Demanda por Deuda de Dinero
Demanda por Deuda de Dinero
ART. 232 SUPUESTOS. Se aplicarán las normas del presente Título a las controversias que
versen sobre:
a) Obligación exigible de dar cantidades de cosas o valores mobiliarios o de dar cosas muebles
ciertas y determinadas;
c) Desalojo de bienes inmuebles urbanos y rurales por vencimiento del plazo contractual y/o
por falto de pago de los cánones locativos siempre que se hayan cursado las intimaciones
fehacientes que en su caso dispongan las normas pertinentes.
d) Restitución de la cosa inmueble o mueble dada en comodato siempre que se hayan cursado
las intimaciones fehacientes que en su caso dispongan las normas pertinentes;
e) Los títulos ejecutivos, en los casos autorizados por este Código u otras leyes, con excepción
de la ejecución de sentencia.
j) Los demás títulos que tuvieran fuerza ejecutiva por ley o por convención privada y no estén
sujetos a un procedimiento especial.
I.- Que el requerido reconozca como suya la firma puesta en instrumento privado, o la firma de
su causante. A tal efecto se le citará bajo apercibimiento de tener por reconocida la firma, si no
compareciere injustificadamente o compareciendo, no contestare categóricamente.
1)- Si el requerido no reconociera la firma que se le atribuye, el Juez, a pedido del ejecutante,
previo dictamen de un perito designado de oficio, declarará si la firma es auténtica. Si lo fuere,
se tendrá por preparada la vía y se impondrá al ejecutado las costas y una multa a favor del
ejecutante, equivalente al monto de la deuda, que aquél deberá dar a embargo como requisito de
admisibilidad de las excepciones, que quisiera plantear. Si no las opusiere, el importe de la
multa integrará el capital a los efectos del cumplimiento de la sentencia de remate. La
resolución que declare la autenticidad de la firma o imponga la multa, será apelable.
II.- Si la firma hubiera sido puesta por autorización que conste en instrumento público se
indicará el registro donde se haya otorgado. Pedido y agregado testimonio se citará al
mandatario en la forma prevenida.
III.- Que el requerido manifieste si es o ha sido locatario y en caso afirmativo, exhiba el último
recibo. Citado en la forma señalada en el inciso precedente, si no cumpliere el requerimiento
quedará preparada la vía. Si negare su carácter de locatario el proceso tramitará como de
conocimiento.
IV.- Que el Juez señale plazo para el cumplimiento, si el instrumento en que consta la
obligación no lo señalare. En tal caso el Juez convocará a los interesados a una audiencia, bajo
apercibimiento de realizarla con quien concurra, oirá lo que se exprese respecto al plazo y
resolverá en el acto.
IV.- NULIDAD DE LA VÍA MONITORIA. El ejecutado podrá solicitar, dentro del plazo de
cinco (5) días de haber tomado conocimiento, que se declare la nulidad del trámite monitorio.
I.- Dentro del plazo de cinco (5) días, salvo disposición en contrario, el demandado podrá
articular oposición mediante escrito. La deberá fundar en los hechos y el derecho,
incumbiéndole la carga de la prueba. Las defensas y excepciones oponibles por el demandado y
las pruebas admisibles para acreditar los hechos en que las funde se rigen por lo establecido en
cada caso por este Código o las leyes especiales según el supuesto de que se trate.
1) Incompetencia.
3) Litispendencia.
4) Falsedad o inhabilidad del título con que se pide la ejecución. La primera podrá fundarse
únicamente en la falsedad material o en la adulteración del documento; la segunda se limitará a
las formas extrínsecas del título, sin que pueda discutirse la legitimidad de la causa. Si hubiera
mediado reconocimiento expreso de la firma no procederá la excepción de falsedad.
Estas excepciones son inadmisibles si no se ha negado la existencia de la deuda.
5) Prescripción.
9) Cosa juzgada.
III.- RECHAZO. Deberá rechazarse sin más trámite aquella oposición que, sobre el fondo de la
cuestión, no sea fundada o no ofrezca prueba tendiente a desacreditar la eficacia del documento
que fue base de la sentencia monitoria.
Las disposiciones del párrafo anterior no se aplicarán a los procesos de ejecución de
resoluciones judiciales, los que se regirán por sus normas específicas.
IV.- PRUEBA ADMISIBLE. La prueba para fundar la oposición planteada no podrá limitarse,
en ninguno de los supuestos, exclusivamente a la declaración de testigos.
En los casos del inciso c) del Art. 232, sólo se admitirá el ofrecimiento de prueba documental y
la pericial para fundar la oposición.
II.- Pronunciado el Tribunal sobre la admisión de las pruebas, fijará una audiencia para su
sustanciación en la que deberán agregarse y producirse todas las pruebas admitidas. El plazo
para la audiencia será fijado prudencialmente por el Juez a la mayor brevedad, conforme las
circunstancias de cada caso.
III.- La sentencia que resuelva la oposición deberá dictarse en el plazo de diez (10) días de
quedar en estado la causa y tendrá los efectos que correspondan conforme la naturaleza
procesal y sustancial de la pretensión deducida por vía monitoria. Rechazada la oposición por
decisión firme, se continuará con la ejecución de la sentencia monitoria por el proceso de
ejecución de resoluciones judiciales previsto en este Código.
En caso de rechazo de la oposición, al ejecutado que hubiese litigado con temeridad o malicia u
obstruido el curso normal del proceso con articulaciones manifiestamente improcedentes, o que
de cualquier manera hubiese demorado injustificadamente el trámite, se le impondrá una multa
a favor del ejecutante, cuyo monto será fijado entre el cinco (5%) y el treinta (30%) por ciento
del importe de la deuda, según la incidencia de su inconducta procesal sobre la demora del
procedimiento.
En caso de acogerse la oposición se impondrá igual multa al ejecutante que hubiese litigado con
temeridad o malicia.
PAGARÉ DE CONSUMO
Cuando en el proceso monitorio cambiario resultare que subyace una relación de consumo, el
Juez, a pedido de parte o de oficio, ordenará que sean acompañados los antecedentes
documentales que acrediten el cumplimiento de lo dispuesto por los Art.s 8 bis, 36, 37 y cc. de
la Ley Nº 24.240; y Arts. 1097, 1119, 1120 y cc. del Código Civil y Comercial de la Nación.
