UNIDAD EDUCATIVA GIOVANNI ANTONIO FARINA
Ensayo
Nombre: Magdalena Montesdeoca Curso: 3do BGU “C” Fecha: 09/10/2018
“Las formas esclavistas, feudalitas y mercantilistas presentes en la economía colonial”
“Nuestro verdadero enemigo es el español. Es él, es el enemigo natural, lo es hasta la médula, por
razón de esa enemistad que hay en él contra todo lo que viene de Dios”.-Oliver Cromwell
Introducción:
En los inicios de esta época, la vida económica en las colonias se caracterizó por la inexistencia de la
moneda como medio de pago entre aborígenes y conquistadores, usándose prioritariamente el sistema de
trueque. Paulatinamente ésta estaba destinada a surtir de materias primas, en donde existía un monopolio
comercial y posteriormente la Corona española controlaría el comercio y procuraría obtener la mayor
cantidad de metales preciosos; junto con el aparecimiento de diferentes actividades económicas como la
encomienda, la mita, el obraje, los batanes, el latifundio y la minería. Para todo este proceso existieron
tres etapas, las cuales consistían en la implantación, la consolidación y la redefinición del Estado Colonial.
Sin embargo, todas estas etapas y actividades escondían algo: “La esclavitud disfrazada de servidumbre,
el sistema feudal encubierto de latifundio y el mercantilismo camuflado como minería”. También cabe
mencionar que este período dio lugar a nuevas técnicas de la tierra y a la continuación de otras, como son
el arado y el seguimiento de la rosa y quema, junto con el barbecho.
Desarrollo:
Para la primera etapa, la institución básica fue la encomienda (Encargo por parte de la Corona a un colono
español-encomendero- de un grupo de indígenas, para catequización y pago de tributos). Al mismo tiempo
se daba la llegada de los esclavos negros traídos desde África, esto a causa de que los españoles no lograron
civilizar a los indígenas, ya que estos no lograron soportar las precarias condiciones en las que se les
obligaba a vivir y a trabajar, por ello los Jesuitas (Encargados del tema) mandan a traer esclavos negros
de Angola del Sur (llamados bárbaras) y de Guinea del Norte (Mandigas); dándose cuenta de su magnífico
trabajo y su increíble adaptación al clima, haciéndolos trabajar en haciendas, en servicios domésticos y en
la artesanía, pero todo esto lo hacían bajo pésimas condiciones, las mismas que eran insalubres y bajo el
mismo sistema de esclavismo que ya era conocido. Todos los beneficios económicos de estos sistemas
eran para los encargados y para los encomenderos. Cabe mencionar que los indígenas jamás fueron
esclavos, ellos fueron tratados como servidumbre. Luego de un tiempo empezaron a haber disputas entre
los encomenderos y los indios, donde ya no se tenía control sobre ellos, ante esta situación los españoles
deciden implantar otra actividad económica.
Para la segunda etapa, La Real Audiencia de Quito emergió entonces como un importante abastecedor de
tejidos y alimentos para los grandes centros de explotación minera de Potosí. Y se consolidó una nueva
organización económica, la llamada mita, que consistía en un determinado tiempo de trabajo obligatorio
que los indígenas tenían que realizar; éste tiempo de trabajo se distribuía, reservándose parte de los
mitayos para obras públicas y los demás a los colonos que requerían de mano de obra. Aunque el trabajo
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era forzado, tenía que pagarse un salario, lo cual garantizaba al Estado que los indígenas dispusieran de
recursos para el pago del tributo. Los mitayos trabajaban principalmente en la producción textil y la
agricultura; los llamados obrajes –centros de elaboración de paños– se desarrollaron enormemente, junto
con los batanes –lavanderías- donde el indio lavaba la lana y procedía a tinturarlas; todo esto tenía un
sistema de explotación inhumana. El poder económico se concentró en manos de los grandes productores
y comerciantes de textiles, que manejaban obrajes propios o alquilaban los de la Corona. Se definió una
relación de explotación metrópoli-colonia, en la cual las riquezas producidas iban en parte a manos de los
grupos dominantes locales y fundamentalmente a alimentar el funcionamiento de la economía española.
El sector minero en sus inicios dio gran abastecimiento económico; comenzaron por la recolección de oro
aluvial por los métodos del tamiz y la batea, para lo cual se requería de gran población indígena,
especialmente femenina que debía cernir toda la arena de los ríos; esto aportó a la Corona varias toneladas
de oro, las minas explotadas se encontraban en Loja y Zamora.
Y para la últia etapa, con la recesión textil, la explotación agrícola cobró gran importancia. Así se acentuó
el proceso de consolidación del latifundio como eje del sistema económico, donde se compró en forma
forzada las propiedades de los indígenas o simplemente se les despojó de la tierra. La necesidad de pagar
tributos, compromisos religiosos, etc., obligó a los indígenas a trabajar más tiempo para los propietarios
que aquel establecido en la mita. Donde surgió un nuevo tipo de relación, el concertaje, que si bien era
formalmente voluntario, ataba en la práctica al trabajador al latifundio. La necesidad de contar con
significativas sumas de dinero lo llevaba a pedir anticipos al patrono, con quien quedaba
permanentemente endeudado y, por tanto, compelido a trabajar sin posibilidad de abandonar la hacienda.
Conclusión:
La época colonial en el Ecuador en sí, fue una clara continuación de los diferentes modos de producción
que surgieron en Europa; sólo que se los han disfrazado y tratado como nuevas formas de obtención de
riqueza a cargo de la Corona española. Primero se evidencia el esclavismo, el cual estuvo presente con los
esclavos negros traídos de África para trabajar en las Haciendas, en el sector artesanal y en los servicios
domésticos, junto a ellos también se recalca que los indígenas fueron tratados como servidumbre, pero
estos se dedicaron en sus inicios a la encomienda, que luego fue transformado a la mita, donde se dedicaron
a la producción textil, a la agricultura y a la elaboración de paños. Para la forma mercantilista, se encuentra
evidenciada en lo que es el sector minero, a la explotación de los trabajadores que debían desenvolverse
en pésimas e inseguras condiciones, todo para que las ganancias estén a cargo de los comerciantes. Y por
último el sistema feudalita, el cual se lo presencia en el desarraigo de los indígenas de sus tierras, para que
dé lugar al latifundio, donde quedarán permanentemente endeudados con sus patrones.
Bibliografía:
[Link] Quito-Mayo del 2015;
Paola Proaño y Rosario Ricaurte.
[Link] Anónimo.
[Link]
20 de Mayo 2018-José Gómez.
[Link]
[Link];resumen, Quito-2018, Enrique Ayala Mora