0% encontró este documento útil (1 voto)
923 vistas116 páginas

Zalduendo PDF

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (1 voto)
923 vistas116 páginas

Zalduendo PDF

Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

E D U A R D O A.

Z A L D U E N D O

BREVE
.·.

HISTORIA
...... .

DEL

. PENSAMIENTO

[Link]

. fa EalCICnEI mRCCHI
Indice

Prefacio
xi

CAPITULO 1 : LOS P R E C U R S O R E S ( H A S T A 1 7 7 6 )
7

1. Periodo de la Antlguedad Clásica 9

2. Roma 15
3. F e u d a l i s m o y escolástica medieval 16

4. La literatura económica de ros s i g l o s X V I , X V I I y XVIII 21

5. Mercantilismo 22
6. F isiocracia 25

CAPITULO 1 1 : EL P E R I O D O C L A S I C 0 ( 1 7 7 6 · 1 8 7 0 ) 29

1. El m u n d o del periodo 31
2. Adam Smith 31
3. Economistas ingleses y franceses posteriores a S m l t h 36
4. Ideas y aportes de los clásicos 39

CAPITULO 111 LOS N E O C L A S I C O S ( E N T R E 1870 Y 1930) 43

1. El pensamiento renovador 45
2. Los precursores del marglnallsmo 48

3. Los marginallstas 49
4. Los aportes necc'áslcos 52
5. El periodo 1900-1930 · 54

CAPITULO I V : LA ECONOMIA CONTEMPORANEA (DE KEYNES/1930

A LA ACTUALIDAD) 55

1. El aporte de Keynes
57
2. Otros desarrollos 62

3. La economia postkeynesiana 64

CAPITULO V : LOS C R I T I C O S Y LAS D O C T R I N A S E C O N O M I C A S 69

1. La escuela histórica 71

2. Los institucionallstas 72
3. Los socialistas y marxistas 75
4. La doctrina social cristiana 80

EPILOGO 84

A P E N D I C E N º 1 : LOS P R E M I O S N O B E L DE E C O N O M I A 85

91
APENDICE N º 2 : BIBLIOGRAFIA
93
I N D I C E DE AUTORES
97
INDICE TEMATICO
· PREFACIO

l. Comentario G e n e ra l

1. El terreno. El trato cotidiano con hechos y problemas que

por r u t i n a ubicamos en el campo de lo económico nos induce,

incautamente, a pensar que el estudio de la ciencia económica

es simple. Sin embargo a poco q ú e penetremos en su terreno

veremos que éste no es ni firme ni llano. Su c o n o c i m i e n t o cabal

está colmado de sutilezas y de matices; el panorama resulta más

complicado que el esperado. Pero no es menos cierto que la

d e d i c a c i ó n , el t i e rn p oy la experiencia permitirán que se l l e g u e a

comprender la estructura de la teoría económica así como la

relación existente entre las partes de la m i s m a . Ei c a m i n o a an­

dar es un desafío a la voluntad del estudiante y explica el por q u é

de la atracción que ejerce la economía como campo de actividad

científica y profesional.

La economía como ciencia presenta características y a d m i t e

p o s i b i l i d a d e s tan diversas que permite, por igual, que se acer­

quen estudiantes q u e prefieren investigar hechos del presente

j u n t o con otros q u e optan por su mayor nivel de abstracción, o

q u e desean c o m b i n a r ambas diferencias en la búsqueda e inter­

pretación de los hechos históricos. Además , el estudio de la

eco n o m ía prepara ad ec uadamente para ra z onar p rocurando q ue

l as d e c i s i o n es sean más sabias, prudentes y coh e rentes . T am ­

bién facilita el conocimiento de los instrumentos de po l í t i ca

eco n ó m ica lo cu a l es u n atractivo a d i c i o n a l para otros muchos ya

q u e , s i n d u da , la p o s i b i l i d a d de i d e n t i f i c a r ob j etivos y pro b lemas

económicos tiene su e ncanto.

E l cam p o de la realidad económ i ca está se m br a do de escasez

y se trata . de atenu ar esos p roblemas . La t e oría eco n ó mica

p rocur a e n te n d er ese m u n d o complicado ; e l l a es como u n á rbol

q u e se nutre con elementos tomados del suelo : se desarro l la con

fres c u ra y l o z an í a en .los buenos t i empos y cuando ha arra i gado

lo su f i c i e n t e pue d e soportar las tormen t as. A sí t r anscurre la ac­

tiv i d a d c i e n t í f i c a c u a n d o está viva . U n economista ha d i c h o q u e

la econom í a es tambi é n un arte: el de la controversia ; su ca­

p ac id a d de pr ovocar p ol é m i cas es muestra de fortale z a y los

econo m i s t a s encu e nt r an en el d ebate el al i mento de su esperan­

z a de c o n t r i b u i r a un m u n d o me j or bre g ando por la e f i c i e n c i a en

la producción y p or la eq u idad en la d istribución. < ::


·· C ada m om ent o hi s t ór ico aporta el tema d e la polémic a . · A nte é l

el . e c o n o rn l s t a r e v i sa · los co n o c i mie n tos e. ins t r umentos .que

c o s e c hó en sus a ñ o s ·de estud i o co n la p lena ' se g uridad q ue en­

c ontrará algunos que. l e pe r m i t i r á n . no p a rt ir desorientado·;.:,J,,::;


XII

2. La enseñanza. Es una tradición aceptada y pacíficamente

m a n t e n i d a en las universidades donde se enseña economía,que

los planes para su estudio deben I n c l u i r una materia (o dos cuan­

do se la parte) d o n d e se recopile el conocimiento relevante y no

controvertido alcanzado hasta el momento. Ese saber es con­

siderado como p a t r i m o n i o común de la d i s c i p l i n a y se presenta

en forma s i m p l i f i c a d a . También así ocurre en otras disciplinas

científicas y artes. A este nivel introductorio le s i g u e n , luego, los

cursos intermedio y superior. La enseñanza de la economía

r e s u l t a así s i m i l a r al reconocimiento de uh terreno con mapas y

p l a n o s de d i s t i n t a s escalas: podría v e r s é . e l universo desde un


satélite, l u e g o nos acercaríamos hasta un país, una región, una

ciudad, un barrio, hasta una casa. Cada nivel presenta sus

propias dificultades en cuanto al logro y· la cantidad de infor­

m a c i ó n q u e podrá registrarse en el mapa o en el plano; pero la

escala nos informará en forma rápida lo que podemos esperar.


E n el caso de la enseñanza de la economía cada nivel acepta su

propia m o d a l i d a d de presentación de los ternas (a veces i n c l u s o

de los mismos temas) y su grado de complelldad diferente.

E l l o es así desde q u e c o m i e n z a la etapa de la economía mo­

derna. Se sucedieron durante el s i g l o X I X varios textos introduc­

tori o s de economistas desta c ados: D av i d R icardo ( p rimera

e d i c i ó n en 1817), Thornas M a l t h u s (1820), · J o h n Mil! ( 1 8 2 1 ) y su

hijo John S. Mil! (1848 ) , H. Sidgwick (1883), A lfred M arshall

(1890) y Vilfredo Pareto (1896) . Las distintas ediciones de los

"Principies" de M a r s h a l l ( la 8 a. y ú l t i m a e d i c i ó n es de 1920 y a

ella h an seguido más de 20 rei mp resione s) dominaron el mer­

cado ha s t a la t e r m i n a c i ó n de la l l a . G u e r r a M u n d i a l y a - q u e antes

de e l l a apen a s podr í an mencionarse pocos nu ev os títulos de esta

clas e (H.M. Sc ott en 1931, F rederic B enham en 1938 ).

· E n c a m b i o l u e g o de la G uerra los bueno s t e x tos i n t r o d u c t o r i o s

se han m u l t i p l i ca d o a partir del libro dePaul Samuelson (11 ·

e d i c i o n e s en i n g l é s lue g o de la primera en 1948 y casi una d e cena

de t ra d u c c i o n e s ) . Baste citar como eje mplos los de A lfred

Stoni e r - D o ug las Hague (5 ediciones: [Link] 1953 y ú l t i m a en


1980), R ichard Lipse y (5 ediciones: 1a. en 1963 , má s de 15

reediciones , varias trad u cciones ), L lo y d R�ynolds (196;3), Rober ­

to H eilbroner -L ester T h u r ow (1968), Ro nald Wyk stra ( 1971 ),

R ichard E c k haus ( 1972), B. J. M c C ormic k. - P. Kitchin y otros

( 1974), P aul y R o n a l d Wonnac o tt ( 197 9 ), E d w i n M ansfield (1980) ,

e�. .

La mera comparación de estos manuales � r i n d a una interesan­

te perspectiva acerca del desarrollo de la economía como cien­

cia. Los cambios se aprecian tanto e n . e l contenido como en Ja

organización de l os temas,sobre todo a partir de la década de los


xnf

años 1 95 0 , notándose las mayores diferencias cuando el texto es


de origen b r i t á n i c o en la cantidad de material t e ó r i c o . La frontsra

del conocimiento económico se refleja en el contenido de los ar­


t í c u l o s de tas revistas académicas· que se incorporan con mayor ·

o menor celeridad cuando se convierten en progresos decan­

tados a los textos de i n t r o d u c c i ó n (recuérdese que la teoría key­


nesiana demoró nada menos de 1 2 años). La d i f i c u l t a d que está

presentando caractereses alarmantes es la extensión de estos

textos ya q u e , por ejemplo, las ú l t i m a s ediciones de Samuelson

o de Lipsey se acercan y a a las 900 páginas de u n formato mayor,

sobre todo en razón de que los textos están orientados a diversos

públicos y necesidades curriculares. Se ha generalizado más

recientemente la incorporación de diagramas, glosarios, bio­

grafías, lecturas y problemas especiales, etc. Asimismo, sobre

todo en los ú l t i m o s veinte a ñ o s , debe destacarse la preocupa­

c i ó n de autores y de editores por facilitar la tarea docente y el

aprendizaje de los a l u m n o s a través de la e d i c i ó n de guias para el

profesor, cuadernos de ejercicios y de problemas, antologías de

l e c t u r a s , etc. Las más recientes innovaciones son los textos con

transparencias o los textos editados para acompañar la enseñan­

za por t e l e v i s i ó n (como en el caso de la RAI de I t a l i a ) . Por otra

parte la c a l i d a d del d i s e ñ o artístico y 'de la diagramación gráfica

presenta atractivos a d i c i o n a l e s y, a mi j u i c i o , ha alcanzado un

grado de excelencia.
Lamentablemente no se nota el m i s m o progreso en la calidad

de las t r a d u c c i o n e s ; son frecuentes los errores graves en el uso

de conceptos técnicos así como en la interpretación de algunas

frases d o n d e los autores aparecen traicionados respecto a los

textos originales.

3. Los tomos de esta serie. [Link] de los volúmenes que in­

tegrarán esta serie responderá a los temas que, en gen�ral, están

incorporados en casi todos los textos introductorios de· eco­

n o m í a editados en la ú l t i m a década. Es decir tratarán los ele­

mentos básicos de la disciplina así como su ubicación en el

campo cientí fico, la h i s t o r i a sucinta de su desarrollo, las gran­


des ramas de la teoría propiamente dicha y, finalm ente, lo_s

problemas e c o n ó m ic o s relevantes de la realidad procurando u n i r

los cabos de la teoría con los de la política económica.

Nuestro propósito actual es presentar gradualmente las ctsnn­


tas partes mencionadas pero el grado de adelanto en s.u ,pre-_

paración no ha s i d o parejo. El conjunto es fruto de notas p�e-,.

paradas para el dictado de clases elaboradas d�rante_ �uchos·


años, pero es obvio q u e el estilo y los comentartos ad•?•<?_né!les,,

válidos para una clase estarían tuera de lugar en un :�1bro._'.Enr

prensa se encuentran las dos partes que_�ie_JTiprepc.��!'?ºª" d(-;:;;i,


XIV

ficultades en la enseñanza y en el aprendizaje en razón de la or­

ganización del material y de su dispersión. Nos referimos a los

elementos básicos (ubicación de la ciencia económica, evolu­

ción de su definición, la referencia a los métodos, la delimi­

tación de los problemas económicos, etc.): estos temas se

editan en "Economía: ciencia y realidad" en tanto que el de­

sarrollo del pensamiento económico nace como "Breve historia

del desarrollo del pensamiento económico". Luego seguirán los

tomos sobre las [Link] principales de la teoría económica

(micro y macroeconomía) ya escritos pero que requieren una

nueva revisión y, por último, se concluirá con el referente a

problemas y política económica orientados a presentar como

funciona nuestra economía argentina y destacar el marco ins­

titucional en el cual funciona.

4. Comentarios. para. los estudiantes. La enseñanza univer­

sitaria ofrece halagos diferentes según la materia que debe d i c ­

tarse y la edad de los estudiantes pero, s i n duda, a m i j u i c i o , nin­

gún curso es tan atractivo y reconfortante para un profesor como

el de introducción a la ' e c o n o m í a . La e x per i e n cia reco g ida en

ellos ya sea a través de cam b ios en la es tru ct u ra del curso, la

selec c ión de los te m as así como la necesidad de e x pli c ar (y a

veces reiterar) o el en f rentar a g rupos que a ñ o por año d i f i e r e n en

s u afán de e s t u d i o , su inteligencia, su inter é s o su ap a tía , su

sim p atía humana , me a l i e n t a a prese nt a r a los estudiantes lec ­

tores que no conozco pero q ue segura m ente no son tan diferen ­

tes a l os q ue he encontrado en l as aulas , algunas su g ere n cias

para facilit a rles el estudio de la ec o n o m ía . ·

En p r i m e r lu g ar q u ede claro que esta serie se preoc up a f u n -

. damentalmente de temas teóricos . La enseñanza de la teoría no

es ca p richosa . Se justifica porque con ella se aprende a iden ­

tif i car y a a n alizar luego los problemas de la re a lidad . Es cierto

que ' es abstracta pero es u na g ema preciosa para adquirir u na

r az ona b le c apacidad de _ obse rv ación y de crítica . Inicialmente es

necesario reco g er elementos metodológicos, conce p tos, y

co n ocer cu á le s son 'los instrumentos disponibles en la di s ci ­

plina. Má s a ú n es muy impo rt ante comprender q ue si hay algo

p or lo cual se j u s t i f i c a la e x istencia de la U niversidad es por ser

la única i n s t i t u c i ó n social do n de se crea y se-enseña la t eoría y

los fundamentos de las distintas disciplinas. El conocimiento

c i e n t í f i c o será la me j or de las d efensas en la vida profesi o nal ; eJ

conocimiento p r á c t l c ose . p u e d e . a d q u l r l rc o n solamente el paso

del tiem p o y un mínimo de int e l i gencia ; .No s i endo asl .la en­

sañanza universitaria dejaría de ser tal para convertirse en algo

i ntrascendente , ind��o· sería u na p é r d ida de .tlempo y de esfuer"".


XV

zas lo cual supongo no es lo que los estudiantes persiguen a los

20 años.
Por lo tanto no se espere en esta materia, sobre todo en su

comienzo, encontrar una colección de problemas y la receta para

resolverlos. En economía no existen recetas aplicables a cual­

. q u i e r circunstancia; pero este hecho que puede preocupartos

constituye un atractivo adicional: siempre hay que pensar y el

ingenio logra su lugar.

La materia de Introducción a la Economía (o el curso de Prin­

cipios de Economía . c o rn o también se denomina) puede por

momentos resultar árida. Presenta la dificultad propia de que se

desconoce al comenzar el · lenguaje técnico, se tiene una idea

confusa o apenas esquemática- de su contenido: los ladrillos

parece que corresponden a edificios d i s t i n t o s . E l l o es normal y

también ocurre cuando se comienza a estudiar derecho, filo­

sofía, sociología y otras artes o d i s c i p l i n a s . Por lo tanto no debe

ser un motivo de desaliento o de preocupación.

Es conveniente estudiar economía adoptando un l i b r o como

básico: El libro elegido debe ser "trabajado": es decir no so­

lamente l e í d o , s i n o leído con la s u f i c i e n t e atención (no frentea la

TV) como para subrayar de finiciones o lo sustantivo q u e se en-


cuentre. · ·

El estudiante debería pensar, sobre todo ahora que se encuen­

tra en las puertas de una carrera, en definir la modalidad que


utilizará para señalar· _·sus textos: por ejemplo adoptando su­

brayados diferentes, sfmbolos o signos marginales, colores, etc.


No hay n i n g ú n sistema adaptable a todas las personalidades y

costum b re s , pero si creo que es muy conveniente que cada u n o

piense en d e c i d i r u n oq u e le resulte práctico y en el cual pueda

luego persistir en toda su vida.

Si a l g u n a explicación le resulta oscura, búsquela en otro libro

y traslade lo mejor y necesario a su propio l i b r o . Para esta tarea

los índices temáticos son muy útiles. Cuando se encuentre con

diagramas (y en el desarrollo de la teoría económica se encon­

trará con uno a cada paso) reprodúzcalos en un papel y preste

atención a las variables que registrará en cada eje así como a las

unidades de las mismas, procure comprender el por qué de la

posición de las distintas curvas o rectas que i n c l u y e en el dia­

grama, interprete los puntos importantes que generalmente

suelen ser las intersecciones con los ejes o de las curvas entre

sí; preste atención a: los puntos de tangencia; interprete las

zonas que quedan encerradas por las curvas y los ejes; cambie

las posiciones de las curvas e interprete la nueva s i t u a c i ó n . Si se


convence desde ya, s'I.J estudio le resultará· más atractivo y lo

apreciará en los exámenes.


XVI

No olvide tener presente q u e la elegancia ·es una de las carac­

terísticas de la teoría económica y que los razonamientos lógicos

parten de s u p u e s t o s y condiciones: por e l l o no olvide precisar

cuáles son los supuestos que restringen su razonamiento en

cada teoría o rama de ella, o en cada nuevo problema; tenga

presente en las e x p l i c a c i o n e s cuando a l g ú n : s u p u e s t o se levanta

o se abandona para comparar las diferencias entre las dos cir-

cunstancias (antes y después). ·

Al terminar cada capítulo piense en lo que estudió, cuánto

a p r e n d i ó o en cuánto ordenó sus c o n o c l m len t o s previos. Haga

un esquema de los puntos principales y prense de qué modo

puede u n i r l o s en un a r g u m e n t o . Reconozca donde se encuentran

sus d u d a s : vuelva atrás y si no puede resolverlas c o n s u l t e con

sus compañeros o con su profesor.

Ragnar Frisch, premio Nobel de Economía 1969, cuenta q u e

comenzó a e s t u d i a r economía a f i n e s de la ' d é c a d a de los años

1 9 1 0 porque a n a l i z a n d o el catálogo de los cursos que ofrecía la

U n i v e r s i d a d de O s l o , c o i n c i d i e r o n con su madre en que eran los

"más breves y f á c i l e s " . S i g u e d i c i e n d o Frisch que ahora es u n a

d i s c i p l i n a más c o m p l i c a d a y e x i g e n t e en materia de t i e m p o y q u e

algunos creen que él ha contribuido a ello: La comunidad de

economistas se vería gratificada si Ud. pudiera mañana repetir


algo semejante. · ·

5. Comentario para el profesor. Incorporar u n nuevo texto a los

tantos buenos ya existentes puede parecer presuntuoso ya que

es s i n duda u n a pesada r e s p o n s a b i l i d a d . Las primeras partes de

esta serie corresponden a temas que como todos saben se en­

cuentran frecuentemente dispersos, en algunos casos, y en

otros, no se encuentran s u t t c i e n t e m e n t e e x p lí c i t o s . Esto ocurre

con la parte metodológica o con lo sustancial de un sistema

económico, con la ubicación de la economía 'entre las c i e n c i a s ,

la variedad de las d e f i n i c i o n e s de economía o cómo ocurre con el

tema d e l pensamiento económico q u e en los: textos se trata en

pocas páginas. ..

En cuanto a c u a l es la mejor secuencia para comenzar a en­

senar la teoría el problema es controvertido [Link] q u e c u a l q u i e r

camino es bueno si al f i n a l se logra el objetivo docente. Como es

sabido a l g u n o s colegas se inclinan por alentar a los alumnos

ofreciendo, en primer lugar, los elementos .. de macroeconomía

para pasar luego a "digerir la amarga píldora de la microeco­

nomía". Otros (entre los cuales me encuentro) preferimos co­

menzar por la teoría microeconómica en r a z ó n de que los con­

ceptos técnicos elementales (como demanda; oferta, firma, mer­

cado, ingreso, costo, e t c . ) aparecen más claramente e x p l i c a d o s

y d e f i n i d o s en las teorías q u e integran la microeconomía: Hemos


XV I I

probado ambos comienzos y si bien reconozco que el segundo

es más l e n t o al principio estimo que el resultado es más aca­

bado. N o debe olvidarse que la microeconomía es el taller de la

disciplina: allí se encuentran los conceptos· y el uso de dia-

gramas es abundante ·

Estimo que es conveniente hacer reflexionar a los alumnos

sobre cómo se construye el edificio de la teoría económica y

cómo los cimientos principales son los diversos tipos de su­

p u e s t o s q u e se establecen sobre el comportamiento de los con­

s u m i d o r e s y de los e m p r e s a r i o s , sobre el mundo físico y finito


q u e lleva al tema de la escasez y la formación de los precios y,

f i n a l m e n t e , sobre los s u p u e s t o s de carácter social e i n s t i t u c i o n a l

q u e c o n d u c e n al papel de la f i r m a , al Estado, a los t i p o s de mer­

cado, a los distintos sistemas económicos y a las relaciones

e c o n ó m i c a s entre e l l o s . Otra línea de reflexión se orienta a re­

c o n o c e r hechos c o m o variables, a agruparlas para conformar con

e l l a s h i p ó t e s i s (o modelos) y a reconocer las ventajas de las abs­

tracciones teóricas y a cómo la simplicidad no invalida la rea­

lidad pero que tampoco debe suplantarla o desconocerla.

[Link] particular

Los programas universitarios de los cursos iniciales de

Economía incluyen, generalmente, el tema de las grandes co­

r r i e n t e s de la h i s t o r i a del pensamiento e c o n ó m i c o . . E l l o es así

pues se supone que más tarde los alumnos de la carrera de

Economía profundizarán los mismos temas en una materia es­

pecífica, con la q u e f r ecuentemente corona n los e s t u d i o s de la

etapa de I icenciatura.

Sin embargo m uch o s a ñ os de ense ñ an z a en esos c u r s o s in­

t r o d u c t o r i o s y referencias de a l g u n o s colegas me han alentado a

c u b r i r necesidades docen t es con este . breve v o l u me n , En primer

lu g ar p i e n s o en la necesida d de los a l u m n o s de carreras afines

(Administración de Emp r esas , C ontador Público, Sociología,

D erecho y C i e n c i a s P o l í t i c a s ) q ue rió enfrentar án se g uramen t e ,

· Iueqo del mencionado cu rso introductorio de economía , una

ma t e r ia es p e c í f ic a s obre la historia del p e n s a m i e n t o econ ó mico ;

en esos casos es obvio q ue las es ca sas p á g i n a s que a veces se

e nc ue n tran en l o s m a n u a l e s más aceptad o s no son s u f i c i e n t e s .

En segundo lugar estimo conveni en te que los alumnos de la

c ar re r a de Economía se familiaricen des d e el comienzo de sus

e s t u d i o s con l os autores y sus aportes a la t eoría , asl como con

l as c or ri e ntes doctrinarias y teóricas q ue han t e n i d o más vigen ­

cia en d i s t i n t o s m omentos h i s t ó r i c o s . C re o q u e q u i e n e s comen­

zaron y d esarr o llaron nuestras doctrinas y teorías merecen más

recon o c im iento q ue el acordado e n . l os te x tos introductorios.


XVIII

La clasificación adoptada para las etapas es convencionaf y

las diferencias con otras radican en que se adelante el comienzo

del momento clásico ( P h y l l i s Deane) o se postergue el de los

neoclásicos ( E m i t e James). Otra clasificación que puede defen­

derse razonablemente es la que d i s t i n g u e una etapa precientifica

(hasta 1776) de otra posterior etapa científica (incluyendo en e l l a

las d i s t i n t a s corrientes, escuelas y doctrinas). Creo que es más

importante considerar la s o l u c i ó n u t i l i z a d a por Paul Samuelson

de distinguir una "corriente principal" y "corrientes críticas"

más o menos alejadas de a q u e l l a . Según Samuelson la corriente

principal "prevalece en los Estados U n i d o s , Escandinavia, R e i n o

Unido y Holanda; y a ella tienden en forma creciente Japón,


Francia; A l e m a n i a Federal, Italia y la mayor parte del m u n d o oc­

cidental". Además es importante conocer los puntos de diver­

gencia de las corrientes críticas y el aporte a la consideración de

los objetivos de p o l í t i c a económica de la doctrina social cris­

tiana, que presentamos en otro capítulo.

Esta es, por tales razones, una obra breve, de síntesis más

que de análisis. En consecuencia muchas cuestiones y polé­

micas que tellzmente no han faltado en el desarrollo de nuestra

disciplina han debido quedar fuera del texto.


Agradezco los comentarios y sugerencias que me formuló
Javier V i l l a n u e v a , pero los errores que seguramente restan son
c u l p a del autor. ·

Olivos, diciembre de. 1980. E.A.Z.


INTRODUCCION.

En la h i s t o r i a de l�s ciencias, en gene(al, se puede apreciar

q u e l a s observaciones empíricas y los avances en. áreas o temas

limitados preceden afdesarrollo ordenado y metódico propio de


cada d i s c i p l i n a . S ó l o- e n determinado m o m e n t o , en razón de la

acumulación de conoclmlentos, se siente la necesidad de cla­

s lñ c a c l ó n y comienza [a tarea de sistematización. Frecuente­


mente estos "momentos" están acompañados por enconadas

polémicas metodológicas y de l u c h a con clenctas vecinas para

precisar el objeto y :'.los limites del campo propio de la nueva

c i e n c i a que busca su 'independencia. Como dice E m i l e James ( 1 )

" l o s magos y los curanderos han e x i s t i d o antes que los médicos

y la misma medicina se ha desarrollado antes que la biología;

también la alquimia ha precedido a la química.

La ciencia económica no ha escapado a estos llnearruentos

generales. En su desarrollo i nicial su preocupación se limitó a

problemas tales com o : la econom í a d o m é stica , c u estiones cam ­

b iar í as, la ju sti f icac ió_ n del inter é s , la p r opiedad, el v alor y las

ri q ue z as , etc . E s ne c es a rio lle g ar hasta la se g unda mita d del

siglo XVIII para enco nt rarnos con el pri m er intento e x i toso de

siste m ati z a c ión, realiz a do por A dam S mith.

E l d esarrollo del pensamiento y del a n á l i s i s e c o n ó m i c o s , sin

duda pueden d i v i d i r s e en etapas que i ucen j usti f icables en azón


r

de la variedad de crltérlos qu e p u eden elegirse para esas presen ­

taciones. L os esquemas q ue s i g u e n muestran a l g u n o s e j e m p l o s .

D e todo s modos conta m o s con. v arias techas que son verdaderos

h i tos y q ue, p ara pr�stigio de la disciplina, no c o i ncide n con

fe chas de nacimi e nto · o de f unciones sino con las de. pri m eras
ediciones de libros y m anuales q ue trascendleron la vida de s u s

autor e s . I ncluso se podría señalar q ue textos mu y d i f u n d i d o s de

historia del pensamlento econ ó m ico no pres e n ta n deno m ina -

. . . ·�

(1) Emile James: .Historia del pensamiento Económico (Ed. Aguilar,.Madrid,

1974; primera edición francesá, 1959), pág. 17. .


2 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

- .

ciones de las distintas etapas (por ejemplo Schumpeter). Las

fechas que conviene recordar son las siguientes: ·

1776: e d i c i ó n del libro de Adam S m i t h sobre la". • . Wealth of

Nations'_' (2);

1848: J o h n S. Mill edita sus " P r i n c i p i e s 'O f P o l i t i c a l Economy" -

que será el texto más importante durante la segunda mitad del

siglo XIX;

1890: Alfred M a r s h a l l p u b l i c a sus " P r i n c i p i e s of E c o n o m i c s " q u e

suplanta como texto el libro anterior;

1936: Aparece la primera edición de la "Teoría General. . . ", (3)

que i n d u c i r á un fuerte desarrollo de l o s , aspectos rn a c r o e c o n ó ­

micos, y

1948: Aparece la p r i m e r a e d i c i ó n del m a n u a l de teoría económica

q u e más se ha d i f u n d i d o hasta la a c t u a l i d a d , no sólo por la can­

tidad de ejemplares impresos (más de 2 m i l l o n e s ) , sino además,

por la cantidad de idiomas a que ha sido traducido: se trata del

libro de Paul A. Samuelson (Premio Nobel 1970).

Otro rasgo general que vale tener presente es que la teoría

económica se ha desarrollado dentro d e u n marco muy a m p l i o .

En él caben muchas c o i n c i d e n c i a s pero también a d m i t e una gran

variedad de polémicas y divergencias de carácter c i e n t í f i c o , Este

marco amplio ha sido bautizado precisamente por sa rn u e t e o n

como "corriente principal" del pensamiento económico y cuyo


remoto origen podríamos rastrear -con referencia a. a l g u n o s
t e m a s - m u y atrás en la h i s t o r i a ; s i n embargo, frecuentemente

nos limitamos a comenzar desde mediados del siglo XVIII.

A d e m á s , paralelamente a la corriente p r i n c i p a l , se desarrolla otra

importante corriente crítica, de muy diversos s i g n o s , cuyas dis­

crepancias surgen por problemas doctrinarios o aspectos me.:

t o d o l ó g i c o s que han s i d o (o han q u e r i d o ser) debatidos más a l l á

del campo propio de la economía como ciencia. _

Tenemos así, como ejemplos de división en períodos:

• l . Joseph A. Schumpeter: 'Hlstorta-oel Pensamiento


11

Económico (1959) ( 3 ) :

- 1 7 9 0 - - - - - • 1 8 7 0 - - - -- 1 9 1 4 ---_Keynes

Primera s i t u a c i ó n Los m a r g i n a l i s t a s

clásica

(2) Para 1800 ya se hablan editado 9 tiradas en 4 palses (Inglaterra, Irlanda, Suiza y

Estados Unidos); a fines de 7900 habla sido traducido a 7 idiomas. Et titulo

completo es "'An lnquiry lnto the Nature and Causes-of the Wealth o.t N e ti o n s " .

(3) Cabe tener presente que la monumental o b r e. . d e . J . A . Schumpeter quedó

inconclusa y que, ademas, gran parte de ella fue escrita'entre 1939 jí 1949. 'Sú autor
falleció en 1950 . - - · · · · · · - · ·
lNTRODUCCION ..
3

11
e 11. E m i l e James:ªHistoria del Penserniento Ecoriómico

(1959)

---1750 ---------1850 ------•1890--.

Periodo anterior a los Etapa de los clásicos Etapa de los neoclási­


primeros intentos de (incluye la fisiocracia cos (comenzando con

sistematización gene­ y dos escuelas: ingle­ Gossen e incluyendo a

ral ( t n c l u y e el mercan­ sa [Link], [Link]­ los marginalistas) has­


tll1smo). do. Th. Malthus y ta la conciliación de

francesa Say ( ·) las diversas corrientes

hecha por Marshall.

1890 -------1.-1930's --------Actualidad_....

Periodo del siglo XX y contemporáneos (la fecha de la década del 30 es Inter-

pretada como una subdivisión) ·

( • ) Alrededor de la década dé 1820 comienza un periodo de criticas y de reac­

ciones contra los autores clásicos especialmente por parte de socialistas utó­

p i c o s , socialistas, historicistas y marxistas.

• 1 1 1 . Paul Samuelson :"Economics"(1976)

------11�1776-------... 1870-------

Se menciona una pre­ Clásicos Advierte la presencia

historia de la ciencia de dos ramas: la "co­

económica (incluyen­ rriente principal" y una

do el mercantilismo y corriente de crlticos

la fisiocracia) (incluye historicistas,

institucionalistas,

conservadores hasta li­

bertarios y marxistas

hasta la denominada

"nueva izquierda"

• IV. Oreste Popescu: "Introducción a la

Economía Contemporánea"(1964)

500 AC------1470 ------1750-----1870

Filosofla económica(a P o ll t i ca ec o n ó mica E conom la p ol l t i ca (clá­

p artir de J enofonte ) stcü, con Qu esn ay,

Smith y C an t i llon ) .

