso que tenga como fin la perfección, también se admite que el término «perfección» es
inadecuado para describir a organismos o tratar temas evolutivos. No se considera a la especie humana la más «perfecta».
Probablemente el término «complejo» sea el más adecuado para referirnos a las diferencias entre organismos, podríamos hablar de
organismos simples, o menos complejos, y organismos complejos.21
«Si bien es cierto que todos los cuerpos vivos constituyen productos de la naturaleza, no puede negarse que
ésta los ha producido de manera sucesiva y no todos a la vez en un tiempo sin duración; pero si la
naturaleza los ha formado sucesivamente, cabe pensar que ha comenzado por los más simples, dejando
para el final las organizaciones más complejas.» En consecuencia, menos perfeccionado significa también
menos complejo y anterior. He aquí la relación que permite la transformación de la serie de organizaciones
en el espacio en una serie isomorfa de transformaciones en el tiempo. Recorrer la cadena continua de los
seres, del más simple al más complejo, equivale exactamente a seguir la marcha de la naturaleza a través
del tiempo, a reconstruir la sucesión de transformaciones que ha originado las distintas formas de vida. En
la escala de los seres, las formas más rudimentarias pasan entonces a ocupar un lugar privilegiado, pues en
ellas dio comienzo la organización. En consecuencia, es en los organismos más simples, en los «animales
sin vértebras», donde pueden discernirse con mayor claridad las variaciones y analizarse más fácilmente
las exigencias de la organización.
Lamarck utiliza el término «perfecto» en contraposición a «simple» y en sus escritos puede leerse: «De ello se sigue que si una de las
extremidades del orden presenta los cuerpos vivientes más perfectos, aquellos cuya organización es más compuesta, la otra
extremidad del mismo orden deberá necesariamente ofrecer los cuerpos vivientes más imperfectos, es decir, aquellos cuya
organización es más simple». En Ayala(1994) puede leerse: «Según Lamarck, los organismos evolucionan necesariamente a través
del tiempo en un proceso que pasa de manera continua de formas más simples a otras más complejas»22 En todo caso, Lamarck
utiliza el término perfecto como un «comodín» para referirse a las complejas especies actuales en contraposición a las primigenias
que él sostuvo surgieron en un estado de simpleza o “imperfección”, refiriéndose a «los más imperfectos de los animales», para
referirse a los más simples; y los «más perfeccionados», para referirse a los más complejos y actuales. Esta abundante utilización del
término «perfección» ha llevado a que recurrentemente se considere el lamarckismo una teoría finalista; esto es, una teoría según la
cual la evolución respondería a un «fin» preestablecido. Si interpretamos la observada por Lamarck, tendencia de los organismos a
aumentar su complejidad y «perfección», no como el intento de sistematizar un hecho supuestamente constatado, sino como un
destino final de la evolución, deberemos considerar el lamarckismo una teoría finalista. No obstante, ese supuesto finalismo, nunca
enunciado por Lamarck, se llevaría mal con la que él propone causa de la evolución según la cual la Naturaleza habría obrado por
«tanteos y sucesivamente».23
cuando después vemos que, desde que el animal más imperfecto, que no tiene ningún órgano particular, y
consecuentemente ninguna otra facultad que aquellas peculiares de la vida, hasta el animal más perfecto y
más rico en facultades, la organización se complica gradualmente, de tal modo que todos los órganos,
incluso los más importantes, nacen los unos después de los otros en la extensión de la escala animal,
perfeccionándose en seguida sucesivamente por las modificaciones que sufren, y que los acomodan al
estado de organización de que forman parte.
Lamarck, para recorrer la evolución de la vida efectúa un estudio inverso al que hoy es costumbre.24 Hoy se estudia la Evolución
desde su origen hasta nuestros días. En tiempos de Llamarck, en los que no se reconocía la evolución de la vida, habría sido
imposible realizar el estudio desde su origen (origen que no se reconocía como tal). Lamarck parte del actual estado de las especies y
organismos, y desde ese estado postula que según vayamos descendiendo hasta el origen de estas especies y organismos se observará
una degradación en sus órganos y sus facultades hasta su desaparición, momento que supondría el origen de estos órganos y
facultades:
En seguida observamos que, salvo las anomalías, cuya causa determinaremos, reina, de un extremo a otro
de esta cadena, una degradación sorprendente en la organización de los animales que la componen y una
disminución proporcionada en el número de las facultades de estos animales. De suerte que si en una de las
extremidades de la cadena de que se trata, se encuentran los más perfectos de los seres, se ve
necesariamente en la otra extremidad los más simples y los más imperfectos.
Por último, uno se convence por este examen de que todos los órganos especiales se simplifican
progresivamente de clase en clase, se alteran, se empobrecen y se atenúan poco a poco, hasta que pierden
su concentración local, si ellos resultan de primera importancia, y que acaban por aniquilarse completa y
definitivamente antes de haber alcanzado la extremidad opuesta de la cadena. […]
La progresión en la composición de la organización sufre aquí y allá, en la serie general de los seres,
anomalías operadas por la influencia de las circunstancias de habitación [hábitat] y por la de sus hábitos
adquiridos.
«Es porque Lamarck sigue viendo una serie lineal en el mundo vivo por lo que puede ver en él el resultado de una serie cronológica
de eventos. Es porque la naturaleza no da saltos por lo que las relaciones de vecindad pueden conectarse con las de descendencia. “La
naturaleza sigue un orden fácil de reconocer, porque es exactamente el inverso del que observamos al recorrer los seres desde el más
perfecto hasta el más simple”».26 Lamarck tuvo que enfrentarse, no solo al fijismo religioso, sino también al fijismo científico.
Cuvier, desde su posición de autoridad como gran anatomista, formuló que la vida estaba constituida por grandes grupos
perfectamente diferenciados, sin posibilidad de que desde un grupo se pudiese llegar a otro.27 Lamarck consideró fundamental
"conectar" todas las especies entre sí. Debía convencer a sus contemporáneos de la evolución de la vida auxiliado únicamente de la
observación de las especies entonces conocidas y muy escasos datos paleontológicos. Desconociéndose todo sobre la herencia
biológica y en ausencia de argumentos empíricos, tuvo que articular reglas que refutaran el figismo de Cuvier. Debía «conectar»
todas las especies sin excepción, o justificar su falta de conexión. La constatación de una especie que no pudiera conectarse con el
resto cuestionaría el hecho de la evolución. De ahí su obsesión en demostrar la gradación continua entre todas las especies y, esa
gradación, trasladarla a su evolución en el tiempo.
