0% encontró este documento útil (0 votos)
104 vistas5 páginas

Modulo Ii Epistemologìa

Este documento discute la existencia de la realidad y el conocimiento. En primer lugar, define la realidad como lo dado o lo existente, que incluye tanto la realidad natural como la social. Luego, define el conocimiento como el proceso por el cual los seres humanos captan mentalmente la realidad a través de la percepción y otros procesos cognitivos. Finalmente, distingue tres niveles de conocimiento: el conocimiento ordinario o de sentido común basado en la experiencia cotidiana; el conocimiento científico basado en métodos sistemáticos; y el

Cargado por

Oswaldo Orbegoso
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
104 vistas5 páginas

Modulo Ii Epistemologìa

Este documento discute la existencia de la realidad y el conocimiento. En primer lugar, define la realidad como lo dado o lo existente, que incluye tanto la realidad natural como la social. Luego, define el conocimiento como el proceso por el cual los seres humanos captan mentalmente la realidad a través de la percepción y otros procesos cognitivos. Finalmente, distingue tres niveles de conocimiento: el conocimiento ordinario o de sentido común basado en la experiencia cotidiana; el conocimiento científico basado en métodos sistemáticos; y el

Cargado por

Oswaldo Orbegoso
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Prof. Santos Orbegoso Dávila.

CONSERVATORIO REGIONAL DE MÚSICA DEL


NORTE PÚBLICO
“CARLOS VALDERRAMA”
MÓDULO II

FUNDAMENTOS EPISTEMOLÓGICOS DE LA
INVESTIGACIÓN CIENTÍFICA
PROF: SANTOS OSWALDO ORBEGOSO DÁVILA
Prof. Santos Orbegoso Dávila.

¿EXISTE LA REALIDAD?
¿Existe la realidad?, curiosa pregunta ¿verdad?, todos sabemos que la materia "venció" a la
anti-materia y que lo que nos rodea está compuesto por átomos, partículas, pero lo que
percibimos de nuestro alrededor forma parte de nuestros sentidos, ejemplo: una persona
entra en una habitación vacía ¿qué hay?, le preguntas, "nada" te contesta pero en realidad
esa habitación está llena, llena de aire, realmente toda la habitación esta "llena" ¿entonces
porque la vista nos engaña diciéndonos "la habitación está vacía"? otro ejemplo; cuando
entramos en una estancia y percibimos cierto olor, al pasar tan solo unos minutos ya no
está ¿ha desaparecido?, no, nuestra mente se acostumbra y ya no lo percibe "sabemos" que
no está ahí, pero una vez más nos equivocamos, entonces vuelve la pregunta ¿existe la
realidad?¿y si en vez de no percibir el "contenido" de la habitación del primer ejemplo,
percibimos en sentido inverso algo que no está ahí?¿Cómo podemos saberlo?¿Con que
sentidos?

1- REALIDAD Y CONOCIMIENTO

Por el solo hecho de vivir, el hombre entra en relación con la realidad. Esta es una evidencia que bien
puede servir como punto de partida y base de nuestro análisis. Pero apenas intentamos profundizar en
ella, o lo que es lo mismo, problematizarla, otra serie de cuestiones aparecen en nuestro horizonte de
reflexión como problemas o interrogantes:
¿Qué entendemos por realidad?
¿Cuáles son los modos de relación con la realidad?
¿Cuáles son las relaciones sujeto objeto en la realidad?
El hombre existente está inserto en la trama de la realidad. Pero ¿qué es realidad?... La realidad es
simplemente “lo dado”, “lo existente”. Y lo existente, a su vez, es complicadamente la totalidad de
aquello con que el hombre se relaciona o puede relacionarse en su devenir; es el mundo en toda su
riqueza ontológica. También es por tanto (según esta afirmación) “lo puede existir” y “lo que ha
existido”.
La realidad a la que nos referimos, tiene una doble dimensión al manifestarse ante nosotros, es la
siguiente:
 La realidad natural, que se identifica con todo aquello que rodea al ser humano, es lo que llamamos
naturaleza.
 La realidad social, que se identifica con los hombres, con la sociedad.1

2- EL CONOCIMIENTO

El conocimiento es uno de los fenómenos inherente al ser humano, con el que cada día convivimos, y el
mismo nos permite conocer, ponernos en contacto con nuestro mundo circundante, y transformarlo de
acuerdo a nuestras necesidades. Pero ¿Qué es el conocimiento?