Las escuelas cr i ti c as

incluyen colecti v i sm o

( mar x ist a s ), S o lidaris­

mo y l i b erales ( Man­

chesterianos y Bastiat).
4 HISTORIA .DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

11 11
•V. P h y l l i s Deane: The Evolution of Economic ldeas (1978)

rpoca da 1, G,ecla ctásíca Las ideas de este periodo llegan hasta no­

sotros inctuídas en temas de filosofla po­

tltica y destacando aspectos éticos de las

ciudades-estados, de carácter artstccrán-

. co y basadas en el trabajo de esclavos.

[Link] de la escolástica Las ideas económicas de esta época se

! medíevat
encuentran en tratados

fllosofla moral con énfasis en los aspectos


de teologla y

morales de las transacciones (más que en

los pollticos o económicos) con ánimo de

derivar preceptos para el comportamiento

de las personas.

[Link] Se orienta al estudio de problemas eco­

nómicos propios de los estados nacionales

en periodo de consolidación junto con el

desarrollo del capitalismo y los nuevos

[Link] geográficos, enfatizando

la riqueza nacional y la regulación del

comercio.

[Link] Cornienza con los autodenominados "eco­

n o m i s t a s " dé la escuela flsiocrática y con A.

Smith, caracter iz ad o s por la s i stemat i za­

ción, la l u c h a por la i ndependencia como

d i s c i p l i n a y la es p eciali z aci ó n del a n á l i s i s .


ESQUEMA GENERAL'

TIEMPO

CD
LOS PRECURSORES

1 7 7 6

®
LOS CLA'SIC'QS .

1 8 70

LOS NEOCLA'SICOS ·
CORRIENTES

DOCTRINARIAS

r
1930 s'

LA ECONOt.lÍA
CONTEMPORÁNEA

1980
Capítulo I

..

Los precursores (hasta 1 7 7 6 )


1 - Período de la Antigüedad Clásica

. Los comentarios sobre economía de los filósofos griegos

deben evaluarse en la actualidad, teniendo presente los términos

de la famosa polémica sobre el carácter y desarrollo de las ins­

tituciones económicas basteas.

La controvsrsta mencionada se suscita a partir de 1860: K .

Rodbertus en su estudio sobre "La vida e c o n ó m i ca en la anti­

g \,í e d a d clásica" (publicado entre 1864 y 1867) compara los sis­

temas impositivos antiguos y m Od e r n o s , concluyendo que la

m u l t i p l i c i d a d de impuestos es propia de una sociedad en la cual

se han diferenciado también las clases sociales y ha transitado

· de una economía natural basada en el trueque a una economía

monetaria. Para Rodbertus en el centro del escenario se encon­

traba la "olkós" (hacienda), una construcción lógica al frente de

la cual se encontraba un "señor" propietario de todas las c o s a s , ·

la tierra, los ingresos y l


os traba j
adores (escl a v o s ) . E n tal caso se

e xpl ica la e x sti encia de un solo im p uesto ( el " tributum" ).

E l p lan t e o de R odbe rt us gene ró la pol é mica en t re dos p osi­

cione s. L a primera, conocida co mo "p rimitivista ", f ue so s tenida

p or K . Bü ch e r. E n e ste caso la vida econ óm i ca anti g ua p od í.a en-:

t enderse . me j or si se apr e ciaba d e sde una perspecti v a moderna,

comprendiendo q ue entonces no había u n a escala superior a la

ciudad - estado . E n efecto hasta 1000 d JC . la economía se de -

- sarroll ó - sie m pre seg ú n los p rimit i v i stas - c o mo s i s t ema

dom é st ; co cer r
ado d o nde la pro ducción e staba d est i nada a

cubrir necesidades limitadas s i n p resu p oner intercambios entre

las unidades. A sí t ranscurre , seHún Ro dbertus , la acti vi dad

econ ómi ca in i ci al d e g i r e g os , car agin eses y roma n os .

· La re f utación de los "m oderni z antes " encabe z a do s p or e l ni s­

t ori ad or ale má n E. M e y er , señaló en 1895, e n ca m bio , qu e el

mun d o a n t i g u o p ose ía una v ida econ ó mica enl az ada con un sIB­

t e ma d e trans p orte desarro H ad o y con un intercambio in t e n s o de

p roductos . M e y er señala q ue desde por l o menos 2500 a JC ex s i ­

t en documentos . q ue se refieren a transa c ci o nes co m ercia l e s d e

e scla vo s , t ie rras � edi f c o


i i s , a h e rencias y a sistem a s rudi m en­

ta i r os d' e re g1 s fr ac 1 ones conta b le s . E n ese m edio el comercio y el

• uso de l oro y la plata co mo dinero tuvieron una im p ortancia fun ­

damental en la A n t i g ü ed ad .

Má s tarde M . W eber y M. R osto vz ef f r e orientaron la discu s ión

p oniendo é nfasis e n otr o s aspectos ya q ue l a evide n cia em pí rica

desarm a ba l a p os i ci ó n primiti v ista . A sí p a ra M. W e b er la di f eren ­

cia ese n cia l e n t er e l mundo g r eco- roman o y el mu ndo euro p eo

_ �edieval fue la o rien f aci ó n g ener a l y �u º filª�ización. L a d if e re�-


c1a se e ncon tra ba en el ma rco s o c 1 a l á s 1 c o : _ la democ ra c i a _
ciu d a d ana gn e g a e r a un g ·ar m 10 p o llt 1 c o do nd e los trib ut os. l os
I LOS PRECURSORES.

( HASTA AOAM SMITH, 1776 )

T E M AS DEL MOMENTO FECHAS �ORRIENTES Y AUTORES

CD OTRAS FORMAS DE ORGANIZACIÓN VII • IVAC I GRECIA CLJtSICA: JENOFONTE,

DE LA ECONOMÍA : PLATÓN ·y ARISTÓTELES.

PUERTOS DE COMERCIO, EQUIVALENCIAS,

TRANSFORMACIÓII DEL i(GQRA. .

EL ESTADO· CIUDAD.

LA ESCLAVITUD.

LA MONEDA METtlLICA.

EL TEMA DEL VALOR

® NORMAS JURÍDIC� DE LAS III AC • @ ROMA IMPERIAL :

INSTITUCION E S; LOS CONTRATOS VI OC

[Link] AL E S .

LA PROPIEDAD ABSOLUTA

G) DIGNIDAD, DEL 1RABAJO Y I OC


••.. ! NUEVO TESTAMENTO

LIMITACIONES A LA PROPIEDAD.

·-0· PATRISTICA ·

I .
@ LA PROPIEDAD Y SUS FUNCIONES XII • XV 5 �COLÁSTICA :

LA ACTIVIDAD COMERCIAL. _SAN ALBERTO MAGNO,

LA JUSTICIA EN LAS TRANSACCIONES. SANTO TOMA'.S,

JUSTO PRECIO Y JUSTO SALARiO. _SAN BERNARDINO DE SIENA Y

INTERf:'.S Y USURA : ··SAN ANTONINO DE FLORENCIA.

"TÍiULOS EXTRINSECOS"

@ LA MONEDA Y SUS FUNCIONES. XIV


© [Link]!S DE ORESME.
{ CONTINUACIÓN,}


(v TEORÍA CUANTITATIVA DEL DINERO X V I · XVIII 7 ÉSCOUISTICA TARDÍA ( ESCUELA DE

LA OFERTA Y LA DEMANDA. S A L A "1 A N C A ) : MARTÍN DE AZPILCUETA

LUIS DE MOLINA, DOMINGO DE SOTO.

@LA ADMINISTRACldN DE LCIS RIQUEZAS X V l l · X V III 8 CAMERAL !STAS (MERCANTILISMO

P ÚBLI CAS. LA PO B LACI ÓN. TEMPRANO): CARAFA, VON SECKENDORFF

@ LOS REGISTROS DE OPER A:: IONES ; XV • XVIM 9 LA ARITMÉTICA C O M E R CI A L :

LA CONTABILIDAD. F R . LUCCA PACCIOLO.

@) [Link]ÍA POLÍTICA" 1615 TH. D E . MONTCHRÉTIENE

@ MONOPOLIOS Y P R I V ILE G I OS REALES X V I I ·XVII I? PANFLETISTAS y PROYECTISTAS

@METALES PRECIOSOS XVII Ir BULLIONISMO

@ORIGEN DE LAS Rl�UEUS, EL XVII · XVI I @) M E RC A N T I L I S M O

C O MER CIO EXTERIOR, METALES,

P RI VILE G IOS CO ME RCIALES .

TARIFAS.

@) LOS P RECURSORES INMEOiATOS XVUI 5 CANTILLON, STUART, PETIY LAW

161 LOS FILÓSOFOS DE L A

NATURALEZA Y LA ILUSTRACIÓN
1

@ ACTIVIDADES PRODU C TI V A S: LA TIERR", XVIII

l 11r ""º'"""', '"""',


INTERDEPENDENCIA DE LAS ACTIVIDADES,
I V TOURGOT

EL IMPUESTO ÓNICO_.

(@ PRI M ERA S I STE M ATI Z ACI Ó N , @) AOAM SMITH.

LA D IV ISI Ó N DEL TRABAJO, · INF -UENCI AS @ PREOCUPACIÓtl

EL VALO R, LA LIBERTA) DEL ÉTICA @) EL ORCEN NATURAL

COM E RCIO. @ LA PREOCUPACIÓN POR LA COSA

PÚBLICA Y EL COMERCIO EXTERIOR

@LA INTERDEPENDENCIA Y L.O

IMPORTANCIA DE LA AGRICULTJRA
HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

botines de la guerra y los pagos de las ciudades confederadas se


· tribuían entre los ciudadanos. � as ciudades pagaban con los
[Link] de su activida po 1 ,ca y guerrera, las funciones d�­
teatro, las asignaciones de trigo, los s.ervtc1os juríciicos y lós ser�
vicios de los ritos reli�iosos. A su vez M. Rostovzeff entiende

q u e la diferencia e n t r e a vida económica de este período y la del

mundo moderno es solamente cuantitativa.


Actualmente se ha propuesto una interpretación muy diferen­
te: K. Polanyi y otros autores en el libro "Trade and Free Market

in the Early Empires" (1957) ponen énfasis en que el modelo de


la Antigüedad está basado en instituciones diferentes de las
nuestras, donde la " o l k ó s " es interpretada como el germen del

mercado y de intercambios comerciales que buscan un lugar en


la cultura griega. Ahora se estima que tanto Africa como la
Grecia de los si los VI V aJC a arecen como la cuna de los
mercados crea ores e precio; uego s1g o . a sei 1c1

prácticas mercantiles que se conocerían como competencia en el


mercado. Esta es precisamente la. época en que escribe Aris-
tóteles. · · ·

Los autores mencionados estiman que la i n s t i t u c i ó n del mer­


cado fue la piedra a n g u l a r de una economía y de un e s t i l o de or­
ganización que ha módelado nuestra interpretación de todas las

formas anteriores. En tal interpretación,-e:f>..merea�ierte-'

QQ;*l.!)<OQ6,tás1:1 I Y,efe���er etffis §� r ,u:gani�a�!ón


económica y en especiaííase mun O a n t 1 g u o . Ú e g o es U ,an
otros ejemplos: el puerto de comercio conslderado como pre-·

cursor del comercio exterior, las "equivalencias" como ante­


cedentes de los precios, los excedentes, el concepto de escasez,

etc. Es decir que sólo alejándose del concepto actual de mercado


es posible v e r . claramente· el funcionamiento económico del

nti uo · al mismo tlern o revalorar los trabales aris-


totélicos como testi o de un mundo en transic1 n.
eno onte · · a · , 1sc1pu o e crates, presentó en su

"Oeconomicus" normas para la administración de un patrimonio

privado y en su "Póroi" normas para el caso de una hacienda


p ú b l i c a . También escribió "Sobre los medios de mejorar los in­
gresos de Atenas" donde analizó los recursos n a t u r a l e s . del
Atica, la conveniencia de atraer a extranjeros que pagaran im­

puestos sin [Link] pensiones de la ciudad, las ventajas de


privilegiar a los-mercaderes ya que la ciudad se beneficiaba con
su comercio y la explotación de las m i n a s de plata de la región,

así como la conveniencia de sostener la paz. ·


a invención de la moneda metálica data del s i g l o V I I aJC
referencias m s an 1guas se a an su acu acr n en ac es,
caplta! del reino de Lidia; además las más antiguas monedas

que se conservan fueron acunadas durante el reinado de Creso


de Lidia en el s i g l o VI aJC. A partir de entonces su d i f u s i ó n fue
LOS PRECURSORES .
13

rápida y se conservan ejemplares de diversas ciudades griegas y

de otros reinos del Asia Menor. · .

· En Atenas, enriquecida y centro del desarrollo dél comercio


[Link] surge un nuevo espíritu comercial. En este amblen­
. te en evolución se desenvuelven dos filósofos que se ocuparon

· de estos temas: Platón (427-347 aJC) y Aristóteles (384-322 aJC).


P,ara Platón el enriquecimiento personat esclaviza a los hombres

en su aspecto morat y origina situaciones iniu�Jas.:..._l;n� "La


República" y en sus "Diálogos" describe una ciudad ideal y como
tal constituye el primer ensayo utópico. La sociedad platoniaoa
. (por algunos denominada "comunismo primitivo") se divide en
· una clase dirigente de aristócratas que. debían vivir en comu­

nidad, pero s i n tener acceso a la propiedad para que pudieran

mantener. la necesaria austeridad; en compensación se deter­

minaba q u e las clases bajas (artesanos, comerciantes) debían

asegurar su subsistencia. Platón sei'\ala que la especialización y

la propiedad son las bases del progresa y quetera necesario con­


tar con lugares para realizar los intercambios. En obras poste­

riores ("Las leyes") propone un régimen más moderado: bastaba

que las riquezas fueran redistribuidas periódicamente y que se .

establecieran algunas prohibiciones (gastos suntuarios, cobro

de Interés) para asegurar la austeridad. ·

El d i s c í p u l o de P l a t ó n , Aristóteles. se destacó como pensador

• y escritor sobre temas de filosofía, lógica, ética, política, his­


. toria etc., si u i ó el m i s m o ideal p l a tó n i c o de aprecio por erar:

den y la austen a . n o 1 ,ca I ro apor a a gunas


'ideas de interés sobre temas económicos que s i g l o s más tarde

serían retomadas y ampliadas por los doctores escolásticos; lo


mismo puede decirse de su "Etica a Nicómaco" (Libro V).
Podemos en este punto retomar las observaciones de Polanyi
sobre el momento histórico de Aristóteles, en tanto testigo de

algunas de las primeras características de la incipiente actividad


de mercado. En la filosofía de Aristóteles la fortuna premiaba la

actividad de los hombres en tres formas diferentes: . honor y


prestigio, seguridad físic.a y riquezas. Por la primera se lograban

privilegios, reverencias , · p rece d enc i a ; por la se g unda seguro\

contr a e n e m i g o s , contra rebeliones, contra esclavos , con t ra la

p repotencia de lo s fuertes , y el apoyo de la le y ; la tercera era la


p r' o p i e dad lograda con tesoros o por herencia. Lo curi o so es q ue

en el pen s a m iento aristot é lico , reflejo de la sociedad grie g a d el


· momento , el " agatha" o sea el premio d e la v i da , a q u e l l o má s

d ese abl e y raro, está im p l í c ito en el rango , la inmunidad y la ri­


que z a . Es de c ir que la escasez (q ue hoy es la esencia de la
econom í a derivaba de una cat oria e xtr aecon 6 m 1 ca: se ] us­
ti tea p or a posrcr n ocupa a en a cima e una soc i ed a d .
. otro co n ce p to de referencia de la sociedad g riega_ era e l de la
14 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

a u t o s u f i c i e n c i a de la c o m u n i d a d ; ella estaba asegurada cuando

era p o si b l e abastecerse con "lo necesario". La familia era ta


unidad más pequeña y la " p o ll s " : ta más amplia, y en ambos

casos lo necesario está determinado por las pautas austeras de


ta comunidad, necesariamente "restrlnptdas" y ligadas a las

reservas que era posible almacenar. Nuévamen,te Polanyl marca


otro rasgo diferencial respecto a una economía moderna: el
carácter i l i m i t a d o de los deseos y necesidades humanos era un

concepto desconocido por los griegos._::

La comunidad griega estaba unida por vínculos de buena

voluntad { " p h i l i a " ) expresados en una conducta de reciprocidad

necesaria tanto en la "oikós" como en la " p o l i s " y en una d i s ­

posición de los ciudadanos para compartir las cargas y los

deberes sociales. Además, la j u s t i c i a reconoce que los miem­

bros tienen rangos diferentes y aquello que asegure la conti­

nuidad de la c o m u n i d a d es bueno. A s t m l s rn o se corrobora esta

orientaci ó n con la ide a de que el comercio es "natural" en tanto

ase g ure la a u t o s u f i c i e n c i a y exista reclprocldad: en tal caso el

p recio j u s t o deriva de la buena v o l u n t a d , de la reclprocldad. No

hay así ganancias por l o s · cambios den tr o de la co m uni d ad si

b i e n parece aceptar el regateo de t os forasteros o bu h oneros ex­

t ra nj eros.

Es os son los c ar act er es tradicionales de la sociedad griega

q ue A ristóteles veía denültarse. Puede a grega r se ta tra n s f or ­

mación de l "ág ora" : inicialmente fue lu g ar de reunión de los

ciudadanos para acto s políticos o sacros pero c o mien za a 'ser

u t i l i z a d o como merca d o . Precisament e en esa época se d i s t i n - ·

g u í a la c i u d a d { " p o l i s " ) del puerto de comercio. Es te era u n lu g ar

neu t ro d o n d e se pod í an e f ectuar las transacciones comerciales ;

su funció n p r i n c i p a l era asegurar la n e u t r á l i d a d p o l í t i c a , la con­

tinuidad de los a b astecimientos y la protecclón al extran j ero.

E st a s circunstancias explic a n la larg a Independencia de las

ciu d ades grie g as establecidas en el A si a M enor. F recuentemente

se d i s t i n g u í a en t re la ci u dad propiamente dicha ( " uru" ) , e l s u b u r ­

b i o ( "uru - bar - ra ") y e l pue rt o de comer c io rkar"): este ú l t i m o era

el d i s t r i t o e x tramuro s destinad o a las retactones ec on ó micas con


ot ra s ciudades. · . .

F inalmente de b e tener s e p r e e n e que l


s t a transici ó n que se es­

taba o p erando en el ágora así c o m o las caraeterlsticas especiales

del puerto , e x plican q ue la formación de t os precios y el fun ­

c i o n a m i e n o de los mercado
t s n o fueran áún� comprendidos p or el

m u n d o g iego cl
r á sico. E n cambio a autosu
t f iciencia sostenida en

el i n terca m bio fue la reciprocidad y la "e.q uivalencia " y no el

precio . Tan es as ( q ue en la "Et ica a Ni có m a co" , en f orma osc u ra

A ris t ó teles se refiere al pr e c i o c om o la p r o p o r c l ó n que res u lta en

el p u n t o en q u e se co rt e n dos d i ag o nales , c a da una representan -


. LOS PRECURSORES . 15

do el rango de cada parte; los bienes y servicios producidos por

personas de diferente rango o habilidad debfan set intercam­


biados .según una "equivalencia" proporcional a tales diferen­
c i a s . Reconocía que siempre 'una de tales partes se beneficiaba
(la que s o l i c i t a b a la t r a n s a c c i ó n ) pero en el largo plazo se pro-

duciría la situación inversa por la reciprocidad debida. .


A s i m i s m o , Aristóteles d i s t i n g u e entre valor de uso y valor de
c a m b i o cuando d i c e en "La Política" (Libro 1): "De todo a q u e l l o

que poseernos existen dos usos: ambos pertenecen a las cosas

como talf3.s�...,per..oJ10 de la misma manera, porque uno es uso


Q r o p 1 0 y el otro es 1mprop10 o secundario. Por éJemplo, un za­
pato es u t i l i z a d o como tal o como obJeto de cambio. Aquel que
da un zapato por d i n e r o , o a cambio de alimentos a q u i e n así Jo

desea, usa el zapato como t a l , pero esto no es lo propio como

p r o p ó s i t o p r i m a r i o , ya q u e un zapato no se hace para ser objeto

de trueque o comercio".
A s i m i s m o A r i s t ó t e l e s , en el caso de la propiedad, d i s t i n g u e el

hecho como tal del uso que se haga de la m i s m a , introduc1endo


así la diferencia entre elementos de hecho y elementos nor­

mativos· o éticos. En s í n t e s i s · destaquemos la posición aristo­


télica observando u n a sociedad en t r a n s i c i ó n y la i m p o s i b i l i d a d ·

de a p l i c a r a la m i s m a categorías o i n s t i t u c i o n e s económicas a ú n

no consolidadas recio, mercado, propiedad, escasez, etc.),


pero s i n embargo debe destacarse q u e sus re ex1ones servir n·
de base a los escolásticos m ed i ev ale s . ·

2 - Roma·

En el período romano ningún pensador aparece muy intere­

sado en el a n á l i s i s de los hechos económicos. Apenas pueden


señalarse a l g u n o s párrafos de C o l u m e l a en su "De res rustica"

sobre temas agrícolas y sobre las ventajas de la esclavitu�


todo caso la obra destacada de los romanos se centra en ·e1 es­

tudio de la "res publica" (Estado) y el enorme progreso del de­


r e c h o . · En el primer caso les preocupo su a a m l ni s t ra c l O n v la

necesidad de la tri bu t ac i ón j:>ara financiar obras públicas y los

gastos de los ejércitos ; en el segun d o se destaca el esfuerzo p or

ord e nar y p rec i sar los d erechos y obli g acio n es q ue surgen de las

relacio n es que se o r i g i n a n en o p erac i ones econ ó m i cas y que se


conc re tan en co ntra t os tales c o mo compra -v enta , g arantí a,

mutuo, p ro p1 e dad , e tc . Bas�e agregar que respecto d el der4ª9ho

de p r opie da d que lo consider a ron como absoluto al asignar J e las

caracte r í s t ica s de "j us utendi, a b utendi et fruendi", es d ecir

. reco no ciendo el derecho del propietario a usar , abusar y gozar

los f r u tos de su pro p iedad . El criter i o romano respecto del de­

recho p r ivad o , por una parte, y la amp l i a li b ertad c ontractua l

co m ple t an el d e sa rrollo jurídico. La di f erenc i a entre el pensa-


Hl�TOAIA DEL PENSAMIENTO· ECONOMICO

m i en t o romano y el :aristotélico radica en ? u e el se�undo l i m i t a b a


el derecho de propiedad y el tndtvtdua , s m o . F pensamiento
aristotéHco se convertirá, como d 1 ¡ 1 m o s , en la base de la f i l o s o f í a
medieval y aun del derecho canónico, en tanto que el derecho

·. romano servirá de base a las doctrinas y a mucnas 1 n s t1t u o 1 . o ne s

legales del capitalismo a partir Clel s i g l o XIX. · ·


Contemporáneamente, la d1fus16n de las ensei'lanzas cris­

tianas sobre la fraternidad y el amor con alcance universal era

i n c o m p a t i b l e con la 1 n s fi fu c 1 6 n de la esclavitud, proclamándose


por vez primera la o , g ht dá d de todos los tipos de tareas, fueran

f 1s1ca:s o i n t e l e c t u a l e s . A partir de entonces el trabajo será una

act1v1dad d i g n a y la esclavitud comenzó a ser discutida en su

6ase moral.

3 - Feudalismo y escolástica medieval

El f e u d a l i s m o es el ré ime .n o ít co social
l i - econ ó mico ue .

caracteri z a a a urora romano -g erm ruca. arca d es de a

ép oca d e la dec aden ci a el I m p e ri o R o m ano y l as in va s iones d e .

l os p u e b l o s b árbaro s ( s igl o V), se de s a rro a m ll edi ante u n lar g o


p r oc eso e s p ec almeni te a: pa r ir
t d el d e s me mb ramiento d el
I m p erio C arolin g io ( � alcanza s u a p o g eo e n los s i g los X a
X I I I y pe r d u a con
r i ñteñsiád d ec eciente
r h as ta fine s d el si g lo
XVIII. .

P ara F . G ans h o f en su l b r o i "EI f eu d alismo " s u s caracte rí sticas


p r in ci p a es s o n
l : a ) el d e s arrollo d e rela c ione s de depen d enc a i d e

unos h o m b es
r respec to a o rost , oc up and o l a no b le z a y los
uerreros las p osici o n e s sup e ri ore s y l o s vasallos o si e rv os las

p o s icion e s , n e n ores ; un r g c 1 0 n ex t nmrada-ctet

�recho de p ro p i ed a d ori gi nan d o una je rar qui a de derechos


so b re la tierra ; y c ) t am b i é n u n a fra gm en ta c i ó n del po d er p o lí­

t ico. Esp e ci a l m ente ast s e car a cte rizó el r égi men feudal durant e

lo s s ig los X , XI y XII en los esta d os resultantes de l a p arti c i ó n d el


I m p erio C aro in l g io ( es p ecia m l e nte en Fr anc a i , Al eman a i , It a li a y,

con r a s g os di versos en I n g l at erra , Bé l g i c a ,' E s p a í'l a y· el Es te

E uro p eo ). .

T am bié n p ue d e en en t d erse p or f e u da l i s m o el c on unto j d e ins - _

!i_!Hc1<:>_r.i_e�, ge ner a lmente d e ti p o m i li t a r , que rig ieron las o b li ­

ac o , n es de · obed1enc a 1 ·. d e . s e rv 1 c 1 0 entre un hombre libre


ll a m a d o "vasallo " y otro om b re I re r e conocido corno " s ei'lor

un territorio d eterminado o " feudo ".

Señalamos que sus orí g enes se ven . e ara m eri e t ya en la

monarquía franca d e l os merov n i g io s p or la c ostumbre de repar ir t

las tierras a la muerte del- re y e ntre· sus hijos; esto o r t q t n ó .f r e- .

cuentes luchas entre la aristocracia y d io lu g a r a una gran in ­

segur id ad. La necesi d a d común de d efen s a de vasallos y s e ñ o r e s

creó la " c l i e n t e l a " d e ca d a uno d e los n obles. Asl los nobles d e


LOS PRECURSORES .

d i s t i n t a s jerarquías (hasta la mayor: el rey) conceden "beneñ­

c i o s " v i t a l i c i o s a sus inferiores para recisar s u s o b ii g a c i o n e s : E I

beneficio recono 1a derec os ue ce 1a e se or a u o e F

tierra en fprma �oco onerosa o aún gratuitamente creando la

· [Link]ón de vasaf a j e . En reciprocidad se esperaba que los va­

s a l l o s pudieran mantenerse eón esa ex lotación contaran con

un e q u i p o comp e o e ca a ena; a em s es manan una parte

del ingreso a la Iglesia (diezmo eclesiástico)· y también a su

· señor.

Se creó asi u n a jerarquía de vasallos respecto de sus señores con

d i s t i n t o s rangos y entre los nobles en tanto vasallos det rey (al­

g u n o s con tierras, otros en los ejércitos y otros con a c t i v i d a d en

palacio). El proceso para otorgar beneficios era· formal: reco­

mendación, juramento de f i d e l i d a d , gesto de las manos en seña!

de lealtad.

Los vasallos quedaban o b l i g a d o s a d i s t i n t o s s e rv i c i o s : apoyo

m i l i t a r , derecho á ser j u z g a d o , días de trabajo. Estos derechos y

las obHgaciones fueron en un p r i n c i p i o , periódicas o a lo s u m o

vitalicias; l u e g o , poco a [Link] extendiero!!,J;>ues lo�__Q�_n_�!��J.9�


fueron transmisibles por herencia; más a u n se aceptó Ta p o s i ­

b il i d a d de una mult1pl1c1dad de s u b o r d i n a c i ó n por vasallajes a


d i s t i n t o s 'señores.

Durante et régimen feudal europeo surgen muchas c i u d a d e s .

No obstante la economía rural c o n t i n u ó c o e x i s t i e n d o s i n i m p e d i r

el desarrollo de los burgos y ciudades. Como causas de la ur­

banización se mencionan el renacimiento comercial (primero en

I t a l i a y l u e g o en los Países Bajos). Las ciudades s u rg i e r !J r. sob;�

las orillas de ríos y costas marítimas; sólo más tarde aparecen

otras sobre los caminos a veces a partir de mercados. ferias

periódicas, lugares fortificados en las fronteras, sitios de pe..:'.

regrinaclón, etc. En algunos casos crecían dentro de recintos

amurallados (a veces alrededor del c a s t i l l o del señor), pero luego

se expandieron fuera de . e l l o s .

La sociedad se integraba, entonces, con distintos niveles de

_siervos y señores, con categorías o estamentos ierar�s

.según la importancia de su " b e ne fi c i o " . Las ciudades i t a l i a n a s se

declararon "libres" no recoñocíe-ñaO relación de vasalla1é y se

dedicaron a un activo comercio terrestre y marítimo. Por esta

razón en ellas se o r i g i n a n y se d i f u n d e n diversas i n s t 1 t u c 1 o n e s '!

documentos comerciales jates como el seguro, el fideicomiso,

se perfeccionan las letras de cambio, etc. Socialmente los h o m ­

bres podían ser desiguales, pero la Iglesia Católica actuaba

como elemento u n i f i c a d o r y corno defensora de ta d i g n i d a d y los


derechos de todos 'sus fieles. :

.Con el tiempo los reyes, ubicados en la escala más elevada de

lá jerarquja feudal, gracias a la necesidad de recaudar i m p u e s t o s


18 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

establecieron una red de f u n c i o n a r i o s , logrando una mayor in­

dependencia de los sei'lores feudales

Paralelamente al sistema socio-político del feudalismo que

con dl c 1 ona 6 a e l desa r rollo ec o nómi c o , se desenvuelve una im ­

po rt ant e es p ecu la c l O n fllosOflca-t eol og1 ca , que corre d es d e f in es

a a mu avanza o e e nac 1 m 1 en o. en s e anza

esco stica se realiza b a a través de maes ros ac aoem1 c os y d i s­

p utas o diálóg os entre maestros y d i s c í p u l o s , con la t é cnica del

p ro , e l con tr a , la solución final y la respuestaalasobleclo11-er.

ese es e l e s t i l o de l as "summas". S eg ú n los pe ri odos algunos

. autores distinguen la p reescol á stica ( s igf' os VII a XI), y las es-


. colástlcas tem p rana (siglo XII-XIII), ta rd í a ( si g lo s XIV y XV),

b arroca (XVI), y h asta neoescol á stica (XIX )

Para los escol á sticos a ú n la econom í a no era u n a d i s c i p l i n a in -

d e p e n d i e n t e s i n o una rama de la filosofía moral I n c l u s o así la

ensenaron am m1t en d i mb u r � o y A. Genovesi en la


Universidad de Ná oles, ambos en e si lo X V I II .
a m n I a me 1eva aun no se re untaba cómo funcio- (

naba un sistema económico sino si las op�rac1ones en s1 in­

dividuales) eran licitas o ilícitas, justas o in¡ustas. Es decir el

planteo escolástico se encontraba en el área de la doctriña J


económica. La doctrina económica debía determinar las reglas

de la J u s t i c i a que debían aplicarse en el intercambio de· bienes y

de s e rv i c i o s .Qusticia conmutativa) y en la d i s t r i b u c i ó n de los in­

gresos y de la riqueza Ousticia distributiva). Recordemos que

ambos tipos de justicia se originaron en Aristóteles.

La " S u m m a Teológica" de Santo Tomás de A q u i n o (1225-1274)

es sin duda la más acabada expresión del ideal escolástico.