No obstante, sobre todo en el reino animal, muchas de estas divisiones parecen realmente formadas por la
propia Naturaleza, y es indudable que durante largo tiempo costará mucho trabajo el creer que los
mamíferos, que las aves, no resulten clases bien aisladas constituidas por la Naturaleza. Pues esto no es
más que una ilusión y a la vez un resultado de los límites de nuestros conocimientos acerca de los animales
que existen o han existido, porque a medida que avanzan nuestros conocimientos de observación, más
pruebas adquirimos de que los límites de las clases, hasta las de
aquellas que parecen más aisladas, resultan borrados por nuevos
descubrimientos. Ya los ornitorincos y los equídeos parecen indicar la
existencia de animales intermedios entre las aves y los mamíferos.
Si ciertos tipos de organizaciones se asemejan, esto ya no sucede en virtud de una pretendida armonía
preestablecida más allá del conocimiento humano, sino debido al hecho de que han atravesado una o más
etapas comunes en el proceso de transformación. Para clasificar los seres naturales ya no basta, por lo
tanto, con reconocer las similitudes en el espacio; es necesario establecer cuál ha sido la sucesión en el
tiempo.
Desde el Lamarckismo, una creciente complejidad de la vida podría entenderse como una consecuencia mecánica de la adaptación de
los organismos a las «circunstancias», no como algún tipo de finalismo.31 El símil del desarrollo de sistemas y programas
informáticos puede servir para explicar cómo una tendencia a la complejidad puede ser meramente mecánica. Existe una tendencia de
estos sistemas y programas a «crecer»; parece inevitable que las versiones que remplazan a otras anteriores se compongan de un
código más extenso. Sin embargo, no existe en estos sistemas la finalidad de crecer. En cierto modo, los programas se adaptan
constantemente a las nuevas «circunstancias» y su crecimiento en complejidad no es un fin, ni siquiera es deseable, pero parece
inevitable. Hæckel entendió así el pensamiento de Lamarck:
Todos los fenómenos vitales [en su teoría] son debidos a causas mecánicas, ya físicas, ya químicas, que
tienen su razón de ser en la constitución de la materia orgánica. […] La obra de Lamarck es
verdaderamente, plenamente y estrictamente monística, es decir
, mecánica.
Aunque autores han querido ver en el pensamiento de Lamarck una especie de vitalismo que sería el que propiciaría ese aumento de
la complejidad: «Esa fuerza innata postulada por él no ha sido validada por la ciencia experimental y no constituye una contribución
científica empírica».32
La herencia de los caracteres adquiridos
Superficialmente, las generaciones sucesivas de los cuerpos de insectos-palo parecen constituir un linaje de
réplicas. Pero si se modifica experimentalmente a un miembro de dicho linaje (por ejemplo, quitándole una
pata), el cambio no pasa a la siguiente generación.
Estrictamente no puede hablarse de «la herencia de los caracteres adquiridos» ya que en aquel tiempo se desconocían los mecanismos
de la herencia biológica, y porque el postulado de Lamarck, exactamente, fue que las transformaciones que operan las diferentes
circunstancias a las que están sometidos los organismos, los medios de la Naturaleza se encarga de fijarlas en el grupo que se
encuentra sometido a estas circunstancias, con tal de que se mantengan en el tiempo. En ningún caso puede considerarse lamarckismo
que una característica contraída en vida por un organismo, pase directamente a su descendiente. Es obvio que si se circuncida a
alguien, esto no significará que sus descendientes nazcan circuncidados. Lamarck habló de ciertos fluidos que se encargarían de fijar
esas adaptaciones,33 lo que permite pensar que suponía en los organismos la capacidad de fijar evolutivamente las soluciones
encontradas a los problemas planteados por las circunstancias. «Todo cambio de un ser que lo transforma en otro ser, implica […]
satisfacer una necesidad concreta, una mayor capacidad de respuesta a las exigencias vitales».34 Quizá, más correcto sería decir que
si durante generaciones todos o la mayoría de los individuos de un grupo se viesen sometidos a un traumatismo como la amputación
de un miembro, con el transcurrir de su evolución, tal circunstancia sería menos traumática y las soluciones encontradas para
sobrevivir en tales circunstancias, con el paso del tiempo, podrían encontrase presentes en el pool genético del grupo. O, también, si
hubiesen logrado eludir la amputación, estandarizándose una estrategia, igualmente se habría fijado. Hoy en día esto no es aceptado;
pero, para resolver casos parecidos a éste, en los que queda demostrado una respuesta de la especie al ambiente, se acepta como
35
posible solución el “efecto Baldwin”, mediante el cual, la selección natural fijaría esas respuestas adaptativas.
«Tomemos dos ejemplos chocantes: el alcohol y la leche. La habilidad para digerir grandes cantidades de alcohol depende en cierta
medida de la excesiva producción de unas enzimas llamadas alcohol deshidrogenasas llevada a cabo por un conjunto de genes del
cromosoma 4».36 Existe una relativa tolerancia al alcohol en los individuos de las sociedades occidentales que debe suponerse
producto de su contacto con el alcohol y que no se da en los nativos de América del norte y de Australia. Desde el lamarckismo, la
explicación sería que siendo el alcohol una circunstancia a la que han estado sometidos los organismos, con el tiempo, estos
organismos habrían adquirido una mayor tolerancia. los organismos se habrían habituado al consumo de alcohol y esta característica,
con el tiempo iría fijándose en el grupo de individuos que ha estado en contacto con el alcohol. La explicación darviniana sería que
en el transcurso de los años que hemos estado separados genéticamente (entre 35.000 – 15.000 años),37 aproximadamente 800
generaciones, los individuos con mayor tolerancia al alcohol habrían adquirido la suficiente ventaja biológica como para imponer en
el pool genético esa característica de su genoma. Cabe también suponer, dado que en occidente la tolerancia al alcohol puede
representarse mediante una campana de Gauss, que se han producido sucesivos errores genéticos en el sentido de aumentar la
tolerancia al alcohol que restaurase la variabilidad inicial, desplazando la campana a posiciones de mayor tolerancia. Como desde el
darwinismo no se puede suponer tal direccionalidad, el "efecto Baldwin" vendría a auxiliar a la selección natural para salvar este
escollo, la selección natural habría favorecido los hábitos adquiridos.
