Plan Especial Arroyo Miguelete: Estrategias Urbanas
Plan Especial Arroyo Miguelete: Estrategias Urbanas
MEMORIA DE ORDENACIÓN
El Plan Especial Arroyo Miguelete surge en el marco del Plan Montevideo, que reconoce en el
arroyo, sus márgenes y barrios adyacentes, un territorio de alto valor estratégico por su singular
situación urbano-territorial, atravesando el departamento de norte a sur, vinculando importantes
áreas urbanizadas y rurales. A su vez, la cuenca del arroyo Miguelete posee la particularidad de
estar contenida totalmente en el territorio jurisdiccional del departamento, lo cual constituye una
situación singular que favorece la gestión del ámbito planificado.
Una vez establecidos los objetivos del Plan Especial (véase Capítulo I.1) para generar una política
de gestión, no sólo de intención planificadora sino también de ejecución, es necesario establecer
los principales lineamientos estratégicos para alcanzar dichos objetivos. Los mismos condicionan
las directrices generales, que mediante normas y actuaciones, aseguran la ordenación a la vez
que impulsan un desarrollo urbano-territorial sustentable y sostenible del ámbito definido por el
Plan Especial Arroyo Miguelete.
Dichas estrategias se agrupan bajo cuatro ideas “fuerza”, basadas en la concepción del arroyo
Miguelete como un importante estructurador urbano, reconociendo su unidad como cuenca
hidrográfica en un territorio urbano-rural y en su carácter de corredor biológico.
EL REEQUILIBRIO SOCIO–URBANO
Es así, que reconociendo en el Plan Especial Arroyo Miguelete un estructurador territorial con
valor de equipamiento en el nuevo modelo de ciudad metropolitana, el enfoque integral de
recuperación del ámbito del Plan Especial, se fundamenta en el desarrollo de la estructura lineal
del curso de agua.
El Plan Especial concibe al arroyo Miguelete como vertebrador de un sistema de espacios verdes,
de carácter fundamentalmente público, sirviendo como soporte físico de nuevas actividades y
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Los contrastes generados por los puntos de ruptura en la trama social, paradigma de los cuales
son los asentamientos irregulares y los programas públicos masivos de "emergencia”,
manifestaciones urbanas de la problemática socioeconómica de las familias afectadas, se
pretenden revertir mediante propuestas que aseguren una efectiva integración social, con la
consideración de localizaciones cercanas para el realojo de los asentamientos irregulares
ubicados a lo largo del arroyo.
La política de recuperación ambiental del arroyo así como del equipamiento urbano, apunta no
sólo a mejorar la calidad de vida de la población asociada al cauce del arroyo, sino también a
favorecer la estabilidad del ámbito del Plan Especial como sector residencial, atrayendo
inversiones privadas y públicas y promoviendo el desarrollo del sector terciario.
A partir del proceso de expansión hacia la periferia, la ciudad fue creciendo e incorporando el
arroyo a su estructura, en términos de “obstáculo a salvar” mediante puentes y pasajes peatonales
que vinculan ambas márgenes, sin tomar en cuenta las potencialidades físico-espaciales de las
mismas y de su cauce. Desde los años cuarenta ha sido objeto de numerosas intervenciones en
sus márgenes, con modificación y canalización parcial de su curso medio.
En el proceso de expansión de las últimas décadas, la ciudad se extiende sobre la costa este del
Río de la Plata, dándole indiscutiblemente la espalda al arroyo y a la Bahía, convirtiéndolo en el
receptor de todo tipo de desechos, que han contaminado seriamente su curso de agua.
Con la finalidad de revertir esta situación, como política de acción sobre el arroyo, se seguirá la
línea de pensamiento que toma conciencia de la importancia del “manejo de cuencas” con todos
sus componentes naturales y sociales, con el objetivo de lograr un paisaje de alta diversidad en
equilibrio con el soporte físico-ambiental.
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sin producir un deterioro de los recursos naturales de la cuenca, tanto en el plano hídrico como
con relación a la biodiversidad.
También en la actividad agropecuaria en el área rural de la cuenca se constató una clara situación
de deterioro, con indicios recientes de recuperación local. Se pretende revertir esa situación de
retroceso del sector productivo, estableciendo un límite claro de las áreas urbanas que ejercen
presiones conflictivas sobre el suelo de uso agropecuario, así como sobre las áreas con valores
ambientales y paisajísticos rurales destacados.
A su vez, se plantea desde una óptica de mayor dinamismo, la reconversión de aquellos sectores
del soporte físico–ambiental que han sido fuertemente impactados y degradados, con posibilidad
de pérdida total de los recursos naturales, haciendo intervenir en esa línea a los diferentes
agentes que usan y transforman el territorio, entendiéndolo como factor de desarrollo económico
de primera magnitud y de reequilibrio sociourbano - territorial. En este sentido los temas
abordados han sido fundamentalmente los siguientes: atender a los problemas derivados de los
asentamientos irregulares, el manejo informal de residuos sólidos y el control de efluentes líquidos
vertidos al arroyo; identificar espacios de calidad ambiental que todavía no cuentan con normas de
protección patrimonial, como los relictos de montes ribereños y humedales, establecer criterios
para la conservación y mejora de la calidad del paisaje y, por último, proponer actuaciones que
permitan un aprovechamiento social de uso intenso y diverso de los espacios de dominio público.
De esta manera se trata de estructurar un mosaico de áreas verdes existentes (parque El Prado,
Cementerio del Norte, área rural) utilizando el arroyo como vertebrador, transformándolo en un
elemento de alto valor urbano, no sólo en su aporte al espacio público “abierto”, sino como
estructurador y conector de diferentes áreas caracterizadas y de diversos elementos físicos, que
se destacan por su valor patrimonial o como punto de referencia dentro de la trama urbana, como
las ex-quintas del Prado, el Museo Municipal “Juan Manuel Blanes”, el conjunto residencial Parque
Posadas, que se relacionan física o visualmente con el cauce del arroyo.
El arroyo es la unidad vertebradora del Plan Especial. Este curso de agua atraviesa el territorio del
departamento sirviendo de nexo entre distintos nodos asociados a sus márgenes en el encuentro
con los grandes estructuradores viales. La propuesta se basa en identificar a lo largo de su cauce,
las Unidades de Actuación, es decir, localizar los proyectos urbanos detonadores de cambios, que
aseguren la integración del curso de agua a la estructura urbana que actualmente le da la
espalda. Dichas actuaciones podrán tener un carácter puntual, de colaboración público-privada y
de ejecución a corto y mediano plazo, con claros y rápidos beneficios sociales. Sin embargo,
también promueven a su vez, una reconversión urbana de los barrios adyacentes, al igual que la
construcción de fachadas urbanas hacia las márgenes del arroyo.
Los equipamientos existentes, así como los sectores urbanos equipados con grandes
infraestructuras y servicios, dentro de los cuales se encuentran los edificios industriales que
perdieron su función original, pero que poseen un gran potencial para el desarrollo de nuevos
usos, que se encuentran asociados a las márgenes del arroyo se convierten en el marco del Plan
Especial, en atractores de iniciativas tanto privadas como públicas, y por tanto, en Unidades de
Actuación, tal como las define el Plan Montevideo.
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Las actuaciones sobre las infraestructuras deben completar esta conjunción de intereses y
objetivos, procurando una mejora de las conexiones territoriales, en lo relacionado a la movilidad
tanto pública como privada, asegurando la accesibilidad. La misma, no debe restringirse a la
población de los barrios adyacentes al arroyo, sino que la dimensión urbano-metropolitana del
Parque Lineal, equipado y polivalente, exige una conectividad con todo el territorio del
departamento. Inclusive, el Conector Vial Perimetral Norte (actualmente en la etapa de
anteproyecto), que intercepta el arroyo en su tramo superior, permitiría una mejor conectividad en
el ámbito regional. A la vez, la accesibilidad pública a lo largo de todo el Parque Lineal se asegura
mediante vías peatonales y ciclovías que recorren ambas márgenes del arroyo potenciando el
carácter recreativo y de encuentro ciudadano de las actividades que allí se desarrollan. Para
favorecer dichas actividades, y asegurar el desarrollo de las mismas en buenas condiciones
durante todo el año, se pretende asegurar la regularidad del cauce mediante el control hídrico del
mismo, orientado por medio de un Plan Sectorial del Manejo Hídrico de la Cuenca del Arroyo
Miguelete
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Las estructuras y sistemas territoriales se introducen en el modelo territorial del Plan Montevideo
bajo el concepto de espacio público, debido a que se localizan y constituyen parte esencial del
dominio no privado, de uso del territorio urbano y rural (véanse Láminas Nº II.02, Nº II.03 y Nº
II.04).
El Plan Especial tiene potencialmente al arroyo Miguelete como unidad espacial vertebradora. Con
el objetivo de establecer los criterios de ordenación del espacio público se identifican las
siguientes unidades espaciales: tramos y nodos (véase Lámina Nº II.05).
Los tramos o sectores urbanos quedan definidos por la forma en que los tejidos urbanos se
relacionan con el curso de agua y sus márgenes, generando áreas caracterizadas con identidades
comunes aunque con diferentes grados de consolidación urbana. En tal sentido, las acciones de
ordenación serán particulares para cada tramo, de acuerdo con las potencialidades, debilidades y
resistencias que presenten para alcanzar los objetivos generales del Plan Especial. Los nodos se
constituyen en los cruces del arroyo con los estructuradores viales, como la avenida Agraciada, la
avenida Millán, el bulevar José Batlle y Ordóñez y la avenida De Las Instrucciones. En dichos
nodos existe la potencialidad de una concentración de usos polifuncionales: actividades
comerciales y otras funciones y diversos usos del espacio público, susceptibles de ordenación y
promoviendo la reactivación de los barrios adyacentes.
Desde la óptica de los tramos, ya que el Plan Especial procura una recalificación urbana de los
espacios públicos asociados al curso de agua, se propone la creación de un parque lineal. El
mismo está caracterizado por su imprescindible continuidad físico-espacial y visual que posibilita
recorridos y que se superpone a las diversidades que presenta cada tramo o sector urbano, con
un papel fundamental como intercomunicador social, ya que conforma un lugar de encuentro
ciudadano, y por lo tanto constituye un referente de identidades colectivas, tal como lo define el
Plan Montevideo. Se afirma, de esta manera, la presencia del parque y la existencia del arroyo
como “organismo vivo” en el territorio urbano-rural, denotando la trascendencia metropolitana del
Plan Especial.
Del encuentro del Parque Lineal con aquellos ámbitos territoriales, con importante concentración
de tensiones urbanas y metropolitanas concebidos como nodos, resultará la caracterización
general y particular de cada sector del parque.
El área del Parque Lineal en gran parte se plantea que quede definida entre las dos vías
vehiculares proyectadas que a un lado y otro del arroyo materializan los bordes urbanos. Dentro
del Parque Lineal se prevé el trazado de senderos peatonales, ciclovías y áreas previstas para la
instalación de equipamientos colectivos. Estas áreas, casi siempre vinculadas al borde costanero,
deben ser consideradas como soportes para edificios singulares que se integren en el parque; en
este sentido, el recientemente habilitado Hotel del Prado es una buena referencia. Evidentemente,
estas áreas deberán tener una fuerte presencia de “verde” que permita disminuir el impacto de los
edificios sobre el parque.
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Por otro lado, es importante considerar la pertinencia con la cual deben ubicarse en el territorio
estos equipamientos, en la medida que no todos los sitios son adecuados para todas las
necesidades. En términos generales, se considera que los equipamientos más adecuados a las
características del Parque Lineal son, en todas sus escalas, los educativos, los deportivos y
lúdicos, y los culturales en su sentido más amplio.
De acuerdo con los criterios de ordenación por tramos se reconocen cuatro unidades urbano-
territoriales, claramente diferenciadas en su relación actual con el curso de agua y sus márgenes.
El tramo urbano asociado a las márgenes del arroyo Miguelete, comprendido entre la
desembocadura del arroyo Miguelete en la Bahía de Montevideo y la avenida Agraciada, presenta
características diversas. Por un lado, en la desembocadura del arroyo Miguelete la refinería de
petróleo, Planta La Teja de la Administración Nacional de Combustibles, Alcoholes y Pórtland
(A.N.C.A.P.), genera variadas servidumbres de seguridad en los predios vinculados a dicho
sector. Ello impide el acceso público y en consecuencia, imposibilita la apertura del Parque Lineal
hacia la Bahía. A su vez, la vinculación espacial y continuidad visual entre el Parque Lineal y la
desembocadura del arroyo en la Bahía, que de todas maneras sería conveniente preservar, se
pone en riesgo por la forestación realizada recientemente en una faja paralela a los accesos de
las rutas Nº 1 y Nº 5 en el predio comprendido entre el arroyo Miguelete en su margen derecha, la
rambla Dr. Baltasar Brum y dichos accesos que sería, en consecuencia, deseable eliminar. Por
otro lado, el sector comprendido entre los accesos de las rutas Nacionales Nº 1 y Nº 5 y la avenida
Agraciada es el tramo con mayor significado histórico. Se caracteriza por la presencia de edificios
industriales obsoletos que le aportan al sector un carácter singular y variedad de tipologías
edilicias, definiendo en determinados sitios un claro borde construido con respecto al cauce del
arroyo. Dicha situación, es una excepción a la relación casual y aleatoria que en dicho tramo la
ciudad mantiene con las márgenes del arroyo, ya que sobre ambas márgenes el “borde urbano”
es prácticamente inexistente. Finalmente, el tramo culmina en la centralidad de Paso Molino, con
valores históricos, y funcionales, que mantiene una relación intensa con el entorno inmediato y el
resto de la ciudad.