Específicamente,por e j e m p l o , el tema de ·/a justicia com p rende

más de 20 c u estiones ordenadas as í:

T ratado de 1 . De la justicia en general


la justicia 2. De las partes de la justicia:

(11-11 q . 57a a. En g eneral : t i p os de justicia y la restitución


1

78) • . b. V i c ios co ntra la justicia distributiva

c. V i c ios co ntra la justicia conm u tati v a

3. M odos de injusticia

En materia ec o nómica los e s co lá sticos · se p r e ocu p aron p rin-


1
cipalmente por est o s temas :

1 . La propiedad privada: El tema fue· p ol é mico : para San I sidoro

de S ev ill a la pro pi e d ad privada era pro p io del dere ch o de g entes ;

luego , para los p ri m e ros es co l ást icos aparece como al g o ade­

cuado para evitar con f lict o s y San A l b erto M a g no y su d i s c í p u l o

S ant o Tomás la e xp li caro n como de derec h o natural ; más tarde


LOS PRECURSORES 19

Vitoria (Siglo XVI) ·fla'bla de u n a . apropiación por derecho nu­

mano; por lo tanto el 'derecho no puede hacer de e l l a un derecho

absoluto como to hicieron los romanos. El propietario, en cam­

bio, es un gerente que debe conservarla y tiene responsabut­

dades para con sus semejantes. La propiedad en común se en­

tendía que era descuidada, con las cosas o con et cultivo del

suelo, excepto cuando se la practicaba en comunidades menores

(monasterios, conventos, grupos cerrados, etc.). Santo Tomás

d i s t i n g u e entre poder de a d q u i s i c i ó n (que confiere derechos al

propietario) y poder de uso de la propiedad (que I m p r i m e obti-

. gaciones en interés de la comunidad). Así al "Jus u t e n d l , abuten­

di et fruendi" se incorpora ta expresión "potestas procurandi et

dispensandi", concepto muy similar a la función social de ta

propiedad.

2. La división del trabajo era algo natural para los escolásticos

'au'es la Prov1denc1a da a los hombres dones e mclinac,ones


iferentes. No obstante e ll o s creían que la actividad rural predis­
ponía a la v i r t u d y compartieron ciertos p r e j u i c i o s de ta Patrística

contra et c o m e r c i o , pero comenzaron a ver con más benevolencia

la actividad de· los importadores y de los Industriales.

3 . Reconocieron que ta u t i l i d a d era una de las fuentes -0et valor.

San Bernardino de Siena (1380-1444), siguiendo al franciscano

Pedro O l i v i , reconoce tres fuentes del valor: ta escasez ("rari­

tas"); una fuente de carácter objetivo: la utjiidad ("virtuositas");

y otra de carácter subjetivo: la deseabilidad ("complacibilitas").

4. Para Santo Tomás el beneficio comercial�resultado de ventas

�fectuadas a un precio superior al de compr_ se i u s tif i c a ROtQue

el vendedor necesita a d q u i r i r medios para su subsistencia; si es

una ganancia moderada es la remuneración de su trabajo, opor

las diferencias de precios en el espacio � en ei tiempo, por tos


riesgos que corre el vendedor y por la utilidad adicional que se
incorpora a ta mercadería. Este beneficio comercial está ligado ªI

¡usto precio.

En el derecho romano primaba ta voluntad de las partes en ia


fijación del precio, pero los escolásticos agregaron la expresión

"sed communiter" al transformar el precio en un fenómeno social


podía determinarse por ta comunidad, ya sea espontáneamente

en el mercado (precio natural o vulgar) o autoritariamente por

regulación p ú b l i ca (precio legal). En ausencia de esta regulación

se supone que el precio de mercado es j u s t o ; sin embargo no

hubo a to largo del tiempo coincidencia plena entre diversas

corrientes de ta escolástica sobre este punto. En efecto, pueden·


d i s t i n g u i r s e tres corrientes. La primera o principal a su vez es­

taba representada por San Alberto Magno (1193-1280) (el precio

Iusto es el vigente en el mercado en et momento de ta venta).

-"
20 HISTORIA DEL ,:PENSAMIENTO ECONOMICO

Santo Tomás (para el cual el precio justo era la resultante de la

"aestimatio c o m m u n i s " que no resulta una expresión precisa) y,

f i n a l m e n t e , San Bernardino de Siena (a la expresión "estimación

común" agregaba que era incuestionable el derecho y aún la

ob l i g a é i ó n de la autoridad de regularlos en emergencias). En

todo caso para San Alberto Magno y para Santo Tomás era

n cesario tener en cuenta el éosto de la reducción ara la fi­


jación d e . precio. a segunda corriente es uvo representada· por

IC>s "voluntanstas" (para quienes la libertad era el bien supremo),

J o h n D u n s Scoto (1265-1308), .en un análisis más detallado, dice

que el precio j u s t o debe c u b r i r los costos. el beneficio normal y

el riesgo. Finalmente la tercera corriente fue sostenida por tos

" n o m i n a l i s t a s " (negaban la t o r rn a c l ó n de ideas a p a r t i r de la ex­


periencia) como Gerson (1363-1429) (la autoridad p ú b l i c a debía

fijar todos los precios) y Henry de Langenstei n ( 1 3 2 5 - 1 3 9 7 ) (que


presentó una posición más p r á c t i c a : el precio j u s t o fijado por el

producto debla ser s u f i c i e n t e para que pudiera sostenerse él Y


su familia, en la p o s i c i ó n · social que le correspondiera).

5. Santo Tomás y los demás escolásticos c o n t r i b u y e r o n a dig­

n i f i c a r el traba10 p r o p u g n a n d o u n salano s u f 1 c 1 e n t e para asegurar

al trabajador una vida d i g n a y recurrió también a la e s t 1 m a c 1 6 n de

la comunidad como p a u t a . · Más preciso fue San Antonino .de

Florencia (1389-1459) quien insistía en diversas normas: pago

puntual y suficiente para la manutención del trabajador y su

familia, a d m i t i e n d o diferencias salariales en razón de destrezas

desiguales adquiridas con el entrenamiento.

6. La retribución del capital o sea el tema del interés y la usura


Qreocupó i n t e n s a m e n t e a los escolásticos en razón de las con­

diciones en que estos préStamos de dinero se efectuaban: se .

trataba. de calificar préstamos para consumo concedidos real­

mente por usureros. Las leyes de la I g l e s i a desde el IV C o n c i l i o

Lateranense de 1 1 7 9 condenaban la usura; en esto la tradición

aristotélica comc1dia con la e s c o l á s t i c a .. Debemos aclarar que


por usura se entend,a c u a l q u i e r s u p l e m e n t o que se agregara al

capital en los préstamos de dinero ( m u t u o ) y de otros bienes de


c o n s u m o . Por eso los banqueros se dedicaban -al c a m b i o extran­

jero y a la compra de letras a r g u m e n t a n d o q u e no eran préstamos

en dinero para evadir el problema.

Más adelante la doctrina llegó a admitir algunas compensa­

c i o n e s q u e se conocieron como " t í t u l o s extr í n s e c o s " y a .sea por

pagos tardíos (" p o ena conventionalis"), por d a rl o emergente

(" dammun e rn e r q e n s " ) , por l � c; r o cesante (" lucrum cessans")


( concepto q u e se asemejá-ál d-e·costo de oportunidad y· h a óí a
1

sido r echazado po r S anto Tomá s), e tc. · •

U n párrafó aparte merecen tos a port es de N j c n f éS de Q ce s m e

(1323-1382), o b i s p o de L i s i e u x . Escribi ó en 1360 un tratado so b re


LOS PRECURSORES
21

la moneda ("De Moneta')) sosteniendo el p r i nc i p i o del monopolio

de acuñación a favor detPrfncipe y condenó las ligas adulteradas

para propósitos í rn p r o p l o s pero le concede algún mérito como

. forma de impuesto aceptado por una comunidad (que, a su vez,

diferenciaba del Príncipe). Enuncia también el principio de que la

mala moneda termina desalojando a la moneda buena (no adul­

terada) del mercado, anticipándose asf al enunciado de la "ley"

de Gresham. : ·

La afluencia de metales desde las colonias de América pro­

ducen un movimiento ascendente en los precios de Espai'la a

partir del siglo XVI. i.J:>s escolásticos de Salamanca fueron

numerosos y entre 1500 y 1700 produjeron una serie importante

de estudios con relevantes aportes económicos. Entre ellos se

destacó Martín de Az il cueta 1493-1586 lla mado el D o ctor

NavarroL q u e tra . prob le m a s e cambios y enunc io las bases de

r
a teo ri a . cu a n t i t a t iv a d�I dm ero e n e stas patat:iras. • 1 o da mer -
. r e . e man a y a se eh ce.

El d inero en cuanto p uede ser ven 1 , in e rcam 1ado o cam­

o, a ao mediant e u n a forma u o ll a de c ont r at o, es t a m bié n un a

mercanc 1 a , por lo q u e enbarece cuar,d o l a d e m and a de el es gran­

de y ta ofert a de l m ismo es pequeria .

Otr os e xp o s ito r e s d�•'ª Es cue l a de S a l a m a n c a fueron Luis de

M o l i n a (1535-1601) q u é e n u n c i ó la ley de la oferta y la d em a n da;

Domingo de Soto, Juan de Lu go, etc.


;

4 - La literatura económica de los siglos

. xv i XVII y XVIII

Durante e stos si glos. se e dita una abundante literatura re al ­

cj o n ada co n temas ecoh6 m 1 c o s · de d i s t i n t o ori g e n , heterogénea


en su c alid a d. pero con el r asgo co mú n de e star li g ada con fa d is­
cu sión de pro blemas prácticos , que contrib uy e r o n a la I nde p en ­

de n cia p osterior de a disciplina.


l -

Su comi enzo co i n c i d e con la d:sminución de la influenci a del

feudalismo y las noticias de l os g randes de scubrimientos


geográficos q u e condu c ir á n a u n g .ran fluir de meta l es preciosos

a las m etrópolis. Asimismo la Re1orma de bilita el principio de


_ a u t o r i da d internaciona l de la Iglesia Católica en Europa. la

e c onom í a h as t a . entonces estu vo orientada a · l


forta ecer al "prin-
. cipe " y a po sibilitar el fi nanciamiento de las frecuentes guer ra s y

las e xpediciones al Nuevo Mundo. Todavía (nos recue rda


Schumpeter) los países (salvo los Paí se s B ajos ) eran · po bres,

ag rí col a s (incluso e l R e i n o U n i d o ) , las grandes ciudad es aún eran

pequeñas y e l comercie mis atrayente era el internac i o n a l a len ­


tado por p o lít i c a s econ ó mic a s p ro- m o n o p ol i s t a s .

Una cor r i e nt e de literat u ra econ ómica est aba orien t ada a alen -
22 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

tar y servir de guía a los jóvenes para enseñarles cómo a d m i n i s ­

trar las tesorerías públicas. En el s i g l o XVI los cameralistas des­

tacados fueron el francés J . Bodin y los Italianos D. Carafa y G .

Botero; en el XVII y XVIII también se destacaron alemanes y aus­

trlacos (por ejemplo von Seckendorff y von Sonnefelds en Viena);


franceses(como el Marqués de Sul ly) y españoles como Martínez

de Mata o italianos (Beccaria). .

Se crean en · a l g u n a s universidades del centro europeo y en

Italia (Halle 1727, Upsala 1740, Nápoles 1754 · fundada por

Genovesi, M i l á n 1768), cátedras para l a . e n s e ñ a n z a de la c i e n c i a

del Estado o "camerallsmo": en alemán se conocían como

"camerae" y sus seguidores fueron luego conocidos como ca­

mera l í stas .

Wlll iam P etty (1623-1687), médico In g l é s , es un autor q ue

reali z a dive rs os a port es a los temas mo ne tar i os , i m p osi t ivos y de

co m ercio e x terior . Su obra "A ritmética P o l í tica " ha sido muy

de s tacada p or el a p o rte me t odol ó gico y por el énfasi s en la

n e c es i dad d e cuantificar los hechos s o ciales para luego anali ­

z arlos . A l g u nos auto r e s h an considerado q ue el verdadero padre

de la economía p ol l t ica es P etty en vez de A dam Smlth . .

L a preocu p aci ó n p or la adm i nistrac i ó n p ri va d a tam b i é n result ó

fr u c tífera desarroll á n d o s e acti v amente la llamada aritmética

comercial, con el desarrolto de la p artida d o b le , el c á l cu l o comer ­

c ial y as pr i me r as normas de contabil i dad


l con fray Lucca P ac­

c ioli (1494), el uso de lib ros de co m ercio y s o b re . t é cnicas


agrícolas . · · ·

F inalmente la tercera. corriente está constit u í da por los es­

critos de l os p ro y e c t i s tas de tod o ti p o de obras púb licas ca­


(

. nales, a c ue d u c t o s , ed ificios y j ardine s , pa lacio s , etc.), los ad­

m i n is t r a d o r e s d e l as compañías reales pr v i ilegiadas para la ex­

pl o t a c i ón de recurso s o el comercio de las colonias y que se

di fundieron en F rancia, Hola n da y el R eino U nido desde los

s iglos X V II h asta b ien entrado· el sjglo X IX , los p rácticos qu e

d i f u n d i e r o n en el R eino U nido y Fr ancia ci e ntos de "D iscourse of

T rade" y de " E l ement s d u C ommerce", y p eri ó dicos come r ciales .

5 - Mercantilism<:>

A partir del siglo X VI l a o r ien t aci ó n de ·1os estudi o s relacio ­

nados con lo econ ó m 1 co ca mbi a d e é n f as i s : en l ug ar de__ Ia

preocupación por los p ro b lemas en q u e l a j u s t i c i a se veía afec­

tada en las relacione s comerciales, la atención se desvía p ara

con s i d erar la organ 1 zac 1 6n económica del Estado y para buscar


las c ausas de s u s riquezas y s u poder. El cambio oc u rre, en par­

te, por la pre s enc i a d e algun o s i m p o rt antes hechos· nuevos: :


· LOS PRECURSORES 23

�tos descubrimientos eo ráficos am liaron los mercados y


tas uentes de a as1ec1m1ento e materías primas, aparecieron

nuevos productos y llega a Europa una importante corriente de


metales preciosos; . .

7
Se desárrollaron diversos descubrimientos técnicos, el capital
se a c u m u l ó más aceleradamente, se perfeccionaron las formas

· 1urid1cas de contratos relacionados, en particular, con el comer­

,cio internacional (la comandita, _letras de cambio);

�se exaltó la bondad _del esfuerzo i n d i v i d u a l y se consideró al


éxito como señal de. bendición' d i v i n a y con ello se pretendió

l e g i t i m a r el l u c r o i l i m i t a d o ; al m i s m o tiempo se consolidaron in­

terpretaciones más benévolas para e l u d i r la prohibición del in-

terés en los préstamos; ·

--Aparecieron los grandes Estados modernos y se c o n s o l i d ó el

póder real con L u i s XI en Francia, los Reyes C a t ó l i c o s y Carlos V

en España y Enrique VIII en Inglaterra: ellos reemplazaron la

Cr stiandad
i unida del per odo í anteri o r; y, finalmente ,

-L a ciencia y los t emas econ ó micos se conv rtieron a partir del i

libro de Montchré tie n < editado en 1 6 1 5 y pri m ero q ue i n c l u y e en


su t t u l o las pal
í a bras " Econom a í Po l ti
í c a ") ( 1 ) en i n t e n t o s de d a r

respuesta a la pregunta ¿Có mo enri q uecer al P r ncipe


í ? lo cual
fa orecióv el desarrollo de l cameralismo .

L a denominac ón t de " mercantilis m o " no f ue , sin e mb a rg o ,

utillzada por los au ores


t enrolados e n esta orientació n. A dam

S mit g hablará en " La R i q ue za de las N acione s" de u n sistema


mercantil pero recién e n la década d e 1860 los escr tores i ale­

manes co m ienzan a u t i l i z a r el términ o de " mer k antilismus " que


lue g o es a mpliamente difundido y aceptado .

L os p r i n ci p i o s Q u e nt i e r e s a ra n a l as a 11 1 oc es q 11 e se io c lny e o en
es a t c o rrientes son l o s si gu i e nt es:

-p ol 1 fl ca enmar ca da en r íg idos término s na c ion a l e s;


: ....:. f u e r t e a p o y o p ara el atesoramiento de metales p rec oso i s;

-p r opu esta de meta p ara el comercio e x terior con otras na­


c ones
i ar a lo rar un e x ceso d e e x ortacio n es fr n las im or -

ac o i n es;

-p romoc ó i n d irect a de la s exp or taciones y l i m itac ones i de las

im p o rt ac ones i ; y p romoc 16 n de la expansi ó n de la po b l a c ió n y de


la óc u p a c í ó n . : y

- coor d in a ci ón d e La s pol ticas (e í x terna y econ ó mica ) para lograr

o bj etivos de r iqu eza y p od er .

A o
l la r go d e l os s i gl os XV I a X VI I I distintos p roblemas lnte­

·r esaron a lo s m erc a ntilis as t . D urante el siglo XVI se es b o z a la

teor a í cua n i t ta t iva d el d inero ; este a n á l sis


i h ab a í sido inici a do
.
.. ,fr.�� .

. ·J1J. Se.. considera ademlJs que en inglés su aparición se demoró hasta 1767

.Jf!!!ndf, ,IC?. _utfli?-{I James Stew,art en sus '.'.P-!_incip!(tS. of Political Econom y_'\"-
24 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECO_NOMICO

por Martín de Azpilcueta (según hemos. v í s t o) , el Doctor Nava_rro


de la Universidad de Salamancá, y seguido por Serra, Mariana Y

Oresme. Ahora Bodin trata el problema que preocupa a varios

países europeos: la abundancia de oro y plata y el aumento efe

los precios desde mediados del siglo XVI, acompañado por el


desarrollo de monopollos, la a d u l t e r a c i ó n de las aleaciones de

las monedas y los efectos de ostentación y el lujo desordenados.

Además de quienes se preocuparon por tos ternas monetarios

otra corriente, conocida como '. ' b y ll i d n i s t a " , se interesó eri des.;
tacar la [Link] atesorar metaies preciosos por parte del
· E stad o para m os t ra r su r i qu e z a y su po der . E sta c orrient e se

opuso a la c u an titat i v a : de qué si rv e atesorar m e tales si so la­

_ mente p rod u ce i n flaci ó n , pre gu nta b an lo s cuant ta i i t v istas ; l ue g o


d i s m i n u i r a n las e í x p o r ta ci o nes y se c onclu r a dando sal i í id a a los
me a es t l .

E n el si g lo si g u en e
i t (XVII) se a ian
f z a, n o o b stante , e lc u ­

J li onismo : los m e ta es co.l n se rv a o r n s u p res tig io ; su ab und a nc ia

f a v orec 1a el c r é d i to y se acele raba la producc ió n in terna. E l

b ullioni s m o term in a as , p or se r una t eo n a d e la producc ió n ( e x­

pue sta co m o ta l por e l mencionado M on tch r ét i e n e n 1615): l a

rique z a e s la mas a de b ien e s de c ons u mo q u e se h a y a prod u cido.


T am b i én se p ant l e a la pre gunta ¿ cu á l es la acti vi dad má s prod u c ­

tiva ? P ara S u l l y l o es l a a g ri c ultur a, para otros el co me rcio · Y l a

i ndustria. F inal m e n e los t m o n opo l i os g re mi ales y l os priv le i g ios

r eal e s s on recomendado s com o instrume n t os para lo g rar el

desarro lo. l

U na c o nse c ue n cia l óg i c a de est a s orientaciones se re lef jó en

el criterio sosten do resp i ec to 'del c omerc o e i x terior. L as e x p o r ­

ta cione s eran consideradas · la b a e s de la pros p eri d ad de las


naci o nes y si g uiendo a B od in · se a ce p t a n es os t princip io s

f oment o de l as mar ina s n acio n a les , mon o p o lio para el c omer c io


con l a s colonias , creaci ón de compañfas con
. p ivile
r gi os reales

para la e x p otl a ci ó n de re cu rsos y pa ra la na v egac ió n , contr o l de

calidad para los produc to s , es tí m u lo de lo s in v ento s, p ro h i b i ­

ciones espe c ia e l s para la actividad y el c om e rcio p or l os ext ran ­

j eros, fu e rt e s t ar ifa s a la i mpo rt ación. E s a t s d ec isiones de bf an

re fl e arse en los
j r esu lt ad os de la ba l anz a d e pago s , evltañdo la

sa ida de metale
l s . Nótese que estas o p in ones no consi
i d eran en

n i n g ú n · momen o t la re p ercus ón i e n l o s consu m idores. · ·


E n e l s glo i XVIII Thomas M u n y J . c n u o , ambos i n g leses, e
s

dist n i g u eron
i en el e studio del co mercio internaciona . l Pero
comienza a p r ó p u g n a r s e · u n a '"interven c ión del Estado, menos
sever a ; s multáneamente pierden impor anc a los gremi
i . t i o s. y sus

rígidas reg lamentaciones , y las manu ac uras f t rea es. l L os es­

t ud os de los ternas econó


i m icos so n m á s analíti c os (por ejemplo
. el trabajo de Ca n til ón l sobre el comercio tnternaclonal):" otra
J..OS PRECURSORES_:.:
25

característica común . fue el criterio d e . mantener los salarios


bajos pues algunos mercantilistas eatlmaban que la d l s t r l b u c í ó n

desigual de la riqueza y el sufrimiento eran terapéuticos,. la

pobreza ú t i l y el trabajo de los n i ñ o s conveniente pues evitaba la


naraqariería.,

A partir dé 1750 se afaa una fuerte critica contra los principios

mercantilistas. La crítica se origina en diversos sectores: ex­

ponentes del individualismo se basaron en argumentos éticos, la

defensa de la libertad (Adam S m i t h , Turgot, los fisiócratas) y en


razones e c o n ó mi ca s pues comienza a proclamarse que el comer­

cio l i b r e , con iniciativa i n d i v i d u a l y libre de reglamentaciones era

más provechoso para las personas y la comunidad. En el área del

comercio exterior la ausencia de interferencias del Estado per­

m i t i r í a la operación dé los mecanismos equilibrarites en forma

automática en caso de problemas.

6 - Fisiocracia

Al unos autores consideran a esta escuela como la primera


del período c s1co. e esarro espec1aíffieñte en Fra-rrcta

durante la segunda m1tad del srglq XVTII y algunasaesü'spfo­

posiciories tuvieron una fuerte i n f l u e n c i a en Adam Smith.

. Los fisiócratas creían en un orden natural constituido por un


conjunto de i n s t i t u c i o n e s conformes con el deseo de la Prov1-

denc1a �gue resultaba adecuado para el progreso de la sociedad.


Pero de e tenerse presente que el orden natural de los fisíócratas

era algo deseado como ideal pero que no fue analizado frente a la

realiciad. Para realizar el orden ideal era necesaria la propiedad


que es d i s t i n g u i d a en ·tres formas: 1. la propiedad personal, o
· sea el derecho de cada hombre a disponer de sus propias facul­

tades, es decir a obrar con libertad; 2. la propiedad m o b i l i a r i a , o


sea el derecho del hombre a los frutos de su trabajo y 3. la

Rropiedad inmobiliaria o territorial. El orden natural debía fa­

vorecer a la agricultura. asegurar que este sector lograra una

retribución suficiente con el más elevado precio o s i b l e . Por eso


era necesaria a I er a e comercio ex enor e ec o, de los

granos), la supresión ·de las aduanas interiores, §alarios más


elevados y un tope máximo a la tasa de interés. Es fácil apreciar

q u e estas posiciones eran opuestas a las del mercantilismo que


había d o m i n a d o hasta-entonces. El apoyo del poder se lograba

sosteniendo la soberanía i l i m i t a d a del rey, que debía concordar

con el orden natural y adaptar a él su p o l í t i c a .

La visión de los fisiócratas se basaba .en la consideración de


que la tierra era la ú n i c a actividad capaz de lograr u n resultado

neto positivo. Las otras actividades eran "estériles" s i n que e l l o


implique que se las 'considerara inútiles. P o r · tal razón la acti�
26 HISTORIA ÓEL PENSAMIENTO ECONOMICO

vidad agraria era la ú n i c a que debía pagar i m p u e s t o s y , preferen­


temente, éste debía ser único. Conviene rec¡,rdar que Francia

mantenía aún una estructura social-politica con fuertes .rasgos


feudales: aún la agricultura era el ·principal medio·para la subsis­

tencia y el ritmo de acumulación también era escaso.- ·

Otro aporte importante de los fisiócratas · fue de carácter

metodológico. F, Quesnay presentó su "Tableau Economique"

para mostrar el m o v i m i e n t o de los ingresos en una sociedad y el

d e s t i n o del producto neto . . Este esquema mostró claramente la

interdependencia de los flujos de ingresos. El "Tableaú"· se

publicó en 1758 y s i 'l duda refleja la i n f l u e n c i a de la medicina

(Quesnay era médico del rey y de. la Corte) al destacar el hecho de

la circulación entre partes de un todo. .

Para Quesnay hay tres clases y sectores: la clase productiva

integrada por a q u e ll o s que trabaJan la fierra; la clase estéril, que


i n c l u y e a los dedicados a la i n d u s t r i a , el comercio, sea en forma

,rrtl�lfélfdlente o en relación de dependencia; y l a . clase sobe­


rana, c o n s t i t u i d a por la nobleza, los terratenientes, etc. Las ac­

tividades de estas clases generaban una sene de flujo de in­

gresos que operaban de esta manera:

11
ESQJEMA DEL TABLEAU ÉCONGMIQUE" DE [Link]

Produce pr valor de CLASE


SOBERANA Y
5 9ue se drstribu_)en
asu CE TERRATENIE�
TES

I a...-l1m•. nrOt'luc:tora Drod:Jce por 5 CU'::10 desti.n.o son: Zpor pagos por

�-- .
-
LOS PRECURSORES .

Este esquema es parecido al esquema en zigzag de Quesnay.

La ú n i c a actividad productiva supongamos da un ingreso de 5;

estos 5 son u t i l i z a d o s en la siguiente forma: 2 para su propio

m a n t e n i m i e n t o y para los gastos de c u l t i v o del proceso siguiente

y 1 para pagos a la clase estéril por vestimentas, alojamiento,

e q u i p o s , etc. La clase estéril por su parte recibe un ingreso de 2

(uno de cada una de las otras dos clases) que utiliza 1 para ad­

q u i r i r artículos de consumo a la clase productora y otro para sus

vestidos, e q u i p o s , etc. Finalmente la clase soberana recibe 2 de

la clase productora por impuestos y renta y los u t i l i z a uno para

pagos por artículos de consumo y otro a la clase estéril por ves­


timentas, etc.

El "Tableau" de Quesnay es considerado Un elemento precur­

sor de la matriz de i n s u m o - p r o d u c t o de Leonfteff y es uttl por las

posibilidades que abre para mostrar las interrelaciones entre


sectores; en el tiempo puede mostrar el crecimiento de la
economía.
C o n c l u y a m o s recordando que los fisiócratas utilizaron como

lema de propaganda de sus pensamientos la bpresióo " l a i s s e z


faire, laissez passer, n'est pas trop de gouverner", que luego se
convertiría en bandera del l i b e r a l i s m o más extrem . r · ·

a m uencia de los fisiócratas decae rápidamente después de

1770 por una combinación de hechos políticos e i n t el e c t u a l e s .

Las. posiciones fisiocráticas fueron combatidas por diversos

grupos interesados: financieros, industriales, terratenientes,

poseedores de p r i v i l e g i o s y otros que suponían q u e los a l i m e n ­

tos iban a s u f r i r aumentos de precios. La remoción de Quesnay

de su p o s i c i ó n y la e d i c i ó n del libro de S m i t h , ambas en 1776,

condujeron a la s u s p e n s i ó n de las reformas y la pérdida de pres­

t i g i o de estas e n s e ñ a n za s que se difundieron, en cierto grado,

por Baviera, Austria, Polonia, Suecia y Toscana.


Capítulo 11

· El período clásico ( 1 7 7 6 - 1 8 7 0 )
1 . El m u n d o . delperiodo
. ..· . . " . .

· A e suceden ran-

des cambios s o c i o p o l í t i c o s , · tecnológicos y econ micos, es­

pecialmente en Europa occidental. En el campo t e c n o l ó iJ i c o ­

económico se ubica la llamada R e v o l u c i ó n I n d u s t r i a l que se

caracteriza, en general, &ºr cuatro tipos de innovaciones fun­

damentales: 1 . s u s t i t u c i n de trabaJo Y destreza humanos por

m a q u i n a r i a s ; 2. s u s t i t u c i ó n de f u e r za animal por energía ína­

nimada ( h i d r á u l i c a y vapor); 3. uso de nuevos materiales v des­


c u b r i m i e n t o s de nuevas formas de transformar materias primas y

materiales; y 4. concentración y s u p e rv i s i ó n de la producción

bajo u n sólo techo, es decir d i f u s i ó n del establecimiento indus­

trial conocido como fábrjca. En el campo polltico se deben men­

cionar la Revolución Francesa (1789) y la Revolución Americana

(1776) con dos s e n t i d o s diferentes: en el primer caso contra el

régimen social · y la monar�ula , en el se gundo para fograr la in­

dependencia de la metr ópó i inglesa; en ambos casos s u s reper ­

c u s i o n e s fueron m u y si gnificativas. En el área de comercio inter­

nacional debe destacarse la e xpansión del llamado comercio i m ­

perial y el s u r gimiento del R e i n o Unido como potencia m u n d i a l

indiscutida.

· Entre 1770 y 1775 se publica un a bu ena can tidad de l i b r o s (

so bre econom ía política y se enciende la pol émica entre f l sl ó ­

cra t as y merca ntilistas. 'E l Movimiento de la Ilustración abo gaba

p orque los int electuales y los f ilósofos crearan las condiciones

necesar ias para sistematiza r los conocim ientos de la época en ·

materia de p o l ítica y de moral . E s en ese moment o en que Adam

Smith publica su libro que, de hecho, es al go asl como la partid� (

de n a c i miento de la ciencia económica modern a. · J


2 . Adam Smith ·

(Escocés, 1723-1790) i ngresó en la Uniyersidad de G l a sg o w y a

los 14 años ganó una beca para estud iar en Ox f o r d donde se

mantuvo hasta 1746. Luego e n s e ñó Lógica y Filosofía Moral en

Edinburgo y Glasgow; recorrió F rancia co m o tut or de u n d uque

que l uego fu e su mece n a s . Smith ense naba filosofía m oral en

tiempos en que e st a materia co mprendía como grandes amas


r

filosofía política. ética, ciencia polít ica y jurisprudencia. Existen

apuntes de su s c las e s y p or e l l o se sa be q u e l a s di c t ad a s co n

(1) Algunos autores (E. Jemes, por ejemplo) hablan de varias. escuelas

cldslcss: la primera serfa Is fisiocracls, m,s una rama Inglesa (con A . Smlth, D.

Ricardo y Th. Malthus) y una rama francesa (J. B. Say y F. Bastist).


32 HJ�TOR/A C)�L PENSAMIENTO ECONOMICO

posterioridad a 1760 contenían m u c h o material sobre economía.

Nos interesa preguntarnos qué influencias se reflejan en Adam

..Smith: ciertamente no son pocas: .


1 . La fe en el orden natural, es decir en la creencia de u n orden

· natural que todo lo soluciona. por eso en el juego ctel mercado


Adam S m i t h contia en la llamada "mano i n v i s i b l e " q u e compensa

los excesos y en la solidaridad espontánea de todos los hom­

bres.

2. La fisiocracia: Smith conoció sus expositores y sus escritos


(especialmente Quesnay y Mercier de la Riviere); sin embargo,

era crítico de la fisiocracia en general.


· 3. El pensamiento inglés orecedente: especialmente en

aquelfos aspectos que se opusieron al m e r c a n t i l i s m o y al protec­

c i o n i s m o y los puntos de vista de Petty, _Stuart y el francés Can­

til Ión.
4. La preocupación ética sobre el valor de las cosas, el inter­

cambio y la propiedad que se origina en-el pensamiento medieval

escolástico. ·
5. La preocupación por la administración de la cosa p ú b l i c a y

los problemas del financiamieoto del Estado se o r i g i n a n en los

escritores cameralistas y se reflejan, además, hasta en el m i s m o


título de su obra principal acerca de cómo enriquecer al Estado
(mercantilismo) dada la con dición previa de la riqueza de sus

ciudadanos.
n 1 7 7 6 Adam S m i t h p u b l i c a su "Investigación acerca de la
Naturaleza y ausas e a 1gueza e as ac1 ,_
rrolla en 5 grandes partes: en la primera se encuentra el esbozo
de una teorja de la p r o d u c c i ó n , el valor y la d i s t r i b u c i ó n , concen­

trándose en la d i v i s i ó n del traba�o y el proceso de form4ción d e .


los precios; se trata de temas e microeconomía. Luego con­

sidera las condiciones y consecuencias del progreso económico,

tratando el eroceso de acumulación y formación del capital; el


ahorro y la inversión; se trata, como se ve, ae temas de ma­

croeconomía. En tercer lugar estudia la historia económica a

través de la evolución del comercio en general. La cuarta parte


está dedicada a temas de palluca económica donde presenta sus

críticas a IQs sistemas fisiocráticos y mercantil (mercantilismo) y


en cambio destaca las ventajas dl31 comercio libre (free trade). En

ta parte f i n a l trata las finanzas del Estado, especialmente el gas­


to-público, los ingresos 1mpos1t1vos y el papel de las acfiTa1ffl"S.

