Georg Simon Ohm
Ir a la navegaciónIr a la búsqueda
Georg Simon Ohm
Georg Simon Ohm
Información personal
Nombre de
Georg Simon Alfred Ohm
nacimiento
Nacimiento 16 de marzo de 1789
Erlangen, Baviera, Sacro Imperio Romano
Germánico
Fallecimiento 6 de julio de 1854 (65 años)
Múnich, Baviera, Alemania
Lugar de
Alter Südfriedhof, Alemania
sepultura
Residencia Principado de Bayreuth
Nacionalidad Alemana y Reino de Baviera
Educación
Educado en Universidad de Erlangen-Núremberg
Supervisor
Karl Christian von Langsdorf
doctoral
Información profesional
Ocupación Físico, matemático
Empleador Universidad de Múnich (1852-1854)
Miembro de Academia Prusiana de las Ciencias
Royal Society (desde 1842)
Academia de Ciencias de Baviera (desde 1845)
Distinciones Medalla Copley (1841)
Orden bávara de Maximiliano para la Ciencia y las
Artes (1853)
[editar datos en Wikidata]
Georg Simon Ohm (Erlangen, Baviera; 16 de marzo de 1789 - Múnich, 6 de julio de 1854)
fue un físico y matemáticoalemán que aportó a la teoría de la electricidad la ley de Ohm.
Conocido principalmente por su investigación sobre las corrientes eléctricas, estudió la
relación que existe entre la intensidad de una corriente eléctrica, su fuerza electromotriz y
la resistencia, formulando en 1827 la ley que lleva su nombre que establece que I = V/R.
También se interesó por la acústica, la polarización de las pilas y las interferencias
luminosas. La unidad de resistencia eléctrica, el ohmio, recibe este nombre en su honor.1
Terminó ocupando el puesto de conservador del gabinete de Física de la Academia de
Ciencias de Baviera.
Índice
1Descubrimientos
2Biografía
3Eponimia
4Véase también
5Referencias
Descubrimientos[editar]
Usando los resultados de sus experimentos, Georg Simon Ohm fue capaz de definir la
relación fundamental entre tensión eléctrica, corriente y resistencia. Lo que ahora se
conoce como la ley de Ohm apareció en su obra más famosa, un libro publicado en 1827
que dio a su teoría completa de la electricidad.
La ecuación I = V/R se conoce como ley de Ohm. Se afirma que la cantidad de corriente
constante a través de un material es directamente proporcional a la tensión a través del
material dividido por la resistencia eléctrica del material. El ohmio (Ω), una unidad de
resistencia eléctrica, es igual a la de un conductor en el cual una corriente (I) de un
amperio (1 A) es producida por un potencial de un voltio (1 V) a través de sus terminales.
Estas relaciones fundamentales representan el verdadero comienzo de análisis de
circuitos eléctricos.
La corriente circula por un circuito eléctrico de acuerdo con varias leyes definidas. La ley
básica del flujo de corriente es la ley de Ohm. La ley de Ohm establece que la cantidad de
corriente que fluye en un circuito formado por resistencias solo se relaciona con el voltaje
en el circuito y la resistencia total del circuito. La ley se expresa generalmente por la
fórmula V = (I)(R) (descrito en el párrafo anterior), donde I es la corriente en amperios, V
es el voltaje (en voltios), y R es la resistencia en ohmios.
El ohmio, una unidad de resistencia eléctrica, es igual a la de un conductor en el cual se
produce una corriente de un amperio por un potencial de un voltio a través de sus
terminales; así, años antes de que Ohm enunciara su ley, otros científicos habían realizado
experimentos con la corriente eléctrica y la tensión. Destaca el caso del británico Henry
Cavendish, que experimentó con la botella de Leyden en 1781 pero no llegó a publicar sus
conclusiones, hasta que casi 100 años después, en 1879, James Clerk Maxwell las
publicó.
Biografía[editar]
Nació en 1789 en el seno de una pequeña familia protestante en Erlangen, Baviera (en
esa época, parte del Sacro Imperio Romano Germánico). Su padre, Johann Wolfgang
Ohm, era cerrajero y su madre fue Maria Elizabeth Beck. A pesar de no ser gente
educada, su padre era un autodidacta y les dio a sus hijos una excelente educación a
partir de sus propias enseñanzas.
Ohm perteneció a una familia numerosa,y como era normal en aquellos tiempos, muchos
de sus hermanos murieron durante la infancia; de los siete hijos que el matrimonio Ohm
trajo al mundo solo sobrevivieron tres: Georg Simon, su hermana Elizabeth Barbara y su
hermano Martin, que llegó a ser un conocido matemático.