Algo similar ocurre con un gen del cromosoma 1, el gen de la lactasa. Esta enzima es necesaria para la
digestión de la lactosa, un azúcar que abunda en la leche. Cuando nacemos todos tenemos este gen
activado en nuestro sistema digestivo, pero en gran parte de los mamíferos —y por lo tanto en gran parte
de las personas— se desactiva durante la infancia. […] Sin embargo, de vez en cuando el gen que controla
la desactivación del gen de la lactasa sufre una mutación y la producción de lactasa no se detiene al final de
la infancia. Esta mutación permite a su portador beber y digerir la leche a lo largo de toda su vida. Los
hechos indican que, en primer lugar, tales personas emprendieron una vida de pastoreo y posteriormente
desarrollaron una capacidad para digerir la leche en respuesta a ella, no que emprendieran una vida de
pastoreo porque estuvieran genéticamente dotadas para ello.38 Este es un descubrimiento significativo, un
ejemplo de cambio cultural que conduce a un cambio evolutivo y biológico. Se pueden inducir cambios en
los genes voluntaria y conscientemente. Al emprender el estilo de vida razonable de los pastores de ganado
lechero, los seres humanos crearon sus propias fuerzas evolutivas. Suena casi como la gran herejía
lamarckiana que confundió el estudio de la evolución durante tanto tiempo: la idea de que un herrero que a
lo largo de su vida ha adquirido unos brazos musculosos tenía hijos con brazos musculosos. No es eso,
pero es un ejemplo de cómo la acción voluntaria y consciente puede modificar las fuerzas evolutivas sobre
una especie, concretamente sobre nuestra especie.
Lamarck formuló, como mecanismo por el que las especies se adaptaban a las circunstancias, la transferencia de las modificaciones
experimentadas por los organismos en vida al conjunto de la especie mediante un proceso lento y sostenido. Sostuvo que si una
«raza» (esto es, un grupo de organismos) estaba sometida a las mismas condiciones ambientales y estas condiciones se prolongaran
durante mucho tiempo, se transformarían adaptándose a ese ambiente. Como mecanismo, propuso que las trasformaciones que los
organismos experimentamos en vida sometidos a los diferentes ambientes, con el tiempo se fijarían en su descendencia, lo que hoy
conocemos como transferencia horizontal. Advirtió que ese proceso es un proceso tan lento que desde nuestra capacidad de
observación pasaría inadvertido. Según las dos leyes que formuló, los cambios se producen no en el individuo sino en la población
(no en uno o varios individuos, sino en el conjunto de individuos del grupo) y no son cambios inmediatos sino que se fijarían a lo
largo de un prolongado proceso.39
Las variaciones en las circunstancias para los seres vivientes, y sobre todo para los animales, producen
cambios en sus necesidades, en sus hábitos y en el modo de existir, y si estos cambios dan lugar a
modificaciones o desarrollos en los órganos o en la forma de sus partes, se debe inducir que
insensiblemente todo cuerpo viviente cualquiera debe variar en sus formas o sus caracteres exteriores,
aunque semejantes variaciones no llegasen a ser sensibles más que después de un tiempo considerable. […]
En cada lugar donde los seres pueden habitar, las circunstancias que establecen en él un orden de cosas
permanecen largo tiempo siendo las mismas y no cambian en realidad más que con una lentitud tan grande,
que el hombre no puede advertirlas directamente. Está obligado a consultar los monumentos para
reconocer que en cada uno de aquellos lugares el orden de cosas establecido no ha sido siempre el mismo.
Las razas de animales que viven en cada uno de ellos deben conservar en él largo tiempo sus hábitos. De
aquí para nosotros la aparente constancia de las razas que llamamos especies, constancia que hizo nacer en
nuestro pensamiento la idea de que las razas son tan antiguas como la Naturaleza.
Lamarck, para explicar esa consolidación de las modificaciones que experimentaban los ganismos,
or habló de una especie de “fluido”
presente en ellos. No existiendo en aquellos momentos ningún tipo de conocimiento sobre los mecanismos de la herencia, sobre
genética; esta parte de la teoría carece de interés; y podría decirse que quedó inexplicado como podría transferirse a la herencia tales
caracteres adquiridos.
El problema para aceptar la herencia de los caracteres adquiridos sigue siendo el mismo, ofreciendo aún más dificultades desde la
genética de Mendel y desde el actual paradigma genético, donde un carácter sería la expresión de un gen o un conjunto de genes. Esa
transferencia difusa que operaría durante largo tiempo, no se contempla. La herencia de los caracteres de Lamarck supondría para las
especies la respuesta que con el tiempo se daría en la Amazonía como consecuencia de la combustión de miles y miles de
automóviles funcionando en Europa, simultáneamente y de forma sostenida en el tiempo. Estos automóviles, por sí solos no
modificarían sustancialmente las condiciones en la Amazonía, pero el efecto conjunto y sostenido sí se haría sentir en ella. Desde
nuestro actual paradigma genético esto es imposible, no se contempla esta acción difusa. Habría que recurrir a explicaciones
holísticas como la esbozada por Casilda Rodrigáñez basándose en la Simbiogénesis postulada por Lynn Margulis y que existiese la
posibilidad de que en esas interacciones participaran los mecanismos de la herencia, posibilidad no aceptada en la actualidad desde el
estamento académico:
El proceso evolutivo que dio lugar a los organismos vivos complejos se ha llamado simbiogénesis.40 Una
simbiosis quiere decir que dos formas de vida autónomas, con su capacidad de autorregulación y su
ecosistema propio, se unen promoviendo una autorregulación conjunta y un ecosistema común en el que
ambas quedan englobadas, manteniendo cada cual su propio funcionamiento autorregulador. Esto explica
que una célula no deja de ser una célula porque forme parte de un tejido. Es decir, la simbiogénesis explica
que en un organismo hipercomplejo cada sistema que lo forma tiene una capacidad de autorregulación
propia, y por eso se dice que es un ‘sistema cerrado’ en su organización, y al mismo tiempo “abierto” en su
relación ‘informacional’ con los otros sistemas. Tan importante es que se mantenga el cierre organizativo
de un sistema (su autorregulación), como su apertura informacional y relación con los demás
(autorregulación común). Los sistemas orgánicos están continuamente enviándose señales entre sí y en
todos los sentidos y direcciones, y cada vez se encuentran más enzimas, fijadores, moduladores, etc. que
forman parte de los procesos, así como los ‘receptores’ de las señales…
No siendo aceptable la simplificación de la herencia de los caracteres en «el brazo del herrero», no se corresponde con el mecanismo
formulado por Lamarck; tampoco este mecanismo puede considerarse viable desde el actual paradigma de genética.