En el l i b r o de S m it h es manifiesto que su base t 1 l o s ó f 1 c a es la

creencia en la [Link] orden natural y su preferencia por la


e l i m i n a c i ó n de las limitaciones y trabas. El sistema e c o n ó m l c o
debí a acercarse al orden natural, pero el "gran arquitecto" ne­

cesitaba . participación de los hombres a través de la política


económica que allanaría el camino y no podía confiarse en los
2 LOS CLASICOS ..
· ( DESDE 1776 HASTA 1870)

T E M A S PRINCIPALES FECHAS CORRIENTES V AUTORES

CD LA cAusA DúA R1ou1;zA DÉ L·As 1776 ( �ROFESOR DE

NACIONES, LA DIVISION DEL TRAeAJO FILOSOFIA MORAL)

® POBLACION '( ESCASEZ OE REC�RSOS '1798


. ·:.,

• PRIMERA CATEDRºA DE ECONOMÍÁ ,:,! 1 8 00

POLITICA EN· EOIMBURGH

@ LOS FACTORES DE LA PRODUC�QN 1803

. EL VALOR Y LOS. INGRESOS

0 LOS RENOIMÍENTOS DECRECIENTES, 1817

LA RENTA DE LA TIERRA, LAS V\cNTAJAS

COMPARATIVAS. EL METOOO.

• PRIMERA CATEDRA EN OXFORO 1 NASSAU SENIOR

• PRIMERA CATEDRA EN LONDRES· 1827 6 MC CULLOCH

• PRIMERA CATÉDRA EN PARIS 1832 (i) BASTIAf

,- ... LOS CRITJCOS ( VER N º 5 )

@ NUEVA SISTEMATIZACION. 1848 @ JOHN STUART MILL

LA PRODUCCION, CIRCULAC10N

Y. DISTRIBUC!ON. EL ESTADO.

EL PROGRESO V LA RIQUEZA
34 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

gobiernos (según él ineficientes), ni en .los patrones u obreros


(siempre en conflicto), ni en comerciantes, industriales o te­

rratenientes (también con intereses en pugna), No debe olvidarse

a u e otro l i b r o de S m i t h {"La teoría de los Se n t i m i e n t o s M o ra l e s ,


e d i t a d o en 1759) se ocupaba de la condt1cta h u m a n a que decía

era movida por el amor de si m i s m o , la scmpatia, el deseo de ser

l i b r e , el s e n t i d o de la propiedad, el hábito de trabajo � la tenden­


c i a al cambio de las cosas. El hombre e n - l i b e r t a d , a s , , busca su

provecho y el b i e n c o m ú n y siempre es g:uiado por " l a mano in-


• v i s ib l e . En c u a nt o jl l Estado reduce sus deberes a tres· ci e ie o s a ,
justicia, sqstenimiento de obras servicios no r En·

suma esea a se ap 1cara a naturalismo a la p o l í t i c a económica,


y a l l í desarrolla su gran critica al m e r c a n t 1 h s m o y aus Instrumen­
tos (las llamadas subvenciones al sistema colonial).

El l i b r o y el mensaje de S m i t h llegari en-et momento oportuno:

el m u n d o i n g l é s y europeo deseaba ofr precisamente eso. (2) El

empresario industrial que surgía con lai Revolución Industrial

necesitaba estos argumentos para que desaparecieran los an­

tiguos recelos sociales contra el comercio y se estableciera

claramente que el comercio era una actividad digna y no peca­

m i n o s a n i estéril y q u e la intervención det Estado (o del Rey) no

era necesaria ni creaba mejores condiciones. El pensamiento de

, S m i t h es una alabanza a la libertad económica: el orden, la pros­

peridad se i m p o n e n por si m i s m a s en c o n d 1 c 1 o n e s de competen­

cia y siempre. gue no existan coacciones o intervenciones. ·

Además ante lós d e s e q u il i b r i o s , los precios reaccionan; si. hay

exceso de oferta los precios baJan y e ll p resta estlmulos a la.

producción y viceversa. Como el eq u i l i b r i o se realiza por s í , el o r - .

dEm natural resultante de la acción de "la mano Invisible" es Justo

y, por lo tanto, son perludiciales la intervención (es decir la al­

teración de esas condiciones · naturales). d e · los gremios, del

Estado y de los mono polistas. ,

El c o n t e n i d o e c o n ó m i c o más tecnico se centra en la teoría del

v a l o r y en la teoría del capital que expone Smith. Primero es­

t,ableció una jerarquía entre distintas tareas üueces, m i l i t a r es ,


abogados, ltteratos, obreros, etc) para c on c lü l !' con q u e el tra­
bajo es la fuente del valor con ta ventaJa a� que su valor unitario
no vana con e tempo. a me I a rea e u:n 1en comerciable es,
�ntonces, la cantidad de ra a¡o re uen a. or os bienes sí se

m i d e el ingreso r e a , y se rs mgue a pobreza o la riqueza). El

precio real de cada mercadería se puede- desagregar en com­

ponentes que premian a cada factor de la p r o d u c c l ó n en forma de

salarios, beneficios y renta y cuya s u m a .�s la d e f i n i c ió n formal .

(2) Ya en [Link] hablan publicado 9 ediciones ingl¿sas y otras en los .Estados

Unidos, Irlanda y Suiza; fuego hasta 1810 habla sido traducido a· 7-idiomas. ··
EL PERIODO CLASICO.
35

de precio según S m i t h . Este se opon la a los que encontraban el

valoren los metales, el trigo, 'etc.; según doctrinas de siglos an-


terlores" e . . . . .

' S m i t h distin ue l u e o entre valor de uso (la u ti l i d a d de un bien

respecto a otro) y valor e cam 10 capac, a de un bien para ser

cambiado por otro). Enuncia lue o la famosa paradoia del valor

mostrando cómo pueden d l erenc,arseam as e ases e va o r : un

d i a m a n t e casi no tiene valor dé uso pero tiene un gran valor de

cambio y, en cambio, el agua tiene un gran valor de uso y escaso

valor de c a m b i o . El roblema p r i n c i p a l es determinar el valor de

cambio lo cual se realiza, dice m1 , e n . os merca os on e e

trabajo deterrpina el valor de cambio y el precio.

En "La l3 i q u e z a de las Naciones" existen e l ementos q u e con­

f orman tambi é n el es q uema de una teoría de a distribución


l de,.

los ingresos. Smith p resenta tres c a te g or í as de in g resos : el

salario del t r aba j o , los b ene f icios del ca it a l las rentas de l

t e rr a teniente . P ara é l e x iste un n ivel mínimo d eba'o e I

salario no pu ede des c ender a


y q ue es el n i vel de s u b s i s t e n c i a ,

p ero tam p oc o p uede e x c e der el mínimo p or m u c h o t i e m p o . En

o tras partes de su libro (Capí tulo X) Smith p resen ta g raves

a cusaciones contra los titulares del b e nefic i o ( los em p resarios )


porque tienden a ac t uar en f orma monopollstica y co n t ra l os

terr a tenientes por desear cose c h ar . donde no han- semb rado ;

m u e s tra simpatías, en c amb i o, por los asalariados a qu ienes

considera e x plotad o s por los re s tantes f acto r es.

Én la teor í a d el c apital , en ca m bio, encue n tra · d i f i c u l t a d en

c ó mo ¡ u s tif 1 c a r el o r i g e n d e los in g resos d e los qu e no tra.6a1 an :

c ree. entonce s , del m i sm o · m o d o ue l os f isi ó cratas ue una ar­

te va a os p ro p i eta r i os e a t i erra como v a l or adicional (el

p rod u cto neto de Q uesn a y y del cua l M a rx deri v ar í a su conce p t o

de plu svalía).

Nóte s e que Smi t h con estos desarroll o s po n e los mo j o n es al

campo de l a e c o n o m l a : p ro d ucc i ó n y d 1 v 1 s i 6 n d el tr abaJo, v alor , di s­

trib uci ó n e i m p l a n t a una tra d ic ió n u t i l i t a r i a pero tambi é n se ocup a

de l a n t a g o n i smo en la s o c iedad. N o ob s tante esto q ueda olvidado

p orque su t ema p rinci p al era liberar el co mercio y no lo p r eocupaba

(como l e o c u r r i r á l u e g o a R i c a r d o ) el trabajo y los alimentos baratos

(g er m e n de d i ferencia entre las escuel a s q ue buscan la armon l a de

los inter e s es y las qu e destacan el a n t a g o n i s m o , la e x plotaci ó n y

l o s med i o s violentos de s o l u c i ó n ) .

Adam S m i t h vio claramente las vent a jas Que la p oblaci ó n logra

con la divisió n del trabajo y con el comercio i n t e r n o , y. además,

senaló la c orwenien c ia ue el co m ercio inte r nacional fuera li b re

so re o o . t e nren o en cuenta as condiciones de desarroll o

económico del Rein o Unido a fines del siglo XVIII. · ··


· .'36 ·
. HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

Había producido con uh sistema ordenado de teorías, un mar­


co analítico dentro del cual durante. muchos a ñ o s se discutirían

problemas y políticas, y un grupo de conceptos y técnicas de

a n á l i s i s . Según T. Kühn la ciencia económica lograba formular

su primer paradigma. �

3 - Economistas ingleses y franceses

posterlores a Smith ·

No obstante, la· [Link] del Imperio i n g l é s en crecimiento

y que se atribuyera la misma al régrmen de mayor libertad

económica. algunos escritores fueron más pesimi�ue S tn i t h


y entre ellos varios expusieron ideas importantes. althus y

icardo entre los ingleses y Say y Bastiat entre los franceses. El


peno o culminará a mediaaos de SfQIQ con la obra de Mili.
Thomas R. Malthus (1766-1834) publicó en 1798 y reeditó con

posterioridad su estudio sobre IIEI p r i n c i p i o de la población" in­

culpando los males de. la miseria a la desproporción que se


creaoa en las nac,ónes ues la oblación tendía a crecer s e g ú n

una proporción geométrica ( 1 , 2, 4, , 1 . . . en tanto que os


. medios de subs 1s tenc 1a o alimentos solamente crec1an como u n a
· proporción ar1tmét1ca (1 , 2, 3, 4, 5 . . . ). S1 tal obstáculo no es

superado por guerras, epidemias o hambrunas la ú n i c a vuelta

posible al e q u i l i b r i o será por el c a m i n o de la miseria o por la res­

tricción moral del matrimonio tardío o la c o n t i n e n c i a . También

M a l tn u s p u b l i c ó en 1820 su "Principios de. Economía Polftica"

donde analiza los periodos de decrecimiento económico que ·

luego se conocerían con el nombre de c r i s i s y como causas dé

ellas señaló el exceso de ahorro y la i n s u f i c i e n c i a en el consumo.

David Ricardo 11772-1823) comienza sus esenios económicos

con u n a preocupación por los temas monetario s, el dinero, el

crédito. Debemos tener presente que Ricardo fue durante 35


años f u n c l o n a r i ó de la East I n d i a Co. y también miembro del

P a r l a m e n t ob r t t á n i c o . Como dice P h y l l i s Deane , R icardo " mostró

por pr i mera vez có m o un s i m p l e model o a n a l í t i c o de la e cono­

mía, o p eran d o con m u y pocas varlables estrat é g icas, definidas

con precisión, v fá cil m ent e compren s ibles , podr í a uti l i zar s e p ara

anali za r procesos e c o n é rn l e o s com pl,ej os Y.. para J ustificar .pf�s-

cripciones de po l í t icas claras ". ( 3)':. :. : . · · - . .. .· jf ·


.. En 1 8 1 7 p u b l i c ó ta m b i é n su s " Pri _ n c ipios de Economía P d l i tica

y T r i b u t a c l ó n " , Presenta una te o r í a · d e l valor basada e,n" q ue el

a p recio de los bienes está en relac i ó n con su . escas ez . c on la


can I a e ra aJo q ue r e q u i e r e - s u - p r o ucc , n: :'c a p i t?.I .para
R,c�rdo co nsi ste en la a c u m u l a c 1 6 n del trabajo an� .arn L n
· EL PERIODO CLASJCO 37

d i s t i n g u i ó entre el precio natural [Link] por el trabaio> y el


recio comente determinado or la oferta la d e m a n d a . Pero

. en icar o la parte m s origina es a re eren e a a 1 ri i n

de los ingresos (rentas en general) y c ó m o , en cada momento, se


f i i a el nivel de cada u n o : la renta sube por la incorporación a la

[Link]ón de tierras anteriormente lejanas e improductivas; el

salario n o m i n a l tendía a s u b i r muy levemente pero el salario real

Qermanecerá en el nivel de s u b s i s t e n c i a o· se alejará por poco

tiempo de él; el benetlclo por su parte tiende a disminuir .

. Indudablemente que. esfas retlexiones ricardianas se basaban en

la situación de la industria inglesa durante las guerras napo­

leónicas y aí terminar las m i s m a s . La teorla ricardiana de los í n ­

gresos, de notas peslmlstas, no resultó satisfactoria durante

mucho tiempo. Sólo lograría subsistir la renta de la tierra pero


relnteroretando el concepto en el sentido de renta ºno ganada"

es decir diferencias logradas en razón de las coyunturas sociales


que favorecían a . determinados sectores de la economía. En
cuanto a su aporte a la teoría del comercio internacional se des-­

taca la explicación de las r:azones que permiten la existencia

m i s m a de ese comercio; para e l l o formula su ·ley de costos com­


parativos que a d m i t e el intercambio sólo cuando las ventajas de

u n o de los países respecto del otro varía según las mercaderías.

En resumen Bicardo s i g u i ó los pasos de S m i t h al perfeccionar

la teoría del valor basada en el costo de la p r o d u c c i ó n ; pero su

desarrollo si bien se basó en supuestos s i m p l e s (un s o l o factor)

tuvo más vigor y coherencia que el esquema de Smith.

Debe tenerse presente que el . periodo que corre entre la

aparición del l i b r o de S m i t h y mediados del s i g l o X I X , cuando se


cierra el periodo clásico, se caracteriza en lo académico por la

· . penetración de la economía política como disciplina en las

universidades escocesas, Odord y Londres (4), fenómeno


acompariado por la gran tarea de difusión de los empresarios
presentando permanentemente peticiones al Parlamento pro­

p u g n a n d o las ventajas del comercio libre y construyendo l a m e n -

(4) Un disclpulo de Smith, Dugald Stewart ensenó un denominado curso de

economla oouito« en Edi111burgo entre 1799 y 1800. Malthus ensenaba historia y

economfa polltica a los cadetes de la compaflfa con privilegios reales East

tnate Co. En 1825 se <.reó fa cátedra de Economfa en la Universidad de

Oxtord quedando a cargo de Nassau Senior (1790-1864), que ocupó dos

quinquenios a partir de 1825 y 1847. La cátedra de fa nueva London Universi­

ty se ·encargó en 1827 a J. McCulloch, discfpulo de Stewart. En Francia Say

es designado en 1831 profesor de Economla del c·offege de France. Además

debe 'mencionerse la .influencia del "Potiticet Economy Club" que. con 30

miembros comienza a funcionar en 1821 en Londres, mostrando como la

economfa política . habla dejado de ser un asunto exclusivamente acadl1-

mico. Para todos ellos Smith era el punto de partida.


38 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

talidad q u e serla conocida como liberalismo económico (5). En

1815 Grán Bretaña era el mayor poder militar y económico del

mundo y era la avanzada -del, desarrollo tecnoróolcó. Esta clr­

cunstancia explica que la prédica d e l ' libre comercio por los

economistas de la época f u e , en el f o n d o , I ar a c l o n a l t z a c l ó n de la

defensa de los intereses coincidentes de las clases comerciales

e i n d u s t r i a l e s d e l R e i n o U n i d o . De a l l í surge la " a n g l i c i d a d " de la

ciencia económica en sus c omi e nzo s.


E n Francia Jean B. Say (1767-1832), comerciante, i n t r odu ce la

,c on oci da d i s t i n ci ó n de los factores de producción (tierra, trabajo

y capital) con su s respectivos ingresos y enuncia la conocida

· e e a " ue dice ue la suma de los valores de todas las

mercaderías producidas tiene q ue ser egu1va en e a a suma e

.todos l os valores de las mercaderías compradas y de a l l í la s i m -

lific a c ió n de ue la oferta c rea , s u ro ia,demanda.-

Frédéric Bastiat en os u a ele su vida

b i z o u n a muy activa d i f u s i ó n del li b e r a lis m o. económ i co y contra

toda forma d e intervención gubernamental yde p r o t e c c i o n i s m o .

Presenta una teoría donde el valor d e p e nde , en ú l t i m a i n s t a n c i a ,

del traba¡o q u e se evita una persona cuando a dq u i e r e una mer­

cadería, es d e c i r , del servicio que recibe. Bastiat escribía en for­

ma de [Link], ·sátiras y so fi sma s, y como e j emp l o de este arte

(en el c ual sobresalió) se recuerda la "Petición de los fabricantes

de velas contra la competencia del s ol" , en la cual se s o l i c i t a al

P arl a ment o la p r o h i b i c i ó n de la c ons t r u cc ión de ventanas porque

a través de e lla s el sol hace una competencia d e s l e a l . En esta

forma Bastiat ridiculizaba los argumentos'· proteccionistas y

protegía los intereses del capital privado. -'

A mediados del siglo XIX la economía política parecía más

conocida por sus implicaciones polfticas que por sus labros

científicos (ya mencionamos el caso del "laissez-faire" y del

"free-trade"). Poco después del triunfo en 1846 con la derogación

de las leyes de cereales sus p r i n c i p i o s eran ya sabiduría conven­

c io n a l entre empresarios y p o l í t i c o s y la economía como ciencia

parecía haber s i d o desarrollada para presentar u n a j u s t i f i ca c i ó n

del capitalismo ind us tr ia l que habla' traído, sin dud a, un pro­

greso acelerado como saldo.


Es entonces que aparece en Londres el libro de Jonn Stuert

Mili ( 1 8 0 6- 1 8 7 3 ) " P r i n c i p i e s of P o l i t i c a l Econo rny " (1848) q u e d i s ­

t i n g u e a l g u n o s elementos de las leyes de producción l i g a d a s a la

verdad física de las leyes de d i s t r i b u c i ó n q u e i ry c l u y e n problemas

(5) Los escritores alemanes difundieron 'la denominación de "escuela de

Manchester" a los defensores del "teissez-teire"; iuego se extendió a


Cobden y Ricardo con su Liga pro "tree-ttede" en el_ comercio de cereales

fundada también en Manchester en 1838 y que tuvo su auge en la década

. siguiente. ·. · -
EL PERIODO CLASICO 39

de voluntad humana y de t i p o i n s t i t u c i o n a l . En e l l a s la costum­

bre pesa tanto como la competencia. Para M i l l se llega así a u n ·

estado estaclonarloen el cual interesa más la calidad de vida que


la lucha económica. · _- _ _ - ·· · - . ·

El l i b r o de M i l i fue el texto de enseñanza que reinó hasta q u e

se edita el de Marshall en 1890. M i l l abandona en parte la postura

liberal de los anteriores escritores clásicos pero defendió la


agremiación y en otros aspectos demostró una inclinación fa-
biana. · ·

Luego del l i b r o de Mill, las condiciones europeas en lo eco­

n ó m i c o y en lo i n d u s t r i a l marcan el a s e n t a m i e n t o de los poderes

imperiales; los embates sociales provocan asimismo, fuertes

ataques a la economía como c i e n c i a desde d i s t i n t o s puntos de

vista. La renovación interna llegará por vía de los marginalistas

que llevarán la disciplina a un terreno más neutral:

4 - Ideas y aportes de Jos clásicos

Las ideas y aportes fundamentales de los economistas c lá ­


s i cos (6) p u e d en resum i r se asl:

1. Para los clas 1 cos ex i s t e una estructura social i nte g rad a p or

traba " adores ca italistas terraten i entes que sustituyó el

agrupamiento utiliza o por los ístocratas de campesinos, ar­

te s anos y terratenientes. Smith se refiri ó a la " renta " de tres '' ór ­

denes ' ' profesionales d i feren te s : ren ta de la t i erra , salario de f

t ra b a j o y b eneficio del ca ital. Para R icardo precisamente el

r m e a economía o lítica era determinar l as le es_ ue

re g u la b an la distribución del in g reso . ·

2. El a g ente fundamental de la pro d ucci ó n es el traba j o y. so- .

l a m ente el es el que crea r i q ue z as ; el costo de la p r b d a c c l 6 11 es

medido en t é r m i n o s d el ti em p o oe traba¡o u t i li z a d o , q ue se re­

fleja en el valor de los b i enes .

3. El volumen de bienes se rv icios q ue excede las necesidades

de· os tra b a 1 a o res e rru ru rn o e su sis encra e icar o con­

fo rma un surplus. -

4. Si bien los cl á sicos ( S mith, R icardo y Mill) h ablan d el camino

de la e conomía a u na s i t u á c i ó n e s t acionar í a, es claro que a esa

meta se t i e n d e a través de p rocesos diferentes con la guía de " la

mano invisible", funcio n ando como un mecanismo que obe de ce

a las le y es de la Naturaleza.

5. S o l a m e n t e R i c ardo pro f undi z ó el tema de l a d i s t r i b u c i ó n de lo s

ingresos entre l os g rupos s ociales pero tenía un a visión p esimis­

ta acerca de la posibilidad del crecimiento.

6. La división d el traba j o es para Smith la base del ad e lanto tec­

(6) La primera explicación del término clásico se debe a Marx que la utí/ízó

para referirse a Ricardo, Mili y sus predecesores. ·


40 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

· nológico y de e ll a depende la extensión de los mercados y los

mercantilistas eran; en consecuencia, cnt,cables precisamente

porgue sus propuestas tendían a restringir el t a m a rl o del mer­

cado: La d i v i s i ó n del trabajo se ve facilitada por la tarea en la

fábrica (Smith se preocupa de las tareas diferentes que son

necesarias para producir un alfiler) y este tipo de organización

demuestra la ventaja del sistema fabril.

7. Los bienes fueron divididos por Ricardo en dos grupos: mer­

caderías producidas y mercadenas escasas; en ambos casos (os

bienes derivaban su valor de cambio de dos fuentes: escasezy

cantidad de trabajo necesario para producirlas. ·

8. Los clásicos consiguieron un campo propio para la economía

y lograron desligarla de la filosofía moral, no porque pensaran

· prescindir de ella sino porque el campo de la temática eco­

nómica era a m p l í s i m a y la necesidad de profundizar en sus

varios aspectos excedí a la c ap a cidad h u m a n a .

9. E l m é todo abstracto -d educ t v i o fue e l preferido por los clá­

s i cos : la p o s i b i l i d a d d e progreso a trav é s de ese camino fue la

caus a de la polé mic a c o n los h sti oricistas a p o y a d os e n lo ind uc -

t i vo y en sen t imientos nac i onales . . -

1 0 . Lo s pr o blemas de la ma c roeconomía no ocuparon la a t e n c ió n

de lo s cl á sicos . S u e nfoq ue p u e de dec ir se q ue es p referentemen­

te un a n a lt s 1 s d esde la o f e rt a y, a veces , centrado en la for m u ­

la c ió n d e los h o y co n ce pt os b á sicos de la d i s c i p i l n a .

1 . 1 . f=n c uan t o s istema , d ada l


a e x istencia de le y es natura les que

g o b e r na b an el f u n c i o n am i e n t o de la e co n om l a y l a - g u í a de la

man o i n vi s i b e, l t oda in t er f erenc i a por el E stado o de los p ar t ­


i

c ul a re s era ind es ea b le . S o br e e ste punto s e apo y a la do c tri na d e l

ltb era il s rn o econom 1co.

A l p romedia r el s i g l o XIX las e c onomías e u ropeas ofrecía n u n

a m b i g u o panorama d e pro g reso e inno v aciones continuadas

fr e n te a la d i f u s i ó n de la mi seria e n a lg u n o s sect o res de l a p o­

b l a c i ó n . P or otra parte , el c recimiento era quebrado per ió d i ­

c am e nt e por c r i s i s (paros , d epresiones ). E n c onsecuencia pa ..

recia razonab le que m u ch os se p re g untaran s í ese era el res u l­

tado del o rden espont áne o del j ue g o de l a s le y es n aturales y d e

l a - v rn a n o i n v i s i b l e " . Más a ú n ¿ sería p o s i b l e p e rman e cer ne u tral

an t e tantas i n ju s t i c i a s ? A s í comenzó el ataque a l c a pita l ism o y a

l a escuela clás i ca que a p arec í a como el sost é n inte l ectual por su

p esimismo y p or su pa s v dad. T
i i ambi é n se critica n las m i smas

i nstituciones del libera l ismo d es de disti n tos á n g u l o s : a ) p o ll­

t i c o , por el resur g ir y la renovación del n aci o nali sm o con fral a

Trad ici ó n rnanchesterlana' dei' ·corte'\1hiversal; · b) del come c r io

llb�ara la na c ó i n m ás adelant a da , por el proteccionismo eJ er ­

cTéfüp or las nuevas nac io n e s ind u striale s (A lema n ia y ·e s t a d os .


EL P E R I O DO CLASICO
41

Unidos); e) e c o n ó m i c o, las fallas del orden natural requerlan la

acción compensadora gel intervengionjsmo. En cuanto a la cien·

ola e c o n ó m i c a en si t a reforma interna resultará p o s i b l e por el

aporte-que realizarán les marginalistas y por las criticas crecien­

tes provenientes del campo de las doctrinas y de las políticas

económicas de d i s t i n fa s orientaciones (según veremos en el

Capítulo V). Se produce así la decadencia y la ruptura de la

unidad clásica sin perjuicio de q u e a l g u n o de sus expositores

(Ricardo·, por ejemplo) sean reconocidos como proputsores por

corrientes del pensamiento tan disímiles como el liberalismo,

los neoclásicos y el so c l a l i s t a marxista (7).

(7) Sei'lalémos que algunos autores incluyen a los historicistas y a Is

economt« .,de Marx como ramas de las escuelas clásicas.


Capitulo 111

Los neoclásicos (entre 1 8 7 0 ·Y 1 9 3 0 )


1 - El pensamiento renovador r11

Durante el período neoclásico (cuya extensión generalmente

se acepta extender. entre 1870 con la aparición de los p r i m e r o s

marginalistas en tanto reconstructores de fa ciencia económica,


y la década de los años 30 con la edición del libro sobre la
1
"Teona Generai' de John M. Keynes), la ciencia económica s e ·

desarrolla vigorosamente: Desde el s i g l o XVI los adelantos en el


conocimiento- económico se habían logrado a partir de pro­

blemas prácticos y por necesidades políticas que excedían los


l í m i t e s geográficos· del feudo y luego de la c i u d a d . Ya a partir del
s i g l o XIX la economía había surgido como c i e n c i a independien­
te, se había asentado con cátedras propias en los más i m po r t an ­

tes centros de estudios, nutría sus propias polémicas producía

sus textos y también sus profesionales tomaban posesión de un


campo específico. La investigación social a mediados del s i g l o
. XIX estaba orientada por la escuela historicista que reducía su

tarea a la mera descripción de los hechos pero creó las c o n d i ­


ciones para la famosa p o l é m i c a metodológica entre e l l o s (fran­

ceses y alemanes) partidarios d e l · método i nd 1,1 c t i v o X de la ob­

s�rvación directa de los hechos, y los clásicos, partidarios del

método abstracto y de :la deducción.


El auge· del periodo neoclasrco se uo,ca entre la Primera

Guerra M u n d i a l y mediados de la década de los anos 30, al con­


c l u i r la Gran Crisis. Es entonces que se logra nuevamente sis­

tematizar el extraordinario desarrollo logrado por la teoría mi-

(1) El periodo neoclásico suele presentarse siguiendo dos criterios dife­

rentes. El primero destaca los centros universitarios donde se desarrolló el

análisis marginal y los otros temas del periodo. En ese caso se distinguen

las escuelas de Viena (también conocida como austriaca, de la utilidad

marginal, psicológica) incluyepdo a Menger; BlJhm-Bawerk, von Wieser y,

posteriormente, los "neomacginalistas" de la misma escuela (Mayer, von

Haye k, Morgenstern); la escuela de Lausanne (matemática o del equilibrio


general) con Cournot, Walras, y Pareto y la escuela de Cambridge (con

. Marshall, Pigou) también conocida· como del equilibrio parcial, ecléctica

inglesa). También se suele hablar de la escuela de Os/o (o sueca) represen­

tada especialmente por Wicksell, Lindaill y Myrdal, orientados al análisis

del equilibrio monetario; y de una escueta americana (J. Clark). El segundo

criterio es de carácter cronoJógico: precursores (Cournot, Gossen), primera

generación de m¡uginalistas (Menger, Jevons y. Walras), segunda generación

(van Wieser, Bohm·Bawerk, Marshall, Pareto Y. la escuela de· Cambridge); y

modernos a partir de la. década del 20. Ser'latemo� además que otros autores

acortan el periodo neocl¡js/co en 1900 a partir del cual se extiende /a


econom/a moderna. Otros inotuso hablan de un perfodo de transición "más·

allá de./ neoclasicismo" con predominio de posiciones criticas (Cfr. E.

James. op. cit. p. 260).


46 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

croeconómica, debido en especial a los aportes de los margi­

nalistas en el área del valor de los precios y a otros ne o c l á s i c o s

d e d i c a d o s al a n á l i s i s m o n e t a r l o . i a la d i s t r i b u c i ó n de los i n g r e s o s

y a la búsqueda de las condiciones del equilibrio económico.

Las diferencias s u s t a n c i a l e s entre los clásicos y neoclásicos

residen en q u e los primeros parten d e l a n á l i s i s del proceso de la

p r o d u c c i ó n y de las relaciones sociales propias de una [Link]

estratificada. lo cual los convierte en sostenedores del sistema

social vi ente. La teoría clásica del valor se. deriva de la inter­

pretación del trabaj0 "incorporado" a. os renes, El c e n t ro de!

desarrollo teórico es la v i s i ó n desde eL!ado de la oferta: los cos­


tos de producción en este caso, son. las variables que predo­

m i n a n en la d e t e r m i n a c i ó n del precio. En c a m b i o , con la nueva

orientación neoclásica (específicamente m a r g i n a l i s t a ) se pone el

énfasis en la perspe:tiva de la demanda, es decir, en el con­

s u m i d o r y el consumo en general, que Rasan a ser los temas cen­

trales del desarrollo y de los estudios de la teoría económica. El

énfasis se encuentra ahora -en las unidades individuales, en el

a n á l i s i s del mismo proceso de toma de d e c i s i o n e s y en la uti-

lidad como expresión del valor. ·


Además la escuela clásica, aún en sus vertientes más libe­

rales, enfatizaba el papel activo de las 'clases sociales y . l o s con­

flictos de intereses en momentos en que eí clima político eu­


ropeo .estaba exacerbado por u n creciente n a c i o n a l i s m o de las

potencias europeas y al mismo t i e m p o erosionada la cones,on

social por la doctrina m a r x i s t a , las revueltas de la mitad de s i g l o ;

y por la <;:; o m u n a de París de 1871. En 'esas circunstancias, los

n e o c l á s i c o s destacan el papel del individuo en la economí�

relegan el tema de las clases soc1ale�: procurando presentarse

como socialmente neutros. Así fuerort bien recibidos por una

sociedad que deseaba confiar en los resultados evidentes de la

Revolución Industrial y deseaba alejarse de los conflictos.


El ro ósito de la c i e n c i a económica en o inión 1,

era construir una m quina para descubrir verdades concretas.

