Historia de la geometría
La geometría surgió del estudio de los primeros matemáticos de la historia sobre problemas
como las medidas de un campo o de un objeto. En el antiguo Egipto surgió una geometría
observacional o empírica que provenía de la observación de los objetos. Esta geometría
primigenia más adelante fue reformulada y elaborada por los griegos y es la geometría que
hoy conocemos.
En siglo IV a.C. Pitágoras demostró que las diversas leyes arbitrarias e inconexas de la
geometría primitiva, se pueden deducir estableciendo un número de axiomas o postulados.
Pitágoras elaboró la teoría del famoso teorema de Pitágoras que afirma que el cuadrado de
la hipotenusa (el lado de mayor longitud del triángulo rectángulo) es igual a la suma de los
cuadrados de los catetos (los dos lados menores del triángulo, los que conforman el ángulo
recto).
Los griegos llamaron al estudio que involucra a estos postulados, geometría
demostrativa que estudiaba y analizaba polígonos y círculos y de sus correspondientes
figuras tridimensionales. Esta geometría fue rigurosamente detallada por el matemático
griego Euclides, en su libro “Los elementos”. El texto de Euclides ha servido como libro de
texto básico de geometría hasta casi nuestros días.
A principios del siglo XVII en Europa, René Descartes y Pierre Fermat, descubrieron
la geometría analítica que relaciona la matemática y el álgebra por medio de
correspondencias entre puntos dentro de un plano y números.
Además, Descartes y Fermat observaron, que las ecuaciones algebraicas corresponden con
figuras geométricas. Eso significa que las líneas y ciertas figuras geométricas se pueden
expresar como ecuaciones y, a su vez, las ecuaciones pueden graficarse como líneas o figuras
geométricas.
Los griegos en su afán racionalista llevaron la geometría a la construcción, planteando que
cierta línea o figura debe ser construida utilizando sólo una regla de borde recto y un compás.
Se pueden mencionar tres problemas lógicos de construcción que datan de la época griega y
que se resistieron al esfuerzo de muchas generaciones de matemáticos que intentaron
resolverlos: la duplicación del cubo (construir un cubo de volumen doble al de un
determinado cubo), la cuadratura del círculo (construir un cuadrado con área igual a un
círculo determinado) y la trisección del ángulo (dividir un ángulo dado en tres partes iguales).
Ninguna de estas construcciones es posible con la regla y el compás, y la imposibilidad de la
cuadratura del círculo no fue finalmente demostrada hasta 1882.
Los griegos, y en particular Apolonio de Perga, estudiaron la familia de curvas conocidas
como cónicas y descubrieron muchas de sus propiedades fundamentales. Las cónicas son
importantes en muchos campos de las ciencias físicas; por ejemplo, las órbitas de los planetas
alrededor del Sol son fundamentalmente cónicas.
El científico Arquímedes, también hizo un considerable número de aportaciones a la
geometría. Inventó formas de medir el área de ciertas figuras curvas así como la superficie y
el volumen de sólidos limitados por superficies curvas, como paraboloides y cilindros.
También elaboró un método para calcular una aproximación del valor de pi, la proporción
entre el diámetro y la circunferencia de un círculo y estableció que este número estaba entre 3
10/70 y 3 10/71.
La geometría sufrió un cambio radical de dirección en el siglo XIX. Los matemáticos Carl
Friedrich Gauss, Nikolái Lobachevski, y János Bolyai, trabajando por separado,
desarrollaron sistemas coherentes de geometría no euclídea. Estos sistemas aparecieron a
partir de los trabajos sobre el llamado “postulado paralelo” de Euclides, al proponer
alternativas que generan modelos extraños y no intuitivos de espacio, aunque, eso sí,
coherentes.
Casi al mismo tiempo, el matemático británico Arthur Cayley desarrolló la geometría para
espacios con más de tres dimensiones. Imaginemos que una línea es un espacio
unidimensional. Si cada uno de los puntos de la línea se sustituye por una línea perpendicular
a ella, se crea un plano, o espacio bidimensional. De la misma manera, si cada punto del
plano se sustituye por una línea perpendicular a él, se genera un espacio tridimensional.