la 41
Adaptación al medio
La adaptación de las especies al entorno es fundamental en su evolución. Si bien desde el darwinismo también se acepta la estrecha
relación entre especies y ambiente, una diferencia sustancial entre lamarckismo y darwinismo es la forma en que los organismos se
adaptan a esas diferentes circunstancias. En el lamarckismo, primero son los cambios en los hábitos forzados por las circunstancias y,
posteriormente, la respuesta a esas nuevas necesidades conllevaría una lenta adaptación de los organismos que, con el paso del
tiempo, quedaría fijada genéticamente. El que un grupo de animales o plantas se viesen obligados a cambiar sus hábitos, forzaría
cambios orgánicos para adaptarse a las nuevas circunstancias. Por el contrario, en el darwinismo, y concretamente en el
neodarwinismo, es un error genético anterior lo que posibilita la adaptación a las nuevas circunstancias; posteriormente, enfrentado el
grupo a esas nuevas circunstancias, la descendencia del individuo portador de la mutación adecuada, proliferaría en detrimento del
resto del grupo (el darwinismo se basa en ese capacidad diferencial de reproducirse de ese individuo portador de la mutación). El
darwinismo implica que los más aptos desplazan al resto del grupo y el lamarckismo implicaría la evolución conjunta del grupo que
paulatinamente iría adaptándose a las nuevas circunstancias.
La explicación Lamarckiana es que al haber evolucionado estas culebras en un hábitat con diferentes recursos, habrían aprendido a
explotar esos diferentes recursos y con el paso del tiempo este aprendizaje se habría fijado en el genoma del grupo. La explicación
darviniana sería que un error genético habría posibilitado a las culebras explotar ese nuevo recurso, y la descendencia del individuo
que sufrió ese error, con el tiempo, se habría impuesto sobre el resto.
Este postulado de Lamarck, según el cual, los organismos nos adaptaríamos al entorno, parece ineludible incluso desde el
darwinismo. El darwinismo, según el cual, primero serían los cambios genéticos y posteriormente la ocupación de nuevos espacios o
la adquisición de nuevos hábitos, se ve superado por diversos aspectos de la evolución. Así, desde el darwinismo se ha llegado a
aceptar el postulado lamarckista, adaptándolo a su paradigma seleccionista. Para ello, se considera plausible el conocido como
43
«efecto Baldwin», un efecto que simularía la herencia de los caracteres lamarckiana.
En principio, el efecto Baldwin explicaría como el aprendizaje llevaría a fijar genéticamente lo aprendido mediante un proceso de
selección natural. Se admite que el aprendizaje puede llegar a fijarse en la herencia, pero sería mediante un error genético y,
posteriormente, la descendencia de ese individuo impondría ese error adaptativo en el grupo. Se acepta que la ventaja de no tener que
aprender algo y nacer con ese conocimiento ya aprendido, adquirido mediante un error genético, es suficiente ventaja para que los
descendientes de este individuo desplacen al resto del grupo y lo que hasta entonces se adquiría por aprendizaje, se habría fijado
genéticamente. Este efecto explicaría desde el darwinismo los demostrados casos en los que comportamientos, en principio
aprendidos, pasasen a la herencia.44
No obstante, como existirían otros casos en los que el orden de sucesos postulado por el darwinismo son difíciles de modelar, el
efecto Baldwin se ha extendido a otros aspectos de la evolución. Así, por ejemplo, para explicar las callosidades presentes en los
individuos de numerosas especies se recurre al efecto Baldwin. Las líneas de las palmas de nuestras manos, y que aparentan ser
pliegues producto de su movimiento, no pueden explicase mediante la prelación de hechos darviniana, no puede considerarse en esas
líneas un efecto que produzca una ventaja reproductiva al portador que mediante un error genético las hubiese adquirido. Así habría
que suponer, como en el caso de las callosidades, que fue primero el uso de las manos y después esas marcas. Desde el darwinismo,
auxiliado por el efecto Baldwin, esas líneas habrían sido posteriores al uso de las manos, producidas por errores genéticos que
vendrían a facilitar su movilidad y por consiguiente, sus portadores adquirieron la suficiente ventaja biológica como para imponer
estos genes en el pool genético del grupo.45
«Goldschmidt (1878-1958) publicó en 1940 un libro, titulado The Material Basis of Evolution, en el que ponía de relieve que las
numerosas variaciones pequeñas de Darwin planteaban inmensas dificultades. En primer lugar, existe una tendencia a volver a una
población promedio, aunque hayan aparecido mutaciones. En segundo lugar, en todos los experimentos de selección, nos
encontramos con la gran dificultad de corregir cambios más allá de ciertos límites definidos: los intentos de ir más allá llevan casi
invariablemente a la esterilidad y la extinción».49 No obstante esas dificultades, las dificultades planteadas por los «monstruos
esperanzados» postulados por Goldschmidt50 son aún mayores: la posibilidad de que reordenaciones o cambios complejos y
aleatorios en el ya complejo ADN sean cambios viables para los organismos, es despreciable. Tales cambios podrían explicar un
acontecimiento único e insólito, pero no un proceso guiado por acontecimientos de este tipo; motivo por el que tal teoría fue
desechada, incluso ridiculizada.
Así, el gradualismo para el darwinismo es un requisito indispensable y la apreciación de Darwin puede considerarse vigente. La
resistencia desde el neodarwinismo a aceptar elequilibrio puntuado sería la constatación de su vigencia.
Lamarck, para describir el modo en el que se habían formado las especies, postuló «que con la ayuda de un tiempo suficiente, de las
circunstancias que han sido necesariamente favorables, de los cambios que todos los puntos del globo han sufrido en su estado; en
una palabra, del poder que tienen las nuevas situaciones y lo nuevos hábitos para modificar los órganos de los cuerpos dotados de
vida, todos los que existen en la actualidad fueron insensiblemente formados tal como los vemos». Y también, que el que «sigan un
orden semejante de cosas, los cuerpos vivientes, experimentando cambios más ó menos grandes en el estado de su organización y de
sus partes» demostraría que «lo que se llama especie entre ellos ha sido sucesiva e insensiblemente así formada, no teniendo, por lo
51 De modo que para Lamarck el
tanto, más que una constancia relativa en su estado, y no puede ser tan antigua como la Naturaleza».
gradualismo es una observación de cómo habría trascurrido la evolución de la vida y su constatación serviría para refutar el fijismo
de las especies.52
Para Lamarck, el gradualismo es un hecho constatado en la Naturaleza, desde nuestra visión antropocéntrica la evolución pasaría
inadvertida, produciéndose los cambios cuando los organismos se ven sometidos a nuevas circunstancias, siendo esas circunstancias
las que determinarían el ritmo y la característica de estos cambios.