Por tal razon lqs neoclásicos se preocuparon por precisar las

condiciones básicas su uestos) en ue se analizaban eran

va I as as 1p es1�. ntre es as grand�s s i m p l i f i c a c i o n e s de la

r e a l i d a d , e J l-' h o m o oeconomicus" .o los-mercados de competen­

cia perfecta o, se estacqn como c o n s t r u c c i o n e s

metodo 091cas e gran va or y e ec o de q u e las m i s m a s no se


�ncontraran puras en la realidad no invalidaba su u t i l i d a d en la

meo1da que no se olvidara q u e son rnst:rumentos o tipos idea­


les (2) a p t o s , s i n embargo, para conocer y explicar la realfdad y

también para enfrentar el tipo ideal coii la realidad.

(2) El Úpo ideal es un insrrumerito btJsico de la metodologla de las ciencias

sociales. perfeccionado por Max Weber y se:. refiere a la construcción


3 LOS NEOCLASICOS
( DESDE 1870 HASTA LOS AÑOS 30 )

TEMAS PRINCIPALES FECHAS CORRIENTES Y AUTORES

INFLUEN,CIAS ANTERIORES AL PERIODO:

. 1776 ADAM SMITH

1815 DAVID RICARDO

1825 JOHANN VON THÜNEN

1840

LEYES DEL CONSUMIDOR 1855

UTILIDAD DECRECIENTE

1870
CD ESCUELA INGLESA

© ESCUELA DE VIENA {3)@)

1875

@ ESCUELA DE LAUSANNE @

© EQUILIBRIO GENERAL

1885
@ CAPITAL E INTERES

© NUEVA SISTEMATIZACION, 1890

CONCILIACION CON LOS CLASICOS

• ESCUELA DE CAMBRIDGE ©@ 1900

® UTILIDAD ORDINAL_; DISTiilBUCION

1910

(@) CURVAS INDEFERENCIA

• ESCUELA DE OXFORD (@)@

1920

© CICLOS E HISTORIA DEL ANALISIS

VON HAYEK, MACHLUP

@ VALOR Y CAPITAL

®) TEORIA GENERAL. LO M ACROECONOMICO. 1936 JOHN MAYNARD KEYNES

EMPLEO
··48
HIST,ORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

Los economistas tratan con los hombres y sus problemas tal


cual son y no "con un hombre abstracto o ' e c o n ó rn l c c ' , sino con

uno de fibra y sangre. Tratan con un hombre en g�an parte i n ­


f l u i d o con motivaciones egolstas en su actividad comercial . . .

preocupándose con aquellos aspectos de su vida en las cuales la


acción o la motivación es tan regular que puede predecirse, y la

estimación de esta tuerza puede verificarse por resultados y per­

mite establecer su trabajo sobre bases científicas" (3)

2 - Los precursores del marginalismo

Si bien el ano 1871 es el comienzo preciso del período neo­


clásico no pueden dejar de mencionarse por lo menos dos

precursores: Antaine A. Cournot (francés, 1801-1877) y Hermann

H. Gossen (alemán, 1 8 1 1 - 1 8 58 ) . .

Cournot se destaca por proponer el aparato básico para el e s - .

t u d i o de la formación del precio 'I de la teoría de la firma que aún

hoy es et núcleo de los textos i n t r o d u c t o r i o s ; a s i m i s m o , a él se


remonta él p r i n c i p i o básico de la d e t e r m i n a c i ó n del nivel de la

P-roducción en el cual el empresario m a x i m i za su 5eneficio cuan­

do el costo marginar iguala el ingreso m a r g i n a l . Además, a n a l i z ó


diversos t i p o s de mercado especialmente los casos de mono­
p o l i o , duopolio y competencia perfecta a los que Cournot aportó

su formulación matemática. Sin embargo, estas no influirán

mayormente hasta que Marshall las replantee y d i f u n d a a fines

del siglo.
Gossen solamente se dedicó a estudiar temas económicos en
los últimos 10 años de su vida y propuso una teoría sobre el

c;;omportamiento del consúmidor que sería más tarde redes-


. cubierta por Jevons, Menger y Walras solamente después de

haber editado sus propios.,estudios. En opinión de Jevons, _Gos­


sen es el verdadero íniciador de las teorías marginalistas. Gos­

sen propuso tres principios básicos sobre el ,consumid& que


pueden sintetizarse asi: 1 . El placer q u e se logra con el c o n s u m o
de una cantidad a d i c i o n a l de un b i e n , ' d i s m i n u y e hasta alcanzar

ta saciedad del consumidor, es decir que toda necesidad dis­


m i n u y e en intensidad a m e d i d a que se satisface; 2. Una vez q u e

una persona ha gastado todo su ingreso, la misma habrá ma-.


ximizado su placer o satisfacción total solamente cuando el

l:)lacer logrado con la u l t i m a u n i d a d de cada b i e n comprado,�

realizada con ciertos rasgos predominantes en una realidad cualquiera,

conformando una concepción lógicamente precisa, El término tipo ideal as!

entendido no tiene ninguna connotación vaforativa y su utilidad es enorme

en estudios como /os menci9nago_s Y,'!n e�tudios comparativos.

(3) Alfred Marshall: Principies· of Econom/cs (Mscmi//an, tonaon, e•


. edición, reimpresión 1977, pig .. 22)
L°9S NEOCLASICOS
49

i ual en todos los casoa; y 3. Un bien tiene un valor subjetivo y

el va or su ¡e 1vo que asigna a cada unidad adiciona de un

bien disminuye y l l e g a ·<;i· hacerse cero. Estos princ1p1os son la

base de la explicác1ón·;,,ps1cológrca que brinda la escuela de


Viena. · ·

3 - ![Link] marginalistas

En pocos años aparecen los importantes estudios de Jevons

(1871), [Link] ( t a m b l é n. e n 1871) y Walras (1874). Así comienza

el desarrollo de dos. importantes c o r r i en t e s · del pensamiento

ec o n ó m i c o conocidas como las escuelas de Viena y Lausanne.

El énfasis del a n a u s t s; como ya se señaló. se trasladó durante

este período a constderar la u t i l i d a d como base de las diferencias

entre l o s precios r e l a t i v o s de las mercaderías; y esa u t i l i d a d es la

característica que las n ace desea ble s por t os cons umidores y la

r azón por la c ua l des ean com p r a rlas y luego cons umirlas.

Además e l conce pto de :utilidad marginal gobierna el p r e c i o. La.

a b u n d a n ci a de un bien en un lu ga r ( agua , por e j e m p l o ) h ace q u e

su util idad mar ginal se a ba a j ; si escasea ( como ocurre con un .

diamante) su ut i l i d a d m a rg i n a l ser á ele vada. Pero la utilidad , no

obstante las pre ocu p a c i o n es de esa épo ca , no alcan zó a ser

cu antificada. Más a ú n Pareto ne gó q u e ello f uer a posible y que

l as utilidades de diver sas personas pud ie r a n se r a gregadas.

a. La primera gener�ción:

William S. Jevons (1835-1882) s e p reocupó p or enla z ar la teor a í

c on la in vestigación e sta d í stica y p o r destacar l as v en taJ as d e l

· m é todo a bst r act o o m at em á tico. J e v o n s señaló que un bien se

do la
0
c a m b i a por otro cuan relaci ón de los p recios de las d os mer ­

caderías comerc adas i se i g u a l a con la r e la c i ó n de s us respec­

ti v as i
util dades mar gi n a l e s ; es decir que el v alor depend e de l a ·
u t i l i d a d del bien. ·

Car/ Menger (1840-1921) es otro eco nomista que en plena

juventud a d e l a n to en 1871 la nue va teoría d e l v alor fu n d á n d o l a en

la utilida d. El a p orte d e Menger se cons dera i de un m ér i t o tal

como para q u e se estime re volucionario en cuanto al progreso

qu e si gnificó par a la te oría económica. La re volución men geriana

consisti ó en . señ alar a fa person a y a su c onducta (el com p or ­

ta m i e n t o . d él consumid or) com o e t punto de par tida de la teor a í y


d e l a n á l i s t s e c o n ó rn l c o. : a simismo el intercam bio tie ne l ugar en

razón de la d iv e r s i d a d de las valoraclones s ubjetivas respecto de

un bien deter minado. �tanálisis marginal a partir de e s ta inter ­

pretación de las personas se en camina r áp i d a m e n t e y se co ns­

tru ye n -otr o s m o d e l o s aplicables a empresarios , at Esta do, etc .

demos t r an d o su enorme fuer za ex plicativa.


50 HISTORIA DEL: PENSAMIÉNTO ECONOMICO

Marie E. León Walras (1851-1926) intewa el terceto de los .

primeros marglnalTstas. Propuso una ex� caclón de la u fl h d a i:I

marginal y construyó un m od e l o matem tico de equilibrio ge­

n·eral con un sistema de ecuaciones s i m u l t á n ea s para demostrar

que todos los precios y cantidades :del sistema podían quedar

determinados unlvocamente.

b. La se unda eneración de mar inalistas se lnte ra con

Friedrich von W1eser (1851-1 , sucesor e enger en la cá­

tedra de Economla Polltica de la Universidad de Viena y ·con

Eugene Bohm-Bawerk · (1851-1914) que luego sucede a von

Wieser en la misma cátedra.'. · ; ·· · · · · ·

[Link] Wieser desarrolló una ley de costos ue 'unto con 'an­

tece en es m s e1anos e os esco st1cos (el lucro cesante .aa,

reconocen como bases del concepto de costo de o p o rt u n i d a d .

Von W,eser ta m bién present ó el prin ci p i o de q ue los factores de

producción se distribuir án en . el caso de com pe t e n c i a de m a ner a

ta l que, en e quilibrio, el va orl de sus produc t os marginales se


i g u a l a r á. -

. . Bohm�Bawerk i
or enta sus estudios hacia la teor la del capital -y

el inter és, d iscutiendo las proporciones q u e a dq u mn a n ; se d es -

. t acó p or o frecer la c o n v e n i e n c i a de e d if i c a r la [Link] l a utilidad


so bre bases ordinale s [Link] c a r d in al es par a lo cual a c e p t ó e t con->

ce p to de .curvas de indi ferencia p r o pu esto por· Ed ge w ort h, q ue

lu e g o pasó a ser el fundamento de la teor a í del bienestar.

�Aá6iWsr;�QiPal ( c a r d i n a l a l p r i n c i p i o , o_rdina� lueg�) aportó


la ecu n I a el e x amen de las cons e cuenc i a s ec onómicas que

des piertan los peque ñ os incre m entos en las cantidades de una

variable. Ya en la d écada del 80 e sta modali dad p ro pu esta por

Jevons se ha bía ad ueñado del an álisis-económico en Viena y en

La u s a n n e . E st o perm it i ó ta uti liza c ió n del cá l c u l o di f e r e n c i a l, la

d e r i v a c i ó n de a curv a
l mar g i n a i a partír de una función total ; la

e xplicación de ta cu rv a de de m anda y d ar los pasos _


i niciales en la

m e t o d o l o gía del co s t o -b e n e fi c i o como· m étodo para la decis ió n

entre inversiones alternativas. -

Hasta e s t e momento el an á l i s i s marqlnal a m p l í a y [Link] la

teor a í m c i r o e c o n ómi c a . La e conomfa. (a ún ec o n o m í a política

ha sta 1890) lo g ra un a p o s i c i ó n fi r m e c omo disci plina y su f ecun ­

di dad te ó r i ca la distingue entre las otras ciencias. sociales.

c. Los economistas ingleses que su elen incluirse entre los

neoclásicos son J evons M ars hal l y Pigou ( q ue f orman la escuela

de C am b r id g e ), y Edg e w ort h en Oxford, Hemos y a considerado

el p apel de J evons ; ahora no s reterlremcs es pe c ialmente al caso

de M arshall.

Alfred Marshall (1842-1924) s e gra d!,Jó inicialmente en ma­

temática y también e n se ñ ó c ie n ci a s m or ales · en C ambr d i ge en


LOS NEOCLASICOS
51

los años iniciales de su carrera académica. Su primer cátedra de

Economía la logró en Bristol; luego pasó a Cambridge en 1885,


posición que retuvo hasta 1908. Marshall hizo de O a rn b r l d q e el

centro de enseñanza de ja economía en el mundo a n g l o- s a j ó h e


inició en la disciplina a economistas tan famosos como Pigou

(que. l e sucede en la cátedra), Keynes y otros. Su obra más co­

nocida son los "Principies" cuya primera edición data de 1890 y

que tiene el privilegio de ser el primer libro de la disciplina que

abandona la denominación de economía política (que a su vez

databa del libro de Monthcret1en de 1616) por la más simple de

economía. · · . . .

s, b,en Marshall fue el primero en utilizar la palabra "econo­

mía" en un título se considera que fue W.S. Jevons el que aban­

dona la antigua forma "economía política" por la de "economía":

la utiliza en el te xto de la se gunda ed ic i ó n de su "T heo ry of

Political Eco nomy" publicada en 1879.

Marshall fortalece la g ran tr adición de la escue a l cl ásica in­

glesa de S m ,t h y Ri car do, que i n fl u y e n en su rormac,on, a s,

co m o von T h u n e n , Cournot y Jevons y la matemá t ica de W al ras.

Difunde el e mpleo de las representac o i nes g e o mé t ri c a s de lo s

ra zonamientos económicos que h a bl a comen zado . a utiliz a r

Cournot; y creó "los conceptos de sustitución, coeficie nte de

elasticidad, e xcedente del consum idor, cuas ,renta, econom ,as

ex t e r n a s e in ternas, empres a re presentativa, cos t os primarios y


suplementarios, corto y l argo p l az o . . . t od o s ellos son viejos

amigos n u e s t r o s y h a n llegado a ser elementos tan familiares en

nue stro arsenal analít co i que dif ic i l m e n t e podemos com pr e n d e r

cuán t o le debemos" (4), distin gue entre los an álisis de equilibrio

general y de e q u i l i b r i o parci al, e xpresión est a ú lt i m a que u tiliza

para limitarse a áreas pequeña s de la economía.

Fun d a m e n ta l m e n t e M a r s h a l l se h a b í a p l a n t e a d o la fo rmación

de l o s p r e c ios y de la d istribución d e los in gresos. En el primer

c a so d 1 s t1 n g u 1 6 procesos d if e r e n t e s seg ún el p eríodo que se

consid e r e (c o r t o, lar go, mu y lar go); en el se gundo si guió a

J e v o ns a l d i f e r e n ci a r c uatro clases de i ngresos y de f actores de

pr o du c ción (tie r r a, tra bajo, capital y e spíritu de iniciati va). Su

texto e s aún un gran compañero de cual q u i e r e c o n o m i s t a . (5). ta

de ma n da se basa e n la util idad mar ginal decrecie nte en tanto qüe


la o ferta se apoya en el costo de la p r o d u c c ió n , la Ite rac ió n de

l o s deseos del consum idor y del p r o d u c to r es l a gen e radora del

precio del mercado .

(4) Joseph A. Schumpeter: Diez grandes econom/stH (Alianza Editorial,

Madrid, 1971) pág. 144.

(5) Hemos visto anteriormente que los mercantilistas fueron los defensores
HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

Vilfredo F. Pareto (1848.:.1923), italiano pero nacido en París,

ingeniero ferroviario,· sucedió a L.- Walras en la cátedra de

conomía de la Univers1dad de Lausanne en 1892 y p u b li c ó dos

tratados en 1 8 96 y 1 . ee a or a eona [Link] utilidad a partir

del supuesto de la ordinalidad y del comportamiento del con­

sumidor con el uso de los conceptos de m a r g i n a li d a d y desa­

rrolló las bases de la economia del bi e n e s ta r a p a rt i r de un cri­

terio de eficiencia hoy conocido como "ériterio de Pareto".

Arthur C. Pigou (1877-1959) sucede a Marshall en la cátedra de

Cambridge y la mantiene hasta su retiro en 1944. Sus estudios se

orientan más hacia la teoría macroeconómica y a temas de teoría

monetaria, empleo e ingreso nacionales, los conceptos de cos­

tos e ingresos privados, públicos y sociales y se lo considera el

"padre" de la economía del bienestar.

Francis Y. Edgeworth (1845-1926), enseñó en la Universidad de

Oxford ( entre 1891 a 1922) r e a l i za n d o valiosos aportes en ma­

terias de métodos estadísticos y en la aplicación de curvas de in­

diferencia y c u rv a s c o n t r a c tu a l e s .

· D e s p u és de la s e gu n d a gen e r a c i ón d e la ' e s c u e l a de Viena (von

Wieser y Bohm-B a w e rk) la difusión de sus orientaciones .


y

métodos e s ta b a a s e gu r a d a . A partir de 1900 surgen muchos

a utores en E u r o p a c; o n t i n e n t a l , 111g l a t e r r a y_ E stados Unidos que

a veces son c o n o c i d o s como "neomerqtnettstss" por ejemplo en

Italia Pantaleoni y Einaudi, en Suecia Wicksell y Lindahl. en

E stados Unidos Clar k y Fisher, en Francia Aftalion, Pirou y·

Pérroux; en la misma V i e n a h asta 1930 Schumpeter, Mayer y von

Mises. Walras no t uv o discípulo directo en Lausanne, p ero si in­

fluyó en Italia especialmente con Vilfredo Pareto ( 1 84 8 - 1 9 2 3 ) q u e

llega a enseñar en Lausanne, lrving Fisher (americano. 1867-

1947), John Hicks (inglés, 1904 en a c tl v l d ad aún) y Joseph

Schumpeter (austríaco, 188:,h1950).

· 4. Los a p o rt e s neoclásicos

En resumen: la tradición neodásjca se desarrolla v i g a ca s a ­

ménte deSde la70 h a sta fines-del siglo XIX y d o m i n a el panorama

teórico de las primeras d éc adas del siguiente. Los caracteres

del ·comerci�nte en el 'exterior (espectetmente cuando se dedicaba a la

exportación); los fisiócratas sostuvieron los intereses- de los csmpesinos ;

los clásicos se acercan a los de los capitalistas que invertfan sus beneficios

para asegurar la expansión de la ·producción; Marx . utiliza sus argu­

mentos en defensa de· los proletarios. Marshall reconcifia -la teor/a de los

costos de producción (fado de- /a- oférta)- con la teorla de la utiUdad-·(Íado de

la demanda{ ele/ consumidor ele manera que los precios son determinados

por ambas posiciones "tal como una hoja de papel se corta con ambas hojas
0
de 'una tijera". -. . . •
LOS NEOCLASICOS

' .

relevantes de .esta corrientes pueden ccrnpencrarss en los :s;:.


guientes puntosr. _ -· -- ,

1. El énfasis del análisis se coloca en los agentes del proceso

económjco. pues ellos son tos que hacen y toman decisiones.

Entonces, desde este punto de vista, como las decisiones bá­

:3icas se refieren al producir y al consumir, los agentes o uni­

dades económicas se [Link] en productores y c o n s u m i d o � .s ­

En et enfoque neoclásico lo sustancial es elegir entre alterna­

tivas, de acuerdo a los 'deseos y las metas de los agentes y te­


niendo en :cuenta las restricciones que conforman las situa­

ciones. En este aspecto los neoclásicos se diferencian de los

aútores clásicos y [Link] pues estos ú l t i m o s e s t i m a n que las

acciones de los agentes'están determinadas socialmente y la im­

portancia radica en las,,relaciones· entre ellos y los medios de


producción. ·

2. Si los agentes económicos son consumidores y productores la


relación entre e l l o s se expresa en términos de demanda y oferta

de bienes y. servicios, respectivamente. .

3. Las características .antertores conforman una teoría que ex­

plica los hechos económlcos por la acción de agentes _o uni­

dades individuales, es decir es una teoría fundamentalmente

- m t c r o e c o n ó rn l c a , y, en particular, teoría del precio.


4. Las acciones de los agentes se orientan por el deseo de

maximización: los productores de su beneficio y los consu­

midores de su utilidad, Esta apreciación está ligada al manejo

persistente del análisis marginal: el productor maximiza su

beneficio cuando logra ·igualar el precio con el costo marginal

etc.
5. la escuela neoclásica no es, - sin embargo, absolutamente

h o rn o q é n e a , pues pueden distinguirse tres orientaciones: el

grupo w�lrasiano de La-usanne destacando el tema del e q u i l i b r i o

general que hace uso del instrumental matemático en forma i n ­

tensa pero descuida la explrcacrón económica; el grupo del

equilibrio parcial (escuela de Cambridge o marshallianos) que

combina el marginalis(Tio especulativo con et uso de pruebas

empíricas; y el g r u p o austriaco (o de la escuela de Viena) más


puramente marg r n a lt s ta . --

6. Los neoclas,cos no debaten como los marxistas la d i n á m i c a

de la sociedad s i n o qué aceptan como s u p u e s t o s la permanencia


de las estructuras política, social y de distribución de los i n­

gresos .

1.· C onf í an en q ue es p osible alcan z a r , en el largo p lazo , e,I

equilibrio g eneral y el p leno e m pleo. E l enfo q ue neocl á s i co es

u na e conomía en e q u i l i b r i o donde el p re cio se d eter m in a en los

biene s y los f actores oe la pro d ucción p or v alor e s q ue ad q uieren


54 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

las variables cuando están en equilibrio. No obstante, este en­

foque también fue c o m p a rt i d o poí otras escuelas (como la

clásica y la keynesiana). ·-·

5 - El período 1900 - 1 930

Desde 1900 a 1930. r;> u r a n t é estas décadas la corriente prin­

cipal del pensamiento económico se preocupó especialmente de

tres grandes temas: el e g u ll 1 b n o monetario. el anál1s1s de las

fo r m a s de competencia moderna y el egu,libno y fluctuaciones

económicos. Recordemos, además, que paralelamente se de­

s a r r o ll a n nuevas versiones socialistas. y el marxismo se asienta

como doctrina oficial a raíz de la revolución rusa de 1 9 1 7 (Ver

Capítulo V). · ·

Los economistas de esta época �e p r e oc u p a r o n por indagar las

razones por las cuales el equilibrio de la [Link] se vela pertur­

bado en todos los países. U n a de las ,c a u s a s e xploradas fue la

moneda. En est a área se destacar on K. 'yV i c k s e l l ( sueco , 1851-

1926) q u e p r o c u r ó in1ewar la teor ía mo netaria en una teor la m ás

am lia a tra vés del an á i s 1 s de los cam bi o s en los rec ios, la tasa

de inter s y las relaciones entre a orro e inversi ón ab nen o e

cam ino en el con o c 1 m 1 e n to del compo rt a m , e n t ó de estas

va riables. Es t a l i n e a d e estu d i o s f u e fru c t íf e r a m e n t e s e gu i d a por

al g : .m o s disc ípulos d e W i c k s e l l (D a v i ds o n , M y r d a l , Lindahl, Lun-

dber g y Ohlin). .

Si b i e n lo s mar ginalistas eran c onscientes de que el modelo de

competencia per fecta con el cual tra bajan era un modelo hi­

pot é t i c o, pero de gran utilidad anal ític a , por eso mis mo pro ­

curaron conocer l a s co n s e c u e n c i a s de otros tipos de mercados

m ás frecuen tes en la realida d económi ca ten ían e n la formación

de los precios. En este tema se des taca ron por sus ap o r t e s

te ór i c o s dur ante a década de los anos· 20 y 30,


l P. S r a ff a , Joan

R o b i n s o n ( i n gl e s a , 1 903-v i v e ) en el área de la com p e t e n c i a I mper ­

f ec ta, E . Ch a m b e r l i n (1 899-vlve) en co mp etencia m o n o p o lí s tl c a y

H. von S tac k el b er g en o lig o p o l i o.


Asimismo los econom is t a s de esta generación en frentaron los

prób l e m a s de econ omías funcionando con momentos de gran

e sca se z seguidos por otros con sobre producción por lo cual

desearon pro fundizar las ra zones de t o s. mo vimientos y de las

r e acci o n e s compensadoras y desestabili zadoras. Por este in ­

terés sur gen los estudio s sobre la acel eración de la demand a

(Attalion), el e f ecto in greso y e l e fecto sustitución (Slutzky , Hlc­

ks, Allen) y sobre los principios de la teoría del bienestar (Pigou,

Hobs on, Arrow, Lerner, Boulding y Scilovs ky).


Capitulo IV

La economla contemporánea

( de Keynes - 1 9 3 0 ' s a la a c t u a l i d a d )
1 - El aporte de Keynes

John Maynard Keynes nació en Cambridge el 5 de junio dé

1883. Su padre J o h n N e v i l l e Keynes fue un destacado profesor de

l ó g i c a y también de economía p o l í t i c a ; curiosamente, s o b r e v i v i ó

a John Maynard pues f a l l e c i ó a los 97 a ñ o s de edad. Los bió­

grafos d e . Keynes destacan la gran influencia que el hogar in­

telectúal, por una parte, y la ciudad universitaria, por otra, ejer­

cieron sobre el carácter y orientación intelectual de John May- ·

nard. Después de cursar estudios secundarios en el tradicional

coíeqlo de E t o n , los universitarios de matemáticas y economía

los realizó en Cambridge (King's College); falleció en 1946.

Sus actividades fueron múltiples: académica en el mismo

Cambridge, p ú b l i c a en el Tesoro b r i t á n i c o hasta destacarse en

fas misiones y discusiones sobre las reparaciones de guerra

alemanas luego de la Guerra Mundial I y sobre la creación del

Fondo Monetario I n t e r n a c i o n a l en Bretton Woods, luego de la

Guerra Mundial fl, donde presidió la delegación británica; li­

teraria con sus agradables relatos b i o g rá f i c o s de economistas

famosos; política en la Cámara de los L o r e s ; · f i n a n c i e r a como

presidente de c o m p a ñ í a s de seguros; de preocupación por las

tareas para la comunidad integrando y dirigiendo revistas

académicas o comisiones para el e s t í m u l o de la m ú s i c a y , final­

mente, como asiduo columnista de diarios ingleses.

Escribió "Las consecuencias económicas de la paz" (1920),

"La moneda y finanzas de India" (1913), "Tratado de probabili­

dades" ( 1 9 2 1 ) , "Tratado sobre el dinero" (1930) y "Teoría General

sobre el E m p l e o , el Interés y la Ocupación" (1936), obra llamada

a reorientar la teoría económica, además de gran cantidad de ar­

tículos en revistas de la profesión.

Keynes fue otro de los economistas modelados en la t r a d i c i ó n

de Cambridge, q u e es decir h a b i t u a l i d a d y naturalidad en ei uso

del método deductivo y g e n i a l i d a d para escoger supuestos sim­

plificadores de la realidad económica. La larga tradición había

comenzado ya en la propensión de los hombres a permutar o

cambiar unas cosas por otras que había destacado S m i t h , los es­

t u d i o s sobre el comportamiento racional de los empresarios para

maximizar sus beneficios (Ricardo), el comportamiento racional

de los consumidores (Marshall) para desembocar en el análisis

dela economía a través de las f u n c i o n es de c o n s u m o y de inver­


s i ó n propuestas por Keynes. Su maestría y alegría en la abstrac­

ción c_ientífica n o _ p u e d e resumirse mejor que recordar su frase


4 LA ECONOMIA CONTEMPORANEA

( DESDE LOS 30 HASTA LA ACTUALIDAD):

DECADAS GRUPOS, CORRIENTES, AUTORES

A. FORMACION DE _LA CORRIENTE PRINCIPAL DE LA ECONOMIA.

1 . LOS CLASICOS.

(ENFOOUE OE MERCADOS, MICROECONOMlA,

X
COMPETENCIA, ENFOOUE ESTATICO) b L A U S A N N E : EOUILIBRIO GENERAL
;:¡
e C A M B R I D GE : SUPERACION DE LA

s
<:> SEPARACION ENTRE OFERTA Y
¡¡;
DEMANDA.

ANALISIS DINAMICO Y EOUILIBRIO MONETARIO ( WtCKSELL, LINOBERGH, LINOAHL,

r
OHLIN, MYROAL )
i;¡
O>
COMPETENCIA NO PERFECTA ( SRAFFA, ROBINSON, CH A M B E R L Í N , STACKELBERG).

6
o -- EOUILl8RIO ECONOMICO ( SLUTZSKY, HICKS, HARROP, ETC
!!!

3. JOHN M. KEYNES
1936

( ANALISIS MACROECONÓMICO.Y TEORIA GENERAL DE LA

OCUPACION, EL INTERES Y EL DINERO ' . OFERTA Y

.DEMANDA AGREGADAS: PAPEL Da AHORRO Y LA

INV ERS ION . NUEVA SINTESIS GENERAL DE LA DISCIPLINA.

KEYNESIANISMO : ( KLEIN, t<AHN, KALOOR, KALECt<I)

PAUL A, S A M U E L S O f,j ; Slf,Tt::SI$ DOCENTE

.SOLOW, HARROD, OOMAR : E:. OES.::.RROLLO

J. R O B I II S O N , KALDOR: LA C,1STR1BUCION .Dé: INGRÉ:SOS

LOS NUEVOS INS1'RUME"' TOS Y METOOOS . L!:.Of>!-1 .!:',·". KUZNETS.

LA P R OG R A M A C I C-i N L 1 t J � � 1,.. l'.(,'Jt.J.:;¡.,1c:·1 H i L . c... e:N·;,:..7;. iv�C,C·r�:..�ES

MONETARISTAS

POSTKEYNESIANISMO ( y· N t. U K f Y • < E S ! A -. i ii M O ; T·�·S,, 5,,,.,,,.;c:LS,.,,

�- J
---------·-·. ----
( 4 � 5 CONTINUACION }

e; CORRIENTES CRITICAS DOCTRINARIAS.

DECADA DE 1970

• " RADICALS": CONTRA El ABUSO DEL EMPLEO � MATEMATICAS Y ECONOMETRIA.

• " NEW LEFT ": PROPUGNAN CRITICAS .Al SISTEMA CAPITALISTA

• " COf!!SERVADORES" ( PESIMISTAS ) :

o ESCUELA DE CHICAGO ( MONETARISTAS): FRIEOMAN, STIGLER, BECKER

o HOOIIER INSTITUTE ( STANFORD)

o ESCUELA DE VIRGINIA ( EFICIENTISTAS )

• "CONSERVADORES" ( O P T I M I S T A S ) : LIBERTARIOS

• REFORMADORES PRAGMATICOS ( CONTRA INTERVENCION DEL ESTADO )

c. LOS PREMIOS NOBEL DE ECONOMJA.

1969 RAGNAR f'RISCH y JAN TINBERGEN

1970 PAUL [Link]

1971 SIMON KUZNETS

197Z JOHN R. HICKS y KENNETH [Link]

1975 WASSIL� LEONTIEF

1974 GUNNARD MYRDAL y FRIEDRICH VON HAYEK

1975 LEONID V. t<ANTOROVICH y TJALLING C. KOOPMANS

1976 MILTON FRIEDMAN

1977 BERTIL OHLIN y JAMES E. MEADE

1978 ·t1ERBERT SIMON

1979 THEODORE W. SCHULTZ y ARTHUR LEWIS

1980 LAWRENCE KLEIN


60 HISTORIA DEL -P E N S A M I E N T O ECONOMICO ·

"el gozo más sustancial que puedo lograr lo derivo de la percep­

ción de los a r g u m e n t o s · 1ógicos" (1908).

Los rasgos de la teoría general desarrollada por Keynes

pueden resumirse asi: ·

1 . •La preocupac16n principal de la época es c ó m o poder conocer


el comportamiento de la economía . global utilizando otra

aproximación que suplante al énfasis de los neoclásico�

preocupados solamente por la conducta de los c o n s u m i d o r e s y

de las firmas empresarias. Por ello �I objetivo p r i n c i p a l es deter­

minar la forma de poder precisar el nivel del ingreso n a c i o n a l y .

consecuentemente, el nivel del empleo.

2. El ingreso nacional >'.: la ocupación -dice Keynes- dependen

del gasto de la c o m u n i d a d : el ingreso depende a su vez. de tos


gastos de i n v e r s i ó n (pública Y privada). Por su parte el gasto de
los c o n s u m i d o r e s depende del c o n s u m o y de la inversión con lo

cual establece la relac::ión básica: in reso i ual a c o n s u m o m

invers, n Y = l. También se puede d i s t i n g u i r entre el acto

e a orrar y de i n v e r t i r ; y el ahorro es i g u á l al i n g r e s o menos e l .


consumo: S = Y - C.
3 . La inversión privada: las empresas invierten c u a n d o esperan

lograr un b e n e f i c i o o, en t é r m i n o s keynesianos. si la rentabilidad

o e f i c i e n c i a m a r g i n a l de la inversión excede el t i p o de interés a

abonar por los préstamos necesarios para llevar adelante los

proyectos de inversión, el proyecto es rentable. Distintos ele­

mentos i n f l u y e n en el tamaño y c r e c i m i e n t o de la demanda, la

tecnología e l e g i b l e . etc. ·

4. La inversión pública: en este caso se depende, en gran me­

dida, de dec1s1ones políticas y de los mismos administradores

públicos. Este aspecto es el q u e más se destaca en el análisis

keynesiano ya que el gasto fiscal se c o n v i e r t e en un i n s t r u m e n t o

, . e olítica económica fundamental para m o d i f i c a r la demanda

agregada y el nive e emp eo.

