Geología de la Región Norte y Noreste de México
Para la descripción de la zona norte y noreste de la república mexicana se
tomó la región que comprende a las provincias de las sierras y llanos del
Norte, sierra madre oriental, gran llanura de norte américa, mesa del centro y
la llanura costera del golfo de México.
La geología que le corresponde a la zona del estado de Chihuahua se
caracteriza por la parte oriental de este estado ya que esta cuenta con zonas de
montañas plegadas por secuencias marinas mesozoicas. Estas montañas son
las que constituyen prominencias topográficas las cuales se encuentras
separadas por grandes llanuras las cuales surgieron al rellenarse fosas
tectónicas con sedimentos continentales y algunos derrames lávicos, el cual
todo esto le dio origen a las cuencas endorreicas locales los cuales son
llamados bolsones. Las secuencias sedimentarias plegadas desaparecen hacia
el margen occidental del estado, en un límite transicional, debajo de la
cubierta ignimbrita de la Sierra Madre Occidental.
Las rocas sedimentarias plegadas que afloran en la mayor parte del territorio
evolucionaron sobre un basamento paleozoico y precámbrico que aflora en
algunas localidades, el cual estos también han sido reportados en pozos
petroleros de Pemex.
Las rocas paleozoicas, que afloran ampliamente en territorios de Texas, tienen
muy restringidos afloramientos por lo que resulta difícil reconstruir los
elementos paleo geográficos de aquella era.
En la región de Coahuila y Nuevo León se caracteriza por la presencia de
rocas sedimentarias mesozoicas plegadas, las cuales estas descansan sobre un
basamento paleozoico y precámbrico. El rasgo fisiográfico más significativo
lo constituye la flexión que sufre la sierra madre tierra oriental a la altura de
Monterrey, la cual obtiene una dirección este- oeste. Más al norte de esta
flexión los elementos orográficos se van haciendo más espaciados y por lo
tanto las estructuras geológicas menos estrechas, además el relieve va
disminuyendo gradualmente al oriente hasta que constituye la Llanura Costera
del Golfo.
El basamento paleozoico sobre el que evoluciono la secuencia mesozoica de
esta región ha sido interpretado como una continuación del cinturón de
Ouachita del sureste de Estados Unidos. Los periodos de emersión y
fallamiento normal los cuales ocurrieron durante el triásico y parte del
Jurásico, preparan la paleografía de la parte superior del Mesozoico y dan
lugar al depósito de capas rojas continentales, las cuales han sido reportadas,
sobre todo en y al sur del sector de las sierras transversas Monterrey-Torreón.
Desde el Huateriviano hasta el Aptiano se formaron en todo el noroeste de
México depósitos calcáreos que constituyen diferentes facies. En gran parte del
Golfo de Sabinas se depositaron las calizas de la formación de cupido, en un
ambiente de plataforma. También se desarrolló, además de un alineamiento
arreficial que va de Laredo a Monterrey y de ahí va hacia al Oeste hasta llegar
a Torreón el cual es considerado como parte integral de la formación de Cupido.
Ya fuera del margen arreficial que limita esta formación se desarrollaron facies
de mar abierto correspondientes a la formación de Tamaulipas Superior.
En la zona de la Sierra Madre Oriental y las zonas adyacentes están constituidas
principalmente por rocas sedimentarias mesozoicas que se depositaron y
evolucionaron sobre un basamento paleozoico y precámbrico. La sierra
constituye una faja montañosa orogénica que sigue, en su segmento sur, una
trayectoria general noroeste y sureste y a la altura de Monterey se flexiona para
que esta agarre un trayectoria este-oeste hacia a Torreón.
La Sierra Madre está compuesta por estrechos pliegues con una orientación la
cual sigue el rumbo general de la Sierra. Rumbo a la mesa del centro los valles
son más amplios, las sierras anticlinales son menos estrechas y hacia el
occidente son cubiertos paulatinamente por las rocas volcánicas de la sierra
madre occidental.
El basamento precámbrico y paleozoico se observa en diversos afloramientos
aislados los cuales constituyen ventanas erosiónales en la secuencia mesozoica
plegada. Otros afloramientos paleozoicos de la Sierra Madre Oriental son los
que se localizan en el área de Huayacocotla, en estas localidades las rocas
paleozoicas se encuentras expuestas en el núcleo de un gran anticlinorio cuyos
flancos están de una gruesa secuencias sedimentaria mesozoica. Aquí, el
paleozoico está compuesto por una secuencia metamórfica de génesis, esquistos
y meta conglomerados el cual probablemente pertenecían a la parte inferior de
eta era, y por una secuencia flysch de más de 2000 metros de espesor de edad
pérmica, asimismo, se han reportado afloramientos misisipicos de lutitas,
areniscas y conglomerados en el área de Hidalgo.
El Triásico se representó en la Sierra Madre y en las distintas zonas aledañas
por los lechos rojos pertenecientes a la formación Huizachal. Estos sedimentos
continentales atestiguan un prolongado periodo de emersión para esta porción
del país que se originó con posterioridad a las deformaciones orogénicas de
fines del paleozoico.
En la mesa del centro existen numerosos afloramientos de secuencia
metamórficas que el cual pueden haber correspondido al periodo Triásico o a
las postrimerías del Paleozoico. En el área de Zacatecas sobre esta secuencia
metamórfica, descansan rocas sedimentarias marinas parcialmente
metamórfizadas con un contenido de fosiles del Triásico Superior.
Durante el inicio del Jurásico continuo en la mayor parte de esta porción de
México una historia continental con una sedimentación de capas rojas, salvo en
la región Anticlinorio de Huayacocotla en donde se verifico un avance en los
mares que propicio la sedimentación marina de una secuencia arcillo arenosa,
en donde fue llamada Cuenca Liasica de Huayacocotla. Esta secuencia
sedimentaria se deformo a finales del Jurásico inferior para que en toda la refion
volviera a predominar la sedimentación continental durante el jurásico Medio.
Las actividades plutónica y volcánica en la Sierra Madre Oriental y la Llanura
Costera del Golfo fueron muy incipientes durante el Cenozoico y solo se
reconocen aislados plutones emplazados en la secuencia mesozoica y algunos
derrames de los dominios de la Sierra Madre Occidental y Eje Neo volcánico,
así como de la provincia alcalina del oriente de México. Los más importantes
emplazamientos plutónicos corresponden a la Sierra de San Carlos, en
Tamaulipas, en donde se encuentran sienitas nefelinitas, gabros y monzonita
dispuestos a lacolitos, diques y mantos. Estas rocas son las que constituyen la
continuación hacia el sur de la provincia alcalina que se inicia el norte en área
del Big Bend, en Texas.