La ventana.
Había una vez dos hombres, muy enfermos, en el mismo cuarto de un gran hospital. El cuartito
contaba con una pequeña ventana. Uno de los hombres, podía sentarse en la cama por una hora
todas las tardes, mientras el otro hombre tenía que pasar todo el tiempo acostado sobre su
espalda.
Cada tarde. El hombre cerca de la ventana se sentaba para ver a través de ella. Según el hombre,
la ventana daba a un parque donde había un lago. Había patos y cisnes, y los niños y niñas
llegaban a alimentarlos con pedazos de pan. Las parejas de jóvenes se paseaban de la mano bajo
los árboles. Había muchísimas flores y grama muy verde. A lo lejos, más allá de los verdes árboles
se podía ver la ciudad.
El hombre que permanecía acostado todo el tiempo escuchaba al otro describirlo todo, y
disfrutaba cada minuto, las descripciones de su amigo eventualmente lo hicieron sentir como si
casi pudiera ver lo que sucedía afuera. Una tarde pensó: ¿Por qué debe él ser el único que puede
ver lo que pasa allá afuera? ¿No debería yo de tener esa oportunidad también? Se sintió
avergonzado, pero mientras más procuraba no pensar en ello, más envidioso se sentía del otro
hombre. ¡Haría cualquier cosa para lograrlo! Una noche, el hombre cerca de la ventana se murió.
Poco tiempo después, el hombre preguntó si lo podían trasladar a la cama que estaba al lado de la
ventana. Así que vinieron los enfermeros para moverlo a la cama del hombre que ya no estaba.
Tan pronto como pudo, el hombre logró levantar la cabeza para mirar por la ventana. La ventana
daba a una pared.
Preguntas para discusión.
2. ¿Por qué se sentía un hombre envidioso del otro?
3. ¿Cuál de los dos hombres era optimistas?
4. ¿Quién sufría menos y vivía más feliz? ¿Por qué?
5. Si tú fueras el segundo hombre, ¿qué pensarías al darte cuenta de que la ventana daba a una
pared?
Para finalizar, dé oportunidad para que los grupos puedan compartir sus respuestas con el resto
de sus compañeros/as.
Recalque el hecho de que el hombre optimista, que tenía una actitud más positiva, vivía tranquilo,
mientras que el otro se amargaba por lo que no podía tener.
Finalice la actividad recalcando que las cosas que deseamos reflejan en buena medida lo que
somos o lo que nos gustaría ser. Pida a los estudiantes que comenten como se sintieron durante la
actividad y acerca de lo aprendieron de sí mismos (as).