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El Misterio de La Piedad - Eliseo Duarte

Este documento presenta un resumen de cuatro aspectos clave de la revelación de Dios en el Antiguo Testamento: 1) Que Dios es uno numéricamente y no hay otro dios fuera de Él 2) La naturaleza de Dios como el Creador, Redentor y Salvador de Israel 3) Las manifestaciones de Dios a través de profetas y salvación de Israel 4) La promesa de Dios de manifestarse en la carne en los últimos días

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El Misterio de La Piedad - Eliseo Duarte

Este documento presenta un resumen de cuatro aspectos clave de la revelación de Dios en el Antiguo Testamento: 1) Que Dios es uno numéricamente y no hay otro dios fuera de Él 2) La naturaleza de Dios como el Creador, Redentor y Salvador de Israel 3) Las manifestaciones de Dios a través de profetas y salvación de Israel 4) La promesa de Dios de manifestarse en la carne en los últimos días

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Preparado por:

Pastor. Eliseo Duarte.

EL MISTERIO DE LA PIEDAD. DIOS FUE MANIFESTADO EN CARNE


Capítulo 1
INTRODUCCION
“Dios habiendo hablado muchas veces y de muchas maneras en otro tiempo a
los padres por los profetas, en estos postreros días nos ha hablado por el Hijo,
a quien constituyó heredero de todo, y por quien asimismo hizo el universo;
el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia, y
quien sustenta todas las cosas con la palabra de su poder, habiendo efectuado
la purificación de nuestros pecados por medio de sí mismo, se sentó a la
diestra de la Majestad en las alturas, hecho tanto superior a los ángeles, por
cuanto heredó más excelente nombre de ellos”. Heb. 1: 1-4.
Estos versos nos dividen la revelación de Dios en dos grandes partes: El
Antiguo y el Nuevo Testamento. El escritor resume en un solo versículo las
muchas y diferentes maneras en las que Dios habló a los padres por los
profetas, desde Adán hasta Malaquías a lo largo de cuatro mil años
aproximadamente. Pero al referirse a la forma en que Dios nos ha hablado en
estos postreros días, emplea tres largos textos y sobre todo usa palabras
reveladoras, para presentarnos al Hijo (Dios manifestado en carne), que en
cuanto al universo es el Hacedor, Sustentador y el poseedor; en cuanto a su
Deidad es el Resplandor de su Gloria y la imagen misma de su sustancia; en
cuanto a nosotros El es el que hizo la purificación de nuestros pecados por
medio de sí mismo y se sentó a la diestra de la majestad en las alturas.
Esta primera comparación. que. hace el escritor de la carta a los Hebreos para
‘demostrar la
Excelencia y superioridad de la revelación de Dios en Cristo en los postreros
días, nos impone la obligación de estudiar reverentemente el gran Misterio de
la Piedad, siguiendo las divisiones propias de las escrituras ya citadas, como
las señaladas por el Señor Jesús cuando dijo: “Que era necesario que se
cumpliesen todas las cosas que estaban escritas de mí en la ley de Moisés, en
los profetas y en los salmos”. Lc. 24:44; y acatando el requisito Ministerial de
procurar diligentemente presentarse a Dios como Obrero aprobado que no
tiene de qué avergonzarse; que traza (usa) bien la palabra de verdad. 2 Tim.
2:15.
Siguiendo estas reglas elementales de interpretación bíblica, veremos primero
cuatro aspectos y etapas de la revelación de Dios en el Antiguo Testamento.
1. Dios es uno en sentido numérico
2. La Naturaleza de Dios
3. Las manifestaciones de Dios
4. La promesa de Dios de manifestarse en carne

UN SOLO DIOS

JEHOVA ES DIOS, y no hay otro fuera de él”. Deut. 4:32-35.


“Aprende pues, hoy, y reflexiona en tu corazón que JEHOVA ES DIOS arriba en
el cielo y abajo en la tierra, y no hay otro”. Deut. 4:39.
EI gran mandamiento dado a Israel y ratificado por el Señor Jesús es: OYE
ISRAEL: JEHOVA NUESTRO DIOS, JEHOVA UNO ES. Deut. 6:4 y Marcos 12:28-
29.
E1 que este UNO es numérico se demuestra por los artículos y pronombres
que las escrituras usan para declararlo o revelarlo. Miremos unos ejemplos:
Porque grande es en medio de ti El Santo de Israel” Is. 12:6. El Santo de Israel
es tu Redentor” Is. 41:14, “No hay Dios sino YO. No hay fuerte; no conozco
ninguno” Is. 44:8. “YO deshice como a nube tus rebeliones, y como a niebla
tus pecados; vuélvete a MI porque YO te redimí”. Is. 44:22. “Porque YO Jehová
Dios tuyo, El Santo de Israel SOY TU Salvador”. Is. 43:3. Observa en la lectura
de las escrituras, que ellas declaran contundentemente que el Creador,
Redentor y Salvador de Israel es UNO y que no hay otro dios.
En el canto que Moisés dirigió a la congregación de Israel, les recuerda los
tiempos antiguos y les dice: Pregunta a tus padres o a los ancianos y ellos te
enseñarán; cuando el Altísimo hizo heredar las naciones, cuando hizo dividir a
los hijos de los hombres, estableció los límites de los pueblos según el número
de los hijos de Israel, JEHOVA SOLO LE GUIO, y con El no hubo dios extraño.
Ved ahora que YO SOY, y no hay dioses conmigo”. Deut. 32: 7, 8, 12,39.
En los días de Ezequías rey de Judá, ante la inminente invasión del rey de Asiria,
el piadoso rey oró a Jehová diciendo: Jehová Dios de Israel, que moras entre
los querubines, SOLO TU ERES DIOS DE TODOS LOS REINOS DE LA TIERRA; TU
hiciste el cielo y la tierra, inclina oh Jehová tu oído y oye; abre oh Jehová tus
ojos, y mira; y oye las palabras de Senaquerib, que ha enviado blasfemar al
Dios viviente”
“Es verdad oh Jehová que los reyes de Asiria han destruido las naciones y sus
tierras, y que echaron al fuego sus dioses, por cuanto ellos no eran dioses, sino
obra de manos de hombres, madera o piedra y por eso los destruyeron. Ahora,
pues, oh Jehová Dios Nuestro, sálvanos, te ruego de su mano, para que sepan
todos los reinos de la tierra que SOLO TU, JEHOVA, ERES DIOS”.
2 Rey. 19:15-19.
En los días de Nehemias, cuando e1 remanente regresó del cautiverio de
Babilonia, después de vivir setenta años en la madre de la idolatría, ellos
seguían creyendo en el Dios UNICO Y VERDADERO.
“Levantaos, bendecid a Jehová vuestro Dios desde la eternidad hasta la
eternidad; y bendígase el nombre TUYO, glorioso y alto sobre toda b bendición
y alabanza. TU SOLO ERES JEHOVA; TU hiciste los cielos, y los cielos de los
cielos, con todo su ejército, la tierra y todo lo que está en ella, los mares y todo
lo que hay en ellos; y TU vivificas todas estas cosas, y los ejércitos de los cielos
te adoran”. Neh. 9:5-6.
Para el patriarca Job, Dios también era uno solo: “EL SOLO extendió los cielos
y anda sobre las olas del mar” .Job. 9:8.
Los salmistas David y Asaf, también creían que el Dios de Israel era solo.
“Y conozcan que TU nombre es Jehová; TU SOLO ALTISIMO sobre toda la tierra.
Sal. 83:18.
Porque “¿Quién es Dios sino SOLO JEHOVA? ¿Y qué roca fuera de nuestro
Dios?”. Sal. 18:31.
“Por que Tú eres grande y hacedor de maravillas; SOLO TU ERES DIOS” Sal. 86-
10.
“Alaben el nombre de Jehová porque SOLO su nombre es enaltecido”. Sal. 148-
13.
Ahora sigamos con los profetas y veamos lo que ellos nos dicen de este Gran
Dios de Israel
Porque YO Jehová Dios tuyo, El Santo de Israel, soy TU salvador.
Vosotros sois mis testigos dice Jehová, y mi siervo que yo escogí, para que me
conozcáis y creáis, y entendáis que: YO MISMO SOY, antes de MI no fue
formado dios ni lo será después de Mí.
Is. 43:3-10. “Yo, YO Jehová y fuera de mí no hay quién salve”. Is. 43-11.
Así, dice Jehová Dios de Israel, y su redentor Jehová de los ejércitos: YO SOY
EL PRIMERO, y YO SOY EL POSTRERO y fuera de MI no hay dios. No temáis ni
os amedrentéis; ¿No te lo hice oír desde la antigüedad, y te lo dije? luego
vosotros sois mis testigos. No hay Dios sino YO, no hay fuerte; no conozco
ninguno. Is. 44:6-8.
Dios llama a Israel su testigo porque a él se manifestó, para que conocieran,
creyeran y entendieran, que sólo EL es Dios y que no hay otro.
“Así dice Jehová, TU redentor, que te formó desde el vientre; YO JEHOVA, que
lo hago todo, que extiendo SOLO los cielos, que extiendo la tierra por MI
mismo Is 44:24.
YO soy Jehová, y ninguno más hay; no hay dios fuera de MI. Para que se sepa
desde el nacimiento del sol, hasta donde se pone, que no hay más que YO; YO
Jehová, y ninguno más que YO. Así dice Jehová El Santo de Israel, y su
formador: preguntadme de las cosas por venir; mandadme acerca de mis hijos,
y acerca de la obra de mis manos. YO hice la tierra, y creé sobre ella al hombre.
YO mis manos, extendieron los cielos, y a todos sus ejércitos mandé.
Ciertamente en ti está Dios, y no hay otro fuera de Dios”.
Porque así dijo Jehová que CREO los cielos; El es Dios, el que formó la tierra, el
que la hizo y la compuso; no la creó en vano; para que fuese habitada la creó:
YO SOY JEHOVA Y NO HAY OTRO”.
“‘Proclamad, y hacedlos acercarse, y entren todos en consulta; ¿Quién hizo oír
esto desde el principio, y lo tiene dicho desde entonces, sino YO JEHOVA?.Y
No hay más Dios que YO; Dios justo y Salvador, ningún otro fuera de MI”. Mirad
a MI y sed salvos todos los términos de la tierra, porque YO soy Dios, y no hay
más”. Is. 45:6,11., 12, 14, 18, 21,22.
Acordaos de las cosas pasadas desde tiempos antiguos; porque YO soy Dios y
no hay otro dios, y nada hay semejante a MI”. Is. 46:9.
“Mas Yo soy Jehová tu Dios desde la tierra de Egipto; no conocerás, pues, otro
Dios fuera de MI, ni a otro salvador sino a MI”. Oseas 13:4.
Estas escrituras declaran con claridad meridiana, que el autor de la creación
es UNO, lo mismo que el que redimió a Israel de Egipto y el que reina sobre
todos los reinos de la tierra, y que el Santo de Israel es nuestro salvador. Así
que él no compartió con otras deidades la creación, la redención ni el reino,
sencillamente porque no las hay, él no las conoce, y si él que lo conoce todo,
no conoce otros dioses, es inútil que nosotros pretendamos conocerlos.
Además de la afirmación que Dios hizo a su pueblo de no conocer a otro dios
fuera de EL, ni a otro salvador, leamos en el capítulo 13 del libro de
Deuteronomio para que veamos lo que sucedía al israelita que incitaba a su
hermano o pariente a servir a dioses que ni ellos ni sus padres habían
conocido. “No consentirás con él, ni le prestarás oído: ni tu ojo le
compadecerá, ni le tendrás misericordia, ni lo encubrirás, sino que lo
apedrearás, hasta que muera, por cuanto procuró apartarse de Jehová tu Dios.
Versiculos. 8-1 O”. Tal profeta o soñador de sueños ha de ser muerto, por
cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios. Versiculos. 5.