Los meandros del arroyo Miguelete, las variedades topográficas, la relación con la Bahía de
Montevideo, la sucesión de puentes, así como las oposiciones morfológicas (edificios industriales
versus viviendas unifamiliares) potencian un tramo del arroyo particularmente atractivo.
Se propone la vinculación peatonal de ambas márgenes del arroyo mediante dos nuevos puentes
que se ubican de manera alternada con relación a los existentes. El primero, se propone en la
continuación de la calle Blas Basualdo como forma de conectar el barrio La Teja con el Parque
Capurro y el siguiente sobre el coronamiento de la represa Meillet (calles Coraceros y Cayetano
Rivas). Los mismos se vinculan con senderos peatonales y ciclovías cuyo trazado procura captar
las vistas y recorridos más atractivos del tramo.
En ambas márgenes del arroyo, la transición entre el borde construido y el Parque Lineal, se
realiza mediante el trazado de una vía de tránsito vehicular. El desarrollo de dichas calles refuerza
la vinculación longitudinal en la trama vial y la relación de ésta con la avenida Agraciada. El diseño
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de las mismas debe responder a la escala y vida barrial permitiendo la integración del espacio
construido con el Parque Lineal.
Con el objetivo de conectar el Parque Lineal con la Bahía de Montevideo, se prevé que el paseo
sobre las márgenes del arroyo continúe sobre la margen izquierda del mismo por la calle Bernabé
Caravia. Se propone desafectar a la calle Bernabé Caravia, para su uso público, al igual que los
edificios próximos al recorrido. A su vez, de acuerdo al anteproyecto realizado por la consultora
C.S.I. Ingenieros S.R.L. para dicho sector, se incorporan a este recorrido los espacios abiertos
inmediatos, permitiendo el acceso a un lugar con vistas privilegiadas a la Bahía, constituido por las
actuales instalaciones de depósito y lavado de lana, reconvertidas al sector gastronómico. Se
capitalizan las visuales con la construcción de una escollera de doble orientación, puerto pesquero
hacia el oeste y actividades recreativas hacia el este. Dicho anteproyecto surge como respuesta al
Convenio celebrado entre la Administración Nacional de Combustibles, Alcoholes y Portland
(A.N.C.A.P.) y la Intendencia Municipal de Montevideo en diciembre de 1996, donde ambas
instituciones expresan su voluntad de coordinar acciones en la zona de la Planta Capurro,
armonizando el plan de A.N.C.A.P. para dicha área con el Plan Montevideo. Por ese motivo se
plantea una jerarquización del espacio conformado por el encuentro de la calle Bernabé Caravia
con el arroyo, marcando el cambio de dirección del recorrido, y la conexión propuesta del Parque
Lineal con la Bahía.1
Asimismo, el informe incluye un estudio de la posibilidad que la senda peatonal y ciclovía que
conecta el Parque Lineal y el Parque “A.N.C.A.P.”, se desarrolle entre la primera y segunda línea
de apoyos comenzando del extremo del puente en el barrio Capurro sobre la margen izquierda del
arroyo Miguelete (véase: página 59 del Anteproyecto Urbanístico para la Conexión del Parque
Lineal del Miguelete con la Bahía de Montevideo ya citado)
Por último, es de destacar, la existencia de un pequeño bañado, sobre la margen izquierda del
arroyo, próximo a la desembocadura, que desde el punto de vista ambiental constituye un sitio de
importancia a ser preservado (véanse los Capítulos I.4.2.4 y II.5.2).
En la margen derecha, el barrio La Teja (antiguo Pueblo Victoria) no define con precisión su
relación con el arroyo Miguelete, manteniendo una cierta distancia con respecto al cauce,
situación que en la actualidad es acentuada por la presencia de un conjunto de viviendas de
“emergencia”, y diversos asentamientos irregulares que ocupan las áreas libres entre el tejido
consolidado y el arroyo Miguelete. Asimismo, los edificios industriales en desuso, con diferentes
grados de deterioro, constituyen una barrera espacial y visual entre el barrio y el arroyo. A su vez,
sobre la margen izquierda, tampoco existe un borde urbano preciso y aunque el barrio Capurro se
acerca al arroyo de manera más orgánica, estableciendo una relación de “balconeo”, el borde
urbano es fragmentado y poco preciso.
En particular, para una recuperación espacial calificada del conjunto es fundamental definir
claramente el borde urbano de La Teja hacia el arroyo Miguelete y el estatuto de los diferentes
espacios libres. Por lo tanto se propone retirar y definir el borde urbano sobre la calle del Cid
1
C.S.I. Ingenieros S.R.L./ANCAP: Anteproyecto Urbanístico para la Conexión del Parque Lineal del Miguelete con la Bahía de Montevideo, Informe
Final; Montevideo, noviembre 2000 (sin publicar).
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estructurando la transición espacial con edificaciones alineadas y de mayor altura. Entre el borde
urbano y el arroyo se proponen diferentes soluciones, según dos situaciones:
! Al sur de la calle Conciliación se mantienen las edificaciones existentes de baja altura dejando
una franja libre de construcciones, no menor a 25 metros, paralela a la línea de inicio de las
pendientes del terreno. De esta manera se reducen los riesgos de desmoronamiento y se
recupera espacio público junto al arroyo. Además, se propone la continuación de la calle
Gobernador del Pino hasta el espacio libre. Para todo este sector se propone la mejora del
espacio público inmediato al arroyo, del espacio comunitario del conjunto de viviendas de
“emergencia” y de las calidades ambientales del barrio. En el resto del espacio público se
mantienen las actividades deportivas actuales.
La calle Del Cid estructura la margen derecha y una nueva vía vehicular entre las calles Blas
Basualdo y Coraceros lo hace en la margen izquierda. Las expropiaciones ya realizadas en el
marco del Plan de Saneamiento Urbano, etapa III, ofrecen la oportunidad de un nuevo borde
urbano. El tejido y sus bordes se integran con el arroyo y su ribera generando un espacio público
definido por la longitudinalidad del cauce, las calles, sendas y manzanas de borde.
Este subtramo es el que cuenta con una ocupación del suelo mayor en el área del Plan Especial.
También, es donde el espacio libre junto al arroyo presenta un ancho menor. Sin embargo, esto
mismo condujo a que los bordes urbanos sean los más modelados por el serpenteante curso del
arroyo. Estas características, evidentemente, definen aspectos básicos del Parque Lineal en este
subtramo.
! Se encuentran sucesivos espacios con características muy diversas, generados por las
diferencias altimétricas existentes, que enriquecen el espacio público. El tratamiento del
espacio público y el conjunto de las edificaciones son utilizados para sugerir continuidades o
caracterizar (diferenciar) ciertos ámbitos con relación a otros.
! Se incorporan espacios de carácter deportivo y recreativo de escala barrial: entre las calles
Blas Basualdo y Juan María Gutiérrez, entre las calles Vicente Yánez Pinzón y Pedro Bauzá y
entre las calles Fraternidad y Cayetano Rivas.
! En la ribera derecha se destaca un reducto verde singular (antigua cantera), que introduce
riqueza visual al conjunto. Este sector inmediatamente vecino al arroyo, se incorpora al
Parque Lineal.
Este subtramo se caracteriza por los antiguos edificios industriales que perdieron su función
original, pero que poseen un gran potencial para el desarrollo de nuevos usos. Los mismos se
encuentran asociados a las márgenes del arroyo Miguelete, definiendo explícitamente su cauce.
La margen izquierda del arroyo Miguelete se ha visto modificada en algunos puntos, por las obras
del Plan de Saneamiento Urbano, etapa III, que alejan los edificios fabriles del arroyo, generando
un espacio aterrazado sobre el arroyo. Estos edificios tienen importantes valores patrimoniales (en
términos de arqueología industrial y en términos urbanos). Constituyen una cuña espacial que
penetra en el área caracterizada de Capurro por lo que su transformación generará dinámicas
urbanas de interés con relación al tejido interior del barrio.
El espacio público resultante se prevé contenga actividades de tipo cultural y recreativo integradas
en un paseo a las actividades del subtramo siguiente, conformando una unidad diferenciada de
carácter netamente urbano. Estas actividades, así como las que resulten del reciclaje de los
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En este subtramo deben integrarse usos diversos del suelo, manteniendo la coexistencia
tradicional de las actividades productivas y las residenciales. Los antiguos edificios industriales
deberían ser transformados parcialmente en residencia y parcialmente en soportes espaciales que
integren con inteligencia otras actividades urbanas compatibles con la vivienda.
Los edificios industriales de la margen derecha no poseen las calidades materiales y espaciales
de la otra margen. En la margen derecha el borde urbano se retira, generando un área libre
parquizada con límites muy precisos. Al sur del bulevar Manuel Herrera y Obes, finalmente, la
ciudad “balconea” al arroyo sobre un espacio verde inmediato a su cauce (antigua cantera), que
se convierte en jardín eventualmente acuático si el nivel normal del arroyo sube.
Probablemente, este pequeño subtramo es el que presenta construcciones más antiguas entre las
localizadas en la totalidad del borde del arroyo Miguelete.
Sobre la margen derecha, el borde urbano se retira liberando espacio para el Parque Lineal
facilitando, a su vez, la vinculación con el parque El Prado. Algo similar sucede en la margen
izquierda, donde las obras del colector ejecutado en el marco del Plan de Saneamiento Urbano,
etapa III, han obligado a demoler parte del frente urbano-ribereño posibilitando una mayor
integración espacial. La proximidad a la centralidad de Paso Molino, al parque El Prado y a la
avenida Agraciada y la continuidad de un tramo de antiguas construcciones le dan al espacio
comprendido entre las calles Zufriategui y el arroyo Miguelete grandes potencialidades para
desarrollar en él actividades culturales, comerciales y recreativas, asociadas a las construcciones
existentes y conectadas a las actividades del subtramo anterior, generando un paseo netamente
urbano.
Este subsector urbano, probablemente el más urbanizado de todo el Plan Especial, ofrece una
nueva espacialidad que busca, mediante una integración visual, vincular los parques con el Paso
Molino. Es un sitio de alta intensidad en la relación entre la ciudad y el arroyo Miguelete.
Los bordes urbanos de este tramo, aunque no constituidos en su totalidad, tienen una clara
definición como consecuencia de su historia urbana (Prado, Paso del Molino, y adyacencias), y a
partir también de la canalización del arroyo en todo el sector. Este es el único tramo del arroyo
Miguelete que está canalizado. Esta canalización genera características espaciales muy
particulares del cauce del arroyo, y lo transforma en un protagonista importante del parque.
Además, existen arquitecturas de gran interés consideradas tanto como pieza arquitectónica
individual como en la conformación del tejido urbano.
Se trata de un tramo con otros valores urbanos. Tejidos consolidados, equipamientos colectivos
locales y urbano-metropolitanos, centralidad comercial de primer rango, un parque urbano con
altas calidades y profundamente enraizado en la memoria colectiva montevideana. Pocas
acciones, pero muy precisas, podrían desencadenar su consolidación como tramo central del
Parque Lineal.
! La accesibilidad de las márgenes canalizadas del arroyo como partes integrantes del futuro
Parque Lineal.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Se prevé que en ambas costaneras, en sus bordes hacia el arroyo Miguelete, se conformen dos
alineaciones de árboles que vinculen la avenida Millán y el bulevar José Batlle y Ordóñez. Las
áreas definidas por las vías vehiculares y el arroyo también son dotadas con árboles, diferentes
texturas del suelo, muros y recorridos peatonales y para bicicletas vinculados por los puentes
peatonales existentes en la continuación de las calles Mauá y Pedro Trápani.
Se prevé un tratamiento particularizado del sector del futuro Parque Lineal que atraviesa el parque
El Prado. En concreto, se propone la introducción de especies vegetales que singularicen al sector
ubicado entre la rambla María Eugenia Vaz Ferreira y la rambla Delmira Agustini, asegurando
matices perceptivos que enriquezcan el subtramo y aseguren la continuidad visual del Parque
Lineal.
Los árboles de la Ex-quinta de Castro y el Museo Municipal Juan Manuel Blanes conforman una
masa verde fuertemente caracterizada, que genera una continuidad visual real con El Prado y
permite consolidar el sector intermedio como integrado al parque. Para ello es necesario realizar
dos operaciones entre la avenida Dr. Luis Alberto de Herrera y la avenida Buschental que
aseguren la continuidad planteada. Sobre la margen derecha se propone generar una continuidad
de paso para los peatones, librando para uso público el espacio comprendido entre las
construcciones pertenecientes a las cocheras de la Ex-quinta de Buschental y el arroyo, que
respalde las vinculaciones longitudinales buscadas. Sobre la margen izquierda (a lo largo de la
avenida Hugo Balzo y de la calle Vasco da Gama, entre la avenida Atilio Pelossi y la calle
Pantaleón Sotelo) se propone reforzar la vegetación, con un tratamiento homogéneo a un lado y
otro de la avenida Dr. Luis Alberto de Herrera.
