Automatismos y Contactores Eléctricos
Temas abordados
Automatismos y Contactores Eléctricos
Temas abordados
La bobina en un contactor es el componente que puede ser controlado a distancia al aplicar tensión a sus bornes (A1 y A2). Al recibir la tensión adecuada, excita el circuito magnético, cerrándolo, lo que provoca el movimiento de los contactos del contactor. Estos contactos abiertos se cierran y los cerrados se abren, permitiendo o interrumpiendo el paso de corriente .
Los sensores en los automatismos eléctricos detectan señales externas para activar respuestas en el sistema. Los sensores electromecánicos requieren contacto físico para abrir o cerrar sus contactos, empleando botones, pedales u otros mecanismos. Los sensores de estado sólido no precisan contacto físico; funcionan mediante circuitos electrónicos que generan señales de salida, permitiendo detectar objetos a distancia .
Al conectar la bobina del temporizador a la alimentación, el temporizador a la conexión inicia su cuenta regresiva. Tras el tiempo programado, los contactos cambian de posición, activando o desactivando los componentes que controla, como luces o motores en el circuito .
Los sensores de estado sólido pueden integrarse en sistemas automatizados para mejorar precisión y velocidad de respuesta al eliminar la necesidad de contacto físico. Pueden ser usados para detectar presencia o ausencia de objetos, contar artículos en una línea de producción, o iniciarse en presencia de ciertas personas para optimizar acciones como ventilación o seguridad. Su integración reduce el desgaste mecánico, incrementa la fiabilidad, y extiende la vida útil del sistema .
Los dispositivos de señalización en automatismos comunican estados de operación, como inicio de máquinas o alarmas, al operario. Los tipos principales de dispositivos de señalización son ópticos, como luces indicadoras, y acústicos, como sirenas o zumbadores, advirtiendo sobre eventos significativos que requieren atención .
Los contactores modernos distinguen entre contactos de fuerza y contactos de mando por su etiquetado y su función. Los contactos de fuerza tienen números de una sola cifra (1-2, 3-4, 5-6) y están diseñados para controlar las cargas de potencia. Los contactos de mando, etiquetados con números de dos cifras (13-14, 21-22), realizan tareas de control o auxiliares. Ambos tipos de contactos se mueven conjuntamente cuando el circuito magnético del contactor se excita .
El uso de contactores en la gestión de motores eléctricos es crucial en entornos industriales por su capacidad para manejar grandes cargas de potencia de forma segura y eficiente. Permiten el control remoto y automático de motores, incrementando la seguridad al evitar intervenciones manuales directas. Además, su configuración permite integrar sistemas de protección y monitoreo, mejorando la estabilidad y la seguridad operativa .
Los temporizadores en sistemas automatizados ofrecen ventajas al regular acciones basadas en el tiempo, reduciendo la necesidad de intervención humana. Facilitan tareas como el encendido y apagado automático de luces, el inicio y parada de máquinas a intervalos específicos, y el control de procesos cíclicos en sistemas industriales o domésticos, mejorando la eficiencia y seguridad .
Al aplicar tensión a la bobina del contactor, el circuito magnético se excita, atrayendo el martillo y moviendo los contactos. Los contactos inicialmente abiertos se cierran para permitir la corriente, mientras que los cerrados se abren. Si la tensión cesa, la bobina se desexcita, el resorte separa el martillo, y los contactos regresan a su estado inicial de reposo .
Cuando un relé térmico detecta una sobrecarga en el circuito, su contacto auxiliar cerrado se abre, desconectando el circuito de alimentación de la bobina del contactor. Esto hace que el contactor abra sus contactos en el circuito de fuerza, deteniendo el motor y protegiendo el sistema de daños mayores .