1
AnderEgg, E. (1995). Técnicas de investigación social. Buenos Aires: Lumen. p 19.
Prof. Santos Orbegoso Dávila.

El conocimiento es el proceso o acto por el cual cada ser humano es capaz de captar mentalmente la
realidad o el mundo que nos rodea. Sin este maravilloso proceso humano, nos sería imposible poder
entrar en contacto condicha realidad, y mucho menos poder trasformarlo y servirnos de ella. Todo el
bagaje cultural acumulado en la memoria social, producto del largo trajinar de los seres humanos sobre
la faz de Tierra, ha sido posible adquirirlo gracias al proceso cognitivo.
El proceso del conocimiento, entonces, “consiste en la aprehensión de una cosa, una propiedad, un
hecho y en general, un objeto por un ser consciente”2. Aprehensión significa captación, capturar, acción
de coger una cosa, pero como señala Salazar Bondy, cuando lo empleamos para describir el proceso del
conocer, no lo hacemos en términos materiales, puesto que en este proceso mental que es el
conocimiento, no realizamos ninguna capitación física del objeto motivo de conocimiento. “Cuando
conocemos no cogemos un objeto de la misma manera que lo hacemos cuando lo tomamos con las
manos. Aprehensión significa pues otra cosa aplicada al conocimiento. Significa una cierta captura, una
captación de los objetos, pero puramente mental”3
Por ejemplo. Cuando observamos una montaña, que es un fenómeno físico que se puede ver y tocar,
queda captado o cogido en nuestra mente gracias al conocimiento, y no a ninguna acción ni operación
física de sujeto con respecto a esta. La montaña no es modificada en lo más mínimo, como sucedería si
el conocimiento fuera una operación material.
Para que pueda darse el conocimiento, es necesaria una relación, un contacto entre el sujeto y el objeto,
pero este contacto no es de carácter físico.
“El conocimiento es una producción del sujeto por la que el objeto queda reflejado en su mente. Forman
parte de la estructura del sujeto las actividades cognoscitivas como: la percepción, la memoria, la
imaginación, la intuición, el pensamiento”.
“La actividad del conocer es un proceso intelectual por el cual se establece una relación entre quién
conoce y el objeto conocido: Tal actitud permite la internalización del objeto de conocimiento por parte
del actor, quién adquiere certeza de la existencia del mismo. El hombre desarrolla esta actividad de
conocer de modo permanente.”
“Con la palabra conocimiento designamos un acto de aprehensión o captación de propiedades de los
objetos a través de imágenes, representaciones y conceptos”.
“Conocimiento es, pues, aquel conjunto de representaciones sobre las cuales tenemos certeza de que
son verdaderas (…), conocer es en términos muy generales, la actividad por medio de la cual adquirimos
la certeza de que hay una realidad, de que el mundo circundante existe y está dotado de ciertas
características que no ponemos en duda”4
El proceso del conocimiento es “un modelo más o menos organizado de concebir el mundo y de dotarlo
de ciertas características que resultan en primera instancia de la experiencia personal”5

3- NIVELES DEL CONOCIMIENTO

3.1- El conocimiento ordinario


Denominado también vulgar, común o de sentido común, es fruto de la experiencia cotidiana del
hombre, por ello puede decirse que en lo fundamental es espontáneo, no controlado, que
pretende describir y comprender el mundo a partir de la experiencia sensorial y perceptiva humana
individual y colectiva. Esta forma de conocimiento predomina en nuestra relación con los demás
seres y con el mundo en general.
Si bien el conocimiento ordinario constituye un esfuerzo racional, empírico y objetivo por tratar de
comprender y cambiar el mundo, debido a la carencia de métodos para recoger y tratar la informa-
ción, tiene importantes limitaciones en cuanto a la precisión de la información que maneja y la
coherencia del saber que se logra y se acumula. La imprecisión aludida tiene que ver
fundamentalmente con los métodos con los cuales se logra el conocimiento y con los términos del
lenguaje común que son poco claros, imprecisos y equívocos, basados en expresiones
predominantemente cualitativas y de uso diario.
El sentido común pretende ser racional y coherente, sin embargo, la ausencia de los métodos para

2 BONDY SALAZAR, Augusto. Introducción a la Filosofía. Universo. Lima. P. 36.


3 IDEM. P. 37.
4
LADRON DE GUEVARA, Laureano. Metodología de la Investigación científica. Universidad Santo Tomás. Bogotá. 1 981. pp. 16,17.
5. IDEM.
Prof. Santos Orbegoso Dávila.

