Por otra parte debemos de considerar los gases y tener en cuenta que a veces nuestros sentidos
nos dan información de que están en una concentración elevada. El amoníaco al inhalarlo daña el
aparato muco-ciliar del aparato respiratorio y el filtrado del aire es deficiente, llegando mayor
cantidad de agentes contaminantes. Puede producir, dependiendo de la cantidad, congestión
pulmonar, edema, dilatación de venas y capilares, hemorragias, y la exposición prolongada puede
llegar a producir traqueitis purulenta y bronconeumonía con la consiguiente colonización
bacteriana del tracto respiratorio y la posible diseminación de estos agentes bacterianos al resto
del organismo, como por ejemplo en el caso de Pasteurella Multocida (Rinitis, pulmonía, abscesos
subcutáneos,
Como determinar si la concentración de amoniaco puede ser causa potencial de problemas
respiratorios en conejos:
Nivel de concentración de amoniaco Efecto en el sistema respiratorio humano
< a 5ppm No hay efecto
De 5 a 10 ppm Se detecta sutilmente por el olfato
De 10 a 15 ppm Causa suave irritación en los ojos
> a 15 ppm Fuerte irritación ocular y lagrimeo
La presencia de gases como el dióxido y monóxido de carbono producen dolor de cabeza. Si se
producen con frecuencia estos problemas en los ganaderos deberíamos de revisar la ventilación
de la nave, aunque normalmente ya habríamos detectado el problema de falta de renovación de
aire por el olor a amoníaco. La presencia de sh2 (sulfuro de hidrógeno) se detecta mediante su
olor característico a huevos podridos. Es un gas muy peligroso que se genera sobre todo en los
purines.
A modo de ejemplo gráfico comentar el caso de una explotación en la que se controló un
problema respiratorio hasta que en una época de calor no extremo pero si continuo en el que bajó
mucho el consumo de pienso volvió a surgir dicho problema respiratorio, aumentaron los casos de
mamitis y mortalidad en las hembras. Hay que recordar que muchos patógenos están presentes
en el animal a la espera de cualquier circunstancia que los debilite, y que rompa el equilibrio
hormonal para producir problemas. Un caso más habitual de lo que a priori nos parece es el
aumento del “mal de patas” provocado por Staphilococcus aureus debido a un estrés por calor de
las hembras en verano. Las hembras que eran portadoras del germen se encontraban en un
estado bueno y no se manifestaba clínicamente, una vez que se debilitan el germen prolifera y es
cuando se ven problemas de fertilidad, menor número de nacidos y gazapos con pústulas, necrosis
en
Con las medicaciones estamos poniendo parches, remiendos que tarde o temprano volverán a
caer y será necesario volver a colocar. Es necesario reflexionar sobre que podemos mejorar, en
donde podemos invertir para conseguir un estado sanitario mejor de nuestros animales. Lo mismo
que con los antimicrobianos sucede con las autovacunas que podemos emplear, necesitan un
medio favorable para una actuación correcta.
Los problemas digestivos en cunicultura, ya sean en la fase de lactación o cebo de los gazapos y en
menor grado en las reproductoras, son la principal causa de pérdidas económicas en la actualidad
en las explotaciones industriales. Estas perdidas económicas pueden ser por mortalidad directa
(animales muertos) o por causas indirectas: disminución del rendimiento canal, empeoramiento
de la conversión de pienso, aumento de saldos al final de cebo, alteraciones de los rendimientos
reproductivos en maternidad en índices tan evidentes como porcentaje de Partos/IA, nacidos
vivos por parto, porcentaje de malos partos y aumento de nacidos muertos, prematuros o no
viables. Cada vez se puede observar más claramente que en las explotaciones industriales la
presencia de unos agentes altamente patógenos es en ciertos casos la explicación de la
problemática y en cambio, en otros no hay la presencia de estos agentes patógenos que puedan
dar una explicación plausible a la problemática. Estos últimos son cada vez más numerosos y
analizando en profundidad se aprecia que hay una sinergia entre diversos agentes poco o
moderadamente patógenos que coaligándose con numerosos factores favorecedores o
predisponentes presentes en las explotaciones crean unas enteritis multifactoriales muy difí
Sin duda, el nivel de gravedad de ciertas problemáticas está relacionado con las condiciones
higiénicas, ambientales y sanitarias de la explotación. La enfermedad no siempre está amparada
por la presencia del germen infeccioso, ya que por si solo este muchas veces no está capacitado
para producir la patología en el animal si no estuviera coadyuvado con otras causa. La distinción
entre infección y enfermedad es de gran importancia para el clínico. Cuando nos enfrentamos al
problema de establecer la etiología de la enfermedad se deben interpretar con gran precaución
los datos bacteriológicos. El hecho de que para confirmar una sospecha se envíen animales al