La recuperación para otros usos de las áreas actualmente ocupadas en ambas márgenes del
arroyo Miguelete permite afirmar los elementos estructurantes del Plan Especial en este subtramo
y la construcción de diversos recorridos y ámbitos espaciales con fines recreativos. En particular,
se realizan las siguientes propuestas:
! En la margen derecha del arroyo, el espacio comprendido entre la calle Ramón Cáceres y el
arroyo se libera para parque y se destina para el desarrollo de actividades deportivas
colectivas. Se define una “masa verde” ordenada sobre la calle Ramón Cáceres que actúa
como nexo entre el parque El Prado y la Ex-quinta de Castro, fortaleciendo así las
continuidades longitudinales, sin perder las vinculaciones espaciales y visuales de las calles
perpendiculares a la calle Ramón Cáceres con el parque y el arroyo. Se propone marcar la
linealidad mediante la construcción de pequeños equipamientos complementarios de las
actividades deportivas de jerarquía local y/o urbana. Finalmente, se propone la recuperación
del parque de la ex - quinta de Castro y sus estructuras edilicias.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
La recuperación y liberación de los bordes del arroyo Miguelete entre la avenida Dr. Luis Alberto
de Herrera - avenida Dr. Carlos María de Pena y calle María Orticochea - calle Pierre Fossey,
permite consolidar la continuidad espacial y de usos de este sector con el parque El Prado y una
percepción integral y continua del conjunto. La “masa verde” del Museo Municipal “Juan Manuel
Blanes” y la ex-quinta de Castro, que limitan al sector en su extremo, refuerzan la continuidad
antedicha.
El conjunto residencial Parque Posadas introduce las dimensiones de los grandes conjuntos que
produce un fuerte impacto visual en el sector. El “verde” que lo rodea matiza, en parte, la
presencia del conjunto en el espacio urbano vecino.
Este subtramo cuenta con la gran “masa verde” de la avenida Millán en un extremo y el “vacío
urbano” en torno al bulevar José Batlle y Ordóñez en el otro, por tanto en la medida que mediante
una operación urbanística se intente modificar este último, se tendría un impacto considerable en
el futuro Parque Lineal, como por ejemplo la construcción de un equipamiento de gran porte para
albergar actividades de tipo cultural, educativo y/o recreativo, en la intersección de bulevar José
Batlle y Ordóñez y la calle Mariscal Foch.
En relación con los bordes urbanos se prevén las siguientes acciones; primero, la regularización
de la calle Mariscal Foch hasta la avenida Millán y, segundo, la continuación de la costanera
Francisco Lavalleja hasta el bulevar José Batlle y Ordóñez.
El tramo Bulevar José Batlle y Ordóñez – Avenida De las Instrucciones es el sector de ocupación
más reciente. Su colonización real, en términos urbanos, es absolutamente deficitaria. No cuenta
con una integración eficiente a la estructura urbana general. Tampoco cuenta con una trama vial
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que permita vincular ambas márgenes del arroyo entre sí, y el conjunto del tramo con sus vecinos
inmediatos.
Sus tejidos urbanos son tan variados que el criterio general de ocupación parecería ser la
generación de excepcionalidades. Si bien el sector cuenta con los servicios básicos, el espacio
público es prácticamente inexistente. Casi no existen calles, veredas, iluminación artificial,
espacios públicos reunitivos, equipamientos colectivos, etcétera. Los bordes urbanos sobre el
arroyo Miguelete no están, siquiera, planteados, en gran parte, porque el área rural está cada vez
más presente.
Se considera, en términos generales, que este tramo muestra cabalmente las características del
Área Periférica del Suelo Urbano del departamento de Montevideo.
En este tramo, el arroyo Miguelete no está canalizado. Sin embargo, a diferencia del sector del
Paso Molino, aquí puede decirse que el cauce se asemeja al cauce natural. En efecto, la
“desurbanización” del sector y las ocupaciones de las márgenes con asentamientos irregulares,
han preservado su cauce original, situación que hoy se trata de aprovechar.
En consecuencia, las características del tratamiento del arroyo Miguelete en este tramo difieren
considerablemente con las propuestas en los otros tramos. La recuperación del arroyo Miguelete
significaría la recuperación del cauce de agua, los bordes y la vegetación y la integración de los
mismos tanto a la ciudad como en los entornos rurales.
Además, se debe considerar la vinculación del arroyo con las dos cañadas que recibe como
afluentes en este tramo: la cañada Casavalle, canalizada parcialmente, y la cañada Matilde
Pacheco que se propone entubar (véase el Capítulo II.5.1, Hidrología e Hidráulica). Según el
estudio de Hidrología e Hidráulica, en el sector vecino a la avenida De las Instrucciones podría
construirse una laguna con fines recreativos.
El área del parque se define por la construcción de dos vías vehiculares que se acercan y se
alejan del cauce en función de las preexistencias y de las alineaciones ya aprobadas, para definir
un claro frente urbano. Sobre la margen izquierda se facilita la accesibilidad de los barrios Borro y
Casavalle. Sobre la margen derecha se desarrolla en dos tramos con características diferentes.
Entre los bulevares Batlle y Ordóñez y Aparicio Saravia delimita el borde urbano y entre bulevar
Aparicio Saravia y la avenida De las Instrucciones oficia de límite para las instalaciones existentes
de Usinas y Transmisiones Eléctricas (U.T.E.).
El ancho del parque es variable, mayor en las proximidades de la avenida De las Instrucciones
donde oscila entre los 250 y 300 metros. El área parquizada, estructurada por el arroyo, en el
tramo Bulevar Batlle y Ordóñez – Avenida De las Instrucciones alcanza aproximadamente 43,5
hectáreas, en consecuencia proporciona un importante incremento de espacio público en el Área
Periférica del Suelo Urbano. (Véase el Capitulo II.2.4, Memoria de Ordenación del Plan
Montevideo)
A lo largo del arroyo Miguelete se debe recuperar una importante y variada vegetación existente,
que sin ninguna duda conforma una “materia prima” de gran valor para el acondicionamiento del
“verde” del parque. Se complementa con el “verde” regular y ordenado sobre las vías vehiculares
proyectadas y con distintas intervenciones dentro del parque con el objetivo de ofrecer recorridos
y ámbitos diversos.
El tramo posee dos atravesamientos viales significativos, la calle Dr. José María Silva y el bulevar
Aparicio Saravia que definen tres subtramos con tratamientos y vinculaciones diferentes. Se
propone ofrecer otro vínculo vial, previsto desde larga data, en la traza de los caminos Casavalle y
General Leandro Gómez.
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SUBTRAMO: BULEVAR JOSÉ BATLLE Y ORDÓÑEZ - CALLE DR. JOSÉ MARÍA SILVA
En este subtramo se prevé el inicio de las dos vías que, con características diferentes, llegan a la
avenida De las Instrucciones y definen los bordes urbanos de todo el sector sobre el Parque
Lineal.
En la margen izquierda del arroyo, la traza de esta vía considera las primeras dos manzanas
consolidadas existentes y continúa hasta el Cementerio del Norte paralela al cauce del arroyo
Miguelete.
Sobre la margen derecha del arroyo, se estructura de manera diferente, tomando en cuenta las
distintas ocupaciones existentes. En su borde sobre el Parque Lineal aparece un sector de suelo
destinado a la instalación de equipamientos colectivos. En este caso, sobre el bulevar José Batlle
y Ordóñez, se prevé la instalación de equipamiento de escala urbano - metropolitano que
responda a las potencialidades de accesibilidad e intercambio que ofrece el bulevar José Battle y
Ordóñez.
Al norte del arroyo Miguelete, hasta la avenida De las Instrucciones, se propone una serie de
intervenciones en la red vial, apertura y continuidad de la misma y en el acondicionamiento de la
vía pública con equipamiento urbano que tienen como objetivo vincular estos sectores al resto del
tejido urbano. Se propone, además la construcción de un centro de barrio para albergar
actividades sociales, culturales y recreativas.
Este subtramo, sobre la base de las dos vías nuevas que lo estructuran, plantea en cada margen
dos situaciones totalmente distintas.
En la margen izquierda del arroyo se encuentra el Cementerio del Norte. En realidad se trata de
crear una nueva fachada del Cementerio, ya que hasta ahora su límite oeste ha sido el propio
arroyo Miguelete. Esta nueva fachada debe ser considerada, en términos de construcción del
espacio público, como un aporte al Parque Lineal. Está pautada por nuevos accesos, y por el
encuentro del arroyo Miguelete con la cañada Casavalle. Las calidades de la parquización en las
márgenes de la cañada, en el interior del Cementerio, se potencian con el Parque Lineal. Más
adelante, en el capítulo II.5.2, Gestión Ambiental, se realizan propuestas para un plan de
intervención en el Cementerio del Norte con el objetivo, fundamentalmente, de preservación de la
vegetación arbórea en la confluencia de la cañada Casavalle con el arroyo Miguelete y de la
eventual creación de un parque que tenga como eje dicha cañada Casavalle.
En la margen derecha del arroyo no se define el borde urbano con la misma continuidad que en la
margen izquierda. Aquí se encuentran pre-existencias diversas que se intentan integrar a la
definición del borde urbano. Se propone la incorporación de equipamientos colectivos en torno al
encuentro con la calle Dr. José María Silva.
Se prevé la ocupación del borde del bulevar Aparicio Saravia, entre la margen izquierda del arroyo
Miguelete y la avenida Burgues, con edificios para actividades comunitarias. Esta intervención
urbanística se considera fundamental para la calificación urbana de este sector particularmente
inhóspito.
Este subtramo, el menos urbanizado de todo el ámbito del Plan Especial, sin embargo es el que
necesita las intervenciones urbanas de mayor envergadura pues se ha incrementado en los
últimos años la población residente.
PEAM II. P 14
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Se propone la construcción de un puente que se considera básico para la integración de las dos
márgenes del arroyo Miguelete, el que vincularía el camino Casavalle con el camino General
Leandro Gómez.
Sobre la margen izquierda del arroyo se propone la reconstrucción del borde, mediante un área
con un nuevo amanzanamiento vinculado a la trama urbana existente. Este borde se apoya en la
vía vehicular que, además, permite delimitar el área del Parque Lineal.
En el Capítulo II.5.1, Hidrología e Hidráulica, se propone que la cañada Matilde Pacheco quede
entubada. Además de mitigar los problemas de contaminación, esta obra permite generar una
accesibilidad e integración urbana fundamental en este sector y, particularmente, en el barrio
Borro. La recuperación de una importante cantidad de suelo urbano permite, a su vez, realizar
esta transformación manteniendo la continuidad urbana, sin ningún tipo de barrera física (como
significaría mantener la actual cañada o una eventual canalización).
Sobre la margen derecha del arroyo, en el sector definido por el arroyo Miguelete, la avenida De
las Instrucciones y el bulevar Aparicio Saravia, donde se encuentran las ya citadas instalaciones
de U.T.E., se propone la construcción de una vía vehicular entre el espacio que ocupan dichas
instalaciones y el espacio público junto al arroyo Miguelete.
En la actualidad, este tramo se encuentra casi sin modificaciones y el monte está preservado, en
particular, en las nacientes en cuchilla Pereyra, en el ámbito de la cuenca. Mantener el estado
actual de situación parece razonable y, a la vez, conveniente. Permite concentrar esfuerzos en la
consolidación de las estructuras urbanas y equipamientos propuestos en el nodo de la avenida De
las Instrucciones.
Por ello se propone seguir considerando al tramo como Suelo Rural, integrado por una superficie
de Área de Usos Mixtos y ambas márgenes del arroyo una franja de 25 metros a partir de la orilla
definida en régimen regular de aguas de Área Ecológica Significativa. (Véase el Articulo D.293 del
Plan Montevideo)
Un curso de agua representa una barrera física en el territorio. Cuando la expansión urbana se
encuentra con una barrera de esas características, la ciudad concreta con los puentes, los pasos
que le son necesarios para su expansión en el territorio. Estos pasos son singulares y, en general,
se vinculan estrechamente a las trazas primarias que estructuran el territorio urbano.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
En el ámbito del Plan Especial se identificaron cuatro “nodos”, para afirmar y desarrollar una
relación adecuada del arroyo Miguelete con la estructura urbana montevideana. Son las puertas
que vinculan arroyo y ciudad. Una definición de cada uno de estos nodos redundará en una
adecuada integración de ambos, consolidando así el futuro Parque Lineal proyectado.
Se trata del único encuentro del arroyo Miguelete con una centralidad urbana tradicional: el Paso
Molino. A pesar del estado actual, mantiene un alto interés en términos histórico-patrimoniales.
Concentra, además, una serie de valores funcionales y espaciales de interés urbano: centralidad
comercial y de servicios; plaza de deportes; parque El Prado; el propio arroyo Miguelete y su
espacialidad; considerable presencia de transporte público y; Vía Férrea y viaducto.
Sin embargo, esta suma de calidades no logra generar un ámbito espacial realmente atractivo.
Además, los trabajos vinculados al Plan de Saneamiento Urbano, etapa lll, han condicionado
modificaciones en la margen izquierda del arroyo Miguelete. En particular, la vinculación visual
arroyo - ciudad hacia el sur de la avenida Agraciada ha pasado a ser mucho más importante en
términos de las dimensiones de la apertura en sentido transversal (aproximadamente se ha
incrementado a más del doble respecto de la vinculación anterior si se suman las operaciones de
limpieza de las márgenes, las demoliciones determinadas por las obras de saneamiento en la
margen izquierda y las propuestas en la margen derecha).
Por lo anterior, se propone reconsiderar todos estos componentes con el objetivo de generar un
sector urbano que califique e integre los múltiples encuentros que se dan en el Paso del Molino.
