Solon
Solon
Solón
Solón
Nacimiento c. 638 a. C.
Atenas
Defunción c. 558 a. C.
[1]
Probablemente Chipre
Solón (en griego Σόλων) (c. 638 a. C.–558 a. C.) fue un poeta, reformador y legislador ateniense, uno de los siete
sabios de Grecia.
Gobernó en una época de graves conflictos sociales producto de una extrema concentración de la riqueza y poder
político en manos de los eupátridas, nobles terratenientes de la región del Ática. Su Constitución del año 594 a. C.
implicó una gran cantidad de reformas dirigidas a aliviar la situación del campesinado asediado por la pobreza, las
deudas (que en ocasiones conducían a su esclavización) y un régimen señorial que lo ataba a las tierras de su señor o
lo conducía a la miseria. En particular, se distinguen las reformas institucionales y el nuevo sistema censitario
creados con objeto de abolir la distribución de los derechos políticos basada en el linaje del individuo y de, en su
lugar, constituir una timocracia. Como resultado, los estratos medios obtuvieron una mayor cuota de poder político,
pero los estratos más bajos no consiguieron que fuese oído su reclamo de una nueva repartición de tierras, que en un
principio anhelaban.
Biografía
Según Plutarco, es probable que Solón fuese hijo de Execéstidas, descendiente de Codros y por tanto de ascendencia
Melántida, aunque Dídimo de Alejandría lo tiene por hijo de Euforión.[2] Su madre, afirma Plutarco siguiendo a
Heráclides Póntico, fue una prima de la madre de Pisístrato. Durante su juventud, tras caer su familia en la pobreza,
hubo de dedicarse al comercio y a escribir poesía. En principio realizaba esto último sin otro fin que el de
entretenerse, pero progresivamente fue volcando el tono de sus versos hacia un costado más filosófico y político.[2]
De acuerdo siempre a Plutarco, la iniciativa de Solón en empresas comerciales correspondió más a un afán de
aventura y conocimiento que a uno de lucro. El autor resalta la austeridad de la vida del joven Solón,[2] y destaca
algunos de sus versos al respecto, en los que el poeta no distingue diferencia entre
Solón 2
— Solón.
Siendo Solón aún joven finalizó la guerra que Atenas mantenía con Megara por la posesión de Salamina. Aquél, de
acuerdo a Plutarco, se dirigió a la plaza y recitó un poema elegíaco denominado Salamina, con el que convenció a
los atenienses de que no debían rendirse. La guerra volvió a establecerse con Solón a la cabeza y, finalmente,
Salamina fue recuperada.[2]
Algunos autores antiguos le reconocen a Solón un papel decisivo en la «primera guerra sagrada», como agitador de
los anfictíones en su guerra contra Cirra por el dominio del templo de Delfos.[2]
Su fama de moderado en una época marcada por los conflictos entre un bando popular y la aristocracia antigua lo
llevó al arcontado y a que se le otorgara un poder especial para legislar e introducir cambios en la forma de gobierno.
Sin embargo, aunque sus leyes resolvían varios problemas de la
sociedad ateniense, no era suficiente para las clases más bajas, que
esperaban medidas más radicales, sobre todo en lo relacionado con la
cuestión agraria y la repartición de tierras. Solón en cambio buscaba el
justo medio, atribuyéndosele la frase ”guarda todo con mesura”.
Dejó a los atenienses por el lapso de 10 años, en los que debían
respetar las leyes, cosa que no ocurrió, y recorrió varios países como
Chipre, Lidia y Egipto, de donde obtendrá -a partir de varios
sacerdotes[3]- el relato de la Atlántida, conservado por Critias y
después ampliado y adaptado[4] por Platón en sus diálogos Timeo y Solón ante Creso durante su visita a Sardes, por
Gerrit van Honthorst.
Critias, regresando a Atenas durante el gobierno del tirano Pisístrato,
que se mantuvo respetuoso con el viejo legislador. Debatió sobre el
sentido de la ley con el filósofo Anacarsis el escita y falleció el año 558 a. C.