El Juez podrá presumir la existencia de una relación de consumo de la sola calidad de las partes
de la relación cambial, conforme a las constancias del título ejecutado.
La presente norma será aplicable incluso cuando el título hubiere circulado.-
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LEY 24.240:
Tales conductas, además de las sanciones previstas en la presente ley, podrán ser
pasibles de la multa civil establecida en el artículo 52 bis de la presente norma, sin
perjuicio de otros resarcimientos que correspondieren al consumidor, siendo ambas
penalidades extensivas solidariamente a quien actuare en nombre del proveedor.
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I.- Es apelable la sentencia que resuelve la oposición. El recurso deberá interponerse en el plazo
de tres (3) días.
II.- El actor podrá apelar en igual plazo y con los mismos efectos el auto denegatorio de la
ampliación por cuotas posteriores a la sentencia monitoria. El demandado sólo podrá apelar la
resolución que admite la ampliación, si se hubiera opuesto al incremento.
Lo resuelto en el proceso monitorio, en los supuestos previstos en los incisos e), f), g) h), i), j),
y k) del Art. 232 de este Código, podrá ser revisado en proceso de conocimiento posterior. Este
proceso sólo podrá promoverse cuando haya quedado ejecutoriada la sentencia pronunciada en
el proceso monitorio.
Para conocer en el proceso de conocimiento posterior, cualquiera sea la naturaleza de la
demanda que se interponga, será competente el mismo Tribunal que hubiere entendido en la
primera instancia del proceso monitorio.
El derecho a obtener la revisión de lo resuelto en el proceso monitorio caducará a los sesenta
(60) días de ejecutoriada la sentencia pronunciada en éste.
ART. 254 EMBARGO.
A falta de pago o entrega de los bienes reclamados y de las sumas fijadas provisoriamente para
costas, el oficial de justicia trabará embargo en bienes del deudor.
Si la sentencia monitoria no expresara los bienes sobre los cuales debe recaer el embargo o
estos no se encontraren o fueren insuficientes, se trabará en los que ofrezca el ejecutado o, en su
defecto, en los que indique el actor o persona autorizada por él; y, en último término en los que
el Oficial de Justicia determine.
Debe procurar que la medida garantice suficientemente al actor, sin ocasionar perjuicios o
vejámenes innecesarios al demandado.
VII.- Si se embargaren créditos con garantía real se hará la anotación en el Registro Público
respectivo y se notificará al deudor del crédito. Si el embargo recayese sobre créditos, sueldos u
otros bienes en poder de terceros, se notificará a éstos, intimándolos a que oportunamente
hagan los depósitos judiciales de los mismos.
Son inembargables:
1) Las remuneraciones por cualquier concepto de los empleados públicos y privados y las
pensiones, jubilaciones y retiros, en la medida y cantidad que las leyes establezcan.
2) Las prendas de uso personal del deudor y de su familia y los muebles y útiles contenidos en
su casa habitación, salvo que la deuda provenga de la adquisición de los mismos muebles o de
alquileres de la casa. Se exceptúan de la inembargabilidad, los bienes suntuarios de alto valor.
3) Los libros relativos a la actividad laboral del deudor, las máquinas e instrumentos de que se
sirva el deudor para la enseñanza de alguna ciencia o arte o para el ejercicio de su oficio o
profesión, salvo el caso de bienes prendados para garantizar el precio de la adquisición.
4) Los alimentos y combustibles que existan en poder del deudor, hasta la concurrencia de lo
necesario para el consumo de su familia durante tres (3) meses.
5) El lecho cotidiano del ejecutado, de su cónyuge, su conviviente, los hijos y demás parientes
o personas menores de edad, incapaces o de capacidad restringida a su cargo.
6) El inmueble donde esté constituido el hogar del deudor cuyo valor no exceda el de una
vivienda de carácter social, salvo que se reclame su precio de venta o de construcción o no
estuvieren aplicados a su destino.
7) Los demás bienes declarados inembargables por las leyes de la Nación o de la Provincia.
ART. 258 AMPLIACIÓN, LIMITACIÓN, SUSTITUCIÓN Y LEVANTAMIENTO DE
EMBARGO.
I.- Si por la deducción de tercería sobre los bienes embargados, limitación o levantamiento de
embargo o por cualquier otra circunstancia, resultara insuficiente lo embargado, a juicio del
Juez, podrá decretarse, a pedido del ejecutante y sin sustanciación, que se amplíe el embargo.
II.- Cuando el ejecutado pidiere que se limite el embargo, se resolverá la pretensión, mediante
auto y previa vista al ejecutante.
V.- Toda persona está autorizada a requerir, en calidad de tercero perjudicado por el embargo,
su levantamiento. Esta gestión será tramitada con vista por cinco (5) días a los demás
interesados. De la resolución que recaiga no habrá recurso si se rechazara la pretensión del
tercero, quien podrá deducir la acción de tercería. Las demás resoluciones relativas a
ampliación, limitación, sustitución y levantamiento del embargo, serán apelables en forma
abreviada, en el primer caso sin efecto suspensivo y con tal efecto en los demás.
VI.- En el caso de que la Provincia haya declarado la emergencia cuando se hayan producido
terremotos, aluviones o cualquier otro siniestro que afecten a la población en general, no
podrán embargarse los bienes del afectado que se encuentre ejecutado. En caso de embargos
trabados con anterioridad, el afectado podrá pedir su levantamiento. Para ejercer este beneficio
deberá acreditarse la calidad de damnificado con certificado expedido por la autoridad
administrativa que corresponda. El ejecutado deberá además acompañar la documentación que
acredite la propiedad sobre los bienes. Este beneficio podrá ser invocado hasta el plazo de un
(1) año a computar desde la declaración administrativa de emergencia y no suspenderá la
tramitación del proceso.
Cuando los bienes embargados fueren de difícil o costosa conservación o hubiere peligro de
que se desvaloricen, cualquiera de los litigantes podrá solicitar su venta, resolviendo el Juez,
mediante auto, previa vista a la contraria.
Cuando lo embargado fuese dinero, una vez firme la sentencia, por secretaría o por el acreedor
se practicará liquidación del capital, intereses y costas, de la que se dará vista al ejecutado.
Aprobada la liquidación, se hará pago inmediato al acreedor del importe que de ella resultare.