A la edad de 16 años concurrió a la Universidad de Erlangen, donde aparentemente se
desinteresó por sus estudios después de tres semestres, considerando que estaba
desaprovechando su tiempo, y por presión de su padre. Ohm fue enviado a Suiza, donde
en septiembre de 1806 obtuvo una plaza de maestro de matemáticasen una escuela
de Gottstadt, cerca de Nydau.
Aconsejado por su colega Karl Christian von Langsdorf —al que había conocido durante su
estancia en la universidad— de que leyera los trabajos de Euler, Laplace y Lacroix,
prosiguió sus estudios sobre matemáticas hasta abril de 1811, cuando decidió volver a
Erlangen. Allí recibió el doctorado el 25 de octubre de ese mismo año inmediatamente
ingresó en la nómina de la universidad.
Después de tres semestres decidió dejar su puesto de profesor de matemáticas en la
universidad, al llegar a la conclusión de que no podía mejorar su estatus en Erlangen, ya
que vivía en condiciones pobres y no veía un futuro ahí. Su suerte no cambió y el gobierno
bávaro le ofreció un puesto de profesor en una escuela de baja reputación en Bamberg,
trabajo que aceptó en enero de 1813. Tres años más tarde, tras el cierre del colegio, fue
enviado a otra escuela de Bamberg, que necesitaba ayuda en enseñanzas
de matemáticas y física. Durante todo ese tiempo, Ohm mostraba un visible descontento
con su trabajo, ya que no era la carrera brillante que había esperado para sí mismo: se
consideraba más que solamente un maestro.
El 11 de septiembre de 1817 recibió una gran oportunidad como maestro de matemáticas
y física en el Liceo Jesuita de Colonia, una escuela mejor que cualquier otra en la que
Ohm hubiera podido enseñar, puesto que incluso contaba con su propio y bien equipado
laboratorio de física. Una vez instalado allí, Ohm prosiguió sus estudios en matemáticas,
leyendo los trabajos de destacados matemáticos franceses de la época,
como Laplace, Lagrange, Legendre, Biot y Poisson, así como los de Fourier y Fresnel.
Prosiguió más tarde con trabajos experimentales en el laboratorio de física del colegio,
después de tener noticia del descubrimiento del electromagnetismo por Oersted en 1820.
En 1825 comenzó a publicar los resultados de sus experimentos sobre mediciones de
corriente y tensiones, en el que destacaba la disminución de la fuerza
electromagnética que pasa por un cable a medida que este era más largo. Siguió
publicando sus trabajos, hasta que —ya convencido de su descubrimiento— publicó
en 1827 Die galvanische Kette, mathematisch bearbeitet, libro en el que expone toda su
teoría sobre la electricidad. Su contribución más destacable fue el planteamiento de una
relación fundamental, llamada en la actualidad ley de Ohm. Esa misma ecuación había
sido descubierta 46 años antes por el inglés Henry Cavendish; pero el carácter
semiermitaño de este había impedido su difusión. Respecto al libro, cabe destacar que
comienza enseñando las bases de la matemática, con el propósito de que el lector
entienda el resto del libro. Es que para la época incluso los mejores físicos alemanes
carecían de una base matemática apropiada para la comprensión del trabajo, razón por la
cual no llegó a convencer totalmente a los más veteranos físicos alemanes, quienes no
creían que el acercamiento matemático a la física fuese el más adecuado, por lo que
criticaron y ridiculizaron su trabajo.
Fue en el año de 1825 cuando empezó a publicar sus trabajos estando en el Liceo Jesuita
de Baviera, donde le permitieron alejarse de la enseñanza durante un año, a fin de que
prosiguiera con sus descubrimientos. En agosto de 1826, recibió la no muy generosa suma
de la mitad de su salario, para pasar el año en Berlín, trabajando en sus publicaciones.
Ohm pensó que con la publicación de su trabajo se le ofrecería un mejor puesto en una
universidad antes de volver a Colonia, pero en septiembre de 1827 el tiempo se le
acababa y no obtenía mejores ofertas. Sintiéndose menoscabado, Ohm decidió quedarse
en Berlín, y en marzo de 1828renunció a su puesto en Colonia.
Trabajó temporalmente en diversos colegios de Berlín y en 1833 acepta una plaza en la
Universidad de Núremberg, donde le fue otorgado el título de profesor; no obstante, aún no
había logrado un puesto acorde a los que creía ser sus merecimientos.
En 1841, su labor fue reconocida por la Royal Society y le fue adjudicada la Medalla
Copley; al año siguiente fue incorporado como miembro foráneo de la Sociedad. Lo mismo
hicieron varias academias, entre ellas las de Turín y Berlín, que lo nombraron miembro
electo. En 1845 era ya miembro activo y formal de la Bayerische Akademie.