En particular, la recuperación espacial y funcional del subtramo Vía Férrea – Avenida Agraciada
debería significar un enriquecimiento decisivo del conjunto del sector. Este subtramo incluye, en la
margen izquierda del arroyo Miguelete la Iglesia y Parroquia de la Pura y Limpia Concepción de
María, conocida como Iglesia de Oribe (véase Capítulo I.4.10) junto con el espacio generado por
las demoliciones realizadas para las obras de saneamiento entre la Vía Férrea y la avenida
Agraciada, en la margen derecha la manzana definida por las calles Tembetá, India Muerta, Angel
Salvo y la avenida Agraciada; el sector de espacio público junto a la margen derecha del arroyo
Miguelete, la avenida Agraciada y el sector del parque El Prado inmediatamente vecino a ésta.
Este singular y significativo nodo deberá integrar y articular las diferentes dinámicas urbanas allí
presentes.
El encuentro entre el arroyo Miguelete y la avenida Millán tiene una fuerte y atractiva calificación
espacial. Nada lo anuncia: parecería que el arroyo ordena con su “verde” a la ciudad que lo quiere
domesticar.
Los elementos fundamentales que conforman este nodo son los siguientes: el Museo Municipal
“Juan Manuel Blanes” y la ex-quinta de Castro, el “verde” de la avenida Millán que conduce a las
dos centralidades locales, el cercano conjunto residencial Parque Posadas que la ciudad
tradicional (borde sobre la avenida Millán) y la parquización en su entorno ayudan a integrar y el
cauce canalizado del arroyo, que introduce tensiones espaciales y visuales diferentes.
La trascendencia del Museo Municipal “Juan Manuel Blanes” en la animación cultural de la ciudad
es clara. Su significado territorial, la “villa” en el parque, no es menor, ahora enriquecida con la
construcción del llamado Espacio Barradas.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
El encuentro del arroyo Miguelete con el bulevar José Batlle y Ordóñez tiene un carácter casual y
fortuito. En consecuencia, un primer objetivo para el nodo es que ambas estructuras territoriales
deben, al menos, reconocerse.
El nodo Bulevar José Batlle y Ordóñez plantea una serie de situaciones urbanas. En especial, el
asentamiento irregular “25 de agosto” y la cancha de fútbol del Club La Luz. El cambio de destino
de estos predios, con alrededor de 8 hectáreas, tiene una trascendencia indiscutible.
La consolidación y desarrollo de los sectores urbanos contiguos al bulevar José Batlle y Ordóñez y
el arroyo (en términos de calles, manzanas, infraestructuras, servicios, etcétera) son
fundamentales para la resolución del encuentro. En particular, de los sectores situados al noreste
de bulevar José Batlle y Ordóñez y sobre la margen derecha del arroyo Miguelete.
Al suroeste del bulevar José Batlle y Ordóñez, y con objetivos similares, se propone construir el
borde redimensionando así la apertura visual entre el arroyo Miguelete y dicho estructurador vial, y
materializando su espacialidad (hoy prácticamente inexistente). Esta intervención urbana permite,
a su vez, definir cierta contención espacial al tramo de parque entre la avenida Millán y el bulevar
José Batlle y Ordóñez. Esta contención se profundiza generando una “masa verde” interior, entre
las calles General Haig y Corneille, que remata el tramo de Parque Lineal a la vez que lo ordena.
La presencia de un equipamiento colectivo y el embalse propuestos refuerzan el efecto de
contención del “verde” propuesto.
Esta propuesta se combina con otras dos intervenciones, a un lado y otro del bulevar José Batlle y
Ordóñez. En el predio de la actual cancha de fútbol del Club La Luz se propone instalar un
equipamiento relevante (en cuanto a las dimensiones, uso, y presencia) que ponga en evidencia la
nueva estructuración arroyo – ciudad. Al suroeste del bulevar Batlle y Ordóñez y sobre la margen
izquierda, se recupera una manzana muy atractiva para completar la propuesta, en la cual se
pueden localizar pequeños equipamientos.
El encuentro del arroyo Miguelete con la avenida De las Instrucciones tiene lugar en el marco de
un contexto territorial particularmente complejo.
2
Autores Varios: Plan de Ordenamiento Territorial de Montevideo (1998-2005), Capítulo II.5.3; páginas 169-170, Intendencia Municipal de Montevideo,
Montevideo, 1999.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Se trata de un nodo fuertemente marcado por el límite entre el Suelo Urbano y el Suelo Rural.
Entre el bulevar Aparicio Saravia y la avenida De las Instrucciones, el propio arroyo Miguelete
oficia de frontera entre ambos suelos.
Al sureste de la avenida De las Instrucciones y a un lado y otro del arroyo Miguelete, se proponen
áreas destinadas a la construcción de equipamientos locales o zonales cuya necesidad aumentará
conforme se vayan consolidando los nuevos sectores urbanos.
Esta caracterización espacial que se propone pone en evidencia la presencia y el inicio - fin del
Parque Lineal urbano en la avenida De las Instrucciones, así como una especie de cuña que
introduce el “verde” rural en el territorio urbano.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Los usos y ocupación del suelo deben propender al mejoramiento de la calidad de vida de sus
habitantes. En el ámbito del Plan Especial es tanto más importante ya que involucra porciones con
sectores sociales particularmente carenciados. Se orientan al desarrollo de ofertas variadas que
puedan interesar a diversos sectores de la población, propiciando así una integración social que
contribuya a erradicar la marginalidad. Dicha marginalidad caracteriza una gran parte del Área
Periférica en el ámbito del Plan Especial.
Esta orientación puede consolidarse mediante una política de desarrollo urbano que utilice la
localización de diversos equipamientos y servicios como instrumento de calificación territorial y
dinamización de sectores urbanos relegados, apuntando a lograr un mayor equilibrio social.
Finalmente, se considera trascendente desde la óptica social propiciar una política de usos y
ocupación del suelo que intensifique la utilización de la estructura urbana existente en el ámbito
del Plan Especial, y oriente su transformación y desarrollo en la misma dirección.
En términos generales, se considera que el uso residencial del suelo necesita asegurar una
accesibilidad y conectividad básica con el resto del territorio urbano. En particular, en las áreas del
Plan Especial que están al noreste de bulevar José Batlle y Ordóñez, existen carencias desde
esta óptica. Esta situación favorece, la marginación social y territorial.
El respeto de los valores ambientales y el desarrollo de una cultura particularmente sensible con
“lo colectivo”, deben favorecer un uso intenso del Suelo Urbano que se combine con una política
de dotación sostenida de infraestructuras, equipamientos colectivos y servicios públicos.
! Para el resto del tramo, sobre la base de una mejora ambiental radical, se intensifica el uso
residencial del suelo, combinándolo con la construcción de nuevos equipamientos y servicios,
y se conservan las características espaciales básicas.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
! Entre bulevar José Batlle y Ordóñez y bulevar Aparicio Saravia se mantiene la densidad de
residentes actual, calificando sus bordes y el espacio público y dotándolos de equipamiento
colectivo de carácter local.
! Entre el bulevar Aparicio Saravia y avenida De las Instrucciones no se prevé ningún uso de
tipo residencial.
! El borde urbano entre camino General Leandro Gómez y la cañada Matilde Pacheco se re-
ordena; la propuesta de amanzanamiento se integra al tejido urbano existente mediante el
acondicionamiento de la calle que los vincula.
! No se prevén usos residenciales, salvo los admitidos en Áreas de Usos Mixtos del Suelo
Rural.
! Se propone el acondicionamiento para usos deportivos del sector sobre la margen derecha del
arroyo Miguelete, entre la calle Conciliación y los accesos de las rutas Nº 1 y Nº 5.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
! Como forma de consolidar la centralidad del Paso Molino en el encuentro con el arroyo
Miguelete se mantiene el uso polifuncional frentista a la avenida Agraciada.
! Se propone el fluido vínculo entre el Parque Lineal y la ciudad, basado en el uso comercial en
plantas bajas “pasantes” desde el arroyo Miguelete a la calle Carlos Zufriategui.
! Este tramo de Parque Lineal se caracteriza por la intensidad de usos recreativos y deportivos,
principalmente localizados en el parque El Prado y en el sector de la margen derecha del
arroyo Miguelete, entre la avenida Dr. Carlos María de Pena y la avenida Millán.
! En la margen derecha, sobre la calle Ramón Cáceres, en una franja de cuarenta metros de
ancho, se disponen equipamientos de alcance local y urbano destinados con preferencia a los
usos deportivos, recreativos, lúdicos y de servicios.
! Sobre la margen izquierda del arroyo Miguelete, en la manzana definida por las calles
Francisco Torres, Pantaleón Sotelo y la vía vehicular propuesta, se dispone de un
equipamiento local de uso colectivo, asociado a las actividades culturales y recreativas.
! En los predios municipales ubicados sobre la margen derecha del arroyo Miguelete con frente
al bulevar Batlle y Ordóñez, se destina un área de usos mixtos (culturales, recreativos y de
servicios) con el fin de consolidar su localización estratégica en el ámbito metropolitano.
! En la margen izquierda del arroyo Miguelete, en el cruce con la avenida Millán se destina un
sector para la implantación de servicios relacionados con el Museo Municipal Juan Manuel
Blanes y otros emprendimientos culturales en el área.
! Se propone el equipamiento del Parque Lineal con caminería, ciclovías, sendas asociadas al
cauce del arroyo y soportes para actividades deportivas, reforzando el carácter lúdico-
recreativo de uso colectivo de este sector del Parque Lineal.
! Se propone mantener esta área como Suelo Rural, permitiendo usos no residenciales que no
comprometan el uso agrícola, los valores ambientales y paisajísticos y la calidad de las aguas
del arroyo Miguelete y sus afluentes.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Las Unidades de Actuación, más allá de sus diferentes objetivos, quedan sujetas a los estudios
particulares y la gestión entre los diversos actores y los órganos municipales competentes en el
marco del Régimen Específico.
AVENIDA AGRACIADA
Para los predios frentistas a la avenida Agraciada entre la calle Tembetá y la calle Angel Salvo:
padrones Nº 41.333, 163.287, 104.373, 41.335 y 182.809 se establece:
Atendiendo a la calificación de bulevar José Batlle y Ordóñez como estructurador urbano que
conecta la ciudad en forma transversal y con el objetivo de intensificar el uso del suelo apoyando
la formación de una centralidad en el encuentro con el arroyo Miguelete se establece, para el
tramo comprendido entre el arroyo Miguelete y la avenida De las Instrucciones en ambos frentes:
Para el resto del bulevar José Batlle y Ordóñez se mantiene la normativa actual.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
ÁREA INTERMEDIA
ÁREA CARACTERIZADA: CERRITO-MARCONI-JOANICÓ
Como forma de recalificar el borde urbano sobre el arroyo Miguelete se establece para los predios
frentistas a la rambla Costanera en la margen izquierda del arroyo Miguelete entre las calles Elba
y Santa Ana:
Se establece para los predios frentistas a la vía vehicular proyectada en la margen izquierda del
arroyo Miguelete, entre las calles Blas Basualdo y Coraceros:
! Retiro frontal. Rige un retiro frontal de 5 metros. En los predios esquina se mantiene el retiro
frontal vigente sobre las vías transversales.
Para el sector comprendido entre la calle Fernando Quijano, el arroyo Miguelete, avenida
Agraciada y la calle Zufriategui se declara de interés municipal el reciclaje y rehabilitación de las
construcciones, manteniendo la altura de las edificaciones y la alineación actual de las mismas. El
uso del suelo es polifuncional, priorizando los usos residenciales y las actividades comerciales,
culturales, sociales y recreativas. Se exige la presentación previa de anteproyecto arquitectónico
de los edificios ante la Intendencia Municipal de Montevideo para su aprobación.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Para los edificios industriales existentes en el sector comprendido por la calle Coraceros, el arroyo
Miguelete, la Vía Férrea y la calle Coronel Santiago de Labandera se declara de interés municipal
el “reciclaje” y rehabilitación de las construcciones. Se exige la presentación previa de
anteproyecto arquitectónico de los edificios ante la Intendencia Municipal de Montevideo para su
aprobación.
Se propone la recalificación del borde sobre el arroyo Miguelete entre la avenida Millán y bulevar
José Batlle y Ordóñez.
Para los predios frentistas a la calle Mariscal Foch entre avenida Millán y la calle General Haig se
establece:
! Retiro frontal. Rige retiro frontal de 5 metros sobre la calle Mariscal Foch. En los predios
esquina se mantiene el retiro frontal vigente sobre las vías transversales.
Para los predios frentistas a la calle Mariscal Foch entre la calle General Haig y bulevar Batlle y
Ordóñez se establece:
! Retiro frontal. Rige retiro frontal de 5 metros sobre la calle Mariscal Foch. En los predios
esquina se mantiene el retiro frontal vigente sobre las vías transversales.
! Uso del suelo. El uso preferente del suelo es el polifuncional, priorizando la implantación de
equipamientos y servicios a escala urbana y metropolitana.
Para los predios frentistas a la rambla Francisco Lavalleja, a la calle Bustamante y Guerra, a la vía
vehicular proyectada en la margen izquierda del arroyo Miguelete entre las calles Bustamante y
Guerra y Teodoro Álvarez y la calle Teodoro Álvarez entre la calle Florentino Castellanos y el
bulevar José Batlle y Ordóñez se establece:
! Retiro frontal. Rige retiro frontal de 5 metros. En los predios esquina se mantiene el retiro
frontal vigente sobre las vías transversales.
Para los predios frentistas a la rambla Costanera en la margen izquierda del arroyo Miguelete
entre bulevar José Batlle y Ordóñez y la calle Elba se establece:
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Se busca generar en los barrios adyacentes al arroyo Miguelete, aprovechando los niveles
naturales del terreno y la conformación del tejido urbano, un borde construido con vistas hacia el
Parque Lineal que, a su vez, constituya un “marco” para el mismo parque.