5. La inversi6n extran¡era depende de los incentivos ofrecidos

[Link] el pais·y de la s1tuac1ón en el a1s de o r i g e n . Los cambios en

el nivel de i n v e r s i ó n total son los 1actores relevantes para deter­

minar los n i v e l e s de ingreso y de ocupación y esas decisiones

afectan a todos los propietarios y productores tanto de bienes de

capital como de bienes de c o n s u m o .

6. 1 consumo de ende del in reso.' según hemos visto, pero

también de otras vana les recios, stocks,. l i q u i d e z , etc.) 1-)ero

es [Link] estable en pocas norma es y a propensrón

marginal a consumir de�ermir:,a el g r a d o · de estabilidad de la .


economía. La f u n ci ó n de la ocupación y su a n á l i s i s era, en ú l t i m a ·

instancia, el objetivo y el problema que deseaba estudiar Key-


nes. · · ·
ESQUEMA DE LA TEORIA KEYNESIANA

EL INGRESO Y LA OCUPACION DEPENDEN

DE LA

DEMANDA EFECTIVA COMPUESTA

POR

DEMANDA DE INVERSION DEMANDA DE CONSUMO

MULTIPLICADOR

f
I AHORRO

PROPENSION AL AHORRO PROPENSION ÁL CONSUMO

FUNCION DE INVERSION FUNCION CONSUMO

INVERSION PUBLICA (OECISION DISTRIBUCION DEL INGRESO

POLITICA Y POLJTICA IMPOSITIVA I POLITICA IMPOSITIVA

PRECIOS RELATIVOS

STOCK DE BIENES

TIPO DE INTERES
INVERSION EXTRANJERA

(INCENTIVOS}

DEMAIIDA DE DINERO PARA

TRANSACCIONES.Y PARA LIQUIDEZ

TIPO DE INTERES. EFICIENCIA


INVERSION PRIVADA
!----------...¡ MARGINAL DEL CAPITAL. -

( INCENTIVOS, SEGURIDAD)
62 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

Como puede apreciarse-la llamada "revolución keynesiana"

agrega una muy importante dimensión al análisis económico

pues integra la teoría monetaria (variabfe interés) a la teoría

macroeconómica (determinación del ingreso g l o b a l , el c o n s u m o

y la i n v e r s i ó n , y nivel de ocupación . Aporta además conce�tos

nuevos a xico pro e s i o n a i : os agregados consumo, inversión,

demanda, etc. y se hacen visibles las herramientas utilizables

como instrumentos de política económica capaces de hacer


frente a los problemas de desempleo masivo de la época. Keynes

sostiene como supuestos la presencia de la ley psicológica

básica i m p l í c i t a en su a n á l i s i s de las propensiones al c o n s u m o o

al ahorro. Además acepta como dada la estructura social y el

n i v e l tecnológico. E l enfoque microeconómico de los clásicos y


neoclásicos se basaba en el estudio de los mercados; Keynes

lle a ahora a u n enfo ue macroeconómico basado en la relevañ­

cia de las funciones económicas e consumo y e inversión.

El aporte de Keynes fue inmediatamente apreciado por la

capacidad de su teoría para encarar diferentes situaciones

económicas; el enfoque por otra parte ofrecía tanto a los eco­

nomistas como a los políticos un camine de solución de pro­

blemas graves. El camino sugerido por Keynes llegaba en el

momento oportuno: la c r i s i s de la d .. cada. La "revolución key­

nesiana" en la profesión dio aliento a la nueva generación para

desarrollar instrumentos conceptuales y metodológicos; tam­

bién los estudios de fines de la década del 30 y de la. s i g u i e n t e se

encaminaron a través de dos grandes vertientes: una ofrecía la

perspectiva monetaria y en ella se situaba el mismo Keynes y


donde Kahn introduce el m u l t i p l i c a d o r : como elemento de

análisis; y la otra destaca los aspectos reales y. se basa en los

estudios de Kalecki con aportes también )mportantes para la

consideración del problema del desempleo, el ahorro y la dis­


t r i b u c i ó n del ingreso (Joan Robinson en el Reino U n i d o , L. K l e i n
y A l v i n Hansén en los Estados Unidos).·

2 - Otros desarrolíos

Durante las décadas de los anos 30 y 40 se producen dos tipos

de progresos en la c i e n c i a económica en relaGión con lnstrurnen­

tos y métodos de i n v e s t i g a c i ó n . Por un lado, desde el punto de

_vista metodológico y estadístico se desarrolJa una nueva técnica

apta para estudios de estructuras y crecimiento de economías

denominada "insumo-producto" por Wassily Leontieff, conti­

nuando así la tradición matemática de [Link], Wicksted y

Pareto. A partir de a l l l la demanda de información de datos es­

tadísticos y las posibilidades matemáticas fueron m u y importan-


DE K E Y N E S A LA ACTUALIDAD 63

tes con los estudios de Simón Kuznets, Dennison y toda la llnea

del desarrollo de las cuentas nacionales. Luego, y sobre todo

durante ta Guerra Mundial 11. comienza el desarrollo de la pro­


gramación lineal y la teorla de los juegos a ralz, en particular, de
la necesidad de encarar los problemas de transporte de rnatertat

bélico y abastecimientos en general. La década del 50 es el

comienzo del auge de los estudios estad1sticos y econométri­


cos, que con los adelantos de las técnicas de computación

aceleraron enormemente la p o s i b i l i d a d y uso de las matrices de

insumo-producto para tareas de planeamiento en distintos ni­

veles. A s i m i s m o durante la década de los años 60 los enfoques

c u a n t i t a t i v o s se extendieron al campo de la h i s t o r i a económica.

(Fogel, Fishlow). ,
Hemos s e ñ a l a d o que en una d i s c i p l i n a como la economía el

progreso se reflejó reiteradamente en una secuencia de modelos

que resultaron adecuados para explicar problemas contempo­

ráneos; pero, geñeralmente, cada uno de estos nuevos modelos

fue u n perfeccionamiento de otros anteriores. Hasta fines de la

década de los ai"los 1930 el tema de las condiciones necesaria..s

para lograr el e q u i l i b r i o general (es decir e q u i l i b r i o en todos los

mercados: de productos finales, bienes intermedios y de fac­

tores de producción) fue el dominante. Pero en 1939, Roy

Harrod, profesor i n g l é s de la Universidad de Oxford, publicó su


"Essay i n D y n a m i c Theory" con el cual abrió un nuevo c a m i n o al

tema del crecimiento económico, que interesará hasta fines de la

década de los años 1960. Diversas razones (de política econó­

mica, teóricas y m e t o d o ló g i c a s ) contribuyeron a mantener viva

esta preocupación durante el período mencionado.

En el campo de la polltica económica, sobre todo después de

terminada la II Guerra Mundial, en las economlas occidentales

(industriales subdesarrolladas los ob'etlvos ollticos oder

nac,ona 1
1bertad 1 democracia, estabilidad, etc.) se comparten

con objetivos económicos: el crecimiento económico suplanta

como denominación corriente la antigua de progreso (materia]

que databa del siglo XIX. El crecimiento es una preocupación

grave por el rápido aumento de la población, la presencia de

naciones subdesarrolladas en los organismos mundiales, el

ánimo de evitar conflictos sociales y un renovado deseo de

cooperación internacional. ·

En el campo teórico los economistas orientan su dedicación al

nuevo tema que preocupa a los gobiernos, a los grupos de In­

terés y a la gente en general: cómo ex�licar y cómo asegurar la

acumulación del equipamiento (capaci ad productiva) necesario

para mantener el pleno emmeo a mejorar el nivel de vida .. Los


modelos teóricos de Rarro y e Domar procuran demostrar
cómo el cambio en una u n i d a d de un componente de la demanda
. 64 · · . HISTORIA DEL P l: N S A M l t N T O ECONOMICO

agregada influye en el Ingreso total; otros se preocupan en el

a n á l i s i s de la proporción del ingreso que debe ahorrarse e inver­

tirse, la educación de la mano de obra, el desarrollo tecnológico,

la preferencia en el tiempo (es decir consumo actual frente a la

alternativa de consumo futuro). $e introducen nuevos conceptos

como [Link]. el multiplicador, el crecimiento balanceado,


la relación capital-producto, la tasa de crecimiento garantido,

etc.; en estas investigaciones se destacan los nombres de Har­

rod, Domar,. Rosenstein-Rodan, Solow, Lewis, Scitovsky, Hirs­

chrnan,' Nurske, M i !, h a n , Pérroux y el economista argentino

Prebisch. También los historiadores económicos contribuyen

con el análisis moderno de las condiciones en que se dio el

crecimiento en las naciones hoy consideradas como indus­

triales. Uno de ellos, W.W. Rostow (entonces profesor de His­

toria Económica en el M.I.T. -Massachussetts lnstitute of

Technology) propuso una nueva secuencia de etapas renovando

el vigor de los estudios de hustoria económica.

n el área metodoló ica se . erfeccionan los conceptos, los

métodos y las estadísticas ut iza as en as [Link] as nac1ona es;

el indicador del "groducfo Bruto rnterno por habitante" cumple


adecuadamente su función de mostrar el n i v e l , la evolución y el

ritmo de crecimiento de u n a economla. En este campo se des­

tacaron W. Leontieff, S. Kuznets y R. Stone.

A comienzos de la década de los años 1960 se comienza a

poner en tela de juicio la deseabilidad incondicionada del cre­

ci m iento en razón de problemas relacionados con la población y

su crecimiento, la contaminación del medio ambiente que

provoca el desarrollo industrial, la persistencia del nivel de

pobreza en algunos palses subdesarrollados, el deterioro de las

- c o n d i c i o n e s políticas que perjudican la libertad, la justicia, fren­

te al uso de la fuerza, etc). El indicador del producto bruto inter­

no es necesario completarlo con -otro que también muestre los


aspectos no económicos del crecimiento y así surge . el de
:'.J:>ienestar económico neto": q u e · reclasifica los gastos de con­

s u m o , inversión, ocio y trabajos domésticos e incluye los incon­

venientes de la urbanización. En estas investigaciones se des­

tacan J. Tobin y W. Nordhaus. -

3 - La economía postkeynesiana

Con posterioridad a la Guerrc;a Mundial 1 1 , e� desarrollo de la


disciplina en el campo teórico conformó ·10 que ha dado en

llamarse economía postkeynesiana. Pero ya la cantidad de cen­

tres. de estudios y de institutos de investigación es enorme. No

obstante pueden distinguirse diversas líneas principales de


. - , • · . ' ·
, . . . ;:. ' -.•
DE KEYN ES A LA A C T U A L I D A D : � � :: ·- 65

análisis; especialménte, en un primer momento; podemos dls.­

tinguir las siguientes líneas de estudios: 1. la d i n á m i c a . del

crecimiento a través de diversos modelos destacándose R.

Harrod y E . Domar; 2� la relación lncrejnentat de capital-produc-


- to con R. Solow y la� funciones de producción con Cobb y P.
Douglas; y 3. la distribución del ingreso interesó especialmente
a los ingleses ( J o a ri o R o b i n s o n y Nicholas Kaldor).

,Las [Link] principales que [Link] la economía postkey-

nes,ana pueden sintetizarse a s , : . .

1 . Se ofrece una acabada explicación del crecimiento e c o n ó m j c o

y del mecanismo de d i s t r i b u c i ó n de in resos, teniendo un papel


rota nico · la tasa e mv .

2. Aprecia. los sistemas económicos como en movimiento per-

. manente y s i g u i e n d o -un camino de crecimiento secular. En tal

caso (y así se observa, en general a lo largo del siglo XX) es

relevante identificar esos factores y distinguirlos de aquellos

otros que causan l o s . m o v i m i e n t o s cíclicos: asl comienzan los

estudios que diferencian los plazos en corto y largo.

3. Es necesario incorporar [Link] estudios sobre el comportamien­

,to del d j r) e r o la realidad del f u n c i o n a m i e n t o de nuevas i n s t i t u ­


c i o n e s tanto como autoridad monetaria como de crédito en el

área I n t e r n a c i o n a l . La situación se sintetiza en la expresión "el


dinero interesa". ·

4. Existe u n m u n d o de grandes corporaciones internacionales y

de poderosos organismos sindicales: los precios no son en

general resultado de lá. oferta y de la demanda i n g e n u a s s i n o q u e

son "administrados" e.s decir propuestos por los proveedores y


ofrecidos a los clientes sobre la base de "acéptelos o d é j e l o s "

especialmente en los productos del sector manufacturero ya que

los precios de materias primas admiten la posibilidad de un

mayor regateo. . ,

5. Los sistemas económicos se comportan en este m u n d o con-

temporáneo en una forma más dinámica. .

No obstante la amplitud e importancia de esos desarrollos

teóricos y . metodológicos, existe resistencia contra ciertos as­

pectos de la teoría keynesiana. Por lo menos pueden citarse tres

,importantes: la primera es la corrjente monetarjsta q u e se basa

en la crítica de q u e fa inflación es un problema importante en las


economías( especialm_ente a partir de 1965 ) .Y q ue no es posible

e xplicarl a utilizando s o lamente las v a riabl e s del modelo key­

nesia no � A po rta concep tos n u e v o s · tales como la d is ti n ción

originad a, en l . -F isc h er de las tasas de interés n o m i n a l y real y la

tasa de i n f l a c i ó n esp erada , y desarrolla p o s i b i l i d a d e s para et uso

i::le nuevos in st rumen t os de an á lisis monetario con la incor p o­

ración de lo s agregado� qu e red e finen la moneda ( M 1 , etc. ) . El


66 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

segundo movimiento se conoce como "radical" y concentra su

critica en el abuso del instrumental matemauco-econométrico.

La tercer corriente se conoce como "principal" y se destaca


por su profesionalidad y acepta todos los aportes que i m p l i q u e n

un progreso para la disciplina, pero sin romper con las corrientes_.

anteriores. E:n esta c o r r i e n t e puede enrolarse a Paul A . Samuel­

son (1915-vive; Premio Nobel 1970 y profesor en el M . I . T . desde

1940), autor del manual de economía más difundido y cuya

primera edición se publicó en 1948. Samuelson ha hecho aportes

importantes a la teoría del comportamiento del c o n s u m i d o r con

su conocida e x p l i c a c i ó n de la preferencia revelada, el uso del

p r i n c i p i o del acelerador, el desarrollo del teorema de igualación

de precios de los factores, la programación lineal, etc.

También las corrientes críticas actuales, de acuerdo a otros

autores, suelen distinguirse así:

1. U n a corriente conservadora con mayor poder p o l í t i c o que in-


telectual; ·

2. La escuela libertaria de Chicago es más importante por ser una

crítica originada en el interior de la misma profesión y sostiene

una revitalización del "laissez-faire": K n i g h t , von Hayek, von

Mises liderados por M . Friedman exaltan al extremo el papel del

mercado y, en el caso de Friedman, además, se pronuncian con­

tra los sistemas de seguridad social, la legislación de apoyo

a g r í :: o l a , las reglamentaciones sobre la venta de a l i m e n t o s , etc.

y abogan por la expansión controlada de la oferta monetaria;

3. También existe una crítica de otro heterodoxo, J . K . Galbraith,

con s i g n o politice diferente y que procura destacar los aspectos

institucionales y administrativos; y ;

4. Los g r u p o s de "radícals" tienen un énfasis antleconometriata

(Gurley; otras corrientes de la izquiérda como la "New Left"

s i g u e el camino de la llamada "Cid LeW de la década de los anos


30 y 40 (Baran, Sweezy). ·

En cuanto a las posibles orientaciones futuras en etcampo del

desarrollo teórico las probabilidades.';según Eichner, son:

1. Pasar de los a n á l i s i s con preponderancia de los efectos sus­

titución a los que enfaticen los camotes del efecto ingreso;

2. Pasar a enfoques globales por slsternas: actividades orien­

tadas, procesos acumulativos, subsistemas en interacción don­

de el interés no se centrará en la distribución de los recursos es­

casos s i n o en cómo expandir el producto y en cómo d i s t r i b u i r el

excedente, lo cual hace vislumbrar la -necesidad de a d m i t i r ca­

m i n o s i n t e r d i s c i p l i n a r i o s para atacar los problemas económico-


sociales; : . . . · ·

3. C a m b i o de énfasis en el desarrollo teórico- abé.-ndonañdo eri a1-


go la elegancia para escoger l o . m á s · relevante y que admita
DE K E Y N E S A LA ACTUAUDAD 67

pruebas e m p í r i c a s . También se prevé el cambio del énfasis de

estudios de teoría a otros más orientados a la acción política en

los campos de ingresos, precios, mercados no competitivos, in­

versiones p ú b l i ca y privada, política sobre i n f l a c i ó n y distintos

problemas de distribución.
Capítulo V

Los críticos de la corriente p d n c i p a l

- y las doctrinas económicas


. D ..u r a n i é el s i g l o X I X , simultá�ea�ente con el desarrollo de. las

l¡! s c u e l a s c l á s i ca s y n e o c l á s i ca s de la corriente principal de la

e c o n o rru a como c i e n c i a , .se encuentran cuatro corrientes doc­

trinarias cuyas e n s e ñ a n za s tuvieron trascendencia respecto

del 1uzgamiento del comportamiento· de los agentes económi­

cos y de las políticas económicas a aplicar a las economlas


como realidad La primera de estas corrientes se d e n o m i n a es­

cuela histórica: surge de u n con1unto de e c o n o m i s ta s alemanes,

se d i f u n d e luego a otros pa í s e s y se atrinchera tras estos temas:

método, a n á l i s i s del desarrollo e c o n6 m 1 c o a través de t1polog1as

de etapas defensa de lo nacional. La se unda corriente es la

socialista ue c u l m i n a en lo doctrinario e s.
de Karl Marx y en lo p o l í t i c o con la Revolucjón Rusa de 1917. La

tercer corriente se denomina institucionallsta y está típicamente

o r i e n ta d a a la cons1derac1ón c r iti c a de [Link] la economla

a m e r i ca n a .

· La ú l t i m a corriente, si bien tiene sus b ases mediatas en el N u ev o

T estamento y al g unas ense ñ an z as d e las escolásticas med i e­

vales, se est ruct u ra a p a rt ir de la encíclica "R erum N o v arum " d el

papa Le ó n XIII y m uc h os otros doc u men t os y estu d io s q ue la ac­

t u a lizan p eri ó dic a mente ; mereceden de s tac a rse sobre todo , la s

e n c í c l i c a s de P ío XI, Pí o XII , J uan XX I I I , y J uan P a b o l 1 1 ; e s ta

c orrient e s e conoce como socia/cristiana.

1 - La escuela histórica

Est a c orriente a l c a n za su esplendor en la se g und a mitad d el

sigl o XIX p ero h ab ría sur gi do a pnncrpros del m i smo s ig l o t ­


e

niend o c omo precursores a los a e


l mane s A dam Mül ler (1779-

1829), Fr ed i ric h L ist (1789-1846), y el a mericano A le x ander

H a m i l t o n cr e a dor de l ar gu mento p rotecc i on i sta de las in d ustri a s

n a ci e ntes en 1791.
MUl/er cons de i ra b a la economía inte g rando s i e mp re ot ra s

áreas socia les , e n tod as l as cuales el h om br e es u n elem e n to

socialmen te activ o . E n t a l c aso l a p olít ica econ óm ica de los

g o b i e r n o s deb e se r una f u e z r a p roductiva y no mera m ente un ó r­

gano de supervisió n y or d en como la a p reciaban los f i si ó crata s y

e l liber a lismo de la esc u e l a clásica. P ara MU l l e r la e conomía d e ·


los c ásicos eral m ecani cista . e x cesivame nt e rac , onal , materlalís­

ta y es tá i t ca.

, Por su part e , Fredrich List en s u "S s i te m a N a c ional d e Ec o ­

nomía Polltica" (1841), pa rte del h ec h o de . l a naci ó n a le mana


72 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

unida y despertada por las guerras contra Napoleón. Para List las

- e c o n o rn í a s difieren y no todas gozan de u n a fortaleza s i m i l a r ; era

necesario entonces proteger las industrias nacientes, desarrollar

la verdadera riqueza de una nación q u e eran sus habitantes (sus

habilidades y nivel educativo) y establecer barreras aduaneras en

los países menos desarrollados. En el fondo List estimaba que la

orientación de Adam Smith sólo contribuiría a aumentar el

· poderío i n g l é s en razón de la ventaja que ya había logrado el

R e i n o Unido frente a las otras naciones de Europa c o n t i n e n t a l .

Para List las u n i d a d e s econórnlcas importantes no s o n , sin em­

bargo, los individuos sino las naciones, reflejando· así la posi­

ción f i l o s ó f i c a típica del antiindividualismo romántlco alemán. -

Las economías así constderadas eran dinámicas y se desarro­

llaban en etapas o estadios de c o m p l e j i d a d creciente: agrícola,

manufacturera, comercial. El método histórico, preocuflado por

los hechos, era para estos e s t u d i o s o s la forma deseab e de en­

carar la investigación económica; el método inductivo as,

wopuesto origina una gran polémica metodológica durante el

s i g l o pasado entre esta escuela y los deductivos de la escuela

clásica - neoclásica.

Luego de esta época i n i c i a l se destacaron otros representantes

tardíos de la escuela histórica entre los que se recuerda a los

alemanes B. Hildebrand, W. B o s c ti é r y K. Knies. A .Knles,

además, debe reconocérsele su - defensa de la apreciación

económica a través de leyes estadístlcas con preferencia a la

búsqueda de leyes causales.

Los ú l t i m o s historicistas fueron los famosos G : - s c h m o l l e r y L.

Brentano. Durante las últimas décadas del s i g l o se acentuó la

p o l é m i c a sobre el método así como la d i s c u s i ó n del desarrcllo

de la economía entre ser meramente descriptiva o procurar,

además, el logro de leyes o pautas generales.

Posteriormente la escuela histórica ejerce influencia sobre la

corriente de los i n s t l t u c i o n a l i s t a s americanos; y t a m b i é n sobre

los economistas sociólogos como Max Weber y Werner sorn­

bart; sobre O. Spann. En nuestros días algunos historiadores

económicos han continuado trabajando sobre la propuesta de

dividir la historia del desarrollo en etapas �.W. Rostow).

2 - Los · institucionalistas

(mediados _siglo XIX hasta l a a c t u a l i d a d ) :

Esta escuela es típicamente americana y se ha caracterizado

por su propósito de rio olvidar en el análisis las instituciones

económicas y por destacar el papel que las mismas desempei'\an

en los distintos sistemas económicos.: Otra preocupación de los


5 CORRIENTES· DOCTRINARIAS
( CRITJCOS PRINCIPALES DESD.E 1830 HASTA AHORA)

Ei>OCAS CORRIENTES Y AUTORES

SOCIALISTAS SOC:IAL CRISTIANA



ANTECEOe'.NTES

MAS REMOTOS l UTOPICOS


,..,
.
OUl;SNAY BIBLIA (D HISTORICISTAS

.-
' SMITH ESCOLASTICOS CAMERALISTAS
1

� ... RICARDO
FOURNIER 1
J
[Link]
1
ST. SJMON 1 MÜ[Link]
1 (HEGEL.) ESCOLASTICOS
1
MABLY 1

1 TARDIOS
1
1
{SALAMANCA) LIST
1840 1
1

ROSCHER
SISMONDI } 1
1

PROU�ON \

INGLESES �

KARL MARX
1850 t<NIES
{ COMUNISMO)

HILDEBRAND

FASIANOS
1860

1890
� @ INSTIT\JCIONAUSTAS

ELLY

SCHMOLLER

VESLEN

COMNONS
1900
�TC�ELL
LENIN
1917
SPANN

.1920
"OLD LEFT" ACAOEMICA i>IO XI

STALIN
( 8ARAN, J. R081NSON,

LERNER, SWEEZY l

i>IO XII ROSTOW

1
1960

"NEW [Link]" JUAN XXIII GALSRAITH

{ GURLEY, LINOBECK i>ABLO VI

G R E EN )

!
74 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

institucionalistas fue la distribu-ción- d e i - i n g r e s o y de la riqueza y

la consideración del desequilibrio en lugar del estado de equi­

librio que habla propuesto la escuela neoclásica como el estado·

normal de una economía. Si bien los análisis institucionales han

sido críticos de la corriente principal ésta no los ha olvidado y, -

reconociendo su importancia, ha procurado absorber sus con­

ceptos. Los economistas considerados como enrolados en esta

corriente son Thornstein Veblen (185]:-1929), Mitchell, Commons

y en la actualidad John K. Galbraith (1908 - vive aún) y otros.

Thornstein Veblen creía que tanto la sociedad como la eco­

nomía podían ser. analizadas como un proceso de selección

natural de instituciones, pero como éstas no cambian con ra­

pidez se conforman los conflictos permanentes. Criticó a los

marginalistas por creerlos defensores del "statu -quo" r e specto

de la distrib ución del in greso y de la ri queza. Introdujo dentro de

la disciplina conceptos ho y plenamente ace ptados tales como

clase ocios a, consumo cons picuo (es decir la p r á ctica de con­

sumir más all á de la s propia s nec esidades con el propósito de

ostentar riqueza, l u j o s , demostrar poder, etc). Además, como las


clases ociosas (g r u p o s involu c r a d o s en la captura de bienes sin

que realmente traba jen para lo g r a r l o s) son las domina ntes, su

actividad tiene una g ran reperc usión en toda la sociedad pues se

t iende a im itar s u com portamiento.

Veblen se pre guntaba cómo p o dí a · un eco nomista ent ender y

e xplicar el mundo real que lo rodea ba: su re sp u e s t a era que

de pendía de su orie ñtación filosófica o intelectual ; esa posici ón

er a un producto que se reco ge con la e xperiencia que da la vida y

ella podrá verse como al go est á tico (rec uerda a Mars hall y l os

neoclásicos ) o como e volución.


John R. Commons se orient ó al estudio del nuevo orden

industrial posterior a 1875 y a las co ns e c u e n c i a s en la economía

laboral. Sostenía que la habi i l dad sindical de pendía en cómo

l o g r ar controlar las co n d i c i o n e s en el área de l mercado de sus

pro ductos. Como l íde r social c o l a b or ó en la elaboración de

le gislación sobre se gu r o de e mpleo, re gulación de ferrocarriles y

otros se rv i c i o s p úblicos, y jubilaciones y pensio n e s . Procuró con

su a c c i ó n sobre la le gislación lo g r a r un " c a p i t a l i s m o razonabl e"

do nde pudiera reemplazarse el conflic to por la cooperación entre

los grupos r epresentantes de los in tereses en pugna.

John K. Ga/braith destacó la necesidad de prestar aten ción a

lo s sistema s de valores cultu rales pu es e l l os guían una eco­

no mí a y mo stró el de sequilibrio de las 'sociedades q u e pro ducen

muchos bienes privados e r. desmedro d e la produ cción de bienes

p úblicos cual es el caso de l a econom ía americana. Asimismo

considera que la e xistencia en esa eco nomía de productores de

g ran tama ño fac ilitó el surgimie nto detos sindi catos y d é com -
LOS CR1TICOS Y LAS DOCTRINAS 75

[Link] que con su .acclón han conformado un

- "poder compensador". En otros escritos Galbraith a n a l l z ó cómo

el-empresario individual de la teoría económlcátradlclcnal ha

sido reemplazado por u n grupo de tecnócratas que cumple las

f u n c i o n e s de a q u é l en razón de las complejidades y grado de es- -

pecia�ización de la empresa moderna.

3 - Socialistas y marxistas

(especialmente desde siglo _XIX hasta la actualidad)

El pensamiento socialista éorisiderado históricamente puede

analizarse en s u s dos randes ramas> Por un lado la larga serie

e vane a es que van es e e socialismo utópico .hasta los

socialismos éticos del siglo XIX y XX (fabianos ingleses, so­

-cial1smo de cátedra alemán, socialismo gremial, socialdemo­

cracia europea, nuevo fabianismo, socialismo cristiano, etc.).

Por otra parte se encuentra la doctrina que originada en Karl

Marx, a partir de 1 9 1 7 se convierte en línea oficial del comunismo

ruso y otras variedades de extremismos.

En general las-diferentes corrientes socialistas modernas se

caracterizan por propugnar q u e el valor de cambio del trabajo es­

tá determinado por el tiempo de trabajo necesario para producir

los medios de s u b s i s t e n c i a del trabajador. La diferencia entre el

s a l a r i o pagado y el ingreso que logra el productor es el s u rp l u s

q u e retiene el c a p i t a l i s t a . Pero el valor de un b i e n está dado por

diversas partes: una es a ama a ca I a cons an e amorti­

zaciones, materias p r i m a s , e c. , o rae cap, a vana e ra aJo)

y la fecceca es e: s u r p t u s gue solo proayce e1 traba10.

Pero, además. el desarrollo tecnológico disminuye ese sur­

plus, se genera desempleo Y; como consecuencia, aparece el

llamado en la terminolo ía marxista "e'érclto de reserva de

tra aja ores que tam , n presiona os salarios a la baja. Cuan­

do el salario es reducido se induce una mayor produccTO'ñ""y


mayor nivel de inversiones, vuelve a incrementarse el surplus y

-se a c u m u l a c a p i t a l . Estas subidas y caldas conforman las crisis

del sistema capitalista.

Las relaciones sobre la propiedad y el antagonismo que se

genera en la d i s t r i b u c i ó n gel ingreso y de la riqueza contribuyen

a crear s e m i l l a s para la revolución social y el deseo del soclatls­

mo. A partir de a l l í se bifurcan los caminos socialistas: el so-

c i a l i s m o revolucionario, basado en el Manifiest · ta de

, su one a · lo

se a o a en la a uda de los obiernos ue mantienen el derecho

so re Ja propiedad � solo la acción directa con formas revolu­

cronanas y lá v1olenc1a puede destruir ese sistema; el soclali�m<?


76 Hl�TORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

basado en las ideas de Bernstein cree más en la forma evolutiva a

lograr a través de una fuerte expans.ión de la acción del Estado;

el s o c i a l i s m o " c í e n t t ü c o " ' procura dar bases filosóficas a la ac­

ción marxista a través, por ejemplo, de la interpretación eco­

nómica de la historia; finalmente el socialismo democrático-­

liberal acepta a l g u n a s instituciones democráticas, aspir¡t a la

propiedad socialista de algunos medios de producción pero en

un régimen donde existe soberanía. del consumidor y funcio­

namiento de los mercados con libertad económica.

a¿ Los socialismos. La h i s t o r i a de esta orientación comienza

con el llamado s o c i a l i s m o u t ó p i c o q u e s u e l f:! remontarse hasta


Licurgo y Platón: postetiormen t e se i ncl u y e ent r e e l l o s a Santo

Tomás Moro (inglés, 1478-1535) cuya fa m osa "Utopí a " era una

fuert e cr í tica a la sociedad fe u dal i n g l e s a y en la c u al p ro pug naba

un Es tado f undado en l a p ro pi edad c o m ú n , la j u s t i c i a y e l p od e r

de la 1 n f e l i g e n c i a . E n el s i g l o X V III , G. Mably ataca no s olament e

la teor í a fisiocrática sino también la misma institución de la

p ropiedad p r iv ada y p r ocla ma que to d o s · ,.os ho m br es esta b an


llam a dos p or naturale z a a ser iguales.

Los socialistas iniciales se p reocu pa ron por la a p ar ic i ó n y

v i s i b i l i d a d de la pobreza v la m i s e r i a en l as c i u d a d e s . que s i g u i ó

a . l a Revolución I n d u s t r i a l y est u vieron i n te r esados en dise ñ a r o

i m a g i n a r el momen t o final d el desarrollo en ' t a felicidad anun­

ciado en sus utop í as y en f u n d a r c o m u n i d a d e s i n g e n u a s q u e f u n ­

cionar í an basadas en la razón y en la b ondad humanas.

n el si lo XIX los ar u i tectos de u tqp ías f u e ron el conde .