Origen de la geometría
La palabra GEOMETRÍA procede del griego antiguo: significa
“medida de la tierra”.
Los antepasados de los geómetras actuales fueron los
agrimensores del antiguo Egipto, que tenían encomendada la tarea
de restablecer los límites de las propiedades, los cuales habían sido
borrados por el agua debido a las inundaciones periódicas del Nilo.
Fueron arquitectos egipcios y babilonios quienes construyeron
templos, tumbas y pirámides claramente geométricos, y los
primeros navegantes del mediterráneo usaban técnicas
geométricas básicas para orientarse. Estas civilizaciones hacían un
uso práctico de los números sin tener claro el concepto de número
ni de las teorías matemáticas, y usaban las propiedades prácticas
de las líneas, ángulos, triángulos, círculos y otras figuras sin usar
un estudio matemático detallado.
Tales de Mileto, en el siglo VI a.C., fue quien dio comienzo a la
geometría griega como una disciplina matemática,
la primera disciplina matemática.
El libro “Los Elementos” de Euclides, del 350 a. C. es el primer tratado escrito de Geometría.
Para Euclides y para muchas generaciones de matemáticos siguientes, la Geometría era el
estudio de las formas regulares que se podían observar en el mundo. Actualmente, a ese
estudio se le denomina Geometría Euclídea o Geometría Métrica.
Arquímedes y Apolonio también fueron figuras importantes en la Geometría del mundo
antiguo. El primero analizó de forma exhaustiva las secciones cónicas, aparte de su famoso
cálculo de volúmenes de figuras de revolu-ción. Apolonio trabajó en la resolución de
tangencias entre círculos, así como en curvas cónicas y de otros tipos.
En la Edad Media, la ciencia matemática tiene auge en el mundo árabe e hindú, pero está
más centrada en la astronomía. No es hasta el Renacimiento cuando las nuevas necesidades
del arte y la técnica empujan a los hu-manistas a estudiar las propiedades geométricas con
el fin de obtener nuevos instrumentos para representar la realidad.
Estos sistemas de representación (que componen lo que hoy día denominamos geometría
descriptiva y que veremos en otros ejemplares de esta serie) no son más que formas
regladas de plasmar en documentos planos la realidad tridimensional, y hoy día son métodos
imprescindibles para transmitir la información entre los distintos estamentos necesarios para
la ejecución de cualquier proyecto.
Recta, semirrecta y segmento
En todos los casos, estamos hablando de conjuntos de puntos alineados que pertenecen a un mismo
plano. Veamos las definiciones una a una.
Recta
Una recta es un conjunto infinito de puntos del plano, que están alineados en una misma dirección.
Por este motivo, es frecuente que en definiciones menos académicas pero muy claras, se diga
comúnmente que una recta “no tiene principio ni fin”, porque no tiene un primer y un último punto.
Queda claro que una recta es un concepto teórico no tangible, sobre el que deben tenerse claros sus
principales atributos, especialmente que es un conjunto infinito de puntos.
La siguiente figura nos aclara el concepto. En general a las rectas se las señala con una letra
minúscula, generalmente “r”.
Siempre que quieras o necesites determinar una recta en un plano necesitarás como mínimo dos puntos
que la definan. Si sólo tienes uno, es correcto decir que por ese punto pasan infinitas rectas (que
formarían un haz similar al de la siguiente figura:
Cuando tienes definidos o señalados dos puntos cualesquiera, se
dice que por ellos pasa una recta y sólo una. Dicho de otro modo: por un punto pasan infinitas rectas,
pero por dos, sólo pasa una.
Semirrecta
Una semirrecta se define como un subconjunto de puntos de una recta, también infinito (y alineado en
una misma dirección), del cual se conoce un primer punto considerado su inicio u origen y a partir del
cual, la sucesión de puntos es infinita en el sentido indicado. Por este motivo, y como parte de una
definición menos académica pero muy clara, se suele decir que una semirrecta siempre “tiene principio
pero no tiene fin”.