En este sentido se establece para los predios frentistas a la calle Del Cid sobre la acera oeste
entre las calles Vicente Yánez Pinzón y Fraternidad:
Para el sector comprendido entre la calle Tambetá, la vía vehicular proyectada en la margen
derecha del arroyo Miguelete, las calles Cayetano Rivas, Ángel Salvo y la avenida Agraciada se
establece:
! Retiro frontal. No rige afectación de retiro frontal excepto sobre la vía vehicular proyectada en
la margen derecha del arroyo Miguelete donde rige retiro frontal de 5 metros. En los predios
esquina se mantiene el retiro frontal vigente sobre las vías transversales.
Para el sector comprendido entre las calles Del Cid, Fraternidad, Angel Salvo y Cayetano Rivas se
establece:
! Retiro frontal. No rige afectación de retiro frontal excepto sobre la vía vehicular proyectada en
la margen derecha del arroyo Miguelete donde rige retiro frontal de 5 metros. En los predios
esquina se mantiene el retiro frontal vigente sobre las vías transversales.
Para el sector comprendido entre la vía vehicular proyectada en la margen derecha del arroyo
Miguelete, las calles Del Cid y Conciliación se establece:
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
ÁREA PERIFÉRICA
ÁREA CARACTERIZADA: CASAVALLE - PIEDRAS BLANCAS - MANGA
Para los predios frentistas a la avenida De las Instrucciones, entre camino Edison y bulevar
Aparico Saravia, frente sureste, es de aplicación la normativa que sigue:
Entre el bulevar Aparicio Saravia y la avenida De las Instrucciones, en la margen derecha del
arroyo Miguelete, y entre la avenida De las Instrucciones y el camino Al Paso del Andaluz, en
ambas márgenes del arroyo Miguelete, se encuentra el sector del Suelo Rural en el ámbito del
Plan Especial. Su ordenamiento apunta a mantener y potenciar el carácter rural del mismo, así
como recuperar los cursos de agua y su ambiente natural. Se propone mantener la normativa
vigente y, en particular, responder a lo que dispongan las Normas Complementarias del régimen
vigente en materia de Usos en Suelo Rural, que están siendo redactadas por la Comisión Técnica
creada por Resolución Nº 4.159/00 de 13 de noviembre de 2000.
PEAM II. P 26
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
La ciudad y el territorio constituyen una construcción colectiva de naturaleza cultural, por lo tanto,
eminentemente históricos. Es decir cambiantes, dinámicos y nunca terminados. En continua
transformación.
Desde esta óptica, se considera a la preservación patrimonial como una continua reflexión
contemporánea sobre las potencialidades urbanas y arquitectónicas de la ciudad y el territorio. No
debe confundirse con un congelamiento de las dinámicas de transformación. Por el contrario, se
considera uno de los actores protagónicos de la construcción urbana y rural.
La preservación patrimonial en el ámbito del Plan Especial está dirigida al reconocimiento de los
componentes básicos que lo identifican y, en consecuencia, a su mantenimiento. Además, la
visión patrimonial del Plan Especial será considerada particularmente por el Plan Especial de
Ordenación, Protección y Mejora del Prado y Capurro, establecido en el Plan Montevideo. De esta
forma se propone mantener la normativa vigente respecto a intervenciones en edificios
designados Monumento Histórico Nacional o Bienes de Interés Municipal incluyendo los predios
linderos a los mismos y todos los proyectos de actuación sobre el espacio público, dentro de los
límites descriptos en el Plan Montevideo. En consecuencia, en este Plan Especial se tratan
exclusivamente los aspectos de preservación patrimonial de aquellos elementos que están
localizados fuera de los límites donde rige el Régimen Patrimonial de gestión del suelo.
Como se señala en el Capítulo I.4.1, en la desembocadura del arroyo Miguelete como en áreas
vecinas, si bien no se han realizado investigaciones arqueológicas, se han encontrado restos
líticos del pasado indígena. También, existen testimonios del primer molino hidráulico de nuestro
país, de mediados del siglo XVIII, en las inmediaciones de la calle Pablo Zufriategui y el bulevar
Manuel Herrera y Obes. Estos y otros testimonios, de gran significado desde la óptica del
patrimonio cultural, ameritan estudios arqueológicos en oportunidad de la realización futura de
obras de envergadura en dichos suelos.
En la manzana, carpeta catastral Nº 3.869, existen los restos de la ex-metalúrgica INLASA hoy
ocupados por asentamientos irregulares con una imagen urbana de alta degradación. Se señala
como único valor posible de conservar la fachada existente sobre la calle Conciliación.
La canalización del arroyo entre la avenida Agraciada y el bulevar José Batlle y Ordóñez es una
obra de interés que tiene la virtud de darle continuidad y unidad a las márgenes del arroyo
Miguelete en sí mismas y en su relación con la ciudad. El aspecto del valor estético de esta obra
PEAM II. P 27
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Como anteriormente se mencionó (véase Capítulo I.4.7.1), en el arroyo Miguelete entre las calles
Coraceros y Cayetano Rivas se construyó la denominada Represa Meillet. El objeto de esta obra
fue impedir la penetración de las aguas de la Bahía de Montevideo al curso superior del arroyo,
hecho que se producía debido al efecto de las mareas sumado al de los vientos del sector sur.
Hoy en día, y con una visión ecológica, la razón de esta obra puede ser cuestionable en la medida
que obstaculiza el desarrollo del ecosistema asociado al régimen mixto de aguas dulces y
salobres que se producía en este tramo del arroyo. Esta visión crítica podrá tener un fundamento
aún más sólido en la medida en que en el futuro se logre la descontaminación de las aguas de la
Bahía. Desde la óptica de la preservación patrimonial en el conjunto de las obras de canalización
de los años cuarenta esta obra debería, con las modificaciones que permitan en su oportunidad
otro manejo hídrico, mantenerse como elemento emblemático de ese período de la historia urbana
del arroyo Miguelete. También, en el curso bajo y medio del arroyo se han construido varios
puentes, desde la misma óptica de la preservación patrimonial se destaca por sus valores
testimoniales y de diseño de ingeniería de puentes metálicos el ubicado en el cruce de la avenida
Buschental con el arroyo Miguelete.
Considerando, ahora, el ámbito del Plan Especial fuera de los límites donde rige el Régimen
Patrimonial, seguidamente se contemplan las siguientes propuestas y recomendaciones (véase
Lámina Nº II.10).
Con respecto al sector en el ámbito del Plan Especial Arroyo Miguelete del área de protección
para edificios construidos con anterioridad a 1940, mencionada en la Memoria de Información
(véase Capítulo I.4.10) se mantiene la normativa vigente respecto a los trámites de demolición,
reforma o ampliación. Cabe mencionar que en dicho sector existen sólo seis edificaciones con esa
antigüedad (predios Padrones Nos 118.574, 38.909, 118.569, 38.889, 38.897 y 38.898). Las
mismas están localizadas en forma dispersa, no pudiéndose rescatar un tramo consolidado de
arquitectura testimonial. La mayor parte de las edificaciones tienen destino residencial y/o
comercial siendo este último sustitutivo del primero. El estado de conservación de estas
edificaciones es de regular (cuatro de ellas) a malo (dos de ellas). Fueron construidas entre 1930
y 1940, algunas de estas propiedades presentan importantes alteraciones tanto en su fachada
como en su volumetría que desvirtúan el diseño original.
En la manzana, carpeta catastral Nº 3.869, existen los restos de la ex-metalúrgica INLASA hoy
ocupados por asentamientos irregulares con una imagen urbana de alta degradación. Se señala
como único valor posible de conservar la fachada existente sobre la calle Conciliación.
Entre el bulevar José Batlle y Ordóñez y la avenida De las Instrucciones el arroyo Miguelete se
encuentra, prácticamente, en su cauce original. En algunos sectores mantiene vegetación silvestre
y, en otros, nuevas especies han generado espacios verdes de alto interés. La propuesta para el
Parque Lineal en este tramo implica considerar la estructura “natural” del cauce y márgenes del
arroyo Miguelete que se propone preservar tanto como las lógicas hidráulicas y/o urbanas
permitan. Igualmente, se adopta el mismo criterio en lo que respecta a las especies vegetales de
interés relevadas.
En el predio del Cementerio del Norte se identifican tres obras arquitectónicas de gran valor
patrimonial: el Urnario Municipal Nº 2, el Crematorio y el edificio del Panteón Bancario. El primero,
con capacidad para 30.000 urnas, del arquitecto Nelson Bayardo, de comienzos de la década de
los años sesenta, con un bajorrelieve en hormigón visto del artista Edwin Studer en el patio
central, se encuentra amparado por la figura de preservación de Bienes de Interés Municipal
(Decreto 26.864, art. 2º del 30 de octubre de 1995). El Crematorio del Cementerio del Norte (fecha
del proyecto estimada: 1943-1944; fecha de realización: 1945) se propone su incorporación al
listado de Bienes de Interés Municipal. El conjunto edilicio proyecto del arquitecto Juan Oscar Da
Silva constituye uno de los pocos testimonios arquitectónicos en nuestro medio con influencia de
PEAM II. P 28
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Cercana al Cementerio del Norte, en camino Leandro Gómez Nº 3979, se encuentra la casona
que fuera de Pedro Casaballe. Si bien a la actualidad no ha sido incorporada a ninguna figura de
protección patrimonial, se entiende que amerita su mención debido a su significado histórico.
En el Suelo Rural del Plan Especial, se mantiene y enfatiza el carácter de suelo bajo Régimen
Patrimonial, para el Área Ecológica Significativa definida como una faja de 25 metros desde la
ribera a ambas márgenes del arroyo Miguelete, tal como lo establece el Plan Montevideo. En
dicha área, se prioriza la protección de los valores naturales al presente (vegetación silvestre) y se
prohíbe todo tipo de construcción, excepto aquellas que fueran indispensables para fines de
investigación, manejo, educación o recreación compatibles con la conservación de aquellos
valores.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
II.5.1HIDROLOGÍA E HIDRAULICA
INTRODUCCIÓN
La quinta y sexta columna indican los caudales máximos que se alcanzarían en cada sección
también para la situación actual y la futura. Se distinguen dos posibilidades futuras. En la situación
denominada “Futuro 1” se propone construir dos embalses reguladores. Uno de ellos ubicado en
el puente de la avenida De las Instrucciones y otro aguas abajo del camino General Osvaldo
Rodríguez.
También se rectifican porciones del cauce entre la avenida Agraciada y el bulevar José Batlle y
Ordoñez, se modifican las pequeñas represas existentes en ese tramo y se propone construir un
pequeño embalse aguas abajo del bulevar José Batlle y Ordoñez. Este último embalse tiene fines
recreativos en la medida que puede aumentar el caudal del arroyo a determinadas horas del día.
Además, posibilita la realización de tareas de limpieza del cauce.
En la situación denominada “Futuro 2” cambia el cometido del embalse regulador ubicado aguas
abajo del camino Osvaldo Rodríguez por un embalse con el propósito múltiple de regulación y
riego.
Como se aprecia, en algunos lugares se obtiene un abatimiento importante de los niveles que
alcanza la creciente para la condición de la lluvia extrema de diseño que se supone con una
frecuencia de 50 años y una confiabilidad del 90 %. A medida que la sección se aleja de los
embalses, este beneficio se amortigua porque se introducen otros aportes de las subcuencas
ubicadas aguas abajo. No es posible encontrar lugares de emplazamiento de embalses en la zona
urbana para regular caudales “pico”, aunque podrían regular tormentas menores o servir a otros
propósitos. Para fundamentar la razón de tal imposibilidad, si se supone que se desea regular un
caudal “pico” de 600 m3/seg a la mitad, entonces deben almacenarse 300 m3/seg durante 3 horas,
lo que equivale a: 300 x 3 x 3.600 = 3:240.000 m3
PEAM II. P 30
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Este volumen, de más de tres millones de metros cúbicos, puede alcanzarse con un embalse de
500 metros de ancho, 3 metros de profundidad promedio y 4 kilómetros de longitud, dimensiones
para las que no es posible encontrar una localización. Dimensiones inferiores no son suficientes
dado que si el vaso no está excavado naturalmente, escapa a las posibilidades económicas. Si
bien en el área del Cementerio del Norte se podría albergar un embalse, no recogería una cuenca
importante y tiene como inconveniente dicha localización la existencia de terrenos rellenos con
basura que además de ser menos estables, podría arrastrar residuos sólidos o contaminar el
embalse.
La creciente máxima observada en el arroyo Miguelete ocurrió en marzo de 1895 y llegó a 1,60
metros sobre el piso del destacamento de la policía en la avenida Buschental. Este dato, lo mismo
que la información disponible del año 1942, no pueden ser usados porque ni se conocen las
características de la precipitación ni la configuración del arroyo Miguelete en esa época.
Las obras de la década de los años cuarenta corrigieron las inundaciones que se producían,
aumentando en un 50% la sección de desagüe y revistiendo los predios para reducir la fricción a
cerca de la mitad, con lo que el caudal posible se incrementa al triple.
Para el modelo matemático se utilizó como información de base un testimonio directo de
observación entre la avenida Agraciada y la avenida Buschental, ocurrida hace unos años en que
el agua cubrió las sendas peatonales. Con ese valor, el calibrado se obtuvo mejorando la
precisión en que se habían introducido las secciones aguas arriba de avenida De las
Instrucciones, de ahí se deduce la importancia de que esos lugares no sean rellenados, como
forma de evitar que las inundaciones en el arroyo Miguelete se incrementen. El modelo
matemático verificó con los datos de vecinos del bulevar José Batlle y Ordoñez y la avenida De las
Instrucciones, aunque si se decide la construcción de embalses reguladores, habría que medir con
mayor precisión la cuenca aguas arriba de la avenida De las Instrucciones.