formular el conocimiento y ponerlo a prueba rigurosamente, en contraste con la realidad, trae


como consecuencia que exista cierta falta de coherencia en el conocimiento común. La prueba que
valida o invalida este tipo de saber es fruto de la experiencia espontánea (individual o colectiva)
humana, que, de repetirse, no se produce bajo las mismas condiciones ni en situaciones
controladas y con serias limitaciones que pueden darse a partir de la experiencia subjetiva de quien
logra el conocimiento. Esto ocasiona que, por ejemplo, un mismo tipo de hechos pueden explicarse
con dos o más conocimientos mutuamente contradictorios. Frases como "No por mucho madrugar
se amanece más temprano" y "A quien madruga, Dios le ayuda" son un claro ejemplo de esta
contradicción.
Algunos autores sostienen que el conocimiento ordinario es la base sobre el cual se ha fundado y
construido la ciencia y que (aun en la actualidad) puede ser fuente de inspiración en el
descubrimiento de problemas nuevos por investigar. Encuentran similitudes entre la ciencia y el
sentido común; así, ambas formas de conocimiento tienen algunos objetivos (conocer el mundo
que nos rodea, comprenderlo y también explicado) y características comunes (racionalidad,
lenguaje, objetividad, actitud empírica, coherencia...); pero así como se puede establecer
similitudes entre ciencia y sentido común cuando se analiza superficialmente los objetivos y las
características de ambos, al hacer un examen más detenido se puede establecer diferencias
sustantivas entre ellos. En consecuencia, se puede sostener que la racionalidad de la ciencia es más
rigurosa que la del sentido común, porque tiene el auxilio de las disciplinas formales como la lógica
y la matemática. Si bien el sentido común busca hacer una representación racional del mundo, su
alcance se limita demasiado a la experiencia concreta y a los resultados de la experiencia individual,
y a veces se torna contradictorio e incoherente; mientras que, en la ciencia, el rigor del
pensamiento racional y lógico y del cuidado por la coherencia del conocimiento van a dar paso a
un sistema ordenado, jerarquizado y sistematizado de conocimientos. Del mismo modo, se puede
establecer que el lenguaje ordinario es coloquial, permite realizar diferentes interpretaciones de
los hechos y es impreciso; mientras que la ciencia postula el mismo lenguaje pero de forma
rigurosa, precisa y clara, convirtiendo los conceptos más generales y teóricos en operaciones
concretas, lo cual permite lograr conocimientos confiables y capaces de ser puestos a prueba
repetidamente a través del método científico.
3.2- El Conocimiento Científico.
Éste es el más preciso que el hombre ha construido con la finalidad de representar la realidad; se
caracteriza en lo fundamental por el uso del método científico, que ha servido para lograr
conocimientos con los que puede representarse conceptualmente la realidad; éstos, al ordenarse,
jerarquizarse y sistematizarse, han dado lugar a la construcción de teorías, que son
representaciones abstractas de los hechos de la experiencia. Este conjunto de conocimientos se ha
ido formando en tomo a un tipo especial de objetos. Así, los hechos físicos, los químicos, los
biológicos, los psicológicos, los sociológicos, etc., han dado lugar a parcelas en el conocimiento
humano, denominadas ciencias. Estas parcelas se van multiplicando y dividiendo más y más, dando
lugar a un número cada vez mayor de especialidades y de esfuerzos interdisciplinarios.
Todas las formas de conocimiento que el hombre ha creado en su historia tienen una función
especial en el mundo en que vivimos, son necesarias para el hombre y funcionales para sus
propósitos; de no serlo, alguna de ellas habría sido reemplazada por otra expresión más adecuada
o habría desaparecido. Tienen sus propios límites y condiciones para emplearlos; así, si se desea
resolver una cuestión de la vida diaria, requerimos del sentido común y no de la religión ni de la
ciencia; si se desea encontrar un antídoto para una terrible enfermedad como el sida, no será nada
útil el sentido común ni la religión y habrá que apelar a la ciencia y a la tecnología que se deriva de
ella.
3.3- El Conocimiento Filosófico.
El conocimiento que más se aproxima a la ciencia es el filosófico. Esto puede parecer lógico si
recordamos que todas las ciencias han tenido su origen en la filosofía. Es muy difícil definir la
filosofía, porque el filósofo puede ocuparse de los mismos problemas que el hombre común de
pensamiento concreto, del mismo modo que puede pretender dar respuestas a los mismos hechos
y problemas que el científico, con los mismos criterios de racionalidad, coherencia y rigor, pero con
diferente método.
Tanto la ciencia como la filosofía pretenden explicar la naturaleza y las leyes que rigen el
Prof. Santos Orbegoso Dávila.