Más allá de sus investigaciones sobre electricidad, en 1843 anunció el principio
fundamental de la acústica fisiológica, debido a su preocupación por el modo en que se
escuchan las combinaciones de tonos:
Al estar expuestos a un sonido complejo creado al mezclar varios tonos, los individuos son capaces
de escuchar por separado cada tono.
Harvey Schiffman (2001)
Pero sus hipótesis no tenían una base matemática lo suficientemente sólida, y la breve
vida de su hipótesis acabó en una disputa con el físico August Seebeck, quien desacreditó
su teoría. Finalmente, Ohm reconoció sus errores.
En 1849 Ohm aceptó un puesto en Múnich como conservador del gabinete de Física de la
Bayerische Akademie y dictó numerosas conferencias en la Universidad de Múnich.
En 1852 alcanzó la ambición de toda su vida: fue designado profesor titular de la cátedra
de física de la Universidad de Múnich.
Georg Simon Ohm falleció el 6 de julio de 1854 en Múnich, Baviera, actual Alemania. Está
sepultado en el cementerio Alter Südfriedhof, de la misma ciudad.
Ley de Coulomb
Espacios de nombres
Página
Discusión
Acciones de página
Ver
Ver código
Historial
Ley de Coulomb. La Ley de Coulomb
magnitud de cada una de
las fuerzas eléctricas con
que interactúan dos
cargas puntuales en
reposo es directamente
proporcional al producto
de la magnitud de ambas
cargas e inversamente
proporcional al cuadrado
de la distancia que las
separa. Charles Augustin
de Coulomb (1736-1806)
midió cuantitativamente la
atracción y repulsión
eléctricas y dedujo la ley
que las gobierna.
Concepto: La magnitud de cada una de las fuerzas
Sumario eléctricas con que interactúan dos cargas
[ocultar]
puntuales en reposo es directamente
1 Desarrollo de la ley proporcional al producto de la magnitud de
2 Enunciado de la ley ambas cargas e inversamente proporcional al
cuadrado de la distancia que las separa.
3 Constante de Coulomb
4 Comparación entre la
Ley de Coulomb y la Ley de la Gravitación Universal
5 Limitaciones de la Ley de Coulomb
6 Véase también
7 Referencias
Desarrollo de la ley
Coulomb desarrolló la balanza de torsión con la que determinó las propiedades de
la fuerza electrostática. Este instrumento consiste en una barra que cuelga de una
fibra capaz de torcerse. Si la barra gira, la fibra tiende a regresarla a su posición
original, con lo que conociendo la fuerza de torsión que la fibra ejerce sobre la
barra, se puede determinar la fuerza ejercida en un punto de la barra. La ley de
Coulomb también conocida como ley de cargas tiene que ver con las cargas
eléctricas de un material, es decir , depende de sus cargas sean negativas o
positivas.
Variación de la Fuerza de Coulomb en función de la distancia
En la barra de la balanza, Coulomb colocó una pequeña esfera cargada y a
continuación, a diferentes distancias, posicionó otra esfera también cargada.
Luego midió la fuerza entre ellas observando el ángulo que giraba la barra.
Dichas mediciones permitieron determinar que:
La fuerza de interacción entre dos cargas q1 y q2duplica su magnitud si alguna
de las cargas dobla su valor, la triplica si alguna de las cargas aumenta su
valor en un factor de tres, y así sucesivamente. Concluyó entonces que el valor
de la fuerza era proporcional al producto de las cargas: Fα q1 y Fα q2 en
consecuencia Fα q1q2
Si la distancia entre las cargas es al duplicarla, la fuerza de interacción
disminuye en un factor de 4 (2²); al triplicarla, disminuye en un factor de 9 (3²) y
al cuadriplicar la fuerza entre cargas disminuye en un factor de 16 (4²). En
consecuencia, la fuerza de interacción entre dos cargas puntuales, es
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia:
Fα1/ 2
Asociando ambas relaciones:
Finalmente, se introduce una constante de proporcionalidad para transformar la
relación anterior en una igualdad:
Enunciado de la ley
La ley de Coulomb es válida sólo en condiciones estacionarias, es decir, cuando
no hay movimiento de las cargas o, como aproximación cuando el movimiento se
realiza a velocidades bajas y en trayectorias rectilíneas uniformes. Es por ello que
es llamada fuerza electrostática
En términos matemáticos, la magnitud F de la fuerza que cada una de las
dos cargas puntuales q1 y q2 ejerce sobre la otra separadas por una distancia d se
expresa como:
Dadas dos cargas puntuales q1 y q2 separadas una distancia d en el vacío, se
atraen o repelen entre sí con una Fuerza cuya magnitud está dada por:
La Ley de Coulomb se expresa mejor con magnitudes vectoriales:
donde es un Vector unitario que va en la dirección de la recta que une las
cargas, siendo su sentido desde la carga que produce la fuerza hacia la carga
que la experimenta.