Claude de Saint- imon ( ranc s, pro p u g na or e un

siste m a soc i a l con n u e v as cate�orías socia l es basadas en la

q,,aridad y en la j u s t i c i a . S us p ro s ll f o s fu eron perse gui d o s y se

desin t e gr aron r áp idamente en l a década de l o s a ñ os 1830. O tro

u to p ista f ue Ch arle s Fourier ( fr a nc é s , 1712-1837) que propugnó

el paso de la sociedad c i v i l i z a d a a la soc i edad en " armon í a " q ue

e s tar í a c o n s i t u i d a p or p e q u eñ as u nidades e c o n ó m i c a s llamadas

"f alansterios " donde se ma n tendr í a la p ro p iedad y la h er e nc i a y

sus inte g rantes coop e r arí an a la r eali z aci ó n de las obras p ú b l i c a s


y en pago d el cual se ' e rn i t i r l a n " certificados de trabajo".

Otra corrien t e q u e se d i f u n d i ó por el mundo desde me d iados

del s i g l o X IX hasta la d é cada d e 1�30 fue el �narquismo. origi­

nada ea Jas i ci é a s de Pierre Pro u dhofl (francés, 18os� 1 8 6 5 ) .Qfilª-.


q u i e n la p ro p iedad pri v ada era u n robo� su de f ensa d e la li b ertad
lo lle vó a rechazar el c o m u n i s m o y a ú n al mismo Estado; tam-

bién propugnó el crédito sin interés. , · ·

En Inglaterra durahteel Si g l o XIX surje u n grupo socialista riva l


de l liberalismo y de l marx is mo, preocup a do .tanto po r l a . ina­

dec u ac ió n del "la i ssez-faire" como por la ex p ansión e· interven­

cionism,o del Estado. Estos soc i a lis tas se denominaron fa b iano s


LOS CAITICOS Y LAS DOCTRINAS 77

creían en las me'oras lo rabies con reformas con la e v o l u c i ó n

gradua j u n t o con u n stado activo. or su parte, tam I n otra

corriente i n g l e s a .-el socialismo gremial- puso énfasis en el

logro de la democracia industrial y ep las posibilidades de la

búsqueda de nuevas-formas de propiedad social de los sectores

productivos. . ..

Luego de 1 9 1 7 el m u n d o socialista se dividió tajantemente en­

tre aquellos. que reconocieron a la revolución rusa como un

m o v i m i e n t o socialista.Y. aquellos que se aleraron en razón de los


métodos utilizados para a d q u i r i r y consolidar la revolución bol-
chevique. · .··

.Los partidos socialistas europeos (dentro de la orientación

conocida como demd'Cracia social) afirmaron su defensa de los


métodos parlamentarios democráticos, y en la posibilidad de

lograr reformas grad'1ales en las estructuras sociales; algunos

han llegado i n c l u s o a e l i m i n a r de sus programas las propuestas

de s o c i a l i z a c i ó n de los medios de producción ( s o c i a l i s m os es­

Gandinavos) y señalaban que el debate de la propiedad ya n o e s el

punto relevante s i n o que el énfasis p o l í t i c o se debe poner en la

abolición de los ingresos no ganados o de aquellos logrados por

la herencia.

Desde el p u n t o de vista de la ciencia económica la d i s c u s i ó n

sobre aspectos del socialismo se han concentrado en precisar

los méritos comparados y posibles logros de a l g ú n "óptimo" o

de modelos aiternatlvos en las economías socialistas. Una

corriente puso su atención en los conflictos entre el interés

p ú b l i c o y el interés prlvado y los efectos adversos de la com­

petencia imperfecta y de la competencia monopolística. Otra

corriente se orientó al análisis de la posibilidad de lograr el

e q u i li b r i o general e n , condiciones no de libre empresa.

b) Marxismo. «ert]«. Márx (alemán, 1 8 1 8 - 1 88 3 ) realizó estu­

dios universitarios en. B o n n , Berlln y se graduó en derecho en

Jena; luego actuó como periodista y agitador revolucionario por

lo cual tuvo que abandonar su país para residir en Bruselas don­

de se u n i ó a la liga de los comunistas. Luego pasó a Parls y des­

de 1849 hasta su muerte en 1 883 residió en Londres, donde fue

un asiduo concurrente del British Museum.

En 1848 con F. Engels publicó su conocido· "Manifiesto

Com_unista" gue j u n t o cpn �I mensaj� de �ebeldía. tiene bastantes


elogios del sistema capitalista. La s i t u a c i ó n social del momento

y los levantamientos de mediados del s i g l o XIX en París, Viena,

Italia, Alemania y otros paí[Link] con su formación filosófica

hegeliana y · materialista influyeron poderosamente en su tarea


posterior. Su principal trabajo de doctrina y teoría económica se

encuentra en . " E l Capital", cuyos tres volúmenes o r i g i na l e s


78 HISTORIA DEL .PENSAMIENTO E C O N O M I C (.)

aparecieron en-1867 (el primero) y los dos siguientes después de


su muerte en 1884 y ,1885: . .· ·

El marxismo puede analizarse en cuatro aspectos estrecha-

mente ligados entre sí: una filosofía general, una historia de la

humanidad ordenada por una interpretación - mafer:ial1sta, la

rítica eneral del ré imen ca italista es ec1almente en sus as-

ectos socia es econ leo ln

sobre el futuro desarrollo de la sociedag. Nos limitaremos so­

lamente al tercer aspecto dado su carácter económico.

"El Capital" apoya sus proposiciones en la literatura econó­

mica d i s p o n i bl e a mediados del siglo XIX que enfatizaba los

abusos q u e padecia el sector obrero en Inglaterra. En cuanto a

otros aspectos teóricos a Marx se lo considera inspirado por al­

gunos temas de Quesnay (la concepción global del . proceso

económico), Ricardo (la teoría del valor trabajo) y S m i t h (el con­

cepto de excedente que se logra en el intercambio de valores-­

trabajo y que Marx denominará plusvalía).

Los temas �rincipales sobre los que se construye la crítica


marxista son os. s i g u i e n t e s : . ·

1 º) Marx considera que en el [Link] capitalista el trabajador

está "alienado''; es decir, que como hombre se pierde a sí mis­


mo, s i e n d o parte de d i s ti n t o s fenómenos (económico, religioso,

político, etc.) y por el producto de su esfuerzo en el acto de

p r o d u c i r . El Qróaucto se le "escapa", y luego lo enfrenta ya trans­

formado en c a p i t a l ; · además el acto de trabajo es por necesidad


un acto forzoso, acto de explotación. .

2°) De a l l í surge la crítica de Marx a la economía clásica a la


que acusa de ignorar esa alienación del trabajador y de desplegar
Y.O.ª ciencia con una ideología que sirve para justificar situa­

ciones i n h u m a n a s , leyes naturales y situaciones inmutables. La

oscuridad de la conciencia burguesa le i m p i d e vislumbrar estos


errores e injusticias. · ·

3°) Para Marx los bienes tienen· un valor de uso y un valor de

,c a m b i o y en esto no se aparta de la trad1c16n económica. El

elemento común que existe en cualquiera de los bienes es el

trabajo q u e puede ser captado cuando la mercadería se intercam­

bia o s e negocia por otra o por d i n e r o ; Ja pauta [Link] la

medición es la duración del t i e m p o · necesario para producirla.

Así el tiempo de trabajo crea el valor y determinar su monto !Jn


todas las mercaderias. - ·
6)
4 El capitalismo excluye o no da participación e n · la pro­

piedad a los trabajadores ni 'tampoco en los medios de orodoc­


ción fábricas e ui os, materias rimas, e t c . ) . Así se crean dos

clases fundamenta es: prop1e anos o cap, a istas y trabaiadores

ci proletarios . q u e .por encontrarse en situaciones . diferentes

tienen intereses antagónicos y luchan. a veces in_cidentalmente


LOS CRITICOS Y LAS DOCTRINAS 79

. 1

pero en otras oportúnidades s e e rn p e ñ a n eh una verdadera lucha

de clases. Marx no niega la posibilidad de existencia de otros

grupos además de los mencionados, pero destaca que e l l o s son,

sin embargo, los protaqónlcos. Además �i���ef qb!e la slase


· " · · " · n c an a su responsa­

llda y sus asprracrones en orma progresiva.

ambién el capitalismo se esfuerza por obtener, además, a

través de la i n t e n s i f i c a c i ó n del esfuerzo e x i g i d o al trabajador, u n

excedente o una plusvalia. La p l u s v a ll a asl considerada produce

la explotación de la clase obrera y luego el cap1tal1sta no puede

c o n s u m i r la p l u s v a l í a en forma total. Entonces se la "apropia" y

la acumula. Así va creciendo indefinidamente mediante el

agregado de nuevas p l u s v a l í a s . Se produce así - d i c e Marx- la

creciente pauperización de las clases trabajadoras y ocurren


paros obreros que pasan a formar el llamado e¡erc,to de reserva

industrial. La a c u m u l a c i ó n actual es creciente y fruto del mo­

nopolio, en tanto que la acumulación primitiva fue fruto de la

violencia.
6º) El inevitable resultado y la "soJución marxista" de este

c o n j u n t o de abusos y contrad1cc1ones es la revuelta contra la

tiranía del c a p i t a l i s m o . Así se producirá la ",expropiación de los

expropiadores", con la transferencia de los medios de produc­

ción a los trabajadores. Por otra parte las n a c i o n e s i n d u s tr i a l e s


tienden a imponer el régimen de explotación colonial que de­

semboca en el desarrollo del imperialismo.


En resumen: las c o ri c l u s i o n e s y críticas importantes a la

posición de Marx son:

1 º) La doctrina de· la pauperización creciente de la clase obrera

no ha s i d o confirmada en general por los hechos posteriores a

los escritos de Marx ya que las horas de trabajo se han r e d u c i d o ,

existe un aumento secular del salario en t é r m i n o s reales, se han

m u l t i a li c a d o las oportunidades de acceso educativo y en materia

de sa ud y e s p a r c i m i e n t o , etc. .

2º) En c u a n t o a la d o c t r i n a de la formación del ejército de la

reserva industrial ha s i d o desmentida por el extraordinario de­


s a r r o l l o de las organizaciones s i n d i c a l e s en casi todo el mundo

a s í como por otras instituciones y formas de apoyo c i v i l (seguros

de desempleo, etc.). . , ·

3º) La doctrina de la tasa de beneficio decreciente se ase­

guraba según Marx por la c o n t i n u a a c u m u l a c i ó n capitalista a lar­

go p l a z o , pero ha sido desmentida por los continuos aumentos

de productividad fruto de continuas i n n o va c i o n e s y descubri:..

�ientos asi como por el desarrollé> tecnológico . .

4°) Respecto de la teoría de !as c r i s i s que terroiaacfa can el


colapso del c a p i t a l i s m o y la rebelión de las masas industriales
Hl�TORIA OEL PENSAMIENTO ECONOMICO .

para tomar el poder político se dio. en clrcunstanclas d i f e r e n t e s . ·

árx . r I levantamiento en los países industriales ero. la

revolución c o m u n i s t a se 10 en pa1ses menos desárrollados. con

gran peso de la actividad rural (Rusia, Europa Orientaf, China,

etc.), y la dirección de la revolución no estuvo en

manos d e · los obreros sino en manos de las clases medias y


de campesinos del Ejército Rojo de los rusos derrotado en el

frente.·Cabe senalar, finalmente, que Marx no indicó en n i n g u n a ,

de sus obras cómo debía gobernarse un pals comunista (a di­

ferencia de las propuestas de los socialistas utópicos, según

hemos comentado) s i n o que llegado el caso en la Rusia de 1 9 1 7

el desarrollo fue una larga serie de marchas y contramarchas en

busca del logro de la llamada alianza proletarla-campeslna, que

no era otra cosa que buscar un nuevo e q u i l i b r i o de intereses en­

tre actividades diferentes. Las políticas del comienzo de la re­

v o l u c i ó n rusa durante la década de 1920 y durante la era statlnls-

ta (especialmente durante 1930)se orientaron a la tarea práctica

de organizar la producción en un estado comunista.

4. La doctrina social cristiana.

1. Concepto general. En general. por "doctrina social" se en­

tiende un conjunto coherente de 1deas


1
ensel'lanzas y normas

referentes a valores humanos que se desea realizar y perfec­

cionar en cooperación social. Pero la d e f i n i c i ó n de tales valores y

la selección de tale s normas varia de acuerdo con las iáéologfas

en las cuales se fundan y o r i g i n a n . De ahí que nos encontremos

con doctrinas sociales de s i g n o s dlferentes (tales como el mar­

x i s m o , el l i b e r a l i s m o ; el s oc i a l i s m o , c r i s t i a n a , etc.), I n c l u s o se

ha distinguido en el caso de la doctrina social de la I g l e s i a entre

doctrina a n t i g u a para referirse a la formulada por Arlstóteles res­

pecto de los deberes de la sociedad civil; luego recogida por

Santo Tomás y expresada a través del p r i n c i p i o del bien c o m ú n ;

y también doctrina nueva, es decir, la desarrollada desde León

X I I I hasta la actualidad. La doctrina social cristiana constituye el

aporte de la Iglesia C a t ó l ic a a la consideración y solución de los

problemas sociales contemporáneos.

S bido es ue la I lesia Católica no sostiene un ú n i c o sistema

económico o � o l i t i c o para or�anizar a soc1e a y ampoco I en­

m ica la rehg1 n con una pos ura poltt1ca especifica. es decir no

acepta como correcta · la posición de los partldos que se pro-.


clamen conteslonatas, La'div'érsidad es aceptada por la realidad

ele la existencia de varios caminos para realizar el bien común y.


administrar una comunidad. �· · · · ·

· Las fuentes de la doctrina social de la Iglesia se encuentra e n ·


LOS CAITICOS Y LAS DOCTRINAS
81

. . 1 ) El mensaje r e l i g i o s o y social del Nuevo Testamento, en la mis­

ma acción r e l i g i o s a que i m p l i c a descubrir al prójimo y tratarlo.

como hermano; 2) En las encíclicas de los romanos pontífices

especlalrnane en las emitidas cte..�� León X I I I (18911 en adelant�

y que han sido completadas con otros discursos, alocuciones y


mensajes por d t s t í n t o s Papas; y 3) La tarea de análisis y otros

aportes fruto de d i s t i n t o s estudios sobre el [Link] decir que de

los Evanoelios se han deducido normas concretas y particulares


'que son aplicables como pnncrpics a distintos problemas

económicos y sociales, especialmente procurando cambiar el

espíritu de los actores y de su obrar. Por ejemplo, de la expresión

"Buscad primero el Reino de Dios y su j u s t i c i a . . . " se derivan

diversas consideraciones: la expresión "antes" no es lo mismo

que "solamente" y de ahí se deriva la existencia de una jerarquía

de valores: el ser justo i m p l i c a , además, no ser injusto: El Reino

de Dios,significa ayudar a formar una sociedad con caridad; una

sociedad con justicia es una sociedad con ética en sus rela­

ciones personales y entre g r u p o s ; ·si el Paraíso es el cielo y no es


de este mundo, as claro sin embargo, que de acuerdo a este

Mensaje, por l o menos se consigue en este mundo y excluye el

utopismo social. La meta de la doctrina social cristiana no es

lograr el Paraíso en la Tierra s i n o un orden (económico. social,

político. cultural, etc;) en el cual el hombre pueda c u m p l i r la

voluntad de Dios y �ivir una vida virtuosa.

2. Antecedentes históricos. Asimismo; durante el siglo XIX,.

especialmente a partir de 1820 ya muchos fieles católicos se


habían enfrentado con los problemas que se generaban en lo

social paralelamente con el progreso material fruto de la

Revolución I n d u s t r l a l : Puede recordarse en Francia a Lamennais,

Chateaubriand, el abate Gerbert y al vizconde Alban de Ville­

neuve autor de un Grand Traité d'Economie P o l i t i q u e Chrétienne


en 1834. Luego se distinguieron Lacordaire, el fundador de la

Sociedad de San Vicente de Paul, Ozanam; Le Play y La Tour du

Pin. En Alemania se destacaron el obispo von Ketteler, el ca­


nónigo Leming, el terrateniente barón Burghard, Kolping y

Buchez. En Inglaterra el cardenal M a n n i n g y en Italia se recuerda

a los padres Taparelll, Liberattore y Pecci (en 1878 elegido Papa

como León Xlll) y al cardenal Zigliara.

La idea de presentar la posición de la Iglesia en una encíclica

sqc1ai fue de León XIII y en su redacc,on ,nferv 1 n , er o n d1 s t m t as

personas a lo largo de.. los v arios años q ue f u eron ne c esarios para

lo g rar su texto final . Por una parte en 1888 el o b ispo d e F ribur g o ,


M e r m i l l o d , con la colaboraci ó n de du P i n y de Le P la y presen­

taron u n me m or á nd u m al Papa ,d estacan do tres asp ectos : las


82 HISTORIA DEL PENSAMIENTO ECONOMICO

condiciones de trabajo gue atentaban contra la dignidad del·

hombre, el abuso que se constataba del derecho de propiedad y

el tema de las organizaciones sindicales. Los primeros borra­

dores de la encíclica se deben al padre Liberátore y sucesivas

correcciones y agregados se deben al cardenal Z i g l i a r a y al mis­

mo León X I I I . F i n a l m e n t e la e n c í c l i c a se d i o a conocer el 15 de

mayo de 1 8 9 1 con el nombre de Rerum Novarum y sobre e l l a vol­

veremos.

3. Los principios generales. La doctrina social cristiana se j u s ­

t i f i c a por la necesidad de la I g l e s i a de pronunciarse sobre los as­

pectos morales q u e presenta la llamada "cuestión s o c i a l " cuyos

problemas y a m p l i t u d varían, obviamente, con el correr del tiem­

po y las d i s t i n t a s circunstancias históricas. La doctrina social se

ha desarrollado a través de la formulación en forma p o s i t i v a de la

m i s m a y también con el i u i c i o adverso a aspectos de otras doc­

t r i n a s en cuanto amenacen o perturben el -Orden social o la ley

natural. Además, la doctrina social, e s . e x p u e s t a y analizada por

los Papas con el deseo de exhortar a los fieles y otros hombres

de buena voluntad para q u e la pongan en práctica en el ámbito de

su reaponsab l l í d a d personal como gobernantes, em p resarios ,

traba j adores, etc.

La d octri n a social c r istiana, además · de sus d iversos f und a ­

men to s re lt g 1 osos, se b asa en v a n os prt�nc1p1os g enerales a pto s

Rara r egular la sociedad: solidaridad. bien común • . y subsi­

diarie d ad así c o mo en el derecho natura l. la j u s t i c i a y la e q u i d a d .

P or el principio d e s o l i d a r i d a d se rechaza el individualismo y

t a m b i é n el c o l e c t i v i s m o a la vez que se af i r m a la relaci ó n de d i g ­

n i d a d h u m a n a y s o c i a b i l i d a d na t ural que li g a ho m bre y s o ciedad.

E l bien com ú n es alg o más q ue la suma d e l os bienes p articu­

lares y es propio de cada nueva estructur a s o c i a l c u a l q u i e r a q u e

sea s u tama ñ o. a subsidiariedad,


L por su parte , se r e f ie r e a las

tareas y derec h os qu e no p u eden ser ad ec uadamente satisfech o s

p or e s tructuras sociales men o res y en ta l es c a sos se J ustifica l a ·

ayud a de la estr u ct u r a superior.

E n cuan t o al derech o , según S anto T o m á s, s upone tres

propiedades: p or un lado es una referencia e n t re varios; só lo

pertenecen al derecho los b i e n es q ue est á n o r dena d o s como

p r o p i o s al su j eto ; y f i n a l m e n t e , supone la i g u a l d a d entre la pres­

tació n y la contraprestaci ó n . E l derecho natural tiene .su origen

en la n aturaleza del hom b re en c u a n t o tal, s ó l o porque h a sido

creado y es pe r sona (po r e j e m p l o el dere c ho a l á vida). E l d erech o

natural o b l i g a a t o d o s , es i n m u t a b l e y es . c o g n o s c i b l e y p ara la

Iglesia con f o r m a las ba ses de l recto o r den social. ·

La ju s t i c i a es u ria act i tud m o r a l . S ant o T o m á s d i c e q ue por ella

" cada u n o con per p etua y cons t ante v o l u n t a d da a cada u n o lo


LOS CRITICOS Y LAS DOCTRINAS 83

suyo". Tradicionalmente desde Aristóteles se han distinguido

tres formas de j u s t i c i a : a) conmutativa, que debe imperar cuando

las personas q u e se relacionan se e n c u e n t r a n en el mismo plano.

Esta j u s t i c i á se l e s i o n a cuando se roba, se hiere al prójimo o se

· atenta contra su vida, con precios o salarios injustos, por ac­

cidentes frutos de imprudencias automovilfsticas, étc.; b) dis­

t r i b u t i v a o de reparto q u e regla las relaciones de las estructuras

sociales con sus miembros (por ejemplo, en el reparto de la

presión fiscal); c) legal, destinada a crear el bien común y se

refiere preferentemente a a acción del Estado. Además desde el

s i g l o X I X (1884) se comienza a d i s t i n g u i r una cuarta forma que se

ha d e n o m i n a d o social y que se refiere a la ordenación de las

relaciones recíprocas de los grupos y clases de una sociedad

(según J. Messner). .

La equidad es parte del binomio justicia-equidad: ambos

deben r e g u l a r las relaciones q u e median entre los d i s t i n t o s sec­

tores de la e c o n o m í a , entre las d i s t i n t a s regiones de u n país y

también entre las naciones con distinto grado de desarrollo

_económico y social. .
En cuanto a las instituciones consideradas por la doctrina

social cristiana de manera preferente se encuentran el matri­

m o n i o y la familia, el trabajo y la profesión, la actividad eco­

nómica, la propiedad y los ingresos de los factores, la educa­

c i ó n , el papel del Estado y la responsabllldad de la c o m u n i d a d

internacional.

4. Las encíclicas sociales. Las p r i n c i p a l e s encíclicas y otros

documentos p o n t i f i c i o s que se han d e d i c a d o al análisis de los

problemas e c o n ó m i c o - s o c i a l e s contemporáneos son, principal­

mente, los siguientes:

a) Encíclicas:

-"Rerum Novarum" de León X I II (15-5-1891)

-"Quadragesimo Anno" de Pío XI ( 15-5-1931)

-"Mater et Magistra" de Juan XXIII ( 1 5 - 6- 1 9 6 1 )

-"Pacem in Terris" de Juan XXIII (11-4-1963)

-"Populorum Progressio" de Pablo VI (26-3-1967)

b) Constitución:
-"Gaudium et Spes" de Pablo VI (7-12-1965)
e) Carta Apostólica:

-"Octogesima Adveniens" de Pablo VI (14-5-1971).


Epílogo

La economía como ciencia se ha transformado desde los

remotos t i e m p o s de Jenofonte o de Adam S m i t h (cualquiera sea


la perspectiva h i s t ó r i c a que se adopte) en un vasto y elegante

conjunto de teorlas y explicaciones coherentes, cuyos supues­

tos se han explicitado con rigor y cuyo desarrollo lógico se

aprecia en los comentarios sobre los casos y problemas que

muestra la realidad. -
Podemos c o n c l u i r con· el comentario de un economista (1 ):
"La economía (como d i s c i p l i n a ) se ha ampliado y profundizado a .

sí m i s m a más a l l á de lo e x p l i c a b l e y tanto como un relativamente


escaso número de e c o n o m i s t a s q u i e r e n . E l l o s han llegado a ser

una c o m u n i d a d grande y verdadera, internacional, de estudiosos


cooperadores, competitivos y complementarios entre sí".

n¡ Harry G. Johnson: "The ·shadow ot Ksynes" (B. Blackwe/1, bxtord, 1978)


p. 249 .
Apéndice 1

Los Premios N o b e l de Economía (.1).(2)

(1) Premio anual instituido por el Banco Central de Suecia en 1969, con­

memorando el 300º aniversario de su fundación y que asigna la Real Academia

de Ciencias de ese pals. El monto del premio es de aproximadamente de

[Link]. 725.000.

(2) Orden de la información: 1. Titulo universitario y universidad otorgante 2.

Docencia universitaria 3, Areas de la disciplina en las cuales se ha destacado y

aportes espectticos 4. Obras principales. En esta slntesis se destacan solamen­

te los mértto« académicos y cientlficos del laureado. ( . . ) Sin información.


1969 Ragnar F R I S C H (noruego, 1895-1973)

1. Economista (Oslo, 1919), Estadístico matemático

(Oslo, 1926)

2. Profesor Universidad d eO s l o .

3. P r e c u r s o r en econornetrla, contabilidad nacional,

m o d e l o s de p l a n e a m i e n t o y de d e c i s i o n e s , índices

de precios. ·

4. Mathematical · stattstlcs ( 1951 ), The Theory of

production.

1 9 6 9 Jan T I N B E R G E N (holandés, 1 9 0 3 , vlve)

1. Físico (Leyden, 1929).

2. Profesor E s c u e l a de E c o n o m í a ( H o l a n d a ) .

3. Econometría, e s t a d í s t i c a de los c i c l o s e c o n ó m i c o s ,

modelos m a c r o e c o n ó rn l co s , planeamiento del d e - ·

sarrollo, comercio i n t e r n a c i o n a l , teoría de la polí­

tica económica. Teorema de la telaraña.

4. Economic Policy: principies and design (1956),

B u s i n e s s cycles i n the U n i t e d K i n g d o m 1870-1914

(1951).

1970 Paul [Link] (americano, 1915, vive)

1 . Economista ( M A . y PhD. Harvard 1 9 3 6 y 1 9 4 1 ) .

2. Profesor Massachussetts 1 nstitute of Technolo­

gy (MIT).

3. Teoría del c o n s u m i d o r (teorema de la preferencia

reve l ad a ), teor í a d e l b ien e s t ar, equilibrio g eneral,

eficiencia del capital, p roblemas d e maximización

de funciones objetivo, teona de las f i n a n z a s pú-

b licas. '

4 . E c o n o m i c s (te x t o t r a d u c l dc a más de 1 0 idiomas,

11 ediciones en inglés y con una tirada hasta la

actualidad d e casi 2,5 mi H ones de libros; 1948),

Foundations of E c o n o rn l c.A n a l y s t s (1948), L inear

Programming and e c o n o rn rc analysis ( 1 9 5 . ) .

. . .

1971 S imón K UZNETS ( ruso, 1901, vive)·.

1. Economista (Co lumbia, MA 1924, PhD 1926).

2. Profe s or H a rv a r d (a ntes P e .Q. ns y l v a n i a y John Hop-

kins). ·

3 . I nter p retación de l os f e n ó me n o s d e crecimientoy


LOS PREMIOS NOBEL
87

de ingreso nacional, variaciones seculares, pro­

blemas de ahorro y formación de capital, estudios

comparados de desarrollo, a n á l i s i s estadlstico.

4. M od e r n Economic Growth: rate, structure and

spread (1966), E c o ri é> m i c growth of nations ( 1 9 7 1 ) ,

Secular movements in productions and prices

(1930).

1972 John [Link] (inglés, 1904 - vive)


. ,

1.

2. Profesor Oxford University �11 Souls y Nuffiefd

College), antes en Manches ter.

3. Teoría del valor y de la demanda, teoría monetaria,

estática y demanda económicas, i n t e g r a c i ó n de los

mercados real y monetario con las curvas IS y L M ,

teoría de los c i c l o s , teorla de los salarios, comer­

cio internacional.

4. V a l u e and capital (1939), A theory of economic his­

tory ( 1969), Theory ot wages ( 1935), Capital and

growth (1965), The crisis in the Keynesian eco­

nomics (1974).

1972 K e n n e t h J .Arrow ( a m e r i c a n o , 1921 - vive)

1 . Matemáticas ( C o l u m b i a ) .

2. Harvard (antes Stanford U n i v e r s i t y ) .

3. Teoría del bienestar (teorema de imposibilidad),

teoría de i n v e s t i g a c i ó n operativa, e q u i l i b r i o gene­

ral, incertidumbre.

4. Social ch otees and individual values (1951), Ge­

neral c o m p e t i t i o n a n a l y s i s ( 1 9 7 1 ) .

1973 Wassily LEONTIEF (ruso, 1906 - vive)

1. E c o n o m i s t a ( U n i v e r s i d a d de L e n i n g r a d o y Univer­

sidad de B e r l í n ) .

2. Profesor Harvard U niversity.

3. M e t o d o ! o g l a del insumo-producto y aplicaciones

de las matrices de relaciones interindustriales,

requisitos de e m p l e o y con apertura del sector ex­

terno, cuentas nacionales.

4. The structúre of the American economy 1919129

(1941), The structure of development (1963).


. 88
LOS PREMIOS NOBEL

1974 G u n n a r d MYROAL (sueco, 1898 - vive)

1. Economista (Estocolmo)

2. Profesor Universidad de Estocolmo.

3. Teorla monetaria, teorta f i s ca l , enfoques interdis­

ciplinarios, conceptos sobre . subempleo, los

. "clrculos v i c i o s o s " .

4. The political element in the development of eco­

nomic theory ( 1 9 29 ) , A n American dilemma: the

negro problem (19 44), The c h a l l e n g e of world po­

verty (196 0 ).

1974 Friedrich VON H A Y E K (austriaco, 1 8 9 9 - vive)

1. Doctor Jurisprudencia (1921), Ciencias pollticas

( 1 9 2 3 ) en Universidad de V i e n a .

2. Profesor London School of Economics, Chicago


y Friburgo.

3. Teorta y variables monetarias, teorla de los c i c l o s ,

rnacroeconomla, teoría del capital, eficiencia de

los sistemas e c o n ó m i c o s .

4. Teoría monetaria y ciclo económico ( 1929), Pro­

f its, interest and investment ( 194 0 ), The pure

theory of capital ( 1 9 4 0 ) , The road to serfdom ( 1 9 4 4 ) .

1975 Leonid V. KANTOROVICH (ruso, 1 9 1 2 - vive)

1. Matemáticas (Universidad de San Petersburgo).

2. Profesor (Universidad de Leningrado)

3. Programación l i n e a l y aplicaciones especialmente

en transporte, sistemas de precios ó p t i m o s para

economlas socialistas.

4. El mejor uso de los recursos económicos ( 1 9 5 9 ) ,

Métodos de a n á l i s i s superior ( 1 9 3 6 ) .

1975 Tjalling C . KOOPMANS (holandés; 1 9 1 0 - vive)

1. Universidad de Leyden.

2. Yale University.

3. Economía del bienestar, el óptimo y sus usos, cre­

c i m i e n t o económico.

4. Three essays on the state · of economic science

(1957).
. LOS P R E M J O S N O B E L

1976 M i l t o n F A I E D M A N (americano, 1 9 1 2 - v1ve1

1. Columbia University.

2. Universldad de Chicago.

3. Teoría gel c o n s u m o , teorla monetaria, teorla micro­


economlca, metodologla, teorla de la inflación y

del e m p l e o .

4. The methodology of the positiva economics ( 1 9 5 3 ) ,

Price theory (1976), lnflation (1963), · Capitalism

and freedom (1962), A monetary history of the

United States ( 1 9 63 ) .

1977 B e r t i l O H L I N (sueco, 1888 - vive)

· . 1 . Un'ivers'idad de Estocolmo.

2. Profesor Estocolmo (antes Copenhague).

3. Teorla monetaria, desempleo, comercio interna­

c i o n a l de bienes y factores.

4. lnternational and interregional trade (1933), The

problem of employment stabilization ( 1 9 4 9 ) .

1977 James E . MEADE (inglés, 1907 - vive)

1. Oxford y Cambridge Universities.

2. London . s c n o o l : luego Cambridge and Oxford.

3. Economla del desempleo, comercio internacio­

nal, teorta del bienestar, polltica económica, in­

tegración del comercio internacional y macroeco­

norma, proteccionismo.

4. Economic analysis and policy ( 1 9 38 ) , The balance

of payments (1951), Trade and welfare ( 1 95 . . ).

The j u s t e c o n o m y ( 1 9 7 6 . ) , The controlled economy

(197 . . ).

