LOS VEHICULOS DE LA PINTURA DIALECTICO-SUBVERSIVA*
(Siqueiros)
I. Antecedentes
La Chouinard School of Art (empresa privada) me encomendó la pintura al fresco de un muro
exterior de su edificio central en la ciudad de Los Ángeles. En esa comisión colaboraron conmigo
veinte pintores profesionales del sur de California con el carácter de alumnos. Para darle a nuestro
trabajo forma orgánica colectiva constituimos un grupo que denominamos Block of Mural Painters.
Nuestra obra fue terminada en dos semanas (primera y segunda de julio de 1932), no obstante las
dimensiones del espacio elegido (24 x 19pies). Esto pudimos hacerlo debido al uso exclusivo de
instrumentos mecánicos. El fresco se compone de veinte figuras y representa un mitin en una
fábrica.
Tres semanas más tarde el director del Plaza Art Center, de la misma ciudad, me contrato para
pintar otro muro exterior. Las proporciones de éste eran 3.5 veces mayores (1800 pies cuadrados),
su tema es: America Tropical. Realizamos éste fresco en veinte días por las mismas razones que nos
capacitaron a concluir el anterior en dos semanas, y adquirimos mayor experiencia en el uso de
nuevos medios para la producción plástica.
El procedimiento usado, sin antecedentes en l pintura monumental, nos permitió sacar experiencias
que consideramos de un gran valor en la transformación radical de la técnica pictórica y, por lo
mismo, el principio de un nuevo sentido de la plástica que este en consonancia con la naturaleza
social y científica de la época moderna.
Esta convicción nos impulsa a hacer publicas tales experiencias, con la seguridad de que serán mis
camaradas, los pintores ideológicamente revolucionarios, quienes sacaran mejor provecho de ellas,
pues muestran con claridad la profunda conexión que en arte tienen hasta ahora el fondo y la forma,
esto es, la convicción y los medios adecuados para expresarla; es decir, las ideas y el lenguaje que
las exterioriza justamente.
Procedo así también porque esas experiencias constituyen una formal aportación a la técnica
pictórica del presente periodo de ilegalidad revolucionaria y a la técnica pictórica de la actual y las
futuras dictaduras del proletariado. Son experiencias útiles para la lucha subversiva de hoy y
anticipos técnicos para las necesidades de la nueva sociedad humana que ya llega.
II. Hacia la revolución técnica de la pintura
¿En que consiste concretamente la transformación o revolución técnica de la pintura?
¿Cuáles son las conexiones de esa revolución con la pintura dialéctico-subversiva?
Los instrumentos de producción musical han evolucionado enormemente a través de la historia del
mundo. Lo elementos o instrumentos de edificación han sido radicalmente transformados. Por lo
contrario, los elementos e instrumentos de producción pictórica profesional o “artística” no
solamente no se han modificado o multiplicado, sino que se han empobrecido y limitado a través
del tiempo. Los pintores modernos, que no son productores comerciales o industriales, siguen
usando elementos e instrumentos empleados hace miles y cientos de años. Este hecho es
particularmente sorprendente en países de gran potencialidad técnica como los Estados Unidos.
Asombroso y de fatales resultados para la acción estética revolucionaria es también que los pintores
modernos de ideología proletaria se encuentren sepultados en el mismo error, argumentando que la
técnica es en arte un valor absoluto, inmutable y utilizado solamente por las diferentes clases en su
propio y vario provecho. En esas condiciones, esos camaradas poseen convicción, pero carecen de
voz adecuada para expresarla.
La revolución técnica consiste, pues, en que el Block of Mural Painters esta usando ventajosamente
los modernos elementos e instrumentos de producción plástica que la ciencia y la mecánica
moderna aportan. Para el Bloque los modernos elementos e instrumentos de producción pictórica
representan una reserva de inmenso valor para la propia esencia de la plástica y para la pintura
política de agitación y propaganda revolucionarias. Son el único vehiculo posible para los pintores
de convicción marxista y, en general, para aquellos que hayan sido estremecidos por la vida actual.