Capítulo 2
EL DIOS UNICO EN LA CREACION
Habiendo demostrado por las escrituras del A.T. que Dios es UNO en sentido
numérico, ¿De dónde salió y en qué se fundamenta la doctrina trinitaria?
Esta doctrina surgió como dogma en el concilio de Nicea, en el año 325 de
nuestra era, y fundamenta sus argumentos en la suposición de que Dios es uno
en sentido de unidad compuesta; como el hombre y la mujer son una carne en
el matrimonio, y como los miembros de la iglesia son uno, siendo muchos;
también diciendo que la palabra hebrea El que traducida a nuestro idioma es
Dios, es una palabra uniplural, como la familia es una aunque se compone de
varios, o la Iglesia es una aunque se compone de muchos; este es el sentido
que la teología trinitaria le da a la declaración escritural”. “Jehová nuestro
Dios, Jehová uno es”.
Pero esto es fácil de refutar, ya que estos argumentos no tienen fundamento
bíblico; veámoslo:
Es cierto que la palabra Elohim es plural, pero es una pluralidad de atributos y
poderes y no de personas. ¿Por qué Israel conociendo que Elohim es plural, ya
que en el A.T. fue escrito en hebreo su idioma materno, nunca ha creído que
Dios sea más de Uno?. ¿Por qué ellos se aferran tenazmente a la creencia de
que Jehová SOLO ES DIOS?
Además, si leemos cuidadosamente Génesis 1:27 se ve claramente que la obra
de la creación, fue obra de un solo ser, veámoslo:
“Y creó Dios (Elohim) al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creo.
El verbo creó está en singular, y el pronombre singular SU imagen, declara
fuera de toda duda, que el creador del hombre es el único Dios, es decir, un
solo ser fue el creador.
A pesar de la claridad y la contundencia de las declaraciones de la escritura,
surge la pregunta ¿Con quién hablaba Dios cuando dijo: Hagamos al hombre a
nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza? Gen. 1:26. Desde luego que
Dios hablaba con alguien, pero no con otras divinidades o dioses, pues ya
hemos demostrado por las escrituras que no las hay.
Para saber con quién hablaba Dios en el texto anterior, es necesario hacer
diferencia entre el verbo HACER y CREAR, que designan dos hechos diferentes.
El verbo crear (Traer a la existencia lo que no existía) sólo se encuentra tres
veces en el capítulo primero de Génesis, versículo uno: Creó Dios los cielos y
la tierra; verso 21 Creó Dios los grandes monstruos marinos, y Creó Dios al
hombre. Nótese que en los tres casos se está hablando de un hecho, de algo
realizado; mientras que el verbo hagamos habla de un propósito, de una obra
posterior a la creación. Si yo le digo a usted hagamos un viaje, o hagamos un
negocio, le estoy hablando de un propósito que quiero compartir con Ud. en
un futuro incierto, porque puede ser mañana, dentro de un mes o un año. La
escritura misma nos revela estas diferencias: “Porque así dijo Jehová, que
CREO los cielos; El es Dios que Formó la tierra, el que hizo y compuso la tierra;
no la Creó en vano. Is. 45:18. Aquí tenemos los verbos: crear, formar, hacer y
componer, todo esto se sucedió en el principio y en el capítulo primero de
Génesis habla de estas distintas etapas: Creación, formación y ordenación. Así
como en los primeros 25 versículos, habla de estas diferentes etapas, lo mismo
sucede con el hombre; el relato del capítulo primero habla de la creación del
hombre, y el hagamos habla de un propósito posterior a la creación.
Veamos otros dos ejemplos: Ahora, así dice Jehová, Creador tuyo, oh Jacob y
Formador tuyo, oh Israel Is.43:1.
Sabemos que Jacob e Israel son la misma persona; Dios se declara Creador de
Jacob (que quiere decir suplantador, engañador), que hizo honor a su nombre
engañando a su hermano, a su padre y a su tío. Estas trampas le costaron a
Jacob abandonar la casa paterna, por las amenazas de su hermano que juró
matarlo, por el engaño de la primogenitura en la tierra de su tío hizo lo mismo,
y todas estas patrañas le trajeron las consecuencias de su conducta. Después
de vivir veinte años con Laban, su tío, Dios se le apareció y le dijo: Vuélvete a
tu tierra, y él se encaminó con su familia y sus ganados, pero al enterarse que
su hermano Esaú venía a su encuentro con cuatrocientos hombres, se angustió
en gran manera temiendo que su hermano tomara venganza a causa de sus
engaños; entonces Jacob ordenó su familia y su hacienda en grupos
diciéndoles: “Cuando encuentren a mi señor Esaú le diréis que éste es un
presente de su siervo Jacob, quizá cuando yo vea su rostro habré apaciguado
su ira”. Así se quedó solo aquella noche y luchó con él un varón hasta que
rayaba el alba. Cuando el varón vio que no podía con él, tocó el sitio del encaje
de su muslo, y se descoyuntó el muslo de Jacob mientras con él luchaba. Y dijo:
“Déjame. porque raya el alba. Y Jacob le respondió no te dejaré si no me
bendices. Y el varón le dijo: No se dirá más tu nombre Jacob, sino Israel; porque
ha luchado con Dios y con los hombres y has vencido”. Gen. 32.
A partir de este encuentro de Jacob con Dios, fue cambiado su nombre por
Israel que quiere decir Príncipe de Dios. En este encuentro fue cuando Jacob
fue formado, fue hecho príncipe y es obvio que esto sucedió muchos años
después del nacimiento de Jacob y de haber vivido como pecador.
El otro ejemplo está en Isaias 43:7. Todos los llamados de mi nombre para
gloria mía los he creado, los formé y los hice”.
Queda esclarecido que en la creación de los cielos y la tierra, vino una etapa
posterior que fue la formación y la ordenación de todo lo creado. Así mismo
sucedió ¿Oh Jacob, creado como pecador y posteriormente fue hecho príncipe
de Dios, y esto es aplicable a todos los llamados de su nombre, ya que para
gloria suya, fueron creados, y están siendo hechos conforme a la voluntad y a
la imagen del creador.
En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.
A lo suyos vino, y los suyos no le recibieron. Mas a todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios”.
Juan 1:10-12. “Porque a los que antes conoció, también los predestinó para
que fuesen hechos conforme a la imagen de su hijo, para que él sea el
primogénito entre muchos hermanos”. Rom. 8:29.
“La meta del cristiano es ser semejante a Cristo, cuando él venga. Fil. 3: 20-21;
1 Juan 3:2.
Cristo es la imagen del Dios invisible. Cuando un cristiano se va formando, la
imagen de Dios, que es Cristo, se va plasmando en él. “Hijitos míos, por
quienes vuelvo a sufrir dolores de parto, hasta que Cristo sea formado en
vosotros. Gál. 4:19.
Habiendo hecho la distinción entre el crear y el hacer al hombre, ahora sí
puedo decirles con quién hablaba Dios en Gen. 1:26. A los únicos que Dios
llama colaboradores suyos, es a los ministros del Evangelio. Porque nosotros
somos colaboradores de Dios, y vosotros sois labranza de Dios, edificio de
Dios. Conforme a la gracia de Dios que me ha sido dada, yo como perito
arquitecto puse el fundamento, y otro edifica encima; pero cada uno mire
como sobreedifica. Porque nadie puede poner otro fundamento que el que
está puesto, el cual es Jesucristo. 1 Cor. 3:9-10. Así, pues, nosotros, como
colaboradores suyos, os exhortamos también a que no recibáis en vano la
gracia de Dios. 2 Cor. 6:1.
‘Y el mismo constituyó a unos apóstoles; a otros, profetas; a otros,
evangelistas; a otros, pastores y maestros, con el fin de perfeccionar a los
santos para la obra del ministerio de la iglesia y que fue constituido para
perfeccionar a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del
cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del
conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura
de la plenitud de Cristo”. Ef. 4:11-13.
Los tres pasajes anteriores revelan la función del cuerpo ministerial que es el
magisterio de la iglesia y que fue constituido para perfeccionar a los santos,
para llevarlos a la estatura de Cristo, pues así como nuestro señor Jesucristo
es glorioso, así su propósito es tener una iglesia gloriosa y sin mancha,
semejante a él. Ef. 5.27. Y para esto, ha designado hombres con dones
especiales. Hombre Dones. Con estos hombres hablaba Dios en Gen. 1:26.
Pero Ud. dirá que en ese tiempo no habían ministros. Es cierto, pero Dios
conoce el fin desde el principio; el Cordero de Dios fue ordenado antes de la
fundación del mundo. 1 Ped. 1:20. El cordero fue inmolado desde el principio
del mundo. Apoc. 13:8. Dios llama las cosas que no son como silo fuesen (como
las que son).
Rom.4:17.
En el capítulo ocho de Romanos se enumeran los pasos de la salvación:
“Porque a los que antes conoció, también los predestino, para que Fuesen
hechos conforme a imagen de su hijo, para que él sea el primogénito entre
muchos hermanos. Y a los que predestinó a ¿estos también llamó; y a los que
llamó, a éstos también justificó; y a los que justificó, a éstos también
GLORIFICO. Rom. 8:29-30. La glorificación es un hecho del futuro, pero Dios la
cuenta ya realizada, puesto que él es EL GRAN YO SOY, el que existe por sí
mismo, el eterno presente.
Volvamos al capítulo primero de Génesis, versículo dos:
Y la tierra estaba desordenada y vacía, y las tinieblas estaban sobre la faz del
abismo, y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas. Y dijo Dios sea
la luz; y fue la luz. La creación era una materia deforme, confusa y vacía, pero
Dios comenzó a moverse y hablar y las cosas fueron tomando forma y lugar.
Lo mismo sucede con el hombre; está deformado por el pecado, vacío y
entenebrecido, pero cuando Dios se cruza en su camino y le habla a través de
la instrumentalidad del (misterio) ministerio, luz resplandece en su vida, y
comienza a formarse y a tomar lugar, el lugar para el cual Dios los creó
“Porque Dios, que mandó que de las tinieblas resplandeciese la luz, es el que
resplandeció en nuestros corazones, para iluminación del conocimiento de la
gloria de Dios en la faz de Jesucristo”. 2 Cor. 4:6.
TODO CUANTO EXISTE DEBE SU EXISTENCIA y subsistencia a la palabra de Dios,
pues “El dijo, y fue hecho; El mandó y existió. Sal. 33:9. “El Espíritu de Dios me
hizo y el soplo del omnipotente me dio la vida”. Job. 33:4. “Cuando veo tus
cielos, obra de tus dedos, la luna y las estrellas que tú formaste, digo: ¿Qué es
el hombre para que tengas de él memoria, y el hijo del hombre para que lo
visites? Le has hecho poco menor que los ángeles y lo coronaste de gloria y de
honra. Le hiciste señorear sobre las obras de tus manos; todo lo pusiste debajo
de sus pies: ovejas y bueyes, todo ello, y asimismo las bestias del campo, las
aves de los cielos y los peces del mar; todo cuanto pasa por los senderos del
mar”. Sal 8:3-8.
Este salmo, así como lo dicho en Génesis 1: 27-29 revela que el hombre que
Dios creó en el principio, fue puesto como príncipe de Dios sobre la creación
para que señorease sobre todos los animales y sojuzgase la tierra. Aunque fue
hecho poco menor que los ángeles, fue coronado de honra y de gloria al ser
puesto para señorear. “El hombre cayó de esa alta posición y su imagen sufrió
la degeneración producida por el pecado, degeneración que fue avanzada al
paso de los siglos, por los efectos del pecado y la separación de Dios”.
De esta situación de ruina espiritual y moral, es que el Señor vino a salvarnos.
Es de notar lo que el Señor dijo:
Porque el Hijo del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido (No
lo que se iba a perder). Sino lo que se había perdido.
Este estado de perdición total del primer hombre y su descendencia, es lo que
trae la manifestación de la gracia de Dios para salvación a todos los hombres.
“Pero cuando se manifestó la bondad de Dios nuestro Salvador, y su amor para
con los hombres, NOS SALVO, no por obras de justicia que nosotros
hubiéramos hecho, sino por su misericordia, por el lavamiento de la
regeneración y por la renovación en el Espíritu Santo, el cual derramó
abundantemente en nosotros por Jesucristo nuestro Salvador, para que
justificados por su gracia, viniésemos a ser herederos conforme a la esperanza
de la vida Eterna”. Tito3: 4-7.
La salvación es el acto en que el Espíritu Santo usando al predicador, produce
un lavamiento en el alma y el Espíritu del individuo, regenerándolo (dándole
nuevo ser a lo que fue degenerado) y renovándolo; es decir, haciéndolo nueva
criatura. “El que está en Cristo, nueva criatura es”. 2 Cor. 5:17. Porque en
Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva
creación Gál. 6:15. “Vestios del nuevo hombre, creado según Dios en la justicia
y en la santidad de la verdad”. Ef. 4:24. “Y revestios del nuevo, el cual conforme
a la imagen del que lo creó, se va renovando hasta el conocimiento pleno. Col.
3:10.
Por lo expuesto antes queda plenamente demostrado, que el cristiano es un
nuevo hombre, producto de una nueva creación de Dios a través del Espíritu
Santo, usando la palabra y el magisterio de la iglesia, para lograr la perfección
del hombre en Cristo. Este nuevo hombre está siendo hecho a la imagen y
semejanza de Dios, y la consumación de esta obra es ver un hombre semejante
a Cristo. Col. 1:28-29.
Así que, hermanos, compañeros del ministerio, seamos vasos útiles para que
el Señor siga usándonos, en este gran trabajo de HACER al hombre a la imagen
y semejanza de Dios. El nos ha dado el honor de compartir con él esta gloria
de perfeccionar la iglesia para el día de Cristo.
Ahora bien, algunos dicen que Dios hablaba con los ángeles, pero esto no
concuerda con el ministerio de los ángeles, y sería apartarnos del contexto. Es
regla elemental en la interpretación bíblica, entender un texto a la luz del
contexto (lo que se dice antes y después del texto).
Siendo que el texto nos habla de hacer al hombre, a imagen de Dios, debemos
aplicar esta función a los que Dios ha designado para tal fin. Los ángeles son
ministros de Dios para ejecutar los juicios de Dios. “Bendecid a Jehová vosotros
sus ángeles, poderosos en fortaleza (Poder) que ejecutáis su palabra
obedeciendo a la voz de su Precepto”. Sal. 103:20, por lo tanto en los plurales
de Génesis 3: 22. “He aquí el hombre es como uno de nosotros”; y 11:7 “Ahora
pues descendamos, y confundamos sus lenguas para que ninguno entienda el
habla de su compañero”. Dios sí hablaba con los ángeles, ya que además son
ministros para ejecutar los juicios de Dios. El contexto lo muestra. En el caso
del paraíso fue el juicio de Dios al destituir al hombre por su pecado. Allí
estaban los querubines. “Echó pues fuera al hombre, y puso al oriente del
huerto de Edén querubines, y una espada encendida que se revolvía por todos
lados, para guardar el camino del árbol de la vida”. Gen. 3:24. La confusión de
lenguas fue otro juicio de Dios. También puede verse esto en la destrucción de
Sodoma y Gomorra: dos ángeles acompañaban a Jehová. Gen. 18:16-22 y 19:1.
Además, en los juicios que Dios trajo sobre Egipto, “‘todos los demás juicios a
lo largo del Antiguo Testamento, los ángeles fueron los ejecutores de estos
juicios. El Señor al explicar la parábola de la cizaña dijo: Enviará el Hijo del
hombre sus ángeles y recogerán de su reino a todos los que sirven de tropiezo,
y a los que hacen iniquidad, y los echarán en el horno de fuego”. Mat. 13:41.