I.- Si se hubieren embargado valores negociables o créditos, el acreedor podrá solicitar que se
le adjudiquen por su valor nominal, y tratándose de títulos o acciones cotizables por su precio
en la Bolsa de Comercio más próxima, a la fecha de la sentencia.
III.- En caso de embargo de créditos, acciones o derechos litigiosos, podrá el ejecutante ejercer
la acción subrogatoria.
IV.- Para la realización del valor de otros bienes embargados, se procederá a su venta en remate
público y, una vez aprobada la subasta y cubiertos los gastos de su realización, con su
producido se mandará pagar a los acreedores preferentes y al ejecutante el monto resultante de
la liquidación, en la forma y condiciones que se establecen a continuación en esta Sección.
Cuando lo embargado fuese dinero, una vez firme la sentencia, por secretaría o por el acreedor
se practicará liquidación del capital, intereses y costas, de la que se dará vista al ejecutado.
Aprobada la liquidación, se hará pago inmediato al acreedor del importe que de ella resultare.
I.- Si se hubieren embargado valores negociables o créditos, el acreedor podrá solicitar que se
le adjudiquen por su valor nominal, y tratándose de títulos o acciones cotizables por su precio
en la Bolsa de Comercio más próxima, a la fecha de la sentencia.
IV.- Para la realización del valor de otros bienes embargados, se procederá a su venta en remate
público y, una vez aprobada la subasta y cubiertos los gastos de su realización, con su
producido se mandará pagar a los acreedores preferentes y al ejecutante el monto resultante de
la liquidación, en la forma y condiciones que se establecen a continuación en esta Sección.
I.- La subasta será realizada por el martillero que designe el Tribunal a propuesta del ejecutante,
sin perjuicio de las disposiciones en contrario de leyes especiales.
II.- No podrá ser recusado. La ejecutada podrá solicitar que la actora reemplace al profesional
propuesto dentro de los cinco (5) días de efectuado su nombramiento, si mediaren graves
circunstancias que deberá acreditar. Previa vista al ejecutante, el Tribunal resolverá la petición
mediante auto inapelable.
III.- Aceptado su cargo, no podrá delegar sus funciones en otro profesional, salvo autorización
expresa del Tribunal y conformidad del ejecutante.
I.- Se constatará el estado del bien a subastar, debiendo indicar detalladamente en su caso
personas que lo ocupan y carácter en que lo hacen. Esta diligencia será practicada por el Oficial
de Justicia del Tribunal que corresponda, en asocio del martillero interviniente, y en caso de ser
necesario, se dispondrá el allanamiento de domicilio y el auxilio de la fuerza pública.
III.- El ejecutante indicará la base sobre la cual partirán las ofertas, la que no podrá ser inferior
al avalúo fiscal. Igualmente, indicará los incrementos mínimos entre las eventuales posturas.
a) Se intimará al ejecutado para que en el plazo de tres (3) días manifieste si los bienes están
prendados o embargados; en el primer caso, indicando nombre y domicilio del acreedor y
monto del crédito, y en el segundo, el Tribunal, secretaría y carátula del expediente.
c) Publicidad a realizarse.
e) Forma del pago del precio y comisión del martillero, la que se regirá por la ley especial.
I.- Se notificará a las partes, martillero y a los acreedores hipotecarios o prendarios si los
hubiere, por cédula u oficio según corresponda, con una anticipación no inferior a diez (10) días
de la fecha de la subasta.
II.- De existir acreedores de grado preferente al ejecutante, dentro del plazo de cinco (5) días,
podrán solicitar el aumento de la base hasta cubrir el importe de sus créditos.
De la misma forma se pondrá en conocimiento de los Tribunales por cuya orden se anotaron o
trabaron embargos u otras medidas cautelares.
III.- En caso que se trate de bienes inmuebles, deberá notificarse a los ocupantes del mismo
para que previo a la subasta ejerzan los derechos que estimen corresponder.
IV.- En idéntico caso, deberá oficiarse al registro respectivo a los fines de tomar razón de la
debida publicidad noticia.
II.- Si se hubiere dispuesto el remate de varios bienes y a pedido del ejecutado, el Tribunal
podrá ordenar que la subasta de los mismos se realice individualmente en distintas fechas.
Cuando el precio obtenido de los bienes subastados alcanzare a cubrir los créditos preferentes,
el monto de la liquidación aprobada y los gastos de la subasta, se suspenderá el remate de los
bienes restantes, salvo pedido en contrario del ejecutado.
Podrá disponerse que la subasta se lleve a cabo en donde se encuentren los bienes, y en día y
hora inhábil, si conviniere para obtener un mejor resultado. En tal caso se tramitará por el
Tribunal competente de igual grado, al cual deberá oficiarse encomendando la diligencia.
I.- La subasta se anunciará por edictos que se publicarán de dos (2) a cinco (5) veces, según la
importancia de los bienes.
II.- Las publicaciones deberán hacerse dentro del período que fije el Tribunal, no mayor de
veinte (20) días precedentes a la fecha de la subasta, no pudiendo realizarse la última el día
designado para llevar a cabo el acto.
III.- El Tribunal podrá modificar, a pedido de parte y por resolución fundada, los plazos fijados
en este artículo.
A pedido de las partes o del martillero, el Tribunal podrá autorizar publicidad suplementaria
cuando la importancia de los bienes lo justificare en procura de un mejor resultado, debiendo
ser afrontada por quien efectúa la solicitud.
El actor podrá, antes de la subasta, pedir se lo exima de consignar el precio de compra, hasta el
monto de la liquidación aprobada de su crédito, si resultare adjudicatario. Para resolver la
petición, el Tribunal deberá tener en cuenta la existencia de acreedores preferentes.
Si, practicada la liquidación definitiva, resultare un saldo impago, se lo emplazará para que lo
consigne bajo apercibimiento de disponer una nueva subasta.
Si con posterioridad, por disposición judicial se ordenara la restitución de las sumas percibidas
por el Martillero en tal concepto, éste deberá depositarlas a la orden del Tribunal en el plazo de
tres (3) días, bajo apercibimiento de disponer su exclusión de la matrícula respectiva, sin
perjuicio de otras sanciones y penalidades que pudieren aplicársele.