funcionamiento de las cosas del mundo, y dentro de estos objetos se encuentran con el hombre.
Sin embargo, tanto el mundo como el hombre pueden ser vistos desde perspectivas diferentes por
la filosofía y por la ciencia, pues mientras la primera pretende resolver preguntas fundamentales
acerca del universo, de la vida humana y de sus fines, la ciencia va a estudiar con detenimiento las
características del mundo físico, del mundo social, del ser humano en su condición de ser biológico,
psicológico y espiritual, en interacción con sus propias redes culturales; la ciencia pretende explicar
el funcionamiento de estos hechos y explicar los procesos físicos y humanos, pero evitando en lo
posible hacer juicios que no puedan someterse a los parámetros de la investigación y de la propia
teoría científica. Otra semejanza entre ciencia y filosofía está dada por el uso que hacen de la duda;
ella es madre de la actitud filosófica como de la científica, ambas se alimentan de ella.
Aun cuando se puede sostener que la actitud reflexiva y la curiosidad no pertenecen solamente a
las mentalidades cultivadas, dentro de nuestra cultura, podemos aceptar que ambas formas de
conocimiento están un tanto alejadas de otras como el mito, la religión, el arte y el propio
pensamiento ordinario, y se requiere alguna formación académica para comprenderlas. Sus dife-
rencias fundamentales están centradas en el método: la ciencia se limita al estudio de los
fenómenos que pueden ser mensurados (medidos) de alguna forma, reproducidos bajo control
repetidamente; mientras que los filósofos pueden ir más allá de la observación y la experiencia
utilizando la racionalidad más pura, que se da a través del método de la reflexión; otra diferencia
entre ellas se encuentra en el tipo de objetos que se trata con relación al tiempo: la ciencia, en la
práctica, se limita a los hechos del presente, a los acontecimientos inmediatos (aunque debe
entenderse este presente con cierta prudencia), mientras que la filosofía pretende ir más allá y
explicar los objetos en sus orígenes y sus fines; se puede afirmar que la filosofía es teleológica y la
ciencia no. En la filosofía, por otro lado, existen algunas formas de conocimiento como la
epistemología, que es difícilmente distinguible de la ciencia, mientras que otras formas, como la
ética y la deontología, están muy lejos de la actividad científica y son más fáciles de diferenciar.

4- SABER DOXA Y SABER EPISTEME

Esta distinción entre el saber-doxa y el saber-epísteme, nos parece más fundamental que la distinción
ya tradicional entre el conocimiento vulgar y el conocimiento científico. El antecedente más lejano lo
encontramos en Platón, pero hoy esta distinción ha sido retomada por una de las más profundas pen-
sadoras contemporáneas, Agnes Heller. Según Platón la doxau opinión es apariencia y se contrapone a
la ciencia y al saber verdadero. La recta opinión es el sentido común, pero no un saber cierto. Para Heller
la “doxa” no puede ser separada de la acción práctica, en ella está única y exclusivamente su verdad.
Pero no en la praxis como totalidad, y ni siquiera en un conjunto relativamente grande de acciones, su
verdad, por el contrario, se muestra cada vez en tipos particulares de acciones concretas conseguidas.
Por el contrario, la epísteme no constituye nunca un saber relativo a una sola cosa, sino que es un saber
sobre una cosa en relación con otras cosas (conjuntos). Esta actitud no es práctica, sino teorética.
Conocer un fenómeno en el plano de la epísteme no significa simplemente poder reaccionar ante él (o
bien saberlo producir), sino conocer la conexión que lo liga a otros fenómenos, captar el puesto que
ocupa en el sistema de otros fenómenos. Doca es opinión, es lo subjetivo, mientras que episteme es lo
objetivo, es el conocimiento científico.

ACTIVIDADES:
 Explique qué es el conocimiento.
 Elabore un cuadro comparativo de los tres tipos de conocimiento.
 Proponga dos ejemplos de cada uno de los tipos de conocimiento.
 Explique la diferencia entre doxa y episteme.

También podría gustarte