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Estructura y Dinámica de la Vía Láctea

La Vía Láctea es una galaxia espiral compuesta de unos 300.000 millones de estrellas que se extiende aproximadamente 100.000 años luz. El Sol se encuentra a unos 8.000 años luz del centro galáctico y completa una órbita cada 225 millones de años. La Vía Láctea contiene varios brazos espirales como el brazo de Orión en el que se encuentra el Sol.

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Estructura y Dinámica de la Vía Láctea

La Vía Láctea es una galaxia espiral compuesta de unos 300.000 millones de estrellas que se extiende aproximadamente 100.000 años luz. El Sol se encuentra a unos 8.000 años luz del centro galáctico y completa una órbita cada 225 millones de años. La Vía Láctea contiene varios brazos espirales como el brazo de Orión en el que se encuentra el Sol.

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Nuestra galaxia, la Vía Láctea

La Vía Láctea que podemos ver en el cielo nocturno es en


realidad sólo uno de los brazos espirales de nuestra propia
galaxia, que toma, por extensión, el mismo nombre.
Nuestra galaxia es una agrupación de unos 300.000 millones de
estrellas en forma de espiral o girándula, cuyas dimensiones se
estiman en torno a los 100.000 años-luz y cuyo disco central tiene un
tamaño de 16.000 años-luz.

La Vía Láctea, también llamada en España Camino de Santiago, puede


observarse a simple vista como una banda de luz que recorre el
firmamento nocturno, que Demócrito ya atribuyó a un conjunto de
estrellas innumerables tan cercanas entre sí que resultan
indistinguibles.

En 1610 Galileo, usando por primera vez el telescopio, confirmó la


observación de Demócrito. Hacia 1773 Herschel, contando las
estrellas que observaba en el firmamento, construyó una imagen de
la Via Láctea como un disco estelar dentro del cual la Tierra se
encuentra inmersa, pero no pudo calcular su tamaño. En 1912 la
astrónoma Henrietta Leavitt descubrió la relación entre el periodo
y la luminosidad de las estrellas llamadas variables cefeidas, lo que le
permitió medir las distancias de los cúmulos globulares.

Varios años después Shapley demostró que los cúmulos están


distribuidos con estructura más o menos esférica alrededor del centro
del disco, en lo que denominó el halo galáctico. También mostró que
éste no está centrado en el Sol, sino en un punto distante del disco
en la dirección de la constelación de Sagitario, donde situó
correctamente el centro de la galaxia.

Esta estructura quedó confirmada cuando se observó desde el


observatorio de Monte Wilson en California que el objeto espiral
llamado Andrómeda estaba constituido por estrellas individuales y no
era una mera nebulosa de gas como hasta entonces se creía.

Hacia 1930 Trumpler descubrió el efecto de oscurecimiento galáctico


producido por el polvo interestelar, con lo que se logró corregir tanto
el tamaño de la Galaxia como la distancia a la que se encuentra el Sol
a los valores hoy en día aceptados. De acuerdo con estos datos, el
Sistema Solar se encuentra a una distancia entre 7.500 y 8.500
parsecs de distancia del centro galáctico, aproximadamente a dos
tercios de distancia.

Todas las estrellas que componen la Vía láctea están rotando


alrededor del núcleo, que se cree que puede contar en su interior con
un agujero negro. Las observaciones astronómicas referidas a
galaxias distantes muestran que la velocidad de rotación del Sol
alrededor de la galaxia es de unos 250 km/s, empleando
aproximadamente 225 millones de años en realizar una revolución
completa. Las estrellas próximas al Sol realizan una órbita
relativamente parecida, pero las más cercanas al centro de la galaxia
giran más rápido, hecho que se conoce como rotación diferencial.

La edad de la Vía Láctea se estima en unos 13 mil millones de años,


dato que se desprende del estudio de los cúmulos globulares y que
concuerda con el resultado obtenido por los geólogos en su estudio
de la desintegración radiactiva de ciertos minerales terrestres.

La observación del mapa estelar ha permitido reconstruir los brazos


espirales de la Galaxia, zonas en las cuales es abundante el número
de cúmulos estelares o zonas de formación estelar. Éstos se nombran
por las constelaciones que en ellos se encuentran. El brazo más
cercano al centro galáctico es llamado de Centauro o de Norma-
Centauro. El siguiente brazo hacia el exterior es el de Sagitario. El
brazo de Orión es nuestro brazo local, también llamado del Cisne, y
el brazo contiguo hacia el exterior se conoce como el de Perseo.

Las estrellas que se encuentran en la Vía Láctea suelen agruparse


en dos grandes grupos, llamados comúnmente poblaciones. El grupo
llamado de población I está integrado por estrellas de composición
solar, relativamente jóvenes, que se distribuyen en órbitas
aproximadamente circulares en el disco galáctico, dentro de sus
brazos. Las estrellas de población II son ricas en hidrógeno y helio,
con escasez de elementos pesados, son de mayor edad, y tienen
órbitas que no se encuentran dentro del plano galáctico.

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