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Modelo O.S.A.R.

El documento describe el modelo O.S.A.R, que representa Observador, Sistema, Acción y Resultados. Explica que el observador es fundamental para interpretar el mundo y tomar acciones. Luego describe cada parte del modelo O.S.A.R y cómo se relacionan, con el objetivo de evaluar comportamientos y lograr resultados deseados a través de la modificación del observador y las acciones. Finalmente, menciona cuatro dimensiones constitutivas de la persona que se busca alinear mediante el coaching ontológico.

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Modelo O.S.A.R.

El documento describe el modelo O.S.A.R, que representa Observador, Sistema, Acción y Resultados. Explica que el observador es fundamental para interpretar el mundo y tomar acciones. Luego describe cada parte del modelo O.S.A.R y cómo se relacionan, con el objetivo de evaluar comportamientos y lograr resultados deseados a través de la modificación del observador y las acciones. Finalmente, menciona cuatro dimensiones constitutivas de la persona que se busca alinear mediante el coaching ontológico.

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Modelo

O.S.A.R.

Gestión de
Equipos de Alto
Rendimiento

1
¿Qué representa el modelo
O.S.A.R?
El modelo O.S.A.R (observador, sistema, acción y resultados) es uno de los
modelos principales a través de los cuales la ontología del lenguaje observa
al mundo y actúa. Es la base desde la cual se trabaja la disciplina. Un
concepto fundamental para comprender este modelo es el de observador.

El observador
El observador, que somos nosotros mismos, constituye un pilar
fundamental para interpretar de una manera diferente nuestro propio ser
dentro de la disciplina de coaching ontológico. Julio Olalla menciona el
concepto de observador haciendo referencia a un relato:

Si le preguntáramos a un pescador para qué es el mar, el


mismo diría algo así como: es una fuente de recursos para
poder sobrevivir; en cambio si hiciéramos la misma pregunta
a un turista, él diría: es un precioso lugar para bañarse.
¿Cuál de los dos tiene razón? Ambos, porque cada uno de
nosotros ve e interpreta el mundo según sus vivencias, sus
experiencias, lo que el Coaching Ontológico llama: sus
distinciones. (Olalla, como se cita en Raij, 2013, p. 33).

Rafael Echeverría trabaja el concepto de observador de acuerdo a su


significado:

No sólo observamos con nuestros ojos, observamos también


con nuestras distinciones, ellas nos constituyen en el tipo de
observador que somos. Una distinción es el resultado de un
acto efectuado por un observador. Al hacer una distinción,
el observador separa algo de su trasfondo. Al hacerlo puede
operar con ese algo como una unidad, como una entidad
individual. El disponer de una distinción nos permite
observar lo que otros no ven, nos permite tomar acciones
que otros no pueden tomar. No nos es posible actuar en un
mundo que no somos capaces de observar. Las diferentes
profesiones se constituyen por la capacidad de sus

2
miembros de manejar conjuntos diferentes de distinciones.
Ello es lo que les permite hacer observaciones que otros no
pueden hacer, e intervenir en la manera particular que
caracteriza el desempeño de esa profesión. (Echeverría,
como se cita en Muradep, 2012, p. 50).

Y, por último, uno más de los creadores del coaching ontológico, el biólogo
Humberto Maturana, menciona:

Al operar como observadores, hacemos distinciones en


nuestro vivir. En tanto hacemos una distinción, traemos un
mundo a la mano. Si distinguimos una ventana, una silla, al
hacerlo operamos como observadores. La experiencia es lo
que uno distingue que sucede, si no distingo, no es parte de
mi experiencia. (Maturana, como se cita en Muradep, 2012,
p. 51).

Una vez comprendido el concepto del observador como ente consciente y


decisor de su accionar, podemos profundizar en el significado del modelo
O.S.A.R y el recorrido en cada una de sus fases.

Modelo O.S.A.R
En el trabajo de tesis de grado, de la Maestría en Dirección de Negocios,
fue expuesto este modelo y explicado con una metodología comprensible y
detallada por Iris Macaluso. Según la autora:

El Modelo O.S.A.R. conjuga los conceptos asociados a las


palabras mencionadas de manera de evaluar el
comportamiento de cada persona, y tomar medidas que
puedan dirigir las acciones hacia los resultados deseados.
(2014, pág. 33).

Gráficamente, podemos observar cómo se relacionan los conceptos:

3
Figura 1: Modelo O.S.A.R

Fuente: Adaptado de Echeverría, Tesis Macaluso, 2014, pág. 33

El modelo se lee de derecha a izquierda, partiendo del final,


los resultados. Se sostiene que el comportamiento humano
tiene carácter no lineal, ya que no podemos aprender lineal
e indefinidamente todo. El aprendizaje es una acción
dirigida a incrementar nuestra capacidad de acción, sin
embargo, los seres humanos encontramos límites en
nuestra capacidad de acción y de aprendizaje.