laboratorio no implica que el resultado pueda tener un significado concluyente. Hay un gran
número de animales sanos infectados por un microorganismo que se denominan portadores
sintomáticos, y su hallazgo no implica que sea el germen implicado. En contra de que
generalmente se cree, una infección controlada puede resultar muy beneficiosa. La presencia de
cepas avirulentas evita el crecimiento de otras cepas o especies virulentas. Solo cuando el delicado
equilibrio microecológico queda trastornado pueden presentarse graves enfermedades. De estos
agentes patógenos o poco patógenos, las colibacilosis o enterotoxemias ocupan un espacio muy
importante
Profilaxis 1. Profilaxis higiénica. Una de las primeras medidas de prevención que se tienen que
adoptar es la limpieza de jaulas, comederos, bebederos, nidales, etc. de forma rutinaria. De gran
eficacia, no solo técnica, sino también de manejo es el poder instaurar el vacío sanitario periódico
de los locales. Con ello la limpieza puede ser completa y se rompe el ciclo de contagio entre
animales en distinto estado fisiológico. La presencia de pelo y telarañas en las instalaciones son un
escondite perfecto donde poder mantenerse los gérmenes patógenos durante mucho tiempo y
contagiar futuras entradas de animales o lotes. La desinfección es otra de las armas que a pesar de
no poderse visualizar su efectividad, es un aspecto clave de la lucha contra los microorganismos
patógenos. Se ha de realizar con la frecuencia necesaria y no solo instalaciones, ambiente, naves,
sino también sobre el estiércol o fosas si este se hubiera retirado. Las barreras sanitarias que
podemos crear con ella son cruciales para evitar el contagio entre naves, locales y jaulas. En
diseños de alojamientos nuevos, se ha de prestar importancia a facilitar el manejo desde el inicio
para la desinfección y a ser posible la realización de vacíos sanitarios, aunque estos sean muy
cortos, de solo unos pocos días. El mantenimiento de los silos y conductos de alimentación de la
explotación cunícola en óptimas condicionas no es una tarea fácil. A menudo el silo no se ha
vaciado y ya se ha descargado el nuevo pienso, y así durante periodos largos de tiempo que llegan
a oscilar hasta de un año. Siempre el último pienso que se ha descargado es el primero que sale
por el efecto embudo que se crea en el interior de los silos. De este modo podemos encontrar
restos del primer pienso que al final del año ya está en auténtico estado de putrefacción. Los silos
se han de desinfectar y limpiar como mínimo cada tres meses y tienen que estar diseñados para
ofrecer un buen acceso a su interior. Evidentemente si ofrecemos un pienso con elevada carga
microbiana por un mal estado higiénico será muy difícil que no tengamos problemas. Las tuberías
y los depósitos también han de merecer una atención especial para vigilar su salubridad.
Tengamos en cuenta que el conejo ingiere por norma 2L de agua por cada Kg de pienso que come,
y a menudo la culpa se la damos al pienso, pero el agua es un factor totalmente dependiente del
cunicultor que a menudo no se le presta atención. Cada semana se ha de revisar los depósitos y
tuberías para evitar contagios y suciedades. 2. Profilaxis sanitaria. El respeto a las normas básicas
de densidades de animales y el bienestar podemos disminuir los animales afectados gravemente,
sino que los animales que podrían afectarse de forma leve, produciendo disminución de
crecimiento entre otras problemáticas, también son inferiores. En el momento de la venta de los
animales, los saldos que nos quedan son generalmente los animales con más enfermedades
subclínicas. Hay que seleccionar estos animales y diferenciar los que crecen más lentamente, que
con una semana más de vida los podremos vender con un peso correcto, de los que por muchos
días que tengamos no los vendremos nunca. Estos no sólo nos producen un gran perjuicio
económico, sino que nos serán el reservorio de enfermedades para los animales más jóvenes que
son más susceptibles de afectarse. Si fuere necesario, para eliminar toda fuente de contaminación
de E. coli especialmente patógenos, se podría parar la producción de gazapos temporalmente para
erradicar los animales portadores de la explotación. Hemos de tener en cuenta que la eliminación
de reproductoras portadoras es posiblemente la tarea más ardua por difícil de localizar. Son en la
mayoría de los casos las reproductoras las responsables de muchos problemas patológicos tanto
de lactantes como de cebo. El conejo necesita la flora alrededor de los 25 días de vida para poder
digerir en condiciones el pienso granulado. Esta flora se la aporta la madre desde
aproximadamente los 18 días de vida hasta los 25. Si la flora de la reproductora no es correcta o
está en equilibrio inestable, los gazapos adquirirán esta flora deficiente que a la mínima producirá