Entre las consideraciones que interesan a la filosofía zoológica, una de las más importantes es aquella que
concierne a la degradación y a la simplificación que se observa en la organización de los animales,
recorriendo de un extremo a otro la cadena de los seres, desde los más perfectos hasta los que resultan más
simplemente organizados. Pues se trata de saber si este hecho puede ser realmente comprobado. En tal caso
nos aclarará mucho respecto del plan que ha seguido la Naturaleza, poniéndonos sobre el camino de
descubrir muchas de sus leyes que importa conocer
.
La degradación de que hablo no es siempre matizada ni regular en su progresión. Con frecuencia tal órgano
falta o cambia súbitamente, y en sus cambios adquiere algunas veces formas singulares que no se ligan con
ninguna otra por grados perceptibles. […] Si la causa que tiende sin cesar a componer la organización
fuese la única que tuviera influencia sobre la forma y los órganos de los animales, la composición creciente
de la organización estaría en progresión muy regular por todas partes. Pero no hay nada de esto; la
Naturaleza se encuentra obligada a someter sus operaciones a las influencias de las circunstancias que
obran sobre ellas, y en todas partes estas circunstancias hacen variar los productos. He aquí la causa
particular que ocasiona acá y allá, en el curso de la degradación que vamos a comprobar, las desviaciones
muchas veces insólitas que nos ofrecen en su progresión.
Son muchos los historiadores del evolucionismo que han visto como causa de la evolución postulada por lamarck, la «voluntad» de
los organismos. Para explicar el lamarckismo se insiste en esa «voluntad» como fuerza que conduciría su evolución: «Lamarck
defiende con reiteración que las circunstancias ambientales producen necesidades nuevas, y que a éstas el organismo responde con
nuevas acciones. Mas lo que no siempre formula es su pretensión de la voluntad del animal cumple una función primaria en ese
encadenamiento de causas».56 Lamarck postuló que las diferentes facultades de los organismos son el producto de sus diferentes
órganos;57 considerando la «voluntad» como la facultad que emana del sistema nervioso, negó tal voluntad a las plantas, para sólo
admitirla en determinados animales. Difícilmente, Lamarck, pudo fundamentar su teoría, que abarca a animales y plantas, en la
voluntad de unos organismos a los que en su mayoría les niega tal facultad:58
Las acciones de los animales no se ejecutan más que por movimientos excitados y no por movimientos
comunicados de impulsión. Sólo la irritabilidad es para ellos una facultad general, exclusiva y fuente de sus
acciones. No es verdadero que todos los animales gocen del sentimiento, así como de la facultad de
ejecutar actos de voluntad.
La plasticidad de los organismos y la interacción entre organismos y ambiente están perfectamente documentadas, ya se trate de
animales superiores o bacterias. No se considera que esa plasticidad de los organismos sea producto de su voluntad. Tampoco se ve
en esta plasticidad algún tipo de intencionalidad o vitalismo. Se acepta que los organismos, como respuesta a los estímulos externos,
experimentamos cambios, nuestro sistema inmunológico sería una buena prueba de ello, siendo ésta una cualidad puramente
orgánica.41 Lo que resta es que esa plasticidad alcance a los mecanismos de la herencia; algo que, al día de hoy, no se admite desde
el dogma de la genética.59
El lamarckismo no contempla el protagonismo del genoma en la evolución. Actualmente se admite que los errores en la replicación
del ADN son la causa de novedad biológica, siendo éste el paradigma neodarwinista aceptado por la mayoría del estamento
académico. Para el lamarckismo son los organismo los que, directa o indirectamente, han ido imprimiendo y ampliando el ADN.
Proyectándolo a la actualidad, el Lamarckismo posiblemente se fundamentaría en la transferencia horizontal, transferencia que cada
vez cuenta con mayores evidencias.60 El paso de procariotas a eucariotas mediante sucesivos procesos simbióticos de bacterias de
vida libre (endosimbiosis seriada) posibilitó uno de los más importantes hitos en la evolución de la vida y, actualmente, se contempla
61
a los virus como agentes de transferencia genética.
De este modo serían los organismos los que propiciarían su propia evolución y el producto de esa evolución quedaría plasmado en el
genoma. La mutaciones en el ADN, que son testimonio de que los or
ganismos sufren modificaciones de generación en generación, no
serían aleatorias. Una metáfora para visualizar la diferencia entre lamarckismo y darwinismo podría ser Wikipedia y una enciclopedia
tradicional. El lamarckismo sería Wikipedia, evoluciona mediante múltiples aportaciones de los consultores que la van modificando,
los wikipedistas representaríamos a los organismos que irían modificando el ADN y los casos de vandalismo podrían asimilarse a los
errores genéticos. Las enciclopedias clásicas representarían el darwinismo siempre que quedasen desatendidas y evolucionasen
mediante los errores que se produjesen al imprimirlas; la selección natural se encargaría de desechar todos los errores y mantendría
los aciertos, aquellos errores que en lugar de suponer una ilegibilidad, supusieran una más adecuada y más extensa definición de los
conceptos.62
Recepción y alcance de la teoría
Las ideas de Lamarck no fueron tenidas en cuenta en su época, aunque su libro filosofía zoológica, donde plasmó su teoría, circuló
por Francia y también por Inglaterra, obra a la que tuvo acceso el propio Darwin.63
Fue después de formulada la teoría de la Selección Natural cuando los evolucionistas retomaron el pensamiento de Lamarck
intentando suplir el vacío que la Selección Natural dejaba al no explicar la fuente de la variabilidad sobre la que tal selección actuaba.
El propio Darwin, al tiempo que denostaba la teoría de Lamarck, intentó cubrir ese vacío postulando la «pangénesis», un mecanismo
de transferencia horizontal lamarkiano.64 Y sería a principios del siglo XX cuando Weismann lo refutara con la formulación de la
conocida como «barrera Weismann» por la que se consideraba que existiendo dos líneas, la germinal y la somática, no cabría la
posibilidad de transferencia de información entre la una y la otra. Malinterpretando a Lamarck desarrolló un experimento que
supuestamente refutaba su teoría: cortó el rabo a sucesivas generaciones de ratones para demostrar que sus descendientes no nacían
con el rabo cortado.65
Desde entonces, el Lamarckismo se ha simplificado con argumentos que vienen a caricaturizarlo: «En pueblos donde el herrero
hereda el oficio de su padre, su abuelo y su abuelo, se pensaba que heredaba también unos músculos bien desarrollados. sólo los
66 67 68 Ya en vida, Lamarck se tendría que
heredaba sino que los desarrollaba más con el ejercicio, y pasaba estas mejoras a su hijo».