Para el Bloque los elementos e instrumentos de producción pictórica, como exteriorización física y
mecánica de las condiciones sociales y geográficas correspondientes, son origen y esencia de la
estética plástica. A instrumentos y elementos anacrónicos corresponde una estética anacrónica. El
Renacimiento mexicano es un ejemplo; pretendió ser moderno y es arcaico; pretendió ser
monumental y resulto pintoresco; pretendió ser proletario y es populista; pretendió ser subversivo y
es místico; pretendió ser internacionalista y es folklóricamente chauvinista; inicio su marcha hacia
la revolución y fue a parar al oportunismo estética y políticamente mas contrarrevolucionario. ¿Las
causas?¿falta de ideología revolucionaria? Si, también; pero lo principal fue la carencia de una
técnica adecuada. Pruebas: en a primera época de ese Renacimiento los generadores de él teníamos
cosas revolucionarias que decir, nuestra teoría era revolucionariamente justa, pero no la pudimos
expresar convenientemente por que no supimos encontrar el lenguaje adecuado. Olvidándonos de
que nuevas condiciones sociales exigen medios correspondientes de expresión plástica, bebimos
exclusivamente en fuentes arqueológicas o simplemente opuestas. Los frescos cristianos de los
primitivos italianos, los códices católicos de los sacerdotes españoles de la Colonia, las pasivas
lucubraciones snobs de los modernos franceses y los retablos religiosos o patrióticos de los pintores
populares mexicanos sirvieron de base en la práctica a la construcción plástica de nuestra obra. ¿Era
posible hacer un producto impulsivo con factores plásticos precisamente deprimentes, de política
predeterminadamente depresiva hecha para someter a las masas? Con un órgano de iglesia no puede
producirse música revolucionaria psicológicamente subversiva. Con ese instrumento, el más
barroco Danton se convierte en canto sacro. Una música popular no deja tampoco deje de ser lo que
es en esencia por que se le acomode arbitrariamente una letra inflamadamente revolucionaria. Su
efecto estético-psicológico será deprímete y no impulsivo, ya que en ese caso el papel principal lo
juega la música. La música folklórica es biológicamente popular, pertenece socialmente al siervo, al
paria, al peón de la hacienda feudal y su sentido estético no puede servir de voz al proletariado
industrial moderno. La voz popular es de belleza quejumbrosa y suplicante. La voz del proletariado
es la voz de la clase históricamente predestinada para cambiar de sistema económico al mundo. La
voz del proletariado es voz dialéctica, agresiva, conminativa y tremendamente optimista. Así debe
de ser la expresión estética que sirva a su lucha. Así debe de ser la plástica de agitación y
propaganda revolucionarias.
La revolución técnica consiste en que el Bloque de Pintores esta luchando organizadamente por la
supremacía de la pintura monumental sobre la pintura de caballete; en que esta demostrando en la
platica la superioridad de la pintura producida directamente sobre los muros, como parte física de
ellos, sobre la llamada pintura mural transportable, realizada al óleo o al temple sobre telas para ser
mas tarde adherida a las paredes. Esta pintura es bastarda y quebradiza. La pintura monumental vive
la vida que vive el muro. La pintura de caballete es mezquina propiedad individual. La pintura
mural directa pertenece a las masas, a la humanidad entera.
La revolución técnica consiste en que el Bloque de Pintores esta luchando por la supremacía de la
pintura mural al aire libre, la pintura mural hacia la calle, sobre la pintura mural interior oculta. Esta
es limitada, su radio de acción es ínfimo, mientras que aquella extiende su perspectiva hacia las
ciudades y conectándose con los afluentes del tráfico se entrega por completo a millones de
hombres.
La revolución técnica consiste en que el Bloque esta demostrando prácticamente la superioridad del
trabajo colectivo en acción técnica democrática, bajo una direccion técnica elegida
democráticamente, sobre el mezquino trabajo individual. El trabajo de grupo reconcentra enorme
riqueza emotiva, técnica y de acción física humana sobre la tarea emprendida El trabajo colectivo es
la forma orgánica correspondiente a la pintura monumental y a la plástica subversiva. Es el único
aplicador posible de la mecánica plástica. Es el único capaz de aportar al proletariado el amplio
material de agitación y propaganda que éste necesita para su diaria lucha. Es la maquina necesaria
para la consecución de la obra “grande de cuerpo y alma”. Es, además, la única forma de enseñanza
plástica, puesto que hace participar a los aprendices en el proceso total de la obra en desarrollo. Para
la producción multiejemplar que exige la lucha actual del proletariado, el trabajo colectivo es
absolutamente necesario.