Heródoto relata que en su viaje a Lidia, Solón se entrevistó con el rey Creso. Según la leyenda, convencido el
monarca de ser el hombre más dichoso del mundo, consultó a Solón sobre quién era, a su juicio, el más afortunado
entre los hombres. Solón dio algunos nombres, todos de personas fallecidas. Consternado Creso por no haber sido
nombrado entre ellos, le preguntó si en tan poco apreciaba su prosperidad. A esto Solón respondió diciendo que no le
era posible ponderar la dicha de un hombre vivo, pues su fortuna es caprichosa y, por tanto, sólo puede ser evaluada
una vez que el individuo ha muerto.[5] Resulta poco probable que este encuentro se haya producido alguna vez,
puesto que Creso fue coronado hacia 560 a. C., época en que Solón ya había regresado a Atenas y a poco se
encontraba de su muerte .
Solón 3
Labor política
Contexto histórico
La comunidad ateniense, aunque fundamentalmente agrícola en la época, había alcanzado, desde los comienzos de su
unificación política, una estratificación social ya bastante avanzada.[6] Los eupátridas o «bien nacidos», nobles
terratenientes de la zona del Ática, eran dueños de la mayor parte de la tierra y señores de una considerable
proporción de la población. Al respecto, señala Aristóteles:
Los pobres se hallaban esclavizados no sólo ellos en persona, sino también sus hijos y sus mujeres, Recibían la
denominación de pelates y hectemorioi («los de la sexta parte»), pues precisamente bajo tales condiciones
labraban las tierras de los ricos. Y, en general, la tierra estaba en manos de unos pocos. Y si los indigentes no
abonaban el precio del arriendo, se los podía llevar esclavizados, a ellos y a su prole. También los préstamos
se aseguraban mediante la esclavización personal (...)
Aristóteles, Constitución de los atenienses 2.2.
El estrato intermedio entre eupátridas e
indigentes lo constituían dos grupos:
geomoros (o geomori), agricultores dueños de
escasas tierras en zonas infértiles; y los
demiurgos (o demiurgi), artesanos sin tierras.
Con el progresivo desarrollo del comercio
marítimo ático y la exportación de artesanías,
los sectores carentes de tierras productivas
(pequeños productores rurales, artesanos,
mercaderes, etc.) se concentraron en Atenas,
su puerto (Pireo) y la costa (Paralia); junto con
los metecos, inmigrantes sin derechos políticos
e incluso sin derecho a la posesión de casa
propia.[6]
Areópago y Acrópolis de Atenas. Las tierras poseídas por los eupátridas se
Al caer la monarquía, el poder político se basó ubicaban principalmente en las llanuras del norte y noroeste de Atenas, siendo
éstas las zonas más fértiles de toda la región ática.
en un gobierno de nueve arcontes, elegibles
año a año exclusivamente por los eupátridas.[7]
Al abandonar sus cargos, los exarcontes ingresaban al Areópago,[8] órgano de autoridad indiscutible, que
representaba la instancia superior para la mayor parte de los asuntos y poseía el voto decisivo en la elección de los
arcontes. De tal manera, los eupátridas tuvieron en sus manos, a la vez que la concentración del poder económico, la
concentración absoluta del poder político ateniense.[6]
Durante los siglos VII y VI a. C. se produjo la sublevación y posterior lucha de los atenienses contra los eupátridas y
sus instituciones. Los más pobres reclamaban, ante todo, un nuevo reparto de tierras y la abolición del derecho
vigente sobre el endeudamiento. Los estratos medios, por su parte, en tanto ya poseían cierta estabilidad económica,
ansiaban ante todo el poder político, por lo que exigían la anulación de los privilegios políticos de los eupátridas.[6]
Las leyes de Dracón, redactadas hacia el 621 a. C., se promulgaron en el contexto de este enfrentamiento y, si bien
pueden ser interpretadas como una reafirmación escrita de las leyes vigentes y benefactoras de la aristocracia,
también, desde otro ángulo, pueden ser consideradas como la primera delimitación legislativa, clara y definida, que
acotaba la arbitrariedad de los jueces hasta entonces basados en el Derecho consuetudinario.[6]
A comienzos del siglo VI a. C. el enfrentamiento había llegado a un punto sin retorno. Desde tiempo atrás la
situación entre las dos facciones antagonistas estaba bloqueada.[9] Aristóteles se refiere al clima entonces reinante:
Solón 4
La mayoría del pueblo se hallaba subyugado por unos pocos, y el pueblo se había sublevado contra los nobles.
El alboroto era muy fuerte, y durante largo tiempo unos lucharon contra otros.