defender de argumentos parecidos:
No obstante, se objeta todavía que todo lo que se ve anuncia, relativamente al estado de los cuerpos
vivientes, una constancia inalterable en la conservación de su forma, y se piensa que todos los animales
cuyo recuerdo nos ha transmitido la historia resaltan siempre los mismos y no han peerdido ni adquirido
nada en el perfeccionamiento de sus órganos y en la forma de sus partes. […]
«No se puede por menos —dicen los autores— de contener los vuelos de la imaginación, cuando todavía se
ve conservado con sus menores huesos, sus menores pelos y sus menores detalles tal animal que antes tenía
en Tobas ó en Menfis sacerdotes y altares. Pero sin extraviarnos en todas las ideas que hacen nacer
semejantes aproximaciones, limiténse a exponer que estos animales son perfectamente semejantes á los
actuales» (Anales del Museo de Historia Natural.) […]
Nada existe, por tanto, en la observación que acaba de ser citada que resulte contrario a las consideraciones
que llevo expuestas sobre este asunto, ni que pruebe que los animales de que se trata hayan existido en todo
tiempo en la Naturaleza, pues demuestra solamente que vivían en Egipto hace dos ó tres mil años. Y todo
hombre que posee el hábito de reflexionar y de observar al propio tiempo los documentos de la enorme
antigüedad que muestra la Naturaleza, aprecia en su verdadero valor la insignificante cifra de tres mil años
con relación a las épocas geológicas.
Durante el siglo XX el lamarckismo ha sido defendido por diferentes evolucionistas,69 70 y el conocido como “efecto Baldwin”
(enunciado por James Marck Baldwin y C. Loyd Morgan a finales del siglo XIX), una versión edulcorada de lamarkismo según la
cual los hábitos sostenidos de las especies, por selección natural, se fijarían en la herencia, se mantiene como plausible para resolver
algunas dificultades del neodarwinismo.71 72
Avanzado el siglo XX, la “barrera Weismann” se ha mostrado franqueable, sin poderse probar que los caracteres adquiridos no
puedan llegar a ser heredables.73 74 La transferencia horizontal se ha demostrado en casos, y se ve en los virus, con su capacidad de
intercambio genético, a los posibles actores de tales transferencias. También, en la simbiosis, se ha demostrado la existencia de
transferencia genética, y en su grado de máxima integración, la simbiogénesis, ha demostrado la eclosión de nuevas individualidades,
quimeras que integran a sus simbiontes. El paso deprocariotas a eucariotas, descrito en la endosimbiosis seriada, fue consecuencia de
estos procesos simbiogenéticos; aunque Mayr y Maynard Smith en los años 90 opinaban que estos procesos nada tienen que ver con
el Lamarckismo. Gould (1977) diría: «Dudo que el lamarckismo pueda volver a experimentar un resurgimiento como teoría viable de
la evolución».75
Al día de hoy (2009), en mayoría, la comunidad científica considera el paradigma neodarwinista satisfactorio para explicar la
evolución biológica, no considerando válido el lamarckismo. No obstante, Lynn Margulis, entre otras y otros, considera que «una
sugerencia principal para el nuevo siglo en biología es que el difamado eslogan del lamarckismo, “la herencia de los caracteres
76
adquiridos” no debe ser todavía abandonado: tan sólo debe ser refinado cuidadosamente»”.
También, hay que citar a Margulis en la revolución silenciosa que encabeza77 cuando asegura que "en la evolución no hay azar,
como dijo Darwin, sino adaptación al medio ambiente […] Un organismo por sí mismo no evoluciona, sólo se desarrolla. La
evolución es un cambio en poblaciones de individuos a través del tiempo. No es selección natural en un individuo por sí mismo,
nunca".78
Referencias
Mención aparte merece el
1. Entrevista con Lynn Margulis, Muchas de las cosas
que nadie sabe de Darwin han pasado en Chile, SINC, naturalista francés Jean Baptiste
27/11/2009 (http://www.oei.es/divulgacioncientifica/entr Antoine Pierre de Monet, conde
evistas_052.htm)
de Lamarck (1744-1829). Aunque
denostado por el darwinismo por
su teoría de los rasgos adquiridos,
La primera teoría integral de la
fue uno de los mayores
evolución fue presentada a
defensores y divulgadores de las
comienzos del siglo XIX por Jean-
ideas evolucionistas antes de
Baptiste de Monet de Lamarck,
Darwin. Fue de los primeros que
quien, en buena medida, era un
explicó la variedad y cambios
producto de la Ilustración, tanto
morfológicos en los organismos: la
por su determinación de ofrecer
función crea el órgano, a través
una explicación naturalista de la
del tiempo y las condiciones
evolución como por su enfoque
oportunas. Acuñó el término
sistémico. Dominó acabadamente
Biología y estableció la diferencia
la física, la química y la geología
básica entre vertebrados e
antes de embarcarse en la
invertebrados.
búsqueda de evidencia de que la
evolución biológica había ocurrido Eugenia Ramírez Goicoechea,
Evolución, Cultura y complejidad.
realmente. También sugirió un
mecanismo de la evolución, por el 4. Filosofía zoológica, p. 56.
cual podían surgir nuevas 5. Máximo Sandín, La evolución a 150 años (luz) de
especies a través de cambios en Darwin. Conferencia en la Universidad de Oviedo,
16/11/2009. Una visión crítica de la teoría de Darwin.
la relación entre el organismo y su (formato vídeo), 13:15 (http://mediateca.uniovi.es/visor
ambiente durante la búsqueda del 2/-/journal_content/56_INSTANCE_iV9s/10910/15658
8)
primero por satisfacer sus
necesidades básicas, y la
producción en consecuencia de
nuevas modificaciones en sus Creo que Lamarck tuvo mucha
características, las que se vuelven más influencia sobre Darwin de lo
hereditarias luego de muchas que reconoce la tradición (un
generaciones. punto avanzado también por otros
historiadores de la ciencia: véase
Mae-Wan Ho, 1988, «Genetic
Corsi, 1978; Mayr, 1972, pág. 90)
engineering», p. 90.