La siguiente imagen, aclara mucho mejor el concepto anterior:
En la imagen vemos en realidad dos semirrectas, una
en cada sentido a partir del punto origen que es el punto P. Hacia la derecha, vemos la semirrecta Ps y
hacia la izquierda vemos la semirrecta Pt.
Segmento
Se define a un segmento de recta, como un subconjunto acotado (es decir que no es infinito) de
puntos que pertenecen a una misma recta, que está delimitado por dos de ellos, llamados
habitualmente extremos del segmento.
El concepto se aprecia con claridad en la siguiente imagen:
En este caso, estamos viendo al segmento AB, es decir aquel contenido entre los puntos A y B, siendo
estos dos también parte del mencionado segmento.
Línea curva
En la matemática (inicialmente estudiado en la geometría elemental y, en forma más rigurosa, en la
geometría diferencial), la curva (o línea curva) es una línea continua de una dimensión, que varía
de dirección paulatinamente. Ejemplos sencillos de curvas cerradas simples son la elipse o la
circunferencia o el óvalo, la cicloide; ejemplos de curvas abiertas, la parábola, la hipérbola y la
catenaria y una infinidad de curvas estudiadas en la geometría analítica plana. La recta asume el
caso límite de una circunferencia de radio de curvatura infinito y de curvatura 0; además, una recta
es la imagen homeomorfa de un intervalo abierto. Todas las curvas tienen dimensión topológica
igual a 1. La noción curva, conjuntamente con la de superficie, es uno de los objetos primordiales
de la geometría diferencial, ciertamente con profusa aplicación de las herramientas del cálculo
diferencial
Ángulos
En geometría, el ángulo puede ser definido como la parte del plano determinada por dos
semirrectas llamadas lados que tienen el mismo punto de origen llamado vértice del ángulo.
La medida de un ángulo es considerada como la longitud del arco de circunferencia
centrada en el vértice y delimitada por sus lados. Su medida es un múltiplo de la razón
entre la longitud del arco y el radio. Su unidad natural es el radián, pero también se puede
utilizar el grado sexagesimal o el grado centesimal.
Pueden estar definidos sobre superficies planas (trigonometría plana) o curvas
(trigonometría esférica). Se denomina ángulo diedro al espacio comprendido entre dos
semiplanos cuyo origen común es una recta. Un ángulo sólido es el que abarca un objeto
visto desde un punto dado, midiendo su tamaño aparente.
Tipo Descripción
Ángulo nulo
Es el ángulo formado por dos semirrectas coincidentes, por lo tanto su abertura
es nula, es decir, de 0°.
Ángulo agudo
Es el ángulo formado por dos semirrectas con amplitud mayor de 0 rad y menor
de rad.
Es decir, mayor de 0° y menor de 90° (grados sexagesimales), o menor de
100g (grados centesimales).
Ángulo recto Un ángulo recto es de amplitud igual a rad.
Es equivalente a 90° sexagesimales (o 100g centesimales).
Los dos lados de un ángulo recto son perpendiculares entre sí.
La proyección ortogonal de uno sobre otro es un punto, que coincide con el
vértice.
Ángulo obtuso
Un ángulo obtuso es aquel cuya amplitud es mayor a rad y menor a rad.
Mayor a 90° y menor a 180° sexagesimales (o más de 100g y menos de
200g centesimales).
Ángulo llano
El ángulo llano tiene una amplitud de rad.
Equivalente a 180° sexagesimales (o 200g centesimales).
Ángulo oblicuo
Ángulo que no es recto ni múltiplo de un ángulo recto.
Los ángulos agudos y obtusos son ángulos oblicuos.
Ángulo completo
o perigonal
Un ángulo completo o perigonal, tiene una amplitud de rad.
Equivalente a 360° sexagesimales (o 400g centesimales).