Capítulo 3
DIOS ES Espíritu
Este Unico Dios de quien venimos hablando es Espíritu; así se revela en Gen.
1:2. “Y el Espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas”. Job sabía que
Dios es Espíritu. “El Espíritu de Dios me hizo, y el soplo del Omnipotente me
dio la vida” Job. 33:4. David así lo concebía: “¿A dónde me iré de tu Espíritu?
Sal. 139:7. “Y después de esto derramaré mi Espíritu sobre toda carne”. Joél
2:28. “Según el pacto que hice con vosotros cuando salisteis de Egipto, así mi
Espíritu estará en medio de vosotros, no temáis”. Hageo 2:5.
El Señor Jesús ante la pregunta de la samaritana, a dónde adorar a Dios, si en
el monte Gerzin, o en el templo de Jerusalén, le contestó: “Mujer créeme, que
la hora viene cuando ni en este monte ni en Jerusalén adoraréis al Padre.
Vosotros adoráis lo que no sabéis; nosotros adoramos lo que sabemos; porque
la salvación viene de los judíos. Mas la hora viene, y ahora es, cuando los
verdaderos adoradores adorarán al Padre en Espíritu y en verdad; porque
también el Padre tales adoradores busca que le adoren. DIOS ES Espíritu; y los
que le adoran, en Espíritu y en verdad es necesario que le adoren”. Juan 4: 20-
24.
En esta charla del Señor con la samaritana, vemos que la persona que entiende
la salvación y la recibe, desea conocer a Dios y la forma correcta de adorarle,
como lo demuestran las preguntas de esta mujer; de otro lado, el Señor
también le reveló y le definió a Dios diciéndole:
Que él no está limitado a un lugar, ni podemos confinarlo; Dios está en todas
partes al mismo tiempo, sencillamente porque él es Espíritu.
Dios siendo Espíritu es invisible. Dijo: “No podréis ver mi rostro porque no me
verá hombre y vivirá”. Ex 33:20 A Dios nadie le vio jamás”. Juan 1:18. “El es la
imagen del Dios invisible”. Col. 1:15. “Por tanto, al rey de los siglos inmortal,
invisible, al único y sabio Dios, sea honor y gloria por los siglos de los siglos.
Amén”. 1 Tim..1: 17. “El único que tiene inmortalidad, que habita en la luz
inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea
la honra y el imperio sempiterno. Amén”. 1 Tim. 6:16. Es obvio que cuando la
Escritura declara que nadie ha visto a Dios, se refiere a su naturaleza o esencia,
que es invisible porque es Espíritu.
Veamos el otro lado: “Después le apareció Jehová en el encinar de Manre
estando él sentado a la puerta de su tienda, en el calor del día. Y alzó sus ojos
y miró, y he aquí tres varones que estaban junto a él; y cuando los vio, salió
corriendo de la puerta de su tienda a recibirlos, y se postró en tierra, y dijo:
Señor”. (NO Señores) Gen. 18:1-3. “Y subieron Moisés y Aarón, Nadan y Abiú,
y setenta de los ancianos de Israel; y vieron al Dios de Israel; y había debajo de
sus pies como un embaldosado de zafiro, semejante al cielo cuando está
sereno”. Ex. 24-10. “Y dijo Jehová: He aquí un lugar junto a mí, y tú estarás
sobré la peña; y cuando pase mi gloria, yo te pondré en una hendidura de la
peña y te cubriré con mi manto hasta que haya pasado. Después apartaré mi
mano, y verás mis espaldas; mas no se verá mi rostro”. Exodo 33: 21-23. “Y él
les dijo: Oíd ahora mis palabras cuando haya entre vosotros profeta de
Jehová, le apareen visión, en sueños hablaré con él. No así a mi siervo Moisés,
que es fiel en toda mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por
figuras. Y verá la apariencia de Jehová”. Num. 12:6-8. “En el año que murió el
rey Uzías vi yo al Señor sentado sobre un trono alto y sublime, y sus faldas
llenaban el templo”. Is. 6:1. ¿Cómo reconciliamos las declaraciones de la
escritura, que a Dios nadie le vio, y las que nos dicen que algunos vieron a
Dios?
Sencillamente a Dios nadie le vio en su naturaleza o esencia, porque siendo
Espíritu es invisible. A El le vieron en sus manifestaciones, porque Dios siendo
invisible usó formas visibles para manifestarse a sus siervos. Además las
declaraciones: “A Dios nadie le vio jamás; y a quien ninguno de los hombres
ha visto ni puede ver, están completadas por manifestaciones que lo revelan
o lo revelarán.
“No podrás ver mi rostro; porque no me verá hombre, y vivirá”. Ex. 33: Los tres
versos siguientes que ya citamos, declaran que Moisés vería la espalda. Juan
1:18 dice: “A Dios nadie le vio jamás; el unigénito hijo, que está en el seno de¡
padre, El lo ha dado a conocer, (Revelado). Recordemos cuando le dijo a Felipe:
¿Tanto tiempo hace que ESTOY (No que está, como si el padre fuera otro) con
vosotros y no me ha conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al
padre. ¿Cómo, pues dice tú:
Muéstranos al Padre?. Juan 14:7. Y en 1 Tim. 6 14-16 “Que guardes el
mandamiento sin mácula ni represión, hasta la aparición de nuestro Señor
Jesucristo. LA CUAL (Aparición) a tu tiempo MOSTRARA el bienaventurado y
solo Soberano, Rey de reyes y Señor de señores, el único que tiene
inmortalidad, que habita en la luz marcesible; a quien ninguno de los hombres
ha visto ni puede ver, al cual sea la honra, y el imperio sempiterno. Amén”.
Con estos pasajes se confirma claramente que Dios siendo Espíritu, se ha
revelado, manifestado, o mostrado visiblemente para tratar con el hombre. “E
indiscutiblemente, grande es el misterio de la piedad (santidad>: Dios fue
manifestado en carne, justificado en el Espíritu, visto de los ángeles, predicado
a los gentiles, creído en el mundo, recibido arriba en gloria”. 1 Tim. 3:16.
El hijo es la irtiagen expresa de Dios. “El cual, siendo el resplandor de su gloria
y la imagen misma de su sustancia”. Heb. 1:3 “El es la imagen del Dios
invisible”. Col. 1:15. “En los cuales el dios de este siglo cegó el entendimiento
de los incrédulos, para que no les resplandezca la luz del evangelio de la gloria
de Cristo, el cual es la imagen de Dios”, porque Dios que mandó que de las
tinieblas resplandeciese la luz, es el que resplandeció en nuestros corazones
para iluminación del conocimiento de la gloria de Dios en la faz (Cara) de
Jesucristo”.
Estas escrituras nos demuestran que a Dios sólo lo vemos en el rostro de
Cristo; o dicho de otra manera, el único Dios que el hQmbre verá es Jesucristo.
“He aquí que viene con las nubes, y todo ojo le verá…”. Apc. 1:17. La Biblia no
usa la palabra persQna para referirse a Dios, y mucho menos habla de tres
personas. El término personas designa al nombre. “Entonces Jehová Dios
formó al hombre del polvo de la tierra, y sopló en su nariz aliento de vida, y
fue el hombre un ser viviente (alma o persona viviente) Gén. 2:7. “Todas las
personas de la casa de Jacob, que entraron en Egipto, fueron setenta”. Gén.46-
27.
Llamar a Dios persona es limitarlo. La Biblia lo define:
“Dios es Espíritu”. Juan 4:24, y como tal llena el universo, por esto el salmista
dijo: ¿A dónde me iré de tu Espíritu?. ¿Y a dónde huiré de tu presencia?, si
subiere a los cielos, allí estás tú; y si en el sol hiciere mi estrado, he aquí, allí tú
estás. Si tomare las alas del alba, y habitare en el extremo del mar, aun allí me
guiará tu mano y me asirá diestra. Si dijere: Ciertamente las tinieblas me
encubrirán; aun la noche resplandecerá alrededor de mí. Aun las tinieblas no
encubren de ti, y la noche resplandece como el día; lo mismo te son las
tinieblas que la luz”. Sal. 139.

Capítulo 4
LAS MANIFESTACIONES DE DIOS
Este unico y verdadero D¡os, que es Espíritu habló (se manifestó) muchas
veces y de muchas maneras a los padres por los profetas. Conocemos por
Abraham “El Dios de la gloria apareció a Abraham, estando en Mesopotamia-
antes que morase en Harán”. Hech. 7:2. Si usted lee la historia de este
patriarca, desde el capítulo de Génesis hasta el 22, encontrará que Dios se le
reveló progresivamente. Veamos: “Pero Jehová ha dicho a Abraham; vete de
tu tierra y de tu parentela de la casa de tu padre, a la tierra que te
mostraré”.Gn12:1 “Apareció Jehová a Abraham y le dijo:
Descendencia daré esta tierra. Y edificó allí altar a Jehova quien le había
aparecido”. Gén. 12:7. “Después cosas vino palabra de Jehová a Abraham en
diciendo: No temas Abraham, yo soy tu escudo y tu galardón será
sobremanera grande”. Gén. 15:1.
Luego vino palabra de Jehová diciendo: No te heredará un hijo tuyo será el que
te heredará”.
Gén. 15:4-7. Y Gén. 15:18. “Era Abraham de 99 años, cuando le Jehová y le
dijo: Yo soy el Dios Todopoderoso; de mí y sé perfecto y pondré mi pacto entre
mí y tú, y te multiplicaré en gran manera. Entonces se postró sobre su rostro,
y Dios habló con él . Gen 17:1-3. Después se le apareció Jehová en de Manre,
estando sentado a la puerta de su tienda en el calor del día. “Y alzó sus ojos y
miró y he aquí que tres varones estaban junto a él; y cuando los vio, salió
corriendo de la puerta de su tienda a recibirles, se postró en tierra y dijo: Señor
(no señores) si ahora he hallado gracia en tus ojos, te ruego que no pases de
tu siervo”. Gén. 18: 1-3. (Léase todo el capítulo). Note que Abraham vio tres
varones pero se dirigió a uno. Señor:
¿Entonces quiénes eran los otros? ¿Serán las otras dos supuestas personas de
la trinidad?. Claro que no, el mismo capítulo nos lo explica.
¿Cuál era el objeto de la visita de Dios a Abraham?
1. – Confirmar a Abraham y a Sara el nacimiento de su hijo. Versos 9-15.
2.- “Jehová dijo: ¿Encubriré yo a Abraham lo que voy a hacer, habiendo de ser
una nación grande y fuerte y habiendo de ser en él benditas todas las naciones
de la tierra? Versos 17-18. Y los varones se levantaron de allí, y miraron hacia
Sodoma; y Abraham iba con ellos acompañándolos; Verso 16; “Y se apartaron
de allí los varones, y fueron hacia Sodoma; pero Abraham estaba aún delante
de Jehová”, verso 22, “Y se acercó Abraham y dijo: ¿Destruirás también al justo
con el impío?”, verso 23; allí en donde Abraham hizo la famosa oración
intercesora por los posibles justos que moraban en [Link] cómo
terminó esta oración. “Y Jehová se fue luego q’,, acabó de hablar a Abraham;
y Abraham volvió a su lugar Verso 33. “Y llegaron pues los dos ángeles a
Sodoma la caída de la tarde; y Lot estaba sentado a la puerta de Sodoma”.
Gén. 19:1.
Como podemos ver, Jehová vino a la tienda de Abrahai acompañado de dos
ángeles, quienes fueron a cumplir la misión de sacar a Lot y a su familia, y a
ejecutar castigo sobre las ciudades mencionadas, ya que los án les son
ministros ejecutores de los juicios de Dios. Sal 103: 20. Las diversas maneras
en que Dios se manifestó a Abraham, no multiplicó la Deidad.
Veamos las manifestaciones a Moisés: “Y se le apareció el ángel de Jehová en
una llama de fuego en medio de una zarza; y él miró y vio que la zarza no se
consumía. Entonces Moisés dijo: “Iré yo ahora y veré esta grande visión, por
qué causa la zarza no se quema. Viendo Jehová que él iba a ver, lo llamó Dios
en medio de la zarza, y dijo: Moisés, Moisés, y él respondió: Heme aquí. Exodo
:1-6. Nótese que dice que le apareció el ángel de Jehová, viendo Jehová que él
iba a ver, lo llamó Dios y se identificó como el Dios de Abraham, Dios de Isaac
y de Jacob.
En en el discurso de Esteban en los hechos de los apóstoles 7: 30-38, él cita
este hecho idénticamente. De manera que aquí como en Génesis 18. Dios se
manifestó forma angelical; esta primera manifestación a Moisés para su
llamamiento a liberar a Israel. Cuando ya Moisés sacó a Israel de Egipto y lo
llevó al desierto del Sinaí, Jehová dijo a Moisés: “He aquí yo vengo a ti en nube
espesa, para que el pueblo oiga mientras yo contigo, y también para que te
crean para siempre”. Exodo 19:9. “Y Moisés sacó al pueblo del campamento
recibir a Dios; y se detuvieron al pie del monte”. Exodo 19:17-20 y 20:18-26.
Aquí Dios se reveló en la y en fuego con voz tronante. Luego en el capítulo
vemos a Moisés y a los ancianos en el monte Sinaí on a Dios de Israel, versos
9,10, 15 y 18. Este Dios le apareció en la zarza, en la nube y en el monte, le
dice: “Harán un santuario para mí y habitaré en medio de ellos. Exodo 25:8.
Este santuario se llamó el Tabernaculo Y no podía Moisés entrar en el
Tabernáculo de reunión porque la nube estaba sobre él, y la gloria de Jehova
lo Llenaba”. Exodo 40: 34-48. A partir de la manifestación de Jehová en el
tabernáculo, el monte quedó atrás; no se vuelve a registrar que el Señor llame
a Moisés desde el monte Sinaí; por el contrario, el libro de Levítico, comienza
con estas palabras:
“Llamó Jehová a Moisés, y habló con él desde el tabernáculo de reunión
diciendo. Lev. 1:1. A lo largo de la peregrinación por el desierto y en la
conquista de la tierra prometida. Dios habló desde el tabernáculo a sus siervos
y a su pueblo. También a Moisés Dios se le manifestó de varias maneras: La
zarza, la nube, la columna de fuego, el ángel de Jehová y el Tabernáculo.
Este varón que conoció a Jehová más íntimamente que cualquier otro y por
ende ocupó un lugar especial, com lo demuestran estas declaraciones: “Oíd
ahora mis palabras. Cuando haya entre vosotros profeta de Jehová, aparecerá
en visión, en sueños hablaré con él. No así mi siervo Moisés, qúe es fiel en toda
mi casa. Cara a cara hablaré con él, y claramente, y no por figuras; y verá
apariencia de Jehová”. Núm. 12:1-8. Este Moisés es el que advirtió a Israel con
estas palabras: “Cuando se levantare en medio de ti profeta, o soñador de
sueños, anunciare señal o prodigios, y si se cumpliere la señal o prodigios que
él te anunció diciendo: Vamos en pos dioses ajenos, que no conociste y
sirvámosles; no darás oído a las palabras de tal profeta, ni al tal soñador
sueños; porque Jehová vuestro Dios os está probando para saber si amáis a
Jehová vuestro Dios con corazón, y con toda vuestra alma. En pos de vuestro
Dios andaréis; a él temeréis, y guarda sus mandamientos y escucharéis su voz;
a él serviréis y seguiréis. Tal profeta o soñador de sueños ha d muerto, por
cuanto aconsejó rebelión contra Jehová vuestro Dios”. Deut. 13: 15. (Léase el
resto del capítlo)
Pasemos a otra época, en los días de los jueces, Israel había caído varias veces
en manos de sus empleados, a causa que los caminos quedaron abandonados
los que andaban por las sendas se apartaban por senderos torcidos. “Las
aldeas quedaron abandonadas en Israel, habían decaído hasta que yo, Débora
me levanté, me levanté como madre en Israel. Cuando escogían nuevos dioses
la guerra estaba a las Puertas; ¿se veían escudo o lanza entre cuarenta mil en
Israel?”. Jueces 5: 6-8. En este tiempo en que Dios gobernó a Israel por medio
de Jueces, el capítulo 13 nos relata que el ángel de Jehová apareció a la mujer
de Manoa, le Prometió que aunque estéril, concebiría y daría a luz un hijo, que
sería nazareo a Dios desde su nacimiento, y comenzaría a salvar a Israel de los
Filisteos. Cuando esta mujer contó su marido que le había aparecido un varón
de Dios, Manoa oró a Jehová pidiendo que volviera aquel varón que “Nos
enseñe lo que hayamos de hacer con el o que ha de nacer”. Y Dios oyó la voz
de Manoa y el ángel de Jehová volvió otra vez a la mujer, estando en el campo.
Ella corrió y avisó a su marido, quien vino y habló con el ángel. Manoa hizo
detenerlo y ofrecerle un cabrito. Pero el ángel de Jehová respondió a Manoa:
Aunque me detengas no comeré de tu pan; mas si quieres ofrecer sacrificio,
ofrécelo a Jehová. “y no sabía Manoa que aquel ángel fuese el Angel de
Jehova´. Además, Manoa preguntó al ángel por su nombre como en el caso
de Jacob, respondió: “Por qué preguntas por mi nombre que es Admirable?”.
La conclusión de Manoa fue; “Ciertamente moriremos Porque a Dios hemos
Visto”.
Considero que estas manifestaciones son suficientes para
demostrar escrituralmente que en todas ellas se revela al Verdadero Dios:
“JEHOVA DE LOS EJERCITOS”