[…] Darwin dijo poco de Lamarck
en sus publicaciones. La única
referencia explícita a la teoría
lamarckiana en el Origen es un determinación de las especies
cicatero elogio en el prefacio físicas es provisional y
histórico añadido a las ediciones proporcional a nuestros
posteriores a la primera. Pero conocimientos.
sabemos que Darwin estudió a
Harris, 1981, Evolución. Génesis y
Lamarck intensamente y no le revelaciones.
gustó lo que leyó. Tenía un
ejemplar de la edición de 1830 de
la Phiiosophie zoologique (véase
Hull, 1985, pág. 802) que leyó al Desgraciadamente, el contexto
menos dos veces y del que tomó social que rodeaba a Lamarck no
gran cantidad de notas. Lo que era el adecuado para que su
quizá sea más importante es que teoría tuviera una gran acogida. A
Lamarck proporcionó a Darwin principios del siglo XIX las
una introducción al tema de la Ciencias Naturales estaban
evolución a través de la imparcial lideradas en Francia por Georges
pero crítica exégesis de Lyell en Cuvier, quien había elaborado,
sus Principies of Geology. sobre un enorme volumen de
concienzudos datos, su teoría de
Goul, 2002, p. 219-221
los cataclismos y sucesivas
7. "La teoría de la transmutación de especies [la teoría de creaciones para explicar los
Lamarck], considerada en el último capítulo, ha cambios observados en las faunas
encontrado algunos apoyos en muchos naturalistas".
Charles Lyell, Principles Of Geology, Volume II, The fósiles. Lamarek, anciano y solo,
University of Chicago Press, Ltd., London, Originally fue vapuleado científicamente por
published in 1832 by John Murray, London, University un joven y brillante Cuvier,
of Chicago Press edition 1991, p.18.
catedrático de Historia Natural, de
Anatomía Comparada y secretario
de la Academia de Ciencias de
Además de la Ilustración, también
París.
fue importante para el desarrollo
del evolucionismo en Francia el Sandín, Lamarck y los mensajeros,
p. 31.
pensamiento de Gottfríed Wilhelm
Leibniz. De hecho, incluso el
propio Liebniz había especulado
en un trabajo suyo poco conocido,
La idea de que los seres vivos
Protogaea (1691), que tal vez en
actuales son el resultado de un
algún momento o en algún lugar
proceso evolutivo de
del universo, las especies de
transformación en el tiempo, en
animales estén o estuvieron o
oposición al concepto de
estarán, más sometidas al cambio
inmutabilidad o fijismo de las
de lo que en el momento lo están
especies, no es totalmente
en el nuestro; y varios animales
intuitiva y ha tenido que ser
que tienen algo del gato, como el
descubierta.
león, el tigre y el lince, fueran
hace tiempo de la misma raza y Antonio Fontdevila, Andrés Moya,
2003, p. 58.
constituyeran hoy nuevas
subdivisiones de la antigua
especie de los gatos. Por tanto,
siempre regreso a lo que ya más
de una vez he dicho, que nuestra
Las opiniones expresadas por modificaciones o de las
Lamarck, en 1809, en estas variaciones a las cuales estos
teorías, son asombrosamente objetos están sujetos, cuáles son
atrevidas; son, además, amplias, las analogías entre sí y con los
grandiosas, y fueron formuladas otros que se conocen, etc., etc.
en una época en que ni siquiera […] Porque aquellos que no se
se podía entrever la posibilidad han consagrado más que al
lejana de fundarlas sobre hechos estudio de las especies no
evidentes, como podemos hacer perciben sino muy confusamente
hoy. Ya lo veis; la obra de las conexiones generales entre los
Lamarck es verdaderamente, objetos, ni perciben de ningún
plenamente y estrictamente modo el verdadero plan de la
monística, es decir, mecánica; así Naturaleza ni ninguna de sus
la unidad de las causas eficientes leyes.
en la naturaleza orgánica y
Filosofía zoológica, Introducción, p.
anorgánica, la base fundamental XXII
de estas causas atribuida á las
propiedades físicas y químicas de 13. Dobzhansky, Genética y el origen de las especies,
1937, (3ª edición, 1951).
la materia; la ausencia de una
14. Filosofía zoológica, p. 175.
fuerza vital especial ó de una
15. "Con relación a los cuerpos vivientes, la Naturaleza ha
causa final orgánica; la procedido por tanteos y sucesivamente". Filosofía
procedencia de todos los zoológica, introducción, p. XVIII
16. Lamarck, Filosofía Zoológica.
organismos de un corto número
17. Jacob, Lógica de lo viviente.
de formas antepasadas, salidas
18. Filosofía zoológica, pp. 83-84.
por generación espontánea de la
19. Filosofía zoológica, p. 61.
materia; la perpetuidad no 20. Las posiciones de Chambers no pueden considerare
interrumpida de la evolución creacionistas, pero aunque admitía la evolución de la
geológica; la ausencia de vida propuesta por Lamarck, achacaba esa evolución
a la intervención de un ser superior.
revoluciones y especialmente la
inadmisibilidad de todo milagro; en
A principios de este siglo, M.
una palabra, todas las
Lamarck, un naturalista del más
proposiciones más importantes de
alto carácter, sugirió la hipótesis
la biología monística están ya
de progresos orgánicos que
formuladas en la FILOSOFÍA
merecidamente recibió burlas, a
ZOOLÓGICA. Ernesto Hæckel.
pesar de que contenía un atisbo
Filosofía zoológica, (prólogo).
de la verdad. Él conjeturó, y se
esforzó, con una gran cantidad de
ingenio, para demostrar que uno
ha avanzado en el curso de las
generaciones, de otro; en
Si no se obstinasen en no ver en
consecuencia, sólo su experiencia
los objetos observados más que
y el ejercicio de sus facultades en
su forma, su dimensión, sus
una dirección particular, por la que
partes externas, su color, etc., y si
se llevó a cabo los nuevos
los que se entregan a semejante
desarrollos de los órganos,
tarea no desdeñasen elevarse a
proponiendo que estas
consideraciones superiores, como
variaciones son suficientes para
indagar cuál es la naturaleza de
constituir una nueva especie.
los objetos de que se ocupan,
cuáles son las causas de las
Así, pensaba que un pájaro sería clasificación de los animales,
impulsado por la necesidad de como se muestra en los sistemas,
buscar su alimento en el agua, y es totalmente incompatible con la
que, en sus esfuerzos para nadar, idea de que sea meramente
habría desplegando sus garras y consecuencia de las necesidades
daría lugar a la expansión de la y deseo de los propios animales.
sustancia intermedia de Si tal hubiese sido el caso, todo
membranas, y se convertirá así en habría sido irregular, como las
palmípedas. Es posible que la cosas arbitrarias necesariamente
voluntad y el ejercicio de las lo son. Pero, he aquí, todo el plan
facultades han entrado de alguna de la vida es como simétrico como
manera en la producción de los el plano de una casa, o el trazado
fenómenos que hemos estado de un antiguo jardín. Esto debe
considerando, pero sin duda no en necesariamente haber sido
la manera propuesta por Lamarck, diseñado y preparado de
cuya noción es obviamente antemano. Y lo que observamos
insuficiente para dar cuenta de la es una previsión antes de la
aparición de los reinos orgánicos, concepción. Observemos solo por
que solo se puede colocar con un momento cómo las diferentes
piedad entre las locuras de los condiciones físicas en que viven
sabios. los animales de clima,
Jacob, Lógica de lo viviente, Cap. 3- 32. Antonio Fontdevila, Andrés Moya, 2003, p. 30.