Aristóteles, op. cit. 5.2
En este clima de stásis (guerra civil), los dos partidos le eligieron como magistrado de la ciudad a este
poeta-soldado:
[algún otro] no hubiera podido contener al pueblo [...] Pero yo, entre éstos, como en el espacio entre dos
ejércitos, me erigí como un mojón.
Loreux, Nicole, op. cit., p. 174
Estos dos versos son citados por Aristóteles, quien juzgó conveniente transmitirlos.[10]Aristóteles, aludiendo a la
división tradicional de las ciudades entre ricos y pobres, opone una definición de toda ciudad constituida en tres
partes. La tercera es la más importante, dado su posición intermediaria entre los antagonistas: desde el centro se
distinguen los extremos más claramente.[11] A este mesón[12] político le corresponde la forma media de politeia
(constitución), en tanto «que es la única que está a salvo de la guerra civil»[13] Las ciudades pequeñas, según el
«abderita» están expuestas a disturbios porque es «fácil dividir a la población en dos sin que quede nada en
medio».[14]
En el año 594 a. C., Solón fue elegido arconte y árbitro (diallaktés), asumiendo poderes extraordinarios.[7] Según
Aristóteles, contó tanto con el apoyo de los eupátridas como con el de los no nobles, en tanto ambas partes lo veían
como defensor de sus respectivos intereses.
Por su origen y por su notoriedad, Solón se contaba entre las primeras personalidades en el país, y por sus
condiciones económicas, en la clase media.
Aristóteles, op. cit.
Fue, pues, elegido Arconte, después de Filómbroto, y juntamente medianero y legislador: a satisfacción de los
ricos, por ser hombre acomodado, y de los pobres, por la opinión de su probidad.
Plutarco, Vidas paralelas: Solón, XVI.
Al asumir como arconte, Solón se propuso realizar una serie de reformas que quedaran plasmadas en una nueva
Constitución ateniense.[7]
Reforma constitucional
Sistema censitario
Solón organizó un sistema timocrático que significó la división de la población no extranjera y libre en cuatro clases
según el volumen (en medimnos o medimnoi) de su producción agraria. Para los sectores que no obtenían ingresos de
la tierra, se confeccionó una equivalencia (v.gr., un medimno de cereales o una oveja valían una dracma; un buey,
cinco). De este modo, los derechos políticos de cada individuo dejaban de establecerse de acuerdo a su linaje y
pasaban a considerarse en arreglo a su riqueza. A su vez, la división servía para organizar la milicia.
La clase más alta fue la de los pentacosiomedimnos (Pentakosiomedimnoi), que tenían ingresos de 500 medimnos o
más. Disponían de la plenitud de sus derechos políticos y podían elegir o ser electos para cualquier cargo
gubernamental (incluido el de arconte).[6] En tiempos de guerra ejercían los más altos cargos militares y se les
encomendaba a sus miembros el suministro de los recursos necesarios. En particular, debían hacer entrega de las
denominadas «liturgias», que incluían el armamento de un barco de guerra (trierarquía), la financiación de una
embajada en el extranjero y el montaje de una pieza teatral (coregía).[7]
La segunda clase fue la de los hippeis, con ingresos superiores a los 300 medimnos. Contaban con los mismos
beneficios políticos que los primeros.[6] Éstos debían prestar servicio como caballeros y mantener el caballo por su
cuenta.
Solón 5
La tercera de las clases la constituyeron los zeugitas (zeugitai), cuyos ingresos superaban los 200 medimnos. Este
grupo no podía ser electo ni participar en la elección del arconte, aunque sí en la de los demás cargos y sus
integrantes ser electos para ellos. Debían integrarse a los hoplitas (milicia de infantería pesada) y cargar con los
costos de sus armas.
La última clase estaba formada por los tetes (thetes), de ingresos inferiores a los 200 medimnos. No podían ser
electos para ningún cargo; podían, en cambio, participar en la elección de aquellos cargos que no fueran el
arcontado. Este grupo, en tiempos de guerra, constituía la infantería ligera y el grueso de los remeros de la flota de
Atenas.