ART. 284 RESULTADO Y CUENTA DE LA SUBASTA
Dentro del plazo de tres (3) días posteriores a la subasta, el martillero deberá rendir cuenta
detallada al Tribunal del resultado de la misma.
Dicha rendición deberá contener individualización del adjudicatario; gastos efectuados con sus
respectivos comprobantes; constancia de depósito de lo percibido en concepto de seña; y formal
carta de pago por la comisión recibida.
La omisión injustificada de esta obligación hará pasible al Martillero de una multa entre uno (1)
y tres (3) JUS, sin perjuicio de otras sanciones y penalidades que pudieren aplicársele.
I.- Del acto de subasta y rendición de cuentas se correrá vista a los litigantes por cinco (5) días.
III.- Si hubiere observación, el Tribunal la resolverá previa vista por cinco (5) días a la totalidad
de los litigantes y al martillero, siguiéndose el trámite señalado para los incidentes si hubiere
cuestiones de hecho controvertidas.
IV.- En el supuesto de remate de bienes inmuebles, hasta el dictado del auto de aprobación de
subasta, el demandado o el ocupante del inmueble subastado, podrán sobreseer los trámites de
aquélla, depositando el monto por el que resultó adjudicado el bien, con más la comisión del
martillero y gastos.
Verificado el remate de bienes muebles no registrables, el pago por parte del adquirente del
impuesto fiscal, comisión del martillero y precio total, se hará entrega provisoria de ellos al
adjudicatario, quien se constituirá en depositario judicial. Una vez aprobada la subasta, dicha
entrega se reputará definitiva.
Cuando por culpa del postor a quien se hubiesen adjudicado los bienes, la venta no se
formalizare, se ordenará un nuevo remate.
Dicho postor será responsable de la disminución del precio que se obtuviere en la segunda
subasta, de los intereses acrecidos y de las costas causadas por ese motivo, sin perjuicio de
otras sanciones que pudieren aplicársele.
El cobro del importe que resultare tramitará, previa liquidación, por el procedimiento de
ejecución de sentencia, quedando embargadas a ese efecto las sumas que hubiere entregado.
Cumplidos estos recaudos, cuando se trate de bienes registrables, el adquirente podrá solicitar
el libramiento de copias certificadas a su cargo de las actuaciones pertinentes como así también
que se oficie al registro correspondiente para inscribir el nuevo dominio.
Las costas causadas para la defensa del ejecutado no podrán ser pagadas con el producido de la
ejecución antes de cubrirse totalmente los créditos preferentes y la liquidación definitiva del
ejecutante.
II.- Del proyecto de distribución se correrá vista a los litigantes y terceros interesados por cinco
(5) días. Si no hubiere observación se aprobará.
III.- Si hubiere observaciones, el Tribunal resolverá respecto de ellas previa vista por cinco (5)
días a los litigantes y terceros interesados. Dicha resolución será apelable.
II.- Si el ejecutado lo pidiere, el ejecutante prestará fianza para percibir el capital y sus
intereses, la cual quedará cancelada automáticamente, si aquél no promueve el proceso de
conocimiento en el plazo de treinta (30) días de constituida la fianza. El ejecutante no estará
obligado a dar fianza si la entrega se practicara sesenta (60) días después de la ejecutoria de la
sentencia sin que el deudor hubiera promovido el juicio de conocimiento repetición.
IV.- Si la sentencia condenase a una misma parte al pago de una cantidad líquida y de otra
ilíquida, podrá procederse a la ejecución de la primera, sin esperar a que se liquide la segunda.
I.- Si condenare el pago de cantidad ilíquida y la sentencia estableciera las bases para la
liquidación, se practicará ésta por secretaría y, previa vista a los litigantes por tres (3) días, el
Juez la aprobará o modificará, según corresponda, sin más trámite, procediéndose luego como
lo dispone el artículo anterior.
Quien observare la liquidación, en el mismo escrito ofrecerá sus pruebas. De las observaciones
se dará vista por tres (3) días a quien presentó la liquidación, debiendo éste ofrecer sus pruebas
en el mismo plazo, procediéndose en lo sucesivo por el trámite previsto para los incidentes.
IV.- El auto que resuelve la liquidación es apelable en forma abreviada con efecto suspensivo.
En caso de que la sentencia contuviese condena a hacer alguna cosa, si la parte no cumpliese
con lo que se le ordenó para su ejecución dentro del plazo señalado por el Juez, se hará a su
costa o se le obligará a resarcir los daños y perjuicios provenientes de la inejecución, a elección
del acreedor.
La determinación de los daños y perjuicios tramitará ante el mismo Juez, por vía de incidente,
salvo que la sentencia haya fijado su monto o las bases para determinarlo.
Cuando la condena fuera de entregar alguna cosa o cantidades de ellas, a pedido de parte se
librará mandamiento para desapoderar de ellas al vencido quien podrá deducir excepciones en
los términos establecidos en este Capítulo. Si no se dedujeren, los bienes desapoderados se
entregarán en carácter de cumplimiento de la sentencia. Si la condena no pudiera cumplirse, se
le obligará a la entrega del equivalente de su valor, previa determinación, con los daños y
perjuicios a que hubiere lugar. La fijación de su monto se hará ante el mismo Juez.
Siempre que las liquidaciones o cuentas fueren muy complicadas y de lenta y difícil
determinación o requirieren conocimientos especiales, se requerirá el dictamen de perito o
experto que designe el Juez. Del dictamen se correrá vista a las partes por tres (3) días y el Juez
resolverá dentro de los cinco (5) días. Aprobada la liquidación se procederá conforme lo
previsto en los artículos anteriores.
I.- Dentro del tercer día de notificada personalmente o por cédula electrónica al domicilio
constituido, la resolución que manda llevar adelante la ejecución y traba de embargo ejecutorio,
podrán deducirse las siguientes excepciones:
1) Incompetencia.
3) Inhabilidad de título, por no estar ejecutoriado, no haber vencido el plazo fijado para su
cumplimiento, o no resultar de ellos lo reclamado, o la falta de legitimación activa o pasiva.
4) Prescripción de la ejecutoria.
II.- PRUEBA. Las excepciones deberán fundarse en hechos posteriores a la sentencia, laudo o
pericia arbitral. Se probarán por las constancias del juicio o por documentos emanados del
ejecutante que se acompañarán al deducirlas, con exclusión de todo otro medio probatorio. Si
no se acompañasen los documentos, el Juez rechazará la excepción sin sustanciarla. La
resolución será irrecurrible.