Los Gráficos Nº II.1 y II.2, muestran el nivel alcanzado de la crecida máxima aplicando el modelo
matemático.
Dichos gráficos muestran la situación actual y el resultado “Futuro 1” a obtener con dos embalses
reguladores ubicados, como ya se ha dicho, uno modificando el puente sobre avenida De las
Instrucciones y otro aguas abajo de camino General Osvaldo Rodríguez.
La situación “Futuro 2” en la que se agregan otras obras mejora las condiciones entre el bulevar
José Batlle y Ordoñez y la avenida Agraciada.
PEAM II. P 31
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
PEAM II. P 32
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
En primer lugar, se desaconseja toda plantación en la zona a ser utilizada por las aguas altas, no
tanto por la restricción que pueda ocasionar el árbol en sí, que podría elegirse de crecimiento
lento, raíces no superficiales y de copa poco frondosa, sino porque los residuos de plástico se
atascan en las ramas y ofrecen una restricción muy importante al escurrimiento.
Al arroyo Miguelete llegan aguas servidas provenientes de los aliviaderos de los colectores. En
principio este sistema funcionó en otra época en que ni existía el plástico ni los detergentes, pero
a partir de 1960 estos productos han ocasionado residuos que no se degradan y espuma que
impide la areación.
Con relación a las obras del Plan de Saneamiento Urbano, el diseño del colector interceptor en las
márgenes del arroyo Miguelete para el caudal “pico” sería antieconómico, porque funcionaría así
tal vez una vez en diez años, mientras el resto del tiempo estaría sobredimensionado. Resulta
entonces práctico establecer un vertedero de excedencia para que cuando esta situación ocurra,
el aliviadero impida que el colector trabaje a presión. Debido a la lluvia, el efluente está en ese
momento muy diluido por lo que la contaminación sería mínima. Sin embargo, los aliviaderos,
antes de la conclusión de las obras, estaban funcionando permanentemente lo que hace suponer
que la causa podía descansar en las siguientes posibilidades:
En la intersección del arroyo Miguelete con avenida Millán llegaría un caudal “pico” de unos 200
m3/seg, que si se lograra conducir a 5 m3/seg, necesitaría 40 m2 de sección, es decir 15 metros de
ancho por 3 metros de profundidad. Existe imposibilidad física de que esta cantidad de agua
penetre por las bocas de tormenta, parte escurrirá por la superficie hacia el arroyo generando
inundaciones de las calles y la que se evacue por el colector lo hará trabajar a presión si el
aliviadero no es suficiente. Es razonable pensar, entonces, que con el nuevo colector interceptor
que no tiene la sección para evacuar una “enchorrada”, no se logrará un vertimiento cero de
excedentes cloacales hacia el arroyo Miguelete.
Por otra parte, la red de saneamiento se va extendiendo y es necesario dar salida a los nuevos
caudales que genera la red, por lo que desde esta óptica, el colector interceptor lleva alivio a la
situación sanitaria.
Por un problema económico y de dimensionado, es deseable que las nuevas redes que se vayan
incorporando sean del tipo separativo y que las aguas pluviales sean conducidas a los cauces
naturales existentes. Es decir, que donde la “enchorrada” no pueda entubarse, deberá mantenerse
el cauce natural con las modificaciones imprescindibles y donde fuera posible conviene entubar
por separado ambos tipos de aguas porque las pluviales arrastran basura y arena que atascarían
un colector cloacal. Si ocurriera una inundación con un colector unitario tapado desbordarían las
aguas negras hacia las viviendas, mientras que en el otro caso es menos grave inundarse con
aguas pluviales. No obstante lo expresado, en sistemas separativos como los que se usan en el
interior del país, la población conecta clandestinamente las pluviales al colector, con lo que
cuando se genera una “enchorrada” suelen inundarse también con aguas cloacales y el colector
se llena de arena sobre todo si las calles circundantes no están pavimentadas.
PEAM II. P 33
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
La limpieza del fondo del cauce del arroyo Miguelete en el tramo canalizado se puede lograr
mediante la rotura de una sección de 3 metros de ancho por la altura de cada represa. El caudal
normal de aproximadamente 1 m3/seg puede ser desaguado por esta abertura con un tirante
sobre el umbral de 30 cm. El costo de esta rotura para todas las represas puede situarse en U$S
672.
De esta manera, al quedar casi “en seco” el arroyo, pueden retirarse los sedimentos con equipos
manuales o mecánicos.
A efectos de una estimación de los sedimentos, estos pueden alcanzar un volumen de:
180.000m3, cuyo retiro podría costar aproximadamente U$S 900.000.
También, la operación podría efectuarse con una dragalina operando desde el borde del cauce,
pero no tendría un buen rendimiento; es preferible vaciar el arroyo e introducir una máquina en el
cauce aprovechando que el fondo seguramente sería resistente y donde esto no sea posible
proceder manualmente. Para decidir si esta operación es viable, debería recorrerse el arroyo con
una pequeña embarcación y mediante una varilla de hierro de 12 mm de diámetro indagar las
profundidades de sedimento y dureza del fondo, pudiéndose entonces estimar mejor el volumen
del sedimento a mover.
Estos sedimentos contienen probablemente sustancias tóxicas, por lo que si se utilizan para
rellenos, hay que extremar precauciones para que queden confinados. En otro orden,
probablemente los suelos son expansivos.
Una vez desecado el arroyo puede reconstruirse la abertura realizada en cada represa, pero como
la operación es preciso realizarla cada cierto período de tiempo debería diseñarse una compuerta
para facilitar el mantenimiento o la evacuación rápida de agua contaminada. La reconstrucción del
hormigón para todas las represas costaría U$S 2.100, mientras un sistema de compuertas
requeriría un peso de hierro de: 3.276 kg, lo que tendría un costo aproximado de U$S 10.000.
Aguas abajo del bulevar José Batlle y Ordóñez se puede ubicar un embalse de aproximadamente
300 metros de longitud por unos 50 metros de ancho, cuya excavación se estima con un costo de
U$S 200.000.
Requiere una represa de hormigón ciclópeo, cuyo costo se puede estimar en: U$S 75.000.
La sección del lecho mayor entre el bulevar José Batlle y Ordóñez y la avenida Dr. Luis Alberto de
Herrera debería ser ensanchada en un mínimo de 20 metros e incrementada la profundidad en
1,50 metros. El costo de esta excavación se podría estimar en U$S 577.500.
PEAM II. P 34
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
MODIFICACIONES DE REPRESAS
La reforma de las represas existentes debe realizarse para permitir el pasaje de los residuos
sólidos flotantes sin que se atasquen y eliminar los remolinos que tienden a socavar la base de
estas represas.
Actualmente, estas represas funcionan como rejas de retención de basura flotante, por lo que hay
que rellenar los actuales vertederos (la escotadura en forma de “U” que poseen) y sustituirla por
una única de tres metros de ancho dotada de una compuerta, como ya se ha dicho, destinada a
las operaciones de mantenimiento.
El atascamiento se soluciona con una nueva forma curvada o en “V” de la generatriz de aguas
arriba de manera que se conforme una especie de embudo hacia el vertedero. Los remolinos
pueden atenuarse significativamente rediseñando la cara aguas abajo.
Además, la navegación con pequeñas embarcaciones en el curso del arroyo Miguelete, se estima
posible con las modificaciones anteriores.
Estas tareas exigen demolición en la parte de la represa donde se ubica la compuerta, el posterior
relleno con hormigón ciclópeo y la confección de una compuerta para cada represa.
El costo para todas las represas, sería:
Relleno con hormigón ciclópeo U$S 168.000
Rampa para pasaje de embarcaciones U$S 26.250
MODIFICACIONES EN EL ISLOTE
El islote existente entre la avenida Buschental y la avenida Agraciada debería ser modificado en la
parte de aguas abajo acompañando la sedimentación que se produce naturalmente. Requiere
unos 500 m3 de relleno y unos 90 m2 de revestido. El relleno tiene un costo aproximado U$S 2.500
que puede obtenerse de excavaciones cercanas, y el revestido tiene un costo aproximado U$S
3.600.
Es posible interconectar el Parque Lineal desde la calle Uruguayana hasta el bulevar José Batlle y
Ordóñez con las siguientes acciones en los puentes existentes:
En el puente de la avenida Agraciada se utilizaría un pasaje entre apoyos que se rellenaría hasta
la cota de los senderos, que no restringiría el desagüe, ya que hoy tiende a sedimentar en ese
lugar.
En el puente de la avenida Buschental habría que rellenar un pasaje entre apoyos y consolidar el
relleno que hoy se ha formado naturalmente. Estas acciones mejoran la velocidad en ese tramo y
reducirán la sedimentación.
El costo de este relleno, teniendo en cuenta que la mayor parte es existente, se estima en U$S
1.000, y el revestido en U$S 15.000.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
En el puente de la avenida Dr. Luis Alberto de Herrera se utilizarían las bocas existentes
destinadas a desaguar crecidas.
En el puente de la avenida Millán habría que construir dos alcantarillas adicionales que costarían
aproximadamente U$S 40.000.
El puente del bulevar José Batlle y Ordóñez retiene aguas pluviales y se inunda a causa de que
está impedido el desagüe hacia la boca de tormenta. Dicha conexión del lado este, extremo sur,
requiere una pequeña demolición y reconstrucción en el pavimento para posibilitar el
escurrimiento hacia la boca de tormenta.
La cañada Matilde Pacheco, aguas arriba de la avenida General San Martín, puede entubarse con
caños de hormigón de 1 metro de diámetro y pendiente mínima de 0,5 %.
En la intersección con la avenida General San Martín es necesario represarla para disminuir el
caudal “pico”.
Aguas abajo de la avenida General San Martín, si se entuba la cañada Matilde Pacheco, además
se contribuye a la recuperación de dicha área urbana.
En el camino Carlos A. López se propone construir una nueva alcantarilla de 3 metros de ancho y
2 metros de altura.
Algunas acciones singulares se ilustran en la Figura Nº II.1.
PREFACTIBILIDAD DE RIEGO
Para determinar las características del embalse para riego se debe definir el área a la cual
brindaría riego y considerar las diferentes situaciones para un año normal, seco o lluvioso. Desde
esta óptica interesan los años normales y secos porque son los que exigirán al sistema de riego,
pues en períodos lluviosos no es preciso regar. Pero este último período también interesa a los
fines del diseño del vertedero de excedencias y al riesgo de inundaciones que ya fue analizado.
Se utilizará la publicación “Estimación de los usos consuntivos de agua y requerimientos de riego
con fines de formulación y diseño de proyectos” del Centro Interamericano de Desarrollo Integral
de Aguas y Tierras (C.I.D.I.A.T.), documento N° 53, y el informe de la misión “Estudio de
Conservación y Mejora de Playas”, URU 73.007, de 1979, indicándose en cada oportunidad la
página de donde se obtuvieron los datos básicos para este estudio.
A los fines de este estudio de prefactibilidad de riego se suponen 100 hectáreas de tierras
plantadas con porotos, arvejas o similares, pero el sistema de riego puede emplearse también
para otros cultivos o cría de diferentes animales.
En la Lámina Nº II.19 se muestra la ubicación del embalse, que si bien puede observarse que no
está emplazado en la ubicación más apropiada de acuerdo a las condiciones topográficas, aunque
se puede considerar como una forma de tener en cuenta los imprevistos en el estudio de
prefactibilidad.
PEAM II. P 36
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Represas Islote
PEAM II. P 37
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
EVAPOTRANSPIRACIÓN POTENCIAL
La evapotranspiración se determina mediante el método de Blaney and Criddle donde Evtp = k.f
(página 29, C.I.D.I.A.T.)
El factor f depende de la temperatura media mensual t, que puede obtenerse del informe URU
73.007, página 69, y del porcentaje p de luz solar mensual según la latitud. (Ver cuadro N° II.01).
Resulta entonces posible el cálculo del valor de f con la fórmula (página 30, C.I.D.I.A.T.):
f = (0,457 . t + 8,13) . p
Cuadro Nº II.01: Porcentaje (p) % de horas de sol para el hemisferio Sur
Latitud ° Enero Febrero Marzo Abril Mayo Junio JulioAgosto Setiembre Octubre Noviembre Diciembre
20 9,24 8,09 8,57 7,94 7,85 7,43 7,76 8,03 8,13 8,76 8,87 9,33
25 9,46 8,21 8,6 7,84 7,66 7,2 7,54 7,9 8,11 8,86 9,04 9,58
30 9,7 8,33 8,62 7,73 7,45 6,96 7,31 7,76 8,07 8,97 9,24 9,85
31 9,76 8,36 8,63 7,71 7,41 6,91 7,26 7,73 8,07 8,99 9,29 9,91
32 9,81 8,39 8,63 7,69 7,36 6,85 7,21 7,70 8,06 9,01 9,33 9,96
33 9,86 8,42 8,63 7,66 7,31 6,80 7,15 7,66 8,06 9,03 9,37 10,02
34 9,92 8,45 8,64 7,64 7,27 6,74 7,10 7,63 8,05 9,06 9,42 10,08
35 9,98 8,48 8,65 7,62 7,23 6,68 7,05 7,60 8,05 9,09 9,47 10,15
36 10,03 8,51 8,65 7,59 7,18 6,62 6,99 7,56 8,04 9,11 9,51 10,21
38 10,15 8,57 8,66 7,54 7,08 6,5 6,87 7,49 8,03 9,16 9,61 10,34
40 10,27 8,63 8,67 7,49 6,97 6,37 6,76 7,41 8,02 9,21 9,71 10,49
42 10,4 8,7 8,68 7,44 6,85 6,23 6,64 7,33 8,01 9,26 9,82 10,64
Fuente: C.I.D.I.A.T.