Capítulo 5
LAS PROMESAS DE DIOS DE MANIFESTARSE EN CARNE
Por tanto el Señor mismo nos dará señal: He aquí que v¡rgen concebirá y dará
a luz un hijo, y llamará su nombre Emmanuel (Dios con nosotros). Isaías 7:14.
Mas habrá siempre oscuridad para la que está ahora en anmgustia, tal como
la aflicción que le vino en el tiempo livianamente tocaron la primera vez a la
tierra de Zabulón, y a la tierra de Neftalí. “Pues al fin llenará de Gloria al camino
del mar de aquel lado del Jordán, en Galilea de los gentiles. El pueblo que
andaba en tinieblas vió gran luz; los que moraban en tierra de sombra de
muerte, luz resplandeció sobre ellos”. “Porque un niño es nacido, hijo nos es
dado, y el principado sobre su hombro; y se llamará su nombre admirable,
consejero, fuerte, padre eterno y príncipe de paz”.
Lo dilatado de su imperio y la paz no tendrán límite, sobre el trono de David y
sobre su reino, disponiéndolo y confirmándolo en justicia desde ahora y para
siempre. El celo de Jehová de los ejércitos hará esto”. Is. 9: 1, 2, 6 y 7. una vara
del tronco de Isaí, y un vástago retoñará raíces”.
Is 11:1. “Porque Jehová es nuestro juez, es nuestro legislador, Jehová es
nuestro Rey; él nos salvará”. Is. 33:22. Decid a los de corazón apocado
“Esforzaos, no temáis, he aquí que vuestro Dios con retribución, con pago;
Dios mismo vendrá, y ¡Os salvará¡. Is. 35:4. “Voz que clama en el desierto:
preparad camino a Jehová; enderezad calzada en la soledad A nuestro Dios”.
Is. 40:3. “Súbete sobre un monte alto, anunciadora de Sión; levanta
fuertemente tu voz anunciadora de Jerusalén; levántala, no temas; di a las
ciudades de Judá: ¡Ved aquí al Dios vuestro!. ¡He aquí que Jehová el Señor
vendrá con poder, y su brazo señoreará!; he aquí que su recompensa viene
con él, y su paga delante de su rostro. Como pastor apacentará sus ovejas, su
rebaño; en sus brazos llevará los corderos, y en su seno los llevará; pastoreará
suavemente a las recién paridas”. k.40:9-11, “porque así dijo Jehová el Señor:
Mi pueblo descendió a Egipto en tiempo pasado, para morar allá, y el asirio lo
cautivó sin razón”. Y ahora ¿qué hago aquí, dice Jehová, ya que mi pueblo es
llevado injustamente?. Y los que en él se enseñorean, lo hacen aullar, dice
Jehová, y continuamente es blasfemado mi nombre todo el día. Por tanto mi
pueblo sabrá mi nombre por esta causa en aquel día; porque yo mismo que
hablo, he aquí estaré presente”. Is. 52: 4-6. “He aquí vienen días, dice Jehová,
en que levantaré a David renuevo justo, y reinará como Rey, el cual será
dichoso, y hará juicio y justicia en la tierra. En sus días será salvo Judá, e Israel
habitará confiado; y este será su nombre con el cual le llamarán:
Jehová, justicia nuestra”. Jer. 23: 5-6. (Aunque esta escritura como la de Isaías
11 habla sobre la segunda venida para reinar, esto es válido, ya que la segunda
venida e consecuencia de la primera). “Rodéate ahora de muros, hija de
guerreros; nos han sitiado; con vara herirán en mejilla al juez de Israel. Pero
tú, Belén, Efrata, pequeña? para estar entre las familias de Judá de ti me saldrá
que será Señor en Israel; y sus salidas son desde el principio, desde los días de
la eternidad. Miq. 5:12.”Porque así dice Jehová de los ejércitos: De aquí a poco
yo haré temblar los cielos y la tierra, el mar y la tierra seca; y haré temblar a
todas las naciones, y vendrá el deseado De todas las naciones; y llenaré de
gloria esta casa, ha dicho Jehová de los Ejércitos”. Hag. 2: 6-7. “He aquí yo
envío mi mensajero, el cual preparará el camino delante de mí, y vendrá
súbitamente a su templo el Señor a quien vosotros buscáis, y el ángel del
pacto, a quien deseáis vosotros. He aquí viene, ha dicho Jehová de los
Ejércitos”. Mal. 3:1.
Las escrituras antes citadas demuestran claramente que el Dios de Israel
prometió venir a su pueblo en una nueva revelación, pero como nos dice San
Juan En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le
conoció. A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron”. Juan 1:10-11. Este hijo
que nació de la virgen, de quien el escritor a los hebreos nos dice que en estos
postreros días ha hablado por el hijo, es de quien San Pablo nos dice: “Grande
es el misterio de la piedad:
Dios fue manifestado en carne. 1 Tim. 3:16. Esta es la revelación de Dios en el
Nuevo Testamento.

Capítulo 6
LA REVELACION DE DIOS EN EL NUEVO TESTAMENTO
CRISTO, REVELACION DE DIOS
Habiendo visto las distintas manifestaciones a lo largo del Antiguo
Testamento, nos damos cuenta que como dice Hebreos [Link] Dios habló, se
reveló, se mostró muchas veces y de muchas maneras. Ahora pasamos a la
segunda parte o división que nos da la escritura: “En estos postreros días nos
ha hablado por el hijo, a quien constituyó heredero de todo, y por quien
asimismo hizo el universo; el cual, siendo el resplandor de su gloria, y la imagen
misma de su sustancia, y quien sustenta todas las cosas con la palabra de su
poder. Heb. 1: 2-3.
Quién es este hijo? Dejemos que la escritura nos lo diga:
Respondiendo el ángel, le dijo: El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y el poder del
Altísimo te cubrirá con su sombra; por lo cual también el Santo ser que nacerá,
será llamado hijo de Dios”. Luc. 1:35. “Pero cuando vino el cumplimiento del
tiempo, Dios envió a su hijo nacido de mujer y nacido bajo la ley”. Gál. 4:4.
Estas declaraciones nos revelan que lo que la Biblia designa como el hijo de
Dios, es la humanidad de Jesucristo, que nació de mujer: Dios no envió a un
hijo que había en el cielo, pues para que hubiese un hijo en el cielo, se
necesitaba una madre en el cielo, y como es claro la madre estaba en la tierra,
además la escritura dice: “Tú eres mi hijo, yo te he engendrado hoy”; hijo es
el que se engendra y nace. Note que el que engendró al hijo fue el Espíritu
Santo, y este no es una tercera persona, porque hay un SOLO Dios. Dios es
Espíritu y es Santo, Espíritu nos habla de su naturaleza y Santo es uno de sus
atributos o cualidades.
Además, el ángel del Señor dijo a José: “No temas de recibira María tu mujer,
porque lo que en ella es engendrado, del Espíritu Santo es”. Mat. 1:20. ¿Cómo
fue el enviado? El hijo fue engendrado, fue nacido. “Creció en su sabiduría y
en estatura, y en gracia para con Dios y los hombres”. Luc. 2:52. Cuando llegó
a la edad de 30 años, fue [Link].3:23; pasó la tentación y para
comenzar su ministerio público fue a Nazaret, donde se había criado; y en el
día de reposo entró a la sinagoga, conforme a su costumbre, y se levantó a
leer. “Y se le dió el libro del profeta Isaías y habiendo abierto el libro halló el
lugar donde estaba escrito: “El espíritu del Jehová el Señor está sobre mí,
porque me ungió Jehová para dar buenas nuevas a los pobres; me ha enviado
a sanar a los quebrantados de corazón; a proclamar libertad a los cautivos, y
vista a los ciegos; a poner en libertad a los oprimidos; a predicar el año
agradable del Señor. Luc. 4:16-19. “Y enrollando el libro, lo dio al ministro, y
se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en él, y comenzó a
decirles: “Hoy se ha cumplido esta escritura delante de vosotros”. Luc. 4: 20-
21. En este pasaje, el mismo Señor nos dice cuándo fue enviado y de dónde;
cuándo comenzó su ministerio público; así lo entendía el apóstol Pedro: Dios
envió mensaje a los hijos de Israel, anunciando el evangelio de la paz por
medio de Jesucristo; éste es el Señor de Todos. “Vosotros sabéis lo que se
divulgó por toda Judea, comenzando desde Galilea, después del bautismo que
predicó Juan: Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y con poder a Jesús de
Nazaret, y cómo éste anduvo haciendo bienes y sanando a todos los oprimidos
del diablo, porque Dios estaba con él. Hec. 10: 36-38. “Hubo un hombre
enviado de Dios, el cual se llamaba Juan”. Juan 1:6. ¿Pensaremos que porque
Juan fue enviado de Dios, ¿vino del cielo?. Claro que no. Moisés y muchos
otros fueron enviados de Dios a cumplir una misión en la tierra. El hijo es la
manifestación de Dios en carne. 1 Tim. 3:16; Hebreos 1: 2-3. Para entender y
conocer el hijo como al padre, se necesita la revelación según las mismas
palabras del señor Jesús.
Veámoslo:
En aquel tiempo, respondiendo Jesús dijo: Te alabo. Padre, Señor del cielo y
de la tierra, porque escondiste estas cosas a los sabios y entendidos, y las
revelaste a los niños. Sí padre, porque así te agrado”. “Todas las cosas me
fueron entregadas por mi padre; y nadie conoce al h¡jo, sino el Padre, ni al
padre conoce alguno, sino el Hijo y aquel a quien el Hijo lo quiera revelar”. Mt.
11:25-27.
Como puede ver, esto no es tan simple; nadie conoce al Hijo, sino el Padre, y
sólo cuando él lo revela, la mente del hombre lo entiende; mirémoslo a través
del evangelio. Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus
discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del hombre?.
Dijéronle unos, Juan el Bautista, otros Elías, y otros, Jeremías, o alguno de los
profetas. Cuando Jesús hizo esta pregunta ya había recorrido intensamente
toda Galilea, había demostrado su poder sa nando a multitudes, y había dado
muchas de sus enseñanzas pero los hombres sólo le reconocían como un
profeta. Cuando los discípulos respondieron conforme a la opinión de las
gentes, él dirigió la pregunta a ellos, y viene lo sorprendente. Ellos tampoco
sabían quién era él. Sólo la iluminación del padre en la mente de Pedro la
revelación sobre la cual el Señor edifica su Iglesia.
TU ERES EL CRISTO, EL HIJO DEL DIOS VIVIENTE”. 16: 13-20. Sabemos que esta
es una revelacióp Jesús dijo a Pedro: “Bienaventurado eres, Simón hijo de
Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre sino mi padre que está en los
cielos. Aquí tenemos al Padre revelando al Hijo. Lo mismo sucedió en el caso
de Natanael. Felipe halló a Natanael, y él le dijo: “Hemos hallado a aquel de
quien escribió Moisés en la Ley, así como los profetas: A Jesús, el hijo de José
de Nazaret. Natanael le dijo: ¿Acaso de Nazaret puede salir algo bueno? Le dijo
Felipe: Ven y ve. Cuando Jesús a vio a Natanael que se le acercaba, díjole él:
He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.
Le dijo Natanael: De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que
Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te ví. Respondió
Natanael y le dijo: “RABI, TU ERES EL HIJO DE DIOS; TU ERES EL REY DE ISRAEL”.
Juan 1: 45-49. Nuevamente la revelación de que estaba ante el Omniciente,
hizo confesar a Natanael que Jesús era no sólo el hijo de Dios, sino también el
Rey de Israel. Más tarde, el Señor Jesús en el sermón del pan de vida, dijo:
“Ninguno puede venir a mí, si el padre que me envió no le trajere”, y Yo le
resucitaré en el día postrero”. Juan 6:44.
San Pablo nos lleva más allá al decimos: “Nadie puede llamar a Jesús Señor,
sino por el Espíritu Santo”. 1 Cor. 12:3. En conclusión, el conocimiento de que
Jesús es Cristo, el Hijo de Dios viviente, es por revelación. Pero esto no es todo.
Cuando Natanael confesó: Tú eres Hijo de Dios, tú eres el Rey de Israel, Jesús
le dijo: “Cosas mayores que estas verás”. Juan 1: 50 -51. Ahora veamos otra
parte. Nadie conoce al Padre, sino el Hijo y aquien a el Hijo lo quiera
revelar”. Mat. 11:27. Así con el Padre reveló al hijo, veamos ahora al hijo
revelan’ al Padre: “Yo soy el que doy testimonio de mí mismo y el Padre que
me envió da testimonio de mi. Ellos dijeron: “¿Dónde está tu Padre?.
Respondiendo Jesús dijo: Ni a mi me conocéis, ni a mi padre; si a mí
conociéseis, también a mi padre conoceríais”. Juan 8 .18-19. Los que
cuestionaban al Señor Jesús, por haber dicho: YO SOY LA LUZ DEL MUNDO
arguían que daba testimonio de sí mismo. El le dijo que ellos no conocían al
Padre, porque no le conocían a él, que si le conocieran a él, conocerían
también a su Padre. Esta misma pregunta fue hecha por Felipe pero
reverentemente: “Señor, muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le dijo:
¿Tanto tiempo hace que estoy (no está hablando de otro) con vosotros, y no
me has conocido Felipe?. El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo
dices tú, muéstranos al Padre?. ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre
en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino
que el Padre que mora en mí, él hace las obras”. Juan 14: 7-10. En estos textos
vemos claramente al hijo revelando al Padre. El Hijo declara que el Padre mora
en él; él no le mostró a felipe un Padre en el cielo, o aparte de él, sino en El.
Los apóstoles siguieron esta doctrina: San Pablo nos dice: Dios estaba en
Cristo reconciliando al mundo consigo mismo”. 2 Cor. 5: 18-19. “Mirad que
nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las traciones
de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.
Porque en él habita corporalente toda la plenitud de la Deidad, y vosotros
estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad”. Col.
2: 8-10.
Sea que miremos a Cristo en los días de su carne andando entre los hombres,
en los evangelios; o sea que lo miremos qloria en las epístolas, Dios está en él,
porque El es la imagen de Dios invisible, a Dios sólo lo vemos en la (cara) de
Cristo.
Esto le ofrece dificultad a los que piensan en la Deidad persona, pues una
persona no puede estar dentro de una persona; pero como lo declara la
escritura no hay problema, ya que el Padre es Espíritu, la Deidad, que habita
en la humanidad que es el Hijo, en el hombre. Para tener mejor comprensión
de como Dios nos ha hablado por el Hijo, en estos postreros días, veamos los
cuatro diferentes aspectos que los evangelios nos ofrecen de Cristo en los días
de su carne.