ART. 303 RESOLUCIÓN. RECURSOS
I.- Vencidos los tres (3) días sin que se dedujere oposición, se mandará continuar la ejecución
sin recurso alguno.
Si se hubiese deducido oposición, el Juez, previo traslado al ejecutante por tres (3) días
resolverá. Si rechazare la excepción opuesta, mandará continuar la ejecución. Si la declarase,
ordenará el levantamiento del embargo.
A pedido de parte el Juez establecerá las modalidades de la ejecución o ampliará o adecuará las
que contenga la sentencia, dentro de los límites de ésta.
II.- La resolución que decida sobre las excepciones será apelable en forma abreviada con efecto
suspensivo.
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a) La cláusula "a la orden" o la denominación del título inserta en el texto del mismo y expresada
en el idioma empleado para su redacción;
c) El plazo de pago;
e) El nombre de aquél al cual o a cuya orden debe efectuarse el pago, salvo que se trate de un
pagaré emitido o endosado para su negociación en mercados registrados ante la Comisión
Nacional de Valores, en cuyo caso este requisito no será exigible;
f) Indicación del lugar y de la fecha en que el vale o el pagaré han sido firmados;
g) La firma del que ha creado el título (suscritor). Si el instrumento fuere generado por medios
electrónicos, y el acreedor fuera una entidad financiera comprendida en la ley 21.526 y sus
modificatorias, y/o cuando sea negociado en mercados bajo competencia de la Comisión Nacional
de Valores, el requisito de la firma quedará satisfecho si se utiliza cualquier método que asegure
indubitablemente la exteriorización de la voluntad del suscriptor y la integridad del
instrumento. (Inciso sustituido por art. 121 de la Ley N° 27.444 B.O. 18/6/2018)
A los efectos de la negociación de pagarés en los mercados registrados ante la Comisión Nacional
de Valores, el instrumento podrá prever un sistema de amortización para el pago del capital con
vencimientos sucesivos en cuotas. La falta de pago de una (1) o más cuotas de capital faculta al
tenedor/acreedor a dar por vencidos todos los plazos y a exigir el pago del monto total adeudado
del título. Los pagarés emitidos bajo estas condiciones no serán pasibles de la nulidad prevista en
el último párrafo del artículo 35 del presente decreto ley.
Pagaré a la VISTA:
Art. 36. – La letra de cambio a la vista es pagable a su presentación. Ella debe presentarse para el
pago dentro del plazo de un año desde su fecha, pudiendo el librador disminuir o ampliar este
plazo. Estos plazos pueden ser abreviados por los endosantes. El librador puede disponer que una
letra de cambio a la vista no se presente para el pago antes de un término fijado. En tal caso el
plazo para la presentación corre desde este término.
Art. 50. – El librador, el endosante o el avalista pueden, por medio de la cláusula "retorno sin
gastos" o "sin protesto" o cualquiera otra equivalente, dispensar al portador de formalizar el
protesto por falta de aceptación o de pago para ejercer la acción regresiva. Cuando la cláusula
integre el texto impreso de la letra de cambio, será suficiente la firma de ésta por el librador;
cuando se la inserte manuscrita o por otro medio, se requerirá que la cláusula sea especialmente
firmada, sin perjuicio de la firma de creación de la letra de cambio.
En las condiciones indicadas precedentemente, la letra de cambio es título ejecutivo hábil sin
necesidad de protesto en los términos del artículo 60.
Si la cláusula hubiese sido insertada por el librador, produce sus efectos con relación a todos los
firmantes; si hubiese sido insertada por cualquier otro firmante, produce sus efectos sólo respecto
de éste.
Esta cláusula no libera al portador de la obligación de presentar la letra de cambio en los términos
prescriptos ni de dar los avisos. La prueba de la inobservancia de los términos incumbe a quien la
invoca contra el portador.
Si no obstante la cláusula insertada por el librador, el portador formalizare el protesto, los gastos
quedan a su cargo. Cuando la cláusula se inserte por cualquier otro firmante, los gastos de
protesto pueden repetirse contra todos los obligados.
*La clausa “Sin Protesto” libera al porador de la carga de efectivizar el protesto por falta de pago.
PERO el portador tiene que presentar el documento al cobro.
El protesto en los casos en que procede (NO EN ESTE) se hace mediante acta notarial!
Art. 49. – El portador debe dar aviso de la falta de aceptación o de pago a su endosante y al
librador dentro de los cuatro (4) días hábiles sucesivos al día del protesto o de la presentación si
existiese la cláusula de retorno sin gastos. En los casos de protesto mediante notificación postal a
cargo de un banco, los cuatro días se contarán desde la fecha en que se entregó el documento al
banco.
Cada endosante debe, dentro de los dos (2) días hábiles sucesivos a aquel en que recibió el aviso,
informar del aviso recibido al endosante que le precede, indicando los nombres y domicilios de los
que han dado los avisos precedentes, y así, sucesivamente, hasta llegar al librador. Los términos
mencionados corren desde que se recibe el aviso precedente.
El que debe dar aviso puede hacerlo en cualquier forma, aun mediante el simple envío de la letra.
El debe probar que ha dado el aviso en el término establecido. Se considera que el término ha sido
observado si se ha enviado por correo dentro de dicho plazo una carta dando el aviso.
El que omitiese dar el aviso en el término arriba indicado, no pierde la acción regresiva; pero será
responsable por su negligencia si hubiese causado algún perjuicio, sin que el monto del
resarcimiento pueda exceder el valor de la letra.
JURISPRUDENCIA
- La presentación al cobro de un pagaré con vencimiento "a la vista" se erige como presupuesto
necesario no solamente para habilitar su ejecución sino también para la constitu-ción en mora del
obligado cambiario, sin embargo si el tenedor de un pagaré con vencimien-to "a la vista" y la cláusula
"sin protesto" afirma que presentó dicho instrumento al cobro en día determinado, la ley cambiaria
presume que ello es cierto invirtiéndose la carga de la prueba, debiendo acreditar el ejecutado la falta
de presentación el día denunciado.