La revolución técnica consiste en que el Bloque de Pintores esta encaminado hacia el conocimiento
científico de la naturaleza y los medios psicológicos de los diversos elementos plásticos, objetivos y
subjetivos que componen la expresión estética pictórica; esto es, la naturaleza y medios
psicológicos de los colores, de los tonos, de los valores, de las formas, de los volúmenes, de los
espacios, de las texturas, de las combinaciones, del ritmo, del equilibrio, de la mecánica del
movimiento, aisladamente y en sus infinitas conexiones. El Bloque trata de precisar científicamente
cuales elementos son de naturaleza estática o dinámica, depresiva o impulsiva, reaccionaria o
subversiva, activa o pasiva, etc., etc., en su esencia y en su juego psicológico-plástico. La psicología
general ha tocado ya el caso de los colores desde un punto de vista medico y para el servicio de la
medicina aplicada. Hace falta ahora llevar esa ciencia hacia el campo de la plástica y de la estética
en general. Esta empresa es de inmensa importancia para el arte como fruto humano absoluto, pero
más aun para el arte dialéctico-subversivo de la época moderna.
La revolución técnica consiste en que el Bloque de Pintores esta haciendo una guerra a muerte al
empirismo profesional, al lirismo anticientífico que domina a los pintores desde hace varios siglos,
y exige, en cambio, el profundo conocimiento de la física, de la química, de la mecánica relacionada
con los elementos e instrumentos indispensables para la plástica, o que seas susceptibles de ser
usados por esta. Los pintores que hoy desconocen hasta la naturaleza física de los colores que usan.
Nada saben sobre el proceso químico que sufren los materiales que emplean. Suponen que la
plástica es un problema exclusivamente emocional sin conexión alguna con vehículos materiales
correspondientes.
La revolución técnica consiste en que el Bloque de Pintores esta demostrando la supremacía de la
pintura transportable multiejemplar sobre la pintura uniejemplar. La segunda sirve exclusivamente a
su propietario individual. La primera es instrumento formidable de agitación y educación de las
masas por su infinita posibilidad de divulgación. La pintura uniejemplar no sirve para la legalidad
que ya lleva. La confiscación de la pintura uníejemplar por parte de la policía le da muerte total para
los fines de la propaganda. En cambio nada conseguiría la policía confiscando ejemplares de
naturaleza multiejemplar, pues la correspondiente matriz, convenientemente asegurada, puede
seguir produciendo hasta el infinito.
La revolución técnica consiste, en resumen, en que el Bloque de Pintores está aportando los
vehículos objetivos y subjetivos de expresión que necesita la pintura dialéctico-subversiva; esto es,
la pintura de agitación y propaganda revolucionaria, es decir, la plástica pictórica de la era moderna.
El Bloque de pintores se coloca exclusivamente en el terreno de la técnica que necesita el arte de las
masas, porque el mundo presente y el futuro pertenecen ya por entero a la dinámica de las masas: el
presente, a las masas antagónicas en plena batalla final; el futuro inmediato, a las masas proletarias
y campesinas ya victoriosas; el futuro lejano, a la comunidad humana científicamente organizada y
ya sin salvajes represiones.
*Conferencia en el John Reed Club, de Hollywood, el 2 de septiembre de 1932. David Alfaro
Siqueiros.
Anacronismo: es algo que no corresponde a la época a la que se hace referencia.
Subversivo: trastorno, revuelta o destrucción.
Chauvinismo: es la creencia narcisista próxima a la paranoia y la mitomanía de que lo propio del
país, o región, al que uno pertenece es lo mejor en cualquier aspecto.
Lucubración: Meditar, reflexionar en obras que requieren ingenio.