Capitulo 7
CRISTO EN LOS EVANGELIOS
Siendo regla para todo intérprete de las escrituras, reconocer que la Biblia
tiene sus propias divisiones; y que cada uno de los libros fueron escritos con
un propósito determinado; veamos con qué propósito escribieron cada uno
de los evangelistas, y cómo presenta a Cristo cada uno de ellos.
San Mateo
El propósito por el cual San Mateo escribió el Evangelio que lleva su nombre,
fue el de registrar mediante una serie de secuencias, la venida de Jesucristo,
como el Mesías Rey de Israel, y mostrar la oposición de su pueblo y el rechazo
al Rey y a su reino.
1.- La primera sección se ocupa de su genealogía, partiendo de Abraham hasta
David; probando que Cristo es la simiente de Abraham en quien serán benditas
todas las naciones de la tierra.
Ge .15:1-21.
Siguiendo con David por la línea de los reyes de Judá, hasta llegar a José,
marido de María, de la cual nació Jesús llamado el Cristo; demostrando el
cumplimiento pacto Davídico; 2 Samuel 7:1-29, presenta a Cristo es la simiente
de Abraham y el retoño de David, y mo tal es el heredero del trono de Israel;
además, enrando en el mundo mediante el nacimiento virginal.
2. – El homenaje de los gentiles representado en la visita Y adoración de los
Magos del Oriente, y el rechazo de su Pueblo, representado en la ira de
Herodes y su intento de destruir al Rey de los Judíos. Cap. 2.
3. – La predicación del Heraldo o precursor; ningún gobernante o Rey se
presenta asimismo, Juan el Bautista tuvo el honor de presentar a su pueblo al
Rey prometido, según las escrituras. Is. 40: 3-4; Hag. 2:7; Mal. 3:1; Mat. 3 1-
12.
4. – La unción del Rey, la investidura para reinar. Todos los reyes y sacerdotes
de Israel recibían la investidura mediante la unción. Mt. 3: 13-17.
5. – La victoria del Rey sobre el usurpador de este mundo: satanás, al vencerlo
demostró su derecho a reinar. Mat. 4: 1-11

 6. – La proclamación de su reino y su autoridad Real, se demuestra por su


capacidad de traer a los hombres a la obediencia. Mat. 4:12-22.
7. – Los planteamientos del Rey. Todo gobernante, al tomar posesión del
cargo, en su discursolantea su plan de gobierno. Este discurso llamado el
Sermón del Monte, describe:
a. – Sus súbitos en las bienaventuranzas. Mt. 5: 1-16.
b. – El Rey y la ley de Moisés, así como Moisés subió al monte para recibirla,
Cristo subió al monte y sentándose, les enseñaba: “Oísteis que fue dicho a los
antiguos, pero Yo os lo digo: Sólo el legislador puede cambiar la ley, esto
demuestra que él también es el legislador”. Porque Jehová es nuestro juez,
Jehová es nuestro legislador, Jehová es nuestro Rey; él mismo nos salvará”. Is.
33:22; Mat. 5:17-20.
c. – Jesús revela las falsas interpretaciones que los fariseos tenían de la ley.
Mat. 5: 21-48.
d. -Jesús revela las falsas prácticas de los fariseos. Mat. 6:1-21.
e.- Se dan las instrucciones para entrar al reino, mediante la regla de oro y la
verdadera justicia.
Mat. 7: 7-29.
8. – Las credenciales del Rey para autenticar sus afirmaciones con respecto a
su oficio Mesiánico. Jesús despliega su poder en una serie de milagros
registrados en capítulos 8 y 9, demostrando su autoridad sobre toda la
creación; a) El sana al leproso, al siervo del centurión y a la suegra de Pedro,
demostrando su poder y autoridad sobre los males que afligen a la humanidad;
b). El reprendió los vientos y el mar, trayendo grande bonanza; c) Liberó los
endemoniados gadarenos, demostrando su poder contra los demonios y el
infierno; d) Perdonó los pecados al paralítico, ejerciendo su prerrogativa de
perdonar pecados, prerrogativas exclusivas de Dios; e) Resucita la hija de Jairo,
demostrando su poder y autoridad sobre la muerte; f) Le da la vista a dos
ciegos, mostrando su poder sobre las tinieblas, ya que él es la luz del mundo;
g) Le dio el habla al mudo. Por estos milagros Jesús demostró ser el prometido
en las escrituras. Is. 35: 4-6; Is. 61:1.
9. – Además de todos estos hechos que lo declaran el Rey de Israel con toda
autoridad, llamó a sus discípulos y les dio AUTORIDAD. Sólo el que tiene
autoridad puede delegaría.
10.- Este Evangelista es el que agrupa mayor número de parábolas que
explican el reino. El capítulo 13 registra 7.11.- Finalmente: Cuando el hijo del
hombre venga en su gloria y todos los santos ángeles con él, entonces se
sentará en su trono de gloria, y serán reunidas delante de él todas las naciones;
y apartará los unos dc los otros. Como aparta el pastor las ovejas de los
cabritos. Y pondrá las ovejas a su derecha, y a los cabritos a su izquierda.
Entonces el Rey dirá a los de la derecha: Venid, benditos de mi Padre”. Mat.
25: 31-34. Esta cita final nos muestra que El no sólo es Rey de Israel, sino de
todas las naciones.
San Marcos no traza genealogía, ya que esta sólo se hace de los príncipes y de
los reyes. El objeto del evangelista es presentarnos a Cristo como siervo que
vino no a ser servido, sino a servir y a dar su vida en rescate por muchos.
Marcos 10:45.
De ahí, que encontramos un salto de tiempo como de mil quinientos años,
entre el punto de partida de Mateo que lo hace de Abraham; y Marcos que lo
hace desde Isaías 40:3. “Principio del evangelio del hijo de Dios. Como está
escrito en Isaías Profeta. Mc. 1: 1-12. Otra particularidad de este evangelio es
que no es el de los discursos o enseñanzas, sino el de los hechos; aquí
encuentra usted a Cristo, trabajando, obrando, y sólo encuentra tres
parábolas. Sólo en este evangelio se dice en el Sermón profético:
“Pero de aquel día y de la hora nadie sabe, ni aun los ángeles del cielo, ni el
hijo sino el Padre.
Mr. 13:32. Este versículo usado frecuentemente por los que desconocen la
Deidad de Jesucristo, como arma de contradicción, no toman en cuenta que
Marcos nos habla de la humanidad y humillación y como siervo está sirviendo
pueblo. Y que él mismo dijo que el siervo no sabe lo que hace su señor. Juan
15:15.
San Lucas
Este evangelista nos presenta a Cristo, como al Hijo hombre. ‘Porque el Hijo
del hombre vino a buscar y a salvar lo que se había perdido”., Luc. 19:10.
Lucas nos traza la genealogía de Cristo, ascendiendo José hasta Adán, el primer
hombre, probando con esto que él es la simiente de la mujer, que magullaría
la cabeza de la serpiente, según la primera promesa de Dios al primer hombre.
Gén. 3:15, y con esto se demuestra la universalidad de su mensaje y obra; a
diferencia de Mateo que nos da un linaje real para probar su mesianismo a
Israel.
Lucas presenta a Cristo como el varón perfecto, por esto es el único que nos
habla de la adolescencia y juventud de Cristo, sólo él nos decía que crecía en
sabiduría y en estatura y en gracia para con Dios y los hombres. Luc. 2:52. Sólo
él nos cuenta el incidente de los 12 años 2: 41-52. También, sólo este
evangelista nos dice que al comenzar su Ministerio era como de 30 años, que
es la edad cabal de un hombre. Luc. 3:23. O dicho de otra forma, Dios esperó
que su hijo llegara al desarrollo cabal, a la edad perfecta para enviarlo a
cumplir su ministerio terrenal. Luc. 4: 16-21. Es el evangelio de todos porque
todo viene de él, él recibía a los publicanos, como Zaqueo. Sólo Lucas nos
cuenta de la conversión del ladrón en la es el único que nos cuenta de una
mujer pecadora que le ungió los pies. 7: 36-50. Es el evangelio que nos habla
de las mujeres que seguían y servían a Jesús de sus haciendas. Luc. 8: 1-3.
el evangelio del gozo: comienza con esta hermosa nota: “Os damos nuevas de
gran gozo que será para todo pueblo”. En el centro tenemos el gozo del pastor
que recupera la oveja perdida; la mujer que encuentra la dracma perdida y el
padre que ve gozoso volver a su hijo rdido a casa. “Así os digo: Que hay más
gozo en el por un pecador que se arrepiente. Capítulo 15, termina con esta
bella nota: “Ellos después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran
gozo; y estaban el templo, alabando y bendiciendo a Dios. Amén. Luc.24..52-
53.
San Juan
Al entrar a considerar el Evangelio según San Juan, debemos recordar que los
tres anteriores comenzaron o partieron del tiempo o de la historia. Mateo de
Abraham, Marcos de Isaías, y Lucas de Adán, pero Juan no arranca del tiempo
porque nos presenta a Cristo en una revelación mayor o más alta. “Hizo
además Jesús muchas otras señales en presencia de sus discípulos, las cuales
no están escritas en este libro. Pero estas se han escrito para que creáis que
Jesús es el Cristo, el Hijo de Dios, y para que creyendo, tengáis vida en su
nombre. Jn. 20: 30-31.
Estos versos nos revelan el propósito de este evangelio:
Para que creáis que Jesús es el Cristo, el de Dios. (Dios manifestado en carne).
Luc. 1: 35; Gál. 4:4. San Juan para presentarnos a Cristo, se va al principio,
¿Cuál principio?. Pues el único Génesis que hay. En ell principio creó Dios los
Cielos y la Tierra. En este principio el Verbo ya era “Y todas las cosas por él
fuero hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho’ Juan 1:1-3. San
Pablo también nos dice, hablando hijo; que él es antes que todas las cosas. “Y
todas 1 cosas en él subsisten”. Col. 1:17. Lo mismo el escritor de los Hechos
nos dice: “Porque convenía a aquel por
cuya causa son todas las cosas, y por quien todas cosas las subsisten, que
habiendo de llevar muchos hijo a la gloria, perfeccionase por aflicciones al
autor de la salvación de ellos”. Heb. 2:10.
Es claro que por estas escrituras, que en el principio el Verbo ya era y que él
es la causa y sostén de to que existe; y precisamente ese es el aspecto que nos
presenta en este Evangelio; a Cristo como el creador por esto sigue diciendo:
“En el mundo estaba y el por él fue hecho, y el mundo no le conoció”. ‘Ver
10″ Es más, a lo suyo vino, y ellos no le recibieron. todos los que le recibieron,
a los que creen en su nombre les dio potestad de ser hechos hijos de Di05″.
Note que él fue el que eligió a Israel por pueblo suyo, por eso vino a lo Suyo.
Sólo él como el creador y como el que hizo de Israel su pueblo, podía hacernos
sus hijos; ¿y si él no era Dios, cómo podía hacernos sus hijos?. Veamos las
diferencias que distinguen el Evangelio según San Juan.
1. – Punto de partida
Por el punto de partida, Juan nos revela que Cristo es antes de todas las cosas
y que él es el creador y sustentador de todo lo que existe.
2.- Consecuencia del tema
Viendo al creador a quien nos están presentando, su tema es consecuente y
nos presenta los milagros que lo acreditan como tal:
a. – El Primer milagro es el de la transformación del agua vino. Este es el acto
creativo, ya que el agua pertenece reino mineral y el vino al reino vegetal. Con
este primer milagro manifestó su gloria, y sus discípulos creyeron en El (2:1-
11).
b -El ciego del capítulo 9 también es un acto creativo, por cuanto este había
nacido ciego. Es decir, que nunca a visto; que es muy diferente a los otros
ciegos que pudieron recobrar la vista.
c -La resurrección de Lázaro es diferente al caso del hijo la viuda de Naín, ya
que este hasta ahora lo llevaban para el cementerio, y la hija de Jairo que
acababa de morir. En el caso de Lázaro Jesús se quedó a propósito a pesar de
la solicitud de sus hermanos; “Entonces Jesús dijo”: Esta enfermedad no es
para muerte, sino para la de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado en
ella. Jn 11:1-4.
Esta señal fue para enseñarnos que El es la resurrección y la vida, como el
darle la vista al ciego para enseñarnos que él es “La luz del mundo y el que le
sigue no andará en tinieblas; y la multiplicación de loS panes nos enseña que
El es el pan de vida; y el que viene a El nunca tendrá hambre; y el que en El
cree no tendrá sed jamás. Jn. 6:35.
3. – Manifestaciones de su gloria
a) Y aquel verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros, y vimos su gloria,
gloria como la del unigénito del padre, lleno de gracia y de verdad. Jn. 1:14.
b) Manifestó su gloria; y sus discípulos creyeron en él. Jn. 2:11.
c) Sino para gloria de Dios, para que el hijo de Dios sea glorificado por ella. Jn.
11:4; Jesús le dijo: ¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios? Jn.
11:40.
4. – Los YO SOY
Esta expresión usada por el Señor Jesús y registrada sólo por San Juan, es la
misma que empleó, cuando se manifestó en la zarza a Moisés, y éste le dijo:
“He aquí que llego Yo a los hijos de Israel, y les digo: El Dios de vuestros padres
me ha enviado a vosotros. Si ellos me preguntan cuál es su nombre, ¿Qué les
responderé?. Respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY. Y dijo: Así dirás a
los hijos de Israel YO SOY me envió a vosotros”. Ex. 3:13-14. Esta expresión
quiere decir el que existe por sí mismo. El Eterno Presente. Veamos cómo el
Señor la usó para revelarse: Cuando la mujer samaritana dijo, que cuando el
Mesías viniera nos declararía todas las cosas, Jesús le dijo: “YO SOY, el que
habla contigo”. 4: 25-26. “YO SOY EL PAN DE VIDA”. 6:35; “YO SOY LA LUZ DEL
MUNDO”. [Link] “Antes que Abraham fuese YO SOY. 8:58; YO SOY LA PUERTA”.
10: 7-9; “YO SOY EL BUEN PASTOR”. 10:14; “YO SOY LA RESURRECClON Y LA
VIDA”. 1 1:25.”YO SOY LA VID VERDADERA’.’15:1; Cuando les dijo YO SOY,
retrocedieron y cayeron a tierra. 18:6.
5.- El lenguaje
El lenguaje de Cristo como el Hijo y su relación con el Padre, también es único
en este evangelio. “Si me conociéreis, también a mi Padre conoceríais”. 8:19.
“Yo y el Padre UNO somos”. 10:30; Jesús clamó y dijo: “El que cree en mí, no
cree en mí, sino en el que me envió; y el que me ve, ve al que me envió”. 12:
44-45. “Nadie viene (no nadie va) al Padre, sino por mí”. “Si me conociéseis,
también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conoceis, y le habéis visto”.
“Felipe le dijo: Muéstranos al Padre y nos basta. Jesús le dUo: Tanto tiempo
hace que estoy (no está hablando de otro) con ‘vosotros ¿y no me has
conocido Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿Cómo pues, dices
tú: Muéstranos al Padre?. ¿No crees que YO SOY en el padre, y el Padre en mi?
Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que e]
Padre que mora en mí, él hace las obras. Créeme que YO SOY en el padre, y el
Padre en mí; de otra manera, creedme por lás mismas obras”. 14: 6-11.
Estos cuatro aspectos de Cristo presentados por los evangelistas cuando él
anduvo entre los hombres, estaban tipificados en el Tabernáculo del desierto,
donde el velo hermosísimo estaba colgado de cuatro columnas. Ex. 26:31-32.
También en la revelación que recibió Ezequiel de la gloria de Dios, como en lo
que San Juan vio en el cielo cuando fue en Espíritu; y vio: Cuatro seres vivientes
que tenían, el primero cara de león (Símbolo del reino), el segundo cara de
buey o becerro (Animal de servicio), cara de hombre y cara de águila. Estas
cuatro caras también nos figuran las características de Cristo en el evangelio y
de ahí que sean cuatro y no tres o [Link].[Link] Apc. 4:7.