Dispensado el protesto por una convención particular entre las partes intervinientes en el pagaré,
debe entenderse como una facilidad más; que no otra cosa se ha pactado que la mora automática. La
dispensa de protesto no exime al portador de la carga de presentación del documento a su
vencimiento. Los pagarés son títulos de "prestación" para el ejercicio del derecho en ellos contenidos
(art. 40 del Decreto ley 5.965/63) incluso por parte del "titular del derecho" (propietario del título), la
posesión del beneficiario constituye requisito suficiente para legitimarlo activamente a los fines del
proceso ejecutivo, pues la ley sólo exige al actor la efectiva posesión del título valor (art. 50 y 60 del
Decreto ley citado). Toda otra prueba corre por cuenta de quien oponga defensas frustrantes de la
ejecución. La presentación para el pago del pagaré con cláusula sin protesto es una carga típica que la
ley impone al acreedor. Si el deudor alega la falta de presentación al pago, o sea, el incumplimiento
de esta obligación, es él quien debe soportar la carga probatoria respectiva. Admitir lo contrario
significa desvirtuar la cláusula "sin protesto".
- La excepción de inhabilidad de título alegada por el demandado no puede prospe-rar. Ello en virtud
de que el título que se ejecuta consiste en un pagaré librado por la demandada con cláusula a la vista
sin protesto, y si bien la presentación para el pago del pagaré con cláusula sin protesto es una carga
que la ley impone al acreedor, es el ejecutado quien debe acreditar la inobservancia de dicho
requisito, lo que en el caso no ha sucedido.
“Dispensado el protesto por una convención particular entre las partes intervinientes en el
pagaré, debe entenderse como una facilidad más; que no otra cosa se ha pactado que la mora
automática. La dispensa de protesto no exime al portador de la carga de presentación del
documento a su vencimiento. Los pagarés son títulos de "prestación" para el ejercicio del derecho
en ellos contenidos (art. 40 del Decreto ley 5.965/63) incluso por parte del "titular del derecho"
(propietario del título), la posesión del beneficiario constituye requisito suficiente para legitimarlo
activamente a los fines del proceso ejecutivo, pues la ley sólo exige al actor la efectiva posesión
del título valor (art. 50 y 60 del Decreto ley citado). Toda otra prueba corre por cuenta de quien
oponga defensas frustrantes de la ejecución. La presentación para el pago del pagaré con cláusula
sin protesto es una carga típica que la ley impone al acreedor. Si el deudor alega la falta de
presentación al pago, o sea, el incumplimiento de esta obligación, es él quien debe soportar la
carga probatoria respectiva. Admitir lo contrario significa desvirtuar la cláusula "sin protesto".
(Expte.: 41.435 - Termas Villavicencio S.A. En J: Danilo De Pelegrin S.A. Termas Villavicencio S.A.I.C.
Ejecución Cambiaria – Casación Fecha: 19/02/1.985 – Sentencia Tribunal: Suprema Corte - Sala N°
1 Magistrado/s: Miquel-Massimiani-Kemelmajer De Carlucci Ubicación: LS187-193)”.
“El pagaré que contiene la cláusula sin protesto es título ejecutivo hábil, presumiéndose
que el mismo ha sido presentado al cobro, ello así, porque siendo el protesto por falta de pago la
comprobación de la negativa de efectuarlo y de haber realizado la carga de la presentación al pago
quien dispensa al portador del protesto lo dispensa también de acreditar la presentación
oportuna. Siendo el ejecutado quien invoca la falta de presentación, sobre él recae la carga de
probar la inobservancia de dicho requisito.” (Expte.: 16.082 - Banco Udecoop Cooperativa Limitada
Sara Concheiro de Torreta Ejecución Cambiaria - Fecha: 23/06/1.986 – Sentencia Tribunal: 4°
Cámara en lo Civil - Primera Circunscripción Magistrado/s: Sarmiento García-Flores-Acevedo -
Ubicación: LS109-219.)
“El actor debe acompañar el pagaré a la vista con cláusula sin protesto, mientras que el
ejecutado debe acreditar la falta de presentación al cobro como hecho impeditivo, lo que significa
que la carga de probar la omisión de la presentación, recae sobre el ejecutado invocante de esa
carencia.” (Expte.: 35.538 - Financom S.A. Mariani, Mario Alberto Ejecución Cambiaria Fecha:
22/04/2.003 – Sentencia Tribunal: 1° Cámara en lo Civil - Primera Circunscripción Magistrado/s:
Viotti-Boulin-Catapano Mosso Ubicación: LS162-164)”
“Si bien la presentación del título sigue siendo una carga que pesa sobre el portador del
mismo, pese a la cláusula sin protesto, se produce una inversión de la carga de la prueba. Si el
demandado invoca la falta de presentación, debe probarla. Así entonces si la actora manifiesta en
su escrito de demanda que la mora, y por lo tanto el vencimiento de la obligación, se ha producido
en el mes de abril de 1.992 y los demandados al no comparecer y encontrarse rebeldes no han
invocado y menos aún probado la falta de presentación del documento para su pago, se concluye
necesariamente que tanto los intereses legales como los punitorios pactados deben calcularse
desde aquella fecha, pues no resulta desvirtuada la presunción aludida a favor del tenedor del
título.” (Expte.: 143.556 - Montemar C.F.S.A. Luis Carlos Miliotto y Ot. Ejecución - Fecha:
04/05/1.994 – Auto - Tribunal: 4° Cámara en lo Civil - Primera Circunscripción Magistrado/s:
Bernal-González-Sarmiento Garcia Ubicación: LA130-392)”.
Así se ha expresado: “… esta Cámara ha resuelto –con voto preopinante del Dr. Gianella al
cual adherí - que “…la presunción de presentación del pagaré al cobro a la vista con cláusula sin
protesto por parte del acreedor debe ser desvirtuada por el deudor, tanto en el supuesto que el
domicilio de pago colocado en el instrumento sea el domicilio del deudor, cuanto si es el del
acreedor. Al regular el artículo 50 en su cuarto párrafo los efectos de la cláusula sin protesto lo
hace en forma general, involucrando a todos los pagarés librados a la vista, cualquiera sea el
domicilio de pago. Esta interpretación estricta de la ley es obvia-mente severa, pero se justifica a
la luz de los fundamentos de la ley cambiaria y el tráfico negocial. Admitimos la ficción que habilita
la ley en orden a aplicar la presunción legal de que salvo prueba en contrario, la invocación de la
presentación del pagaré a la vista - situación que en autos surge del escrito de demanda- habilita
la acción ejecutiva.” (ver de este tribunal Expte. nro. 33.707 - ADN Amor Bank C/ Morel, Ezequiel
P/ Ej Cambiaria, sentencia del 04/09/2.008 – LS 119-249; ídem 1ra. CCC y M. de Mza., LS 162-164 y
LS 157-191; 4rta. CCC y M. de Mza., LS 151-286).”