Cuadro Nº II.02: Demanda de riego
Octubre Noviembre Diciembre Enero Febrero Marzo
El valor de K se obtiene del tipo de cultivo, en este caso, para cultivo de arvejas, porotos o
similares, que consume una cantidad significativa de agua, sin llegar a ser la más alta, y tiene un
ciclo vegetativo de 150 días.
Se calcula Evtp, evapotranspiración potencial del cultivo, multiplicando k por f.
La precipitación media para Montevideo se obtiene del informe de la misión “Estudio de
Conservación y Mejora de Playas”, URU 73.007, página 69.
Para la precipitación efectiva, (páginas 40 y 41, C.I.D.I.A.T.) se utiliza el concepto de Blaney and
Criddle que asigna coeficientes de corrección decrecientes según la precipitación, lo que sustituye
al concepto de almacenamiento del suelo, valor S. De todas formas el valor S se utilizará más
adelante para el balance hídrico.
El déficit hídrico resulta de la diferencia entre la evapotranspiración potencial de cada plantación y
la precipitación efectiva que puede absorber el cultivo según la precipitación.
PEAM II. P 38
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
La eficiencia del riego se supone del 70%, y además se incrementa 25% para tener en cuenta las
pérdidas en los sistemas de conducción. La demanda en mm y en m3/Há se obtiene de un simple
cambio de unidades, que requiere multiplicar por 10.
Así se obtienen los datos de base de la demanda de agua para riego necesaria para el cultivo
analizado por cada hectárea plantada.
A efectos del balance hídrico, previamente se reduce a expresiones matemáticas el área que
interviene en la evaporación y el volumen que se relaciona al almacenamiento.
La matriz inversa se obtiene con planilla electrónica -0,02 0,06 -0,06 0,02 1333,33
(Quattro Pro 8):
1,63 -4,75 4,63 -1,50 -78375,00
Este resultado junto con las condiciones de borde permiten deducir la fórmula de relación del área
con la altura:
PEAM II. P 39
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Mientras aquel era un coeficiente de escorrentía más o menos instantáneo, que ni daría tiempo a
la evapotranspiración ni a tener en cuenta la capacidad de almacenamiento en el suelo, este sería
un coeficiente de escorrentía para eventos largos, mayores de un día.
Nota:
A Suelos muy permeables, arenas profundas y loess poco compacto.
B Suelos medianamente permeables, arenas de mediana profundidad y loess más compactos que los anteriores.
C Suelos casi impermeables, como suelos poco profundos y los que contienen mucha arcilla o coloides.
Fuente: Ing. Jorge Rodríguez Guillén, Revista Construir, Montevideo.
Se adopta para S en este caso el valor 1.280 mm/año, independientemente de que dicho valor
deba revisarse en oportunidad de la redacción del proyecto definitivo.
PEAM II. P 40
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Cuenca
Escurrimiento (C1)
Escurrimiento (C2)
Año Normal Balance hídrico considerando los azolves en 30 años
P= 1010 S(1.030 mm/año) = 1.280
E=
3 2
Azolves 120.000 A 30 años 200 m /año/Km
Mes Abril Mayo Junio Julio Agosto Setiembre Octubre Noviembre Diciembre Enero Febrero Marzo
Precipitación %E 0,06 0,068 0,121 0,138 0,14 0,161 0,091 0,069 0,032 0,037 0,037 0,046
Evaporación 134 93 69 86 101 141 184 222 275 244 204 184
Escurrimiento =AC*E*%E 335408 380129 676405 771438 782618 900011 508702 385719 178884 206835 206835 257146
Altura (h) 21,43 22,99 23,86 23,9 23,9 23,91 23,87 23,85 23,67 23,48 23,5 23,81
Volumen Embalsado Vi 0 364656 697706 716551 717558 721695 704660 692242 617410 539413 548046 674960
Área (A) 149620 325655 449429 455996 456347 457783 451857 447518 421019 392674 395852 441453
Evaporación 0 15470 18718 27253 32251 45112 58581 69881 83597 69489 56301 53922
Demanda Riego 6448 99214 170119 215344 141900 61053
Vertedero (Vv) 0 0 324644 725310 749386 850759 460707 229041 0 0 0 15262
Balance Vi anterior+ 0 364658 697701 716576 717557 721696 704662 692244 617412 539414 548047 674956
Entrada-salida
Altura Azolve 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44
Altura Vertedero
Largo vertedero
Cuadro Nº II.05: Planilla de balance hídrico del arroyo Miguelete Año Seco.
Año seco Balance hídrico considerando los azolves en 30 años
P= 808
E= 166,32
Smm/año 1.280
3 2
Azolves 1.200.000 A 30 años 200 m /año/Km
Mes Abril Mayo Junio Julio Agosto Setiembre Octubre Noviembre Diciembre Enero Febrero Marzo
Precipitación %E 0,06 0,068 0,121 0,138 0,14 0,161 0,091 0,069 0,032 0,037 0,037 0,046
Evaporación 134 93 69 86 101 141 184 222 275 244 204 184
Escurrimiento 199588 226199 402502 459052 465705 535561 302708 229526 106447 123079 123079 153017
=Precip*E*cuenca
Volumen Embalsado Vi 688189 690138 700155 703104 703332 705985 693538 681215 537131 382958 318456 369559
Altura 23,84 23,84 23,86 23,87 23,87 23,88 23,85 23,82 23,48 23,05 22,85 23,01
Área 446098 446781 450284 451314 451393 452319 447971 443652 391832 332955 306865 327619
Evaporación 20922 29063 21664 27138 31911 44598 57979 69279 80415 61897 45683 40861
Demanda riego 6448 99214 170119 215344 141900 61053
Vertedero 165432 195186 370823 428965 433567 488305 250732 73357 0 0 0 0
Balance 688190 690139 700153 703103 703331 705989 693535 681213 537128 382969 318453 369559
Altura Azolve 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44 21,44
La fórmula para el caso presente, donde U es la velocidad del viento y F el Fetch en kilómetros,
es:
PEAM II. P 41
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
BRETSCHNEIDER
Se trata de alturas de ola en profundidad infinita, corresponde efectuar una reducción por la
fricción del fondo. A estos efectos es suficiente considerar 90 cm como altura de ola de significado
para el cálculo.
PESO DE LA PIEDRA DEL MANTO DE PROTECCIÓN
Con los datos del oleaje anteriormente estimados es posible calcular el peso de la piedra del
manto de protección que asegure estabilidad al talud, que aguas arriba debe ser más “tendido”. El
valor depende de la inclinación adoptada, se aplican fórmulas de cálculo como las de Hudson, con
la que por ejemplo, para un talud 2:1 se obtiene un peso de la piedra de 105 Kg. con la condición
de no soprepasamiento (Kd = 3,2). Una protección con suelo cemento tendría un costo similar,
pero tiene el inconveniente que cualquier movimiento del terraplén podría originar fisuras, en
cambio la piedra se acomoda a esos desplazamientos.
Se realiza una estimación de los costos de las obras y acciones propuestas según diferentes
prioridades, agrupándolas en cuatro categorías.
PEAM II. P 42
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
La Prioridad 2 asignada radica en que este entubado de la parte final de la cañada Matilde
Pacheco, tendría un costo equivalente a unas 20 viviendas, que podrían así no ser realojadas y el
barrio lograr una comunicación hoy impedida. Al canalizar hay que solucionar el vertido de
residuos sólidos, de lo contrario las obras de canalizado no funcionarían satisfactoriamente.
La obra en el puente de bulevar José Batlle y Ordóñez es de poco costo e impide que se acumule
el agua de lluvia sobre la calzada, aún con precipitaciones poco importantes.
En el camino Carlos A. López habría que redimensionar la alcantarilla actual cuya insuficiencia
genera inundaciones. La variante sería construir una nueva demoliendo la antigua, o añadir dos
bocas adicionales a la actual, pero en este último caso ni queda previsto el pasaje peatonal ni la
adecuación a las cargas de tránsito actuales.
Cuadro Nº II.07: Estimación de costos. Prioridad 2
Rubro Estructura Metraje Costo U$S
3
Entubado de sección cuadrada (1.300 m) Matilde Pacheco 1.638 m hormigón 700.000
Entrada a Boca de
Reconstrucción bulevar José Batlle y Ordóñez 10.000
Tormenta
2 3
Camino Carlos A. López y cañada Pajas Blancas Alcantarilla 15 m 46 m hormigón 28.000
SUBTOTAL 738.000
IVA 23% 169.740
Leyes sociales 126.940
Proyecto 8.000
TOTAL 1:042.680
PEAM II. P 43
II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
En este capitulo se presentan propuestas relativas a la gestión ambiental de la cuenca del arroyo
Miguelete. En primer lugar se desarrollan las líneas generales de una propuesta.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
La cuenca del arroyo Miguelete se encuentra muy transformada por el proceso de urbanización,
ya desde tiempos del período colonial. En el contexto departamental, no posee áreas ecológicas
significativas de primera prioridad, a excepción del mantenimiento del propio cuerpo de agua. Los
bañados y bosques marginales ubicados en la cuenca son muy pequeños.
Por lo tanto, en la cuenca del arroyo Miguelete se parte de una realidad que permite diversas
formas de intervención y parquización, y son reducidas las posibilidades de recuperación de
ambientes silvestres originales.
Una primera meta se refiere al control de las fuentes de contaminación sobre el arroyo Miguelete y
sus tributarios, tanto las que se originan en efluentes industriales no tratados, o tratados
inadecuadamente, como las provenientes de vertidos cloacales y del alcantarillado.
Una segunda meta se refiere al control de los residuos sólidos, en especial plásticos, incluyendo
erradicación de los basurales endémicos, anulación de sitios de vertidos de residuos sólidos en
los puentes sobre el arroyo Miguelete, y acciones para que los clasificadores de residuos sólidos
realicen sus tareas en sitios especialmente destinados con ese fin. Otros objetivos se presentan
en el Capitulo II.5.3.
Los asentamientos irregulares sobre las márgenes del arroyo Miguelete deben ser reasentados
total o parcialmente, o regularizados según las orientaciones establecidas en el Capitulo II.5.4.
Las tres metas anteriores son indispensables para encarar cualquier tarea de gestión ambiental en
el cuerpo de agua y en su cuenca. Asimismo, el éxito de otras acciones de manejo que se puedan
realizar en el futuro dependerá de la superación de dichos problemas.
Los componentes ambientales implicados en las tres metas anteriores deberían ser parte de un
plan ambiental departamental. Ese mismo plan debe contener los componentes ambientales que
se aplicarán en acciones sectoriales, como en el saneamiento o en el manejo de residuos sólidos.
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Este apartado corresponde al paso 4 – Propuestas, de la Metodología de “Sistemas Territoriales de Estabilidad Ambiental” (TSES), según se
explicita en el Capítulo I.4.2.3.
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! Mantener la vegetación arbórea y arbustiva remanente en las márgenes del arroyo Miguelete
y de sus tributarios. Prohibir la tala de árboles y la quema de campos. Detener las actividades
de "limpieza" del curso del arroyo. Promover franjas con cobertura vegetal sobre el margen del
arroyo.
! Mantener las planicies de inundación próximas al arroyo Miguelete, con sus pequeños
bañados y pajonales.
! Clausurar los caminos que no son utilizados, o caminos “ciegos”, sobre las inmediaciones del
arroyo Miguelete.
En los márgenes del arroyo Miguelete existen un conjunto de sitios de importancia donde
persisten muestras de los paisajes dominados por especies nativas. Estos sitios deberían ser
preservados, con medidas de gestión que aseguren su mínima modificación, eviten su
remodelación física o la quema, sean integrados al Parque Lineal como muestra de espacios
originarios y sirvan a fines de educación ambiental.
Bañados y zonas bajas en la margen derecha, próximos a la intersección del arroyo Miguelete
con el bulevar José Batlle y Ordóñez.
Gruta de Lourdes, incluyendo los predios del área de la Capilla sobre la margen izquierda, y
predio ocupado por el Ministerio de Defensa sobre la margen derecha.
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Se propone realizar un Plan del Cementerio del Norte, que contemple los usos del predio como
necrópolis, pero a la vez permita re-integrarlo a un aprovechamiento asociado al arroyo Miguelete.
Las propuestas de gestión deberían apuntar a cierto uso mixto del predio, de manera de integrarlo
al arroyo Miguelete, y que las áreas así vinculadas sean visitadas y usadas por los vecinos,
evitándose la generación de espacios “vacíos”. Por lo tanto, se propone aprovechar el área con
fines de parque y uso público y detener algunas obras que afectan la preservación de la
biodiversidad en el arroyo.
! Suspender los rellenos de tierra al norte de la cañada Casavalle, sobre la margen izquierda
del arroyo Miguelete.
! Mantener como área parquizada una franja sobre la margen izquierda del arroyo Miguelete
integrada al Parque Lineal, incluyendo accesos y vía vehicular o ciclovía, coincidente con el
muro que actualmente y en forma parcial limita la necrópolis.