Capítulo 8
CRISTO EN LOS HECHOS Y LAS EPISTOLAS
“En el primer tratado, oh Teófilo, hablé acerca de las cosas que Jesús comenzó
a hacer y a enseñar, hasta el día que fue recibido arriba, después de haber
dado mandamientos por el Espíritu Santo, a los apóstoles que había escogido”.
Hech. 1: 1-2.
San Lucas nos da en dos tomos, el Evangelio y los Hechos, la historia del
Cristianismo en los primeros 65 años aprdximadarnente, partiendo desde la
anunciación del ángel a Zacarías, padre de Juan el Bautista y terminando con
el encarcelamiento de San Pablo en Roma, en una casa de alquiler. Lc. 1:5;
Hech. 28: 30-31.
Tanto Lucas como los otros evangelistas, nos presentan a Cristo en los días de
su carne, andando entre los hombres, enseñando mediante sus hechos y
revelándose a su pueblo.
En este período de tiempo, Jesús dijo: a sus discípulos:
“Aún tengo muchas cosas que deciros, pero ahora no las podéis sobrellevar.
Pero cuando venga el Espíritu de verdad, élos guiará a toda verdad”. Jn. 16:
12-13. Y también dijo que el Espíritu no vendría hasta que él no fuera
glorificado. Jn. 7:39. “Pero yo os digo la verdad: Os conviene que yo me vaya;
porque si no me fuese, el consolador no vendría a vosotros; más si me fuere,
os lo enviaré. Jn. 16:7. La resurrección, ascensión y glorificación del Señor
Jesús, nos introduce en una etapa distinta de la revelación”. De manera que
nosotros de aquí en adelante a nadie conocemos según la carne; y aun si a
Cristo conocimos según la carne, ya no lo conocemos así”. 2 Cor. 5:16.
Es importantísimo que el estudiante dé las escrituras y particularmente de
este tema, lo ubique en la etapa correspondiente a la revelación de Dios. Así
no hallará las supuestas contradicciones que algunos ven y discuten. En el
Nuevo Testamento hay tres etapas que debemos distinguir:
1. – Cristo según la carne lo vemos en los evangelios, que nace de una virgen,
y crece en estatura, en gracia, delante de Dios y de los hombres. Al llegar a la
estatura perfecta es investido con la unción y enviado a cumplir lo que estaba
escrito de él, en la ley, los profetas y los salmos.
2. – Cristo resucitado de entre los muertos. Lo vemos en los capítulos finales
de los evangelios y en los primeros versos de los hechos, que apareció durante
cuarenta días y les habló del Reino de Dios a sus discípulos. En estas diversas
apariciones, al principio no le conocieron. María lo confundió con el hortelano,
pero cuando él le habló, ella lo conoció por la voz. Juan 20:11-18. Los
caminantes de Emaús lo confundieron con un peregrino atrasado de noticias,
pues cuando él se les sumó en su compañía, y les dijo: “Qué pláticas son estas
y por qué estáis tristes?”. Cleofás respondió: “¿Eres tú el único forastero de
Jerusalén, que no has sabido las cosas que en ella han acontecido en estos
días?”. Luc. 24: 13-35. En esta ocasión le conocieron en la aldea al partir el pan;
después se les apareció nuevamente y les abrió el sentido para que
entendieran las escrituras y les dijo: “Que las cosas que habían sucedido
estaban escritas en la ley, los profetas y los salmos. Lc. 24: 36-53. Estas
escrituras nos demuestran que cuando Cristo resucitó con cuerpo de
inmortalidad, se aparecía a los mortales, por lo que los discípulos lo
confundieron con otras personas. “Sabiendo que Cristo, habiendo resucitado
de los muertos, ya no muere; la muerte no se enseñoreará más de él”.
Ro 6: 9-10.
3. – Cristo glorificado. A partir de la ascensión y glorificación de Cristo, sólo se
registra de tres que lo vieron. Esteban, su testigo que fue arrastrado y llevado
ante el concilio y acusado de predicar que “Jesús de Nazaret, destruiría este
lugar (el templo) y cambiaría las costumbres que nos dio Moisés. Entonces
todos los que estaban en el Concilio al fijar los ojos en él, vieron su rostro como
el rostro de un ángel”. Hech. 6:13-15; el discurso de Esteban registrado en el
capítulo 7, es la defensa de él que hizo ante el Concilio, y concluyó con estas
palabras:
“He aquí veo los cielos abiertos, y al hijo del hombre que está a la diestra de
Dios. Diestra es el lugar de poder, el trono del universo, donde él se sentó,
sobre todo imperio, potencia y potestad. “Tu diestra, oh Jehová ha sido
magnificada en poder; Tu diestra oh Jehová, ha quebrantado al enemigo”.
Exodo 15:6. Porque no se apoderaron de la tierra por su propia espada, ni su
brazo los libró, sino TU DIESTRA, y tu brazo, y la luz de tu rostro, porque te
complaciste en ellos. Sal. 44:3. La Diestra de Jehová hace proezas. LA DIESTRA
de Jehová es sublime; LA DIESTRA de Jehová hace valentías. Sal. 118: 15-16; y
San Pablo nos da la mejor definición de la DIESTRA al decirnos “La cual operó
en Cristo, resucitándole de los muertos y sentándole a su DIESTRA al decirnos:
que se sentó en lugares celestiales;
SOBRE TODO PRINCIPADO, Y AUTORIDAD Y PODER Y PODERíO Y SOBRE TODO
NOMBRE QUE SE NOMBRA. NO SOLO EN ESTE SIGLO, SINO TAMBIEN EN EL
VENIDERO; Y SOMETIO TODAS LAS COSAS BAJO SUS PIES Y LO DIO POR CABEZA
SOBRE TODAS LAS COSAS DE LA IGLESIA”. Ef. 1: 20-22.
Es apenas consecuente, que el rostro de Esteban brillara como el de un ángel
y soportara el martirio obrado por sus enemigos, pues estaba contemplando
a Jesús a la Diestra de Dios, es decir, en majestad y gloria.
El segundo que lo vio fue Saulo de Tarso, cuando estaba empeñado en destruir
la fe cristiana y, en el camino a Damasco… “Cuando a mediodía, oh rey, yendo
por el camino, vi una luz del cielo que sobrepasaba el calor del sol, la cual me
rodeó a mí, y a los que iban conmigo.”
Hech. 26: 12-13 y capitulo 9. Esta luz dejó a Saulo ciego, y el otó una voz que
le decía: “¿Saulo, Saulo Por qué me persigues? Dura cosa es dar coces contra
el aguijón, Yo entonces dije: ¿Quién eres Señor? Y el Señor dijo: Yo soy Jesús
de Nazareth a quien tu persigues. Hch 26:14-15
El tercero que lo vió f ue Juan en la isla de Patmos. Es muy diciente el que el
último libro de la Biblia comience con estas palabras. “La revelación
de Jesucristo, que le dió para manitestar a sus siervos las cosas que deben
suceder pronto y la declaro enviándola por medio de su ángel a su siervo Juan.
Apc. 1:1. San Juan había conocido a Cristo según la carne; le había visto
resucitado, era uno de los tres discípulos íntimos, era el discípulo amado, pero
he aquí la revelación de Jesucristo en Gloria. “Yo estaba en Espíritu en el día
del Señor, y oí detrás de mí, una gran voz como de trompeta, que decía: “Yo
soy el Alfa y la Omega, el primero y el último. Escribe lo que ves, y envíalo a las
siete iglesias que están en Asia: A Efeso, Esmirna, Pérgamo, Tiatira, Sardis,
Filadelfia y Laodicea. Y me volví para ver la voz que hablaba conmigo y vuelto
vi siete candeleros de oro, y en medio de los siete candeleros de oro, a uno
semejante al hijo del hombre, vestido con una gran ropa que llegaba hasta sus
pies. y ceñido por el pecho con un cinto de oro, su cabeza sus cabellos blancos
como la lana blanca, como nieve sus ojos como llama de fuego; y sus pies
semejantes bronce bruñido, refulgentes como un horno; y su voz como el
estruendo de muchas aguas. Tenía en su diestra siete estrellas; de su boca salía
una espada aguda de dos filos; y su rostro era como el sol cuando resplandece
en su fuerza. Cuando le vi, caí como muerto a sus pies. Y él puso su Diestra
sobre mí diciéndome: No temas; yo soy el primero y el último; y el que vivo y
estuve muerto; mas he aquí que vivo por los siglos de los siglos, Amén. Y tengo
las llaves de la muerte y del hades. Escribe las cosas que has visto, y las que
son y las que han de ser después de estas”. Apc. 1:10-19.
La descripción que nos da Juan de Cristo en gloria, es decir, como él lo vio y
como ha de venir, nos enseña varias cosas importantes. a) Su ropaje, hasta los
pies, es el vestido sacerdotal, ya que él es nuestro pontífice. b) El cinto que
ceñía su pecho, es el símbolo del reino. Is. 11: 1-5. c) Su cabeza y sus cabellos
blancos, porque él es el anciano de días. Dn. 7:13. d) Sus ojos como llama de
fuego, porque El es el omnisciente, el que todo lo escruta y lo sabe. 2 Crónicas
16:9. e) Sus pies semejantes al bronce bruñido, refulgente como en un horno,
porque El es el juez de todos; f) Su voz como el estruendo de muchas aguas,
así es la voz del Todopoderoso; Ezequiel 1:24 g) Su rostro era como el sol
cuando resplandece en su fuerza, porque El es el sol de Justicia que traerá
salvación en sus alas. Mal. 4:2.
Además de la descripción reveladora, el hecho de que el Señor dijo a Juan:
Escribe lo que ves y envíalo a las siete iglesias que están en Asia, nos enseña:
Primero que el Señor quiere que la iglesia lo mire y lo conozca como El que es
y como El ha de venir. Recordemos que la transfiguración Cristo ante sus
discípulos Pedro, Juan y Jacob fue una demostración de su segunda venida,
pues antes de llevarlos al monte dijo: “De cierto os digo que hay algunos de
los que están aquí que no gustaran la muerte, hasta que hayan visto al hijo del
hombre viniendo a su siervo y por medio de El a su iglesia. Esto debe
animarnos a los predicadores a seguir el ejemplo de los primeros apóstoles
que salieron de la presencia del concilio gozoso de haber sido tenidos por
dignos de padecer afrenta por causa del Nombre. “Y todos los días en el
templo y por las casas, no cesaban de enseñar y predicar a Jesucristo. Hech. 5:
41-42.
Con el recorrido que hemos hecho, viendo los diferentes aspectos de Cristo en
la carne, resucitado y en gloria, no habrá dificultad para entender los textos
que para algunos son confusos o aparentan contradicción. Veamos algunos:
En el Sermón profético que se registra en Mat. 24:30. Marc. 13:26 y Luc. 21:27,
leemos: “Entonces aparecerá la señal del Hijo del hombre en el cielo, y
entonces lamentarán todas las tribus de la tierra y verán al Hijo del hombre
viniendo sobre las nubes del cielo, con poder y gran gloria. Aquí se habla del
Hijo del hombre, pues como hemos visto anteriormente, los evangelistas están
mostrando a Cristo en carne, andando entre los hombres y de esa condición
habló El. Pero veamos a los apóstoles hablándonos de la misma persona y del
mismo hecho después de la glorificación. “Que guardes el mandamiento sin
mácula ni represión, hasta la aparición de Nuestro Señor Jesucristo la cual
(aparición) a su tiempo mostrará el Bienaventurado y sólo Soberano Rey de
reyes y Señor de Señores, el único que tiene inmortalidad, que habita en la luz
inaccesible; a quien ninguno de los hombres ha visto ni puede ver, al cual sea
la honra y el imperio sempiterno. Amén. 1 Tim. 6: 14-16. “Aguardando la
Esperanza Bienaventurada y la manifestación gloriosa de Nuestro gran Dios y
Salvador Jesucristo”. Tito 2:13. “Jesucristo es el mismó ayer, y hoy, y por los
siglos. Heb. 13:8. (Esta es la confesión de fe). “Simón Pedro, siervo y apóstol
de Jesucristo, a los que habéis alcanzado, por la justicia de nuestro Dios y
Salvador Jesucristo, una fe igualmente preciosa que la nuestra”. 2 Pedro 1:1.
“Antes bien creced en la gracia y el conocimiento de Nuestro Señor y Salvador
Jesucristo. A él sea la gloria ahora y hasta el día de la eternidad. Amén”. 2
Pedro 3:18. “Sabemos que somos de Dios, y el mundo entero está bajo el
maligno. Pero sabemos que el Hijo de Dios ha venido y nos ha dado
entendimiento para conocer al que es verdadero; y estamos en el verdadero,
en su Hijo Jesucristo. Este es el verdadero Dios y la vida eterna”. 1 Juan 5:20.
“Al único sabio Dios nuestro Salvador sea gloria y majestad, imperio y
potencia, ahora y por todos los siglos, amén”. Judas 1:25. “Yo soy el Alfa y la
Omega, principio y fin, dice el Señor. El que es y era y el que ha de venir, el
Todopoderoso”. Apc. 1:8. Fíjese que aunque en los evangelios nos dice que el
hijo del hombre vendrá en su gloria, las epístolas nos dicen que es el
Todopoderoso. El Señor de señores y Rey de reyes. El solo Soberano, El que
habita en la luz inaccesible, porque cada escritor está presentando a Cristo en
circunstancias diferentes como lo hemos visto antes.
Ahora, después de ver las distintas divisiones de la Biblia y diferentes
caracteri~sticas y aspectos de Cristo a lo largo de la revelación, podemos
entender que el Señor Jesús ejerció los atributos y prerrogativas divinas.
Capítulo 9
DIOS ES OMNISCIENTE
“Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis
pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te
son conocidos: Sal. 139: 2-3. “Los ojos de Jehová están en todo lugar, mirando
a los malos y a los buenos”. Prov. 15:3. Dice el Señor que hace conocer todo
esto desde tiempos antiguos. Hech. 15:18; otra referencia que debemos ver:
Prov. 5:21; Mat. 10: 29-30 y 1 Juan 3:20. La Omnisciencia de Dios significa que
El es perfecto en conocimiento; El lo sabe todo. El tiene conocimiento perfecto
de todo lo que va a acontecer entre la familia humana y las naciones; sin
embargo, hay algo que Dios no conoce: Otro dios. Is. 44:8. El hecho de que
Dios no conoce otro dios hace inútil que el hombre busque un segundo dios.
Jesucristo ejerció este atributo. Veámoslo: Cuando se acercaron los que
cobraban los impuestos, Cristo le dijo a Pedro: Ve al mar y echa el anzuelo, y
el primer pez que saques tómalo y al abrirle la boca hallarás un estatero;
tómalo y dáselo por ti y por mí”. Mat. 17: 24-27. El Señor envió a Pedro y a
Juan diciendo: “Id, preparadnos la pascua para que la comamos”. Ellos dijeron:
¿Dónde quieres que la preparemos? El les dijo: He aquí, al entrar en la ciudad
os saldrá al encuentro un hombre que lleva un cántaro de agua; seguidle a la
casa donde entrare, y decid al padre de familia de esa casa: El maestro te dice:
¿Dónde está el aposento donde he de comer la pascua con mis discípulos?
Entonces El os mostrará un gran aposento alto ya dispuesto; preparad allí.
Fueron pues y hallaron como les había dicho”. Luc. 22: 8-13. El Señor envió dos
de sus discípulos diciendo: “Id a la aldea de enfrente y al entrar en ella hallaréis
un pollino atado, en el cual ningún hombre ha montado jamás; desatadlo y
traedlo. Y si alguien os preguntare por qué lo desatáis, le responderéis así:
Porque el Señor lo necesita. Fueron los que habían sido enviados, y hallaron
como les dijo”. Lc. 19: 28-34. “Cristo dijo a la mujer sirofenicia: Ve; el demonio
ha salido de tu hija”. Mr. 7: 24-30. “Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos,
porque conocía a todos y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio
del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre”. Juan 2:24-25. Ahora
entendemos que sabes todas las cosas, y no necesitas que nadie te pregunte;
por esto creemos que has salido de Djos”; Juan 16:30. “Señor, tú lo sabes todo,
tú sabes que te amo”. Juan 21:17.
Dios es Omnipotente
“¿Hay para Dios alguna cosa difícil?”. Gén. 18:14. “Yo conozco que todo lo
puedes. Job. 42:2.
El poder de Dios no admite linderos ni limitaciones. En los milagros relatados
en los evangelios, el Señor mostró su poder en todas las esferas: Humana,
demoniaca, sobre los vientos y el mar, sobre la muerte; y vemos esta
declaración contundente: “Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que
ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero han visto y me han aborrecido
a mí y a mi Padre”. Juan 15:24. Esta declaración descarta la posibilidad de otro
Dios hacedor de maravillas entre ellos (el pueblo de Israel).
Dios es Omnipresente
“¿A dónde me iré de tu Espíritu?, ¿A dónde huiré de tu presencia?. Si subiere
a los cielos allí estás tú; y si en el sol hiciere mi estrado, he aquí tú estás. Sal.
139: 7-8. “No lleno yo, dice Jehová, el cielo y la tierra”. Jer. 23:24. “Porque
donde están dos o tres congregados en mi nombre. ALLí ESTOY YO en medio
de ellos”. Mat. 18:20. “HE AQUí YO ESTOY CON VOSOTROS todos los días hasta
el fin del mundo. Mat. 28:20. “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del
cielo; el Hijo del hombre que está en el cielo”. Juan 3:13. Jesucristo poseyó
todas las prerrogativas Divinas:
El ejerció el poder creador: Al transformar el agua en vino. Juan 2: 1-l1; al
multiplicar los panes. Jn. 6:1-13; al darle o crearle la vista al que nació sin ella.
Jn.9:1-12.
Jesús perdonó el pecado: “Cómo pues, haría yo este grande mal, y pecaría
contra Dios?”. Gén. 39:9; “Contra ti, contra ti sólo he pecado”. Sal. 51:4. “Tus
pecados te son perdonados”. Luc. 7:48. “Hijos tus pecados te son
perdonados”. Mr. 2:5. “Ni yo te condeno; vete y no peques más”. Jn. 8:11.
Jesús fue adorado: “Entonces los que estaban en la barca vinieron y le
adoraron”. Mat. 14:33. “Entonces ella vino y se postró ante él”. Mat. 14:25. “Y
cuando le vieron, le adoraron, pero algunos dudaban”. Mat. 28:17. “Ellos
después de haberle adorado, volvieron a Jerusalén con gran gozo.
Lc. 24:52. “Y él dijo: Creo, Señor: y le adoró”. Juan 9:38. La adoración es el
reconocimiento a la Deidad.
Además de estas pruebas irrefutables que Jesucristo es el verdadero Dios,
veamos otras que declaran su Deidad: El ‘verbo era Dios”. Jn. 1:1. “Señor mío
y Dios mio Jn. 20:28; Dios sobre todas las cosas, bendito por los siglos”. Rom.
9:5. “Nuestro gran Dios y SalvadorJesucristo”. Tito 2:18. “Tu trono, oh Dios por
los siglos de los siglos”. Heb. 1:8; Este es el verdadero Dios y la vida eterna”.
1 Jn. 5:20; “Al único y sabio Dios, nuestro Salvador”. Judas 1:25. Estas
evidencias escriturales de la Deidad de Jesucristo, nos llevan a la conclusión de
que Jesucristo es el Verdadero Dios y el perfecto hombre.
Esto es lo que sucedió con la encarnación del Verbo. “Y Dios se manifestó en
carne (Esta manifestación es lo que se llama hijo). Dios existió eternamente
como Espíritu porque esa es su naturaleza, Dios y el Verbo no son dos, el Verbo
es la expresión de él, y Juan lo llamó Dios, porque así como Ud. no puede
separar su expresión o palabra de sí mismo, así no se puede separar su
expresión o palabra de sí mismo, así no se puede separar el Verbo, de Dios…
En esta manifestación se cumplieron las palabras de Abraham a su hijo: “Dios
se proveerá de cordero para el holocausto, hijo mio”. Gén. 22:8. Cristo fue
llamado el Cordero de Dios por dos razones principales: 1) Porque fue Dios
quien se proveyó de cordero, en el milagro en que una virgen concibió del
Espíritu Santo, Dios mismo vino sobre aquella mujer y tomó un cuerpo en el
que habitó y se manifestó. 2) Porque fue Dios quien ofreció este cordero. 2
Cor. 5:19 y Heb. 9:14. “Y todo esto proviene de Dios, quien nos reconcilió
consigo mismo por Cristo, y nos dio el ministerio de la reconciliación; que Dios
estaba en Cristo reconciliando consigo al mundo, no tomándole en cuenta a
los hombres sus pecados, y nos encargó a nosotros la palabra de la
reconciliación”. 2 Cor. 5: 18-19. El apóstol nos habla en pasado porque se
refiere a la reconciliación como un hecho realizado en la cruz. Ese cuerpo
nacido de mujer, fue el que murió y fue sepultado y ese mismo cuerpo fue
resucitado (transformado en cuerpo de gloria e inmortalidad), y a este hecho
se refiere el apóstol cuando dice: “El Dios de nuestros padres levantó a Jesús,
a quien vosotros matásteis colgándole en un madero. A éste, Dios ha exaltado
con su diestra (glorificado) por príncipe y salvador, para dar a Israel
arrepentimiento y perdón de pecados”. Hech. 5:30-31.
Por esa resurrección y exaltación es que hay un hombre en la gloria. “Porque
hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres. Jesucristo
Hombre”. 1 Tim. 2:15 y Juan 3:13. Esta mediación no es como las mediaciones
humanas en las que se necesitan tres personas, una para mediar entre las dos.
Así como el Señor estuvo en carne andando entre los hombres, y a los que le
preguntaron por el Padre les dijo: “El Padre está en mí, las palabras que Yo
hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él
hace las obras”. Juan 14:10. “Así, Dios habita en ese cuerpo glorificado en el
cielo”. “El Dios de Abraham, de Isaac y de Jacob, el Dios de nuestros padres ha
glorificado a su hijo Jesús”. Hech. 3:13. Ese hijo fue su imagen cuando anduvo
enfre los hombres, y ese hijo es la imagen donde el Espíritu Eterno habita
ahora y eternamente. “El es la imagen del Dios invisible”. Col. 1:15. “Mirad que
nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas segun las
tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según
Cristo. Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad, y
vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y
potestad. Col. 2: 8-10. Veamos la claridad con que la Biblia católica, versión
Félix Torres Amat, nos describe el descenso y ascenso de Cristo: “El cual
teniendo la naturaleza de Dios, no que por usurpación, sino por esencia el ser
igual a Dios; y no obstante se anonadó así mismo tomando la forma o
naturaleza de siervo, hecho semejante a los demás hombres, y reducido a la
condición de hombre”.
“Se humilló así mismo haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de
cruz; por lo cual Dios también le ensalzó sobre todas las cosas, y le dio un
Nombre que es superior a todo nombre, con el fin de que al nombre de Jesús
se doble toda rodilla en el cielo y en la tierra y en el infierno; y toda lengua
confiese que el Señor Jesucristo está en la gloria de Dios y Padre”. Fil. 2 6-11.
Esta declaración nos demuestra que Cristo sin perder su Deidad, tomó forma
humana y en la condición de hombre se humilló a la muerte y muerte de cruz.
Y como hemos dicho antes, esa humanidad fue exaltada a la gloria de Dios
Padre, en otras palabras Jesucristo está sentado en la silla del universo, sobre
todo, teniendo todo debajo de sus pies. Veamos también el salmo 47 que nos
invita a aclamar a Dios con voz de júbilo. “Porque Jehová EL ALTíSIMO ES
TEMIBLE: REY GRANDE SOBRE TODA LA TIERRA, versos 1 y 2, y el verso 5 nos
dice: Subió Dios con júbilo. Jehová con sonido de trompeta. Preguntó: “¿Para
dónde subió Dios si El es el Altísimo?”. Esto tiene una sola respuesta, El subió
porque descendió y esa es la descripción que nos hace Pablo en Filipenses 2 y
Efesios 4: 9-10: El salmo 24 que nos habla del Rey de gloria entrando por las
puertas eternas, es un canto de alabanza entonado dentro de las puertas del
templo cuando estaba el arca que era el símbolo de la presencia de Dios de
Israel, el Rey de gloria.