Al aplicar esta fórmula en un ejercicio, se debe colocar el signo de las
cargas q1 o q2 ,según sean éstas positivas o negativas.
El exponente (de la distancia: d) de la Ley de Coulomb es, hasta donde se
sabe hoy en día, exactamente 2. Experimentalmente se sabe que, si el
exponente fuera de la forma , entonces .
Representación gráfica de la Ley de Coulomb para dos cargas del mismo signo.
Obsérvese que esto satisface la tercera de la ley de Newton debido a que
implica que fuerzas de igual magnitud actúan sobre q1 y q2 . La ley de
Coulomb es una ecuación vectorial e incluye el hecho de que la fuerza actúa a
lo largo de la línea de unión entre las cargas.
Constante de Coulomb
La constante K es la Constante de Coulomb y su valor para unidades SI
es Nm²/C².
A su vez la constante donde es la permitividad
relativa, ,y F/m es la permitividad del medio
en el vacío.
Cuando el medio que rodea a las cargas no es el vacío hay que tener en
cuenta la Constante dieléctrica y la Permitividad del material.
La ecuación de la ley de Coulomb queda finalmente expresada de la siguiente
manera:
La constante, si las unidades de las cargas se encuentran en Coulomb es la
siguiente K = 9 * 109 * N * m2 / C2 y su resultado será en sistema MKS (N / C)
En cambio, si la unidad de las cargas están en UES (q), la constante se
expresa de la siguiente forma
K = d * m2 / ues(q) y su resultado estará en las unidades CGS (D / UES(q))
Comparación entre la Ley de Coulomb y la Ley de
la Gravitación Universal
Esta comparación es relevante ya que ambas leyes dictan el comportamiento
de dos de las fuerzas fundamentales de la naturaleza mediante expresiones
matemáticas cuya similitud es notoria.
La Ley de la gravitación universal establece que la fuerza de atracción entre
dos masas es directamente proporcional al producto de las mismas e
inversamente proporcional al cuadrado de la distancia que las separa.
Expresándolo matemáticamente: siendo G la constante de
gravitación universal, m1 ym2 las masas de los cuerpos en cuestión y r la
distancia entre los centros de las masas. Gvale 6,67·10-11 Nm2/kg2.
A pesar del chocante parecido en las expresiones de ambas leyes se
encuentran dos diferencias insoslayables.
La primera es que en el caso de la gravedad no se han podido observar masas
de diferente signo como sucede en el caso de las cargas eléctricas, y la fuerza
entre masas siempre es atractiva.
La segunda tiene que ver con los órdenes de magnitud de la fuerza de
gravedad y de la fuerza eléctrica. Para aclararlo analizaremos como actúan
ambas entre un protón y un electrón en el núcleo de hidrógeno.
La separación promedio entre el electrón y el protón es de 5,3•10-11 m.
La carga del electrón y la del protón
valen y respectivamente y
sus masas son y .
Sustituyendo los datos:
Al comparar resultados se observa que la fuerza eléctrica es de unos 39
órdenes de magnitud superior a la fuerza gravitacional.
Lo que esto representa puede ser ilustrado mediante un ejemplo muy llamativo.
1 C (Coulomb) equivale a la carga que pasa en 1 s por cualquier punto de un
conductor por el que circula una corriente de intensidad 1 A constante. En
viviendas con tensiones de 220 Vrms, esto equivale a un segundo de una
bombilla de 220 W (120 W para las instalaciones domésticas de 120 Vrms).
Si fuera posible concentrar la mencionada carga en dos puntos con una
separación de 1 metro, la fuerza de interacción sería:
, o sea, ¡916
millones de Kilopondios, o el peso de una masa de casi un millón de Toneladas
(un teragramo)!
Si tales cargas se pudieran concentrar de la forma indicada más arriba, se
alejarían bajo la influencia de esta enorme fuerza, ¡aunque tuvieran que
arrancarse del acero sólido para hacerlo!
Si de esta hipotética disposición de cargas resultan fuerzas tan enormes, ¿por
qué no se observan despliegues dramáticos debidos a las fuerzas eléctricas?
La respuesta general es que en un punto dado de cualquier conductor nunca
hay demasiado alejamiento de la neutralidad eléctrica. La naturaleza nunca
acumula un Coulomb de carga en un punto.
Limitaciones de la Ley de Coulomb
La expresión matemática solo es aplicable a cargas puntuales
estacionarias.
Para distancias pequeñas (del órden del tamaño de los Átomos), la fuerza
electrostática se ve superada por otras, como la Nuclear fuerte, o la
Nuclear débil.