1978 Herbert E . S I M O N (americano, 1 9 1 6 - vive)

1. Ciencias. pollticas (universidad de Chicago).

2. Carnegie University.

3. Teorla de la decisión del c o n s u m i d o r , sistemas de

organización, proceso de decisión en organiza­


ciones . . ·

1979 Theodore [Link] (americano, 1902 - vive)

1 . University of W i s c o n s i n .
90 LQS PREMIOS NOBEL

2. Universidad de Chicago . . .

3. E c o n o m í a de la educación y de la a g r i c u l t u r a .

4. E c o n o m i c value of educatlon ( 1 9 6 3 ) , H u m a n capi­

tal (1975), The economics of agriculture (1953),

E c o n o m i c growth and aqrlculture (1968).

1979 A r t h u r LEWIS ( I n d i a s Occidentales, 1 9 1 5 - vive)

1.

2. P r i n c e t o n U n i v e r s i t y (antes West l n d i e s , M a n c h e s -

ter, London). ·

3. Economías subdesarrolladas, crecimiento, pla­

neamiento, economía agraria, econornlas duales,

desarrollo e c o n ó m i c o , oferta de trabajo.

4, Theory of economic growth (1955), Growth and

fluctuation 1 8 7 0- 1 9 3 1 (1978), Development plan­

. ning (1968), Sorne aspects of economic develop­

ment (1969), Transforrning traditional agriculture

(1964).

1980 Lawrence R. KLEIN (americano, 1920 - vive)

1. Economista, MIT

2. Univ. of Pennsylvania desdé 1958

3. Modelos econométricos, verificación de teorías y

predicción, fluctuaciones.

4 . "The Keynesian R e v o l u t i o n " ( 1 9 4 7 ) , P r o y e c t o Link.


Apéndice 2
Bibliografía

- B L A U G , Mark: E c o n o m i c T h eo r i e s in Retrospect (Cambridqe.


3a edición, 1978). ·

DEANE, P h y l l i s : The Evolution of Economic Ideas ( C a m b r i d ­

ge University Press, Cambridge, 1978) especialmente

Caps. 1, 2, 4 y 5).

HOFFNER, Joseph: M a n u a l de Doctrina Social Cristiana ( E d .

Rialp, Madrid, 1974).

GRIZIOTTI, Jenny: Historia de las Doctrinas Económicas

Modernas ( U T E H A , México. 1961).

HOWARD, M.C.: Modern Theories of lncome Distribution

(Macmillan, London, 1979).

HOSELITZ, B.F.: et s t . i. Theories of Economic Growth (The

Free Press, Glencoe, 1960).

- JAMES, Emile: H i s t o r i a del Pensamiento Económico ( A g u i ­

lar, M a d r i d , 1 9 7 1 ) V e r P a r t e s P r i m e r a ( ! , 1 1 y 1 1 1 ) y S e g u n d a ( 1 )

JAMES, Emile: Historia del Pensamiento Económico en el

S i g l o XX ( F o n d o de C u l t u r a E c o n ó m i c a , México, 1957).

P I E TT R E , André: Las Tres Edades de la Economla (Rialp,

Madrid, rn62)

POPESCU, Oreste: Introducción a la Ciencia Económica

Contemporánea ( A r i e l , Barcelona, 1968) Parte Primera.

ROLL, Eric: Historia de las Doctrinas Económicas ( F o n d o de

Cultura Económica, México, 1942) especialmente Caps.

1, 11 y 111.
R U B I N , 1 . 1 . : A . H i s t o ry of Economic Thought ( M o s c ú , 1929:

Traducción inglesa lnk Links, London, 1975).

SACHS, lgnacy: M a i n Trends in E c o n o m i c s ( A l l e n and U n w i n ,

London, 1973) . . .

SCHUMPETER, Joseph A . : Historia del Análisis Económico

- (Ariel, Barcelona, 1971). ·

S P I E G E L . H e n ry W . : El desarrollo del Pensamiento Económi·

co ( O m e g a , B a r c e l o n a , 1973) e s p e c i a l m e n t e 1 , 2, 3, 5 y 8.

Además:

ENCYCLOPEDIA OF SOCIAL S C I E N C E S .

OCHO GRANDES MENSAJES (BAC, Madrid, 1975)

- LOS P R E M I O S N O B E L DE ECONOMIA 1 9 6 9 - 1 9 7 7 ( F o n d o de

Cultura Económica México, 1978).

Una a b u n d a n t e b i b l i o g r a f í a a d i c i o n a l con comentarios se encuen-

tra en S p i e g e l , H e n ry W . op. cit. ·


Indice de autores

Aftalión,A.: ,52, 54 _ - Edge w ort h, F . T .: 4 7 , 50 , 5 2

Alberto Magno ( S a n ) : 1 :J , 18, 19, 20 Ei chn e r, A .: 6 6

Allen, R.: 54 : _ · E i na u di , L.: 52

A n t o n i n o de F l o r e n c i a (San): 1 O , 20 E l l y , R.: 7 3

Aristóteles: 1.0, 13, 18, 80, 83 E n g el s , F . : 77

Arrow, K. � . :· 54, 59, 87 ;:

Azpilcueta, M. de: 1 1 . 2 1 , ' -"2 4 Fis her, l . : 52, 65

F i shlo w , A.: 63

Baran, P . : 66,73 F o g el, R.: 6 3


Bastiat, F . : 3, 31, 33, 36, 38 F o ur er i , cn.: 73, 76

Becker, G . : .59 F ri edman , M . : 59 , 66, 8 9

Bernardino de Siena ( Sa n ) : - \ 1 0 , 19, F isch,


r R.: 5 9 , 86
20 .;

Bernstein, E.: 73, 76 G a l b ra i t h, J.: 66, 73 , 7 4

Bodin, J . : 22,24 Ga n sho f, F . : 16

Bohm-Bawerk, E, von: 47, 45, 50, G enoves í, A . : 1 8 , 22

51 G erber , t Pdre.: 81

Botero, G . : 22 Ge rs o n, J. d e: 20

Boulding K:: 54 Gos sen , H .: 45, 47, 4 8

Bcentano, L.: 72 G reen, J. : 7 3

Bucher, K. :· 9 G resham, T h .: 2 1

Buchez: 81 G urle y , J. : 66 ,73

Burghard, /
e 81

H a m, ilt o n, A.: 71

H a nsen, A . : 62

Cantil Ion, R.: 3, 1 1 , 24, 32 H arr o d, R.: 58, 6 1 , 6 4 , 65

Carafa, D.: 11, 22 Hayek, F . von: 45 , 4 7 , 59, 66 , 88

Clark, J. B.: 45, 47, 52 Heg el, G . : 73

Cobb, C.: 65 Hicks. J . : 4 7, 5 2, 54, 58, 5 9 , 8 7

Cobden, R.: 38 Hi lde b rand, B . : 73, 72

C o l u rn e t a , L.: 15 H i rs c h m a n, A.: 64

Commons, J. R.: 73, 74 _ H o b son, J. 54

Cuurnot, A.: 45, 47, 48 , 51' -

I sidoro de S e v illa ( S a n ) : 1 8

Cha rn b erl n i , E . : 54, 58

C h a te a ubri an d, F . R.: 81 J a m es , E.: 1 , 3, 3 1 , 4 5

Ch ld, 1 J .: 1 1 , 24 J e no onte: f 3 , 1 O , 1 2

Je von s , W .: 45, 48 , 49 , 50 , 5 1

Da v idson, D : . 5 4 Juan Pablo 1 1 : 71

De a n e, P .: 4 , 3 6 J u an X X I I: I 7 1 , 73. 83

Denni s on, E .: 63

Dom ar, E .: 5 8, 63, 6 4, 65 K a hn , R .: 5 8,62

Douglas, P . ; '65 · · K ald o r, N.: 58, 6 5

Du ns S coto J . : 2 0 K a lecki , H . · 58, 62


94 INDICE PE AUTORES

Kantorovich, L . : 59. 88 Muller, A . : 71, 73

Ketteler, Obispo W. E. von: 81 Myrdi:!11, G.: 45 , 5 4, 58 , 59, 88

Keynes, J. M . : 2, 45, 47, 51, 58, 57

Klein, L . : 58, 59, 62, 90 N o ndtia u s, W. D.: 64

Knies, K . : 73, Nurske, R.: 64

Knight, F.: 66

Kolping, A . : 81 Pablo ·v, : 73, 83

Koopmans, T . : 59, 88 P a ccio l i , . L u c a : 11 , 22

Kuhn, T. S . : 36 P ant a l eo n i, M . : 52

Kuznets, S . : 54, 58, 63, 64, 86 Paretó, V.: 45, 4 7, 49 , 5 2, 62

Pe cci·; J. V . : 8 1 (ver Le ón XIII)

[Link], H . D. (Padre): 81 P érro u x, F.: 52 , 64

La m m e n a i s , H. F. 81 Petty,,:W.: 1 1 , 22, 32

Langenstein, H de: 20 Pigou; A. C . : 47, 50 , 5 1 , 52. 54

La Tour du Pin :81 Plo XI: 7 1 , 73, 83

Law, J.: 1 1 Pío XII : 71 , 73


Leming, Pdre.: 81 Pirou, .G.: 52

Lenin, V. l . : 73 P l a t ó, Íl : 1 0 , 1 3, 76

Leontieff, W . : 27, 58, 59, 62, 64 , 87 Polany i. K . : 12 , 14

León Xlll:73, 71, 80, 81, 82, 83 Pope scu, O.: 3


Lerner, A . : · 54, 7� · Preblsch , R . : '54

Lewis, A . : 59, 64, 90 Proudhon, P . : 73, 76

L i b e rt o r e , Pdre.: 81, 82

Licurgo: 76
Ohlin , · B . : 54 , 58 , 59 , 89
Lindbeck, A.: 73
O l i v i , : P . : 19 .

Lindhal, E . : 45, 47, 52, 54, 5 8


O r e s me. N. de: 10, 20, 24
U st, F. : 71 , 73
O z a n a rn , F . : 81

Lu go, J. de.: 21

Lundb e rg, E . : 5 4, 5 8
Q ue s n ay, F . : 3, 11, 26, 32, 35 , 73,
78 -
M alby, G.: 73 , 76

Machlup, F.: 47

Malthus, T h . : 3, 4, 3 1, 3 3, 36, 37 Rica rdo, D . : 3, 33 , 31, 35, 36, 39. 4U

Manning, C a rd e n al : 81 4 1 , 47, 5 1 , 57, 73, 78 . .

Mariana, J. d e : 24 R o b bi n s , L . : 4 7

Marshall, A . : 2, 39, 47, 46 , 48 , 50 R obíASon; J.: 54, 5 8, 62, 65, 73

52 , 57, 74 Ro d b e rt u s , K.: 9 . .

Marx, K. : 35 , 39, 4 1 , 52, 7 3, 7 1 , 75 [Link], W. G . : 72, 7 3 ·

77, 80 Rosenstern�Rodan, D . N -.·: 64

Mayer, T h . : 5 2 Ros tovzeff, M . : 9, 12

McCulloch, J.: 33, 37 Rostow, W . W . : 64, 72, 7 3

Meade, J . : 59, 89
Menger, C . : 45 , 47, 48, 4�. 50 Saint�Simon, C. de: 73; 76

Mercier de la Riviere : 32 S a rn ue t s o n , P. A . : 2, 3, 5 8, 59 , 66.


86 . .
Mermillod, Obispo: 81

Messner. J.: 83 Say, .J:B.: 3, 3 3, 31, 36, 37 , 38

M e y e r, E.: 9 Schrnoller , G. von.. 7 2, ' 7 3

M ill, J. S . : 2, 3 3, 36, 3 7, 38 Schult z. T h . : 5 9, 89

Mishan, E. J.: 64 Sc h urTipe t e r , J.: 2 , 21, st, 52

Mitchell, W . C. : 7 3, 74 Scrtovsky. T . : 54, 64 _: ·.

Mises, L. von: 5 2, 6 6 Seckendortt , V. L. v on . : 1 1 , 22

Molina, L. de: 1 1 , 21 Senior, N . : 33, 37

M o n t c h ré t i e n , A. de: 10, 23, 24, serra, ' "A . : 24

Morgenstern, A.: 45 Simon;. H . : 59 , 89

Mun, T h., 11, 34 Sismondi, S. de: 73


INDICE DE AUTORES
95

Slutzky, E . : 54, 58 Iaparelli , Pdre. 81

Smith. A.: 1 , 2, 3, 4, 1 0 , 1 1 , 18, 22. Thunen, J. von: 47; 51


23, 24, 31, 33, 37, 39, 40, 47, 5 1 , 57, T,nbergen, J.: 59, 86

72, 73, 78, 84 Tobm , J.: 58. 64

S óc r a t e s : 12 Tomás de Aquino (Santo). 10, 18.

Solow, R. M.: 58, 64, 65 80, 82

Sombart, W.: 72 Tomás Moro (Santo): 76

Sonnefelds, J. von : 22 Tourgot, A.: 11, 24

Soto, D. de.: 11, 21

Spann, O.: 73, 72 Ve b i e n , Th. : 73, 76

Sratfa, P.: 54, 58 Villeneuve, A. de: 81

Stackelberg, H. von.: 54 , 58

Stalin: 73 Nalras, M. L . : 45, 48, 49, 50, 52, 62

Stewart, D.: 37 Neber, M.: 9, 46, 72

Stewart, J.: 23 [Link], K.: 45, 52, 54, 58

Stigler, G. J.: 59 wicksted, P.: 62 _

Stone, R.: 64 :V1eser, F. von: 45, 50, 51

S t u a rt : 1i, 32

souv, M.: 24 .: , 9 1 , a r a , Cardenal: _81, 82

Sweezy, P . : 66, 73
Indice temático

Acumulación Cameralismo 22

-marxista 79 Capital (Teoría del)

-primitiva 79 -en A. S m i t h 35

-proceso de 63 -en D. Ricardo 36

"'Agatha'' 13 --en los socialistas 75

Agentes económicos -en B<füm-Bawerk 50

-en los clásicos 46 C a p i t a l i s m o razonable 74

-en los historicistas 71 Capital-producto (Relación) 65

-en los neoclásicos 46,53 Ciudad

Agregados macroeconómicos 62 -en Aristóteles 14

Ahorro-inversión -en el feudalismo 17

-en Keynes 58 =-uores italianas 17

-en neoclásicos 54 Clase ociosa 75

. Alianza comunista 80 Clases sociales

Alienación marxista 78 -en Platón 13

Análisis económico 1 -en los fisiócratas 26

Análisis marginal -en los clásicos 46

-en general 49 -en los neoclásicos 46

-en microeconomla 50 -en los marxistas 78, 79

Apropiación marxista 79 Clásicos

Aristóteles -esquema general 39/41

=-Ia escasez 13 -escuela de los 29141

-la fortuna como premio 13 -influencias en A. S m i t h 32

-valor de uso 15 -criticas 40, 41

-valor de cambio 15 -diferencias con neoclásicos 46

-y la ciudad 14 -y teorla del valor 46


-y la propiedad 15 -critica marxista 78
-y el mercado 13
-escritores posteriores 36141
Aritmética comercial 22
Comercio colonial

-en el Siglo X V I I I 24
Beneficio comercial
-imperial 31
-en Sto. Tomás 19
-y el monopolio 24
-en A . Smith 35

-en D. Ricardo 37 Comercio exterior

-maximización 48 -en los griegos 12

Bibliografía 91 -en el mercantilismo 24

Bien común 82 -y el monopolio colonial 24

Bienes -en el S i g l o XVIII 31

-de capital y de consumo 58 -en A . S m i t h 35

-en D. Ricardo 40 -en D . Ricardo 37


Bienestar Comercio l i b r e 32,35

-económico neto 64 Comunismo


-teoría del 50 , 5 2 , 5 4 13
-primitivo

Bullionismo 24 - e s q u e m a general 77180


98 INDICE TEMATICO

Decisión·
Competencia

- a p o rt e s de Cournot 4b -de indiferencia 50

-en mercados 46 - d e demanda 50

- i rn p e rt e c t a 54 -en neociástcos 46,53

-aceleración de la 54
C o m p o rt a m i e n t o

Derecho natural 82.


-racional 57

Desarrollo
-del consumidor 48

-industrial 64
Conceptos económicos (Aportes

-escuela histórica 71, 72


de)

-aportes teóricos 63
- J . Say 38

Deseabilidad y valor 19
-D. Ricardo 37

Desequilibrio
-A. Marshall 51

- c o rn o estado normal de
- F . von Wieser 50

u n a economía 74
-Th. Veblen 75

Di neto
-J. Keynes 62

-origen teorla cuantitativa 21


Consumidor

= c o m c o rt e rn t e n t o 65
-comportamiento del 48,49

D i s t r i b u <; i ó n de ingresos
-principios de Gossen 48

- e n l os tisió cra t a s 27
Consumo 64
- en D. R icardo 37 , 38

-función 5 7,58,64 -en. neoclás i c o s a 46

-con spicuo 7 4 -en A. Mars hall 51

Cont aminación a mbiental 6 4 - e n J .. M. K e y nes 6 2.65


Conflicto de i n t ereses -e n los ins titucionalistas 74

-e n lo s c lásicos 46 Distribución de ri quezas


-y la c o o p e r a c i ó n socia l 7 4 -en lo s ins titucionalistas 74
-s egún socia listas 77; 78 D ivisión del trabajo
Corrie nte principal -en lo s escol ásticos 19

- d e la t eoria eco nómica 2,54 2,39


-e n A . S m i t h 3

Corrientes doc trinarias 2, 7 1 1 8 3 .


Doctr ina Social C ristiana
Costo-beneficio 50
-c o n c e p to general 7 1,80183
Cos to de oport unidad
-fuentes y orl genes 8 0183
-origen es colástico 20
- p r i n c i p i o s generales 82
-desarrollo en von W i e s e r 50
-encíclicas socia es l 83
Costo de produc ción

-en clásicos 3 9 , 46

-en n eoclásicos 50
C o s t o comparados 37 [Link]
Cre cimiento eco nómico (Ver ad emás:
-etapas 7 1172 - C lásYc o s 5

-moderno 63165 - P o l é.ri'l i c a metodoló gica 11

-en K e y n e s t a ru s m o 65 -Precur s o r e s · 4

-secular 65 -Marginalistas 7

Cr isis -Neoclásicos 6

-en Malt hus 75 , 79 - Cor r i e n t e pr incipal . 3

-del cap italismo 75 , 79 -Cor r ie n t e s doctr narios i 8

- d e los a ños 30 6 2 -Etap a s del p e n s amie nto 2

Cri t e r i o d e P are t o 52 -Pa r adig m a s teóric as 10

- E q u i'l i b r i o 13

C uentas nacional es 63,64 - M i c ( o e c o n o rn l a 9

Cu estion social· 82 -Ma�roeconomla 12

Cu r v a s -N a tu r a l 9

-de in diferencia 50 - Monetaria) 9

- d e d emanda 50 -e n los escol ásticos 18

-sistematización de A. Smittl
�,
INOICf:; TEMATICO
99

-clás ica 29 / 4 1 -de Lausanne 45

�n�cl�i� �/M -austriaca 45


-histórica 45
- mo d erna 57167

- Key neslana 57 / 6 2 -matemática 45

-psicológica 45,49
-P o s t k e y nesia n a 62 /67

-n o mbr e s 1 1 , 23, 50, 51 -de Salamanca 21


-histórica 67/72
- d i fu si ó n de la di s c i plina 37

- u so de su puestos 46 -institucional 71

-Pr e m ios Nobe l 51 Estadios de desarrollo 72


Estado
-est á t i ca 74
-papel en A. Smith 32,34
- i n di cadores 64
-en fabianos 76
- laboral 74
-en socialistas 76
Efectos I n g r e s o y s u s t i t u c i ó n 5 4 , 66

Ejér c it o i n d u s t r ial de reserva 75, 79


-y análisis marginal 49

- critic a 79
-subsidlariedad 82

-estacionario 34
E mpl e o ( N i v e l de) 58
Estructura social
E mp re sario
34 -en Platón 13
-e n A . [Link]

E nclclicas sociales 83 -en los clásicos 39

83 -en Saint-Simón 76
E q uidad
-en socialistas 77
Equilibrio
-en neoclásicos 53
- g e n era l 50 , 5 1 , 5 3 , 6 3
-en Keynes 62
-p arc i al 51 53
-en Th. Veblen 75
-estado normal 74
-en Doctrina Cristiana 82
-en A. S m i t h 34
Excedente
- e n n e ocl á sico s 46
-en los clásicos 39
- e n s o c i a li stas 77
-en los neoclásicos 75
E q u ival enc ia s
-en los marxistas 79
- c on c epto 14
Expropiación marxista 79
-uso c omo precios 14

Escasez

-en Ari st ót el e s 13
Fabianismo 75,76
-en lo s escolásticos 19
Factores de producción
-en D . R icardo 36
-en J . B . Say 38
E scl av i t u d
Falansterio 76
- en R oma 15,16
Feudalismo

Escol ásti ca -caracteres 16

-caracteres g en e rales 81 /21


-instituciones 16

- per i o d os 19 -relaciones sociales 16


-las "summas" 18
-el beneficio 17
-la justicia 18
-servicios 17
- la propiedad 18
-ciudades 17
-i nt é r é s y usura 20
Filosofla moral

- prec i os 19 ,a
-relación con economía

-p re cio j usto 19
-en A . S m i t h 31,40
- e s t i m a c i ó n com ú n 20 Firma (Teorla de l a)

-de Salamanca 21
-i n s t r um e n t a l básico 48

E scue las Fis i o c r ac ia

(Ver C l á s i cos , N e o cl á s i co s) -caracteres 25/27

-clá sic a 31 / 4 1 25
- el orden natural

- neocl á s i ca 45,54 26
-aporte meto d ol ógi co

-deOslo 45 ;_el "Tabteau" 26

-de V ien a 45,49 - la propiedad 25

-d e Cam brid g e 45 - acti vida des estériles 25

- clases sociales 26
INÓICe rEMATICO
100

-como origen del l i b e r a l i s m o 27 -social 83

-criticas 27 -en Sto. Tomás 82/83

Fluctuaciones economicas 54

Fondo Monterio Internacional 57

"Free-trade" Keynesiasmo

{Ver Comercio libre, -aportes de J . Keynes 57/62

Comercio exterior, - " L a Teorla general" 58/62

Comercio colonial) -caracterfsticas 65

F u n c i ó n de producción 65 -criticas 66

Historia económica "Laissez-faire"

- e n f o q u e modernos 63, 64 -origen de los fisiócratas 27


-etapas de W . Ros tow 64 -manchesteriano 38

" H o rn o economicus" Ley


-como abstracción 46 -de Greshan y O r e s m e . 21

-natural en los clásicos 40

Liberalismo económico
Impuesto -en los fisiócratas 27

-como t r i b u t o 9 -manchesteriano 38
Industrias nacientes 72 -en Bastiat 38
Ingresos -en clásicos 40
-(Ver Distribución de i ngreso s ) Libertad económica
-categorías en A . · S m i t h 35 -en A . S m i t h 34
-en A. Marshall 51 Libertarios 66
-nivel de 58 L i g a adul1erada 21
- n o ganados 77

Innovaciones

. -en las R e v o l u c i ó n l n d i s t r i a l 31
Macroeconom la
l n s t i t u c i o n a l i s t a (Escuela) 72/ 75
-en los clásicos 32,40
Instituciones
-en A . C. P i g o u 52
-en la Doctrina Social C r i s t i a n a 83
-Keynesiana 62
- e c o n ó m i c a s : s u papel 72
Manchesterianos 38,40
Instrumentos
M a n u f a c t u r a s reales 24
-de política e c onó mi ca 62
Marginalismo
Insumo-Producto
-precursores 48
- o r i g e n en Quesnay 26
-escuelas 45
-desarrollo moderno 62
-generaciones 49
Interés
-neomarginalistas 45
-en los escolásticos 20
Marxismo
- t í t u l o s extrínsecos 20
-aspectos p r i n c i p a l e s 78
-condana de la usura 20
-critica 79,80
-defensa del 51,52
-critica de los c l á s i c o s 78
-en B o h m - B a w e r k 50
"Mano i n v i s i b l e " 34,39
Intervención estatal
Maximización
-en A . S m i t h 34
-de b e n e f i c i o s de la firma 48, 53
Inversión
-del placer o s a t i s f a c c i ó n 48
- f u n c i ó n de 57
-del c o n s u m i d o r 53
- p ú b l i c a y privada 58
Medios de producción
_:_extranjera 56
· 'es
�propiedad en s o c i a l i s t a s 76,77
-tasa d e
Mercados

-su aparición 12
-de c o m p e t e n c i a 46,48
Justicia
-no competitivos 48,54
-én los e s c o l á s t i c o s . 16,82
- f ij ación del precio 19
=-crases de 18
-en s o c i a l i s m o 76
-y equioad 82
INDICE TEMATICO
101

M e r c a n t i l i s m o
O f e rt a

- p r i n c i p i o s g en er a l e s 23
-enfoque clásico 46

- o r i g en y d é n o m i n a c ó i n 23
" O i k ó s " 9, 1 2

-y co m er c io e xte rior 24

"Old l e f t " : tendencia 66


-probl e m a s· 23
O l i g o polio

- criti c a
25
- a n á l i s i s de Counot 48
M e t o d o l o gí a

-aportes neoclásico 54
- i t p o s id ei aes
4 6
Orden natural

- supuestos
46

-en los fisi.ócratas 25


-K e yn e s i a n a
57
-en A. S m i t h 32
Mét o d os

-en los clásicos 41

-esta dí s t ico - matem á tico


63

Orden social

- po lám ica
1
-en Doctrina Social C r i s t i a n a 81
- a b s tr act ó·- ded uct v i o
4 0

- de l o s m a r gi n a l i s t a s
50

- h i s t ó r i c o
7 2

M iroecono mí a

Parábolas de Bastiat
38
- n e o c l á s i c a • 4 6 , 5 0 , 5 3

Paradigmas teóricos

M l n i m o de s u b s i s t e n c i a
39

-clásico

M odel o 36

Paradoja del valor

- rica rdia no
36
35

P e n s a m i e n t o económico

...... matemático de e q u i l i b r i o
50

-etapas

-m o de nos r · · 63
2 1 4

-corriente p r i n c i p a l
2
-H arrod -D omar 63
- - corri e ntes doctrinales 2, 1 1 / 8 3
M ode rn z i an t es 9
- cl á sico
31141
M oneda

- n e c l ás i c o
45/54
-D e f i n i c i o n e s: M 65

-m arg i nal is ta
49
- me tá lic a 12
Pla c er

- p r i n ci p i o de O res m e
2 1

- en los m a r g i n a l i s t a s
48
- redefinici ó n m o der n a
65

Pi e ri o e m pleo
5 3 , 6 3

-L e y d e G re sh a m 21
P o b laci ón
-y n e ocl á sicos 46 , 54

-p r i n c i p i o s de R. M a l thus 36
- teor i a c u a n ti t a t v
i a 2 1
- en A. S m i t h 35

M onetar i smo 65

- pro b lemas mod e rnos


64

M o n o p o l i o

Po b re za
- análisis de Courno t 48
- en gener a l
64

M u l t i p l i c a d o r 62
- proc e so de pau p eri z a c ó i n
79
- c r i t i ca del proceso
79
Prazos

- en A. M a r s h a l l
51

Neoclásicos
- en J. K e y nes
65

- s u s a p o rt e s 47 / 54
P lus v a lí a
79
=-ccrrlentes 45,49/ 52
P oder co m pensa do r
75
-precursores del marginalismo 48 · P o lé mi c as e c o n ó mi c a s

-sus a p o rt e s · 52/ 54 -m etodol óg ica 1,72

-comparación con clásicos· 46


-i n s t i t u c i o n e s g

- n e o rn a r g i n a l i s t a s . 45,52
-B ucher -M e y er 9

=-pertodo final 1900-1930 . 54 -s o b re l a propie d ad 18

-periodo hasta 1900 :. 53


-:-sobre el precio jus t o 1 9 / 20

-el enfo q u e de alternativas· 53 - f i s i o c r a c i a - m e r ca n t i i


l s mo 31
-diferencias con clásicos . : 46
-p r o tec c i o n i s m o- c o me r ci o l i-

:__ teoría ·del valor 46 b re 31/3 2

"New and Old Left" 66


-mé o t dos 4 5 ,72

Nuevo orden i n d u s t r i a l 74
- h i s to i r c i s t a s - c l á s i c o s 7 2

"Polts" g i r e ga 14.

· P o lí t i c a e c o n ó m i ca
102 INDICE TEMATICO

-instrumentos 63 "Radi�als" (tendencia} 66-

-escuela histórica 71 Renta

Preferencia en el tiempo 64 -ricardiana


37
Proceso ec o n ó m i c o -no ganada 37
-en neoclásicos 53 Representación geométrica . 51

Precio "Res''. (pública y privada) i5


-natural 37 Revolución

-corriente
37 -industrial: innovaciones 31

-justo
19 -men{leriana 49,62

-relativo 49 Riqueza

Precursores de la economla -en los clásicos 32


-como ciencia 7127 -en los mercantilistas 25
-del marginalismo 48

-equivalencias 12

-en Aristóteles
14 Salario

-en los escolásticos 19 -en tos escolásticos 20

-legal
19 -normas en S. Antonio 20

-en A. Smith
32,34 -en o Ricardo
37

-en D. Ricardo
37· -e·n socialistas 75

-en neoclásicos 46,53 Sindicatos

-administrados
65 -su papel
74
-instrumental de Cournot 48 Sistemas (Enfoques por) 66

-en A. Marshall
51 Socialismo

-de mercado
51 -escuelas
71,75/80

-formación
54 -v af ie d a d es 75,76
Pre m i o s N o b el de E conomla 86/90 S olid a r i d a d (P r i n c i pi o de) 82

Primitivistas 9 Sub s i dia r i e d a d ( Principio de) 82

P rincipios de Gossen 48

Prob l e m a s interdisci pl i n a r i o s 66

Producci ón Tasas

-t e o r l a e n A . Smith 32 -i n te r és (n o m i n a l y r e a l) 65

-bullionismo 24 -inflación es p erad a 65

-ag en t es en los cl ásicos 39 Tec n o l og l a ( N i v e l ) 62

Producto br u to Teoría de los juegos 63

-concepto 64 Teorlas econ ó micas

Producto neto -p r odocc i ó n : bullionismo 24

-en F . Qu e s n a y 25 - producción: A. Smith 32

-en A . Smit h 35 - d i s t r i b uc i ó n : mer cantilismo 25

Prog r a m a c i ó n lineal 63 -distribución: A. Smith 35

Pro g res o econ ómico -del valor : A Smith 32,34

-en A . Smith 32 -ricardinas 36,37

Propiedad - m a r:gi n a l i s t a s 49/52

-en Aristóte les 15 - d e l b ienestar 52

-en dere c ho romano 15 -k e y nesiana 57/62

-en esco lá s t i c o s 18 -d e l·9ap i t a l: A. Smith 34,35

-función social
19 -o rienta ció n futura 66
-en los fisi ó crata s 25. -tendencias act uales 65/66
-en los s ocialistas 75,76 �mac r o -m i c r o e c o n 6 m i c a s en

-en Prou dh o n 76 Ad a m ·Sm i th 32,62

- e n S to. T om á s 82 Ti po id ea l e s 46

. Propensión margina l Tltulos e xtrlnsecos 20

-a c o n s u m i r 58,62 Trabajo

-a ahorrar
62 -com o f uente del v alor 34

Proteccionismo 24,31 /32,40,71 /72 -en O, i


R cardo · 36
Pro y ect i stas 22 -tiempo en los socialistas 75,78

Pue rt o de comercio 12, 14


INDICE TEMATICO
103

Usura -en A. Smith 32,34

-en los escolásticos 20 -en D. Ricardo 36,37


-tltulos extrínsecos 20 -en neoclásicos 46,49

=-ccndena 20 -en clásicos 32/37,35

Utilidad -en socialistas 75


-como fuente del valor 19 -en K. Marx 78

-en neoclásicos 46,49 Valor de cambio

-base ordinal 50 :-en Aristóteles 15

-en Pareto 52 -en A. Smith 35

-marginal 49 -en socialistas 75

Utópicos 76 -en K. Marx 78

Valor de uso

-en Aristóteles 15
Valor -en A. Smith 35

-en Aristóteles 15 -en K. Marx 78


-en escolásticos 19 Valores culturales 74

También podría gustarte