Capitulo 10
EL ESPIRITU SANTO
Esta es otra manifestación de Dios, y designa especialmente la función de
actuar o moverse en las vidas de hombres y mujeres.
El Espíritu Santo, no es la supuesta tercera persona de la trinidad; porque Dios
es Uno, y es Espíritu y hay un solo Espíritu. Efe. 4:4. “Porque el Señor es el
Espíritu; y donde está el Espíritu del Señor, allí hay libertad”. 2 Cor. 3:17. El
Espíritu Santo es Dios operando salvación, y derramando bendición sobre su
pueblo; el Espíritu Santo está en todas partes, pero esos términos se usan para
mostrar que el Espíritu de Dios está obrando en el corazón de los creyentes.
El Espíritu Santo es Jesucristo que habita dentro de nosotros en el poder de su
vida de resurrección. “Cristo en vosotros, la esperanza de gloria”. Col. 1:27.
“No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros”. Jn. 14:18. “Si sois vituperados
por el Nombre de Cristo, sois bienaventurados, porque el glorioso Espíritu de
Dios reposa sobre vosotros”. 1 Pedro 4:14. Este título, Espíritu Santo, también
nos demuestra que Jesucristo es el verdadero Dios. “Y después de estos
derramaré mi Espíritu sobre toda carne”. Joel 2:28. Pedro citando esta
profecía en su discurso en el día de pentecostés dijo: “Mas esto es lo dicho por
el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu
sobre toda carne. Hech. 2:16-17. Note que fue Dios quien dijo: Derramaré de
mi Espíritu; y Juan el Bautista hablando sobre Cristo dijo: “Yo a la verdad os
bautizo en agua para arrepentimiento; pero el que viene tras de mi, cuyo
calzado no soy digno de llevar, es más poderoso que yo. El OS BAUTIZARA EN
ESPíRITU SANTO Y FUEGO”. Mat. 3:11. Juan nos está diciendo que Cristo es el
que derrama de su Espíritu y EL es EL que nos bautiza.
En la celebración de la fiesta de los tabernáculos, donde Israel conmemoraba
su peregrinación por el desierto y mediante el derramamiento de un jarrón de
agua por el sumo sacerdote, recordaban que Dios les dio agua de la peña y
fuentes del duro pedernal, y cuando ellos hacían memoria de esta gloria de
Dios de Israel. “En el último y gran día de la fiesta, Jesús se puso en pie y alzó
la voz, diciendo: Si alguno tiene sed venga a mí y beba. El que cree en mí, como
dice la escritura, de su interior correrán ríos de agua viva.
Esto dijo del Espíritu que habían de recibir los que creyesen en El; pues aún no
había venido él Espíritu Santo, porque Jesús no había sido aún glorificado
(Exaltado a gloria)”. Juan 7: 37-39. Como Ud. puede ver claramente, Jesucristo
es el bautizador y desde luego hay que venir a El, para ser llenos del Espíritu
Santo. Veamos otra evidencia de esto: En el discurso de Pedro en el día de
pentecostés, él hace un recuento del ministerio de Jesús, su muerte,
resurrección, ascensión y exaltación por la diestra de Dios, y habiendo recibido
del Padre la promesa del Espíritu Santo, ha derramado esto que vosotros véis
y oís”. Hech. 2:22-23. Así que los términos OTRO CONSOLADOR que aparece
en Juan 14:16 no se refiere, a otro Espíritu, sino a otra manifestación del
mismo Espíritu mostrándonos ciertas características y la naturaleza de su
ministerio. Así como cuando El estuvo entre los hombres consoló a todos los
que sufrían, sanándoles y perdonándolos. Así ahora en el poder de su vida
resucitada, en el poder de su Espíritu, consuela a los afligidos. Usted puede
notar que en el verso 18, El dijo: “No os dejaré huérfanos, vendré a vosotros”.
En el caso del pronombre “nosotros” se refiere al ministerio del Padre y del
Hijo, en una nueva etapa de la redención, habitando en el creyente y
consolándolo y a través de sus hijos dando consolación a otros. Esto podemos
verlo también en el caso de la oración “Y todo lo que pidiéreis al Padre en mi
Nombre, lo haré (no hará, hablando de otro) para que el Padre sea glorificado
en el Hijo. Si algo pidieres en mi Nombre, Yo lo haré”. Juan 14: 13-14. Note que
si le pide al Padre en el Nombre del Hijo, o si le pide al Hijo, el que responde o
hace es UNO, porque sólo hay un Dios. El objeto de orar al Padre en el Nombre
del Hijo es para que el Padre sea glorificado en el Hijo, es decir, donde habita.
Nos quedan algunos textos que debemos aclarar ya que son usados, con
frecuencia por los trinitarios, como argumentos para defender la supuesta
trinidad o pluralidad de Dios.
El Bautismo de Jesús: Dicen las teorías trinitarias que en el bautismo había tres:
El Hijo, que está siendo bautizado; el Espíritu Santo, que descendió; y el padre
que dijo:
“Este es mi hijo amado”. Como ya se dijo en la expíicac¡ón del evangelio según
San Mateo, Jesús como el retoño de Israel, de David, heredero dél trono de
Israel, tenía que ser ungido, como los reyes y sacerdotes, puesto que El es el
Rey de Israel y el Sumo Sacerdote, y de ese acontecimiento partió, o inició
Jesús su ministerio. La manifestación audible y visible, es decir, la voz y la
paloma era para Juan el Bautista, porque él tenía el encargo de presentar a
Cristo a Israel. Juan 1:29-34, nota que dice: “Vi al Espíritu que descendía del
cielo como paloma (no que él sea una paloma). Es discutible si alguna otra
persona oyó la voz y vio el símbolo. En el día de Pentecostés también hubo dos
señales visibles y audibles: Lenguas como de fuego y hablaron en otras lenguas
(idiomas). ¿Sería una persona las lenguas de fuego y otra los otros idiomas?.
Una manifestación visible y otra audible no hacen dos personas o seres, o el
ruido y el humo de un motor no hacen dos motores.
La fórmula bautismal de Mateo [Link] Los seguidores de la tradición trinitaria,
argumentan que la fórmula dada por el Señor en la gran comisión, prueba la
existencia de tres personas. Lo que sucede es que no se lee el texto con la
debida atención. Veámoslo: “Por tanto id y haced discípulos a todas las
naciones bautizándolos en. EL NOMBRE (singular) del Padre, y del Hijo, y del
Espíritu Santo. Note que él mandó que los discípulos fueran bautizados en el
Nombre. Un solo Nombre, no en los nombres; así que para obedecer este
mandamiento hay que saber a qué o cuál nombre se refirió Jesús ya que Padre,
Hijo, y Espírltu no son nombres, sino títulos que es muy distinto. Los apóstoles
sabían a qué nombre se refirió .Jesús; pues él dijo en su oración, registrada en
San Juan 17.
“Padre Justo, el mundo no te ha conocido, pero yo te he conocido, y éstos han
conocido que tú me enviaste. Y les he dado a conocer tu nombre, y lo daré a
conocer aun para que el amor, con que me has amado esté en ellos, y Yo en
ellos”. Juan 17: 25-26. Como los Apóstoles conocían el Nombre, por eso ellos
no tuvieron dificultad de entender el mandamiento de Jesús, y el día de
Pentecostés cuando nació la iglesia y Pedro predicó el mensaje registrado en
Hechos 2 los oyentes preguntaron a Pedro y a los otros apóstoles: Varones
hermanos, ¿qué haremos? Pedro les dijo: “Arrepentios, y bautícese cada uno
de vosotros en el NOMBRE DE JESUCRISTO para perdón de los pecados y
recibiréis el don del Espíritu Santo”. Hech. 2:38. Aquí vemos a los Apóstoles
obedeciendo el mandamiento del Señor Jesús en Mat. 28:19. Lo mismo
sucedió cuando Felipe le predicó a los samaritanos, fueron bautizados en el
nombre del Señor Jesús. Hech. 8: 12-16.
Los gentiles fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús Hech. 10: 43-48 y
Hech. 19:1-6. Todos los bautismos realizados y registrados en los hechos
fueron en el nombre de Jesucristo, y Ud. no puede encontrar que los Apóstoles
o ministro alguno hubiera bautizado a alguien en los títulos Padre, Hijo y
Espíritu Santo. Así que los que en lugar de invocar sobre los candidatos el
Nombre de Jesucristo, le invocan los títulos, no están obedeciendo al
mandamiento sino repitiéndolo. Si yo le pregunto a Ud. ¿cuál es el nombre de
su padre, madre e hijo? Y usted me responde, padre, madre e hijo, ¿me habrá
respondido?. Claro que no; me está repitiendo lo que yo le pregunto. Hay sólo
un bautismo, como hay una sola fe y un solo Señor. Ef. 4:6. Si Ud. no está
bautizado en el Nombre de Jesucristo, no está bautizado correctamente.
Además de estas pruebas irrefutables, Pedro nos dice: “Este Jesús es la piedra
reprobada por vosotros los edificadores, la cual ha venido a ser cabeza del
ángulo. Y en ningún otro hay salvación; porque no hay otro Nombre bajo el
cielo, dado a los hombres en que podamos ser salvos”. Hech. 4: 11-12. El
Apóstol Pedro, al decir que el Nombre de Jesucristo es para perdón de los
pecados, estaba cumpliendo u obedeciendo lo que dice el evangelio “Llamarás
su Nombre Jesús, porque él salvará a su pueblo de sus pecados”. Mat. 1:21.
“Y que se predicase en su nombre el arrepentimiento y el perdón de pecados
en todas las naciones comenzando desde Jerusalén”. Luc. 24:47. “A quienes
remitiéreis los pecados, le son remitidos; y a quienes se los retuviéreis, les son
retenidos”. Jn. 20:23. Ellos remitieron los pecados de los conversos por el
bautismo en el Nombre de Jesucristo. Porque sólo en ese Nombre hay perdón
de pecados. Ananías, el discípulo de Damasco que bautizó a Saulo, le dijo:
“Ahora pues, por qué te detienes?. Levántate y bautízate, y lava tus pecados
invocando su Nombre” Hech. 22:16. El anciano Juan escribiendo a la iglesia de
todos los tiempos, dijo: Os escribo a vosotros hijitos, porque vuestros pecados
os han sido perdonados por su Nombre”. 1 Juan.2:12.
La gloria que tuvo Cristo antes que el mundo fuese:
Ahora pues, Padre glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve
contigo antes que el mundo fuese”. Juan 17:5. Otras versiones dicen: Con
aquella gloria que tuve en TI. Ya hemos explicado que no había un hijo en la
eternidad, porque la calidad de hijo se refiere al tiempo. Dios habita la
eternidad. En consecuencia era el hijo (humanidad de Cristo) orando por su
glorificación ya que todo el plan de Dios fue hecho antes de la fundación del
mundo. El cordero de Dios fue ordenado y destinado antes de la fundación del
mundo. 1 Pedro 1: 19-20. El cordero de Dios fue inmolado desde el principio
del mundo. Apc. 13:8. Ya vimos en los hechos y en las epístolas que la
glorificación de Cristo, fue su exaltación al trono del universo; como él lo había
dicho “¿Pues que si vieras Hijo del hombre subir a donde estaba primero? Jn.
6:62.
La sujeción del Hijo: 1 Cor. 15: 24-28. Este pasaje ha ‘sido motivo de mucha
confusión y discusión. La principal razón de la controversia, de esta sección es
por la violación de las reglas elementales de la interpretación, aislando estos
versículos del contexto. Si examinamos lo dicho a la luz de todo el capítulo no
tendríamos problema, ya que esta es una declaración del
[Link] evangelio consiste en que Cristo fue muerto por nuestros
pecados conforme a las escrituras, que fue sepultado y que resuató; conforme
a las escrituras. Y que apareció a los apóstoles y a los hermanos y al último
como un abortivo a Pablo. Con esta declaración el Apóstol corrige a los
Corintios, quienes influidos por la filosofía griega, estaban creyendo. en la
inmortalidad sin la resurrección de los muertos, versículo 12. En los versos 13
al 19, Pablo muestra la inutilidad de la profesión cristiana si no hubiera
resurrección. “Mas ahora, Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de los
que durmieron es hecho. Porque por cuanto la muerte entró por un hombre,
también por un hombre la resurrección de los muertos. Porque así como en
Adán ‘todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno
en su debido orden: Cristo, las primicias; luego los que son de Cristo, en su
venida, luego el fin, cuando entregue el reino al Dios y Padre, cuando haya
suprimido todo dominio, toda autoridad y potencia”, ver. 20-24. Note que
estos versos nos dicen que, como la muerte entró por un hombre, Adán,
también por un hombre la resurrección, como en Adán todos son mortales, en
Cristo todos (los que son de él) serán vivificados, es decir, que la resurrección
parte de Cristo, como la muerte entró por Adán. Y esta resurrección que se
operó en Cristo en primera instancia, seguirá luego con los que son de él en su
venida. Después de mostrarnos lo que la resurrección implica para el cristiano
como nuestra esperanza, se traslada al fin. Observe la transición que hay entre
el verso 23 y 24 con la expresión Luego al fin, cuando entregue el reino al Dios
y Padre, cuando haya suprimido todo dominio, toda autoridad y toda potencia.
El fin a que hace mención el apóstol, es la consumación del plan de la
redención; cuando el primero de la resurrección, es decir, Cristo haya traído o
sujetado todo bajo sus pies, inclusive la muerte, venciéndola en los impíos. A
este fin es al que se refiere el apóstol cuando dice que el Hijo entregará el reino
al Dios y Padre, esto es’ la consumación del plan de Dios en la redención del
hombre; después de haber vencido la muerte en su propio cuerpo, y en los
santos en su venida, y finalmente en los impíos. Ya que todos los que están en
los sepulcros oirán su voz; y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección
de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación”.
Jn. 5:29. Y haber suprimido todo dominio, autoridad y potencia”. Porque
preciso es que él reine hasta que haya puesto a sus enemigos debajo de sus
pies”.
“Y el postrer enemigo que será vencido es la muerte”. ¿Por qué se habla del
hijo trayendo y sujetando todo al que le sujetó a El todas las cosas? Porque el
mundo que Dios creó lo entregó a un hombre: Adán. Gén. 1:27-29; Sal. 8:3-8.
“Este hombre entregó al diablo todo lo que Dios había puesto bajo su dominio
y se constituyó en esclavo de satanás”. Rom. 6:16. El diablo cuando tentó al
Señor, le mostró todos los reinos de la tierra, y le dijo: “A ti te daré toda esta
potestad; y la gloria de todos; porque a mí me ha sido entregada, y a quien
quiero la doy. Si tu postrado me adorares, todos serán tuyos. Lc. 4: 5-7. Hay
que entender que el diablo es una criatura y si Dios como tal hubiera luchado
con él para vencerlo y despojarlo de lo que le robó al primer hombre, hubiera
sido la lucha del pez grande devorando al chico. Por esto vino un segundo
hombre. El primer hombre es de la tierra y fracasó. Vino el segundo hombre
que es el Señor del cielo; este hombre es la manifestación de Dios en. Carne,
o el Hijo. Dios prometió traer todo bajo su domini9 por medio de este hombre,
[Link] esto suceda, se habrá consumado el plan de Dios y Dios será todo en
t9dos. “¿Será quitado el botín del valiente? ¿Será rescatado. el cautivo del
tirano?. Pero así dice Jehová:
Ciértamente el cautivo será rescatado del valiente, y el botín. Será arrebatado
al tirano; y ta pleito yo lo defenderé y yo salvaré a tus hijos”. Is. 49: 24-25. El
pasaje mencionado al. Principio nos habla de la redención partiendo de la
muerte y resurrección de Cristo hasta el fin cuando Dios será todo en todos.