Legislación y reformas
sociales
Reformas agrícolas
El alcance de dicha anulación no está del todo claro. Aristóteles, Plutarco y Diógenes Laercio interpretaron que la
medida anulaba todas las deudas. Dionisio de Halicarnaso, en cambio, consideró que los efectos alcanzaban
solamente a los deudores más indigentes; y Androción, orador y político discípulo de Isócrates, opinó que no
significaba otra cosa que la disminución de los intereses de las deudas contraídas.[6][15]
Por su parte, el mayor reclamo de los menos privilegiados, que consistía en una nueva repartición de tierras, no fue
considerado.[6]
Solón 6
Política económica
Algunas de sus leyes en materia económica prohibían la exportación de cereales fuera de la región del Ática pero
estimulaban la exportación de aceite de oliva. Se dispuso el orden y los métodos a emplear en la plantación y se
reguló la forma de cavar y hacer uso de los pozos. Se estimularon las labores artesanales y se redactó una ley que
obligaba al padre a enseñar un oficio a sus hijos, quedando éstos, en caso de no haber recibido dicha educación,
eximidos de la obligación de mantenerlo durante la ancianidad, tal como era costumbre en la época. Entre las
medidas que pretendían evitar el ocio en términos económicos, Solón, si bien mantuvo la ley de Dracón al respecto,
modificó el castigo de pena capital por el de multas y privación de derechos civiles (atimia).[6]
Por otra parte, si un extranjero se establecía con su familia en Atenas y establecía allí industria o comercio, podía
solicitar el derecho de ciudadanía.[7]
La legislación de Solón intentó tanto estimular la actividad productiva como evitar los gastos improductivos. Por
ejemplo, se prohibieron los funerales costosos y la inmolación de animales en honor al fallecido. De igual modo,
afirma Struve que «se prohibió también erigir sepulcros cuyo costo fuera mayor del de uno que pudieran construir
diez personas en el curso de tres días».
Atenas cambió su unidad de medida, proveniente de Fidón, por una propia; otro tanto hizo con su moneda, que hasta
ese momento era la de Egina. La nueva moneda ateniense era más liviana. En su conjunto, estas reformas, que
acercaban los sistemas atenienses a los entonces utilizados en Eubea, actuaron favorablemente en la ampliación del
comercio de la polis Ática.[6]
Solón modificó también la legislación vigente sobre el derecho de herencia. Estableció el derecho de los individuos a
testar libremente, pudiendo legar sus bienes a cualquiera, familiar o no. Hasta el momento de dicha reforma, los
bienes pasaban automáticamente al patrimonio de la familia del fallecido o a su fratría.[6]
Matrimonio
Véase también: Epíclera
Plutarco adjudica a Solón las primeras leyes atenienses tendientes a cuidar del patrimonio paterno tras el casamiento.
Según dicho autor, se estableció que si un hombre casado con una heredera sin hermanos varones no podía darle
hijos, ésta tenía derecho a dejarlo y casarse con un pariente, de modo que la herencia que recibía de su padre —y de
la que ella no era dueña en su calidad de mujer— se mantuviese en el linaje familiar. El marido de una epíclera,
asimismo, quedaba obligado a tener relaciones sexuales con ella al menos tres veces al mes.[2]
Según el mismo autor, además, se eliminó de todo matrimonio la entrega de dote por parte de la esposa, con objeto
de reducir las uniones con fines económicos. La novia, al momento de casarse, solamente debía contar con tres
vestidos y alhajas de poco valor.[2]
Sexualidad
De acuerdo a algunos autores, Solón dio un marco formal a las costumbres sexuales atenienses. En un fragmento de
la obra Hermanos del poeta y dramaturgo Filemón se alude al establecimiento de burdeles públicos en Atenas. Esto
ha sido interpretado como un intento, por parte de Solón, de «democratizar» el placer sexual y, a su vez, de promover
la idea de un ciudadano «dueño de sus placeres».[16] Si bien son varios los autores que ponen en duda la veracidad de
este hecho, no deja de ser significativo que, varios siglos después de Solón, existiera un discurso que vinculara a sus
Solón 7
Otras reformas
Las reformas de Solón limitaron el dominio ancestral absoluto que un padre tenía sobre su familia. Se prohibió que