PARQUE CASAVALLE
En el marco de la elaboración del Plan de Ordenación del Cementerio del Norte se propone
considerar la creación de un parque vinculado a la cañada Casavalle en parte de los predios del
área del Cementerio del Norte vinculado al Parque Lineal. Este parque debe tener un propósito
esencialmente recreativo, de fácil acceso para los vecinos de la zona.
Este parque tiene como eje la cañada Casavalle, por medio de la cual se vincula con el Parque
Lineal del arroyo Miguelete. Mantiene la vegetación arbórea exótica que se encuentra en sus
márgenes, y se extiende en arco hasta la avenida Burgues. El nombre de Parque Casavalle
cumple con el objetivo de revalorización de la zona, desmitificación de los atributos negativos
asociados a "Casavalle" y promoción de la identidad del área.
Las áreas indicadas anteriormente, así como las medidas de protección de los márgenes, se
deben integrar dentro de la propuesta del Parque Lineal. Este parque se extiende en la propuesta
desde la avenida De las Instrucciones hasta la Bahía de Montevideo. A los sitios indicados
anteriormente se debe agregar las áreas verdes entre el bulevar José Batlle y Ordóñez y la
avenida Millán, del parque El Prado e inmediaciones, y el predio de la margen derecha en la
desembocadura del arroyo Miguelete.
Con referencia a otras áreas verdes vinculadas al Parque Lineal las intervenciones deben
mantener el máximo grado de conectividad entre ellas y con el arroyo. De esta manera se amplía
el área bajo gestión ambiental y se diversifican los ambientes naturales que se brindan a la flora y
fauna. En este sentido se destaca que en el estudio de fauna (véase Capítulo I.4.2.3) si bien la
diversidad es muy baja en el tramo del parque El Prado y alrededores, en una de las cañadas
tributarias se realizaron colectas de especies de moluscos.
En ese mismo sentido debe evaluarse el actual sistema de represas, en tanto establecen
discontinuidades en la dispersión de la fauna acuática, tanto de especies que bajan como las que
ascienden por el curso de agua. Los datos históricos muestran que el curso inferior del arroyo
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Miguelete era seguramente salobre, con registros de especies mixohalinas. Debería contemplarse
su modificación o reemplazo con estructuras que permitan esa dispersión. (Véase Capítulo II.5.1).
Si bien el caso específico de la contaminación líquida y sólida escapa a los fines del presente
estudio, es necesario presentar algunas observaciones que deberán ser tenidas en cuenta en la
gestión ambiental.
En el caso de los efluentes líquidos de origen industrial, los niveles máximos autorizados deben
además ser contrastados con la capacidad de absorción y tratar de amortiguarlos en el tramo del
arroyo afectado. Esa capacidad puede ser muy distinta en los diferentes tramos del arroyo, debido
a diferencias de caudal, y además diferente a lo largo del año debido a diferencias de variaciones
en el caudal.
El manejo informal de los residuos sólidos exige medidas urgentes. Además de los impactos
contaminantes, ofrecen refugio y alimento a roedores que potencialmente pueden transmitir
enfermedades infecciosas y que ya están presentes en el ámbito de la cuenca del arroyo
Miguelete (véase Capítulo I.4.2.3).
Lo anterior señala la necesidad de tomar en consideración las áreas sobre las que al presente se
conocen niveles elevados de plomo en el suelo y, además, establecer criterios que prevean la
posibilidad de contaminación en otras áreas con dicho problema no identificadas al presente.
Las áreas con alto nivel de contaminación identificadas al presente, involucran asentamientos
irregulares que el Plan Especial considera su realojo. Son los casos de los asentamientos de
“INLASA”, “El Primus” y “25 de Agosto”.
Los usos a asignar a las áreas que quedarán libres una vez realizado el realojo, deberán
contemplar de manera particular su compatibilidad con el alto nivel de contaminación con plomo
existente y/o prever las medidas correctivas que aseguren la no afectación de la población y el
ambiente.
Con el mismo criterio, previo a cualquier actuación de limpieza del cauce del arroyo Miguelete,
deberán realizarse análisis de contenido de plomo (y otros metales riesgosos, con especial
referencia al cromo) y, en caso de constatarse niveles elevados, establecer su depósito en lugares
y condiciones que no comprometan la salud humana y el ambiente.
Finalmente, en atención a la potencial existencia de otras áreas con niveles elevados de plomo y
otros metales peligrosos en el ámbito territorial del Plan Especial, se considera pertinente exigir un
análisis de suelo según disponga el Laboratorio de Higiene Ambiental de la Intendencia Municipal
de Montevideo, como condición previa al otorgamiento de permisos de construcción, reforma o
ampliación, así como de habilitación de locales. En caso de constatarse niveles riesgosos de
plomo en el suelo, no se accederá a dicho permiso o habilitación, exigiéndose al proponente
medidas que corrijan el problema de modo de no comprometer la salud humana y el ambiente.
Similar precaución deberá respetarse en caso de áreas públicas que se destinen a usos que
entrañan riesgos para la población usuaria, con especial referencia para niños y mujeres
embarazadas.
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En el tramo rural del arroyo Miguelete se deberian solucionar los problemas de fuentes puntuales
de contaminación por efluentes líquidos de origen industrial. También es necesario considerar la
contaminación derivada de agroquímicos y de establecimientos de producción animal. No existen
datos sobre los impactos de residuos de agroquímicos que escurren hacia las aguas del arroyo
Miguelete. Sería necesario realizar un estudio en ese sentido para identificar mejores prácticas
agrícolas de manera de reducir esos problemas.
Debe iniciarse un programa de gestión alternativa para los predios abandonados, en tanto ni
cumplen funciones ambientales ni sirven a los fines productivos.
INSTRUMENTOS DE ACCIÓN
INSTRUMENTOS DIRECTOS
Educación ambiental, especialmente orientados a destacar los aspectos naturales del arroyo
Miguelete, y su vegetación y fauna original.
Convenio con organizaciones privadas, tanto empresariales, como ciudadanas sin fines de lucro.
INSTRUMENTOS INDIRECTOS
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
CONSIDERACIONES GENERALES
La variedad de los componentes del problema del manejo informal de los residuos sólidos,
demanda políticas acordes a la complejidad del mismo, y que necesariamente pasan por la
estrategia de integrar a la mayor cantidad de actores públicos y privados en la búsqueda de
soluciones.
El manejo informal de residuos sólidos es una parte integrante en el conjunto del manejo de los
residuos de la ciudad de Montevideo.
Sin embargo, la significación actual del número de personas involucradas en esta actividad, como
el volumen de residuos que se maneja, es menor al que llegó a tener en los años próximos
pasados, aunque nuevamente se ha incrementado a la fecha de realizar esta publicación. Ello se
debe a la evolución de los mercados en que algunos desechos son demandados.
RECOMENDACIONES PARTICULARES
Los problemas detectados en relación con los residuos domiciliarios en los asentamientos
irregulares muchas veces están ligados a la falta de un fácil acceso de camiones por parte de la
recolección del servicio municipal, o de las instituciones (Organización San Vicente, Tacurú) que
participan por convenio en la recolección de los residuos domiciliarios, así como el proyecto de
recolección de los residuos sólidos de descarte en el proceso de clasificación.
Existe una red que se desarrolla por la interacción entre los clasificadores y los depósitos de
comercialización de materiales reciclables. Para encauzar esta realidad dentro de parámetros
urbanos aceptables, es indispensable una normativa, para que dichos depósitos se adecuen a las
características de los vecindarios en que se encuentran (condiciones de higiene y salubridad,
relación con las vías públicas, entre otras).
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Particularmente, deberían tenerse en cuenta las difíciles situaciones que se presentan con
relación a las condiciones de trabajo de recolección informal de los clasificadores de residuos
sólidos, así como los riesgos ocasionados por los vehículos de tracción a sangre en vías de
tránsito rápido.
El manejo informal de los residuos sólidos debería tener un enfoque integral, para lo cual se
recomienda establecer vínculos con las distintas organizaciones sociales y con los organismos
públicos y privados que puedan tener alguna participación en el proceso de generación y de la
disposición final de los residuos, considerando el reciclaje de dichos residuos sólidos.
Los criaderos de cerdos además de sus implicancias ambientales y para la salud humana, tienen
un impacto negativo al interior de los asentamientos irregulares como parte integrante del “barrio”.
Se debería considerar su traslado como la solución más adecuada de acuerdo a las disposiciones
vigentes del Volumen VI del Digesto Municipal (Artículos D.2119 al D.2142).
LINEAMIENTOS GENERALES
! Impulsar la generación de tierra urbana. En el corto plazo, debería encararse una política de
oferta de tierra urbana, accesible a la población de referencia.
! Identificar áreas prioritarias de intervención. En dichas áreas, debería llevarse adelante una
política concentrada de inversión pública en materia de servicios urbanos e infraestructura.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Considerando la realidad socioeconómica, en los barrios nuevos, a los que serán trasladadas
las familias realojadas, o en los asentamientos irregulares en los que se iniciarán programas
de regularización, se deberían llevar adelante programas dirigidos a la infancia y adolescencia:
Los programas deberían facilitar la vinculación de los vecinos de los asentamientos irregulares
con otras áreas, servicios y actividades fuera de los mismos y así procurar diluir la “presencia
de la barrera” que configura el ghetto.
! Estudiar intervenciones de carácter diferenciado, que permitan acceder a las zonas que se
considere necesario, con acciones públicas significativas en materia de vías públicas,
servicios urbanos, entre otras.
! Definir un borde urbano neto. Además, la definición de una zona non edificandi en las
márgenes del arroyo Miguelete en la cual no se permitirán bajo ningún concepto nuevas
ocupaciones, es indispensable para cualquier política de implementación de la propuesta.
! Establecer estímulos a los propietarios o inquilinos de las viviendas en las áreas colindantes
con las zonas ocupadas para mantener o mejorar su hábitat (mejoramiento de veredas,
iluminación, forestación, pavimentación, estímulos al mantenimiento y mejora de las
edificaciones).
RECOMENDACIONES PARTICULARES
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
En los demás casos, la mayoría, sería necesario un estudio detenido y particularizado para poder
realizar recomendaciones de traslado adecuadas. Dichos estudios deberían definir las reales
posibilidades de integración de las familias ocupantes a la trama urbana adyacente, considerando
no solamente aspectos físicos, sino también sociales y económicos.
! Identificar dentro del conjunto los grupos de familias que expresan su deseo de mantener el
lazo de vecindad. Se podrán desagregar así grupos más pequeños para realojar en diferentes
predios.
! Procurar que esos grupos que se realojan lo hagan en áreas donde compartan la vida urbana
con otros grupos integrados formalmente a las mismas áreas. Por lo cual se deberán estudiar
alternativas tales como:
− Integrar programas de realojo con otros proyectos de lotes con servicios para
sectores populares integrados, cooperativas, programas para jubilados, policías,
núcleos básicos evolutivos (N.B.E.), etcétera.
Así se tendería a integrar familias en una variedad de situaciones, que permitieran desarrollar
conjuntos sociales que, por su variedad, puedan apoyarse recíprocamente en el devenir de su
vida urbana.
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II. MEMORIA DE ORDENACIÓN
Realizar estudios especiales con relación a los asentamientos irregulares “San Antonio –
Lavalleja” (Nº 11) y “Giuria – Lavalleja” (Nº 12). En particular el asentamiento irregular “San
Antonio – Lavalleja” presenta la compleja situación definida en el diagnóstico, de estar enclavado
en un área con diversos programas públicos de emergencia, actualmente tugurizados y
cooperativas de vivienda de próxima construcción, sin ninguna trama de interacción urbana y
social definida y aceptada, a lo que se agrega el traslado masivo previsto de las familias del
asentamiento irregular “25 de Agosto” en predios contiguos. Por consiguiente, en este caso
particular, el estudio del entorno adquiere la mayor relevancia. En el caso del asentamiento
irregular “San Antonio”, la complejidad es mayor por la cantidad de familias involucradas, que
alcanza un total de 400 familias.
Con relación al asentamiento irregular “Brazos Unidos” (Nº 15), se considera conveniente su
realojo, dada su particular y estratégica ubicación (avenida De las Instrucciones y arroyo
Miguelete), así como la afectación de parte del área ocupada por la franja de 25 metros y la
presencia de zonas inundables. Dicho asentamiento irregular involucra un total de 50 familias.
El asentamiento irregular “Montes Pareja” (Nº 14) que está fuertemente condicionado por la
presencia de las cañadas afluentes del arroyo Miguelete.
El asentamiento irregular “Tercer Milenio” (Nº 17), en proceso de ocupación cuando se realizó el
presente trabajo de relevamiento en el año 1999.
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INVERSIÓN PREVISTA
Sin embargo, se ha propuesto la realización de algunos realojos que se consideran en todos los
casos imprescindibles:
En los Tramos 1 y 2 se refiere a 140 familias, con lo cual queda el ámbito del Plan Especial desde
la Bahía de Montevideo hasta la Calle Pedro Trápani sin asentamientos irregulares, y en el Tramo
3 se ha considerado el realojo de 220 familias.
El costo de un núcleo básico evolutivo (N.B.E.), oscila en un entorno de U$S 20.000 de acuerdo a
los valores de las licitaciones públicas realizadas.
Estas cifras no incluyen los gastos generales de un programa de integración social. De acuerdo a
experiencias previas relevadas puede estimarse (con toda la relatividad que la diversidad de
situaciones impone a la definición del gasto en este tipo de acciones), en un promedio de U$S
250 familia/año, además del aporte directo de los organismos públicos que deben intervenir en los
mismos.
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