Por ello, corresponde confirmar la resolución dictada en primera instancia. Así voto.
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Algo de PRIVILEGIOS:
ARTÍCULO 2580.- Privilegios generales. Los privilegios generales sólo pueden ser invocados en los
procesos universales.
Interpretación
El Código Civil reconoció expresamente la existencia de privilegios generales y legisló sobre ellos
(ver arts. 3878, 3879 y 3880 CC). La norma actual eliminó la enumeración pero no desconoció
estos privilegios, los cuales solo podrán ser invocados en los juicios universales, rigiéndose por la
Ley de Concursos y Quiebras, conforme lo establece el artículo anterior. Al aludir a “generales” el
art. 2580 CCyC se refiere a la totalidad de los bienes muebles e inmuebles del deudor.
ARTÍCULO 2581.- Créditos quirografarios. Los acreedores sin privilegio concurren a prorrata
entre sí, excepto disposición expresa en contrario de este Código.
Interpretación
Esta norma, que no reconoce un antecedente similar en el Código Civil, consagra —según la
opinión de la doctrina— un principio de estricta justicia, igualdad y lógica jurídica, teniendo en
cuenta que el patrimonio del deudor es la prenda común de los acreedores.
Es natural, entonces que, de haber varios acreedores quirografarios, prorrateen sus respectivos
créditos, salvo que exista una ley que disponga lo contrario.
ARTÍCULO 2582.- Enumeración. Tienen privilegio especial sobre los bienes que en cada caso se
indica:
a. los gastos hechos para la construcción, mejora o conservación de una cosa, sobre ésta. Se
incluye el crédito por expensas comunes en la propiedad horizontal;
b. los créditos por remuneraciones debidas al trabajador por seis meses y los provenientes de
indemnizaciones por accidentes de trabajo, antigüedad o despido, falta de preaviso y fondo de
desempleo, sobre las mercaderías, materias primas y maquinarias que, siendo de propiedad del
deudor, se encuentren en el establecimiento donde presta sus servicios o que sirven para su
explotación.
d. lo adeudado al retenedor por razón de la cosa retenida, sobre ésta o sobre las sumas
depositadas o seguridades constituidas para liberarla;
e. los créditos garantizados con hipoteca, anticresis, prenda con o sin desplazamiento, warrant y
los correspondientes a debentures y obligaciones negociables con garantía especial o flotante;
Introducción
El art. 2582 determina en seis incisos cuáles créditos gozarán de privilegio especial, en una
enumeración que armoniza con la Ley de Concursos y Quiebras (art. 241), criterio que luce como
adecuado y que obedece al propósito declarado en los “Fundamentos“ de “encaminarse a la
anhelada unificación” del régimen de los privilegios.
Esta armonización implica la eliminación de algunos privilegios que contenía el Código de Vélez,
como el del vendedor de inmuebles o el del locador, el de los copartícipes por la garantía de
evicción, etc.
Sin embargo, no se incorporó un precepto similar al contenido en el art. 3884 del Proyecto de
Código Civil y Comercial Unificado de 1987 y no se dispone, por ende, la derogación de los
privilegios establecidos por leyes especiales dejando subsistentes solo los contemplados en la Ley
de Navegación, el Código Aeronáutico, la Ley de Entidades Financieras, la Ley de Seguros y el
Código de Minería, como en aquel Proyecto se preveía.
Una norma en tal sentido hubiera acentuado el camino hacia la unificación, disipando cualquier
duda que pudiera generarse respecto de los privilegios creados por leyes especiales, que conspiran
contra la congruencia y claridad del régimen de los privilegios.
Interpretación
Los privilegios especiales son aquellos que pueden hacerse efectivos sobre determinados bienes
muebles o inmuebles del deudor y se harán valer en las ejecuciones individuales.
Todo lo que se refiera a privilegios generales se regirá por la Ley de Concursos y Quiebras, aunque
debe advertirse que en las ejecuciones colectivas, también se podrán hacer valer privilegios
especiales.
El inc. a contempla los gastos de construcción, mejora y conservación de una cosa, incluyéndose el
crédito por expensas comunes en la propiedad horizontal. Esto constituye, según la doctrina, un
adelanto y el fin de las diversidad de opiniones doctrinarias y jurisprudenciales derivadas de la
interpretación del texto del art. 17 de la ley 13.512 en el párrafo en que se refería expresamente al
privilegio de las expensas comunes remitiéndose al del conservador de cosas muebles previsto en
el art. 3901 CC.
Cabe advertir, en cuanto al inc. a, art. 2582, que no se previó el privilegio de los créditos que
pudieren existir por gastos y erogaciones comunes en materia de conjuntos inmobiliarios y de
tiempo compartido. Solo se previó en el art. 2098 CCyC el cobro ejecutivo para este último por
deudas en concepto de gastos del sistema. Al respecto, y más allá de la referencia concreta a la
propiedad horizontal, se comparte la opinión de quienes entienden que quedarían incluidos
dentro del privilegio “del conservador”, los créditos por expensas en los conjuntos inmobiliarios
propiamente dichos regulados en los arts. 2073 al 2086, aun en la hipótesis de que no se sujeten al
régimen de propiedad horizontal, al igual que los “gastos del sistema” en el tiempo compartido
(arts. 2095, inc. d, y 2098 CCyC), y la “cuota de servicio para el mantenimiento y funcionamiento
del cementerio”, en el caso de los cementerios privados (ver art. 2110 CCyC). Tal conclusión no
implica la creación de un privilegio por vía analógica, sino interpretar, conforme reglas comunes
de hermenéutica en la materia, que ciertos créditos —por su propia naturaleza— se hallan
cubiertos por el privilegio ya establecido por la ley, más allá de su estricta literalidad.