un hombre vendiera como esclavos a su mujer o hijos o que los expulsara del hogar. Además, el beneficio de
manutención a costa de su descendencia se limitó a la comida, ropa y entierro.[21]
Otra reforma consistió en la admisión de todo ateniense como miembro de una Corte de Justicia, así como la
posibilidad de apelación ante cualquier fallo judicial.[21]
Poesía
En sus elegías Solón expresa su conjunto de ideas políticas. Sus versos han llegado hasta nuestro días de manera
fragmentaria, a partir de citas de autores antiguos como Aristóteles, Demóstenes, Teofrasto, Diógenes Laercio,
Diodoro Sículo y Plutarco. En 1966. Sin embargo, también existe controversia sobre la veracidad de ciertos
fragmentos, y es posible que algunos de los versos que se le atribuyen no sean de su autoría.[22]
En lo que respecta a la autenticidad de la poesía soloniana, destaca el hecho de que, en la antigüedad, era usual
atribuir la autoría de las obras de poetas desconocidos o poco populares a otros de renombre.[23] Varios estudiosos
han puesto en duda algunos versos atribuidos a Solón por su referencia a hechos todavía no ocurridos; o bien, en
otros casos, porque la evidencia recogida les ha adjudicado un origen anterior.[23] Por su parte, es notoria la
coincidencia entre varios fragmentos solonianos y algunos de la Theognidea, conjunto de poemas de su
contemporáneo Teognis de Megara. En este caso no resulta sencillo dilucidar cuál de ambas es la fuente original, o si
existió en cambio una fuente previa que luego fue atribuida, por separado, a ambos poetas.[23]
Durante el siglo IV a. C., las leyes y elegías de Solón eran conservadas por Aristóteles, quien se encargó de
compilarlas, y Teofrasto.[22] Presumiblemente, la compilación de Aristóteles se perdió y fue posteriormente
recuperada por Apelicón y llevada a Roma por Lucio Cornelio Sila en el 82 a. C., mientras que otra fuente fue
comprada por Ptolomeo II.[22] Es posible que los historiadores antiguos que más se dedicaron a estudiar a Solón,
Solón 8
como Plutarco, obtuvieran sus fuentes de la biografía del gobernante realizada por Hermipo de Esmirna, o bien, que
accedieran a copias no conocidas de la obra de Aristóteles o de las propias leyes.[22]
De acuerdo a Plutarco, Solón comenzó a escribir poesía como pasatiempo, y en un tono más popular que filosófico.
Su estilo elegíaco pudo haberse debido a la influencia de Tirteo,[24] si bien incursionó en otros géneros líricos como
el troqueo y el yambo, de tono más vital y directo.[25]
En cualquier caso, sus versos son más significativos desde el punto de vista histórico, como testimonio escrito de su
pensamiento y reformas, que desde el estético.
— Solón.
Solón 9
Tabla de correlaciones
2, 3-8 2, 3-8 2 2, 3-8 Diógenes Laercio Vidas de los filósofos ilustres I, 46 Salamina
22, 1-4 26 20 22, 1-4 Diógenes Laercio Vidas de los filósofos ilustres I, 60
23, 1-7 29a 33 23, 1-7 Plutarco Vidas Paralelas, Solón XIV, 9-15 A Foco
23, 8-12 29 32 23, 8-12 Plutarco Vidas Paralelas, Solón XIV, 8 A Foco
23, 29b 34, 4-5 + 35, 6-7 (34 23, Aristóteles Constitución de los atenienses 12, 3 A Foco
13-21 West) 13-21
Solón 10
24 30 36, 3-21 + 31, 6-7 (36 24 Aristóteles Constitución de los atenienses 12, 4
West)
25 31 36, 20-21 (37 West) 23, Aristóteles Constitución de los atenienses 12, 5
13-21
26, 8 34 40 26, 8 Frínico Ecl. 374 (p. 396 Lobeck - 484 Rutherford)
Véase también
• Horos
• Democracia ateniense
• Clístenes de Atenas
• Critias
• Platón
• Critias (diálogo)
• Atlántida
• Plutarco
• Dracón
Notas
[1] I. M. Linforth, Solon the Athenian, University of California press (1919), p.308, Google Books link (http:/ / books. google. com/
books?id=ZwEdAAAAYAAJ& dq=solon+ place+ of+ death& source=gbs_navlinks_s)
[2] Plutarco, Vidas Paralelas. Volumen II: Solón & Publícola; Temístocles & Camilo; Pericles & Fabio Máximo. Madrid, Editorial Gredos,
1996. ISBN 978-84-249-1796-8
[3] Por las fuentes que Plutarco consultó en Egipto, de sus conversaciones con Sonjis de Sais y Psenofis de Heliópolis (Plutarco, Vidas Paralelas.
Solón)
[4] Tal y como sostiene Plutarco (Idem.)
[5] Heródoto, Historia, (I, 29-33)
[6] Struve, Vasili Vasílievich (1985). «El Ática en los siglos VII y VI a. C.». Historia de la antigua Grecia. Madrid: Sarpe. ISBN 84-7291-736-6.