Entre los factores visibles del comportamiento humano,


mencionamos primero las predisposiciones biológicas que
condicionan nuestra capacidad de aprender, después
reconocemos el importante papel de las competencias
técnicas, en tercer lugar, las herramientas y la tecnología y
por último inciden los llamados factores motivacionales.
Parecería que con esto agotamos el espectro del
aprendizaje, pero no es así, estos factores en general son
insuficientes para provocar los resultados deseados.

En el Coaching se introduce a la persona en el


descubrimiento de los factores ocultos del comportamiento
humano: el observador que somos y el sistema al que
pertenecemos. El comportamiento humano está
determinado por sus interpretaciones, por el sentido que le
confiere al acontecer, y de acuerdo a cómo una persona
interpreta lo que está pasando, va a actuar de una u otra
manera. Esa interpretación deja afuera una amplia gama de
acciones posibles, porque la mirada está condicionada por el
tipo de observador que somos. Mientras no modifiquemos

4
el observador que somos, seguirá habiendo demasiadas
cosas llamadas “imposibles”.

Cualquier resultado que obtenemos en nuestra vida


personal o laboral, remite a las acciones que condujeron a
ese resultado. Si queremos modificar resultados
inesperados, debemos revisar esas acciones. Cada
observador evalúa sus resultados, si lo satisfacen,
probablemente continúe con esa línea de acciones, pero si
no lo satisfacen, puede resignarse, pensando que nada
puede hacer; o buscar una explicación de ese resultado no
deseado.

Existe una tercera opción: el camino del aprendizaje. En


este camino, hay un aprendizaje que llamamos de primer
orden dirigido directamente a expandir nuestro repertorio
de acciones: ¿Qué debo hacer o dejar de hacer? A veces
cambiando las acciones se cambian los resultados, otras
veces no. Esto debería, en el modelo, llevarnos a un
aprendizaje de segundo orden: dirigir la mirada al
observador que coordina esas acciones inefectivas o no
descubre nuevas acciones posibles y alimentar al observador
con nuevas capacidades de impecabilidad en el uso del
lenguaje (al hablar y al escuchar), madurez emocional
(diseño de la emocionalidad personal y organizacional) y
dominio corporal (darnos cuenta del cuerpo que somos y de
su presencia en el mundo).

En el centro del observador que somos, hay un núcleo


duro y, por lo general, muy estable, que define una manera
particular de ser y estar en el mundo, una manera de
pararse en la vida, de hacer sentido a lo que nos acontece y
de la cual derivan patrones estables de comportamiento. Si
el aprendizaje llega a este núcleo duro, lo llamamos
transformacional o de tercer orden: Revisamos nuestras
interpretaciones y creencias profundas, el modelo mental
desde el cual actuamos y los paradigmas culturales desde
los que miramos el mundo.

Este es el objetivo más profundo del Coaching: alterar


nuestra estructura ineficaz de coherencias, permitiendo a
cada persona, descubrir nuevas oportunidades de acción y
lograr su eficaz realización, para conseguir los resultados
deseados. (Macaluso, 2014, pág. 33).

5
Dimensiones constitutivas de la persona

El coaching ontológico deconstruye a los seres humanos en cuatro


dominios constitutivos, como si fuésemos una amalgama de ellos. La
división es a solo efecto de observarlos mejor y actuar sobre ellos y en la
dinámica de su relación con los otros. Esos dominios son: la corporalidad
(nuestra presencia y nuestro hacer profesional), la emocionalidad (la
gestión y el diseño de nuestras emociones y estados de ánimo más la
creación de contextos emocionales propicios a nuestros objetivos), el
lenguaje (lo que decimos y su poder generador) y la trascendencia (nuestra
relación con los sistemas a los que pertenecemos, a lo que es más grande
que nosotros). Propugnamos y nos entrenamos para que esos cuatro
dominios estén alineados, en armonía, porque de ese centramiento y
direccionalidad surge nuestro poder personal.

6
Bibliografía de referencias
Agüero, A. M., y Sturich, T. (2008). Formación en Coaching Ontológico.
Córdoba: Consultora R.Q.

Asociación Cordobesa Profesionales del Coaching. (2011). La excelencia


como posibilidad. Córdoba: Consultora S.R.L.

Coaching, A. A. (2015). Asociación Argentina de Profesionales de Coaching.