Common questions

Con tecnología de IA

Las fuentes evidencian que el Antiguo Testamento hace hincapié en la exclusividad de Jehová usando afirmaciones claras de que no existe ni habrá otro dios. Pasajes como Deuteronomio 32:39 y Isaías 44:8 refutan la existencia de otras deidades, declarando que Jehová es el único verdadero Dios que creó los cielos y la tierra, y que no conoce ningún otro dios . Además, la narrativa histórica en estos textos refuerza el papel de Jehová como el único guía y salvador del pueblo de Israel .

En las escrituras del Antiguo Testamento, Dios se presenta como único y singular. No hay otro Dios aparte de Jehová, quien es el Creador, Redentor y Salvador. Esto se evidencia a través de las declaraciones contundentes que el Creador es uno y que no hay otros dioses . Textos como Isaías 43:10 y Deuteronomio 6:4 remachan la idea de un Dios singular, quien es numéricamente uno, reafirmado también en las oraciones de reyes y profetas que exponen la naturaleza única de Dios y su exclusividad en los cielos y la tierra .

Las fuentes describen que el conocimiento verdadero de la identidad del Hijo de Dios depende de la revelación divina y no meramente del entendimiento humano. Pasajes como Mateo 11:25-27 resaltan que nadie conoce al Hijo sino el Padre, y a nadie conoce al Padre sino al Hijo y aquel a quien el Hijo decida revelarlo . Esto indica que el entendimiento de la verdadera naturaleza de Jesús es un acto de revelación que trasciende el razonamiento humano simplemente intelectual .

Las analépsis en las escrituras subrayan la omnipotencia de Jehová mediante referencias a su rol singular y excluyente en la creación del universo, donde constantemente se recita que todo lo que existe es obra de Jehová solo. Por ejemplo, Isaías 45:18 y Job 9:8 enfatizan cómo Dios creó los cielos y la tierra por Él mismo, lo que simboliza su poder absoluto y sin paralelo en el mantenimiento del cosmos y de la vida . Estas narrativas mantienen la centralidad y singularidad de Jehová, eliminando la posibilidad de compartir su poder con otros dioses .

Las fuentes critican la doctrina trinitaria argumentando que las Escrituras del Antiguo Testamento muestran a Dios como un ser numéricamente uno, sin indicios de una unidad compuesta o pluralidad. La doctrina trinitaria es vista como una interpretación posterior, fundamentada en el Concilio de Nicea, que no tiene respaldo en los textos bíblicos originales, los cuales explícitamente refutan la existencia de otros dioses . Cada referencia a Dios, como en Isaías 45:21, subraya que no hay otro Dios ni Salvador fuera de Jehová, marcando un contraste entre esta enseñanza y la concepción trinitaria .

Las representaciones de Jehová en las escrituras reflejan una singularidad monoteísta que sigue una línea narrativa consistente de exclusividad divina, siendo Él sin paralelo o compañía en la divinidad. Las declaraciones como en Isaías 44:6 sugieren que Jehová es el primero y el último, sin ningún otro dios a su lado. Esta unicidad contradice explícitamente las perspectivas trinitarias que definen la divinidad como una unidad compuesta, ya que el Antiguo Testamento enfatiza reiteradamente la total ausencia de otros seres divinos, tanto en función de creador como de redentor .

La política monoteísta de las escrituras del Antiguo Testamento reafirmó la autoridad exclusiva de Jehová, afectando profundamente la concepción religiosa y cultural del pueblo de Israel. Se disuadía activamente el culto a otros dioses, con severos castigos, como se ve en Deuteronomio 13:8-10, donde se establecen penas capitales para quienes promovían el politeísmo . Esta exclusividad consolidó una identidad común y religiosa que distinguía a los israelitas de los pueblos circundantes, reafirmando su relación única con Jehová .

El Espíritu Santo en las escrituras juega un rol continuo de manifiesto divino. Jesús, después de su ascensión, envía al Espíritu Santo para estar con los creyentes, no como una entidad separada, sino como otra manifestación del mismo Dios. Esto se evidencia en el discurso de Pedro en Hechos 2:22-23 y Juan 14:16-18, donde se presenta al Espíritu Santo no como un ser distinto, sino como una extensión y continuación del mismo Dios trabajando en los creyentes .

Cada evangelista escribió con propósitos teológicos específicos: San Mateo buscaba mostrar a Jesús como el Mesías, Rey de Israel, a través de una narrativa que enfatiza las secuencias de su vida y obra . Sugiere que cada Evangelio ofrece un ángulo distinto sobre Cristo, reflejando la diversidad y complejidad de sus enseñanzas y ministerio. Esto resalta la unificación del mensaje de Cristo cada vez a través de contextos y objetivos diferentes para cada audiencia literal y espiritual .

Las fuentes explican que Jesús es la manifestación de Dios en la carne y que para comprender completamente a Jesús se necesita revelación divina. Se argumenta que el Padre mora en el Hijo, siendo Jesús la plenitud de la Deidad de manera corporal. La doctrina trinitaria es desafiada señalando que Jesús, aún en sus días de carne, debía ser comprendido en el contexto de habitar en la humanidad como la imagen visible de Dios invisible, como en 2 Corintios 5:18-19 y Colosenses 2:8-10 .

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