[7] Görlich, Ernst J. (1973). «Atenas y Solón». Historia del mundo (5.ª edición). Barcelona: Ediciones Martínez Roca. pp. 83-89. ISBN
84-270-0093-6.
[8] Su formación se atribuye a Solón. Cf. Plutarco, Solón 19.1; Marco Tulio Cicerón, De officiis I.22.75; Julio Pólux, 125
[9] Loreux, Nicole (2008). La guerra civil en Atenas. La política entre la sombra y la utopía. pp. 175. ISBN 978-84-460-2541-2.
[10] Aristóteles, Constitución de los atenienses, 12.5 (fr. 25 Diehl; en la edición de Martin L. West, Iambi et elegi graeci, Oxford, Clarendon,
1971-1942 (2 vols.), tomo II, fr.37-9-10. Cf. Plutarco, Solón 16.4; Elio Arístides II.360, ediciones Dindorf (paráfrasis de los vv. 9-10)
[11] Loreux, Nicole, op. cit., p. 172
[12] Término comúnmente traducido y admitido como «clase media»
[13] Aristóteles, Política IV.1291b 7 y sigs., para las dos partes opuestas; para las tres partes, 1295b 1-3; para el mesón y los extremos, 1294b
17-18; para la constitución del medio, 1296a 7
[14] Aristóteles, Política IV.1296a 9-13
[15] Hidalgo de la Vega, María José; Sayas Abengochea, Juan José; Roldan Hervás, José Manuel (1998). «Solón y sus reformas». Historia de la
Grecia antigua. Salamanca: Ediciones Universidad de Salamanca. ISBN 84-7481-889-3.
[16] Halperin, David (2002). Rachel Adams, David Savran. ed (en inglés). The masculinity studies reader (http:/ / books. google. com. uy/
books?id=ec8w6ZiwQD8C). Blackwell. p. 74. ISBN 0-631-22659-1. . Consultado el 7 de noviembre de 2010.
[17] Halperin, David M.. « The democratic body: Prostitution and citizenship in classical Athens (http:/ / www. amazon. com/
One-Hundred-Years-Homosexuality-Ancient/ dp/ 0415900972)» (en inglés). One hundred years of homosexuality: and other essays on greek
Solón 11
Referencias
Bibliografía
Fuentes históricas
• Aristóteles, Constitución de los atenienses. Tr. Manuela García Valdéz. Madrid, Gredos, 1984. ISBN
84-249-0934-8
• Plutarco, Vidas Paralelas. Volumen II: Solón & Publícola; Temístocles & Camilo; Pericles & Fabio Máximo.
Madrid, Editorial Gredos, 1996. ISBN 978-84-249-1796-8
Estudios críticos
• Rodríguez Adrados, Francisco. Historia de la democracia de Solón a nuestros días. Ed. Temas de Hoy, 1997.
• Domínguez Monedero, Adolfo y otros, Historia del mundo clásico a través de sus textos, 15 - Solón y Atenas. p.
168 - 180 Madrid, Alianza, 1999. ISBN 978-84-206-8682-0
• López Ferez y otros, Historia de la literatura griega, 2ª Ed. Madrid, Cátedra, 1988
• Josine H. Blok, André P.M.H. Lardinois, ed (2006) (en inglés). Solon of Athens. New historical and philological
approaches. Brill. ISBN 978-90-04-14954-0.
• Loreux, Nicole (2008). La guerra civil en Atenas. La política entre la sombra y la utopía. pp. 171-180. ISBN
978-84-460-2541-2.
Enlaces externos
• Wikimedia Commons alberga contenido multimedia sobre SolónCommons.
• Wikiquote alberga frases célebres de o sobre Solón. Wikiquote
• Almandós, Laura (2003): Igualdad y diferencia en la democracia ateniense (http://www.humanas.unal.edu.co/
publicaciones/libros_2004/pdf_encuentros/igualdad_democracia.pdf)
• La tierra “esclava” del Ática en el s. VII a. C.: campesinos endeudados y hectémoros (http://revistas.ucm.es/
ghi/02130181/articulos/GERI0606120143A.PDF)
Article Sources and Contributors 13
Licencia
Creative Commons Attribution-Share Alike 3.0 Unported
//creativecommons.org/licenses/by-sa/3.0/