El tiempo.
46. En este punto coinciden lamarckismo y darvinismo. Siempre que el hombre pretende
Gould llamó a estas limitaciones que impone la
estudiar la Naturaleza se
constitución de los organismos «constricciones
históricas». Gould, 2004, Cap.: 10. encuentra obligado á emplear
47. Darwin ya habló de las líneas de expresión que son medios particulares. En primer
producto de la expresión de nuestras emociones.
término, para poner orden entre
«dejó bien sentado» que se debían a tres principios:
«Habitos útiles asociados […], princípio de antítesis, los objetos infinitos y variados que
[…] acciones debidas al sistema nervioso con trata de examinar, después para
independencia de su voluntad y en cierta medida
independientes también del hábito». Charles Darwin, distinguir sin confusión, entre la
La expresión de las emociones en los animales y en el inmensa multitud de estos objetos,
hombre, Alianza Editorial, 1984, 1998, edición de
ya los grupos de aquellos que
bolsillo Nº 1011.
48. La simbiogénesis es la fuente de innovación en la desea conocer, ya cada uno de
evolución, entrevista de Xavier Pujol Gebellí a Lynn estos grupos en particular; y por
Margulis (junio de 2009) (http://www.sebbm.com/pdf/16 último, para comunicar y transmitir
0/e160.pdf)
á sus semejantes todo lo que ha
49. Popper, 1972, p. 257.
visto, observado y pensado en tal
estudio. Pues los medios que el
hombre emplea en estas
La explicación ortodoxa consiste
perspectivas científicas
en decir que, si tomamos períodos
constituyen lo que yo llamo las
muy grandes, entonces, es
partes del arte en las ciencias
posible acumular variaciones
naturales, partes que hay que
pequeñas y que, sobre todo, la
guardarse mucho de confundir
separación geográfica suele
con las leyes y los actos mismos
impedir el restablecimiento de una
de la Naturaleza.
población media. Goldschmidt
consideraba que estas ideas eran Filosofia zoológica, En relación al
insuficientes y, sin romper con la estudio de las especies.
Stephen Jay Goul, El pulgar del 73. "El reverso de la moneda es que tampoco hay ninguna
panda, 1980, p.74. prueba genética fehaciente de la imposibilidad de la
herencia de los caracteres adquiridos. Adriá Casinos,
prologo de Filosofía zoológica.
74. "No es posible probar que las características
adquiridas no se hereden Por la misma razón, no
podemos probar que no existen las hadas". Dawkins,
De modo similar podemos decir
El relojero ciego.
que el lamarekismo,
especialmente la doctrina según la
cual los órganos evolucionan bajo
Las teorías lamarckistas perdieron
la influencia de su uso y
aceptación cuando los genetistas
degeneran bajo el influjo de su
demostraron que la herencia de
desuso, se ha visto explicado, en
caracteres adquiridos («herencia
cierto sentido, en términos de
blanda») era imposible, ya que las
selección natural gracias a J. M.
características adquiridas por el
Baldwin (un filósofo de Princeton),
fenotipo no se pueden transmitir a
a Waddigton, a Simpsom y a
la siguiente generación. La caída
Frwin Schródinger. […] Han
definitiva de la herencia blanda en
mostrado de qué modo la
el siglo XX la provocó la biología
evolución lamarckista, mediante la
molecular, al demostrar que la
instrucción, puede ser simulada
información contenida en las
por la evolución darwinista
proteínas (fenotipo) no se puede
mediante selección natural. […] La
transmitir a los ácidos nucleicos
dificultad real del darwinismo es el
(genotipo). El llamado dogma
problema, de sobra conocido, de
central de la biología molecular
explicar los desarrollos
privó a los lamarckistas de sus
evolucionistas que aparentemente
últimos restos de credibilidad.
están dirigidos a un fin, como
Existe una cierta posibilidad de
nuestros ojos, recurriendo a un
que algunos microorganismos
número de pasos muy pequeños,
(puede que incluso protistas)
pues, según el darwinismo, cada
tengan la capacidad de mutar en
uno de estos pasos es el
respuesta a condiciones externas,
resultado de una mutación
pero incluso si se confirmara,
puramente accidental. Es difícil
nunca podría ocurrir en
explicar que todas esas
organismos complejos, donde el
mutaciones accidentales e
ADN del genotipo está muy
independientes hayan tenido un
separado del fenotipo.
valor de supervivencia. Es,
especialmente, el caso de la Mayr, 1995.
conducta heredada de Lorena. El
“efecto-Baldwin” —es decir, la
teoría de un desarrollo puramente
darwinista que simula el ¿Cómo se traspasó la creatividad
microbiana a las formas de vida
de mayor tamaño? Una
sugerencia principal para el nuevo
siglo en biología es que el
difamado eslogan del
lamarckismo, “la herencia de los
caracteres adquiridos” no debe La microbióloga Lynn Margulis es
ser todavía abandonado: tan sólo una de los muchos que considera
debe ser refinado el concepto darwiniano de la
cuidadosamente. Nadie, animal o adaptación demasiado restringido
planta, adquiere nuevos para poder explicar todas las
caracteres heredables creciendo, características de la evolución.
comiendo, ejercitándose,
apareándose y demás. Por el
Gianfranco Spavieri, Los Fragmentos del arco iris. El
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individuos se asocian físicamente. google.es/books?id=D_V8iLW1nz0C&pg=PA192&dq=L
Más adelante, algunos se ynn+Margulis&lr=&as_drrb_is=q&as_minm_is=0&as_
miny_is=&as_maxm_is=0&as_maxy_is=&num=100&a
incorporarán a los otros y algunos
s_brr=3&ei=_22ySrqrN5jGM_jllKAD#v=onepage&q=L y
de éstos incluso llegarán a nn%20Margulis&f=false)
fusionar sus sistemas genéticos. 78. El mercurio, 27/10/2009, Reseña de las conferencias
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Hay muchos modos de fusión,
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Vuelve Lamarck
Tiempo y autoorganización en la filosofía zoológica de Lamarck
J.B.Lamarck (en francés)
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