problemas. Las cepas enteropatógenas también las transmite verticalmente la reproductora por el
mismo proceso. Uno de los cambios que están dando muy buen resultado es variar el ritmo
reproductivo, adaptándolo a las necesidades de la coneja y no a nuestras necesidades e
imperativos económicos. Reducir el ritmo a 18 días post-parto conseguimos unas mejoras
sanitarias muy importantes que conjuntamente con las mejoras reproductivas llegan casi a
compensar la pérdida de producción anual. En casos extremos se llega a cubrir las conejas a 30
días post-parto, un ritmo del todo imposible de comparar económicamente a priori, pero que en la
práctica ha supuesto la única forma de seguir con el negocio y con unos resultados económicos
competitivos en algunas explotaciones. 3. Profilaxis dietética. Evitar los cambios bruscos de
alimentación, sobretodo en el destete y, en la medida de lo posible, ajustar la ración al consumo
diario. Los piensos tienen que ser ajustados a las energías digestibles necesarias para el
funcionamiento óptimo de la explotación. No siempre el pienso más energético es el mejor, sino
que dentro de la gama de piensos de cada fabricante hay que buscar el que mejor se adapte a las
necesidades de cada momento. Es frecuente que a lo largo del año se realicen tres o cuatro
cambios dentro de la gama de piensos para adaptarse. En general las fórmulas de alto valor
energético sitúan a los animales más fácilmente en situaciones críticas, aunque en absoluto esta
sea una verdad incontestable. Piensos hipoenergéticos, pero mal racionados son extremadamente
peligrosos. 4. Profilaxis médica. El tratamiento con antibióticos siempre tendría que ser la última
arma con la que intentaríamos controlar los procesos, pero la realidad es bien diferente. Los
tratamientos con antibióticos son por norma general la primera línea de defensa que
interponemos y, si fuera necesario nos planteamos las otras. Una buena pauta de medicación
intentando reducirla a los mínimos días necesarios puede ser una buena medida. Administrar la
medicación de los 20 a 27 días de vida y unos 15 días durante el destete se obtienen unos buenos
resultados si van acompañados de las medidas higiénicas y sanitarias correspondientes. Debido a
las altas resistencias que nos encontramos, sobretodo en E. coli, cuando los tratamientos no sean
lo suficientemente efectivos hay que recurrir rápidamente a analíticas para buscar sensibilidades.
Enterotoxemia y Colibacilosis Patología 28 Los procesos diarreicos que nos aparecen antes del
destete, son a menudo una consecuencia del estado sanitario de las madres. Por tanto en las
analíticas habrá que proceder con mucho cuidado para realizar un buen diagnóstico y siempre,
debido a que solo comen leche en los primeros días de vida, hay que tratar a las madres. Una de
las armas que se están utilizando con gran eficacia en la prevención de estas patologías es el uso
de acidificantes, probióticos, prebióticos y aceites esenciales, ya sea en pienso o agua. Son
soluciones naturales y su eficacia se manifiesta generalmente a los 20- 25 días de su uso, sobre
todo en problemas crónicos, ya sean con baja o alta mortalidad. Generalmente se usan asociados
pues su eficacia aumenta considerablemente. 5. Profilaxis vacunal, inmunización activa o pasiva
con vacunas o autovacunas. La inmunización vacunal es siempre el recurso técnico más eficiente
delante de una problemática muy bien definida. La inmunización pasiva, o vacunación de las
reproductoras para visualizar su efecto en los gazapos es muy eficaz en enterotoxemias (hay
vacuna registrada específica para cunicultura) y en colibacilosis de gazapos lactantes, pero su
eficacia disminuye en gazapos de cebo. Sin embargo si se aprecia una disminución del numero de
casos afectados en el cebo que nos ayuda a disminuir la problemática. La inmunización activa es la
vacunación de los animales directamente afectados, es decir los gazapos. Aquí nos encontramos
que los gazapos son animales que crecen demasiado rápido y apenas tienen tiempo de actuar. Hay
que vacunar a los animales antes del destete para que así a los quince días de la vacuna las
defensas puedan estar activas contra el [Link] o Clostridium que nos afecte. El inconveniente es el
enorme esfuerzo de tiempo que se precisa. Por desgracia, el procedimiento de envío de animales,
analítica, preparación de autovacuna y su aplicación es un periodo de tiempo que cuando tenemos
problemas se nos antoja largo y preferimos sólo acudir a él cuando es imprescindible. Una buena
práctica en una explotación que padezca procesos colibacilares es enviar periódicamente animales
para ir adaptando las autovacunas a la realidad cambiante de los gérmenes, y así ad Cuadernos
Prácticos Ventilación de una explotación cunícola 31 JJ David Grimaud Frères Sélection La Corbière
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