Significación del Coaching Ontológico constructivista y sistémico. Lenven
Anclas

Echeverría, R. (2008). El observador y su mundo. Santiago de Chile:


Comunicaciones Noreste Ltda.

Echeverría, R. (2009). Ontología del lenguaje. Santiago de Chile:


Comunicaciones Noreste Ltda.

Echeverría, R. (2011). Ética y Coaching Ontológico. Buenos Aires: Ediciones


Granica S. A.

Echeverría, R. (1994). Ontología del Lenguaje. Santiago de Chile: Dolmen.

Flores, F. (1994). Creando organizaciones para el futuro. Santiago de Chile:


Dolmen.

Flores, F. (1990). Inventando la empresa del siglo XXI. Santiago de Chile:


Dolmen.

Hidalgo, I. (2009). Gestión Ontológica. Estado de Miranda: Mil Palabras.

Macaluso, I. (2014). Competencias claves Futuros Managers [tesis de grado


Maestría en Dirección de Negocios]. Córdoba: Universidad Nacional de
Córdoba.

Maturana, H. (2007). El árbol del conocimiento. Santiago de Chile:


Universitaria.

Maturana, H., y Ludewig, K. (1994). Reflexiones y conversaciones. Córdoba:


FUPALI.

Maturana, H., y Nisis, S. (1999). Transformación en la convivencia. Santiago


de Chile: Dolmen.

7
Muradep L. (2012). Coaching Para la Transformación Personal. Buenos
Aires. Granica

Raij, S. (2013). Coaching para el Alma. Buenos Aires: Paidós.

Common questions

Con tecnología de IA

The observer concept impacts action possibilities by determining the interpretations that guide behavior. It limits actions by confining them to those interpretations, which stem from our individual context and understanding as observers. The observer's distinctions affect what is perceived as possible and impossible . To alter outcomes, one must examine and adapt the observer within themselves by learning new interpretations and distinctions that unlock a broader range of potential actions .

In the O.S.A.R model, 'transcendence' influences outcomes by shaping how individuals relate to systems greater than themselves. It compels observers to understand and align their actions and goals with broader systemic dynamics, impacting decision-making and behavior. This alignment enables the observer to access deeper insights and opportunities within and beyond immediate personal or organizational contexts .

The O.S.A.R model suggests examining and potentially altering both the actions leading to unexpected outcomes and the underlying observer's perspective. If the actions alone do not change the results, the model advocates for learning of a second order, wherein one revisits the observer's interpretations and improves their ability to act by enhancing linguistic capacity, emotional maturity, and bodily awareness .

In the context of the observer, 'distinctions' are significant as they define the types of observations an individual can make. Distinctions act as cognitive tools that allow the observer to discern certain elements from the background, enabling action on them as discrete entities. They essentially define what an observer is capable of noticing, thereby influencing potential actions .

'Impeccability in the use of language' plays a crucial role in refining the observer within the O.S.A.R model. It supports expanding the observer's capacity by improving the precision of communication and the formulation of interpretations, consequently affecting the observer's capability to recognize and act upon new distinctions that can alter outcomes .

'Third-order learning' involves a deep, transformational process that fundamentally revises an individual's interpretation framework, belief systems, and cultural paradigms. In the O.S.A.R model, this level of learning aims to change the observer's core coherence structure, enabling the discovery and pursuit of new opportunities and actions by altering ingrained patterns and perspectives .

The O.S.A.R model approaches non-linearity in human behavior by recognizing that behaviors and learning cannot progress linearly and indefinitely due to inherent biological, technical, and motivational constraints. It stresses the role of the observer's interpretations in shaping actions, connecting observed non-linearity with the limitations set by current interpretations and distinctions of the observer .

The four constitutive domains in ontological coaching are corporal (presence and professional practice), emotionality (management and creation of conducive emotional contexts), language (generative communicative power), and transcendence (relationship with larger systems). Within the O.S.A.R model, these domains must align harmoniously to empower the observer, enabling effective actions and generating desired outcomes through a coherent integration of body, emotion, language, and system relations .

The O.S.A.R model integrates emotional maturity as a core facet that shapes the observer and, by extension, their potential actions. Emotional maturity involves designing personal and organizational emotionality that aligns with accurately perceiving and responding to situations in pursuit of desired goals. This aspect of maturity supports the observer in overcoming emotional barriers that might hinder recognizing or acting upon new distinctions .

'First-order learning' refers to the process of expanding one's repertoire of actions to impact immediate results. The O.S.A.R model suggests that by modifying behaviors directly, individuals can sometimes alter outcomes effectively. However, this is not always sufficient if the observer's frame of reference, which guides these behaviors, remains unchanged .

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