El inc. b, que puede decirse que se superpone o convive con una norma similar de la Ley de
Contrato de Trabajo, consagra los privilegios laborales, distinguiendo en su primera parte los
créditos por remuneraciones debidas al trabajador por seis meses y los provenientes de
indemnizaciones por accidentes de trabajo, antigüedad o despido, falta de preaviso y fondo de
desempleo, sobre las mercaderías, materias primas y maquinarias de propiedad del empleador
que se encuentren en el establecimiento donde presta sus servicios el trabajador o que sirven para
la explotación de que se trate.
En la segunda parte del inc. b, se alude a los privilegios de los créditos de los dependientes que
hubieran sido ocupados por el propietario en la edificación, reconstrucción o reparación de
inmuebles. En ese caso, el privilegio recae sobre dichos inmuebles.
El inc. c se refiere a los créditos del fisco por impuestos, tasas y contribuciones que se aplican
particularmente a determinados bienes, recayendo el privilegio sobre dichos bienes.
El inc. d alude al privilegio del retenedor por el crédito surgido en razón de la cosa retenida, o de
las sumas depositadas o seguridades constituidas para liberar la cosa, situación que tiene lugar
cuando el juez dispone la sustitución del derecho de retención por una garantía suficiente.
En el inc. e se prevé el privilegio de los créditos garantizados con hipoteca, anticresis (lo cual
constituye una novedad), prenda con o sin desplazamiento, warrants, debentures y obligaciones
negociables con garantía especial o flotante.
El inc. f se refiere a los privilegios consagrados por las leyes especiales, mencionando
expresamente la Ley de Navegación, el Código Aeronáutico, la Ley de Entidades Financieras, la Ley
de Seguros y el Código de Minería.
ARTÍCULO 2583.- Extensión. Los privilegios especiales se extienden exclusivamente al capital del
crédito, excepto en los siguientes casos:
a. los intereses por dos años contados a partir de la mora, de los créditos laborales mencionados en
el inciso b) del artículo 2582;
b. los intereses correspondientes a los dos años anteriores a la ejecución y los que corran durante
el juicio, correspondientes a los créditos mencionados en el inciso e) del artículo 2582;
c. las costas correspondientes a los créditos enumerados en los incisos b) y e) del artículo 2582;
d. los créditos mencionados en el inciso f) del artículo 2582, cuya extensión se rige por los
respectivos ordenamientos.
Interpretación
En el caso de los créditos contemplados en el inc. e) del art. 2582 (hipoteca, anticresis, prenda,
warrants, debentures y obligaciones negociables con garantía especial o flotante), el privilegio se
extiende a los intereses correspondientes a los dos años anteriores a la ejecución y los que corran
durante el juicio.
En virtud de lo previsto en el inc. c del artículo que se comenta, el privilegio también alcanza a las
costas tanto en materia de créditos laborales como en el supuesto de aquellos créditos previstos
en el inc. e, art. 2582 CCyC.
Finalmente, la extensión de los privilegios previstos en las leyes especiales se rige por lo dispuesto
en los respectivos ordenamientos (inc. d).
ARTÍCULO 2584.- Subrogación real. El privilegio especial se traslada de pleno derecho sobre los
importes que sustituyen los bienes sobre los que recae, sea por indemnización, precio o cualquier
otro concepto que permite la subrogación real.
Interpretación
El art. 2584 determina expresamente la subrogación real del privilegio de la cosa al precio,
indemnización o cualquier otro concepto, de modo tal que no sigue a la cosa, que era su asiento
anterior. Ello es así, pues la cosa ya no se encuentra en poder del deudor, trasladándose entonces
el privilegio al precio, sobre el cual se hace efectivo.
ARTÍCULO 2585.- Reserva de gastos. Antes de pagar el crédito que goza de privilegio especial, del
precio del bien sobre el que recae, se debe reservar los importes correspondientes a su
conservación, custodia, administración y realización.
En todos los casos, también debe calcularse una cantidad para atender los gastos y los honorarios
generados por las diligencias y tramitaciones llevadas a cabo sobre el bien y en interés del
acreedor.
Interpretación
ARTÍCULO 2586.- Conflicto entre los acreedores con privilegio especial. Los privilegios especiales
tienen la prelación que resulta de los incisos del artículo 2582, excepto los siguientes supuestos:
a. los créditos mencionados en el inciso f) del artículo 2582 tienen el orden previsto en sus
respectivos ordenamientos;
b. el crédito del retenedor prevalece sobre los créditos con privilegio especial si la retención
comienza a ser ejercida antes de nacer los créditos privilegiados;
c. el privilegio de los créditos con garantía real prevalece sobre los créditos fiscales y el de los
gastos de construcción, mejora o conservación, incluidos los créditos por expensas comunes en la
propiedad horizontal, si los créditos se devengaron con posterioridad a la constitución de la
garantía;
d. los créditos fiscales y los derivados de la construcción, mejora o conservación, incluidos los
créditos por expensas comunes en la propiedad horizontal, prevalecen sobre los créditos laborales
posteriores a su nacimiento;
e. los créditos con garantía real prevalecen sobre los créditos laborales devengados con
posterioridad a la constitución de la garantía;
Interpretación
De la interpretación del inc. a se desprende que los privilegios previstos en las leyes especiales
tendrán el orden previsto en sus respectivos ordenamientos.
El crédito del retenedor prevalecerá sobre los créditos con privilegio especial si la retención
hubiera comenzado a ejercerse con anterioridad al nacimiento de los créditos privilegiados (inc.
b).
El privilegio de los créditos con garantía real (por ejemplo, hipoteca o anticresis), prevalecerá
sobre los créditos del fisco, y también sobre el de los gastos de construcción, mejora, conservación
y expensas comunes en la propiedad horizontal, si tales créditos se hubieran devengado con
posterioridad a la constitución de la garantía (inc. c).
Los créditos del fisco y los derivados de la construcción, mejora o conservación y expensas
comunes, prevalecerán sobre los créditos laborales posteriores a su nacimiento (inc. d).
Una solución similar prevé el inc. e para el conflicto entre los créditos con garantía real y los
créditos laborales, siempre que estos últimos se hubieran devengado con posterioridad a la
constitución de la garantía.
Finalmente, el inc. f prevé que los créditos comprendidos en un mismo inciso y sobre idénticos
bienes, se liquidan a prorrata.